Ascitis en Cirrosis Hepática: Pronóstico y Tratamiento
Ascitis en Cirrosis Hepática: Pronóstico y Tratamiento
Ascitis
E. Fábrega*, P. Huelin, J.I. Fortea y J. Crespo
Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Santander. España. Departamento de Medicina y Psiquiatría. Universidad de Cantabria.
Santander. España. Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla (IDIVAL). Santander. España.
Keywords: Abstract
- Ascites Ascites
- Cirrhosis Ascites is the most common complication in patients with hepatic cirrhosis and portal hypertension and is
- Hepatorenal syndrome usually the first manifestation of the disease in most cases. The development of ascites in these patients is the
result of a significant impairment in systemic and splanchnic haemodynamics and in renal function. Given that
- Hyponatremia the structural hepatic abnormalities are typically irreversible, most patients with cirrhosis develop repeated
episodes of ascites during the course of the disease, which can occasionally be persistent or difficult to
control despite continuous treatment. The development of ascites in cirrhosis is a sign of a poor prognosis. The
probability of survival 1 and 5 years after the first episode of ascites is 50% and 20%, respectively. This short
survival needs to be considered when analysing these patients’ treatment, especially regarding the indication
for liver transplantation as the definitive and curative treatment.
TABLA 1
Etiología y pruebas diagnósticas de las diferentes causas de ascitis
El desarrollo de ascitis en la cirrosis conlleva un cambio drás- rial esplácnica provoca un incremento del volumen sanguí-
tico en el pronóstico y un empeoramiento significativo de la neo del territorio esplácnico, que se traduce en un descenso
supervivencia4,5. La probabilidad de supervivencia a uno y cin- en la PAM que desencadena la activación del sistema nervio-
co años después del primer episodio de ascitis es del 50 y 20%, so simpático (SNS), incrementando los niveles de adrenalina
respectivamente, siendo la supervivencia a más de 10 años ex- circulantes con el incremento posterior del gasto cardíaco2,11.
cepcional1. Los factores asociados a una peor supervivencia En estadios iniciales de la cirrosis (cirrosis hepática compen-
son: disminución de la presión arterial media (PAM) por de- sada), cuando la HTP es moderada, el aumento del gasto cardía-
bajo de 80 mmHg, la baja excreción renal de sodio, la hipona- co y del volumen plasmático crea una circulación hiperdinámica
tremia, la peritonitis bacteriana espontánea (PBE), la ascitis que compensa la disminución de las resistencias vasculares sisté-
refractaria (AR) y la insuficiencia renal2,6-8. De hecho, la morta- micas, haciendo que la PAM y el volumen arterial efectivo se
lidad de los pacientes con insuficiencia renal se incrementa mantengan dentro de los límites de la normalidad, debido a la
hasta un 80% entre los 6-12 meses siguientes a su aparición1-3. activación del SNS. A medida que la enfermedad con la HTP
Por tanto, esta corta supervivencia debe ser tenida en progresa a estadios más avanzados (cirrosis hepática descompen-
cuenta al analizar el tratamiento de estos enfermos, especial- sada), las alteraciones en la circulación sistémica como la dismi-
mente en relación con la indicación del trasplante hepático nución de las resistencias vasculares sistémicas no son suficien-
como tratamiento definitivo y curativo2,3,9. tes para compensar los incrementos del gasto cardíaco, dando
lugar a un descenso del volumen sanguíneo efectivo. La presión
arterial se consigue mantener debido a la activación de otros
Fisiopatología de la ascitis en la cirrosis sistemas neurohormonales vasoconstrictores endógenos como
el sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA) y, poste-
La ascitis se debe a una alteración de la capacidad del riñón riormente, la hipersecreción de arginina vasopresina10,12.
