2014701
EMPLAZAMIENTO A HUELGA. CUANDO SU ÚNICA FINALIDAD ES LA FIRMA DE UN CONTRATO COLECTIVO
DE TRABAJO, LA EXISTENCIA DE UNO DIVERSO DEPOSITADO CON POSTERIORIDAD A LA ADMISIÓN A
TRÁMITE DE AQUÉL NO GENERA LA CONCLUSIÓN DEL PROCEDIMIENTO.
Al interpretar el alcance del artículo 923 de la Ley Federal del Trabajo, la Segunda Sala de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, en la jurisprudencia 2a./J. 80/98 (*), de rubro: "HUELGA. DEBE DARSE POR
CONCLUIDO EL PROCEDIMIENTO RELATIVO, EN CUALQUIER ETAPA EN QUE SE ENCUENTRE, CUANDO SE
ACREDITE LA CELEBRACIÓN DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO POR EL PATRÓN, SI ÉSTA ES LA ÚNICA
FINALIDAD DE LA SUSPENSIÓN DE LABORES.", estableció que debe darse por concluido el procedimiento de
huelga para celebrar el contrato colectivo, cuando el presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje, al
verificar los requisitos de procedibilidad relativos, constate la existencia de un pacto colectivo celebrado
con el patrón depositado en dicho órgano jurisdiccional, aun cuando esta constatación se realice con
posterioridad a la admisión a trámite del emplazamiento a huelga, con el fin de evitar daños y
consecuencias para las partes o terceros; sin embargo, este criterio es inaplicable cuando el pacto
contractual se depositó con posterioridad al emplazamiento, pues estimarlo así anularía el derecho a
obtener la firma de un pacto colectivo más benéfico para los trabajadores, en el que se tengan mejores
prestaciones a las señaladas en la ley.
Contradicción de tesis 56/2017. Entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Tercero del Tercer
Circuito y Tercero del Primer Circuito, ambos en Materia de Trabajo. 24 de mayo de 2017. Mayoría de tres
votos de los Ministros Alberto Pérez Dayán, Javier Laynez Potisek y José Fernando Franco González Salas.
Disidente: Eduardo Medina Mora I. Ponente: Margarita Beatriz Luna Ramos; en su ausencia hizo suyo el
asunto Alberto Pérez Dayán. Secretaria: Guadalupe Margarita Ortiz Blanco.
2012720
DERECHO DE HUELGA. LOS TRABAJADORES DE CONFIANZA NO PUEDEN EJERCERLO.
El derecho de huelga, reconocido en el artículo 123, apartado A, fracción XVIII, de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, concretizado en el numeral 450 de la Ley Federal del Trabajo, está
concebido sobre el principio de justicia social de conseguir el equilibrio entre los factores de la producción;
es decir, de la fuerza de trabajo, representada por los trabajadores asociados, y del capital, detentado por
el patrón. Ahora bien, debido a sus particularidades, a la actividad que desarrolla y que se relaciona en
forma inmediata y directa con la vida de las empresas, con sus intereses, con la realización de sus fines y
con su dirección, administración y vigilancia generales, el trabajador de confianza se asocia más al capital
que a la fuerza de trabajo en las relaciones laborales, justamente porque constituye el elemento principal, a
través del cual se manifiesta la voluntad del patrón, tanto en la definición, asignación, organización y
desarrollo del trabajo, como en las relaciones jurídicas con el resto de los trabajadores que se encuentran
en la base de la empresa, negociación o establecimiento. En esa virtud, los trabajadores de confianza no
pueden participar en un movimiento de huelga ni ejercer el derecho relativo, porque al representar los
intereses de quien detenta el capital en las relaciones de trabajo (patrón), sería un contrasentido que
pretendieran de la persona que personifican y representan el equilibrio entre los factores de la producción,
pues invariablemente esa manifestación iría contra la voluntad del patrón y afectaría a la empresa misma.
2003883
PROCEDIMIENTO DE HUELGA. LA JUNTA DE CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE CARECE DE FACULTADES PARA
VERIFICAR SI LA PERSONA A QUIEN VA DIRIGIDO EL ESCRITO DE EMPLAZAMIENTO, GOZA DE LA CALIDAD DE
PATRÓN.
