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El Misterio: I!Soneria

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~ --

. lOSE Ma. Card. CARO R.



Arzobispo de Santiago
Primado (le Chile

EL MISTERIO DE LA

I!SONERIA
EL MISTERIO DE LA MASONERIA
JOS E MARIA CARO RODRIGUEZ
Cardenal Arzobispo de Santiago de Chile

EL
MISTERIO
DE LA
MASONERIA
Coleccion "Hoy" Nq 49

EDITORIAL DIFUSION
HERRERA 527 BUE~oS AIRES
BIBLIOTECA
ReOOLFO A· MARRÉ:
INDICE
Págs.
Prólogo a la 2~ Edición ................................... '5
Ohras y au tares de referencia ..'.......................... ]1

INTRODUCCION

1. Mi propós,uo. - 2. ¿PerQ los profanos puerren saber algo


acerca de
,
la Masonería? - 3., Un verdad'ero Proteo ... 13

PARTE,. PRIMER~

Naturaleza de l'a Masonería

CAPITULO PRIMERO
. Organización de la Masonería
4. Gobierno y Administración. Grandes Logias, Grandes
Orientes. "'" 5. Consejo Directivo. - 6. Los Ritos Masó-
nicos. - 7. Los Grados. - 8. Influjo de los grados y
logias su'p'eriores. - 9. La Masonería, asociación univer-
sal. - 10. 'La Federación Masónica Internacional .... 19

OAPITULO II
Secretos y Juramentos lUasónicos
11. El Secreto Masónico. - 12. Empeño 'de la Masonería
por ocultarlo a' propios y extraños. - 13. Parangón con
la Iglesia Católica. - 14. Los Juramentos Masóniccs.
- 15. [Link] masónico ante la conciéncia. - 16. El
secreto masónico ante el 'SeIltido común. - 17. Los
[Link] masónicos an1te la Moral o................. ~}2
OAPITULO III
El fin de la lUasoneria

18. Fin indicado por ella. - 19. Oonstrucción del templo


de la naturaleza. - 20. ¿ Ouáles son los obstáculos que
tiene que destruir o los enemigos que combatir?
21. ¿ Ouál es el J)ios de la Masonería 7 - 22 El fin
supremo d'e la Masonería 46

OAPITULO IV
Formación y funcionamiento de logias

23. Formación de logias. - 24. Esfuerzos de proselitismo.


- 25. Artes par reclutar adeptos. - 26. Las conquistas
preferidas - 27. Los hermanos decorativos. - 28. Los
P3!pa,s masoue,s. :- 29. La iniciación. - 30. Apostasía
radical del iniciado. - 31. Oonsecuencias prácticas de
esa apostasía. - 32. La selección. - 33. La Oaja. -
34. Las Tenidas. 35. Lo grotesco en lo solemne. - 36.
El famoso Hiram 53

CAPITULO V
La Instrucción l\lasónica

37. Los símbolos. - 38. Simbolismo de la Biblia. - 39·


Simbolismo d'e la Oruz. - 40. Las Leyendas y Alegorías.
- 41. ¿Contra quiénes se dirige la venganza masónica?
42. Las Conferencias. - 43. La autoridad docente en la
Masonería. Fe qUe exige .,.,........................... 78
PARTE SEGUNDA
La sociedad esencialmente mendaz
,
CAPITULO PRIMERO
La llIasonería y el Catolicismo
44. Sinceridad personal de m uchcs ma-sones. - 45. ¿ La
Ma,sonería no se oeupa .de religión? - 46. El Gran.
Arquitecto renegado. - 47. Odio furioso a Cristo. - 48.
La distinción entre Clericalismo y Catolicismo. - 49.
La Masonería en acción contra la Iglesia Católica. En
Francia: 'su furor anticristiano. - 50. En España y
Portugal. - 51. En litalia. - 52. En Bélgica, en Alemania
y Austria. - 53. En [Link]. - 54. En Ingl1terra. - 55.
En Estados Unidos. - 56. En Méjico y Centro-América.
- 57. En Sud América. - 58. La Masonería Chilena es
anticatólica y anUcristiana. - 59. Obediencia a la in-
fluencia extranjera. - 60. - Tolerancia y antifanatismo
masónicos. - 61-62. El furor anticatólico ............. 91

CAPITULO 11
La Religión Masónica
611. La Ma-sonería tiene su propia réligión. - 64. Objeto -del
culto masónico. El Gran ArquiteCito. La Naturaleza. -
65. El Sol y la Carne. - 66. Satanás o LucIfer. - 67.
Sociedades Satánicas ..... _............................ 136

CAPITULO 111
La :llIasonl.'ría y la política
63. Su acción política en Francia durante el siglo XVIII. -
69. Su acción en Francia durante el siglo XIX. - 70. Su
acción en Alemania y Austria. - 71. Su tlcción en Rusia.
- 72. Su acción en Italia. - 73. En Españl Y Portugal.
- 74. En Inglaterra. - 75-76. Su acción en América.
- 77. ¿La Masonería no sabe de política entre nosotros,
o se sirve de la pplíticacomo de su instrumento?
- 78. Sus máscaras políticas. - 79. Dominio polí,[ico
sobre los afiHados ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 145
CAPITULO IV
La -l\Iasonería y Sl~S ideales de libertad, igualdad 'y
fraternidad. Nueva falsedad
80. La libertad. masónica. - Liberta1 política y libertades
civiles. - 82. La igualdad masónica. - 83. La fraternidad
masónica. :...- 84. -Fraternidad dañosa a la justicia y al
ej·ército. - 85. Las mejores muestras de la libertad,
igualdad y .fraternidad masónicas. - 86. Lo que la Ma-
sonería anhela. entre nosotros. - 87. El Humanitarismo
masónico _.... _.......... _.... _.......... _., _. _... ___ _ 181

CAPITULO V
La Masonería y su ideal de moralidad
88. Lo que dice de sí misma. - 89. Ligera explicación.
90. Fundamentos de moral fuera de nuestro alcance .. -
91. El fin justifica los medios_ - 92. Pruebas al canto-
La doctrina. ~ 93. La prueba de 'los hechos. Mentiras
corrientes; calumnias. - 94. La violencia y el veneno. -
95. Castigo o pre'vención de traiciones.- - 96. Asesinato
de profanos. - 97. Intentos de a¡;esinatos frustrados. -
98· Matanzas, ejecucioll'e~ sumarias, saqueos. - 99. Se-
diciones masónicas. - 100. Guerras y revoluciones. -
101. Pureza y honestidad masónicas. - 102. Honradez
masónica .............. __ .... _. __ ....... _.. _....... _.. 195

CAPITULO VI
La Masonería y su ideal de beneficencia
103. Generosidad tan oculta qU"e poco se ve. - 104. Gene-
rosidad espiritual bien mezquina también ............ 230

CAPrTULO VII
La ~Iasonería y su ideal de ciencia y progreso

105. Lo qu·e es la ciencia masónica .. - 106. Credulidad ma-


sónica. - 107. Progreso al revés ........... '.' . . . . . . .. 233
PARTE TERCERA

Doctrinas de la Masonería

CAPITULO. 'PRIMERO.

Doctrinas filosóficas y ,sociales


108. Materialismo y aJteÍsmo. - 109. Negación del alma espi-
rituaÍ e inmortal. - 110. Doctrinas comunistas, anár-
quicas, bolchevistas. - 111. Doctrinas disolventes de la
familia ...:...- 112. Ataq.:,:'e hipócrita a la confe'sión. -113.
Doctrinas antipatrióticas y hechos que lo confirman 239

CAPITULO. 11

CongTeso antimas6nico internacional de Trento. Resumen


114. Doctrinas religiosas' y ~ilosóficas. - 115; Masonería y
Satanismo. - 116. Relación 'de lo,s dogmas. masónicos
entre sI. - 117. Objeto de la Masonería. - 118. Acción
Masónica. - 119. ¿;'Qué e,s, pues, la Masonería? 255

PARTE C,UARTA
Origen de la Masonería y su relación con otras sectas

CAPITULO. PRIMERO.

Origen de la Masonería
120. Diversidad de Oopiniones. - 121. [Link] de su organiza-
ción. - 122. [Link] de sus doctrinas. - 123. Afinidades
,con el protestantismo. ¿Por que simpatizan? - 124.
Relación con otras sectas: con los Templarios. - 125,
Con los Albigenses. - 126. Con algunas sectas árabes.
127. Con los Paulicianos y Maniqueos. - 128. Con lOos
Gnósticos ., ... " .. , .. ,............................... 263
CAPITULO 11
Parentesco de la Masonería con el Judaísmo
129. La Cábala y su división en ortodoxa y farisaica.'-
130. Relación de la Masonería con la Cábala. - 131.
Epílogo sobre el origen. Alguna vez la verdad 275

CAPITULO 111
¡,La lIasonería es instrumento del judaísmo~

132, Cuestión moderna inmportantísima. - 133. Considera-


ción ma;sónica por los judíos. - 134. Preponderancia
judaica en las logias. - 135. La acción judía y masó-
nica frente al CaJtolicismo. - 136. Los Protocolos de
los Sabios o Ancianos d-e Sión ...................... 281

'PARTE QUINTA
Medios de acción de la Masonería

CAPITULO PRIMERO
IIedios generales
137. Hay que reconocer su· acción. - 138. La sug-estión para
formar opinión. - 139. La acción jerárquica. - 140. La
prensa. - 141. Sociedades masónicas menos perfectas.
- 142. Sociedades auxiliares. - 143. Sociedades públi-
cas sin fInes sectarios. - 144. Boy S'couts. - 145.
~iestas. - 146. Tenidas Blan<'3s. - 147. Socied~des
Teosóficas. - ·148. Supercherías y ciencias ocultas. -
149. Penetración en sociedades católicas y en el clero 293

CAPITULO II
Tretas masónicas
150. Mentira e hipocresía. - 151. Expon'lr principios
ocultandl> la-s cunsecuencias. - 152. Ir tras un fin
aparentando busc~r otro. - 158. Combatir a los e-nemi-
gos sin n8mbrarlos. - 154. Pereeguir con el pretexto de
defenderse, - 155. Hacer profpslón de ch,ncia. - 156.
Fomentar la corrupción - 157. Resultados a la vista 312
CAPITULO III
La Masonería de adopción y los Lobetones
158. Logias femeninas o andróginas y Co-Masonería. - 159·
Sus grados. - 160. Licencia extrema. - 161. Los Lo-
betones (Lobeznos). - 162. Sacramentos masónicos
que reciben ......... ',' ............. '.' . . . . . . . . . . . . . . .. 323

. PARTE SEXTA
Condenación de la Masonería

CAPITULO PRIMERO
¡,Por qué la Iglesia condena universalmente la Masonería T
11:3. Condena-:ión evidentemente justificada. - 164. Consi-,
deración y <,onsulta. - 165. La Gran Logia Madre. Su
acción internacional. - 166. Juicio qu·e se formó un
alto Jefe. - 167. Odio de la Masonería norteamericana
al CatoUcismo. - 168. Unidad fundamental de la
Masonería 329

CAPITULO II

Resumen de las condenaciones de la' Iglesia


169. Términos ·del Derecho Canónico vigente. - 170.
Constitucióp. "In Eminenti", de Clemente XII. - 171.
. Constitución "Providas", de Benedicto XIV. - 172.
Letras Apostólicas "Ecclesiam a Jesu Christo", de
Pío VII. - 173. Constitución "Quo Graviora", de León
XII. - 174. Encíclica "Iraditti", de Pío VIII. - 175.
Encíclica "Mirari vo·s ", d'e Gregorio XVI. - 176.
Encíclica "Quipluribus" y otras Alocuciones, etc. de
Pío IX. - 177. Encíclica "Humanum Genuli", de León
XIII. - 1) Introducción; 2) Reinado de Satanás; ~)
Disimulo de los planes; 4) Monstruosidad que condena
la razón; 5) S-u,s frutos dañosos; 6) Remedios contra
los males. - 178. Disposiciones eclesiásticas acerca de
la conducta qUe debe observarse con los masones .... 337


CAPITULO 111
Condenaciones de parte de ia autoridad civil
179. Prohibiciones de la Masonería por el Estado en los
siglos pasados. - 180. -Prohibiciones en el presente
siglo. - 181. - ¿ Comienza el total cumplimiento de
una profecía? ............ -. .. . .. . . . . .. . . . .. . . .. .. . . ... 348

EPILOGO
182. Una palabra a la mujer católica. -,. 183. A 10's masones.
- 184. La Masonería y 'el carácter chileno. - 185.
Los desengañados. - 186. ¡MISTERIO! ............ :. 353


PRÓLOGO
A LA 2~ EDICIÓN

El rápido agotamiento de la primera edición de esta


obra, por más que fué numerosa, ha probado claramente que
su publicación fué oportuna y que correspondía a una ~'er­
dadera necesidad, como muchísimas personas me lo halJ
tnanifestado. .
N o ha faltado quien, después de leerlo, haya cambiado
la resolución que tenía de hacerse masón. Muchos son los
que me han agradecido el haberles abierto los ojos sobre una
institución que se les había recomendado, y muchos más los
que me han felicitado por haber descorrido ante el pública
el velo .de una asociación temida por sus secretos y sus ma-
nejos. Entre ellos ha habido personalidades de las más en-
cumbradas del país.
M e han confirmado en la esperanza que tuve de hacer
algún bien con esta publicación, las cartas recibidas de gran
parte de los Rdmos. Sres. Arzobispos y Obispos de la Amé-
rica Latina y aun de Filipinas, en las cuales, no sólo con fra-
ses de cumplimiento, sino con expresiones francas y efu.>'i-
vas, me han felicitado y muchos me han pedido ejemplares
del librito, a pesar de Sil modesta presentación. Entre estas
felicitaciones dejo constancia, con reconocimiento, de las en-
JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

viadas por los dos únicos Emmos. Cardenales a quienes se


envió el opúsculo, SS. EE. el Cardenal Benlloch y el Car-
denal Billot.

H e introducido en esta segttnda edición algunas mcjJ-


ras y agregados. He arreglado en el índice la división, mD-
dificando en parte los títulos de los párrafos, ajustándolos
mejor al orden del librito, y he hecho una o dos correccio-
ciones indispensables. -
El estudio que he procurado seguir haciendo de la M a-
sonería, me ha ido confirmando n~ás y nuÍs en lo expuesto
en la primera edición. Igual efecto han tenido algunas COII-
versaciones que he tenido con [Link].
Muchas personas al felicitarme por la obrita, han que-
rido confirmar también algunos juicios ahí escritos, con he-
chos concretos, que no daré al público por vivir aun los
hermanos masones que en ellos han intervenido y no perte-
necer propiamente a la historia, si bien se podrían exponer
por ser hechos públicos o notorios, al menos con notoriedad
de derecho. Es preferible q1te cada lector haga por sí mis-
mo la comprobación, observG>1zdo los hechos y personas qu~
tenga a su vista, sin olvidar jamás lo que tantas veces repi-
to, a saber: que en la Masonería hay personas serias y sin-
ceras que no conocen ni sus fines ni sus obras y que no obran
bajo la influencia del espíritu o de las doctrinas masónicas.

La MaSOnería ha juzgado también mi librito y los he¡'-


manos.'. repiten ese juicio, qUe se ha publicado en su Re-
vista. Según los hermanos yo "he colectado todo el cieno
de la doaca antimasó1l1:ca, y- can citas truncas o apócrifas,
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 7

con repetición de conceptos de cuatro despechados o ruine:.


asalariados que el clericalismo ha tenido para su. uso y sa-
bor, pretendo desvirtuar la santa obra del amor al prójimo
que la Masonería siembra por doquier" Rev. Masónica de
Chile. Marzo, 1924, pág. 130.
En seguida, agrega la citáda Revista que, valiéndo'me
de la liberación de franqueo de qu·e gOZGin las dignidades
ecksiásticas, el folleto se ha distribuído libre de porte, pro-
fusame11te por todo .el país.
Mi respuesta será breve: En primer lugar, el librito
fué editado en Santiago y distribuído desde allí por la So-
ciedad de la Buena Prensa, que no es 'dignidad eclesiástica
ni tiene liberación de franqueo. Los ejemplares que se me
enviaron a 1quique, venían con ..sus respectivas estampillas
de [Link].
En segundo lugar, si no he citado íntegramente todJS
los test·imonios que he tenido a la vista, ha sido por no en-
grosar extraordinariamente el opúsculo y por no hacerlo )'a-
¡ir de mi propósito, y a pesar mío; pero siempre he señala-
do la fuente de mis citas con toda precisióJl, al revés de las
publicaciones masónicas, que casi nunC(!) lo hacen.
y en tercer lugar, las citas o son tomadas de autorcs
masones de reco11ocida autoridad en la Orden o se refiéren
a hechos históricos en que han intervenido los hermanos o
la infltlencia masónica; si hay algo de repugnante en todo
eso, no es mío ni de los enemigos de la Masonería, sino de
S1/S· propios hechos o doctrinas.

Alguien ha dicho que yo no probaba lo que decía de


la Masonería. Los lectores dirán ~i al menos no queda S1J{i-
cientemente probada la afirmac,.ión general que se desenvuel-
ve en el librito sobre el engaño universal con que la M a-
JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

sonería conquista y conserva sus adeptos, hasta penetrarlo,~


profunda, y a veces furiosamente, ,de sus [Link] ideales
de demolición del orden cristiano y del destierro del rni;-
mo nombre de Cristo, o aún del de Dios, que, [Link] o
descaradamente, según las circunstancias, se propone.' Los
lectores dirán también si ~o que ellos ven y conocen de la
Masonería y de sus hechos, corrobora o- no mis afirmaciones.
y por lo que toca a la intrevención pOlítica de la M a-
sonería y a su espíritu anticristiano, los acontecimientos que
en Chile precedieron y rodeaff'on las elecciones de 1924, el
empleo del Ejército para burlM la voluntad popular, los pac-
tos de honor violados, la presión irritante ejercida sobre el
Primer Mandatario para descarrilarlo y arrastrarlo a crearse
la pesadísima atmósfera que estalló en la tormenta y el movi-
miento de depuración iniciado por el Ejército y la Armada,
en defensa de los intereses nacionales, con simpatía casi uni-
versal; los proyectos antirreligiosos, sobre divorcio, confis-
cación de bienes eclesiásticos, separación de la Iglesia y del
Estado, 'etc,; todo eso ha sido una cGnfirmación ante el país
de la falsedad de las afirmaciones de la Masonería.

También han diZho los masones que les es muy fácil


destr1lir lo que este libro establece. Sin embargo~ aun 110
lo han hecho, a pesar de [haber tenido sobrado tiempo, pa-
m ello. Lo que sí 1wn hecho es proseguir su campaña COl1-
tra la Iglesia Católica, con el folleto anón'Ímo de "La Tri"
buna", de citas vagas, imposible de comprobar, 'V con las
afirmaciones usuales, fundadas más que en la lógica o el1
la verdad de los hechos, en el prejuicio contra el Cristia.
nismo.
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 9

Se me ha preguntado si la Masonerfa se ha vengado


de mí, y por cierto, que habrá lectores que tendrán curio-
sidad de saberlo. La M aso n erÚl es bastante discreta para ha-
cerlo por sí misma y, si lo hiciera~ perderÚl en vez de ga-
nar; pero tiene la máscara de un partido político mediante
el cual ejerce toda la acción que le permite la influencia de
ese partido. Los qu,e han vivido en 1quique, y quizás aun
los habitantes, de todo el país, han llegado a saber algo de
lo que se ha hecho, v. g. con ocasión de la venida de S.
Em. el Cardenal Benlloch o de una Asamblea Eucarística
que íbamos a celebrar en el Teatro Municipal, etc. Pero,
por lo que en ello haya de ofensa personal, perdono y olvido
de corazón, y, por lo que ha habido de ofensa a la Religión,
ruego a Dios que perdone también, porque "no saben lo que
hacen".

Finalmente, como este libro no tiene 'otra pretensión


que la de informar a los lectores acerca 'de la Masonería,
he creído preferible hacerlo con las palabrás de autores más
autorizados que yo, aun a trueque de multiplicar las citas.
OBRAS Y AUTORES DE REFERENCIA
Abreviaturas

Las obras 'que he tellielo a 1a vista y de 1as cuales he tomado


los testimQnios ele :Jos diverso3 autor,es, son las siguientes:
Enciclopedia, Universal lhlstrada, etc;., ele Espasa. Abrev.: Espasa.
The [Link] Encyclopedia. Abrev.: Cath. Eneycl.
CoPin-Albancelli. Le Drame Mar;onniqu.e; Le Pouvoir Oeculte COH"
tre la Franee. La Conspiration J oive COlltre le Monde C-hrétien.
Abrev.: Cap in P. O. Copin C. J.
Dom Pattl Benoit. La Cite Antichretienne. 2e. Partie. La Franc- /
Mat;onnerie. 2 vol. Abrev.: Benoit.
Ed. Em. Ee/lert. La Franc-Mar;onnewie dalls sa veritable significa-
tion. 2 vo'1. Trael .. del alemán. Abrev.: Eckert.
Arthur Preuss. A. Sludy in American Fre·emasonry. 1 vol. Abrev:
Preuss A. M.
Domenico Margiotta. Adriano Let/Mni Chef Suprem.e des Franc"
Maf,ons. Abrev.: Margiotta, A. L.
Nicoláh Scwra y Causs,a. Masoneríla al derecho y al revés. 2 vol.
Abr·ev.: Serra.
Francis C. Kelly. The Book of Red and Y4lows, 1 vol. Abrev.:
Kelly.
l. Bertrand. La Franc-Mar;,onllr¿rie, Secte [Link] nee du Talm1ul.
Opúsculo. Ahrev.: La F. M. Secte Juive.
Michael Kenny. Amej'ican Masónry ond Calholic Education. Fo~1e­
too Abrev.: Kenny.
12 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Veritas. La Francmasonería y sus obras en Chile. Opúsculo.


Gabriel de la Paz (seudónimo). La Masone.ría, etc. Opúsculo.
La Masonería ante el Congreso. Opúsculo.
Mons. A11ll(J)do José Fava, Obispo de Grenoble. Discurso sobre el.
secreto de la Francmasonería. Opúsculo traducido del francés.
Mons. de Segur. Los Francmasones. Opúsculo traducido del francé~.
Constitución d~ la Orden Masónica en Chile (Años 1862 y 1912).
Encíclicas de León XIII.
Mons.' Rosset. La Franc-Mafolznerie. Abrev.: Rosset, La F. M.
The Cause 'of the World Unrest. 1920. Abrev. :-The Cause.
Secref Societies and Subverst've Movements. Nesta Webster. Abrev.:
J,Vebster.
La Dictature de la Franc-]v[afollllerie S¡1r la France. A. G. Michel.
Abrev.: La Dictature.
La Franc-Ma,onnerie Beige. Abrev.: F. B.
Revue Interl1ationa' des [Link]étés SecrlHes.
La Iglesia y la Masonería.
Pastoral del Rvmo. señor Ar;obispo de Caracas, etc.
Weltfreimaurerei (Ma:sonería Mundial) etc. Witchl.
Cadena de Unión. B. Aire·s.

,
• INTRODUCCIÓN

EL MISTERIO DE LA MASONERíA:
DE~CORRIENDO EL VELO

1. Mi Propós'ito. - 2. ¿ Pero los profanos pueden saber algo acerca


de la Masonería? - 3. Un verdadero Proteo.

- 1. - Mi propósito.

Con verdadero temor entro a tratar la mat'eria de este


librito, presintiendo que voy a disgustar a más de uno' ~on el
intento de vulgarizarla como, can el favor de Dios, me pro-
pongo. Hay entre los masones personas serias y sinceras, que,
tal vez, han llegado a formarse 'la convicción de que la aso-
ciación a la cual han dado su nombre no sólo es inofensiva,
sino honorable y digna de recomendación. Entre escrs perso-
nas hay algunas qUe me manifiestan benevolencia y me hon-
ran con sus atenciones; a otras les debo servicios y les estoy
agradecido. Pero si esas' personas, cuya sinceridad reconozco,
piensan rectamente, comprenderán que yo también vaya tra-
. tar esta materia con toda la sinceridad de mi aln:a, y que no
es mi intención ocasionar a nadie la menor molestia, sino
cumplir con una obiigación que mS!. impone la conciencia.
Más aún, descubr-irán en este trabajo un esfuerzo por sa-
car del errar a ,los que, a mi ver y según las reglas genera-
14 JosÉ lIIAP-ÍA CARDEN.'\L CARO R.

les del común sentir, han caído en él sin darse cuenta o por
una excesiva condescendencia ..
Hay muchas obras escritas sobre la Masonería, como
ruede verse en la Bibliografía que ponen los Di~cionarios
Enciclopédicos, especialmente el de Espasa, al tratar de ella.
Aquí mismo, en Chile se han publicado algunos opú'Sculos
o se han difundido otros venidos de otras partes, algunos tra-
cluc:dos del francés, como los de Mons. Segur y de Mons.
Fava. ¿ Para qué; entonces, un nuevo opúsculo? dirá el lec-
tor. Cierto que, no es por el prurito de· escribir, lo que, por
yarias razones, harto me cuesta. Los obras grandes, o están
escritas en idiomas extranjeros o son c1emisiado extensas y
!la están al alcance sino de muy pocos. Los opúsculos dichos,
o por no llevar nombre de autor o por dejar a un "lado 'l3'
pectos importantes de la materia que se trata, dejan" a mi
parecer, algo que desear. Esa ,es la razón por que he em-
prendido este trabajo, para poner al alc:mce del mayor nú-
mero de personas, sean o no sean masones, cosas que no
j)neden menos de interesar les; pues creo que a todos los pa-
dres de familia católicos, a todos los jóvenes y señoritas, él
toda persona que tome a pecho su Religión, su patria y el
bienestar de la humanidad entera, lés conviene saber algo
ele 10 mucho que ignoran sobre una instituc:ón v sobre doc-
trinas que tienen Íntima relación con asuntos 'de tan vital
importal]cia como esOS.
Deseo desvanecer ciertas dudas y disipar ciertos enga-
ños, a favor de los cuales se hace mal a muchos incautos o
imprudentes y, por medio de ellos, a todo 10 que más pue-
de estimar un corazón bien puesto, comenzando por el pro-
pio bienestar moral, por la. educación de la propia concienci;:¡.
Estoy seguro de que muchos masones me agradecerán
este servicio de darles a conocer 10 que a ellos se les está
ocultando: he oído ya a varios el desengaño sobre la Maso-
nería, yeso sin que hayan penetrado el fondo de sus secre-
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 15

tos, y precisamente, éste ha sido uno de los estímulos que


he tenido para emprender. este estudio sobre ella. Espero dar
a muchos la luz que por ahora no tienen y que me ,la agra-
decerán.

2. - ¿Pero los profanos (1) pueden sa-


ber algo acerca de la Masonería?

He aquí una pregunta que necesariamente ha de ocu-


rrir a todo el que sepa las interminables precauciones que
toma la Masonería para que no se conozcan sus secretos. Es-
ta pregunta se la van a hacer aún .los mismos masones, so-
bre todo ,los que poco o náda se preocupan de conocer su
institución, sino que aceptan ciegamente 10 qUe en ella se
les dice. Hay entre nosotros muchísimos masones que, estoy
seguro: saben de Masonería mucho menos que yo; mucho
menos de 10 que yo sabía ant:es de. dedicar un poco <:le tiem-
po a este estudio, como· 10 ha hecho últimamente, y saben
menos, porque en esta materia se atienen con toda buena
f'e a 10 que oyen en las logias y no tienen tampoco tiempo
para preocuparse más de ello.
Ahora bien, ¿ cómo ha podido saberse 10 que se encie-
rra en el recinto de las logias y en el círculo juramentado de
los masones? He aquí cómo: En primer lugar no han falta-
do muchos que, al darse cuentá del fin y de los manejos de
la Masonería y sintiendo los reproches de su razón y de su
conciencia, han vuelto atrás, se han séparado de las logias
y han manifestado 10 que su conciencia les decía que no
debían ocultar más tiempo. Citaré .como ejemplos al conde
de Haugwitz, quien, después de haber ejercido mucha in-
fluencia y de haber ocupado altos grados en laS-. ,logias, pre-
sentó en 1822 una memoria al Congreso de Verona sobre

(1) Así suele llamarse en estilo masónico al que' no es masón.


16 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

los manejos de las Sociedadés Secretas, "ctlyo veneno, decla,


amenaza la humanidad hoy más que nunca". Citaré a Co-
pin-Albancelli, que, después de haber llegado a Caba:TIero
Ros:! - Cruz v 'en vísperas- de ascender a otro grado más al-
to, se retiró 'también y sé 'dedicó a manifestar el peligro que
encierra la Masoneríá para su patria, Francia, y para la
civilización cristiana. Ha fundado un periódico y ha escrito
la obra antes citada. Citaré a Domenico Margiotta, ex-33 y
ex-Gran Maestre de muchas ,logias de varios ritos, en Italia,
autor de "Adriano Lemmi", etc.
Otro medio de saber los secretos de la Masonería son
los documentos oficiales de las logias, de los cuales hall lo-
grado apoderarse los gobiernos. Así, por ejemplo, el Go-
bierno de Baviera, en 1786, sorprendió todos tos papeles y
archivos de la secta de los Iluminados, fundada por vVei5-
haupt, y los hizo publicar con el nombre de "Escritos origi-
nales de la Orden y de la Secta de los IluminaJÓs". .
Otros documentos de esta especie fueron descubiertos
en el castillo del Barón Bassus, en Sandersdorf. Se publica-
ron con el título de "Suplemento", etc. Eckert, n, 94. -
Eckert también tuvo en su mano, para escribir su obra,
esos y otros documentos suministrados por los gobiernos.
Otro medio de saber ,los secretos de la Masonería son
los rituales de la misma; rituales diversos entre sí, según los
ritos, pero concordantes en las ideas genera!es. Del mismo
modo, las obras y revistas masónicas destinadas a circular
dentro de la orden, en las cuales se suelen publicar las con-
ferencias o discursos de los masones, especialmente en sus
grandes asambleas . .son conocidas las revistas "El Mundo
Masónico", "La Revista [Link]", "La Revue Ma~onni­
que", las, obras de, Ragón (2), de Findel, de Pike, Mackey,

(2) El Cours PhiJosophique et Interpretatif des initiés andens


et modernes de este autor se ha publicado con la aprobación dej
Gran Oriente de Franoia. Eckert, J, p. 159, nota del trad. '
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 17
I

de Mac-Clenachan, estos tres últimos de. Estados Unidos, y


otra5 muchas que pueden verSe citadas en los autores que
tratan de la Masonería.' Entre nosotros se edita "La Verdad".
Con paciencia y perseverancia, se ha llegado a formar una
Biblioteca Masónica suficiente para tener sobre la Masonería
el juicio cabal que conviene tener.

3. - Un verdadero Proteo.

Lo que las fábulas cuentan del personaje mitológico lla-


mado Proteo, a quien no Se le podía atrapar por la variedad
de formas con que se presentaba, se realiza con exactitud
en la Masonería: ella, como el personaje aludido, cambia
de formas según le conviene: unas veces se muestra cristiana,
otras se muestra atea; unas veces es monárquica, otras repu-
blicana y otras veces, comunista; unas veces enciende ]a
revolución; otras veces defiende el orden; unas veces patro-
c:na las doctrinas· y reconoce como suyos los hechos de sus
miembros; otras veces, sobretodo cuando son tales que des-
pierten la ,execración pública, se lava ,las manos y atribuye
esos hechos a la exageración o apasionami'ento personal del
que los llevó a cabo.
Por otra parte, 10 que se hace o enseña en unas, logias
10 ignoran otras logias inferiores. N o todos ,los ritos son los
mismas. Queda, pues, Un ancho campo para que Un masón
pueda decir: "Yo soy masón y aun he ocupado altos puestos
en las logias y no sé nada de eso que se atribuye a la: Maso-
nería: son calumnias que le levantan sus enemigos". La mayor
parte de ellos 10 dirá can verdad, porque así es: los ma-
sones ignoran muchas cosas de ,la Masonería, pero otros 10
dirán mintiendo, porque así les conviene decirlo.
Como se comprende fácilmente, una sociedad que se
[Link] en las tinieblas de la noche o en d secreto para hacer
1-8 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

sus trabajos, tiene- una ventaja inmensa sobre sus adversarios


para despistarlos y engañarlos, y dará ímprobo trabajo al
curioso que pretenda descubrir una parte de dIos siquiera.
Con esa condición a la vista, é\llegaré pruebas a lo que va ya
diciendo, de tal manera que el lector se forme de esa aso-
ciación una idea fundada en los datos más auténticos e inne-
gables que hay, sin olvidar lo que dice un ex masón: "El
masón está descalificado para hablar de la Masonería" (Copin,
P. O. 106-107).
PARTE PRIMERA

NATURALEZA DE LA MASONERíA

CAPíTULO 1

ORGANIZACióN DE LA MASONERíA

4 Gobierno y AelministraC'ión. Graneles Logias y Grandes Orien-


tes. - 5. Consrejo Directivo. - 6. Los Ritos Masónicos. - ; .
.- Los Grados. - 8. Influjo de los Grados y Logias Superiores.
- 9. La Masone'ría, Asociación Universal. - 10. La Federa-
ción Masónica Internacional. .

4. - Gobierno y Administración.

N o 'cabe dentro de mi propósito dar una descripción


detallada de la organización de la Masonería; pero considero
necesario dar de ella alguna idea, aunque sea superificial. Los
que deseen más detalles, pueden consultar las obras citadas,
Espasa, Dom Benoit, etc.
La Masonería está -c0nstituída por Grandes Logias o
Grandes Orientes, que también se llaman Federaciones; Sobe-
ranos Consejos, Potencias Masónicas, y son las grandes divi-
siones de ,la Masonería, gobernadas por un Consejo o Comité
20 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Ejecutivo can un Gran Maestre a la cabeza, cada una de


eltas. Este Consejo es elegido en la ASOllnblea Masónic(l,
compuesta de representantes nombrados anualmente por las
logias de la Federación, uno por cada logia. La Asamblea
es el cuerpo .]egislativo de la Gran Logia o Federación. Tam-
bién suele llamarse Convento. Las Grandes Logias o Grandes
Orientes son formados por Talleres o Logias, de las cuales
tienen bajo su dependencia mayor o menor número, según
sea la prosperIdad .de la Orden o la extensión territorial de
su jurisdicción. Cuando la logia no está regularmente cons-
tituída se I1ama Triártgulo o logia en formación. En Bélgica
se llaman Círculos Fraternales, cuya existencia se procura
d;simular cuidadosamente. Su reglamento fué adoptado por
el Gran Oriente el 20 de junio de 1880. Sus tenidas son al
menos mensuales y secretas. F. B. 23. Cada logia tiene su
Mesa Directiva o Consejo de Administración, que también
suele llamarse Oriente (1), y se compone del Venerable (o
Presidente), Primero y Segundo Vigilantes (Vice-Presiden-
tes), Orador, Secretario, Tesorero, Hospitalario, Experto, Di-
putado a la GraÍl Logia, Guarda del Templo, maestros de cere-
I1wnias, id de banquetes, porta estandartes, archiveros, etc.,
etc., y H. H. Sirvientes.

5. - Consejo Directivo.

Sólo los siete primeros forman el Consejo Directivo. Los


cinco primeros son I1amados "las cinco luces o lumbreras"

(1) 'Los talleres, o [Link], llamados también logias, donrk


trabaj an los masones, suelen estar construídos de modo que la Pre'
sidencia, á la cual se da también el nombre d~ Orie·nte, esté haóa
ese punto cardinal. Ya se verá el por qué de esa disposición. En
la Constitución de la Gran logia se llama indifel1entemente taller
o logia, la corporación· misma de masones que tienen su Oficia-
lidad propia. .
EL MISTERIO DE' LA MASONERÍA 21

del [Link]. Son elegidos por mayoría de votos, entiendo que


en el mes de Diciembre de cada año. "Un Venerable no es,
pues, dice un ex francmasón, una personalidad tan alta como
el vulgo ordinariamente lo cree. No lo es sino en su tal1er,
donde es la primera de las luces yeso sólo por un año, a
no ser que se le reelija" (Copin P. O. 157).

6. - Los ritos m(lSÓnico6.

No todas las logias pertenecen al mismo rito. Estos son


las constituciones, reglas, símbolos y observancias de los ins-
titutos masónicos. Siendo, al menos aparentemente, iñdepen-
dientes entre sí las agrupaciones que siguen los diversos ritos,
puede suceder que un mismo jefe o un mismo consejo go-
bierne muchos ritos. Así, bajo el imperio de Napoleón, Cam-
baceres reunía en' su cabeza las dignidades supremas de un
gran número de ritos: "Era, dice Ragón, Gran Maestre
Adjunto del Gran Oriente de Francia, Gran Maestre y Pro-
tector del Rito Francés Antiguo Aceptado; Gran Maestre el.e
Honor del Rito de Herodom; Gran Maestre de la Logia Gran
Maestra del Rito Escocés Filosófico; Gran Maestre del Rito
Primitivo", etc. (Benoit, l, 199).
Como se ve, hay gran número de ritos. Actualmente. s6 10
una docena están en vigor. a saber: el Rito de York o Maso-
nería del Real Arco, practicarlo en Inglaterra en sus antie-uas
y actuales colonias y en países donde hay numf'rosos miem-
bros de' esa nacionalidad, como China, PUértoRico y Chile.
El Rito ~scocés Antiguo Acept::tdo, practicado por ma-
sones de diversas naciones, es el más popular y el más difuso,
según ·Ia Encyclopedia of Freémasonry, y en muchos países,
especialmente ,latinos, sus Supremos Consejos son la única
22 JosÉ MARÍA CARDEN AL CARO R.

obediencia masónica. Es el que está más en boga en Chile (2).


El Rito de Herodom, practicado por masones de Escocia,
Alemania y Hungría. .
El Rito Francés, practicado por masones sometidos al
Gran Oriente dé Francia.
El Rito Escocés Antiguo Reformado, practicado en
Bélgica y Holanda.
. El Rito Escocés Fi,losófico, practicado en la Gran Logia
Alpina, de Suiza.
El Rito Joanita, o de Zinmendorf, practicado por algunos
masones de Alemania.
El Rito Eléctrico, pract;cado por la Gran Logia. de
Francfort del Meno.
Él Rito Sueco de Swedenborg, practicado en Suecia .1'
Noruega.
El Rito de Mizraim, practicado por algunos masen .~s
sujetos al Consejo General ele París, etc., etc.

7. - Los grados.

Todos los ritos tienen los tres primeros grados de aprell-


diz, compafíero JI maestro, grados simbólicos, como los llaman ~
pero no todos tienen el mismo número de grados filosóficos,
var;ando el número total de grados desde cinco o siete hasta.
noventa y dos que tiene el rito de Menfis. Los masones de

(,2) El Rito Escocés Antiguo Aceptado fué organizado en 1801


sobre la hase del Rito de Perfección Francés Escocés, estahl1ecido
en París, en 1758, por el Consejo de los Emperado1'es del Oriente
y del Occidente. En 1908 hab;a 26 Supremos Consejos universai-
mente reconocidos, entre los cuales figura el de Santiago de Chile,
establecido 'en 1870. .
Para la historia del Gran Oriente de Francia y de la Gran
Logia 'Escocesa se puede consultar a Eckert, 1, 304-5; II, 56 sigs.
p. B. 44, etc.
EL MISTERIO DE LA MA&oNERfA 23

los primeros grados se reúnen en logias; los grados [Link]
se reúnen en capítulos, consejos, cortes, trilfunales, cansarnos,
etc. Los tres primeros grados se confieren siempre con el
ceremonial de estilo; no siempre se hace 10 mismo con los
grados superiores, sino que se suelen conferir por simple
nombramiento, menos el 4Q, ~Q, 149 , Y 16Q del Escocismo.
F. B. 46. .
Como se comprende fácilmente, los grados filosóficos
corresponden a los grados de conocimientos de las doctrinas
y penetración de los símbolos y alegorías que se proponen
en la Masonería des~e los primeros grados. Sólo en los
últimos grados de cada rito se revelan todos los secretos y se
adquiere en toda su desnudez libre de ambigüedades y di-
simulos, la verdad masónica, que no se enseña en ,los grados
inferiores, por. no estar aún preparados los espíritus para
recibirla.
Los americanos de Estados U nidos, suelen por sarcasmo
o quizás en S'erió también, dar a algunos masones el título
de Brillantes, a otros el de ,masones del grado de cuchillo y
flenedor y a otros el de masones mohosos. Los masones bri-
llantes son los que se saben las cel'emonias y las practican :11
pie de la letra. Parece que hay muchos sencillos que creen
que en eso consiste ,la perfección masónica y quedan muy
pagados elel título; los de cuchillo y tenedor son los que
piensan que todo el fin de ·la Masonería es el tener buenas
comilonas;- y los mohosos, son los que vegetan en la Masone-
ría, sin preocuparse mucho ele adelantar en el conocimiento
de sus doctrinas y propósitos. Creo que entre nosotros hay
muchos masones mohosos, es elecir, caballeros serios y ho-
norables, que están en la Masonería sin saber por qué ni
para qué, como no sea para contribuÍr con su dinero y con
su nombre a que otros realicen 10 que a ellos les causaría
horror, si 10 supieran (3).

(3) Tamlbién llaman Masones PapagaJios _ a los que saben de


24 JosÉ MARíA CARDENAL CARO R.

, Pero no vayamos a creer que los masones se contentan


con títulos tan rrfbdestos como los de aprendiz, compañero
y maestro, para designar los miembros de los altos grados,
por más (que la igualdad sea uno de sus. lemas. No sé que
exista otra institución que haya inventado títulos tan retum-
bantes para distinguir su jerarquía, como la Masonería. Ahí
van unas muestras, tomadas del rito escocés antiguo acepta-
do: el masón del cuarto grado se llama Maestro Perfecto;
el del 11 Q, Sublime Caballero Electo; el del 16Q , Príncipe de
Jerusalén, Gran Consejo Jefe d~ las Logias; el del 19Q , Gran
Pontífice o Sublime Escocés de la Jerusalén Celeste; el del
28 Q , Caballero del Solo Príncipe Adepto; el del 30Q , Caba·
llero Kadosch o Gran Inquisidor, Gran Electo, Caballero
del Aguila Blanca y Negra; ~l del 32Q " Soberano Príncipe
del Real Secreto, etc.

8. - Influjo de los grados y logias' su-


periores.

La elección de los dignatarios de las logias se hace por los


miembros de ellas; pero la elevación a .los grados superiores
viene de arriba; a veces, como pasa en. los altos grados, sin
que los del grado del cual se asciende se den cuenta y aun
crean que es por iniciativa de ellos. Eso proviene de que el
mecanismo de las logias está admirablemente constituído para
ocultar esa y otras muchas influencias que descienden de 10
alto, de un poder que está a mucha distancia de aquellos a
quienes dirige, sin que ellos lo sepan. Para tener una idea
de esta organización, hay que pensar que en el grado ínfimo,
que es el de aprendiz, nunca se trabaja en el taller estando

memoria ritual y catecismo' sin preocuparSle de ISU historia ni de


su sentido (Preuss, A. F. 11).
'EL MISTERIO DE LA MASONERfA 25

solos los aprendices, sino que están siempre vigilados por


masones de los grados superiores, por maestros, o por otros
más altamente graduados, pero que llevan sólo las insignias
de maestros. El aprendiz que da esperanzas de corresponder
a los designios de la Masonería recibe "aumento de salario",
es decir, es ascendido al grado de compañt¡ro, y de la: misma
suerte ascenderá al grado de maestro. Confundidos con los
maestros, suelen asistir a las ,[Link] los hermanos de grados
superiores, que los vigilan a ellos y les procuran el ascensO
o aumento de salario, si lo merecen. De modo que así como
los aprendices tienen ya secretos para con el mundo profano,
así los tienen ,los compañeros y los maestros respectivamente
con sus inferiores, y así ,los tiene cada grado con el que le
es inferior.
A veces son conocidos los hermanos de grados' superio-
res, a veces son desconocidos ; el qUé asiste a la logia los ve
sujetos al venerab1e, obedientes a él y se imagina que son
de su mismo grado, o a lo sumo del grado de maestro, siendo
así que está en presencia de mi'embros de una logia superior.
Estos son los que traen de arriba las inspiraciones masónicas,
así como ellos, a su vez, las reciben de otros superiores. Cad:t
iogia es, para la de grado superior, como el mundo profano
es para la Ínfima. Conocidos o desconocidos los hermanos de
grado superior estudian el estado de ,ánimo, la preparación
alcanzada por la logia inferior y en el momento QPortllno
sugieren la idea que quieren hacer prevalecer, la resolución
c¡ue quieren hacer tomar. La propone uno de ellos y la apoya
. otro u otros que ya están convenidos en la logia superior;
y los de la logia inferior; que ignoran tal vez que la reso-
lución que se les propone es un acuerda. tomado más arriba,
la adoptan como de propia iniciativa. Hay,p4es, una ing.-.:-
niosÍsima p~rámic1e masónica, como la llama Copin-Albancelli,
que tuvo buena ocasión de conocerla.
y sin embargo, j cuánto se habla de 'igualdad y libertad
en las logias!
26 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

9. - La Masonería, Asociación Univer-


sal. - Su unidad' espiritual.

Se suele distinguir 'entre la masonería inglesa o anglo-


sajona y la masonería latina, y no falta a,lgún fundamento
para esta distinción, dado el distinto modo de proceder que
tienen las logias de una y otra raza; más aún, no ha mucho
hubo una ruptura entre las logias inglesas y americanas an-
glo-sajonas y las -latinas, a causa de la extrema irreligiosi-
dad y materialismo de que éstas hicieron profesión ..
Eso no quita, sin embargo, que haya entre ellas nosólo
la comunidad de origen, sino también la unión en el espíritu
general de los ritos simbólicos, y se puede as'egurar sin pe-
ligro de equivocarse, que reina la un;ón en la ocultísima di-
rección suprema, de la cual la casi [Link] de los masones
no se da cuenta, porque todo está muy bién arreglado para
cazar incautos que no se den cuenta. Esta dirección suprema.
_juega al tira y afloja, según las conveniencias de tiempos y
lugares; sabe esperar, sabe retroceder 'Cuando le conviene,
para no comprometer el terreno ganado y las posiciones ven-
ta j osas para nuevas conquistas en el porvenir. Desde el fin
elel último siglo, una gran asamblea de los principales jefes
decretó que un masón admitido a los tres primeros grados,
sería re(wnocido por hermano I\gítimo en todas las logias de
cualquier rito que fueren; 10 cual no es arbitrario, puesto que
toda la masonería 'está encerrada en los tres primeros grados,
de los cuales los demás no son más que explicación o repúl-
ducción. Como se ha dicho, todo es cuestión de entender 'Con
mayor o menor perfección 10 que se prof'esa en los tres pri-
meros grados que son comunes a todas las logias. ((Estos son
el texto, dice Mackey, y los altos grados Son el comentario"
(Preuss, A. F. 381).
"La Francmasonería es una institución cosmopolita", dice
llL MISTERiO DE LA MASONERÍA 27

el art. 1Q de los estatutos del Gran Oriente (de Bélgica).


Ese cosmopolitismo se 'afirma en la organización de las Logias
de los diversos países por la constitución recíproca de los
"garantes de amistad". Las Potencias Masónicas nombran en-
tre los H.'. de cada una de las demás, Pot'encia's un repre-
sentante ofiéial que lleva ese título. F. B. 48.
És evidente que no hay unidad de ritos; pero esta va-
riedad "no afecta la universalidad de la Masonería. El ritual
es sólo la forma externa y extrínseca. La doctrina de la Franc-
masonería es la misma en todas partes. Es el ct~erpo inrnu-
table quedando en todas partes el mismo)). Así 10 afirma el
Dr. Masón Mackey en'la Encyc10pedia (Preuss, A. F. 385).
Después de expresar el deseo de que aUn el ritual sea
más perfecto y en todas partes semejante, continúa el mismo
Dr.: "Pero si esto es imposible, como lci es, al menOs nos
ha de consolar el que mientras las éeremonias o el ritual hayan
va~iado en diferentes períodos y au~ varíen en diferentes
países, la ciencia y la filosofía, el simbolismo, y la religióí'L
de la Francmasonería continúa y continuará siendo la misma
dondequiera que la verdadera Masonería sea practicad1"
(Preuss, A. F. 386). Esa consecuencia la prueba en seguida
el doctor Masón examinando los símbolos que se usan en las
logias, el derecho de visitar ,las logias concedido a todo masón
de cualquiera logia o país que sea, sin que las pocas excep-
ciones establecidas por algunas logias de los Estado,s Unidos
alcancen a destruir la ley genera,l; de, modo que de esa unión
resulta el vínculo sagrado que, como él dice: "reúne a los
hombres de las más discordantes opiniones en una banda de
hermanos, que no da sino un mismo lenguaje a hombres de
todas las naciones y un altar, a h01nb\res. de toda..s las religio-
nes)), y con razón, por tanto, ese vínculo se llama "el Místico
Lazo)), y los masones, por estar unidos bajo su influencia o
28 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

gozar de sus beneficios, sOn llamados "Hermanos del Místico


Lazo" (Preuss, A. F. 391-392) (4).,
De ahí es que "las autoridades masónicas unánimemente
afirman que la Franc-Masonería por todo el mundo es una
y que toda la Franc-Masonería no forma realme,nte sino UllJ.
Logia" (Cathol. Ecycl.).
¿ Cómo se explica, entonces, la ruptura de relaciones ,con
el Gran Oriente de Francia, a causa del ateísmo de que éste
hizo profesión, cambiando el artículo 1Q de la Constitúción
'de 1812,párrafo II, donde se profesaba la existencia de Dios
y la inmortalidad del alma? La 'distinción entre Masonería
esotérica, u oculta, y exotérica, o externa, lo explica fácilmen-
te. Es cuestión de táctica: En Francia se creyó el mundo
masónico suficientemente preparado para recibir la profesión
del ateísmo y ésta se estableció; en In2',laterra y Estados Uni-
dos no estaba preparado para tanto y vino esa ruptura pura-
mente exterior, que afecta solamente a los mal instruí dos en
los principios de la Masonería, no a los de grados superiores
que están penetrados de esos principios. Ya veremos que <:'n
Estados Unidos se prepara rápidamente el terreno para llegar
a la misma d€olaración de ateísmo.
Para apreciar mejor en lo que vale la diferencia entre
la Masonería inglesa y la latino-americana, en 10 que con-
cierne a la Reli2'ión, conviene tener a .la vista el 1Q de 105
seis artículos de los "Old Char2'es" (anti2'uas obligaciones)
de la Constitución de la Gran L02'ia Inglesa, redactada por
Anderson en 1723, restaurado en el "Libro de las Constitu-
ciones" de 1756 y 1813. Dice así: "Un masón está obligado
por su profesión a obedecer la ley moral y "Si entiende recta-

(4) El objeto de los trabajos mas.,: es si'empre e'[Link] y


de ninguna manera lb alteran las diferencias que puedan existir
en los diversos ritos seguidos en el Táll:. (Const. de la Ord.,.
Mas:. en Chile; Tít. Ir, Art. 17. 1862).
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 29

mente el Arte, jamás será un Ateo estúpido ni un Libertino


irreligioso" .
"Pero aunque en tiempos antiguos los masones estaban
obligados en cada país o nación, a tener la religión nacional, -
sin embargo se tiene ahora por más conveniE;nte obligarlos
solamente a aquella, región en la cual todos los hombres con-
vienen dejándoles para sí mismos sus opiniones particulares:
esto es, ser hombres buenos y veraces, u hombres de Honor
y Honradez, cuale;;quiera que puedan ser las Denominaciones
o Persuasiones que los distingan. Por donde la Masonería
llega ¡l ser el Centro de Unión y el Medio de ajustar verda-
dera Amistad ertre Personas, 'que deberían haber quedado a
perpetua distancia".
, .
La Constitución Gothica (Cristiana) de las antiguas
Logias de operarios maSOnes antes y después de 1747, decía:
"La primera obligación es que Ud. sea fiel a Dios y a la
Santa Iglesia y no profese error o herejía". La diferencia
salta a la vista.
La nueva redacción está calculada para admitir en la
Ma,<¡onería a todos, aun a los Ateos, con talque no sean
estúpidos, y si _bien se examinan las cosas, aun éstos tienen
cabida, como de hecho hay muchos en las logias de todas las
naciones. Cualquiera puede ver también a lo que se reduce
la religiosidacL que Se exige a los masOnes, a saber: "Ser
hombres buenos y yeraces, u h0mbres de honor y honradez,
cualesquiera que sean sus convicciones".
D'e ese verdadero alcance de la Constitución Masónica
inglesa, provino que el cambio hecho por el Gran Oriente de
Francia, encontró aceptación en muchos masones de Estados
Unidos.
Tanto es así que, a pesar de que la Gran Logia de Ingb-
terra exige, por resoluciones tomadas en 1878, la fe en el Gran
Arquitecto del Universo, son reconocidos como masones,
aquellos que como Spencer y otros filósofos naturalistas de
30 JosÉ MARÍA CARDENAL éAR~ R.

ahora !laman Dios al principio oculto. todopoderoso que ob:-,a


en· la naturaleza, o como los que siguen el "Handbuch" (3~
Ed. II, 231) Y sostienen como dos columnas de la Religión
"el sentimiento de la pequeñez del hombre y de la inmensidad
del tiempo y del espacio" y "la seguridad de que todo lo que
es real tiene su origen en el bien y que todo lo que sucede
ha de ser para mayor bien":
Todo en la Masonería está lleno de ambigüedades. Los
texto's, de 1723 y 1738, de la ley fundamental concernientes
al Ateísmo, son ambiguos de propósitos. El Ateísmo no es
condenado positivamente, sino desaprobado apenas ,lo sufi-
ciente para encarar las exigencias del tiempo, ,cuando su fra:1-
ca admisión habría sido fatal a la Masonería. Cath. Encvcl.
Masonry.· .

10. - la Federación Masónica Interna-


cional.

Desde 1902, gracias a los subsidios regulares de 25 Po·


tencias Masónicas y a los donativos de generosos hermanos,
había funcionado en N eufchatel la Oficina Masónica Inter-
nacional, bajo los auspicios de ,la Gran Logia. Suiza Alpina
y debido a los esfuerzos del H.' .Quartier la. Tente.
Ultimamente, en 1921, ha quedado establecida en Ginebra
la Asociación Masónica Internacional con el nombre de
"Federación. Masónica", cuyos estatutos pueden verse en
"Documentation Catholique", 1923.
En ese Congreso estuvieron repr~sentadas :}.7 Potencias
Masónicas, entre ellas la de Chile, can un total de 360.151
adherentes. El Gr .. Or .. de Santiago tenía 3.800. La Rivista
lJfassonica, de donde se toman esos datos, da la noticia que
el ilustre H:. Alfred Robbins, G:. Vig:. Hon:. y Jefe Admi-
.nistrador de la Serenísima Gran Logia de Inglaterra, había
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 31 .

ida a Estados Unidas para intervenir aficialmente en las re-


uniones anuales de las Grandes Lagias de Massachussets,
Jersey, Missauri, J awa, I1linais y Ohia, para declarar oficial-
mente, en nambre- de S. A. R. el Duque de Cannaught, que
la Gran Lagia de Inglaterra, participa can plena simpatía en
el mavimienta [Link] Masónico de Ginebra, secundada
par la Gran Lagia de Nueva Y ark, para realizar la unión
legítima y desautarizar las Grandes Lagias irregulares espar-
cidas par el mundo.. Si las Grandes Lagias inglesas y norte-
americanas entran en la Federación Masónica Internacianal,
la preponderancia angla-sajona será en arme, ya que entre las
ya federadas, la .Gran Lagia de Nueva Yark, super(l. a tada~
las demás federadas .juntas, pues ella sala tiene 286.954
a r1 herentes.
CAPíTULO Ir

SECRETOS Y JURAMENTOS MASóNICOS

11. El S'ee,reto Masónico. - 12. Empeño - de la Masone'ría por


ocultarlos a propios y extraños. - 13. Parangón con' la Igle'
sia Católica. - 14. Los Juramentos Masónicos. - 15. El Se-
creto MasóniCO' ante la 'conciencia, - 16. El Secreto Masónico
ante el sentido común. - 17. Los Juramentos Masónicos ante
la moral.

11. - El Secreto Masónico.

Forma parte de la esencia misma de la [Link]ía: el


día en que se dejara a un lado el, secreto, ese mismo día
estaría irremisiblemente perdida. No se organizan sociedades
secretas para marchar al unísono con la socjedad en que se
vive: el secreto es necesario precisamente cuando se quiere
. C'onspirar contra ella. '
Los' masones suelen negar que la 'Masonería sea una so-
ciedad secreta. Refiere Copin Albancelli que el H ... Limosin,
director y fundador de la revista masónica "L' Acacia", en el
curso de urta polémica, en 1903, le afirmaba que cometía
el más grosero de los errores afirmando que la Masonería
es una sociedad secreta. "Sociedad discreta", le decía, "no
secreta". El mismo Limosin, en un discurso inserto en el
EL MISTERIO· DE LA MASONERfA 33

número. de julio. de 1907 de la "Süciété de Statistique de


París", insiste en ,la misma afirmación, y para prübarla, cita
una cantidad de. príncipes y reyes que han pertenecido. a la
MasünerÍa. En el debate que tuvo. lugar en la Cámara de Di-
putadüs de Chile, hace unüs [Link]ü año.s, más o. menüs, uno
de lo.s miembrüS de la Masünería más altamente graduadüs
en las lügias, se [Link]ó en reducir .el" juramento. del secreto
al "comprümisü de no revelar lüs mediüs de reconocimiento.
entre los miembrüs" de las logias. "Eso. es tüdü", decía. Pero
en esto, como en muchas otras cosas de la Masonería, o. no
se sabe lo que se dice o se falta lisa y llanamente a la verdad.
El secreto masónico no se reduce a eso. sólo.; eso no es todo,
con permiso del mismo Gran Maestre Chileno.
Puede verse en Dom Benoit y en Serra (T. II, 93-94)
10 que al respecto establecen varias lügias o fórmul(J.s; pero
se puede decir que, como uso. general .so.n objetos del secreto.
"no sólo doctrinas y mediüs [Link], sino también doctrinas
especiales y medios particulares, órdenes diarias, planes, con-
signas", etc.
Es secreto ~l fin de la Masonería, no sólo para los pro-
fanos, sino también para la mayor parte de los adeptos. "El
. fin de la Orden debe ser su primer secreto; el mundo no es
bastante robusto para soportar su revelación". Manifiesto de
la Gr. L. de Alemania, en 1794, citado por Eckert. 1, 184.
~"Mantenemos el secreto sobre los afiliados y sobre nues-
tras resoluciones internas: es homenaje a antiguas tradicio-
nes ... " Así decía Héctor Ferrari, Serenísimo Gran Maestre
italiano. Il Secreto Massonico. .
"Es prohibido, tanto a las logias como a. cada hermano. /
de cualquier grado u üficio, fuera del Gran Maestre y del
Jefe de los Ritos, el publicar en el mundo profano, por cual-
quier motivo o con cU<l(lquier medio, .documentüs, actas, cir-
[Link], cartas, escritos oficiales u oficiosos, atingentes a h
Masonería, SiR haber übtenido antes licencia por escrito del
34 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Gran Mestre". Art. 135 de las Const. de la Mas. Ital. Il Sec.


M~assonico.
Se engaña al mundo sobre las doctrinas que se enseñan
en las logias y a las logias inferiores se ocultan las doctrinas
enseñadas. en las superiores; se oculta, también, no sólo al
mundo profano, sino a las logias inferiores, los planes que
se forman en las logias y ·las personas que en ellas intervienen.
La misma organización de la MasonerÍa, en forma de socie-
dades superpuestas unas a otras, de las cuales las inferiores
son profanas para las superiores, el recuerdo del secreto de
cada reunión y en cada logia, está manifestando que es una
sociedad secreta, y que oculta algo a sus mismos adeptos,
comenzando por ocultarles la Dirección Suprema y el Fin
Supremo de la institución.
Hablando de sí mismo, dice Copin Albancelli: "Podría
creerse que yo debía conocer perfectamente la cuestión ma-
sónica, puesto que yo había pasado seis años en los talleres
de la Viuda (así se ,¡jama la MasonerÍa). Sin embargo, na-
da de eso había. Yo podía imaginarme conocerla; en reali-
dad no la conocía: no sabía de ella sino 10. que había visto.
y 10 que se ve en. la Masonería., seáis o no masones no es
sino una apariencia destinada a enga1'iar sobre 10 que no
veis. .. Yo había sido sucesivamente aprendiz, compañero,
maestre y rosacruz. Había ocupado oficios de secretario, de
orador y de primer vigilante en mí logia. Había dispuesto
dos veces del de Venerable, que había hecho dar a 10; que
creía más capaces que yo para asegurar la prosperidad del ta-
ller. También había sido nombrado, desde mi entrada al ca-
pítulo La Clemente Amistad, secretario ~e ese capítulo. Yo
había sido, pues, "una luz" capitular. Una circunstancia de
la cual tendré ocasión de hablar después, me había permitido
entrever que detrás ,del mundo masónico existía un mundo,
más secreto aÚn que éste, no sospechado ni para él, tanto
. como para el mundo profano. .. A pesar de todo, 10 repito,
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 35
no sospechaba 10 que era la: asociación de la cual había sido
miembro activo. j Con tanta habilidad están dispuestas las
cosas para ilusionar a los masones y a: los que no 10 son!"
(Copin, P. O. 43-44). .

12. - El!lpeño de la Masonería por ocul-


tarlo a propi,os y extraños.

La prueba está. en que no hay nadie que pueda decir


con certeza cuál es el fin de la Masonería, yeso que ya lle-
va elos siglos de existencia en la organización actual. ¿ Es un
fin filosófico? ¿ Es un fin ele beneficencia? ¿ Es un fin anti-
católico? ¿ Es un fin liberal? ¿ Recreativo? ¿ Pornográfico?
¿ Satánico? Hay partidarios de Jas respuestas afirmativas pa-
ra cada una de estas preguntas~ Y esto no suceele sólo en-
tre profanos sino entre los mismos masones:' Es natural.
. "A pesar de las h:pócritas declaraciones de la Orden,
el fin y los medios de la Masonería se encuentran ocultos
con una astucia maravillosa en la explicación de los Jeroglí-
ficos y ele los sím,bolos. Cada uno de estos últimos, conside-
rado aparte, es susceptible de significados diversos y nume-
rosos. Algunos no parecen agregados sino con el designio
ele hacer más difícil la interpretación ele los más importan-
tes. " En la instrucción dirigida al Compañero 'en el ri-
tual de la Logia-Maelre de los Tres Globos, leemos estas sig-
nifcativas palabras: "El masón novicio no debe olvidar ja-
más que casi cada símbolo de la Orden tiene doble signifi-
cación: una moral, la otra n¡ística . .. El sentido místico con-
cierne en parte al interior de la Orden, en p1rte, a su his-
toria. N" o se da al aprendiz s;no insinuaciones, jamás una
explicación completa, porque el menOr punto no podría ser
explicado y comprendido ele:1 todo sin hacer cornprender to-
cio el conjunto" (Eckert J, 148-9).
36 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Oi~ase,lo que ~dice Pike, uno de los doctores de la cien-


cid Masónica: "Los ~rados azules (así se llaman los tres pri-
meros ~rado5) no son más que el pórtico ex~erno del pórti-
co del T,emp10" (El trabajo de la Masonería es la construc-
ción de un Templo espiritual). Parte de .10S sí~bolos se ex-
plican ahí al Iniciado, pero es intencionalmente engañado con
falsas interpretaciones. N o se intenta que él los entienda,
sino que se jl11a~ine que los entiende. Su verdadera inter-
pretación es reservada para los Adeptos, los Príncipes de la
Masonería ... " (Preuss, A. F. 12) .. "La Masonería, dice el
mismo Pike, como todas las Religiones,' todos los Misterios,
Hermeticismos y Alquimias, oculta sus secretos a todos) me-
nos a los Adeptos y Sabios o Electos y emplea fp,lsas expli-
caciones e interpretaciones de sus símbolos para engañar a
aqutilos que merecen ser engaíiados; para ocultarles la Ver-
dad, que se llama Luz y apartarlos de ella" (Preuss,. A
F. 13). "
Preguntad a los masones cuál es el fin qu~ se proPQne
lit Masonería y la mayor parte os responderá que es la be-
neficencia o que es el socorro mutuo en el trabajo, en el co··
mercio, etc. Otros, los aficionados a banquetes, tal vez oS
digan que es el tener de cuando en cuando unos momentos
de expansión entre amigos, etc. Otros os dirán que es el es-
tudio. No es de creer que todos ellos digan 10 que no sienten,
y sin embargo, sus respuestas mismas están manifestando que
no saben nada de la historia de la Masonería. Son víctimas
de ese engaño intencional de que habla Pike.
La Masonería pone especial empeño en despistar a sus
propios adeptos acerca de los grados superiores, por medio
de los símbolos, de los rituales y de su misma organización.
Así, por' ejemplo, cuenta Copin Albancelli, que al aprendiz
se le procura inculcar la idea de qUe todos los masones que
él ve con las insignias de los cor'¿ones, sOn maestros; y si
después se da cuenta de que hay otros grados más altos, se
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 37

le dirá que esos grados más altos no valen nadá; que la prue-
ba es que el H.'. X. o el H.'. F. están como todos los de-
, más muy sujetos al Venerable, siendo de estos altos grados,
y si por acaso continúa en sus curiosidades sobre los altos
grados, se le cuenta una· leyenda que tiende a hacer creer"
que los masones de altos grados son más bien inferiores a
los maestros, por tener la debilidad d.e ser aficionados' a los
galones. Los maestros son los masones "perfectos", según. el
ritual; los demás no han sabido comprender el sentido ele-
vádode eS\l expresión; se han dejado téntar por 10 que ellos
han creído ser una. cIjgnidad, y allí están en laslogiás su-
periores, sin tener nada que hacer. Y si se admiran de que'
la Masonería esté favoreciendo una debilidad sin objeto, co':
mo ésa, se le reponde que se 'tolera por pertenecer a la he-
rencia de las tradiciones que no hay que aban"donar, y así
se procura: tranquilizara! aprendiz, qw; no mira· como su-
perior suyo sino al Venerable, cuya elección depende tam-
bién de su voto (Cop:n, P. O. 217-219) (1).
Lo mismo pasa al maestro, a quien se le procura ocul-
tar la. existencia, o al menos la importancia, de los grados
superiores y se le inspira la idea de que la Masonería Azul,
como Se llama ',la de los tres grados inferiores, es toda la'
Masonería. A eso van encaminadas cier-tas preguntas y res-
puestas del Catecismo Masónico de su grado, y como la co-
sa le halaga, fácilmente se queda con esa idea. Para eso
también, en el orden administrativo, no se hace diferencia
de grados y ~uele suceder que un maestro sea el Venerable

(1) "Yo bien sé que la Orden conti,eIlleen su seno a ,sobe"


ranos y hombres de lo~ más generosos y leitles al lado 'dé los más
perversos; yo bien sé que. en los tres grados infleriores los mejo·
res ciudadanos [Link] apenas el abus'Ü' que se hace de su perso-
nas. Las piezas auténticas que Vengo a. la mano indican una orga-
nización maravii10sa que divide a la Orden en dos categorías, la
de los inidados en los ulteriores secretos y la de los simples miem"
bros de logias." (Eckert 1, 22).
38 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

en una logia donde hay masones de altos grados, 10 cual le


confirma en la idea que se le ha procurado inculcar.
La verdad, es, sin embargo, que los altos grados han
sido creados, precisamente, para ocultar algo a los grados
inferiores. "Como los tres grados de la Masonería ordina-
ria, dice Luis Blanc, masón, comprendían Un gran número ne
hombres opuestos por estado y por principios a todo pro-
yecto de subversión social, los novadores multiplicaron las
gradas de la escala mística para subir: crearan las traslogias
reservadas a las almas ardientes; .instituyeron los altos gra-
dos. .. 'santuar:o tenebroso .'cuyas puertas no se abrían al
adepto sino después de una larga serie de prueba~ calcula-
das para comprobar los' progresos. de su educación revolu-
cionaria, para probar la constancia de su fe, para ensayar el
temple de su corazón". Por eso dice la "Orthodoxie Mar;on-
nique" que la Masonería, invadida, por decirlo así, y to-
mada de asalto en sus primeros grados por el vulgo, se ha
refugiado en los grados superiores" (Benoit, F. M. I. 252-
253).
En el grado 29 dd Rito Escocés Antiguo Aceptado,
. grado del Gran Escocés de San Andrés, el Patriarca, en
la recepción al grado, declara al neófito que todavía no se
le revelan los secretos de la Ma$onería: "Debéis creer firme-
mente, le dice, que 10 que habéis aprendido hasta este día,
es nada en comparación de los secretos que ciertamente os
serán revelados a continuación, si vos sois Electo y- si n'o os
hac6Ís indigno". "En cuanto a los misterios ocultados allí (ba-
jo esos emblemas) no puedo aún revelároslos; pero llegará
el tiempo en que los penetraréis, etc". (Benoit, F. M. l.
288). Esto pasa en el grado 29. ¿ Qué habrá de decir de 105
tres primeros grados? (2).

(2) Puede verse Eckert I, 104, 108; II, 99.


EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 39

La Dirección Suprema de la Institución es lo más ocul-


to que hay en la Masonería, más aún que las verdaderas doc-
trinas, que al fin y al cabo, como después se verá, llegan a
traslucirse al través de los velos y símbolos que las envuel-
ven. Que hay una Dirección Suprema oculta, distinta de los
Grandes Orientes o Grandes Logias, que son las altas direc-
ciones visibles, no hay que dudarlo. De otro modo no se ex-
plicaría la unidad y universalidad de la Masonería, a pesar
ele las rupturas externas, ni tampoco la uniformidad .de ac-
ción que se ha desplegado por ella en distintas jurisdicciones
en algunas épocas. Después de lo que se ha dicho sobre el
secreto en la explicación de las doctrinas y sobre la exis-
tencia de los altos grados, se comprende fácilmente queli
casi totalidad de los masones, como todo el mundo profano,
ignore dónde está el centro de esa unidad de la Masonería-
y quién o quiénes son los que dirigen esa vasta organiza-
ción. Lo que diré de los príncipes o reyes masones poco des-
pués, confirmará el secreto de la dirección suprema de la
Masonería. .
La ley común de la discreción y del secreto, que al de-
cir de Mackey, en su Masonic Ritualist, es la esencia mis-
ma de la Masonería; esas virtudes del secreto y del silen-
cio, que son la misma esencia del carácter masónico, _según
el mismo autor, no se guardan sólo con los profanos, sinn
con los mismos hermanos de gracias inferiores, de modo que
ellos saben poco más. que nosotros, si no estudian fuera de
las logias lo qUe es 'su institución.
Ha sido frecuente en la Masonería el uso del seudóni-
mo para ocultar el nombre y evitar: las responsabilidades de
'sus miembros. Se le encuentra en todas partes, en el siglo
pasado y aun sigue, hoy en uso para la propaganda revolu-
cionaria. "Se habrá notado, dice La Cause; etc. (P. 217),
que hay una invariable tendencia en esta 'conspiración uni-
versal a usar seudónimos, parte, sin duda, por razón de se-
40 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

guridad, y también para agrandar el misterio, 10 que no de-


ja de tener su efecto en la imaginación del público, y para
ocultar las huellas demasiado claras del origen racial. Así co-
mo 10 hemos mostrado, los directores secretos de la Revolu-
ción Francesa' escogieron cada uno su nombre,. y es una ex-
cepción el encontrar un bolchevique ruso, que no sea COno-
cido por un nombre apropiado no para definir, sino para
ocultar su familia y su raza, "ordináriamente judía". Son
famosos los nombres de N ubius, Vindex, Tigrotto, de la
Alta Venta de ItaEa; el de Phi10n (barón de Knigge), Spar-
tacus (Weishaupt). etc., etc.,

13. - Parangón con la Iglesia Católica.

La Masonería dice a sus adeptos y a todo el mundo que


es una institución que investiga y enseña la verdad. La
Iglesia Católica también dice 10 mismo. Pero la Masone-
ría oculta esa vetdad a sus propios adeptos, a tal punto
que ni siquiera en los grados cercanos' al ú1timo se la en-
Seña claramente y del todo. La Iglesia Católica, desde el
principio a todos, sin ninguna distinción, enseña todos sus
misterios y todo' su interés y afán está en que su doctri-
na sea conocida de todo el mundo, de sus mismos enemi-
gas y perseguidores. Si 10 ¡ que la MaSOnería enseña es la
verdad, ¿ por qué teme' tanto la luz? Si es la verdad, ¿ P9r
qué tanto ego,Ísmo para ocultarla aún a los propios adeptos?
"Si antes de comunicarle sus secretos, la Orden quiere pre-
viamente preparar la humanidad, ¿ por qué no abrir del ,to-
do los santuarios de la ciencia, donde nada se enseña, se-
gún se dice, que ofenda los principios de la moral, de la
religión y de la economía social? Ese sería el medio más efi-
caz de procurar a todos la facilidad de ilustrarse. ¿ Por qué,
pues, la Orden excluye a los pobres, que no tienen ningún va- .'
lor político ni económicof" (Eckert 1, 120).
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 41

14. - Los juramentos masónicos.

El secreto o los secretos masónicos están sellados con


gravísimos juramentos; que se van renovando y recordan-
do con toda frecuencia. He aquí la fórmula del juraménto,
sobre el secreto, que se ha usado en el grado de aprendiz
en Inglaterra, Escocia~ Alemania y en las Logias del rito
escocés de Fraricia, durante un tiempo, al !penos. Decimos
así, porque cuando la Masonería se ve sorprendida en al-
gunos de sus secretos, suele cambiar de decoración, de ri-
tuales y de todo, a fin de mantener engañados a los suyos
y a'los profanos. He aquí dicha fórmula de jura,mento: "Ju-
ro en nombre del Arquitecto Supremo de todos los mun-
dos no revelar jamás los secretos, los signos, los toques, las
palabras, las doctrinas, los usos de los Francmasones y de
guardar sobre todo ello un silencio eterno. Prometo y juro
a Dios no descubrir jamás cosa alguna ni por la pluma, ni
por señales, palabras o gestos; no hacer jamás escribir, lito-
grafiar, imprimir ni püblicar cosa' alguna de lo que me ha
sido confiado hasta ahora y pueda confiárseme en adelante.
l\1e obligo y someto al castigo siguiente, si. falto a mi pala-
bra: que me quemen ,los labios con un hierro candente; qu~
me corten la mano y el cucello y me. arranquen la lengua;
que' mi cadáver sea colgado en una logia durante la admi-
sióñ de un nuevo' hermano, para que sirva de borrón a 'mi
infidelidad y de horror a los demás; que sea quemado des-
pués y las cenizas echadas al viento para que no quede nin-
gún rastro de la memoria de mi -traición. Así Dios me ayu-
de y su santo Evangelio. Así sea". (Eckert. T. I. 33-44).
N aturalmente, esta fórmula ha sido modificada donde se ;¡a
echado ya a un lado todo cristianism'o positivo, y el nom-
bre de Dios ha sido reemplazado por ,los Estatutos Genera-
les de la Orden, por el honor, por la espada, etc. El jura- .
42 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

mento se renueva en cada aumento de salario. Quizás más


tarde se presentará la ocasión de dar a conocer otras fór-
mulas de juramentos masónicos. (Ver, por ejemplo, Benoit,
F. M. 1, 386, sigs.; 1, 146 sigs.).

15. - El secreto masónico ante la con-


ciencia.

Antes de pasar adelante, no estará de más que inte-


rroguemos a nuestra conciencia sobre un secreto tan abso-
luto, tan sin restricciones, como es el de 10s masones (3):
Este secreto se promete cOn juramentos terribles, como aca-
. bamos de ver, sin saber nada acerca de la materia-del se-
creto y sin saber si ese juramento no va a encontrarse en
oposición con otros deberes más fundamentales que tene-
mos como ciudadanos, como miembros de la Iglesia o co-
mo simples seres racionales. He ahí, desde luego, lo que
detiene de entrar en la Masonería a 1a gente de concien-
cia bien cultivada: ¿ Y si -bajo este secreto tan severo y tan
universal se me pide algo contra mi conciencia? ¿ Y si se
me pide algo contra la patria? ¿ Y si se. me pide algo con-
tra mi Religión o mi familia?

16. - El secreto masónico ante 'el sen-


tido común.

He oído decir a muchos que han sido invitados a en-


trar en la Masonería, que ellos han respondido que nO ven

(3) Copin AI,bancelli cuenta que él hizo el juramento con


restricciones; que se disimuló recibiéndolo muy bien. Pero ¿ cuántos
tienen esa entel1eza de carácter?
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 43

para qué tanto secreto; que para hacer el bien, como di-
cen los masones, no hay para qué esconderse tanto, etc.
Han hablado, sin duda, el lenguaje del sentido común: si
no deseamos hacer. el bien con un· bombo, tampoco debe-
mos hacerlo tan oculto que despertemos desconfianzas so-
bre nuestro buen proceder; ya que es· propio de los malhe-
chores buscar las,' tinieblas (para obrar en ellas), según el
dicho del Evangelio: "El que obra mal odia la luz". Ya
veremos después cuál es ese bien que hace la Masonería.
No sólo es idea cristiana sino .también· muy de razón
natural .para todo el que' admite la verdadera libertad, can
todas sus consecuencias, la de la responsabilidad de nueí-
tras a'ctos. El secreto tiende a debilitar el sentimiento o
conciencia de nuestra responsabilidad, facilitando-los medi05
de burlar las sanciones sociales o públicas que esos actos .
merecen. Además, cualquiera se pregunta: ¿ Las doctrinas
y los he~hos de la Masonería son cosa buena o mala? Si
son cosa buena, ¿ por qué privar al resto de los hombres de
ese bien? Si son cosa mala, claro es que la conciencia elebe
repudiarlo y no [Link] en tal asociación.
"Mucho tiempo me he ocupado en estos objetos, decía
- el famoso Philon (barón de Knigge), brazo' derecho de
. Weishaupt, para atreverme a invocar mi experiencia y pa-
ra poder, con conocimiento de causa, desaconsejar a todo
hombre joven, activo y -.laborioso, de adherirse a ningun'a
sociedad secreta, cualquiera sea el nombre con que se la
pueela decorar. Cierto es que no todas Son reprensibles en
el mismo grado; pero todas, sin distinción, son inútiles y
peligrosas". Y después de probar lo primero, prueba lo se-
gundo, entre otras razones, "porque 10 que se hace en las ti-
nieblas despierta legítimas sospechas... porque los miem-
bros iniciados no son todos instruídos en las intenciones per-
versas que se tiene muchas veces cuidado de' enmascarar ba-
jo las más bellas esperanzas... Tal es mi profesión de fe
44 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

acerca de las sociedades secretas... En cuanto a mí, no


conozco ninguna que no sea culpable por uno u otro caPí-
tulo" (Cit. por Eckert 1, 133-137).
La Iglesia Católica es una sociedad que profesa hacer
el bien y no sólo no ~e oculta para hacerlo, no sólo no ocul-
to sus enseñanzas, ni esconde sus misterios y sacramentos,
sino que todo su anhelo es que sean aprovechados de todos
los hombres. ¿ Por qué? [Link], porque cree que. eS2S
enseñanzas yesos misterios son cosa buena y quiere parti-
cipar de ese bien a todos los hombres.· Eso es pensar con
. sinceridad en el bien que se hace o Se pose~. ¿ Por qué la
Masonería hace a un lado al pueblo?

17. - Los juramentos masónicos ante la


~oral.

~ Los masones suelen jurar, al menos en los primeros


grados y donde se quiere salvar cierta· apariencia de reli-
gión, sobre la Biblia y por el Gran Arquitecto del Univer-
so, que algunos entienden que es DIos y otros que es la
Naturaleza y ésta tod5tvía la entienden de' distintos modos.
¿ Qué valor moral tiene ese juramento? ¿ Estará el ma-
són obligado en conciencia a cumplirlo como cualquier j tI-
ramento legítimo? Lá moral responde que no: La razón es,
porque si pone a Dios por testigo y garantizador de 10 que
se promete contra los dictados de la prudencia y de toda
razón y conciencia, Dios no puede servir de firmeza a un
acto por el ¡oual más bien se le ofende que se le honra. Me-
nos aún ese 1uramento puede tener firmeza para un católico,
a quien está severamente prohibido y bajo pena de' eXCO-
munión, un acto semejante. No podemos invocar a Dios co-
mo fiador de la culpa.
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 45
#

Si se invoca a la naturaleza como fiadora y testigo de


nuestro juramento, y, sin ninguna relación con el Creador,
I -
que se desconoce, en -este caso se concibe .la naturaleza co- /
mo un ser sin inteligencia, qUe no es 'capaz de o!r ni je
afirmar nuestra pro~esa o juramento y tanto da invocarla
como no invocarla. Lo mismo hay que decir del honor, cosa
a veces tan discutible como fugaz.
CA PÍTULO III

EL FIN DE LA MASONERfA

18. Fin indicado por ella. - 19. Construcción del templo de la


Natura'leza. - 20. ¿ Cuiks son los obstáculos que tiene que
destruir o los enemigos que tiene que combatir? - 21. ¿ Cuál
es el Dios de ;:t1 r·eligión? - 22. Opiniones sobre su fin su-
premo

f8. - Fin indicado por ella.

Pondré aquÍ algunas de las diversas declaraciones ofi-


c:ales de la Masonería acerca de su objeto: "La Orden ]vI a-
sónica tiene por objeto 'la beneficencia, el estl~dio if,e la mo-
ral. universal .Y la prácft'ca de todas las virtudes". Así lo dice
la Constitución de la Orden en Chile, del año 1862. La de
1912 cambió un poco la declaración: "La [Link]ía es
una institución esrncialmellte filosófica y progresista, tie-
ne por objeto la investigación de la verdad, el estudio de
la moral y. la práctica de las virtudes". La Constitución del
Gran OrIente Belga le asigna por fin "fa, investigación de
la verdad .Y el perfeccionamiento de la humanidad" (F. B,
11.) Mackey, gran dóctor masón de Estados Unidos, di::e
que la Masonería "es una ciencia moral". La Asoc:ación l\.fa-
EL MISTERIO DE "LA MASONERÍA 47

sónica Internacional de Ginebra dice gue ((La F. M. ticlle


por objeto' la investigación de la verdad) el estudio y la
práctica de la, moral" Doc., Cathol. 1923. "Los Alemanes,
dice Espasa (Masonería)) concret::lll más y la definen: ((La
actividad de los hombres unidos ílltímamente) sirviéndose de
símbolos tomados principalmente del oficio de albañil y de-
la arquitectura, (rabafando por el bienestar de la hU11Wni-
dad) procurando en lo .moral ennoblecerse a sí y a los de-
más y) mediante-esto) llegar a una liga'y paz universal de
que asp'ira a dar desde luego muestra en sUs reuniones)).

19. - Construcción del templo de la


Naturaleza.

