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Concepto y Características del DIPr.

Este documento presenta un resumen del concepto, características, objeto y contenido del Derecho Internacional Privado. Define el DIP como la rama del derecho que regula las situaciones privadas internacionales desde una perspectiva privatista. Explica que el DIP tiene características como la estatalidad, autonomía científica, exclusividad y relatividad. Su objeto son las situaciones privadas que tienen un elemento internacional. Su contenido incluye normas sobre competencia judicial, derecho aplicable y eficacia de decisiones.
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Concepto y Características del DIPr.

Este documento presenta un resumen del concepto, características, objeto y contenido del Derecho Internacional Privado. Define el DIP como la rama del derecho que regula las situaciones privadas internacionales desde una perspectiva privatista. Explica que el DIP tiene características como la estatalidad, autonomía científica, exclusividad y relatividad. Su objeto son las situaciones privadas que tienen un elemento internacional. Su contenido incluye normas sobre competencia judicial, derecho aplicable y eficacia de decisiones.
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TEMA 1: EL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO: CONCEPTO,

OBJETO y CONTENIDO

I. Concepto de DIPr.: concepción privatista


II. Caracteres del DIPr.
1. Estatalidad
2. Autonomía Científica: diferencias con Dcho Int. Público, Dcho. Privado interno y Dcho. UE
3. Relatividad y la doble manera de contemplar el DIPrivado
4. Exclusividad
5. Consecuencias de la exclusividad y de la relatividad: crisis de la seguridad jurídica;
existencia de decisiones claudicantes y Forum Shopping
III. Objeto del DIPr.
1. Carácter privado de la situación
2. Carácter internacional de la situación
IV. Contenido del DIPr.
1. Sectores incluidos: concepción tripartita: CJI (FORUM); DERECHO APLICABLE (IUS) y
EFICACIA
2. DIPr.: exclusión Derecho de la Nacionalidad y Derecho de Extranjería
3. DIPr.: exclusión Derecho interregional
TEMA 1: EL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO: CONCEPTO,
OBJETO y CONTENIDO
I. CONCEPTO DEL DIPR: CONCEPCION PRIVATISTA
El DIPr. es el sector del Ordenamiento jurídico de cada Estado que se ocupa de la regulación
jurídica de las situaciones privadas internacionales. Se trata de la concepción privatista del DIPr.,
que se construye en torno al propio objeto de la disciplina (la situación privada internacional),
poniendo el acento en el carácter privado de las relaciones jurídicas que regula (relaciones entre
sujetos privados pero que presentan un carácter internacional).

Esta concepción privatista se separa y supera otras concepciones del DIPr., fundamentalmente de las concepciones
normativistas y de las tesis objetivististas amplia . Las concepciones normativistas parten del estudio de las normas del
DIPr. para acercarse a la disciplina, y no del estudio del objeto. Entre las tesis normativistas la más relevante y dominante
desde la estatutaria italiana hasta el siglo XIX fue la concepción publicista del DIPr: según esta tesis el objeto del DIPr.
era determinar los límites de aplicación en el espacio de las leyes de los distintos Estados. La función del DIPr. era, por
tanto, determinar cuando se aplica la Ley de un Estado o la de otro (reparto de las competencias legislativas de los
Estados). Esta tesis concebía desde un plano lógico el DIPr. como una parte del DIPúblico que funcionaba con sus
criterios. La concepción privatista supera absolutamente esta concepción, hoy día rechazada, al poner el acento en los
intereses de los particulares, y para nada en la idea de la Soberanía de los Estados. El punto de inflexión se encuentra
en Savigny (siglo XIX), centrado en la ley aplicable a la relación jurídica (se desplaza la cuestión de la norma al sustrato,
a la materia regulada, al referente objetivo, a la realidad social, y de este modo se separa DIPúblico de DIPr.). Tras los
estudios de Savigny surge la tendencia de inclinar el estudio del objeto y concepto del DIPr . hacia la realidad social
regulada. En este marco surge la concepción objetivista amplia que estima como objeto del DIPr. la regulación de la vida
jurídica internacional de las personas o de las relaciones de tráfico jurídico externo. Para esta concepción, a diferencia de
la privatista, es objeto del DIPr. tanto las relaciones internacionales entre particulares como las relaciones entre los
particulares y el Estado, quedando incluido por tanto dentro del contenido del DIPr. el Derecho de la nacionalidad y
Derecho de extranjería.

