TEXTO 1.
FÁBULA DE “EL LEÓN Y EL RATÓN.”
Una tarde de otoño, el león más feroz de la selva se sentó un ratito para
echarse una siesta.
Un pequeño ratón, que regresaba a su hogar, lo vio dormido y se acercó
para tocar su melena.
Pero con el movimiento de sus patitas, el león se despertó de muy mal
humor. – ¿Quién osa despertarme de mi siesta? – gritó mientras agarraba
de la colita al pequeño ratón.
– Discúlpeme, señor león, no quería molestarlo. Es que lo he visto
dormido y no he podido resistirme a tocar su preciosa melena – dijo el
ratón entre gemidos de terror.
El león, que no quería seguir hablando, abrió su enorme boca para
devorar al ratón.
El ratón gritó – Por favor, señor león, no me coma, prometo no volver a
molestarlo nunca más.
El león se apiadó del ratoncito y le dijo –está bien, no te comeré, pero no
vuelvas a molestarme.
– Gracias, señor león – dijo el ratón- Si algún día necesita mi ayuda, ahí
estaré.
El león se echó a reír – ¡Un ratón tan pequeñito! ¿Cómo podrías tú
ayudarme a mí? –
Unos días después, el león se topó con una trampa que habían dejado
unos malvados cazadores. Una red lo tenía atrapado y, si no conseguía
salir de allí, los cazadores se lo llevarían.
El ratón, que caminaba por la selva, escuchó los rugidos de
desesperación del león y, sin pensárselo dos veces, se acercó al lugar del
que venían.
Al ver al león preso, se subió sobre la red y comenzó a roerla hasta hacer
un agujero suficientemente grande como para liberar al león.
– Gracias, ratón. El otro día me burlé de tu tamaño y hoy habría muerto
de no ser por tu ayuda–
– Te dije que, si algún día, necesitabas mi ayuda la tendrías. – contestó el
ratón.
Desde aquel día, el león y el ratón se convirtieron en grandes amigos y
siempre se ayudaron.
COMPRENSIÓN LECTORA 4 PRIMARIA
PREGUNTAS SOBRE EL TEXTO 1.
1- Elige la respuesta verdadera.
¿Por qué se despertó el león de su siesta?
o Por el movimiento de las manos del ratón
o Por el ruido que hizo el ratón al subir para tocarlo
o Por que olió al ratón y quería comérselo.
El león no se comió al ratón ¿Qué prometió el ratón al león en
agradecimiento?
o Que no volvería a molestarlo.
o Que nunca más le tocaría el pelo.
o Que, si algún día lo necesitaba, ahí estaría para
ayudarlo.
¿Cómo reaccionó el león ante el ofrecimiento de ayuda del
ratón?
o Se burló, pues un animal tan pequeño no podía
servirle de ayuda
o No le prestó atención, al fin y al cabo, ya le había
perdonado la vida.
o Ignoró al ratón, pues no le interesaba lo que le
tenía que decir.
2- Las fábulas siempre terminan con una moraleja. Indica cuáles crees
que podrían ser las moralejas de esta fábula:
Si eres bueno con los demás, los demás serán buenos contigo.
Si te acercas a alguien más fuerte que tú, seguro que te hará
daño.
No menosprecies la ayuda y la amistad de aquellos que son
menos que tú.
El más fuerte es el que tiene las de ganar.
TEXTO 2. SOÑÉ QUE ERA UN ÁGUILA.
Cuando Marta abrió los ojos, su cuerpo ya no era el de una niña. Sus
brazos se habían convertido en alas y sus piernas eran dos patas con
inmensas garras.
Era difícil moverse con su nuevo aspecto. Como pudo, caminó hacia el
espejo de su armario, quería ver con sus propios ojos en qué se había
convertido.
Levantó la vista y allí estaba ella, transformada en un águila real, la más
hermosa ave que jamás había visto. Sus enormes alas le causaban una
sensación de fuerza y poder que no sabía muy bien cómo controlar.
Desde pequeña tenía sueños en los que podía volar y ahora, por fin, lo
había conseguido. Su deseo se había hecho realidad. ¿Estaría soñando?