'Como la palabra masones quiere decir albañiles y todo


en la Masonería se enseña por medio de símbolos o alego-
rías, el fin de una sociedad ele albañiles ha de relacionarse
con el oficio que ellos representan. Es corriente en el len-
guaje masónico decir que la MasoherÍa se propone construir
o restaurar un templo. ¿ Cuál es ese templo? el, templo de
la Naturaleza) en que debe reinar la libertad) la igualdad y
la fraternidad, entendidas en sentido masónico; templo en
que se enseñe la verdad) la virtud y la moral propias de la
M asol1erw.
La Masonería usa mucho también en sus simbolos y ri-
tos, arreos y expresiones militares; habla mttcho de guerra
a la intolerancia) al fanatismo) a la ignorancia) etc. Es, pues,
una milicia, un ejército que se disciplina' y arma contra un
enemigo.
La Masonería, finalmente, dice que se propone estable-
cer en el mundo una religión nueva~ universal y tiene todo
lo que puede desearse en materia de ritos y ceremonias re-
lativas a un culto religioso. Es, pues, también, una religión.
48 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Según la Masonería, el estado de naturaleza es el eS-


tádo ideal del hombre: es el estado en que él encuentra y
conserva su perfección y su felicidad. Ese estado ha sido
destruído por la religión y por la sociedad, por los reyes y
por los sacerdotes. Estos son los que han quitado a los. hom-
Qres su libertad primitiva, su igualdad 'Y [Link]ído su fra-
ternidad. La Masonería se propone, entonces, dev91ver al
hombre su perfección y felicidad original, ,su ,libertad, su
igualdad y su fraternidad natural (1). He dicho que esas
palabras hay que' entender:Lis en el sentido· masónico. ¿ Cuál'
es el sentido masónico?
Libertad, para los masones perfectamente iniciados, es
la independencia absoluta e ilimitada del hombre; es el des-
conocimiento de toda ley y de toda autoridad; es la rebelión
absoluta. En este sentido, el súbdito, sujeto a un gobernante, '
no es libre; el hijo, sujeto a su padre no es libre; la esposa,
suj eta a su marido, no es libre: el hombre que vive en socie-
dad, tampoco es libre. "El hombre no es libre si no es dueño
soberano de sus pensamientos y de sus actÓos".
La libertad es idéntIca a la sober~nía, dice «L'Ere
N ouvelle" ..
"N o seamos más súbditos, sino soberanos, entonces se-
remos libres", dice el H.'. Fleury.
"Cada hombre es su sacerdote y su rey, su papa y su
emperador", dice el H.'. Potvin.
"No respondemos de nuestros actos sino a nosotros mis-
mos", dice el H.'. Lacroix (Benoit, F. M. I, 11-13).
Lá Igualdad, entendida también en el sentido masóni-
co, no comprende 'sólo la igualdad de naturaleza y de de-
rechos, que san innatos en ella, como 10 enseña la filosofía
racional, sino que comprende también la igualdad absoluta
en toda cIase de derechos, sean innatos, sean adquiridos.

(1) La cause, 45,


EL MISTERIO DE LA MASONERíA 49

"Los hombres son iguales en derecho: todos y desde todo


punto de vista son de igual condición", es ·la síntesis de la
doctrina masónica acerca de la igualdad, expresada por Leó"l
XIII en su Encíclica Humanum Genus. -
"Entre los rDasones (y un día, gracias a ello, será -=0.-
tre todos los hombres) no hay primero ni último; no hay
fuertes ni débiles, ni grandes ni pequeños, no hay sino her--
manos, todos iguales y todos queriendo serlo". (Prétis H ist.
-: de I'[Link] de la Franc. Mas., (Benoit, F. M. I, 12).
La Fraternidad en el sentido masónico, no envuelve sola-
lamente nuestra comunidad de origen, que nos hace clamar
((Padre Nuestro que estás en los cielos", sino la supresión de
toda desigualdad, de toda distirición de derechos, de modo
que no ha de haber sino una sola familia universal no fa-
milias particulares, como ahora; no ha de haber sino una so·
la nación, no naciones particulares; una sola Iglesia; y esa
sola familia, y esa sola nación, y esa sola iglesia, es la hu-
manidad.
Fu~ra de ese sentido, en la Masonería se da también a
la fraternidad el sentido restringido 'al socorro mutuo entn'
los hermanos masones, como en' toda otra sociedad d.e· so-
corros mutuos, eso sí que llevada a extremos inaceptables,
como veremos después, con el favor de Dios.
Además, para ciertos iniciados esa palabra fraternidad
tiene otro sentido más secreto y abominable, como lo tenía
la "caridaEl" para los antiguos gnósticos, las costumbres li-
cenciosa.s, la asociación para los placeres sensuales, .etc. Eso
hito decir al Papa Gregario XVI' en la Encíclica en que
condenaba la Masonería, que "todo 10 que ha habido de más
sacrílego, blasfemo y vergonzoso en las herejías y en las
sectas más criminales, se ha juntado en las sociedades secre-
tas como en una sentina universal de todas las infamias"
(Ene. Mirarivos).
so JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Para edificar ese templo es menester destruír toda au-


toridad, toda jerarquía, toda familia, toda religión.

20. - ¿Cuáles son los obstáculos que tie-


ne que destruir o los 'en,e'l11igos que tie-
ne que combatir?

Se comprende desde luego contra qué se disciplina y se " '


arma el ejército de la "Masonería,,: tiene por delante la so-
ciedad civil, con la autoridad que la sostiene y gobierna;
tiene la sociedad religiosa, especialmente la Iglesia Católi·
ca, que es el baluarte más firme opuesto a la destrucción de
las creencias cristianas; tiene la familia, sobre todo la fa-
milia cristiana, centro de virtud opuesto a la licencia de
costumbres; tiene la propiedad, opuesta también a la igual-
dad y Íraternidad masónicas.
"De la explicac:ón del ritual, dice Eckert, como de la
historia y de las confesiones de la Orden, uno tiene derecho
para concluir que la Francmasonería es una conjuración con-
tra ~l altar, ~l trono y la propiedad, con el fin de establecer
sobre toda la faz de la tierra un reino social y teocrático,
cuyo gobierno religioso y político tendría su sede en Jeru-
salén. .. La condición indispensa.1;>le de su realizCión es la
destrucción de los tres obstáculos que se oponen a ella: la
"Igl~ia, el trono y la propiedad" (Eckert, I, 208).

21. - ¿Cuál es el Dios de la Masone-


ría?

¿ Cuál es el objeto del culto masónico? ¿ Cuál es el Dios


que adora la religión nueva y universal de la Masonería?
¿ Es Dios, el Supremo Arquitecto del Universo, como 10 han
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 51

llamado? ¿Es la Naturaleza, con la cual muchos identifican


a ese Dios? ¿ Es el hombre, en el cual se realiza con mayor
perfecc:ón esa identidad? ¿ Es el sol, como símbolo más per-
fecto del poder de la naturaleza? ¿ Es Satanás, tenido por los
masones como el Dios bueno? Sí, todo eso es; pero eso no
lo saben todos ni lo practican todos conscientemente. Por
ahora me contentaré sólo con presentar este resumen; des··
pués dedicaré un artículo especial para tratar de la Maso-
nería cqmo religión. :El que quiera más amplios' detalles, pue-
de consultar las obras que he indicado al principio, sobre
todo la de Benoit y la de Serra y Caussa.

22. - ~I fin supremo de la Masonería.

Suele señalarse también como fin de la Masonería d


predominio político de la secta, y a juzgar por las activida-'
des que se despliegan en el campo político, 'como luego se
verá, podría creerse que ése es su anhelo predominante; pe-
ro en realidad, y bien mirados Sus aspectos, eso no es ni
puede ser otra cosa que el medio más poderoso y seguro
de realizar el plan de la Masonería.
Hay quien cree que el fin de la Masonería es esta- .
blecer el predominio jud~o en el mundo, y no faltan buenas
razones que pueden persuadirlo y llegan a hacer dudar si la
acción judía, por medio de la IVlasonería, es lo predominante
en esta institución, y, por consiguiente, todo lo demás nO
es sino medio para llegar a establecer el universal domin!o
:;le la raza judía con más rapidez 'y seguridad, o bien al re-
vés, si la acción judía no es más que un auxiliar de la, Ma-
sonería para conseguir realizar sus designios de anarquía y
destrucción universal y tras de ésta, la adoración de Sata-
nás, inspirador de esa obra de rebelión y de anarquía.
Por ahora baste· este esbozo acerca del fin; el estudio
52 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

que sigue Ira haciendo ver la verdad de lo que en este ar-


tículo se ha expresado. Eso sí, quiero una vez más preve-
nir a los lectores, que la generalidad de los masones ignora
en absoluto cuanto se ha dicho acerca de los fines manifies-
tamente 'perversos que persigue la institución a que perte-
necen. La probidad; la seriedad y honorabilidad' de muchos
es manifiesta prueba de que 10 ignonin. Si 10 supieran esta-
rían muy:'¡ejos de ser 10 que son, y habría que admitir en
ellos una hipocresía incompatible con todo su modo de obrar.
CAPíTULO IV

FORMACiÓN Y FUNCIONAMIEÑTO DE [Link]

23. Forma:ción de logias. - 24. 'Esfuerzos de proselitismo. ' - 25.


Artes para reclutar adeptos. - 26. Las conquistas preferi'
das. - 27. Los Hermanos Decorativos. - 28. Los Papas
Masones. - 29. La Iniciación. - 30. Apostasía radical del
iniciado. - 31. Consecuencias prácticas de esa apostasía. --
32. La Selección. - 33.' La Caja. - 34 Las Tenidas. 35.
Lo grotesco en 10 sollemne. --'- 36. El famoso Hiram.

23. '- Formación de Logias.

Como se comprende es cosa muy fácil formar, por 10


menos un triángulo o logia irregular, cuando hay en una
ciudad cinco o más masones autorizados o delegados para
ello, o simplemente celosos del pr9greso de la Masonería.
Ellos conversarán con otros caballeros amigos; les harán ver
la conveniencia de asociarse para su mutuo socorro, formán- .
do una logia; les quitarán los temores que puedan tener, y
en seguida, nombrarán Venerable a uno de ellos, con lo que
el inocente se creerá muy honrado, sin sospechar siquiera
que nQ es más qUe la vÍCtima y el instrumento de sus ami-
gos, que nada le han dicho de su carácter de masones de
alguna logia quizás de grado superior.
54 JosÉ MARÍA CARDENAL _CARO R.

Por otra parte, la idea de entrar en 'Comunicación con


otras logias, de ser hermanos de grandes personajes nacio-
nales o extranjeros, y de conocer los secretos de fa Masone-
ría, es un poderoso aliciente, que hace caer a muchos en las
redes tendidas con tanta habilidad y disimulo.
"Para determinar al curioso, decía el M.'. Clavel, se
a$egura que la sociedad conserva religiosamente un secreto
que'>no es ni puede ser participado sino a los ·francmasones.
Para decidir a los hombres de placeres, se les hacen valer
los frecuentes banquetes en que los buenos· platos y los vi-
nos generosos excita!l a la alegría y estrechan los lazos de
una amistad fraternal. En cuanto a los artesanos y merca-
deres, se les dice que la 'Masonería les será provechosa, ex-
tendiendo el círculo de sus relaciones y de sus negados"
(Benoit, F. M. 1., 190).

24. - Esfuerzos de proselitismo.


I

\ Asegura Mackey, en su Encyclopedia of Freemasonr.\',


que la Masonería "no sólo prohibe a sus miembros hacer
cualquier esfuer¡¡;o para obtener ini-ciados, sino que actual-
mente exige que cana candidato para la admisión a sus sa-
grados ritos declare seriamente, como un paso previo, que
en este voluntario ofrecimiento de sí mismo no ha sido in-
clinado por impropias solicitaciones de hermanos" (Benoit,
F. M· l, 319)· Sin embargo, a todo el [Link] consta que
la Masonería hace una activa propaganda para afiliarse adep-
tos, aún en las aplas universitarias y hasta en los liceos,
Escuela Militar y Escuela Naval. YD mismo he oído contar
a varios funcionarios públicos las repetidas installcias para
que ingresaran a las log:as, a tal punto que uno, que se re-
tiró después de la iniciación, -fué en cierto modo arrastrado
al coche que se le tenía a la puerta para Úevado a la cere-
monia que le repugnaba, aún sin conocerla.
EL MISTERIÓ DE LA MASONERÍA 55

Estos esfuerzos corresponden a las recomendaciones que


grandes autoridades masónicas hacen a los hermanos. "Es de
la mayor importancia para el éxito de nuestro sublime pro-
yecto (la restauración del estado de naturaleza), y para fa- -
cilitar y asegurar mejor su ejecución, no descuidar nada para
arrastrar a nuestra orden a miembros que descuellen en el
clero, entre las autoridades civiles y militares, las institucio-
nes de la juventud, ,sin exceptuar a' reyes y príncipes, y sobre
todo a sus hijos, sus consejeros y ministros, y en fin, a todos
aquellos cuyos intereses estarían en oposición con nuestra
doctrina. Es menester hacer deslizar astutamente y bajo
las formas más seductoras el germen de nuéstros dogmas,
y acostumbrarlos así, insensiblemente y sin que lo sosp~chen,
al choque que debe anonadarlos" (Instr. d'e un alto masón
de Módena) (Benoit, F. M. 1, 176).

25. - Artes para reclutar Q,deptos.

'Sea por el temor de lo desconocido y misterioso, sea


por el desprestigio CJ,ue suele rodear a la Masonería entre
la gente seria de los países católicos, sea, sobre todo, por
las prohibiciones de la Iglesia, la propaganda masónica, a
pesar de su actividad, suele encontrar grandes tropiezos.
Para allanarlos, se asegura a los que se procura conquistar,
que ep la Masonería no se trata de política ni de religión,
que no hay. ataque a ninguna religión, mucho menos a la
religión cristiana; que se rinde adoración a Dios, Gran A r-
quitecto. del Universo; que hay muchos personajes, aún re-
ligiosos, obispos y pápas, que han pertenecido a la Ma-
sonería (1); que Pío IX fué masón, que León .XIII también

(1) No niego que haya habido personas eclesiásticas que,


engañada:s por la hi]A'lcresÍa de la secta, sob!1e todo en los primeros
56 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

l~ fué; que se jura sobre la Biblia; que está en los estatutos


o constituciones de la Masonería la fe en Dios y en Nues-
tro Señor Jesucristo, etc. etc. Se nombr?n personajes cono-
, cidos y respetables que son masones, aun cuando eUo sea
tan falso como cuando se dice de los Papas. "Si hay algún
hombre de gran reputación por su mérito, haced creer que
es uno dé los nuestros". Era una de las recomendaciones de
Weishaupt (Benoit, F. I. 170).
Con esas afirmaciones pará quitar todo temor, se ne-
cesita carácter para resistir a las, inVItaciones de un amigo,
que tal vez habla Con mediana sinceridad, porque a él tam-
bién le dijeron lo mismo y no ha tenido tiempo de desenga-
ñarse b no se ha preocupado más de ello. Ya se verá lo que
valen- todas esas 'afirmaciones.

tiempos de su desarrollo en el continente e'uropeo, de buena fe, le


[Link] prestado adhesión y cooperación, "En sus principios", dice
Maillé, "las logias s·e daban el 'carácter de asooiaciones: de estudios
filosóficos y' de beneficencia; se decían ellas, y muchos de sus
miembros las creían, católicas, Así es cómo en 1770 la logia' "La
perfecta inteligencia", de Lieia, tenía por Ven,'. al Conde de Gel.."
ves, canónigo T1esorero; por Prim.,. Vig.·. al Caballero 'de 'Dhiers,
Consei ero del Príncipe: Obispo; por Orador, al canónigo de Paix"
(La F. B.,. 62).
En Francia, en el Brasil y en otros países de Europa y América
• ha habido también sacerdotes que han caído' en el engaño, hábilmente
urdido y tenazmente mantenido. "La -Masonería Venezolana", dice
Mons, Juan B. Castro, Arzob. de Caracas, "ha tenido, des1'e que
se organizó en nuestra República, el empeño de no aparecer como
enemigJa declarada del Catolicismo, y ha ffi!ultiplÍtcado sus testimo'-
nios, de palabra y p,or escrito, para hacer creer que entre nosotros
no es sino una Isocieda·d de benefioencia, 'de fraternidad, de caridad,
que no busca sino el perfeccionamiento moral y el auxilio mutuo
, de sus miembros. Las consecuencias de este proceder han sido fu-
nestísimas para Ja Iglesia... El sacerdocio mi·smo ha parecido va-
cilar alguna vez, ante 10 categórico de las afirmaciones de la Maso·
nería y la buena fe con que esas afirmaciones eran abrazadas por
muchos". Pastoral "La I,lesia :v la Masonería", 13 de ju1io de 1907.
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 67

Weishaupt,en su ;'Código de Iluminismo" (2), ha da-


do reglas minuciosas qUe los insiñuantes o afiliadores deben
seguir para hacer el reclutamiento de Adeptos. Antes que
nada se les recomienda el examen más detallado del carác-
ter y circunstancias de los posibles 0ndidatos.

26. - Las conquistas preferidas

Son, en primer lugar, los jóvenes, y entre éstos, los pre-


feridos sOn los aspirantes a profesionales liberales, para los
cuales Weishaupt había establecido un grado especial, el de
los Minerales o Universitarios.
El mi?mo jefe recom,endaba también la conquista de los
profesionales.
De los abogados qUe tienen fácil palabra, astucia y ac-
tividad, decía: "Estas gentes son verdaderos demonios, po-
co fáciles de conducir; pero su conquista es siempre buena
cuando se los puede tener". Los maestros, profesores de uni-
veqidaeles y hasta los superiores ele seminarios si fuese po-
sible, eran también objeto ele sus recomendaciones. Todas
las logias trabajan activamente por' conquistarse a los fun'
cionarios públicos, y mucho más por acaparar los puestos
públicos, sobre todo los ele mayor renta y de mayorjnfluen-
tia. j Lo sabemos demasiado! Los reyes y los príncipes son

(2) Como este famoso personaje es citado muchas veces, no


estará de más dar el j üicio que le' merece al autor de "La Caüse":
"Sabemos bastante de Adán Weishiupt. Nació en 1748 y a la. edad
de 28 años Jué Profe!lOr de I,:eye's en la Universidad" de Ingolstadio,
en Baviera... Sabemos, sea dicho de pa!o, que era un completo
pícaro, pues' entre su correspondencia interceptada h<l!bía una se:'ie
de icartas escritas por él a varios iniciados implorándoles ayuda para'
encontrar Jos medros de destruir un niño no nacido, de su cuñada;
antes de que su nacimiento lo oprimiera de desgracia" (rp. 44).
SR JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

también objeto preferido de las conquistas masónicas: "El


concurso de los grandes, decía Mazzini, es de una necesi-
dad indispensable para hacer el reformismo en un país de
feudalismo". Los ricos y los descontentos, son también se-
ñalados a la habilidad de los enroladores. SOn interesantes
los datos y citas de Benoit sobre este punfo (Benoit, F. M. H.
160-171) .

27. - Los Hermanos decorativos.

He citado, al hablar del secreto masónico, la razón que


daba el H.. Limosíri para probar que la Masonería no es
sociedad secreta, señalando a una cantidad de reyes y prín-
cipes que pertenecen o han pertenecido a ·la Masonería. Es-
toy acostumbrado a oírlo y lo mismo les pasa a todos aque-
llos que manifiestan dudas acerca de la bondad y rectitud
de la Masonería: "Don Fulano de tal, hombre correctísimo,
muy caritativo, es masón, ¿cómo se le ocurre que haya algo
de malo j:n la Masonería?" Ese argumento ·10 dan los in-
gleses, la mayor' parte con toda buena fe: "El príncipe de
Gales, el Reyes masón, es Gran Maestre de no sé cuantas
logias o Grandes logias". Esa confianza en la rectitud de sus
reyes o príncipes les honra; pero no tanto la ignorancia en
que viven de los resortes de la Masonería. A ésta le con-
viene tener en su seno o en sus listas a tales personajes; le
conviene desvanecer en el vulgo, poco observador y poco
estudioso, cualquier prevención contra sus planes siniestros, le
conviene despistar a las autoridades, haciéndoles ver que to-
do es inocente, a lo sumo ridículo e infantil en sus tenidas.
Dice Luis Blanc, revolucionario y francmasón, que a pe-
sar de los temores que la Masonería inspiraba a los sobe-
. ranos más suspicaces, "gracias al hábil mecanismo de la ins-
titución, encontró en los príncipes y en los nobles menos ene-
EL MISTERIO bE LA MASONERÍA 59
"

migas que protectores. Agradó a soberanos .. como el gran


Federico, el tomar la plana' y ceñir el mandil. ¿Por qué no?
La existencia de los altos grados les era cuidadosamente .ocul-
tada, sabían de la M aSQnería solamgnte lo que- se les puede
mostrar sin peligro" (Copin, C. J. 309) (3).
Hay veces que a ;jos príncipes y a los reyes se les hace
ocupar los más altos puestos; pero eso no quiere decir que
se les confíen los secretos. De todos los prínCipes que hubo
en la 'Masonería en el [Link] pasado, incluso el' mismo N a-
poleón, sólo Felipe-Igualdad fué verdaderamente iniciado en
ios secretos ele la Masonería, si bien cayó también víctima de
las intrigas ele la Viuda, que' 10 había elevado al poder. Esa
es la explicaCión del juramento que se hace en ciertos gra-,
dos, como en el, 29, del 'rito· escocés, en que el inic:ado se
oblig3} bajo severísimas penas "al secreto más riguroso sobre
todo 10 que pasa en ese grado, aún para con el Maestre de
toda la' Orden, si no es notorio que ha sido 'reconocido en
una' alta logia escocesa, o si los jefes de la logia, no 10 han
hecho reconocer como 'tal".
. y la Masonería no sólo encontró protectores en los prín,
cipes y reyes, como dice Luis Blanc, sino instrumentos, ge-
neralmente ciegos, a veces también forzados, por la, presión
ejercida sobre ellos o por las circunstancias creadas ('11 tor-
no [Link] por la Masonería, Eso se vió en ,España, en tiem-
pos elel Conde Aranela, y en Portugal, cuando gobernó el
Marqués de Pombal, en la injusta, encarnizada y antipatrió-

(3) Ha [Link] a Veces, dice Ragón, que presentándose de-


,legados (de la autoridad) un d'a de tenida o de fíesta masónica,
para prohibir, en nombre ,del Soberano, la Masonería en sus Es-
tados, los oficiales de la Logia los acog"a'n diciéndoles: Antes de
condenarnos, venid, oíd y juzgad, ¿ Se les iniciaba en un grado
de Elegido o Kaldosh; de PrínciPe Rosa-Cruz o Caballe'yo del Sol,
o a cualquier otro grado pomposo 'existente .entonces? Mucho se
guardaban de ello,.. se les iniciaba en el grado de' aprendiz",
COllrs Philosophique, etc'" 44, cito Eckert I, 259 nota;
6:) JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

tica persecución de lo~ Jesuítas; se vió en Alemania, a fines


del sigo XVIII y principios del' XIX; lo hemos visto hace
poco, entre nosotros mismos, cuando la Masonería ha ex-
tremado sus exi~encias sobre los que ella ha elevado al po-
der, por intermedio de los hombres hábiles y audaces, de que
siempre procuró rodearlos, según el consejo de Weishaupt,
citado más atrás (Véase Eckert II, 124 sigts.),.·
Ya sabemos, pues; cuál es el papel de los príncipes'
en la Masoñería, por altos puestos' o grados que tengan:.
son pantalla de la que se sirve la Masonería para; adelantar·
con mayor seguridad en la ejecución de sus planes, como
lo veremos mejor después al hablar de la políticá.

28. - Los Papas masones.

Esta ha sido una de las más desesperadas invencipnes


que se le ha ocurrido .a la Masonería para despistar y en-
gañar a católicos i~norantes y sencillos. Al final verembs
las condenaciones 'que los Papas, casi sin interrupción, des-
de que' les fué conocida la secta, han venido fulminando con-
tra ella, siendo todas concebidas en los términos más severos
'y con el mayor conocimiento de causa. Por ahora diré so:
lamente el ori~en de la imputación hecha a Pío ~X, qtÍe es
la que los masones tienen más en boga y con mayor seguri-
dad. He aquí cómo refiere y conflita esa fábulq John Gil-
,mary Shea en su "Vida de Pío IX", p. 291-2, escrita en
inglés:' "Comenzó en Alemania y pensaron (los masones)
que c'on poner la escena en América había de escapar a la .
investigación. Declararon positivamente que Pío IX había si-
do recibido en una logia masónica en Filadelfia, citaron sus
discursos y dedararoíi que se conservaba en la logia un buen
[Link] de autógrafos. Desgraciadamente,. para el cuen-
to, Filadelfia está en el mundo civilizado. La gente sabe allí
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 61

leer y escribir. Se averiguó y se encontró que no hay en aque-


lla ciudad log:a masónica con el nombre dado; se. encon-
tró qué nin~una logia en Filadelfia había recibido jamás a
Juan María Mastai; no se pudo encontrar huella de que.
él haya estado allí, porque nunca' estuyo " ninguna logia tenía
ninguna de sus cartas autógrafas; los mismos masones, ates-
tiguaron que todo no era sino una pura invención. La'
calumnia así refutada ha revivido de' cuando en cuando y
en la última versión se ha puesto cuidado en no especificar
ni logia, ni c:udad, con demasiada distinción" (Preuss. A. F. '
270-271 ) . Para hacerlo creer más fácilmente había colo-
cado en una fotografía de un masón con insignias, la cabe-
za del Papa, recortada de su retrato y ajustada en lugar de
la del masón.
El lector recordará el c.;onsejo ,de Weishaupt, citado po- .
ca antes: ase~urar que las personas de mérito pertenecen a
,la Masonería, p,ara ayudar con eso al reclutamiento de los
adeptos, La mentira esa sobre Pío IX, estaba calculada so-
bre todo para engañar al clero, a fin de que siguiera el
ejemplo de uno que había sido su jefe. No sé si habrá en-
contrado en el mundo entero sacerdote tan cándido o igno-
rante que se haya deiado engañar con ella. Eso sí que la
-mentira se repite aún entre nOsotros,. en la sociedad del día,
demasiado ignorante en' materias de religión y de historia
eclesiástica, por desgracia.
j y Pío IX ha condenado más de veinte veces la Maso-
nería!

29. - La Iniciación.

Cada grado tiene su ceremonia de iniciación, ceremo-


nia larga y Ilena de simbolismo. Como no puedo, dentro de
, mi propósito, detaIlarlas, 111 siquiera dar idea breve de las
62 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

principales° de las tres primeras, remito al lector que qui~­


ra tener mayor conocimiento sobre el ritualismo masónico,
a la obra de Benoit. Me limito solamente a dar la descrip-,
ción sumaria de la iniciación al primer grado, el grado de
aprendiz, que es la puerta de la Masonería, advir1:Íendo que
, actualmente ya parece que no están en uso, por demasiado
ridículas, las pruebas que antes ordenaba el Ritual.
"Ellas varían de logia a logia", dice Maillé. "Las prue-
bas físicas casi están suprimidas; pero ellas debían ser an-
tes horribles, puesto que han sublevado a los mismos maSQ-
nes" (F. B" p' 32).
Sin embargo, entre nosotros parece que aun ¡:;e conser-
va!), aunque mitigadas.
"El aspirante, dicen los rituales, se presenta a la logia
en .un estado en que no 'está "ni vestido ni desnudo", por-
que, agregan, "nuestras costumbres no toleran el estado dlo
desnudez completa". Es despojado de "todo metal", es de-'
cir, de todo· el dinero que lleva consigo. Se le vendan los
ojos y se le conduce a una cámara negra,' llamada "gabinete
de las reflexiones", especie de tumba, en que hay tabeza~
de muertos y otros huesos humanos; con inscripciones' gn-
badas en las paredes.
"La permanencia del candidato en este antro o tumba,
se, llama la "prueba de la tierra". Queda algunos minuto;;
solo,. con los ojos vendados; en seguida, a una señal, se qtli-
ta -la venda y se pone a leer las inscripciones grabadas sobre
las pare'des: "Si tú. eres capaz de disimulM¡, tiembla; se ir:i
al fondo de tu corazón. Si tu alma ha sentido el espanto
no pases adelante. Si te gustan las distinciones humanas, sal,'
aquí no se conocen. Se podrá exigir de ti los más grandes
sacrificios, aún el de la vida: ¿estás dispuesto?"
"En seguida el candidato debe hacer su testamento y
responder por escrito a las tres preguntas siguientes ¿ "Cuá-
les son los deberes del hombre para con Dios? ¿ Cuáles son
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 63

los deberes para con sUs semejantes? ¿ Cuáles son los debe-
res para consigo mismo?" Es, dice Ragón, Un medio de tan-
tear a los candidatos que se presentan".
"El hermlano Terrible (4), o Introductor, toma el -tes-
tamenlo y las respuestas y las lleva al Venerable o presi-
gente de la logia. El postulante es siempre admitido, cuales-
quiera que sean las respuestas.
"El herman¿ Terrible vuelve a él, le venda de nuevo
los ojos, le pasa por el cuello una cuerda cuya extremidad
tiene él, y lo lleva en este estado a la puerta de la logia.
El aspirante forcejea con la puerta por tres veces. Una voz
del interior pregunta : "¿Quién es e1audaz que trata de
forzar la entrada del templo?" El hermano Terrible respon-
de: "El hombre que acaba de golpear es un profano deseo-
so de ver la luz, y que viene a solicitarla humildemente de
nuestra respetable logia".
"La puerta se abre y el candidato ·es introducido en la
logia cubierta de azul. El hermano Terrible lo conduce en-
tre las dos [Link] que sostienen e! edificio y qu~ tienen
los nombres de Jakin y de Booz, comO las del pórtico del
templo de Salomón. Allí el candidato sufre un interrogato-
rio y es sometido a diversas pruebas, llamadas pruebas del
aire, del agua Y' de! fuego. Por medio de máquinas se imi-
ta la caída del granizo, el silbido del viento y 'el estampido
del trueno: es la prueba. del aire. Se le sumerge la mano
izquierda en un tarro lleno de agua; es la prueoa del agua.
Se le envuelve en "llainas puri ficadoras", soplando sobre él
polvo de licopoclio al cual se pone fuego; es la prueba ,del
fuego.
. "Siempre con los ojos venclados viaja tres veces dando
e'nco o seis vueltas en todos los sentidos; bebe un brevaje

(4) En la Gran Logia de Ohile no ,hay este título; el oficio


lo desempeña el Hno. Guarda Tem¡plo.
64 JOSÉ MARíA CARDENAL CARO R.

amargo; pasa sobre tablas movedizas que se escapan ba-


jo sus pies, y sube las gradas de la "escala sin fin"; se hace
el simulacro de abrirle una vena, para asegurarse de su ad-
hesión a la Masonería; porque, se le dice: "la sociedad en la
cual deseáis ser admitido exigirá tal vez que derraméis por
ella hasta la última gota de vuestra sangre". Se le anuncia
que se le va a imprimir el "sello masónico" sobre su cuer-
po con fierro candente; pero se contentan con aplicarle so-
lamente el cabo de, una vela recién apagada o el pie de un
vaso calentado de antemano. En fin, presta el juramento
de no revelar secretos, signos, toques, doctrinas y usos de los
masones.
"Entonces se le quita la venda, y ve en torno suyo a sus
hermanos armados de espadas desnudas dirigidas contra su
pecho: "N o temas nada, hermano mio, le dice el Venera-
ble, no temas nada de las espadas que están vueltas contra
ti. Ellas no son amenazadoras sino para los perjuros. Si tú
eres fiel a la Masonería, estas espadas. estarán prontas pa-
ra defenderte. Si, por el contrarío, llegas alguna vez a trai-
cionarla, ningún lugar de la tierra te ofrecerá un refugio
contra estas armas vengadoras. '
"El neófito recibe la palabra de pase: es Tubalcaíll,
que significa "metal '0 reino mineral", porque este nieto de
Caín, según la Escritura, "trabajaba los metales". Se le ci-
ñe con un .mandil de piel blanca y se le ,entrega un par de
guantes de mujer que deberá ofrecer a la que él, más estime"·
La iniciación está terminada: "el profano ha llegado a
ser aprendiz" (Benoit, F. M" r, 203-206) (5).
,.

(5) "Los aprendices, -los compañeros escoceses se llaman tam-


bién Hermanos negros" (Eckert l, 68).
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 65

30. - Apostasía radical del iniciado.

Las ceremonias, ritos y símbolos de la Masonería están


muy calculados para ir abriendo poco a poco al iniciado el
verdadero sentido que tienen y enseñarle gradualmente las
verdaderas doctrinas de la sect~, de. modo que insensiblemen-
te se vaya penetrando de ellas sin que nadie se las declare.
Tanto es así, que es difícil que, entre todos los aprendices,
haya alguno que se dé cuenta de que el acto que acaba de
hacer, ese acto en que tal vez él ha declarado ser católico,
es, sin embargo, una apostasía radical de la religión que
profesa. Esa apostasía está envuelta en el significado de las
ceremonias; más tarde ella se irá desarrollando junto con
la inteligencia que de ella vaya adquiriendo. He aquí cómo
declara esta apostasía el autor tantas veces citado, Benoit:
El profano tiene una "venda en los ojos y una cuerda al
cuello", en efecto, está "en las tiniebla:s de la superstición
y de los prejuicios'~ y lleva las cadenas de que los sacer-
dotes y los reyes 10 han circundado. Se presenta al "templo"
para recibir "la luz" y "recobrar la libertad"; porque sólo
la Masonería "puede iluminar su espíritu con la verdadera
ciencia" y darle "la libertad d~l estado de naturaleza".
Los que habitan el templo lo despojan de sus ((vestidos"
y de . ((su metal",· porque si él qUJiere tomar puesto 'entre los
discípulos de la natura1eza, debe abjurar todo pudor' y re- /
nunciar a toda propiedad: "el lujo", aún el de los vestidos,
"engendra todos los viCios y el verdaderomas6n no debe
poseer nada como propio". El candidato hace su testamen-
to antes de penetrar entre los hermanos, porque "la pro-
piedad individual es contraria a la perfecta igualdad" que
reina en el templd', y aún, "el que es recibido' masón en-
tra en un estado de muerte". Se' le pide una profesión' de
fe sobre sus deberes para con Dios, para con sus semejan-
66 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

tes y para consigo mismo; si es verdaderamente digno de


la luz, podrá responder como Un candidato célebre: i Gue-
rra a Dios! i Libertad para mí! i Igualdad para todos! Pero
si responde como deísta o aún como católico, no por eso
dejará de ser recibido; porque la Masonería no pide a sus
adeptos sino una sola cualidad, la de ser "tolerantes" o "fi-
lántropos". Que piensen de Dios lo que quieran, eso es co-
sa indiferente, con tal que no pretendan imponer sus creen-
cias a nadie ... "
Las pruebas le enseñan que no puede desprenderse de
sus prejuicios y cadenas, sino mediante un trabajo incesan-
te sobre sí mismo bajo la dirección de sus nuevos jefes, y
que, aunque los elementos se vuelvan contra él, persevera-
rá en la carrera emprendida. Viaja en todas direcciones, por-
que deberá dedicarse a toda suerte de investigaciones y
estudios, a fin de tomar sobre todas las cósas ideas nuevas.
contrarias a las que ha tenido hasta ahora. "He aprendido
en 'estos viajes, dice el compañero, "que importa por sobre
todo y ante todas las cosas conocerse a sí mismo y trabajar
en perfeccionarse y en desprenderse de los prejuicios y de
I las supersticiones que nos ciegan" (Catecismo del Compa-
ñero) . .. Después se le da la luz, como fruto y premió de
sus -pruebas y trabajos.
, Los compañeros con sus espadas d:rigidas contra él le
enseñan que estarán siempre a su lado, para defenderlo con-
tra los profanos y para 'hacerlo cumplir sus compromisos.
La palabra de p~se es Tlibalcaín, po~que debe trabajar
los metales, entregándose al estudio de la naturaleza, co-
menzando por el reino mineral, que tiene el primer lugar
en ella. Debe también honrar a TuuaIcaín, como descendiente
de Caín, y según los masones, de Satanás también por Caín,
y porque, según las tradicciónes masónicas, tenía las cos-
tumbres del estado de naturaleza. Se le da el mandil, porque'
estando·a los principios de su iniciación masónica, todavía
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 67

tiene el sentimiento del pudor... La m~yor parte de estas


interpretaciones son dadas por las mismas obras masónicas.
Todas resultan de la naturaleza misma de las ceremonias
en relación con el fin (Benoit. F. M. t 206-208) ..
En ut\a palabra, la~ ceremonias aceptadas o ejecutadas
por el que se inicia, son una profesión de, que, fuera de la
masonería, el candidato, católicó o no, cristiano o no, esta·
ba en tinieblas, y por tanto, que la fe que hasta entonces
profesaba, no era verdad ni luz para él. Puede verse sobre
este mismo punto (Preuss, A. F., cap. IV), donde el autor,
con la autoridad de los grandes pontífices de la Masqnería
en Estados Unidos, Pike y Mackey, nO sólo establece el cam-
bio de doctrina que hace el iniciado, apostatando de l~ que
antes profesaba, sino también la falta absoluta de autoridad
del nuevo magisterio del cual pretende recibir la verdad y
la moralidad.

31. - Consecuencias prácticas de esa


apostasía.

La consecuencia inmediata es el abandono de aquellas


prácticas religiosas, '1.1 menos las públicas, como la Misa,
que pertenecen a ese estado y profesión que se aban40na
como tinieblas para [Link] la luz. Al fina! de la vida, esa
apostasía opone al sacerdote una dificultad casi insalvable
para procurar la reconciliación del iniciado. Ya no se trata
solamente de dificultades del orden moral, como sucede con
otros pecadores; es la completa y formal apostasía que se
ha hecho de la religión -la que impide morir con los auxilios
y consuelos de la fe cristiana. Como se verá después, el ma-
són, al iniciarse, queda excomulgado;
68 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

,32. - La selección.

"Debemos aumentar el número de nuestros hermanos,


dice el ritual de los Ju~ces Filósofos Desconocidos; pero con
discreción". AJa Masonería na le conviene que entre en ella
toda clase de gente, ni siquiera que perseveren en ella todos
los que entran, ni mucho menos que asciendan a los grados
más altos todos los que perseveran. Todo está calculado
para hacer la selección que conviene a sus planes. En pri-
1':ier lugar, la iniciación misma es una buena coladera que
!la deja entrar a los que tienen demasiada independencia
para dejarse gobernar por un poder oculto, cuyos fines y aún
cuyos verdaderos representantes se ignoran. Los demasia,~o
curiosos, los escépticos, que, o se dejarían llevar con dema-
siada inquietud a investigar los verdaderos secretos de ia
Masonería, o no estarían dispuestos a creer todo lo que en
su nombr'e :se les dice, y amenazarían 'revolver el gaHinero,
pueden también quedar detenidos por las ceremonias de 1<1
iniciación, que son demasiado humillantes y ridículas para
que todos. puedan pasar por ella¿ y quedarse satisfechos.
"Apenas, dice Copin-Albancelli, los profanos que pertene-
cen al grupo de los curiosos o escépticos han contemplado
los estúpidos gestos que les obliga a hacer la Viuda el día
en que por primera vez los recibe en su casa, se sienten hu-'
millados y le vuelven las espaldas con desprecio" (Copin,
C. J., S6) . Yo mismo he oído a alguno decir: "Vi que eran
teseras no más y me retiré".
Me escribe don Eliodoro Foncea, periodista muy co-
nocido, sobre todo en Valparaíso y Concepción, hablando de
don Carlos Palacios Zapata, ex-Ministro de Estado: "En una
cacería, en su fundo Santa Clara. .. le pregunté: "¿ Es Ud.
masón, don CarIas?" Y me hizo estas' interesántes declar:t-
ciones: -N o pregunte esto a los estudiantes de mi tiempo
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 69

de los colegios. fiscales; todos salimos masones, hasta que


lino se da cuenta de' tantas ridiculeces, por no decir otras
cosas peores, y se deja, como tantos de nosotros lo hemos
hecho, de estas peligrosas tonterías.' Voy a decirle, agregó,
había una tenida muy sonada para recibir a un delegado de
las logias [Link] al Perú, y e! delegado fué recibido bajo
palio, ¿ Sabe Uel. quién era uno de los que llevaba el palio?
AItamirano, que ahora no sale de la iglesia y es un cató-'
lico a carta cabal, y el delegado es ahora Cura-párroco de
Limache, un. señor Solar guien, como tantos otros, aban-
donó las logias"... '
Pero la selección [Link] solamente con las pruebas
de la iniciación. En seguida viene el trabajo de formáción o
deformación, como lo llama e! autor citado, que estuvo su-
jeto a él por' seis años, y en este tiempo es cuando se co-
noce mejor al iniciado y sus aptitudes para servir los planes
·de 1a institución. Si manifiesta buenas aptitudes, será elevado
.a los grados superiores; si no las manifiesta, si no presta ser-
'vicios ni da esperanzas de prestarlos, se le dejará vegetar para
ayudar a la caja, o hasta que se aburra solo y se vaya, so-
bre todo cuando no hace mucho honor a la institución. -Esto
se hace de grado en grado, poniéndose en práctica un espio-
naje hábilmente organizado, y como la iniciativa de la el~c­
ción o ascenso viene de lo desconocido, aunque nadie o po-
cos se den cuenta de eIlo, el qUe se siente postergado, no
tiéne más que llevarlo con paciencia.
Si hay algún hermano que se muestra demasiado recalci-
trante para penetrarse de! espíritu de la Orden, se le hos-
tiliza, y si hay algún pretexto para eIlo, se 1e condená o se
le expulsa como indigno de estar en compañía de tanto vir-
tuoso. Si la falta. no es muy grande, se le suspende: se le
deja dormir. . -
Pero no se vaya a creer que los que se retiran de la
Masonerí5t le han sido del todo inútiles. La Orden tiene
70 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

demasiada sagacidad y experiencia para no saber aprovechar


las fuerzas y la posición social de cada cual. Cuando ya no
se espere más del Hermano, cuando haya dado de sí todo
10 que p8día dar en favor de la institución, sólo entonces se
le dejará a un lado, se le postergará y olvidará. .
Hacen con ellos 10 qUe con los limones según la -expre-
sión de uno de ellos: "se les estruja bien y cuando ya no dan
jugo, se les arroja lejos, muy lejos". Tal fué la respuesta que
un antiguo masón muy celoso de propagar la Orden L dió ,1
don Eleodoro Foncea, según me escribe, cuando éste al verlo-
tan arruinado, en pobreza extrema y pidiéndole ayuda, le
preguntó si no lo habían socorrido sus antiguos hermanos,
entre los cuales habían deseado con insistencia tenerlo aquí
en lquique, cuando era jefe de todas las secciones de una
firma, The Nitrate S,upplX Ca. Ltd. y jefe del señor Foncea.
Lo mismo me ha dicho en otros términos un Hermano que
aún --vive aquí. Para evitar molestias al uno y al otro, no
daré más detalles.

33. - La caja.

Es una cosa tomada muy a pecho en la Masonería,


como que tiene muchos gastos ordinarios y a veces extraor-
dinarios;' no tanto en las obras de beneficencia, como prego-
na, sino en obras de propaganda, política, fiestas, etc. H'ay
especial prohibición de los [Link] para admitir a pro·
fanos que no puedan soportar las cargas de la Orden. Hay
impuestos ordinarios, como cuotas, derechos de matrícula o
de ascenso, precio de insignias, etc. (~). Hay entradi!-s ex-

(6) En F. B., p. 33. puede verse el arancel de la logia S.


Juan "Amigos Filántropos N9 2". La moneda se estima en ladrillo.!
tér-min.o de alhañiler:a, más propio para las logias que el que lp;
d3. el lenguaje ordinario. Por ejemplo "el grado de Ma,estro se da
a 25 ladrillos de 1 franco y 3 ladrillos de 1 franco".
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 71

traordinarias, proven;entes de multas, donaciones, legados'y


quizás subvenciones gubernativas. Ahí es donde los ricos ,
prestan especialmente sus servicios ~ la Orden, y para ese '
fin particular se les inicia en ella. Darán sus 'Cuotas, harán
sus donativos y no se preocuparán de 10 que pasa en las lo-
gias. "Dejad a un- lado", decía Weishaupt, en el capítulo rle
sus instrucciones relativo a la exclusión de 10s altos grados,
"dejad a un lado a los brutos, a los groseros, a los irribéci-
les. Hay, sin embargo, Una especie de imbéciles'. a quienes
no conviene decirlo; porque se puede sacar alguna ventaja
de su tontería. Sin tener espírittt, tienen, al menos, escudQs.
Esa gente es gente buena y la necesitamos. Esa buena gente
hace número y llena la caja. Augeni [Link] et aerarium.
Poneos, pues, a la obra; es menester que esos señores muer-
dan el anzuelo; pero guardémonos bien de decirles nuestros
secretos. Esta clase de personas debe estar siempre persua-
dida de que el grado que ,tienen es el último" (Benoit, F.
M., Ir, 197).
Sin embango, como se les halaga, y 'ellos no saben que
la consideración de que se les rodea no es tan desinteresada,
suelen hacer grandes donativos. Se sabe por el apunte de un<1
de los papeles del Club de Propaganda, ,encontrados ·en poder
del cardenal Bernis, que el-duque de Orleáns había dado 400
mil francos a la caja.
La Ma'Sonería recibió -subvenciones del Gobierno en
Francia para preparar en otros países las insurrecciones que
debían estallar ,al paso de las armas republicanas (Benoit,
F. M., Ir, 201).

34. - Los tenidas.

Así suelen llamarse las sesiones de ·Ias logias. Lo leemo:>


con frecuencia en los avisos que publican en los diarios. Las
tenidas /i0!! distintéls para los div~r~os gradQs; IQS de grado
72 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

superior pueden asistir a las de los grados inferiores, ma~


no vice-versa. Son de dos 'Clases: las solemnes y las de comité
o puramente administrativas. Deben tener lugar mensualmente
al menos cada una de elIas. Las pr;meras suelen ser concurri-
das; las segundas no; sólo los administradores de la logia
tienen obligación de asistir a éstas, que son las. tenidas ordi-
narias. Las hay también extraordinarias. .
En las t~nidas se observa cOn tGda formalidad el ritual,
!leno de preguntas y respuestas para saber si la logia está
cubierta, es decir, que no hay profanos al exter,ior ni en el
i1¡lterior, después ele lo cual se hacen los signos, las. baterías
y las aclamaciones. Para cerrar la tenida se, procede igual-
mente.
Cuando funciona la logia con los tres grados de apren-
diz, compañero y maestro, todos los signos y ceremonias co-
rresponden al' primer grado, porque los grados de inferiores
no deben saber nada de lo que toca a los grados superiores.
A veces se abre la tenida con los tres grados y hay que
sesionar en los tres. Entonces, una vez qUe sesionó el pri-
.mer grado, se manda a los aprendices cubrir el templo.. es
decir, retirarse. Se abre en seguida, especialmente, la tenida
del otro grado, y 10 mismo se repite si hay que celebrar tenida
de maestros. Esto debe hacerse cada vez que hay que iniciar
a Un maestro.
El orden I¡ue se observa en la sesión suele ser el si-
guiente: ' '
19 Apertura del trab-'1j o, según el rito y con el misterio
acostumbrado. .
29 Lectura y adopción de la plancha (acta) de los tra-
baj os anteriores.
39 Introducción de los visitantes después del examen.
49 Lectura de con'espondencia.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 73

5Q Trabajos a la orden dd día; iniciaciones, conferen-


cias, etc.
69 Circulación del Saco de las proposiciones y del Tron-
co de Pobres o de Beneficencia.
7Q Lectura del bosquejo de acta y clausura.

35. - Lo grotesco en lo solemne.

He aquí el juicio que le han merecido a un masón las


ceremonias que se observan en las tenida~ solemnes' "La te-
nida solemne es la que hay que considerar, si se quiere sen-
tir palpitar el alma 'masónica. Pues bien, un observador, por
más que abriera ojos y orejas no oiría, no vería nada, abso-
lutame~te nada, fuera de interminables palabras impresas
del fanatismo anticatólico más feroz y de algunas ceremonias
que, no por no alcanzar a 10 grotesco del asesinato ele Hiram,
dejan, de ser un ridículo acabado. Esto eS, por otra parte, lo
que explica que tantos profanos, que no se glorían de eso,
sufran las estúpidas pruebas de la iniciación, asistan a do~ o
tres tenidas, y en seguida, avergonzados de sí mismos y con-
vencidos de la completa inutilidad de esa vida masónica,que
había exaltado su imaginación, no vuelvan a poner más 105
pies en la logia. Renuncian o se hacen rayar por falta de
pago de cuotas y guardan toda su vida la convicción de que
se han dejado mistificar. .. "
"Parece que los masones se ent;:-egan a ejercicios tanto-
más, estúpidos cuanto más suben en grado. Esta especie de
ascensión en la necedad' parece, por otra parte, marcada por
los "pasos" que son peculiares a cada grado. Porque es pr~­
ciso saber que los masones, cuando peIletran en sus talleres,
una vez comenzados los trabajos, no marchan como todos."
,"Cada grado tiene -su paso. El de aprendiz, el solo que
~s 'permitido ejecutár en las tenidas solemnes, en presencia de
i4 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

aprendices, es ya pasablemente ridículo. El de compañero 10


es más. En cuanto al de maestro, llega a los últimas límites
de lo grotesco. El masón que ejecuta el paso d~ maestro; debe
juntar en un mismo ejercicio ~el paso de aprendiz y el de
compañero y termina zangueando y volviendo a zangu~r de
derecha a izquierda y de izquierda a derecha, tres veces se-
guidas, lanzando el pie muy alto, pues, aunque el famoso
cadáver de Hiram esté ausente, 'por supue~to, el ejecutante,
con todo, debe tener cuidado de no tropezar con él. N o sin
motivo,' se ve que los masones de baja grª,duación se mues-
tran inclinados a no dar ninguna importancia a los altos gra-
dos. Aceptan sin ninguna dificultad la opinión que circula
entre las lag' as (que no se sabe de dónde viene), y según la
cual, los altos grados estarían reservados a aquellos masones
que son demasiado vanidosos para no retroceder ante ninguna
estupidez por amor al galón ,....... "
"Un examen,' un análisi,s' imparcial, dice Jessler, de-scubre en
el'las (todas las logias del mundo) dos elementos constitutivos:
desde luego la 'frivolidad, en seguida [Link] ocultos baj{'. el
envoltorio de- una santidad aparente, de una moral trivial en el
interior y .de una bendicencia mal calculada en el exteriot. El
elemento le la frivolidad se muestra en todo: en la ligereza y
atolondramiento con que, desde 1713 hasta al10ra se ha admitido
a los hombres m.ás miserables, a los más athyectos y a los más vile,;
en la d",bilidad y molicie con que s,e les l1a tolerado en las logias
'después de adquirirla la certeza de- su indignidad; en la oposición
decidida de la mayoría a una ocu¡x¡ción más noble e instructiva;
en las. ceremonias de Jas tenidas de- mesa y Ja conducta de los her-
manos en los banquetes; en el cuidado empeñoso que s,e ha tomado
en transformar el santuario de la Masonería, ese objeto de todos
10., votos y de todos los e1sfuerzos, ese- templo augusto consagrado
solemnemente a la sabiduría y a la fraternidad (es masón qúien
habla), en albergue, en club, en casino, en lugar de diversiqn; en
fin, ,en el odio y [Link] con que se l1a seguido hasta aquí
a todo masón que quería oponer una barrera a la frivolidad de las
logias, combatir a toda costa eSa degeneración, no admitir en las
logias sino a hombres serios, maduros y razonables", etc., etc. Cit.
'Por Eckert I, 253-254.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 75

36. El famoso Hiram.


/'

Como el cadáver de Hiram o el nombre de este famoso


personaje tiene mucha figuración en-las logias del tercer
grado para arriba, dejando para pOCo después la explicación
de su simbolismo, transcribiré aquí la ceremonia que se des-
arrolla alrededor de él en el grado de maestro. "Por la lectura
del catecismo y del ritual del grado, se advierte que los maes-
tros COnmemoran en sus reuniones el asesinato, entierro y
exhumación de un' cierto Hiram, dado como constructor del
templo de Jerusalén, bajo Salomón, y padre, afirma el ritual,
de todos los masones del mundo pasado,' presente y futuro,
sean de raza blanca,. amarrilla o negra)!.
Esh ceremonia burlesca t:ene lugar en un local especial
llamado "Cámara del medio", donde los masones ,llegados al
grado de maestros, entran uno por uno, con la cabeza cubierta,
coo1o los judí'os que entran a la sinagoga. Está aún prohibido,
cuando se entra' por primera vez a la sala, hacerlo de otro
modo que reculando. .. '
<IN o sólo se da, en la Cámara del Medio, lectura del
asesinato de Hiram y del descubrimiento de su cadáver, sino
c¡ue los masones representan entre sí la escena del asesinato
y de la busca del cadáver, a la luz de bujías recubiertas con
inmensos apagadores, de treinta centímetros de- alto, y que
c1ejan paSlr la luz por una escotadura hecha en su parte su-
perior y por otra hecha en uno de los costado~ de la base.
Uno de los "venerables maestros" hace el papel de Hiram;'
otros el de los asesinqs. Se representa-la escena del asesinato.
En -seguida, Hiram, fingiéndose el muerto, se acuesb en tm
ataúd y se le cubre con un paño mortuorio, snbre el cual se
arregla una gran rama de acacia artificial. Ese ataúd está
colocado en el centro de la Cámara del medio. El Venerable
entonces, expone con la mayor seriedad, a sus hermanos, qt.!,e
76 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R.

Salomón está turbado por la desaparición de Hiram, y que


ha dado orden de que se le busque. Inmediatamente toda la
banda ejecuta un primer "viaje de busca", es decir, que se
pone a ir y venir por complacer a Salomón, a dar vueltas y
a buséar. por todas partes e! cadáver, dando cada Uno mues-
tras de no ver el ataúd. Después de comprobar que son vanas
las búsquedas, se ordena un segundo viaje de busca, en aten-
ción a la pena de Salomón que no hace sino crecer. Después
del segundo viaje, un tercero. Sólo en el curso de este último
es permitido descubrir, no e! cadáver (no se va tan ligero
como eso), sino la rama de acacia, Entonces todos se preci-
pitan y forman círculo alrededor .de esta rama. Se quita el
paño bajo e! cual el falsó Hiram se hace el muerto. Se le
toma la mano, se le sacude el. dedo. Se finge ver can espanto
qUe .el dedo se desliga de la mano y exclaman con horror:
i Macbenas 1', 10 "que parece signi,ficar: "i La carne ha dejado
los huesos!" Después de 10 cual se ayuda al seudo Hiram a
levantarse; y éste vuelve a entrar, incontinenti, con su dedo,
en su verdadera pie! de masón ct:etinizado. .
"Los verdaderos maestros no entran jamás en la Cámau
del Medio sino para entregarse a esta extraordinaria e invero-
símil bufonada ... " (Copin, P. O., 165-182.)
. A pesar de la ridiculez y de que hay muchos masones
que han pedido la supresión, esas ceremonias se mantienen aún
durante dos siglos. Eso prueba que se las conserva con algún
fin. Y desde luego, sin duda, para despistar a las autoridades,
haciéndoles creer que la Masonería se ocupa en cosas de niños,
o a 10 sumo en ridiculeces. Sirven, también, de obstáculos para
que no entren en las logias los qUe no han de tener suficiente
docilidad o han de ser peligrosos. Además, sin duda, sirven
para la forma·ción misrt1a; para. disponer a los iniciados a la
aceptación de las ·sugestiones del poder oculto que dirige la
Masonería. Con eSe fin se les trata como a niños de tres, de
cinco" y de siete años respectivamente, según el ritual, y se les
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 77

obliga a hacer marchas y contra-marchas como a los niños de


la escuela (Copin, P. O., 160-180).
Con razón que decía un Caballero que, al oír Jos ejerci-
cios que tenían lugar en una logia que funcionaba en el
piso superior, a aquél en que él estaba, había preguntado
si había algún colegio arriba.
Vemos en el ritual, dice Eckert, una representación
teatral, demasiado seria para ser una chanza, demasiado bu-
fa para ser seria. Ese aparato formidable no es en sí mismo
sino un medio de alucinamiento, Al ver en esos actores, no
a
a titiriteros, no a niños, sino hombres, a hombres de al-·
ta educación, ¿ cómo llegar a explicarse espectáculo tan ex-
traño? No se encuentra sino un medio razonable de resolver"
este problema: el creer en la enseñanza simbólica de un fin
realmente importante que se proponen los actores; en .una
enseñanza que, si fuera oral y claramente formulada, ex-
pondría sus personas· a los mayores peligros; en suma, un0
se ve obligado a creer que allí hay proyectos criminales vc-
lados". (Eckert, I, 175-176). .
j y pensar que tantos altos personajes, 'congresares, mi-
nistros, diplomáticos, generales, y aún jefes de Estado, ha,]
hecho su carrera preparándose con semejantes ejercicios!
CAPíTULO V

LA INSTRUCCiÓN MASóNICA

37. Los Símbolos'. - 38. Simbolismo de 'la Biblia. - 39. Simbo-


lismo de la Cruz. - 40, Ley,endas y Alegorías. ,- 41. ¿ Contra
quiénes se ;prepara la venganza masónica? - 42'. Las Confe-
rencias. - 43. La autoridad docente de la •Masonería, Fe'
que exige.

37. - Los símbolos.

La iniciación -no es más que 'el comienzo del [Link] 'in-


terno de la Masonería. Viene en seguida el trabajo que ha
de dar l~ luz y disipar las tinieblas, el trabajo de la instruc-
ción masónica. Para ello la Masonería tiene sus instruc-
tores en algunas sectas y para algunos grados.-El jefe dd
'Iluminismo, Weishaupt, dió reglas muy hábiles para que los
instructores desempeñaran con más éxito su trabajo. Encar-
ga, sobre todo, estudiar mucho a los iniciados, espiarlos mucho.
[Link] de ordinario, la instrucción resulta de los. símbo-
los, de las leyendas y_ de las conferencias.
Comencemos por los Símbolos.
Todo es simbólico en la Masonería. La de los tres pri-
meros grados suele llamarse también M asonerÚf Simbólica,
EL MtSTEiuO DE tA ifASONERÍA 79
a diferencia de la otra, que es ¡a de los grados filosóficos. El
símbolo, según 10 explica Mackey, es una ima'gen sensible
empleada para expresar un sentido oculto, pero analógico: Pe-
ro esta imagen simbólica es solamente convencioh~t1, es áe-
cir,que no tiene más que una relación convencional, acor-
-dada libremente entre los que la usan, con la cosa significa-
da. Por tanto, es imposible que el que no está en el acuer-
do se dé cuenta de su sentido (Preuss, E. F., 39-40).
N o sería posible que ciiera aqui el sentido simbólico de
todo 10 que hay en una logia y de todas las ceremonias que
en ella se usan. Sería menester mucho espacio para ello; tanto
más cuanto que .la significación de los símbolos, eS dejad3.,
como cosa secundaria, a la libre interpretación de cada cual,
o más b;en, cuanto que los símbolos tienen sentidos diversos,
a medida que el iniciado se va internando en grados y co'·
nacimientos masónicos. Sin embargo, para muestra, voy a
presentar a los lectores algunos símbolos.
Las dos column9s, Booz y Jakín, representan los dos
principios, que según los agnósticos y .maniquéos; han pro·
ducido el mundo, el bien y el mal, la luz y las tinieblas, 05i·
ris y Typhon, Ormuz y Arimán, Satanás y Jesucristo, "la
forma y la materia, el fuego y el agua, el macho y !a
hembra", La columna blanca ,es el emblema del sexo feme-
nino, la negra, emblema del sexo' masculino. "Leyendo las
letras de atrás para adelante, se tiene el secreto de la natu-
raleza formulado en hebreo ... " Esa explicación es de Pike
(Benoit, F. M., 224-225).
El triángulo, representa al Gran Arquitecto del univer-
so, o trinidad masónica, o sea, la naturaleza con sus tres
reinos, mineral, vegetal y animal. La palabra Dios comien-
za en muchos idiomas con la letra D, letra que 'en griego
es un triángulo. En el medio está la letra G, que [Link]
generación. "Este, Dios trino, dice Ragón, tiene tres miste-
rios que simbolizan también los tres lados de~ triángulo: 1Q
80 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Todo es formado por la generación. 29 La destrucción sigue


a la generación en todas sus obras. 39 La regeneración, bajo
otras formas, sigue los efectos de la destrucción".
El sol, representado con frecuencia~n las decoraciones
masónicas, es un dios querido de rrüs masones, comü de los
gnósticos y maniqueos, y representa las fuerzas de la natura-
leza, el verdadero dios de la Masonería. En su honor. se
eleva en el templo _masónico al Oriente, la presidencia y
altar de la logia.
La Estrella Flamante, símbolo del Gran Maestre Supre-
mo, es decir, de la filosofía moderna, del dogma masónico,
slgnificá que la Orden· masónica, purifica e ilumina con Lt
luz de la filosofía la creencia ;en la divinidad (Eckert, I, 155).
En grados más· altos parece, según explicación dada por au-
tores masones, que tiene un sentido más material y obceno,
que no puedo estamparlo aquÍ (Mac. Prat., I, 180).
La escuadra y el comPás significan la equi-dad ~ la
igualdad, y, en un sentido más profundo, el principio mas-
culino y d fem~nino de la. generación, que está representa-.
~o entre esos símbolos por una G.
Se usa también el. símbolo de la piedra bruta, la piedm
pulida y la piedra hendida. El Orden exterior o masonería
azul, debe_ preparar los materiales, la piedra bruta, es de-
cir, los profanos, para presentarlos bien labrados, como 10
hacían los obreros del templo de Salomón, al orden interior,
para la construcción del nuevo templo. Los aprendices de-
ben pulir de sus prejuicios al mundo profano. La piedra
hendida es el Orden de los Templarios, que debe ser repa-
rado pOor la Masonería (Eckert, I, 148 sgts.).
/

EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 81

38. - Simbolismo de lo Biblia.

,En muchas, si no en todas ,las logias, está la Biblia, y


sin duda, al verla, el protestante que aún conserva aLgo de
cristiani,smo y el católico que tiene alguna idea vaga de' SU
religión y de la Biblia, se sentirán alentados ante la sospe-
cha ,de que su entrada en la Masonería podría ser contra-
ria a: sus creel!cias. En algunas partes aún se ve .la cruz: lo
que aumenta 'la confianza de los tímidos. ¿ Cómo no ha de
ser algo cristiana una institución en la cual se honra .Ja Bi-
blia y la cruz? Sin embargo, eso sólo manifiesta la ignoran-
cia del verdadero significado de esos emblemas y de la hipo-
cresía que se usa con los ignorantes. Ahí está la Biblia, pa-
ra ir acostumbrando a los masones a despreciarla; a tenerla;
mediante la tolerancia masónica, al igual de tantos otros li- .
bros sagrados, como el Corán,. por ejemplo; para interpre-
tarla al sabor masónico y formar con ella las leyendas que
convienen a. la. Orden, y para corromperla, traduciéndola
como les da la gana. Preuss dedica al estudio de la Biblia ma-
sónica Un capítulocle su obra, y voy a trascribir su con-
clusión: - -
"Ciertamente no hemos negado el uso del Libro' (Bi-
blia en laMas~:mería Americana; pero hemos probado que
la Biblia Cristiana no es el objeto .de la reverencia masónica;
que tales objetos, como son la Biblia; la escuadra y el com-
pás, "han de tomarse como un conjunto inseparable", si he-
mos de dar a los pasajes de la Biblia "su debida importancia
masónica". Hemos mostrado, comO' si en realidad un hecho
tan evidente necesitara demostración, que esa Biblia es una
Biblia Masónica,. no una Biblia Cristiana, porque el libro
material es nada cuando su contenido es mutilado, rechaza-
do o 'tergiversado. Hemos mostrado que én las solemnespr0-
cesiones 'masónicas el lugar de la, Biblia y del que la lleva
JosÉ MARÍA CARDENAL C!\1W R."

simboliza inferipridad respecto del libro de las Constitucio-


nes Masónicas. ;tIernos mostrado que las alabanzas dadas a la
Biblia nada significan en ·los ·labio.s de masones, desde que
para la. MasQn~ría la Biblia es sólo uno de los libros de di-
vina reve!aCi¿!Í, con todos los cuales (el Corán, Vedas, Zen-
davesta, etc.), la Sagrada Escritura está en un exacto nivel.
Hemos mostrado cómo los textos son sacados de su signi-.
ficación cristiana por la supresión del nombre de Cristo; he-
mos visto con qué absurdos es rechazada la autenticidad de
Jos libros; hemos visto la Biblia rebajada en su comparación
con la Cábala, 'un libro que aún el H. '. Pike admite ser una
mezcolanza de absurdos confundidos con lo que él llama fi-
losofía. Aun es tenida por una forma imperfecta de la mis-
ma Cábala. Si esto es reverencia masónica de la Sagrada Es-
critura ¿ cuál s~rá el desprecio?" (Preuss, A. F., 248) (1).
La Biblia y el Evangelio de S. Juan, en especial, no son
admitidos en la Orden de S. Juan como libros del Antiguo
y Nuevo Testamento, sino que los libros santos son conside-
rados allí únicamente <:omo un conjunto, ciertamente pre·
cioso, de documentos históricos, sobre los misterios y su ex-
plicación. Cristo mismo no es sino el Gran Maestre de la
Orden, que ilumina con 'una luz perfecta. Él no es sino sím-
bolo de lo' que Ja razón [Link] nos enseña sobre el nacimien-
to, muerte y resurrección: no es sino el Lagos simbolizado
(Eckert, I,~ 156).
Con" que ya saben los lectores masones, especialmente
los protestantes, de buena fe, lo que significa la presencia
de la Biblia en la logia.

(1) ~·La. Biblia como símbolo masónico ha de interpretarse


como el libro de la Naturaleza o el' Código d~ la Razón y de la
Conciencia humana" (Cath. Encic1op.).
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 83

39. - Simbolismo de laCru%.


"-
La presencia de la Cruz ¿ tendrá aCaso mejor suerte? N o,
por cierto. Al símbolo cristiano del sacrificio y del dolor,
se le ha dadó el sentido del placer carnal, sobre todo cuan-
do se junta con la rosa, símbolo de la caridad, que en sen-
tido masónico significa la condescendencia sensual (Benoit,
F. M., 1,27).
La inscripción de la cruz INRI, tiene tambi,én Un sen-
tido sensual, .encerrado en el dicho latino Igne Natura Re-
novatur Integra. Por el fuego la naturaleza se renueva ínte-
gra. Ese fuego es el sol, es la concupiscencia en último tér-
mino (Preuss, A. F., 49 Y sigs.; Benoit, F. M. 271). .
En el grado Rosa-Cruz esa inscripción significará: lu-
dio de Nazaret conducido por Rafael a Judea. Y esa pala-
bra INRI será la palabra encontrada .cQn que se recOnoce-
rán los hermanos ,de ese grado (Eckert, 1, 337).
-N atlÍralmente, estos' símbolos y todos los demás se van
interpretando de diversas maneras, según los grados, por;-
que la enseñanza masónica se' va graduando para no espan-:
tar al iniciado, manifestándole de golpe las inmundas pro-
fundidades de los misterios y del culto pagano de la carne.
Al culto del sól y, detrás de él, al de la naturaleza, etc.,
se refiere el celebrar las fiestas de la Masonería en los solsti-
cios de verano y de invierno, por ía fiesta de San Juan Bau-
tista y de San Juan Evangelista. No es la devoción a estos
. santos, sino el culto del sol el que ha hecho elegir esas épo-
cas para las solemnidades masónicas.
84 JOSÉ MARfA CARDENAL CARO R.

40.. - las leyendas y alego~ías.

El ritual masónico está !leno de leyendas, sohre todo


en los grados superiores, comenzando por el maestro, en
que está la leyenda de la muerte de Hiram. En esas leyendas
van envueltas las alegorías de que se vale la Masonería pa-
ra éomunicar su luz a sus adeptos y ocultarla a los profa-
nos, así como el símbolo sirve para ocultarla a los mismos
adeptos. La diferencia entre la alegoría y el símbolo, según
los doctores masones, consiste en que el símpolo tiene un
significado puramente convencional, de modo que 'es impo-
sible, que el que no está en el secreto, lo descubra ; la alego-
ría, en éambio, "es, un discurso o' narración en la cual ha y
un sentido literal y otro figurado, un sentido patente y otro
conexo, siendo la intención del qUe uS,a el, sentido patente
la de indicar por ,analogía o comparación, el figurado
u oculto". La interpretación de la alegoría es fácil,y por eso
alguien ha dicho que "la alegoría habita un palacio di'áfano".
Casi todas las leyendas de la Masonería son alegóricas. Úni-
Camente por razón de sus alegorías o símbolos legendarios,
tienen importancia, cualquiera que sea, por otra parte, su
verdad histórica. Daré, un resumen de la . leyenda de Hiram
o Adonhiram: 'Este era el maestró que dirigía los trabajos
del templo de Salomón, hombre muy sabio. Los albañiles es-
taban divididos en; tres clases: aprendices, compañeros y
maestros, y para reconocerse entre, sí, cada gremio tenía una
palabra., Hiram fué asesinado por tres compañeros que qui-
sieron sonsacarle la del maestro y con él se perdió la palabra,
Los masones se reúnen tristes, no sólo para llorar la muerte
de Hiram, sino también para buscar la palabra perdida. Es-
ta leyenda se amplía en los grados superiores, sin que la pa-
labra perdida venga a encontrarse sino en los últimos gra-
dos. ¿ A quién representa Hiram, el asesinado, y quiénes son
EL MISTERIO ,DE LA 'MASONERíA 85

los, asesinos? Hiram representa, según los grados, a Jacobo


Molay, el Gran Maestre templario; para otros es Manes,
fundador del maniqueísmo para otros es Jesucristo; para otros
es Jehovah, Dios de los judíos, en oposición con Dios uno
y trino de los cristianos; para otros es ,el "pueblo soberano",
CUya soberanía ha sido destruída por los sacerdotes, por los
reyes y por. los soldados, representados por una serpiente de
tres cabezas. La cabeza que filme una corona indica a los
SOBERANOS; la que tiene la tiara O llave, indicá á los PAPAS;
j
la que tiene la espada, al EJÚcITo (Símbolo del grado
,

Caballero Kadosh,' según Ragón, p. 388, cit. por Eckert, I.


332)'. Para: otros es el sol, que sufre uná especie de' muerte
aparerite en' el iiwierno. Según otras interpretaciones más
profundas, es lei humanidad; m:ortid en Jos indi,viduos,inn:í6r-
tal en la especie. La representación en 'la Cámara del Medio;
indica la renovación de lá humanidad en el santuario de la
generación. Según otros, Hiram representa al estado de na-
turaleZa, 'despojado, por el estad'o' de sociedad; de la liber-
tad, igualdad y fraternidad originales. Según otros; 'e~el- mis-
mo Satán,. el dios bueno de los masones, destronado' de su
imperio, por Adonaí o el Dios de los cristianos, uno' y trino
en las personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

41. -¿'Confra qUIenes se dirige la ven-


gan%a m"sótUca? -

Según quien. se entienda por :Hiram, así es tambiéri quien


se entiende por' los'tl:esasesinos;. En general, se puede deCir
que son los sacerdotes y' los reyes, la sociedad, elcristia-
nismo.- Ya se comprende,' entonces, contra quiénes se ha de
ejecutar la venganza: para la cual' se prepararr y disciplinan
, y -.de la cual se-habla: constantemente en las logias: Las ex-
plicaciones dadas-son de fas -doctoresmasónes;- como, puede
86 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R. '

verse en las obras citadas, especialmente en Benoit, en Preuss,


en Serra y Causs,a, en Espasa, etc.

42. - Las Conf~rencias.

"¿ Qué he hecho en la Masonería?" Es una pregunta,


dice Copin-Albance11i, que debe hacerm~ el lector. Es, en
efecto, la que se oye siempre: ¿ Qué se hace eh las reunio-
nes masónicas?
"La respuesta es tan sencilla que asombra siempre a los
que la oyen por primera vez. En las reuniones masónicas se
comienza por escuchar predicaciones, y más tarde, uno mis-
mo las hace. Las logias son lugares donde a uno se le pre-
dica y donde uno predica, y nada más.
"Si esta respuesta ha podido sorprender al lector al
principio de nuestro estudio, no debe pasar lo mismo ahora;
puesto que se trata de que el poder oculto arroje sugestio-
nes en el espíritu de los masones, no tiene a su disposición
sino un medio: la predicación.
"¿ Sobre qué versan las. predicaciones? -Sobre dos tenns
principales, que vuelven sin cesar, a propósito de todo y a
propósito de nada. .
"Primer tema: La Francmasonería es uná institución
sublime, santa y sagrada. Es la eterna iniciadora de todo 10
que se hace de bien, de bueno y de grande en la humanidad.
. "Segundo tema: Esta asociación tan alta, tan respeta.-
ble, tan venerable, tiene un enemigo. Este enemigo es el Ca-
tolicismo. De donde se saca esta conclusión: Puesto que el
Catolicismo es el enemigo de la Masonería, es el enemigo de
todas las grandes causas a las cuales ésta declara consagrarse.
En consecuencia, si, se am!ln verdaderamente estas grandes
causas, es menester combatir el Catolicismo".
- EL. MISTE1UO Dtt L.A MASONERÍA 87
"Tales son l¡l~ dos ideas matrices que sirven de qUICIO.
a la enseñanza-' masónica. Tales son las dos sugestiones que
el Poder Ocultó· quiere .a toda costa introducir en el espí-
ritu de sus adepto.s; las que intenta ,impenerles -a la buena
o la mala; hasta el punto de que en definitiva se arroja fue-
ra de la Masonería a los que rehusan aceptarlas. Eso ante-
todo, porque debe servir de base a [Link] 10 demás. .
"Alrededor de so. hay estudios ·en_ común, bajo fo.r-
ma de [Link] y discusiones, a las cuales son incitados'
los adeptos, y que versan sobre todas las [Link] políti-
cas y sociales, etc."
Al inculcar estas dos grandes ideas van encaminados el
ritual, los símbolos, el catecismo y las leyendas, especialmen-
te aquella en que s,e dice que la 1\Ilasonería tiene po.r padre
a lilram, o la otra, más atrevida aún, la de que fué funda-
da por Caín, nacido, según las leyendas masónicas, de Sa-
tanás o Eblis, el ángel -de luz, y de Eva, seducida por éL
"Los [Link] creen ,todo eso, y creen también todo 10 que
se les dIce' subre el influjo de la Masonería en el desarrollu
humano". ¿ Po.r qué? pregunta el autor citado; no 10 sabía-
mos ni lo preguntábamos. La Viuda nos tenía bajo su fluido;
literalmente nos h..bía hipnotizado.".
El esfuerzo gastado para hacer entrar en lo.s masones
la primera sugestión no tiene 'otro fin que el ,de hacer más
fácil la segunda. Ved lo que sigue diciendo. el mismo autor:
"Su éxito ha 'sido completo. Ha sugestionado. tan bien a lo.s
'[Link] (el Poder Oculto), por medio de esta sublime y
santa Masonería, siempre ocupada (eIJa es quien Ío dice)'
en el bien cíe la humanidad; los ha cegado tan [Link] 1 .[
te; los ha alucinado, hipnotizado, fanatizado.; les ha inyec-_
tado tan profundamente el virus anticatólico, que la inmensa
mayoría de ellos' ha llegado a ser presa de una rabia que
no les deja reposo. Lo que hace el alcoho.l con el cerebro. del
ebrio., lo hace, en los suyos, la sugestión anti,católica. Ya no
88 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

razom¡.n, [Link] piensan: mastican y vuelven a ma:;-


ticar..1asugestión, como los rumiantes, el ,he1}o q1,1e .s~ les ha
dado ~~o,mer. IReaccionan de un ,modo automático baju
las excitaciones repetidas del' Poder OC1,1lto. Ha1:>ladles de la
Masonería :decidles que esta asociación es la rnadrede la
ciyiliz\lción, del progreso, de, la luz; saItaránde, gozo. N e
creáis que sepan.1o que .es la civilización, el progreso, la luz,
mqcho más de. lo que sab~n qué es ,la Masonería: de la que
forman parte., El Poder Oculto. se ha cuidado Iliuy bien de
no enseñarle eSo., Se .ha limitado a insinuarles hábilmente que
la civilización es el progreso, que el progreso es 'la luz, que
la luz es la Masonería. N o han preguntado más tampoco y
cada vez que les es dado oír 'las inismas afirrriaciones,aplau-
den con élmásdelir~lllte entusiasmo.
'~Prontinciad, por, el contrario, delante. de ellos ras. p~;­
labras" nada más .que las palabras,. catolicismo., , clericalismo,
oscurantismo. Eso bastará para hacerles echar espuma. Se-
rán sacudidos como ,por un golpe eléctrico .aL sólo ruido que
harán esas palabras al pasar por vuestros labios. _Se levan-
tará :en ellos ,un furor ,·de destrucc,ión. N oes porque sepan
tampoco qué es el catolicismo" el clericalismo, el [Link]"
mo. De ningu~a manera: su santa y. sublime madre, la Ma-
·sonería, les ha mentido sobre eso; pero ·ellos creen con fe
profunda lo 'que _~e, les p,ice, porque están persuadidós a
priori de su sublimidad" (Copin, C. J., cap. V). i Y sin
em):Jargo, cuando los hermanos.'. os inviten a 'eiürar en 1;i.
Mas'onería, os .dirán que ep ~lla no se tratá ni de religian ni-
de,poÍítiea y que podéis ser masones y católicós a la vez;' y .
os lo dirán COn toda seriedad! ' . ,
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 89

43. - ta autoridad docente en la Ma-


sonería. - Fe que exige.

"Ella es qUIen lo dicé. La Masonería afirma solamen-


te las cosas a sus adeptos, no se las prueba: El magíster dí.
xit de Pitágoras es su modelo. Confiesa, por medio de sus
doctores, que ningún hombre o corporación es infa1ible; con-
fiesa que nO tiene documentos ni narraciones auténticas, ha:-
bladas o escritas en que apoyarse acerca de sus afirm:lciones
sobre el origen antiquísimo de la secta ni para remontarse a
Jos primeros orígenes del hombre y, sin embargo, forma un
castillo de enseñanzas filosóficas, sin más base que las de
l:aber sido enseñadas por aquellas sectas o sabios antiguos.
No prueba sus afirmaciones y, sin embargo, pretende dar
la luz, a -los entendimientos de sus adeptos, enseñarles la
• verdad, la divina verdad, la verdad de Dios [Link] alma, la
raturaleza -y esencia de ambas, 10 que constitUye el pririci-
pal fin de la enseñanza masónica". Y ,de esa enseñanza, el
último tribunal aparente, es la Gran Logia. Y ante esa auto-
ridad que se declara falible, que manifiesta afirmar sus doc-
trinas pOrque sí no más, y que es' esencialmente mentirosa,
como el lector ya lo supondrá -y 10 verá Juego, van el
católico y el protestante, que se inician, a hacer la abjuración
de su fe cristiana, abjuración hipócritamente envuelta en los
velos del simbolismo' y del ceremonial masónico.
PARTE SEGUNDA

LA SOCIEDAD ESENCIALMENTE MENDAZ

CAPíTULO 1

LAMASONERf.l. y EL CATOLICISMO

44. Sinceridad personal de muchos masones. - 45. ¿ La M~sonería


no se ocupa de religión? - 46. El Gran Arquitecto renegado..
47. Odio furioso a Cristo. - 48. La 'distinción entre Clerica-
lismo y Catolicismo. - 49. La Masonerí!a en acción contra
la Iglesia Ca:tólica. En Francia; su furor antic'ristiano. - 50.
En España y PortugaL - 51. En Italia. - 5t. En Bélgica,
Alemania y Au~tria. - 53. En Rusia. - 54. En Inglaterra. _.
55. En EstadO,s Unidos. - 56. En Méjico y Centro América.
- 57. EnoSud América. - 58. La Másonería Chiiena es anti-
católica y anticristiana. - 59. Obediencia a la influencia extrall-
-jera. - 60. Tdlerancia 'y antifanatismo masónicos. - 61-62. -
El furor anticatólico. .

44. - Sinceridad personal de muchos ma-


sones.

He dicho ya y lo repito ahora, que reconozco que hay


muchos masones. que son personas serias, incapaces de asen-
tir al espíritu~de' la Masonería y de prestarse a sus mane-
92 JosÉ MARÍA CARDENAL CA~O R.

jos, y que están en elÍa, contribuyendo a su obra Con su di-


nero y con su prestigio, únicamente porque ignoran todo o
casi todo lo que hay -en la Masonería, sus fines, sus doctri-
nas, sus medios y sus hechos. Apenas conocen de elIa un
ligero esbozo, trazado ante sus ojos expresamente con el fin
de mantenerlos engañados. Podría aún nombrar a algunos que
yo conozco y de quienes estoy seguro de que el día en que
se dieran cuenta de lo que ignoran, en parte siquiera, se re-
tiraríaf,l horrorizados de la insíitu¡:iól1 que los, ha ,estado
engañando,- explotando' ~ú· pr~sdglo -~y- su cooperá[Link]
otros, sin. duda, se puede decir que andan en la penumbra;
qúe algo sospechan o saben ya y que ignoran también mu-
cho y padecen la lucha que debe haber entre su conciencia
honrad,a y los compromisos contraídos, ya en virtud de un
engaño o de una serie de engaños anteriores. Hecha esta
advertencia, paso a"' pt0bat. 'la :mendáéd.ád,,· :constitucional de
la. Masonería. -

45. - ¿La Masonería no se· ocupa' de


Religión?

E:so es. 10 que dicep. los ,masones: eso es lo _que sabe todo
el inundo, aún las se60ias y las señorita;;: que -la Masonería
es sólo una sociedad de beneficencia o filantropía y de so-
corros mutuos'; yeso_ es lo que declaran las Coristituciones
masónicas: "La Masonería no se ocupa ni de las diversas
religiones existentes en el mundo, ni ,de las constituciones
civiles ',de 'los Estados: a la· altura que se coloca, debe respe-
tar y respeta, tanto la fe religiosa, como las simpatías polí-
ticas de sus miembros. En consecuencia, en sus reuniones,
toda ~di?cusión que·tiel)da a;esk ol:Jjeto, queda:expresa y:for-
[Link] prohibida:'., Así se lee en la (~Constitución de la
Orden Masónica en-Chile", artículo 2Q , 1862. En la de 1912
EL MISTERIO DE LA MASONERíA ·93

se l~e: "La-Masonería reweta tanto ·la fe religiosa como las


simpatías políticas de sus miembros" (Tít. lQ, art. 2Q )(1).
"No se preocupa de las diversas religiones"; "debe res-
petar y respeta ... ·la fe religiosa. .. de sus miembros". Eso,
dice la Constitución,: la verdad es precisamente lo contrariQ:'
. La Masonería se ocupa de la religión cristiana, especialmente
de la Católica, para combatirla y, en consecuencia, es una
burda falsedad qUe respete la religión de todos sus miem-
bros. Yeso se hace de una manera sistemática. He aquí
algunas declaraciones que pondrán en e~idencia la veFacidad
de la Masonería sobre este punto: "La Francmasonería es la
contra-Iglesia, el contra-Catolicismo, la Iglesia de la Here-
jía". (Art. Programa de ,I~ Revista Masónica "L'Acacia",
en 1902). "El Catolicismo ... nosotros los masones debemo:>
perseguir su demolición definitiva" (Boletín del Gran, Orien-
te de Francia, septiembre de 1885). Un memorándum' del
Supren~o Consejo confirmaba estas declaraciones .con la
siguiente: "La lucha [Link] entre' el CatoliCismo, y la
Mas .'. es guerra a muerte, sin tregua y sin cuartel". En
.1902, el H.'. Delpech; en su discurso pronunciado en el
banquete oficial decía entre otras cosas lo siguiente: tlEi
triunfo del Galileo ha durado veinte siglos. Muere a su
vez. .. La Iglesia Romana, fundada sobre el mito Galileo,
ha comenzado a decaer rápidamente el día en que se ha cons-
tituído la asociación masónica. Desde -el punto de vista polí-
tico, los masones han variado cón frecuencia. Pero en tcdo
ti~mpo, la Francmasonería ha estado firme en este principio :
Guerra a todas las supersticiones; guerra a todos los fana-
tismos" (Copín, P .. O., 89-90).
Hace como dos años, en uno de los banqu~tes solemnes
del solsticio de verano, sepronqnciaron eri Iquiqtie discur-

(1) Declaraciones como esa san corrientes en los estatlltos; en


los labios y plumas de los masones.
94 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R.

sos tan blasfemos contra Nuestro Señor Jesucristo y la San-


tísima Virgen, que los masones ingleses, que habían sido
invitados por las logias chilenas, protestaron y se retiraron.
y la primera vez que vino la Belén de Sárraga a esta ciu-
dad, en el banquete que le ofreció, la Masonería,' reconocién-
dola como hermana, se -declaró: que la Masonería había
tenido la honra de traerla a Iquique. Todos en Chile saben
que no hacía otra cosa qUe combatir la religión católica con
\
una trama de mentiras, leyendas masónicas, de las mismas
que se leen en ciertos grados, y blasfemias.