de excretar sodio en la orina. Varias teorías han sido propues- Estos sistemas compensadores permiten mantener un
tas para explicar la retención de sodio asociada a la ascitis, volumen arterial efectivo y una PAM relativamente normal,
siendo la más aceptada la denominada «teoría de la vasodila- pero, en contraposición, tienen un efecto marcado sobre la
tación»10. En la cirrosis, a medida que progresa la HTP se función renal y cardíaca. Estos mecanismos provocan una
produce un aumento en la resistencia al flujo venoso portal y importante retención de sodio y agua libre de solutos que da
esto se asocia a una vasodilatación arterial esplácnica com- lugar a la expansión del volumen de líquido extracelular y
pensatoria con una reducción de las resistencias vasculares aumenta la presión capilar intestinal, con la aparición de as-
sistémicas. No se conocen bien los mecanismos exactos por citis, edemas, hiponatremia y deterioro de la función renal
los cuales se produce esta vasodilatación arterial esplácnica, como consecuencia de la vasoconstricción renal que deter-
pero parece deberse a: a) la producción por parte de los he- mina una progresiva disminución del flujo sanguíneo renal y
patocitos y de las células estrelladas de factores vasodilatado- del filtrado glomerular, dando lugar a un fallo renal progre-
res como el óxido nítrico, monóxido de carbono y cannabi- sivo denominado síndrome hepatorrenal (SHR) (fig. 1)10,12.
noides endógenos y b) la inflamación sistémica provocada
por la translocación de bacterias y productos bacterianos
desde el intestino que predisponen a la liberación de sustan- Manifestaciones clínicas
cias vasodilatadoras como citoquinas proinflamatorias (fac-
tor de necrosis tumoral alfa, interleuquina 6) que acentúan La ascitis en el paciente cirrótico se manifiesta clínicamente
los cambios circulatorios sistémicos. La vasodilatación arte- con un aumento progresivo del perímetro abdominal, acom-
Vaptanos
Fig. 1. Fisiopatología de la ascitis en la cirrosis hepática y niveles de actuación terapéutica. DPPI: derivación percutánea portosistémica intrahepática; SNS: sistema
nervioso simpático; SRAA; sistema renina-angiotensina-aldosterona; VSP: arginina vasopresina.
ral13. El aumento de la presión intraabdominal puede ocasio- Resistente a diurético. No puede eliminarse o su recurrencia temprana no puede
evitarse con restricción de la ingesta de sodio (< 90 mEq/día) y dosis máxima de
nar la aparición de hernias inguinales y umbilical que pueden diuréticos (espironolactona 400 mg/día y furosemida 160 mg/día). Se considera falta
de respuesta cuando la pérdida de peso es inferior a 800 g/día en 4 días a pesar de una
complicarse con su estrangulación o perforación. dosis máxima de diuréticos administrados durante al menos una semana, junto a una
La ascitis puede detectarse a través de la exploración físi- excreción urinaria de sodio inferior a 50 mEq/día o cuando reaparece la ascitis (grado 2
o 3) en menos de 4 semanas tras haber realizado una paracentesis evacuadora
ca, por la existencia de matidez en flancos que se desplaza Intratable con diuréticos. No puede eliminarse o su recurrencia temprana no puede
con el decúbito lateral, cuando la cantidad de líquido en la evitarse, debido al desarrollo de complicaciones o efectos adversos inducidos por
los diuréticos que impiden el uso de dosis efectivas de estos fármacos
cavidad peritoneal es superior a 1500 ml3,14. Para confirmar
la presencia de ascitis en casos dudosos, se requiere la reali- Complicaciones inducidas por diuréticos
zación de una ecografía abdominal o la práctica de una para- Encefalopatía hepática. Aquella que aparece sin ningún otro factor desencadenante
Insuficiencia renal. Aumento en la concentración de creatinina plasmática 100%
centesis diagnóstica. superior a la de su determinación basal previa al inicio del tratamiento o bien
por una determinación sérica superior a 2 mg/dl
Hiponatremia. Descenso en la concentración de sodio > 10 mEq/l o que alcance
un nivel < 125 mEq/k
Clasificación de la ascitis Hipopotasemia o hiperpotasemia. Concentración de potasio sérico inferior a 3 mEq/l
o superior a 6 mEq/l a pesar de medidas adecuadas
Clínicamente, la ascitis se clasifica en no complicada y re- Calambres musculares invalidantes
fractaria15 (tabla 2). Tomada de D’Amico G, et al5.