La concepción privatista del DIPr. es preferible por varias razones: 1º) Su coherencia científica: el
objeto del DIPr. está compuesto por un conjunto de relaciones jurídicas similares: relaciones entre
particulares pero que presentan un elemento internacional; 2º) Su carácter completo: esta tesis
ofrece una respuesta completa a las tres cuestiones básicas que suscitan las situaciones privadas
internacionales (competencia judicial internacional, Derecho aplicable, eficacia extraterritorial de
actos y decisiones); 3º) Su lógica privatista: esta concepción elimina de la noción del DIPr. el
elemento de la Soberanía del Estado: las situaciones privadas internacionales no afectan a la
Soberanía del Estado, sino a los intereses de los particulares: El DIPr. es una sector más del
Derecho Privado.

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II. CARACTERES DEL DIPR: los caracteres del DIPr. son estatalidad, autonomía científica,
exclusividad y relatividad.
1. ESTATALIDAD DEL DIPR.
El DIPr. es un sector del Ordenamiento jurídico de cada Estado. El DIPr. español es una parte del
Ordenamiento jurídico español. Como cualquier rama jurídica del Derecho estatal, el DIPr. se nutre
de normas creadas en el ámbito interno (Leyes, Decretos. etc.) y de normas creadas en el ámbito
internacional (fundamentalmente, Convenios internacionales y Reglamentos UE). Existe un DIPr.
español, un DIPr. holandés, un DIPr. alemán, etc.

Actualmente, la característica de la estatalidad presenta un carácter relativo en los procesos de


integración. En el caso de España, en concreto, en relación a la Unión Europea (UE). La UE no es
un Estado pero va disponiendo progresivamente de su propio DIPr. (competencia judicial
internacional, derecho aplicable y criterios de validez extraterritorial de decisiones públicas en la
UE).

2. AUTONOMÍA CIENTIFICA DEL DIPR.


La autonomía científica del DIPR. significa que el DIPr. es una rama jurídica propia del
Ordenamiento jurídico de cada Estado. Esta autonomía se aprecia en varios datos: 1º) El DIPr.
constituye un auténtico sistema normativo: dispone de sus propias normas, sus propios principios,
conceptos específicos e instituciones especialmente adaptadas para lograr su finalidad (así, ad. ex.,
en caso de una laguna jurídica, el carácter de sistema del DIPr. le permite aportar mecanismos de
integración específicos); 2º) El DIPr. dispone de un objeto de regulación propio, peculiar y diferente
al resto de los sectores del Ordenamiento jurídico estatal: las situaciones privadas internacionales (o
relaciones privadas internacionales). Las situaciones privadas internacionales presentan unas características
propias y distintas de las que presentan otros sectores y exigen una disciplina jurídica propia y autónoma que se
encargue de su regulación jurídica. El DIPr. aunque comparte, en cuanto derecho estatal, los valores propios de cada
respectivo Ordenamiento jurídico, desarrolla sus propios valores (valores del DIPr.) : continuidad espacial de las
situaciones creadas en otros Estados, la lucha contra las situaciones claudicantes, la promoción de la libre circulación
internacional de personas, el impulso de la vida internacional de los particulares mediante la reducción de los costes de
litigación internacional, etc. Partiendo de la autonomía que caracteriza al DIPr. es precise deslindar esta parcela del
Ordenamiento jurídico de otras ramas del Ordenamiento Jurídico con las que guarda conexiones de diferente índole:

1º) El DIPR. es diferente e independiente del DIPúblico:: 1º) Por el objeto de regulación, los objetos
son distintos: mientras el DIPúblico regula las relaciones entre sujetos con personalidad jurídica
internacional (fundamentalmente Estados y las Organizaciones Internacionales), el objeto del DIPr.