46. El Gran Arquitecto renegado.

La Masonería ha acostumbrado llamar a su Dios el Gran


Arquitectó del Universo.¿ Quién no ha oído ese nombre, que
a la sencillez infantil o ignorante parece'una expresión de fe '
y de piedad de los que 10 usan? Y sin embargo, ese título, al
parecer tan pomposo, tras del significado arquitectónico, con
el cual concuerda con el arte de edificar que se atribuye la
Masonería, encierra la negación de uno de los primeros dog-
mas cristianos,' el de la creación. El Dios Arquitecto de la
Masonería no es el Dios Creador de los cristianos. El Arqui-
tecto construye el edificio cOn materiales que él no hace,
sino que encuentra ya hechos; el Creador construve el edi-
ficio del mundo, no con materiales ajenos o ya he~hos, sino
con los matetriales que Él mismo hace de la nada.
Esto supuesto, cua~do se oye deór, como tantas veces
10 he oído yo mismo y 10 habrá oído cada uno de los lecto-
res, que ,la Masonería exige la fe en Dios, no vayamos a
pensar que esa fe es la ,misma que tiene el cristiano, la fe
en' un Dios Creador: es' sólo la fe en un' Dios Arquitecto,
que es cosa muy diversa. Y, con todo, ni esta misma fe se
puede decir que la Masonería la conserve.
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 95
"
¿ Quién no ha oído la frase: "A la gloria del Gran Ar-
quitecto del Universo", que se ha dado como una prueha
de la religiosIdad de lá Masonería ?Pues bien, ellO de sep-
tiembre de 1877 quedó abolida la .frase en el Gran Oriente
de Francia (2), que es el que do'inina no sólo en la Maso-
neríá latina, sino también en la dé Estados .Uniodo;;: "Antes
de esta fecha se banqueteaba a su gloria (deÍ Gran Arqui-
tecto); en, su honot se inauguraban las logia~:, j No se pro-
nunciaba una palabra; no se expresaba un voto; nc>" se escri-
bía una carta; no se daba una comisión, sino sobre un papel
que Nevara a la cabeza la piadosa frase! Ese día, del 10 de
septiembre, es decir, en una época en que se sintió suficien-
temente libre para malfifestar sus verdaderos sentimiento.:;,
el Gran Oriente ha renegado sin pudor de su Gran Arqui-
tecto, Aun ha ido más lejos: se ha declarado SQo enemigo;
a tal punto que, 'a despecho de las profesiones de fe libera-
les que se contienen en los estatutos de esta federación, lle-
gó a ser una mala nota para un profano que pide la inicia-
ción el declarar qUe no estaba absolutamente convencido de
que el Gran Arquitecto haya sido jamás otra cosa que un
mitoo j Después del deísmo en solfa, el materialismo fanáti oo

co e intransigente! j Qué extraordinaria' asociación filosófi-


ca! (3) (Copín Po 00, 96-97). '

(2) El tenor del 1er, art. de lasConstito del Gran Or,' o,de Francia
quedó así: L. F.-Mas.·., institución esencialmente filantrópica y pro'
gresiva tiene por objeto la investigaoión de la verdad -y, el es,tudio
de ,la moral universal, de las ciencia,s: y artes y la práctica de la· Bene-
ficencia. Tiene por principios propios <la libertad de 60ndenda y la
solidaridad humana: A nadie excluye por razón de Su 'éreenoia; su
divisa, es Libertad, Igualdad, Fraternidad (Calth. Encycl. Masonry,
pág. ,74). . '"
(3) EllO de se;ptiembre de 1878 el Gran Or. ";:, [Link]ó elirnJi-.:
nar d'e los Ritua1,es y de las prácticaJs1 más. " Arquitecto, la Biblia,
ete. (Cath, Encyc!op,)' En Chile parece que !Se conserva aún da pia~
dosa frase: A.' o L.·, _D. '. G, o. A _'. D,·. U o'. (Cotlstit <le
la G. Lag. A. de Chiole, 1912),
96 JosÉ- MARÍA CARDENAL CARO R.

---Proudhon, uno de los masones más nombrados del si-


"glopasado, deda: "Nuestro principio propio es la negaCión
de todo dogma; nuestro punto de pártida;-la - nadá. Negar,
-siempre ñegar, es nuestro método. El nos ha conducido a
-poner - como principio: en religión, el ateísmo; en política,
. la anarquía,' en. economía política, ila no-propiedad" (Benoit,
-F. ,M., 1., 17). -

47. - Odio furioso a Cristo.

-En la ihiciación del grado 28 del Rito Escocés Antiguo


Aceptado, grado llamado del Príncipe Adepto, entre otras
cosas que el Presidente, llamado Adán, dice al iniciado, se
encuentran las siguientes declaraciones: "Muchos profanos
- tienen la felicidad de entrar en nuestros santuarios; pero
-bien pocos son bastante felices para llegar a conocer la sublivne
verdad (el secreto que se les promete revelarles). Si pregun-
táis cuáles son las cualidades que un masón debe tener para
l!egar al- centro del verdadero bien, es menester haber aplas-
tado la serpiente de la ignorancia mundana;' es menester
haber sacudido el yugo de -los prejuicios de la ihfancia con-
cernientes a la religión, dominante del país· en que upo ha
nacido ... He ahí el monstruo bajo la figura de serpiente que
tenéis que exterm-inar. Es la pintura fiel de lo que el imbécil
vulgar adora bajo el nombre de religión" _(Benoit, F. M.,
:1, 284). - .
El grado Gran Escocés de San _Andrés, del mismo rito,
se resume en estas palabras: "Guerra a la cruz de Jesucristo;
culto de Lucifer, del fuego y de la carne".
En algunas logias del grado 30, Caballero Kadosh, de1
- rito escocés, que; según Ragón es el nOn prus~l~ltra en la -alta
masonería filosófica, se hace pisotear un crucifijo al iniciad.),
diciéndole: "Pisotea esa imagen de la superstición; quiébrala".
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 97

Si no 10 hace, se le aplaude y se le recibe sin revelarle los


secretos. Si 10 quíebra, se le recibe y se le hace .ejecutar la
[Link], sobre tres cadáveres, si es posible, o s9bre tres
simulacros que representan, la superstición, al rey y al papa
(Benoit, F. M., 292-293).
Según otro ritual, "La marcha del candidato o iniciado
se hace colocándose al pie de una cruz de Jerusalén, que debe
estar figurada en tierra. Se da vuelta alrededor de esta cruz,
con. tres pasos de aprendiz, tres de compañero y tres de.
maestro, de modo que el último paso os deje en 10 alto de 'a
cruz, en donde se juntan los talones en escu"ádra!'. Otro signo,
llamado signo de horror, consiste en volver la cabeza al lado
izquierdo, mirando a tierra y en levantar las dos manos lle-
vándolas un poco a la derecha". Así, después de haber re-
negado en el grado Rosa-Cruz, la divinidad del Redentor, en
éste se huella con los pies el instrumento de la Redención"
con signo de horror y desprecio"... Al mismo tiempo que
se enseña al iniciado a ultrajar la cruz, se le invita a adónr
la naturaleza. .. Se llega aún hasta exhibirle el Bafomet, ese
. írlolo infame ... célebre por las adoraciones que le rindieron
etl otro tiempo los templarios y antes los gnósticos" (Benmt,
I, 2857. Puede verse también Eckert, I, 335-7. Espasa, Ma.s .••'
pá~ 731). . .
El carbonarismo, . en sus siete primeros grados, habla
mucho de cristianismo; pero ya en los tres últimos se declara
la guerra a toda religión y sociedad. En el grado· de maestro
se acusa a' Nuestro Señor Jesucristo por haber atentado a la
[Link] original de los hombres, diciéndose Hijo de Dios.
En el 7Q grado, el iniciado jura guerra a toda religión y go-
bierno positivo (Benoit, F. M., I, 312-326).
En otros ritos, como el de Mizraim, se rinde culto, en
los últimos grados a la naturaleza, al sol; se practica el espi-
ritismo y se recomienda la preferencia de los m¡J.10s espíritu~
§Qbre 1Q? qUyllOS (B¡;;noi tI f. J\1.¡ I 1 3?6-3,30 J' .
98 JOSÉ MARíA CARDENAL CARO R.

Creo que lo dicho basta y sobra para que se vea la sin-


ceridad de la masonería cuando proclama en sus estatutos,
que no se ocupa de religión y que respeta todas las rel:gione3.
"Hubo Un momento, no de regla, sino de formalismo, decía
el H.'. Gonnaud, en un banquete de clausura del Convento,
de 1886, en que había que declarar que la Masonería no ~e
ocupaba ni/ de religión ni de política. ¿ Era Hipocresía? No
lo diré yo. Era que estábamos obligados' bajo la presión de
las leyes y de la policía a dis:mular lo que todos nosotros te-
nÚlmos misión de hacer, ó más bien, de hacer únicamente".

48. - La distinción entre clericalismo


y catolicismo.

Para combatir mejor al catolicismo, la Masonería inventó


la distinción entre clericalismo y catolicismo, haciendo alarde
de r,espetar al catolicismo y de combatir únicamente el cleri-
calismo, es decir, la intervención del clero en la política.
"Nosotros queremos, decía el H.'. Ohassaing, en el banquete
de clausura de la Asamblea General del Gran Oriente de
Francia, en 1886, nosotros, queremos la fusión de todas las
potencias masónicas en una federación general que, mejor
que nuestros es'fuerzos actualmente diseminados, podrá com-
batir y podrá vencer "al Clericalismo y a la reacción". Esta
distinción, dice Copín-Albancelli, fué inventada, prec:samente
en el tiempo en que había en la Cámara trescientos masones
y sólo un sacerdote; pero la sotana se veía y los mandiles no
se veían. Es digna de tenerse en cuerita la dec1aración hecha
a este respecto por el H.'. Courdavaux, profesor de letras de
Douai, que en 1888 y 1889 daba cierta conferencia en las
logias de provincia y en las de París. En esa conferencia se
lefa: "la distinción entre el catolicismo 'v el clericalismo es
pura'l'nente oficial, sutil, para las necesidades 'de la tribuna.
· EL MISTERIO DE LA MA,SONERfA 99

Ptro aquí, en logia, digámoslo en voz alta, en favor de la


verdad: El catolicismo y el clericalismo no son- sino una mis-
ma cosa" (Copín, C. J., 145-147-157). _
En la Ma,onnerie Belge, ps. 208-236, pueden leerse to-
dos los ·esfuerzos de la Masonería belga para llegar a escla-
vizar y disminuir el 'clero, establecer la escuela obligatoria,
- gratuita y laica y suprimir las Congregaciones Relig:osas. En
el Congreso Masónico Internacional de Bruselas, Agosto de
1904, el H.'. Cocq, entonces Serenísimo Gran Maestre, dijo
en su brindis: "Nuestros H. H.:. de Francia, como nosotros
mismos en Bélgica, deben luchar contra la Iglesia Romana
para guardar la libertad de pensar según SU conciencia, ..
Procediendo como lo hacen, los Masones Franceses nos dan
no sólo con, las palabras, sino sobre todo con sus actos l un
ejemplo que los Masones belgas se esforzarán en imitar"
(Aclamaciones). El H". Duse, Delegado del Gr. Oro de
Milán, a su vez decía: "¡ La lucpa contra el Papado es nna
necesidad social y debe ser el fin constante de la Masonería!
El H,'. Duse levanta su copa expresando la esperanza de que
la Masonería llegará a plantar la bandera' del progreso y le
la rbértad sobre el Vaticano que habrá cesado de albergar ::tI
Papado" (Estruendosos aplausos) (F. B., p. 238-239).
"Es verdad que el olericalismo y el catolicismo romano
son en el fondo la inisma cosa; pero si tratamos de destruir
de un golpe todo el edificio, emprendemos una tarea enorme, .
cuyo fin no verán las generaciones actuales" (H. A.'. en la
Logia-La Pedo Unión) (F. B., 227). .

49. - La Masonería en acción contra


lo Iglesia Católico. En Francia. Su fu-
ror anticristiano. '

Luis Blanc, en su Historia de la Revoluci6n, tiene un


artículo titulado: "Los Revolucionarias M'ísticos", en el cual
100 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

él, masón poco disciplinado y sin esta-r bien al cabo de la


suprema dirección de las logias, describe la parte que elhs
tuvieron en la obra revolucionaria.
" ... Antes, dice, importa introducir al lector en la milla
que socavaba entonces los tronos y los altares, revohl~ionarios
bien distintamente profundos y activos 'de los enciclopedistas".
Describe en seguida la ~asonería, sus tres primeros grados,
la creación de los grados de las traslogias," reservados a l~s
almas ardientes, la constitución del Gran Oriente, como di-
rección centraJ de las logias, y agrega: "Desde ese momen"to
la' Masonería se abrió, día por día, a la mayor parte de los
hombres que volveremos a encontrar en medio de la con-
tienda revolucionaria" (Copín, P. O., 305-311).
Es sabido que la revolución no sólo destronó al rey, sino
que intentó también destronar a Dios, declarando que "no
hay Dios, que el hombre es para sí mismo su Dios, que la
humanidad en adelante debe reemplazar el culto de la fe
cristiana, que la cortesana más hermosa, símbolo de la belleza
del ser divino- en la humanidad, debe tomar el Jugar der Sal-
vador del mundo sobre los altares divinos y recibir el homé-
naje de la nación y de las autoridades públicas" (Eckert, 2~,
Deuxieme époque).
Cuenta Barruel qUe el 12 de Agosto de 1792 comenzaron
los revolucionarios a datar Con -la igualdad los años ya fe-
chados con la libertad, y que a la lectura de ese famoso de-
creto estalló, en fin, públicamente, el _secreto tan querido' de
los masones, exclamando ellos: "Henos aquí: La Francia
entera no es ya sino una gran logia; los franceses son todos
'francmas-enes y el universo entero lo será pronto como 110~­
otros".
Hay qU,e leer en la historia hasta donde llevó e1 furor
anticristiano esa gran logia. Por un tiempo toleró a los sa-
cerdotes constitucionales, es decir, a los que habían tenidc
la debilidad de reconocer la Constitución Civil del Clero, qLle
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 101
.
era abiertamente cismática. A fos demás, excepto los sexage-
narios y enfermos, que en muchos departamentos siguieron
la suerte común, fueron condenados a la deportación y mu-
chos provisoriamente' encarcelados en las ciudades cercanas
al mar y tratados con la mayor inhumanidad. De seteóentos
.amontonados en la rada de Rochefort, murieron en diez me-
ses, quinientos. La inmensa mayoría tuvo que ocultarse y ex-
patriarsé. Después de los sacerdotes, el furor se volvió contn
las iglesias, sus monumentos, sus estatuas, sus objetos sagra-
dos, etc. '''No se exageraría1 dice, el convencional y apóstata
Grégoire, diciendo que en el dominio del arte, la sola nomen~
clatuta de los objetos robados, destruÍdos o degradados, lle-
naría muchos volúmenes" (Marion, Hist. Eccles. T. 3Q ,
5%-597). . -
Todos saben que hace pocos años, en 1905, el go1;lierno
de Francia rompió con la Santa Sede, expulsó del. país a
todas las congregaciones docentes y a muchas que no 10 eran,
se adueñó de sus bienes, quitó las ig11esias, casas parroquiales
y episcopales, después de haber suprimido a obispos y curas
las rentas que, según convenio con la Santa Sede, se les debía.
En una palabra, se hizo el esfuerzo supremo para acab¡¡r con
la religión Católica en Francia. Se sacaron de las escuelas,
como de los tribunales de justicia, los crucifijos; se borró el
nombre de Dios de los libros de enseñanza oficial, y se in-
tentó suprimir de un golpe toda la enseñanza religiosa.
Pues bien, "de documentos oficiales de la F. M.'., con-
tenidos principalmente en el Boletín Oficial y Actas o Com-
- ptes-Rendus del Gran Oriente, se ha probado que todas 'as'
• medidas anticlericales tomadas en el Parlamento' francés fue-
ron decrl7tadas de antemano en las logias masónicas y ejecu-
tadas bajo la dirección del Gran Oriente, cuya mira declarada
es controlar cada COSa y persona en Francia (que personne ne
bougera plus en France en dehors de nous) (Bullet. Gran
Oriente, 1890, pág. 500 y siguientes).

"
102 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R,

"He dicho en la Asamblea de 1898, dice el diputado


Massé, Orador oficial de la Asamblea de 1903, que es supre-
mo deber de la Frane Masonería el intervenil;" ca,da día más
y más en las luchas políticas y profanas", "El triunfo (en
el combate anticlerical) es debido en gran parte a la Franc
Masonería, porque son su espíritu, su programa, sus métodos,
los que han, triunfado", "Si el Bloc ha sido establecido es
debido a la Frane Masonería y a la disciplina aprendida en
las logias, Las medidas que tenemos ahora que urgir son la
separación de la Iglesia y del Estado y la ley de [Link]ón.
Pongamos nuestra confianza en el trabajo ,del H.'. Combes".
(Cathol. Encyclop, Mas.)
"Desde 1894, el H.', Gadaud declaraba en el Convento,
C0mo lo atestigua el acta, que "La Fmncmasonería no es otra
cosa que la República a cubierto; así como la República misma
110 es otra cosa que la Masonería en descubierto".

El H,', Lucipia, que presidía el Consejo de la Orden,


expresaba eso mismo, diciendo: "A la cabeza del Gobierno
no hay por decirlo, sino francmasones. No de esos francma-
sones que, habiendo recibido la luz un día, han olvidado en
seguida el camino de nuestros talleres, sino de francmasones
que han quedado fieles y abnegados, Por lo tanto,- que nadie se
engañe: se dice en todas partes que nosotros no estamos aho-
ra en República, que estamos en Masonería. La palabra es
de un Ob:spo, Pues bien, tendría razón este Obispo, si Franc-
masonería y República no fueran precisamente la misma cosa",
En fin, el Presidente de la Gran Logia Simbó,lica, en un
banquete ofrecido a uno de los miembros del Gabinete, pro- .
nllnciab3. las palabras siguientes: "Encontraréis muy natmal,
hermanos míos, que por un encadenamiento lógico yo englobe
en el mísmo brindis al gobierno todo entero, Desde mucho
tiempo vosotros oís a nuestros adversarios clamar en todos
los tonos que Francia está en mamas de la Francmasoneria
No tenían razón, Hoy día pueden decirlo. Con el H", Félix
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 103

Faure son también de la gran familia todos los miembros cid


Gabinete, con excepción de dos o tres. Sí, tel).emos Un go-
bierno de Francmasones y de Francmasones dignos de esté
nombre" (Copirí, P. O. 139-140).
De estas declaraciones consta que la persecución religio.;a
que ha h:bido en Francia en este siglo, y qué se quiere reno-
var ahora, es obra de la Masonerí~, como lo fué también la
que' hubo en la época del Terror, a fines del siglo XVIII.
La expoliación de los b:enes de la IgHesia, la separación :le
la Iglesia y del Estado, la expulsión de las Ordenes y Congre-
gaciones religiosas, las leyes de matrimonio civil y divorcio,
la escuela laica obligatoria, prohibición o restricciones dd
culto público, etc., son las características del plan masónico,
que se ven reproducidas donde y cuando la Masonería ha
podido ejecutarlo o propugnadas por ella como un ideal,
cuando aun no ha podido realizarlas.

50. - En Esp(lñay Portugal.

En España se erigieron logias, con patentes emanadas


de Inglaterra, en Gibraltar y Madrid, por el año 1726, y en
poco tiempo subieron a más de doscientas.
Sabido es el odio qué la Masonería ha tenido en todo
tietnpo a la Compañía de Jesús, por ser baluarte firmísimo
de la educación cristiana de la juventud y de la fe católica.
Es·· cosa sab:da también' que, en tiempos de Carlos lII, el
conde de Aranda, afiliado desde muy joven a la logia "l\h-
tritense", arranc6 al rey el decreto de expulsión de los J esuÍ-
tas . de todos los dominios espáñolei, decreto que debía ~je­
cutarse en todos ellos el mismo día, a saber, el 2 de AbrU ',1~
1767. Para ello ~e había preparado el ánimo del monarca,
inventándose un año antes una carta del Rvdmo. P. Ricci,
General de la Orden, contra la legitimidad del rey, invención
104 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

que el protestante prusiano SchoelI, como muchos otros pro-


testantes, califica de "absurda", etc. Aranda Uegó a ser el
Primer Gran Maestre de Ia logia "Matritense" erigida en
Gran Oriente en 1767 o poco después (HelIo, L'Act. Ma<;on,
au XVIII siecle; Espasa).
En un famoso proceso que don Miguel de Morayta,
Gran Maestre del Gran Oriente Español; hizo instruir al
sacerdote don Wenceslao Balaguer -y al diácono don Andrés
Serrano, por crímenes inculpados a la Masonería, por medio
de la prensa, uno de los defensores de los acusados, don Ra-
món Nocedal, recordó en la audiencia del tribunal los crí-
menes cometidos por la Masonerla contra la Iglesia, en est~
forma:
"¡ Ah, señor Morayta, jefe supremo del Gran Oriente
Español! ¿ Quién cantaba por las calles de Madrid, delante
de los conventos, dos o tres noches antes del 17 de Julio d\~
1831, aquella horrible copla que empezaba: Muera Cristo.
viva Luzbel! ¿ Quién hizo cundir la voz de que los fraiks
habíah envenenado las aguas? ¿ Quién lanzó .sobre el Colegio
Imperial, Santo Tomás, San Francisco el Grande, La Mercefi,
el Carmen Descalzo, Atocha, a aquellas hienas sin entrañas
que, impune y ·descansadamente, asesinaron, despedazaron y
mutilaron a los religiosos? ¿ Quién retuvo a las tropas en los
cuarteles hasta que los asesinos se hartaron de matanza?
¿ Quién ató _las manos del regimiento a~uartelado en San
Francisco para que no socorriese a los frailes, y se las desató
para rechazar a empellones a los qúe. iban a refugiarse eh el
cuartel? ¿ Quién robó en ua Comisaría de los Santos Lugares
el medio millón con que se pagó a los asesirios? Todo Madrid
sabía dónde se había fraguado el crimen; el presidente del
Consejo de Ministros, al defenderse como pudo de la apatía
de las autoridades, también dejó declarado de su puño y letr~,
y nadie ha osado desmentirle, que aquella espantosa y sacrí1ega
hecatombe fué obra de las sociedades secretas ...
EL MIstERIO DE LAMASONERfA 105
El señor M orayta: Aquello 10 hicieron los carboI1flrios.
El señor Nocedal: En efecto, yo no dudo que los carbo-
narios ayudaron 10 que pudieron, como las turbas progr~sista:)
fueron los instrumentos pagados; los francmasones y los
comuneros fueron los directores de la matanza. Otra sociedad
, secreta había, la de los Isabelinos, y sus individuos estaban
fraternalmente repartidos en' las otras tres. ¿ Y qué eran los
comuneros sino masones, que de la masonería salieron y a
ella volvieron? ¿ Y quién ignora los tratos y contratos de
carbonarios, comuneros y masones cuando daban treguas a
sus discordias para aliarse contra su enemigo común? ¿ Quién
no sabe que la Masonería es fuente y madre de todas o casi
todas las otras sociedades secretas, que de ella salen y a ella
vuelven, como los ríos al mar? ¿ Quién ignora que algunas
de esas sociedades se forman con los masones más decididos
para consumar alguna grq.n maldad que la 'Masonería quiere
que se haga sin que ,los incautos engañados vean su acción y
su responsabilidad? Pero las matanzas de los religiosos, in-
cendios y saqueos de conventos de 1834, es público, es notorio,
es ya indiscutible que fueron obra de todas las sociedades
secretas, dirigidas p'or la Masonería. ¿ Y quién, sino las logias
de Zaragoza, Barc~loná., Murcia, Reus, continuaron las 'ma-
tanzas de religiosos y saquearon e incendiaron no sé cuantas
iglesias y conventos en 1835" (La Iglesia y la Masonería,
ps. 164-166, Madrid, 1903. En la anotación correspondiente
se prueba con la autoridad del mismo Alberto Pike, autoridad
masónica que ya debe ser conocida del lector, 10 que el señor
N ocedal afirma de la creación de la sociedad de los eomune-
ros, y de otras para despistar acerca de la acción y responsa-
bilidad de la Masonería).
En Pórtugal, Calvalho, marqués de Pombal, había sido
precursor del conde Aran da. "Enemigo del clero y de los
monjes, a quienes llamaba "el gusano más peligroso que pUe-
da roer a uñ Estado", comenzó por enviar al cadalso al duque
106 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

de Aveiro y a la marquesa de Tavora, "como un medio para


alcanzar con más seguridad a los J esuítas", según dice Saint
Priest, su lútoriador y panegirista. En la noche del 12 al
13 de enero de 1759, se levantó un cadalso en una plaza,
frente al Tajo. Allí murieron quemados los servidores dd
duque de A veiro; guillotinada la marquesa de Tavora, tortu-
rados y ejecutados su marido y sus hijos, y el duque de
Aveiro atado a la rueda y desbozado bárbaramente. Se le
culpó de un atentado que se había cometido contra el Rej.
Pero ése era el medio· de llegar a los jesuítas, uno de los
cuales era el confesor de la marquesa. Todos fueron culpados
de conspiración o de complicidad; sus casas fueron cercadas,
tres fueron quemados, el P. Malagrida, encerrado en los cah-
bozos del Tajo, fué después quemado y extrangulado públi-
camente, acusado de hechicero, cargo que el mismo Voltaire,
encontrando "consoladoras", tales notic:as, califica de "ridícu··
1(''', De todos los dominios portugueses fueron expulsados los
Jesl1ítas y arrojados a las costas de Italia; 200 fueron rete-
nidos en los calabozos del Tajo, de los cuales- Sl murieron-de--
sufrimientos y de miseria, y los demás languidecieron allí por
18 años, hasta la caída de Pamba!' Un tribunal de 18 miem-
bros revisó el proceso de la marquesa de avara, y el 7 de
abril de 1781 fué reconocida la inocencia de todos los conde-
nados en la sentencia de 1759, rehabilitada su memoria, y
peclarado nulo el proceso, por los patentes vicios legales que
entrañaba (Menéndez Pelayo, Het'erodoxos Españoles, .III,
127-9) .
En la oración fúnebre del rey José, pronunciada en
Lisboa en 1777, decía el orador: "¿ Quién creería que un so-lo
hombre, abusando de la confianza y de la autoridad del Rey,
pudiese, durante el espacio de veinte años, encadenar todas
las lenguas, cerrar todas las bocas, apretar todos los corazones,
tener cautiva la verdad, llevar en triunfo la mentira, borrar
todos los rasgos de la justicia, hacer respetar la iniquidad y la
EL MISTERIO DE LA MA'SONERíA 107

barbarie, dominar la opinión pública de un confín a otro de


la Europa?"
A 'esta pregunta del orador [Link]és responde Des-
champs con precisión: "La Masonería sola puede explicarlo".
(HeIlo, L'Act. Ma~on, au XVIII siécle, ps. 34-37).
En el Congreso Internacional Masónico, inaugurado el
20 de septiembr'e de 1911, en Roma, el señor Magalhaes Li-
ma, G.·. M.,. de la Masonería Portuguesa, que fué frenética-
mente aplaudido, hizo esta declaración: "En diez meses de
gobierno h~mos hecho 10 que otros no han podido hacer en
muchos años: hemos expulsado a los jesuítas, hemos supri-
mido las congregaciones religiosas, hemos proclamado l~ ley
del divorcio y la separación de la Iglesia y del Estado ...
Estamos aquí reunidos. .. en un mismo pensamiento, en un
mismo sentimiento, con una idéntica voluntad. Es el p'ensa-
miento, la idea de una moral nueva, de una religión nueva ... "
El Orador fué saludado, añade la Ritvista M'assonicg; (1911,
p. 347), con una ovación delirante, de aquellas que jamás se
o1vidan (La Masonería ante el Congreso, p. 65).'
y 10 que se ha hecho en Portugal no es sólo lo que ha
expresado el orador.: Ha sido una persecución odiosa, tiránica,
la' contradicción más sangrienta e hipócrita de la libertad,
igualdad y fraternidad, que tanto se pregonan en las logias.

51. - En Italia,

El Gran Oriente de Italia ha declarado muchas veces


que, en su lucha contra el. Paparlo es entusiastamente seguid9
por la Francmasonería de todo el mundo, y especialmente 'pqr .
los centros masónicos de París, Berlín, Londres, Madrid,
Calcutta, Wáshington (Rivista Mas., 1892, p. 219). No ha
sido contradicho por ninguna Gran Logia ele ningún país;
108 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

ni alguna logia alemana u otra logia ha roto sus relaciones


con él a causa de su infame política o actividad antirreligiosa
(Catn. Encycl. Masonry).
Del furor anticristiano de la Masonería italiana dará una
idea el hecho siguiente, contado por Margiotta:
"Se sabe 10 que ha hecho el judío de Estamblll
(Adriano Leinmi) al entrar a la morada del Papa .Paulo V
(:el Palacio Borghese, donde estableció su sede el Gntn Orien-
te italiano). Ello causó un gran escándalo, del cual se hicie-
ron eco los diarios de la época, aun los de ordinario más
indiferentes. Hizo construir las letrinas del Supremo Consejo
encima de la Capilla particular, haciendo dirigir el desagüe
sobre el altar mismo. Eso prueba bien su. alma puerca; por-
que, para cometer esta abominación, se veía obligado a apestar
el loéal. Hubo protestas, y el arquitecto, por razón de la
higiene, tuvo que arreglar las letrinas en otra forma. Pero
Lemmi entonces injaginó [Link]: hizoxolocar e-n-les--water---
closet-;--~n crucifijo, con la cabeza para abajo, y encima, por
()rden suya, se pegó un cartel, con estas palabras: "Antes de
salir, escupir sobre el traidor. j Gloria a Satán!" Para que el
judío masó_n pudiera hacer todo eso es claro que necesitaba
contar con ánimos dispuestos a tolerar tales infamias (Mar-
giotta, A. L., 250). .
Por 10 demás, en conformidad a los planes tantas veces
manifesta·dos por ella, la Masonería es la que ha procurad~
en Italia el despojo del Papa, la expropiación de los bienes
de la Iglesia, la enseñanza laica, y en tentativas hasta ahora
fracasadas, la ley del divorcio, etc.
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 109

52. - En Bélgica, en Alemania y en Aus-


tria.

De las actividades masónicas en contra de la Iglesia en


Bélgica encuentro muestras a cada página en la obra "La
Ma1Sonniere Belge", por L. Mal1ié. El programa anticristia-
no es el mismo en todas partes, pero en Bélgica parece que
hubiera mayor preocupación por realizarlo, por 10 mismo
que aún no se ha adueñado del poder, al menos de una ma-
nera definitiva. Ya en 1854, en una fiesta que se celebraba
por la vuelta de dos logias a Ja obediencia del Gran Orien-
te, el H. Bourland, Gran Orador, entre otras cosas, dech:
"Yo digo que tenemos el derecho y el deber de ocuparnos
de la cuestión religiosa de los conventos, de atacarla de fren-
te, de disecarla; y será pr-eciso que el país entero acabe por
hacer justicia de ella, aunque debiera emplear la fuerza pa-
ra curarse de esta lepra" (F. M. B., 68).
En 1864, en la fiesta del solsticio de invierno, el H. Van-
Humbeeck, que llegó a ser Gran Maestreen 1869, decía
en un discurso: "Sí, hay un cadáver sobre el mundo; él e$-
torba el camino del progreso: ese cadáver del pasado, para
llamarlo claramente por su nombre, sin perífrases, es el ca-
tolicismo ... Hoy hemos mirado de frente ese cadáver. Y si
no 10 hemos arrojado a la tumba, al menos 10 hemos levan-
tado para acercarlo algunos pasos" (Id., 77).
En 1875, el H. Optat Scailquin, en un brindis al nue-
vo Gr. Maestre, sonaba el clarín contra los conventos: "Ter-
. cero y perfecto fuego (fórmula de brindis mas.). A la lu-
cha incesante y encarnizada contra esos focos de ignoran-
cia y de embrutecimiento que se extienden como una le-
pra por toda la superficie del país, a la lucha contra los con-
ventos . .. JJ
M. S-luys, delegado belga al Congreso Masónico de Pa-
110 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

rís, en 1900, decía en una sesión del Congreso: "Es. men~s­


ter que en Bélgica, como' en Francia, se sepa bien que el
más terrible enemigo del pueblo es el clericalismo, y que
si no se le destruve en su mis1n<L fuente, no es posible la so-
lución de la cue~tión social. Es menester, pues, combatirl')
siempre, sin cesar, en todas partes" (F. B., 93).
En 1879 Se dictó la ley de instrucción laica, por la cual
había venido combatiendo la Masonería y que fué conside-
rada como una primera etapa, y para la cual, según dijo el
H. Lynen, en tenida del Gran Oriente, la Masonería había
hecho laboriosos esfuerzos para reunir en un solo haz, al-
rededor de un programa único, todas las fuerzas del liber:3.-
lismo belga. La gran mayoría 'de la nación la llamó la "ley
de la desgracia".
Para realizarla confiscación de los bienes de la Iglesia,
las logias acordaron hacer una encuesta sobre ellos, según
un formulario entregado en 1902. En 1905, Le Courrier de
Bruxelles, que había, revelado la encuesta, dió detalles de __
__ CÓlno-se lIevaba e-hizo a-iDs Lonventospoflerseen guardia,
contra ciertas amistades, encargadas de ella.
Si hasta ahora no han hecho mayor daño a la Iglesia en
Bélgica, es debido al esfuerzo heroico con que los católicos
belgas han defendido su religión.
En Alemania y Austria, Ja acción anticatólica de la Ma-
sonería no puede ser un misterio para el lector que ya, sabe
algo de las actividades de Weishaupt, de las confesiones ,del
Conde de Haugwitz, de las relaciones de los masones al~­
manes COn la Joven Europa de Mazzini, etc. Eckert, en su
obra tantas veees citada, manifiesta que con la entrada ce
los israelitas en las logias alemanas, la Masonería recibió un
refuerzo considerable, a, mitad del siglo pasado, y que por
entonces comenzó un ataque abierto contra el do'gma positi-
vo de la religión en Halle, el cual luego se extendió a otras
ciudades. Los directores de la enseñanza y de la religión se
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 111

vieron pronto c1iv'c1idos en dos campos, liberales y ortodoxos;


éftos fueron oprimidos por el desprecio y el desdén de las
cLses elevadas, hasta llegar el epíteto de ortodoxo a Sél"
equivalente de pobre de espíritu, de jesuíta o de fanático.
Los pastores protestante~ se hicieron fácilmente apóstatas y
en poco tiempo la instrucción· religiosa,' científica y litera-
ria estuvo exclusivamente en manos. de la revolución. Lue-
go se tuvo el proyecto de aniquilar la Iglesia Católica, y va-
liéndose de los mismos gobiernos, para lanzarlos después unos
contra otros, destruirlos y negar así a la repúb'ica univer-
sal. La demasiada confianz:l los descubrió antes de que pu~
dieran realizar toelo su plan, mediante la asociación Gustavo
Adolfo y se la reemplazó por otra con el nombre ele Cato-
licismo alemán, y siguió el trabajo por medio de sociedades
de lectura, canto, gimnasia, industria y retórica. Se fundaron
escuelas de guarda, para hacer el trabajo elesele la misma
n:ñez. Con la revoluciÓn del 48, muchos reyes y príncipes
abrieron los ojos. Sin embar¡¡:-o, Prusia filé considerada por la
Masonería como el representante y el protector de la re-
volución moderna contra el "ultramontanismo", el "fanatis-
mo" y las "usurpaciones papales", y se trabajó hasta llevar-
b a la hegemonía de Alemania. Los masones instigaron des-
p'ués el· "Kulturkampf", odiosa e inútil persecución contra
la Iglesia, de la cual el1a, sacó provecho, como siempre 10
saca de las persecuciones. Más aún, el Gran Maestre Brunts-
chli, uno ele los principales agitadores, procuró que en
Suiza también se levantase el "Kulturkampf". A su instiga-
ción, la asamblea de la Federación de las Graneles Logias
Alemanas, "para incrementar la activielad de las logias' en
el sentido del "Kulturklmpf", declaró el 24 ele Mayo de
1874: "Es un deber profesional el ver cómo los hermanos
lleguen a hacerse perfectamente conscientes de las relaciones
de la ~rancmasonería con la esfera. de la viga ética y los pro-
pósitos de cultura. Los Francmasones están obligados a poner
112 josÉ t1ÁRÍA CARDENAL CARO R.

en práctica los principios de ·Ia Masonería en la vida ordi-


naria y defender los fundamentos éticos de la soCi~dad hu-
mana, cuando sean asaltados. La Federación de las Grandes
Logias Alemanas proveerá que cada año se propongan a to-
das las logias c~estiones de actualidad, para su discusión' y
para la uniformidad de acción". La Masonería Alemana ~e
empeñó en infatigables esfuerzos para ejercer decisiva in-
fluencia en toda la vida nacional, guardando los principios
masónicos, manteniendo un "kulturkampf" silencioso y perma-
nente (Ver Eckert, II, p. 266 Ysigs.; Cath. Encycl. Masonery):
En Austria la Masonería ha tenido diversas alternati-
vas. En tiempo de José II, que se las dió de fi¡ósofo y de
humanitarista y que pretendió legislar en las' cosas eclesiás-
ticas, la Masonería, dueña entonces de la opinión, fué tolera-
da gracias a las adulaciones con que empujaba el vanidoso
emperador a proseguir sus arbitrariedades. Más tarde, el mis-
mo emperador puso restricciones a s\l desarrollo, 10 que oca-
sionó el retiro de la Orden de miIlares de Hermanos; pero
----esu-no impidió que la-Ordeh- siguiera preparando ocultamen-
té sus plánes de descristianización y aún de destrucción del
poder imperial, como quedó de manifiesto con la captura
de Semonville, enviado de los J acobines de París a Cons-
tantinopla. Principalmente se ocultó en una asociación llama-
da de los Mopsos (perros dogos), en cuyas reuniones hacían
una ceremonia mUy propia de perros, que no por ser tan
estúpida está menos comprobada y confesada aún por auto-
res masones (Eckert, II, 138-140). La decencia me impide es-
ta1\lparla.
Como los emperadores de Austria, eran los represen-
tantes de' una potencia católica, contra ellos concentraron
las logias de un modo especial sus ataques, hasta llegar al
crimen de Sarajevo, del qu~ hablaré después, por el cual
se privaba a la monarquía de un príncipe católico y modelo
de virtudes. Por lo demás, es difícil dar una idea de ~a lu-
EL UtsTEiUO DE LA MASONERíA I 113
cha religiosa, que a la voz de orden "Los vom Ro'm", ha
sostenido el masonismo judaico, dueño un tiempo de 10S
destinos de Viena, desposeído después, gracias a la indoma-
ble energía del Dr. Lueger, que supo organizar las fuerzas
cotólicas para. defenderse de aquella tiranía.

53. - En Rusia.

En "The Cause of the World Unrest" leo una carta


atribuída por Le Diable au Siecle XIX, a Alberto Pike, en
la cual e! autor expone a· Mazzini el plan de ataque al ca-
tolicismo en Italia, para hacerlo bustar su último refugi9
en Rusia. Al final de la· carta dice: "Por eso· es que cuando
el imperio autocrático de Rusia, haya llegado a ser la ciu-
dadela del Cristianismo Papal (adonaísmo papista), nosotros
desencadenáremos a los revolucionarios nihilistas y ateos y
provoc~remos un cataclismo formidable, que demostrará cla-
ramente a las naciones, en todo su horror,e! efecto de la
incredulidad absoluta, madre de! salvajismo y del más san-
griento desorden. Entonces, por todas partes, los ciudadanos,
obligados a defenderse contra una loca minoría de revolu-
cionarios, extermin~rán a esos destructores de la civilización,
y la multitud, desilusionada del Cristianismo, cuya alma
deísta estará hasta ese momento sin brújula, sedienta de un
ideal, pero sin saber dónde prestar su adoración, recibirá la
Verdadera Luz, por medio de la universal manifestación de
la pura doctrina Luciferiana, hecha pública finalmente, ma-
t:ifestación que levantará .un movimiento general de reac-
ción, que seguirá a la destruoción del Ateísmo y de! Cristi'l-
nismo, ambos vencidos y exterminados al mismo tiempo"
(La Cause, 77-78).
Si esta. carta no es auténtica, resulta, en parte al me-
nos, una profecía, de la cual hay constancia desde el año
114 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

1896, 20 años antes ·de que se desencadenara sobre Rusia la


Revolución de los anarquistas y ateos, no en las condiciones
que el Gran Soberano Masón se proponía, porque el Papa-
do no es tz,n fác:1 de mover como tantas veces se 10 han
.imaginado los reyes o los revolucionarios, pero sí realizan-
do el formidable cataclismo social anunciado. ¿ Tienen par-
te en el trastorno de Rusia los masones? "En ese país, d:ce
Mons., J ouin, hacen reinar el terror 457 bolchevistas; en ese
número hay 422 judíos ... El H. Lenin (Ulianow Zedern-
baum) pertenecía desde antes de la guerra a una logia se-
creta en Suiza, que trabajaba por la revolución mund;al.
Los mismos judíos se glorían de haber introducido en
Rusia el Bolchevismo. Así el judío M. Kohen escribe en el
diario "Der Kommunist", publicado en Charkow, Rusia, el
12 de Abril de 1919: "Se puede. decir que la gran revolu-
c:ón social rusa ha- sido [Link] de los judíos y que los judíos
no sólo han manejado el asunto; sino que han· tornado en
sus manos la causa de los Soviets ... " y ya sabernos pormu-
. chos datos que actualmente, al menos, son los judíos 'los que
llevan la suprema dirección. de las logias, de las cuales ha-
cen sus instrumentos para realizar st1S planes, corno en su
lugar se verá (The Cause, 77-79; Jouin. Le Péril Judéo-
MaL I, 98, 100, etc).
Pues bien, - todo el mundo sabe también que la horren-
da catástrofe que se desencadenó contra Rusia, no sólo ha
trastornado al orden soc;al, sino que se ha ensafiado en con-
tra de las creencias cristianas, despojando a la Iglesia Orto-
doxa, es decir Rusa Cismática, y a la Católica, de sus bie-
nes y haciendo imposible la enseñanza rergiosa y extrema-
damente dificil y peligroso el ejercicio del ministerio eclc-
siást:co. Así es cómo aIlí se han puesto en práctica los prin-
cipios de igualdad y de libertad, que tanto se pregonan<;en
las logias y entre los bolcheviques y comunistas. Fresco está
aún el recuerdo del asesinato de Mons. Butkiewicz, que ~.e-
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 115

vantó viva protesta entre las :naciones civilizadas; y la pri-


sión de tantos sacerdotes y de Mons. Cieplak, cuyos padeti-
mientos ha relatado la prensa de todo el mundo. El odio al
catolicismo ha llegado a tanto, que la Comisión Pontificia de
Socorros, encontró tantas dificultades. para su misión de so-
correr a los necesitados, que al fin tuvo que ab<l,ndonar aquel
país (4).

54. """""- En Inglaterra.

Aunque la Masonería Inglesa ha sido la más aparen-


temente conservadora en materia de religión, por el respeto
a la Biblia, la exigencia de la creencia en Dios, la tolerancia
usada con los 'eclesiásticos perseguidos durante la Revolu~
ción en Francia; sin embargo, su espíritu anticristiano se ma-
nifiesta de muchos modos. En primer lugar, se revela en el
camb'o dectuado por Anderson, en 1723 y confirmado en
los Estatutbs posteriores, de que se habló en el número 9.
En segundo lugar, la desaparición del cristianismo po-
sitivo, del espíritu de fe, entre los ministros o pastores, afi-
liados a la secta, entre los hombres dados a las letras y en
el pueblo m1smo, ha sido en Inglaterra poco menos que en
Alemania, donde la Masonería ha estado dominada por una
efervescencia anticristiana más ostensible y febril.
En tercer lugar, la hostilidad hacia el Papado, centro
del Catolicismo, llegó en Inglaterra a extremos que apenas
podemos creer, cuando, con Lord Palmerston, estuvieron en

(_i) En el folleto La Révolution par le CorMnunisine, con el títu;ó


de La Terreur Rouge, se dan algunos ejemplos y cifras de la cruelclad
bolchevique. "De 1918 a 1920", se dice, "han sido muertos 2& arzobis-
pos y obis'pos y 1.200 sacerdotes", entre una gran cantidad de pe,-
sonas de las más variada$. profesiones.
116 JOSÉ MARíA CARDENAL CARO R.

las mismas manos la dirección suprema de la Masonería y


ahora la política mundial. '
Finalmente, las relaciones de la Masonería Inglesa con
la Revolución Francesa son innegables: "El oro ingléS' ayu-
dó 'ª financiar la Revolución Francesa". Esto es cierto. Pe- ,
ro también es cierto, como lo muestra Mrs. Webster, que ho
fué el oro de Pitt. El Gobierno de Jorge III no metió la ma-
no en la malvada conspiración. La ayuda salió de ciertos
"Clubes r-evolucionarios" de Inglaterra (La Cause, 40). Pou-
get de SaintAndré, en su reciente obra "Les Auteurs Ca-
chés de la Rev. Franc." muestra a cada pasonosól.o la ayu-
da del oro, sino los trajines activísimos de los masones in-
gleses y de 'otras' naciones, especialmente alemanes, para l1e-
var a cabo la Revolución y asegurar su~ resultados.
En 1770, doce principales logias alemanas se reunieron
y fundaron en Berlín la Gran Logia Alemana, y en 1775
recibieron de Londres su patente; lo que quiere decir que
reconocían a la Gran Logia Inglesa como la Logia Madre. -
Ya he hecho notar el ardiente espíritu anticristiano que ani ..
maba la Masonería alemana. Eckert, entre .otros, 10 mani~
fiesta frecuentemente.

55. - En Estados Unidos.

Tratando de defender, del cargo de irreligiosidad a la


Masonería Americana, el H.'. John C. Strother, de Louis-
ville, [Link] que la Masonería "com.o existe en Francia,
Italia, España, Portugal y en las repúblicas de Sud-Améri-
ca, es una asociación política antirreligiosa, que en los últi-
mos años se ha desarrollado en una especie de secta antiteís-
tica, que no hace secret.o de su .odio a la religión revelada".
Agrega que el antagonismo entre la Orden y la Iglesia ha
crecido tanto, que en 1891 e! Gran Oriente de Francia pa-
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 117

só a sus logias subordinadas resoluciones obligatorias sobre


que "es deber de todo. buen masón usar toda su influencia
/ para llevar a cabo la supresión de toda asociación eclesiás-
. tica, religiosa, educacional o caritativa y para ver de que
sus propiedades sean' confiscadas por el Estadó; y es deber
de todo masón el procurar la exclusión de todo alumno d J
colegios o escuelas religiosas, de todo puesto oficial depen-
diente del gobierno; en todo r(llJnode servicio, militar, naval
o civil" (Preuss, A. F., 413-415). Esto último ha sido tam-
bién propugnado por la prensa masónica en Estados Unidos,
al menos en lo que toca a la enseñanza. Tal vez el H.'.
Strother está muy mal informado de lo que pasa en la
propia secta que trata de defender del cargo del odio contra
la Religión (Kenny, A. M. and C. E.).
En Estados Unidos, donde se cree ordinariamente que
aún los masones son muy respetuosos de la religión, se pu-
blican más de cuarenta periódicos que escriben· al unísono
con "The New Age", de Wáshington, en el cual se envi-
lece a la Iglesia en cada número y se pide su destrucción,'
con tanta insistencia, como se hada en Francia y en Portu-
gal. Al Papa se le llama "el enemigo y la mahlición de la
humanidad"; se proclama que el propósito de la Masonería
es· "librar al mundo de la tiranía de Roma sobre la concien-
cia y sobre el libre pensamiento". "Contra este siniestro ogro
se dice, está alineada la Masonería, el único poder del mun-
do que es el eterno enemigo de este paganismo modernIza-
do". Es el lenguaje que se usa en la nación que se ha creído
más tolerante de toda religión. Por ahÍ.se puede sacar el len-
guaje universal de la Masonería, sobre todo cuando ya no
necesita de mucho disimulo (Kenny, A. M. 'and C. E.).
La tenebrosa y criminal secta K.u Klux Klan, que pro-
fesa odio fanático al Catolicismo, ha encontrado sus mejo-
res elementos entre los masones, y al plan general de Ía Ma-
sonería obedece la ley anticonstitucional, adoptada en algu-
a8 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

nos Estados, que establece la enseñanza fiscal laica obligato-


ria . y mata toda enseñanza particular, especialmente la ca-
tólica. Felizmente, parece que dicha ley no será mantenida.

56. - En Méjico y Centro América.

Estoy cierto de que la acción masónica ha sido funes-


tísima a la Iglesia en Méjico, como en algunos paíse? de
Centro América. Desgraciadamente, el aislamiento en que
vivimos me ha impedido tener mayores datos sobre ella;
pero pocas muestras bastan para manifestarl?
En Méjico, según Espasa, había en 1910 una Gran Lo-
gia con 43 logias adheridas, de las cuales 26 eran de norte-
americanos y las otras 17 de mejicanos. En ese año se for-
maron dos Grandes Logias, la de York Valle de Méjico, con
16 logias de lengua inglesa y una de mejicanos, y la Valle
de Méjico, con 16 logias, 10 de ellas en la capital. Fuera de
'la capital había eSe año seis Grandes Logias, a saber, de Ve-
racruz, de Nuevo León en Monterrey, de Oaxaca~ "Cosmos"
de Chihuahua, de Cohahuila en Torreón y Gran Logia Mé-
jico-Tejano.. -
Horribles han sido las tiranías ejercidas contra la igle-
sia y los católicos en el siglo pasado, especialmente en la cons-
tituc:ón de 1857 y en 1859, en que se promulgaron leyes fa-
náticamente hostiles a la iglesia, bajo las cuales han vivido
los católicos mejicanos, que son la inmensa mayoría de la
nación, hasta el presente, en que al final de tantas revolu-
ciones y persecuciones se ha dado un poquito de mayor li-
bertad. Allí los sacerdotes no pueden vestir traje talar; no
se pueden h;::cer manifestaciones públicas de religión, y hu-
bo un tiempo en qUe ni siquiera se podían exponer los prin-
c:pios católicos con valentía, sin exponerse a ir a la cárcel.
Don Victoriano A'güeros entró a la cárcel veintiuna veces
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 119

durante igual número de aflOS por haber publicado en "El


Tiempo", del que era Director y propietario, juicios sobre
Juárez, el día de su nacimiento, contrarios al sentir de libe-
rales y masones, adueñados de la cosa pública .
. Pasando por alto esas" tiranías del siglo pasado,indignas
de pueblos civilizados, la, Masonería ha dado en pleno si-
glo XX muestras de lo que es capaz de hacer para cumplir
su programa de respetar todas las religiones: Ha confiscado
y profanado iglesias, prohibiendo hasta los áctos más senci-
llos del culto ;ha destrozado imágenes; ha perseguido al cle-
rQ, con· sed insaciable de oro y de sangre; ha cometido con
personas consagradas a Dios y al servicio de la humanidad
doliente y de la educación, brutalidades y excesos tales, que
mi mano no puede estampar. Me contentaré con citar a es-
te respecto algo de 10 que dice Mons." F. O. Kelly en la obra
que por eso mismo tituló "The Book of the Red and Yellow"
(El Libro de 10 Rojo y Amarillo), ~uya documentación ofre~
Ce a quien quiera verla: "Antes de que la Revolución en-
trara a las ciudades, lás logias atacaban fieramente la Reli-
gión Católica, por medio de calumnias lanzadas desde la
prensa y desde la tribuna" Sus tTliembros servían de espías y
ele informadores, y aun descubrían los escondites de los sa-
cerdotes y de los vasos sagrados. Esta no es umi. suposición;
es un hecho admitido en todo Méjico.
"El Liberal", órgano oficial de Carranza, puede ser ci-
tado como una autoridad sobre este punto ...
"Es indispensable, dice "El Liberal", que para cumplir
nuestra determinación, 'se 'haga: un fuerte Uamado a los
seguidores de la verdad, para que vengan a la línea a com-
batir por la victoria o por la muerte, por la libertad y .frater-
nidad, en los templos consagrados por triu~fos e inexpli-
cables abnegaciones, las logias ... - Nosotros, los mejicanos
amantes de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad,
apresurémonos a unirnos al ejército en la defensa de estos
12Ó JosÉ MARiA CARDENAL CAM lt

ideales; trabajemos en nuestras logias por su realización"


(Kel1y, The Book of the Red and Yellw, p. 66).
Ese ideal de libertad, igualdad y fraternidad es el que
ha hecho expulsar de Méjico al Delegado Apostólico, por
el delito de haber asistido a la bendición de la primera' pie-
dra de un monumento religioso (5)-. j Yeso, según se dice,
por instigaciones de Belén de Sárraga!
Hablando de uno de los estados de Méjico; me' escribe
un amigo; "j Aquí se cometen hoy más crímenes en ocho días
que antes en un año; los divorcios se despachan en una so-
la audiencia y por voluntad de una de las partes! Y las es-
cuelas oficiales s'Ün todas mixtas de ambos sexos". Esto pa-
sa en _el Estado de Yucatán, donde, - después de haber sa-
queado y d~stinado a otros usos los templos católicos, ahora
devueltos a la iglesia, el templo central de "Jesús María",
cedido por el Gobernador Alvarado, contra toda ley, alas
HH. '., todavía lo conservan éstos, derribadas sus torres y
arreglada su ~achada con torpe imitación del- estilo maya y
adornada can .1os símbolos masónicos.
En Guatenwla la condición de la Iglesia, con todas las
odiosas restricciones impuestas al clero, al ejercicio del culto,
y col]. las arbitrarias persecuciones a los Arzobispos mismos,
ha sido muy parecida a la de Méjico; por 10 que no es juicio
temerario el suponer que allí la misma mano ha estado eje-
cutando el -mismo plan.
Tomo de una información publicada en la prensa, con
motivo del informe 'presentado al Vaticano por Mons. Rot-
ta, que, por encargo de la Santa Sede, ha visitado las re-
públicas de Centro América. Según sus -informes, se cree
en el Vaticano que no hay país en el mundo en que la Igle-

(5) :La Rev. Cato de El Paso !ha dado cuenta de que hasta se
había prohibido continuar el trabajo ¡para elevar ese monumento.
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 121

sia esté en peores, condiciones. Se atribuye a la Masonería


esa condición.
"L~ campaña, en realidad, se remonta a 1871, cuando
la mayoría de las órdenes religiosas y misioneros fueron ex-
pulsados de dicho país, como también fueron expulsados e:
Arzobispo de Guatemala, su Obispo Auxiliar y numerosos
eclesiásticos. Los cargos que se les hicieron fueron de haper
desplegado actividad política, 10 que el Vaticano ha negado
tenazmente.
"Hoy día los masones, como Orden; tienen per;;onería
jurídica en Guatemala y sus estatutos han sido reconocidos
por el Gobierno, mientras la Iglesia no sólo no tie!1e posición
jurídica, sino que a los católicos no se les otorga el derecho
de asociación.
"Varios decretos que prohibían la entrada en territorio
guatemalteco a los sacerdotes católicos extranjeros, fueron
declarados inconstitucionales; pero no obstante, [Link] toda-
vía en vigor.
"Desde el mes de Noviembre último la situación se ha
agravado, debido a un decreto del Gobierno que prohibe las
colectas para e! mantenimiento de la Iglesia" (Henry Wood,
Teleg. de "El Diario Ilust.". 1924).

57. - En Sud - América.

Para no hacerme fastidioso, señalaré solamente dos o


tres pruebas de la acciói1 anticatólica y anticristiana ql1e
ejerce la Masonería, en países de esta parte de! continente.
Comenzaré por el ~rasi1, que es el país de mayor población
y donde la secta ha tenido mayor porler. En Espasa y Eckert.
etcétera, puede verse algo de su historia en el Brasil. Para
mi objeto me bastará citar un testimonio tomado de la Cit··
122 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.'

cular que los Obispos de la provincia minera publicaron el


21 de Diciembre de 1909. Dice así: "En -los antros tenebro-
sos de la M asonerw, esparcida largamente por el mundo, se
prc:;paran los proyectos de persecución, que son convertidos
en leyes por los' representantes del pueblo.
"Es un hecho probado con argumentos irrefutables el
dqminio de la Masonería en las Cámaras legislativas de la,
grandes naciones de Europa, y no menos palpable es este
mismo hecho en el Continente en que habitamos, sobresaliendo
entre sus cohermanas la República del Brasil, nuestra queri-
da patria. Sin atención a la creencia de un pueblo católico
casi en su unanimidad, se [Link] leyes opresivas de la
libertad de conciencia, como ufanándose de contradecir a los
deseos del pueblo sus representantes.
"La descristianización de ~a Nación por la enseñanza
laica, transformada en atea, la expulsión, si no la extinción
de las Comunidades Religiosas, esas falanges de apóstoles de
la civilización, el divorcio absoluto del vínculo matrimonhJ.
cáncer que corroe la moralidad pública y la ,doméstica ; he ahí
algunos de los proyectos que la Masonería intenta convertir
en leyes en nuestro querido Brasil, obedeciendo a·Ja de Fran-
cia en su odio contra 10 sobren'atural, anunciando sin rebo-
zo su nefasto programa. .
"y ya se va pasando de los programas a los hechos de
agresión física, como se ve por 10 que está pasando al celo:
sísimo señor Obispo de Piahtiy, al cual, -por lo mismo en-
viamos nuestras protestas de íntima adhesión". .. Firman el
Arzob. de Marianna y cinco sufragáneos.
En años anteriores, la intervención de la Masonería en
las cofradías había dado ocasión de persecución y de en-
carcelamiento al santo Obispo de Olinda. .
En una Pastoral de Mons. Juan B. Ca$tro, Arzobispo
de Caracas, leí 10 siguiente: "La Masonería de Venezuela,
por sus representantes, ha firmado un tratado de concordia
EL MISTERIO DE. LA MASONERÍA 123

y umon con la Masonería de Buenos Aires, que parece hoy


la más furibunda; ha adoptado los acuerdos que dictó aquel
Congreso (de Buenos Aires de 1906) para ser tt:asmitidos
a todas las logias de América, y los ha hecho obligatorios,
hasta con sanción penal, para los masones de Venezuela.
Ponemos, sin comentarios, los artículos que se refieren a la
religión y a la Iglesia:

"5 9 La Masonería -Latino-Americana, por todos los me-


dios a su alcance, combatirá la propaganda clerical (léase
católica) y el establecimiento y desarrollo de las congrega-
ciones religiosas, aunando esfuerzos para su expulsión de es-
tos países. - .
"A este efecto:
"a) Los masones no harán educar sus hijos en coLegios
dirig:dos por corporaciones religiosas. "
"b) Los masones influirán para que sus esposas no se
- confiesen y prohibirán a sus hijos que 10 hagan.
"c) Los masones no contribuirán en forma alguna a
sostener las Congregaciones y sus capiIIas.
"69 La Masonería luchará por afiliar .miembros de los
partidos políticos, que defiendan sus ideales y se comprome-
tan a votar: la separación de la Iglesia y del Estado, la· ex-
pulsión" de las Congregaciones religiosas, el registro civil, la
instrucción puramente laica, el servicio de hospitales por
enfermeras puramente laicas, supresión del clero castrense y
demás leyes Clericales (léase cristianas).
"79 Todo masón está obligado. a proceder en el mundo
profano de acuerdo COn los principios de la Masonería, de-
biendo ser castigados con todo el rigor de la ley masónica
los que violen eSe compromiso de honor.
. .
.....................................................
124 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

"10. -La Masonería trabajará para que los gobiernos su-


prima'n sus Legaciones ante el Vaticc,lllo, no reconociendQ al
Papado como Potencia Internacional.
"11. La Masonería trabajará por impedir la exp10ta-
ción del indio por las Congregaciones religiosas, y propiciará
la institución de misiones laicas que 10 civilicen."
"Lo que se llama, aquí el Gran Oriente de Venezuela
ha aprobado, adoptado y transmitido a toda la. Masonería
de la República este acuerdo a fin de que estando en cono-
cimiento de ello todos los miembros de CG'da Cuerpo, se le
dé su más estricto cumplimiento." .
Realmente, no necesita comentarios ese acuerdo del Con-
greso Masónico de Buenos Aires. El comentario son los he-
chos mismos que cada cual ha ido observando en su propio
país: los esfuerzos por cumplir aquel programa de descristia-
nización, las tentativas ya realizadas, la propaganda por la
prensa y por todos los medios al alcance de la secta, están
por doquiera a la vista de todos. En el Uruguay y en el
Ecuador el plan está ya muy adelantado.

58. - La Masonería chilena es antica-


tólica y anticristiana.

¿ Se dirá que la Masonería chilena tiene distinto espíri-


tu que la de otros países? Pero si está en la conciencia de
todos los que observan lo que pasa en las distintas esferas
de la acción social, que la Masonería, tiene, entre nosotros,
un fin opuesto a la religión católica, de tal manera que cuan-
do se quiere indicar que una persona es hostil a la religión,
la frase más breve y segura para decirlo es ésta: "Es masón".
Por lo que respecta a Iquique, basta"rá recordar el a?alto
a la procesión con que los católicos celebrábamos el ani-
tt MISTERIO DE LA MASONERfA 125

versario de Constantino, el año de 1913. Los dirigentes del


ataque eran masones reconocidos. Ese ataque fué el epílogo
de las conferencias de la masona Belén de Sárraga, traída
ex-profeso a Iquique en esa fecha para perturbar las fiestas
católicas. Cuando se trató de contestar a mi refutación de
la primera conferencia, se puso de vuelta y media la Biblia,
esa Biblia que estaba sobre la mesa de la presidencia de la
logia y sobre la cual juraban los iniciados, y se publicó un
folleto lleno de blasfemias, después de haber sido aprobado
en tenida de una de las logias. Y si t:0 hay esa hostilidad pa-
ra con el catolicismo, ¿ por qué apenas se inicia uno que es
católico y observante, al menos de ,la asistencia a misa, de-
ja luego de; serlo y se aleja de la Iglesia, como he tenido oca-
sión de conocer a varios que me han contado su ingreso en
las .logias, con sentimiento de haberlo hecho?
N o hay argumento en contra de los hechos, dice un an-
tiguo adagio filosófico. Veamos, pues; a qué nos hemos de
atener, si a 10 que la Masonería dice en sus estatutos- y re-
pite a los profanos, o a 10 que dice a los iniciados, que son
capaces de comprenderla, acerca de su neutralidad religio-
sa y su respeto a todas las religiones. Comencemos por la
prensa.
"De 10 que abunda en el corazÓn habla la boca", decía
el Divino Maestro, y cie~tamente, en las publicaciones ma·
sónicas no es el respeto a 'las religiones, especialmente a la
católica, lo que abunda; sino una continua descarga, en to-
dos ¡los tonos y formas, contra ella. Testimonio de ello "La
Verdad", revista que circula entre los hermanos; y que se
procura que también lean aquellos que se cree están :-a pre-
parados para aceptar sus ataques a la relig,ión. En ella: se
echa mano de cuanto recurso hay para atacar a ·la Iglesia
y combatir su doctrina. A ese fin se acomodan los hechos.
Si hay algún pasaje de la Biblia qUe ofrezca dificultad, se
tomará, por cierto, el lado más tlifícil, como si fuera la cn-
126 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

señanza, católica, y se olvidará o ignorará la explicación más


obvia, más conforme al texto, al sentido general de la Escri-
tura, etc., para ~rear el antagonismo irreconci1iable entre la
fe y la razón, o la historia.
En Santiago, se publica también bajo los ausp:cios de
la Masonería, un Almanaque, "El Almanaque Popular", y
una revista popular, "La Tribuna", que siguen la misma
norma.
En Iqui8ue,hemos conocido hojas escritas y distribuídas
con gran celo por, Hermanos reconocidos como tales, en que
se han divulgado las calumnias y'las injurias más viles y gro-
seras contra el clero o contra -los dogmas de la re1:gión: he-
mos visto folletos escritos con el mismo fin, fuera de las
injurias y calumnias, atroces a veces, que han publicado
diarios inspirados por hermanos masones, sin que jamás se
viera un sincero desmentido.
En Chile, gracias a Dios, no hemos tenido esos excesos
de libertad, igualdad y fraternidad masónicas que han tenido
que p:.decer nuestros hermanos de otros países; pero el terre-
no está desbrozado y sigue preparándose del! mismo modo
como se ha hecho en 'otras .naciones. La Masonería está birl1
dirigida y no se lanza fác:lmente a un fracaso. Esa prepa-
ración dará sus frutos en el momento oportuno, aquí, como
en otras partes, si una acción hábil, robusta y constante no
desbarata sus planes.
Es táctica de la Masonería la de tratar de visionarios ()
de culminadores a los que dan la voz de alarma o refieren
sus hazañas. No faltan tampoco catóficos bien intencionados
y pésimamente informados, que creen que la Masonería es
un anacronismo, tan pasado de moda, que el hablar de ella
está fuera de lugar en estos tiempos. Y, sin embargo, la'
acción masónica sigue haciéndose cada día más intensa ~I
universal. Se extiende hastee aos puestos más humildes, 'de.3de
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 127

los más altos, en los cuales está cumpliendo el consejo de


Weishaupt: "Alrededor de los poderes de la tierra es menes-
ter- reurtir una legión de hombres infatigables que dirijan
por todas partes sus trabajos según el plan de la Orden".
¿ En qué ramo de la administración no están esos hombres
infati,gables dir:giendo la cosa pública ~I sabor de la Orden?
El país lo sabe; puede señalar a muchos con el dedo; los mis-
mos masones, para hacer reclamo a la Orden, lo yociferan
cuando les conviene: hay ramos de la Administr¡¡.ción en los
cuales el pro~ano no entra sino con las recomendaciones o
empeños de los -H. '. o de los que obedecen sus sugestiones.
. La Masonería ha trabajado aquí, como en todas partes,
por sugestionar la opinión pública en contra de la Religión
Católica, por medio de las palabras mágicas, libertad, libera-
lismo, igualdad, fraternidad, ciencia, progreso, tolerancia, etc. e

O bien con las declamaciones. contra el fanatismo. ~a intole-


t'ancia; la reacción, el clericalismo, y otras parecidas.
Ella conoce por experiencia, el valor y fuerza que tienen
~8as palabras para producir la sugestión, aunque se grite
• libertad y liberalismo, cuand.o se trata de ejercitar alguna
'Gpresión contra la conciencia y se declame contra el fanatis·
mo, precisamente éuando se da muestras del más feroz fana·
tismo. Es difícil decir hasta qué punto ha conseguido la
Masonería sugestionar la opinión pública y hacer de los par-
"
tidos políticos y de hombres serios y honorables, humildes
servidores, con el encanto, o con el terror mágico de esas pa-
labras repetidas en todos los tonos.
j Cuántas veces, aún tomando formas muy discretas y
<iisimuladas, la Masonería ha hecho sentir sus influencias no
só~o en los círculos de señoras piadosas y de sacerdotes re3-
petables, sino quizá aún en las mismas cürias ep:scopales,
como las ha hecho sentir en el mismo tono pontificio por
medio de hábiles diplomáticos, afi·liados a ella!
De las escuelas se ha desterrado el crucifijo y las imá-
128 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

genes, como si no estuviéramos en país católico; de los libros


de enseñanza se ha suprimido hasta donde ha sido posible
el Santo Nombre de J5: os y de Jesucristo. En las mismas
revistas infantiles patrocinadas por miembros del magisterio,
hay esmero por no nombrar al Creador ni nada que sep..! a
religión. Hay recomendaciones, por no decir órdenes, para
organizar, no sólo en los liceos sino también en las escuelas
públicas, asociaciones de Boy::Scouts o centros, que tengan
el propósito declarado de cultivar el cuerpo con ejercic;os y
el espíritu can enseñanzas sanas, y con el fin encubierto de
alejar a los niños, tanto de la influencia del hogar, como de
la Iglesia. Esas asociaciones harán que no les quede tiempo
para ir a misa el Domingo ni para instruirse en los catequis-
mos, ni siquiera para sentir la influencia de padres católicos,
cuya autoridad educadora es reemplazada - insensiblemente
por los, maestros de una moraJ laica, sin religión. '
Entre estas obras se cuentan la Fiesta del árbol, la Fies-
ta Infantil de Pascua, los Recreos Dominicales Infantiles,
como se lee en la Memoria de 1918, leída en el Gran Orien-
te de Santiago por 'el Ser.'. G.·. Maestr~e Luis A Nava- •
rrete López.
En ,ciertas provincias es muy general dar e1 nombre de
fanatismo o de superstición a la Religión Católica, que -es la
" del país y del Estado. Es el lenguaje de las logias. El oscuran-
tismo es también una palabra que han usado como arma para
hacer odiosa la Iglesia. A fuerza de -repetirlo se han con-
vencido los mismos masones y, al menos confusamente, han
convencido también a otros ,que no lo son y qUe tienen po-
ca instrucción, de que la Iglesia es un antro donde se oifun-
de por todas partes la oscuridad. En Iquique era cosa casi
diaria, hace algunos años, la invocación del. oscurantismo para
denigrar ala Iglesia; y lo curioso era que así hablabañ :l.
veces aún los que ni siquiera sabían escribir, una carta con
corrección, Eran simples fonógrafos que repetían, sin dªrs~
EL MISTERIO DE. LA MASONERíA 129

cuenta del ,por qué, lo que se habia grabado en ellos. Ha sido


menester hacerlos volver'un poco a la realidad de las cosas;
hacerles comprender que no eran ni con mucho los focos
• de lúz que se imaginaban y que el clero .tampoco era lo que
pensaban; pura ignorancia y pobreza -mental. Bien 16 sabí::m
los dirigentes, y por eso ponían todo empeño en no dejar
hablar al clero.
De esa accióp anticatólica se gloría la Masonería en sus
documentos oficiales, como puede verse en el opúsculo "La
Masonería ante el Congreso", que debiera ser leído de todos
los chilenos. De ahí tomo las siguientes decIaracione¡;: "Hay
que salir de los lindes del terruño: hay que conqu:star nue-
vas plazas; hay que OPONER tantas logiN y triángulos (l
cuantas catedrales y parroquias hay en la República". .
"Durante el primer semestre de 1913 todos los maso··
nes chilenos y gran. número de las logias proporcionaron
muy efectiva cooperación a la campaña anticlerical que vale-
rosamente emprendió en nuestro país la Belén de Sárra-
ga ... " "S: los laureles del triunfo tocaron por entero a la
intrépida propagandista liberal (i !) p:¡rte importante de los
felices resultados correspondió a los masones asegurarla con
su trabajo, con su entusiasmo y con su dinero."
Son declaracione,s del Gran Maestre Luis - N avarrete
López, en su mensaje anual' leído en la Asamblea de la Gra;1
Logia de Chile, celebrada en Mayo de 1914.
Hablando de' la campaña contra Monseñor S:bilía, Re-
presentante de la Santa Sede, agrega el señor Nava,rete:
"Fué un francmasón quien organizó la primera jornacJa h05-
tila Monseñor Sibilia y en laque éste perdió su capello. En
seguida consejos, dinero, infll.!encias y simpatías aportaron
los masones a· la Federación de Estudiantes en apoyo de su
estruendosa campaña' pública. La1l 10~:.as establecidas fuera
de Santiago constituyeron los centros organizadores de las
manifestaciones populares que hicieron eco en las provincias
130 JOSÉ MARiA C~ENAL CARO :R.

a la agitación metropolitana" ("La Masoneda ante el Con-


greso", 6 9 - 7 1 ) . ' .
Todavía me acuerdo de que en· esa campañá tomaron
parte algunos católicos que odiaban la Masonería, y sin em-.
bargo, cayeron en sus redes y sirvieron su causa, hipnotiza-
dos por el encantamiento de la palabra liberal de que ~e. glu-
riaban. Después reconocieron el engaño.

59. - Obediencia <! la influencia extran-


jera secreta.

Compárase ahora el trabajo de la Masonería chilena con


el siguiente programa de trabajo del Gran Oriente de Fran-
CIa, y se llegará a la conc1us:ón que es un Poder Oculto ex-
tranjero el que está dir:giendo, por medio de las logias chi·
lenas, gran parte de nuestra vida nacional.
En sus principales llíneas, ese programa es como sigue:
"La Francmasonería, que preparó la Revolución de 17~9,
tiene el deber de continuar su trabajo" (Circular del Gran
. Oriente de Francia, 2 de Abril de 1889).
Medios para alcanzar los ideales de la Masonería: Los
s!gu'ientes son tenidos como lospr:ncipales: 19 Desinnr 1'Il-
dicalmente por franca 'persecución de la Iglesia o por el fr::m-
dulento e hipócrita sistema de separación de la I giesw y de!
Estado, toda influencia social de la Religión, llamada insi-
diosamente "Clericalismo", y en cuanto sea posible, destruir
la Iglesia y toda religión verdadera o revelada, que eS algo
más que un culto vago de la Madre Patria y de !a Humani-
dad; 29 laicizar o secularizar, por med:o de u.n s:stema pa-
recido, hipócrita y fraudulento de "no sectarismo", toda vi-
da pública y privada y sobre todo, la instrucción y edtica-
ción popular. El "no sectarismo", como lo entiende el Gran
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 131

Oriente, es sectarismo anticatólico y aún anticristiano, ateo,


positivista y agnóstico, con el traje de "no sectarismo". ~
La libertad de pensamiento "y de conciencia de los ni-
ños se ha de desarrollar 'en ellos sistemáticamente en la es-
cuela y ha de protegerse tanto como sea posible contra las
influencias perturbadoras; no sólo de la Iglesia "y de los sa-
cerdotes, sino también de los propios padres de los niños,
aun, si es necesario, por medio de la compulsiún múral o
física. El Partido del Gran Oriente lo considera indispen-
sable y un camino infa"iblemente seguro para el definitivo
establec:miento de' la República Social universal. etc .. ,.
(Chaine d'Union, 1889, páginas 134, 212 Y siguientes: 291 y
siguientes) ; Actas oficiél!'es del Congreso Masópíc0 Jnterna-
cional de París, 16-17 de julio de 1889, 31 de agosto y 1-2
de sepfembre de 1900. Revista Massónica, 1880-1910, I'itc-da
por CGth. Encyclop.)

60. - Intolerancia y Antifanatismo. ma-


sónicos.

La Masonería hace prcfesión de observar la más abso-


luta tolerancia de todas las opiniones y de combatir tenaz-
mente el fanatismo. Veamos si en esto es más siÍlcera y
veraz que en sus demás afirm1ciones. Tomo las ideas de
Copin-Albancelli (La Consp. Juive. págs. 130 y sigui,entes).
La Masonería, o más bien el Poder Oculto que la 'diri-
ge, para hacerla aceptar, invocaba en sus comienzos el espí-
ritu de tolerancia,' así lograba que muchos católicos ,la acep-
tasen. En seguida combatió a la Iglesia, en nombre de la
misma tolerancia qUe le había permitirlo existir. "De suerte
que nos es darlo asistir a un espectáculo verdarleramente ex-
trañ'l: Hay, en efecto, según la Masonería, dos igles:as por
delante: la una d:gna de 'odio a causa de su 'intolerancia; es
132 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

el Catolicismo; la otra, admirable a causa de su tolerancia:


es la Masonería. Es 10 que dicen los masones; pero ved lo
que pasa en realidad. La CIglesia de la intolerancia existía
antes de ,la que se dice iglésia de la tolerancia. Por lo tanto,
ha tolerado la existencia de ésta. Al contrario, ahora que
esta última está consftuída, ahora que está en pleno triunfo,
es era la que no permite el mantenimiento de la otra. Es,
pues, la Intolerancia la que tolera y la Tolerancia la que no
tolera. Y lo que hace más gracia, es que los que se dicen
tolerantes y no toleran, en nombre de su toleranci,a, no se
dan cuenta abso:lutamente de su intolerancia. Es un poco
bufo esto para ser verdad; y sin embargo, es el espectáculo
que el mundo entero puede contemplar. j Tan profundo es el
obcecamiento que .resulta de las sugestiones lanzadas en la
Masonería por e1 Podér Oculto! ¿ Cómo pueden ser así fal-
seadas las concienc' as? Sería cosa imposible' de comprender y
explicar para mí si la mía no hubiese sido arrastrada, como
tantas otras, en el torbellirio de demencia, si yo no hubiera
sido actor y víctima a la vez.
El mismo autor, para maniféstar hasta dónde llega la
intolerancia y el fanatismo que se apodera de los masones a
fuerza l:le las súg~stiones qué' se' les hacen, dice más 'adelante:
"Yo he oído a esos fanáticos de la' toleranc:a", cuando co-
menzaban a ser furiosamente intolerantes en nombre destl
amor desordenado de la tolerancia. He asistido aún a escenas
de un cómico irresistible. Una de ellas 'tuvo por causa el
bacalao que' ciertos masones confesaban haber comido el
Vi~rnes Santo de 1884. El hecho 'de observar .[Link] prescripc:o-
nes católicas, era, en esa época, consideáldocomo un pecado
mortal masónico por algunos que se decían apóstoles de la
tolet:ancia. Pues bien, uno .de eSOs avanzados, el Viernes
Santo, de 1884; pidió en su logia un voto de censura contn!
los masones que, "comiendo bacalao el Viernes Santo, con-
tribuían a mantener los prejuicios: de otra edad". '
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 133

Yo ¡:>regunto a los masones, pregunto a sus esposas, ma-


dres o hermanas, si esa intolerancia, por ese mismQ motivo,
es cosa desconoc:da o, rara entre nosotros. Ya he dicho antes
10 que yo mismo he tenido ocasión de ver y de oír en _el
ataque que se hizo a la Procesión con que celebrábamos el
Centenario de Constantino, ataque que fué fraguado como
consecuencia de las predicaciones de la masona Be~én de Sá-
rraga y a cuya cabeza había conocidos masones. Esa es la
muestra de tolerancia con que combatí~n la intolerancia de
nuestra religión. En cambio, cuando ellos o los sugestionados
par ellos hacían desfiles insultando o tirando piedras, los
catMcos ni siqUIera hemos contestado d insulto, ni hemos
experimentado ese ataque nervioso y frenético que experi-
menta el masón al ver una imagen o encontrarse Con un
cura en casa de un enfermo. Mis comp'atriotas de casi todas
la. ciudades de Chile, casi con seguridad, podrán ates(guar
10i mismos hechos y recoger las mismas experiencias. La
historia moderna de todas las naciones donde ha dominado
la Masoriería, está llena de la misma comprobación. '
La Masonería, una vez más, hace profesión de una cosa
que no tiene intención de practicar, sólo para engañar a los
inocentes, que desgraciadamente son muchos en este mundo:
hace profesión de tolerancia y es satánicamente intolerante.

61-62 - Furor, anticatólico.

¿ Quién creyera que, después de tan serias y constantes


afirmaciones y protestas de la Masonería y de los masones
sobre el respeto a todas las religiones, y sobre que la Maso-
nería no se ocupa de religión, quién creyera, digo, que la pre-
ocupación p<!r la religión y el odio 'por la religión católica
llegara a convertirse en furor? Es, sin embargo, lo que se.
ha visto, no sólo en la época del Terror y de la Comul13.,
134 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

en Francia, en Madrid, en 1834, en Italia, etc., sino 10 que


existe en ciertos grados, en que se blasfema de Cristo, se
blasfema de Dios, diciendo de él que es el ángel o el principio
malo; se profanan las hostias consagradas, atravesárídolas
con un puñal. Yo mismo he visto un diploma en que se
daba poder para fundar logias, diploma, sin duda, emanado
de alguna Gran Logia con varias figuras o emblemas que
manifiestan el espíritu de la Logia. Uno de esoS emblema.>
era el cáliz derramándose y de la hostia atravesada por
un puñal; otro, el del mundo COn la cruz para abajo; otro,
el del Corazón de' Jesús COn el mote "cor exsecrandum",
(Cora~ón execrable).
En la recepción de las Elegidas del Rito Paládico Re-
formado, se enseña a la que va a ser recibida.a castigar 01
trai·dor Jesús y a matar a Adonaí, el Dios de la Biblia, ccm
. su divinidad malhechora, yeso 10 hace atravesando la Maes-
tra y después de ella la iniciada, una hostia con un puñal,
en inedio de horribles blasfem:as, después que se ha garan-
tizado que es una hostía" consagrada. En 1894, dice Dom
Benoit, se comprobó, en una iglesia de París, la desaparici6n
de 800 hostias, sacrílegamente robadas por los sectarios para
sus misterios abominables (Benoit, F. M., 1; 456).
Hay, pues, una· mentira constitucional, intencional, tanto
len los estatutos de la Masonería como en los labios de los
que, para conquistarse adeptos comienzan por decir que "en
la Masonería se respetan todas las religiones" y "no se
tráta de relig:ón". i Y las primeras víctimas de ese engaño
son siempre los mismos afiliados a la Masonería!
CAlPITULO II

LA RELIGiÓN MAsóNICA

63. La Masonería tiene su propia. ,religión. - 64. Objeto del culto


masónico: El Gran· Arquitecto. La Naturaleza. - 65. El Sol
y la Carne. - Satanás o Lucifer. - 67. Sociedades Satánicas.

63.- La Masonería ,tiene su propia re-


ligión.

He dicho antes que la Masonería tiene las característi,·


cas de un culto religioso. Hablando de la Masonería Ameri-
cana de' Estados Unidos, Preuss resume las pruebas con
estas palabras: "Es evidentemente una religión d;stinta la
que tiene sus altares distintos y propios; sus templos dis-
tintos y propios; su sacerdocio distinto y propio y aun su
Ponti ficado supremo propio; sus distintas y propias consa-
graciones y unciones; su ritual distinto y propio; sU culto
distinto y propio; sus ceremonias distintas y propias; las
fiestas religiosa:s distintas y propias; su credo religioso dis-
tinto y propio; su moral distinta y propia; su propia y dis-
tinta teoría acerCa de la naturaleza del alma humana y de
sus relaciones con la Deidad; su Dios propio, distinto y
peculiar.
136 JOSÉ MARfACARDENAL CARO R.

"Pues bien, todas estas cosas se encuentran en la Ma-


sonería. Es, por tanto, la Masonería,· u'na Religión distinta".
El autor prueba cosa por cosa. con las mayores auto-
ridades de la Masonería, las de Pike y Mackey, y termina:
"Nuestra enumeración no ha agotado los ra·sgos religiosos de
la Masonería. Podíamos haber tratado de sus invocaciones,
de sus bendiciones, de su bautismo, de la comunión de los
hermanos, de sus himnos, ¿le sus purificac:ones, de lbs bácu-
los usados en los altos grados, etc.; pero no queremos dedi-
car más tiempo a la prueba de un hecho tan evidente. L1á ..
mese todo, si se quiere, un disfraz religioso'; redúzcase tod,)
a una mr¡fa santa, no nos impnrta la sinceridad o falta de
sin::-eridad de sus protestas". La Masonería, hemos v:,sto, es
una misml. :nstitución en tod·· s 'partes, y basta leer los rit~s
de las iniciaciones para comprendt'r que lo que Pr'E'USS dice
de la Ma~onería' de Estaños Unidos. se encuentra· en todas
partes. i Y. sin embargo, la Ma~onería dice qtíe no se ocupa·
de reli,gión! i Siempre la sinceridad acostumbrada!