Sólo había una forma de comprobar si de verdad era un águila. Marta
salió a la calle y comenzó a mover sus alas y casi sin darse cuenta se
encontró sobrevolando la copa de los árboles que rodeaban el parque, la
escuela y la papelería de la Señora Paca.
En cada movimiento podía sentir como sus plumas se movían al son del
viento, que chocaba con su pico tan duro como un ladrillo.
El cielo y las nubes se abrían a su paso. Estaba tan cerca del sol que
podía sentir su calor.
De pronto escuchó una voz a lo lejos… ¿TERMINAS TÚ EL
CUENTO?
Cuento “Soñé que era un águila” de CuentosyRecetas, Escritura
Creativa.
COMPRENSIÓN LECTORA 4 PRIMARIA
PREGUNTAS SOBRE EL TEXTO 2.
1- ¿Cómo estaba la protagonista de la historia? Indica la opción correcta.
Despierta
Dormida
2- ¿En qué animal se transforma?
Un ave gigante.
Un águila real.
Un ave fénix.
3- ¿Qué hizo Marta para comprobar si era un águila?
R:
4- ¿Crees que Marta está soñando o se trata de una situación real, aunque
fantástica?
R:
5- ¿De quién será la voz que Marta escucha a lo lejos?
R:
6- Resuelve todas estas incógnitas escribiendo un final para esta
historia. Recuerda que lo que escribas debe ser coherente con el
planteamiento que te proponemos. No olvides poner signos de
puntuación y mayúsculas donde corresponda.
TEXTO 3. QUIÉN INVENTÓ EL
AUTOMÓVIL.
En 1769, el francés Nicolas Joseph Cugnot creo el primer vehículo a
vapor, el Fardier. Un año más tarde construyó un modelo algo más
avanzado que alcanzaría una velocidad de 4km/h ¡Imaginaos, casi
llegabas antes caminando!
Hoy se puede ver una tercera versión de este vehículo a vapor en el
Museo Nacional de la Técnica de París.
Años más tarde, en 1815, Josef Bozek construyó un vehículo que
funcionaba con aceite.
Siegfried Marcus (1870) consiguió sacar adelante el motor de
combustión interna con gasolina. Nueve años más tarde, Georg
Baldwin Selden (EEUU) expone la primera patente en la que se explican
los detalles para la construcción de los vehículos de gasolina.
Karl Benz, ingeniero alemán considerado uno de los inventores del
automóvil, próximo a como lo conocemos hoy en día, fabricó el primer
vehículo automotor de tres ruedas con combustión interna (1885). Sin
embargo, Benz no comercializó este invento.
Fue su mujer, Bertha Benz la que decidió demostrar al mundo y a su
marido el gran invento que habían creado. Para ello, condujo algo más de
100 km en el vehículo construido por su marido, demostrado su utilidad.
Puede que penséis que los coches eléctricos llegaron mucho más tarde,
pues nada de eso. En 1832, Robert Anderson sacó adelante el primer
vehículo eléctrico que, aunque era menos pesado que los anteriores
inventos, aún tenía que resolver el problema de la recarga de las baterías.
Su autonomía era corta y esto supuso un gran impedimento para su
comercialización.
Texto informativo “¿Quién inventó el automóvil?”
COMPRENSIÓN LECTORA 4 PRIMARIA
PREGUNTAS SOBRE EL TEXTO 3.
1- Indica cuáles de estas afirmaciones son verdaderas y cuáles son falsas.
El primer vehículo a vapor fue construido por Karl Benz.
_____
Berta Benz fue una pieza clave para el éxito de su marido.
_____
Los coches eléctricos no tuvieron éxito por el exceso de peso
de las baterías.
_____
Nicolas Joseph Cugnot creó el primer vehículo a vapor.
_____
El segundo modelo de vehículo de Cugnot alcanzó los 100
km/h
_____
2- Si vamos al museo Nacional de Técnicas de París ¿qué vehículo nos
vamos a encontrar?
R:
3- ¿Qué logro consiguió Siegfried Marcus?
R:
4- La marca Mercedes – Benz debe parte de su nombre comercial al
ingeniero Karl Benz. ¿Sabrías decir que otras marcas de vehículos
utilizan el nombre de sus fundadores? Investiga estos datos en internet y
cita al menos dos marcas. Explica, brevemente, el origen de dicha marca.