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se circunscribe exclusivamente a las situaciones privadas internacionales; 2º) Por el carácter de
ambos Ordenamientos: El DIPúblico es un «supraordenamiento» (distinto al Derecho propio de
cada Estado), mientras que el DIPr., por el contrario, es un sector más del Ordenamiento jurídico de
cada Estado; 3º) Por sus fuentes: el DIPr. se nutre de las mismas fuentes que el resto de los
sectores de un Ordenamiento jurídico estatal (leyes, convenios, etc.), mientras que el DIPúblico se
nutre exclusivamente de fuentes gestadas en el ámbito internacional (Convenios y costumbre
internacionales, básicamente).

2º) El DIPr. es distinto del Derecho privado interno (derecho civil, mercantil y derecho laboral) por
dos razones básicamente: a) El objeto: mientras el derecho privado interno se ocupa
exclusivamente de las relaciones jurídicas privadas internas, domésticas o nacionales, el DIPr. se
ocupa de relaciones privadas específicas: las situaciones privadas internacionales, transnacionales
o transfronterizas; b) Sus principios inspiradores son diferentes

3º) El DIPr. es distinto del Derecho UE: la UE dispone de su propio DIPr., que regula las situaciones
privadas internacionales o transfronterizas pero el resto de normas de la UE que se ocupan de otras
materias (transportes, fiscalidad, etc,) no son DIPr.

3. EXCLUSIVIDAD DEL DIPR


La exclusividad del DIPr. significa que para resolver los problemas jurídicos que suscitan las
situaciones privadas internacionales, los tribunales y autoridades de un Estado aplican,
exclusivamente, su sistema de DIPr. En el caso español, aplicarán exclusivamente el DIPr. español Este carácter
de exclusividad garantiza la proyección de las concepciones de justicia del legislador estatal a las situaciones privadas
internacionales. La exclusividad del DIPr. español se recoge como principio general en el art. 12. 6 CC: « Los tribunales y
autoridades españolas aplicarán de oficio las normas de conflicto del Derecho español» Es importante distinguir entre
«DIPr. aplicable» y «Derecho sustantivo aplicable al fondo de las situaciones privadas internacionales». Cuando se trate,
concretamente, de fijar el régimen jurídico de fondo aplicable a la situación privada internacional considerada, las
autoridades y tribunales españoles aplicarán, exclusivamente, las normas españolas de DIPr. Tales normas indicarán el
Derecho aplicable a la situación privada internacional, que puede ser el «derecho sustantivo español» o, aunque parezca
en principio extraño, un «derecho sustantivo extranjero».

Ejemplo: si se presenta un caso de separación entre cónyuges chilenos que residen en España ante los tribunales
españoles, el tribunal español para determinar su posible competencia judicial internacional aplicará exclusivamente las
normas de DIPr. español (no las normas de DIPr. chilenos: en este caso el R. Bruselas II ter). En el supuesto de que
sean competentes, para determinar el derecho estatal que rige el supuesto, aplicará exclusivamente el DIPR. español
(no las normas del DIPr. chileno). En este caso es aplicable el Reglamento 1259/2010 (Roma II), cuyas normas de
conflicto señalarán la Ley sustantiva reguladora de este divorcio (que podrá ser la ley española o una ley extranjera
conforme a la aplicación del citado Reglamento).

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4. RELATIVIDAD DEL DIPR.
La relatividad del DIPr. significa que, en principio, al disponer cada Estado de su propio sistema de
DIPr (El DIPr. es distinto de un Estado a otro: existe un DIPr. francés, un DIPr. belga, un DIPr.
alemán, etc., pues no existe un DIPr. único para todos los Estados), y salvo que exista un
instrumento internacional aplicable que unifique las soluciones, la solución o el resultado que
proporcione el sistema de DIPr. de un Estado puede ser distinta a la solución que otro sistema de
DIPr. proporcione a la misma situación privada internacional (resultados materiales distintos). Por
ello se dice que el DIPr. es relativo, pues en función del sistema de DIPr. desde el cual se resuelva
la cuestión, la solución puede ser distinta.

Ejemplo: si una reclamación de filiación se ventila ante un tribunal francés, éste aplicará el DIPr. francés.
Conforme a éste la filiación se rige por la ley nacional de la madre. Si esta misma reclamación se formula ante
el tribunal español, este aplicará el DIPr. español, que hacen aplicable al caso, la ley de la residencia habitual
del hijo (art. 9.4 CC)..La solución, como se observa, es relativa, si se observa desde la óptica del DIpr. francés
será una, y si se hace desde el DIPr. español, será otra distinta. Por eso el DIPr. es relativo.