64. - Objeto del culto masónico: El .Gran


Arquitecto. La Naturaleza.
\

N o es fácil decir en pocas palabras lo que se sabe


acerca del culto masónico en las logias. La Masonería va
introduciendo poco a poco a sus adeptos en el· santuario d~
sus misterios, adaptando a su disposición y preparaci6n la
merlida en que le va descorr:endo el velo. El culto se pract'ca
en distintas fases o períodos: Primera fase; aquella en que
se aclora al Gran Arquitecto del Universo, que, como he
dicho, ha sido ya renegado por el Gran Oriente de Franci1.
El adepto se imagina que se trata de Dios, de aquel Ser Su-
premo que tal vez aprendió a amar y adorar en el regno
de su madre, de la iglesia o en una escue'a bien dirigida. El
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 137

pobrete no se imagina que sólo se trata de un nombre sim-


bólico, con que se encubre la verdadera divinidad masón:c1..
Cuando y donde el símbolo no fué ya necesario, se le dejó
a un lado. Es de adverÚ que los masones evitan nombrar
a Días, en sUs actos oficiales al menos, parª no nombrar
una falsa divinidad! _
Segunda fase: aquella en que se adora a la Naturaleza,
o sea, cuando la idea del Gran Arquitecto se traduce en la
del Dios..:Naturaleza, causa universal de las cosas, tal cual
la concibe el materialista, el panteísta o el teósofo, que sólo'
discuerdan en el nombre y no en la idea que se forman de
la primera causa de las cosas. Los doctores masones' ame-
ricanos, tras largas disquisiciones o rodeos,' vienen a decir
que la divinidad es el principio activo y pasivo, o mas~ulino
y femenino, de las cosas.
En cuanto al culto de la naturaleza, d:ce Pike: "Hay
un Ateísmo meramente formal, qUe es la negación de Dios
en los términos, pero no en l~ realidad. Un hombre dice: N o
hay Dios; esto es, no hay Dios que se origine a sí mismo ,')
que nunca fué originado, sino que siemprefué y 'ha s:do,
que es la causa de la existencia, que es la Mente y la Pro-
viclencia del Universo; y por tanto, el orden, la belleza y la
armonía del mundo, de la mater:a y de la mente no indican
ningún plan o propósito de Divinidad. Pero él dice, la Na-
turaleza (significando con esta palabra la suma total de la
ex: stencia) eso es poderoso, sabio, activo y bueno; la N atu-
raleza se orig:nó a sí misma, o sea, siempre fué y ha sido,
la causa de su propia existencia, la mente del Universo y la
Providencia de sí misma. Claramente hay un plan y propó-
sito donde se -producen el orden, la belleza y la armonía.
Pero esto es el plan y propósito de la Naturaleza". "En [Link]
casos, continúa, la negación absoluta de Dios. es sólo formal
y -no real. Se admiten las cuardades de Dios y se afirma
que existen y es un mero cambio de nombre el llamar al
138 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

posesor de estas cualidades Naturaleza y no Dios" (Preu.:;s,


A. F., 157-8).
Que no sea cuestión de nombre solamente, lo prueba
la explicación que el mismo Pike continúa dando, en la que
reduce la Trinidad divina al alma, al pensamiento del alma,
y a la palabra con que se. expresa ese pensamiento.
Nada agregaré a lo dicho sobre e! culto de la [Link],
el culto que la Masonería ha heredado de los antiguos pagd-
nos. Preuss y Benoit traen largas informaciones sobre él
en sus obras tantas veces citadas. En Benoit se verá que
hasta en la ceremonia de la sepultación masónica, entre ese
culto pagano, velado, naturalmente, con el símbolo. Lo que
. acerca' de esto he sabido por testigos presenciales, me h.a
horrorizado.

65. - El 5,01 y I~ Carne.

Naturalmente, cuando se habla de la vida, de la fecun-


didad, etc., luego se presenta el sol, como el agente más activo
y más grandioso de la fecundidad y de la producción de los
seres, especialmente de los dotados de vida, que ocupan el
- grado más aho de la universalidad de las cosas. Es muy lógico
qUe al rendir culto a la naturaleza, se tome al sol como su
representante y símbolo más caracterizado del Dios-Natu-
raleza, que adoran los masones ala par de los salvajes.
Al culto del sol se refieren muchos símbolos o ceremonias
que se acostumbran en las logias. Según Ma~key, la circum-
ambulación o procesión que se hace alrededor del a·ltar en
las logias, en la cual se comienza por el oriente, se encamina
hacia el sur y se vuelve por e! oeste, es una imitación de!
curso del sol, y una prueba manifiesta de que los ritos pa-
ganos de los adoradores del s01 vienen de la fuente común a
la cual la Masonería es deudora de su existencia. "Sólo .Ia
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 139

Masonería, dice, ha conservado la primitiva significación, que


era una alusión simbólica al sol como fuente de la luz física
y la más maravillosa obra de! Gran Arquitecto del Universo".
"El culto del sol, dice en otra parte, fué introducido en los
misterios, no como una idolatría material, sino como un
med:o de expresar una restauración de la muerte a la vida,
tomado de' la reaparición en el este del orbe solar, después
de su nocturna desaparición por el oeste. Al sol también,
como regenerador y vivificador de todq cosa, hay que atribuir
el cu:1to fálico que formaba una parte principal de los miste-
rios". Los tres pr:ncipales oficiales de la Logia representan,
según e! m:smo autor, al salen sus principales posiciones,
la salida, el mediodía y la puesta' (Preuss, A. F., páginas 120
y siguientes).
"El culto del sol, dice Renán, alto dignatario de la Ma-
sonería francesa,' es el solo culto razonable y científico; el
sol es el dios particular de nuestro planeta';. "El Titán o
el sol es, según una profesión de fe de los [Link] Filósofos
desconocidos, el solo dios, autor del bien y del nm1. El Juez
Desconncido (el Juez Supremo) es el sol que debe gobernarlo
'todo. que (Jebe regir el mundo v [Link] la felicidad del género
humano" (Benoit F. M., I, 228).
De ahí al [Link] de la carne, no hay más que un paso:
el sol no es más que un símbolo. Hay algo qUe se acerca
más aún a la manifestación más sublime del dios-naturale7a,
de la fuente de la vida y de la inmortalidad: son los principios
por hs cua1es se difun r1 e la vida y se evita que nesaparezca,
mediante la pronagación. El culto de la carne ~e presenta en-
tonces como el homenaje más natural' de los adoradores de 11.
naturalez'l en su ~anifestación más sublime. y con ese cu [Link]
8e llega hasta los cultos paganos más degradantes y corrup-
tores.
JosÉ MARÍA CARDENAL CARO lt.

66. - Satanás o Lucifer.

Para quitar todo temor, para trastornar todas las ideas


que se han adquirido en el contacto con una sociedad cris-
t' ana, y borrar aún las resistencias que una rectitud natu-
ral podría oponer, en ciertas logias .<:1 menos, se .rinde cult:)
a. Lucifer o Satanás. Según las leyes masónicas, en confor-
midad con las cuales expuso aquí eh Iquique la ~elén de
Sárraga el pecado de 'nuestros primeros padres, Satanás ('S
el dios bueno o el ángel de luz, que vino a enseñar a Eva
el secreto que había de hacer que el hombre fuera como
Dios, seduciéndola carnalmente, conocimiento que eIJa parti-
cipó a Adán, después.
¿ Cómo entonces los adoradores de la naturaleza no han
. de [Link] a Satanás su gratitud, por .los beneficios que
hizo al hombre.? Ellos, los albañiles, constructores riel gran
templo de la naturaleza, después de arreglar a su 'sabor la
narración bíblica, no pueden menos de sentirse llenos de ve-
nerac'ón de ;,mor y agradecimiento hacia el ángel que en··
señó al hombre a tener la libertad masónica, desprecianr10 a
Dios, y con razón miran a Satanás como a su padre y fun-
dador.
He ahí una breve síntesis del culto de la MasonerÍ'L He
dicho y repito que mwhos masones v aún en muchos grados,
no· sospechan el sentido oculto de l~s símbolos que usan ni
los qtíe se-enseña y practica en grados más altos.
En la orgía anticatólica en que viven los masones d:ri-
gentes o ilustrados, h~blan de la diosa-razón, del dios-pt1eblo.
del dios-hombre. o sea, el mismo hombre, etc. Todo vie·ne a
ser dios, para ellos. menos el verdadero Dios. .
Los que todavía no han renegado del Gran A rquitec-
to del Universo, como los ingleses y muchos amer:canos.
abren sus sesiones, juran, etc., en su nombre, rindiéndole
culto.
EL MISTERIO_ DE LA MA50NERÍA. 141

El culto de Lucifer no es tan misterioso que no haya


llegado a oídos de los que se han p'reocupado de la Masonería
"En la inicíación del grado de Caballero de la Serpiente (]c
Bronce, se adora a la Serpiente infernal, enemiga de Adonái,
amiga de los hombres, que con su triunfo hará volver a los
hombres al Edén. En el 20Q grado, el Presidente dice al que
se inici1: "En el nombre sagrado de Lucifer desarraigad el
oscurantismo. Ya sabemos qué significa esa palalJra en' el
lenguaje masónico. "Fué Juan Ziska, qu:en con Juan Rus'i,
dice una hoja masónica, ha echado en Bohemia las b~ses "cle
la Masonería. Representaba él, Satanás como la víctima ino-
cente de un poder despótico; hacía de él un compañero de ca-
dena de todos los opr:midos. Fué más ,1ejos aún: puso a Satán
sobre el Dios ele la Biblia. Al antiguo saludo: "Dios :sea ceJl
vosotros', sustituyó éste: "Que aquél a qu:en se hace inius-
ticia os guarde". Por eso Prouelhom 10 invocaba, diciéndole:
"Ven Satanás, el proscrito ,de los sacerdotes, el bendecido
de mi cor~zón" (Benoit, F. M., 1, 460-462).
"El Rito ~a~áelico Reformado tiene por práctica fun-
damental y por fin la adonlc:ón de Lucifer dice Dom B~­
noit, y está lleno de torJas las impiedades y de toelas las infa-
mias de la magia. Establecido primero en Estados Un:dos,
ha hecho invasión en Europa y hace cada año progresos es-
pantosos". Todo su ceremonial está lleno, como es de supo-
ner, de blasfemias contra Dios y contra Nuestro Señor J esu-
cristo (F. M., 1, páginas 4:49 y siguientes).
-Adriano Lemmi, el supremo jefe de la Masonería ita-
liana, no disimulaba su culto a Satanás. "En Italia, dice Mar-
giotta, todos saben qUe Adriano Lemmi es satan:sta.
"En nombre de Satanás envía sus circulares, aunque
, acomodándose a' veces a la opinión de los imperfectos inicia-
. dos; pero basta hojear la colección de su diario reservado
a los francmasones para conocer sus sentimientos de ocul-
tismo y de renegado entregado al diablo.
142 JOSÉ MARiA CAlU>ENAL tARO R.

"Sí, como satanista organizó el movimiento anticlerical


y se gloriaba de ello desde 1883, hac:endo insertar' en su
órgano oficial, la Rivista del/a Massoneria Ita,zi"na (Vol.
del año mas.'. del 1Q de Marzo de 1883 al 28 de Febrero
de 1884, pág. 306), esta cínica. dechiracÍón:
-Vexilla regis prodeunt inferni, ha dicho er Papa. Pues
bien, j sí! j sí! los-estandartes del rey de los infiernos ava'l-'
zan y no hay un hombre que tenga conciencia de sU ser,
que tenga amor a la liberta'd, no hay uno que no venga a
alistarse bajo esos' estanrlartes, bajo esas banderas de la
Francmasonería, qUe simbolizan las fuerzas vivas de la hu-
rr:anirlad, la inteligencia en oposición con las fuerzas inertes
de la human:dad embrutecina por la superstición! .
"j Vexilla regis prodeunt 'inferni ! ... j Sí! j Sí! los estall- .
dartes del Rey de los Infiernos avanzan,' porque la Fra~c­
masonería, que por principio, por institución, por instinto,
ha combtido siempre y combatirá siempre sin tregua y sin
cuartel tono lo que. pueda imperlir el desarrollo de la liber-
tad, de la paz y de la felic:dad de la humanidad. tiene el
deber de c')mblÚ hoy más enérgicamente y más abierta-'
mente que nunca to,.1os los ardides de la reacción clerical"
(Margiotta, A. L., 168-169).
o

Oigamos ahora las alabanzas que de su Dios hace otro


hermano: '
"Cuando veamos reinar como soberano, bajo las bóve-
das de nuestros templos, al Padre de todos los sectarios pa-
sados. presentes y futuros, él nos podrá decir con su legen-'
dar:a sonrisa:
"Carísimos e ilustres hermanos, hacedme el favor de
reconoC'er en mí:
"El término final del progreso masónico, el perfecto y
sublime masón del fin del siglo XIX". (Discurso del H.'.
}otrand. Bol. del Supo Cons., NQ 30, p. 31). La Igl. y la
Mas., 174.
· EL MISTERIO DE LA MASONERfA 143

67. - Sociedades Satánicas.

Terminaré lo del culto de Satanás con una cita que


me parece, óportuna: 'Hace algunos años, dice Copin-Al-
bancelli, una 6rcunstancia me permitió tocar con el 'dedo la
prueba de que hay ciertas sociedades masónicas, que son
satánicas, no en el sentido de que el diablo venga a presidir
las reuniones, como lo pretendía ese mistificador de Leo
Taxil, sino en el de que los iniciados profesan el culto de
Lucifer. Adoran a éste como si fuera el verdadero Dios y
están animados de un odio implacable contra el Dios de 1005
cristianos, que declaran ser un impostor. Tienen una fór-
mula, que resume su estado de ánimo; ya no es "A la gloriJ
del Gran Arquitecto del Universo" como en las dos cate-
gorías inferióres es G.·. E... A.. A.'. L.,. H.'. H... H.'.
A.'. D.'. M.'. M.'. M.'.; lo que, quiere decir (traducido):
¡Gloria y Amor a Lucifer! ¡Odio! ¡odio! ¡odio! al DiDS
maldito! ¡ maldito! ¡ maldito!
"Se confiesa en estas sociedades que todo lo que el
Dios cristiano ordena es desagrarlable a Lucifer; que, al
contrario, todo ,lo qUe prohibe, es agradable a Lucifer; q'ue,
en conseqlencia, es menester hacer todo lo que 'el Dios cri~- '
1:iano prohibe y que es preciso guardarse como del fuego de
todo lo que ordena. Repito que de todo esto he tenido la
prueba en mis manos. He leído y estudiado cientos de docu-
mentos relativos a una de estas sociedades, documentos que
no me' es permitido publicar y que. emanan de miembros,
hombres y mujeres, del gn~po 'en cuestión. He podido com-
probar que esta asociación es una escuela de lujuria que.
sobrepasa todo lo que se pueda imaginar (parece que esto
agrada a Lucifer), que también ,se practica allí el asesinato,
siempre porque es desagradable al Dios cristiano y agrada-
ble a Ludfer"," (Copi~, P. O.,. 291~292).
144 JOSÉ M.A.RÍA CARDENAL CA,RO R.

Cüenta Margiotta que Alberto Pike había decretado que


al Dios de la Masonéría no se debía dar sino el nombre i1te-
fable de Lucifer, mientras que Lemmi, sabnista rabioso, que-
ría que el Dios de las traslogias fuese ,invocado y evocado
únicamente con el santísimo nombre de Satán 3' que, para
irritar a Pike, que se obstiriaba en hacer cantar en los b:m-
quetes paládicos el Goddaiil-Mirar, Lemmi pid' ó a su ami-
go el H.·. Carducci que compusiera el himno a Satanás, el
cuar; por encíclica (sic) de 2J de Enero de 1894, mandó
sustituir al Goddael-Mirar. (Le Palladisme, ps. 47-48).
Pero no olvidemos que si el Satanismo es el refugio o
el disfraz de la impiedad anticristiana de una -parte de la
Masonería, otra parte, la más sincera, la más -lógica y con-
secuente con sus primeras negaciones y odios, es la qu_e ne-
clara la guerra a Dios, sin reemplazarlo más que por el hom-
bre. No hay que extrañar, entonces, que en 'algunas logias
se haga de esto abierta profesión. Así, en -el Congreso In-
ternacional de Bruselas, en 1886 Lafargue exclamaba: i GUI?-
rra a Dios! i Odios a Di~s! en ello está el progreso. Es pre-
ciso romper el cielo. romo un pedazo de papel! Y el H.·.
Lanesan, en la fiesta solsticial, de la Logia Clemente Amis-
tad, el 13 de Marzo de 1880, blasfemaba con estas palabras:
i Debemos aplastar al infame, pero. ese infame no es el cle-
ricalismo, el Infame es Dios! (Rev. Int. des Soco Secr., Nú-
mero 17, 1924, ps. 309-310).
Después de leer estos horrores, recuerde el lector que
la Masonería sostiene en sus estatutos y por boca de los
que le hacen propaganda, que no se ocupa en religión y
que respeta la fe religiosa de sus miembros, los cuales pue-
den pertenecer a todas las religiones, y vea si encuentra pa-
labras can que calificar ese engaño, cuyas primeras víctimas
son siempre los propios adeptos.
CAPITULO III

.
LA MASONERfA y LA POLfTICA,
.
68. Su acción política en Francia, durante. el siglo XVIII. - 69. [d.
-durante el siglo XIX. - 70. Su acción en Alemania y Austria.
7l. Su a0ción en Rusia. - 72. Su acción en Italia. - 73. Su
acción en España y Portugal. - 74. Su acción en Inglaterra. -
75-76. Su acción ,en América. - 77. ¿ La Masonería no sabe
de política entre nosotros o se sirve de la política corpo de su
instrumento? - 78. Sus máscaras políticas. - 79. Dominio
polítioo so:bre los afiliados. ~

68. - Su aCClon política en Francia en
el siglo XVIII,

"La Masonería no se ocupa... de las constituciones


civiles de los Estados... debe respetar y respeta las sim-
patías políticas ,de sus miembros ... En consecuencia, toda
discusión que tienda a este objeto, queda expresa y formal-
mente prohibida".
Así dicen las constituciones masónicas. Veamos si dicen
tanta verdad, como cuando se trata de religión. A este pro-
pósito no estará demás citar lo que dice Co'pin-Albancelli:
"Durante c:ento cincuenta años la Francmasonería ha afir-
mado, ha proclamado en sus est4tutos, cOmO ¡o hemos di-
146 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

cho, que no se ocupaba de política y que aún prohibía en,las


logias toda discusión que pudiera tener relación cOn esta ma-
teria. Pues bien, j cosa verdaderamente extraordinaria de
parte dé una asociación que no se ocupa de política! Ella
apareció súbitamente en posesión de todos los puestos del
Estado durante la Revolución, y en nuestros' días se le ve
renovar este mila,gro!
"Agregaremos que se necesitarían volúmenes para cit:l.r
todos los documentos que probarían que las reuniones de sus
tar:~res están llenas por las discusiones políticas, a pesar de
la declaración que está contenida en los .estatutos".
En realidad, la Masonería estuvo preparando en Fran··
cía la caída de la monarquía como preparó la caída de Na-
poleón I y de todos fos gob'ernos que siguieron después
hasta apoderarse completamente del poder en la República
Francesa y quedar en aptitud de ejecutar sus planes contra
la Iglesia. Durante sesenta años había estado en Francia pro-
fesando- el más profundo respeto a la monarquía y a la
religión; ,había inscrito las declaraciones más formales sobre
•" estos puntos en sus estatutos; había atraído a sus templos a
miembros del clero, de la nobleza, y aún de la misma fami-
lia real, que se había propuesto destruir, y había sostenido
este papel COn constante h;pocr~sía_ Un. Convento Masónico
reunido en WilhClmsbad, bajo Luis XVI, resolvió que la
revolución humanitaria que s'e había preparado en este tiem-
po, estallara en Francia más bien qUe en Alemania, y así se
ejecutó.
Ya en 1746, en el libro ((La F. M. -. Ecrasée", un e-x-
perimentado ex-masón, que cuando masón había visitado
muchas log:as en Fran;cia e Inglaterra y consultado altos ma-
sones de puestos oficiales, describía como el verda rlero pro-
grama de la Masonería un programa que, según Boos, his-
toriador de la Masonería (p. 192), coincide de un modo que
asombra con el programa de la Gran Revolución de 1789.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 147

Como autores profanos y masones atriouyen de común


acuerdo a la Masonería la parte principal, la dirección de
la Revolución Francesa, no tengo para qué demorar mucho
en confrmarlo. El H.'. Sicard. de Plauzoles 10 acaba de
afirmar en el Convento de 1913: "La Francmasonería puede
can legítimo orgullo considerar la Revolución como obra
suya".
En el Congreso Masónico de 1889, los HH.·. Amiable
y Colfavrú dieron lectura a dos relaciones muy documen-
tadas, cuyo resumen es éste: "Al comi,enzo de 1789, los franc-
masones tomaron una parte activa en el grande y saludable
movimiento qUe se produjo en el país. Su influencia fué
preponderante en las asambleas del Tercer Estado (Estado
L1 no), para la redacc:ón de actas y para el nombramiento
de los elegidos ... Tuvieron un papel menos cons:derable en
las Asamb'eas de los órdenes privilegiados. Sin embargo, la
influencia de la Masonería se reconoce aún en numerosa~
proposiciones reformadoras entre las actas del clero y de la
nobleza. .. Aut. e ch~, ps. 7-8, etc. De 605 diputados dei
Estado ·nano, 417 eran masones (A uteur Cach., 27).
"Lo espantoso. es, dice Lord Acton en su Ensayo sobre
la Revolució,i Francesa, no el tumulto sino el plan. A tra-
vés del fuego y del humo percib:mos la evidencia de una
organización calculadora. Los dirigentes perm~necen estu-
di08amente ocultos y enmascarados pero nO hav duda de
su presenc:a desde el principio". La Cause p. 38.
En las dos últimas obras citadas se ve clara la concu-
rrencia universal de los extranjeros con sus personas y ron
su oro y acción I"n la Revolución Francesa; se ve la obra
de una organización Universal quede tod;:s partes hace lle-
gar su gente y su dinero, para pagar los agentes propagan-
distas para prr¡nucir aun la miseria 'Y preparar. mediante
ell~, el ánimo popular para la revuelta; se ve un acuerde¡ co-
mún; el acuerdo que sañalan los historiadores efectuado en
o

14-~ JOS! MARíA CARDENAL CARO :R.

el Conv:ento Masónico de Vv'ilhelmsbad. Leyendo esas obras,


no puede menos de llenarse de angusfael corazón patriota;
al pensar de qué manera tan fácil, mediante la organización
secreta internacional puede una nación llegar a ser el ju-
guete y la víctima ele sus peores enemigos. Cuando el espí-
ritu p:ltrio está debilitaelo o perdido, el oro extranjero pue-
de lJevar a un país a toda suerte de aberración y de ru'na.
En las confesiones del Conde de Haugwitz, presentaelas
al Congreoo de Verona se lee: "Yo adquirí entonces la fir-
me convicción de que el drama comenzado en 1788 y 1789,
la revolución francesa, el regicidio con todos sus horrores,
no solamentte se habÚJ resuelto allí entonces, sino qúe aún
era el resultado de las rsociaciones y jumentos., etc." Eso·
10 dice habla-ndo de la Masonería a la cual había pertenecido
como jde prominente. (Eckert, II, 179).

69. - Su acclon en Francia durante el


siglo XIX,

Cuando Napoleón llegó a ser ídolo ele la Revolución, la


Maso':1crÍa le üobló la rodilla y 10 aeluló, al mismo tiempo
que trabajaba por derrocarlo. En 1812 en la fiesta _de 1:1
Orden, el Gran Orador del Gran Oriente pronunciab1 esta
enfática adjuración: "Y nosotros, hermanos míos, colocados
en este Oriente, como en otro tiempo 11no de los jefes hebreos
sobre la montaña, m'entras que los guerreros de Israel com- ..
batían, elevemos nuestras manos hacia el Eterno, que ha
[Link] la victoria a las águilas de su Predilecto y gocemos
con reconocimiento de la paz interior que nos asegura su po·
der" (Copin, P. 0.,369).
Y sin embargo, las mismas logias militares, la maY'Jl'
parte al menos, se -habían hecho antinapoleónicas, hasta el
lIJL MI~TERIO DlIJ LA MA50NERfA

punto que, durante la invasión, a,lgunas llegaron a admitir a


los oficiales .masones de las potencias aliadas.
Cuando subió Luis XVIII al trono hizo con él como
con Napa· eón: el Gran Maestro Adjunto, el General Beur-
monville, la puso a los pies del monarca. declarando que
respondía de ella como de sí mismo. Pero llegó la n\leva su-
b:cla de Napoleón, a su vuelta de Elba, y al momento ia
M;¡sonería, virando hacia él, dirigió un sa,'udo de b· envenida
al" pred."lecto del ·Eterno.
_. y cuando Napoleón desapareció, después de los cien
días de Restauración, allí estaba de nuevo la Masonería a los
pies de Luis el Deseado, elevando [Link] por él, y can-
tando himnos en su honor (Copin, P. O., 374).
Y la misma historia sigue repitiéndose con Carlos X, con
Luis FeJ"pe, con la República y con Napoleón III. Luis Fe-
lipe llegó a prohibir que los militares pertenecieran a las lo-
gias, sabiendo que la Mas·onería estaba trabaianclo a la sombra
para clerrocarlo. Todo fué inútil. Un gran Congreso de ma-
sones alemanes, franceses y suizos reunido en Estrasbnrg-J,
el año 1847, dfcielió sustituir la Monarquía por la República.
Cinco directores (1) de logias parisienses prepararon la revo-
ludón, y Odilón Barrot, masón de la log'a de los trinosofos,
Presidente elel· Consejo· de Ministros, después de haber ju-
rado fidelidad a Luis Felipe, hizo cesar el combate contra lo~
revolucionarios, y se organizó el gobierno provisorio.
La Masonería envió una diputación de la Gran Logia
de Francia, compuesta de masones revesti r10s con sus insig-
nias, a prestar su adhesión al Gobierno Provisorio, en un
oficio que terminaba así: "Cuarenta mil masones, distribuídos
en qu:nientas logias, que no fenen entre sí sino un mismo.
corazón. y un mismo espíritu, os prometen su concurso para

(1) ROSiet. La F. M., ,p. 75; Ecke'rt, II, 229.


150 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

ac:¡bar la obra de la regeneración tan gloriosamente comen-


zada" (Cop:n, P. O., 379).
En ese Gobierno Provisorio, entre oncé Ministros, nueve
eran masones conocidos. Sólo Lamartine y Dupont de J'Eure,
no 10 eran, pero recibían la sugestión masónica, rodeados
como estaban de masones. El Gobierno era, pues, masón:co.
Cuando el 10 de marzo de 1848, el Supremo Consejo del
Rito Escocés fué a fe:'icitar al Gobierno Provisorio, -Lamar-
tine, en el nombre _del Gobierno, respondió a los masones
delegados: "Estoy convencido de que es del fondo de vuestras
logias de donde han emanado, primero en la sombra, después
a media luz y finalmente en pleno día" los sentimientos qUé'
han acabado por hacer la sublime eXplosión de que hemos
sido testigos en 1789 y de la cual el pueblo d~ París acaba
de nar al mundo la [Link], y lo espero, ·la última represen-
. tación, hace pocos días" (Copin, P. O., 380; Eckert, II, 234).
La nación elegió' después una asamblea que no era ma-
sónica. como el Gobierno, y comenzó la lucha del Gobierno
con la Asamblea, hasta llegar al- golpe de Estado que hizo
de Lu's Napr¡lfón el Emper:,dor Napoleón III, en noviembre
de 1852;¿ Había tomado parte en todo este movimiento la
Masonería, que se había mostrado antes tan republicana?
Por supuesto: El 15 de octubre de 1852, la Masonería
en"v'aba a~ Presidente Bonaparte un oficio en el que se le
decía: "La Francia os debe la salvación. No os detengáis en
merli" de tan bella carrera. Aseguran la felici(bd de todos,
poniendo la corona ;mperial sobre vuestra noble frente. Acep-
t~rI nuestros homenajes, v permitidnos haceros· oír el -grito
de nuestros corazones: i Viva el Emperador!"
El Príncipe Murat, primo del Emperador, había sido
elegid') Gran Maestre al día siguiente del golpe de Estado
del 2 de rliciembre de 1851, por el cual Nap01eón disolv:ó
las Cámaras, para hacer aprobJ.r una nueva Constitución.
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 151
- .
Napoleóri era saludado y vivado Emperador por las logias
seis semanas antes de serlo.
Pero 10 curioso es que, después de todo esto, la Masone-
ría ha et:hado sus maldiciones al "hombre de Diciembre", al
"bandido", al "ases:no de la libertad", como 10 llamaba Víctor
Hugo y le fué preparando la caída. "M. Charles Goyau, dice
Copin-Albancelli, nos muestra en su hermoso libro sobre
"La Idea de Patria y el Humanitarismo", cómo la Masonería
se opuso a la reorganización del Ejército, emprendida por
el mariscal Nie1; cómo la Masonería francesa acogía con las
muestras de la más estúpida ternura la fundac:ón de una
logia a,'emana en París; cómo el H:·. Brisson iba a esta 10g;~"
la Concordia, a estrechar can su corazón a sus HH.·. ale-
manes, y a celebrar con ellos la supresión de fronteras y la
:fraternidad universal. 'Durante este tiempo, Alemania aumen-
t1ba incesantemente el poder de su organismo -de combate.
El Poder Ocúlto hacía predicar el pacifismo y el humanita-
rismo en Francia, por la Masonería francesa, m:entras que
hada predicar el patriotismo en A lemania por la Masonería
alemana. Atacado en sus recursos morales y en sus recursos
materiales, el Imperio acabó por caer" (Copin, P. O., 387-
388).
_ Después del desastre del año 1870, la República esta-
blecida se fué consolidando, al mismo tiempo que en las,
Cámaras se iban hac:endo esfuerzos por implantar las leyes
contrarias a la Iglesiá; lo que -quiere decir qUe la Masonería
mantenía y acrecentaba su poder político. "El Clericalismo,
he ahí al enemigo", había dicho uno de los corifeos, y a
combatir el Catolicismo, con todas las fuerzas del poder,
se dir:gieron los esfuerzos de la Masonería. Así se explica
que, "en 1900, los masones, que no eran sino veinticinco
mil en Francia, tuvieran más de cuatrocientos senadores y
diputados, o sea un senador por sesenta masones, mientras
que para el resto de los franceses, la proporción era de un
152 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.
.
senador o diputado por diez mil [Link] masones se
encontraban, pues, trescientas veces más favorecidos que la
masa de los franceses" (~opin, P. O., 23, 97, 98).
Ya sabemos que cuatro años más tarde realizaron el
plan .ma~ónico de separar la Iglesia del Estado, de expulsar
·las órdenes y congregaciones religiosas y de d\spojar a la
Iglesia de todo.s sus bienes, rompiendo en forma violenta y
.árb· traria con la Santa Sede. Sabemos tál1!bién que las nece-
sidades de la guerra y los servicios que en ella prestaron con
toda abnegación esa cantidad de buenos franceses, desterrados
por las leyes, l¡icieron olvidar de hecho la injusta y ~nti­
patriótica crueldad de aquellas leyes; pero, pasada la guerra
y alejado el peligro de volver a necesitar a los reJigiosos y
relig'osas, la Masonería ha comenzado a urgir el cumplimiento
de aquellas leyes y la supresión de la Embajada ante el Vati-
cano. Para ello ha contado con la: mayoría de la Cám1ra de
Diputados y con el Ministerio formado. 'casi en su totalidad
por hennanos.·. En "La Dictature de la Francm3.¡;onnerie sur
la Fr~.nce", de A. G. Michel, pueden verse todos los datos,
qUe justifican a la vez que el título del libro, la vergonzosa
serv'dumbre a que la secta oculta ha tenido sujeto el Gobierno
de la Nación (2).

(2) Puede verse un resumen de ,esa obra en "La Documentation


Catholique" N9 275, 31 En. 1925, p. JOl y siguientes. En "La Dicta-
ture, etc.", se leen citadas todas las declaraciones y acuerdos de la,;
logias relativos a la compaña electoralemllrendida para echar ahajo
el bloc nac-ional, derrocar al President,e Millerand, suprimir la Emba-
jada ante el Vaticano. pedir la aplicación de la ley de las Congre-
gaciones, establecer el laic'smo absoluto y universal; exigir la amnistía
plena para todos los condenados políticos y traidores; la introduccifJlJ
del si ,tema laico, en Arsacia y Lorena, contra las promesas forma!c's
del Gobierno de dejar su libertad religiosa y de enseñanza a aqtiellas
prov:ncias; reclamar-la escuela unica y el monopolio de la enseñanza, .
y fina1mente, la renovación de las relaciones con el soviet.
En ,esa obra se ve! cómo, después del voto emitido por las logias.
J:L MISTEÍUO DE LA MASONERíA 153

70. - Su acción en Alemania y Aus-


tria.

Lo que ha pasado en Frapcia es lo que la Mas!:mería '


ha procurado hacer en todas partes. Dará una idea de lo
que hacía en Alemania en el siglo XVIII y principios del
XIX el siguiente pasaje del Conde Haugwitz en SU;; confe- '
siones al Congreso de Verona. Después de hablar de la divi-
sión de la Masonería en dos ,partidos, una con sede en Berlín
y el otro con el Príncipe de Brunswick, como jefe aparente,
agrega: "En lucha ;:bierta entre sí, los dos partidos se daban
;a mano para lIegar a la do'minacióndel mundo. Conquis;:u
los- tronos, servirse de los reyes como de administradores,
tal era su fin ... Ejercer una influencia dominante sobre los
tronos y sobre los soberanos, tal era nuestro fin, como habia
sido de los caballeros templarios .. ,"
Siento que el espacio no me permita dar en toda ~u
amplitud las instrucciones de Weishaupt, Jefe de los (( !lUl1íi-
nadas". Citaré sólo a,'gunas de su palabras: "S')plar por
t')das p rt~s un mismo espíritu, dirig:r hacia el mismo objeto,
con el mayor silencio y con toda la activic1acl posible, a torlos
l('s hombres esparcidos sobre el haz de la tierra: he ahí el
problema por resólver aún en la política de los Estados, pero
s .. bre el cual se establece el dominio de las sociedades secret1S.
úna vez estab 1ec:do este dominio, por la unión y multitud
de los adeptos, haced que la fuerza suceda al imperio invisible: o

el Ministerio ha comenzado a ejecutar sus acuerdos, proponiendo a


las Cámaras los proyectos a ello conducentes', Felizmente, la con-
ciencia nacional y la conciencia católica ha comenzado a desnertar y
organizar la liga de la defensa nac:onal, para parar los golpes des-
tructores de la paz y de ~a civilización cristiana y del pre~tigio rlel
pa:s, asestarlos por la Masonería, ¡Y d,espués se dirá que la Maso-
nería no sabe de política J ' ,
154 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO 11..

ligad las manos a todos los que resisten, subyugad ahora la


maldad en su germen. Los sacerdotes y los príncipes resist~n
,a nuestro gran proyecto ...
.Alrededor .de los poderes de la tierra es menester reunir
una legión de hombres infatigables... Pero todo eso debe
hacerse en silencio. Nuestros hermanos deben sostener mu-
tuamente, socorrer a los buenos en la opresión, y tratar de
ganar todos los ,puestos que dan poder para el bien de la
Orden" (Benoit, F. M., 1, 173-175).
Eckert, especialmente en el segundo tomo de su obra,
muestra la: pasmosa actividad con que trabajó la Masonería
en la primera mitad del siglo pasado en Alemania, sobre
todo cuando se extendió por toda la Europa la instituc;ón
de la Joven E~ropa, asociación internacional que unía a ccCda ,
una de las instituciones nacionales, la Joven Italia, la Joven
Francia, la Joven Suiza, la Joven Alemania, la Joven Polonia,
etc. "Hemos [Link], dice, de qué manera se habían puesto en
fermentación las diversas profesiones y cómo se las había
reunido en asociaciones alemanas. Hemos visto, como había
pasado en Italia, reunirse Congresos de médicos, de natura-
listas, de profesores, de artistas, de farmacéuticos, de abo-
gados alemanes. Un. congreso era pronto seguido de otro,
unas veces en una ciudad otras veces en otra: en todas partes
se hacían banquetes fraternales, discursos liberales y entusias-
tas. Eran otras' tantas reuniones ventajosas para el recluta-
miento ... No son _solamente los jefes de la revolución que
estalló más tarde, sino también los insurgentes más feroces
y los apóstoles del asesinato los que encontramos en las filas
de la masonería" (Vier Eckert, II, 266 sigs.).
Parece que esa efervescencia revolucionaria se moderó
un poco can la formación del imperio alemán 'bajo la hege-
monía de la Prusia, cuyos reyes habían ocupado altos puestos,
al menos de honor, en la Hermandad. La Masonería se
mostraba adicta a los emperadores y procuraba apagar en
EL MISTERIO DE LA MASONERíA lSS

ellos toda sospecha de traición, baútizando muchas logias con


los I10mbres más propios par adular a los pÍ"íncipes. He ahí
un ramillete de [Link]: "Federico de la Fidehiad Ascania",
"Guillerm~ de la Fidelidad Prusiana Oriental", ~'Federico
Guillermo de la Aurora", "Federico Guillermo de la Justi.::ia
Coronada", "Luisa de la Hermosura Coronada", "Gu:llermo
de la Justicia Radiante", "Hohenzollern fiel y constante",
- "Federico Guilermo de la Verdad y Fidelidad", y así muchas
otras por el estilo. Sin embargo, eso no impedía que las
logias alemanas mantuvieran estrechas relaciones con las ita-
lianas y aun con las francesas, que despreciab:m profunda-,
mente a los príncipes alemanes. Más tarde tendré oportunidad
de decir algo sobre la actitud de las logias en la gran guerra.

EN AUSTRIA.

. Por ser una nac:on de etiqueta católica, en Austria, tal


vez ll}ás que ninguna otra nac:ón ha estado expuesta a los
fuegos de la Masonería desde la Revolución Francesa hasta
el final de la Gran Guerra, que terminó con ta destrucción
de la monarquía austríaca, antiguo designio de la Masonería.
La calma revolucionaria que sucedió a la formación del im-
perio alemán bajo los reyes de Prusia, desmembrado del im-
perio austríaco, se explica en parte por haber consegu:do las
logias· alemanas, con ese cambio político, una buena parte de
lo que se proponían en contra del catolicismo. Pero es justo
advertir que ha sido la Masonería extranjera la que ha estarlo
empeñada en destruir el imperio austríaco. En el país mismo
parece qUe la Hermandad contaba con pocos adherentes.
Al hablar de la guerra mundial habrá ocasión de refe-
rirse de nuevo a Austria, a propósito del crimen de Sarajevo.
156' JosÉ MARfA CARDENAL CARO It.

71. ~ Su acción en Rusia.

Ha tenido diversas alternativas de tolerancia' y de pro-


hib:ción bajo el gobierno de los Zares sin que por eso dejara
de trabajar ocultam\!nte hasta el estallido de la revolución qt1~
derrocó ese Gobierno.
, ¿ Ha intervenido en esa revo'ución y en el desastre tmi-,
versél!l que ha venido con la tiranía bolchevique y que la,
caracteriza hasta ahora? '
V oy a dar a los lectores dos indicios 'de que la Masonerí.
ha sido el instrumento de esa revolución que, si aCubó, con
un despotismo, fué para sustituirlo por otro incomparable-
mente más tiránico, maléfico y criminal: El primero es 1«
realización del plan señalado en "Los Protocolos de los Sabios
o Ancianos de Sión", que, auténticos o no, son un plan pro:"
fético que se cumple a maravilla y que contaba con la Maso-
nería como un instrumento. Un ejemplar de la edición de
1905 de "Los Protocolos" fué depositado eh el British Mu-
seum de Londres el 10 de. agosto de 1906, es decir, más de
diez. años antes que comenzaran a desarrollarse los aconte-
cimentos que son la realización de aquel plan. La relación
de la Masonería con sus autores resalta en él a cada paso:
"¿Quién y qué cosa puede destruir una fuerza invisible? Y
esa es, precisamente, nuestra fuerza. La Masonería entera
sirve de pantalla para nosotros y para nuestros propósit~B;
pero el plan de acción de nuestra fuerza' y . su misma sede
'central permanece un misterio desconocido para todo el pue-
blo" (Prot. IV). ¿ A qué propósito entonces hemos inventado
toda esta política y la hemos ins:nuado en la mente de los.
~entiles, sin daries ninguna ocasión de examinar su, signifi-
cado oculto? ¿ Para qué, ciertamente sino para obtener por
un medio indirecto lo que para nuestras tribus diseminadas
ei inalcanzable por un camino directo? Esto es lo que nos
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 157

ha servido de base para nuestra organización de la masonería


secreta que es desconocida y tiene miras que ni aun son sos-
pechadas .de ese rebaño de goyim (gentiles), atraíQos por
nosotros al ejército de exhibición de las logias masóni~a,;,
cOlJ el fin de arrojar polvo a los ojos de su camaradas" (ProL
11. The Cause, 95). '
El plan de los "Protocolos" es la rui11a de los pueblos,
para establecer sobre ellos la dom:nación judía. Ved cómo
Lord Churchill describía en noviembre 5 de 1919 la ejecución
de ese plan, hablando· en la Cámara de Inglaterra: "Lenín
fué enviado a Rusia pot los alemanes, del mismo modo que
se envía una redoma con cult:vo de tifus o de cólera para
derramarla en una fuente que provee de agua a una gran
ciudad, y lo ha realizado con espantoso acierto. Apenas lle-
~ado comenzó a hacer señas con el dedo acá y allá a personas
oscuras, en seguros detretes, en Nueva York, Glasgow, Berna
y otros países y juntó a los espíritus dirigentes de la secta
formidable, la secta más formidable del mundo, del cual era
sumo sacerdote y jefe. Cón esos espíritus a su alr_ededof, se
puso a la obra con habilidad demoníaca, a despedazar toda
institución básica del Estado Ruso. Rusia fué echada por
tierra; Rusia tenía que serlo".
Ahora bien, en The Cause, en la obra de Mons, Jouin, .
I acerca. de los' "Protocolos", en la de vVitchI., se dan los
nombres de todos ;los judíos que han estado en el gobierno.
del· Soviet y con ello se manifiesta que los judíos están rea-
lizando su plan, para lo cual contaban con la Masonería como
servil y ,ciego instrumento.
El otro indicio de la participación de la Masonería en
la Revolución y trastorno actual de Rusia es una carta atri- .
b!1ída en "Le Diable au XIX Siecle" (1896) a Alberto Pike,
"Soberano Pontífice de la Masonería Universal", asistir!o
por los d' ez Ancianos. de la Gran Logia del Supremo Oriente
de Charleston, al muy ilustre José Mazzini, fechada el 15
158 JosÉ MARíA CARDENAL CARO R.

de agosto de 1871. Lo mismo que he dicho del anterior docu-


mento digo de éste: Auténtica o no,· la carta se ha pubrcado
con suficiente· anterioridad a los acontecimientos para ser
una' invención acomodada post factum. Su publicación está'
catalogaria en el British Museum de Londres y el plan a1n-
buído a. Pike está también en extracto en "Le Palladisme"
de Margiotta, p. 186, publicado en 1895. Es un plan para
destruir el Catolicismo, arrojar a'l Papa de Italia y obligarlo
a buscar refugio en Rusia; y entonces, cuando el imperio
autócrata hubiera llegado a ser la ciudadela del Cristianismo
Papal, "Nosotros, corttinúa el autor' de la carta, desencade-
naremos á. los nihilistas y ateos y provocaremos un cataclismo'
social formidable que demostrará claramente a las nacion,~s
en todo su horror el efecto de la incredulidad absoluta, madrc
del salvajismo y del más sangriento desorden. Entonces,·~por
doquiera, los ciudadanos, obligados a defenderse a sí mismos
contra la loca minoría de revolucionarios, exterminarán a
esos destructores de la civ:lización y la multitud, desilusio-
nada del Cristianismo, cuya alma deísta estará 'hasta esé mo-
mento sin brújula, sedienta de un ideal) pero sin saber dónd<!
rendir su adoración, recibirá la Verdadera Luz, por la uni·
versal manifestación de la pura doctrina de Lucifer, sacarla
fnalmente a pública luz, manifestación que resultará del ge-
neral movimiento de reacción que seguirá la destrucción del
Cristianismo y del Ateísmo, ambos vencidos y exterminádos
al mismo tiempo" (The Cause, 77 y sgs.). Pike era Lucife-
riano. La parte del plan relativa al Papado ha fracasado,
como han fracasado en tantas ocasiones históricas los intento~
y planes del poderío humano contra el Papa. La triste reJi-
zación de la segunda parte del "cataclismo social formidable",
. no hay en nuestros días quien pueda ignorarla. Los revolu-
cionarios rusos nO han hecho ni hü.cen más que ejecutar un
plan. trazado muchos años antes por uno de los Supremos
Pontífices de la Masonería. ¿ Se puede negar la parte que ella
tiane en el "cataclismo social formidable"?
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 159

72. - Su acdón en II¡alia.

Se puede decir que 'Italia fué, durante 'la mayor parte


del siglo pasado y debido a la acción d.e la Masonería y de
- las sociedades secretas afines, un gran volcán en constantes
erupciones y ag:taciones. El Vizconde de Alincourt, en su
folleto "La Itolia RojaJJdice que uno ,de los primeros qtt~
organizaron la Masonería en Italia [ué Lord Byron, el fa-
moso poeta, ateo y excéptico, que tenía odio al Papa, contra
el cual el mismo Napoleón acab:lba. de estrellarse en medio
de su gloria: "Tomando, agrega, t'ada suerte' de formas in-
tangibles y ligadas por horribles juramentos, esas ~ociedades.
secretas, asociadas para el crimen, declararon una guerra
de exterminio, no sólo a los tronos 'y a los altares, sino ;tI
orden social todo entero. Formaron tribunales invisibles pn
que se decretaba sin piedad la muerte de toda persona que
les hacía sombra ... "
En 1834 los revolucionarios escogieron por jefe a Maz-
zino, que estableció en Suiza el centro de su acción (éste
había sido expulsado de Francia a consecuencia de tres ase-
sinatos). Se propuso la revolución en todos los Estados de
Europa e hizo extenderse por toda ella la institución qUe,
con el nombre de La leven Italia, lo tenía por jefe.
"La Italia entera, continúa D' Alincourt, fué envuelta
en una red de traiciones-y de perversidad; los asesinatos po-
líticos fueron ordenados ... Las revoluciones están de moda"
(Eckert, n, 213, sigs.). Por medio de Congresos Científicos,
celebrados en um u otra ciudad, por medio de círculos se
propaga la revolución hasta llegar' en 1848 a derrocar aPio
IX, el Papa' más popular y más! benigno. Repuesto en su
trono poco después, gracias a la acción combinada de las
potencias católicas,- especialmente de Austria, de Francia
y de Nápoles,"siguieron las conspiraciones, hasta ejecutar ese
160. Josi MARfACARDENAL CAR(;) R.

punto del programa masónico". La revolución ha ido a Roma,


dice en La Rivista della M assoneria Italiana un H.'. ateo,
p,ra combatir al Papa frente a frente ... ' ,para dar a ia
Masonería proporciones gigantescas' en el corazón mismo de
Roma, la capital del universo. Ahí ella atacará sin piedad las
religiones que tienen como punto común la creencia en Dios
y la :nmortalidad del alm3". Francisco Crispi, el Ministro de
Humberto declara a su vez: "Hemos ido a Roma para echar
a tierra ese árbol dieciocho veces secular del Catolicismo".
Adriano Lemmi, Sumo Pontífice de la Masonería Italhn3.,
env:ó en 1887 a todas las logias italianas una circular en
la que les dice: "El aniversario del 20 rie septiembre, del día
en que Romá llegó a ser capital de Italia y en que ha sido
derrocado' el poder temporal del Papa, toca exclusivamente
a la Masonería. Es una fiesta pura y simplemente masónic'l,
puesto que marca la fech1 de la llegada de la Masonería Ita-
liana a Roma. fin qae ella se proponía desde tantos añoS'"
(Cit. por Margiotta, A. L., 8283).
Sería :mposib1e dar en pocas páginas el trabajo político
que la M3s0nerÍ1 italiam. no ha cesano de hacer después de
su lleg-ada triunfal a Roma: pero de él dará alg-una idea la
sigu:ente plancha secreta. dirig-i ñ 3 a torios los Venerables por
el Gnn Oriente del Va1]e del Tíber, firmada por Adriano
Lemmi, el 10 de octubre de 1890:
"A los' Hermanos de las Venerables Log:as Ita·lianas.
"EI edificio que los H rrmanos del mundo entero están
en camino de elevar, no podrá ser declarado construído CO!l
solidez, mientras los Hermanos de Italia no hayan dado ~ la
humanirlad los escombros de 'la Institución del gran enemiin.
"?\T uestra obra se perSifTlle con actividad en Italia, y el
Gran Oriente del Vall~ del Tíber ha por1irio, en el aniversa60
de 1789, procl~mar que las leves en Italia se elaboran a la
luz del espíritu de la M1sonería' Universal. V~mo5 a anlicar
el escalpelo al último refugio de la superstición, y la fidelidad

-'
EL MISTERIO .DE LA MASONERÍA 161 •

del Hermano 33 Q que está a la cabeza del poder poIíti~o_


(Crispi) nos sirve de garantía segura de que el Vaticanu
,caerá bajo nuestro martillo vi'vificante".
"Pero para que este 'trabajo no tenga tregua y no pierda
ninguno de los beneficios qúe de él espera la humanidad, es
indispensable que en· las próximas elecciones políticas entren
en la Cámara Legislativa al menos 400 Hermanos. En la
Legislatura actual son 300. Ese número no basta para el'
trabajo futuro ...
"La' Logia del T·íber, adhiriéndose a las numerosas lo-
gias italianas, ha podido obtener que su Venerable Crispi
prorrogase la disolución de la Cámara, a fin de que nosotros
pudiésemos arreglar juntos las listas de nuestros candidatos
a la representación nacional. ..
"Los Hermanos de las diferentes logias obrarán, pues,
cerca de los Prefectos que nos perteneGen en su' maY9ría.
'cerca de los Consejos Departamentales yde las personas in-
i 1uyentes por el triunfo de nuestras candidaturas. Qui(n·
haya cooperado a la difusión de la luz 'vivirá de la luz. Es
men,ester poner en lit 'imposibilidad de hacernos daño a los
sacerdotes, a los diarios de las tinieblas y aun a los irregulare:;
que han atacado, durante la legislatura actual, a la Masonería
bajo pretextos fútiles, tales como la cuestión de los tabacos
o la de nuestras influencias. Y aprovechamos esta circun~­
tancia para recordar que son legítimos los medios que nos
permitan hacer dinero con' el fin de sembrar una propaganda
fecunda, y, respecto de nuestras influencias a las cuales el
Gran Oriente no debe renunciar, que las hagamos valer siem--:
pre en favor del interés supremo de la Orden.'
"El Gran Oriente invoca el Genio de la Humanidad, a
ÍÍn de que todos .los Hermanos trabajen haciendo el últim¡).
esfuerzo por dispersar, las piedras ,del Vaticano para cons-
truir con e1Jas el templo de la Razón Emancipada ... "
162 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R.

Aclriano Lemmi,' 33Q Delegado Soberano Gran Come'l'-


dador" (Margiotta, A. L., 196-197) .

Acerca de la parte que tuvo la Masonería en la entrada de Ita:ia
en la Gran Guerra. tomo de Wi'chtl estos datos: El 6 de septiembre
de 1914 el Gran Maestre Ferrari envía una circular para indicar a
la Masonería Italiana la actitud que debía observar en adelante:
"Italia debe entrar en la guerra y entrará tan luego como se prc'
sente el momento - oportuno: mientras tanto, los hermanos deb~n
agitar en la forma más enérgica la conciencia nacional y educar ai
pueblo para la guerra . .. "
Pocos días después, d 13, tuvieron lug¡ar, las primeras manifes-
taciones ruidosas ,en Roma, en las que se exigía' que Austrip. perdiera
Trieste y Trento, Orador principal fué el H ... Civinini.
El 20 del mi,mo me's, una circular secreta de la Logia de Milán
expresa la convicción de que la guerra traerá el mayor triunfo':.I la
Masonería: una época libre de tronos y altares; los principios masó-
'1'C'OS oehen triunfar por doqUIera.
El 20 de octubre. las manifostacinnes callejeras se repiten en
todas partes; preparadas por la Masonería.

"Vittoria" escribe a principios de marzo de 1915: "Los que desde
1870 se emp,eñan en la disolución del Estado nos quieren arrastnlr
a una guerra que procede de la Masonería, la cual recibe sus órdenes
d¡- las Lo¡( as de París y de Londres".
La Masoner'a ,esparció el terror entre lós hombres independien'
tes: G:olitti temía por su viela; el Gen, Pollio, enemigo de la guerra,
m11r:ó repentinamente en {;ondiciones m'steriosas que nunc-a &e acL¡-
raron.
La agitación pro guerra llegó a su apógeo el S de mayo de 1915,
con ocas;ón de las fiestas gar:baldinas. en Quarto. oerca de Génova,
D' Anunzio pronunció el discurso pr:ncipal; las 493 logias de Itaha,
obedeciendo órdenes el el Gran Mae,tre, tomaron parte en "ellas en'
vianda diputaciones con sus estandartes.
Antes de las tres semanas se produjo la decÍara{;ión de guerra,
. 'Si alguno dudare que ella 'fué principalmente la obra de la Masonerí:t,
lo convencerá fácilmente la afirmac'ón del Gr .. , M ... Ferrari,hecha
el 24 de mayo de 1916, primer aniversario de aquella decIaraci.ín:
"La oec1araC'Íón de la guerra se produjo en virtud de un decreto del
• Gral). Oriente de Italia" (Wichtl, p. 220).
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 16J

73. - En E!ipaña y Portugal.

En el tomo III de los "Heterodoxos Españoles", de


Menéndez y Pdayo, se lee una descripción capaz de darnos una
idea de la acc'ón de la Masonería en España hasta la fecha
, de la composición de esa obra. Su lectura será muy intere-
sante y provechosa para todos. El autor, después' de recordar
en pocaS palabras la conspiración uni,versal de los tron '~~
cóntra la Iglesia, de la cual las primeras 3J'íetimas fueron los
mismos soberanos, nos da a conocer las relaciones que tuvo
con los enciclopédicos franceses el Conde de Aranda, quien,
después de destruir, a golpes de calumnia y de injustísima
violencia la Compañía de Jesús, se lisonjeaba de matar tam-
bién a la Madre, la Iglesia Católica,
El rey José, el Rey Filósofo,- como se le 1)amaba en las
logias, inauguró en -España la guerra a la 'Iglesia y el de~­
pojo o desamortización de sus b'enes, como se la llama, par;l
no darle su propio nombre de rapiña. Los franceses' multipli-
caron en España las logias y, con ellas, la semilla no sólo de
la impiedad, sino también de las revoluei,ones y motines que
no han cesado a:1!í s:no en el último cuarto dei siglo pasad,},
si es que no' tomamos en cuenta las que terminaron con hi
pérdida de las colonias ultraoceánicas que aún se conservabclll
y en las cuales tamb¡"én fué gran -factor el antipatriotismo
"masónico.
En las Cortes de Cádiz la Masonería había desempeñado
un papel importante, llegando hasta pagar las turbas que
-asistían a las galerías;' para hacer triunfar los proyectos
adversos a la re¡:gión. Desde 1814 se envuelve, por decirlo
así, en la capa del liberalismo y multiplica sus logias y, con
dlas, la "aritropofagía de carne clerical, que de~de entonces.
dice Menéndez y Pelayo, viene aquejando a nuestros partidos
liberales, con risa y vilipendio de los demás de, Europa, donde
.164 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R,

ya estos singulares procedimientos de r:eg~neración política


'van anticuándose y pasando de moda" . (Het., Esp., Iir, 458),
"En 1814, el coí11ún peligro y el fanatismo sectario con-
gregaron a los liberales' en las logias del rito escocés, y bien
puede decirse que apenas uno dejó de afiliarse en ellas y
que toda tentativa para derrocar el Gobierno de FernanJo
VII fué dirigida o promovida o pagada por ellas", "Se cons· ,
piraba casi 'públicamente yen, varias ciudades y, 10 que es'
más curioso y da muestras de los hombres y' de los tiempo!,
aquéllos, "el jefe de la reorganizada masonería:, española vino-
a ser (mirabile dictu) el capitán general de Granada, Conde
de Montijo, el famoso Tío Pedro del lllotín_de Aranjuez,
revolvedor perenne ele las turbas, tránsfugit de todos los pÚ=-
tid~s y conspirador incansable, nada más que por amor ,,1
arte" (Het. Esp., III, 496).
El motín ~i!itar de Cádiz (1819), "vergonzoso e inca-
lificable, digno de ponerse al lado de la deserción de Don
Oppas y. ele los hijos ele Witiza . ,." dió el triunfo a los ~re­
volucionarios: Lo había preparado la logia de Cádiz, poder,J¿
samente secundada por el oro americano, de los ingleses )'
de los judíos de Gibraltar.
Desde entonces la pobre España siguió atormentada de
una fiebre de motines, que casi constantemente ardía en los
accesos del más sangrierito furor, tal vez ni igualados en parte
alguna, hasta acuchillarse a ,los niños'y fusilarse en un sol"
día a 300 prisioneros, como hizo 'el. Empecinado en Cáceres
y convertirse la Península en verdadero presidio suelto, ,entro-
nizada por todos los ámbitos la anarquía ~militar y popula-
,chera más feroz. "Instigadores de tan brutales excesos eran
las sociedades secretas, ya muy hondamente divididas. El
triunfo las hizo salir a la superficie y aun contradecir a 5'·1
nombre y objeto, dando toda la posible publicidad a sus
operaciones e influyendo ostensiblemente en los gobiernos,
cuyas candidaturas se fraguaban en las logias. La Masonería
EL MISTÉRIO DE LA MASONERíA 165
" '

había hedió la revolución' y ella recogió los despojos ; pero


¿ cómo había de poder contentar todas las ambiciones y 'pre-
miar a todos 'los suyos con pingües y honoríficos empleos ... ?
De aquí el descontento y al fin d cisma" (Id. 50¿~-505).
y por causa del cisma se organizaron, para mayor des-
gr~,cia de la Madre Patria, las sociedades secretas de "L'JS
Comuneros y Vengadores de Juan de Padilla", con sus toires
en vez ele, logias y S\1S Grandes Castellanos en vez de Grandes
Orientes, y' después aun, la Ventas de Carbonarios, impor,-'
tación italiana, y las Sociedades Patrióticas,
"Nadie sabe, a punto fijó, dice el autor citado, cuál era
la organización de las logias en 1834; perq en la conciencia
de todos estií, y Martínez de la Rosa 10 declaró solemnemente
antes de mor:r, que la matanza de frailes fué preparada y
"organ:zada por ellas'" (Id., 589-590).
En otra parte hago mención de esa matanza, de aquella
sangre, tan ferozmente derramada que "no sólo salpicó la
frente de los viles instrumentos que ej ecutaron aquella ha-
zaña, semejantes a lós que toda demagogia recluta en las
cuadras de los presidios, sino' que' subió más alta y se grabó
como perpetuo e indeleble estigma en la frepte de todos los
partidos liberales, desde los más exaltados hasta los más mo-'
deraclos; de los unos, porque armaron el brazo de los sicarios;
de los otros, porque cons:ntieron o ampararon o no castigaron
el estrago o porque le reprobaron tibiamente o se aprovecha-
ron de sus despojos" (Id., 595). y esa efervescencia, yesos
motines sangrientos, ,revolucionarios y políticos, forman gran
parte de la historia de España hasta 1875. Puede leerse su
resumen en la' o,bra' citada de Menéndez y Pelayo, cuyas afir-
maciones acerca de la Masonería, es justo advertirlo, 'van
con' sus comprobantes emanados mudJaS veces de autores ma-
sones. Puede verse también en. el tomo 21 de Espasa, pá-
gina .1 025 y' sigs.
En Portugal la Masonería no h,a sido menos fecunda en
166 JOSÉ MARiA CA~DENAL CARO R.


revolucione~ políticas. "Quien conoce íá España c~ntral en
aquella época, dice Menéndez y Pelayo, conoce también a Por-
tugal y puede adivinar su historia, aunque no la sepa: La
misma inexperiencia leg:slativa, el mismo delirio patriótico,
las mismas logias elaborando los mismos motines, las mis-
mas Cámaras dictando los mismos decretos y la masa del
pueblo tz.n indiferente allí como aquí, sin entender palabra
de aquella baraúnda y tan dispuesta a rec·bir. con palmas'
la reacción absolutista como a sostenerla flojamente a a ren-
dir el cuello a una turba facciosa, más fuerte por la audacia
y por los secretos lazos "que por el número" (Ret. Esp., HI,
541). . .
El juicio de Menéndez y Pelaya acerca de la influencia
masónica en las revoluciones políticas de Portugal es tam,
bién el del Profesor Bbrjas Grainha, en ,suh:storia de la
Masonería de Portugal, de 1733 a 1912: "La mayoría de
los hombres más importantes de las revoluciones' religiosas,
políticas y literarias del Portugal en los últimos dos sigIcs
eran masones". Casi todos los cabecillas en el golpe de Esta-
do de 1910 pertenecían a las logias, según el mismo autor
(Witchl., p. 104).
El señor Turnemont, del Gr. Oro Belga, en una reunión
del 12 de febrero de 1911,decía: "Os acordáis con orgu-
llo de la revolución de Portugal. En pocas horas cayó el
trono, el pueblo triunfó, se declaró la república; para el pue-
blo ignorante era como un rayo de' cielo sereno, mas nosotros, _
hermanos míos, conocíamos el secreto de ese glorioso aconte-
cimiento" (WitchL, p. 104-105).
Quede, pues, una vez más bien en claro, la cruel y ma-
n;fiesta contradicción que hay entre lo que la MasonerÍ3
dice de sU no intervención en política y la real~dad de sus
(,0nstantes, hechos_
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 167

74. - En Inglaterra.

"La primera aparición de la Orden en la escena políti-


ca, dice Eckert, fué en 1470. En esa época tomó parte en
las disenciones de las Casas York y Lancashire. ¿ Quién nO
conoce la ~erra deJa rosa. blanca y de la rOsa roja? De
éIla es de donde muchos autores masones sacan el or'gen de
las rosas lleva·das por los M~stros en signo de su· dignidad".
Sin embargo, también tuvo parte en la pacificación de am-
bas casas. . .
"Una segunda conmoción (1465) fuéparticularmente
su obra. El rey Carlos fué precipitado de su trono y mu-
rió en el cadalso. Las asociaciones masón'cas de esa época
tomaron el nombre de los 'puritanos y los independiertt.:s;se
componían del elemento científico burgués y fueron de gr:l11,
" auxilio a CromweIl para sus ejecuciones sanguinarias ... •
(Eckert; II, 50 y si gs. ) . .
Del valor .político de la Orden V:no el que los sobera-
nos unas veces se afiliaran a la Masonería y otras veces tra-
taran de hostilizarla; -
Después de 1813, en que se unieron los elementos ma-
sónicos antagónicos, según las ideas democráticas o aristo-
cráticas que profesaban y, gracias a esa concentrción, la 1h-
sonería de Inglaterra tuvo la d'rección de la Masonería uni-
versal, y su espír,itu políti"co revolucionario Se hizo sentir
no tanto en ese país, cuanto fuera de él, .en Europa y Amé-
rica, valiéndose hasta de la misma diplomacia inglesa, ya
que Lord Palmerston fué a la vez jefe del Gobierno y el Su-
premo Gran Maestre de la Masonería universal. "Bajo la ~
d'rección de Lord Palmerston, Ingla<terra declaró al universo
- asombrado que ella cubriría con su proteflción todo levanta-
miento democrático (revolución) y los hechos, muchas veces'
,repetidos en todas partes del mundo, apoyan esa declaración,
168 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

De ahí resulta evidente que el poder del Gobierno inglés


estaba todo entero en manos de la Masonería. Hemos visto
esa polít'ca nueva usad,!, por Inglaterra a veces -~on éxit.),
a veces sin él, contra el Brasil, Portugal, Holan'da y Bélgica,
wntra Rusia y Polonia, y finalmente contra Suiza. Hemos
visto la revolución trastornando a Italia, Cercleña y sobre
todo Hungría, bajo el impulso de Lord Palmerstón. Se.
llegó hasta tomar de Londres la din:;cción central de la
revolución e-úropea, consftuyendo allí .el comité de acción.
Hemos visto en el visconde de Alincourtcómo Lord Minto,
emb ,jador inglés, proclamó en pleno teatro la independen-
cia de Italia. Hemos visto aún que' M. Frenborn, agente
consularingl~s, 'pertenecía a la asociación mazzifi¡:ana 'de
Roma, que se reunía en el teatro Capránica dos veces por
semana y ¡:irep-lró e hizo ejecutar el asesinato de Rossi,
Ministro del Papa" I (E<;kert, n, 242).
En la obra "Les Auteurs Cachés de la Révolution Fran~ .
(aise", entre otros capítulos, tocÍas muy interesantes, hay tres
titulados, respectivamente "Los Agentes Ingleses"" "¿ De
dónde viene el dinero?" y "La Inglaterra ~y la Revolución",
en los cuale,s se ·manifesta que en la. revolución frances~.
obn de que se gIorh la Masonería y en la cual es increíbl~
la intervención de agentes extranjeros,. los agentes ingleses
eran' .los más numerosos'; que los bolsillos de' los agitado-
res p'ipulares se encontraban llenos de oro, en un tiempo
de pobreza general, oro QUe venía principalmente de Ingla-
terra; que -carla motín costaba muchos miles de libras, ~
que el gabinete br:tánico y las sociedades secretas inglesas
contaban con la ayuda dé la francmasonería francesa p1r,1
agravar la situación aflictiva del pueblo en Francia, pro-
mover motines y llevar ade'ante la obra destrtlctora de la
revolu<?ión, Todo .eso está comprobado' con abundante 00-
cumentació!1, aún diplomática.
'. i Y todo eso hace pensar en la facilidad con que cU3,I-,
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 169

qu:era- de . nuestros países, más pequeños y pobres que la


Francia, puede ser o tal vez ha sido ya vil jtíguete de Ir,S
manejos no sólo de un gobierno rico y poderoso, como el de
Inglaterra, sino afm de una simple sociedad secreta que cuen-
te con algunos miles de libras para agravar la situación eco-
nómica de un país, acapar"ndo sus productos o produciendo'
trastornos en el cambio; provocar con ello el descontento, .y
pagar a unos cuantos ag:tadores. que exciten a la revolución
como el mejor remedio de Ú;s males!
¿ Quién sabe si. la historia, que, a' los cien años está'
alumbrando con luz más clara aquel caos sangriento ·de Fran-
cia, no hará: otro tanto con nuestros países: américanos, de-
jando ver por un lado los negros manejos del extranjero que,
COn sus intrigas ocultas, y con su oro, labraba la mil]a na-'
cional y, pórla' otra, cuán antipatriótica y miserable ha sid¡;
la conducta -de los que se han prestado para: servir de ins-
trumentos y traicionar a esa misma patria ,en cuyo gobierno
quizás aún han llegado a encaramarse? .
Conste, entre tanto, que la. Masoneríá ha serv:do para
todo ello y que hace precisamente lo contrario de lo que
../
proclama.

75-76 -
-
Su acción en América.

No VOy a negar que la Masonería tuvo su parte en la


emancipación de la América, como la tuvieron muchos ele-
mentos patriotas que creían con sinceridad en la justicia de
leí. causa libertadora: Lo que' IlO quiere decir que con eso se
justifiquen todos ·los medios que se emplearon. El fin no jus-
tifica los medios.
Hago esta s~lvedad para que no se me ·tache de falta
de pa,triotismo o de falta de rectitud moraL
170 JosÉ "MARÍA CARDENAL CARO R.

La acción política de la Masonería en América ha si-


do muy efectiva y muy fecunda en revoluciones y motines,
como en Europa, yeso no sólo para alcanzar la indepen-
dencia, sino sobre todo, después de alcanzada, o para entro-
rizar caudiPos, o para derrocar partidos, ó para saciar Cl)-
dicias, o para llevar adelante su campaña en contra de la
Religión, especialmente en contra de la Iglesia Católica.
Por 10 que se refiere a Méjico, puede consultarse desde
luego a Menéndez y Pelayo, T. III,especia'mente p. 537" y
siguientes. Daré aquí una de las c:tas que trae, después d~
referir las luchas de las facciones yorkina y escocesa: "De
grado o por fuerza (escribe el Dr. Mora) sometieron (10s
masones yorkinbs) todos los poderes públicos a la acción o
influjo de asociaciones no reconocidas por las leyes y anula-
ron la federac'ón por la violencia que hicieron a los Esta-
dos y la necesidad imperiosa en que los pusieron de recono-
cerlo,s p~r centro único y exclusivo de la autoridad públi'Ca.
Los poderes públicos, el clero' y la milicia, fueron· todos,
más o menos, sometidos al imperio de uno y otro partido".
" "Toda la posterior historia de Méjico, sellada con la
sangre de "Maximiliano", continúa Menéndez y Pelayo, "está
contenida en esas premisas. Donde triunfa el 'espíritu fac-
c:oso, nutridor y fomentadOr de toda ambición desbocada,
puede esperarse la revolución artificial que consume, y ener-
va, aunque tumultuar:amente excite, al modo de los licores
espirituosos, nunca la evolución orgánica, interna y fecun-
da" (III, 540).
Es sabida la restricción de la' -libertad, no sólo religiosa,
convertida en verdadera persecución, a veces sangrienta, si-
no también política que h¡l imperano en Méjico hasta el oh
de hoy, aun a través del lárgo período del gobierno de don
Porfirio Díaz y del de guerras y revoluciones que han se-
guido a su ca'ída. La parte .de la Masonería en todo ello ha
sido manifiesta, e"stá en la conciencia pública, y los datos da-
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 171

dos antes, al tratar de su acdó!} anticatólica, lo 'compruebaa


suficientemente.
,Sería exceder lós límites de este trabajo' y del tiempo
de que dispongo el recorrer nac:ón por n~ción tóda la Amé-
rica' latina. El número de motines, revoluciones y guerras
ciiles de que es responsable la Masonería es muy granee,
a pesar de que aun no se h, escr:to toda la hist'1ria de esos
países. Hay much')s horrores de crueldad y tiranía debidos
a la iniciativa masónica o a los malos instintos de los go-
bernantes que ella ha colocado .Y sostenido como instrumen-
tos suyos, en el poder.
El que lea la hi8tor:a de las Repúblicas Americana:"
teniendo ,presente la observación de Menénelez y Pelayo qUt;
acabo de citar, y además ;1a estrecha relación que ha tenido la
Masonería con el Liberalismo, que ha servido a la Herm:tn-
dael d,einstrumento pJra ejercer su acción política con ma-
yor (fsimulo y ~xito más seguro, de lo cual algo diré luego,
tendrá ,1guna idea de la act17Jidad política' que ha tenido du-
rante el siglo de vida independiente que' llevan esos países,
¡La Masonerja no s'e ocupa en política! ¿ y, fuera de 'l<i gue-
rra religiosa, en qué otra cosa ha gastado mayores esfuerz')s?
A falta de historiilsparticulares, Espasa da idea ::lel
movimiento revolucionario que ha llegado a ser caracterís-
tico de muchas repúblicas americanas., Pero no estará de m;í"
recordar 'algunos de .los acuerdos tom',dos en el Congre C
,)

Mas. Internacional de Buenos Aires, trasm:tidos a 'todas las •


log:as de América que he dado en el número 58.
172 JOSÉ MARÍA CAlm1':NAL CARO' R.

77 . .....:.. ¿La Masonería no sabe de política


entre nosot os? ¿o ,sesir\~e de la polí-
tica como de su instrumento?

Sus estatutos y sus propagandistas y adeptos proclaman


que "La Masonería respeta t~nto la fe religiosa como las
- simpatíJs políticas de sus miembros:' (3), Y sin embarg'1, se
ve también realizado aquí el milagro que se observó. en Fran-
cia: que siendo, re'ativamente al resto de los electores, muy"
pocos los masoÍles, sin embargo, son muchos sus represen-
tantes en las distintas ramas del poder de la nación y en los
puestos públicos, como si la mayoría de los ch:lenos fueran
111"sones. Es COsa sabida de cuántos tienen contacto' con el
manejo político del paí.? Éstos saben también que no, son 103
méritos los que se toman encuen'ta para dar esa preferencia
a los mason~s, sino la ins:gnia del m:'ngil y las ór;:lenes' dé
las l('gias, órdenes mucho más respetadas que los acuerd'Js
del Gobierno. Eso está en la conciencia de los que conoc~n
a los hombres. i Ojalá me engañara! Los que hemos vivid"
algún tiempo en' Iquique. donde hay más facilidad para co-
nocer a los hombres, ¡sabemos muyb.iel1 cuánto ha v~J:do el
ser masón para ocupar altos puestos, y ser mantenidds E'U
todos los' órdenes del poder. al mi:;mo tiempo oue se hacía la
busca de adeptos' para la Masonería, pr~gonanclo q'úe la Ma-
'sonería es una asociación de beneficencia y que en ePa no
se trata ni de religión ni de política; cosa que se decía, por
supuesto, a los qúe man: fest ban temores o deséonfianza~.
mientras que a otros más prep:uados para recibir la verd'¡d
masónica se les prometía ayuc1arles a obtener buenos pue~7
tos. N aturalniente, los pue8tos, por muchos CJue sean, n') han
de aIc2nzar para todos. Debe ,pasar ahora lo qUe se cuenta

(3) Constitut. de la Gran Log}a de Chile, 1912. '


EL. MISTERIQ DE LA MASONERÍA 173

en_la revista de la Orden que aconteció en tiempos de Saa-


tao María, contado por 'Ull excmasón.
"Liegar yo al Ministerio y descargarSe ;~obre m~ una
lluvia de cartas, de tarjetas, y hast(J, de telegramas para pe-
dirme empleos públicos y col1~isiones, todo fué uno. M e
pediall LAS LOGIAS EN NOTAS OFICIALES para algunos de sus
miembros o para los parientes de éstos, me pedían los her~
manos para sí y' para los extraFíos. No se imagine qlte exa-
gero: h('sta para clérigos de vida un tanto airada me pidi¡'-
rOn ayuda. (¡ Honor para la Orden!) La mayor parte de la
correspondencia pri'Z!Qda que recibía era de masones, que sin
recapacitar en lo qu.e hacían, iban en camino de convertir
el Ministerio de mi cargo en. oficina de colocación de em-
pleadas públicos... Aquello era para '.:olver loco al Minis-
tro, y sobre todo, ·era .abusar . de la Masonería, era prorstituir-
18" ( "La Verdad", 15 ~nero 1921) ..
Es de tener lástima a: los señores Ministros cuando son
rriasones,sobre todo si ignoran' los consejos de, los 'jefes_ de
la Ordep: "Nuestr0S h~rmanos deben sostenerse mutuamen- .
te ... y tratar de panar todos los puestos que dan poder pa-
ra bien de la Orden".
Los qúe hemos vivido algún tiempo en Iquique,' podría-
mos refrescar en la memoria cambios dé' empleados o je-.
fes, horr:bles hostilidades para, con algunos, inesperados ,~
favores políticos para con otros. sin' que han habido otra
explicación que la iiltervenci.ón de las logias. Se porlríacitar
hechos y nombres; pero no 'debo herir a nadie. Mi propó-
sito es sólo dar a conocer la verdad. si fuera posible aún a
los mismos que han caído víctima [Link]ño inicial que 105
llevó a. las logias, es decir, la palabra dad'1. de que en ellas
se respeta torla relig~ón y t?da' opinión polít;ca. . .
Yo tainbién había llegado a creerlo tratándose de la po-
lítica y parecí'! confirmarlo el. hecho de que fuera masón
uno que otro caballero que nO pertenecía al partido radical,
174 JosÉ MARfA CARDENAL CAROR:

que .sirve de instrumento a la Masonería; pero ~l que co~'


nozca a los hombres verá que esos cáb3I1eros o están anula-
. elos o están dentro oe su pattido s:rvien~o a las inspiraciones
de la Masonería. y procediendo de acuerdo ,con ella en la
realización del programa anticristiano, que es su fin princi"
pal entre nosotros. Se suele oír en ciertos círculos esta fnse:
"Esto hay que arreglarlo por medio de la Masonería". Y hay -
en ver¿ad cosas que a .lüs ojos del profano no tienen más
remedio que un carce1azo, o algún castigo disciplinario. o
. suspensión. o pérclida de empleo, y sin embargo, una mmo
oculta, que WJ es la de Dios, las arregla, con asombro ele los
pobres profanos. y los culpables se ql1eran riendo de los cál1-
eljrlC's que pen',aban que podían regir con ellos las ·leyes ;)
sanc'ones pú~licas del país. .

78. - Sus máscaras políticas.

La Masonería, fie! a su consign;;t der secreto o disimulo,


no se presenta ante el [Link] político mostrando su propia
cara; la luz le h ce mucho mal, necesita disfrazarse y' pre-
sentar sus ideales o su programa envueltos en los de los paro.
fd'os políticGs, en cuyas primeras filas puede apClstar sus
_ miembros más habilidosos, encargados de ejecutar sus pla~
nes y cumplir sus órelenes. Con esa intervenci6n oculta de
;Ia Masonería se cbmprende el terrible álcance de' la frase
de D'Israe1i, el célebre Ministro inglés: ~'Los 'que gobierna~
el mundo no son los que parecen g0bernarlo, sino los que
operan tras dé bastidores". En el mismo hec'ho se funnaba· el
H.'. Blatin, diputado francés en 1,888, para gloriarse de ha c
ber organizado 'eh e! Parlamento Fr:,ncés un verdadero sin-
dicato de Francmasones,con el cual había podido obtener
cien veces intervenciones verdaderamente eficaces.
¿ En qué partidos, preguntará el 'lector; están los ageu"
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 175

tes de la Masonería? Un tiempo fué el partido liberal el


c-entro de sus operaciones. Desde allí sembró sus ideas y
preparó adeptos más avanzados que, no pudiendo arra.;-
trar a los extremos que se proponían al grueso del partido
-liberal, pasaron a formar un partido más avanzado; el ra-'
dical, dejando en sU pr:mer hogar a .la' gente nt;cesaria para
impedor la reacción e impulsar siempre hacia adelante a
los reacios y temerosos de novedades. Otro tanto ha suce" '
dido en el nuevo campo de operaciones: las ideas han ger-
-minado; los principios de orden que profesaban los funda-
dores del partido radical, a muchos parecen ahora añejeces
conservadoras y tiran hacia el Sacia1ismo, Comunismo, Bol-
chevismo, etc. Aquí están los HH.·. más avanzados, . el res-
to en el partido radical, las reservas pesadas, en el liberal.
Demás está decir que los hermanos se han infiltrado en gran
número en los otros matices políticos del liberalismo al bol-
chevismo y, sin duda; no han faltado algunos-que aun_ se han
afiliado al p~rtido conservé\.dor.
Explicación y prueba de 10 dicho es el esfu'erzo con que .
las log:as h"n organizado la propaganda y el partido libe-
ral durante el siglo pasado y su empeño por infiltrar sus
ideas aún en el mismo clero. La libertad, el liberalismo, pa-
labra de sentido ambiguo, que puede acomodarse al grito de
-Lucifer qUe se rebela contra Dios, como a la protesta de
San Pedro que declara querer obedecer antes a Dios que a
los hombres, como es su deber y sU derecho, fué el grito de
combate hábi;'mente escogido por la Masonería "Habría sido
imprudente combatir a cara descubierta, decía Federico de
Sidow. Propag-ndo la libertad del pensamiento y el .senti-
miento de la independencia era como se debía tratar de echar
por tierra el monumento gigantesco elevado por la ambición.
A la sombra de la autoridad misma la MasonerÍ:l traha iaba
en la gran obra que se le había confiado" (Eckei\, I, 209-210).
Los boletines oficiales de la Masonería Belga manifies-
176 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

tan la preocupaclOn constante que el Gr. Oro ha tenido por


e! partido liberal, como que encarnaba sin que los profanos
se dieran cuepta, su vida y actividad política, según su. pro-o
pia declatacióq: "El Partido Liberal, que es' la expresión
profana, de la. Masonería, debe sacudir su pereza. Su momen-
táneo letargo es débido a la falta de precisión de su progra-
ma. Es menester limitar éste a un corto número de cuestio-.
nes ..... " Así hablaba el H.'. Guequier en tenida de 25. de
Enero del Gr. Oro de Bélgica. Las logias de ese Gr. Or.·",
en su anhelo por destruir el' cristianismo, comunican al par-'
ti do liberal unión, fuerza y dirección. En ellas "se maduran
las ideas ,liberales", "se preparan las sesiones de un Con-
greso liberar'; en ellas solamente "es posible una entente en-
tre los jefes del liberalismo". En ellas es donde se prepara
el programa de la separación de la Iglesia y ,de! Estado" rle
"la instrucción laica, obligatoria y gratuita", ,la "supresión
de la Legación ante e! Vaticano", del presupuesto del culto,
la implantación del [Link], etc. (4). •
. En el Congreso Mas. de Milán, celebrado en 1881, el
VIII voto del Congreso fué el siguiente: "El Congreso deci- .
. . de que hay lugar de organizar secretamente las fuerzas libe-
rales de Italia y que l~s logias deben esforzarse más que nun-
ca para que la mayoría de la representación nacional del Par-
lamento sea ganada para la Francmasonería". El X voto
agrega: "En fin, el Congreso decide que, por-la iniciativa rle
la autoridad Masónica se procederá a la,.< formación de un
gran partido anticlerical, sin distinción de opinión política~
y cuyo fin será combatir y destruir el c1erica,lismo por todos
los medios, cualesquiera que sean" (Marg., 146).
Se comprende ahora' por qué, cuando· hay que hacer
alguna llamada a campaña antirreligiosa se hace ennómbre
de las ideas y principios liberales. La Masonería se avergüen-

(4) F. M. B.

EL MISTERIO DE LA MASONERíA 177
'/

z;¡, de su propio nombre.' Cuando nuestro Presidente volvÍ:!


de Europa, en 1925, la Masonería bonaerense constituyó~ un
Comité Liberal, para que organizara la recepción' popular.
v le diera la bienvenida. Por-medio de ese Comité "todo el
~lemento liberal argentino ha rendido pleito homenaje" al se-:
ñor Alessandri. Éste, por su parte, hizo en tal circunstancia
declaraciones muy terminantes sobre su próxima actuación
en el G<;>bierno, condensadas en esta promesa formal: "cum~
plir con sus principios masónicos y liberales, cimentando en
eUos la grandeza yel brillo de la 'Patria" (Cad., de
Unión ('5) Abril y Mayo).
Quisiera no haber escrito estas líneas; siento en mí, inis-
mo la confusión que ,sentirán muchos caballeros serios que
se hán gloriado de su liberalismo y' que, sin saberlo ni' que-
rerlo, han estado siguiendo las direcciones de un poder' ocul-
to e insospechado por ellos. Los que han sido instrumentos
conscientes de ese poder reconocerán también que más' noble
y más leal para con sus correligionarios habría sido traba-
jar y combatir a cara ,descubierta.
La concentración política de las' fuerzas anticlericalr?s,
es decir, la dirección no só'o del Partido Liberal, sino tam-
bién del Radical, Derpó[Link] i Socialista, ha sido tambié:l
objeto 'de preferentes atenciones del Gr. Or.·. Belga: "El
. Partidó [Link], bajo el irresistible empuje del movimiento
democrático, es arrastrado hacia una nueva orientación po-
lítica y económica. Eri la Masonería es donde encontrará su
gúía y su firme apoio" (6).
1,'

-(5) Cadena de, ·'Unión, "Organo de la Masonería Unive',sal y de


pro}aganda liberal". En Colombia, el Partido [Link]'/ha impuesto a
sus', miembros un pr:ograma de hostilidad a 'la religión, qi.!(~ es él de
la' 'misma' Francmasonería, según 10' ha: denunciado' el Episcopado
(Rev;·,1nt,.des Soco Secretes, 1925i NV' 28,'p, 145).
(6) Bol. del Gr. Oro 589(}-91, p. lOS, F. B. 148..
178 JosÉ MARíA CARDENAL CARO R.
"
En~ el Convento del 23 de febrero de 1902, eISer=-
nísimo Gr. Maes. Gustlvo Royers, decía en su d:scurso de.
, apertura: "El Gr. Oriente ha decidido organizar la reunión
de este día para continuar la misión que se le ha asignado., .
, "La primera decisión ha sido reunir a los masones de
los- diversos partidos políticos, coa 1TI0tivo de las últimas
elecciones legislativas. La Frat. Mas. ha hecho darse la
mano a los masones. Esta iniciativa ha sido coronada por el
exito ... " (F. B., 163).
La afinidüd de la Masonería con eh partido radical ha
sido rlemasiado manifiesta t'ntre nosotros. Las preferenc'á~
del . partido en las decciones y en el reparto de los puestos
públicos, si. no del todo, casi exclusivamente la han tenido
los hermanos, con poca ventaja para el país y con menos
honra para el Partido. '
La intervención de la Mas.'. en la d:rección del Partirlo
Demócrata la han denunciado por la prensa los mismos de-
mócratas que han conservado valor e independencia para
hacerlo.
Para evitar ,repeticiones, después, Dios mediante, haré
ver el contacto de la Mas.'. con los partidos extremos.

