JESÚS ES EL MESÍAS
Documento elaborado por el Dr. Armando Alducin
El drama más asombroso y dramático de la historia humana es la vida y muerte de Jesucristo.
Pero el echo más asombroso de su vida es que Jesucristo es el único ser humano en toda la
historia de la humanidad del cual se profetizaron detalles de su vida con cientos de años de
anticipación. Los detalles profetizados de la vida de Jesucristo se encuentran en cientos de
documentos escritos que nadie ha podido refutar, pues estos documentos circularon cientos de
años antes de su nacimiento.
Entre los detalles y profecias hechas antes de su nacimiento se encuentran:
• El lugar donde nacería.
• Su nacimiento de una virgen.
• Su infancia.
• Su juventud.
• Sus enseñanzas.
• Su carácter.
• Su mensaje.
• Su rechazo por los líderes religiosos de su tiempo.
• Su muerte, sepultura, resurrección y ascensión.
¿Quién ha podido retratar a alguien de esta manera tan perfecta con cientos de siglos de
anticipación? ¡Seguramente que solo el Dios de la Biblia!
Nadie sabía hace 500 años que William Shakespeare nacería; o hace 25 siglos que Buda
existiría; o hace 250 años que Napoleón vendría al mundo; o hace 200 años que el Dalai Lama
nacería; o hace 20 siglos que Mahoma fundaría una nueva religión. Sin embargo, aquí tenemos
en la Biblia los detalles más asombrosos escritos con muchos siglos de anticipación anunciando
de una manera detallada, inequívoca y perfecta la vida de Jesucristo.
I. TRES VERDADES DEMOSTRADAS POR ESTOS HECHOS
Al analizar, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento y observar la asombrosa armonía que
existe en estos dos documentos acerca de las profecías y enseñanzas de Jesucristo, tenemos
que concluir inevitablemente que:
1. La Biblia es la Palabra inspirada de Dios.
Ningún libro, de los que se consideran sagrados, menciona con siglos de anticipación
ningún detalle de la vida de su fundador (2 Tim.3:16-17).
2. Prueba que el Dios de la Biblia es omnisciente.
Solo Dios puede conocer el pasado, el presente y el futuro (Is.44:6-8).
3. Prueba que Jesucristo es el Mesías de Dios.
Solo la persona de Jesucristo ha podido demostrar verdaderamente al mundo que el era
el Hijo de Dios, el Salvador y único Redentor de la humanidad (Jn. 14:6; 20:31).
II. ¿COINCIDENCIAS DEL DESTINO?
Esta pregunta se la han hecho miles de personas alrededor del mundo, sin embargo,
consideremos los siguientes hechos para demostrar la imposibilidad de la imposibilidad de
creer esto. Miles de ateos e incrédulos buscando la manera de negar la realidad de estas
profecías cumplidas han argumentado que fueron meros "accidentes" "chances" o
"coincidencias" de la vida. Pero, cuando cierto número de detalles son dados, el "chance" del
cumplimiento de una profecía tiene que ser totalmente descartado filosófica, matemática y
lógicamente.
Las profecías acerca de Jesucristo nos ofrecen varios detalles de tiempo, lugar e incidentes que
las acompañan, y que solo demuestran que no pudieron ser... icientos de coincidencias o
chances juntos!
Supongamos que solo hubiera 50 profecías (en lugar de las 333 que hay) relacionadas con la
primera venida de Jesucristo, que nos ofrecieran detalles de la venida del Mesías y que todas se
cumplieran en la persona de Jesús, las probabilidades de que se hubieran cumplido por
"accidente" serían, de acuerdo a la Ley de las Probabilidades, imenos de 1 en 1.125 billones!
Y si ahora solo añadiéramos dos elementos mas a estas 50 profecías que son el TIEMPO y el LU-
GAR donde sucederían, la inmensa improbabilidad de que se cumpliera por coincidencia,
iexcedería a todos los números que pudieran ser contados!
III. PROFECIAS QUE ANUNCIABAN LA VENIDA DEL MESIAS
En el Antiguo Testamento existían varias enseñanzas muy claras acerca del "Mesías que
vendría"
Veamos solo algunas de ellas:
1. La primera la encontramos en (Génesis 3:15), donde claramente se habla de la "semilla
de la mujer" que aplastaría la cabeza de la serpiente. Sabemos que genéticamente la
mujer no leva la "semilla" (esperma), sino el varón. Esta es pues, claramente, una
profecía del nacimiento virginal del Mesías.
2. "Alégrate mucho, hija de Sión, da voces de, da voces de júbilo hija de Jerusalén; he aquí
TU REY VENDRA a ti, justo y Salvador, humilde y CABALGANDO SOBRE UN ASNO, sobre
un pollino hijo de asna" (Zacarías 9:9).
3. En (Is.9:6) se profetiza claramente, mediate sus nombres, que el Mesías sería Dios en la
carne.
4. En (Isaías 11:1) se profetiza que el Mesías vendría del linaje del rey David.
Era claro pues, a través de estas profecías, que el Mesías tendría primero que sufrir y después
reinar; los judios no lo pudieron comprender y por ello le rechazaron (Isaías 53:3-5).
IV. PROFECIAS CUMPLIDAS EN CRISTO COMO EL MESÍAS
Existen 333 profecías cumplidas por Cristo en el Nuevo Testamento probando que El era
realmente el Mesías, el Hijo de Dios.
Veamos algunas de ellas:
1. Tendría que ser de la "simiente" de Abraham;
"En TU SIMIENTE serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste
mi voz (Génesis 22: 18 - 4,000 A.C.).
Cumplimiento:
"Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas y a SU SIMIENTE. No dice: Y a las
simientes como si hablase de muchos, sino como de uno, LA CUAL ES
CRISTO" (Gálatas 3:16: Hech.3:25-26).
2. Tenía que proceder de la tribu de Judá:
De las 12 tribus de De las 12 tribus de Israel, Dios escogió solo una para que el Mesías
viniera de ella:
"No será quitado el cetro de Juda, ni el legislador de entre sus pies hasta que venga
SILOH (epiteto del Mesas que vendria), y a El se congregarán muchos pueblos" (Génesis
49:10).
Cumplimiento:
"Porque manifesto es que nuestro Senor vino de la tribu de JUDA" (Hebreos 7:14).
3. Nacería de una virgen:
"Por tanto el Señor mismo os dará senal: He aqui que la VIRGEN concebirá y dará a luz
un hijo y llamara su nombre Emanuel" (Isaias 7:14 - 750 A.C.).
Cumplimiento: (Mateo 1:18-23).
4. Tenía que nacer en una aldea llamada Belén de Judá:
"Pero tu BELÉN Éfrata, pequeña para star entre las familias de Judá, DE TI SALDRÁ
EL QUE SERÁ SEÑOR EN ISRAEL, y sus salidas son desde los dias de la eternidad'
(Miqueas 5:2 - 700 A.C.).
Cumplimiento:
"Cuando Jesús nació en BELEN DE JUDA en días del rey Herodes, vinieron del oriente a
Jerusalén unos reyes… » (Mateo 2:1).