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Contrato de Comodato: Definición y Obligaciones

El comodato es un contrato por el cual una parte llamada comodante entrega gratuitamente una cosa no fungible a otra parte llamada comodatario para que la use por un tiempo determinado, debiendo luego devolverla. El comodatario asume obligaciones como cuidar la cosa y devolverla, mientras que el comodante puede ser responsable por gastos extras o defectos ocultos de la cosa. El comodato tiene sus orígenes en el derecho romano como un préstamo entre amigos y vecinos.

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Contrato de Comodato: Definición y Obligaciones

El comodato es un contrato por el cual una parte llamada comodante entrega gratuitamente una cosa no fungible a otra parte llamada comodatario para que la use por un tiempo determinado, debiendo luego devolverla. El comodatario asume obligaciones como cuidar la cosa y devolverla, mientras que el comodante puede ser responsable por gastos extras o defectos ocultos de la cosa. El comodato tiene sus orígenes en el derecho romano como un préstamo entre amigos y vecinos.

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¿Qué es un contrato de comodato?

¿Qué es un contrato de comodato?

Un contrato de comodato, también llamado préstamo de uso, es aquel por el cual una persona
(comodante) entrega una cosa a otra persona (comodatario), para que la use por un tiempo, debiendo
devolverla.

¿Qué puedo dar en comodato?

Cualquier cosa de lícito comercio, ya sea un bien mueble o inmueble.

¿Debo pagar si recibo una cosa en comodato?

No. Los contratos de comodato suelen ser gratuitos, por lo que el comodatario no debe realizar pagos por
recibir la cosa dada en comodato. Sin embargo, debe cuidar de la cosa recibida, por lo que deberá
realizar los gastos necesarios para mantenerla en el mismo estado en el que le fue entregada.

¿Puedo vender o traspasar la cosa dada en comodato?

No. El contrato de comodato no traspasa la propiedad, por lo que no puede ceder ni traspasar la cosa. El
comodatario únicamente puede hacer uso de la cosa dada en comodato para el fin acordado por las partes
en el contrato.

¿Cuáles son las formalidades que debo cumplir?

Para que un contrato en comodato exista, no basta con firmarlo; es necesario que se haga la entrega de la
cosa dada en comodato.

Base legal: artículos 1.724 al 1.734 del Código Civil venezolano, publicado en la Gaceta Oficial Nº
2.990 Extraordinaria del 26 de Julio de 1982.

El comodato es un contrato que consiste en un préstamo de uso, mediante el cual


una de las partes deja a otra el uso y disfrute de algo no fungible, que será
devuelto en el momento que se hubiera estipulado en el acuerdo en cuestión.
El comodato es un contrato por el cual se entrega gratuitamente un bien no fungible para que

sea utilizado por un periodo de tiempo y después devolverlo.

¿Cómo se define el comodato?


Según el Diccionario del Español Jurídico, el comodato es un contrato o préstamo
de uso, por el que una de las partes (comodante), entrega a la
otra (comodatario) una cosa no fungible para que use de ella durante cierto
tiempo, transcurrido el cual habrá de devolverla.

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¿Dónde se regula el comodato?


El contrato de comodato aparece regulado en el Código Civil, Título X (del
préstamo), Capítulo I (del comodato), artículos 1741 a 1752.
El comodante conserva la propiedad de la cosa prestada. El comodatario adquiere
el uso de ella, pero no los frutos; si interviene algún emolumento que haya de
pagar el que adquiere el uso, la convención deja de ser comodato.

Artículo 1741 del Código Civil

¿En qué se diferencia el préstamo más


habitual del comodato?
La distinción entre estas dos figuras legales se encuentra descrita en el artículo
1740 del Código Civil:

Por el contrato de préstamo, una de las partes entrega a la otra, o alguna cosa no
fungible para que use de ella por cierto tiempo y se la devuelva, en cuyo caso se
llama comodato, o dinero u otra cosa fungible, con condición de devolver otro
tanto de la misma especie y calidad, en cuyo caso conserva simplemente el
nombre de préstamo.

El comodato es esencialmente gratuito.

El simple préstamo puede ser gratuito o con pacto de pagar interés.

Artículo 1740 del Código Civil

¿Cuáles son las principales características


del contrato de comodato?
El comodato es un contrato real (recae sobre una cosa), unilateral (el acuerdo
solo puede establecerse hacia una parte), gratuito (el comodante no recibe nada
a cambio), y de mera tenencia, pues el comodatario es consciente de que no le
pertenece aquello que le han prestado.
¿Qué obligaciones tiene el comodatario?
La persona que recibe prestado un objeto intangible quedará sujeto a los
siguientes deberes:

1. Tendrá que satisfacer los gastos ordinarios necesarios para el uso y


conservación de la cosa prestada (artículo 1743 del Código Civil).

2. Será responsable de la pérdida de la cosa (artículo 1744 del código Civil), aunque


ésta fuera por caso fortuito, en los casos enumerados a continuación:

o Si destinara el objeto a un uso diferente del debido.

o Si conservara la cosa en su poder más tiempo del establecido.

o Si el objeto fue entregado en tasación (artículo 1745 del Código Civil).

3. No estará obligado a pagar de los deterioros que aparezcan en la cosa por el


mero uso de la misma (artículo 1746 del Código Civil).

4. No podrá retener el objeto prestado hasta que el comodante le devuelva lo que


le debiera (artículo 1747 del Código Civil).

5. Todos los comodatarios a quienes se presta conjuntamente algo, habrán


de responder solidariamente (artículo 1748 del Código Civil).

¿Cuáles son las obligaciones del


comodante?
Las obligaciones que ha de cumplir todo comodante son:

 Solo podrá reclamar la cosa prestada cuando se haya concluido el uso para el


que se prestó. Si necesitara utilizarla urgentemente, lo que podrá reclamar
únicamente es su restitución (artículo 1749 del Código Civil).
 El comodante podrá, sin embargo, reclamar el objeto prestado si en el contrato
no se hubiera estipulado ni el uso, ni la duración del comodato (artículo 1750 del
Código Civil).

 Tendrá que pagar los gastos extraordinarios que surgieran a raíz del uso de la


cosa (artículo 1751 del Código Civil).

 El comodante deberá avisar de los vicios del objeto prestado (si los tuviera),


porque de lo contrario, responderá de todos los daños que sucedieran por esas
causas (artículo 1752 del Código Civil).

El comodato nace en el Derecho Romano como un contrato gratuito y de uso entre amigos y
conocidos, es decir, se entregaba la cosa en comodato y al vencimiento del termino se
devolvía la misma cosa era la obligación principal, esto dio pie a una serie de obligaciones
para ambas partes pero en principio solo para el comodatario quien tenia la cosa para su uso
debía cuidarla y protegerla como un buen padre de familia y restituirla al finalizar el convenio
pautado entre ambas partes.
Se debatía en que no solo era un contrato unilateral, únicamente obligaciones para el
comodatario sino que también podía darse obligaciones para el comodante, pasando hacer un
contrato bilateral ambas partes tienen obligaciones, como en caso de comodante seria
indemnizar los gastos extras en caso que el comodatario hubiere hecho a la cosa para
conservarla y mantenerla en el mejor estado.
El comodato se deriva entre sus caracteres que es un contrato real y nominado ya que se
perfecciona con la entrega de la cosa y esta reglamentada en el ordenamiento jurídico como
en el caso de nuestra legislación en el Código Civil Venezolano.

Antecedentes del Comodato.


El comodato es una figura que tiene sus orígenes en el Derecho Romano así como la mayoría
de los contratos que hoy nos rigen. En aquella época se conocía como préstamo de uso y se
daba específicamente entre amigos y vecinos de la ciudad, donde se entregaba una cosa no
consumible para que estos usaran de ella, a titulo gratuito, y con la principal obligación de
restituirla. Dicha devolución se realizaba luego de un plazo convenido entre las partes por ello
revestía carácter «intuito personae».
El comodato o préstamo de uso era definido como un contrato real, por medio del cual una
persona llamada comodante, entregaba gratuitamente a otra, llamada comodatario, una cosa
mueble o inmueble para que se sirviera de ella y se la devolviera en la época convenida.
Este contrato anteriormente no fue reconocido como tal sino hacia fines de la República, en
que el pretor concedió al comodante una acción contra el comodatario que se negaba a
devolver la cosa recibida, acción que bajo el Imperio se convierte en una actio in ius (es decir,
un acción fundada en el Derecho), al sancionar el comodato como contrato real; siendo la
denominación originaria de este contrato el de «utendum dare», nombre con el cual aparecía
en los edictos de los pretores republicanos, y es en el Edicto Perpetuo de Salvio Juliano
(jurisconsulto romano) donde se le designa con el nuevo nombre de «comodatum» (de
comodo datum).
En el Derecho Romano el comodatario tenía la obligación de utilizar la cosa y cuidar de ella
como un buen padre de familia, y de restituirla en la fecha pactada. Como se trataba de un
contrato esencialmente gratuito, ya que si no seria como un arrendamiento, el comodatario era
responsable de aquello que denominaban Culpa Levis in Abstracto, es decir, la culpa leve en
la conducta de un buen padre de familia. Cabe destacar que esta no era en dicha época la
única obligación nacida de este contrato, sino que además no debía usar el objeto dado en
comodato para un fin distinto al convenido entre las partes.
A pesar de todo esto, los juristas romanos consideraron que podían surgir para el comodante
ciertas obligaciones, en supuestos bien determinados; como era el caso de indemnizar al
comodatario por los gastos extraordinarios, pero indispensables para la conservación del
objeto, como por ejemplo, los honorarios del veterinario en caso de una enfermedad fortuita
de un animal dado en préstamo. Sin embargo los llamados gastos ordinarios siempre eran por
cuenta del comodatario.
Quien prestaba en el Derecho Romano, madera para algún fin temporal como por ejemplo
andamios, decoraciones de teatro, entre otros, sin haber fijado el término del comodato, y la
retiraba, contra la voluntad del comodatario en un momento inoportuno, era responsable de
los daños y perjuicios ocasionados. Así como respondía el comodante en el caso de que
hubiera ocultado defectos de la cosa objeto del contrato, por los cuales el comodatario hubiera
sufrido [Link] consecuencia de estas excepcionales obligaciones, el contrato era
considerado como «eventualmente bilateral» puesto que debido a ciertas circunstancias se
podían generar deberes para quien al momento de la celebración no los tenía.
Por ser un contrato de buena fe el mismo quedaba amparado en dos importantes acciones
como lo son la:

 Actio Commodati Directa: del comodante contra el comodatario, y;


 Actio Commodati Contraria: del comodatario contra el comodante: en el caso
excepcional de que el comodante tuviera que responder de gastos necesarios o de
daños y perjuicios causados por su dolo.