La ascitis no complicada es aquella que no presenta sig- ecográficos compatibles con una cirrosis (parénquima difu-
nos de infección ni se asocia a SHR. Se habla de recurrente samente heterogéneo, contorno nodular), signos sugestivos
cuando reaparece al menos en 3 ocasiones dentro de un pe- de HTP (aumento del diámetro del bazo y de la vena porta)
ríodo de 12 meses. Según el volumen del líquido ascítico y descartar trombosis portal, de las venas suprahepáticas o la
(LA) esta se subdivide en 3 grados: a) grado 1 o ascitis de presencia de un hepatocarcinoma. Los hallazgos ecográficos
pequeño volumen, solo detectable por ecografía; b) grado 2 también nos pueden orientar hacia otras causas de ascitis no
o ascitis de moderado volumen que se manifiesta por una relacionadas con la cirrosis como, por ejemplo, el aumento
distensión moderada y simétrica del abdomen y no interfiere del diámetro de la vena cava inferior y venas suprahepáticas
con las actividades de la vida diaria y c) grado 3 o ascitis de que sugieren una causa cardíaca.
gran volumen que causa una marcada distensión de la pared
abdominal, y que se caracteriza por malestar abdominal in- Endoscopia digestiva alta
tenso, ocasionalmente asociado a disnea, que interfiere de Además, es imprescindible realizar una endoscopia digestiva
forma importante con las actividades diarias del paciente. alta para descartar la presencia de varices esofagogástricas o
La AR se define como aquella que no es posible tratar gastropatía asociada a la HTP. Las varices esofágicas están
con diuréticos, ya sea porque no responde a dosis máximas presentes en más del 50% de los pacientes con ascitis y se
de diuréticos (ascitis resistente a diuréticos) o por la imposi- asocian a un riesgo aumentado de hemorragia digestiva. Por
bilidad de emplear estos en dosis adecuadas por la aparición lo que es importante su diagnóstico y estadificación de las
de efectos adversos (ascitis intratable con diuréticos (tabla 2). mismas para establecer las medidas preventivas oportunas
(profilaxis primaria).
probabilidades de desarrollar PBE y una menor superviven- des inferiores y prevenir su reacumulación. En consecuencia,
cia que aquellos con una concentración superior de proteí- solo los pacientes con ascitis sintomática (grado 2 o 3) deben
nas17. En general, la concentración total de proteínas en los de ser tratados. El tratamiento puede realizarse en régimen
pacientes con cirrosis suele ser baja, inferior a 2,5 g/dl, mien- ambulatorio a menos que los pacientes tengan complicacio-
tras que en los pacientes con ascitis de origen cardíaco, nes asociadas2,3,21.
neoplásico o procesos inflamatorios del peritoneo la con- Para ello debemos conseguir un «balance negativo de
centración de proteínas es superior (tabla 1). Sin embargo, sodio», que se obtiene reduciendo la ingesta de sodio en la
hasta un 10% de los pacientes con cirrosis presentan valores dieta y aumentando la excreción urinaria del mismo median-
de proteínas superiores a 2,5 g/dl y el 20% de los pacientes te la administración de diuréticos.
con ascitis de origen maligno tienen una concentración baja
de proteínas en LA. La determinación del gradiente de albú-
mina suero-ascitis (GAs-a), que se obtiene a partir de la resta Tratamiento de la ascitis no complicada
de su valor en suero menos el valor obtenido en LA, permite
categorizar la ascitis de forma más específica y precisa que la Para describir mejor el tratamiento específico de la ascitis, es
concentración total de proteínas en LA. Este gradiente es útil clasificar a los pacientes con cirrosis y ascitis según la
muy útil para identificar la ascitis secundaria a HTP en aque- clasificación clínica del Club Internacional de Ascitis15 (tabla 2)
llos casos en los que la cirrosis no es clínica y/o radiológica- (fig. 2).
