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Sentencia de Divorcio en Guayaquil

1) Se presenta una demanda de divorcio contencioso por parte de la señora Dennys Patricia Jordán Correa contra el señor Johnny Ignacio Alvarado Domínguez. 2) La actora alega abandono injustificado por más de seis meses como causal de divorcio. Presenta pruebas como el acta de matrimonio y testimonios. 3) El juez falla a favor del divorcio luego de considerar que se demostró la causal de abandono alegada y que se protegerán los derechos de los hijos menores.

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Sentencia de Divorcio en Guayaquil

1) Se presenta una demanda de divorcio contencioso por parte de la señora Dennys Patricia Jordán Correa contra el señor Johnny Ignacio Alvarado Domínguez. 2) La actora alega abandono injustificado por más de seis meses como causal de divorcio. Presenta pruebas como el acta de matrimonio y testimonios. 3) El juez falla a favor del divorcio luego de considerar que se demostró la causal de abandono alegada y que se protegerán los derechos de los hijos menores.

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VISTOS.

- Agréguese a los autos el escrito presentado por la señora ANA


GUILLERMINA DOMÍNGUEZ VANEGA el día 24 de enero de 2023, a las
10h48.- Por ser el estado procesal, se notifica La sentencia pronunciada en
esta causa, en los siguientes términos:
PRIMERO.- JUZGADOR: José Gustavo Olvera Barbotó, en su calidad de Juez
de la Unidad Judicial Norte de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de
Guayaquil, de conformidad con lo establecido en el artículo 234 del Código
Orgánico de la Función Judicial, en mérito del sorteo reglamentario, tiene
competencia para conocer y resolver la presente demanda de divorcio
contencioso, en procedimiento sumario.
SEGUNDO.- LUGAR Y FECHA: El fallo fue pronunciado de forma oral en la
audiencia respectiva, en esta ciudad de Guayaquil; su notificación por escrito,
se realiza hoy martes 24 de enero de 2023.
TERCERO.- PARTES PROCESALES: Accionante es la señora DENNYS
PATRICIA JORDÁN CORREA (fs. 1); la parte demandada, es el señor
JOHNNY IGNACIO ALVARADO DOMÍNGUEZ.
CUARTO.- ENUNCIACIÓN DE LOS HECHOS Y OBJETO DE LA DEMANDA:
Se observa a fojas  9 – 12 y 17 – 18 de los autos, que la actora básicamente
manifiesta que, está casada civilmente con el accionado desde el día 7 de
marzo de 2020, que el matrimonio se celebró en esta ciudad de
Guayaquil. Que dentro de su relación, se procrearon dos hijos cuyos nombres
son: SEBASTIÁN IGNACIO y GUILLERMO EDUARDO ALVARADO JORDÁN,
de 17 y 10 años de edad respectivamente. No hubo adquisición de bienes por
parte de la sociedad conyugal. Se expresa que el accionado Abandonó el
hogar conyugal, el día 16 de octubre de 2021; que desde ese momento, no se
ha reanudado la relación marital. El objeto de su acción es que, de conformidad
con lo establecido en el numeral 9 del artículo 110 del Código Civil, se declare
en sentencia disuelto el vínculo matrimonial que la une al demandado, y se
deje resuelta la situación social y económica de sus hijos.- La petición fue
calificada a fojas 19 del expediente, y conforme correspondía a la sustanciación
de la causa, se dispuso que se cite al accionado en la forma señalada para tal
fin; el cumplimiento de esta solemnidad, se aprecia a fojas 64 de los autos. No
existe comparecencia de la parte demandada, por tanto, no hubo contestación
que calificar.- Continuando con el procedimiento, se convocó a la realización de
la Audiencia única y en dicho acto, se nombró a la curadora ad-litem que
representó los intereses de los hijos menores de edad habidos en este
matrimonio, la señora BERTHA PATRICIA CORREA CEVALLOS (fs. 89); la
posesión del cargo y el juramento debido, se dieron también en esta misma