CONCEPTO DEL COMODATO.


Debemos mencionar luego de esta breve reseña histórica, que tanto el Código de Napoleón
como el Código Civil Chileno, acogieron, al comodato en su forma y esencia, tal cual como fue
regulado en el Derecho Romano, es por ello que resulta importante dar un paseo por la
historia de cada uno de los contratos que hoy nos rigen, puesto que muchos de ellos tienes su
origen en este antiguo pero importante derecho. Es por ello que nuestro Código Civil
Venezolano en su artículo 1724 establece que: «El comodato o préstamo de uso es un
contrato por el cual una de las partes entrega a la otra gratuitamente una cosa, para que se
sirva de ella, por tiempo o para uso determinado, con cargo de restituir la misma cosa».
Se puede observar a simple vista que no son muchas la diferencias que existen entre nuestro
comodato actual y el que existió en la época romana, por lo tanto debemos profundizar en
cada una de las características, elementos, acciones, requisitos, etc. que hicieron y hacen
posible la celebración de un contrato de Comodato.

Caracteres del Comodato


1. Es un contrato real: sólo se perfecciona con la entrega de la cosa.
2. Es un contrato gratuito: el comodante no recibe retribución alguna
3. En el derecho romano se consideraba unilateral, pero hay autores que dicen que es un
contrato bilateral, como por ejemplo Larenz o Toullier, porque ambas partes resultan
obligadas: el comodante a permitir el uso de la cosa por el tiempo pactado, y el
comodatario a cuidarla y devolverla en su momento.
4. Las cosas no fungibles pueden ser objeto del comodato, Los consumibles están
excluidos, a menos que se presten para un uso momentáneo que no exige consumo
(por ejemplo, para exhibición).
5. Es un contrato típico o nominado, puesto que se encuentra reglamentado en la ley.

Elementos esenciales a la
existencia y validez de los
contratos en el comodato.
[Link] Consentimiento: es decir, la manifestación del deseo de celebrar el contrato
correspondiente, ya sea de manera expresa o tácita.
En otras palabras, se requiere que el consentimiento manifestado por las partes, sea válido y
eficaz. Y es que, luego que el contrato nace, se verifica que el contrato existe por reunir sus
elementos esenciales de existencia; hay que revisar si el mismo produce plenos efectos
jurídicos válidos u oponibles entre las partes. Esto se logra, al constatar: La no presencia de
vicios del consentimiento.
2. El Objeto: puede darse en comodato cualquier cosa mueble e inmueble, el objeto de este
contrato lo constituyen los bienes no fungibles que son aquéllos que no pueden ser sustituidos
por otros de la misma especie, calidad y cantidad. El Objeto del contrato u obligación, atañe a
las prestaciones recíprocas o correlativas, que cada una de las partes asume en un contrato.
3. Capacidad: La capacidad no es un elemento del contrato, sino un presupuesto de validez
del consentimiento. La capacidad es la aptitud para adquirir derechos y contraer obligaciones.
Hay dos tipos de capacidad: jurídica o de derecho y de obrar o de hecho.

 La jurídica es la aptitud para ser titular de un derecho,


 La de obrar es la aptitud de las personas para actuar por sí mismas en la vida civil.-

En principio el comodato es un acto de simple administración para ambas partes, salvo casos
excepcionales. Sin embargo, parte de la doctrinase muestra mas inclinada a calificar al
comodato como acto de disposición para el comodante, en todo caso, establecido que el
comodato de que se trata constituya un acto de simple administración o de un acto de
disposición. El comodato se considerará nulo, si el comodante es incapaz. Puede exigir al
comodatario la restitución de la cosa antes del tiempo convenido. El comodatario capaz no
puede oponerle la nulidad al comodante capaz o incapaz. Si el comodatario incapaz fuese
menor impúber su incapacidad no lo autoriza para anular el contrato.
Artículo 1.143.- Pueden contratar todas las personas que no estuvieren declaradas incapaces
por la Ley.
Artículo 1.144.- Son incapaces para contratar en los casos expresados por la Ley: los
menores, los entredichos, los inhabilitados y cualquiera otra persona a quien la Ley le niegue
la facultad de celebrar determinados contratos.
No tienen capacidad para adquirir bienes inmuebles los institutos llamados de manos muertas,
o sea los que por las leyes o reglamentos de su constitución no pueden enajenarlos.
Artículo 1.145.- La persona capaz de obligarse no puede oponer la incapacidad del menor,
del entredicho, ni del inhabilitado con quien ha contratado.
La incapacidad que se deriva de la interdicción por causa de condenación penal, puede
oponerse por todos aquellos a quienes interese.
Los incapaces por incapacidad absoluta (menores impúberes, dementes y sordomudos que
no saben darse a entender por escrito); los incapaces por incapacidad relativa, en los casos
que le es expresamente prohibido; los religiosos profesos y los comerciantes fallidos.
4. Causa: Es la razón subjetiva o el motivo imperante del contrato. Este motivo debe ser el
mismo en cada contratante. Aparece en cada negocio jurídico como subjetiva, concreta y
variable.
Subjetiva: Porque se relaciona con la finalidad que lleva a las partes a contratar.
Concreta: Porque se refiere a un negocio en particular y
Variable: Porque el motivo que ha llevado a la contratación a las partes, es distinto en cada
contrato.-
El motivo determinante para contratar debe ser lícito, no debe contrariar la ley, ni afectar el
orden público ni las buenas costumbres. Este requisito de licitud es esencial.

Efectos del comodato.


Obligaciones del comodatario
Obligación de cuidar la cosa dada en préstamo; el articulo 1726 nos dice «el comodatario
debe cuidar la cosa dada en préstamo como un buen padre de familia, y no debe servirse de
ella sino para el uso determinado por la convención, o, a falta de ésta, por la naturaleza de la
cosa y la costumbre del lugar, so pena de daños y perjuicios. «
A lo que deducimos que el cuidar la cosa viene a derivarse la obligación de restituir la cosa, a
lo que el obligado debe velar porque la cosa se mantenga en buenas condiciones tal cual
como un padre de familia cuida a sus hijos, y no debe utilizarla indebidamente solo como
quedaron pautado en el contrato o en caso que no este convenido por su naturaleza o por los
hábitos comunes.
Obligación de restituir la cosa dada en préstamo; nos expresa el articulo 1290 CC «no puede
obligarse al acreedor a recibir una cosa distinta de la que se le debe, aunque el valor de la
cosa ofrecida sea igual o aun superior al de aquella».

 La obligación se deduce que se debe restituir tal cual la cosa dada en préstamo, de
modo que no se puede constreñir al comodante a recibir una cosa distinta de la debida,
aunque el valor de la cosa ofrecida sea igual o superior a ella.
 El comodatario debe restituir la cosa en el estado que se encontraba cuando la recibió,
si la cosa sufre posteriormente algún deterioro se distingue varios casos:

Articulo 1728 CC «si la cosa se deteriora únicamente por efecto del uso para el cual se dio en
préstamo y sin culpa del comodatario este no responde del deterioro».
Si la cosa se deterioro solo por el efecto del uso para el cual se la dio en préstamo y sin culpa
del comodatario, éste no responde del deterioro, con la advertencia de que hay culpa del
comodatario por el simple hecho de encontrarse en mora de restituir.
Si el deterioro proviene de un uso (aun siendo el normal uso) distinto del que podía darle el
comodatario, hay culpa de éste y por ende debe responder por los daños y perjuicios.
En los demás casos se aplicara el derecho común.
La restitución de la cosa debe hacerse en el lugar donde se encontraba la cosa en el
momento de la celebración del contrato, si éste no señala otro lugar así lo expresa en articulo
1295 CC «el pago debe hacerse en el lugar fijado por el contrato. Si no se ha fijado el lugar, y
se trata de cosa cierta y determinada, el pago debe hacerse en el lugar donde se encontraba
la cosa que forma su objeto, en la época del contrato. Fuera de estos dos casos, el pago debe
hacerse en el domicilio del deudor, salvo lo que se establece en el articulo 1528.»

En cuanto al momento de la restitución se derivan


ciertas normas:
 Si se convino en un término para la restitución, ésta debe efectuarse al vencimiento de
este. El articulo 1731 CC encabezado «el comodatario está obligado a restituir la cosa
prestada a la expiración del término convenido».
 Si no se convino ningún termino, la restitución debe efectuarse cuando el comodatario
se haya servido de la cosa conforme a la convención, el mismo articulo en su
encabezado en la segunda disposición «si no ha sido convenido ningún termino, debe
restituir la cosa al haberse servido de ella conforme a la convención». También se puede
dar el caso pero es necesario el requerimiento del comodante cuando después de haber
transcurrido un lapso conveniente dentro del cual puede presumirse que el comodatario
ha hecho uso de la cosa, el comodante exija la restitución así el mismo articulo en la
tercera disposición nos dice «el comodante puede igualmente exigir la restitución de la
cosa cuando haya transcurrido un lapso conveniente dentro del cual pueda presumirse
que el comodatario ha hecho uso de la cosa».
 Si no se convino ningún termino ni puede fijárselo de acuerdo con el objeto del
comodato, el comodante puede exigir en cualquier momento la restitución de la cosa así
nos sigue diciendo el mismo articulo 1731 en su único aparte «cuando la duración del
comodato haya sido fijada y no pueda serlo según su objeto, el comodante puede exigir
en cualquier momento la restitución de la cosa».