Relatividad y La doble manera de contemplar el DIPR: en este curso se va a estudiar el DIPr.


español, que es el que aplican las autoridades españolas. Pese a ello, resulta imprescindible
siempre tener en cuenta la doble perspectiva desde la que se pueden examinar los problemas de
DIPr.: la perspectiva del juez (perspectiva nacional) y la perspectiva de los operadores en el tráfico
privado internacional (perspectiva global). El juez español contempla la situación desde el punto de
vista del Estado español y se plantea en este sentido: a) ¿tengo competencia judicial internacional
para conocer de la demanda; b) ¿que ley estatal he de aplicar a este litigio?; c) que efectos va a dar
a una sentencia extranjera; En este curso nos vamos a situar fundamentalmente en esta
perspectiva, en tanto se trata de estudiar DIPr. español. Sin embargo, desde la posición de los
operadores en el tráfico internacional debe tenerse en cuenta no sólo la perspectiva nacional, sino
también la de los demás ordenamientos implicados, pues la satisfacción efectiva de sus intereses
depende de este análisis global (F. J. Garcimartín Alférez).
Ejemplo: cuando un demandante presenta una demanda ante nuestros tribunales, el juez aplicará el DIPr. español para
decidir si es o no competente. Al juez español, en principio, no le preocupe nada más. No obstante, si el patrimonio del
demandado se localiza en otro Estado, el actor deberá tener en cuenta el DIPr. de ese Estado para determinar si la
eventual sentencia española favorable va a poder ejecutarse allí sobre ese patrimonio, pues si no va a serlo, o hay riesgo
de que no lo sea, la tutela que el juez español ofrece puede resultar infructuosa. El tal caso, al actor le conviene soportar
los mayores costes que le puede suponer el acceso a los tribunales de ese otro Estado, para, a cambio, asegurarse la
inmediata realización de lo juzgado. Ello hace necesaria una evaluación previa de las respuestas de varios
ordenamientos jurídicos (el español y el extranjero) para decidir después en función de los resultados anticipables donde
pleitear. Este es el punto donde se colocan los operadores (o sus abogados) en el tráfico internacional.

5. CONSECUENCIAS DE LA RELATIVIDAD Y DE LA EXCLUSIVIDAD DEL DIPR.

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La exclusividad y la relatividad del DIPr. producen resultados adversos (P. MAYER):
1º) Crisis de la seguridad jurídica en DIPr: ya que cada Estado posee su sistema de DIPr. y los
tribunales estatales aplican exclusivamente su sistema de DIPr., la solución material a las
cuestiones jurídicas derivadas de la situación privada internacional es distinta de un Estado a otro.
La seguridad jurídica se resiente, pues no es posible afirmar a priori cual es el régimen jurídico de
una situación privada internacional. Todo depende del «punto de vista»: de cuales sean los
tribunales que conozcan del asunto, tribunales que aplican exclusivamente «su DIPr.».

2º) Existencia de decisiones claudicantes: una «resolución pública», por ejemplo, una sentencia
judicial, surte efectos en el país cuyos tribunales la han dictado. Para que dicha resolución pública
surta efectos jurídicos también en otros países es preciso que supere ciertos requisitos y
procedimientos. Si la resolución en cuestión no supera tales «filtros legales» resultará que sólo
surtirá efectos jurídicos en el país cuyas autoridades la han dictado y no en otros países. Esta es
una resolución o decisión claudicante: la resolución no supera «el paso de la frontera». La existencia
de decisiones claudicantes daña la tutela judicial efectiva y la seguridad jurídica de los particulares
en el ámbito internacional.

Ejemplo: dos españoles residentes en Venezuela se divorcian en virtud de sentencia dictada, en rebeldía del
demandado, por tribunal venezolano. El marido desea regresar a España e inscribir la sentencia de divorcio en el
Registro Civil Español. En este caso la sentencia de divorcio no supera el procedimiento legal previsto en el DIPr español
(vulneración de los derechos de defensa del demandado ex art. 46 b de la La Ley 29/2105). La sentencia producirá
efectos en Venezuela y no surtirá efectos en España. El sujeto estará divorciado en Venezuela y casado en España. La
sentencia venezolana no supera el «paso de la frontera».