El artículo 920 de la Ley Federal del Trabajo señala los requisitos formales del pliego de peticiones para
iniciar el procedimiento de huelga, como son, entre otros, que se dirija por escrito al patrón pero se
presente ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, ello con el propósito de dar certeza al sindicato
correspondiente de a quién debe dirigir su escrito y ante quién lo debe presentar, con el objeto de
establecer un orden formal al inicio del procedimiento relativo, evitar dilaciones en el trámite
correspondiente y respetar los términos previstos en la ley para sustanciarlo. En estas condiciones, el hecho
de que el artículo 923 de la Ley Federal del Trabajo prevea que la Junta de Conciliación y Arbitraje no dará
trámite al escrito de emplazamiento de huelga que no se formule conforme a lo previsto en el citado
artículo 920, no implica que esté facultada para verificar si la persona a quien va dirigido efectivamente
goza de la calidad de patrón ante los miembros del sindicato o si existe relación laboral con éstos o
cualquier otra situación análoga, dado que ello excede sus facultades de revisión que en esa etapa del
procedimiento le concede la ley.
2000232
INEXISTENCIA LEGAL DEL ESTADO DE HUELGA. CÓMPUTO DEL TÉRMINO DE 24 HORAS PARA QUE LOS
TRABAJADORES REANUDEN SUS LABORES.
De la evolución del derecho de huelga se advierte que el legislador ha procurado la celeridad del
procedimiento respectivo para evitar, en lo posible, una afectación indebida a las partes en conflicto; en
ese contexto, las fracciones I y II del artículo 932 de la Ley Federal del Trabajo disponen que si la Junta
declara la inexistencia legal del estado de huelga fijará a los trabajadores un término de 24 horas para que
regresen a su trabajo, notificando esto por conducto de la representación sindical y apercibiendo a los
trabajadores que por el solo hecho de no acatar la resolución quedarán terminadas las relaciones de
trabajo, salvo causa justificada. Ahora bien, acorde con el artículo 716 de la indicada Ley, en materia de
huelga todos los días y horas son hábiles, lo que se reitera en el numeral 928, que en sus fracciones II y III,
establece que en el procedimiento de huelga no serán aplicables las reglas generales respecto de términos
para hacer notificaciones y citaciones, que las notificaciones surtirán efectos desde el día y hora en que
quedan hechas, así que todos los días y horas serán hábiles, para lo cual la Junta tendrá guardias
permanentes. Atento a la finalidad de la norma, se concluye que el término de 24 horas citado corre desde
que se efectúa la notificación de la resolución que lo ordena, no obstante que, conforme a las condiciones
de prestación del servicio, se trate de un día u hora inhábil para la fuente de trabajo, para los trabajadores
o para ambos, pues ello sólo trae como consecuencia la ineludible obligación de que los trabajadores se
presenten a reanudar su trabajo en el primer momento hábil que conforme a sus condiciones laborales les
corresponda pues, en ese supuesto, el plazo de 24 horas para hacerlo ya transcurrió.
179843
OFRECIMIENTO DE TRABAJO. EL HECHO DE QUE LA EMPRESA DEMANDADA SE ENCUENTRE EN HUELGA NO
CONDUCE A CALIFICARLO DE MALA FE.
Para determinar si el ofrecimiento de trabajo debe o no calificarse de mala fe, es necesario analizar todas
aquellas situaciones o condiciones que permitan concluir, de manera prudente y racional, si existe la
intención del patrón de que continúe la relación laboral. Por tanto, el ofrecimiento de trabajo en los
mismos términos y condiciones en que se venía desempeñando no puede calificarse de mala fe cuando la
empresa demandada se encuentra en huelga, en virtud de que ese derecho colectivo no tiene vinculación
directa con el conflicto individual derivado de la reclamación de despido, pues sólo suspende
temporalmente el trabajo, mas no implica terminación del nexo laboral, por lo que aun cuando la
reanudación del empleo no pueda concretarse inmediatamente, ello no altera dolosamente los términos y
condiciones en que aquél se venía prestando y tampoco puede decirse que el patrón no tenga intención de
que la relación laboral continúe, ya que en virtud del procedimiento de huelga es factible que la
reinstalación del actor sea sólo virtual, según el estado en que se encuentre dicho procedimiento.