 En todo caso aun antes del vencimiento del termino convenido o de la cesación de la
necesidad del comodatario, el comodante puede exigir la restitución de la cosa dada en
préstamo si le sobreviniere una necesidad urgente e imprevista de servirse de la cosa
así el articulo 1732 expresa «si antes del termino convenido o antes de que haya cesado
la necesidad del comodatario, sobreviniere al comodante una necesidad urgente e
imprevista de servirse de la cosa, podrá obligar al comodatario a restituirla».

Riesgos en el comodato
Los riesgos de la cosa dada en comodato junto con el derecho común están bajo el riesgo del
comodante, ya que se trata de un contrato unilateral no traslativo del propiedad u otro derecho
real, sin embargo dado el carácter gratuito del comodato la ley pone a cargo del comodatario
la perdida de la cosa por caso fortuito en los siguientes casos (artículo 1727 CC):

 Cuando ha usado de la cosa indebidamente o ha demorado su restitución, a menos que


aparezca o se pruebe que el deterioro o perdida por el caso fortuito habrían sobrevenido
igualmente sin el uso ilegitimo o la mora, en el ordinal uno del articulo 1727 CC «cuando
ha usado de la cosa indebidamente, o ha demorado de su restitución, a menos que
aparezca o se pruebe que el deterioro o perdida por el caso fortuito habrían sobrevenido
igualmente sin el uso ilegitimo o la mora».

 Cuando la cosa prestada perece por caso fortuito y el comodatario hubiere podido evitar
la perdida usando una cosa propia en vez de aquella en el ordinal segundo del mismo
articulo nos expresa «cuando la cosa prestada perece por caso fortuito y el comodatario
hubiere podido evitar la perdida usando una cosa propia en vez de aquella».

 Cuando en la alternativa de salvar de un accidente la cosa prestada o la suya, el


comodatario ha preferido deliberadamente la suya; para algunos autores consideran que
en este caso y en el anterior la ley aplica el derecho común porque estiman que a su vez
el comodatario está obligado a evitar el perecimiento de la cosa recibida en préstamo,
incluso a costa del sacrificio de la suya propia, el ordinal tercero expresa «cuando en la
alternativa de salvar de un accidente la cosa prestada o la suya, ha preferido
deliberadamente la suya».

 Cuando el comodatario expresamente se ha hecho responsable de casos fortuitos, lo


que en realidad no es una peculiaridad del comodato, ya que en todos los contratos es
valido el pacto de asunción de riesgos, es decir el pacto en virtud del cual la parte que
de acuerdo con la ley no tiene a su cargo los riesgos se obliga a correr con ellos. Así nos
hable el ordinal cuarto «cuando expresamente se ha hecho responsable de casos
fortuitos».

 Cuando la cosa se hubiere estimado al tiempo del préstamo, aunque la perdida ocurra
por caso fortuito, siempre que no hubiere pacto en contrario, así pues la ley presume
que salvo pacto en contrario, la estimación del valor de la cosa al tiempo del préstamo
implica la asunción de riesgos por parte del comodatario, en cuanto el ordinal quinto
«cuando la cosa se hubiese estimado al tiempo del préstamo, aunque la perdida
acaezca por caso fortuito, ésta será de cuenta del comodatario, si no hubiese pactado
en contrario».

 Solidaridad entre comodatarios, si se da el caso de dos o más comodatarios, su


responsabilidad es solidaria frente al comodante, tanto si esa responsabilidad deriva del
incumplimiento o retardo culpable, como si deriva de la carga de los riesgos así nos dice
el articulo 1730 CC «si son dos o más los comodatarios es solidaria su responsabilidad
para con el comodante».

Obligaciones del comodante


El comodante a nada se obliga por el solo hecho de la celebración del contrato, en particular
debe destacarse que a diferencia del arrendador no esta obligado a hacer gozar de la cosa al
comodatario, sin embargo hechos posteriores a la celebración del comodato pueden crear al
comodante las siguientes obligaciones:

 Obligación de reembolsar ciertos gastos; el comodante debe reembolsar al comodatario


los gastos que éste hiciere durante el préstamo para la conservación de la cosa, siempre
que el gasto sea extraordinario, necesario y tan urgente que no haya podido el
comodatario prevenir de él al comodante antes de efectuarlo, así lo expresa el articulo
1733 CC Responsabilidad por vicios de la cosa; el comodante que conociendo los vicios
de la cosa dada en préstamo, no previno de ellos al comodatario, responderá a éste de
los daños que por aquella causa hubiese sufrido así se encuentra tipificado en el articulo
1734 CC.

Diferencias del comodato con


otras instituciones
jurídicas.
comodato y arrendamiento:
El arrendamiento es un contrato por medio del cual una persona llamada arrendador transfiere
la propiedad de una cosa a una persona denominada arrendatario quien se sirve de ella y
paga el precio. Este difiere del comodato en tres aspectos fundamentales:

1. El arrendamiento es un contrato consensual se perfecciona con el consentimiento de las


partes, mientras que el comodato es un contrato real se perfecciona con la entrega de la
cosa.
2. El arrendamiento es un contrato oneroso, es decir, es susceptible de pago, mientras que
el comodato es esencialmente gratuito.
3. En el arrendamiento el arrendador asume una obligación de hacer gozar de la cosa al
arrendatario, obligación que no asume el comodante.

Comodato y mutuo:
1. la diferencia fundamental entre ambos es que en el comodato se restituye la misma
cosa; mientras que en el mutuo se restituyen cosas de la misma calidad y cantidad, por
lo tanto se entiende que el comodato carece del efecto traslativo que tiene el mutuo.
2. el comodato se aplica sobre cosas no fungibles, es decir sobre aquellas que no pueden
ser sustituidas, el mutuo se aplica a cosas fungibles, aquellas que si pueden ser
restituidas.
3. el comodato es esencialmente gratuito, mientras que el mutuo es solo gratuito por su
naturaleza.

Comodato y depósito:
1. en el comodato el comodatario (quien se sirve de la cosa) tiene derecho a usarla,
mientras que en el depósito el depositario no usa la cosa, solo la guarda hasta restituirla.
2. el comodato se hace en interés del comodatario, en el depósito, este se hace por lo
general a favor de quien la entrega.
3. el comodato es gratuito, mientras que el depósito, no siempre es gratuito.

Comodato y usufructo, uso y habitación:


El comodato difiere de estos en 2 aspectos:

1. presupone la entrega de la cosa para el perfeccionamiento del contrato


2. no confiere al comodatario ningún derecho real sobre la cosa dada en préstamo.

El Comodato
Comodato

 El comodato es un contrato por el cual una parte entrega a la otra gratuitamente una
especie, mueble o bien raíz, para que haga uso de ella, con cargo de restituir la misma
especie después de terminado el uso.

  Naturaleza jurídica 

 El comodato (de commodum, provecho) es el contrato por el cual una de las partes
(comodante) entrega (generalmente de manera gratuita) a la otra (comodatario) una cosa no
fungible para que use de ella por cierto tiempo, y se la devuelva (art. 1.740 del Código civil
español, en adelante CC). El CC lo incluye dentro del préstamo. «El comodante conserva la
propiedad de la cosa» art. 1.741 CC, por lo que no es traslativo del dominio, sólo se entrega
la «tenencia».

  Características del Contrato de Comodato


 Es un contrato típico o nominado, puesto que se encuentra reglamentado en la ley.

 Es un contrato sinalagmatico imperfecto, ya que en un principio solo se obliga el


comodante a entregar el bien, posteriormente, es el comodatario el que se obliga a
restituirlo.

 Es un contrato esencialmente gratuito, El CC reconoce su índole gratuita en el párrafo


segundo del artículo 1.740 y en el 1.741; según este último, «si interviene algún
emolumento que haya de pagar el que adquiere el uso, la convención deja de ser comodato»
(sería arrendamiento de cosa). En el derecho argentino se admite el comodato oneroso.

 Es un contrato real, ya que para su perfeccionamiento se requiere la entrega de la cosa.

  Elementos

 Sobre los elementos personales (comodante y comodatario)y de su capacidad, naturaleza


del objeto y la forma del contrato lo estudiaremos a continuació[Link] cuanto a su
perfeccionamiento:

 El contrato nace con la entrega de la cosa. En el derecho argentino, con la firma del
contrato (si es que se efectua por escrito).

 En cuanto a su contenido:

 Es generalmente gratuito y con facultad de usarla en favor del comodatario.

 El comodatario debe devolver la misma cosa en el mismo estado en que fue recibida.

  Comparación con otros contratos

 Comodato y arrendamiento: ambos tienen por objeto el uso de cosas no fungibles. La


diferencia es que el contrato de arrendamiento o locación no es real. Hay contrato de
arrendamiento con todos sus efectos desde que se celebra, aún cuando no se entregue el
bien.

 Comodato y usufructo: en ambos no se puede alterar la sustancia del objeto del contrato.
Pero en el usufructo la persona que recibe la cosa tiene derecho de propiedad sobre los
frutos, en el comodato no.

 Comodato y préstamo : Las notas diferenciales entre comodato y mutuo o préstamo de


consumo son:
 a) Por sus caracteres, se diferencian en que el comodato es esencialmente gratuito;
mientras que el préstamo, aunque naturalmente es también gratuito, admite el pacto de
pagar interés (arts. 1.740, párrafos 2.» y 3.», y 1.755 CC).

 b) Por razón del objeto se distinguen el préstamo y el comodato en recaer aquél sobre
dinero o cosas fungibles, y éste sobre cosas no fungibles. Así resulta del artículo 1.740.

 c) Por su finalidad, la del mutuo o préstamo es transferir la propiedad, mientras que la del
comodato es simplemente transferir el uso de la cosa.

 d) Por sus efectos, el mutuo o préstamo produce la obligación de restituir otro tanto de la
misma especie y calidad; el comodato, la de restituir la cosa misma que fue entregada.

 e) Por la extinción, en el préstamo no puede reclamarse la devolución antes del tiempo
convenido, mientras que en el comodato puede reclamarse, antes, en el caso especial del
artículo 1.749 que luego estudiaremos.

 Comodato y donación: El contrato de donación es consensual y queda perfeccionado por el


simple consentimiento y la cosa es transferida del donante al donatario. El comodato se
cumple con la entrega de la cosa y la transferencia no existe; sólo el comodante permite el
uso gratuito de la cosa entregada.

