¡Qué invierno aquel! El atrio de la iglesia se cubrió de sepulturas nuevas.
Un lobo, rabioso
él, bajaba todas las noches a la aldea y sé que algunos decían que se le oía aullar
desesperado. Al amanecer no turbaba la paz de los corrales ningún cantar madruguero, ni
el sol calentaba los áridos campos. Los días se sucedían tristes y monótonos, amortajados
en el sudario ceniciento de la llovizna. El viento soplaba áspero y frío, no traía caricias, no
llevaba aromas, marchitaba la hierba, era un aliento embrujado. Las voces que
escuchábamos desde el pinar, ¿A qué mundo pertenecían? ¿A quién pedían clemencia?
Eran las voces murmurantes del viento entre las hojas.
yo haré que no te distraigan y serás más que é.
ya no sé lo que Dios quiere para mí.
Padre, si tratas así a mi madre delante de mí, me voy.
Él pensaba que tú estabas enamorada de él, ¡qué tonto!
Sí, ya sé que él vendrá pronto, todos me lo han dicho.
Nunca he estado más… que hoy.
Si usted quiere,… que le preparen una taza de té caliente.
Ya yo no sé lo que… Ya yo no sé lo que será de mí.
Martín se quedó un rato en suspenso, más luego se repuso.
Sólo tengo dos lápices, pero tú tienes más, así que, por favor, préstamelos.
Sé que tú no sabes cuánto apreciamos la labor que realizas
¿Como sé que no mientes con la información?
Aún es temprano para empezar la reunión.
Cuando volvió en sí ya habíamos llamado al enfermero.
Cuando miré, él estaba probándose unos patines y se veía ridículo, pero me dolió la
escena.
Quiero que me dé más postre de esos que están en el salón.
De ahora en adelante leeré un poco más.
Tiene salud, mas no se cuida y se podrá enfermar rápidamente.
Si quiere dar, dé ahora mismo.
Ella fue al cine con él pero no le gustó la película.
Consiguió el contrato por sí mismo.
El cónsul trajo mi automóvil en buen estado. Eso fue una gran sorpresa para mí.
Eras tú quien me miraba de esa manera cuando tu mejor amigo se alejó.
Yo lo vi en su habitación y lo oí también años después, así que me dio cólera su respuesta.
No sé si acogió mis consejos con burlas o con piedad.
Pregúntale a él porque se fue de la casa y dejó a su familia sola.
él te vio a ti en el río con tu cónyuge.
No es lo mismo no me baño en el río que no me río en el baño.
El que ríe de último ríe mejor.
La tilde es un signo ortográfico.
4 Poseído.
4 Desafío.
4 Perpetúa.
3 Ismael.
4 Acordeón.
3 Incluido.
3 Rosaura.
3 Tentación.
3 Diálogo.
4 Ventrílocuo.
2 Peón.
2 Ciempiés.
3 Reluido.
5 Epifanía.
3 Diáfana.
3 Ahínco.
2 Fobias.
3 Violencia.
3 Vacío.
3 Veía.
4 Aéreo.
1 Fui.
3 Ataúd.
2 Maíz.
2 Trae.
2 Vació.
1 Dios.
2 Veo.
(2) mártir
(1) avión
(2) ágil
(3) cuídese
(2) tesis
(4) pídaselo
(1) honestidad
(4) dígamelo
(3) etéreo
(2) inteligencia
(3) títere
(1) tropical
(1) Inés
(1) Marín
(2) examen
(3) exámenes
(1) comercial
(3) piénselo
(2) néctar
(1) adiós
(1) aquí
(2) retahíla
(3) héroe
(1) cortés
(2) clase
(2) ámbar
(4) tráigamelo
(2) agonía
(2) tórax
(3) íbamos
(1) dolor
(2) ríe
(1) festín
(2) valiente
(1) Belén
(3) pontífice
(2) dólar
(2) países
(1) rapidez
Tú eres especial.
Tu casa es hermosa.
Eso es importante para mí.
Eres mi amor.
Sé que no estás bien.
Se me pegó algo.
Seré feliz cuando me lo dé.
Es un árbol de manzana.
Quiero un poco más.
Ella lo ama más que todo
Quería repetir, mas no queda nada.