184642
HUELGA. CUANDO SE SOLICITA LA FIRMA DE UN CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO, LA AUTORIDAD
CORRESPONDIENTE NO DEBE CONDICIONAR EL EMPLAZAMIENTO A QUE EL SINDICATO ACREDITE QUE LOS
TRABAJADORES DE LA PATRONAL SON SUS AFILIADOS, SINO ATENERSE A LO ESTABLECIDO EN LOS
ARTÍCULOS 920 Y 923 DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.
El artículo 920 de la Ley Federal del Trabajo establece que el procedimiento de huelga se inicia con la
presentación del pliego de peticiones, señalando los requisitos que debe reunir y precisando la actuación
que corresponde a la autoridad que debe hacer el emplazamiento. Por su parte, el artículo 923 de la propia
Ley dispone que la autoridad de trabajo no dará trámite al escrito de emplazamiento de huelga cuando éste
no sea formulado conforme a los requisitos señalados en el indicado artículo 920, ni cuando sea presentado
por un sindicato que no sea titular del contrato colectivo de trabajo o administrador del contrato ley, ni
tampoco cuando se pretenda exigir la firma de un contrato colectivo si ya existe uno depositado en la Junta
de Conciliación y Arbitraje competente, eventos que deberá verificar la autoridad antes de realizar el
emplazamiento. Salvo los requisitos y prevenciones mencionados, la citada Ley no exige más requisitos
para que proceda el emplazamiento, por lo que las autoridades correspondientes no están facultadas para
requerir a un sindicato, cuando solicita la firma de un contrato colectivo de trabajo mediante
emplazamiento a huelga, que acredite que los trabajadores que pretenden emplazar a huelga están
afiliados a dicho sindicato, que proporcione los nombres de los trabajadores que están en servicio y que lo
justifique con documentos idóneos, pues ello va más allá de lo que la Ley establece; en todo caso, estas
condiciones no corresponde imponerlas a la autoridad que aquí no interviene como órgano jurisdiccional,
sino que son defensas que toca oponer al patrón cuando contesta el pliego de peticiones o la solicitud que
realice sobre la declaración de inexistencia de huelga, de conformidad con los artículos 922, 926, 927, 929,
930, 931 y 932 de la Ley citada.
Registro digital: 184573
SINDICATOS. ESTÁN LEGITIMADOS PARA SOLICITAR AL PATRÓN, LA FIRMA DE UN CONTRATO COLECTIVO
DE TRABAJO, MEDIANTE EL PLIEGO DE PETICIONES CON EMPLAZAMIENTO A HUELGA.
Del análisis concatenado de los artículos 356, 357, 365, 368, 374, 376, 386, 387, 440, 441, 442, 443, 450 y
451 de la Ley Federal del Trabajo, se desprende que si los sindicatos son personas morales legalmente
reconocidas por virtud de su registro y con capacidad jurídica para defender, ante todas las autoridades,
por conducto de sus representantes, como el secretario general o la persona de su directiva que
determinen los estatutos, sus derechos y ejercitar las acciones correspondientes, es evidente que están
legitimados para solicitar la firma de un contrato colectivo de trabajo y ejercitar el derecho de huelga para
lograr ese propósito, por ser titulares de ese derecho, y que tal legitimación queda acreditada ante la
autoridad correspondiente con la demostración de la existencia y reconocimiento oficial del sindicato
mediante su registro.
190679
HUELGA. EL ARTÍCULO 928, FRACCIÓN IV, DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO QUE ESTABLECE QUE EN EL
PROCEDIMIENTO RELATIVO SÓLO SE ADMITIRÁ EL INCIDENTE DE FALTA DE PERSONALIDAD, NO
TRANSGREDE LA GARANTÍA DE AUDIENCIA.
