¡Qué bonita es mi Bandera que bonitos su colores, no hay Bandera más hermosa que mi
bandera ecuatoriana!
Señores de la mesa directiva
Compañeros Profesores
Sres. Padres de Familia
Apreciados estudiantes
La bandera de un país es un símbolo que estimula el sentido de identidad, pertenencia y
orgullo. En Ecuador, desde 1995, se rinde honores al pabellón nacional cada 26 de septiembre.
Hoy nos hemos congregado en este campus del saber, para exaltar a nuestro símbolo patrio: La
Bandera Nacional y participar de la proclamación de abanderados y escoltas de los jóvenes que
se educan en nuestro plantel.
"Es importante conocer la historia de la bandera. Con ello, logramos reafirmar nuestra
identidad y autoestima". La importancia de esta fecha se debe a que el 26 de septiembre de
1860, el presidente Gabriel García Moreno adoptó el Tricolor Gran colombiano.
Posteriormente, el 7 de noviembre de 1900, el mandatario, Eloy Alfaro, autentica y nacionaliza
la Bandera con los colores amarillo, azul y rojo en franjas horizontales, con una latitud doble de
estos colores y su uso oficial con el Escudo de Armas en el centro del Pabellón. Hasta antes de
estas decisiones, la Bandera del Ecuador experimentó nueve cambios que reflejaron parte de la
vida política y de la identidad de los ciudadanos del país.
La bandera actual, da cuenta del nacimiento de los símbolos patrios que nacieron como
consecuencia inmediata de la independencia en los países de la región, que acompañó con
fuerza aquel Primer Grito de que se dio en Quito, Luz de América.
La Bandera, Emblema Patrio, representa el símbolo más sagrado para los ecuatorianos. En él
palpitan las hazañas gloriosas, los sacrificios, la historia y las proyecciones sociales y cívicas.
En ella ondean majestuosamente los principios, cuyos pliegues laten en los corazones de los
ciudadanos permanentemente.
Los colores establecidos tienen un significado muy especial: El color amarillo: representa el
oro, la abundante riqueza de la agricultura y los grandes recursos de que está dotado el país. El
azul, significa: el océano, el claro y limpio cielo ecuatoriano. El color rojo constituye la sangre
vertida por los héroes que legaron a sus conciudadanos Patria y Libertad.
Debemos sentirnos orgullosos (as) de nuestro símbolo patrio, nuestra bandera ratifica el
compromiso inquebrantable de nuestro espíritu patriótico.
Jóvenes estudiantes, escoltas y abanderados, ustedes son la esperanza de la patria, no permitan
jamás que nuestro emblema sea mancillado, nuestro Ecuador necesita del cumplimiento de
nuestros deberes, empezando por aquellos que se dan en el aula: como el amor por el
conocimiento. Necesitamos independizarnos de muchas situaciones que nos esclavizan.
Nuestro país requiere ciudadanos comprometidos con el cambio social, necesitamos trabajar
por romper las cadenas que nos oprimen, como la pobreza, la inequidad social, la mala
distribución de la riqueza, la falta de acceso a la salud, a la educación. El Juramento a la
Bandera debe alentar nuestra conciencia de ecuatorianos.
Debemos brillar como el sol y elevar nuestra voz, para que nuestra bandera siga flameando
orgullosa en la cima más alta de la Patria. Mis felicitaciones a los padres de familia y docentes
de los escoltas y abanderados, por haber sido mediadores en su formación académica durante
estos años. Sigamos con optimismo cultivando los valores de civismo para que cada uno de
ellos trascienda en la historia ecuatoriana.
"Este acto cívico no solo es una fecha del calendario, es un instante que nos ayuda a fomentar
nuestro patriotismo; a sentirnos ecuatorianos (as)". Prometamos hoy seguir cuidando a nuestra
Patria, amar, respetar y defender a la Bandera tricolor, iluminados por los sentimientos más
nobles de nuestro corazón.
Gracias, Buenos Días.
Ofrecimiento del acto
Hoy es un Día muy especial pues hoy rendimos homenaje a nuestra bandera. Bandera que
representa el amor y el respeto que sentimos por nuestro país el Ecuador. Bandera que ondea
orgullosa por quienes luchan por un mañana mejor, símbolo de unión y de patriotismo, de
esfuerzo y de la sangre derramada por conseguir la libertad. Libertad que es sin lugar a dudas el
valor nacional más importante que poseemos, por la cual han muerto en el pasado tantos
compatriotas para heredarnos una nación libre, y así como ellos ofrendaron su vida por un
ideal, los ciudadanos de hoy debemos entender que pertenecer a esta nación nos compromete a
participar activamente, a cumplir con nuestras obligaciones, a defender con la vida misma
nuestro derecho a la libertad, asumiendo por supuesto el compromiso que ello significa.
Primero con nosotros mismos y luego con quienes nos rodean.
Así también, el día de hoy reconocemos el esfuerzo y la dedicación de estos alumnos que han
trabajado durante años de estudio para ser honrados con estas designaciones.
Hoy ustedes demuestran que han conseguido la excelencia, que han sido constantes, que se han
forjado con gran voluntad, han demostrado que son excelentes porque han comprendido que la
vida no es algo que se nos da hecho, sino que tenemos que producir las oportunidades para
alcanzar las metas propuestas, porque conseguir estas designaciones no es fácil y mucho menos
resultado de la casualidad.
Hoy su trabajo se ve recompensado, y aunque en el camino han existido tropiezos, ustedes han
demostrado que los obstáculos no han sido impedimento para alcanzar sus sueños. Han
demostrado carácter para decidir y llegar a la cima a pesar de todas las circunstancias.
Mis queridos alumnos, para ser excelentes, debemos ejercer nuestra libertad y ser responsables
de cada una de nuestras acciones. Muchas veces pensamos que libertad es hacer lo que
queremos y cuando queremos, pero la auténtica libertad radica en hacer lo que debemos hacer.
La libertad va acompañada invariablemente de la responsabilidad y el compromiso con lo que
uno ama.
Les invito a retarse a ustedes mismos, a no abandonar sus propósitos por más adversidades que
encuentren, pues entre mayor es la dificultad, más legítima es la victoria, atrévanse a llegar a la
cima, todos tenemos las potencialidades y a veces solo nos falta voluntad. La única forma de
demostrar de lo que se es capaz es haciéndolo, la calidad de nuestros actos revelan nuestra
auténtica capacidad, la calidad de nuestras acciones ponen de manifiesto nuestra calidad.
Somos lo que hacemos. Lo que necesita el mundo no son seres que tengan apariencia de
capaces sino personas como ustedes queridos abanderados y escoltas, personas con
realizaciones, que con hechos reales aporten positivismo en acción a través de la edificación de
una sociedad superior.
Mis sinceras felicitaciones para ustedes jóvenes galardonados, y en su nombre para sus señores
padres de familia pues sin ellos esta alegría que celebramos hoy, no sería