3º) El Forum Shopping: expresión que significa “salir de compras en busca del tribunal más
favorable” Las partes plantean o colocan el litigio ante las autoridades de un determinado Estado
para lograr la aplicación de una Ley sustantiva o procesal que resulta más favorable a sus
pretensiones.

Mecanismos frente a las consecuencias de la relatividad y de la exclusividad: Los mecanismos más eficaces para acabar
con las consecuencias negativas pero implícitas a la exclusividad y a la relatividad del DIPr., consiguiendo así los propios
valores del DIPr. (continuidad espacial de las situaciones creadas en otros Estados, la lucha contra las situaciones
claudicantes, la promoción de la libre circulación internacional de personas, etc.) pasan por dos vías:

a) Unificación de las normas de DIPr. de varios Estados mediante instrumentos legales internacionales : para evitar los
inconvenientes descritos y, en particular, que las soluciones sean distintas de un Estado u otro, los Estados tienden a
ponerse de acuerdo para establecer reglas de DIPr. uniforme o, incluso, transfieren la competencia para hacerlos a
instituciones supranacionales, como la Unión Europea. Mediante la adopción de normas comunes, el mismo asunto se
resuelve de igual modo con independencia de la autoridad o tribunal que conozca de la cuestión, evitando igualmente el
Forum Shopping. De hecho, como se va a ir viendo, actualmente la mayoría de las normas del DIPr. español se
encuentran en textos de la UE (principalmente, Reglamentos) o en Convenios internacionales.

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Ejemplo: si una empresa con sede en España y una empresa con sede en Alemania firman un contrato de compraventa
de barcos y se produce un incumplimiento contractual, el Reglamento Roma I sobre ley aplicable a los contratos
internacionales fijará con previsibilidad y seguridad cual es la ley que rige el contrato, con independencia de que el litigio
se ventile en España o en Alemania).

b) Formulación de criterios generosos de validez extraterritorial de decisiones: la unificación de las normas de DIPr. de
los distintos Estados es una labor compleja y difícil (sobre todo en determinadas materias y entre Estados de diferente
cultura jurídica). Cuando ello no sea posible, resulta eficaz para evitar las situaciones claudicantes construir un sistema
de DIPr. que permita «aceptar» de una manera muy amplia, en un país, las decisiones públicas dictadas por autoridades
de otros Estados. De esta manera se favorece la libre circulación de resoluciones judiciales por varios Estados y que la
situación jurídica de los particulares sea internacionalmente estable. Esta es la solución que ha adoptado el legislador
español con la nueva regulación del sector del reconocimiento y ejecución dada por la Ley 29/2015 CJIMC

III. OBJETO DEL DIPR.


Como se viene examinando el DIPr. es el sector del Ordenamiento jurídico que regula las
situaciones privadas internacionales. El objeto de esta disciplina, entendiendo por objeto, el conjunto
de relaciones sociales o sector de la realidad que regula, se circunscribe a las «situaciones privadas
internacionales» (o relaciones privadas internacionales). Estas situaciones privadas internacionales
presentan unas peculiaridades y suscitan unos especiales problemas frente a las relaciones o
situaciones internas o domésticas que reclaman la presencia de una rama específica del
Ordenamiento jurídico estatal que las regule distinta al Derecho interno. Se trata ahora de precisar
que se entiende por «situación privada» y por «situación internacional».

1 SITUACIÓN PRIVADA: CARÁCTER PRIVADO DE LA RELACIÓN


a) Una situación o relación es privada cuando los sujetos que en ella intervienen ocupan una
posición de igualdad: son las conocidas «situaciones jurídicas horizontales». En dicho concepto se
incluyen: 1º) Relaciones jurídicas en las que intervienen sujetos particulares: estas pueden adoptar
una modalidad contradictoria (ad. ex., litigio sobre la propiedad de un inmueble) o no contradictoria
(ad. ex., solicitud de declaración de fallecimiento); 2º) Situaciones en las que interviene un sujeto de
Derecho Público (Estado, entes públicos, organizaciones internacionales) pero actuando sin
potestad de imperium (actos iure gestionis y no actos iure imperio). Relaciones de Derecho privado
como contratos, obligaciones extracontractuales, sucesiones, relaciones personales y patrimoniales
entre cónyuges, etc.