Ha sido criterio reiterado de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación que la garantía de audiencia,
consagrada en el artículo 14 de la Constitución Federal, obliga al legislador a consignar en sus leyes la
manera como los gobernados serán oídos en un procedimiento, antes de ser afectados por un acto de
privación, en el cual se observen como formalidades esenciales mínimas aquellas que garanticen su
defensa. En estas condiciones, y tomando en consideración que el respeto a la referida garantía
constitucional en cualquier procedimiento debe ser analizado a la luz de toda su regulación y no de manera
aislada en cuanto a cada uno de los preceptos que lo regulan, la circunstancia de que el artículo 928,
fracción IV, de la Ley Federal del Trabajo establezca que en los procedimientos de huelga no se admitirán
más incidentes que el de falta de personalidad, que podrán promover el patrón en el escrito de
contestación al emplazamiento y los trabajadores dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a la en
que tengan conocimiento de la primera promoción del patrón, no es violatoria de dicha garantía. Ello es así,
porque si bien es cierto que el citado precepto señala que en el procedimiento de huelga, el único incidente
que se admitirá es el de falta de personalidad, lo que implica que no es procedente ningún otro, ni siquiera
el de nulidad de emplazamiento, también lo es que, según se advierte del análisis sistemático de lo
dispuesto en los artículos 459, 920 y 929 de la Ley Federal del Trabajo, los vicios del emplazamiento y aun la
falta de éste, pueden hacerse valer como causal de inexistencia de la huelga. Además, debe decirse que el
legislador contempló únicamente la procedencia del incidente de falta de personalidad en el procedimiento
de huelga en atención a la naturaleza jurídica de ésta, derivada de los principios sociales y económicos que
la sustentan y justifican, y que lo llevaron a consignar en la ley los de celeridad y expeditez a fin de no hacer
nugatorio el derecho de los trabajadores a la huelga y de que esa clase de conflictos se tramiten en forma
sumaria para lograr su rápida solución.
194328
SINDICATOS DE TRABAJADORES. OPERA LA SUPLENCIA DE LA QUEJA DEFICIENTE CUANDO EL ACTO
RECLAMADO CONSISTA EN LA RESOLUCIÓN QUE DECLARA INEXISTENTE LA HUELGA, POR TRASCENDER
DIRECTAMENTE A LOS INTERESES DE LOS TRABAJADORES.
La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, emitió la tesis X/99, en donde sostuvo que la
máxima suplencia de la queja deficiente, que en favor de los trabajadores establece la fracción IV del
artículo 76 bis de la Ley de Amparo y a que se refiere la jurisprudencia 39/95, debe hacerse extensiva a los
sindicatos de trabajadores cuando el acto reclamado trascienda directamente a sus intereses, porque
dichas organizaciones constituyen el medio con que cuentan los trabajadores para lograr el análisis,
mejoramiento y defensa de sus intereses. Congruentemente con ese criterio, la queja deficiente debe ser
suplida en el caso de que el acto reclamado consista en la resolución que declara la inexistencia de la
huelga porque en tal supuesto queda desprotegida jurídicamente la suspensión de labores, cuyas
consecuencias son el que se fije a los trabajadores un plazo de veinticuatro horas para que vuelvan al
trabajo, con la pérdida de sus salarios durante el tiempo que duró el conflicto; se les aperciba de que por el
solo hecho de no acatar la resolución se declaren terminados los contratos de trabajo y que el patrón
queda en libertad para contratar nuevos trabajadores, lo que evidentemente trasciende a los intereses de
los trabajadores.
194911
HUELGA. LAS JUNTAS CARECEN DE FACULTADES PARA PLANTEAR OFICIOSAMENTE UN CONFLICTO
COMPETENCIAL EN EL PROCEDIMIENTO RELATIVO.
Según la fracción V, del artículo 928, de la Ley Federal del Trabajo, en los procedimientos de huelga no se
podrá plantear cuestión alguna de competencia, pero si la Junta una vez que emplazó al patrón, observa
que el asunto no es de su jurisdicción, hará la declaratoria correspondiente, haciéndola saber a los
trabajadores, quienes dispondrán de un plazo de veinticuatro horas para designar la Junta que consideren
competente, a fin de que se le remita el expediente, de lo que se infiere que las Juntas no tienen facultades
para plantear de manera oficiosa un conflicto competencial en los procedimientos de huelga y su actuación
se limita a realizar la declaratoria correspondiente notificando esa determinación a los trabajadores, para
que éstos sean los que impulsen el procedimiento en ese aspecto. En consecuencia, es improcedente el
conflicto competencial que tenga como presupuesto el trámite oficioso que lleve a cabo la Junta, para
declarar su incompetencia en el conocimiento del procedimiento de huelga.
195401
HUELGA. DEBE DARSE POR CONCLUIDO EL PROCEDIMIENTO RELATIVO, EN CUALQUIER ETAPA EN QUE SE
ENCUENTRE, CUANDO SE ACREDITE LA CELEBRACIÓN DEL CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO POR EL
PATRÓN, SI ÉSTA ES LA ÚNICA FINALIDAD DE LA SUSPENSIÓN DE LABORES.