79. - Dominio político sobre los afilia-


dos.

El autor tantas veces citado, Copin-Albancelli, dedica


en su libro, Le Pouvoir Occulte, un artículo a los medios
de coerción de que dispone la Masonería para mantener a
los diputados, senadores y ministros francmasones en la, dis-
ciplina masónica. Siento no poder darlo aquí; pero por él
se ve que no hay medio: o el político obedece a la sugestión
o mandato de las logias o cae en ,la nada de donde las logias
10 han levantado.
EL, M~STERJO DE],-A MASONERfA: 179
Michel, 'en su libro "La' Dictature de la Franc-Ma(onnl!-
rie sur la France", ~onsagra también otro artículO en el cual
se yen las declaraciones del organo' oficial de la Masonería
wbre el mismo asunto, Daré una o ·dos 'muestras: "Los Par-
lamentarios Franc'masones; que son en .cierto mldo unaema-
nación de la Orden, deben quedarle tributarios durante ';l1
manr1ato. .. H y' para ellos una necesidad de tomar com~
direcciones los trabajos de la: Asamblea general en 10 qL1e
tienen (le parlamentario; en toda circunstancia de su vid.l
política tienen la obligación de plegarse a los principios que
"nos rigen" (Convento,. Gr. Or., 1923, p. 365). •
"Deben, en el seno del Parl'mento, formar grupos que
úbren de la me-jor manera en bien de los intereses de la
Masonería" (C~nv. Gr. Or., 1923, p. 365).
El Gran Oriente 'de Belgica ha afirmaelo ca,tegórica-.
mente "el derecho' y el deber de las 'ogias de supervigilar
los a~tos de la vida pública de 2qneJlos de sus miembros que
ellas han. hecho entrar e~ .las funciones políticas,. el deber
de pedir explicaciones... el deber de' a~eptarlas con' bene-
volencia cuando son ~atisfactorias, oe reprimir, s: deían que
desear, y aun oe cortar del cuerpo masónico a los mieIl!b:-os
que han faltado grave y voluntariamente a los deberes que
su cual:dad ele masón les impone, sobre todo en su vidapú-
bEca" (Copin, P. O., 132).
i No deja de ser envidiable la libertad de que gozan en
la Masonería los hombre;; públicos!
y para que no se CFea que en Estados Unidos, donde
hay tanto masón, se piensa de otra manera; terminaré este
artículo citanelo algunas palabraspronunci~.das por Mr . Me-
rritt, Gran Maestro ge Ceremonias y Gran Maestro, en su
cO!ltestación al brindis "El Gran Consistorio' de California":
"Nosotros sostenemos que ningún hombre o corpor~eión de'
'hombres tiene el derecho ge influenciar nuestra conducta po-
180 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

lítica. N o reconocemos partido. Votamns. según los principias


de la Masonería del Rito Escocés, y el hombre que pertenece
al Rito Escocés y no lo hace así, viola toda obligació,)t, [Link]
La primera hasta la trigésima tercera, cada una de ellas"
(Preuss., A. F., 284).
-No haré comentqrio sabre la patente contradicción qUé.
está bastante clara entre la primera' afirmac}ón y la última.
Lo dicho basta y sobra para qtle el lector pueda juzgar
de la sinceridad "honradez de la Orden Masónica en 10: que
toca a la polífca' y a sus afirmaciones de prescindencia. ¡Y
... las primeras víctimas de sttS engaíiosson siempre sus propios
adeptos l' Y, como se ve, son engaiios evidentemente 'inte:¡-·
,ionales.

.
CAPITULO IV

LA MASONERIA y SUS IDEALES ,DE LIBERTAD,


IGUALDAD Y FRATERNIDAD. NUEVA FALSEDAD.

80. La iibertad masónica. - 81. Libertad política Y'libertades civiles.


82. La igualdad masónica. -- 83. La fraternidad masónica. -
84. Fraternidad dañosa a .la justicia y al ejército. ,- 85·. Las.
mejores muestras de la libertad, igualdad y fraternidad masó'
nicas. - 86. Lo que la Masoner' a anhela entre" nosotros. - 87:
El humanitarismo masónico.

80. - La libertad masónica.

Como al hahlar de los fines de la Masonería, ella hac~


alarde de batallar por los' ideales de .la libértad, igualdad y
fraternidad. V éamos qué hay en . eso· de sinceridad y ~le
verdad. .
Ya sabemos que para la Masonería l~ libertad es fa
independencia absoluta de toda autoridad, sea la de Dios,
sea la del rey, sea la }le la Iglesia, o del padre, del esposo.
etc., "Vos seré·is libre,dice a su adeptos, si sois soberano, si
sois sacerdote, rev v dios, si. sois el adorado como el adorador
del templo". Es I~.~ntigua promesa de la serpiente a, nuestros
padres (Benoit, F. M., 1. 10) . .
"
182 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO. R.

Semejante libertad es la revuelta, la rebelión contra to'da


autoridad. Si dguno creyere que hay en esto ~[Link]ón, no
hene más que leer las declaraciones de autoridades masóniéas
ya citadas. Hay que darse cuenta también del simbolismú
masóniC8 y de los discursos rituales, para comprender tQrla
la profundo dad" de ,la libertad masónica. Esos datos pueden
verse en Benoit (La F. M., 1. 7)~
Cualquiera podría creer, después de leer esas r1eclara-
ciones- de la Masonería y de saber el continuo alarde que
hace de esas palabras, libertad, liberalismo, que esa insÚución
dej1 mucha libertad a su adeptos. La verdarl es torJo 10
contrario. Es cierto que en el sentido del libertinaje y de la
lice,ncia de costumbres hay muchos que han apréndid,? y
practican la libertad masónica, viviendo sin Dios ni!ey,
como tantos otros que no SOn masones. La diferencia está' en
que unos lo hacen por principios y por flaqueza; los demás
sólo por flaqueza, Pero no hay tiranía igual a. la tiranía
masónica. Yo tnismohe oído decir a masones que sufren
la presión que se les hace en las logias, aún contra sus.
conveniencias comerciales; he oído de otros que quieren
recobrar su libertad, retirándose de las logias; he 11eg-ado a
~.aber que' c1,lando un hermano se ha tomado la libertad de
ir a la iglesia p·or. satisfacer quizás su curiosidad. luego tuvo
la visita de otro hermano, para tomarle euentá de lo que
había hecho. Estoy viendo que iniciarse un hermano y per-
der su libertad religi?sa es la misma cosa; porq~e no puerTo
suponer que personas serias que vienen a misa el Domingo
pierchn inmerliatamente su fe desne la inic:ación, cuanrlu
todavía. no se han dado cuenta de la apostasía que aquella
ceremonia significa.

EL l\1ISTEiuo DE LA MASONERíA 183

81. - Libertad político y libertades ci-


viles.
En cuarito .a, los político,s, por 10 qUe se ha dicho poco
antes, se puede ver que son todavía menos libres que los
demás ciudadanos. Basta, recordar las decisiones del Gr~n
Oriente de Bélgica y la conclusión a que llega, que ((es me-
nester ser sever.o e inexorable contra, los que, rebeldes a las
advertencias, llevan la felonía hasta apoyar en la vida po-
lítica actos que la Masonería combate con todas sus fuerza;;;,
como contrarios a sus principios, sobre los cuales no puece
ser permitido el transigir" (Copin, P. O., 132-133).
Ahí tenéis, pues, al hermano masón, que no tiene siquie-
ra aquella libertad de que goza el último de los ciudadanos;
que ha renegado de la infalibilidad de la Iglesia para reco-
nocer una infalibilidad que no sabe dónde está ni ~e dónde
viene. MientrüS el profano obedece a autoridades legítimas,
visibles, y a leyes que conoce, el Hermano está expuesto a
ser manejado como el niño, pequeñuelo, según el capricho
de esa dirección oculta que, como se ha 'visto, en Francia
lo pasó jugando a la política, 'haciendo adorar y' derrocar
sucesivamente a los jefes de la nación. Por algo se,le obliga
a hacer en las logias ejercicios infantiles. .
, Por algo también hace sus juramentos, en los cl1ales
renuncia a su voluntad mucho más aún de lo que lo hace
un [Link]. "Juro obedecer sin restricción, tanto la Const.·.
masón=ca, como los Reglamentos Generales de la Ord.·., etc.":
dice en Chile el masón; El Minerval de los Iluminados decía:
"Prometo un silencio eterno, una fidelidad y obediencia in-
violables a todos los superiores y estatutos de la Orden.
, En lo que es objeto de esta misma 'orden, renuncio plena-
mente a mi proPio modo de ver y a mi propio juicio" (Benoit,
F. M., 1, 589).
Por otra parte, desde que la Masonería puede imponer

184 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

la ley, se pueden dar por perdidas aún aquellas libertades


que son m'ás naturales e inviolables; como es la .libertad oe
conc:encia, la de educar a los hijos, la de vivir cada cual
conforme a sus inclinaciones, con tal de no perjudicar a
terceros,' etc. En Méjico, por ejemplo, .está prohibido el traje
eclesiástico desde hace muchos años. Allí, como en Francia
y en otra; partes, ~stá prohibida la enseñanza religiosa en
las ,escuelas públicas. En Estados Unidos la, Masonería está
empeñada en suprimir la enseñanza privada, para [Link]'
a todos los niños a ir a la escuela laica. Ea varios países,
la Masonería ha desconocido las congregaciones religiosas, al
mismo tiempo que amparaba toda clase. de asociaciones in-
morales o subversivas; las ha expulsado y perseguido como
no -se persigue en nihgnnaparte a los anarquistas o sub-
versivos. . ' ,
La l,ibertad que predica la Masonería es, pues, otra
gran mistificación con que engaña a los propios adeptos y
prepara la tiranía para con los extraños y las soc;edades en
general. La Masonería sabe realizar las instrucciones ya ci-
tadas de Weishaupt: "Q1te la fuerza suceda al imperio in-
visible: ligad las manos a todos los que resistan, subyugad",
etcétera.
Los' que saben entre nos01ros el poderío que la Maso-
nería ejerce en el ramo de la enseñanza y lá tendencia a su-
primir en ella tocla libertad, y 10 mucho que. se, ha hecho
en ese sentido, tendrán en casa una prueba de la libertad
masónica.
Lean ahora cómo juzgaba esa libert~d el célebre orador
csp;¡.ñol en el famoso proceso que la Masonería hIZO seguir
contra- LA VERDAD por supuestas calumnias:
"A eso vino la Masonería a España: a servir y explotar
el absolutismo" que nos quitó nuestras sill1ta's libertades y
tradiciones, e inició la obra de nuestra ruina poniendo mano
sacrílega en nuestro organismo secular; a envenenar'[Link]
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 185

leyes y' costumbres con las aberraciones del enciclopedismo,


el [Link] y el cesarismo,que en una noche expulsaba sin
forma de juicio, ni motivo, ni racional pretexto, a m:l1ares
de españoles maestros de toda vi~tud y toda ciencia, y mataba
,la luz d,el saber, Dios sabe para cuanto tiempo, como había
herido de muerte la libertad, la personalidad, la r;qüeza ,.
la grandeza de Esp·aña. El absolutismo y la Masonería hicie-
ron alianza, y jamás fué tan espantosa la decadencia de
nuestra patria; nunca llegaron a tanto su postración y aba-
timiento como en el siglo pasado, debajo del poder del
absolutismo y de la Masonería ... " (La Igl: y la: Mas., p. 154).
,
82. - La iguC!ldad masóni,ca:

. Cualquiera, al oír repetir COn tanto entusiasmo esa pa--·


labra como las otras dos, creería que la igualdad se 'practica
con mucha perfección dentro' de la Masonería y para con
los profanos. Precisamente, -sucede todo lo eontrario. Al
. hérmano iniciado, desde su misma iniciación, se le hace creer
que en la Masonería' todos son iguales, .salvo la distinción
de cargos o dignid,.des, y sin embargo, no hay asociación o
alguna en que haya más desigualdad. Los masones compa-
ñeros, maestros o de altos grados, llaman "hermano" aí
aprepcliz. "Pero es un hermanito de tres años solamente,
. que no está iniciado sino en la sociedad de los niños masones,
y esta sociedad, aün formando cuerpo con las sociedades
P.1asóliicas de ,los altos· gracias, no solamente está debajo de
todas, sino que, cosa mucho más importante, está penetra~Lt
y realmente dominada por todas. Los aprendices, se p'uede
decir, no pueden entrar en ninguna parte -del templo masónico,
si no es en cierta parte que. ~eles ha asignado. Asigmúio,
decimos, no reservado, porque ellos no pueden cerrar la
puerta a· los masones de los grados superiores. Éstos van y
186 JosÉ MARiA CARDENAL CAM R.

vienen como les place en las reuniones de los aprendice:;,


lo mismo que los profesores pueden ir y venir en las diversas
clases de los liceos, donde hacen cursos". Son palabras (!e
un ex-masón (Copin, P. O., 210).
Lo m:smo les va pasando a los de los demás gra,dos res-
pecto de los grados superiores: no saben sus secretos, no
pueoen asistir a sus reuniones, y son constantemente espiados
y vigilados, sin que ellos se den cuenta siquiera; 10 que los
hace ser de peor condición que los niños de-la escuela, ql1~
al menos saben- quién los vigi'a.
La Iglesia'Católica, acusada por la Masonería' de man-
trner la gesigualclad entre los hombres, enseña que ante Dios
todos los hombres son igu-.1es, y de hecho todos los catórcos
tenemos la, misma doctrina, no hay dactrina oculta para
nadie; todos podemos llegar a la misma mesa eucarística,
es decir, todos podemos tomar parte en el acto más elevado
'elel culto que~profesamos. En la Masonería los masones de
los grados inferiores no son ~4s que el juguete de los grados
superiores, especialmente de los ocultísimos, en donde se
admirarán de la estupidez humana que se deja atraer con el
cebo de un secreto que jamás se revela: ~
Yeso sin hacer pincapié en la distinción que hacen
entre los hermanos sirvientes y los demás miembros de h
Orden.

83. -.:... La Fraternidad masónica.

Este es el otro lema con que la' Masonería difunde en .


rededor suyo una atmósfera de simpatía, especialmente entre
aquellos que necesitan ser alentados en la vida. Esa, frater-
nidad Úne, como se ha dicho, un doble sentido: el de borrar
toda diferencia de famili~, patria, religión, derechos, etc., y
el de mutua protecCión entre los masones.
EL MISTERIO DE LA MASONERfA -187

No n:ego que esta fraternidad se ejercite ~ntre hermanos


y que_sea Un derecho legítimo, el de buscar en la asociación
esa ayuda' mutua; pero con tal que- sea dentro de ciertos
límites, con tal que no sea contra los derechos que por
equid~d natural o justicia corresponden a un tercero, o no
se causen perjuicios a la sociedad, a la nación pa particu-
lares. Así, por ejemplo, ¿ qu:én negará que las preferencia;;
por_ los hermanos en el ejército francés causaron gravísimo
- daño a la institución y pusieron en gravísimo peligro a Ji
nación entera, que en la última guerra, guiada por el instinto
de la conservación, ftié dejando a un lado jefes ineptos que
la Masonería había encumbr:ado y llamando a los jefes cat5-
licos que ella" había dejado en la sombra, y gracias a eso se
salvó? ¿ Quién negará que las preferencias para con los her-
manos en la provisión de los empleos- públicos ha dado en
todas partes ocasión a grandes desfalcos al fisco y a grandes
i!ljusticias para con los particulares? Sería interesante leer
la historia de la cuestión de los tabacos en que se vió ('n·
vuelto el Ven. Crispi y el 'Delegado Supremo Gran Como
menda<;lor Adriano Lemmi, Gran Maestro de la Masonería
Italiana, en 1890. Los masones eran 300· en la Cámara; 'el
total de los diputados 504. El diputado Imbriani pidió que
se abriese una investigación. Los diputados masones _se vie·
ron en la alternativa de ser o buenos masones o buenos dipu-
tados, y para ser buenos masones y ayudar al hermano en
sus apuros, n~garon la investigación y salvaron al hermano
Crispi y al Hno. y Gran Maestre Lemmi. Margiotta sumi-
nistra los datos sobre este asunto (Margiotta, A. L., 188
y sigs.).
He aquí cómo jU7:gaba esa fraternidad el masón Fisher,
comb.. tiendo la introducción de los grados superiores:
. . "La constitución de estos grados es siempre la m:sma
que antes; es tan peligrosa como antes. Donde los grados
se amontonan sobre los grados; donde el lazo es tanto más
188 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO lt.

fuerte cuanto menos miembros une; donde no hay ~r~spon­


~abilidaq ni control, si;o graneles me~ios' y .una p8detó~a
influencia; donde se puede exigir una obed' encia ciega; dOn·
de' uno tiene el derecho de venir a decir a IQs otros en las'
logi3.s que no tienen de las cosas ni una inteligencia. bastante
completa ni una experiencia sufic'ente 'para poder Juzgar
con compete'ncia de la asociación -ahí los inferiores no son
sino it1strumentos ciegos y p:lsivos- ahí no hay más frater-
'ni dad ; los hermanos son para con sus superiores lo que un
niño de dos años a un hombre de treinta; ¿ Qu:én es el her-
mano capaz de juzgar del abuso que uno puede hacer de la
autoridad, cuando. entregándose ciegamente a ella,' viene a
darle fuerzas nuev\ls, con 'Ias niejores intenciones del mun-
do?" (Rey. 1\11a<;on, cito por [Link], 1, 260). '

84. - Fraternidad dañosa a la justitiay


al ejército: -

El masón tiene promesa j ura.c1a de ayudar al hermano


en toda circun,stancia. "Dos partes esperan su decis¡'ón; una
de eIlas CoilOcida como perteneciente a la logia. Se da la
senténc:ia; el que no está iniciado la espera con qesconfianza ..
Con razón o sin el'la se siente herido; vuelve las espaldas
con desprecio y dice: -El hermano masón ha cumplido su
promesa al hermano masón" (Eckert, .1, 142). . .
j Ojalá' fuera. sólo en Alemania dqnde se pudiera hacer
semejantes reflexiones y manifestar esos temores' de par-
cialidad! (1).

(1) "Aun la sospecha universalmente e'Xt,endida de que la justi'~la


es algunas veces ,estorbada, y los crimih<lJles masones librados del
debirlo castigo, no puede creerse sin fundamento. Dicha práct'ca de
mutua ayuda es tan reprensible que aun autores, masones (e. l.
Krause Maroach) la c'ondenan severamente" (Cath. Eneye/.).
EL MISTERlO DE LA MASONERÍA 189,

En el debate que- hubo en - nuestra. Cámara sobre la


Masonería y el Ejército, se leyer-on datos interesantís:mos
sobre la escandalosa cuestión de las - fichas en el ejército
francés, sistema _que usó la Masonería para hacer ascender
a los suyos y [Link] t0das las gollerías posibles y para
postergar a los que no eran suyos y ne~arles todos los fa-
vores posibles. 'Es digna de leerse la interpretación que s~
hizo en lá Cámara con este motivo, espec:almente cuando
5~ trató del castigo impuesto al' coronel Quinemont, "que
como jefe de regimiento poseía los más' bellos estados de
servicio del ejército; que h:.bía sido hecho subteniente en
el campo de batalla de Morsbronn ... y que no había cesado
de ser soldado irreprochable". ¿ Por qué fué puesto en re-
serva? Porque había castigado con toda justicia.a un oficial
prevaricador. Pero el oficial era hermano y)a Masonería
10 vengó: "Entre u'n pre~'aricador de oficina y un ,soldado
heroico, terminaba el interpelante, dirigiéndose al Mini,stro,
no habéis -dudado: Habéis herido al soldado heroico y 'hab;is
protegido al ladrón" (La Masonería ante el· Congreso,. pá-
ginas 73-89).
Ese asunto de las fichas que ,usó en Francia la Masom~­
ría para hac,er su trabajo en el ejército, es uno de los más
repugnantes y bajos que, sobre todo para un militar, pude;
haber.
/ De un libro que publicó' el general inglés, Sir Francis
Howard, en 1924, publicó el 31 de Enero "La Unión" de
ValparaísQ un artícúlo, Con el título "La Masonería en el
ejército inglés", en que el general, a pesar de hacer notar
que la Masonería inglésaes sólo una institución de caridad,
sin embargo, su introtpisión en el ejército ha dado lugar a
lamentables abusos, y para muestras publica la siguiente
carta de un sargento:' .
"No me importan las conse'cuencias que pueda atraerme:
pero por el 'bien del regimiento, debo decirle que impera
190 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

el fraude en el casino de los suboficiales. Se vende licor en


horas prohibidas y en mucha mayor cantidad de lo que figL1~
ra en las cuentas. Desgraciadamente, los sub-ofici~les que
están a cargo de los casinos son todos masones; y aunque
mucho~ sub-oficiales y solda,dos se dan cueIJta; dd 'mal que
existe, nO se atreven a decir ni a hacer nada por temor df
ser bostilizados y atacados por el grupo de masones. L9
mismo ocurre en los otros regimientos, y si no se pOne atajo,
va a concluir con la disciplina de toda la gua~nición".
¡'Quiera Dios que esa horr'ble gangrena no ;'esté también
minando a 'nuestro glorioso ejército! " ' ,
A esos extremos suele conducir la fraternidad interna
deJa Masonería para con los suyos, y ésas, son también mues-
tras de ·la fraternidad que ejercita para con los profanos"
muestras que, por desgracia, y para vergü¡;nza nuestra, comien-
zan a verse estampadas en la gran prensa del país y a vislum-
brarse alrededor nuestro.
Agregaré. también que no he visto odios más, encarni-
zad~s que ,los que nacen en las logias contra los irifelices
que caen en, aesgracia. Recuerdo principalmente 'dos casos
que han tenido lugar en Iquique, durante el tiémpo qUe he
vivido. allí.

85. - Las mejores muestras de la li-


bertad, igualdad y fraternidad masó-
nicas.

Ya se ha visto que la Masonería fué, dueña en Francia


durante la Revolución Francesa, cOmo lo ha sido última-
mente, an,tes de la guerra, según confesión de los mismos
masones. Han tenido, pues, la ocasión de manifestar al
mundo la realización de· aquellos sublimes ideales proclama-
dos por el Cristianismo. Ved lo que han hecho: "En nombre
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 191

de esa fórmula se ha visto establecer, por decirlo así, de um


manera iegal, el saqueo, eÍ incendio, la proscripción, el des-
pojo y el as_esinato. Tres años después de su proc!amaciór.,
- nada más que tres años, el ideal' de fraternidad revolucio-
naria terminaba con las innob'es mátanzas en las prisiones.
-j Sí! tres años haoían bastado para que se produjese esa atroz
desfiguración! -
"j y un año más tarde era el Terror y los millares rle
cadáveres con que se ensangrentaba a Francia! En cuatro
añCJs la destrucc' ón det verdadero espíritu cristiano y su
reemplazo por la coñtrahechura de que hablamos, tenían,
como consecuencia el- establecimiento de la más espantosa
tiranía de que la h:storia haya hecho mendón jamás".
"A fin de explicar c6mo la fraternidad revolucionaria
pudo moroer tan ferozmente la carne humana. se han bUSCarlo
razones; pero no se han encontrado sino sinrazones. Se
ha dicho qUe los principios se encontraron falsea·d'JS por los
, obstáculos que les fueron opuestos (El Cristianismo fas en-
contró también y no por eso se convirtió en el destructor
de ,la humanidad: el Cristianifmo moría, no mataba),
"Sin durla se encontraron obstáculos. Los hay siempre,
cualauiera cosa que se haga; pero es lo que reprochamos
precisamente a los pr:ncipios rfvo'ucion;:¡rios: el haber~e'
deia'o falsear tan. fácilmente. Han sido false~dós en 1789;
falsead~s en 1871; falseados ahora; falseados siempre ... "
(Copin, C. ]., 243-244).
"Taine dice que hubo cerca de medio millón de víctimas
del Terror en las once provinci?s del oeste solamente. Sa-
be~os ~hora que' los revoluc:onarios vieron claramente que
la población no podría continuar existiendo y estaban deter-
minad'JS a reducirla. Comtois, en su informe, sobre los pape-
les sorprendidos en la: casa de Robespierre. habla de un plan
para aniquilar a doce-, o quince millones de fr~nceses. Uno
ele los Iluminados, Gracchus Babeuf, decía que la despo-
192, JosÉ MARiA CARDENAL CARO
I
R.

blación era indispensable. Proudhom asegura que el Terror


era parte del plan de despoblación concebido por Marat y
Robespierre .. Carrier, uno, de los instrumentos del Terror,
• decía: ~'Hagamos un cementerio de la Francia si no la hemos
'de regenerar a nuestra manera". Se refiere (por Larevelliere·
Lépeaux) que Juan Bon Saint-André había asegurado que'
para establecer con seguridad en Francia la República la
población debía ser reducida. en más de la mitad. _
"Y esas matanzas [Link] sin discernimiento. El análisis
moderno de los nombres de las víctimas muestra qUe ellas
no eran principalmente aristócratas, sino tomadas principal-
mente del pueblo pobre y oscuro, d; humildes comercian-
tes ... " ,(The cause, p. 127).
En los tiempos del Terror" él sacerdote, para poder
celebrar una misa, tenía que ocultarse en los bosques y, espe-
rar las sombras y el sílencio de la noche. Tal~era la libertad.
Y si era sorprendido, era fusilado o guillotinado por la
fraternidad imperante. Cuando volvió la Masonería a adUe-
ñarse del poder, a principios de este siglo, puso de nuevo en
práctica sus ideales al revés: Los ciudadanos franceses fueron
expulsados del país por el delito de cargar sotana en una
congregación religiosa. i Santa libertad! A ,ellos, que ense-
ñaban la [Link] cristiana, se les prohibió enseñar, mientras'
que hasta los anarquistas podían predica~ sus doctrinas rli-
solventes con toda tranql)ilidad. i Santa fraternidad e igual-
dad! Sólo los religiosos no podían tener una casa en Francia.

- 86. - Lo que la Masonería anhala entre


[Link]. •
,
. Lo que se ha hecho en Francia, en Méjico y en Portugal,
bajo el imperio de la Masonería, eso mismo se-anhela hacer
aquí. Ya están hechas las listas de las propiedades de la
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 193

Iglesia .. Después de la venida del Masón de alto grado M.


Martinenche, que vino a despertar las logias chilenas de
la inercia en que parecían vivir, se oyen con frecuencia los
deseos de que se expulse a los sacerdotes extranjeros de
est~ país, a donde llegan con toda fadlidad extranjeros
de todo el mundo, aun los que vienen a predicar ideas sub-
versivas. De la libertad e igualdad en la enseñanza y en la
distribución de los puestos públicos, no hay que hablar: todo
el país sabe 10 que pasa.
La liber~ad, la igualdad y la fraternidad masónicas son,
pues, una mistificación más, un engaño más, cruelísimo a
veces, con que la Masonería engaña al mundo profano, com/)
engaña a sus ,propios adeptos.

87. - El Humanitarismo masónico.

Ya que la Masonería 10 tiene tanto en sus labios, no


estará de más una palabra sobre este ideal; aunque, despué&
de 10 dicho, parece redundante. El Humanitarismo es la ex-
presión de la id~a de la igualdad absoluta; de la supresión de
la distinción de clases, de la fraternidad entre todas las razas,
religiones y condiciones de los hombres. Hermosa utopía
irrealizable en la tierra y en el cielo mismo, en donde cada
cual recibirá según sus méritos, el premio correspondiente.
Pero esa idea sirve para mucho en la' tierra~ donde la gente
se deja engañar tan fácilmente,. sobre todo cuando se la ha-
laga o se la consuela. Ved 10 que pensaba Fichte (Discurso
a la nación Alemana, 1924, p. 101): "La palabra humanidad
es del número de esas palabras famosas de las cuales se
puede abusar tan fácilmente pa-ra enmascarar la perversión
_ humana:, con un sonido extraño, sublime y brillante, esta
palabra llama la atención; pero en el fondo, envuelve al
que la escucha en las tiniebla~ de la ignorancia".
194 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Schuderoff, que se había consagrado él mismo, ,en Ul1


principio al dogma de la humanidad, en su calidad de' masón,
nos pinta más tarde (Discurso sobre el estado actual de la
Masonería), la humanidad como una cosa tan vaga, que toda
logia que se la propone como fin, se encarga de' un problema
insoluble y se pierde en una vana empresa.
Quien mejor idea puede darnos sobre el humanitarismJ
masónico es el famoso barón de Knigge, el brazo derecho
de Weishaupt bajo el seudónimo de Philo11, que tuvo un
conocimiento tan vasto del manejo de las logias. Después
,de decir que él no conoce ninguna logia que no sea culpable
de alguno de los muchos males engendrados en ellas, que
señala, agrega: "N o inicie a naelie antes de haberse 'instruído
bien Uel. mismo; no se deje cegar por apari!Cncias engañosas,
por promesas seductoras, por los planes más halagadores en
bien de la humanidad, por la afectación con la cual se mos-
trará exteriormente el desinterés, santidad de actos y pureza
de intenciones. A los hechos es a los CJue ha de pedir sus
pruebas ... " (Eckert, 1, p. 133 Y sig3.). Por sus obras 105
conoceréis, habia ya dicho el Maestro Div:no, hablando
precisamente de los que aparentan h<lcerbie11' a la humanidarJ
por medio de sus doctrinas.
CAPíTULO V

LA MASONERfA y SU IDEAL DE MORALIDAD

8e. Laque dice de sí misma-. - 89. Ligera explicación. - 90. Fun-


damento de moral fuera de nuestro alcance. - 91. El ¡fin. jus'
tifica los medios. - 92. Pruebas al canto. La -doctrina. - 93.
La prueba de los heohos: mentiras' corrientes; calunmias. - 94.
La viloencia y 'el veneno. --' 95. Castigo' o prevenc,ión de trai-
ciones. - 96. .A!sesinatos de profanos. - 97. Intentos de ase,,¡'
. natos fmstra,dos. -.:. 98. Matanzas y ejecuciones sumarias, [Link].
- 99. Sedic,iones masónicas. - 100. Guerras y revoluciones. -
- 101. Pureza y honestidad' masónicas. 102. Honradez
masónica.

88. - Lo que dice de sí misma.

Dice el Dr. masón Mackey, que es una definición mu-


chas veces citada la que dice que "La Masonería es úna cien"
cia de . moral, velada en alegorías e ilustrada eor símbolos!>
(Preuss, A. F., 8). En el artículo 19 de la Constituciórl
masónica se nos dice que "la Orden Masónica tiene por objeto
- la beneficencia, el estucfio de la moral universal y la práctfca
de todas las virtudes" (1). El congreso· Mas.'. Inter.·. de

(15"La F. M.·. es una institución esencialmente filosófica y


prog,r~sista,
tiene por OIbj eto tia investigación de tla verdad, el estudio
[Link] moral y la piác-tica de todas las. virtudes" (Const. 1912).
196 JosÉ MARíA CARDENAL CARO R.

Ginebra (1821), entre los principios de la "Asociac.·. Mas ..


Intern:." establece que ,"La Francmas.·. tiene por objeto la
investigación de la Verdad, el estudio y la prá[Link] de la
moral . .. " Es, pues, de sumo interés .conocer .la m,orJI
masónica.

89. - Ligerá explicación.

Fíjese bien e! lector que digo la Moral Masónica y no


la moral de los masones. En repetidas ocasiones he dicho
que' hay en la Masonería muchos hombres sinceros que nada
o casi nada saben de Masonería, qUe po están sino super- ,
ficialmente iniciados en sus secretos y doctrinas, que no
Vi7H!n masónicamente, aun cuando tampoco vivan del todo
cristianamente. N o hablo, pues, de la moral de los masones,
en general ni en particular, salvo de aquellos que viven en
conformidad con las doctrinas masónicas.

90. - Fundamentos de moral fuera de


nuestro alcance.

Es imposible precisar los fundamentos de la mOral que


enseña la Masonería. Y la razón es ~muy sencilla: Esa no .es
h moral fundada en la Religión Cristiana; no es la fundada
en el Budhismo, ni en el Mahometismo, ni en ninguna reli-
gión particular, por 10 mismo que la Masonería prescinde
de todas para agrupar en su seno a los hombres de todas las
religiones.
Tampoco es una religión fundada en el Deísmo, o co-
nocimiento racional de Dios, puesto que ella ha renegado de
Dios, como Ser Supremo, distinto de! hombre y superior a
él. y tener una moral que corresponda a las exigencias ,de!
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 197

cristiano y dél materialista, del budhista y dei mahometano,


es simplemente imposible. Y sin embargo, la Masonería afir-
ma que se dedica al estudio de la moral universal y a la
práctica de todas las virtudes. ¿ Cuál es esa moral maravillosa
qUe puede avenirse can todos 'los credos religiosos? Es im-
posible a .un profano como yo imaginarla o concebirla.

91. - El fin justifica los medios.

A decir vérdad, una cosa' se encuentra de cierto y de


fijo, cuando se busca la moral masónica no sólo en las
declaraciones doctrinarias, que suelen ser muy falaces, sino
en la práctica, en el modo de proceder a. que se ajusta la
Masonería, y es ésta (2) : El fin justifica los medios. .
La Masonería 'Suele atribuir a los jesuítas ese .principio
o norma. de moral; en lo cual no hace sino confirmar que
miente y que ella es la que sigue esa norma. N o hace muchos
años se' aceptó por parte de los católicos un desafío. con
los que le atribuían esa moral, en Alemania, si mal no re-
cuerdo; exponiéndose una buena cantidad' de francos por
parte del qué perdiera. Se nombró un jurado; se examinaron
con diligencia las obras de los moralistas jesuítas. En nin-
guna se encontró esa doctrina ; en todas se encontró repro-
bada, cómo no puede menos de serlo, estando tan claramente
condenada por el Apóstol S. Pablo: "Y no (como somos
calumniados y dicen algunos que nosotros decimos), haga-
mos el mal para gue resulte un bien. Los que dicen esto son
justamente condenados" (Rom., 3, 8). Es, pues, una calum-
nia que infieren a los jesuítas, empleando una norma co-
rrienteen la Masonería. La Civittá Catfolica dió cuenta de
aquel desafío. '

(2) Wegster, Secrte and Subers. Movem., p. 198.


198 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Las Constituciones de los J esuítas prescriben la obedien-


cia a los superiores; pero con la limitación que no vea
pecado en 10 que ellos mandan, ubi non cerneretur peccatum
(Const. des] ésuites, parto 3, cap. _1, párrafo 2, Vial. 1, Ed.
de Praga, cit, por Webster, p. 198). Entre obedecer única-
mente en 10 que es lícito y a superiores conocidos, como 10
hacen, los Jesuítas, y obedecer a superiores y jefes descono-
cidos, como es 10 corriente en la Masonería, y en todo 10
que manden, hay toda la distancia- que hay entre lo moral
y santo y lo inmoral e impío.

92. - Pruebas al canto. La doctrina.

Para no áparecer calumniador yo también, voy a dar


ias pruebas de que no sólo en ,declaraciones, sino sobre todo
en la práctica, se sigue esa moral.
Desde luego, Weishaupt, el famoso Jefe de los Ilumi-
nados, ep la instrucción que hace a un iniciado en el ,grado
de Mago, después de recordarle todo lo que se ha hecho
antes para descuartizado, le dice: "Acordaos que el fin legi-
tima los medios, que el cuerdo debe 'tomar para el bien todos
los medios del malvado para ~l mal: Los que hemos usado ...
no son sino un piadoso fraude, ,etc.". (Ronel, 104).
En la misma secta de los Iluminados se hacía al novi-
cio estas preguntas, entre otras: "2~ pregunta: ¿ Habéis pen-
sado maduramente que aventuráis un paso importante, al
tomar compromisos desconocidos? 6~ pregunta. Si llegaseis a
descubrir en la orden algo de malo o de injusto por hacer,
¿ qué partido tomarías? 12~ pregunta: ¿ Estáis dispuesto a dar
en toda ocasión a los miembros de nuestra Orden la preferen-
cia sobre todos los demás hombres? 20~ pregunta: ¿ Os com-
prometéis a una obediencia ábsoluta, sin reserva? La respues-
ta está sugerida en las preguntas, y los archivos de la Orden
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 199

presentan el protocolo de la recepción de dos novicios. Uno


de [Link] responde a la sexta pregunta: "Haría aún esas cosas
(malas o injustas) si la' Orden me la mandase". y¡ da esta
razón: "Aun cuando podrían ser injustas bajo otro aspecto,
dejan de serlo desde q1te llegan a ser un medio de llegar a
la felfcidad y para obtener el bien general)). El segundo novi·
cio responde a la misma pregunta: "N o rehusaría hacer esas
cosas, 'si' contribuyen al bien general)). .
"De toaos los [Link] principios de los iluminados,
decía Reuner en su deposición jurídica, el más peligroso me
parece éste: El objeto santifica los medios. Según esta mo·
ral y según su práctica fielmente seguida, les bastará pan.
calumniar a un hombre de bien,' el suponer que Un día podrá
poner obstáculos a los proyectos de la [Link]. Intrigarán para
arrojar a éste de su puesto; asesinarán a otro; en suma, harán
todo lo que los conduce al gran fin", Nota. Reuner fué ilu-
minado; pero Se retiró de la secta cuando se dió cuenta de
'Sus principios. Era profesor de la Universidad de Munich.
En el mismo sentido se hicieron varias otras deposicio.
nes jurídicas que pueden verse en Benoit (F. M., Ir, 273-
274). .
Hablando de los earbo narios, decía Juan Vitt, que ha-
bía llegado al grado de Príncipe Soberano Patriarca.: "Todos
lo~ medios para la ejecución de sus proyectos, la ruina de
toda religión yde todo gobierno positivo, son permitidos: el
asesinato, el veneno, el juramento falso, todo está a su dis-
posición" (3).
En los estatutos de la Alianza hmhanitaria universal se
lee: "Los reyes, los nobles, la aristocracia del dinero, los em-
pleados. de la policía o de la administración, ~os sacerdotes y
los ejércitos permanentes, 'son los enemigos del género hu-

(3) Ver Eckert II, 184.


200 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

mano. Contra ellos uno tiene todos los derechos y todos los
deberes. Todo es permitido para aniquilarlos: la violencia y
la astucia, el (uego y el fierro, el veneno y e1puña1: el fin
santifica los medios".
Pueden verse varios otros testimonios tomados de los
mismos estatutos o catecismos masónicos citados por Benoit
(T. II, 274-276). '
De confromidad,' con ~sa's doctrinas m'orales, A<lriano
Lemmi, en la plancha secreta ya citada, decía que-aprovechaba
aquella circunstancia "para recordar que son legítimos los
medios" que permitían a los hermanos hacer dinero para su
propaganda. ' '
Lo que siempre se d;ce con tod q la crud,eza y claridad
de las declaraciones citadas y de otras que he omitido en
favor de la brevedad, se inculca de otros modos igualmente
eficaces: "En .todos los institutos masónicos se enseña al
adepto desde, los primeros grados, que no podrá jamás, bajo
ningún pretexto, revelar nada de todo 10 que ha visto u oído,
de 10 que verá y oirá en las logias; se agrega' que no está
ligado por ninguno de sus compromisos anteriores contrarios
a $,US nuévos deberes de masón. Es implícitamente declarar
que podrá verse obligado a hacer 10 que es injusto o a vio-
lar sus obligaciones más sagradas":
"En la mayor parte de los institutos, el que va a ser
recibido jura ejecutar pronta y perfectamente todos 'los man-
datos que le 'sean dados por sus superiores y aun renuncia,"
a su propio modo de ver y a su, propio juicio, para seguir la
conducta que le sea indicada. ¿ N o es esto tomar el compro-
miso de hacer tanto 'el bien como el mal?" (Benoit, F. M.,
n" 272-273).
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 201

93. La prueba de los hechos. Menti-


ras c:orrientes; calumnias.

Dice un adagio filosófico que ·"contra el hecho no· hay


argumento". Si alguna duda quedara de que en la Masone-
ría se [Link] esa hDrma moral: el fin justifica los medios, los
hechos, la práctica constante disiparía toda duda. Para no
alargar demasiado este trabajo, reduciré esos hechos a tres
categorías: la mentira; ya sea en forma de simple mentira,
ya en la de hipocresía o calumnia; el crimen, en forma de
atentado contra los individuos o contra las sociedades; en
forma de revueltás, sediciones, etc., y la deshonestidad y el
libertinaje autorizados y elevados aÚn a la categoría de un
culto o de una ceremonia cultural.
Aunque, por 10 que va dicho, casi no hay' necesidad de
demostrarlo, sin embargo, para que aparezca con m!lyor luz
aUn la moral masónica, agregaré alguna cosa a 10 dicho. Des·
de luego, la Masonería no sólo engaña al que quiere con-
quistar, como se ha .probado, sino que 10 engaña; cuándo ya
- está bajo su dirección: "Los grados azules, dice el Dr. Mac-
key, no son más que el pórtico del templo. Parte de los
símbolos se explican allí al iniciado; pero es intencionalmente'
extraviado con falsas interpretaciones. No se infe-nta "que
él los entienda, sino que se imagine que los entiende. Su ver-
dadera explicación está reservada para los Adeptos, los
Príncipes de la Masonería"... (Moral and Dogma 819, cit.
por Preuss A. M. 12). "La Masonería, dice el H.'. Pike,
como todas las religiones, todos. los misterios, Hermeticismo
y Alquimia, oculta sus secretos a todos, menos a los Adop-
tos y Sabios o. Electos, y usa explicaciones y representacir¡-
'nes falsas de sus símbolos, para engañar a los que merecen ser'
engañados. " Así la Masonería celosamente oculta sus secre-
202 josÉ MARtA CA~J)ENAL CAM 11.

tos e intencionalmente extraída a los intérpretes presumidos"


(Preuss, A. F., 13-14) (4). .
Hablando del engaño que se hace a los iniciados sobre
el respeto a las religiones, dice Knigge-Philon en su carta
a Catón Zwach: "En nuestros últimos misterios tenemos des-
de luego que descubrir a los adeptos este piadoso fraude,
en seguida demostrar por los escritos el origen de todas las
mentiras religiosas" (Preuss, A. F., 86).
En los estatutos de la secta de los Iluminados se lee:
"Vosotros tendréis como principio constante entre nosotros
que la franqueza no es una virtud sino ante los superiores".
Aplicaos al arte de contrahaceros, de ocultaros,. de enmasca,-
raros, observando a los demás para penetrar en su interior";
era una de las instrucciones de W eishaupt.
"La mentira, decía V oltaire, no es un vicio sino cuando
hace mal; es una gran virtud cuando hace bien. Sed, pues,
más virtuosos que nunca. Es preciso mentir cC!mo un diablo,
no tímidamente, no por un poco de tiempo, sino audazmente,
siempre . . , Mentid, mentid, amigos míos; yo os 10 pagaré,
cuando llegue la ocasión". "Si tuviera cien mil hombres, decí..t
en otra ocasión, yo sé bien 10 que haría; pero como no los
tengo comulgaré por Pascua y vosotros me llamaréis hipó-
crita hasta que os dé la gana ... "
"Guardémonos de explicarnos claramente, decía un alto
masón de Módena, antes de haber reconocldo bien las dispo-
siciones y la fuerza de carácter del aspirante. Si no lo encon-
tramos bastante sólido. .. debemos al momento aderezar una
nueva batería; a fuerza de astucia y habilidad dar un giro
más favorable, debilitar o atenuar la fuerzá de cada término

(4) Ya 'se ha dicho que es IfaLso que 'la religión cristiana tenga
una doctrina pública y otra se·creta. Todas las verdades que enseña
son para todos los' fieles, y la autoridad docente tiene interés en que
todos las conozcan.
V~ase Eckert J, 159, nota.
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 203

hasta hacer desaparecer de ellos nuestra intención... La


libertad, la igualdad, debemos decir, no miran sinó a la so-
ciedad, sin pensar en extenderse más allá; no se trata de
revuelta, de independencia, de sustracción a toda autoridad.
Todo debe metamorfosearse enun instante con destreza: N.::J
hay más que deberes que cumplir, un Dios que reconocer,
virtudes que practicar, sumisión y fidelidad inviolable que
observar res'pecto de.. [Link], autoridad. Es menester saber a
propósito incensar y adorar al coloso que nos quebranta, para
trabajar con más seguridad en su ruina" (Memorial Católico,
cit. por Benoit, F. M., n, 283-284).
El Barón de Knigge, ya citado, entre los consejos que
daba, para evitar los peligros de las sociedades s~cretas, ;n-
dicaba 10 siguiente: "Y si a pesar de haber tomado todas
estas precauciones, está Ud. cansado de la Orden, si gime a
causa de su iniciación, aléjese sin ruido ni aparato. Si quiere
escapar a las persecuciones, no diga jamás una palabra sobre
10 qUe ha visto' y oído. Pero, si a pesar de su reserva, no se
le deja tranquilo, muéstrese a descubierto; para la edificación
de los demás, exponga a los ojos del público la impostura,
la locura, la perversidad de esas asociaciones" (F.<:kert, I, 158).
¿ Se cumplen en la práctica los consejos del alto masón
de Módena? ¿ Se ej ercita la impostura de que habla Knigge?
Ved lo que dice el ex-masón Copin-Albancelli:
"Aunque la Masonería Francesa, como todas las otras,
haya comenzado Por decirse espiritualista y deísta, de hecho
siempre ha tendido a obrar la concentración de los ateos y
materialistas. _. -
- "Aunque anunciase como su ensefía y mientras creyó
tener en ello interés, que trabajaba a la Gloria del Gran
Arquitecto del Universo, se ha apresurado a renegarlo, cuan-
do se sintió libre de toda presión.
"Aunque persiste en proclamar la libertad de conciencia,
204 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

no quiere ya que se afirme su existencia, ni aun que se pro-


nuncie el nombre -del Gran Arquitecto, que sus afiliados
adoraban en otro tiempo cadenciosamente.
"Aunque afirma su respeto por toda fe religiosa, hace
una guerra fanática a la fe católica. '
"En fin, aunque haya declarado que no se ,ocupa de
política, se ha instalado dos veces en el poder, que ha ocup~do
durante la Revolución como 10 ocupa: áhora (1910), mani-
festando su espíritu de tolerancia, a veces por matanzas en
masa en las prisiones y fuera de ellas, a veces por las pros-
cripciones, las persecuciones y el monopolio de la enseñanza
que se propone establecer para su exclusivo provecho" (Co-
pin, P. O., 100-101 (5).
N o haré caudal de las calumnias que aquí mismo, donde
era tan fácil destruirlas, la prensa inspirada por ,la Maso-
nería ha inventa:do contra el clen;>, sin que jamás haya [Link]
Un honrado desmentido. j Cuántas por eSe estilo habrá en
todas partes! j Cuántas que han pasado a la historia, como
las inventadas para llevar a cabo la supresión de la Compañía
de Jesús, después de cometer con sus miembros toda suerte
de vejámenes! Cuando estaba por celebrarse el Congreso
Eucarístico de Montreal, qUe por el número de fieles y por
su fervor, quizás ha sido el más grande de todos, la Maso-
nería intentó desbaratarlo levantando calumnias al clero' Fe-
lizmente, se pudo saber la maquinación y se previno el golpe
y se destruyó el infame plan. j Cuántas otras calumnias, como

(5) Por no alargarme demasiado sobre este punto, no citaré la


hermosa Jlágina consagrada por Eckert a &jar· en descubierto las
imposturas de la }.1asonería y que está resumida en estas 'palabras
su:yas: "No, yo no puedo creer en la moralidádl de este fin (de la
Masonería): cuando en el simbolisme y en la explicación de cada
gr'ado veo la declaración que todo lo que se ha enseñado en el grado
precedente no es sino mentira e impostura" (Eckert, 1, 126).

/
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 205

la de los, "mónita secreta" ,de los jesuítas, que la Masonería


ha tenido especial cuidado en divulgar y mantener!
En el libro ya cit;ldo "The Book of Red and YellO"Zv",
el autor Kelly, entre los puntos que indica que va a tratar
y probar, señala con el número octavo el siguiente: "Para
llevar a cabo todas estas cosas (matanzas, ultrajes, sacrilegios,
etc.) con alguna muestra de razón, han publicado (los revo-
lucionarios) las más viles mentiras contra la Iglesia y contra
el clero". Yá sabemos que la Masonería fué como el alma
de esa revolución.
Terminaré con el resumen que hace Mgr. Rosset sobre
el mentir de la Masonería: "En la ~ampaña que ha empren-
dido contra el clero, las congregaciones religiosas y la ense-
ñanza cristiana, ella emplea el equívoco, la hipocresía, la ter-
giversación de la verdad, la ,mentira, la calumnia, todo 10
emplea. Hace mentir la historia, hace mentir los monumentos,
mentir la ciencia, mentir la poesía, hace mentir todo; es la
conspiración de la mentira universal contra la caridad, la
justicia/y la verdad" (La F. M., p. 54-55).

94. - La violencia y el veneno.

La lectura del Ritual masónico deja ver, al menos en


varios grados, que prepara a sus adeptos para la venganza,
la revolución y, por tanto, el crimen. "En todos los ritos",
dice Benoit, "los masones son sometidos a una educación que
les ense~a, en la teoría y en la práctica, la violencia. Se les
dice que la Orden masónica tiene por fin vengar la muerte
de Adonhirán, de sus tres compañeros traidores, o ra de
JacoboMolay, de sus asesinos, el Papa, el Rey y Noffodai.
En un grado, el que va a iniciarse ensaya su valor sobre
cuello y cabezas guarnecidas de tripas llenas de sangre; 'en
otro grado, el que va a ser recibido debe derribar cab~zas
206 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.
"
colocadas sobre una serpiente, o aun degollar un cordero
(grado 30 del Rito Escocés A. A.), creyendo matar a un
hombre. Aquí debe trabar sangrientos combates con enemi-
gos que le disputan' la vuelta a la patria; a;JIí hay cabezas
humanas expuestas sobre estacas, hay un cadáver encerrado
en un ataúd, y, alrededor, los herman"os, de duelo, conciertan
la venganza.
"Estas ceremonias diversas ... tienen por fin enseñar a
los adeptos que es por medio de I~ violencia como la Maso-
nería ha de destruir a 'Sus enemigos>, los sacerdotes y los re-
yes, y hacer volver la humanidad al estado de naturaleza.
"Por las mismas raZOnes se prescribe a los miembros de
La Joven Italia armarse"de un puñal, de un fusil y de cin-
cuenta cartuchos; y en todas las logias, como lo hemos no-
tado, se sacan a relucir espadas, puñales y todo un aparato
militar (~). . '
"En fin, para hacer de todos los hermanos instrumentos
pronto a ejecutar los crímenes, para tener en ellos los ejecu-
tores dóciles de los atentados tramados por criminales in-
visibles, se exige que cada adepto desde su etltrada a la Orden
y a la recepCión de un nuevo grado, se ligue con juramentos
execrables, jure una obediencia absoluta a jefes desconocidos
y se comprometa bajo penas horribles a hacer todo lo que le
sea mandado ...
"En verdad, si se quisiese formar asesinos, diremos con
.un autor del último siglo, ¿ se obraría de otro modo para
acostumbrarlos a los horrores de la muerte y hacerles ahogar
los remordimientos de una conciencia que sería capaz de
alarmarse?

(6) Ver los ·estatutos de La Joven Italia, Benoit, F. M., n.


60-61. Por 10 que toca a La Joven Europa, u·éase Eckert n, p. 364-3·75.
En Manual de Masonería Práctica, pDr Andrés Cassard, pueden
verse detalladamente los ritos de los diversos grad~s del Rito Escocés
A. A,., del ¡Francés y de adopción.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 207

... i Ah! si en la Iglesia de Dios se encontrase la sombra


siquera de este aparato de violencia, i qué generosos ftrranques
de indignación! Si kt Compañía de Jesús presentase sola-
mente algunos rastros de esos sgmbríos juramentos, i qué de
declamaciones! Pero esos' juramentos atroces, esas pruebas
lúgubres, esos despliegues de hachas y de puñales pertenecen
a la Masonería, uno no se indigna Y'casi siente la tentación de
. encontrarlo todo irreprochable! (Benoit, F. M., I, 354-35,5).
En la secta del Martinismo se llega a jurar honrar el
agua tofana, un veneno en qUe entra el opio y las cantárida3,
que produoe un debilitamiento y consunción que conduce irre-
mediablemente ª la muerte. Se jura honrarla "como un
medio seguro, pronto y necesario, para purgar la tierra por
la muerte o einbrutecim~nto de los que tratan de envilecer
la verdad o de arranca,rla de las manos" de los masones (Be-
noit, F. M., I, 396). '
y la enseñanza del crimen es práctica de veras a juz-
gar por lo que el ex-maSÓn UrieleCavagnari escribía a Lem" .
mi en 1871, retirándose de la Masonería:''' ... N o hay que
pensar que la [Link]ía nos desprecie porque somos peque~
ños. .. ¡No!' La Masonería tiene fierro, calumnias y veneno
para todo el mundo.
"En la casa y en la villa del difunto Gran Maestre de la
Mlasonería, José Petroni, se hacía un doble orden de estudios
teórico-prácticos de toxicología mineral, vegetal y animaL
Especialista perfecta en la cultura de las tomainas era el Gran
Maestre Adjunto Rafael Petroni, y en Roma hay aún per-
somis que pueden atestiguarlo tanto como nosotros" (Mar-
giott¡t, A. L., 195). '
Como señales de Cabalismo en la Orden de los Ilumi-
nados que ha invadido los dominios masónicos de la Maso-
nería del Continente Europeo, indica Webster, entre los pa-
peles gue le sorprendió el Gobierno de Baviera, una lista de •
208 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R.

recetas para procurar abortos, para hacer afrodisíacos, agua


Tofana, vapores pestilenciales, etc\ (p. 228).
¿ Pero toda esa preparación para el crimen ha servido
alguna vez para com,eterlo?
Los autores qUe han escrito sobre la Masonería citan
varios, clasificados de castigO' de las traiciones, de suicidios
ordenados por las logias y. de asesinatos individuales; de ma-
tanzas, ejecuciones sumarias y saqueos, sediciones, guerras,'
revoluciones y el Terror. Dentro del plan que me he pro-
puesto y del espacio de que dispongo, no puedo detallar todo
eso. Puede verse en Dom Benoit (F. M., 1, 355 a 403), o
en Sena (H, 152 a 164). Extractaré algo, sin embargo, de
lo que traen esos autores.

95. - Castigo o prevención de traiciones.

Todos conocen el asesinato de Rossi, Ministro de Pío


IX, por sus antiguos hermanos de la Carbonara. Todos saben
que Orsini fué encargado por las logias, en 1858, para atentar
contra la vida de Napoleón IH, acusado de infidelidad a sus
juramentos, y que desde entonces los sectarios no cesaron de
arrancarle nuevas concesiones, con amenazas de muerte.
En el último siglo, el caballero Lescure, qu'e qqiso re-
nunciar a la logia ErmenonvilIe, fué envenenado:~ "Muero
víctima de esta infame borda de los i,luminados", dijo a su
amigo el marqués de Montroi.
"En 1833, cuatro italianos, Emiliani, Scuriatti, Lazzo-
neschi y Andriani, miembros de la Joven Italia y refugiados.
en Francia, fueron denunciados a Mazzini y a sus cómplices
como culpables: "1 Q De haber propagado escritos contra la
sociedad santa; 2Q de ser partidarios del infame gobierno
Papal". Alguños jefes se reunieron en Marsella bajo la pre- .
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 209

sidencia de Mazzini, y sin oír a los acusados, sin darles de-


fensores, condenaron a Emiliani y a Scuriatti a la pena de
muerte, a Lanzoneschi y Andriani, a ser azotados con varas.
Como los condenadós_ estaban refugiados en Rodez, el tri-
bunal agregó a la sentencia e~ decreto siguiente: "El Presi-
dente de Rodez elegirá cuatro ejecutores de la presente sen-
tencia, que quedarán encargados de ella en el plazo riguroso
de veinte días; el que rehusare incurrirá· en la pena de muerte
ipso jacto", La sent-encia se ejecutó.
"Cuando la Revolución Francesa trabajaba por sus' emi-
sarios toda la Europa y preparaba esas numerosas traiciones
que debían servir, más aún que el valor de los soldados fran-
ceses, para obtenet victorias y conqui~tar provincias, el bra-
~antés Segré, enviado a Portugal para urdir una conspiración,
pero descubierto, arrestado y encarcelado, recibió de sus her-
manos:. un colchón con el anuncio de qUe encerraba una
navaja. El sectario comprendió el lenguaje mudo de sus jefes:
pronto se le encontró sobre el colchón nadando en su sangre".
"Cuando casi por la misma época, la Corte- de Viena descu-
brió esa famosa conspiración de Semonville, dirigida por los
clubs de París, y lista para trastornar completamente la mo·
narquía austríaca, varios sectarios se dieron la muerte para
escaparse al interrogatorio" (Benoit, F. M., I, 360-362).
En la obra de Wichtl., "Masonería Mundial", se atri-
buye el suicidio de Rodolfo,. heredero del trono de Austria,
al mismo origen. El príncipe había contraído con la Orden
ciertos compromisos que no se' atrevió a cumplir. Tuvo que
suicidarse. La tragedia de Maierling, en que él y la baronesa
Mary Vetsera se mataron porque el padre no consentía en
el casamiento, es una hábil invención de la Masoneríá. Juan
Orth, archiduque de Toscana, tuvo que huir para no correr
la misma suerte. El Guardabosque Wolf, a quien se le obligó
a jurar guardar secreto hasta la muerte, fué asesinado miste-
riosamente en 1919. Los emperadores José II y Leopoldo II,
210 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

masones, que se vieron obligados a tomar medidas' contra la


Masonería, murieron ambos inesperadamente. El ases:no· del
último fué el H.'. Colombe, designado para ello por el go-
bierno jacobino de Francia. Francisco lI, hijo de Leopoldo~­
escapó de la misma suerte, que la Masonería le había de-
cretado. ;
El 22 de "octubre de 1916 fué' asesinado el conde Stürgkh,
canciller de Austria: Fritz Adler, el asesino, era masón e
hijo de masón, miembro de una logia de altos dignatarios
masónicos en Suiza. En su declaración defendió el derecho
de hacer justicia por sí mismo. .
Las logias de Francia dictaron sentencia de muerte con-
tra Guillermo 1, Bismarck y Mo1tke, y se ofr"eció un millón
de francos por cada cabeza. Hubo intentos de asesinar a Gui-
llermo, pero su origen no se ha comprobado. "
En Francia, con· ocasión del asunto Dreyfus, fueron
asesinados el cap. d' Attel, que declaró contra él; el diputado
Chaulin Serviniere, que había recibido de d' Attel los detaLles
de la confesión de Dreyfus; el prefecto Laurenceau, que de-
nunció sumas de dinero enviadas del extranjero a los amigos
de Dreyfus, a su parecer para soborno; el empleado del
presidio, Rocher, que sostenía haber oído a Dreyfus confesar
IJarcialmente su delito. El Cap. Valerio, uno de los testigos
contra Dreyfus, y el Presidente Faure, que se había declarado
contrario a la revisión del pr<lceso, desaparécieron también
en breve. Todos los defensores de Dreyfus eran. masones, es.
pecialmente judíos.
En Suecia, el Hermano Gustavo III fué asesinado por
el H.'. Ankerstrom, emisario de la Gr. Log. qUe presidb
,Condorcet, según acuerdo de los masones reunidos en 178ó,
en Frandort sur Maine.
Osear II, de Noruega, tuvo mejor suerte. La logia de
Karlstad tomó la resolución de derribarlo solamente y Jo
ejecutó. El rey era masón también.
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 211

En Rusia, fué asesinado Pablo I, masón, que, conociendo


el peligro de la Hermandad, la prohibió estrictamente. Igu3.1
suerte y por igual motivo tuvo su hijo Alejandro I, asesinado
en Tagnrog, 1825. Los asesil10s eran en su totalidad masones
("Los grandes crímenes de la Masonería", Trad.).

96. - Asesinatos de profanos.

• En Francia se le atribuyen la muerte de Luis XVI. "El


Cardo Mathieu, ArZob. de Besan<;on, y Mons. Bessan, Ob.
de Nimes, han referido en cartas conocidas de todo e! mundo,
las revelaciones que les han sido hechas sobre la resolución
tomada en 1787 e), por e! convento de Wilhemsbad, de ase-
sinar a Luis XVI y al rey de Suecia. Esas revelaciones les
habían sido hechas por dos antigu,os miembros de ese con- .
vento. .. El asesinato ,de! duque de Berry... e! del gran
patriota y ardiente católico de Luoerna, Suiza, Leu ... , han
sido resueltos y ejecutados por sectarios ...
En Austria, e! famoso crimen de Sarajevo, ,ocasión de
la Gran Guerra, fué decretado, anunciado con anticipadón
y ejecutado a su tiempo por la Masonería. "Un suizo, alto
dignatario masónico, se expresó en e! año 1912, sobre este
h~cho, de la siguiente manera: Et heredero es un personaje
de mucho talento, LASTIMA QUE ESTÉ CONDENADO;
MORIRA EN EL CAMINO AL TRONO. "Madame de
Tebes anunció su muerte los dos años que la precedieron.
Los principales culpables eran en su totalidad masones. "Todo
esto, dice Wichtl., no es suposición, sino hechos judicialmente
comprobados que se silencian intencionalmente".
Al emperador Francisco José también se le quiso ase-
sinar; pero se frustró el intento. El hechor fué el H.'. Gui-

(7) Webster dice 1783, WiClht1, 1786.


212 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

llermo ·Oberdank, en cuyo honor los masones de Udine y


Trieste han fundado una nueva logia con su nombre. El fin
de Maximiliano, su hermano, emperador de Méjico, es cono-
cido de tódos. Había sido sentepciado a muerte por un tri-
bunal revolucionario en 1867. Después de sU ejecución asumió'
la presidencia J uárez, alto dignatario masón.
En Alemania fueron asesinados el mariscal Echhorn y
su ayudante, el capitán van Dressler, el 30 de julio de 1918.
El día antes el diario masónico' de~París, Le Matin, escribía
que una "'Sociedad secreta patriótica" había ofrecido un su-
bido premio por la cabeza de Echhorn. Ya se puede supon~r
qué clase de sociedad suministraría a Le Matin la notici.~.
En Italia fué asesinado Umberto I por el anarquista
Pressi, masón, de una logia de Paterson, en ,Nueva Jersey,
Estados Unidos, aun cuando él mismo no había estado en
• América. Dos hermanos de logia lo concertaron para el ase-
sinato. Así se ponía en práctica la explicación que en ciertos
grados daban los carbonarios a la inscripción de la cruz:
IN R 1: iustum necare reges Italiae: es justo asesinar a los
reyes de Italia. '
El 26 de marzo de 1855 cayó asesinado en Parma d.
uuque Carlos III el asesino Antonio Carra, había sido escC'- .
gido y estimulado por Lemmi. el día antes en reunión secreta
presidida por Lemmi, que fué más tarde Soberano Gran
Maestre de la Masonería Italiana y mundial, según parece.
Un tal Lippo había confeccionado un maniquí para enseñar
a dar los golpes de puñal más terribles y el ejecutor fué
sorteado.
El 22 de mayo murió Fernando II de Nápoles; se le dió
en una rebanada de melón un veneno que le ocasionó una
muerte horriblemente dolorosa. El autor de este regicidio fué
un francmasón afiliado a una de las ramas más criminales
de la secta, la llamada de los "Sublimes Maestros Perfectos".
Era discípulo de Mazzini y una de las personas más respe-
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 213

table de la corte. Margiotta no se· atreve a dar su nombre


(Marg., A. L., 21-34). En este autor se pueden leer innu-
merables crímenes más cometidos por la masonería en ItaHa.
En Portugal fué asesinado el rey Carlos y su hijo Luis.'
Los masones prepararon la caída de la monarquía. El Ven.
R Magalhaes da Lima fué a París, en diciembre de 1907,
donde el H. Moses, miembro del Consejo de la Gr. ~og. lo
recibió solemnemente. Magalhaes dió conferencias en las que
anunciaba "el hundimiento de la monarquía en Pórtugal, la
próxima constitución de la República". El conocido adversa-
riode la Masonería, Abbé Tourrnentin, escribía entonces que
100s masones estaban preparando manifiestamente un golpe
contra la casa real portuguesa, expresando el temor de que
dentro de poco Se arrojaría o .se asesinaría al rey Carlos.
Diez semanas después se cumplían sus temores y Tourmentin
inculpaba pública y francamente a 'los masones de ese asesi-
nato. Estos han preferido el silencio. .
En América. Se puede leer en Eckert aigunos. detalles
de la persecución y del asesinato de que fué víctima Margan,
en Estados Unidos, por querer publicar un libro para revelar
los secretos de la Masonería, y la destrucción de la imprenta
y persecución del impresor, y otros odiosos crímenes que
sucedier~n a ese asesinato, y la indignación pública que hubo
al saberse todo el favor que las autoridades, masones, por lo
general, prestaron a los asesinos y el favor con que las logias
los miraron (Eckert, n, 201 y sigs.).
Es sabido también el asesinato de!" Presidente del Ecua-
dor, García Moreno. Cuando se trató en nuestra Cámara
de Diputados de este crimen masónico, uno de los defensores
de la Orden opuso. por único testimonio la declaración de
, uno de los asesinos: "Yo lo' afirmo y se me debe creer'~.
Ved cómo describe Nocedal, en sU famoso discurso ya cita-
do, la· responsabilidad de la masonería en ese crimen. Des-
pués de narrar que García Moreno había librado a su patna
214 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

d~ la anarquía y barbarie -y de las garras de las logias, y que


éstas publicaron contra él horribles calurÍmias en Europa y
América, continúa: .
"Mas, como el pueblo agradecido le amaba y aborrecía a sus
calumniadores, dos veces' decretaron las logias inútilmente su muerte;
de los tres atentados hubo anuncios más o menos velados en jos
:periódicos masónicos y j ud'~¡()s de Europa, y de uno de ellos, en que
sólo podía librarle y J,e libró un suceso inesperado y providencial,
di'eron noticia los periódicos de Nueva Granada; cuando crey,ernn
que ya ,se' había consumado el crimen, contando como sucedidos
todos los pormenores que se habían combinado y dispuesto. La
tercera vez fué ~ondenado a morir por los' Altos Pod,eres Masónicos.
que entonces residían en Alemania. L' lndependence Belge anull:ió
un día, con admirable [Link]ón, que, a. los tres o cuatro meses, pa'
sarían en el Ecuador coosas de que en d mundo entero se hab1aria.
Por toda Europa corría la noticiá. del decreto de las Logias. En el
Ecuador no se hablaba de otra cosa, meses antes del suceso,' y se
sabía ,en qué l!egación traidora y pérfida se jun'taJbaJn los asesinos,
y se sospechaban sus nombrés, aunque no·era posible dai- pruebas ni
aun tener ent,era certidumbre de que ellos fue'sen los sicarios elegidos
y pagados por las Logias. El mismo Gar¿:a Moreno esc·ribiÓ a Pío IX,
despidiéndose hasta el cielo, sabedor de que las Logias american;¡s
iban a asesinarle a: incitación de las alemanas. El hombr,e que hahía
librado al Ecuador de la maldad de ,los masones, no tenía medio de
detener el ,puñal que para él se afilaba traidoramente en las sombns,
lii aun de saber por dónde había de' caer sobre su pecho. El día
antes de ,su muerte le avisaron que el corimen se iba ya -a cometer,
que tomase .precaucione·s, que se :rodease de guardia, y él respondió:
-¿ y quién me libra de los guardas, si son dIos los comprados para
herirme? 'Cuando por 'escrito o de palabra le· avisaban de nuevos .indi-
cios o señales de que el decreto de las logias se iba a cumplir, q~le
tomase precauciones, contestaba: "Una sola puedo tomar, y ya 1.1
he tomado, que es encomendarme a Dios y prepararme a. morircris'
tiáname'nte". Y,en efec10. un d":a en que comulgó por la mañana,
disponiéndose a morir, al salir por la tarde de adorar a Jesús Sacra-
mentado en la catedral, cayó herido por la espalda con un machete
y acribillado a balazos por los sicarios de las Logias. El miserable
que primero le hirió a traición, rugió al verle caer: - j Muere, ver'
dugo de Ja libertad 1, esto es, de Já libertad de la maldad y del crimen.
y el vengador y mártir del derecho cristiano {;ayó exclamando: j Dios
no muere!" (La Igles. y la Mason" 163 c l64).
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 215

Sería interminable si. quisiera recordar todos aquel1ns


asesinatos de que la historia hace culpable a la Masonería,
si bien no podré menos de hacerlo con algunos otros, en citas
de las cuales no puedo prescirrdir, por el interés que ellas
encierran para el lector.
Pero fuera de lo que se sabe con alguna certeza o cons-
ta judicialmente, j cuánta.s otras muertes misteriosas, inespe-
radas e inexplicadas hay que se atribuye a la Masonería,
como a su única explicación posible! Aquí mismo, en Iqui-
que, he oído de uno o dos casos, que infundían sospechas,
por 10 oportunos que habían' sido para la honra de -algunos
hermanos.

97. -:- Intentos de asesinato frustrados .

. Ya he citado antes el atentado contra Francisco José,


de Austria, y los dos de que escapó García Moreno. . ,
El 14 de epero de 1858, en las puertas de la Opera d<;
París estallaron tres bombas fulminantes que mataron a ocho
personas e hirieron a ciento cincuenta y seis. Era la ejecu-
ción del plan de matar a Napoleón nI, plan cuyos jefes
eran Mazzini y Ledru-Rollin y que había sido concertado
en Londres desde 1857,
He dicho que Fernando n de Nápo1es murió enven'e-
nado; pero este infortunado rey ya había sido objeto de un
atentado criminal, para cuyo autor se había ofrecido el pre-
mio de 100.000 ducados. El H. Crispi aprobó públicamente
el acto de Milano, el criminal, y Gariba1di hizo dar Ull3.
pensión por cuenta del Fisco a su madre.
A la masonería inglesa se le atribuye. el atentado crimi-
~~I del Ministro inglés' Findlay, en CristianÍa (Noruega)
contra el jefe irlandés Sir Roger Caserment. El plan fué
216 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

denunciado a tiempo por el fiel sirviente de Caserment; pero


al Ministro, desenmascarado, no le sucedió lo más mínimo.
Igualmente, se estableció en' un proceso seguido en Turquía
contra los conspiradores armenios que inténtaron asesinar al
Ministro del Interior, Talaat Bey, que Lord Kitchener había
ofrecido 20.000 libras esterlinas por su cabeza; lo que no
ha impedido que Lord Kitchener haya sido festejado como
masón modelo por los ingleses (Wichtl., p. 178-179).
El intento de asesinato del Rey de España, don Alfonso
XIII, el día de su casamiento, milagrosamente frustrado,
tuvo. por autor a un miembro de la Escuela Moderna, centro
anarquista de Barcelona, cuyo Director era Ferrer. Pues bien,
Ferrer desempeñaba ul1 gran papel en la Masonería. Des-
pués de haber sido profesor de Español en los Cursos Co-
merciales del Gran Oriente, en París, y miembro de la logia
"Les Vrais Experts" y del capítulo "Les Amis Bienfaisants",
mantenía en España las más estrechas. relaciones, en nombre
de la Gran Logia Regional de Cataluña, con .el Gran Oriente
de Francia. En el Convento del Gran Oriente se han afif-
rrJado los proyectos de establecimiento de úna república espa-
ñola y la Gran Logia de Cataluña tiene por programa político
Ja: ruina de la monarquía española. ¿ Ha tenido parte la Ma-
sonería en aquel conato de crimen? El lector podrá juzgarlo
y saorá por qué se formó tanto ruido en el mundo por el
proceso Ferr~r el¡).

(8) Agréguese a éstos el intento de matar a Mussolini en los


primeros día's de Nov. de 1925, de que habló la prensa de todo el
mundo.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 217

98. - Matanzas, ejecuciones sumarias y


saqueos.
. .
Sería necesario leer la descripción de Taine, libre-pen-
sador, para tener idea de lo que pasó en Francia cuando do-
minaron los masones en 1789 y tres -años siguientes: Cuenta
más de 150.000 fugitivos y desterrados; 10.000 personas
muertas sin ser juzgadas en la sola provincia de Anjou;
500.000 muertos en la sola provincia del Oeste. En 1796, el
general Hache escribía al Ministro del interior: "N o hay
sino un hombre por veinte de la población de 1789".· Ha
habido hasta 400.000 detenidos a la vez en las prisiones. Más
de un millón doscientos mil particulares han sufrido en sus
personas; varios millones, todos los que poseían algo, han
sufrido en sus bienes (Taine, cit, por Benoit, F. M., Ir, 363,
nota).
Si la Iglesia Católica, a quien se atribuye .falsamente la de
Sán Bartolomé,.la revocación del Edicto de Nantes, y a quien
se echa en cara la prisión de Galileo en un palacio que tenía
por cárcel, hubiera hecho um centésima parte siquiera de io
. qlle se hizo en esos cuatro años ele furor masónico, j cómo
estaría aún resonando toda la tierra de las imprecaciones y
condenaciones del género humano! Pero 10 ha hecho la Ma-
5Onería, yeso j no es más que el fruto de una santa exaltación!
¿ Qué pasó en Italia cuando las fuerzas organizadas por
la Masonería se dejaron caer sobre N ápoles? Se han visto
sácrificios humanos de 40 o de 50 prisioneros a la vez. En
Montecoglioso, de 87 prisioneros, 47 fueron pasados por
las armas; en Montefiacone, fueron degollados SO hombres
que se habían refugiado en la casa de Dios. En Montecoglío-
so, un oficial hizo encerrar en una choza diez o doce labra-
dores qUe no le habían dado buenas indicaciones sobre la
marcha de los que defendían <L su rey y los quemó en pre-
218 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

sencia de sus familias. En el tiempo de Garibaldi, poblaciones


enteras han asistido a las matanzas de Ariano, de Trasso, de
Paduli, de Monter)}ileto, de Tei'recuso, ,de Panepisi, de Sant-
Antino, de Castelacio, de Caste1sarraceno, de Carbone, de
Lutroni~o, asilos pacíficos de la Agricultura y de la industri:l ...
Según las cifras oficiales, comunicadas por el Ministerio_
de! Interior de Turín, sin duda muy inferiores a la realidad,
y referidas por el ((Postafoglio M altese", habría 30.000 italia-
nos mendigando el pan en tierra extranjera; 80.000 privados
de su· posición y reducidos a la miseria en el interior; fusila-
dos o caídos en las matanzas .más de 18.000. .-
Los napolitanos reducidos a prisión en un solo año pa-
sarían de 14.000 (Memorias sobre la Revol. y los aconteci··
mientos de Italia (Benoit, L. M., 'H, 371-372).
En cuanto all furor criminal ·de la Ma'sonería en Esp¡111a,' prefiero
[Link] aquí una página del diS'curso de don Ramón' Nocedal, ya
citado. Después de recordar el ase'sinato del general Prim, masón,
asesinato que por el misterio impenetrabLe que le rodeó fué atribuÍ(b
a la Masonería y nadie demandó de calumniá. a los periódicos que
publiüaron esa sÜ's'pecha, y de dejar a un lado el testimonio de Leo
Taxil, dice: "Está bien. señor Morayta.; pero yo voy a citar otro
testimonio y otro libro que nadie pued·e recusar, que no hay más I
remedio .que admitir, y es el testimonio yel libro de la historia. ¿ Me
quiere ·decir el señor Morayta quiénes fue'ron los que en 1814 tramaron
el plan de asesinar al genera:l EIío,en VaJ1<encia, y en Sevi'lla, al
ICD'nde de La Bisbal, después, cf6go S'ervidor de ¡,as Logias; sup,lantando
dos reales órdenes y ífalsi ficando la firma del Ministro para que
fuesen arrestados y ajusticiados por traidores, como estuvo a punto
de suceder? ¿ Podrá el .señor Mora,yta decil'me quién asesinó por
la espalda. en una enc'rucij ada, cerca de Villarana, el año 1823, al
Ven. Obispo ,de Vich, Fr. Raimundo Struch; traductor deJ libro del
abate Barruel contra el masonismo jacobino, y al pobre legu que
lo acompañaJba? ¿ A quién cargamos en cuenta., señor Morayta, h
sangre de ,los 24 vecinos de Manres'a, venerables anciados. sabios
y virtuosos ·religiosos, !honrados comerciantes. ase'sinados el año
1822 en la entbosc'ada de los tres roures, y la de tantas otras
inocentes víctimas llevadas alevosamente al matadero en la c·é-
kbr'e t(lrt(lna (i~ R(Jtten? ¿ Quién empujó, en 1823, al gobernador
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 219

de la Coruña a sacar del castillo de San Antón' a cincuenta y un


presos, en las tiniebllas de 'la nOühe, y a meterlos maniatados en
un tarco, y a arrojarlos al mar a bayonetazos, y destrozar con
·105 remos los cráneos de los que sobrenadaban? ~ Quién hizo y
quién envió, el año 1829, aquel pliego y máquina, infernal que el
general Eguía abrió, por pr,ecaución, metiéndolo debajo de la mesa,
con que libró la vida, pero perdió una manO'? ¿Quién mandaba y
pagaJba a los setecientos soldados y oficiales que en la Puerta del
Sol, de Má~drid, asesinaron a'¡ ..general Canterac, solo y sin ,defensa,
.en 1835? ¿ Quién envió a Hortaleza la gavilla de foragidos que
asesinaron a puñaladas a Quesada, cuando Iba huyendo indefenso
y so'¡o? ¿ Quién arroj ó aquel mismo año sobre la ciudadela de
'Ba-rcelona y Atarazanas a las turbas feroces y salvaj es que de''lpe-
daza,ban en sus calabozos al coronel O'Donnell y a ciento y tant0s
prisioneros más? ¿ Quién asesinó a Fulgocio? ¿ Quién armó a les
a-s,esinos que, en 1844, dispararon sobre el coahe del general N arváez,
que por maravi1!a salió ileso, y asesinaron a su ayudante Basset.i?
¿Quién aJlcanzó la completa e increíble impuni-dhd del regicida La
Riva, en 1847? ¿ Quién puso en laJsl manos del cura Mlerino, porque
1" cupo en suerte, el puñal con que hirió a ISaibel JI? ¿ Quién impulsó
a otro infeliz sectario a levantarse la - tapa de los ,sesos por 110
cometer el regiddio que también !-e cupo en suert'e, en 1867, en un
conc'iliáJbulo de Valladolid? Y no ha,blo de innumerables asesinatos
jurídicos, no hablo de la sangre derramada en innumerables pro'
nunciamientos y motines amañados por la Masonería; no hablo
de Tos pueblos pasados a cuchillo y destruídós en honra y glo-
ria de la Masonería por el masón Mina en Cataluña ni de aS2'
sinatos comó los que cometió la gente de Zuroono en Victori;¡,
ni de las horribles matanzas de enemigos ya rendidos, de ciudadanos
inddensos y de inocentes niños, mandados por el coronel González
y el Empecinádo, en Extremadura, Pero ¿ cÓmo han de caber en U11
párrafo de un discurso ni aun los asesinatos co~etidos en España
por la Masonería Icon todas las formas y condiciones del delito
- común de as,esinato? __ .
"j Ah, señor Morayta, Jefe Supremo del Gran Oriente Espa-
ñol! ¿ Quién cantaba pO'r las calles de Madrid, delante de 105
conventos, dos o tres noches antes del 17 de Ju!io de 1831, aque-
lla horrible copla que empezaba: ¡V[uera Cristo, viva Luzbel?
¿ Quién hizo c'llndir la voz de que los. frailes hab"lan envenenado
las aguas? ¿ Quién ,lanzó sobre el Cole'gio Imperial, Santo Tomá"
San Francisco el Grande, la Merced, el -Ca·rmen Desoalzo, Atocha,
a aquellas hienas sin entrañas que, impune y descansadamente, 'Ise-
220 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

sinarO'n, [Link]'n y mutilarO'n a IO'sreligiO'sos? ¿ Quién retuvO' a


las trO'pas en ~O's cuarteles hasta que 10'5 asesinO's se hartarO'n de
matanza? ¿ Quién ató las manO's del regimientO' acuarteladO' en San
Francisc'O' para que nO' sO'cO'rriese a 10'5 frailes y se las desató para
rechazar a empellO'nes a lO's que ,iban a guareoersé- en el cuartei?
¿ Quién ro'bó en la CO'misaría de lO's SantO's Lugares el mediO' millón
cO'n que Is1e pagó a lO's asesinO's? TO'dO' Madrid sabía dónde se había
fraguadO' el crimen; el presidente del CO'nsejO' de MinistrO's (9), al
defenderse cO'mo pudO' de la apatía de Jas autoridades, también dejó
aclaradO', de' su ,puñO' y letra, y nadie ha O'sadO' desmentirle, que
aquella ,espantO'sa y sacrílega hecatO'mbe fué' O'bra de las sO'ciedadlOs
secretas" (La Iglesia y la Masonería, págs. 160'165).
El que quiera imponerse más detalladamente de esas ma-
tanzas, puede leer a Menéndez y Pelayo, H eterodo%os Esp.,
III, p. S8~ y sigs. ,'
En 1871, cuando las matanzas e incendios de los comu-
nistas en París, aquella monstruosa Comuna, que destruyó
monumentos respetados por las balas enemigas y que hizo
morir a bala o quemados con petróleo, los soldados patriotas
que habían escapado con' vida en ,la guerra, esa Comuna que
asesinó a los rehenes mismos, fué solemnemente aprobada,
felicitada y aplaudida por diez mil francmasones, que organi-
zaron con ese fin la más odiosa manifestación (Rosset, La'
.F. M., 193).

99. - Sediciones masónicas.


j
De las sediciones dice Dom Benoit, que todas las que
ha habido desde 1789, si se exceptúa tal vez tres o cuatro,
son obra de la Masonería.
Edmond About, Redactor de la Opinión Nacional, ha
escrito en ella que desde 1728 hasta 1789 no ha hecho otra
cosa que conspirar (Rosset. La F. M., p. 67).

(9) Martínez de la RO'sa. HeterodO'xos Esp,. III, p. 589.


EL MISTERIO DE LA MASONERfA 221

Sería demasiado largo entrar a detallar el modo de


obrar que se ha seguido, primero con las órdenes dadas en
_las logias, después con la conquista de soldados o policía y
levantamiento de las turbas, para producir el movimiento.
Puede verseen el autor citado, Benoit (F. M., Ir,' 372-388).
Es interesante la narración de la revolución de Parma, hecha
por Carletti, encargado de ejecutarla. Parece una comedia.

100. - Guerras y revoluciones.

Una vez en el poder, la Masonería ha sido implacable


para manejar las fuerzas nacionales en provecho de ,sus pla-
nes. La historia nos dice que, dueña del poder en Francia,
el año 1792, en pocos meses y aún en pocos días declaró la
guerra a Austria: a Holanda, a Inglaterra, a Italia y a españa,
y no cesó de trastornar la Europa hasta establecer un nuevo
orden de cosas en conformidad a sus aspiraciones. En Créti-
neaux-Joli (lO), en Margiotta, etc., puede leerse toda la
intervención que tuvieron no sólo las logias italianas, sino aun
las de Estados Unidos, de Inglaterra y de Francia en las
guerras de Italia, para despoj¡r al Papa y a otros 'soberanos
legítimos de sus Estados y para falsificar la voluntad popular,
y en la guerra de Crimea que costó tantas vidas.
,¿ Por qué se han formado tantas coaliciones contra Aus-
tria? ¿ Por qué vinieron los desastres de Francia en 1870?
¿ Por qué se formó el gran imperio protestante alemán? ¿ Por
qué Napoleón' 1 encontraba tantos amigos y auxiliares en sus
campañas por toda. Europa? "Los gobiernos de este siglo,
decía en 1876, D'Israeli, primer Ministro de Gran Bretaña,
los gobiernos de este siglo no tienen que hacer solamente con
los gobiernos, con los emperadores o los reyes y ministros,

(10) L'Eglise Romaine en faoe de la Révolution.