diligencia. Se determinó el objeto de la causa y se produjeron las pruebas con
las que se sustentó los asertos propuestos en la demanda; tras la exposición
de los alegatos, se emitió de forma oral la resolución de este proceso; constan
los documentos relacionados con esta diligencia y el disco continente de la
grabación, de fojas 94 a 96 del cuaderno procesal.
QUINTO.- DEFENSA DEL DEMANDADO: No cabe revisar este asunto, debido
a la falta de comparecencia de esta parte.
SEXTO.- DECISIÓN SOBRE EXCEPCIONES: No es necesario tal exposición
en el presente caso por lo antes anotado.
SÉPTIMO.- HECHOS PROBADOS RELEVANTES PARA RESOLVER:
Respecto de la prueba que anunció la parte actora en su demanda, fue
trascendente para la resolución dictada, lo siguiente: 1.- En relación con el
divorcio: 1.1.- A fojas 2, el acta de matrimonio celebrada entre los litigantes; y,
1.2.- Las declaraciones testimoniales que rindieron ELVIRA PILAR CORREA
CEVALLOS (fs. 92) y TANIA YOLANDA PALACIOS SARMIENTO (fs. 93). 2.-
En cuanto a la situación social y económica de los hijos menores de edad
habidos durante el matrimonio: 2.1.- A fojas 4 y 3, partidas de nacimiento de
SEBASTIÁN IGNACIO y GUILLERMO EDUARDO ALVARADO JORDÁN, con
las cuales, se ha podido determinar sus vínculos parento filiales y su calidad de
sujetos tutelados por ser menores de edad; y, 2.2.- Para demostrar la
capacidad económica del alimentante, sirvió el certificado de aportaciones
emitido por el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social IESS, que consta a
fojas 57 – 58 del expediente; en dicho instrumento, se aprecia que el accionado
labora para la Universidad Laica Vicente Rocafuerte, y que su remuneración
asciende a la cantidad de USD $ 1676,00.
OCTAVO.- MOTIVACIÓN: Para resolver la presente causa, se ha considerado:
8.1.- Que se establece en el segundo inciso del artículo 67 de la Constitución
de la República, que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer y
se fundará en el libre consentimiento de los contrayentes, así como, en la
igualdad de sus derechos, obligaciones y capacidades legales; este libre
consentimiento, trasciende al hecho de que las personas están en libertad de
decidir con quien van a casarse, cuando, donde y cuanto tiempo perdurará este
vínculo jurídico y fáctico. En relación con esto último y a efectos de este
análisis, existe el divorcio, que según lo señalado en el numeral 4 del artículo
105 del código Civil, es una de las formas a través de las cuales se puede
terminar la unión matrimonial. En la misma ley referida, en su artículo 110, se
indica cuáles son las causas por las que cualquiera de los cónyuges puede
demandar ese divorcio; así entonces, a la vez que la Constitución, en ejercicio
de los derechos de libertad (Art. 66 num 9), garantiza y reconoce a todas las
personas la autonomía de su voluntad y en ese sentido, la facultad que tienen
de tomar libremente decisiones respecto de su vida, tales como, el celebrar el
contrato denominado matrimonio; de igual forma, les permite también a esas
personas, para que de manera conjunta (Art. 107 CC) o individual (Art. 110
CC), según sea el caso, el desligarse de aquel vínculo contractual, mas aun si
se expresa en la letra d) del numeral 29 del mismo artículo 66, que nadie está
obligado a dejar de hacer lo que no está prohibido por la ley. Por tanto, es la
legítima figura del divorcio la que, si las condiciones originarias del contrato
matrimonial han cambiado, en virtud de que acontecen o han acontecido
alguna o varias de las circunstancias descritas en la norma pertinente, da paso
a que se formalice jurídicamente la ruptura o quiebre de la relación. 8.2.- Que
como ya fuera indicado, en nuestro ordenamiento jurídico, es el antes