El artículo 923 de la Ley Federal del Trabajo consagra la obligación del presidente de la Junta de
Conciliación y Arbitraje de que, previamente a la admisión a trámite de la solicitud de emplazamiento a
huelga al patrón, debe verificar los requisitos de procedibilidad relativos, entre los que se encuentra el
cerciorarse de la inexistencia de algún contrato colectivo celebrado por el patrón que esté depositado en
dicho órgano jurisdiccional, cuando el motivo de la huelga se haga consistir únicamente en el otorgamiento
y firma del referido pacto, ante lo cual debe negar el trámite al escrito de emplazamiento relativo. La razón
jurídica de tal decisión radica en que si conforme a lo dispuesto en el artículo 451, fracción I, del aludido
ordenamiento, para suspender las labores se requiere que la huelga tenga por objeto alguno de los
descritos en el numeral 450, cuya fracción II establece el de obtener del patrón la celebración del contrato
colectivo de trabajo, la demostración de su existencia provocará que el motivo del emplazamiento, al
haberse alcanzado, quede sin materia, incumpliéndose con uno de los requisitos de procedencia para
efectuar el paro. Por tanto, aun cuando la constatación de tal circunstancia se realice con posterioridad a la
admisión a trámite del emplazamiento a huelga, la autoridad laboral debe dar por concluido el
procedimiento, sin importar la etapa en que éste se halle, porque, además de que resultaría improcedente
y ocioso seguirlo si el motivo que le dio origen aparece satisfecho, su continuación, además de ser contraria
a la intención del legislador, podría provocar graves afectaciones a las partes y terceros, consistentes en la
imposibilidad jurídica de que los huelguistas puedan obtener el pago de los salarios caídos durante el
periodo que dure el paro de labores, por resolución que declare su inexistencia o falta de justificación, así
como la afectación a la producción y disposición de bienes en perjuicio del patrón y la imposibilidad de
terceros de ejecutar fallos judiciales sobre el patrimonio que conforma a la empresa.
195400
El análisis de las disposiciones contenidas en el título octavo, capítulos I y II, y título decimocuarto, capítulo
XX, de la Ley Federal del Trabajo, permite distinguir, con base en los efectos jurídicos que se producen para
las partes y terceros, tres principales etapas dentro del procedimiento de huelga, cuyas características
esenciales son las siguientes: a) La primera, que comprende desde la presentación del pliego petitorio por
la coalición de trabajadores hasta la orden de emplazamiento al patrón. En esta fase se precisa el motivo,
objeto, fecha y hora de la suspensión de labores, se verifica el cumplimiento de los requisitos de
procedibilidad por la autoridad y, en caso de quedar satisfechos, se ordenará su notificación al patrón o, de
no ser procedente la petición, se negará el trámite correspondiente, dando por concluido el procedimiento;
b) La segunda etapa, conocida también como de pre-huelga, abarca desde el emplazamiento al patrón
hasta antes de la suspensión de labores. La notificación del pliego petitorio produce el efecto jurídico de
constituir al patrón en depositario de la empresa afectada por la huelga, lo que le impide realizar actos de
disposición sobre los bienes del establecimiento, asimismo, se genera la suspensión de la ejecución de las
sentencias y diligencias de aseguramiento que recaigan sobre los tales bienes, distintas de fallos laborales y
cobro de créditos fiscales, en los términos previstos en la ley. También en esta etapa se celebra la audiencia
de conciliación ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, en que se procurará el avenimiento de las partes,
sin prejuzgar sobre la existencia o justificación del movimiento y, de no llegar a una solución, previamente
al estallamiento de la huelga, se fijará el número de trabajadores que deberán continuar laborando, en los
casos en que pueda verse afectada la seguridad de la empresa, los bienes de producción o la reanudación
de los trabajos y; c) La última etapa se circunscribirse del momento de suspensión de labores hasta la
resolución de fondo del conflicto. El estallamiento de la huelga suspende los efectos de las relaciones de
trabajo y la tramitación de las solicitudes y conflictos de naturaleza económica, durante el periodo de paro
de labores. Dentro de las setenta y dos horas siguientes al inicio de la huelga, se podrá solicitar la
declaración de su inexistencia por no reunir los requisitos de procedencia y objetivos previstos en la ley,
con lo que el patrón quedaría libre de responsabilidad y se fijaría a los trabajadores un plazo de veinticuatro
horas para regresar a laborar, apercibiéndoles que de no acatar lo anterior se darán por terminadas las
relaciones de trabajo. De lo contrario, la huelga se considerará legalmente existente, por lo que su
conclusión, en el fondo, sólo podría darse por acuerdo entre las partes, allanamiento del patrón a las
peticiones o laudo arbitral a cargo de quien elijan las partes o de la Junta en mención, si los trabajadores
sometieron a ella la decisión, fallo que resolvería en definitiva sobre la justificación o injustificación de la
suspensión de labores.
