0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas5 páginas

Significado y Uso de los Tefilín

El documento habla sobre los tefilín, pequeñas cajas que los hombres judíos usan en la cabeza y brazo durante las oraciones matutinas. Los tefilín sirven para vincular la mente y el corazón con Dios y recordar el Éxodo de Egipto. Contienen porciones de la Torá que representan los pilares de la fe judía: creer en Dios como creador, recompensa y castigo, y el apego mutuo entre Dios e Israel.

Cargado por

Jose Soto
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas5 páginas

Significado y Uso de los Tefilín

El documento habla sobre los tefilín, pequeñas cajas que los hombres judíos usan en la cabeza y brazo durante las oraciones matutinas. Los tefilín sirven para vincular la mente y el corazón con Dios y recordar el Éxodo de Egipto. Contienen porciones de la Torá que representan los pilares de la fe judía: creer en Dios como creador, recompensa y castigo, y el apego mutuo entre Dios e Israel.

Cargado por

Jose Soto
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Tefilín

¡Recuerda el Éxodo!

LA IMAGEN MÁS FRECUENTE que la plegaria judía evoca en nuestra mente es la de un


hombre envuelto en un manto blanco de rezos (talit), con pequeñas cajas negras amarradas
en su frente y brazo izquierdo (tefilín). Aunque la mitzvá de tefilín (filacterias) está asociada
más comúnmente con el rezo, puesto que los varones judíos deben llevar puestos los tefilín
cada día durante los servicios matutinos excepto en Shabat, el propósito místico de los
tefilín es mucho más amplio. Los tefilín sirven para vincular la mente y el corazón para
lograr una conciencia permanente de la Presencia Divina. Por ello, en la era talmúdica, los
eruditos solían llevar puestos los tefilín el día entero. Hoy en día, la mayoría de los hombres
ya no tienen esta costumbre, puesto que el ponerse los tefilín exige de un estado constante
de pureza de cuerpo y pensamiento. No obstante, incluso en la actualidad, algunos eruditos
de la Toráh siguen llevando puestos los tefilín todo el día. Los tefilín son pequeñas cajas
negras de cuero, que se colocan en la cabeza y se atan al brazo con tiras de cuero. El tefilín
de la cabeza está dividido en cuatro segmentos, cada uno de los cuales contiene una
porción de la Toráh. El tefilín del brazo contiene una sola sección y las cuatro porciones de
la Toráh están escritas juntas en el mismo trozo de pergamino.

LOS TEFILÍN Y LA "COLUMNA VERTEBRAL" DE LA TORÁH

La mitzvá de tefilín está estrechamente relacionada con los tres preceptos que subyacen la
Torá en su totalidad: temer a Dios, amarle y aferrarse a Él. Cada uno de estos preceptos
básicos posee diversos aspectos. El deseo inicial de una persona por cumplir con la
voluntad de Dios le lleva a temer las consecuencias de transgredirla. En un plano superior,
el temor de Dios se manifiesta como una actitud reverente hacia la Presencia Divina. En el
Shemá se encuentran diversas expresiones del amor a Dios, "con todo tu corazón, con toda
tu alma y con todas tus fuerzas". Aferrarse a Dios (debekut) puede significar emular Sus
atributos, como dice el Talmud: "Así como Él es compasivo, sé tú compasivo". Puede
también significar que debemos asociarnos con los sabios de Israel, o bien puede implicar
que desarrollemos un profundo apego espiritual con la Fuente de la vida. Resulta importante
comprender la diferencia entre estos dos últimos niveles, amor y debekut.