mente evidente. Un GAs-a igual o superior a 1,1 g/dl indica
que la ascitis está asociada a la HTP con una precisión apro- Restricción en la ingesta de sodio
ximada del 97%18. Es importante destacar que este GAs-a no En aproximadamente el 10-20% de los pacientes con cirrosis
está influido por la infusión de líquidos ni por el uso de diu- y ascitis, podemos obtener un balance negativo de sodio solo
réticos y permanece igual o superior a 1,1 g/dl en la ascitis con reducir la ingesta de sodio en la dieta, particularmen-
secundaria a HTP2,3,18. Por tanto, la determinación del te en aquellos pacientes que presentan su primer episodio
GAs-a es de suma importancia en pacientes con ascitis de de ascitis y excretan espontáneamente cantidades elevadas de
reciente comienzo, pero generalmente no es necesario repe- sodio por la orina (más de 50 mmol al día)22. No se han de-
tirlo en otros escenarios (por ejemplo, empeoramiento de la tectado factores predictivos de respuesta a una dieta baja en
ascitis en cirrosis conocida o en AR)2,3. sodio. Aunque el nivel de restricción en la dieta debe aplicar-
Se debe realizar citología del LA cuando se sospeche car- se de acuerdo con la excreción inicial de sodio en orina, ge-
cinomatosis peritoneal, ya que esta alcanza una sensibilidad neralmente se recomienda una restricción moderada de la
del 96,7% cuando se analizan tres muestras consecutivas19. ingesta de sal (ingesta de sodio de 80-120 mmol/día, que
El cultivo bacteriano es obligatorio si se sospecha infec- corresponde a 4,6-6,9 g de sal al día). Esto es equivalente a
ción. Los cultivos deben realizarse en frascos de hemoculti- una dieta sin sal, evitando el consumo de comidas preparadas
vos para aerobios y anaerobios inoculados (10 ml) al lado de o precocinadas y alimentos en conserva. Una reducción más
la cabecera de la cama para aumentar su rentabilidad (80% intensa en el contenido de sodio en la dieta se considera in-
por este método). Su positividad nos permite ajustar el trata- necesaria e incluso potencialmente perjudicial, ya que puede
miento antibiótico por antibiograma. Otra ventaja del culti- empeorar el estado nutricional del paciente2,3. No es necesa-
vo es que nos permite sospechar peritonitis secundaria cuan- ria la restricción de líquidos a menos que exista una hipona-
do el resultado es polimicrobiano. Actualmente, por su tremia dilucional como comentaremos más adelante.
escasa rentabilidad, no se recomienda la determinación de
lactato deshidrogenasa y glucosa en el LA para diferenciar la Diuréticos
PBE de la secundaria2. Por contra, un antígeno carcinoem-
brionario (CEA) superior a 5 ng/ml o una FA mayor de Ascitis moderada (grado 2). En la ascitis moderada, la re-
240 U/l en LA sí son precisos para detectar perforación in- tención renal de sodio se produce por un aumento de la
testinal20. Otras pruebas, como amilasa, triglicéridos y deter- reabsorción tubular proximal y distal del sodio, en parte me-
minación de adenosín desaminasa (ADA) reacción en cadena diada por el hiperaldosteronismo2,3. El objetivo del trata-
de la polimerasa (PCR) o el cultivo para micobacterias deben miento es conseguir una pérdida de peso inferior a 500 g al
realizarse solo cuando existe sospecha clínica de enfermedad día en pacientes sin edemas y de menos de 800-1000 g al día
pancreática, ascitis quilosa y tuberculosis, respectivamente en pacientes con edemas, para evitar la aparición de insufi-
(tabla 1). Por último, vale la pena mencionar que no se reco- ciencia renal. La eficacia del tratamiento diurético en el con-
mienda la determinación en LA del antígeno para cáncer 125 trol de la ascitis es aproximadamente del 90% en pacientes
(CA 125), ya que este se eleva de manera inespecífica en los sin insuficiencia renal2,3,21.