222 JOSE MARIA CARDENAL CARO R.

sino aun con las sociedades secretas, que en e! último mo-


¡r;ento pueden dejar en nada los arreglos, que tienen agentes
en todas partes, agentes sin escrúpulos, que empujan al ase-
sinato y pueden, si es menester, ocasionar una matanza" (Dis-
curso en Aglesbury, el 20 de Sept. Benoit, F. M., I, 390-391).
Ya antes al hablar, de la Masonería y de la Política, se
ha ,ésbozado ¡a parte que tuvo la Masonería en toda's las
revoluciones francesas durante el siglo pasado. Sería inter-
minable seguirla paso a paso a través de Europa, y ríe
.América. Hablando de Europa, dice el célebre historiador
librepensador Taine: "Habiendo devorado a Francia, la banda
emprend~ devorar a Europa, hoia por hoja, como una cabeza
(!e alcachoh. Pero, ¿ para qué contar la tragicomedia que
representan y hacen representar en el extranjero? Es una
repetición en el extranj ero de la pieza que representan en
París, una traducción improvisada y ridícula en flamenco, en
holandés, en alemán, en italiano, una adaptación local, tal
cual, con variantes, recortes, abreviaciones, pero siempre con
el final, que es una granizada de sablazos y de culatazos sobre
todos los propietarios, comunidades y particulares, para obli-
garlos a entregar la bolsa y todos los objetos de algún valor:
10 hacen hasta quedar en camisa y sin centavo" (Benoit, F.
M., n, 392). En efecto, las logias de París, sobre todo la
de la Propaganda, habían organizado sucursales en Bélgica,
en Holanda, en Alemania, en Suiza, en Italia, y. hasta en
Austria. Zimmerman se gloriaba de haber establecido con el
nombre de sociedades literarias o con otros títulos análogos,
más de cien de estas logias o de éstos clubs. Los miembros
recibían la dirección de París, se dedicaban a crear partidarios
del "régimen vigente en Francia" y a paralizar la resistencia
nacional. "Vuestro país está enteramente minado", decía Bo-
naparte a los oficiales italianos que acababan de firmar con
é¡ el armisticio de Cherasco. "He [Link] en Génova uml
suma de 700.000 francos en efectivo, con:signada por revolu- -
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 223

cionarios ocultos, lombardos y piamonteses, para favorecer Icl3


progresos del ejército francés" (Cit. por Benoit, F.· M., r,
395) (11). "Desde 1821 todas las tentativas y agitaciones
revolucionarias de que fué teatro Italia han sido, según Wal-
ter, obra de la Francmasonería" (Espasa). . . .
Para muestra creo que basta. El que desee conocer 'más
sobre esta repugnante actitud, tendrá mucho can que entre-
tenerse en las obras citadas.
AlIí pueden verse también las pruebas de que la Maso-
nería no sólo presidió, sino que preparó y decretó de antemano
la época del Terror, la que en el curso de los siglos, ·entre
todas las que han sido· de terror, ha merecido por excelencia
ese nombre (Benoit, .F. M., JI, 3?7-403).
Eckert,. en su obra tantas veces citada, se propone probar
que todas las revoluciones en la vida religiosa, política y
social de nuestrá época han sido preparadas, maduradas y
¿¡rigidas en y por la Masonería. Yeso ·10 demuestra: por la
historia de la OrsLen; por las confesiones más categóricas de
la Orden, llegadas en parte a la publicidad; por los aconte-
cimientos últimos de su tiempo en Sajonia y fuera de- ella,
y finalmente, por la cr~ti¿a de la razón.·
En The Cause pueden leerse algunos capítulos relativos
a las últimas revoluciones europeas, siempre con el mism.)
se1!o y característicasge crueldad y de persecución religiosa
y de favor a los judíos o de dirección por parte de ellos.

(11) "Hemos adquirido (con Guillermo III de Prusia). decía


Hangswistz, la convicción de que todas las asociaciones masónica.',
desde la más modesta hasta la más elevada, no pueden proponer3e -
sino e~plotar los sentimientos religiosos, ejecutar los planes más
criminales y 's'ervirse de los primeros, como de manto van!, c\1l¡dr lo§
se¡¡-undQs" (Eckert, IJ. 179). .
224 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

101. - Pureza _y hnnestidad masónicas.

Nadie negará que la pureza de afectos, de pensamieritos


y de obras sensuales desordenadas, es unO de los puntos más
delicados de la moral cristiana, y de tal modo importante,
que aun los mismos enemigos de la Iglesia, si son sinceros,
admiran su doctrina sobre aquellas 'virtudes, y si no -lo son,
hipócritamente buscan como acusarla de no guardarla con
perfección. Es, pues, una piedra de toque de la perfección
de la moral que se profesa. Veamos cuál eS la moral masónica
sobre' este punto. Pero, por lo mismo que. es tan delicado,
procuraré tocarlo lo más superficialmente que se pueda, re-
mitiendo a los que tengan un interés legítimo mayor a las
obras citadas, que suministran muchos datos y documentos.
Hay principios masónicos que necesariamente deben con-
ducir a mayor licencia de costumbres a los que los profesan
y sienten su influencia, aun cuando sea inconscientemente.
Tales son: La libertad masónica, es decir la independencia
de toda sujeción, de tal modo que cada cual sea su dios, su
rey y su papa, el adorado y el adorador a la vez. Cuando no
se reconoce 'ley alguna superior, falta un freno poderoso que
contribuya a sujetar las malas inclinaciones.
De ahí viene como consecuencia' muy natural la ense-
ñanza de que el decálogo, o Sea los diez mandamientos que
todos conocemos, no obliga a -los masones. Expresamente lo
dice "The Encyclopedia 01 Freemasonry".- "N o son obliga-
torios (los diez mandamientos) para un masón como masón,
porque la institución es tolerante y co·smogolita ... ;' (Preuss,
A. F., 295-296).
Además, el materialismo que actualmente se profesa en
casi toda la Masonería, no permite obligaciones morale;¡. L¡¡
materia nQ es libre l no es responsable.
EL MISTERIO DE -LA MASONERÍA 225

Es doctrina masónica también, proclamada por los doc-


tores como Mackey, que ((la mujer es esencialmente incapaz
de verdadera moralidad; i lejos de ella .Jas cadenas del error
y de la ignorancia cristiana y de Moisés!" "El masón no debe
luchar contra sus propios instintos". Son enseñanzas de A.
Pike, generalísimo que fué de toda la Orden '{Preuss, A.
F., 303).
Por otra parte, y en conformidad con los mismos princi~
pios, se dice que el hombre difkilmente tiene una moral
superior a la de los brutos. "El hombre,dice Mackey, gran
doctor de la Orden, no tiene falta o vició que alguna bestia
uo los tenga; y por tanto, en "sus vicios no es !11ás que una
bestia de orden superior, y difícilmente tiene alguna exce-
lencia moral, tal vez ninguna que algún animal no la tenga
fn el. mismo grado y aun más excelente, como la generosidad,
la fidelidad y magnanimidad". (:M orals and Dogma, "S57.··
Preuss A. F., 305).
El mismo autor' enseña, siempre en conformidad- con
1a3 doctrinas filosófica's de la Orden, que el hombre es un'
animal que ha recibido un rayo de la divinidad, que hace las
veces de alma. i Si será capaz de pecado el rayo de la divi-
uidad o el simple animal! .
De tales principios proviene todo un culto de lo que en
lenguaje cristiano suele llamarse la carne,' a tal punto, que
según los doctores masones más estudiosos, todo en las logias,
todos los símbolos tienen un sentido que tiende al honor de
la carne, conformidad con los" ritos paganos: escuad"ras y
compás; columnas del templo; árbol del medio y sala del
medio, el círculo con el punto en el medio, el culto mismo
dado al sol, culto puramente simb&lico, todo, digo, va enca-
minado a honrar las facultades generativas del hombre. La
• misma letra G. que los ingleses tal vez se imaginan que es la
inicial de God, Dios, no es más que la inicial de Generación
(A ve<;es l~dan ~;P.1;:tb!én ~1 >1entid9 de Geometría;. La. W\~m~
226 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

palabra Cod, si alguna vez la usan con todas sus letras, no


es más que la resultante de las "iniciales de tres palabras que
representan ideas relativas al mismo objeto de culto pagano
(Preuss, A. F., 410) (Ver también e1 cap. Amer. Freem.
and Paganism, entre otros). ~
Lo"s mandamientos de la mora'! masónica, al hablar de h
castidad, mandan respetar la mujer o la hija del hermanO';
de ,las demás no se preocupan (Preuss, A. F., 302). "En I

cuanto a pureza, dice Ragón, la [Link]ía no reconoce sino


la limpieza física. N o hay otra mancha para el hombre que
el desaseo corporal" (Cit. por Mgr. Rosset, La F. Mas.·., pá-
gina 176).
En la MasonerÚJ de adopción, como llaman a la Maso-
nería de las mujeres, bajo símbolos o leyendas, se les enseña
el vicio más nefasto y dañosQ para la humanidad, el amor
de la poligamia, el amor -libre y a practicar la beneficMlcia
masónica, con los hermanos o amigos. Los lectores me excu-
sarán de no dar más detalles sobre esté¡. materia y de no decir
lo que se practica en grados más altos aún. '
Lo dicho basta para tener alguna idea de la moral ma-
sónica, que' es todo el reverso _ele la moral cristiana, y aun
de 10 que podríamos llamar la mora] natural, que nunca'
_autorizará el sistema de la mentira, de la violenc~a y de la
licencia de costumbres.

102. - Honradez masónica.

N o había querido tocar este punto, pero como suele ser


el más tenido en cuenta por los que dominan las opiniones
sociales, cuando se juzga de la moralidad y corrección de los
hombres, me es necesario hacerlo, aunque sea ,brevísimamente.
Repito la advertencia ya muchas veces hec;:ha : N o m~
EL' MISTERIO DE LA MASONERÍA 227

'refiero sino en general a las personas de los masones y sólo


a aquellos que viven masónicamente. Sería injusto si pensara
siquiera que tantos y tantos masones, que éonozco, en los
cuales no han penetrádo las dOGtrinasmasónicas, y que las
ignoran casi por completo, fueran a manchar su hOI1radez
con actos incorrectos; como sería injusto quien atribuyera a
la doctrina ,católica los robos y escándalos que cometen los
católicos que no viven como tales, que no conocen, o al meno"
110 practican, las doctrinas que profesan. .
Es la advertencia (lt1-= va hacía León XIIi, de un modo
general, y que encuent;o r~petiQa en la Pastoral del Rvmo.
señor Arzobispó de Caracas, ya citada: ·"Cuanto· hemos dicho
y diremos ha de entenderse de la secta masónica eh sí misma,
pero no de cada uno de' sus secuaces. Puede haberlos, en
efecto, y no pocos, que si bien no dejen de tener culpa por
haberse comprometido 'Con semejantes sociedades, con todo,
_110 participen por sí mismos de sus .crímenes e ignoren sus
últimos intentos".
Desde luego, hay que notar en la Masonería el ningún
respeto por la propiedad áe la Iglesia y el plan sistemático
de apoderarse de sus bienes, como lo ha hecho en las varias
, naciones que ha dominado: Francia, Italia, Méjico, Portugal,
España, etc., y como se ve que piensan hacerlo aquí mismo
mandando hacer la estadística de sus propiedades. Ya se sabe
que en Francia, cuando se hizo la confiscación de los bienes
da la Iglesia, se dijo al pueblo que eso iba a ser 'para dedicarlo
a sus necesidades, y es notorio tambi'én a qué escándalo dió
lugar la liquidación. Esa explicación de los bienes que los
pueblos cristianos han mirado como sagrados basta por sí
sola ,como lección objetiva muy elocuente para quitar el temor
al robo; j pero ojalá fuera eso sólo!
Comentando una Circular del Gran Oriente de Francia
a las logias de su obediencia, en que se les habla de -la prtl-
ckncia, ele la "obra grande y bienhechora de la Masonería",
228 JosÉ MARÍA CARbENAL CARO R.

Copin-A1bancelli hace esta observación, que viene a propó·


sito: "La Masonería miente. Trata de hacer creer que su obra
es "grande y bienhechora", que las ideas a las cuales se con-
sagra son "nobles y puras". Pero los hechos la desmienten;
porque hay miembros conspicuos de la congregación masónica
que se llaman Wilson; Mayer, antiguo director estafa~or de
la Linterna; Geyer, perceptor, en quiebra de caja; Tomás,
el desvalijador de las Iglesias; hay otros en gran número
qUe se cuentan entre los pa,namista:s, los sudistas, los hum-
bertistas, los defraudadores del sur, los falsificadores de toda
especie y los coimeros de toda suerte. Es cosa extraordinaria
que una doctrina tan "noble y pura" produzca tales frutos
y en tan gran número" (Copin, P. O., p. 9).
Los robos y escándalos ,de Adriano Lemmi, Supremo
Gran Pontífice de la Masonería Italiana, han sido públic03,
especia:1mente los fraudes de la provisión de tabacos, de los
, cuales ya Se ha hecho mención, y otros muchos en' que an- •
duvo C~ispi, Sciarra, Carducci, el poeta de Satanás, etc. Los
narra Margiotta, en su obra Adriano Lemmi.
j Ojalá la Masonería entre nosotros pudiera levantar la
frente siempre pura y limpia de esa mancha que se ha echado
encima en otras naciones! j Ojala sólo la: Iglesia tuviera que
temer dt las doctrinas que quitan todo temor de Dios y que
la enseñan al hombre a no combatir ninguna de sus incli-
naciones!
Como apéndice a este capítulo transcribiré los siguientes
datos sobre la formación ae una Logia, que me escribe un
amigo en cuya veracidad tengo absoluta confianza:
"He tenído ocasión de sorprender en su primera reúhión
a los fundadores de una logia aquÍ en el norte. El H.·. funda-
dor, era antiguo 'meritorio militar, decrépito ya; el Secretario,
a quien sorprendimos con el maletín de la documentación en
la mano, un Visitador de Escuelas que tuvo que salir ... ,
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 229

los profesores jóv'elles podrían contar el por qué; otro de


los fundadores," un militar, tal vez el más envuelto en d
pavoroso proceso de hace pocos años, y que ha quedado fuera
del Ejército porque no hacía honor al uniforme; un Director
de Correos, que era una medianía y que tuvo que optar por
ocultar ;las insignias masónicas que ostentaba sobre su abul-
tado abdomen como dije de cadena; un Director de estable-
cimiento de enseñanza y municipal, que era el tony de las
sesiones; otro municipal fatuo e ignorante; un profesor que,
por desgracia, lo es todavía, de una inmoralidad públicamente
escandalosa dentro y fuera de 1m. hogar; túatro jovenzuelos
sin vergüenza, sin- educación y sin ley ni Dios, de patriotismo
dudoso; un .empleado fiscal hehchidode orgullo, elevado de
la nada, hereje empedernido y envuelto en ruidosos procesos ...
Tales eran las lumbreras que pretendían difundir la luz, la
ciencia y la filantropía en aquella ciudad".

,
CAPíTur"o VI

LA MASONERIA y SU IDEAL DE BENEFICENCIA'

103. Generosidad tan oculta que poco se ve. - 10;4. Generosidad


espiI:itual bien m:ez;quina también.

103. -Generosidad tan oculta que po-


co se ve.

¿ A qUIen no se le ha dicho muchas veces que la Maso-


nería es únicamente una sociedad de béneficencia? ¡Cuántos
se habrán imaginado al oírlo que, fuera del socorro mutuo
(jue se promete a los adherentes, la Masonería se ocupa úni-
camente del socorro de los necesitados con las grandes sumas
que reúne! Desgraciadamente, la Masonería usa tanto, tanto
el misterio que <1; pesar de que muchos otros secretos se llegan
él traslucir por las obras que ejecutan los hermanos, de su
beneficencia muy poco, por no decir nada, se trasluce ordi-
nariamente. No digo que bajo sus auspicios no se hagan
obras de beneficenciá o de filantropía, como les gusta llamarla.
Las hacen y a veces grandes; pero no con el dinero de la
Orden o Hermandad, sino con el que colectan en fiestas, rifas
o loterías, etc.
No voy tampoco a negar la generosidad individual de
muchos adeptos; pues hay personas que SOn naturalmente
EL MISTERIO DE LA ,MASONERÍA 2.31

inclinadas a dar y 10 harían siendo o no siendo masones, Pero


en Iquique, donde laMa~onería está ·floreciente, COn sus
cuatro o cinco logias, donde ha reinado durante tanto tiempo,
realmente su beneficencia es mucho más misteriosa y s<:creta
que sús conspiraciones cóntra la Iglesia o sus trabajos poií-
ticos, que por algo salen a luz. '
y lo curioso es que 10 que me pasa a 'mi les pasa y le~
ha pasado a todos los que han puesto alguna atención a 'las,
cosas de la Masonería. Ved lo que decía Eckert de su tiempq:
('~e 'dice que la beneficencia és el fin de la Masonería. Péro:
tn ninguria parte se comprúeba esa beneficencia, que, seria el
seno qistintivo de la Orden. ¿ Dónde están,pues, sus [Link]
y actos de generosidad en vasta escala?' ]amás,se 1hav;isto
nada sino cosa muy modesta. Además, esos actos de b~iíefi­
cencia, por mínimo 'que sean, no han' sido sino locales, ele
ningún ,modo universales" (La F. M., I, p. 121).' ,
, PihlSS, por su parte, después 'deun largo estudio de 'la
c10china masónica tál cual la expone Mackey, llega más' o
menos a la misma conclusión: "Su caridad dice, es para d
pobre Hermano.'. que ha caido en pobreza o desgracia y" para;
ninguno más. Si el hermano ha caído en pobreza, no esta1)3
~n esa condición al ser recibido: La prosperidad; o al ¡llenos
e·¡ bienestar- mudado en pobreza, la fuerza de vigorosa 'hu'-
manidad 'minada por la edad y necesitada, y esto. solamente
dentro de los límites de la Orden, que rigurosamente excluye
de sus filas a las clases necesitadas, ése es el propio campo
, de la caridad masónica; si algún campo más estrecho de
caridad puede encontrarse, señáIesele" (Preuss, A. M" 340).
232 JOSÉ ~ARÍA .CARDENAL CARO R.

104. - Generosidad espiritual bien mez-


quina también.

y como el Doctor masón había dicho que la principal


beneficencia consiste en .los beneficios intelectuales ·de la
Orden, enseñando "la verdad de Dios y del alma"; en "que-
brantar las cadenas del error y de la ignorancia que antes
han tenido al candidato en el cautiverio moral e intelectual'.',
etc., el autor citado hace ver que, dado el secreto que us<:t n
las logias con extraños 'y aun COn los propios hermanos de
grados inferiores, esa benevolencia o beneficencia es 10 más
mezquina que puede darse, ante una necesidad tan universal
de luz masónica como la Masonería tiene que suponer.
Por otra parte, 10 que ya· se ha dicho hasta aquí y 10
que ve todo el que quiere abrir los ojos, Ja conducta bárbara-
mente cruel de la Masonería para con sus enemigos, hace
pensar que la son<:tda beneficencia masónica ha de seguir el
mismo estilo de las demás afirmaciones que- hasta ahora se
han estudiado. Cualquiera puede preguntarse: ¿ Dónde están
las obras de beneficencia masónica? ¿ Quién- las ha visto?
Fuera de la Masonería inglesa, que tiene algunas obras
de beneficencia, con el auxilio de unos pocos HH.·. ricos es
difícil, si no imposible, divisarles en otra parte.
CAPíTULO. VII

LA MASONERfA y SU IDEAL DE CIENCIA Y PROGRESO

105. Lo que es la ciencia. masomca. - i06. Or,edulidad masónica.


107. Progreso al revés.
I ~

105. - Lo que es la ciencia masónica.

El odio que la Masonería muestra en sus ·obras contra


la Iglesia 10 suele fundar en su amor a la ciencia y al pro-
greso, que, según ella, encuentran en la Iglesia Católica su
mayor estorbo. ¿ Hay sinceridad y verdad en eso?
Por lo que toca a la Ciencia, no se ha visto aún el auge
que ha recibido de la Masonería. No niego que haya algunos
sabios masones; pero no· son sabios por ser masones o por
. haber adquirido su ciencia mediante su adhe§ión y sus tra-
bajos masónicos. y la razón es manifiesta: ,En las logias no
se hacen estudios científicos: se trata de religión, de política
y de 10 que directa o indirectamente puede tener atlrigencia
cón esos objetos. Se dan conferencias coil "pretensiones de
,Cient.íficas; pero siempre con la .idea de lIegár a prevenir los
, ' ánimos contra la Iglesia o contra la religión revelada. Yo
mismo he tenido ocasión de ver algunos de esos trabajos:
se repiten en ellos idea~ pasadas de moda; se vuelven a ca-
234 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

kntar objeciones mil veces deshechas contra la Iglesia; se


mantienen teorías ya repudiadas por los sabios, COmo la del
clarwinismo, de la generación espontánea, etc., y con ellas se
alimenta la credulidad prestada al magisterio de la Masonería,
por los adeptos que han renegado del magisterio infalible de
la Iglesia.
'Copin-Albancelli, ~studiando la organización de la Ma-'
sonería, a la cual perteneció, y su inn1ensa obra destructora;
ante la observación de que la Masonería se componía de seres
inferiores' (son sus palabras), incapaces de' concebir y de
prepar,!r l¡ots ,inp1ens,as 'cl~?[Link]?es que se \1qbían realizado,
tuvo la sospecha de que ella no fuera más que el pobre instru-
mento de algún Poder, Político Oculto. Refiere también un
,diálogo sostenido con un hermano más altari1ente~graduado"
en que le hacía la misma confesión, "eón estas palabras: "Ud.
está en situación de medir la mediocridad intelectual de la
may6r. parté dé 10s, veinticinco' mil masones (Copin: P. O.,
26 y 284), ' '
y las "personas inteligentes que hay en la Masonería no
'Van a recibir de un' magisterio tan ,poco sincero como ése las
lecciones· para adelantar ·en las ciencias, Ya he hecho notar en
otra parte;que el magisterio de .la Masonería' impone sus
doctrioas' a sus: adeptos, es un magisterio como el de Pitá-
:goras; su base 'es la autoridad del maestro, el magíster dixit,
y <,le un nlaestro, que n,o ,se sabe dónde está ni quién ,es. "La
M9-SÓ11~r!~ noinculca;[Link] verd~des, dice 'el' Supref!1o Gran
Má,estrc·Pike. La,s afirma una vez y con ,brevedad" ([Link],
,4, .F.,. 43).,', .. ' .
. , 'E} cioc'to'i- Mackey dice que bastó que Preston di~ra ,a' ia
Masonería una Filosofía, para que, sin aurora ,1~i.· crepúsculo,
una ~ Fraternidad de Íuz brillara sobre las' instrucciones de
lfl:~'iogi~s: "Desde' 1717, dice la, Hermandád se ocupaba, en
algo' menos provechóso,· pero n1ás connatural' que el cultivo
:de: -¡a cienci<l¡ masónica. Las eOl~idás agradables, los tr~g()s
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 235

de ponche, la armonía del canto, los miserables equívocos


que habrían provocado la ira de Johnson algo más. de 10 que
ha recordado Boswell, no dejaban tiempo para estudiar ma~
. terias abstrúsas. ~Las revelaciones del caballero Oliver nos
suministran abundantes y positivas 'pruebaq eJel· estadoirife-
rior dda literatura masónica en aquellos días; y si queremos
una prueba negativa la encontraremos en la absoluta ausencia
e~e ningún libro diino de leerse sobre· Masonería Científica,
basta la aparición de las obras de :S:utchinson v d~ Preston".
El lector se fi jaráque no se habiasino deJa ciéncia masónica,
es decir, de ese tejido de leyendas e invenciones que' seu~an
en: los, grados superiores, sobre todo para:· inculcar ..las doc-
trinas' filosófkas, de la secta, doctrinaS que' se hacer¡. derivar
de los antiguos ,misterios paganos, y con ·las cuides se ·forma·
1a historia más fab410sa' de la Masonería.' .

106.,. ~.Credutidad masónica ...


, . '

En GtMasonería nó hay Ciencia, y sí sólo una credulidaa


inverosímil en gente seria. ,'''En realidad, los' masones' son
creyentes, puesto que creen en la misión de la Viuda, en su
santidad. Al menos así es por lo que toca al mayor número
de ellos: Se ha llegado a persüadirles que la ciencia exigh
la destrucción 'del catolicismo. Ellos no saben absolutamente
nada 'porsÍ' mismos, puesto que no son sabios. AU.n'en eso
ha sido menester que crean loqüe se les ha afirmado. Ellos,
han creído; tienen fe. Es una . fuerza' cOhsiderable'.¡ Y eS
menester saber, es menester haber visto 'hasta dónde Hega 'su
alúcinaCÍón! "Por el efecto de ias suge'stiones que reciben,
~sas inteligencias-apenas desbastadas se tienen por inteligencias
científicas. Muy sinceramente esOs lavadores de vajilla de las
,cocinas dela~ Viuda Se consideran como precursores ,de· la
ciencia y de la razón ... " (Copín, C. J.; 180-181 y. : : ,¡'
236 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

. ,La idea que _tienen los masones de altos grados filosó-


ficos de la turba multa de la Masonería Azul, puede colegirse
de los siguientes 'testimonios tomados de sus escritos:
"Hay que notar que la gran mayoría, de los masones
están lejos de ser iniciados'! y que "andan arrastrándose en
las tinieblas de Egipto" (Chron., 1818, n, 28).
"La Masonería de los altos grados, dice Pike, enseií.a
las grandes verdades de la cien<:ia intelectual; pero en CUdn-
to a éstas y aun en cuanto a los rudimentos y primeros prin-
cipios, la Mas,'. azul está absolutamente muda. Sus dramas
parecen tener por objeto enseñar la resurrección del cuer-
po". "La pretendida posesión de misteriosos secretos, dice
en otra parte, ha capacitado la Masonería azul para contar
sus iniciativas por decenas de miles. Nunca hubo pretensio-
nes a la posesión de conocimientos secretos tan sin fudamen-
tos y tan absurdos cOmo esos de los grados' del Cap.'. del
Arca Azul y Real".
"El simiesco cristianismo de la Mas.'. az~l, agrega el
mismo Pike, hizo de ella una sociedad enervada e impoten-,
te con grandes y resonantes pretensiones y pobres realida-
des", (Cit. por' Cathol. Encycl. Mas.0nry).

107. - Progreso 01 revés.'


La palabra progres,o es una de esas palabras mágicas
con que la Masonería produce el encantamiento de los sen-
cillos e ignorantes. Si se hubiera de llamar su acción' en el
mundo con un nombre apropiado, tal vez la palabra retro,-
ceso expresaría uno de los muchos conceptos con que de-
bería apreciarse. Las guerras, los trastor)Jos, las revolucioll"s
que ha causado en el mundo, con sLl cortejo de infinitos ma-
les, que destruyen y retardan todo progreso verdadero, bas--
taría para justificarlo.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 237

La licencia de costumbres, fruto de las libertades satá-


nicas que enseña, está haciendo' volver los pueblos cristia-
nos a los abismos de degradación pagana de que la Iglesia
los había levantado. '
La dignidad de la familia se ve cada día más por los
suelos, merced a los esfuerzos de la Masonería por destruir-
la. Se quiere llegar no sólo a la 'disolución diel matrimonio
por -el divorcio, sino al amor libre; se quiere traspasar aún
los 1inderos del estadO' salvaje, para llegar a los del puro,
animal.
En materia de religión, está llevando al mundo no só-
lo al paganismo antiguo, no só,lo al culto del sol, al culto de
la naturaJeza, al culto de la carne, sino que con el materia-
lismo declarado de que se hace gala, se retrocede más atrás
de la humanidad misma, para llegar a la condición del' mis-
mo bruto" que, no adora a Dios, porque no tiene capacidad
para conocerlo. .
Los furores de crueldad, de saqueos, de deshonestidad,
a que se han :entregado los pueblos cuando se les ha quitado
el freno de la religión, están diciendo si ha de mirarse como
un progreso envidiable o como un retroceso horrendo eso
que la Masonería acaricia como un bello ideal; el llegar a
ser ca'da uno el dibs de sí mismo. "Donde el cristianismo es
ardiente, escribe Bourget, las costumbres se levantan; don-
de languidece, descienden. Es el árbol, en que florecen las
virtudes humanas, sin la práctica de las cuales, las socieda-
des humanas están condenadas a perecer. Os ruego procla-
márlo expresamente: se desmoraliza el país arrancándole la fe.
se comete un asesinato, un asesinato 'moral, descristianizán-
dolo. No hay salvación sacial fuera de las virtudes del De-
cálogo. j Esta fué la convicción de Le Play, fué la de Taine,
es la mía!" ,
238 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

y será la de todas las almas sinceras. j Eso sí que lo que


para nosotros es una desgracia, para la Masonería es un
¡<leal! Y lo más triste es que hay muchísimos masones que,
sin haber perdido el sentido moral común a los. hombres, no
se dan cuenta aún de ese ideal de la Viuda en cuya casa es-
tán viviendo! '
PARTE TÉRCERA

DOCTRINAS DE- LA MASONERíA

CAPíTULO 1

DOCTRINAS HLOSóFICAS y SOCIALES'

108. Materialismo Y' Ateísmo. 109 'N'egación del alma espiritual


e inmortal. - 110 Doctrinas Comunistas y Anárquims. - 111'
. Doctrinas disolventes de la Familia: - 11i Ataque hipócrita a
la confesión. 113 Doctrina antipotriótica Y he~hos que 10
confirman.

108, - Materialismo y Ateísmo.

Casi todas las variantes del culto y simbolismo maS011l"


co van a parar en la negación del Ser Supremo, distinto de
este mundo material, es decir, en la negación de Dios, h!
cüal 10 ha . conocido el. mundo cristiano, el pueblo níahome~
tartoy el judío; espiritual, infinito, con una infinidad dé per-
fecclón actual y no .¡sólo con la infinidad pasiva, de recibir
formas indefinidamente posibles, propia de la materia'. r.a
Masonería, . ,por boca de sus: pontífirces protesta del cargo'
de ateísmo que se le hace; pero trata de conciliar su afirma-
'ción de la divinidádcon el materialismo: "El matérialism!;,
240
dice Ragón, es muy impropiamente llamado ateísmo., El
ateísmo nci es concebible: sería suponer efecto sin .causa; Pt!es-
to que es la causa de todo lo que existelo:que se designa
con el nombre de DIOS, el cual es la causa desconocida dr;
efectos conocidos. Pues bien, tal absurdo no es admitido pOi"
nadie, sirio por la ignorancia o por la mala fe. Por tanto, no
puede haber ateos. La sola división que existe está' en la
cuestión de saber si la causa de toda eXIstencia es espiritual
o material, es decir, aislada, independiente de la materia. o
bien inherente a la materia y formando parte integrante de
ella. Pero un materialista no es un ateo" (Benoit, F. M., J,
232). Eso está bueno para engañar tontos. Desde el momento
en que se acepta que la di vinidad no es más que el mundo
[Link], y principalmente el' hombre, que es la parte supe-
rior del mundo, se niega la cxistencia de Dios en la realidad,
dejando solamente el nombre, como una muestra más del
cngaño e hipocresía que usa la Masonería.
"Viendo (los masones) queca·da ser COI]struye, infi,eren de ahí
que la construcción es universal, que una actividad constructiva se
ej'erce a través del mundo, el cua'l no existe sino porque per·petua-
mente se construye. El universo aparece así como un inmenso taller
que se .edifica él mismo [Link] el interme'dio de infinidad de seres ded~­
cados a su [Link]ón, Pero losl seres s,econstruyen por un tiempo
aimitado, mientras que la construcción del [Link] es. indefinida.
Notemos aquí que construcción implica discernimiento, Un po-
],Jito se desarrolla ,en el huevo según un plan. Las cél'lllas que se
m:ultiplican obedecen a una sugestión .constructiva para constituírse en
organismo. ¿ No se [Link] en [Link] una sugestión análoga sobre todo
10 'que se desarrolla, sobre la evolución humanitaria, 'por ejemp'lo?
'í Y he ahí al Gran Arqui,tecto reconocido en su obra, que es la
gran obra del Progreso general!... . .
"Un masón no tiene nada del metafísico,- hábil para hacer el
titiritero con concepciones ,etéreas; eSI un constr,uctor. sobre la tierra
plana, que no construye 'en Jas nubes, 'Sintienslb bajo sus pies ·el' suelo,
se vueLve ha·cja él ante¡So de investigar' las;nitbes. Lo que. cae bajo sus
sentidos es para él el p1fnto de' pai-tida d~ toda revelación. (Oswald
EL MISf~lUO Dt LA MASONERÍA 241 '

Wirth, El Dios de la Teolog,ía y el' Gran Arquitecto de ,los Franc-


masones" (1).
,
Otros hay que proponen ,con más] franqueza su ateísmo: "So-
mos ,personalmente tan ateos comQ se. puede ser. La idea de Dios
es de ftas que rehusamos 'aun discutir'; tan indigna de consideración
nos parece. i Pues bien! no por eso somos menos partidarios de que
se .mantenga el Gran Arquitecto del universo. Esta inscripto en Ja,
caheza de las primeras constituciones. Dejémoslo: Otros lo aceptan
como una verdad; nosotros ,lo soportamos COIl1iO una convenoión".
(H.·. Lantoine, cito Rev. des SS. SS. N9 18, p. 328, 1925).

Sobre esos principios se edifica la libertad absoluta que


defiende la Masonería, y con mucha lógica; porque si no
hay más 'Dios que la Naturaleza, de la cual nosotros los hom-
bres somos la parte culminante, nosotros somos dios o par-
te principal de dios, somos sobe!anos independientes de to-
do otro ser como no sean las leyes naturales., físicas, quími-
cas, mecánicas. De ahí que se exhorte al hombre a ser su
propio dios y adorador de sí mismo.

109. - Negación del alma espiritual e


inmortal.

Respecto de la inmortalidad y espiritualidad del alma,


no pueden ser dudosas las teo.rías masónicas. Si' el alma a
lo sumo es una parte de la divinidad y no puede ser parte
de ella si ésta no es aJ,go material, divisible, claro está que
el alma es también algo puramente material, sujeta, por lo
mismo, a corrupción y a muerte. "En el principio, dice 'Pi-
ke, el Univ,erso no @ra más que un alma. Era el Todo solo,
con Tiempo, Espacio,' e Infinito como ellos. Tuvo este.
pensamiento : -Yo creo al hombre, cuya Alm,!- sea mi ima-
I

(1) Rev. Intern. des Soco N9 33, p. 580, sigs., 1924.


242 JosÉ MARíA CARDENAL CARO R.

gen y él gobernará. Y j he ahí! el Hombre con sentidos, ins-


tintos, y un alma racional!" "Y sin embargo, no hombre too
davía, sino un animal que respiraba, que veía, que pensaba,
hasta que penetró en su cerebro una centel1a inmaterial del
propio Infiriito Ser de Dios, y se hizo Alma: y j he ahí al
¡¡[Link], al Inmortal!". .. (Preuss, A. F:, 204). .
Esta centella, en la muerte vuelve al seno de Dios, si
.está purificada con la iniciación masónica, que es como una'
muerte espiritual que borra lo pasado, y. si no está puriE-
cada tendrá que dar v1,1~ltas por la vida hasfa que se pt1~i fi-
que. Esta es la doctrina del Supremo Gran Pontífice' de la
Masüriería Universal, Pike. Es cierto que a,firma' que el al-
ma tendrá su actividad e inteligencia en Dios, como antes
de unirse, con el cuerpo, pero ésa no es rii puede ser otra vi-
da qtle la que tiene la parte en el todo en el cual se refunde.
Se deja, pues, ·en el nombre la Inmortalidad del alma; en
realidad se' la niega;' pues, si su inmortalidad se reducé a
eso, también las plantas, los frutos, son inmortales,' ya· que
ninguno de sus 'componentes se reduce a la nada, sino que
todos los elementos disueltos con la. muerte, vuelven a for-
mar parte del todó material de' donde habían sálido.
Las doctrinas masónÍ<;as sobre este punto,. tales como
las han expuesto Pike y Mackey, son las mismas de los gnós-
',ticos, con las, viejas' teorías de la preexistencia de las almas,
de· su transmigración y dé: su vuelta a Dios, con todo. su cor-
tej o de incongruencias y de falta de lógica)' que' los doctores
,masones prefieren pa'sar por alto y aceptar, .porq~)e ésas eran
las doctrinas de l~s antig~lOs (Véase [Link]; f'-. F~,200-22U).
El predominio de las ideas materialistas entre los J1erma-
nos es la causa de la insistencia con Eiue se' enseña en :las
cátedrasbficiales, que están casi todas en su poder, la teo-
ría del Darwinismo o tranHonnismo, con su postulado in¡-
dispensable de la generación espontánea y su cortejo de ab-
surdos,de ridiculeces, de afirmaciones sin fundamento' se-
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 243
\

rio y de esfuerzos por sorprender en las [Link]:s de la tierra


algún mezquino indicio, entre la inmensa mina de hechos que
no dejan subsistir por un momento ,la absurelísima idea de
que las cosas se pongan solas en 'movimiento, después ele ha··
ber ..comenzado a existir sin que nadie les diera la existencia,
que se hayan dado solas la vida, las que la tienen, sin recibir-
'la de un ser que antes la tuviera, que se hayan dado la inte~
ligen,.cia, los seres que la tienen, sin recibirla de quien pu-
diera darla, que las cosas se hayan ordenado solas, que se
construyan solos esos admirables organismos, que nuestra in-
teligencia no alcanza aun a conocer y admirar, sin que haya
una inteligencia que haya establecido el orden y las leyes,
en' una palabra, que la nada haya producido lo que existe
y que el acaso ciego haya llenado' de leyes y de orden el
universo.
Contra estas enfermedades de los espíritus, que no son
, nuevas en la humanidad hay que tener pacien<;ia y' mucha
caridad, al mismo tiempo que ,hay que usar de ia ref1exiót1
para con todos aquellq,s' qUe no están aUn fanatizados y ce-
gados con el constante repetir de los mismos errores acompa-
ñados de los mismos acordes de las palabras ciencia, progre ~
so, evolución y otras parecidas ..

110. - .Doctrinos comunistas anarquis·


l

tasI bolchevistas.

N o son más qUe consecuencias de la doctrina masomca


acerca de la igualdad primitiva;" que se propone restaurar
tntre los hombres, de esa [Link]. absoluta, tan invocada
y querida por los Comunistas como fundamento de la re:1.-
1ización de sus sueños. Ya desde la entrada en la logia se pre-
viene a los adeptos que en la Masonería no hay distinciones,
que torIos son iguales; se le hace hacer la: entrega del metal,
es decir, del dineró que llevan y si '1;10 sé les deja desnudos
244 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

es porque las costumbres no permiten realizar ese ideal. Así


los hombres quedarían iguales en todo 10 que no depende
. únicamente. de la naturaleza. .
Esa igualdad trae consigo la comunidad de bienes y ló-
gicamente las demás comunidades, especialmente la de mu-
ieres y la de patria, a que aspiran ciertas escuelas socialistas.
Naturalmente, cuando la Masonería necesitaba el apoyo
de los reyes y príncipes, para trabajar a: la sombra de ellos
en derribar sus -tronos, y cuando necesitaba del dinero de los
ricos para su propaganda o para sus misiones revoluciona-
rias, no se proponían tan claramente las' doctrinas socialis-
tas o anarquistas. Y. ahora mismo, no el! todas partes se ha-
bl.a claramente de esos· ideales; eso haría que se retiraran
muchos de cuyo apoyo y dinero la Viuda tiene necesidad.
Todos o casi todos los autores que he tenido a la vista·
establecen el parentesco doctrinal entre la Masonería y los
sistemas destructores del orden social y los esfuerzos emplea-
dos por la Masonería para tener a los partidos revoluciona-
rios como aliados o instrumentos suyos; y los autores de los.
últimos tiempos manifiestan a las claras la íntima relación del
judaísmo con la Masonería y con los partidos revoluciona'-
ríos, desde el Socialismo hasta el Bolchevismo.
-
"De la explicación del ritual (masónico), dice Eckert,
como de la historia y de las confesiones de la Orden hay
razón para concluir que la Francmasonería es una conjura-
ción contra el altar, el trono y la propiedad, con el fin de
establecer sobre el haz de la tierra un· reino social y teocrá-
tico, cuyo gobierno religioso y político tendría, su sede en
Jerusalén!. .. La condición indispensable para su realización
es la destrucción de los tres obstáculos que se le oppnen: la
Iglesia, el trono y la propiedad" (1. 208). El Congreso ma-
sónico de·.Saintes, en 1847, y los que lé siguieron "prueban
con demasiada claridad qu.e la Masonería tiene por fin el

EL MISTERIO DE LA MASONERÍA
\

socialismo y por medio la revolución" (Eckert, lI, 227, nota).


Eso explica el favor que la Masonería prestó y presta to-a
das aquellas asociaciones o ligas que directa o indirectamen-
te se proponen parcial o totalmente la destrucción de la
propiedad, la, revolución social y la guerra al cristianismo,
asociaciones que se multiplicaron en Europa y América en
el siglo pasado. A ellas dedica Benoit la sección segunda de
13 segunda parte de su obra "La F. M.", tantas veces cita-
da, a la cual r,emito al lector que quiera estudiadas más de-
talladamente. Lo digno de observación es, como 'lo hac.e no-
tar Webster, que todos esos movimientos subversivos, de los
cuales el bolchevismo Sy nos presenta como la última fase,
,tienen ,una sola mira: la destrucción del Cristianismo. "Lo
repito: No es una revolución económica 10 que forma el plan
de los directores realles del movimiento, no es ni la "diCtadu-
ra del proletariado" ni la re<;>rganización de la so~iedad por
los inteligentes del "Trabajo"; es la destrucción de la idea
cristiana. Los oradores socjalistas pueden prorrumpir en in-
vectivas contra ,la aristocracia corrompida o los "hinchados
capitalistas"~ pero éstos no serán los que más sufr,irán una vez
que esté ejecutada la conspiración. La revolución mundial
se ha manifestado _siempre indulgente para con los aristó-
cratas ,egoístas y corrompidos, desde el marqués de Sade y
el Duq~e de Orleáns para adelante. Son los buenos, los rec-
tos, los benévolos, los que han caído víctimas de la furia'
revolucionaria" (p. 341).
Las logias quieren hoy, diée el Marqués ele Colbert en , I
el Echo du Cher) "el despojo de los propietarios, la supre-
sión de la herencia, la socialización del individuo, nuevos
impuestos, aa nacionalización de las grandes empresas, etc:",
es decir, el programa de ,la Internacional roja (Rev. des
SS. SS., p. 33, 1925). 'Con razón, eletrás ele todo ese mo-
vimiénto revolucionario, ramificado en' tantos sistemas, gru-
pos o partidos, a veces contrarios entre sí y que, sin embaJ-
246 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R.

go, todos. van al mismo fin, la destrucción del orden social


cristiano, los 'que lo estudian y observan no pueden menos
ce ver una dirección general q~e' habilísimamente maneja los
l;ilos de todo ese ejército revolucionario, cuyas compañías
al parecer andan por ~tl cuenta y parecen dirigirse por. sí
mismas.
La libertad' masónica, que lleva a,1' hombre a tenerse ca-
!no :'>u propio dios, conduce, naturalmente a todas las revo-
ciones y al anarquismo más absoluto ysi no se pued~ rel-
lizar'ese ideal es ljorque el sentido común na se ha 'perdi-
do del todo entre los hombres y porque la natu'raleza racio-
nal,y social que hemos recibido deja sentir, aun en los que
I)rofesan los principios más disolventes, otra fuerza arraiga-
da en las profundidades mismas de l!uestro ser que pone al-
gún dique a los más peligrosos extravíos humanos. 'La his-
toria muestra las reaccione~ qtle se han producido cuando
la 'fuerza disolvente de los 'principios masónicos ha llegado
é. ponerse e,n ejercicio con el mayor furor y cuandó ,parecía
que el triunfo del desorden era· definitivo.
"El hombre, dice el ]erofante. en la secta de los llumi-
nadas ·al adepto que se recibe de epopta o sacerdote, el hOI11-
bre esma1vado porque ra religión, el estado, los malos ,ejem-
plos lo pervierten'~ (Benoit, F. M., I, 46). Con toda ve~'­
dád y :ló'gica dijo,'pues, Prudho111, que el sistel11a'd·e la Maso-
l'!ería era la negación de todo. .. en política' el ánarquismo".
Dadas las relaciones del anarquismo' con el j udalsl11o,
no es de extrañar que no sólo se haya hecho l10table la, pro-
porción de judíos anarquistas éril11inales,' sino también de
anarquistas judíos insanos, como <lo hace notar el médico
neuro psiquiátrico de' Nueva York, Mr. Collins (Wesbster,
p. 397), .. p.J
~,
,rtL MISTERtO DE LA MASONERÍA 247

,
111. -:-- Doctrinas disólventes dé la Fami-
lia. ~

El· ataque de la Masonería ala fatDilia ha sido uno de


los más dañosos a la sociedad. Ha comenzado J?or las levM
de ~lairi1'¡lonio c~z!il} haciendo perder al matrimonio ~ante -los
ojos de .la muchedumbre ignol'ante o viciosa esa consagrición,
ese cal'áder de institución sacramental de que lo dotó Nues-
tro Señor Jesucristo, y 10 hit reducido al carácter de u.n COll-
tr¡!to -humano, como' tantos otros, .cuya fuerza depende· de
la ley humana.' Los males que ha causado en la sociedad
cristiana en que vivimos ese primer' atentado' conti-a el mel-
tiimonio y contra la ,familia están, por desgracia, ala vista
de tO(105, y' son tan enormes, que casi ha concluído la ütmi-
Ea en las clases populáres de hs ciudades.
y como si fuera poco todavía el rilal h~cho, b Masó-
nerÍa siguiendo los ejemplos o instrucciones vt;nidas de otras
naciones, anhela establecer la lev del divorcio. En la ceremo··
fija del matrimonio _masónico, ~l Venerable y el Primer Vi-
gilante tienen en presencia de los recién unidos este diálo·
go: "¿ Qué pensáis de la indisolubilidad del matrimonio? ~
Que es contraria a las leyes, de la naturaleza y de la razón;
a las leyes de la naturaleza, porque las conveniencias sociales
- hétn unido muchas veces, ser~ que la naturaleza había sepa-
[Link] por antipatías que no sedescl1bren sino pare! matn-
'monio; a las leyes de 'la razón, porque la indisolubilidad hace
tÚi~ ley del amor y pretende siJjetar'al más caprichoso y 'a:!
más involuntari"o dé los sentimientos.: ,-- ¿Y cuál 'debe ser
el correctivo? - El divorcio, responde el Primer Vigilan-
;te" ... (Ragón, cit. Bel}oit, F. M., TI, 234-235). La ley de:!
divorcio es ya un hecho en varias naciones; 'en otras, como
en Chile, es un proyecto auspiciado por la Masonería.
248 JosÉ MARÍA CARDENAL CARQ R.
~

De ahí al amor libre, como 10 quieren los socialistas, hay


muy poca distancia.
Fuera de eso, la Masonería introduc~ :la corrupción de
costumbres en el mismo matrimonio, recomendando prácti-
cas que van contra su fin principal. .
-Con la ley d{J secreto y las insistentes recomendaciones,
de guardarlo _especialmente con la familia, amigos y veci-
nos (2), establece un mur9 entre los consortes y crea un an··
tagonismo entre la mujer cristiana que profesa con sinceridad
su religión y el que renegó de ella con su ingreso a la M~­
sonería y sÍgue instruyéndose y preparándose para comb1-
tirIa mn todas las armas que ella suele usar.
Ya se comprende qué vida de martirio tiene que llevar
una esposa que se dé cuenta, algo siq~iera, de la escuela en
que se encuentra su marido, de los proyectos a los cuaies
presta su concurso obligado por los juramentos, y todavía,
sin poder tener con ella una confidencia sobre asuntos que
son de tanta 'entidad para un alma cristiana. No soñó tal
cosa al escoger por compañero o. íntimo' confidente de sLÍ
vida, .al que había de tener un juramento que le impedirá
ser confidente con ella, y que tras de ese juramento está
conspirandO por destruir 10 que ella más aprecia, sil Re-
ligión.
Nadie hay que no vea cuánto se debilitan así los víncu-
los de familia.
Todavía la Masonería se empeña en separar de su hoga:
al niño, sustrayéndolo en el colegio y fuera de él, cuantú
puede a la dirección y formación moral y religiosa' de ~LlS
padres y debilitando, por consiguiente, en eHos los sentimien-
tos y deberes [Link] y los vínculos de familia. j Se comprende!

(,2) Mack)y's Masonic Ritualist. Preuss. A. F. 15.


EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 249

La familia está destinada para ser centro de virtudes 'y es


el éonservatorio de la religiosidad crlstiana, como lo es de lls
trüenas costumbres. '
El Gran Oriente de Bélgica puso, el año 1864, a la or-
cIen de! día de todas ,las logias, la cuestión de la; enseñanza
obligatoria. De las discusiones de las logias salió el proyecto
cIe ley laica ji obligatoria, cuyo último artículo era el siguien-
te: "5Q • Arrebatar e! niño a la dirección paterna". Dós meses
después se formaba la Liga, de la Enseñanza con el concur~o
activo de los masones yl judíos enfeudados a la Masonería,
paré\. preparar e! terreno a la aceptación de la ley (1. Bertrand,
• La F. M.) Secte juice, 54-55).

112. - Ataque hipócrita a 'la confesión.

La Masonería súele atacar la confesión; como si ella im-


pidiera o debilitara la confianza mutua que han de tener en-
tre sí los esposos;' en lo cual falta, como acostumbra, a la ver-
cIad; pues nada impide que ,la esposa diga a su marido todo
lo que necesita decir a SU confesor para que se le 'perdonen
H1S pecados. Otra cosa es si ,le convendrá a ella, a su marid,o
4) a la paz del hogar el hacerlo; pero no hay juramento ni

prohibicióri alguna que se 10 estorbe. Y si no le basta la con-


fesión con su marido, como hipócritamente suelen decirlo los
ma,~(lnes, es florquesu marido no tiene poder de perdonar las
ofensas cometidas contra Dios, Por 10 demás, la intervención
del confesor jamás pU,ede ser causa de' que se perturb,e U!1
ho~ar en que se observen Iq:; leyes natura>Ies y positivas.
250 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

113. - Doctrina antipatriótica y hechos


qU1e lo conNrman. . ' '

Como sociedad internacional, empeñada en establecer la


libertad, igualdad y fraternidad universales, :entendidas a 8,1
modo, por supuesto, la 1VI'asonerí4 es e1Jemigade la nacíonl-
lidad y bue~las pruebas ha daelo de ello.
Si así como en el convento de Wilheillsbad (1782) se
decretó que la Revolución comenzara en Francia,se hubiera
resuelto que comenzara por Alemania, habría sido éste el pab •
devorado por la Revolución y, en vez ele ayudar los traidores
a ,las armas revolucionarias o imperiales, cuando invadían a
Italia o al imperio germánico, habría sido Francia el teatro de
. esas' increíbles perfidias que le hacían decir a Napoleón qut'
. Italia estaba completamente minada; y a Heni'y de Beaure-
gard, Jefe de Estado Mayor de Carlos Manuel, que los fran-
ceses ponían aHí fuego a la pólvora .por todas partes y que
su poder no tenía más límite ni· freno que su conciencia (Be-
noit, F. M., n, 395-396). Lo mismo "pasaba en Austria, don-
de los emisarios de . las logias francesas encontraban bastan-
tes afiliados para s'ecundar sus planes. La captura de Semon:
ville, enviado extraordinario de los Jacobinos a Constantino·
p14, vino a hacer descubrir "un mundo de traidores", tomo.
Oice una publicación de aquel tiempo, de los cuales no se' te-
pía la menor sospecha.
De Alemania, durante el furor de la Revelación. frall-
cesa, hay que. decir otro tanto: "Creo haberlo demostrado -su-
ficientemente, dice Eckert,en la Historia de la Masonería
Francesa, es incontestable que los masones élJlemanes, por Stl
unión con la asociación general y especialmente con las lo-
gias militares, fueron los cómplices o los instrumentos de va-
rias traiciones. La infame conducta de ,La guarnición d~ Ma-
guncia es notoria.
Et MISTERIO DE tAl MASONERIA, 251

¿ La defección de que en, esta época se hicieron culpa.


bIes muchos comandantes de .plazas prusianas, tu'vi~ron todas
él mismo fundamehto'? (3). N o ine atrevería a asegurarlo per.)
es lo cierto que muchos hechos nO, pueden explicarse de 1m
modo plausible en otra forma. " Estos hechos desconsolach
res no se han verificado sino durante la época en que la Ma-
. Eonería estuvo completamente_ entregada a Napoleón; no 'le
pudo comprobar lo mismo, o más bien sucedió todo 10 con-
trário, cuando al fin la Qrclen adquirió la convicción' de que
no era el Emperadorql1iert había sido su fácil instrumento, si·
·no que era la Masonería la que. no había sido más que un me-
dio de que se había servido Napoleón. Jamás Alemania volv~ó
'(1 mancharse con tal inhmia, cuando la Masoneria lanzó el gri-
te contra la profamción sacrílega que Napoleón había !;lecho
de ,los santuarios masónicos". "En España y Portugal, c1ice
el mismo autor, la Masonería ,mostró una docilidad que no se
le conocía hasta entonces y desplegó una gran actividad para:
crear un partido im·perial" (Eckert, n, p. 151 Y sigs.).
Ya antes se ha dicho cómo la Masonería fuépreparando
la caída de Napoleón nI y la derrota de Francia en 1870.
La historia de Italia es, ta,l vez, la que presenta en su
aspecto más repugnante la connivencia de los revolucionarios
con los poderes extranjeros,.por medio de las logias, con 'Na-
poleón nI, con Lord Palmerston, el Oriente de los Orientes,
'como se ,le ha llamado, y con el Supremo Pontífice de la Ma-
a
sonería Norteamericana y, lo que parece, de toda la Maso-
nería, Alberto Pike, que, si no los podía auxiliar con fuer-
zas, los auxiliaba COn dólares. Margiotta suministra muchos y
preCiosos datos al' respecto. También los dan las Histórias '~n

(3) En Espasa, Masonería p. 719, 1'-' columna. puede verse' Un


hecho contado por Clavel en que el signo de auxilio hizo apagar
103 fuegos.
252 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

general (Véase especialmente a Crétineau~Joly. L'Eng1. en


fase de la RevoL).
Con tales antecedentes históricos nada es más natural,
justo y patriótico que la ley que ha dictado el Gob~erno d~
Italia sobre las asociaciones secretas, para defender a la Pa··
tria de semejantes traiciones, no sólo en tiempo de guerra,
sino aún en tiempo de paz, en que. las influencias extranjeras
pueden obrar,por medio de las sociedades secretas, en con-
tra de los intereses más vitales del país, como de hecho ha
pasado en Italia, por 10 que toca al aspecto religioso, consi·
derado como de suprema necesidad para la moralidad y para
la paz interna.
En el informe que sobre ese proye<;to de ley pasó el
señor Bodrero, se lee:
"Al impregnar a sus adeptos de una seudo-moral en
que los conceptos de nación y de patria ceden a los más uni-
versales de humanidad, .toda masonería coloca efectivamente
la calidad de masón en las diversas organizaciones sociales co-
mo anterior y superior a toda otra cualidad, autoridad u obli-
gación jerárquica".
"Si es una falta grave, continúa, para todos los súbditos
del estado el formar parte de sociedades secretas, ¿ qué decir
de los magistrados, cuya función debe siempre in~pirarse en
uná concienCia recta, serena, objetiva, libre de toda influen-
cia, presión, hecho de jefe qqe amenazaría la honrada eq,li-
dad de su misión? ¿ Qué decir de los oficiales de todas las
fuerzas del Estado (ejéJ:cito, marina, aviación, milicia volun-
taria) que deben ser fieles y lealmente fieles a un solo jura-
mento 'sagrado, el que prestan al Rey y a la Patria; hombres
selectos por el uniforme que visten y por la muy noble misión
que han escogido libremente? Por eso el Estado no ,podría ad-
mitir que puestos delicados y esenciales, como ,la administra-
ción de los fondos públicos, la justicia, la enseñanza, la defen-
sa nacional, la asistenCia pública, sean confiados a hombres
,.
ttt Mtsrmüó DE LA MASONERIA- 253

que, en nombre de una aSOClaClOn secreta, puedan trastornar


todas las reglas expresamente establecidas para el cumplimien-
to de sus funciones ... " (Rev. des Sociétés Secretes, p. 382-
383, 1925).
Por 10 que toca a España, dice Nocedal, en su discurso
ya citado, que, en tiempo de la invasión francesa, "el gn~u
Duque de Berg, caudillo entonces de los ejércitos invasores,
pudo enconfrar malos 'españoles, afrancesados, aduladores del
poderoso, traidores a la patria, b-uscándolos en las logias, y
mientras España entera se apercibía a la heroica pelea, jos
masones enviaron a sus jefes más conspicuos a poner la co- "
rana en las sienes de José Bonaparte ... De modo que sobre la
J\lasonería pesan, a más del crimen de traición a la patria, to-
dos los crímenes, matanzas, incendios 'Y rapiñas ele los fran-
ceses, de que fué complice y auxiliadora .... " (La IgI. y la
Mas., p. 155-156). •
N o es de extrañar todo eso, pues es doctrina de los IIu··
minados que "El amor de la Patria es incompatible con los
(-,bjetos de un amor inmenso, con {J fin ulterior de la Orden".
r Rebold, que "La Francmasonería proclama la fraternida.i
-universal; sus esfuerzos tienden constantemente a ahogar en-
tre los hombres los prejuicios de casta, la distinción de color,
de origen, de opinión, de nacionalidad" (Benoit, F. M. 246).
Los resaltados de esos esfuerzos los expresa L'1falie, de
Roma, en su artículo de fondo, el 16 de Octubre de 1879:
"Lo que asombra en las doctrinas profesadas hoy día por los
oradores radicales de todos los Estados de Europa, es la per-
versión completa de los sentimientos patrióticos. Los filósofos
y ,los filántropos (es decir los masones), que pedían ingenua-
mente una alianza universal de los pueblos, estaban, sin duda,
muy lejos de· imaginarse que sus sueños inocentes producirían
t:1I1tas extravagancias criminales" (Rosset, La F. M., p. 192).
En los libros y magazines de la Masonería los actos ile-
254 JOSÉ MARÍA OARDENAL CARO R.

gítimos y t~aicioneros ejecutados para la mutua asistencia son


rE,comendados y alabados como gloria de la Masonería.
"Las mismas inexorables leyes de la guerra", dice el
Gr. O.'. de Francia Lefébre (Solsticio 24 Junio 1841, Proce-
so verbal; 62), "tienen que doblegarse ante la F. M.'.; lo
cual es tal vez la prueba más elocuente de su poder. Una
señal basta para detener úna matanza; los combatientes arro-
jan lejos sus armas, se abrazan fr,aternalmente entre sí y al
momento llegan a ser amigos y hermanos, como 10 prescriben
~us juramentos". En el mismo sentido se expresa el "Hand.-
buch" o Manual Mas.'. Alemán (Cath. Encyc!.).
Muy loable es el amor a todos los hombres en general
y especialmente a los de nuestra misma as,,ºci:ición; pero de-
ja de serlo y se convierte en un crimen de Ilesa Patria, cuan-
do Con ese pretexto se la traiciona o pone en peligro.
Ese peligro, nacido de los juramentos masónicos a que
alude el Orador citado cuyas obligaciones se sobreponen - a
las de la disciplina militar y a las de la Patria, justifican de
más la prohibición hecha en varios países a los militares, de
afiliarse a la Mas,'., prohibición que la influencia masónica
ha dejado desgraciadamente sin efecto entre nosotros.
No es, pues, de extrañar que ,cuando en Chile se ha le-
vantado una voz- para herir el sentimiento patrio, siempre
haya habido entre los HH:. apologistas o defensores de los
sin patria.
CAPíTULO II
.)

[Link]. ANTIMASóNICo. [Link] DE


TRENTo..~ESUMEN

114. Doctrinas religiosas y filos.óficas. - 115 Masonería,.y Sata-


nismo. - 116 Relación de los dogmas masónicos entre sí. --
117 Objeto de' la Masonería. - 118 Acción masónica, -'- 119
¿ Qué es, pues, la Masonería?

114. - Doctrinas religiosas y filosófi-


cas.

Como confirmación de todo lo precedente, daré aquí las


conclusiones a qUe Uegó' el Congreso Antimasónico Tnter-
nacional celebrado no ha mucho en Triste, conclusiones que
tomo de la obra de Creus y 'Coronnra, La Masonería, pág.
311 Y sigs. .
Apoyándose en la autoridad oficial que ha sanciona:1o
las doctrinas 'contenidas en más de 150 volúmenes de ob05·
masónicas, volúmenes que han figurado en la pequeña ex-
posición del Congreso de Trento se ha declarado p01: una-
tlimidad: "Que las doctrinas religiosas y filosóficas repro·
256 JosÉ MARÍA- CARDENAL CARO R.

ducidas y prop~gadas por la' Franc~asonería son las doctri-


nas phalicas de los antiguos Misterios de la India, de la Persia,
de la, Etiopía, del Egipto, de la Fenicia, de la Grecia, do?
los Romanos, de los Druidas; y, después del Cristianismo,
de los Gnósticos, de los Maniqueos, de los Albigenses: de
los Potaras y otros semejantes,' de los Templarios, de los
filósofos del Fuego o Alchimistas o Rosa-Cruces. _
Estos últimos, en 24 de junio de 1717 fund9-ron la Ma-
sonería con un símbolo actual, para perpetuar bajo su nombre
el culto del Phallus, llamado asimismo Naturalismo, o culto
de la Naturaleza. Por esto la Masonería se define a sí misma,
por boca de la Gran M adre Logia de todas las logias del
mundo, Madre Logia de Inglaterra. "La c~pacidad de la
Naturaleza, la inteligencia del poder que existe en la natu-
raleza en sus diversas operaciones". "En cuanto a la capa-
cidad de la naturaleza, se define por esa simple palabra
"Lu,zJJ, la luz por excelencia que ilumina a todo hombre que
. viene al mundo. -
En cuanto es la inteligencia del poder que existe en
l<: naturaleza, se define: "La ciencii,l que abraza todas las
dencias, sobre tod? la ciencia del hombre: N osce te ipsumJJ .
y en cuanto es la variedad de las operaciones de la
naturaleza, se proclama: "Un hermoso sistema de moral,
bajo el velo de las alegorías y el adorno de los símbolos".'
En fin, para resumir en pocas palabras las preceden-
tes. definiciones: "Ella es la ciencia del Santo Nombre de
Dios, de la palabra para Jehovah, pronunciada e interpretada
en logia por Hi-H o, qUe quiere decir El-Ella, los dos ~e~Qs,
¡as potencias generadora!'i", .
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 257

115. - MCJsonería y Satanism,o.

Respecto de las relaciones de la Masonería con .el Sa-


'tanismo se convino por unanimidad que la simple Masonería
o Masonería de ,los tres primeros grados, de Aprendiz, de
Compañero y de Maestro, hallándose como se hallan, común
y neoesariamente divididas en exotérica y esotérica, es decir,
que sus miembros, ignorando como ighoran,en su mayor
parte la significación de sus símbolos, y, por consiguiente,
no hallándose todavía moralmente preparados y dispuestos
para un comerciq físico o sensible cOn los espíritus, o b~ell
con Satán, no existe esta relación bajo el punto <:le vista
físico o sensible entré la Masonería común y los espíritus.
~ajo el punto de vista moral e intelectual, sin embargo, tie-
nen una perfecta relación con el Satanismo, p)lesto que es
una asociación que se llama a sí misma "Dios", o como h
definía Maúini, "Ecclesia Sancta Dei", entendiendo por este
Dios, a Lucifer o el Sol, principio de la ,generación mate-'
rial universal. '
"Que, en fin, los Maestros de la simple Masonería, bie,1
distintos por sus símbolos y por la separación de sus reunio-
nes, ele los Aprend~ces y Cmnpañ'eros, a los cúáles no les
son explicados sus síní.bolos" pueden. practicar si quieren,
el Arte Hermético o negro, la Magia. bajo el nombre ele
.Masonería Sacerdotal, supuesto' que por el hecho mismo d~
ser Maestros, son sac~rdotes de Satán, representado en todas
,las logias simbólicas por la Estrella flamígera o flameant,?

116. - Relación de los dogmas masóni-


cos entre sí.

Respecto de si existe alguna reJación entr~ las. diversas


doctrinas profesadas, al menos en apariencia, por los Franc-
masones, y si existe rea,lmenté, cuál sea,. Se contestó unáni-
258 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R.

memente también, que las diversas doctrinas profesadas pú~


blicamente por Jos Francmasones bajo diferentes nombres,
se resumen en el Masonismo "por el todo en el todo" o en el
Dios Gran-Toda del PanteísmO' idealista y del Materialismo,
bajo el nombre de ciencia positiva o Positivismo.
"Que esas doctrinas, en el lenguaje simbólico universal
de los masones, reciben de ellos el nombre de "Masan ería
º
astensible las profanos)}.
"Q;ue tienen entre ellas una íntima relación, en cuanto
,todos identifican el universo con Dios.
"Que provienen todas de la Masonería, escuela y semi.
nario de ateísmo.
"Que su relación consiste únicamente en la substitución
del concepto de un Dios generador del UniversO', :Í.l toncepto
cristiano del Dios creador del Cielo y de la Tierra.
"Y, que esta institución se halla indicada' eh la Maso· _
, nería por el nombre de Arquitecto del Universo, aPlicado a
Dios. Y el Arquitecto supone la preexistencia o la coexls-
tencia de la materia sobre la cual debe ejercerse la arqui-,
tectura y emplearse los instrumentos. .. poneda en obra".

117. - Objeto de la Moso~erío.

Y tocante a cuál sea el objeto de la Masonería, después


de una: larga discusión, con igual unanimidad fué contestado:
"Que el objeto de la Franc-Masonería es la destrucción
tmiversa,l en el orden físico, intelectual y moral':
"En el orden físico, o de la existencia, puesto que la
Masonería ha divinizado la muerte o la ,destrucc-ión univer-
sal, sustituyendo a la Santísima Trinidad Cristiana la Tri-
nidad india de un Dios Generador, Destructar y Regenera-
dar, representado por su Triángulo realizado en el Casm,)s
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 259

por el principio general según el que "mors unius est gen?--


ratio alteriusJ}, y vice-versa, sucesiva "y eternamente, y pues-
to en práctica por los masones con grave perjuicio de la
sociedad humana, bajo los especiosos nombres de lucha por
II;Z vida, revolución perpetua y progreso indefinido.
"En el orden moral, el objeto de la Masonería es la des-
trucción" universal, puesto que deifica el principio del mell,
y con él, todos los vicios bajo el nombre de todas las vir-
tudes.
"En_ el orden intelectual, su ol:Jjeto es la destrucción
tmiversa,l de la verdad, por la profesión explícita y necesa-
ria del secreto, de la mentira, del perjuicio y de" la blásfemia
cotidiana.
"En una palabra, resumiendo todo lo que precede, se
ha concluído que, así como apagando u obscureciendo, en
cierta manera, el Sol, los que cierran los ojos a su luz, apa-
gan.y obscurecen la vida, el orden y la belleza del Universo;
los Franc-Masones, fa,lseando el concepto cristiano de un
Dios Creador, por la substitución del concepto de un Dios
Generador, tiende~ a la destrucción universal, visto que en
todos los ritos simbólicos y en todas las ceremonias religiosas
profesan la adoración y ,el culto del maldito pecado mortal
en acto, "per peccatum mors"; y visto que adoran la rebel-
día universal en Satán y la lujuria infinita de la humanidad,
que son el Alpha y Omega de su" dios, la Destrucción. '

118. - Acción masó[Link].

Sobre ,la acción masónica nos dicen las conclusiones del


Congreso:
lQ "Que la Franc-Masonería es una secta religiosa y
maniquea; que la última palabra de sus secretos y de sus
misterios es el culto de Lucifer o Satán, adorado en las


260' JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R,

tras-logias como el Dios-Bueno, por oposición al Dios de los


Católicos, que Jos iniciados blasfemadores llaman el Dins-
Malo.
2 Q "Que el demonio, inspirador de ,las sectas masónicas,
sabiendo que no ha de llegar jamás .a hacerse adorar direc-
- tamente por la generalidad de los hombres, procura infiltrar
en las almas, por medio de la Masonería, el germen del
naturalismo, que no es otra COsa qUe la completa emancipa-
ción del hombre respecto a Dios.
3Q "Que para implantar en el mundo este nafuralismo
impío, Ja Franc-Masonería se esfuerza en acostumbrar a los
hombres a colocar en el mismo pie de igpaldad todas las reli-
giones,la única [Link] y las falsas; substitui'r a la atmós-
fera. católica masónica, por medio de la prensa y 'la escuela
sin Dios.
4 Q "Que el medio particular de que se sirve la Masone':
ría para perder las almas afanosas de 10 sobrenatural, pero
no suficientemente preparadas para el maniqueísmo lucife-
riano, es excitar,las a que se entreguen a las prácticas per-
versas del espiritismo..
SQ "Que la Franc-Masonería es también Una secta polí-
tica, que procura apoderarse de todos los' gobiernos, para
hacer de. ellos ciegos instrumentos de su. acción~ perversa, y
que trata también de sembrar por doquiera la rebelión.
6Q "Que el objeto de la Frane-Masonería, sembrando
la revolución por todos los ámbitos del globo, es el estable-
cimiento de la república universal, basada sobre la. rebelión
contra la soberai1ía divina, sobre la destrucción de las liber-
tades y ,]as .franquicias locales, sobre la abolición de las fron-
teras y la perversión del sentimiento patriótico, sentimiento
que, después del amor de Dios,. ha inspirado al género
humano sus más bellas acciones, sus más nobles sacrlficios,
sus más heroicas abnegaciones. .
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 261

7Q "Que ,la Franc-Masonería prosigue su lucha contra


la Iglesia, inttod'uciendo en' tos pueblos cristianos una legis-
lación, anticristiana.
8Q "Que Ía Franc-Masonería es directamente responsa-
ble del socialismo moderno, porque ha substituído a,[ ideal
cristiano de la felicidad social, su ideal propio; a la jerarquía
social cristiana, gobernada por la justicia y templada por la
caridad, una pretendida igualdad de todos los h¿mbres en-
tre sí; porque haciendo olvidar a los hombres que es en la
vida futura donde 'será re(wmpensado cada .cual según sus
obras, les enseña que la felicidad sólo se halla en los goces
materiales de acá abajo y que todos tienen un derecho es-
tricto a una parte igual de esa felicidad.
9Q "Que la filantropía masónica, opuesta a la carid..td
cristiqna, siendo, como es, eramor puramente natural de
unos hombreS a otros hombres, es incapaz de servir de >lazo
entre la humanidad y Dios; y que, además, esta filantropía
-masónica no se ejerce sino respecto a los Franc-Masones mis-
mos, y muy a menudo, en detrimento de la sociedad civil.
11 Q "Que para corromper irremediab~emente la famili~,
la Franc-Masonería procura corromper a la mujer; que no
sólo. hace ingresar, siempre que pueda, a las mujeres en sus
logias, sino que es el alma de este movimiento llamado femi-
nista o de emancipación de la mujer, destinado a introducir
la perturbación y el des!;>rden en las familias, por el vago'
deseo de una reforma completamente inasequible.
12 Q "Que para acostumbrar a los hombres a prescindir
de la Iglesia en la vicia social, la secta 'procura hacer suprimir
las fiestas religiosas y los días consagrados a la santificacióa
de las almas y al descanso de los cuerpos, para substituir-
los por las fiestas .meramente civiles".
Hasta aquí el resumen del Congreso.
262 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

119. - ¿Qué es, pues, lo Masonería?

Después de lo dicho, se puesedar la siguienté defini-


ción de la Masonería: La conspiración habilidosamente orga-
nizada y disciplinada contra Jesucristo y la Iglesia y consi-
guientem~nte contra el mismo Dios y contra todo lo' que
significa orden y respeto a alguna autoridad y reconoci-
miehto de algún deber que/cumplir y de,un freno a nuestras
pasiones.
Era lo que con todo desembozo confesaba Proudhom:
"Nuestro principio propio es la negación de todo dogma;
nuestro punto de partida, la nada; negar, siempre negar; he
ahí nuestro método; él nos conducirá a poner como prin-
dpios: en religión, el ateísmo; en política, el anarquismo:
tu economía política, la no propiedad" (Benoit, F. M., I,
17). Eso es lo que se ha esforzada por realizar la Mason~­
ría, sin poder jamás conseguirlo del to(1o, no sólo porque
lé'. Provincia vela por el género humano y deficiente de cm
modo especial su Ig,lesia, sino porque del fondo ,mismo de
nuestra naturaleza se levanta. la protesta contra el exces0
el el mal y surge la reacción contra él.
Después de 10 dicho, tarpbién se puede definir la Maso-
nería, en conformidad ,,<:on 10 que muchos masones han de-
clara do: una sociedad compuesta de dos clases de miembros:
unos pocos que engañan y explotari' a los demás, y por me-
dio de ellos al mundo profano, y otros, la gran mayoría, que
son engañados.y explotados por los primeros y les sirve de
instrumento para tod~ clase de fines, aún los más perversos,
- y para trabajar en contra de sus p;ropias ideas religiosas,
patrióticas, socÍéiles, etc.
PARTE CUARTA

ORIGEN DE LA MASONERíA Y SU RELACIÓN


CON OTRAS SECTAS

CA,PíTULO 1

ORIGEN DE LA MASONERíA

120. Diversidad de opllllOnes. - 121 Origál de su organizaclOn.-


122 Origen de sus doctrinas. - 123 Afinidades con el Protes'
tantismo: ¿ por qué simpatizan? - ]24 Relación con otras
sectas; con los Templarios. - 125 Con los Albigenses. ~ 126
Con algunas sectas árabes. - 127 Con los Paulicianos y M,l-
niqueos. - 128 Con los Gnósticos.

120. - Diversidad de opiniones.

Insensiblemente me he ido alejando de mi propósito,


dando mayor extensión de la que había pensado a este
libro, y aunque quisiera terminar aquí, sin embargo hay dos
o tres puntos más que creo indispensable bosquejar siquiera
ante los ,lectores que hayan tenido la paciencia' de leer lo
264 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

que precede. Entre ellos está l~ cuestión del origen de la


Masonería, del cual paso a tratar.
Pocos asuntos hay en que haya más diversidad de ase:-
tos y pareceres y se háya dado más campo libre a la inven-
ción y a ,la fábula. Con decir que se le hace subir no sólo'
hasta N. s. Jesucristo, no sólo hasta la construcción del
Templo de Salomón, hé\.sta la edificación de la torre de Ba-
bel, sino también . hasta h.dán, hasta [Link] mismo, ya se ten-
drá una idea deL embrollo con que la Masonería ha envuel-
to su' origen ante sus adeptos. "Es el 'oprobio de la Masone-
ría", dice Mackey (Encyc1opedia, 296) '"que [Link]ía no
haya sido escrita su historia con un espíritu de vérdadéra
crítica; que la credulidad haya sido el fundamento sobre el
cual se hayan levantado, todas las. investigaciones históricas
masónicas ... ; que los 'eslabones perdidos de una cadena de_
evidencia hayan sido suplidos frecuentemente con gratuitas
invenciones y que afirmaciones de gran importancia hayan
sido apoyadas en testimonios de documentos cuya autenti-
cidad no se ha probado" (Cath. Encyc. Masonry, p. 772).
~l mismo Mackey señala doce opiniones diversas sobre el
origen de la Masonería.

121. - Origen de. su organización.

Sin embargo, generalmente entre los hermanos se 'con-


viene en que la Masonería azul, de los tres primeros gra-
dos, en su forma actual, data de 1717, en que fué reorga-
nizada en Inglaterra por Anderson. Cuatro logias de maSQ-
'nes de Londres se reunieron en la Taberna del Diablo, se-
gún refiere Mackey en la Encyclopedia of Freemasonry, y
constituyeron la Gran Logicr, dándole· un ritual y una "Cons-
titució!l" .
En París la primera logia se reunió también en una ta-
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 265

berna; y las demás que se fueron fundando siguieron esa


costumbre, que. fué común a otros países de Europa. "En
América", continúa Mackey, "esa práctica ha cesado sólo
en fecha relativamente reciente y es posible que en algunas
aldeas obscuras no haya sido aún abandonada ... El primer
salón masónico de que haya mención es uno que fué erigido
por la logia de Marsella, en Francia, el año 1765... En
1772 la Gran Logia de Inglaterra hizo las primeras diligen-
cias para la construcción de un salón, habiéndose suscrito
una considerable suma para 'ello ... "
La palabra Logia, común a tódos los idiomas, derivada
del inglés Lodge, es prueba, según Mackey, del origen inglés
de las logias masónicas de todas partes; ,lo mismo que la
letra G, como' sustituta' del Yen Yehovah, manifiesta el mis-
mo hecho, aunque sólo en ingles y en alemán venga a repre-
.sentar la idea primitiva de Dios, God, Got. '
Pero 'eSa palabra,. que para los grados azules suena sim-
plemente Dios, y es God, para grados más altos y para los
supremos doctores de las logias, na es más que el resultado
de tres iniciales hebreas G. O. D., de las tres palabras Go-
mer, Oz, Dabar, que significan respectivamente Sabiduría,
Fuerza y Belleza. Y si no fuera por esa coinc:dencia, esos
altos masones no usarían el nombre de Dios, God, ni la letra
G, que suelen poner en el triángulo de sus logias. "Es una
singular coincidencia, dice el H. Mac Clenachan, continua-
cior '@te M~ckey, "y digna de meditarse, que las letrªs que
componen el nombre inglés de la Divinidad, sean las inicia-
le~ de las palabras hebreas sabiduría, fuerza y belleza, las
tres grandes columnas o sostenes metafóricos de la Masone-
ría. Ellas parecen presentar la única razón casi que puede jus-
tificar a un masón para usar la inicial "G" en su visible
suspensión en el oriente de la logia en lugar del delta. La
c@incidenciaparece ser más que una casualidad",
Avanzando más en la explicación, los doctores masones
266 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

llegan a la conclusión de que esas letras representan los po-


deres prolíficos de la naturaleza, que son el verdadero gran
arquitecto de la Masonería (Preuss, cap. VIII. The Cad of
Freemas).
Por lo que toca a los demás grados, agregados a los t!:es
primeros reconocidos eh la Constitución de la Gran Logia
Madre,no entraré a dar noticias de las opiniones que hay
sobre ellos. Pueden vers'e en algunos de los autores citados.
He aquÍ el resumen de N esta Webster: "Quedan en- pie los
siguientes he¡;hos: 1) Que mientras. la Masonería Británica
del Arte seguía las huellas de su origen hasta las guildas o
asociaciones de albañiles, los francmasones de Francia de
1737 para: adelante, han colocado el origen de la Orden en la
caballería de las cruzadas; 2) que fué entre éstos masones
entre los que se erigieron los' grados superiores conocidos
como del Rito Escocés; y 3) que, como ahora lo vemos, estos
grados claramente sugieren la inspiración de los Templarios
(Seer. Soc., etc., p. 141) .
. No es raro encontrar en los autores las declaraciones de
masones o ex masones que atribuyen a Jos altos grados todos
los crímenes y corrupción de que se ha hecho culpable la
Masonería; 10 que sólo es verdad en el sentido de que el
secreto de los altos grados ha fomentado extraordinariamente
el espíritu de subversión que en los primeros ~o está aun muy
francamente desarrolIado.

lÍ2. - Origen de sus doctrinas.

Siendo la Masonería un conglomerado de secÚl;S y de


grados diversos, formados en distintos tiempos y con ocasio-
nes y tend~ncias de actualidad muy diversas, se encuentran
en ella restos de doctrinas esparcidas en la historia de a la
humanidad desde los tiempos más remotos hasta los más mo-
EL M'ISTERIO DE LA MASONERÍA 267

dernos, El carácter común a "todas esas doctrinas es la opo--


sición más o menos declarada, más o menos 'Completa con
los dogmas de la revelación. Como es la Anti-Iglesia, ha ido
recogiendo todo lo que la .enseñanza cristiana ha repudiado
por absurdo o ha condenado como opuesto a la palabra de
Dios, y todo lo que la razón humana, abandonada a sí misma,
ha inventado en su flaqueza o en su propensión a favorecer
los extravíos del' corazón humano. Lo vamos a ver en un
breve repaso de los principales sistemas de doctrinas. En
gran parte lo tomo de Benoit (F. M., II, p. 97 y. sigs.).

123. - Afinidades con el PI"Dtestantis-


mo. ¿Por qué simpatizan?

Llama la atención el hecho de que, 'habiéndose propagado


la Másonería por Europa desde la protestante, IngÍaterra. sin
embargo, sea en Inglaterra donde se ha mostrado más pacífica
y tolerante, lo mismo que 'en Estados Unidos. Más aun, se
observa en México, en Estados U nidos, en Chile mismo, y
creo no equivocarme al de'Cir que en todas partes, \por lo que
he visto también en Roma, que la Masonería, que hace guerra
implacable de calumnias y de violencias, cuando la puede
hacer, a la Iglesia Católica, usa de suma benevolencia, si no
de favores, para con 'los protestantes, de cualquier secta
que sean.
¿ Cómo explicar este hecho? La exp1ica(!ión es muy obvia:
El Protestantismo es una rebelión contra la autoridad esta-
blecida en su Iglesia -por N. S. Jesucristo, contenida expresa-
mente en la Biblia, e indirecta y lógicamente es una rebelión
contra la misma autoridad de N. S. -Jesucristo. El raciona-
lismo y el Deísmo continuaron la obra comenzada por el
Protestantismo y la negación del mismo Dios, propiciada por
la Masonería o profesada abiertamente por ella es el comple-
mento de esas rebeliones }' negaciones.
268 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

De ahí 'es que los masones declaran qUe el Protestantismo


el' una 11q,edia Masonería,: "El Protestantismo"" decía la re-
vista masónica Latomw, - de Alemania, "es la mitad de la
Masonería". Por eso decía Eugenio Sué: "El mejor medio
de descristianizar la Europa es protestantizf1rla"; y E. Quinet:
"Para acabar con toda religión he ahí los dos caminos que se
ahren ante vosotros:' Podéis atacar' al mismo tiempo que al
Catolicismo a todas las religiones de la tierra, y especialmen1e
a las sectas cristianas; en este caso tenéis en ,contra vuestra
a todo el universo. Al contrario, ·podéis armaros d~ 10 que se
epone al Catolicismo, especialmente las sectas cristianas qúe
le hacen gúerra; agreganQo la fuerza: de impulsión de la
Revolución Francesa, pondréis al Catolicismo en el peligro
mayor que jamás haya corrido. He ahí por qué yo me dirijo
a todas la's creencias, a todas las religiones qu~ han ~ombatido
a R<oma. Están todos, quieran o no, en nuestras filas, puesto
que en el fondo su existencia es tan inconciliable como la '
nuestra con la dominación de Roma". "Las sectas protestantes
son las mil puertas abiertas para sal~r del cristianismo" (Be-
noit F. M., Ir, 264-265).
He ahí una razón suficient~mente poderosa para que 'la
Masonería no sólo no moleste, sino para que ayude al .pr:J-
testantismo y también por 10 que, nO sólo los simples fieles,
sino también los Ministros y Obispos protestantes están en
las logias como en su propia casa.
Nadie va a combatir a sus auxiliares, ~ientras necesita
ce ellos (1). .