  La promesa del comodato

 En el CC español nada se regula, a diferencia del art. 2256} del Código mexicano, por
ejemplo, que determina: la promesa de hacer un empréstito de uso no da acción alguna
contra el prominente. Pero la doctrina admite esta solución de falta de acción al tratarse de
un contrato real y gratuito. Sin embargo, esto no implica que por vía de otras normas no se
atiendan situaciones específicas como obligación precontractual; por ejemplo, si el futuro
comodatario hiciere gastos o inversiones sobre la cosa, tendrá derecho a recuperarla por vía
de enriquecimiento sin causa, si luego no se entrega sin justificación razonable.

  Quiénes pueden ser comodantes

 No sólo el propietario, sino también el usufructuario y el arrendatario pueden constituirlo,


e incluso -dice CASTÁN, es válido entre las partes el préstamo de cosa ajena, siquiera no
pueda éste modificar en nada la situación del propietario de la cosa, en el supuesto de que
quiera reivindicarla.

  Capacidad

 No se requiere capacidad especial para celebrar este contrato, basta la capacidad general
para contratar. No transmitiéndose por el comodato la propiedad, sino el uso de la cosa,
toda persona que tenga un mínimo de derechos sobre ella pueda cederla en comodato,
siempre que esos derechos no sean personalísimos como los de un usuario o habitacionista
(art. 525 CC).

  Objeto

 El objeto del comodato ha de ser, según el CC, una cosa no fungible (art. 1.740); pero las
cosas consumibles serán materia apta para este contrato, siempre que se presten para un uso
tal que no implique consumición de las mismas ad pompam vel ostentationem La llamada
«fabricación en serie» ha generado un nuevo tipo de fungibilidad. Así, si el objeto es una
cosa fabricada en serie, es posible la devolución de «otra cosa idéntica», y podría existir
una nueva forma de comodato. Aunque el concepto de comodato deja bien claro que es el
préstamo de una cosa, se cuestiona si es posible prestar los derechos. Hay autores que lo
afirman. En algunos casos es posible, como por ejemplo la entrada a un teatro, el billete de
un viaje, etc.

  Forma y prueba

 En cuanto a la forma de celebración, la única exigencia que se impone, por su carácter real,
es la de la entrega de la cosa al comodatario. En cuanto a la prueba de si la entrega de
posesión fue gratuita, precario en caso de inmueble, u onerosa arrendamiento se estará a las
reglas generales de los contratos, teniendo en cuenta la jurisprudencia de que se presume el
carácter oneroso de la entrega de un inmueble por su larga duración y falta de justificación
por no tratarse de personas con íntimos o familiares relaciones

  Obligaciones del comodatario

 El Código español establece que el comodante conserva la propiedad de la cosa y, en


consecuencia, el comodatario adquiere única y exclusivamente el simple uso de la cosa
prestada durante un determinado período de tiempo (art. 1.741). En el caso de que la cosa
prestada produzca frutos: «El comodatario adquiere el uso de ella (de la cosa), pero no los
frutos» dice el artículo 1.741 del CC, entienden algunos autores que esta norma se refiere a
que el comodatario no adquiere la propiedad de los frutos, siendo permisible, sin embargo,
que los utilice, al igual que la cosa matriz. Son sus obligaciones:

 1.ª La de restitución. El comodatario debe devolver la cosa al concluir el uso para el que se
le prestó o una vez transcurrido el plazo pactado, si bien en caso de urgente necesidad de
ella, el comodante podrá reclamarla antes y el comodatario está obligado a restituirla (art.
1.749 CC).

2.ªSatisfacer los gastos ordinarios que sean de necesidad para el uso y conservación de la
cosa prestada (art. 1.743 CC).
3.ª Utilizar la cosa, de conformidad con la propia naturaleza de ésta, para el uso para que se
le prestó (art. 1.744 CC).

4.ª Según el artículo 1.094 CC, «el obligado a dar alguna cosa lo está también a conservarla
con la diligencia propia de un buen padre de familia».

5.ª No tiene derecho de retención alguno sobre ella «a pretexto de lo que el comodante le
deba, aunque sea. por razón de expensas» (art. 1.747 CC).

6.ª Responde no sólo en caso de culpa de la pérdida o deterioro, sino también por caso
fortuito en los dos casos siguientes: 1.º Cuándo el comodatario destina la cosa a un uso
distinto de aquel para que se prestó, o la conserva en su poder por más tiempo del
convenido (art. 1.744 CC). 2.º Cuando la cosa prestada se entregó con tasación, en cuyo
caso responde el comodatario del precio (ya que se supone que la estimación se hizo con el
propósito de poner los riesgos de la cosa a cargo del prestatario), a no haber pacto en que
expresamente se le exima de responsabilidad (artículo 1.745). Además «todos los
comodatarios a quienes se presta conjuntamente una cosa responden solidariamente de
ella» (art. 1.748).

  Obligaciones del comodante

 Siendo contrato unilateral sus obligaciones tienen carácter eventual o accidental, y nacen
de principios de justicia. Son tales obligaciones, según nuestro Código español:

 Abonar los gastos extraordinarios causados durante el contrato para la conservación de la


cosa prestada, siempre que el comodatario lo ponga en su conocimiento antes de hacerlos,
salvo cuando fueren tan urgentes que no pueda esperarse el resultado del aviso sin peligro
(art. 1.751 CC).

 Responder de los daños que hubiere sufrido el comodatario por los vicios de la cosa
prestada que el comodante conociere y no hubiere hecho saber a aquél (art. 1.752 CC).
Responde sólo de los vicios que conoce, y no de todos, como en la venta y el
arrendamiento, porque estos contratos son onerosos, y el comodato es gratuito para el
comodatario.

  Extinción del comodato

  Cesación del comodato

 El artículo 1.750 CC establece que «si no se pactó la duración del comodato ni el uso a que
había de destinarse la cosa prestada, y éste no resulta determinado por la costumbre de la
tierra, puede el comodante reclamarla a su voluntad», al tiempo que dispone que, «en caso
de duda, incumbe la prueba (de tales extremos) al comodatario». Opina CASTÁN que la
expresión «uso a que había de destinarse la cosa» debe ser entendida en términos
temporales; por consiguiente, más que por referencia a la posible utilización de la cosa
conforme a su naturaleza o, por el contrario, a un uso de carácter secundario o alternativo.
Por ejemplo, si el dueño de un cuadro lo presta a quien lo pintó para una exposición
monográfica, debe entenderse que la reclamación por el comodante no debe realizarse hasta
que dicha exposición sea clausurada. Así se deduce, en efecto, del artículo 1.749: «el
comodante no puede reclamar la cosa prestada sino después de concluido el uso para que la
prestó. Sin embargo, si antes de estos plazos tuviere el comodante urgente necesidad de
ella, podrá reclamar la restitución». La refe¬rencia a «estos plazos» sólo puede conectarse
con el «uso para el que la prestó» (libro para preparar un examen; chaqué para la boda de tu
primo, etc.).

  Casos más usuales 

 Pérdida de la cosa:(con independencia de quién haya de soportar la responsabilidad por


dicha pérdida).

 Voluntad unilateral del comodante y del comodatario: Por reclamar fundadamente el


comodante la restitución de la cosa objeto de préstamo, ora por tener necesidad urgente de
ella (art. 1.749 CC), ora por haber quedado indeterminado el plazo de duración de contrato
(art. 1.750 CC: «puede el comodante reclamarla a su voluntad»).

 Transcurso del plazo: es la principal causa de conclusión del contrato. El art. 2271 dice que
«cesa el comodato por concluir el tiempo del contrato, o por haberse terminado el servicio
para el cual la cosa fue prestada».

 Supuesta falta de plazo: si no hay una fecha indicada de la devolución de la cosa, el


comodante puede pedir la devolución de ésta cuando él quiera. En éste caso, el comodato se
denomina precario.

 Muerte del comodatario: en el caso de que el préstamo se haya hecho en contemplación a


la persona de aquél. En otro caso, las obligaciones y derechos que nacen del comodato
pasan a los herederos de ambos contrayentes (artículo 1.742).

  Aplicación en materia comercial

 No existen dentro del Código de Comercio disposiciones referidas al contrato de


comodato. El uso del comodato de bienes muebles es frecuente y de empleo generalizado.
Un ejemplo diario es la venta de productos envasados cuyo envase debe devolverse. En este
caso estaríamos frente a dos contratos diferentes: por un lado la venta del producto, y por el
otro el comodato (también llamado préstamo de uso) respecto del envase que debe ser
devuelto o reintegrado al comerciante.

 Acciones que nacen del contrato de comodato


 Acción para obtener la devolución de la cosa dada en comodato

Acción ante el uso indebido de la cosa, de devolución y daños y perjuicios

Acción de daños y perjuicios por deterioro o pérdida de la cosa imputable al comodatario

Acción de reivindicación contra el tercer adquiriente de la cosa

Acción contra los herederos del comodatario que de buena fe vendieron la cosa para
obtener su valor.

Acción contra los herederos que de mala fe vendieron la cosa para obtener el valor actual
de ella y los perjuicios

Acción de daños y perjuicios causados por los vicios ocultos de la cosa.

Accion dada en equivalencia

El comodato
Partes: 1, 2

1. Comodato
2. La prenda
3. Generalidades y clasificación
4. Comodatos de cosa ajena
5. Derecho de retención
6. Comodato precario
7. Base legal en el código civil venezolano
COMODATO
El comodato es un contrato por el cual una parte entrega
a la otra gratuitamente una especie, mueble o bien raíz,
para que haga uso de ella, con cargo de restituir la misma
especie después de terminado el uso.

También se puede definir el comodato como: aquel


contrato gratuito por el que una de las partes entrega a la otra
una cosa no fungible para que se use de ella por cierto tiempo y
se la devuelva.

Historia del Comodato


Históricamente ya era conocido en el Derecho
romano, donde estaba agrupado con el mutuo dentro de los
contratos reales. Pero los efectos que se derivaban no eran los
mismos, según que el contrato consistiese en entregar
cosas fungibles o de específica individualidad. El mutuo
se circunscribía a dinero o cosas fungibles y el comodato
a cosas no fungibles.