196197
HUELGA, NO PUEDEN VÁLIDAMENTE DECLARARSE INCOMPETENTES LAS JUNTAS DE CONCILIACIÓN Y
ARBITRAJE ANTES DEL EMPLAZAMIENTO AL PATRÓN.
El artículo 928, fracción V, de la Ley Federal del Trabajo establece que en los procedimientos de huelga no
podrá promoverse cuestión alguna de competencia; sin embargo, si la Junta, una vez practicado el
emplazamiento al patrón, observa que el asunto no es de su competencia, se lo hará saber a los
trabajadores para que éstos, dentro del término de veinticuatro horas, designen la Junta que consideren
competente, con el fin de que se le remita el expediente. Por ello, no sólo resulta violatorio del precepto
invocado el que una Junta de Conciliación y Arbitraje se declare incompetente en un procedimiento de
huelga sin haber emplazado al patrón, sino también que envíe el expediente a otro órgano jurisdiccional de
trabajo. Lo anterior es así, porque el propósito del legislador al establecer dichas reglas en el numeral
citado, fue que ese tipo de conflictos colectivos se resuelvan lo más pronto posible, por las graves
consecuencias que tiene para las partes y para la sociedad.
200566
COMPETENCIA PARA CONOCER DEL EMPLAZAMIENTO A HUELGA INTERPUESTO POR UN SINDICATO DE
TRABAJADORES AL SERVICIO DE UN AYUNTAMIENTO MUNICIPAL DEL ESTADO DE OAXACA. CORRESPONDE
A LA JUNTA DE ARBITRAJE PARA LOS EMPLEADOS AL SERVICIO DE LOS PODERES DE DICHO ESTADO,
MIENTRAS LA LEGISLATURA LOCAL NO EXPIDA LA LEY QUE REGULE LAS RELACIONES CORRESPONDIENTES.
Como la Legislatura del Estado de Oaxaca no ha expedido las leyes a que se refiere el artículo 115, fracción
VIII, párrafo segundo, de la Constitución General de la República, que rija las relaciones laborales entre los
diversos Municipios de dicha entidad federativa y sus servidores públicos, con excepción del Ayuntamiento
de Oaxaca, debe seguirse el mismo criterio establecido en la jurisprudencia 78 de esta Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en la página 56, del Tomo V, del Apéndice al Semanario
Judicial de la Federación de 1917-1995, con el rubro "COMPETENCIA PARA CONOCER DE LOS CONFLICTOS
LABORALES ENTRE UN AYUNTAMIENTO MUNICIPAL DEL ESTADO DE OAXACA Y SUS TRABAJADORES.
CORRESPONDE A LA JUNTA DE ARBITRAJE PARA LOS EMPLEADOS AL SERVICIO DE LOS PODERES DEL
ESTADO DE OAXACA, MIENTRAS LA LEGISLATURA LOCAL NO EXPIDA LA LEY QUE REGULE LAS RELACIONES
CORRESPONDIENTES". Por ello, ante la falta de disposición legal en dicho Estado que instituya alguna
autoridad con facultades expresas para conocer del emplazamiento a huelga interpuesto por un sindicato
de trabajadores al servicio de un Ayuntamiento Municipal del mencionado Estado, debe recaer la
competencia en la Junta de Arbitraje para los Empleados al Servicio de los Poderes del Estado de Oaxaca.
No es óbice para lo anterior, que el contrato colectivo de trabajo respectivo se haya depositado ante la
Junta Local de Conciliación y Arbitraje del mismo Estado, en virtud de que tal depósito no determina la
autoridad competente para conocer de dicho conflicto colectivo.