R:
TEXTO 4- EL MOTÍN DE LOS GUISANTES
CON JAMÓN (PARTE I)
Había un olor especial en la casa, olía bien y Pablo estaba seguro de que
hoy iban a comer algo riquísimo.
Mamá estaba preparando la comida y, en un momento dado, utilizó la
frase clave para que Pablo y sus hermanos saliesen corriendo a sentarse a
la mesa – ¡vamos, a comer!
Pero en la mesa faltaba el plato hondo.
Pablo pensó que era bastante raro, pues todas las semanas comían puré,
sopa o legumbres.
Entonces, Pablo pensó que a lo mejor mamá había quitado los platos para
servir la comida y fue en ese momento, al pasar la mano por el mantel en
busca de la cuchara, cuando se dio cuenta de que hoy faltaban
demasiadas cosas en la mesa.
Pablo se levantó, abrió el cajón de los cubiertos y cogió cinco cucharas
soperas.
– Mamá, se te han olvidado las cucharas, pero ya las he puesto yo – dijo
Pablo con aire resolutivo.
– Gracias, Pablo, pero hoy no usaremos las cucharas. He
preparado guisantes con jamón, así que con el tenedor será suficiente.
– ¡Guisantes con jamón! – pensó Pablo – pero si yo no como de eso,
mamá –
– Bueno Pablo, ya eres mayor para dejar de tomar todo en puré. Las
verduras y las hortalizas son muy buenas para la salud y hay que comer
de todo. Además, seguro que te van a encantar.
Recomendamos: Comprensión lectora 6º primaria
Todos comenzaron a comer sin rechistar. Los hermanos mayores de
Pablo ya comían las verduras enteras, pero a Pablo, que era el más
pequeño de los tres, le costaba un poco más comer alimentos nuevos,
sobre todo si estos estaban pintados de color verde.
– Seguro que saben a veneno, porque el color verde es el color del
veneno- pensaba el pequeño mientras miraba fijamente a su plato de
guisantes con jamón.
Entonces se le ocurrió algo.
– Mama, ¿qué te parece si me como el jamón y dejo los guisantes?, el
jamón me gusta mucho.
– No, Pablo, hay que comer de todo. Seguro que si los pruebas te
gustarán. Venga, haz un esfuerzo.
La idea de Pablo fue descartada rápidamente por mamá. Pablo siguió
mirando fijamente a las pequeñas pelotas verdes que tenía frente a él. No
sabía cómo iba a conseguir meter eso en su boca sin vomitarlo todo. Sólo
de pensarlo, le daban escalofríos y eso desencadenaba en un montón de
arcadas.
Mamá levantó la mirada sorprendida por los movimientos raros que
Pablo estaba haciendo – Pablo, en la mesa no se baila – dijo mamá
totalmente serena.
– No estoy bailando mamá, es que me da mucho asco, no me gustan los
guisantes – contestó Pablo algo indignado por la falta de interés de su
madre.
– ¿Cómo puedes saber si te gustan o no, si nunca los has probado?
– Pues lo sé.
Mientras Pablo seguía con su baile de San Vito en la mesa, sus hermanos
y sus padres ya habían terminado de comer y papá comenzó a recoger la
cocina.
Sus hermanos llevaron los platos y los cubiertos al lavavajillas y se
fueron a jugar.
Pablo pensó que como todos habían terminado, él también podía
levantarse para jugar. Seguía teniendo hambre, pero pensó que era mejor
pasar un poco de hambre antes que ingerir una sola de aquellas pequeñas
pelotas verdes.
Así de convencido, se levantó de la mesa, no sin antes recoger su plato y
sus cubiertos.
Se marchaba victorioso, cuando escuchó la voz de su padre advertirle –
caballero, ¿dónde cree usted que va? Hasta que no termine su comida no
podrá salir a jugar.
– ¿Cómo? ¡Esto debe ser una broma! – pensó Pablo – Pero papá, si esto
se ha quedado frío, no hay quien se lo coma.
– Bueno, pues trae el plato que lo voy a calentar.