En cuanto a sus caracteres, el comodato es un contrato


principal, real se perfecciona con la entrega de la cosa, si bien
nace por el consentimiento, como afirman algunos autores,
esencialmente gratuito, unilateral imperfecto (sólo hay
obligaciones para el comodatario, pero en algunos casos
también puede quedar obligado el comodante) y temporal,
dado su carácter gratuito y traslativo de uso y
disfrute.

En cuanto a los elementos personales, son dos, el


comodante y el comodatario. Basta tener capacidad para contratar,
ya que no se consiente ninguna enajenación de la cosa. No
es necesario que el comodante sea propietario de la cosa,
bastando que su derecho permita la cesión del uso de la
misma; así puede dar en comodato el usufructuario, el
arrendatario, e incluso sería eficaz el comodato de cosa
ajena, toda vez que no se impide en absoluto la
reclamación del propietario. Por tanto, no parece posible
que se pueda celebrar este contrato cuando la tenencia de la cosa
deriva de un derecho personalísimo e intransmisible como
el uso o la habitación.

Respecto a los elementos reales, el objeto del contrato


debe ser una cosa no fungible, si bien lo podrá ser
también una cosa fungible siempre que su uso no implique
una destrucción de la misma.

Por otro lado, y sin perjuicio de la entrega de la cosa


dado el carácter del contrato no se requiere ningún
requisito especial de forma (a salvo las reglas
generales).

En cuanto a su contenido, cabe distinguir:


a) Comodatario. Puede usar de la cosa prestada pero sin
percibir los frutos. Está obligado a conservar la cosa con
la diligencia de un buen padre de familia y por tanto a
satisfacer los gastos necesarios para su uso. Así mismo,
al suponer este contrato un uso gratuito, debe devolver la cosa
prestada a la terminación del mismo sin que la pueda
retener en su poder a pretexto de lo que le deba el comodante
aunque sea por razón de expensas.

El comodatario no responde de los deterioros derivados


del uso de la cosa, siempre que no medie culpa, pero responde del
caso fortuito cuando destina la cosa a un uso distinto de aquel
para que se prestó o la conserva en su poder por
más tiempo del convenido y cuando se pierda, siempre que
se hubiera tasado, en cuyo caso se entregará el valor
salvo pacto en contrario.

Por último, y como excepción a la regla


general, en el caso de ser varios comodatarios, la
responsabilidad es solidaria.

b) Comodante. Conserva la propiedad de la cosa prestada,


pudiendo ejercitar la acción reivindicatoria, sin
perjuicio de la personal derivada del contrato. Puede recuperar
la cosa en caso de urgencia antes de la conclusión del uso
para el que se prestó, y si no se hubiese fijado, ni se
derivase de la costumbre de la tierra, ni señalado tiempo,
la puede reclamar a su voluntad, siendo la prueba en caso de duda
del comodatario.

Debe abonar los gastos extraordinarios, siempre que el


comodatario le hubiese comunicado la necesidad y salvo caso de
urgencia. Responde también de los daños que los
vicios de la cosa prestada le causen al comodatario, siempre que
aquél los conociese y no se los hubiese
comunicado.

El comodato se extingue por el transcurso del tiempo,


conclusión del uso pactado o derivado de la costumbre de
la tierra (sin perjuicio de lo ya señalado), por
perecimiento de la cosa o por muerte del comodatario siempre que
el contrato se haya celebrado en consideración a su
persona, pues si no es así, las obligaciones y derechos
que de aquél derivan pasan a los herederos de uno y
otro.
Es de destacar en último lugar, la escasa
relevancia práctica y económica que tiene este
contrato en los tiempos modernos, donde los sentimientos que lo
fundamentaban, de carácter altruista, se puede decir que
prácticamente han disminuido en tal proporción que
hacen inoperante la figura.

LA PRENDA.
Derecho real de garantía consistente en la
transmisión de la posesión de la cosa al acreedor o
un tercero, para garantizar el cumplimiento de una
obligación.

Historia y Evolución del
Comodato y Prenda

Desde el Derecho Romano es conocida la figura del


préstamo de uso, Surgía cuando entre amigos o
vecinos se entregaba una cosa no consumible para que usaran de
ella, a título gratuito, con la obligación de
restituirla. Revestía el carácter "intuitu
personae".

Este era un préstamo de uso, un contrato por el


cual una persona, comodante, entregaba a otra persona, el
comodatario, un bien especifico que éste podía
utilizar y que tenía que devolver a aquél,
después de un plazo convenido. Normalmente, tenía
por objeto un bien especifico, aunque a veces podían –
aparentemente – figurar bienes genéricos como objetos del
comodato, cuando se pide al vecino que preste una bolsa con
monedas de oro ad pompam vel ostentationem; sin embargo,
en este caso, las monedas de oro no se prestan como bienes
genéricos, sino como un conjunto
específico.

En el derecho preclásico, el comodato


podía tomar la forma de una enajenación "por un
centavo", combinada con la cláusula de que el comprador
volvería a vender, en una fecha determinada, el objeto al
vendedor, también por un centavo. Pero, a fines de la
época republicana, esta complicación ya no se
consideraba necesaria, y la simple entrega del objeto con la
declaración, hecha ante testigos, de que se lo
devolvería en una fecha determinada, era suficiente para
que los derechos del comodante estuvieran
garantizados.
El comodatario no tenía el jus abutendi.
Por tanto, no necesitaba recibir la propiedad del objeto; y en
consecuencia, el comodante no tenía que ser, forzosamente,
el propietario de este objeto.

El comodatario tenía la obligación de


utilizar el objeto como un buen padre de familia, y de
restituirlo en la fecha convenida. Como se trataba de un contrato
esencialmente gratuito si no, sería considerado como un
arrendamiento en el que el comodatario tenía todo el
beneficio, éste era responsable de la culpa
levís in abstracto, es decir, de lo que se
consideraría como una culpa leve en la conducta de un buen
padre de familia. Además, no debía utilizar el
objeto para un fin distinto del convenido.

Respondía de una debida "custodia", un concepto


que en tiempos de Gayo implica la responsabilidad por robo
(Gayo,III 206), pero no por otras formas de fuerza mayor.
Más tarde el derecho romano excluye toda responsabilidad
que no fuera por dolo y culpa grave o leve, haciéndose
también al comodatario responsable por fuerza mayor en
caso de haber incurrido en mora (y aun en este supuesto, el
comodatario podía liberarse, comprobando que la fuerza
mayor también hubiera alcanzado el objeto en poder del
comodante). Además, el comodatario siempre podía
aceptar por pacto especial la responsabilidad por fuerza mayor, y
"si se dio la cosa valuada, el comodatario se hacía
responsable de todo el riesgo", ya que tal avalúo se
consideraba un pacto tácito en este sentido,
disposición que ha reproducido el derecho
actual.

Podían surgir también para el comodante


deberes de este contrato; era obligación suya indemnizar
al comodatario por los gastos extraordinarios, pero
indispensables, para la conservación del objeto, como por
ejemplo, los honorarios del veterinario en caso de una enfermedad
fortuita de un animal prestado. En cambio, los gastos ordinarios
eran por cuenta del comodatario.

El comodante respondía de su dolo y de su


culpa lata; no de su culpa levís, ya que
no recibía ninguna ventaja. Sin embargo, quien prestaba,
por ejemplo, madera para un fin temporal (andamios, decoraciones
de teatro, etc.), sin haber fijado el término del
comodato, y la retiraba, contra la voluntad del comodatario, en
un momento inoportuno, era responsable de los daños y
perjuicios de la misma manera, respondía el comodante si
había ocultado defectos del objeto comodado, por los
cuales el comodatario hubiera sufrido perjuicios; por ejemplo, si
se prestaba a un competidor un barril que goteaba.

A causa de estos eventuales deberes del comodante, se


trataba de un contrato "eventualmente bilateral", y, por tanto,
de buena fe, quedando amparado por dos acciones: la actio
commodati directa, del comodante contra el comodatario, y la
actio commodati contraria, del comodatario contra el
comodante, en el caso excepcional de que el comodante tuviera que
responder de gastos necesarios o de daños y perjuicios
causados por su dolo.

Como ya hemos visto, en contratos de buena fe, como


éste, ambas partes respondían
automáticamente de su dolo, y no podían siquiera
excluir por convenio esta responsabilidad

Sin embargo, escasean en el Corpus iuris casos


de la actio doli en relación con el comodato, ya
que dicha acción era subsidiaria. Como las dificultades
respecto del comodato podían tramitarse mediante las dos
acciones propias del comodato, se debía evitar la
actio doli en caso de dolo cometido por el comodante o
el comodatario.

Tanto el Código Napoleónico, como el


Código Civil Chileno, acogieron, en su esencia y forma, el
comodato tal corno lo regló el Derecho Romano. Por su
parte, nuestro ordenamiento jurídico, siguió esa
trayectoria definiéndolo como el contrato en que el
comodato o préstamo de uso es un contrato en la que una de
las partes entrega a la otra gratuitamente una especie mueble o
raíz, para que haga uso de ella y con cargo de restituir
la misma especie después de terminar el uso.

