INTERDICTO RESTITUTORIO
Interdicto de despojo o restitutorio. Es aquella acción que tiene el derecho de ejercer una
persona, que haya sido víctima del despojamiento de una cosa mueble o inmueble, que le
permite pedir a través de un juicio interdictal posesorio, la restitución de esa posesión. Así
lo establece el CC en su artículo 783 expresamente: “Quien haya sido despojado de la
posesión, cualquiera que ella sea, de una cosa mueble o inmueble, puede, dentro del año
del despojo, pedir contra el autor de él, aunque fuere el propietario, que se le restituya en
la posesión”.
Interdicto de restitución o de despojo. Es la acción dirigida a obtener la devolución o
restitución del inmueble u objeto mueble, del cual ha sido privado el reclamante posesor.
DIFERENCIAS Y SEMEJANZAS ENTRE EL INTERDICTO DE AMPARO Y EL
INTERDICTO RESTITUTORIO
El interdicto de amparo procede sólo cuando exista a favor del querellante posesión
legítima, es decir, se requiere que quien ejerza la acción sea el poseedor legítimo, y que
la posesión a proteger, por lo tanto sea legítima; mientras que el interdicto restitutorio
procede cualquiera que sea la posesión que ejerza el querellante, se protege cualquier
tipo de posesión, por lo que el despojado puede alegar la simple tenencia o detentación,
al concederse contra el propietario.
Para proponer el interdicto de amparo se requiere que el querellante o despojado haya
ejercido una posesión ultra anual, o sea, que se encuentre en posesión de la cosa por
más de un año, mientras que el interdicto restitutorio, no se requiere que el despojado se
encuentre en posesión de la cosa por más de un año, puede intentarlo cualquier poseedor
que tenga el “animus posidendi”, fundado en el derecho a retener la cosa por mayor o
menor tiempo. Entonces, a diferencia del interdicto de amparo, en el restitutorio el
ordenamiento positivo venezolano, no reclama un determinado tiempo de posesión útil
para promover la acción, la posesión puede ser ultra anual o infra anual, pero debe ser
actual, es decir, existir necesariamente para el momento en que se consumó el despojo.
En cuanto al objeto, el interdicto de amparo procede cuando se trate de solicitar el amparo
en la posesión de un inmueble, de un derecho real, o de una universalidad de muebles,
mientras que el interdicto restitutorio procede para proteger la posesión contra el despojo
de cosas muebles o inmuebles.
Otra diferencia se encuentra en el procedimiento que corresponde a los interdictos
posesorios en su fase sumaria, ya que en la misma presentan algunas variantes, pues
mientras en el interdicto de amparo procede el decreto de amparo provisional con la sola
demostración de la ocurrencia de la perturbación, en el interdicto de despojo, el decreto
restitutorio provisional sólo procede mediante la constitución de una garantía y siempre
que se demuestre la ocurrencia del despojo.
Para el interdicto de despojo, se exige que el interesado compruebe al juez la ocurrencia
del despojo invocado, y luego la constitución de una garantía suficiente, cuyo monto fijará
el juez para que pueda acordarse la restitución de la posesión, conforme se desprende de
lo dispuesto en el artículo 699 del Código de Procedimiento Civil; mientras que en el
interdicto de amparo, no hay lugar a la constitución de la garantía para que el Juez pueda
decretar el amparo a la posesión, si encuentra suficiente la prueba producida, según se
desprende de lo preceptuado en el artículo 700 del Código de Procedimiento Civil.
PROCEDIMIENTO
Dentro del procedimiento de los interdictos posesorios, pueden observarse dos fases: la
fase sumaria, que comprende todas las actuaciones que se llevan a cabo desde la
iniciación de la querella hasta el decreto de restitución de la posesión, todo lo cual se
tramita sin contradicción; y la fase contenciosa, que se inicia con la citación del querellado
y culmina con la sentencia definitiva, en la cual si está presente la contradicción.
En los juicios interdictales posesorios, el procedimiento se inicia con la introducción del
libelo querellal o querella interdictal ante el tribunal competente, el cual debe llenar los
requisitos procesales del libelo, establecidos en el artículo 340 del CPC.
Una característica común a todos los procedimientos interdictales, es la existencia de una
fase sumaria en la que el Juez dicta la providencia provisional sólo con vista de los
elementos de prueba que le presenta el querellante junto con la querella.
En el caso del artículo 783 del Código Civil, el interesado demostrará al juez la ocurrencia
del despojo, y encontrando éste suficiente la prueba o pruebas promovidas, exigirá al
querellante la constitución de una garantía cuyo monto fijará, para responder de los daños
y perjuicios que pueda causar su solicitud en caso de ser declarada sin lugar, y decretará
la restitución de la posesión, dictando y practicando todas las medidas y diligencias que
aseguren el cumplimiento de su decreto, utilizando la fuerza pública si ello fuere
necesario. El juez subsidiariamente responsable de la insuficiencia de la garantía. Si el
querellante manifestare no estar dispuesto a constituir la garantía, el juez solamente
decretará el secuestro de la cosa o derecho objeto de la posesión, si a su juicio, de las
pruebas presentadas se establece una presunción grave a favor del querellante. Los
gastos del depósito serán por cuenta de la parte que en definitiva resultare condenada en
costas.
- El primer elemento a probar por el querellante, es el referente a que su posesión
se encuentra regulada dentro de la normativa estipulada por el artículo 783 del CC,
que hace procedente el interdicto de despojo o restitutorio.
- Deberá probar que efectivamente se ha producido el despojo, es decir, demostrar
la ocurrencia del despojo.
- Constitución de una garantía, cuyo monto fijará el juez para responder de posibles
daños y perjuicios.