La comida se estaba convirtiendo en un verdadero infierno. Pablo no
entendía porque tenían que cambiarle sus rutinas. -Si yo ya como
verduras en el puré- se decía a sí mismo para disculpar su actitud.
El pequeño miraba su plato como si los guisantes fuesen a desaparecer
por aburrimiento. Miraba y miraba los guisantes, hasta que, de tanto
mirarlos, la vista se le quedo borrosa y parecía como si los guisantes se
movieran en el plato.
Entonces, Pablo se frotó los ojos, porque ya comenzaban a escocerle.
Cuando volvió a mirar su plato, todos los guisantes se habían organizado
como si fuesen dos equipos de rugby enfrentados en un partido.
Volvió a frotarse los ojos para confirmar lo que acababa de ver, pero al
dirigir su mirada al plato, los guisantes habían cambiado de posición y
ahora parecían pelotas de tenis que volaban de un lado a otro de la red,
que también estaba formada por guisantes.
Pablo miró a sus padres, que habían caído rendidos en el sofá. Era la hora
de la siesta, todos estaban descansando…, todos menos Pablo.
Pero Pablo, empeñado en que el color verde de los guisantes era bastante
sospechoso, cayó en la cuenta de que algo raro estaba
sucediendo. Continuará…
COMPRENSIÓN LECTORA 4 PRIMARIA
PREGUNTAS SOBRE EL TEXTO 4.
1- ¿Por qué pensaba Pablo que a su madre se le había olvidado
poner cucharas?
R:
2- ¿Cómo se comía Pablo las verduras?
No las comía
En puré
Camufladas con la carne.
3- ¿Por qué creía Pablo que los guisantes sabrían a veneno?
R:
4- La mamá pensaba que Pablo estaba bailando en la mesa, pero ¿Qué le
sucedían en realidad?
R:
5- ¿Por qué no dejaron a Pablo levantarse de la mesa e ir a jugar?
R:
6- De tanto mirar y mirar los guisantes ¿Qué comenzó a ver Pablo?
R:
7- Relaciona los siguientes alimentos con una receta:
Legumbres
Hortalizas
Verduras
Lentejas con chorizo.
Guisantes con jamón.
Espinacas con bechamel.
TEXTO 5. EL MOTÍN DE LOS GUISANTES
CON JAMÓN (PARTE II)
– ¡Ay mi madre!, los guisantes han envenenado a toda la familia y ahora
quieren que yo me los coma para envenenarme a mí también. ¡Es todo un
complot contra mí!
Volvió a frotarse los ojos y los guisantes volvieron a amontonarse en el
centro del plato como si estuviesen tramando la siguiente jugada.
Pablo observó atentamente para que no le cogieran desprevenido. De
repente, todas las pequeñas pelotitas comenzaron a colocarse con una
sincronización casi perfecta. Era como si todas supiesen el lugar que
debían ocupar.
Poco a poco fueron dibujando un rostro. Era una niña de pelo verde con
dos grandes moños de guisantes rizados a cada lado, una gran sonrisa y
ojos achinados. Pablo se quedó inmóvil, sin pestañear. Los guisantes se
habían amotinado contra él. Tenía que separarse de aquel maléfico plato.
Se levantó sigiloso para no despertar a sus padres, pues era mejor que
siguieran “envenenados” en el sofá, a que se dieran cuenta de que no
estaba comiéndose aquellas maléficas pelotitas.
Al girarse para perder de vista a aquella extraña niña hecha de guisantes,
se dio cuenta de que sus padres no estaban, es más, su casa no era su
casa.
– ¿Dónde estoy? ¡Oh, no! Estoy en el país de los guisantes, ¡me han
secuestrado! –
De repente, Pablo tuvo un momento de lucidez y pensó – seguro que mis
padres pagan el rescate. Sus esperanzas se vinieron abajo
inmediatamente, cuando cayó en la cuenta de que sus padres y sus
hermanos habían sido envenenados por esos bichos verdes – ¡Estoy
perdido!
Pablo miro a su alrededor en busca de una salida, pero sólo veía
guisantes, guisantes y más guisantes.
Entonces, se chocó con aquella extraña niña guisante.