pacientes con ascitis de cualquier etiología3. Los diuréticos utilizados con mayor frecuencia son los
diuréticos de asa, como furosemida y torasemida, que actúan
inhibiendo la reabsorción de sodio en la rama ascendente del
Tratamiento asa de Henle, donde llegan después de ser secretados activa-
mente hacia la luz del túbulo proximal Tienen una gran po-
El objetivo del tratamiento de la ascitis y/o edemas en la ci- tencia natriurética, llegando a producir eliminaciones de
rrosis consiste en reducir las molestias del paciente ocasiona- hasta el 30% del sodio filtrado. Los diuréticos distales, a di-
das por la distensión abdominal y el edema de las extremida- ferencia de los anteriores, actúan en el túbulo distal y colec-
No R Sí Sí R No Paracentesis total
con albúmina (8 g/l)
Espironolactona 100 mg
Espironolactona 100 mg Mantenimiento
Furosemida 40 mg
R = Respuesta
No R Sí Sí R No
Espironolactona 300 mg
Espironolactona 300 mg
Furosemida 120 mg
No R Sí Sí R No
Espironolactona 400 mg
Espironolactona 400 mg
Furosemida 160 mg
Sí R No
tor y son ahorradores de potasio. Son menos potentes que 7 días (dosis máxima de 400 mg al día) y añadir furosemida
los anteriores, consiguiendo una natriuresis en torno al 2% (dosis máxima de 160 mg) solo en aquellos pacientes que no
del sodio filtrado. En este grupo,están incluidos espirono- responden (pérdida de peso inferior a 2 kg a la semana) o
lactona, triamtereno y amilorida. Espironolactona es un an- desarrollan hiperpotasemia. En general, se recomienda el
tagonista selectivo de la acción de aldosterona, por lo que su tratamiento con espironolactona en régimen de monoterapia
efectividad depende de los niveles plasmáticos de aldostero- en los pacientes con un primer episodio de ascitis y el régi-
na y no necesita ser excretado por el túbulo renal. Los meta- men combinado de espironolactona y furosemida en los pa-
bolitos de espironolactona se unen fuertemente a proteínas cientes con ascitis recurrente y/o con edemas periféri-
plasmáticas, lo que explica su acción prolongada y permite cos2,3,21,23 (fig. 2). Una vez movilizada la ascitis, se debe
una única administración al día. El pico máximo de respues- mantener la mínima dosis eficaz de diuréticos, que es aquella
ta natriurética se observa entre los 4-6 días del inicio del tra- que mantiene al paciente sin ascitis o grado 1 y sin compli-
tamiento o del cambio de dosis de espironolactona; por tan- caciones asociadas.
to, este hecho debe tenerse en cuenta al decidir el cambio de No hay que determinar la excreción urinaria de sodio de
dosis de espironolactona. Triamtereno y amiloride no actúan forma rutinaria, excepto en los pacientes que no respondan
en función de los niveles de aldosterona, sino que son secre- al tratamiento. En este caso, el sodio en orina permite eva-
tados a la luz tubular donde inhiben la reabsorción de sodio. luar si el fallo terapéutico se debe a una mala respuesta al
Los diuréticos distales, a pesar de tener menor potencia na- tratamiento diurético, por lo que debemos aumentar la dosis
triurética que los de asa, son más efectivos en el tratamiento de diuréticos o, por el contrario, el fracaso terapéutico se
de la ascitis en pacientes cirróticos. Esto es debido a que es- debe a un mal cumplimiento de la restricción dietética de
tos pacientes tienen, en su mayoría, un importante hiperal- sodio (natriuresis mayor de 80-110 mmol /día)2,3. En ciertos
dosteronismo que contrarresta la eficacia natriurética de los escenarios como la sala de urgencias, la recogida de una
diuréticos de asa cuando son utilizados en solitario. Se ha muestra de orina «puntual» puede sernos de utilidad para
debatido ampliamente si ambos tipos de diuréticos deben evaluar la natriuresis y ajustar el tratamiento diurético.