2. SITUACIÓN INTERNACIONAL: CARÁCTER INTERNACIONAL DE LA SITUACIÓN

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Es precisamente el carácter internacional de su objeto lo que justifica la necesidad de esta
disciplina. A la hora de precisar el carácter internacional de una relación o situación, la doctrina
maneja diferentes tesis, pero en el DIPr. español y, a falta de precisión legislativa al respecto, la
mayoría de la doctrina y jurisprudencia acoge la conocida como Tesis del elemento extranjero puro.
Conforme a esta tesis una situación o relación privada es internacional cuando presenta, al menos,
un elemento extranjero. Se entiende que elemento extranjero es cualquier dato presente en la
relación jurídica concreta que no aparece conectado con el Estado cuyos tribunales conocen del
asunto (o, en otros términos, que está conectado con más de un Ordenamiento jurídico). No importa
la naturaleza del elemento extranjero (elemento personal referido a las partes de la relación jurídica
como nacionalidad o residencia; elemento objetivo de la relación como situación del bien en el
extranjero o celebración del contrato en el extranjero, etc.), ni la intensidad de la extranjería (más o
menos conexión con otros ordenamientos y otros Estados), ni su relevancia (en principio todas las
situaciones privadas que incluyan un elemento extranjero constituyen objeto del DIPr., con
independencia de su relevancia).

Los ejemplos son muy variados. Así, si se piensa en el supuesto de un contrato, los ejemplos de elementos de
extranjería que lo convierten en internacional son múltiples: la localización del objeto del contrato en otro país, su
celebración fuera de España, ejecución del contrato en el extranjero, que se refiera a personas que tienen distinta
nacionalidad o residencia habitual etc. No obstante, junto a estos criterios netamente objetivos pueden concurrir otros
más sutiles que igualmente convierten a la situación privada en internacional. Piénsese, por ejemplo, Un contrato
celebrado entre dos españoles con residencia habitual en España que debe ser ejecutado en España. A efectos de
cualquier litigio que pueda plantearse en España respecto a dicho contrato, éste contará con la condición de «interno».
Sin embargo, si dicho litigio se plantea ante los tribunales franceses, para éstos será calificado de «internacional» (es lo
que se denomina «situaciones privadas internacionales relativas» frente a lo que puede denominarse «situaciones
privadas internacionales objetivas»).

IV. CONTENIDO DEL DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO


1. Concepción tripartita del DIPr.: sectores incluidos
Actualmente la mayor parte de la doctrina española acepta la concepción tripartita o nuclear en
torno al contenido del DIPr. Conforme a esta doctrina el DIPr. el contenido del DIPr. está compuesto
por tres sectores: a) Competencia judicial internacional; b) Derecho aplicable a las situaciones
privadas internacionales; c) Eficacia o validez extraterritorial de actos y decisiones extranjeras.

a) Competencia judicial internacional: (FORUM) es la primera cuestión que debe abordar el DIPr.
Primera Puerta del DIPR. Se trata de determinar si los órganos jurisdiccionales y autoridades
públicas de un Estado son competentes para conocer de un asunto relativo a una situación privada
internacional. Ejemplo: Se formula en España por un sujeto francés una reclamación de filiación contra un individuo
con residencia habitual en España. La primera cuestión para resolver es si los órganos jurisdiccionales españoles

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pueden entrar a conocer de dicha reclamación. Sólo si la respuesta es afirmativa tendrá sentido preguntarse por la ley
aplicable a la reclamación de filiación solicitada.
b) Derecho aplicable a las situaciones privadas internacionales (IUS): SEGUNDA PUERTA las
normas de derecho aplicable tienen como objetivo determinar el régimen jurídico sustancial o de
fondo aplicable a las situaciones privadas internacionales (la ley española o la ley francesa, por
ejemplo). En la mayor parte de los casos se trata de decidir que Ley estatal es aplicable a la
situación privada internacional. La respuesta las suministra básicamente las normas de conflicto.
c) Eficacia extraterritorial de actos y decisiones extranjeras o Reconocimiento y ejecución de
resoluciones extranjeras: este sector se compone de normas cuyo objetivo es regular la eficacia que
va a tener en otros Estados la eventual sentencia dictada por el juez que haya conocido del litigio.
Desde la perspectiva del DIPr. español, que es la que principalmente nos interesa, son las normas
que fijan los efectos que pueden desplegar en España los actos y decisiones adoptadas por
autoridades extranjeras y que se refieran a situaciones privadas internacionales, así como los
procedimientos previstos al efecto.