AMOR Y APEGO

Como explicamos anteriormente, este mundo se caracteriza por un ocultamiento


virtualmente total de la Presencia de Dios y todo indicaría que está desconectado por
completo de lo Divino. No obstante, hay una conexión interna directa con Dios a través de la
Diadema del Cimiento (Atéret HaYesod), a saber, la fuente Divina de toda bendición y
sustento. Pues, a pesar de las apariencias, este mundo carece de existencia independiente;
está vinculada a su Creador a través de una dimensión interna —la Diadema del Cimiento-
donde tiene lugar la unión entre el Creador y las raíces espirituales de Israel. Esta relación
entre Dios y la Congregación de Israel se asemeja a un árbol cuyas ramas se encuentran
sobre la superficie y cuyo tronco yace por debajo de la misma. Parecería que las ramas son
entidades separadas, pero, al retirar la tierra de la base, podemos ver cómo todas son
extensiones conectadas del mismo árbol. Este punto de encuentro entre lo oculto y lo
manifiesto es la Diadema del Cimiento. Los integrantes del pueblo de Israel son como las
ramas de este árbol y, en tal calidad, siempre anhelan estar conscientes del punto de
encuentro al interior de su alma. Ahora podemos distinguir la diferencia entre amar a Dios y
estar apasionadamente apegados a Él. Cuando nos relacionamos con Dios con amor, no se
produce ninguna revelación de las raíces espirituales de la Congregación de Israel en la
Diadema del Cimiento. Israel y su Creador son entonces como dos entidades separadas,
pese a que su amor mutuo se asemeja a carbones candentes, tan abrumador e irresistible
como la muerte. Ahora bien, el apego a Dios involucra una revelación de las raíces
espirituales de la Congregación de Israel en la Diadema del Cimiento, como ocurrió durante
la Entrega de la Toráh, cuando sus almas se aferraron a la Fuente Divina. Los israelitas
entonces sintieron su apego al Santísimo como una rama conectada a su raíz. Esto se
insinúa en el versículo: "Ellos tuvieron una visión del Dios de Israel y bajo Sus pies había
algo semejante a un ladrillo de zafiro". Según la Cabalá, este "ladrillo de zafiro" es una
referencia a -la Diadema del Cimiento. Así es el nivel de debekut que trasciende al del
amor.

LA FE EN LA DIADEMA DEL CIMIENTO

Los Hagiógrafos discurren sobre el amor a Dios:

Así como en el agua un rostro se refleja con otro, también el corazón de una persona con otra.

Sin embargo, es posible que el amor que tengamos en el corazón no sea correspondido
porque las personas son entidades separadas. El apego apasionado, empero, que proviene
de la revelación de la raíz, siempre será recíproco. Tanto el Creador como la Creación
desean atraerse mutuamente.

La Toráh menciona la prisa vinculada con el Éxodo de Egipto, màs el Talmud pregunta
quién estaba apresurado. ¿Acaso los egipcios, los israelitas o el Creador? Los
comentaristas responden que los tres tenían apuro. Los egipcios estaban presionados por
liberar a los israelitas después de la muerte de los primogénitos. Sin embargo, en el caso de
los hijos de Israel y el Creador, la prisa se debía a la revelación producida durante la noche
del Éxodo. La Diadema del Cimiento fue revelada, despertando un irrefrenable deseo en los
israelitas de correr detrás de Dios, como reza el versículo:

Recuerdo la fidelidad de tu juventud, tu amor de novia, cómo Me seguiste en el desierto.

Por decirlo así, al revelar la Diadema del Cimiento, el Creador demostró que Su máximo
deseo era atraer a Israel junto a Él, como está escrito: Te he transportado sobre alas de
águilas y te he traído hacia Mi.

UN VISTAZO ADENTRO

Intentaremos dilucidar cómo los preceptos que forman la columna vertebral de la Toráh
están vinculados con la mitzvá de tefilín. Los fragmentos de la Toráh que van dentro de los
tefilín son los mismos pasajes que mencionan esta mitzvá. La primera vez que la Toráh
menciona los tefilín se encuentra en el relato del Éxodo.

Moisés dijo al pueblo: "Recordad este día [como el tiempo] en el cual partisteis de Egipto. ...
[Estas palabras] serán para ti como señal sobre tu brazo y como un recordatorio entre tus
ojos. La Toráh de Dios se hallará entonces en tu boca. Fue con una demostración de fuerza
que Dios te sacó de Egipto".

El párrafo inmediatamente posterior, que habla sobre la mitzvá de consagrar nuestros


primogénitos en recuerdo de la muerte de los primogénitos egipcios, finaliza con las
siguientes palabras:

Llegará el momento en que Dios te habrá traído a la tierra. (...) Entonces traerás a Dios todo lo
que abra la matriz por vez primera. ... Deberás [también] rescatar a cada primogénito de entre
tus hijos. (...) [Estas palabras] serán [también] una señal sobre tu brazo y tefilín entre tus ojos.
[Todo esto es] porque Dios nos sacó de Egipto con una demostración de fuerza.