combinarse desde el principio (proporción 1:1) o usar ini- Cuando la proporción de sodio/potasio en orina es mayor de 1,
cialmente espironolactona con un aumento gradual cada significa que el paciente está respondiendo al tratamiento
diurético. Cuanto mayor es esta proporción, mayor es la ex- dora sea total y no parcial y, además, debe asociarse a la ex-
creción de sodio en la orina24. pansión de volumen mediante la administración de albúmina
endovenosa en dosis de 8 g por litro de LA extraído, para
Complicaciones de los diuréticos. El tratamiento diuréti- evitar una disfunción circulatoria posparacentesis (DCPP).
co se asocia frecuentemente a complicaciones, especialmente La DCPP aparece tras la realización de una paracentesis de
insuficiencia renal, trastornos electrolíticos y del metabolis- más de 5 litros, y consiste en la acentuación de la vasodilata-
mo ácido-base, encefalopatía hepática, trastornos endocrino- ción arterial ya existente en los pacientes cirróticos, mayor
lógicos y calambres musculares que pueden llegar a ser in- depleción de la volemia efectiva y una intensa activación de
tensos. los sistemas vasoactivos endógenos, asociándose a nivel es-
La insuficiencia renal inducida por diuréticos es debida a plácnico a un aumento del gradiente de presión portal
una hipovolemia causada por una desproporción entre la (GPP)25. Esta disfunción se diagnóstica a nivel neurohumo-
pérdida de líquido inducida por el tratamiento y el paso de ral por un aumento de la actividad de la renina plasmática
la ascitis desde la cavidad peritoneal a la circulación sistémi- superior al 50% del valor basal o hasta un valor final superior
ca. La incidencia de este trastorno puede disminuirse evitan- a 4 ng/ml/hora. Esta alteración es clínicamente asintomática,
do diuresis importantes y es menos frecuente en los pacien- pero puede conducir al desarrollo de SHR e hiponatremia
tes con edema periférico que en aquellos sin edema. dilucional.
El desarrollo de hiponatremia es debido a una hiperse-
creción de la hormona antidiurética (ADH-vasopresina) por Otras medidas generales
hipovolemia y a un efecto directo de los diuréticos de asa El tratamiento de la enfermedad subyacente, siempre que sea
sobre el mecanismo de producción de agua libre (la genera- posible, es de vital importancia. En este sentido, es conocido
ción de agua libre se efectúa en la rama ascendente del asa de que tanto la abstinencia en el consumo de alcohol en pacien-
Henle por reabsorción de cloro y sodio sin reabsorción con- tes con cirrosis alcohólica26, como el tratamiento antiviral en
comitante de agua). la cirrosis por el virus de la hepatitis B27 y C28,29 son capaces
La espironolactona disminuye la excreción de hidroge- de reducir de modo significativo la inflamación hepática y el
niones en la nefrona distal. Dosis importantes de espirono- grado de HTP, estimado por el gradiente de presión venosa
lactona, especialmente en enfermos con insuficiencia renal hepática. La magnitud de este efecto puede ser clínicamente
funcional, pueden dar lugar a acidosis metabólica, ocasional- relevante, llegando incluso a «compensar» la cirrosis.
mente grave. La terapia nutricional puede mejorar el estado nutricio-
Espironolactona puede también inducir hiperpotasemias nal en pacientes cirróticos, reducir las tasas de infección y
severas. disminuir la morbilidad perioperatoria30.