Esta concepción tripartita o nuclear, que procede de la doctrina anglosajona, es la sostenida por la mayor parte de la
doctrina española, también por la extranjera, y también la seguida por numerosas y recientes leyes especiales de DIPr.
de otros países como la LDIPr. Suiza de 1987; Alemania de 1986; Rumania de 1992 o Código Belga de 2004. Las
cuestiones de competencia judicial internacional (CJI) y de reconocimiento y ejecución de resolución judiciales (Rec. y
Ej.) componen los sectores que tradicionalmente han sido conocidos como «la dimensión procesal» de la disciplina; las
cuestiones de Derecho aplicable, por su parte, son conocidas como «dimensión sustantiva o de fondo». En todo caso
es preciso destacar que estos tres sectores que componen el contenido del DIPr. se necesitan el uno al otro, es precisa
una respuesta a cada una de las tres cuestiones para ofrecer una regulación jurídica global y completa de las situaciones
privadas internacionales.

Frente a esta concepción se encuentra la concepción amplia del DIPr. que incluye dentro de su contenido dos sectores
jurídicos concretos: El Derecho de la nacionalidad y el Derecho de extranjería. Sin embargo, desde la concepción
tripartirta seguida, estos dos sectores deben ser excluidos del contenido del DIPr.

2. DIPR.: EXCLUSION DERECHO DE LA NACIONALIDAD Y DERECHO DE EXTRANJERÍA


a) El Derecho de la nacionalidad regula situaciones internacionales pero no privadas, puesto que
regula relaciones entre el individuo y el Estado. El Derecho de nacionalidad es un Derecho público,
aunque en el Derecho español se contengan principalmente en el CC.

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b) El Derecho de extranjería: disciplina que regula relaciones jurídicas internacionales pero no
privadas, sino relaciones entre el Estado y los particulares. El derecho de extranjería es un Derecho
Público, Administrativo.
3. DIPr.: EXCLUSION DERECHO INTERREGIONAL EN ESPAÑA
Los problemas de Derecho interregional surgen exclusivamente en el caso de los Estados
Plurilegislativos donde coexisten diversos sistemas jurídicos de Derecho Privado. Es el caso del
España, donde existen un Derecho privado catalán, vasco, gallego y un Derecho privado común
español recogido en el CC. El Derecho interregional es el sector del Ordenamiento jurídico
español que precisa que Derecho privado, de entre los vigentes en España, es aplicable a una
situación privada interregional. Las soluciones básicas al Derecho interregional se contienen en
el Derecho español en el art. 16 CC. La solución de los casos se realiza mediante técnicas
similares a las utilizadas por el DIPr. en el sector del Derecho aplicable.
Ejemplo: Las reglas aplicables al régimen económico matrimonial son diferentes en el Código Civil y en el
Derecho catalán. Si una persona de vecindad civil común contrae matrimonio con una persona de
vecindad civil catalana, esta situación plantea problemas análogos a los de una relación privada
internacional, en la medida en que también presenta vínculos con dos sistemas o subsistemas legales. El
paralelismo de las cuestiones planteadas y la similitud de técnicas aportadas para su resolución, al menos
a la hora de la determinación del derecho aplicable al fondo del litigio, llevan a un importante sector de la
doctrina a incluirlas dentro del contenido del DIPr. Son aplicables los arts. 16 y 9.2 CC

BIBLIOGRAFIA utilizada: A. L. CALVO CARAVACA y J. CARRASCOSA GONZÁLEZ, DIPr., vol. I,


Comares (última edición); F. J. GARCIMARTIN ALFÉREZ, DIPr., Civitas-Thomson Reuters (última
edición); C. ESPLUGUES MOTA y otros, DIPr. Tirant lo Blanch (última edición).

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