El tercer párrafo que se refiere a los tefilín está en el Shemá:

Escucha Israel, el Eterno es nuestro Dios, el Eterno es Uno y Único. (...) Estas palabras que te
ordeno el día de hoy deberán permanecer en tu corazón. (...) Atarás [estas palabras] como una
señal sobre tu brazo y serán tefilín entre tus ojos.

La cuarta referencia, que recitamos en el segundo párrafo del Shemá, finaliza con las
siguientes palabras:

Si tenéis cuidado de cumplir Mis preceptos que os ordeno el día de hoy. (...) Os proveeré las
lluvias otoñales y primaverales en vuestra tierra a su debido tiempo, para que cosechéis
abundancia de trigo, aceite y vino. ... Colocad estas palabras Mías en vuestro corazón y
vuestra alma. Atadlas como una señal sobre vuestros brazos y serán tefilín entre vuestros
ojos.

Según el sabio medieval, Rabí Yosef Albo, el judaísmo se sustenta sobre tres pilares
básicos:

1. Creencia en Dios como Creador y Amo del Universo.

2. Creencia en el concepto de recompensa y castigo.

3. Creencia en el libre albedrío de Israel para servir a Dios.

Este tercer principio, no obstante, puede dividirse en dos, pues implica una relación entre la
Congregación de Israel y su Creador no como entidades separadas, sino en un lazo de
unión, a través de la Diadema del Cimiento. Cada precepto que cumplen elimina otro
obstáculo hacia la revelación de su estado de debekut y de su unión con el Santísimo. El
objetivo común aquí es lograr un apego total:

3a. El apego del Santísimo con Israel; y

3b. El apego de Israel con su Creador.

Estas cuatro divisiones de la fe corresponden a los cuatro pasajes contenidos en los tefilín:

1. El primer párrafo del Shemá explica la primera rama de la fe, a saber, que Dios es Uno y
Único y que Él es el Creador y Señor de todo lo creado.

2. El segundo párrafo del Shemá explica el concepto de recompensa y castigo.

3a. El párrafo que habla sobre el Éxodo explica la subdivisión de la fe en relación con
debekut, el apego apasionado. Primero, desde la perspectiva de Dios, se encuentra un
recordatorio de que Él nos sacó de Egipto.

3b. El párrafo que analiza la consagración de los primogénitos expresa la segunda


subdivisión, el apego apasionado de los judíos a Dios. Espiritualmente, el "primogénito"
representa la raíz de la habilidad creativa de una persona. Al santificar los primogénitos a
Dios, el pueblo de Israel demuestra que está apasionadamente apegado a la Fuente de
todas las bendiciones.

El tefilín de la cabeza representa el poder de la mente, que puede captar y analizar las
verdades espirituales. Por ello, consta de cuatro secciones distintas, cada una de las cuales
contiene un pasaje diferente, un principio religioso diferente, tal como la mente puede
comprender cada principio por separado. El tefilín del brazo, que descansa sobre el
corazón, representa el poder de la fe y, en consecuencia, los cuatro párrafos se hallan en
un solo compartimiento, reflejando así el fundamento de la fe: Dios es Uno y no hay nada
aparte de Su Presencia. Al usar tefilín, se revela el apego apasionado que une a Dios con la
raíz espiritual de Israel. Un varón judío que no se coloca tefilín por ende niega el vínculo
entre Dios y la Congregación de Israel. No obstante, no usamos tefilín en Shabat porque en
ese día, la Creación asciende como un todo hacia su Fuente y la Diadema del Cimiento
queda revelada para todos quienes se hayan preparado. El Shabat, al igual que los tefilín,
es "una señal" que representa el amor de Dios por Su pueblo y Su íntima unión con éste. El
Talmud relata que Dios también usa tefilín. Es decir, tal como los judíos dan al Creador una
prueba tangible de su vínculo con Él cada vez que se colocan tefilín, así también Dios da a
los judíos una muestra de Su amor por ellos, al usar "tefilín espirituales".

* A David, por su valentía.

También podría gustarte