citado artículo 110 del Código Civil, la norma en la que se señala las causas
que pueden dar origen a la disolución por divorcio, siendo una de ellas, la
expresada en el numeral 9, que permite presentar la demanda a cualquiera de
los cónyuges si es que ha existido abandono injustificado por un tiempo que
haya transcurrido de forma ininterrumpida, superior a los seis meses. Si es esta
causal la que se alega como fundamento de una acción judicial de divorcio,
corresponde al juez dictar su sentencia declarando el término de la relación, si
es que se demuestra con fuerza y suficiencia que los elementos fácticos ya
descritos se han producido. 8.3.- La doctrina especializada considera sobre
este asunto: “…la separación personal o el divorcio solo pueden ser decretados
judicialmente ante la alegación y prueba de hechos culpables, de uno o ambos
cónyuges, hecha efectiva en un proceso contencioso, y debe circunscribirse a
las causas taxativamente enumeradas por la ley, como adulterio, abandono,
injurias graves, etc. Si los hechos no fueren probados, el juez debe desestimar
la demanda, aun cuando existiere la evidencia de que la unión matrimonial está
desintegrada. En síntesis, la sentencia exige la prueba de la culpa de uno o de
ambos cónyuges, y, por ello, el divorcio implica una sanción contra el culpable
que se proyecta en los efectos…” (Gustavo A. Bossert y Eduardo A. Zannoni.
MANUAL DE DERECHO DE FAMILIA. Sexta edición. Capítulo X. Sección
383.). 8.4.- Siguiendo esta línea y ya en el plano procesal, de conformidad con
lo establecido en el artículo 169 del código General de Procesos, es obligación
de la actora probar los hechos que ha propuesto afirmativamente en su
demanda y que ha negado el accionado; tal negativa, se produce con la falta
de comparecencia de esta parte. la actora para demostrar los asertos
realizados, presentó el acta de matrimonio; con este instrumento, se certificó la
existencia del vínculo. Se practicó además, probanza oral en la audiencia
única; dicha prueba, se la acepta como válida y se la valora en el sentido de
que es clara y concluyente en cuanto al hecho de que la separación se produjo,
de que el tiempo transcurrido desde aquella es superior a seis meses; y, que
no ha existido convivencia ni cohabitación entre los cónyuges desde que se
separaron. 8.5.- Sobre el abandono existe criterio jurisprudencial emitido por la
Corte Nacional de Justicia, cuyo texto se extracta: «…En este orden de ideas,
se recuerda que nuestra legislación no consagra, expresamente, el deber de
los cónyuges a la cohabitación, sin embargo, al prever como causal de divorcio
el abandono voluntario e injustificado por más de un año, o por más de tres
años, para que sea demandado por cualquiera de los cónyuges, tácitamente se
está refiriendo a este deber recíproco de cohabitar, deber que pesa por igual
sobre el marido, como sobre la mujer y la actitud de cualquiera de los dos, que
deja de cohabitar en el tiempo establecido por la ley y no realiza ninguna
acción que permita al otro cónyuge entender que es su interés reanudar la
relación, deja entrever que su afán de abandonar, al otro u otra, asume
caracteres de definitividad y desconoce los deberes–derechos que nacen del
acto del matrimonio, deberes y derechos, que permiten su realización mientras
los cónyuges tengan en común un proyecto de vida incoercible que se realiza
en la cotidianidad, más allá del sometimiento a las normas, cosa que de los
autos queda claro no sucede en el caso de estudio en el que se evidencia una
ruptura. En la doctrina francesa se califica a la ruptura como el factor
psicológico consistente en la voluntad de abdicar la convivencia. (Citado por
Eduardo Zanoni: Derecho de Familia. Edit. Astrea. Buenos Aires 2002, p.117)»
(Jurisprudencia Ecuatoriana. Serie Ciencia y Derecho. Obra corporativa de la
Corte Nacional de Justicia, de enero a diciembre de 2013. Tercera Edición.
Página 172). 8.6.- En relación con la situación social y económica
de SEBASTIÁN IGNACIO y GUILLERMO EDUARDO ALVARADO
JORDÁN, de conformidad con lo expresado en los artículos 108, 115 y 128 del
Código Civil, se debe disponer en esta sentencia sobre la persona con quien
permanecerán los menores de edad y la forma como se ejercerá el régimen de
visitas. Sobre estos asuntos, no se ha advertido en autos ninguna prueba que
permita concluir que los tutelados no deban quedarse bajo el cuidado de su
progenitora; asimismo, tampoco ha ahbido descrédito del padre como para no
establecer la regulación de visitas a su favor. En cuanto a los alimentos, se
observa que el demandado tiene una situación económica regular y estable
originada en sus actividades laborales, las cuales, le representan como ingreso
mensual la suma de USD $ 1676,00. El valor indicado, luego de aplicar lo
establecido en el artículo innumerado 15 de la Ley reformatoria del Código de
la Niñez y Adolescencia, permite situar AL ALIMENTANTE en el nivel 3 de la
Tabla de Pensiones vigente, debiéndose fijar los alimentos según los
porcentajes señalados en esa escala para hijos con las edades de los
alimentados. Cabe destacar que para la obtención de la pensión alimenticia en
esta causa, se ha tomado en cuenta las aportaciones que el demandado debe
efectuar a la seguridad social, tal como lo manda la jurisprudencia vinculante
de la Corte Nacional de Justicia, publicada en el Registro Oficial número 86 de
fecha 23 de septiembre de 2013.
NOVENO.- DECISIÓN SOBRE EL FONDO DEL ASUNTO: Por las
consideraciones expuestas, el suscrito Juzgador, ADMINISTRANDO JUSTICIA
EN NOMBRE DEL PUEBLO SOBERANO DEL ECUADOR Y POR
AUTORIDAD DE LA CONSTITUCIÓN Y LAS LEYES DE LA REPÚBLICA,
RESUELVE: declarar disuelto el vínculo matrimonial que une a la señora
DENNYS PATRICIA JORDÁN CORREA y al señor JOHNNY IGNACIO
ALVARADO DOMÍNGUEZ. Ejecutoriada la presente sentencia, se la marginará
a la inscripción de matrimonio en el Tomo 04, Página 27, Acta 627 del libro
respectivo del Registro Civil de Guayaquil, en la Provincia del Guayas, del día 7
de marzo de 2020; a tal efecto, ofíciese a la institución antes
mencionada.- Nada hay que resolver sobre bienes, debido a que no fueron
adquiridos por la sociedad conyugal.- En cuanto a la situación social y
económica de SEBASTIÁN IGNACIO y GUILLERMO EDUARDO ALVARADO
JORDÁN, se quedarán bajo el cuidado y protección de su madre, y sobre las
visitas que podrá hacerles su progenitor, se ejercerán en régimen
abierto; respecto de lo económico, se fija como pensión alimenticia a su
favor, la cantidad de QUINIENTOS CUARENTA Y TRES DÓLARES DE LOS
ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA CON TREINTA Y CUATRO CENTAVOS
(USD $ 543,34), más los beneficios y subsidios de ley.  El valor fijado deberá
ser pagado dentro de los cinco primeros días de cada mes, por mensualidades
anticipadas, y su exigencia correrá a partir de la presentación de la demanda
de divorcio.  Que la señora Actuaria del despacho notifique a la Asistente
Administrativa de Pagaduría, para que se asigne una cuenta SUPA a este
proceso, y se la vincule con la cuenta bancaria número 1011452633, que tiene
la progenitora en Banco del Pacífico; una vez que se cumpla con esto, se
tendrá que registrar la pensión alimenticia resuelta.
DÉCIMO.- No procede en esta causa el pago de indemnizaciones, ni de
intereses o costas.- Confiérase a la solicitante las copias certificadas que han
sido requeridas. Actúe la Ab. María Elena Salavarría Santana, en calidad de
Secretaria del Despacho.- NOTIFÍQUESE.-

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