- Una vez constituida la garantía, el juez decretará la restitución de la posesión,
dictando todas las medidas y diligencias que aseguren el cumplimiento de su
derecho, utilizando la fuerza pública si fuere necesario.
- Responsabilidad subsidiaria del juez por la insuficiencia de la garantía.
- Si el querellante no constituye la garantía, el juez solamente decretará la medida
de secuestro si hay una presunción grave a favor del querellante, y la cosa será
puesta en manos de un depositario.
- Los gastos de depósito serán por cuenta de la parte que resulte condenado en
costas.
En síntesis, el querellante debe probar:
- Que era poseedor o detentador para el momento mismo en que ocurrió el despojo. - El
hecho del despojo.
- Que el querellado es el autor del despojo o su sucesor a título universal o particular, era
conocedor de que su causante era autor del despojo.
- Que el querellado posee o detenta la cosa. - La identidad entre la cosa de la cual fue
despojado el actor, y la que posee o detenta el demandado
Examen de la querella y su admisión. Frente a la querella restitutoria, corresponde al Juez
examinar la querella presentada y las pruebas promovidas junto con la misma, para
comprobar los hechos constitutivos del despojo y así determinar:
- Cuales son los alegatos del querellante.
- Cuales son las pruebas producidas por el querellante en apoyo de la querella.
- Cual es la acción esgrimida por el querellante.
- La correspondencia entre los alegatos de hecho y la acción esgrimida.
- La correspondencia entre los hechos alegados y las pruebas promovidas. De la
determinación de los hechos alegados y demostrados por el querellante, así como la
correspondencia entre los alegatos, las pruebas y la acción propuesta, dependerá el
pronunciamiento del juez.
Si del examen hecho por el juez se deriva que están probados tanto el hecho posesorio
del querellante como la ocurrencia del despojo por parte del querellado, admitirá la
querella.
Fijación de la garantía, decreto de restitución y secuestro.
Una vez establecida la procedencia del interdicto en la forma indicada, procederá el juez a
exigir y fijar al querellante la garantía que deberá constituir, para responder al querellado
por los daños y perjuicios que se le puedan causar con motivo de la solicitud, en caso de
ser declarada sin lugar, a los fines de decretar luego la restitución posesoria provisional.
Esta es la decisión inicial de la fase sumaria del procedimiento, que constituye el trámite
previo al decreto de la restitución o al decreto del secuestro, según el caso.
Luego, si la garantía resulta insuficiente, el juez será responsable subsidiariamente de tal
insuficiencia y responderá personalmente por los daños y perjuicios que la restitución
provisional le ocasione al querellado.
Fase Contenciosa
En esta fase, los interdictos posesorios propiamente dichos, es decir, el restitutorio y el de
amparo, siguen un procedimiento común a partir de la citación del querellado.
El artículo 701 del Código de Procedimiento Civil establece: Practicada la restitución o el
secuestro, o las medidas que aseguren el amparo, según el caso, el juez ordenará la
citación del querellado, y practicada ésta, la causa quedará abierta a pruebas por diez
(10) días. Concluido dicho lapso las partes presentaran dentro de los tres (03) días
siguientes, los alegatos que consideren convenientes, y el juez, dentro de los ocho (08)
días siguientes dictará la sentencia definitiva. Esta sentencia será apelable en un solo
efecto, pero el tribunal remitirá al superior el expediente completo de las actuaciones. El
juez será responsable de los daños y perjuicios que cause por su demora en dictar la
sentencia prevista en este artículo
Dicha norma señala que una vez practicados la restitución o el secuestro, se llevarán a
cabo las siguientes actuaciones:
- La citación de querellado.
- La causa se abre a pruebas por diez días. El lapso probatorio en el procedimiento de los
interdictos de despojo es de diez días, contados a partir de la contestación de la querella.
- Presentación de los alegatos, dentro de los tres días siguientes al vencimiento del lapso
probatorio. Debe considerarse más como un lapso para la presentación de informes y
conclusiones sobre la situación procesal en que han quedado las alegaciones y
probanzas de las partes con anterioridad a la apertura de dicho lapso; todo ello con la
finalidad de ilustrar el criterio del sentenciador y con vista a la sentencia definitiva que
habrá de dictar.
- La sentencia se dictará dentro de los ocho días siguientes.
- Apelación de la sentencia en un solo efecto.
- Remisión total del expediente al tribunal superior.
- Responsabilidad del juez por la demora en dictar la sentencia. Un aspecto que distingue
la sentencia interdictal de las demás sentencias que se dicten en otros procedimientos,
tanto el ordinario como los especiales, es el establecimiento de una responsabilidad
personal y patrimonial del juez por los daños y perjuicios que cause por su demora en
dictarla. D
Recursos. Contra la sentencia que se dicte en los procedimientos interdictales de amparo
y de despojo, podrá interponerse el recurso ordinario de apelación y el extraordinario de
casación
La apelación será oída en un solo efecto, pero en virtud de la apelación interpuesta
oportunamente, el expediente completo pasará en todo caso al tribunal superior a quien
corresponda el conocimiento de la misma
Artículo 701 del CPC: Practicada la restitución o el secuestro, o las medidas que aseguren
el amparo, según el caso, el juez ordenará la citación del querellado, y practicada ésta, la
causa quedará abierta a pruebas por diez días. Concluido dicho lapso las partes
presentaran dentro de los tres días siguientes, los alegatos que consideren convenientes,
y el Juez, dentro de los ocho (08) días siguientes dictará la sentencia definitiva. Esta
sentencia será apelable en un solo efecto, pero el Tribunal remitirá al superior el
expediente completo de las actuaciones. El Juez será responsable de los daños y
perjuicios que cause por su demora en dictar la sentencia prevista en este artículo.