La encefalopatía hepática es otra complicación de los Algunos fármacos deben evitarse o usarse con precaución
diuréticos y, probablemente, se deba a un aumento del amo- en pacientes con ascitis. Los antiinflamatorios no esteroideos
nio plasmático secundario a una disminución de su excre- favorecen la vasoconstricción arterial renal, al inhibir la sín-
ción. La ginecomastia, ocasionalmente dolorosa, es un efecto tesis de prostaglandinas renales. Su administración puede
adverso frecuente de la toma de espironolactona. Su meca- provocar, en estos pacientes, insuficiencia renal aguda (IRA),
nismo es múltiple, reduce la síntesis de testosterona, aumen- hiponatremia dilucional y resistencia al tratamiento diuréti-
ta la conversión periférica de testosterona en estradiol e in- co, por lo que estos fármacos están formalmente contraindi-
hibe la unión de la testosterona a los receptores citosólicos y cados31. Metamizol también inhibe la síntesis de prostaglan-
nucleares de los órganos diana. Amilorida es menos efectiva dinas renales. De hecho, se ha observado IRA persistente en
que espironolactona y debe usarse solo en aquellos pacien- pacientes cirróticos con ascitis que consumían metamizol,
tes que desarrollan efectos secundarios graves con espirono- por lo que este fármaco debería contraindicarse o utilizarse
lactona2. con mucha precaución en estos pacientes. Los inhibidores de
La incidencia de estas complicaciones oscila en diferen- la enzima convertidora de angiotensina, los antagonistas
tes series entre un 10% y un 70%. Por este motivo, los pa- de la angiotensina II o los bloqueadores de los receptores
cientes deben ser seguidos de cerca tras el inicio o modifica- alfa-1 adrenérgicos (prazosin, doxazosina) antagonizan los
ción del tratamiento diurético. Se debe realizar una sistemas vasoconstrictores endógenos que intervienen en la
evaluación clínica y analítica que incluya la función renal, homeostasis del paciente cirrótico con ascitis, por lo que su
sodio y potasio plasmático dentro de las primeras dos sema- administración puede ocasionar hipotensión arterial, empeo-
nas tras el inicio del tratamiento diurético o después de au- ramiento de la ascitis e insuficiencia renal32,33. Los aminoglu-
mentar la dosis de los mismos. Cuando aparece cualquiera de cósidos, dada su potencial nefrotoxicidad, deben también
los efectos secundarios mencionados anteriormente, se debe evitarse en los pacientes con cirrosis hepática34. Por último,
reducir o suspender el tratamiento diurético. existe controversia sobre el uso de los bloqueadores betaa-
drenérgicos no selectivos en pacientes con AR2,3. En pacien-
Ascitis a tensión (grado 3) tes con AR se recomienda evitar dosis altas de estos fármacos
El tratamiento de elección en la ascitis a tensión se basa en (más de 160 mg/día de propranolol o más de 80 mg/día de
la realización de paracentesis evacuadora de alto volumen nadolol) y retirarlos temporalmente en los pacientes con AR
(LVP), seguida de una dieta reducida en sodio y la mínima que desarrollen disfunción circulatoria severa (presión arte-
dosis de diuréticos necesaria para evitar la reacumulación de rial sistólica inferior a 90 mmHg, sodio sérico menor de
la ascitis2,3 (fig. 2). Se recomienda que la paracentesis evacua- 130 mEq/l), hemorragia digestiva, IRA, PBE o sepsis35.
TABLA 3
Criterios diagnósticos del síndrome hepatorrenal (SHR-AKI)
indicaciones para el mismo. El SHR tipo 2, que actualmente Confidencialidad de los datos. Los autores declaran que en
recibe el nombre de SHR-CKD, se caracteriza por insufi- este artículo no aparecen datos de pacientes.
ciencia renal moderada que se mantiene estable a lo largo del
tiempo, oscilando la creatinina sérica entre 1,5 y 2,5 mg/dl. Derecho a la privacidad y consentimiento informado.
Afecta a pacientes con AR y sin trasplante la supervivencia Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos
media es de unos 6 meses44,45. de pacientes.
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