200625
COMPETENCIA FEDERAL. SE SURTE, POR EXCEPCIÓN, CUANDO SE DEMANDA A UN SINDICATO PERO NO A
UNA DE LAS EMPRESAS SEÑALADAS POR LA FRACCIÓN XXXI, DEL APARTADO "A", DEL ARTICULO 123,
CONSTITUCIONAL, SI SE PRETENDE LA NULIDAD DE UN ACTO JURÍDICO QUE SANCIONO Y APROBÓ LA
JUNTA FEDERAL CON MOTIVO DE UN PROCEDIMIENTO DE HUELGA.
Como principio general, la Constitución determina que la aplicación de las leyes del trabajo corresponde a
las autoridades de los Estados y, como excepciones a dicho principio, específicamente señala que serán
competencia exclusiva de las autoridades federales cuando se demanda a una de las empresas cuya
industria pertenezca a las ramas industriales previstas en la fracción XXXI, apartado "A", del artículo 123 del
Pacto Fundamental, de modo tal que cuando el demandado es un sindicato obrero, la competencia se surte
en favor de una autoridad local. Así lo consideró la anterior Cuarta Sala en la tesis jurisprudencial
4a./J.1/91, que esta Segunda Sala ha reiterado, del rubro: "COMPETENCIA LOCAL. SINDICATOS OBREROS
DEMANDADOS COMO PATRONES." Sin embargo, una excepción a esa regla general se presenta cuando se
demanda de un sindicato la nulidad de un acto jurídico que derivó de un procedimiento seguido en un
conflicto colectivo del que conoció la autoridad federal y por lo mismo fue ella quien sancionó tal acto. En
efecto, si dicha autoridad fue la competente para conocer del conflicto de huelga, dentro del cual se le
adjudicaron a los trabajadores los bienes muebles embargados, respecto de los cuales el secretario general
del sindicato celebró un convenio sobre la venta de dichos bienes, mismo que fue sancionado y aprobado
ante esa propia autoridad federal, el conocimiento de la acción de nulidad de dicho acto corresponde a la
Junta Federal, en primer lugar porque fue ella la competente para tramitar y resolver sobre el movimiento
colectivo de huelga, con motivo del cual el acto por ella sancionado surgió a la vida jurídica con todas sus
consecuencias legales, de modo tal que resulta coherente que si tiene facultades para sancionar un
convenio, también las tiene para conocer de su nulidad y, en segundo lugar, porque su competencia en la
hipótesis de que se trata no concluye con la adjudicación de los bienes en favor de los trabajadores, sino
hasta en tanto queden satisfactoriamente resueltos todos aquellos actos que se susciten y deriven de ese
procedimiento.
Registro digital: 200650
COMPETENCIA. RECLAMACIÓN DE DAÑOS Y PERJUICIOS A UN SINDICATO, COMO CONSECUENCIA DE LA
DECLARACIÓN DE INEXISTENCIA DE UNA HUELGA, SU CONOCIMIENTO CORRESPONDE A UN JUEZ DE LO
CIVIL.
Si bien los conflictos derivados de la relación de trabajo deben resolverse por los tribunales especializados,
por disposición del artículo 123 constitucional, las normas contenidas en la legislación laboral no prevén
acciones como la de reclamación de daños y perjuicios a un sindicato de trabajadores, como consecuencia
de la declaración de inexistencia de una huelga, pues dicha acción, que repercute en el patrimonio de las
personas, se encuentra regulada por el Código Civil y su aplicación corresponde a los tribunales
especializados en dicha materia; por tanto, el competente para conocer de un asunto en el que se ejercite
una acción de esta naturaleza es un Juez de lo civil.
200577
HUELGA, EMPLAZAMIENTO A. EL ACUERDO QUE ORDENA NO DARLE TRAMITE Y ARCHIVAR EL EXPEDIENTE,
ES RECLAMABLE EN AMPARO INDIRECTO.
Contra el acuerdo que ordena no dar trámite al emplazamiento a huelga y archivar en forma definitiva el
expediente, procede el amparo indirecto de conformidad con el artículo 114, fracción III, de la Ley de
Amparo, ya que este acto se produce fuera de juicio, pues el procedimiento de huelga no tiene por objeto
dirimir una contienda entre partes, sino tutelar jurídicamente el paro de actividades y será hasta el
momento en que el conflicto, motivo de la suspensión legal de labores, se someta a la decisión de la Junta
de Conciliación y Arbitraje, cuando se inicie propiamente el juicio.