(1) Dice, sin embargo, Mgr. Rosset tiue "las sectas (protes-
t",nte's) que sosti,enen con firmeza la divinidad de Jesucristo pro-
hiben ri~rosamente a [Link] 'miembros afiliarse a la Masonería y ha:1
formado contra ella, con el nombre de partido nacional cristiano,
una liga que combate enérgicamente por detener sus estragos'
(La F. - M, 97).
Al tratar 'especialmente de la Mas.,. Inglesa y N orteamerican"
se dirá una palabra más acerca de' su aétitud pres,ente ocasio11ada
por el ateísmo de lo Mas.,. Continental.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 269

Otra razón de esa diferencia de conducta es que el cató-


lico, al hacerse masón, hace también la apostasía de su fe y ,
necesita acallar los temordímientos y justificar ante' su con-
ciencia y ante Jos detpás esa apostasía: de ahí es que tiene
que hacer mayores esfuerzos, manifestar f!1ayor odio contra
lo que ha dejado, si no quiere volver atrás, can la vergüenza
de haberse dejado engañar. He ahí por qué la Masonería pone
mayor -empeño en fariatizarlo, encend:éndolo en furor contra
10 que ha dejado; para que le sea más difícil volver a su fe
primera. '

124. - Relación con otras sectas;, con


los Templarios.

Después de 10 que se acaba de' decir, no es de extrañar


que la Masonería pres'ellte muchas afinidades con el Socinia-
nismo, como 10 ha hecho notar Mons. Fava en su "Discurso
sobre el Secreto de la .Masonería"; pues es una' de las sectas
protestantes más racionalistas.
De los estudios hechos por W ebster se desprende que al
menos algunas sectas masónicas han heredado doctrinas y
prácticas, a veces abominables y criminales, de' otras sectas
más antiguas mediante, las sectas de los Rosacruces o Rosi-
crusianos y otras sectas anticristianas y satánicas ,que han
practicado el culto de Lucifer y han ejercitado la magia y
el maleficio ,en grande esc<1Ja; Véase, por ejemplo, el cap. IV:
Three Centuries of Occultism (Tres siglos de Ocultismo).
Entre las sectas con las cuales se enlaza más inmediata y
claramente la Masonería está la de lbS Te1'liplarios, que parece
han subsistido secretamente clespuésde su abo¡;ción ,en 1312,
He aquí el resumen de las afinidades de la Masonería con
esta secta; 10 que en, la Masonería se suele encontrar de có-
mún con los Templarios.
270 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

La negación de la divinidad de Nuestro Señor Jesu-


cristo, el horror a la cruz, la guerra al sacerdocio católico, :a
indecencia de ciertas manifestaciones de beneficencia y de
amor; el secreto de ias reuniones, la adoración de la criatura,
la justificación de los medios por el fin y las reuriiones en
la noche. '
De ahí es que los masones son p!lnegiristas de los tem- .
plarios, y en algunos grados la' venganza a la cual se adiestran
es contra los asesinos de JacQbo Molay, el Gran Maestre de
los Templarios, y el cadáver que se expone en la sala del
medio es representación del suyo.
A este propósito dice Ragón, Gran Doctor Masón: "Los
templarios recibieron en Asia la iniciación con las fórmulas
y el velo judaicos. '
Iniciados desde la institución del Temple, propagaron en
Europa los misterios masóniros, y sin duda la práctica secreta
de estos misterios habrá servido en Europa de fundamento
a la acusación de ateísmo 'y de irreligión que ha causado su
fin trágico ... " (Benoit. F. M., rr,p. 135-136. Véase The
Cause, p. 67; Eckert, rr, 19-31).

125. - Con los Albigenses.

El panteísmo y dualismo, el odio al Dios de la Biblia, el


odio a Jesucristo y la blasfemia contra Él; la 'duplicidad de
Cristo, uno nacido en Belén y el Cristo espiritual de los Albi-
genses, al cual algunas logias alemanas hacen corresponder
un Cristo místico, y muchas otras 10. hacen ser simplemente
un símbolo de la humanidad del hombre de genio bienhechor,
etc., el odio contra la Iglesia Romana y el desprecio de sus
sacramentos, especialmente contra el matrimonio, la conde-
nación de ,la generación y el favor a la licencia de costumbres,
en el mismo sentido de los templarios; la doctrina de la trans-
. EL MISTERIO DE LA MAl:iONERfA 271

migración y transformación de las almas; la división en ritos,


los tres grados, que en 'los albigenses eran catecúmenos, cre-
'Jentes y perfectos; las mismas violencias contra las iglesias
y: objetos del culto y los banquetes que en algunos grados
st¡e1en hacerse en Viernes Santo.

126. - Con algunas sectas árabes.

Los que se han dedicado al estudio más profundo de las


raíces históricas de la Masoneríá, no han visto en los Tem-
. plaríos más que un canal por medio del cual han negado a
tomar carta de ciudadanía en Europa doctrinas y organiza-
ciones deF Oriente. Entre estas sectas señala Webster algunas
que se formaron en el seno del Islamismo y que con sus
organizacioijes secretas, sus grados, sus doctrinas materialis-
tas, o dualistas y con sus prácticas infames y criminales han
sido como el preludio de sectas .que vemos desarrollarse en'
el siglo XYIII a la sombra o sobre la base de la Masonería.
Tales son: 1) Los Ismailis, cuyo jefe principal, Abdullah ibn
Maymun, fundó la secta de los Batinis, con siete grados: Su
recurso para atraerse adeptos y asegurar su dominación sobre
las multitu,des, <l'demás del secreto, fué la institución de mi-
sioneros que hablaran a cada cual según conviniera para
ganárselo y que con prestidigitaciones, como si fueran mi-
lagros, y con la máscara de la pi'edad y devoción y con dis-
cursos enigmáticos, etc., hicieran dóciles las multitudes para
trabajar en la ejecución de sus designios. Parece haber ser-
vido de modelo a Weishaupt, el fundador de los Iluminados.
Los Kahmathitas, cuyos furores dominaron por un siglo
en el seno del Islamismo, hasta que la universal conflagración
fué extinguida en la sangre, . es otra de las sectas, cuyas
doctrinas y prácticas se ven imitadas en algunas sectas masó-
nicas. Profesab~n el dualismo, el doble principio bueno y
272 JosÉ MARíA CARDEN AL CARO R.

malo; el comunismo de bienes y de mujeres, y pronto llega-


ron a: ser una terrible banda de asesinos y ladrones, entregados "
a toda licencia. Su fundador fué Hosein Ahwazi, enviado de
Abdallah a Irak de Persia.
Los Fatimitas aumentaron los grados establecidos por
Abdullah, elevándolos a nueve. "Su método de afiliar prosé-
litos, como hace notar Claudio ]anet, y su sistema de inicia-
ción eüm absOlutamente los que Weishaupt, el fundador de
los Illuminati, prescribía a los "Hermanos Insinuantes".
Externamente, los prosélitos eran de dos clases, los sabios y
los ignorantes. En los primeros grados, como s'e observa en
la Masonería, se oonservaba el respeto a la religión; pero oie
procuraba ir minando la fe, o con el descrédito de los maes··
tros anteriores, o con poner en igual categoría a todos lus
p~rofetas, incluso Moisés, Nuestro Señor y Mahoma. D~sde
el 59 grado para adelante se hacía la obra de destruir directa-
mente toda religión. He ahí el evidente módelo de los Illumi-
l1ati del siglo XVIII, a los cualés puede ser común esta des-
cripción sumaria de von Hammer:
"No creer nada y atreverse a 'todo, fué, en dos palabr~s,
la suma del sistema que aniquiló todo principio de religión
yde moralidad y que !lo tenía otro objeto que la "ejecución
de pl¡¡nes ambiciosos por medio de -dóciles servidores, que,
atreviéndose a todo y no sabiendo nada, desde que todo 10
ccnsideran como un engaño y que nada es prohibido, son los
mej ores instrumentos de una política infernal". "
Los Drusos redujeron a tres los grados; profanos, aspi-
rantes y sabios, y conservaron una especie de culto de la
Naturaleza y .eJe Sabeísmo con la- fe de los Ismailis en la
dinastía de AH y de sus sucesores y un credo abstruso yeso·
térico sobre la naturaleza de Dios, que declaran 'ser "La Razón
Universal", que se manifiesta por medio de "avatares". Su
catecismo es muy parecido al que usan los masones.
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 273

Finalmente, ¡os Hashishiyin o Asesinos, es otra de las


sectas árabes cuvas huellas se descubren en las sectas masó··
nicas modernas.· Es aquella seda terrible de la cual fué jefe
el Viejo de la Montaña. Tenía: siete grados; su secreto para
con '¡os profanos era riguroso; conservaban como doctrina
fundamental ,de la secta el Islamismo. Establecieron Un ver·
dadero reinado del terror en el Oriente, organizando con el
alidente del Paraíso, un sistema de .asesinatos sobre la base
de'! fervor religioso, para acabar con todos los que les fuesen
contrarios.
Los Jacobinos del 1793 han sido sus legítimos descen·
dientes (Webster, p. 35 Y sigs.).

127. - Con 1,05 Paulidanos y Mani-.


queos.

Con los Paulicianos tiene .de común la Masonería las


palabras y expresiones mágicas con que encanta y engaña a
los sencillos; la pretensión, que suele declarar a veces; de
prof'esar un Cristianismo purificado y primitivo, y la exal-
lación de San "'Pablo sobre San Pedro, como espíritu más
liberal, etc.
Con los Maniqueos, la Masonería suele profesar los
dogmas y usar las prácticas siguientes: El Dios-Naturalez:l,
en dos principios, bueno y malo, luz y tinieblas; el espíritu
revolucionado, destructor del orden: la guerra a la propiedad,
al matrimonio; la satisfaéción de las pasiones carnales sin
freno alguno; el cuIto del sol; el horror a la eternidad de
las penas y la creencia en la metempsícosis o transmigración
de las almas; la negación de la realidad de Cristo, seguida
por algunas escuelas masónicas; las palabras seductoras con
que se promete la luz, la verdad, etc., para cazar los. adeptos;
la imitación de ¡as instituciones de la Iglesia, especialmente
del bautismo, de la comunión, de la jerarquía, etc., los tres
274 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

grados fundamentales, que en los maniqueos eran los ~re­


yentes elegidos y los perfectos; los tres signos, de la boca,
de las manos y del seno. A causa de la indecencia, de este
último, las logias 10 han suprimido, conservando los otroa
dos y vestigios del suprimido en los cantos y en algún grado;
los juramentos sobre los secretos; el favor. y alabanza dados
a todas las herej ías y el odio a la Iglesia Católica; el duelo
en la recepción del maestro yel nombre. de hijos de la viuda.
recuerdo este último de la viuda rica que adoptó a Manea,
fundador del Maniqueísmo.
Las simpatías de la Masonería por el Maniqueísmo son
evidentes: Weishaupt, recomendaba a sus adeptos el estudio
del Maniqueísmo, y Redarés celebra a Manes como a uno
de esos hombres que han querido poner razón y verdad en
su fe reli,giosa.

128. - Con los Gnósticos .

. La afectación de ciencia (gnóstico quiere decir sabio);


la variedad de sectas y ritos; el pantetsmo y ,dualismo, nega-
ción de la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo; la preten-
sión de poseer el verdadero cristianismo; la práctica de la
magia, que suele recomendarse mucho en ciertas sectas masó-
nicas; la doctrina de la metempsícosis; los signos de recono-
cimiento; la recomendación de evitar la familia; el oomunismo
de bienes y mujeres; la rehabilitación y veneración de los
grandes culpables como Caín, Judas, etc., señalados en la
Biblia; la deshonestidad, enseñada y practicada en ciertos
ritos o grados, y la licencia general enseñada en todos los
grados, etc.
Las mismas analogías se puede decir que se encuentran
con las primeras sectas de herejes que se formaron alrededor
del cristianismo desde los primeros tiempos y cuyos princi-
pales elementos fueron Jos judíos.
CAPíTULO II

PARENTESCO DE LA MASONERfA CON EL JUDAISMO

129. La Cábala y su división en ortodoxa y farisaica. - 130 Reia-


ción de la Masoner'a coon la Cábala. - 131 Epílogo sobre el
origen. Alguna vez la verdad.

129. - La Cábala y su división en or-


tocfoxa y farisaica.

LIámase Cábala la doctrina esotérica u oculta que los


judíos pretenden haber recibido por tradición oral des',Je
Moisés y aun desde el principio del mundo. Según los enten-
didos se encuentra contenido principalmente en los dos libros
llamados "Libro de la Creación" .y en el "Zohar". Se pretende
[Link] los que siguen la Cábala que es un comentario de los
libros de Moisés que sólo los iniciados pueden hacer. La
importancia de la Cábala ha comenzado después del siglo
décimo de nuestra era. El libro "Zohar" se atribuye con fun-
damento al judío español Moisés de León, muerto en 1305.
Hay autores que distinguen una Cábala ortodoxa y una
Cábala farismica. La ortodoxa que venía desde Moisés al
menos y que era la verdadera tradición judía, fué purificada
de las alteraciones que había recibido en tiempos de Esdras
276 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

y ocultada al pueblo, de modo que el pueblo no pudiera reCG-


nacer al Mesías y cayó en el olvido después de la dispersión
de los judíos. Fué resucitada en_el siglo XV por el judío
Pablo Ricci y Pico de la Mirándola. El judío convertido
Drach hace notar que su conocimiento dió lugar a la con-
versión de muchos judíos.
La Cábala farisaica se fué formando al lado de ia or-
ÍlJdoxa y, según Eliphas Levi, Patriarca del ocultismo mo-
derno, constituye el dogma de la alta magia. Hay judíos qUe
pretenden que la Cábala no tiene nada que ver con el judaís-.
mi:> ortodoxo. "El hecho es", dice W ebster a: este 'respecto,
"que las principales ideas del Zohar encuentran confirmación
en· el Talmud. Como observa la Jewish Encyclopedia, la
Cábala no está en oposición real con el Talmud y- muchos
judíos talmúdicos la han apoyado y han contribuí do a ella.
¡Adolfo Franckno ha vacilado en describirla como "el co-
razón y la vida del Judaísmo! La mayor parte de los más
eminentes Rabbis de los siglos 17 y 18 creyeron firmemente
en el carácter sagrado de Zohar y en la infalibilidad de su
enseñanza" (Webs., p. 9).
La introducción del elemento judío en los Templarios, de
donde ha pasado a la Masonería, se hace remontar a la época
de las. Cruzadas. "Por esta fecha, dice Webster, pareCe que
hán exist;do no menos de tres Cábalas: primeramente; la
antigua tradición secreta d~ los patriarcas trasmitida de los
Egipcios, por medio de los Griegos y Romanos y posiblemente
por medio de los Colegios Romanos, a los Masones británicos
del arte (de los tres primeros grados). En segundo lugar,
h. versión judía de esta tradición, la primera Cábala de los
judíos, absolutamente compatible con el Cristianismo, que
desciende desde Moisés, David y Salomón hasta los Esenios
y judíos más ilustrados; y en te roer lugar, la Cábala perver-
tida, mezclada por los Rabbis con la magia, supersticiones
EL MISTERIO. DE LA MASONERÍA 277

barbáricas, y, después de la muerte' de Cristo, COn leyendas


anticristianas.
"Cualquier elemento cabalístico que se haya introducido
en la Masonería en el tiempo de las. Cruzadas parece haber
pertenecido a la segunda de ~stas tradiciones a la Cábala no
pervertida de los Judíos, conocida de los Esenios. Hay, en
efecto, vivas semejanzas entre la Masonería y el Esenismo
- gra,dos de iniciación, juramentos del secreto, el uso del
delantal y un cierto signo masónico; mientras que a las tra-
diciones Sabeístas de los Es'enios tal vez puede atribuírse el
simbolismo solar y estelar de las logias. La leyenda de Hiram
puede haber pertenecido a la misma tradición" (Webster,
109-110).
Véase también La Franc-Mas. Secte Juive née du-Tal-
mud, Diction de la Bible, Vigouroux; The Catholic Encycl6?,
Preuss, etc.

130. - Relación de la Masonería con lo


Cábala.

Pues bien, tanto los autores masones, v. gr., Pike, Mac-


key, como los antimasónicos atribuyen a la Masonería, un
estrecho parentesco con la Cábala. ..
Por 10 que toca a la dQctrina fi[os6fica, tien~n de común
la identidad del mundo con Dios, o sea el panteísmo y consi-
guie'nte materialismo, ~l bisexualismo de Dios, al cual los
autores americanos dan capital importancia, como si fuera
el gran s'ecreto de la Masonería. "La busca de la Palabra,
el encontrar la' divina verdad, dice Mackey, esto y solamente
esto, es un trabajo de masón y la [Link] su recom-
pensa" (Preuss, A. M., 171). y esa Palabra viene a ser una
invención masónica para cpnvertir en un nombre bisexual el
nombre hebreo de Dios, Yahveh o Jehová.
278 JosÉ MARÍA CARDENAl;. CARO R.

También se manifiesta su relación con la Cábala perver-


sa, introducida primero en algunas de las sectas masónicas
más terribles, como el Iluminismo, él Martinismo, el Rosi-
crucianismo, etc., en la Masonería moderna, por la doctrina,
moral, por la pe\misión de la "hipocresía, de la mentira, del
robo, de la deshonra, cuando se trata de hacer mal a los
gentiles, o sea a los no judíos, cosas que se practican amplia-
mente en la Masonería, como hemos visto, cuando se trata
de conseguir sus fines, como profesando el mismo principio
común con la Cábala: "el fin justifica los medios" (Véase
La P.-M., Sede Juive).
E( Ritual - masónico denuncia con evidencia su origen
judío: los símbolos, comenzando por la misma Biblia, el es-
cudo de armas, en que se trata de desplegar heráldicamente
las varias formas de los querubines descritos en la segunda
visión de Ezequiel, un buey, un hombre; un león y un águi-
la, las dos columnas del templo masónico, recuerdo este úl-
timo del templo de Salomón; la reconstrucción del templo, que
e" la obra masónica; etc. Las leyendas y catecismos; tomados
en gran parte de la Biblia, tergiversándola casi siempre !:tI
saber masónico, especialmente la leyenda de Hiram, que tan
importante papel desempeña en el Ritual masónico. Las pa-
labras o términos usuales, como los nombres de las columnas,
Booz y Jakin, las palabras de reconocimiento y de pase, v.
g., Tubalcaín, Schibo1eth, Mac-benac, Giblim. o Moabon, Ne-
kum o N ekam, ;Abiba1c~ etc. La! importanJcia que se da
a los números, cosa mUYPfopia de la Cábala, es también
Gtro testimonio de la influencia cabalística en la Masonería.
Finalmente, los hechos, el reinado del Terror, la explo-
sión de odio satánico contra la Iglesia, contra N. S. Jesu-
cristo, las h?rribles blasfemias en que prorrumpían los'. re-
volucionarios masones en Francia, no son -más que la expre-
sión y el cumplimiento de las aspiraciones de las sectas Ca-
balí$ticas y secretas que durante tantos siglos venían traba-
EL MISTERIO DE· LA MASONERíA 279

jando secretamente en contra del Cristianismo. Lo que los


bo1chevistas, judíos en su mayor parte, hacen' ahora en Ru-
sia en contra del Cristianismo, no es más que otra edición
de lo que hicieron los. masones en la Revolución Francesa.
Los ejecutores son distintos; la doctrina que mueve y auto-
riza y la dirección ~uprema es la misma.

131. -'- Epílogo sobre el origen. Alguna


vez la verdad.

N o creo necesario el detenerme a dar a conocer a mis


lectores las relaciones que la Masonería tiene o pretende te-
ner con las sectas más antiguas, egipcias, caldeas, indobra-
hmánicas, griegas, persas, etc. De aquellas sectas' o escuelas ___
ha imitado_la doble do_ctrina, exotérica, o externa, y esoté-
rica, u oculta y reservada a los iniciados. De esas fuentes
provienen también sus doctrinas sobre el panteísmo, o ma-
terialismo, el dualismo o bisexualismo de Dios, la emanación
de las almas, su metempsícosis, etc. El que tenga interés en
ello puede leer a Preuss, que expone con mayor detenimien-
to lo que enseñan los doctores masones, al menos los norte-
americanos. Réstame sólo el encontrarle alguna vez razón a
la Masonería. I

En las leyendas masónicas de ciertos grados' se suele


decir que la Masonería desciende por Caín, hijo de- Eva,
de Eblis, el ángel de luz masónico, o sea el Lucifer de los
cristianos, y por lo tanto, según ellos, viene del mismo Satanás,
que para ellos es el Dios bueno, el eterno enemigo de Jeho-
vah, DiOs de la Biblia y de los cristianos.
Creo que los lectores que se hayan dado cuénta de io
que va dicho, especialmente en materia de doctrinas y de
prácticas morales, comenzando por las mentiras constitucio-
nales o 'sociales, constantes y de manifiesta comprobación, y

o
280 JosÉ MARiA CARD;ENAL CARO R.

siguiendo con las violencias y crímenes cometidos, creo, digo,


que los lectores encontrarán que, en esa jactancia de la M.:l-
sonería acerca de su altísimo origen, aun envuelta en men-
tira, dice una verdad que nadie lé disputará. ,
Vi'ene espiritualmente de Satanás, no en la fonria que
ella dice, por supuesto. El demonio ha sido seductor, es de-
cir, engañador desde el principió; ha sidó el instigador de to-
dos los pecados, el homicida de las almas el atizador de to-
das lás rebeliones, de todas las impurezas, de todas las liber-
tades humanas culpableS J. el demonio ha dicho al hombre
que sería como Dios. El demonio ha sido el implacable en'O-
migo de Cristo, instigando contra Él toda suerte de traicio-
nes, de herejías, de persecuciones. La Masonería, que ha he-
cho lo mismo, es realmente su hi-ja legítima y el instrumen-
to suyo en el mundo. El demonio es el padre' de la menti-
ra, y la Masonería es la mentira por constitución y por ne-
cesidad de su existencia. Es verdaderamente hija de Eblis o
Satanás y tiene razón para rendirle culto y cantarle himnos,
como 10 hace en algunos de sus grados.

o
I •

-\

C;:AP1TULÓ III

¿LA MASONERiA ES INSTRUMENTO DEL JUDAISMO?

132. Cuestión moderna importantísima. - 133 Cons"ideración masó-


nica por los Judíos. - 134 Pre'ponderancia judaica en las
Logias. - 135 La acción Judía y másónica frente al Catoli-
cismo. - 136 Los Protocolos de los Ancianos o Sa1bios de Sión.

132. - Cuestión mo4erna importantísi-


ma.

Esta es tina de las cuestiones más importantes que se


ofrecen al que estud:a la Masonería. No es íni, ánimo, ni
puede serlo, el despertar' odios contra una raza que está des-
tinada a unirse un día con los cristianos en el ccmocimiento
y amor de Nuestro Señor Jesucristo, y de la cual brotó pa-
ra 'la tierra entera la fuente de todas las behdiciones que la
civilización cristiana ha aportado' al mundo, a pesar de to-
dos los esfuerzos que se han hecho para estorbar su. acción.
N o es és.e mi ánimo,; pero sí el de llamar la atención de los
lectores a un asunto en el cual vale la pena fijarse, tanto
por el ,lado religioso, como por el económico y político.
Desde mi juventud han resonado juntos en mis oídos
Jos nombres de la Masonería y del judaísmo, de masones y
282 • JOSF MARíA CARDENAL CARO R.

hebreos, en los ataques contra la Iglesia Católica. ¿ Era sim-


ple coincidencia o es que en realidad hay una unión efec~
tiva y tal vez subordinación entre esas dos entidades?
Ultimamente se ha escrito y se siguen escribiendo libros
para manifestar que la Masonería no es más que una más-
cara con que el judaísmo encubre ante las naciones sus ma-
nejos anticristianos y de universal dominación política y eco-
nómica. Según esos autores, la Masonería no es más que 1m
pobre instrumento, inconsciente por lo general, de una Su-
prema Dirección judía.
Copin-Albancelli ha dedicado un libro a probarlo. Sus
razones hacen pensar ciertamente. En la imposibilidad je
dar muchos detalles, voy a indicar solamente las líneas ge-
nerales que manifiestan la estrecha relación y subordinaci6n
de las logias con el judaísmo.
Este está, por una parte, en la condición de raza ven-
cida, religiosa y civilmente, dispersada y despreciada o per-
seguida, no sólo por sus tradiciones religiosas, sino por
la sórdida avaricia que la hizo adueñarse de las riquezas de
los pueblos entre los cuales ha vivido; y por otra parte, vi-
ve esa raza sostepida tenazmente por Ufi ideal que jamás'
ha abandonado, el de la dominación universal por medio de
su Mesías, personal o simbólico. En su perpetua contradicción
con la sociedad en que vive, el pueblo judío con el gobierno
central que conserva su unidad nacional, no ha podido me-
nos que conspirar perpetuamente contra el pueblo cristiano,
y valerse, por 10 tanto, de las sociedades secretas para rea-
lizar sus fines.
Ésta es una consideración hecha a priori, en vista de
la condición de los judíos. ¿ Corresponde a ella la realidad
de los hechos? Luego lo veremos.
En el mismo sentido que Copin-Albancelli, escribe el
,tutor'de The Cause 01 the World Unrest, distinguiendo en-
EL MISTERIO DE ~A. [Link]ÍA. 283

tre los judíos una fracción tranquila, patriótica y fiel a la


nación que la ha acogido y otra que persigue el sueño de
la dominación ,universal de su' raza y, para conseguirlo, pro'
cura la revolución universal, como 10 está haciendo en Ru-
sia y desde ahí trabaja por realizarlo en el mundo entero.
Otro tanto hace Webster en su obra "Secret and Sub-
'l'ersive M ovements", en la cua'l, observando que, donde la
. Masonería 'es más subversiva, el elemento judío 10 es me-
nos Y' donde la Masonería no existe o es menos subversiva,
allí lo es más el elemento judío, llega a este 'dilema: "O ;a .
Masonería: es el velo bajo el cual los Judíos, comü los Ilu-
minados, prefieren trabajar, de modo que donde no se pw~- .
de aprovechar el velo se ven obligados a salir más 'a la luz,
o la Masonería. del Gran Orient'e es' el pocfer dirigente que
emplea a los judíos como sus agentes en aquellos· países en
que ella no puede trabajar por su propia cuenta" (p. 383).
Mons. Jouin, fustigador incansable del Judaísmo y de la
Masonería manifiesta la misma convicción que Copin-Alban-
(~elli, en sus estudios sobre "Los Protocolos de los Sabios
de Sión"1. etc.

133. -- Consideración masónica por los


judíos.

En la Masonería se ha visto siempre una grande y es-


pecialísima consideración por los judíos: Cuando se habla
de superstiCiones, jamás se menciona la religión judía. Cuan-
do estalló la Revolución F:rancesa, se pidió <;on instancia la
ciudadanía francesa para los judíos; rechazada una vez, se
insistió en pedirla,'y fué concedida. El lector recordará que
en esos días se perseguía'a muerte a los católicos (1).
(1) Cuando la Comuna. en Par'ús, fué menester defend·er del
saqueo la Caja de fondos del Banco de Francia; nadie amenazó
los Bancos judíos (La Franc-Mas. Secte JuiVle, 60).
JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R;

La Masonería ha mirado con horror el antisemitismo, a


tal punto, que un Hermano antisemita, que creía de buena
fe en la tolerancia de las opiniones políticas de la Mason2-
ría, se' presentó en Francia como candidato a diputado una
vez y salió elegido y cuando se trató de la' reelección, se
dieron órdenes expresas a las logias para que se le hiciera la
guerra, órdenes que no se ven casi nunca en las logias y tu-
vieron que ser cumplidas. .

134. - Preponderancia judaica en las lo~


gias.

En .1862, un masón de Berlín, dándose .cuenta de la


preponder;ncia judía en las logias, escribía en una hoja de
Munich: "Hay en Alemania una socied<l:d secreta, de for-
mas masónicas, que está sujeta a jéfes desconocidos. Los
miembros de esta asociación son en su mayor parte Israeli-
tas . .. )} En Londres, donde se ,encuentra, como se sabe, el fo-
co de la revolución, bajo el Gran Maestre Palmerstcin, hay
dos logias judías que no vieron jamás a cristianos pasar sus
l1mbrales. Allí' es donde se· juntan todos los hilos de los ele~
rnentos rev(llucionarios que anidan en, las Logias Cristianas.
"En Roma, otra Logia, enteramente compuesta de jl,t-
días, donde se reúnen todos los hilos de las tramas urdidas
en las Logias Cristianas, es el Supremo Tribunal de- la Revo-
'wlución,
"Desde alli son dirigidas las otras logias como por je-
fes secretos, de modo que la n:ayor parte de los revolucio-
narios cristianos no son más que muiiecos puestos en movi-
miento' por judíos, mediante el misterio.
"En Leipzig, con ocasión de la feria que hace acudir
a esa ciudad una parte de los altos negociantes judíos y
cristianos de la Europa entera, la Logia Judía Secreta es ca-'
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 285

da vez permanente, 'y jamás masón cristiano ha sidorecib:-


do en ella. He'ahí lo qUe hace 'aorir los ojos a más de uno
de nosotras... N o hay sino emisarios que tienen acceso a
las logias judías dé Hamburgo y de Francfort".
Cougehot de Mosseau~ refiere este hecho que confirma
lo anterior:
"Desde la recrudescencia revolucionaria de' 1848 me
encontraba 'en relación con un judío que, por vanidad, trai-
cionaba el secreto de las sociedades secretas en las cuales
estaba asociado y que me advertía con ocho o diez días de
anticipación todas las revoluciones que iban a, estallar en
un punto cualquiera de Europa. Le debo la inquebrantable
cc'nvicción de que todos esos grandes movimientos de 10:;
pueblos oprimidos, etc., son combinados por una media do-o
cena de individuos que dan sus órdenes a las sociedades se-
cretas de toda Europa. El suelo está enteramente minado
bajo nuestros pies y los judíos suministran un gran cont!n·
gente a eSOs minadores".
En 1870, de Camille escribía a Le M ande, que en una
gira por Italia había encontrado a uno de sus antiguos ('.0-
nacidos, masón, y habiéndole preguntado cómo estaba la Or-
den, le respondió: "He dejado mi Logia de la Orden defi-
nitivamente, porque he adquirido la convicción profunda de
que no· éramos sino los [Link] de los judíos qUe nos
empujaban a la destrucción total del Cristianismo" (La F.
M. Secte Juive, 43-46). .
Como confirmación de lo anterior, voy a t"ranscribir una
información que se ,encuentra en la Revue des Sociétés Sécretes
(p. 118-119, 1924).

"Según la Tribuna Rusa, que aparece en Munich en lengua rusa, .


el Juda.ísmo militante mantendría sobre dife'rentes pIanes las orga'
nizaciones siguientes de combate, m;ás o menos disfrazadas, pero
todas con ~I fin de preparar el triunfo de la 3~ Internacional.


286 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

"1~ La . Internacionál dorada (plutocracia y a1ta finanza. in-


ternacional), a cuya cabeza se encuentran : a) En América: P.
Morgan, Rockefeller, Wanderbilt y Wanderlippe (Varios de esto~
nombres no parecen ser de lo mejor es:cogidos}; b) en Europa: la
casa Rotsdlild y otras de or·den secundario.
"2:¡. La internac·ional roja, o Unión internacional de la demo-
crac,ia social obrera. Esta comprende: a) la segunda Internacional
(la de Bélgica, Judío Vandervelde) ; b) la Internacional N° 271, (la
de Viena, Judío Adler); y c) "la Internacional N9 3 Ó Il).ternacional
comunista (la de Moscou, JudílOS Apfelbaum y Radek).
"A esta hidra de tres cabezas, que .par'!. más comodidad obran
separadamente, se agrega ,el Projintern(Oficina Internacional de
las asociaciones profesiona1es) que' tiene su ,s'ede en Amsterdam y
dicta la palabra judaica a los sindicatos no afiliados aún al [Link]-
viquismo.
"3 9 La Internacional negra, o Unión del Judaísmo de' combate
El principal papel es d,esempeñado en ella por la organización uni-
versal de los Sionistas (Londres'); por la AEilllza Israelita Univer-
sal, fundada en París por el Judío Crémieux; por la Orden judía
de los- B'nai-Moiche (hijos de Moisés) y las sociedades Judhs
«HenO'loustz», «Hita.1d1doute», «Tarbout», «Keren-Haessode», y otras
ciento, más o menos enmascaradas, dese:minadas en todos los pa;scs
del viejo y del nuevo mundo.
"4 9 La .Internacional azul, o Masonería Internacional, que reúne
por me'dio de ''aa Logia Reunida de La: Gran Bretaña", por' medio
de "la Gran Logia de Francia" y por medio de los Grandes Oflen-
reSl de Francia, Bélg'¡,ca, Italia, Turquía y de los demás 1>aíses, a
tO'dos lO's masones del universo (El· centro aotivo de .esta agrupación,
como 10 saben los lectores, es la Gran Logia "Alpina").
La Ol'díe'n Judío-Masónica de Jos HB nai.,..B rith", que, con-
tra ,los estatutos de las logias masónicas, no acepta sinO' judíos, y
que' cuenta en el mundo más~ de 426 llogias puramente Judías, sirve
de ,lazo entre todas las Internacionales enumeradas más arrioba.
"Los dirigentes de la HB nai-B rith'" "vn los Judíos: Mor-
gentau, antiguo Embajador de los Estados Unidos en Constantino-
pla; Brandeis, juez supremo en los Estados Unidos; Mack, sionista;
Warbourg (Félix), banquero; Elkuss; Krauss (Alfred), su primE'r
presidente; SahHf, muertO' ya, que ha subvencionado el movimiento
de emancipación de los Judíos en Rus'ia; MarchaU (Luis), sionista".
"Sabemos de cierto, dice Webster, que los cinco poderes a que
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 287

nos hemos neferido - La Masonería del Gran Oriente, la Teosofía,


el Pan'Germanismo, la Finanza Internacional y la Revoluoi6n Social
- tienen una existe'ncia muy real y ejercen una influencia muy defi-
nida en los negocios del mundo. En esto no tratamos de hipótesis
sino de hechos basados sobr,e evidencia documentada ...
"UnHicado o no el poder Judío, ,los JudíO's se encuentran c~
rando con todos los oinco poderes cuya existencia es conocida, si
no dirigiéndolos. Así, los Judíos p01' muaho tiempo han desempeñado
la parte dirigente en la l Masonería del Gran Oriente (2) y predo-
minan en los gJ!1atdos superiores". Webster, págs. 382-383).

135. - 'la acción judia y masónica fren-


te al Catolicismo.

Es indudable que la acción de la Masonería contra la


Iglesia Católica no es más -que la continuación -de la gue-
rra a Cristo practicada por el Judaísmo desde hace 1900
~ños, eso sí que acomodada, mediante el secreto, el engaño
y la hipocresía, a ,las circunstancias del mundo cristiano en
que tiene que hacerla.
Léase el evangelio y se verá, en el espionaje judío, en
sus preguntas capciosas, en sus ataques hipócritas, encubier-
tos con el velo de la pretendida piedad de los fariseos; en la.,
asechanzas; en los esfuerzos por hacer odioso ante el pueblo a
Aiquel que era su mayor gloria y su gran Bienhechor; en el
empleo del oro para corromper a un Apóstol, en la forma-
ción de la opinión pública contra: Cristo; en la preferencia
de Barrabás, en el. furor y saña con que trataron de hundir
la memoria de Cri&to en la infamia; en la constante oposl'
ción. sangrienta muchas veces, contra la, predicación de los
apóstoles, etc.; en todo eso se vera, digo, lo mismo que hoy

(2) "Los Judí03 han sido los m'ás c'Ons,picuos en conexión con
la Francmasonería en Francia desde la Re'vo1ución". lewis Eneye/o-
pedia. '
288 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R.

practica la Masonería, a veces en forma más solapada, a


veces en forma más violenta. El judaísmo fué el anticristia-
llísmo, y'la Masonería, al servicio de ese mismo judaísmo,
es todavía el anticristianismo: el mismo odio, la misma hipo-
cresía, las mismas violencias, el mismo estorbo a la acción
de la Iglesia de Cristo, para acusarla, después de haberle
impedido hacer el bien que podría haqer hecho, por no ha-
berlo hecho.
"N o olvidemos que el Judaísmo rabínico es el declarado
e implacable '[Link] del Cristianismo, dice Webster. El
odio al Cristianismo y a la persona de Cristo no es cosa ~
ele- historia remota ni puede mirarse como el resultado de
persecución: forma una parte íntegra de la tradición rabí-
nica originada antes de que tuviera lugar cualquiera' per-
secuci~n de los judíos por los cristianos y ha continuado en
nuestro país mucho después que esa persecución ha termi-
nad.o" (p. 177).
Más abajo hace notar. el mismo autor que, después de
tres siglos de paz que llevan en Inglaterra, en los cuales se
les ha pennitido entrar a todos los empleos del Estado, a
las logias masónicas, etc., no han hecho nada para moderar
el odio al Cristianismo inculcado en nueve siglos por la en-
señanza rabínica.
Por su parte, el "The British Guardian" (13 Marz.
1925), hace esta afirmación, que para los que estámos acos-
tumbrados a oír hablar del espíritu de tolerancia que domi-
na en los países anglo-sajones es toda una revelación: "La
Iglesia Cristiana es atacada hoy como no 10 ha sielo jamás
durante siglos, y este ataque es casi exélusiva~ente la obra
de los j uelíos" . (Rev. eles SS. Secr., p. 430. 1925).
Por 10 elemás, las relaciones de la Masonería o .del J u-
daísmo perseguidor 'ele la Ig~esia Católica y, según los casos,
de toelo Cristianismo, con el Bolchevismo y Comunismo, en
Méjico, en Rusia, en Hungría y con lá amenaza ele hacerlo
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 289

en todas partes,' es cosa pública, como 10 es la relación del


Jlldaísmo con la Masonería. El que desee datos y dOéumen·
tos puede leerlos en las obras inglesas citadas y en MOl1s.
Jouin: "Le Péril Judéo-Mapnnique".

136. - Los Protocolos de los Sobios (o


Ancianos) de Sión.

Una palabra sobre este documento no estará de más.


Se ha discutido mucho su autenticidad, y por eso na haré
mucho hincapié en'<"él. Pero cualquiera que los lea y sepa al-
go de su historia no podrá meno'sde admirarse de la reali-
zación del plan ideado por los verdaderos o supuestos sa-
bios de Sión, del empeño que ha hecho la Judería por sepul-
tar en el olvido lo.s "Protocolos", primero, quemando una
edición entera en Rusia, después mintiendo sobre la exis-
tencia de un ejémplar en la Biblioteca de Londres, y hacien-
do grandes esfuerzos para que no se publicara en Estados
Unidos una edición, a tal punto que no se consiguió que
ningún diario de Nueva York publicara avisos para hacerle
reclamo.
Esos protocolos contienen un plan propuesto por los
judíos, o por un ponente, como se dice, para realizar el ideal
de la dominación universal sobre todo el mundo, bajo un
gobierno judío, mediante ,la corrupción de costumbres, el
empobrecimiento de los pueblos en favor de los judíos y las
continuas agitaciones y el continuo descontento que haría
que los pueblos se entregaran en brazos de los judíos para
séi1varse de la anarquía y de la miseria, para ser tratados en
seguida por ellos tal como han sido tratados en Rusia, bajo
el soviet, cuyos jefes son casi todos judíos.
He leído una refutación de la autenticidad de los Pro-
tocolos, esorita RC?f-un Jesuíta en un diario belga. Parece que
290 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

los judíos se han preocupado mucho en relégarIos al catálo-


go de· los plagios, hac;endo ver que han sido copiados en
gran parte del libro de Maurice Joly, Dialogues au.t' Enfeys
entre Machiavel et Montesquieu, publicado en 1864. Webs-
ter da el siguiente resumen de· SUs estudios sobre esta ma-
teria:

"Los Protocolos o son meramente un plagio de la obra de


Mauricio Joly, en cuyó caso los pasajes proféticos agregados por
Nilus o por otro quedan sin explicación o son una edición revisa,la
del plan comunicado a Joly en 1864, tra'da a la fecha y suplemrlJ'
tada en forma de adaptarse a las condiciones por los continuadores
del complot".
. "Si en este caso los autores de los Protocolos fueron Judíos
o si las partes Judías han sido interpoladas por gente en ruyas
manos cayeron, es otra cuestión. En esto hemos de admitir la
falta de toda evidenéia directa. Un Círculo Internacional de Revolu-
cionarios mundiales que trabajen con los mismos planes de los
[Link], cuya existenda ya ha sido indicada, ofrece una alter-
nativa pe·rfectamente posihie a los "Sabios Ancianos de Sión",
Seda -más fácil, si~ embargo, absolver a los judíos de toda sospecha
de complicidad si ellos y sus amigos hubiesen adoptado un cam!!1o
másr·ecto desde el tiempo en que aparecieron los Protocolos. Cuanrlo
hace algunos años se dirigió contra los J esu 'las una obra del mismo
género, conteniendo lo que se daba como un "Plan Secoreto" de revo-
lución, muy parecido a los Protocolos, los Jésuítas no se [Link]
a invectivas, ni reclamaron que el Fbro fuera quemado por un ver'
dugo común, ni se· entregaron a fantásticas explicaciones, sino que
tranquilamente dijeron que el cargo era una invenc·ión. Y así terminó
·el asunto,
"Pero desde el momento en que fueron publioados los Protoco-
los, los Judíos y sus amigos han re'currido a todo método tortuoso
de defensa, • llevaron la presión sobre los editores - consiguieron
de hecho detener temporalmente las ventas -acudieron al [Link]
del Interior para que ordenara suspenderlas, confeccionaron una tras
otra refutaciones sin réplirn que se excluían mutuamente de modo
que en el tiempo en que aparecía una solución tenida actualmen~e
como la CÓ1'lreda, habíamos sido ya certificados doce veces de que
los Protocolos habían sido oompleta y definitivamente refutados, Y
cuando al último había sido, descubierta una explicacíón real plausi'
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 291

ble, ¿ por qué no ha s'ido presentada en una forma convincente? Todo


10 que se necesitaba era establecer que el ori¡¡-en de los Protocolos se
había hallado en la obra de Mauricio Joly, dandQ los lugares para-
lelos en apoyo de esa afirmación. ¿ Qué necesidad de embrollar una
buena causa en una telaraña de evidente fábu1a? ¿A qué ese alarde
de fuentes confidenciales de información, la pretensión de que el
libro de J oly era tan raro que tasi no s'e le podía encontrar, cuanrlo
una búsqueda en las librerías habr~a de proba.r 10 contrario? ¿ A qué
esa alusión a Constantinop'la como el lugar para "encontrar la llave de
oscuros sec'retos", al misterioso Mr. X, que no desea que su nombre
re<lJl sea conocido, y a1 anónimo. ex-oficial de Okhrá.I,a, quien por
casualidad le compró el mismo ejemplar de los Diálogos, usado para
la fabricación de los Protocolos por el mismo Okhrana, aunque este
nedho ifué ignorado por el oficial en cuestión? Además, ; por. qué
si Mr. X . era un propietario ruso de religión ortodoxa y un mo-
narquistaConstitucional, iba a tener tanta ansiedad 'de desacreditar
a sus correligionarios monarquistas, haciendo la afrentosa [Link]ón
de que "la única organización masónica oculta, ta1 como la de que
hablan los Protocolos" -es decir un sistema maquiavélico de abo'
minable especie ---que él había podido desrubrir en lá Rusia del Sur
"era una monárquica"?'
"Es evidente entonces que aún no se ha dic'ho la historia com-
pleta de los' Protocolos y que aun queda mucho por descubrir tocante
a ese misterioso asunto" (Webster, Appendix, final).

Sobre este asunto pued~ verse a Lambelin, ((Le régne


d'Israel chez les Anglo Saxons"; Mons. Jouin, ((Le Péril Ju-
déo Man,onnique", The Cause, etc. -
Al que se, interese por esta cuestión le dará especi::t1-
mente mucha luz la obra de Henry Ford. "El J ud}o Inter-
nacional", que, con muy bu'en razonamiento y con muchos
datos s()sti'ene su autenticidad judaica.
PARTE QUINTA

MEDIOS DE ACCIÓN DE LA MASONERÍA

CAPíTULO 1

MEDIOS GENERALES

137. Hay que reconoC'er su acción. - ' 138. La sugestión para


formar opinión .. - 139. La acción jerárquica. - 140. La
j)rensa. _ 141. Sociedad'es masónicas. -menos perfectas .
. 142. Sociedades auxiliares. - 143. Sociedades públicas sin
fines sectarios. - 144 Boy Scouts. - 145. Fiestas.- 146.
Tenidas Blancas. ~ 147. Sociedades Teosóficas. - 148 Super-
,cherías y üi'encias ocultas. - 149' Penetración en Sociedades
Católicas y en el Clero.

137. - Hay que reconocer su acción.


I

Sería cegarse voluntariamente V sin provecho aprecia-


. ble el no reconocer qUe la Masone'ría ejerce en el mundo
una acción extensa y complicada y que su iñflujo es muy
poderoso bajo cualquier aspecto que se le mire. Y si a esto
294 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

se agrega su coordinación al Judaísmo o su cooperación con


él, esa acción e influjo resultan mucho más eficaces y tras-
ctndentales. En Inglaterra y Estados Unidos el número de
sus afiliados es verdaderamente grande, cons:deradoen sí
mismo y en relaéión con la población de eSOS países; pero
en las naciones católicas, la proporción suele ser muy insig.--
nificante y no corresponde en manera álguna al predominio
que suele tener en ellos la Masonería. ¿ Cómo ha podido
conseguirlo? He aquí 10 que voy a declarar brevemente, si-
guiendo principalmente a Dom Benoit.

138. - La sugestión para formar opi"


niÓn.

"Se concibe, dice Copin-Albancelli, que desde el dí:!


siguiente de su iniciación, los masones hagan sentir en to-
das part'es, alrededor suyo, la repercusión de la acción que \
se ejerce incesantemente sobre su ~spíritu. Repiten 10 que
han oído decir por los predicadores del Poder Oculto. El pe-
riodista 'en sus artículos, el publicista en sus escritos, el au-_
tor dramático en sus piezas, el cancionero en sus canciones,
el pornógrafo en sus producciones infames, el profesor en
sus cursos, el institutor en sus clases, todos esparcen bajo di-
versas formas la enseñanza que han recib:do) las ideas de
que están impregnados... El estado de espíritu creado y
. almaceñado en las logias como en un depósito desborda, pue3,
por todas partes y el medio profano se encuentra poco a
poco modificado por él. Y como los frapcmasones que hacen
así el oficio de propagandistas no se dan como masones, la
acción que ejercen no es conocida como acción masónica. El-
diario moderado, el diario patriota, religioso aún, pueden
tener, sin que' se sepa, su o sus francmasones que no digan
en él sino 10 que pueden decir; pero que se encuentran en
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 295

la logia' de los francmasones rabiosos de la Lanterne y de ~a


Action. Si no tiene su o sus francmasones, tiene éste o er otro
de sus redactores empapados, gracias a las "influencias in-
, dividuales cuidadosamente encubiertas", 'en espíritu masóni-
CO, diluído én la medida conveniente para que sea asimila-
ble en el medio en que debe obrar. Estos masonizantes tras-
miten a su vez a suscainaradas el espíritu que han recibi-
do .. Y así 'es cómo nuestra prensa, aun la de oposición, está
atacada en muchos puntos por infiItracicines masónicas".
"Lo mismo pasa en los' talleres, salones, grupos. que
constituímos, de tal modo que para tal estado de cosas, no
existe sino un solo remedio, que, desgtaciadamente, es aquél
al cual uno menos se resuelve: que cons;,ste ep conocer las ca-
mcterísticas de espíritu masónico y en darle la contr(L en to-
do y en unirse y someterse a las disciplinas intelectuales y
morales que representan los estados de espíritu contrarie,."
(Copin, C. J., 173-174).
Lo que el autor dice de Francia es perfectamente apli-
cable a Ch:le y a cualquier otro país.

139. - La acción jerárquica.


. .
Como se comprende, es eficasísima para toda propa-
ganda. Del Consejo Supremo parte 'una insinuación de obf3.í
en tal o cual sentido, de propagar tal o cual idea, y en el
1!l0mento coll).ienza la acción en todos los puntos del páís
(londe hay un núcleo maSÓn y a veces donde hay un sólo
hermano apostado al servicio de la Orden. Y como se suele
disponer de la prensa, luego se. publican las ideas qUe se
quieren divulgar, los anhelos que' se quieren hacer sentir; en
seguida comienzan a !legar los telegramas de todas partes,
manifestando el sentir de la opinión formada artificialmente
por los que dirigen la tramoya, y como el resto de la po-
296 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

bláción ni sospecha la trama, no deja oír su v9z. De esa ma-


n~ra, la única voz que se oye, la única opinión que se deja
sentir es la que el Gran Oriente ha querido que se sienta,
y ahí tenéis formada .como por encanto una opinión públi-
ca, tal vez enteramente contraria al sentir de la casi tQtali-
ciad de los habitantes. Cuando estaba por venir a Iquique
laB~lén de Sárraga, por manejos masónico~, como se ha di-.
cho, se tuvo cuidado de formar una unión de periodistas -y
juego comenzó la prensa. adicta a la Masonería o sugestio-.
nada por ella, a hacerle el reclamo, presentándola como una
gran conferenciante; los demás diarios, parte por solidaridad
can los primeros, parte por no quedarse sin decir nada en
una cosa que no conocían, sigttieron haciendo. coro. El pue-
blo,- la sociedad, no tuvo más información sobre las verda-
deras tendencias y carácter de la conferenciante que la mo-
destísima proporcionada por la hojita dominical "La Luz",
y eso cuando ya estaba formada la opinión favorable a la
oradora masona. La acción jerárquica de la Masonería ha-
bía formado la opinión a su sabor.

140. - Lo prenso.

Es también más universal y más eficaz de lo que ordi-


nariamente se cree, precisamente' por razón del secreto con
que se la hace servir a la Orden. Se trabaja por medio de
ella en todos los tonos o matices, desde el más impío y des-
cara do hasta evmás hipócritamente disimulado, acomodándo-
se a toda suerte de lectores, para que los unos no se espan-
ten y para que los otros se endurezcan más y más. Los ins-
trumentos son distintos; la cabeza que dirige es la misma.
Los reclamos de la Masonería en favor de una obra son
poderosísimos, como es de suponer después de 10 dicho. En
un momento dado se dejan oír de un confín a otro del país
EL MISTERIO DE LA MASONERIA ,297

y a veces dei mundo entero. Hay logias, hay círculos o cen-


tros dependientes de los hermanos, hay diarios en los cua-
les ellos' también están metidos, todos comienzan, como por
encanto, a poner por las nubes producciones a veces bien me-
diocres, sin que el resto del mundo se dé cuenta del complot
qUe se ha formado para hacerle leer una obra que, a veces,
resulta simplemente infame, como he tenido ocasión de verlo.
. La prensa menuda destinada al pueblo, brota y se di-
funde por todas partes, dirigida o subvencionada y ayudada
en toda forma por la Masonería, en revistas, almanaques, no-
velas, hojas, etc.
Las Bibliotecas populares, fundadas por la Masonería
o dirigidas por ella, abundan en producciones que llevan
su espíritu y hacen su obra de destruir la fe, la moral cris-
tiana y las sanas ideas sociales. Casi nadie sospecha siquie-
ra que de intento se acumulan en ellas obras de tales ten-
dencias y se han proscrito otras que podrían contrarrestar
~a propaganda mentirosa e inmoral que en aquéllas, se haCe.

14 1. - Sociedades masónicas menos per-


fectas. '

Para llevar a cabo ¡;Us planes, sin abrir mucho sus puer-
tas, la Masonería ha ideado una multitud de sociedades que
profesan sus principios y viven de su' espíritu. Son las prin:-
cipales: La Internacional, o Sociedad Internacional de Tra-
bajadores; la Alianza Republicana Universal; la Alianza In-
ternacional de la Democracia Socialista; los Ni,hilistas; los
Fenianos;'la Unión Fraternal de las Sociedades Obreras de
Italia; la Sociedad Internacional de Libre-pensadores; la Aso-
ciación Internacional de los Universitarios; la Joven Italia
y la Jopen Europa; la Liga de la Enseñanza, etc.
La característica general de todas estas asociaciones es
298 ,JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

el odio a la Religión Católica, a Cristó, a Dios; la comuni-


dad de bienes, y la licencia de costumbres en 10 que toca al
matrimonio. Para más detalles acerca de su origen, de su
organización, de su entroncamiento con la Masonería, remi-
to a los lectores a Dom Benoit (F. M., II, desde el principio).
Entre estas sectas llamo la atención a la de los Lihre
pensadores 00 .9Dlidarios, que tienen el compromiso de mo-
rir f'l!era de todo culto religioso. Es el colmo de la perver-
sidad: comprometerse a cerrar todas las puertas a la miseri-
cord:a divina.

142. - Sociedades auxiliares.

La Masonería las tiene de varias clases. Entre ellas hay


que contar en primer lugar las sociedades públicas organi-
zadas según los principios masónicos, como la de los Sansi-
monianos, 'de los Fourrieristas o Falansterianos, en Francié,l,
y de la Nueva Armonía, en Inglaterra'y E"tados Unidos. De
éstas decía Ragón, Gran Doctor del Gran Oriente de Fran-
Cla: "Por su inmensa palanca de asociación,' la Masonería
es la sola capaz de fiealizar en una comunión generadora
esta grande y be.J1a unidad social concebida por los San-Simón,
!os Owen y los Fourrier. Que los masones 10 quieran y !as
generosas concepciones de estos pensadores filántropos deja-
rán de ser vanas utopías". Las tres asociaciones profesaban
el panteísmo, el comunismo, la disolución de la familia, etc.
(Benoit, F. M., II, 72-174).
Entre esas sociedades hay que contar la Liga de la En.-
señanza, cuyo· programa se ha. querido copiar disimuladamen-
te entre nosotros,. para llegar al fin anhelado de ,la escuda
laica obligatoria y única. En la misma categoría hay que po-
ner la Liga. de la Defensa de los Derechos del Hombre, nom-
bre con que se quiere disimular el fin de agrupar una fuer-
EL MISTERIO -DE LA MASONERÍA 299

za más al serv:cio dé la [Link]ón oculta de las logias. Como


ésas hay una cantidad de sociedades o centms de cultura,
. a veces de vida muy efímera, que brotan de la inspiración
ncsónica, que directa o indirectamente trab",jan o en reali-
zar su programa o al menOs en prepararle el ambiente. De
esta clase de sociedades, de cultura científica y literaria, se
varó la Masonería para propagar sus ideas anticristianas y
revolucionarias en el siglo pasado, valiéndose también de los
Congresos científicos, para facilitar la traslación honorífica
y gratuita de sus agentes a aquelIos centros en donde hacía
más falta o daría mayOr resultado esa propaganda.

143. - Sociedades públicas Sin fines


sectarios.

La Masonería tiene gran' cuidado de infiltrarse en to-


. da suerte de asociaciones extrañas y de adueñarse de ellas co-
locndo sus afiliados, hasta que, estando en mayoría, pue-
dan ,cerrar a los que no lo son completamente la entrada, si
así conviene a la secta.
Hay, por ejemplo, una. sociedad de instrucción, funda-
da quizás por sacerdotes, o al menos por. católicos. Se des-
lizará en eIla un caballero rico, cuyo carácter masón se ignori,
y qüe entra con buenas intenciones a la sociedad que le abre
sus puertas. Éste, 'más tarde propone a otro hermano ino-
fensivo como él, y nadie- le pondrá reparos, porque nadie
sospecha de la acción que se está ejerciendo en el seno de
la' sociedad, aún sin que los miembros de las logias' se cien
cuenta ellos mismos d~l fIn a donde van a Hegar. Y "n
pocos años la sociedad, de católica que era, quedará conver-
tida en soc:edad masónica, gracias al secreto de la Masonería
y a la, oonfianza y bonachona sencillez de los primeros
SOCIOS.
300 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

y de esta manera se introduce el espíritu masónico poco


a poco en toda suerte de sociedades militares, literarias, de
beneficencia, de deportes, de enseñanza, etc. "Vosotros no
sois en este momento, decía en el convento de 1892 el H. '.
Blatin, sino un estado mayor, no sois sino los oficiales, no
habéis aún agrupado suficientemente las· tropas qUe debéis
llevar al combate. N o podéis llamar esas tropas a vuestras
lugias. .. pero os lo digo con una profunda convicción pe l:-
sonal, necesitáis, bajo formas que se han encontrado, gra-
cias a los elementos que ya podéis llegar a reunir en tornCJ
vuestro, todas estas masas del sufragio universal que no pi-
den sino ser disciplinadas por vosotros". El Congreso Mas.·.
de Amiens, en 1894, recomendaba la creación de sociedades
que obren bajo la inspiración masónica: "Nuestra Comisión, -
decía, ha estimado que este medio debía ser señalado de un
modo muy particular a vuestra atención. Os procurará, en
efecto, a todos la ocasión de hacer predominar vuestras ideas
en todas partes, si tenemos el talento de organizar esas so-
ciedades, quedando sie1npre entre bastidores" (Copin, C. J.,
195-197).
"La . Masonería, . dice un periódico masón de Estados
Unidos, tr~baja tranquila y secretamente; pero penetra al
través de todos los poros de la sociedad en sus muchas rc1.1-
ciones y los que reciben sus muchos favores, se asombran de
Sl1S grandes obras, sin poder decir de donde vienen" (Chro-
nicle, 1897, 11, 303). .
"La fuerza real de la Masonería, dice en otra ocasión,
en su trabajo externo, está sin duda en que hay más 'masones
y ,muchas veces mejor [Link] la ejecución del trabajo
rnasónico fuera de la Hermandad qUe dentro de ella. La
Masonería misma, en Eur9pa y América, funda sociedades
e instituciones de semejante forma y fin para todas las clases
df la sociedad e infunde en ellas su espíritu" (cit. por Catlt.
F nc)JClop. M asonry) .
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 301

144. -Los .Boys· Scouts. \

V:oy a [Link] un pá[Link] a esta. institución, por


la importancia qUe está teniendo en todas partes. La institu-
ción de los Boys Scouts, o Niños Explora'dores, para usar
palabras de nuestro propio idioma, fué hecha por el general
inglés Baden Powel, al 'parecer sin otros fines que el de des·
arrollar en los niños las energías físicas, el espíritu de inicia-
tiva y de beneficencia. N o pasó por su mente, al menos así
se ha dicho y así se ha, manifestado en los reglament-os, d
valerse de ésa institución para fines antirreligiosos; al con-
trario, a los niños se les enseñaba· el 'Cumplimiento de ~us
deberes religiosos y se les daba tiempo y oportunidad para
ello. Así es cómo han podido establecerse Boys Scouts católi-
cos, que sin perjudicar en nada el cumplimiento de sus obliga-
ciones religiosas, antes' bien dándoles, el realce que resulta· de
511 parada, juventud y presentación, han podido entregarse
a los ejercicios del explorador, uniendo a los medios de for-
ill<lÓÓn puramente naturales; los medias y. las fuerzas sobre-
naturales que dan el cump~imiento de los deberes religiosos. y
la práctica de los sacramentos y de la oración. Así escomo
los hemos visto acudir en gran' número y en irreprochable
presentación a tributar el homenaje de su fe al Padre Santo
y a recibir ~us consejos y su bendición.
Pero la cMasonería, étú.e se ha adueñado mañosamente de
h enseñanza, en casi todos Jos países latinos, se ha apropiado
también con SUma facilidad la dirección de los Scouts y,
traicionando la fe de los niños y la confianza de sus padres
católicos, se vale de la institución y de sus reglamentos para
apartarlos del cumplimiento de los deberes religiosos, que
son los más necesarios y fundamentales del hombre, y pre-
pararlos para el indiferentismo práctico y te6rico y aun para
su afiliación en las logias. De ahí e1! que pone sumo empeño
302 JosÉ MARfA CARDE~AL CARO R.

en fomentar la institución y en no dejarla escaparse de sus


manos. Los "Boys Scouts" constituyeron un día obra por exce-
lencia masónica. Fueron masones el" alma de toda brigada en
la República entera. Sin embargo, el año último se acentuó
una crisis alarmante en este hermoso instituto en casi todas
las ciudades. En lo que va corrido del presente año (1918)
se ha iniciado una reacción que habrá de restaurar la actividad
de todos los directorios y brigadas existentes y que inultipli-
c~,rá los organismos de esta institución, Se estudian y pro-
curan corregir todos los defectos que paralizaron su des·
arrollo. Ningún maSÓn olvide la circunstancia de haber sido
el enemigo de la Masonería quien puso en manos nuestras y
selló ante la opinión púb':ca con timbre masónic_o indeleble
el Scoutismo". Palabras del Ven. Gr. Maestre de la Gran
Logia de ~hile en su mensaje de 1918.
El lector perspiCaz, después de leer las palabras citarlas,
reconocerá al momento que, según la confesión del mismo
Gr. Maestre, la autoridad eclesiástica de Chile tuvo plena
razón para denunciar como sociedad dir:gida p')r la Masonería
el Scoutismo; nO fué ella la que puso el sePo masónico a -la
institución, sino únkamente quien m;>nifestó f'ú h1 icam nte lo
p

mismo ~e que- el Gr. Maestre se gloriaba en el Gran Oriente.


"Yo no querría contristar a los partidarios del Scouti.,-
mo", decía Le Temps del 27 de marzo 1924, "nL llenar de
súhita [Link]ón el corazón de los niños que se consagran
a él cOn tan generoso ardor. Pero confieso que la lectura c1e
los órganos especiales encargados de m8ntener el celo místico
de esos jóvenes es a veces muy tnrbadora para un profano,
Teng-o a la vista un boletín mensual de los jefes unionistas
de Franc:a y tomo en él conocimiento de un "trabajo" cuy"
importancia y necesidad no se ocultarán a m die: el regb-
mepto oficial de las cuanrillas (meuter. cuadrilla de galg¿,
y otros perros; metafóricamente se aplica al hombre en mal
sentido).
. ;EL MISTERIO DE LA M ASONERfA 303

Lo que se quiere; abrevio lo que dice Le Temps, es for-


mar lobos de los boys scouts. Se les agrupa bajo la bandera
del lobo; el lobo es su "totem" (animal reconocido como ante-
pasado de su tribu o venerado como un Dios). ·Baden Powdl
ha declarado que sus subordinados han de sujetarse al evan-
gelio del Libro de la Selvq, y plegarse al método' Lobetón.
"La experiencia ha sido hecha en el campo de Cappy,
nos dice el redactor de ese órgano oficial de los scouts y
éclaireurs (nombre con que se designan algunas compañías
o brigadas de scouts) . al cabo de seis días todos los jefes y
I jefas, con mayor razón los muchachos de ocho a doce años,
se persuadirán fácilmente qüe son lobos ... "
Los gritos. o exclamaciones que se les enseñan son como
aullidos de lobos: "ya-hú, ya-hú, yap, yap ya-hú", gritos que
son cantados y cuya música da el boletín citado. Por cierto
que no es muy consolador esa preparación del niño como. si
fuera lobo. No es de extrañar entonces que en los desfiles
de los boys scouts veamos la figura de anima'es en el pendón
de las diversas compañías, ni tampoco que se lleve el amor
de los animales y la misericordia para con ellos hasta prefe-
rirlos en la atención y en la limosna a los seres humanos, a
quienes muchas veces se deja en olvido (Véase Rev. des
SS. Secr., p. 330 y sigs., 1924).
La misma tendencia llevan las sociedades infantiles, co-
lonias y otros centros culturales, dirigidos por hermanos
masones o por miembros del profesorado, que, conscientes o
no, son instrumentos de los planes masónicos. Se dirá tal vez:
¿ qué mal hay en esas instituciones? ApareiJtemente ninguno,
o poco ta] vez; realmente, van dirigidas de modo que apartan
. al niño y al joven, .0 al obrero, de la religión, hacen incom-
patible con sus actos o reuniones la misa y el. catequismo,
quitándoles el medio de instruirse en la religión o de cumplir
. sus deberes. Además, poco a poco se va infiltrando la indi-
ferencia religiosa, con la prescindencia, primero, después con
304 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

°
el ataque disimulado, con el hecho histórico teoría científica
que' deja la 'duda, para llegar, finalmente, al ataque abierto
'y lleno de blasfemia. _
Por supuesto que él desprestigio del clero es lo primero
por donde se comienza, a fin de destrúir la defensa que
puede' tener la fe de 10s católicos; en la confianza y comuni-
cación con' sus directores y maestros en materias religiosas.
El fanatismo que se inspira a los jóvenes llega a ser tal, que
basta que se les proponga la lectura ,. de un libro escrito por
un sacerdote o que defienda la religión, para que lo rechacen
sin más 'antecedente. La' ruptura del' ~spíritu de familia y el
alejamiento del niño del hogar 'para debilitar sus influencias
y sujetado a otras extrañases un daño que ya se proponían
los altos jefes italianos, hace cerca de un siglo, cpmo está
indicado, 'en otro lugar.

145. - Fiestas.

Es C<[Link] seguro, dado el, espíritu 'que la anima, que la


IMCA, o Asociació,n de JÓvenes 'Cristianos, está cobijada
bajo el ala protectora de la Masonería, protestante como es y
llamada a separar del cumplimiento de sus deberes cristianos
a los jóvenes que incautamente se dejan prender en las redes
de sUs atractivos' y pasatiempos.
¿ Obedecen al mismo plan masónico los bailes de Jos Sába-
dos prolongados hasta la [Link] del Domingo y las otras
fiestas sociales, malones~ etc., que producen el mismo resul-
tado de dejar a 1.<1. mayor parte deJos que en éUas intervienen
en la imposibilidad de oír la Misa? Hace pensarlo la frecuen-
cia con que se realizan tales actos, con :esos resultados" sin
verse muy claramente la razón qUe los jústifique. '
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 305

146. - Tenidas Blancas.

Así se llaman aquellas tenidas masónicas en que se abren


las puertas del templo a los profanos y aun se les invita a
asistir, con el pretexto de alguna fiesta de la Orden. Son uno-
de los medios de conquistarse simpatías y de quitar el mieclo
y las prevenciones contra las logias a los profanos, o de en-
caminar hacia la Masonería de adopción al elemento femenino.
En ella alguno de los hermanos da una conferencia, en
relación con el objeto que se proponen. Dom Benoit cita como
. ejemplo tres tenidas blancas, cuyos temas fueron: La misión
de la mujer en el siglo XIX (era en 1887),; la misión masó-
nica de la mujer en el siglo XIX y la enseñanza gratuit'J,
obligatoria y profesional. En una tenida blanca en la cual
se habían reunido cuatro logias, en mayo de 1877. uno de ~0'3
Venerables hizo la conferencia sobre "los pelvgros de la inva-·
sión clerical y de .las doctrinas de lo maravilloso", urgiendo a
las señoras a "instruirse", masónicamente, se entiende, re-
chazando su actual instrucción "que no está· basada sino
sobre la revelación y el misticismo" (lo sobrenatural) .(Benoit,
F. M., !, 409-410).
Lo, dicho basta para qué los católicos sepan a qué ate-
nerse cuando se les invita a esas tenidas y se les dice que
son del todo ·inofensivas. Á priori se puede suponer qué nO
es tan [Link]~ea~udir al templo donde, consciente o 'incons-
cientemente, velada o manifiestamente, se reniega de Dios y
se adora lo que no es Dios.

147. - Sociedades Teosóficas.

La Masonería acostumbra propiciar todo aquello que es


':.,i '.
c~tÍha: los dog-ttÍas católicos. De su seno salen o los funda-
dores 'o los propagadores de todo sistema de doctrinas que
306 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

pueda alejar de la observancia religiosa a los católicos. Entre


las obras que ha' favorecido con gran empeño está el Teo-
sofismo y todo lo que se refiere a las ciencias ocultas. Ma-
dame Blavatsky, la introductora o fundadora del Teosofismo
fn Europa, era también miembro de las logias; su sucesora
Ana Besant, Presidenta de la Sociedad Teosófica, en 1911,
era Vicepresidenta y Gran Maestra del Consejo. Supremo de
'la Orden Internacional de la Mas.'. ínixta, y entre nosotros,
en esta ciudad, son los hermanos masones los que más cOn-
tribuyen a propagar la sociedad teosófica. Se comprende: las.
doctrinas teosóficas sobre la naturaleza de Dios y" del alma.
y de las relaciones del alma con Dios, son las mismas. que se
enseñan en la Masonería. Basta leer las obras que tratan -:le
la historia de la Teosofía o del teosofismo para ver que cad:l
centro teosófico que se funda cuenta casi con seguridad miem-
bros de las logias' entre sus iniciadores.
y ya que entre nosotros no faltan tantas personas que
por una vana curiosidad se dejan afiliar a los centros o logias -
teosóficas, no estará de más darles a conocer .algo de lo que,
acerca de esas sociedades secretas dice Webster en su obra
tantas veces citada: Hablando de la Co-Masonería y de la
insensatez de su credo, agrega: "Baste decir aquí que su
carrera, como la de la mayoría de las sociedades secretas ha
sido marcada con violentas' discusiones entre sus miembros
-los Blavatskistas denunciando apasionad<;tmente a los Be-
sant=stas y éstos proclamando la divina infalibilidad de ~11
jefe- mientras que al mismo tiempo se daban a luz escándalos
de una especie peculiarmente repugnante. Esto, por súpuesto,
ha creado un serio cisma en las filas de los Teósofos que
muestra que se puede encontrar entre ellos un número de
personas perfectamente inculpab1e. Sin embargo, la peculhr
ocurrencia de tales escándalos en la h:storia de las sociedades
secreta~ conduce a uno inevitablemente á preguntarse hasta
dónde han de ser mirados como simples accidentes o como
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 307

resultado de los métodos de las sociedades secretas y de la'


enseñanza oculta. El qUe los hombres contra los cuales se
han hecho cargos de perversión sexual no eran ej emplares
aislados de estas tendencias se manifiesta por la confesión
de uno de los "chelas" o discípulos de Madame B'avatsky ... "
"Hay, pues, en este país cierto número de .Teósofos que
(enen el valor y espíritu público de protestar contra el uso
de la Sociedad para fines políticos y contra las infracciones d~
código moral que· ellos creen qUe algunos miembros han co-
metido. Pero esta parte co'nstituye únicamente una pequeña
minoría; el resto está prepararlo para rendir ciega e incues-
t=onab 1e obediencia a los- dictados de Mrs. Besant y Mr. Lead-
beater. Bajo este re'specto la Sociedad Teosófica si,gue el
pian usual de las socier'ades secretas. Porque, aunque nomi-
Ealmente no sea una sociedad secreta, 10 es en la re~Jidad.
siendo compuesta de círculos externos e internos y absoluta-
mente controlada p~r directores supremos. El círculo interno,
conocido como: .la sección esotérica (oculta) o más bien la
Escuela Oriental de Teosofía -a la cual se acostumbra hacer
referencia en la Seco Esotérica- es, en r~alidad, una sociedad
Sfcreta, que a su vez es formada por otros tres círculos, e!
más interno compuesto de Mahatmas o Maestros de h Logia
Blanca, el seguñdo, de los Pupilos Aceptados o Iniciados, y
el tercero, de los Estudiantes o m:embros ordinarios. Así es
"que la Sección Esotérica y la Ca-Masonería (mixta de hom-
bres y mujeres) componen dos sociedades secretas dentro
ele una Orden <.bierta controlada por personas que son fre-
cuentemente miembros de ambas. Otra cuestión es si estos
altos iniciadas están realmente en el secreto. Cierto comasón
que se 'dice haber s:do también Rosicruciano y miembro im-
portante del gran Oriente observaba una vez misteriosamente
que "la Teosofía no es la Jerarquía", dando a entender que es
sólo una parte de la organización mundi:t! y sugirendo de ,un
modo oscuro que si no lleva a cabo la obra que se le ha seña ..
308 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

lado, le tomaría cuenta otro cuerpo de adeptos. Más tarde


veremos qUe esto es más que probable. .
"Las filas externas de la Sociedad Teosófica. parecen se:'
comp1.!estas de entusiastas inofensivos que se imaginan que
están recibiendo genuina instrucción en las religiones y ~oc­
trinas ocultas del Oriente. Por el momento no se les ocurre
que la enseñ~nza de la Sección Esotérica no sería tomada a
10 serio por ningún Orientalista y que mucho· más podrían
aprender estudiando las obras de reconocidas autoridades
sobre estas materias, de la Universidad o del British Museum.
Ni esto llenaría el propósito de-los jefes. Porque la Sociedad '
Teosófica no es grupo de estudio, sino esencialmente una
sociedad propagandista que anhela a sustituir a la enseñanza
pura y señcilla del Cristianismo por la extraña mezcla de la
superstición oriental, Cabalismo y Charlatanismo del siglo
XVIII, diseñada por Mrs. Besant y Sus coadjutores ... "
(Webster, págs. 306-309).
Ya saben, pues, mis lectores 10 qu~ es la Sociedad. Teo-
sófica, que suele buscar adeptos con el mismo engaño e hipo-
cresía con que lo hace la Masonería, diciendo-qué eila no
ataca ninguna religión y que en ella pueden encontrarse muy
bien los fieles eje todas
. las religiones.
,

148. - Supercherías y Ciencias ocul-


tas.

Haciendo la historia de la Masonería, cuenta Eckert que


1>0r los años 1780 los alquimistas y otros caballeros de indus-
tria, se habían apoderado del gobierno de la ~asonería y
fundaron o hicieron admitir el grado de Rosacruz. ,"Era ''1.n
medio, ag~ega, de ocultar las supercherías que empleaban en
la pretendi'da fabricación del oro, en sus ridículas. conjuracio-
nes de los espíritus, en sus distribuciones de eterna juventud".
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 309

Del conde Cagliostro, uno de los nombres --que solía usar el


. judío José Bálsamo, continúa diciendo: "Este célebre im-
postor dijo que estaba en posesión de la piedra filosofal; pre-
tendía penetrar el porvenir, poder evocar a los muertos, haCer
aparecer a los ausentes, y, con la ayuda de su mujer, supo
engañara gran número de espíritus crédulos. Hizo servir
la Masonería de manto a sus diversas imposturas. Explotó
a Francia, a Inglaterra y a Italia; pero Francia, donde se
d~tuvo más -tiempo, fué para él la mina más abundante. 'Fun-
dó en 1782 la Masoneria Egipcia; [Link] en ellas
las mujeres y el número de sus adeptos fué muy considerable"
(Eckert, Il, 80-81).
Del M artinismo, o sea las logias masónicas fundadas por
Martines-Pascualis, dice Ragón otro tarito por 10 que se re-
fiere a la comunicación con los espíritus y conocimientos
ocultos.
La Sociedad de los Empleados Fr:ancmasones de la Es-
frictá Observancia._se ocupaba principalmente del estudio de
b cábala, de la piedra filosofal y de .la invocación de los
espíritus, porque para ellos esos conocimientos eran el sistema
y el fin de los antiguos misteri05, de los cuales es continuación
la Masonería.
Lo mismo pasaba en la Alta Observancia, en el rito
masónico establecido por Swedenborg, en la Masonería de Ins
S etenta y dos y en el rito de los Filadelfos de N arbona (Or-
thodoxiet Mas., cito Benoit, F. M., 1,331-334).
"Nadie habrá de extrañarse, dice Dom Benoit, de que
las ciencias ocultas hayan 'sido practicadas en ciertos antros
masónicos, cuando el más ilustre de los escritores de la secta,
aquel a quien lbs aítos ini·ciados celebran a porfía como el
oráculo de la Masonería,· las enseña él mismo en trata'los
especiales y cuando recomienda con tanta instancia su estudio
.y cultivo a todos los masones que quieran ser verdaderamente
310 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO R.

dignos de este nombre: -No hay iniciación completa, decía


Pagón, sin el estudio de las ciencias ocultas. Las ciencias
ocultas fueron en todo tiempo el patrimonio de las inteligencias -
privileg:adas" (Benoit, F. M., 1, 336-337).
Por su p:'.rte, Webster, que dedica un capítulo intere-
sante a los magos, después de manifestar que el papel que
desempeñaron los magos en el período anterior a la Revo-
lución Francesa es muy conocido y jamás disputado por 1a
historia oficial, agreg::t que "el punto importante que hay que
comprobar es que prec:samente así como los (llamados) filó-
sofos fueron todos francmasones, los principales magos fue··
ron no sólo francmasones, sino miembros de sociedades ocul-
tas secretas. Por tanto, agrega, a los hombres que ahora va-
n:os a pasar en rápida revista no los hemos de mirar como
. a charlatanes aislados sino como agentes de algún poder
oculto" (P. 172). .
Ojalá se fijaran en esa afinidad que hay entre las cien-
c;as ocultas y la Masonería. los aficionados al Teosofisma
que, sin embargo, no querrían estar influenciados por la
Masonería.

149. - Penetración en sociedades Cató-


'jeas en el Clero.

C:ualquiera creería que las asociaciones. católicas y sobre


,tndo el Clero y los Religiosos estaríz:n libres de las influencias
o conquistas masónicas. N o es así, por desgrac:a. Auténtkos
o no los consejos de un miembro de la Alta Venta que fun-
cionaba en Italia en el segundo cuarto del siglo pasado, con-
sejos en los cuales recomendaba el introducirse en cofradías
y sacristías; reales. o no los esfuerzos de la Alta Venta por
llevarlos a cabo; el hecho es que el espíritu revolucionario
penetró en muchos miembros de cofradías, en muchos sacer-
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 311

dotes y religiosos, de poca preparación teológica y ascética,


hasta el punto de alarmar al mismo Gobierno Supremo de la
Iglesia, como puede verse en las historias eclesiásticas de la
época, y especialmente en Crétineau Joly (L'EgHs, en face
de la Révol.).
Es cosa sabida también qUe en el Brasil hubo cofradh'
religiosas dominadas por la Masonería, que ovacionaron la
persecución, la cárcel, el destierro, y no recuerdo bien si atl~l
la muerte, del virtuoso Obispo de Olinda Don Vital, que de-
fendió con entereza sus derechos de Pastor.
Tampoco sé si aquí, en Chile, habrá filtraciones masóni·
cas en nuestras asociaciones de piedad, por lo menos. Es tan
fácil hacerlo cuando se emplean todos los medios, comenzan(1o
con el de la mentira y la h:pocresía. Es de temerlo y en todo
caso es bueno estar prevenidos contra ese veneno que se in-
f;ltra en pequeñas dosis.
,CAPíTULO II

TRETAS MASóN leAS

150. Mentira e hipocresía. ..:.... 151. Exponer pnnClplOS ocultando


las conse~uencias. - 152. Ir tras un fin aparentando buscar
otro. - 153. Combatir a los enemigos .s·in nombrarlos. - 154.
[Link] con el pretexto de defenderse. - 155 Hacer profe'
sión de ciencia. - 156. Fomentar la K:Orrupoión. 157.
Resultados a la vista.

150. - Mentiro e hipocresía.

Ya se ha dicho que el gran medio de que se vale la


Masonería para hacer sus conquistas y realizar sus fines es
la mentira y el engaño.
Ese engaño 10 hemos visto empleado en la manifestació!l
de sus propósitos: 10 que ella dice que quiere es precisamente
10 contrario de 10 que quiere en realidad.
No es raro encontrar también en los escritos masónicos
o en la boca de los propagandistas o apologistas de la Orden
la a{ectación de Cristianismo, de respeto por la religión y por
el catolicismo; eso sí que libre de' toda mezcla agregada por
la ignorancia, etc. Hace poco cayó en mis manos un folleto
publicado por el centro editorial masónico de Santiago, en
que el masón va atacando la religión cristiana y a Dios mismo,
EL MISTERIO DE LA MASONERíA 313

con toda la hipocresía masónica, presentándose como un cre-


yente y mejor creyente aun que la persona piadosa a quien
Se dirige, mintiendo, tergiversando, interpretando con la más
torcida intención ¡todo lo que necesita para destruir la fe del
católico.
Los que asistieron hace poco a los Congresos Eucarísticos
de Santiago y de Concepción saben cómo la Masonería en-
gañó a muchos católicos, vendiendo en las puerta,> de lo,:;
templos folletos blasfemos, presentándolos con la apariencia
,de ser folletos eucarísticos.
,Ése es sistema masónico antiguo: "Las semejanzas entre
la correspondencia de Weishaupt", dice Webster, "y la .de
Voltaire y de Federico el Grande son por cierto muy sOr-
prendentes. Todos por momentos profesan respeto al Cris-
tianismo al mismo tiempo que trabajan por destruirlo. Así,
10 mismo que Voltaire en una carta a D'Alembert expresa
su horror por la publicación de un folleto anticristiano,' Le
Tesfament ,de lean Merlier, y en otro 10 urge para hacerlo
circular a millares por toda Francia; igualménte Weishaupt
cuida en general de mostrar la apariencia de un filósofo be..
nigno y aun de un evangelista cristiano; sólo por momentos
echa a un lado la máscar~ y muestra detrás de ella la mueca,
del sátiro".
Esa afectación de Cristianismo dió tan buen resultado.
que el mismo Spartacus (seudónimo de Weishaupt) escribe
con aires de triunfo: HUd. no puede imaginarse qué conside-
ración y sensación está levantando nuestro grado de Sacer-
dote. Lo más admirable es que grandes Protestantes y teó-
logos reformados que pertenecen al Iluminismo están cre-
yendo aún que la enseñanza religiosa que en él se da contiene
el verdadero y genuino espíritu de la religión cristiana. ¡Oh!
Hombres, ¿ de qué no se os puede persuadir?; i Nunca p(msé
que llegaría a ser el fundador de una nueva religión"! (Web-
ster, p. 213-219).
314 JOSÉ MARiA CARDENAL CARO-.R.

Las palabras mágicas de que usa la Masonería para en~


gañar y seduc;r son demasiado conocidas ya; p~ro a pesar de
todo, es difícil convencerse de la fuerza que tienen; Cuanoo
uno Ve a los hombres más elevados e independientes del país
manejados como niños pequeños al llamado de una p,a1abra
como liberalismo o conquistas liberales, que si [Link] realidad
tienen es [Link] la contraria de lo que suenan; cuando
se ve entusiasmarse a las muchedumbres, cuando se les habla
de libertad, igualdad y fraternidr!d, por aquellos mismos que
trabajan por quitar toda libertad, igualdad y fraternidad;
cuando se fes habla de la .verdad, por aque110s que tienen por
norma la falsedad; cuando uno Ve a los de arriba y a los de
abajo, entregarse como mansos corderos a la direcc:ón de 103
que la pronuncian, de los que ya en -otras ocasiones han re-
sultado embaucadores, sólo entonces puede darse c).lenta de 10
habilirlad con que la Masonería sabe valerse de esos resortes
para llegar a dominar el mundo, y de la constancia y maja-
dería con que los emplea. .
Tal ha sido uno de los resortes más poderosos con que
la Masonería se I:a afiliado adeptos y ha hecho que las mul-
titudes ciegas y sencillas hayan obedecido ciegamente SU':l
planes, especialmente en esos períodos de fanatismo y enlo~
(iUecimiento qUe la historia del siglo XIX, sobre todo, n03
presenta en Francia, en Alemania, en It::lia y en E?paña,
como puede verse en los autores que especialmente relatan Sl1
acción en esos países.
Lo mismo, desgraciadamente se observa también 'en 10';
pueblos de América, en Chile mismo a pesar de lo sesuda .
que suele ser su mentalidad, y a pesar de que los engañes
I,recedentes han ido quedando en descubierto con la re:l!¡dad
de los hechos. '
. Las palabras de 'doble sentido son corrientes en el estib
masónico: para el común de las gentes tienen un sentido,
para la Masonería tienen otro. Lo que significa fanatismo para
EL MISTERIO DE LÁ MASONERfA 315

los profanos, no es lo que significa para los masones; lo que


SUena la palabra superstición para los demás, no es lo mismo
que suena para los masones; lo mismo hay que decir del
despotismo, de la tiranía, de la etpancipación, del mismo nom-
bre de'Dios, si alguna vez resuena en sus labios. Superstición
y [Link] para los masones es la religión, especialmente la .
Católica; despotismo y tiranía-para ellos son los reyes, S:l-
cerdotes, magistrados y ejircito. Emáncipación es la licencia,
la anarquía, etc.
Con el empleo de esas palabras, la Masonería sabe ir
ajustando sU P,fopaganda al grad6 de preparación para llegar
al final de su· obra destructora de toda idea religiosa y de
orden.