Originalmente, las necesidades impuestas para efectuar


una garantía de algo debido tuvieron fundamentalmente
carácter personal. Tanto el Derecho romano primero como
los ordenamientos primitivos conocieron como instituto adecuado
para asegurar el cumplimiento de una obligación la
fiducia cum creditore, o sea la transmisión de la
cosa mediante las formalidades iure civile (mancipatio, in
iure cessio) al acreedor, aunque con solo fines de
garantía, pero teniendo como efecto trascendente la
transferencia del dominio. Esta fiducia cum creditore
contracta tiene sus antecedentes en la fiducia cum amico
contracta. Pero su inconveniente era manifiesto: para el
deudor, que el acreedor podría disponer del bien al
habérsele transmitido el dominio (sin perjuicio del
resarcimiento); para ambos, que al ser un acto celebrable
iure civile, sólo estaba al alcance del cives
romanus. La evolución de los tiempos hizo perfilarse
una nueva figura de garantía, el pignus, derivada
de la fiducia, y que evitaba los inconvenientes de ésta,
ya que la cosa no se transfería en propiedad, sino en
posesión. Pero también tenía inconveniente:
para el acreedor, que no podía sino retener el bien, sin
poder disponer del mismo en caso de incumplimiento, y para el
deudor, que el hecho del desplazamiento posesorio le dificultaba
para obtener más crédito con la misma
garantía. Para beneficio del acreedor, se concedió
validez a un pacto agregado (pacto de lex comisoria),
que autorizaba al titular del crédito a quedarse con la
cosa objeto de pignus, para el caso de incumplimiento
del débito o en la alternativa, quedaba el acreedor
autorizado a la venta de la cosa para su resarcimiento (pacto de
distrahendo pignore), que siendo en su origen
cláusula de estilo, pasó a convertirse en elemento
agregado a modo de convenio pignoraticio y con el Derecho
justinianeo, elemento esencial del instituto, que con el tiempo,
haría factible la aparición de la garantía
hipotecaria. Pero era indiferente que se tratase de cosa mueble o
inmueble, pues el carácter de pignus o de
hipoteca derivaba del momento constitutivo (missio in
possessio en el pignus, conventio en caso de
hipoteca, que explica la frase de MARCIANO inter pignum et
hipothecam solum nominus differt).

Tal identidad fue mantenida en el Derecho medieval, y


aun las partidas se refieren a los peños,
indistintamente. Fueron los Códigos civiles los que
remitieron la prenda a su carácter de garantía
mobiliaria. Y se explica que, ante la relativa irrelevancia
actual del valor mobiliario e inmobiliario, la tendencia a
sustituir la transmisión de posesión por la sola
constatación en un registro público, que lleva a la
distinción entre bienes registrables y no registrables,
haga factible la vuelta al sentido original; de manera tal que,
frente a la prenda clásica, surja la que no implica
desplazamiento posesorio, y, frente a la hipoteca inmobiliaria,
la hipoteca de bienes muebles.
Pueden señalarse como caracteres de la
prenda:

? Recae sobre bienes muebles, privando al deudor de la


posesión de los mismos, que pasa al acreedor, o a un
tercero.

? Faculta al acreedor, en caso de impago, para provocar


la venta de la cosa dada en garantía, si bien no puede
quedarse con ella en cuanto acreedor, al prohibirse los pactos de
lex commisoria.

? Autoriza al acreedor, si no existe pacto en contrario,


a la compensación anticrética.

Para su constitución exige el Código Civil


dos requisitos formales: uno, la entrega de la cosa al acreedor o
tercero, y dos, la certeza de la fecha por documento
auténtico, pues si no, su eficacia se produce inter
partes solamente.

Constituida la prenda, surgen una serie de obligaciones


para las partes: a) Respecto del acreedor, viene obligado a
cuidar la cosa dada en prenda, en cuanto que es poseedor por
cuenta ajena, y debe abstenerse de usar la cosa pignorada,
aunque, si la prenda produce intereses, compensará al
acreedor los que perciba con los que le deben, o en cuanto
excedan de dos legítimamente debidos, los imputará
al capital; finalmente, debe restituir la prenda cuando se haya
cumplido la obligación que con ésta se
garantía. b) Respecto del deudor, debe satisfacer la
obligación principal con sus intereses (si coinciden en la
misma persona la condición de deudor principal y
pignoraticio); abonar al acreedor los gastos realizados en la
conservación y custodia, y, finalmente, responder ante el
acreedor de la quieta y pacífica posesión de la
cosa pignorada.

Respecto de los efectos de la prenda, puede


también distinguirse:

? Con relación al acreedor, viene obligado a


cuidar la cosa, evitando el uso abusivo de la recibida en prenda,
y no puede, satisfecho el crédito, retener la cosa, salvo
que, mientras retuvieses la prenda el deudor contrajese con
él otra deuda exigible antes de haberse pagado la primera,
en cuyo caso puede prorrogar la retención hasta que se le
satisfagan ambos créditos.
? Respecto del deudor, debe sufrir la retención
hasta la total satisfacción del crédito y, en caso
de incumplimiento de la deuda principal, sufrir la venta del bien
pignorado mediante subasta judicial o notarial.

Para constituir prenda en garantía es necesario


tener la libre disposición de los bienes y que se trate de
cosa mueble que esté en el tráfico y sea
susceptible de posesión. Su función garantizadora
se extiende a cualquier obligación válidamente
constituida.

Se extingue la prenda por cumplimiento o


extinción del débito que asegura, por renunciar
unilateralmente al acreedor a la garantía, por
pérdida del bien objeto de prenda y, en su caso, por
realizarse la condición o llegar el
término.

Naturaleza jurídica del


Comodato

El comodato (del latín commodum:


provecho) es el contrato por el cual una de las partes
(comodante) entrega gratuitamente a la otra (comodatario) una
cosa para que use de ella por cierto tiempo y se la devuelva a su
término.

El comodante conserva la propiedad de la cosa, por lo


que no es traslativo del dominio. Sólo se entrega la
tenencia de la cosa, la posesión. Es concebible un
comodato incluso sobre el bien fungible por excelencia, el
dinero. Por ejemplo, pueden entregarse a un banquero o a un
numismático unas monedas determinadas para su
exhibición durante un tiempo determinado.

Características del Contrato de


Comodato

GENERALIDADES Y CLASIFICACIÓN
Sabemos entonces que el comodato comparte ciertas
características comunes del contrato de arrendamiento,
como el del uso y goce de la cosa, pero apartándose en lo
real y gratuito, que imperan en el comodato.
El comodato participa de las siguientes
características:

Es real. No se perfecciona sino con la entrega de


la cosa. Este contrato no se perfecciona sino por la
tradición de la cosa. Hay que entender el vocablo
tradición como sinónimo de entrega, por cuanto el
prestador o comodante en ningún momento se desprende o
separa del dominio o posesión que pueda tener sobre la
cosa. Permite, tan sólo. La tenencia.

Si no hay entrega no puede hablarse de comodato. La


naturaleza o carácter real de este acto jurídico,
impone el criterio que, la tradición de una cosa corporal
mueble deberá hacerse significando una de las partes a la
otra que le transfiere el dominio, y figurando esta transferencia
por uno de los siguientes: 1) Permitiéndole la
aprehensión de una cosa presente; 2) Mostrándosela;
3) Entregándole las llaves del granero, almacén,
cofre o lugar cualquiera en que esté guardada la cosa; 4)
Encargándose el uno de poner la cosa a la
disposición del otro en el lugar convenido; 5) Por la
venta, donación u otro título de enajenación
conferido al que tiene la cosa mueble como usufructo,
arrendatario, comodatario, depositario, o a cualquier otro
título no traslaticio de dominio; y recíprocamente
por el mero contrato en que el dueño se constituye
usufructuario, comodatario, arrendatario, etc. Se efectuara la
tradición del dominio de los bienes raíces por la
inscripción del título en la oficina de registro de
instrumentos públicos. De la misma manera se
efectuará la tradición de los derechos usufructo o
de uso constituidos en bienes raíces, y de los de
habitación o hipoteca. Por eso, si se pacta por escrito
este contrato, el acuerdo de voluntades, en sí mismo, no
sirve para producir los efectos propios de este negocio
jurídico. Se requiere la entrega, como supuesto
indispensable para su conformación. Si se lleva aun
escrito y no tiene ocurrencia este hecho, puede degenerar esa
expresión de voluntad en una promesa de contrato de
comodato o pactum de commodando, como decían los romanos,
y deberá, en consonancia, someterse a las reglas de las
promesas, pudiendo, él prometiente comodatario demandar la
entrega.

Es unilateral Perfeccionado el contrato surgen


obligaciones para el comodatario: de conservación, de uso
y de restitución, principalmente. El comodante
permitirá el goce de la cosa, pero, en principio, no
contrae obligación. Claro está, que es posible que
se deriven obligaciones para el comodante, como la de
indemnización y de pago de las mejoras, ex post facto, sin
que quiera significar que el comodato es bilateral. Cuando ello
aparece se convierte en un contrato sinalagmático
imperfecto.

Es gratuito. El uso y goce que se proporciona es


sin contraprestación. Hay una intención liberal por
parte del comodante, que es la parte que se grava Por eso, la
definición de comodato recoge con exactitud esta
característica. Si el comodatario por el uso se obliga a
alguna contraprestación desaparece el contrato o se
convierte en otro negocio jurídico, de acuerdo con el
querer o intención de las partes. No obstante, puede
suceder que el uso, en sí, vaya acompañado con una
promesa de contrato de compraventa, que a veces impone ciertas
obligaciones de dar, como por ejemplo, pagar periódicas
cuotas de amortización para, luego, exigir el
perfeccionamiento de la venta. En este caso se debe distinguir
entre la entrega de la cosa que conforma el comodato, con la
obligación que emana de la promesa En ningún
momento la promesa implica obligación de dar una cosa. El
uso es, en cierta manera, independiente, de la promesa reviste
esta modalidad contractual un carácter mixto, pero
prevalece, en cuanto hace al uso, el comodato. El pago de las
cuotas es aplicable a la promesa exclusivamente, y, como tal,
produce los efectos indicados al vencimiento del plazo
acordado.

Es principal. No necesita de otro acto


jurídico para existir. Mantiene existencia propia de
acuerdo con los principios señalados del Código
Civil.

Es nominado. Está plenamente calificado,


desarrollado e identificado el Código.

También podemos concluir o reiterar que


es:

 Es un contrato típico o nominado, puesto


que se encuentra reglamentado en la ley.

 Es un contrato sinalagmático imperfecto, ya


que en un principio solo se obliga el comodante a entregar el
bien, posteriormente, es el comodatario el que se obliga a
restituirlo.

 Es un contrato esencialmente gratuito.

 Es un contrato real, ya que para su


perfeccionamiento se requiere la entrega de la
cosa.

 Es un contrato conmutativo.

 Es de ejecución diferida.

Elementos

Los elementos personales (comodante y comodatario) y los


aspectos relativos a su capacidad, naturaleza del objeto y forma
del contrato se explican más abajo. En cuanto a su
perfeccionamiento:

 El contrato nace con la entrega de la cosa, con la


firma del contrato (si es que se efectúa por
escrito).