– ¡Aléjate de mí, niña guisante! ¿Qué habéis hecho con mis padres y con
mi casa? ¿Por qué me habéis secuestrado?
La niña guisante sonrió y le señaló una puerta, donde ponía: “Esta es la
salida de emergencia de Pablo”
Pablo corrió hacia la salida que la niña le había indicado. Mientras corría,
se dio cuenta de que su cuerpo era bastante ligero y eso hacía que
corriese mucho más rápido.
Entonces miró sus piernas – ¡Ay Dios mío, pero si yo también me he
convertido en un niño guisante!
Siguió corriendo hacia la puerta, porque estaba seguro de que la única
forma de volver a convertirse en un niño normal, o casi normal, era salir
de aquel lugar.
– ¡Y mis padres decían que había que comer de todo!…, si ellos
supieran.
En un santiamén llegó a la salida de emergencia, abrió la puerta y allí
estaban su casa, la mesa de la cocina y su plato de guisantes.
Intentó salir de aquel lugar, pero se chocó con un cristal. Empezó a sonar
una alarma de emergencia. Pablo se asustó. Se giró y vio a la niña
guisante y a otros tantos más que le miraban con cara de pocos amigos.
Pablo se armó de valor y les dijo – ¿qué pasa, que no me vais a dejar
volver a mi casa? Pues menudos guisantes que sois, porque mi madre me
ha dicho que hay que comer de todo, pero vosotros sois unos guisantes
malísimos…- mientras Pablo se hacía el fuerte ante sus secuestradores,
cayó en la cuenta de que tal vez podía librarse de ellos haciendo caso a su
madre.
Los guisantes iban ganando terreno.
Cada vez estaban más cerca de Pablo. Entonces, Pablo se dio cuenta de
que todavía tenía la cuchara que había cogido en su casa y pensó – va por
ti, mamá – y con la cuchara en mano, cerró los ojos y comenzó a comerse
a la niña guisante y a sus secuaces, hasta que no quedó ni una sola
pelotita verde a su alrededor.
Abrió los ojos y por fin había vuelto a su cocina. Se asomó para
comprobar que sus padres seguían “envenenados” y ahí estaban,
completamente espatarrados en el sofá – menos mal que yo solo me he
rescatado – pensó Pabló – si no es por mi… –
Al mirar a su plato, se dio cuenta de que sus guisantes con jamón habían
desaparecido. Observó su mano y…ahí estaba la cuchara, con restos de
guisantes.
Saboreó y exprimió sus papilas gustativas que estaban gratamente
sorprendidas, pues aquellos guisantes le habían dejado un increíble sabor
de boca.
¡Caramba! Igual no están tan malas estas pelotitas verdes. Abrió la
nevera, sacó el tupper que su padre había guardado con las sobras y
metió su cuchara – ¡vaya, resulta que están bastante ricos! – pensó.
Mejor no digo nada a mis padres, no vaya a ser que piensen que pueden
cambiar mis manías cuando a ellos se les antoje.
Y así lo hizo. Entró en el salón, cambió de canal y se tumbó junto a sus
padres, que estuvieron bajo los efectos del “veneno” un par de horas más.
Autora. Beatriz de las Heras. Cuentos de la Familia Lerele.
COMPRENSIÓN LECTORA 4 PRIMARIA
PREGUNTAS SOBRE EL TEXTO 5.
1- ¿Qué pensó Pablo que habían hecho los guisantes con jamón con sus
padres?
R:
2- ¿Qué imagen femenina crearon los guisantes?
R:
3- ¿Dónde se fue Pablo?
R:
4- Organiza las siguientes escenas:
_______Pablo se armó de valor ante sus secuestradores.
_______La niña guisante señaló una puerta de salida para
Pablo.
_______Pablo pensó que sus padres pagarían su rescate
_______Las piernas de Pablo eran muy ligeras.
5- ¿Cómo se deshizo Pablo de la niña guisante y de sus secuaces?
R:
6- ¿Crees que la puerta de emergencia puede simbolizar la prohibición de
los padres para moverse de la mesa?
R:
7- Cuando Pablo probó los guisantes ¿qué sucedió? ¿te ha sucedido algo
parecido a ti con alguna comida? Explica brevemente qué te sucedió.
R: