En
mecánica cuántica, un nivel energético es un estado (o conjunto de estados) cuya
energía es uno de los valores posibles del operador hamiltoniano, y por lo tanto su valor de
energía es un valor propio de dicho operador. Matemáticamente los estados de un cierto nivel
energético son funciones propias del mismo hamiltoniano.
Niveles energéticos atómicos[editar]
En química y teoría atómica es parte del hecho de que los electrones que forman parte del
átomo están distribuidos en "capas" o niveles energéticos. En función de la capa que ocupe un
electrón tiene una u otra energía de ahí que se diga que ocupa una capa de cierto nivel
energético. La existencia de capas se debe a dos hechos: el principio de exclusión de
Pauli que limita el número de electrones por capa, y el hecho de que solo ciertos valores de la
energía están permitidos (técnicamente estos valores coinciden con los autovalores del
operador hamiltoniano cuántico que describe la dinámica de los electrones que interaccionan
electromagnéticamente con el núcleo atómico).
Matemáticamente, se representa este comportamiento cambiando el signo de la función de
onda, multiplicándola por un factor de fase . Para fermiones, , lo que quiere
decir que si se intercambian las posiciones de dos partículas idénticas, se gana una fase de
(véase Fórmula de Euler).
Para N fermiones, se usa la representación de Determinante de Slater, dónde si se trata de
colocar dos electrones en el mismo lugar, la función resultante es cero, englobando así
matemáticamente el principio de exclusión de Pauli.
Si bien un electrón no puede adoptar cualquier tipo de energía sino solo unas determinadas
asociadas a los niveles energéticos de cada átomo, sí es posible, si se aporta energía a los
electrones, que estos "salten" a otros niveles de energía superiores, pasando el átomo a estar
en un estado excitado. La electrodinámica cuántica implica que estos estados excitados del
átomo, donde un electrón ocupa un nivel energético alto existiendo huecos en los niveles
inferiores son inestables, por lo que al cabo de unos instantes el electrón "decae" a niveles
más bajos y emite la energía sobrante en forma de fotones. Cuando un electrón pasa de un
nivel energético de con energía E1 a uno con energía menor E2 la frecuencia del fotón emitido
viene dada por:
donde h es la llamada constante de Planck.
Más técnicamente en mecánica cuántica las capas se modelizan como orbitales atómicos que
son distribuciones de carga eléctrica en el espacio, cuya forma exacta depende de los detalles
del modelo atómico de Schrödinger que está formado por soluciones exactas de la
llamada ecuación de Schrödinger. En el modelo de Schrödinger y otros anteriores la
estructura de capas electrónicas u orbitales es lo que explica la reactividad del átomo y los
tipos de combinaciones (compuestos) que este átomo puede formar. En ciertas situaciones
físicas el modelo atómico de Schrödinger es inexacto, por ejemplo no puede explicar la
estructura final del espectro, en esos casos frecuentemente se requiere la consideración
del espín electrónico y el uso de la ecuación relativista de Dirac, aunque la mayor parte de las
aplicaciones a la química pueden ser descritas mediante el modelo de Schrödinger, que es
algo más simple.
Un orbital atómico viene representado por una función matemática que describe la distribución
de probabilidad de uno o dos electrones en un átomo, dicha función es una función propia del
hamiltoniano del átomo hidrogenoide. Un orbital molecular es análogo, pero para moléculas.
Niveles energéticos moleculares[editar]
Artículo principal: Molécula#Moléculas en la teoría cuántica
Las mismas ideas usadas para explicar el espectro de emisión y absorción de los átomos
pueden ser aplicadas a moléculas. Muy informalmente puede decirse que una molécula es
una configuración estable de átomos que comparten orbital/es. Los niveles energéticos de una
molécula también pueden describirse mediante un hamiltoniano cuántico, aunque aquí el
cálculo de los niveles energéticos resulta mucho más complicado matemáticamente y con
frecuencia se recurre a aproximaciones numéricas, para predecir los niveles energéticos. De
especial importancia son los niveles energéticos del HOMO (orbital molecular más alto
ocupado) y del LUMO (orbital molecular más bajo vacío).
Las diferentes espectroscopias estudian transiciones entre niveles de distintas energías.
La espectroscopia infrarroja, por ejemplo, estudia transiciones entre niveles energéticos
de vibración molecular, mientras que la espectroscopia ultravioleta-visible estudia transiciones
electrónicas
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