En cuanto a su contenido:

 Es generalmente gratuito y con facultad de usarla en


favor del comodatario.

 El comodatario debe devolver la misma cosa en el


mismo estado en que fue recibida.

Comparación con otros


contratos

 Comodato y arrendamiento: ambos tienen por


objeto el uso de cosas no fungibles. La diferencia es que el
contrato de arrendamiento o locación no es real. Hay
contrato de arrendamiento con todos sus efectos desde que se
celebra, aún cuando no se entregue el bien.

 Comodato y usufructo: en ambos no se puede


alterar la sustancia del objeto del contrato. Pero en el
usufructo la persona que recibe la cosa tiene derecho de
propiedad sobre los frutos, en el comodato no.

 Comodato y mutuo o préstamo de


consumo :
a) Por sus caracteres, se diferencian en que el comodato
es esencialmente gratuito; mientras que el préstamo,
aunque naturalmente es también gratuito, admite el pacto
de pagar interés.

b) Por razón del objeto se distinguen el


préstamo y el comodato en recaer aquél sobre dinero
o cosas fungibles, y éste sobre cosas no
fungibles.

c) Por su finalidad, la del mutuo o préstamo es


transferir la propiedad, mientras que la del comodato es
simplemente transferir el uso de la cosa.

d) Por sus efectos, el mutuo o préstamo produce


la obligación de restituir otro tanto de la misma especie
y calidad; el comodato, la de restituir la cosa misma que fue
entregada.

e) Por la extinción, en el préstamo no


puede reclamarse la devolución antes del tiempo convenido,
mientras que en el comodato puede reclamarse, salvo aquellas
excepciones previstas.

 Comodato y donación: El contrato de


donación es consensual y queda perfeccionado por el
simple consentimiento y la cosa es transferida del donante al
donatario. El comodato se cumple con la entrega de la cosa y
la transferencia no existe; sólo el comodante permite
el uso gratuito de la cosa entregada.

La promesa del comodato

La doctrina admite una solución de falta de


acción al tratarse de un contrato real y gratuito. Sin
embargo, esto no implica que por vía de otras normas no se
atiendan situaciones específicas como obligación
precontractual; por ejemplo, si el futuro comodatario hiciere
gastos o inversiones sobre la cosa, tendrá derecho a
recuperarla por vía de enriquecimiento sin causa, si luego
no se entrega sin justificación razonable.

Quiénes pueden ser


comodantes
No sólo el propietario, sino también el
usufructuario y el arrendatario pueden constituirlo, es
válido entre las partes el préstamo de cosa ajena,
siquiera no pueda éste modificar en nada la
situación del propietario de la cosa, en el supuesto de
que quiera reivindicarla.

Capacidad

No se requiere capacidad especial para celebrar este


contrato, basta la capacidad general para contratar. No
transmitiéndose por el comodato la propiedad, sino el uso
de la cosa, toda persona que tenga un mínimo de derechos
sobre ella pueda cederla en comodato, siempre que esos derechos
no sean personalísimos como los de un usuario.

Objeto

El objeto del comodato ha de ser, una cosa no fungible


pero las cosas consumibles serán materia apta para este
contrato, siempre que se presten para un uso tal que no implique
consumición de las mismas ad pompam vel
ostentationem La llamada "fabricación en serie" ha
generado un nuevo tipo de fungibilidad. Así, si el objeto
es una cosa fabricada en serie, es posible la devolución
de "otra cosa idéntica", y podría existir una nueva
forma de comodato. Aunque el concepto de comodato deja bien claro
que es el préstamo de una cosa, se cuestiona si es posible
prestar los derechos. Hay autores que lo afirman. En algunos
casos es posible, como por ejemplo la entrada a un teatro, el
billete de un viaje, etc.

Forma y prueba

En cuanto a la forma de celebración, la


única exigencia que se impone, por su carácter
real, es la de la entrega de la cosa al comodatario.

Tratándose de inmuebles, para la prueba de si la


entrega de la posesión fue gratuita (precario) u onerosa
(arrendamiento) se estará a las reglas generales de los
contratos, teniendo en cuenta que la jurisprudencia presume el
carácter oneroso de la entrega de un inmueble por su larga
duración y falta de justificación cuando no se
trata de personas con relaciones familiares o
íntimas.

Obligaciones del comodatario


El ordenamiento jurídico establece que el
comodante conserva la propiedad de la cosa y, en consecuencia, el
comodatario adquiere única y exclusivamente el simple uso
de la cosa prestada durante un determinado período de
tiempo. En el caso de que la cosa prestada produzca frutos, es
decir, El comodatario adquiere el uso de ella (de la cosa), pero
no los frutos, entienden algunos autores que esta norma se
refiere a que el comodatario no adquiere la propiedad de los
frutos, siendo permisible, sin embargo, que los utilice, al igual
que la cosa matriz. Son sus obligaciones:

 1. ª La de restitución. El comodatario
debe devolver la cosa al concluir el uso para el que se le
prestó o una vez transcurrido el plazo pactado, si
bien en caso de urgente necesidad de ella, el comodante
podrá reclamarla antes y el comodatario está
obligado a restituirla.

 2. ª Satisfacer los gastos ordinarios que sean


de necesidad para el uso y conservación de la cosa
prestada.

 3. ª Utilizar la cosa, de conformidad con la


propia naturaleza de ésta, para el uso para que se le
prestó.

 4. ª El obligado a dar alguna cosa lo


está también a conservarla con la diligencia
propia de un buen padre de familia.

 5. ª No tiene derecho de retención


alguno sobre ella, a pretexto de lo que el comodante le deba,
aunque sea. por razón de expensas.

 6. ª Responde no sólo en caso de culpa


de la pérdida o deterioro, sino también por
caso fortuito en los dos casos siguientes: 1.º
Cuándo el comodatario destina la cosa a un uso
distinto de aquel para que se prestó, o la conserva en
su poder por más tiempo del convenido. 2.º Cuando
la cosa prestada se entregó con tasación, en
cuyo caso responde el comodatario del precio (ya que se
supone que la estimación se hizo con el
propósito de poner los riesgos de la cosa a cargo del
prestatario), a no haber pacto en que expresamente se le
exima de responsabilidad. Además todos los
comodatarios a quienes se presta conjuntamente una cosa
responden solidariamente de ella.
Obligaciones del comodante

Siendo contrato unilateral sus obligaciones tienen


carácter eventual o accidental, y nacen de principios de
justicia.

 Abonar los gastos extraordinarios causados durante


el contrato para la conservación de la cosa prestada,
siempre que el comodatario lo ponga en su conocimiento antes
de hacerlos, salvo cuando fueren tan urgentes que no pueda
esperarse el resultado del aviso sin peligro.

 Responder de los daños que hubiere sufrido el


comodatario por los vicios de la cosa prestada que el
comodante conociere y no hubiere hecho saber a aquél.
Responde sólo de los vicios que conoce, y no de todos,
como en la venta y el arrendamiento, porque estos contratos
son onerosos, y el comodato es gratuito para el
comodatario.

Extinción del comodato Y


Cesación del comodato

Si no se pactó la duración del comodato ni


el uso a que había de destinarse la cosa prestada, y
éste no resulta determinado por la costumbre de la tierra,
puede el comodante reclamarla a su voluntad, al tiempo que
dispone que, en caso de duda, incumbe la prueba (de tales
extremos) al comodatario. Diferentes autores opinan que la
expresión «uso a que había de destinarse la
cosa» debe ser entendida en términos temporales; por
consiguiente, más que por referencia a la posible
utilización de la cosa conforme a su naturaleza o, por el
contrario, a un uso de carácter secundario o alternativo.
Por ejemplo, si el dueño de un cuadro lo presta a quien lo
pintó para una exposición monográfica, debe
entenderse que la reclamación por el comodante no debe
realizarse hasta que dicha exposición sea clausurada. Es
decir, el comodante no puede reclamar la cosa prestada sino
después de concluido el uso para que la prestó. Sin
embargo, si antes de estos plazos tuviere el comodante urgente
necesidad de ella, podrá reclamar la restitución.
La referencia a «estos plazos» sólo puede
conectarse con el «uso para el que la prestó»
(libro para preparar un examen; chaqué para la boda de tu
primo, etc.).

Casos más usuales


 Pérdida de la cosa: con
independencia de quién haya de soportar la
responsabilidad por dicha pérdida.

 Voluntad unilateral del comodante y del


comodatario: Por reclamar fundadamente el comodante la
restitución de la cosa objeto de préstamo, ora
por tener necesidad urgente de ella, ora por haber quedado
indeterminado el plazo de duración de contrato:
«puede el comodante reclamarla a su
voluntad».

 Transcurso del plazo: es la principal causa


de conclusión del contrato. Se dice que "cesa el
comodato por concluir el tiempo del contrato, o por haberse
terminado el servicio para el cual la cosa fue
prestada".

 Supuesta falta de plazo: si no hay una


fecha indicada de la devolución de la cosa, el
comodante puede pedir la devolución de ésta
cuando él quiera. En éste caso, el comodato se
denomina precario.

 Muerte del comodatario: en el caso de que


el préstamo se haya hecho en contemplación a la
persona de aquél. En otro caso, las obligaciones y
derechos que nacen del comodato pasan a los herederos de
ambos contrayentes.

Aplicación en materia
comercial

El uso del comodato de bienes muebles es frecuente y de


empleo generalizado. Un ejemplo diario es la venta de productos
envasados cuyo envase debe devolverse. En este caso
estaríamos frente a dos contratos diferentes: por un lado
la venta del producto, y por el otro el comodato (también
llamado préstamo de uso) respecto del envase que debe ser
devuelto o reintegrado al comerciante.

Acciones que nacen del contrato de


comodato

 Acción para obtener la devolución de


la cosa dada en comodato
 Acción ante el uso indebido de la cosa, de
devolución y daños y perjuicios

 Acción de daños y perjuicios por


deterioro o pérdida de la cosa imputable al
comodatario

 Acción de reivindicación contra el


tercer adquiriente de la cosa

 Acción contra los herederos del comodatario


que de buena fe vendieron la cosa para obtener su
valor.