151. - Exponer principios ocultando las


consecuendas.

Entre las habüidades masónicas enumera .Dom Benoit las


siguientes: Afirmar los principios, disimulando sus conse-
cuencias. "Siempre los principios, decía Weishaupt, jamá¡
las censecueftcias". La igualdad, la libertad, la secularización,
por ejemplo, son principios, afirmados constantemente por la
Masonería; pero se guarda bien de manifestar las conseC1len-
cias de destrucción del orden social a donde quiere llegar con
la igu~ldad; de la negación de toda autoridad a donde quiere
llegar con la libertad, y dé la apostasía general del Estado,
de la fam;lia y de los individuos, a donde quiere ir a parar
con la secularización. ./
316 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

152. - Ir tras un fin aparentand.o bus-


c<ir otro.

Así, cuando se quería destruir el Poder Tempor~l del


Papa, no Se hablaba de· eso, sino de formar la unidad italiana.
Cuando se quiere seprxrar la Iglesia del Estado, se diráql1e
es para tener más fondos para la enseñanza¡ para evitar roces
de la religión con la política, etc., pero jamás se dirá-.que es
por cercenar a la religión· una parte de su acción. Cuando
se quiere apartar de la Misa a 105 niños, a los jóvenes, a los
profesores, se fun:d:arán sociedades ·de Boys Scouts, musicales,
deportivas, etc., para fomentar los ejercicios físicos, para cul-
tivar un arte o ciencia, etc., y se procurará ocupar en ('oc
precisamente el tiempo en que se impida el cumplimientcJ de
los deberes religiosos; pero no se dirá que es allá a donde
se quiere ir. . . .
"Al organizarse Ia Masonería en la América [Link]".
dice la Pastoral, ya citada, del Rvmo. Arzob, de Caracas,
"después de la Independencia, se encontró con que estos paí-
ses eran entera y prpfundamente católicos; mostrarles, pues,
claramente el fin que se proponía hubiera sido un procerli··
11Ji~nto demasiado torpe; apeló, por tanto, al fingimiento, al
disimulo, a la hipocresía, propagando qUe no era sino una
asociación de caridad" ...

153. - Combatir a los enemigos sin


nombrarlos.

Es corriente entre nosotros, como en todas partes, pu"!s


el estilo masónico es universal, el oír declamar contra lus
reaccionarios, los oscurantistas. Ya se sabe que son los cató-
licos o los clérigos. Si se les nombrara, muchos de los oyentes
EL MISTERIO DE LA MASONERfA 317

SE' sentirían heridos y se prevendrían en contra. Cuando se


trató de suprimir' los derechos de Dios eh la . Revolución
Francesa,' se habló sólo de los Derechos del hombre ..

154. - Perseguir con el pretexto de de-


fenderse.

Cuando hicimos, en Iquique, la procesión conmemorativa


del Centenario de Constantino, a que antes he hecho referen·
cia, en la .cual fuimos atacados de una manera salvaje, ensa-
fiándose los atacantes contra respetables e indefensas señoras,
se nos culpó de provocación. El liberalismo rarapaqueño, que
1;0 era más qúe la máscara detrás de la cual ocultó la Maso-
l"ería su faz cobarde, se defendía en aquella forma de nuestro
supuesto ataque, que consistía en una procesión piadosa, paCÍ'-
fica y respetuosa. Para la Masonería el clericalismo y la reli-
gión son siempre enemigos que amenazan los ideales que ella
persigue.

155. - Hacer profesión de ciencia.

El estandarte de la ciencia es enarbolado por la Maso-


llería como' un arma para combatir los dogmas de nuestra
fe. Ya antes he hablado algo de los quilates que calza la cien-
cia y aun la intelectualidad de los masones en cuanto tales,
por confesión de ellos mismos. En esa decantada ciencia ha
entrado todo cuanto disparate han dicho antiguos y modernos ._
contra la moral y contra Dios, contra la espiritualidad del
alma y consiguiente dignidad del hombre. En ella se contienen
todos lÜ's sofismas, todas la calumnias, todas las falsificacio-
nes que han fabricado la filosofía
, o la historia para debilitar
318 JosÉ MARiA CARDENAL CARO R.

la fe o socavar sus cimientos racionales. Es una inmensa y


tenaz conspiración contra la verdad. Ahí están los sabios de
1" Masonería sosteniendo, contra todos los dictados de la
ciencia y llegando hasta las mayores ridiculeces para sostenerlo,
el materialismo, la generación espontánea, la descendencia del
hombre, del mono o de otro animal, del cual no se han encon-
trado aún rastros sobre la tierra, a pesar de que, al [Link],
los han encontrado hasta de las hormigas que han vivido en
épocas prehistóricas.
Al llegar en mi revisión de la primera edición a este
punto, leo en La Revista Católica, de Santiago, un artículo
inspirado en revistas europeas, especialmente en Estudiu,
revista francesa, que trata precisamente de la pobreza de
hombres de valer de que adolece la Masonería. Ese artículo
publicado en el N" del 3 de octubre, 1925, es digno de leerse.
El filósofo italiano, Benedicto Croce, hablando de la cultura
masónica, dice: "Excelente cultura para comerciantes, em-
pleadQs, preceptores, medicastros, pero. .. cultura barata. Sin
embargo, cultura detestable, por el mismo motivo, para el
que quiere profundizar en los problemas del espíritu, de la
sociedad, de la realidad de las cosas. Detestable, intelectual-
mente y también moralmente ... "
Lombardo Radice, en su revista pedagógica I N uovi
Doveri, decía anabando la acción masónica en la vida públi-
cq jtaliana: {{vida social e intelectual toda era un fracaso
monstruoso».
Como resultado de una encuesta que se hizo entre per-
sonali,dades que no figuran ni en "la extrema católica ni en
la masónica, la Masonería fué calificada como gravísimo
peligro, como {{peso muerto de todas las mediocridades coa-
ligadas>'. Otro ha dicho con cruel ironía: "Creo yo que la
acción manifiesta u oculta de la Masonería se resuelve en 'ln
bien para nuestro país, porque sirve para esparcir por todas
partes y cada vez más un saludable desprecio por las sectas
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 319

secretas, por las sutiles intrigas, las declamaciones humani-


tarias, que ocultan el vacío del pensamiento y la violencia de
los intereses particulares" ...

156. - Fomentar la corrupción.

Hija y heredera del ángel caído, la Masonería se com-


place como él en la caída de los hombres. Las doctr:nas que
profesa, son de suyo corruptoras de las costumbres. El ma-
terialismo; la divinización el el hombre; la libertad absolu-
ta; la identificación de la naturaleza con Dios, etc., son
las doctrinas que santi'ÍÍcan toda suerte &~ inclinaciones, o
suprimen toda responsabilidad por la condescendencia con
nuestros desordenados apetitos; el culto de la carne; el llanto
por la muerte de Hiram, o sea del estado de naturaleza primi-
tiva que la Masonería supone destruírlo por la religión v la
sociedad, y el anhelo para reconstruirlo, haciendo· envidia-
ble y convirtiendo en un ideal la 'suerte del salvaje sin le-
yes y del animal que puede sin rubor alguno satisfacer sus
2petitos, son otros tantos estímulos a la deshonestidad y a
toda suerte de crímenes y pecados. Éso no hay quien no
10 vea. '
En Dom Benoit se puede ver hasta dónde !legó la G'lJ{1-
ricia de muchos corifeos de la Rev,oluc:ón Francesa. Me cun ..
tentaré sólo con tom~,rle una cita de Taine, es~~itor muy
conocido y nada sospechoso de parcialidad, según el cual
la Revolución "echó mano de los tres quintos de los hie-
nes raíces de Francia, arrancó a las comunidades y a los
particulares de d:ez a doce mil millones de valores muebles
e inmuebles, elevó la deuda pública, que no era en J78') de
4 mil millones, a más de cincuenta mil millones". Pues hieD.
la mayor parte de esos bienes no tuvo otro emPleo [Link]
de-servir los intereses privados de les "'!-'irtuosos republicanos"-
320 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

"Napoleón I, continúa Dom Benoit, no hizo sino har-


tar de pensiones y de puestos a los más fogosos revolucio-
narios para convertirlos ,en conservadores" (Benoit, F. M.,
JI, 336-337).
Y José, su hermano, hecho Gran Maestre por él, con-
vertido en Rey de España, se agregó al archicanciller Cam-
baceres con el título de Primer Gran Maestre adjunto a Slt
majestad el Rey de España y dió a las logias toda libertad,
agrupándolas alrededor del Gran Oriente, en el cual veían
a su protector y salvador. De ahí provino, según el autor
de la "Memoria de la Masonería militar",. que las rentas de
,la Masonería produjeron al Gran Maestre do:;; millones 'le
francos y a su adjunto Cambaceres cien mil! (Eck., JI, 155).
Según Menéndez y Pelayo, la venta de los bienes de los
religiosos llevada a cabo por la Masonería española en la
llamada desamortización, de ]v! endizábal, "no fué tal sino
conjunto de lesiones enormísimas e inmenso desbarate, en
que, si perdió la Iglesia, nada ganó el Estado, viniendo a
quedar los únicos gananciosos, en último término, no los
agricultores y propietarios españoles, sino una turba aven-
turera de agiotistas y jugadores de bols·a ... " -(Heterodoxos,
IJI, 597 Y sigs.) .
Lo que pasó en Francia a principios de este siglo, cuan-
do la Masonería, adueñada del poder, despojó a la Iglesia
de sus bienes, para venderlos en favor de la beneficencia o
enseñanza del Estado, el escandaloso latrocinio COn que se
enriquecieron unos pocos y se esfumarori los n¡.il1ones que
~e habían prometido al pueblo, para cohonestar ::¡.quel robu;
es historia fresca y demasiado conocida aún.
Lo que ha pasado en Francia ha ocurrido en todas par··
tes; pasa en Méjico, pasó en Italia, y la Masonería se ha
estado preparando para realizarlo también en Chile, donde
la' voz pública no daría carta de delicada honradez en el
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 321,

manejo de fondos ajenos a la Masonería. Yo mismo, perso-


nalmente, he tenido ocasión de saberlo; pero no quiero .hacer
la menor alusión que pudiera personalizar el C?-rgo. Muchos
de los lectores lo saben; otros 10 sabrán después, ya que son
pocas las cosas que no llegan a saberse en este mundo. Los
que, después de la primera edición me han dado datos a es-
te respecto, se contentarán con esta afirmación general. N o
puedo detallar.
·N o tengo para qué decir qUe la Masonería ha usado
(omo. arma poderosa el estimular en las multitudes codicias
y sed de placeres que es difícil puedan' saciar, a fin de pre-
vararlas para las revueltas o para conquistarse su.s 'votos, ha-
ciéndoles promesas que no ha de cumplir.
En cuanto. a la sensualidad, la más violenta de [Link] las
pasiones, ved, 10 que dice León XIII,· fundándose [Link] lo
advierte, en datos auténticos, en su Encíclica "Humanum
GenusJJ, contra las sociedades secretas: "Se han encontra-
do en la secta· de los masones quienes dijeran y propusieran
que es menester trabajar con arte y concienzudamente para
que la multitud se sacie con ilimitada liéencia de vicios".
A ese fiti van encaminadas las publicaciones inmora-
les, obras teatrales, producciones cinematográficas, casi to-
talmente en manos de los judíós, casas destinadas al fomen-
to de los· vicios, etc.

157. - Resultados 010 vista.

Lo están en todas partes. En la ciudad donde esto es-


cribí, hay proporcionalmente más logias que en las demás
ciudades de la República; y, por consiguiente, es fanto mayor
la influencia de las logias cuanto menor es la de la Iglesia,
tedo en proporción a la población. Pues bien, los que co-
nocen esta <,:iudad pueden decir si esa mayor influencia ma-
.322 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

sOlllca ha hecho de ella una ciudad de costumbres más so-


brias y puras 'O si hay en ella mayor corrupción de costum-
- bres que en aquellas otras ciudades donde se observa la-pro-
porción contraria.
Por lo demás, a cualquiera parte del mundo hacia don-
de se tienda la vista, se encontrará siempre la misma ley: A
mayor influencia y preponderancia masónica, en igualdad
de otras circunstancias, corresponderá mayor corrupción, ma-
'nifestada en los crímenes pasioll3'les e infantiles, en los sui-
cidios, en los -divorcios, en la prostitución, en el Juego, etc.
-'
CAPíTULO III

LA MASONERíA DE ADOPCióN y LOS lOBETONES

158. Logias femeninas o andróginas y Co-Masonería. - 159. Sus


graclos. - 160. Licencia extrema. - 161. Los Lobetones.
162. Sacramentos masónicos que reciben.

158. - Logias femeninas andróginas y


Co-Masonería.

"Las mujeres", deCía Dittfurth, uno de los jefes de los


Iluminados, "ejercen una influencia demasiado grande so-
bre los hombres para que nosotros podamos reformar el mun-
do si no reformamos a las mujeres". "El taller de hermanos
que no se anexa una logia de hermanas"; deCía por su par-
te Pike, "es un taller incompleto, destinado fatalmente a
no perfeccionar jamas a sus miembros ... Sólo en tenida ele
c:elopción la Masonería está completa" (Benoit, F. M., I,
413-415) . Uno de los altos jefes de la secta, que se llamaba
Víndice, escribía en 1858, en carta que se publicó después:
"Oía últimamente a uno de nuestros amigos reírse ele· un.1
manera filosófica de nuestros proyectos y decirnos: -par;).
destruirEil Catolicismo es precisó comenzar por suprimir a
la mujer. - Eso es verdadero en un sentido; pero ya que no
324 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

podemos suprimir a la mujer, corrompámos1a con la Iglesia.


Corruptio optimi pessima. El fin es bastante hermoso para
trntar a hombres como nosotros" (F. B:, 231). Para conse-
o guirlo se ha prQCurado llevarla a las logias.·
La Masonería ha procurado la fundación de logias fe-
meninas desde· los primeros tiempos de su expansión por Eu-
ropa; logias' que han sido llamadas de aaopción, y también
andróginas, compuestas de hombres y mujeres como suelen
serlo las más de las veces; en las cuales los hermanos no de-
jan a las hermanas funcionar solas.
Se llama;-de adopción porque, según los doctores ma-
sones, como Mackey, las mujeres no pueden ser verdadera-
mente masonas, con ,derecho a tener los secretos de la Maso-
nería, y por eso es que también enseña que son incapaées de
moralidad, ya qUe la moralidad se aprende en la Masonería.
"En algunas partes de los Estados Unidos, dice ese autor, es-
tos grados (de mujeres) son muy populares, mientras que
en otros lugares nunca han sido practicados y son fuertemen-
te condenados como innovaciones imprópias. Cuando a las
mujeres se les dice que al recibir estos grados 'son admitidas
en la Orden Masónica y que están obteniendo información
masónica bajo el nombre de "Masonería de señoras", Sil11--
plemente se las engaña" (A. F., 304, 324-325).
La Gran Logia de Londres no ha querido reconocer a
las logias andróginas; pero en 1893 la logia francesa "Los
Libre Pensadores" Se constituyó por sí misma en "La Gran
Logia Simbólica de Francia, "El Derech"o Humano", teniendo
la particularidad de admitir tanto hombres como mujeres
en su seno; la que se llama la Co-Masonería. Esta Gran Lo-
gia tiene todos los 33 grados; tiene su asiento en París y cuen-
ta con centenares de logias ,de la misma especie que le es-
tán afiliadas en Europa y en los países americanos. Las lo-
gias que hablan el inglés tienen Un Consejo subsidiario pro-·
pio; pero son parte integrante de la Orden conti~ental y prac-
EL M!STERIO DE LA MASONERÍA 325

tican una mezcla curiosa de 'Culto teosófico; lo que las pone


en contacto y en parte bajo la dirección de lae dirección su-
prema del teosofismo y de la H. 33 Annie Besant, en Adyar,
mientras que el Consejo Supremo Universal Mixto, cuyo asién·
to, como he dicho, está en París (calle Jules Breton, 5) con
su Gran Maéstre Piron y Gran Secretaría General madame
Amelia Gedalje, grado 33. (La Cause, 118; Webster, 301
y sigs.).

159. - Sus grados.

Ya se ha dicho que la Co-Masonería'" tiene los 33 gra-


dos del Rito Escocés. Pero en la simple Masonería de adop-
ción, en que las mujeres están como pupilas dirigidas por
los jefes de la Orden, se C11entan cinco grados, los tres co··
munes a toda Masonerí'a, y el de Maestra perfecta, que co-
rresponde al grado Rosa~Cruz de la Masonería masculina y ,
el de Sublime Escocesa, correspondiente al grado Kadosh
(véase Espasa, p. 732). Los primeros, ya se sabe, son los
grados simbólicos,' los últimos, los filosóficos. En ellos, tan-
to por medio de las ceremonias de recepción como por me-
dio de las preguntas y respuestas del catecismo, se les va
baciendo perder toda delicadeza y rubor y adquirir la li!Jer-
tad y oaridac!. masónicas; se les va inculcando el desprecio
al sacerdote, a. la religión, el odio a N. S. Jesucristo y el amor
a Satanás. ,También tiene su rito poládico o s?-tánico. Ya he
dicho que se les hace profa,nar la hostia consagrada.

160. - Licencia extrema.

Como es de suponer, la licencia ha llegado a veces a


sobrepasar todo límite, a tal punto que "profanos y maso-
nes aún, han protestado, dice Eckert, contra las orgías de
326 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

la Logia de la Masonería EgiPcia de adopción, fundada en


1París en 1782 por el famoso conde Cagliostro. El mismo
Gran Oriente, en su .Estado de 1807, recuerda los deplora-
bles abusos que se cometieron" en 1774 en varias logias de
adopción" .
En Chile hemos tenido en la Belén de Sárraga un ej e11l-
pIar de masones, sin duda internadas en los grados filosófi-
cos, a [Link] por 10 que dijo en sus conferencias tomado de
las leyendas de la Masonería, y a juzgar también por el des-
plante o. desvergüenza con que hacía ruborizarse a, muchos
de sus oyente8, según me contaba un caballero que la- habÍLl
oído _y que no es propenso a escandalizarse por cualquier
cosa(l). "Poseemos, dice Eckcrt, varios rituales de las lo-
gias de adopción; péro no nos atrevemos a reproducirlos en
una obra seria" (T., 1, p. 343c345). Mr. Segur da algunos
detalles que ~ueden leerse. '

161. - Los Lobet~ones (Lobeznos).

Hay una segunda clase de 1vl'asonería de adopción, la de


los Lobetones que se ha introducido hace poco. "El Lobetón,
dice Clavel, uno de los grandes doctores masones, es hijo
de un masón. Este hombre, que a causa de haber perdido 'su
etitnología, se ha desnaturalizado, es de origen muy antiguo.
Los iniciados en los misterios de Isis llevaban- aún en públi-
co, una máscara en forma de cabeza de chacal ode lobo do-
rado. Por 10 cual se decía de un Isiade: es un chacal, o eS
un lobo. El hijo de un iniciado era calificado de lobezno, -de
lobetón". i Después de lo ~licho resulta honroso y signific~ti­
va el nombre! En la G.·. de Chile se <l'dopta de lobe-

(1) Además no puede esto sorprender a guien . sepa algo de Sil


vida y milagros. ¿ Por qué, fué .dest,errada de su patria?
EL MISTERIO DE, LA MASONERÍA - 327

tón a los 7. años al hijo de un masón, y a los 17 puede ser


aprendiz (2).

162. - Sacramentos masónicos que re-


ciben.

A los lobetones se les inicia con una ceremonia que eS


el bautismo masón{co. ¿ Por qué no había de tener la---anti-
Iglesia su anti-bautismo también? En esa ceremonia entran la
piedra bruta, el cincel y el 11WZO; para signi ~icar al padre
el trabajo que debe hacer sobre su hijo, labrando en él to-
da la perfección masónica. El padrino sostiene delante del
coraZÓn del ahijado la plomada, para ehseñarle a marchar·
con rectitud por el camino de la verdad y de la virtud, ma-
sÓnicas, se entiende. El primer Vigilante cQn el padrino sos-
tiene el nivel delante del pecho, para enseñarle que el' nivel
debe pasar sobre él y sobre los demás para igualarlos. Se le
pone en sl=guida sobre la cabeza la escuadra con los dos la-
dos para abajo; y después viene la ceremonia de acompañar..
lo el Venerable, los dos Vigilantes y el Padrino con· hachas
encendidas delante de los tres candelabros, haciendo prome-
ter a los Vi,gilantes que se esforzarán por hacer marchar al
lobetón por el camino de la vcrc!ad y de -la virtud, y por en-
cenderen su corazón el amor de sus semejantes y el deseo
de trabajar un día por el, bien de la humanidad; lo que
juran los hermanos.
Ya sabemos cuál es, el sentido que dan los masones a
esas palabras tan bonitas. En seguida viene una c,eremonia
parecida a las unciones que se hacen en el bautismo católico
cn los sentidos: el Venerable las hace con vino en la boca,
mIos oídos y en los ojos.

(2) Cop.sí, de la Gr,., :Co~ .. , de OpiIe, ¡¡rts, 379-386,


328 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

También puede recibir el lobetón la confirmación ma-


sónica, en la cual promete no revelar a los profanos la doc-
trina de la Orden, y es sometido a pruebas terribles de true-
nos y estruendos de murallas que caen; 10 que' simqoliza la
guerra de las pasiones, las turbaciones de los prejuicios, del
error y de la ignorancia, en sentido masónico, por supues':
too A eso sucede el ruido de armas y de combates que si m-
colizan la fuerza con que dtbe luchar el virtuoso con el error,
t:tcétera. Finalmente el lobetón marcha reculando para
aprender que no se llega al santuario de la verdad desde los
primeros pasos. Antes de la confirmación debe hacer la con-
fesión de sus faltas, para la cual 10 anima el Venerable di-
ciéndole que nada de sus faltas o defectos se le oculta.
PARTE SEXTA

CONDENACIÓN DE LA MASONERíA

CAPíTULO 1

¿POR QUÉ LA IGÜSIA CONDENA UNIVERSALMENTE LA


MASONERfA?

, 163. Conde~aci6n' evidente'~ente justificada. - 164. Consideracióa


yconstilta. - 165. La Gran Logi<t 11adre; su acción inter-
nacional. - 166. ]uic,io que se formó un a.1to jde. - 167;
Odio de la Masonería norteamericana al Catolicismo. - 16d.
Unidad fundame'ntal de' la Masonería.

163. Condenación evidentemente jus-


tificada .. _

Lo dicho ha,sta aquí justifica plenísimaménte la cons-


tante y enérgica condenación que muchos de los Papas han -
estado haciendo de la Masonería desde que comenzaron a
ver sus obras y a conocer su espíritu y tendencias. Esa con-
denación la encontrarán conveniente y justa no sólo los hom-
330 JosÉ MARÍA CARDENAL S;ARO R.

ores de fe, sino también los mismos que sólo tienen por nor-
ma de sus juicios y conducta la sola razón natural, si son sin-
ceros.
En cuanto al católico, sabiendo que la Iglesia tiene por
misión atraer a sí todos. los hombres y que con ese fin usa
de inagotable paciencia y a nadie condena y arroja de su
seno· por el sólo hecho de ser pecador, si ya a priori podía
estar convencido de la razón de la Iglesia, después de tener
~na idea de la Masonería, más veraz que la que suelen pre-
sentarle los masones y de la que ellos mismos sueIéntener,
.no podrá menos de encontrar del todo necesaria esa conde-
nación, y necesario también de que elIa llegue a conocimien-
to de todos IOB católicos.

164. - Consideración y consolta .

. Mis amigos irigleses y' americanos me van a disculpar


si, tal vez, les voy a disipar Una noble persuación que les
halaga:. Su conducta para conmigo y para con la I,glesia,
por' lo general, sólo ha merecido mi gratitud, especialmente
tratándose de perSOnas que no profesan mi religión. Yo' mi,,-
1110 había Uegado a creer que la MaWnería inglesa, como se
la suele llamar, no tenía que ver con la chilena o latina. Eso
me hizo consultar a Roma .sobre si debía hacer alguna dife-
rencia COn los masones ingleses cuando quisieran entrar en
la Iglesia Católica. La respuesta me hizo salir de mi error.
Estudiando el asunto de la Masonería, he llegado a la con-
clusión de que la institución es la misma y de que si la con-
ducta de unos y otros es distinta, se debe en parte a la ra-
zón que se ha dado al tratar de la Masonería y el protestan-
tismo, y en parte a que, tratándose de personas serias por
carácter y educación, se usa Con los miembros de la logia in-
glesa toda la circunspección necesaria para qUe tales perso-

\
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA' 331

nas no abran los ojos y abandonen la Orden. Ese estudió me


ha hecho admirar una vez más la prudencia con que 'se pro-
cede en Roma y 10 bien informada que está, la autoridad
consultada.

~ 165. - la Gran logia Madre: su; ac-


ción internacional..
, ....
La Masonería inglesa ha sido la fuente desde donde se
ha {lifundido por toda Europa, y después por América,
esa Masonería revolucionaria, llena de impiedad y de furia
c¿ntra el Catolicismo. Ésa es'cosa muy sab'ída. La obra de
descristianización de la' lVrasonerÍa im?·lesa es más. silencio-
sa; pero es constante. La prueba la da~ los ministros protes-
tantes. que tantas veces son 103 primeros en negar los doQ'-
mas fundamentales del Cristianismo. con gran escándalo de
,los fieles. "He traído", dice Eckert, "I~ historia de la Fran"c-
masonería en Inglaterra hasta una época muy' cercana a no,,-
ctros; no sólo pprque la' Inglaterra. ha sido .-1~ madre de la
Francmasonería moderna en el continente y .aún en Amé-
rica, sino tambi'énporque de ella es de donde parten los hi-
los conductores cltledirigen hov la asociación masónica, hi--'
los que, sin' esta historia, sería imposible coger" (ll, p. 55).
Ver' también p. 79, etc.
En los esfüerzbs' de la revolucióil italiana contra el, Pa-
pé!, los masones ingleses- y los de Estados Unidos ayudaron
poderosamente con dinero, si bien buena parte de ese dine-
ro· fuera sustraído por Lemmi para sus intereses partículáres,
como lo aségura Margiotta (A. L., 142).
Lord Palmerston, Patriarca de la MasOti"er'Í<l Européa' ",
Ministro inglés, usabá de ámbas potestades pata' trasto~­
!!ar el reino ele Nápoles y 'ayudara los [Link]·sde Italia
[Link] para revolucionar el resto delffiundo (Ver Eckert,
332 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

JI, 242, sigs.). En Abril de 1864, Gariba1di, recibido pom-


posamente en Londres por los ministros, diputados y [Link],
y 30 mil espectadores, hizo esta declaración: "N ápo1es 'serÍa
aún de los Borbones, sin la: ayuda de Pa1merston; y sin la -
flota inglesa yo no habría podido pasar el estrecho. de Mes-
&ina" (Cit., por Mgr. Rosset, la F. M.· .. p. 60).
Refiriéndose_ a la revolución portuguesa de 1920, dice
Webster (p. 288) que los masones dirigentes de ese movi-
miento se abrigaron detrás del nombre ele Inglaterra. "¿ Có-
mo, dijeron al pueblo, podéis acusar a las logias de ser clubs
de asesinato, cuando la Masonería está ,dirigida por Ingla-
terra y tiene al rey Eduardo por Gran Maestre?". Refiere,
t-n seguida, qUe un testigo de los desórdenes le declaró que
si la Gran Logia de Inglaterra hubiera· publicado siquierd.
en la 'pr:ensa continental un aviso, separándose del Gran
Oriente, en general, y en particular de la Masonería portu-
guesa, el poder revolucionario se habría debilitado inmen-
samente. La Gran Logia prefirió el silencio, con daño de S;1 '
buen nombre sobre todo ante los católicos.
Alberto Pike, fundador con Mazzini del Nuevo Rito
Paládico Reformado, rito Luciferiano, y Pontífice Supremo
no sólo de la Masonería de Estados Unidos, sino quizás tam'
bién de la Masonería Universal, hacía de la destrucción del
clericalismo, sobre todo en Roma; tal vez su principal pr~­
ocupación. Cuan do Lemmi 10 consultó sobre el Congreso Ma·
sónico de MHán, Pike le contestó aprobándolo, el' 5 de Di.-
ciembre de 1880, y entre otras cosas, le decía: "Es menes-
ter arruinar' en breve plazo laS influencias clericales en Ita,
lía; las leyes contra las <;ongregaciones religiosas no son ob-
servadas ahí. ¿ Valía la pena tra,bajar tanto por obtenerlas?
¿ Y las escuelas? Siempre Se da en ellas la instrucción católi-
ca. Haced protestar por medio de las logias. Sería aún nec~­
sario que el Congreso emitiera Un voto en favor de la crea-
ción de un liceo de niñas; pero conseguid eso tomando las
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 333

precauciones útiles y teniendo cuidarlo ,de alcanzar también


que no se ponga en ellos un sacerdote capellán" (Margiot-
ta, 142-143).
Hay que leer .el odio satánico al Papado con que solí:!
escribir (Cath. Encyc!.).

166. - Juicio que se formó un alto je-


fe inglés.

Es [Link] que Lord Ripon, Gran Maestre de la Maso-


nería inglesa, y Virrey que fué de la India, asombrado de
las condenaciones que el Papa Pío IX había fulminado con-
tra la Masonería, estudió con sinceridad el asunto y de su
estudio sacó la resolución de dejar no sólo la Masonería,
sino también el protestantismo, haciéndose sincero católico.
¿ Quién mejor que él estaba en situación de estudiar y lle-
gar a darse cuenta no sólo de los torcidos manejos y planes
de la Masoneria, sino de la oposición que tiene con el cris-
tianismo?r

167. - Odio' de la Masonería norteame-


ricano al Catolicismo.

Ya he dicho antes que la Masonería de Estados Unidos.


por lo general, marcha al unísono con' 12. de todo el mundo:
mucha parte se ha unido al Gran Oriente de Francia y re-
bosa de odio a la Iglesia Católica (1); sus cua~enta y tantos

(1) Beck, 33, de Estados Unidos', publicó él libro "'f,he Genius


of Freemascnery" y en él, con toda energía, pidie un KuJtur Kamfrf
([Link]ón de! Catolicismo) para los Estados Unidos. Este' libro,
que en 1907 iba en su 34 ed. es ardiente!Illente r,ecomendado a todos
los masones americanos por los diarios masónicos. (Cathol. Encyclop.
Masonry) .
334 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

periódicos abundan en invectivas contra la Iglesia de Roma


y contra el Papa en algunas de sus logias, en lugar del nom-
bre de Jehovah, para nombrar a Dios, han determinado
nombrarlo con el nombre de Yah, el dios-sol de los Si"
rios; de 011; el dios-sol de los Egipcios y el de Balo Baal, el
dios-fuego de Jos Caldeas, cuyo culto había sido tan grave-
mente prohibido por Jehonh.
El odio de la Masonería, norteamericana por la ense- •
fianza religiosa, especialmente por la enséñanza Católica, (5
el mismo de todas las log;as del mundo. Movidos por él han
conseguido dictar la ley de la enseñanza única fiscal y obli-
gatoria, y, por supue~to, laica en dos o tres estados, ley que,
para bien de la libertad y de la religión, no ha podido stib-
sístir por inconstitucional. Lo que no quita que se siga la
campaña con todo ardor para pregarar el terreno a la refor-
ma de la Constitución y 'alcanzar 10 que ·tanto se anhela en
ese país llamado de la libertad. .
Ya sabemos también que según las explicaciones de los
más culminantes doctores masones de Estados Urlidos, el dios
de la Masonería está muy lejos de ser el Dios de los Cris-
tianos o de los Mahomet~nos o Judí.os; es un dios del pa-
ganismo; cualquiera puede ser, la naturaleza, el sol, la car-
ne, o sea la concupiscencia, etc., menos el verdadero Dios,
el Dios Personal,· distinto del mundo v Creador, del Cris-
tianismo. .

168. - Unidad fundame~tal de la Ma-


, sonería.

Préuss, en su obra A Stud1) in American Preemasonrjl,


dedica un capítulo a estudiar 'la unidad de la Masonería
N orteamericana con la Europea, y llega a la conclusión de
que son "una misma cosa en su [Link] y esotérico espí-
EL MISTERIO DE LA: MASONERÍA 335

ritu; una en su anhelo y objeto; una en su luz y doctrina;


una en su filosofía y religión; formando, por tanto, ~tna s:o-
la familia, unal sola i:nst't'tución, ~tna hetmandad, una'or-
den. " que anhela en su catolicidad sustituirse a la Iglesia
Católica establecida por Cristo". Lo mismo comprueba en
el apéndice con el Congreso Mundial del Rito Escocés, teni-
dci en Bruselas, en el cual estuvieron representados los Su-
premos Consejos de Estados Unidos, de Inglaterra, y deto-
das las Repúblicas Americanas, Chile entre cllas. .
Es cierto que la Gran Logia de N ueva York ha declara-
do que no quiere unión con las logias que no admiten a
Dios ni la Biblia; pero eso no es una ruptura absoluta ni
mucho menos definitiva, como se desprende de las mismds
. declaraciones de su Gran Maestre, WiJ¡Jiam A. Rowan, que
publica The Builder, de Marzo de este año': "Hay un sólo
Dios, Padre de todos los hombres: he ahí la roca sobre la
cual edificamos; la Santa Biblia es la Gran Cruz en la Mc.-
~onería, como la regla y la guía' para la fe y la práctica; en
fin, la adhesión a las constituciones dirige nuestro procedi-
miento. Sobre estos principios, me atrevo' a decirlo, es so-
Lre los cuales nuestra Gran Turisdicción se unirá a todas las
Grandes Jurisdicciones del Universo, con la mira de una mp-
j or inteligef\cia recíproca, de relaciones m~s estrechas, y de
una acción común para realizar la unidad masónica y har:fr
progresar el espíritu de la Fraternidad" (Rev. des SS. Secr.,
p. 341, 1925).
Jamás hay que olvidar 10 qtie a veces se ha declarado'
en el seno ele la Masonería, que toda ella está contenida en
los tres primeros grados, de los cuales los demás no son más
que el desarrollo y perfeccionamiento. Ya he hecho notar que
desde la iniciación del aprendiz, se hace la apostasía de to-
da fe sobrenatural y se siembra la semilla de toda rebelión;
eso sí que bajo los velos de los símbolos, que nÜl dejan ver el
engaño sino cuanclo el ánimo está ya educado para aceptarío.
336 JosÉ MARÍA CARDÉNAL éA!{O R.

La Masonería inglesa o americana, no son, pues, dis-


tintas de la Masonería latina o latino~americana, sino ac-
cidentalmente, en cierta forma externa, que en Estados Uni-
dos no se guarda tan bien como en Inglaterra; pero una y
otra están sirviendo de base como todas las demás, a esa
misteriosa pirámide, en cuya cúspide, se adora a Satanás, se
. reniega de Jesucristo y de Dios, y se enseña como ideal de la
humanidad la rebelión más universal y la Hcencia de cos-
-tiunbres más absoluta.
Yo estoy convencido de que entre 'los masoUes ingleses
hay muchos que creen con sinceridad en la bondad de una
[Link]ón que cuenta entre sus miembros a los mismos prín-
cipes reales; pero ya se ha visto antes lo que ello significa.
Por 10 mismo que creo en' la sinceridad de muchos masones
ingleses, creo también qUe el día en que se den cuenta del
verdadero espíritu y de la historia de la Masonería, ese mis-
mo día pensarán que no es honrado seguir más en ella e
imitarán a Lord Ripon y a tantos otros altamente gradua-
dos en la Masonería, que han abandonado la sociedad a la
cual su conciencia les repr~baba pertenecer.

- \
CAPíTUL.O II

RESUMEN DE LAS CONDENACIONES DE LA IGLESIA

169. Términos del derecho Canónico vigente. - 170. Constitución


"In Eminenti", de Clemente XII. ' - 171'. Cons'titución "Pro-
vidas", de Benedicto XIV. - 172. Letras Apostóli0as "Eccle-
siam a ]esu Ohristo", de Pío VII. - 173. Constitución "Quo
Gritviora", de León XII. - 174. Encíclica "Traditi':, de
P.íú VIII. - 175. Encíclica "Mirad Vos", de Gregorio XVI
- 176. Encíclica "Qui pluribus" y otras, de Pío IX. - 177.
Endcolica "Humanum Genus", de León XIII: 1) Introducción;
2) Reinado de Satanás; 3) Dis,imulo de Ios p'lanes; 4) Mons-
truosidad que condena la razón : 5) Sus frutos dañosos; 6)
Remedio contra los males. - 178. Disposicion~;; Eclesiásticas
ac-erca de la conducta que debe observarse con los ma5ones.

169. - Términos del Derecho Canóni-


co vigente.

La condenación de la Iglesia está actualmente en los


siguientes términos del canon 2335 del Código de Derecho
Canónico: LOS QUE DAN SU NOMBRE A LA SEC-
TA MASÓNICA O A OTRAS ASOCIACIONES DEL
MISMO GÉNERO QUE CONSPIRAN CONTRA LA
IGLESIA! O LAS LEGíTIMAS POTE'STADlES CIVI-
LES, CONTRAEN POR EL MISMO HECHO EXCO-
338 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

MUNIÓN SIMPLEMENTE RBSERV ADA A LA SE-


DE APOSTóLICA. .
El canon siguiente condena con mayores penas a los
clérigos que cometan ese delito.
Aunque esto sólo sería bastante para que los católicos
tuvieran horror a la Masonería, sin embargo, creo conve-
niente presentar a los >lectores a:lgunosde los juicios que los
Papas han ido emitiendo sobre ella, sintiendo tener que ha-
cerlo en forma tan breve, -
.
170. - Constitución "In Eminenti", de
Clemente XII.

Clemente XII (1738), hablando de la Masonería en su


Constitución In Eminenti, dice: "Tal es la naturaleza del
crimen que se traiciona a sí mismo, y que los propios esfuer-
zos que se hacen para ocultar 10 hacen notar mejor. Así las
sociedades dichas han despertado tan fuertes sospechas en
el espkitu de los fieles, que afiliarse a ella es, a los ojos de
las personas sensatas y honradas, mancharse con el signo (le
una completa perversión. Y en efecto, si esos ·hombres no
hiciesen el mal, ¿ tendrían tan grande horror a la luz? Est:l
reprobación universal ha llegado a ser tan manifiesta, qUi.~
en muchos países el mismo poder secular, ya desde algúr\
tiempo, ha proscrito y prohibido dichas sociedades como con-
trarias a la seguridad de los reinos".

171. - Constitución "Providas", de- Be-


nedicto XIV.

El Papa Benedicto XIV, en 1751, en su Constitución


"Pl'ovidas", renueva la condenación: "Entre las causas muy
graves que han inducido a nuestro predecesor Clemente
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 339

XII, dice, a prohibir y a condenar las dichas sociedades, y


que han sido expresadas en la Constitución más arriba men-
cionada, es la primera: que en estas clases de sociedades se
reúnen hombres' de toda religión y de toda secta, lo que pue-
de evidentemente traer los más graves dañgs a la pureza de
la re~igión católica. Lasegurtda ,es el secreto riguroso e im-
penetrable con que se oculta todo lo qúe se hace en estas
asambleas, de modo que se les puede aplicar"bien la palabra
de Cecilio Natal referida por Minucio Félix: Las cosas bu/?-
lIas aman siempre la publicidad, los crímenes se cubren CO;2
el secreto. La tercera es el juramento que hacen los mieni-
bms de estas sociedades de guardar inviolablemente es~
secreto, como si pudiese serIes permitido alegar una promesa
o un juramento cualquiera para rehusar declarar, cuando sean
interrogados por ía autoridad legítima, 10 que se hace en
esos conventículos contra el orden, establecido, sea religioso
o político. La cuarta es que estas sociedades n9 son menos.
contrarias a las leyes civiles que a las leyes canónicas. .. La
quinta es que ya en muchos países han sido proscritas por
las leyes de los príncipes seculares. La última, en fin, es que
estas sociedades est~n en m~la reput~ción ante 'lás personas
f,rudentes y probas, y que' afiliarse en ellas es, a sus ojos,: '
mancharse con la tad1a de ·perversid~{Í". '. ,
Movido pOr esas ,mismas razones, el rapa rec9miencL'l a
los Obispos y superiores eclesiásticos, como a los príncipes
seculares cumplir el deber que tienen de procu~ar_ e~tigl1ir
dichas sociedades. .

172. Letras Apostólicas' "Ecclesicim a Je-


su Christo", de Pío VII,

Plo VII, éotidenó a la Masonería en'general y la secta d'e


los Carbonar/os de un mOldo especial, en sus Letras Apos-
tólicas Ecclesiam a JeS2t 'Christo;de 13 de Septiembre de
340 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

1821. Señala el carácter hipócrita de los Carbonarios, que


hacen afectación de respeto por Jesucristo, su religión y su
Iglesia, y tratan de propagar el racionalismo o la indiferen-
cia religiosa, parodiando l~ Pasión de Nuestro Señor J esu-
cristo, y haciendo. irrisión de los demás misterios cristianos,
y favorecen toda licencia y empresa sediciosa, permitiendo
matar al que haga cualquiera revelación. Por 10 cual, dice el
Papa qUe no hay que extrañar que se hayan cometido ya tan
grandes atentados en Italia.

173. Constitución "Qua Graviora",


de León XII.
León XII, condena aún con mayor solemnidad que sus
predecesores, la Masonería, en su Constitución Quo gravio-
ra, ,de 13 de Marzo de 1825, señalandoespeéialmente la- sec-
ta de los Uni'Z'ersitarios. Atribuye a las sectas la Revolución
francesa, con todas 'las perturbaciones y sedidónes que se
renovaban ,sin cesar y las calamidades que sufría la Iglesi1.
"No hay que creer, dice, que si atribuímos a las sociedades
secretas todos estos males y otros aún que pasamos en silen-
cio, es falsamente y por calumnia. Las obras que los miem-
bros de estas sectas se han atre"ido a escribir sobre la reli-
gión y sobre la socredad civil y en las ~uales tratan con des-
precio a la autoridad "blasfeman de la majestad", presen-
tan a Jesucristo como un escándalo Q locura y aun niegan la
existencia de Dios y sostienen que el alma muere con el
cuerpo; los códigos y los estatutos en los cuales se explican
sus prácticas y sus proyectos, prueban evidentemente 10 que
hemos dicho, a saber, que estas sectas son las fuentes de don-
de parten tantos esfuerzos para trastornar los poderes legí-
timos y destruir enteramente la [Link]. En fin, es cierto e
incontestable que todas estas diferentes sociedades, aún lle-
vando distintos nombres,. están, aliadas entre sí por el lazo'
criminal de sus proyectos infames".
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 341

174. - Encíclica "Traditi", de Pío VIII.

Pío VIII escribe a los Patriarcas, Primados, y Obis-


pos de todo el mundo señalándoles el deber de fijarse en
"esas asociaciones secretas de hombres facciosos, enemigo,>
declarados de Diqs y de los príncipes, que emplean todo su
esfuerzo en desolar la Iglesia,' en trastornar los estados, en
perturbar todo el universo, y que, rompiendo el freno de
la verdadera fe, abren el camino a todos los crímenes. Em-
peñándose en ocultar bajó la religión de un juramento tene-
broso la iniquidad de sus reuniones y los designios que for-
man en ellas, han hecho sospechar desde el principio esos
espantosos atentados que hemos visto salir en estos tie1l1pos
desgraciados del fondo del abismo y qUe han estallado con
gnn daño dé la religión y de lQs imperios".

-..,.
175. - Encíclica "Mirari vos", de Gre:
gorio XVI.

Gregorio XVI en la primera Encíclica que dirige al


mundo entero, señala la Masonería cOmO "la principal cau-
sa de todas las calamidades de la tierra yde los reinos" y
como el "sumidero impuro de todas las sectas anteriores"
(Ene. Mirari vos).

176. - Encíclica "Qui pluribus" y otras


,Alocuciones, etc., de Pío IX.

_ Pío IX, el calumniado de masón por la Masonería, du-


rante su Pontificado, condenó y proscribió la secta más de
veinte veces. "Entre las numerosas maquinaciones y los di-
342 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R .

. versos medios de que los enemigos del nombre cristiano se


han valido para atacar la Iglesia y con los cuales han trata-
do, aunque en vano, de destruirla, es menester contar, sin
duda alguna, Venerables Hermanos, esa secta perversa, lb-
macla ·masónica vúlgarmente, que, oculta al principio en an-
tros tenebrosos, ha acabado por salir a luz, para ruina de
la religión y de la soc;ec1ad civil" ...
"Ciertamente, ni nuestros padres ni nosotros jamás ha-
bríamos tenido que deplorar tantos movi~ientos sediciosos·
y revolucionai:i<;Js, tantas guerras incendiarias q~le pusieron
fuego a la Europa entera ni tantos males que han affigido y
o fligen aún a la Iglesia", dice el Papa, si los Príncipes hu··
hieran hecho caso de las exhortaciones ,de los Papas anteno-
res, que les inculcaban el deber de reprimir la secta peligrO'i:.l.
¿ Qué significan, agrega, esos conventículos tan secre
tos y ese [Link] tan [Link]' que se exige de los inicta·
dos de no descubrir nada ele todo lo que concierne a esas so-
ciedades?· ¿ Por qué esas penas espantosas a las cuales se com-
prometen los miembros en el caso ,de que vinieran a faltar
a sus promesas? Ciertamente, no puede dejar de ser impía
y criminal una sociedad que huye de este modo de la luz del
día; porque ((el que hace el mal, según la palabra de los
libros sañtos, aborrece la luz" (Aloc. 25 Sept. ·1865). Con-
firma en seguida el Papa los' condenaciones hechas por sUS
predecesores. .
En 29 de abril de 1876 declara Pío X que esas con-
denaciones y prohibiciones de la Masonería se extienden a
las logias del Brasil y a· las de cualquier lugar de la tierra.
para destruir el engaño de los masones del Brasil que pre-
tendían que esas condenaciones eran sólo para las logias de
Europa, y no para las de América, que se o~upaban. según
ellos, sólo del progreso de la óviliz?ción y de la beneficencia.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 343

177. - Encíclica "Humanum Gen us", de


León XIII.

Finalmente, el 20 de abril de 1884 salió a luz la Encí-


clica RUMANUM GENUS, el documento más interesante
y completo qUe la Iglesia haya publicado contra la Masone-
ría, de manos del inmortal León XIII.
Es ~n documento que debiera vulga1rizarse en to~ás par-
tes, pues nada ha perdido de su importancia y 'actualidacl;
antes al contrario, cada día -resplandece con, más brillo la
sabiduría del que lo dictó.
1. - INTRODUCCIÓN A LA ENCÍCLICA. - ,Comienza el
Papa recordando que, desp~és del pecado, el género huma-
no quedó dividido en dos ciudades, la de Dios 'y la de Sata-
nás; la una que trabaja por restablecer el reinado de Días.
mediante la obediencia a sus leyes y el reconocimiento ele
Jesucristo y de su I,glesia, y la otra que trabaja por el t:,ei-
nado de Satanás, con la desobediencia y la· guerra a Dios,
a Jesucristo y a .su Iglesia.
2. - REINADO DE SATANÁS,,- En esta guerra, dice r1
Papa, la MasonerÚJ es un auxiliar poderoso del reinado de
Satanás. Entra después' a probarlo, manifestando que está
bien al cabo de la naturaleza e intento de la Masonería "POR
INDICIOS MANIFIESTOS,' POR PROCESOS INS-
TRUíDOS, POR LA PUBLICACIóN DE SUS LEYES,
RITOS Y ANALES, ALLEGÁNDOSE A ESTO MU-
CRAS VECES LAS DECLARACION'ES MISMAS DE
LOS CÓMPLICES". Los Papas nO han -hablado, pues, a
ciegas, de la Masonería p.i la han calumniado.
3. - DISIMULO DE LOS PLANES. - Expone el modo de
disimular sus planes: "Buscan hábilmente subterfugios, to-
mando la máscara de literatos y sabios que se reúnen para
344 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

fines científicos, hablan continuame~te de su empeño por


la civilización, de su amor por la ínfima plebe, que su único
deseo es mejorar la condición de los pueblos y comunicar a
cuántos más puedan las ventajas de la vida civil". "
4. - MON,8TRUOSIDAD QUE CONDENA LA RAZÓN. - Ha-
blando de los juramentos y castigos a que se obligan y de la
muerte que han sufrido algunos como castigo de la Masone-
ría, dice el Papa: "Esto de fingir y querer esconderse, de su-
jetar a los hombres como esclavos con fortísimo lazo y sin
causa bastante conocida, de valerse para toda maLdad de
hombres sujetos al capricho de otros, de armar los asesinos
procurándole la impunidad de sus crímenes es una mons-
truosidad que la misma naturaleza rechaza y, por 10 tan-
to, la razón y la misma verdad evidentemente, demuestran
que la sociedad de que hablamos pugna Con la justicia y pro- "
bidad naturales".
5. - SUS FRUTOS DAÑOSOS. - En seguida manifiesta el
Papa que los {,rutos de" la Masonería son dañosos y acer-
bísimos:
Para sustituir el naturalismo al cristianismo en la civi-
lización, se ha perseguido con odio implacable a la Iglesia,
al clero, a la enseñanza cristiana y sobre todo al Papado.
"Aunque faltaran otros testimonios, dice el Papa, consta su-
ficientemente 10 dicho por el de los sedarios mismos, mu-
chos de los cuales, tanto en diversas ócasiones como última-
mente, han declarado ser propio de los masones el intento
de dejar cuanto puedan a los católicos, con enemistad im-
placable, sin descansar hasta ver deshechas todas las insti-
tuciones religios"as establecidas por los Papas". -
Con el sólo hecho de admitir hombres de toda religión,
dice el Papa, se establece el indiferentismo práctico: "De
hecho la secta concede a los suyos libertad absoluta para de-
fender que Dios existe o que Dios no existe". Con 10 cual
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA , 345

Se ve que niegan hasta las verdades más fundamentales co~


nocidas por la razón natural, como 1a existencia de Dios, es-
piritualidad e inmortalidad del alma.
Como consecuencia de esto viene el empeño por la edu-
cación laica, libre, independiente y por propagar los incen-
tivos a: la corrupción de costumbres. "Esto, dice León XIII,
puede confirmar una.!;osa más increíble de decirse que de
hacerse; porque apenas hay tan rendidos servidores de esos
hombres sagaces y astutos, como los que tienen el ánimo
enervado y quebrantado por la tiranía de 'las pasiones, hubo
en la secta masónica quien dijo públicamente y propuso que
ha de procurarse con persuación y maña que la multitud se
.!acie en la innumerable licencia de vicios, en la seguridad
de que así la t,endrán sujeta a su arbitrio para atreverse a
todo". '
Hace ver el P"apa la doctrina naturalista sobre la fami-
lia, el matrimonie¿ civil, sin Dios; la licencia, igualdad y la
soberanía absoluta del pueblo; el ateísmo del Estado, cosa
que se deriva del naturalismo, y que es común a los maso-
nes con los comunistas y socialistas, "a cuyos designios, dice
el Papa, no podrá decirse ajena la secta ele los masones,co-
mo que favorece, en gran manera sus intentos y conviene cQn
ellos en los principales dogmas". '
j Ojalá, dice León XIII,' todos juzgasen del árbol por
sus frutos!
6. - REMEDIOS CONTRA LOS MALES. - Indicando 103
remedios contra Ilos males ya causé!-dos y los peligros de ma-
, yores males por parte de la Masonería, el Papa señala los si-
guientes: 1Q Renueva las proposiciones y prohibiciones de sus
antecesores. 29 Reco1'l1;Íenda a los Obispos que procuren quitar
la máscara a la M a,sonería, ele modo que los masones sean co-
nocidos como son, y que "nadie por ningún título dé su nom-
bre a la secta masónica... Que a ninguno en~añe aquelI::t
hone~ticlad fing-iclq,
346 JosÉ MARÍA CARDENAL. CARO R.

Puede, en efecto, pa,recer a algunos que' nada pide:J. lus


masones abiertamente contrario a la Religión y a las bue-
nas costumbres; pero como toda la razón de ser y la causa
,de la secta estriba en el vicio y en la maldad, claro es que
no es lícito unirse a ellos ni ayudarles en modo alguno".
3Q La instrucción religiosa de todos, el fomento de la
Ven. Orden Tercera de San Francisco y de la Sociedad de
San Viente de Paúl .
. 4 Q El desvelo· por la edu((1lción cristiana de la juventuri,
y porque desde temprano se inspire a· los niños y jóvenes el
horror que merecen las sociedades prohibidas por la Iglesia.
Finalmente, exhorta a la l{nión de los buenos en la ora-
non y en la acción, .para conseguir el auxilio divino, sin el
cual serían infructuosos los demás medios.

178 . .,..... Disposiciones Eclesiásticas acerca


de la conducta que debe observarse con
los masones.

Terminaré este capítulo haciendo mí,as las palabras del


pmo. señor Obispo de Guayana, en Venezuela, en su Pas-
toral de 26 de agosto de 1907, en la cual resume las reglas
de conducta que la Iglesia ha prescrito observar para. con
los masones: "habrá podido caber hasta ahora la buena fe
en muchos de los que se asociaban a la secta masónica: no
es nuestro objeto negar esto y antes bien, estamos inclinados
a Creer que sí; pero ,esa buena fe, o mejor dicho, esa ·igno-
rancia; no tiene lugar desde hoy, toda vez que la misma Ma-
'sonería se ha descubierto por sí y ante sí y ha declarado la
guerra manifiesta contra la Religión y la Iglesia Católica.
Hoy, pues, no hay sino dos caminos: o pertenecer a la Ma-
mnería y quedar, como es lógico, separado del seno de la
Iglesia, nuestra amorosa madre, o apartarse de la Masol1e-
\.
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 347

ría y corr~r a las filas de los verdaderos católicos, que son


los hijos sumisos ,de la Iglesia, cuyas determinaciones y dis-
posiciones deben ser obedecidas por todo cristiano que desee
&alvarse.
"Para mayor claridad y para que nada haya que desear,
venimos a exponer las disposiciones que la Iglesia, desde
6empo atrás,- ha toma:do contra la Masonería y los que a
, ella pertenecen, después de haber lanzado contra ella y sus
adeptos la excomunión mayor (latae sententiae) reservada
al Papa. ;
"Segúh tEchas disposiciones: 1Q Ningún masón podrú
ser absuelto en el santo tribunal de la Penitencia sí ántes
no abjura de la Masonería y se separa de ella, cum!pliendo
por, lo demás, lo dispuest.o por la Congregación del Santo
Oficio el 5 de Agosto de 1'898. 2Q Ningún masón podrá ser
admitido como padrino de bautismo ni' confirmación~ 3Q Los
matrimonios de los masones no se podrán ~celebrar en la
iglesia, y el cura párroco sólo podrá presenciar tales matri-
monios en la casa de los contrayentes, en su traje, ordinario.
sin ninguna vestidura eclesiástica, limitándose únicamente
a oír su' mutuo consentimiento (1); y el masón deberá pro-
meter bajo juramento que no 'impedirá que sus hijos sean
e,ducados en la Religión Católica. 4Q El masón que muera en
811 secta masónica, no habiendo querido apartarse de ella,
1I0 podrá tener entierro eClesiástióo. 5'1 Se prohibe hacer en-
tierros a que asistan masones con alguna insignia masónica,
sea ésta cual fuere. 6'1 Ningún masón-puede ser miembro
ele ninguna cofradía religiosa".

(1 y Según disposiciones elel Derecho, dictadas después de la


Pastoral, el sacerdote que asiste al matrimonio debe no sólo oír,
sino también requerir el consentimiento de los novios, para la vali<kz
dd matrimonio. (Can. lÓ95, 39 ) .
Según e'l mismo Deredho, los fieles deben ser disuadidos de
contraer matrimonio con los que iban renegado de la fe católica o
pe'rtenecen a soc~edades CCllldenadas por la Iglesia. (Can. 1065).
CAPíTULO III

CONDENACIONES DE PARTE DE LA AUTORIDAD CIVIL

li'9. Prohibiciones. de la Masonería 'Por el Estado en los siglos


pasados. - 180. Prahibic,iones en el presente siglo. - 181.
¿ Comienza el total <::umplimlento de una prof,ecía?

179. - Prohibiciones de la Mosonería por


el Estado en los siglos pasados.

N o se vaya a creer que sólo la Iglesia se ha visto ame-


nazada por la Masonería y obliga,da a prohibirla, o que só-
lo 10 haya hecho algún estado católico, influenciado por la,
Iglesia. De ninguna manera. Las primeras medidas tomadas
por los gobiernos civiles 10 fueron en países protestantes.
Holanda la prohibió en 1735; Suecia y Ginebra:, en 1738;
Ztlrich, en 1740; Berna, en 1745; en España, Portugal e
Italia se tomaron disposiciones contra ella en 1738. En Ra~
viera fué prohibida en 1784 y 1785; en Austria, en 1795; en
Baden, en 1813; en Rusia, en 1822. Desde 1847 fué tolera-
da en Baden; desde 1850, en Baviera y desde 1868, en Hun-
gría y España. En Prusia (1798) se prohibió en general la
Masonería, exceptuando a las tres antiguas Grandes Logias
Prusianas, sujetas por el protectorado del gobierno a su se-
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 349

vero control. En -Inglaterra, un acto del Parlamento, dispuso


en 1798 "una supresión más eficaz de soctedades establecid'ls
para sediciones y propósitos traidores y la prohibición de
prácticas traidoras y sediciosas". S_ólo se dej aron toleradas las
logias que existían en esa fecha, regidas por las antiguas re-
gias de la Masonería del reino (Cath. Eneyc., p. 786). En
los autores citados se pueden ver más detalles.

180. ...:... Prohibiciones en el presente


siglo.

Se comprende fácilmente que teniendo la Masonería a


sus hombres apostados en los más elevados e influyentes car-
gos del Estado, no ha de dictar o permitir que se dicte nin-.
guna disposición que pueda serie molesta siquiera.
En Chile hemos visto, cómo quedó prácticamente sin
efecto el decreto de un Ministro de Guerra, General de
nuestro ejército, en que prohibía a los miembros del Ejér-
cito pertenecer a esa clase de asociaciones.. Por otra parte,
el carácter secreto que la Masonería conserva celosamente
donde todavía no puede disponer con segtrridad de los in-
flujos del poder, la hace al menos oficialmente desconocida
en muchas partes e ignorado cándidamente el alcance de su
poder y de sus planes, como por desgracia sucede en nacio-
nes 'católicas de este- continente. .
En' la República Argentina, la Masonería quiso salir de
la condición de secta vergonzante y pidió ser reconocida por '
el Gohierno; pero el estudio de sus Estatutos y el informe
que se pasó al Gobierno fué adverso a sus pretensiones, y
el Gobierno decretó: "N o haber luga:r al reconocimiento
• de la sociedad Gran Oriente Nacional del Rito Argentin?,
como ~ersotia jurídica", resolución que se mandó publicar
en el Boletín Oficial (26 Sept., 1906).
350 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Pero donde se ha sentido pór el Gobihno más profun-


damente la acción maléfica de la Masonería, ha sido sin du-
da en Italia. Se ha comprendido que no se podía desandar
el camino tan desastrosamente andado hacia el desquici:t-
miento social, si no se prohibían las sociedades secretas. En
el número 113 he citado un fragmento del informe que ::,e
presentó a las Cámaras, cuya lectura deja .en todo hombre
sincero y patriota la - profunda convicción de la' plenísima
razón con que el Gobierno, para su seguridad, necesita sa-
ber 10 que se' hace en las asociaciones de sus ciudadanos y
las personas que las forman, que es 10 que ha dispuesto el
Gobierno del señor Mussolini, con tanta rabia de los maso-
nes. Ya se ha dicho que la Masonería no puede existir a 11
luz.

181. - ¿Comienza el total cumplimiento


de- una profecía?

Lo que pasa en Italia y el desprecio profundo con que


los intelectuales ,de Francia mi,ran la Masonería y la _alarma
de los escritores' ingleses, que con espíritu imparcial y pa-
triótico estudian el movimento revolucionario actúal, diri-
gido desde Rusia, y qu~ no han podido dejar de ver la ínti-
ma conexión de! Bochevismo con el Judaísmo y de ambos
con la Masonería; además, las evidentes señales de que el
poder actual de la Masonería en la casi totalidad de las na-
óones europeas y tal vez de las americanas, dista mucho de
10 que fué en los tres primeros cuartos del siglo pasado ; to':lo
esto, giga, hace pensar si no es ya e! tiempo en que comienza
su decadencia definitiva, después de haber llegado al cenit_
de su poder y glloria, según la predicción que Se atribuye a
la B. Ana María Taigi; dirigida a León X!lI, a principios cÍel
siglo XIX, can estas palabras: "Padre Santo, los francmaso- .
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 351

nes no hacen actualmente mucho ruido, pero poco a poco


crecerá su andacia y Ilegará una hor¡.t en que parecerán ser
los amos absolutos. Mas Dios los quebrantará de una manera
terrible" (Rev. des SS. Secr., p. 277, 1925).
La primera parte, relativa al predominio aJ}soluto de la
:Masonería, se ha cumplido ya en casi todos los países euro-
peos. ¿ Comienza también a cumplirse la segunda? Al menos
ad lo haéen pensar los indicios señalados.

/
EPILOGO

182. Una palabra a la [Link] ~católica. - 183. A 105 masones.


184. La Masonería y el carácter dhileno. - 185. Los Desen-
gañados. - 186. j MISTERIO l •

182. ~ Una palabra a la mujer cató:


lica.

Conozco algo de lo mucho qUe tienen que sufrir algunas


madres, esposas, hijas o hermanas de masones, cuando éstos
han tomado a pecho su profesión masónica. Conozco la poca
o ninguna libertad de practicar su religión que se les deja y
los consiguientes peligros ·de perder su fea que están ex-
puestas, a fuerza del continuo ataque que contra ella reciben,
si no están suficientemente preparadas con el conocimiento
de su religión y con gran firmeza de carácter.
Comprendo tambi~n cuál ha de ser la angustia de las
madres cristianas al pensar que sus hijos están formando
parte de aquel ejército que ha: jurado guerra a Nuestro Señor
Jesucristo, y que llega en su perversidad hasta negar la exis-
tencia del Ser Supremo, aparentando creer en él bajo un
nombre que oculta esa negación. Me explico y aplaudo que
muchas madres que Se han dado cuenta.delll1aI que encierra
la Masonería hayan Plldido COn instancias a sus hijos la pro-
354 JosÉ MARÍA ,CARDENAL CARO R.
l.

mesa de que nunca se lwrán 'I11iGSones. Me explico también


que muchas señoritas lwgan lo mismo con sus pretendientes,
para no tener después que devorar interminables amarguras
y correr grandísimos peligros de toda suerte. .
Ojalá todas las señoras y señoritas cristianas hicieran
otro tanto.,
Eso es lo que la Iglesia desea cuando ordena que se
disuada el matrimonio con masones o afiliados a sectas pro-
hibidas. (Núm. 179, nota).
j Qué horrible pesadilla debe ser para un alma que tie-
ne la fe, la idea de que aquel ser amado ,en la tierra, padre,
esposo, hijo o hermano, está odiando 10 que ellas más aman;
está trabajando por ·destruir aquella religión que ha el~va­
do la condición de la mujer de esclava a compañera del
hombre, y que ha colocado sobre su cabeza la diadema de rei- ,
na del hogar, confiándole la mi'sión de crear y educar al
hombre' para hacer d~ él un, hijo adoptivo de Dios y fe-
liz ciudadano de su reino eterno!
Si hay en vosotras amor a Cristo, si hay en vosotr.1S
amor a vuestra patria, con vuestras oraciones elevadas a Dios,
con vuestros cariñosos ruegos a' vuestros hij,os, a vuestros
esposos o pretendientes, a vuestros hermanos, con vuestra
propia instrucción, y con el más diligerlte cui,dado de educar
también a 103 vuestros, podéis hacer mucho para evitar en
vuestro hogar y a los vuestros la desventura de afiliarse en ese
ej ército de Satanás, qUe tanto mal ha hecho al reino de Dios,
a la sociedad y a la Patria en todas partes. j No olvidéis que los
maso~es son los primeros en no elegir masonas para esposas!

183. - A los masones.

N o sería raro que este libro cayera en manos de algu-


nos masones. Si ello sucediera, por cualquier motivo que
sea, les ruego creer que ello ha sido como' muestra de apre-
I<:L MISTI<:RIO DI<: LA MASONI<:RÍA 355

cio o de amor de -alguna persona que lo ha procurado, y


prueba de que se les juzga sinceros y rectos.
He tratado, en cuanto me ha sido posible y con toda sin-
ceridad, de separar la causa de la Masonería en sí misma
de la de los Mas'Ones en particular; porque creo. ingenua-
mente que' hay muchos que ignoran el fin y los planes 'de
la sociedad a la cual han dado su nombre, como ignoran
slf verdadera constitución y quiénes son los que en último
término llevan la Di-rección Suprema. Estoy seguro, al mis-
mo tiempo, de que hay en la Masonería muchos que, cuan-
do se den cuenta del fin que lleva la:- institución a la cual
están prestando su concurso, honradamente se retirarán _de
ella, como 'lo han hecho tantos_ aún altamente graduados. Po-
cemos aún señalarlos entre ios chilenos, como se hará en pI
artículo subsiguiente.
Además, les ruego que recapaciten y juzguen dentro de
!'Ji mismos si no es verdad que se le;; trajo a la Masonería
con un engaño; si no es verdad qUe a este engaño se han
seguido otros más, como lo llevo dicho, y si es honrado, si
hay sinceridad en dejarse conducir por un guía que hace
del engaño su principal método y medio de comunicar sus
direcciones e inspiraciones, y por un guía que oculta en las
tinieblas su autoridad, su responsabilidad y su personalidad.
Finalmente, si hay alguna palabra, sobre todo en hs
citas que he hecho que pueda parecerles demasiado dura,
les ruego la disculpen ya que no tengo la menor intención
de ofender a nadie y sí la de hacerles el mayor bien que
¡meda, convencido como estoy del extravío a que m~chos han
, llega,do mediante la Masonería,
¿ Por qué os quedáis en -la Masonería? Reflexionad so-'
bre las palabras que dirige a' los masones de Francia un ex-
hermano:
"Vosotros, francmasones, por fanatismo antiCatólico, Por
tanto, ¿ estimáis la causa católica tan buena, tan pura, tan
356 JosÉ MARÍA CARDltNAL CARO R.

alta, que no la podríais atacar sino .al abrigo ,de una organi·
z<Jción de disimulo y de mentira? Las luchas' de doctrinas
pueden ser nobles y fecundas. Pero hechas en esa forma,
i qué vergüenza para vosotros! ...
. "Vosotros, radicales, que en vuestro Congr~so de Fe-
brero de 1925 aclamabais a vuestro jefe, Presidente del Con-
sej o de Ministros, cuando os expresaba su voluntad inqt}~­
brantable de "probidad políticá" ¿ es conforme al principio de
probidad, en una democracia: formar párte de una sociedad
que aisla esta democracia con una muralla de secreto, que así
se coloca encima de ella, que la gobierna sin que ella lo sepa?
¿ Os entusiasmáis 'con el sólo llamado a la probidad .. ~ y no
os dais cuenta de que os hacéis los prisioneros voluntarios de
una organización de improbidad?
"Vosotros, católicos -ya que también los hay que se
dejan arrastrar en tales filas, por su bien, se les dice, para
defender su Catolicismo- ¿ no comprendéis nunca que ul-
trajáis vuestros principios [Link] os ponéis en estado de in-
consecuentes, por tanto, de inferioridad, exponiéndoos a la
necesidad de engañar y de mentir para ddender vuestro se-
creta? Hacéis eso vosotros, los creyentes de una doctrina cu-
ya moral puede resumirse en estos principios: ¡honradez I
¡lealtad! i los cuales, si fueran universalmente observados ha-
rían de nuestra desdichada tierra un paraíso! ...
"Y vosotros, protestantes, ¿ no deberíais dar el mismo va-
lor a esas razones?
"Vosotros, demócratas, igualitarios, htlmanitaristas, su-
pranacionalistas, vosotros tampoco podéis dar vuestra adhe-
sión a sociedades secretas, no poMis aceptar su existenéia y
su libre funcionamiento sin pisotear vuestros principios. Por-
que 10 propio de estas instituciones es crear dos categorías
de ciudadanos: los que a ellas pertenecen y los que no perte-
necen: los segundos engañados por 105 primeros y éstos, en-
Er, MISTERIO DE LA MASONERÍA 357

gañados 'y explotadós, a su vez, po.r s~s jefes ocultos. De


modo que, yendo al fondo de las, cosas se comprueba que el
sólo hecho de reunirse en sociedad secreta, constituye a la
vez un atentado contra cada ciudadano y un complot CGn-
tra la Humanidad entera en provecho de algunos maestros
mentirosos.
"Vosotros, patriotas, formarido parte de una sociedad
secreta cualquiera trabajáis en la construcción de conduc-
tos subterráneos por los cuales pueden ser introducidos en
vuestro país invisiblemente y bajo una presión irresistible
las doctrinas destinadas a realizar en él una obra destructo-
ra comparable a la de los gases asfixiante~ en las trincheras,
durante la guerra. .
"En fin; queda un argumento que por su alcance moral
y sociall debe tal vez pasar antes que' todos los. otros, y que
es éste: '
"El fin de la lucha por las armas es el triunfo por la
fuerza.
"El fin de la: lucha por las sociedades' secretas es el
triunfo del engaño.
"Masones, radicales, católicos, protestantes;- demócratas,
humanitaristas, ,supranacionalistas, patriotasl, hombres hon-
rados de todos los partidos, de todos los países, vosotros que
no queréis oír hablar más de la fuerza, sino para poner13.
al servicio del derecho, ¿ es eso 10 que por la más insensata '
contradicción anhelarías: la dominación de la tierra y la ex-
plotación de los pueblos, asegurados a los que ganan a to-
dos lo.s demás por su genio para engañar?" (Copin-Alb.
"La Guerre Occulte", 278-280). .-
358 JOSÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

184. - La Masonería y el carácter chi-


leno.

Como chileno siento grandemente la deformación de


nuestro bello carácter, que está causando la Masonería. El
carácter nacional es de absoluta franqueza, lealtad y sinceri··
dad. Tal vez por eso no siempre somos los mejores diplomá-
ticos. He tenido ocasión de conocer suficientemente la since-
ridad y franquéza de carácter en los chilenos que aún no lo
tienen maleado. El chileno es franco hasta para confesar sus
maldades o sus extravíos y por eso, precisamente, es digno de
estimación. ¿ A quién no le encanta contar con un amigo que
sabe que es sincero y leal, que le dice lo qUe siente, que no
lG adula en su presencia para asestarle un golpe con 'má->
seguridad? ¿ A quién atÍn no le gusta saber que tiene al fren-
tE' un adversario sincero, que no le dice a él una cosa, para
engañar su buena fe y hacerle mayor mal; haciendo otra co-
sa muy distinta? .
Pues bien, 1; Masonería, con su sistema de engaños y
fingimientos, está deformando esas bellas cualidades. ¿ Qué
otra cosa puede resultar en una escuela en que se dice que
110 se ataca [Link] religión ni se trata de política, para ata-
car más a fondo la religión católica y asegurar mejor el pre ..
dominio político? N o se dice que la Masonería cree en Dios,
siendo su trabajo de borrar su nombre en la memoria de
105 hombres? ¿ N o proclama la libertad para conseguir llega 1"
a la más. opresora tiranía, como es la de las conciencias? Y
así de tantas otras cosas, podría decir 10 mismo.
De ahí nace el·que se haya generalizado el sistema ·del
fingimiento, y que la cobardía de carácter se haga cada (Ha
más común, junto con la hipocresía y la deslealtad.¿ Cómo'
no ha de influir en ello una sociedad ramificada por todas
partes que comienza a mentir en sus mismos estatutos y que
hace de la mentira su norma de acción?
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 359

La Masonería, por otra parte, es contraria al patriotis-


mo, esa virtud tan chilena, fuente de tantos heroísmos y
de tantas glorias para el nombre chileno y de tantos bendi·
cios que el ard:ente amor a la Patria ha producido en nues-
tra vida social y política.

. 185. - Los déseñgañados.

Se podrían escribir largos capítulos y aún obras en-


teras para dar cuenta a las personas sinceras, de la desilus.ión
qve han encontrado en la Masonería muchas almas que lla-
bí~n ido a buscar en ella con sinceridad o la verdad o un mr:-
~io de hacer el bien a sus semejantes.

N o tengo espacio para ello; pero no puedo menos ele


citar algunos casos.
En el curso de esta obra he citado algunos, como el de
Lord Ripon, Supremo Gran Maestre de la Mas.'. Inglesa,
qUe dejó Masonería y Protestantismo, cuando se penetró
bien de la justicia de las condenaciones de los Papas; el del
Conde de Haugtwitz y el de Copin-Albancelli, tantas veces
citados, etc. .;
'Hablando de los Masones aleman'es, 'dice The CatlwHé
EJ1cyclopedia que' "los príncipes de la literatura de la ép(¡ca.
Lessing, Goethe; Herden, estaban cruelmente desengañados
jJor lo que vir:ron y experimentaron en su vida de logia (Grtl-
ben (6) 141-236). Lessing habló con desprecio de la vida de
logia; Goethe caracterizó las asociaciones y hechos masón:cos
como necedades y picardías. Herden escribió al célebre filó-
lego H:-. Reine: Sienta odio mortal a toda sociedad secre-
ta y, como resultado de mi experiencia, tanto dentro de los
más Íntimos círculos, como fuera de ellos, los echo al diablo
a todos. Pues las persistentes intrigas qUe dominan y el espí-
360 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

ritude la Cábala, serpean bajo la cubierta" (Booz 326, Cath.


Eneyel. Masonry). .
N o repetiré todo lo que he oído a personas aún vivien-
tes sobre sus desengaños y el descontento y pesar que sien-
ten cuando no pueden romper con la secta por no arruin'lr
su situación; pero no quiero pasar por alto 10 que oí de bo-
ca de un profesional muy conocido de Iquique, y que no
ha entrado en la Masonería, simplemente por estorbos oca-
sionales: Me refería el desahogo que había tenido con él un
amigo masón, hart'a desengañado ya, según el .cual, en la Ma-
sonería hay dos clases de personas: los pícaros.y explotado-
res sin vergüenza, ignorantes, etc., y la gente estudiosa y
~eria que era la explotada.
Don Enrique Fisher Rubio, cuya seriedad y honradez
fué siempre de todos reconocida en Iquique, donde fué In-
tendente y después Secretario de la Asociación Salitrera,
me contó que cuando entró a Lima en el 'Ejército Chileno,
recibió, como muchos otros oficiales chilenos, invitación 'pa-
ra entrar en-la Masonería; pero, como no acostumbraba ha-
cer nada serio sin consultarlo antes con su tío don Ruperto
Rubio, Gran Maestre de la Masonería de Valparaíso, le pi-
dió su parecer. Atendido' el cariño paternal que siempre le
··[Link]ía tenido y su conocimiento de la Masonería, ¿ quién me-
jor que él podría accfnsejarlo? Y su consejo, que él recibió
como todos los demás,con filial docilidad, fué que no entrara
a la Masonería. .
y por eso jamás 10 hizo, a pesar de tener tantos amigos
e influencias masónicas en rededor suyo.
¿ Por qué Se 10 dió el tío que tanto cariño le tenía?
Sabido es que personas tan altamente graduadas en la
Masonería y tan honradas en el mundo político y social,
como don Benicio Alamos González, don Juan de Dios Ar-
legui, el Almirapte Latorre, se han retirado de la Masone-
EL MISTERIO DE LA 1 MASONERíA 361

ría v manifestado con la piedad cristiana del último tiem-


po cÍe su vida el arrepentimiento de haber pertenecido a ella.
A esOS nombres hay que agregar también el nombre del
general del Canto, que acaba de bajar al sepulcro rodeado
de grand:es honor,es y elogios, quien también, después de ha-
ber sido propagandista y defensor entusiasta de la Masone-
ría, se había retirado de ella para dar públicamente ejem-
plos de la fe cristiana q).le lo consoló y fortaleció en el úl-
timo año de su vida.
Hay, pues, motivo para reflexionar seriamente: Cuando
se divisa lejos la muerte y se rinde tributo a las pasiones que
extravían el corazón, nO espanta la Masonería; pero cuando
viene la madurez del juicio y se siente cercano el fin de la
vida, entonces se busca en esa misma religión· que la Maso-
ntría enseña. a despreciar y perseguir, el asilo seguro,. el
consuelo y las luces que necesita el alma inmortal para no
lanzarse temerariamente a la región de la eternidad.

186. - ¡MISTERIO!

He aquí la· exclamación que brota de mis labios al con-


siderar la Masonería y su obra, y al pronunciar esa palabra
no le doy el sentido dogmático de "verdad revelada por Dios
que está sobre las fuerzas de nuestra rozón", sino el vul-
gar de secreto más o menos inexplicable, sobre todo para
el que no piensa mucho.
El apóstol San Pablo, en su carta segunda a los Tesa-
lonicenses, habla del anticristo, "el cual SE OPONDRÁ Y
ALZARÁ CONTRA TODO LO QUE SE DICE DIOS O SE
ADORA, hasta llegar a poner su asiento en el templo de Dios,
dando a entender que es Dios... El hecho es que ya se está
obrando el MISTERIO DE INIQUIDAD".
362 JosÉ MARÍA CARDENAL CARO R.

Ese inicuo~ dice Son PPablo, "que VENDRÁ CON EL PO-


DER DE SATANÁS, con toda suerte de milagros, de señales, y
de prodigios falsos y CON TODA SEDUCCióN INICUA pa-.
rOl aquellos que se perderán por no haber recibido y amado
lo verdad o fin de salvarse. Por eso Dios les enviará (o per-
mitirá que les vengo) el ARTIFICIO DEL ERROR, CON QUE
CREAN EN LA MENTIRA, de modo que se condenarán to-
dos los que no creyeron o lo verdad, sino que se complacieron
en lo moldad" (2 Tes., 11, 4 Y sigsL
En el Apocalipsis; nos pinto Son Juan aquello mujer
LLENA DE NOMBRES DE BLASFEMIA Y rodeado de todo ri-
queza, QUE TENiA ESCRITO EN 'SU FRENTE: MISTERIO,
la gran Babilonio MADRE DE LAS FORNICACIONES Y ABO-
MINACIONES <DE LA TIERRA Y EBRIA CON LA SANGRE
DE lOS SANTOS Y MÁRTIRES DE JESUCRISTO. Todo ese
misterio de lo bestia, y de lo mujer sentado so~re ello, y de
los reyes sus auxiliares;. tienen un solo consejo y PONEN A
DISPOSICióN DE LA BESTIA, DE SATANÁS, SU VIRTUD
Y PODER PARA PELEAR CON EL CORDERO JESUCRISTO.
él los vencerá, porque es el Rey de los reyes y e.1 Señor de los
que dominan" (Apoc. C., 17).
¿No es verdad que todo eso hace pensar "en la sociedad
enemiga de Cristo, que lleva en su frente el MISTERIO, en
su fin, en su doctrino y en sus obras, porque de todo hace
un secreto jurado? ¿No es verdad que su boca está llena de
blasfemia? ¿Y que su móvil es el odio o Jesucrist.!) y la gue-
rra a Dios mismo? ¡Misterio!
El espiritIsmo, ocultismo, teosofismo, le suministran los
[Link] o prodigios fa'lsos con que embauco o los incoutos
y curiosos.
¿Cómo es que eso asociación pudo prender en medio de
uno sociedad cristiano? ¿Cómo es que después que los Go-
biernos y pueblos hanvist.o sus frutos, lo han dejado existir,
EL MISTERIO DE LA MASONERÍA 363

Jo han ayudada y enaltecido? ¿Cómo es que hay tantos ca-


tólicos que a pesar de las prohibiciones de la Iglesia se han
dejado tomar por sus redes? ¿Cóm~ es que hay tantos maso-
nes que, conociendo haber sido atraídos mediante un engaño,
y otro engaño continúan, sin embargó, dejóndose engañar?
Una sola respuesta puedo dar a todas estas interroga-
ciones: ¡MISTERIO! Y lo que es más triste ¡MISTERIO DE
INIQUIDAD!

- .
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Colección
"OBRAS MAESTRAS DEL CATOLICISMO"
1-CONFESIONES, de San Agustín ............... $ 5.-
2-FLORECILLAS DE SAN FRANCISCO DE ASIS " 11.:>0
~ESUCRISTO SEGUN LOS EVANGELIOS, por
Cl. Fillion ..................................... " 6.--
9-EL ESpmITU DE SAN FRANCISCO DE SALES,
por Mons. Pedro Camus. Ene. ................. " 6.-
13----0BRAS ESCOGIDAS DE DON JUAN DONOSO
CORTES' ...... ................................. " 6 ...-
23----l\IEDITACIONES SOBRE EL EVANGELIO, por
,Bossuet ................................... En reedición
24¡5-EL PROTE~TANTISl\IO COl\IP ARADO CON EL
CATOLICISMO. por Jaime Balmes. 2 ts. C/uno.. " lUJO
26-HI~TOR.u. DE LAS VARIACIONES DE LAS
IGLESIAS PROTESTANTES, por Bossuet ...... ,,10.-
27-ANTOLOGIA, del Cardo J. E. Newman. EdiC. de
lujo $ 15.-; Cuerina $ 6.50; Rúst. ......... " ol.·-
28-0RACIONES FUNEBRES, ]Jor Bossuet ......... " s.--
Encuadernado $ 2.50 adicional
29j30-VIDA PUBLICA DE N. S. JESUCRISTO, por
Mons. A. Goodier (2 ts. de gran volumen). Obre.
completa. Tela $ 70.- Media Tela ............ ,,45.·--
Este' Ubro se terminó de imprimir el día 16 de no~
vi,emlbre de 1951, festividad de San. Erlmundo, en
los Talleres Gráficos "Pedro Goy'ena", Herrera 541,
Buenos Aires, Rep. Argentina. - 2204. paaaa - oaa

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. 
lOSE 
Ma. 
Card. 
CARO 
R . 
• 
Arzobispo de Santiago 
Primado (le Chile 
EL MISTERIO 
DE LA 
I!SONERIA
EL MISTERIO DE LA MASONERIA
JOS E MARIA CARO RODRIGUEZ 
Cardenal Arzobispo de Santiago de Chile 
EL 
MISTERIO 
DE LA 
MASONERIA 
Coleccion "Hoy" Nq 49 
E
INDICE 
Págs. 
Prólogo a la 2~ Edición ................................... '5 
Ohras y au tares de referencia .. '...........
OAPITULO III 
El fin de la lUasoneria 
18. Fin indicado por ella. -
19. Oonstrucción del templo 
de la naturaleza. -
20. ¿ Ou
PARTE SEGUNDA 
La sociedad esencialmente mendaz 
, 
CAPITULO PRIMERO 
La llIasonería y el Catolicismo 
44. Sinceridad persona
CAPITULO IV 
La -lIasonería y Sl~S ideales de libertad, igualdad 'y 
fraternidad. Nueva falsedad 
80. La libertad. masónica.
PARTE TERCERA 
Doctrinas de la Masonería 
CAPITULO. 'PRIMERO. 
Doctrinas filosóficas y ,sociales 
108. Materialismo y aJteÍsm
CAPITULO 
11 
Parentesco de la Masonería con el Judaísmo 
129. La Cábala y su división en ortodoxa y farisaica.'-
130. Relaci
CAPITULO III 
La Masonería de adopción y los Lobetones 
158. Logias femeninas o andróginas y Co-Masonería. -
159· 
Sus grados

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