 Acción contra los herederos que de mala fe


vendieron la cosa para obtener el valor actual de ella y los
perjuicios

 Acción de daños y perjuicios causados


por los vicios ocultos de la cosa.

 Acción dada en equivalencia

COMODATOS DE COSA AJENA
Es válido el comodato de cosa ajena y produce
todos los efectos regulados por el estatuto civil. Inclusive, por
la naturaleza gratuita de ese acto jurídico, no confiere
acción de perjuicios contra el comodante a no ser que haya
sabido que la cosa era ajena y no lo hubiere advertido al
comodatario, porque es este se protege la buena de con que haya
actuado comodante y comodatario alrededor de la cosa
ajena

1. Pago de las expensas

Cuando el comodante expresamente ha autorizado para la


conservación o incorporación sobre la cosa prestada
surge la obligación de satisfacerlas, porque se desprende
de su propia voluntad. Y cuando han sido hechas sin previa
noticia, el comodante también esta obligado, bajo las
siguientes condiciones:

 Si las expensas no han sido de las ordinarias de


conservación;

 Si han sido necesarios y urgentes, de manera que no


haya sido posible consultar al comodante y se presuma
fundadamente que teniendo éste la cosa en su poder no
hubiere dejado de hacerlas.
2. De indemnización por la mala calidad o
condición de la cosa prestada.

Cuando al comodatario le causan perjuicios por la mala


calidad o condición del objeto prestado urge para el
comodante la obligación de indemnizar esos perjuicios
siempre que se reúnan estas tres
circunstancias:

 Que haya sido de tal naturaleza que probablemente


hubiese de ocasionar los perjuicios.

 Que haya sido conocida y no declarada por el


comodante.

 Que el comodatario no haya podido con mediano


cuidado, conocerla o precaver los perjuicios.

En síntesis: la reparación de los


perjuicios no sé produce con la simple aparición de
la mala calidad o condición en el prestado. Se requiere
que, en verdad; se le ocasionen al comodatario serios perjuicios
y sin que medie, dé su parte un conocimiento de la calidad
o condición de la cosa y en cambio, sí fuere
conocida la situación real de la cosa, por el
comodante.

DERECHO DE RETENCIÓN
El ordenamiento jurídico confiere al comodante el
derecho de retención sobre la cosa prestada hasta tanto el
comodante no cubra el valor de la indemnización por las
expensas o por la mala calidad en la cosa o caucione el pago de
la calidad en que se le condenare. Este derecho hace
relación directa de la cosa con el crédito
débito. De allí su aplicación y
manifestación legal.

Por eso, no toda clase de obligación a cargo de


comodante frente a la persona del prestatario otorga el derecho
de retención. Solamente las que resultan del uso de la
cosa, coma las expensas o la indemnización por la mala
calidad o condición del objeto. Otra obligación que
se aparte de esos dos eventos no permite
retención.

La doctrina ha establecido que el derecho de


retención no es otro que el de retardar la
entrega de la cosa debida, como medio de obligar a la persona a
quien pertenece a pagar al detentador de la cosa la deuda nacida
con ocasión de la misma. Sus requisitos son:

 La detención de la cosa;

 La conexión del crédito con la cosa


poseída (debitum rei cohaerens), por haberlo
producido esta sin necesidad de un negocio
jurídico;

 El detentador debe ser acreedor, y deudor aquel a


quien la cosa se restituya.

El derecho de retención solo puede ejercitarse


solo mientras se tenga la cosa; perdida esta, no hay nada que
retener; el derecho de garantía especifica desaparecer y
solo queda el derecho personal del crédito.

En las hipótesis generadas del derecho de


retención y para los efectos de las prestaciones mutuas,
es indispensable demostrar en concreto el enriquecimiento
experimentado por el beneficiario de tal derecho a consecuencia
de disfrutar del objeto retenido, para que haya lugar a la
correspondiente compensación, ya que el enriquecimiento de
que se trata emana de la retención sino de los hechos que
configuran el dicho enriquecimiento un debido, desde luego que,
en general, bien puede suceder que la retención no
produzca el enriquecimiento.

En virtud del derecho de retención el reteniente


tiene la facultad para retener la cosa que esta obligada a
entregar a otro, hasta que no se le pague lo que se le deba en
razón de un crédito vinculado con la misma
obligación de restituir (debitum cum re
junctum).

 Es un derecho sobre la cosa mejorada que autoriza al


retenente para hacerlo valer no solo frente a
terceros;

 Es derecho accesorio a la existencia de un


crédito, de la misma manera que la prenda o la
hipoteca;

 Es derecho de garantía; y
 No es un derecho estable y definitivo, sino
provisional, es decir, que está destinado a
extinguirse.

Y se extingue, por alguna de estas causas:

 Por el pago del crédito que origina la


retención;

 Por el aseguramiento del crédito mediante una


de las garantías que sirven para este fin (fianza,
prenda, hipoteca, etc.), y

 Porque el reteniente renuncie a seguir


reteniendo.

COMODATO PRECARIO
Registran el fenómeno del comodato precario.
Consagra el primero: "El comodato toma el titulo de precario si
el comodante se reserva la facultad de pedir lo cosa prestada en
cualquier tiempo" Y el segundo dice "se entiende precario cuando
no se presta la cosa para un servicio particular, ni se fija el
tiempo para su restitución… Constituye también
precaria la tenencia de una cesa ajena, sin previo contrato y por
ignorancia o mera tolerancia del dueño".

La precariedad en el comodato se desprende de la


facultad de pedir la cosa en cualquier momento. Por que no se ha
fijado tiempo para su restitución ni se ha prestado para
un servicio especial o particular.

Pero esta forma precaria tiene un alcance mayo, o sea,


cuando se tiene el uso de una cosa ajena, sin previo contrato y
por ignorancia o mera tolerancia del dueño. Es decir,
cuando una persona alega la simple tenencia de uno cosa,
reconociendo que es ajena. Y el dueño por ignorancia o por
mera tolerancia conviene en ese hecho, puede ponerle fin en
cualquier momento al uso mediante los requerimientos de ley. Todo
se deriva del carácter precario del uso. En verdad no
existe vínculo jurídico sino una simple
cuestión de hecho, al que la ley, su tenencia, califica de
precaria y se requiere:

 Que el que dice ser comodante sea dueño de la


cosa;

 Que la persona que reclama la restitución sea


simple tenedora;
 Que la tenencia sea por mera tolerancia o ignorancia
del dueño.

Obligaciones del comodatario


Portada Derecho civil Contratos civiles Por [Link] en 23/01/2021
El comodatario, que es la persona que recibe un bien o cosa en comodato, goza
del uso de una cosa con cargo de restituirla a su dueño al momento de terminar
el contrato de comodato tiene alguna serie de obligaciones que le impone dicho
contrato.

Principales obligaciones del comodatario en el


contrato de comodato.
Entra las obligaciones del comodatario tenemos  las siguientes:
 Una de la obligaciones más importantes del comodatario es restituir la cosa al
momento del terminación del comodato; si las partes, es decir, comodante y
comodatario no establecieron un tiempo determinado para la terminación del
comodato, se entenderá que el tiempo de restitución es después del uso para el
que fue prestada la cosa.
 Otra  obligación importantísima del comodatario es cuidar y conservar la cosa,
pues en este sentido responde hasta de la culpa leve, recordemos que la culpa
leve es definida por el código civil de la siguiente manera: es la falta de aquella
diligencia y cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus negocios
propios. El comodatario responde por todos los daños que no provengan de la
naturaleza o del uso común de la cosa.
 Por otro lado se debe utilizar la cosa según en el uso convenido, si el comodatario
incumple con esta obligación el comodante puede pedir de manera inmediata la
restitución  de la cosa, aunque se haya estipulado un  termino para esta, también
puede exigir el comodante la indemnización por perjuicios causados, en caso de
que la cosa no se uso conforme a lo convenido. Sino se establece un uso
convenido, se entenderá que es el uso ordinario de su clase.
Respecto a la responsabilidad derivada del contrato de comodato, en ocasiones el
comodatario puede ser responsable hasta de caso fortuito.

Fuerza mayor o caso [Link] fuerza mayor y caso fortuito hace referencia a un
hecho imprevisible, irresistible e insuperable que tiene la virtualidad de eximir de
responsabilidad al demandado.
El comodatario es responsable de caso fortuito cuando se ha demorado en la
restitución de la cosa o cuando no ha usado la cosa según el uso convenido, pero
tiene la opción de probar que la perdida por el caso fortuito hubiese sobrevenido
igualmente aunque hubiese usado la cosa según lo convenido.
Por último, el comodatario es responsable del caso fortuito cuando este haya
sobrevenido por su culpa, cuando haya tenido la oportunidad de salvar la cosa
prestada, pero haya salvado una suya o cuando de manera expresa se ha hecho
responsable de este.

¿Qué es un contrato de comodato?
¿Qué es un contrato de comodato?
Un contrato de comodato, también llamado préstamo de uso, e
El comodato es un contrato por el cual se entrega gratuitamente un bien no fungible para que
sea utilizado por un periodo de
El comodante conserva la propiedad de la cosa prestada. El comodatario adquiere
el uso de ella, pero no los frutos; si interv
¿Qué obligaciones tiene el comodatario?
La persona que recibe prestado un objeto intangible quedará sujeto a los 
siguientes

El comodante podrá, sin embargo, reclamar el objeto prestado si en el contrato 
no se hubiera estipulado ni el uso, ni la d
devolver la cosa recibida, acción que bajo el Imperio se convierte en una actio in ius (es decir,
un acción fundada en el Der
cada una de las características, elementos, acciones, requisitos, etc. que hicieron y hacen
posible la celebración de un cont
comodato como acto de disposición para el comodante, en todo caso, establecido que el
comodato de que se trata constituya un
Obligación de restituir la cosa dada en préstamo; nos expresa el articulo 1290 CC «no puede
obligarse al acreedor a recibir u
préstamo si le sobreviniere una necesidad urgente e imprevista de servirse de la cosa 
así el articulo 1732 expresa «si antes

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