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Informe Arqueológico La Pava Mochumi

El documento presenta el informe final de la segunda temporada de excavaciones del proyecto arqueológico "La Pava - Mochumi" en Lambayeque, Perú. Los trabajos arqueológicos realizados en 2011 revelaron evidencia de ocupación desde el Horizonte Temprano hasta el Tardío, incluyendo estructuras asociadas con las culturas Moche, Gallinazo, Nievería y Lambayeque. Se identificaron dos momentos constructivos principales asociados con arquitectura doméstica y pública/monumental. El sitio
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Informe Arqueológico La Pava Mochumi

El documento presenta el informe final de la segunda temporada de excavaciones del proyecto arqueológico "La Pava - Mochumi" en Lambayeque, Perú. Los trabajos arqueológicos realizados en 2011 revelaron evidencia de ocupación desde el Horizonte Temprano hasta el Tardío, incluyendo estructuras asociadas con las culturas Moche, Gallinazo, Nievería y Lambayeque. Se identificaron dos momentos constructivos principales asociados con arquitectura doméstica y pública/monumental. El sitio
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PROYECTO ESPECIAL NAYLAMP - LAMBAYEQUE

MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL BRÜNING DE LAMBAYEQUE

INFORME FINAL - TEMPORADA 2011

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA


“LA PAVA”
MOCHUMI – LAMBAYEQUE
Tomo I – INFORME

Lic. MARCO ANTONIO FERNÁNDEZ MANAYALLE


RNA – BF - 0857

- DICIEMBRE 2011–
ÍNDICE

Introducción.
I- Generalidades.
II- Descripción geográfica y climatológica.
- Ubicación geográfica.
- Ecología.
- Clima.
- Relieve y suelos.
- Hidrografía.
- Flora.
- Fauna.
- Fuentes de agua.
III- Descripción del Complejo Arqueológico.
- Ubicación del sitio.
- Descripción del sitio.
- Antecedentes históricos.
- Información etnohistórica.
IV- Plan de labores efectuadas.
- Relación de personal.
- Cronograma de labores efectuadas.
V- Metodología y técnicas de la investigación.
- Trabajo de campo.
- Trabajo de gabinete.
VI.- Exposición de excavaciones.
- Excavaciones:
- Sector La Pava I
- Sector la Pava II
VII.- Conservación de las evidencias culturales.
VIII.-Conclusiones preliminares.
IX.-Informe Bioarqueológico.
X.- Plan de mitigación y logros.
XI.- Depósito actual de los materiales arqueológicos.
XII.- Inventario.
XIII.- Bibliografía. XIV.-Anexos.
INTRODUCCIÓN

El presente informe contiene los resultados de las investigaciones realizadas en el complejo


Arqueológico “La Pava” Mochumi – Lambayeque, correspondiente a la segunda temporada de
excavaciones, (entre marzo y diciembre del 2011), Dirigidos por el Arq. Marco A. Fernández
Manayalle, con la finalidad de investigar su proceso histórico- cultural y al mismo tiempo lograr
insertarlo dentro de la oferta turística de la región Lambayeque. Nuestro interés por el momento, es
desarrollar un sostenido proceso de investigación en el Complejo y su entorno que nos permita
obtener información arqueológica para reconstruir no sólo la historia del sitio y su conservación, sino
contribuir con el conocimiento de la cultura Lambayeque.

Los habitantes de esta parte del Norte Peruano, dieron origen a una cultura con características propias
que mantuvo siempre sus rasgos peculiares y característicos; pese a la influencia de culturas foráneas.
Aún se conservan en la actualidad innumerables testimonios arqueológicos que son el resultado del
desarrollo cultural y tecnológico alcanzado por los antiguos pobladores que se asentaron en estos
valles, hoy en día forman parte del legado cultural de nuestros antepasados, ellos guardan los secretos
de una civilización ya desaparecida y que aún queda por descubrir.

Las investigaciones Arqueológicas, realizadas entre los años 2010 y 2011, nos permiten afirmar con
certeza que el complejo Arqueológico “LA PAVA”, constituye un asentamiento humano con una larga
secuencia de ocupación, que va desde el horizonte temprano, hasta el horizonte tardío, evidenciada con
la presencia de un asentamiento del periodo Moche tardío, además de la presencia de cerámica de
estilos gallinazo y Nievería, esta última con claras influencias del estilo huari, Además se evidencia una
fuerte ocupación en la época del desarrollo de la cultura Lambayeque (900 a 1,100dc) y abundantes
evidencias arquitectónicas del periodo siguiente conocido como Lambayeque Tardío (1,100 al 1,350),
previas a ocupaciones tardías como la Chimú y la Inca.

Su proximidad al complejo arqueológico de Túcume (5,700m), capital de la cultura Lambayeque en su


etapa tardía (1,050 a 1,350dc), convierten al complejo arqueológico “LA PAVA” en un Asentamiento
de regular importancia, que por la cantidad de evidencias de arquitectura monumental podría ser
considerada como un asentamiento de rango medio. Ahora, Teniendo en cuenta las relaciones
políticas, económicas, sociales e ideológicas que debieron haber existido entre la capital de la cultura y
los asentamientos menores ubicados en sus alrededores, previos a la conquista Chimú e Inca, nos
planteamos algunas interrogantes ¿Qué tipo de relaciones existió entre ellos?; y ¿Sobre qué se basaron
esas relaciones? Además, teniendo en cuenta su cercanía a sitios arqueológicos de su mismo rango
como “Solecape”, Huaca “Los Perros”, “Sialupe Baca” y “Huaca de Barro - Mórrope” y otros
asentamientos menores; nos preguntamos: ¿Qué rol cumplieron estos asentamientos dentro del estado
Lambayeque y como contribuyeron con su organización política e ideológica?. La única respuesta a
estas interrogantes sería que estos asentamientos eran dependientes política e ideológicamente del
estado centralista Lambayeque asentado en Túcume, Chotuna y/o Batangrande. Además, estarían
formando parte de una red bien organizada de artesanos que proveen de bienes de consumo a la élite
gobernante como: cerámica, herramientas para el trabajo agrícola y ornamentos de metal para las
ceremonias rituales que probablemente se desarrollaron en estos grandes complejos religiosos, lo cual
podría sustentarse por la existencia de talleres artesanales para elaborar objetos de cerámica y procesar
metales como los encontrados en el subsector suroeste de “La Pava”, Sialupe Baca y Huaca de barro.
De corroborarse estas hipótesis, se podrían afirmar que el apogeo y ocaso de estos asentamientos
dependió directamente del éxito o fracaso de las decisiones políticas asumidas por el estado centralista
administrativo y religioso de Chotuna, Batan Grande o Túcume.

Los trabajos de investigación y conservación arqueológica serán el inicio de su progresiva puesta en


valor y de su inserción a la oferta turística de la región, contando con el apoyo de las comunidades
adyacentes quienes serán los beneficiarios directos.
I - GENERALIDADES.

El Proyecto arqueológico “La Pava - Mochumi”, es una intervención profesional multidisciplinaria


que bajo la modalidad de investigación arqueológica venimos desarrollando en la localidad de
Mochumí, en un esfuerzo institucional (Ministerio de la Cultura – Proyecto Especial Naylamp–
Lambayeque y Museo Arqueológico Nacional Brüning de Lambayeque), que busca la
recuperación de este importante complejo Arqueológico asociado a la tradición cultural Lambayeque
de los siglos VIII al XIV d.C. para fines de su estudio, conservación y futura puesta en valor para uso
público, en el cual el patrimonio cultural se convierte en el elemento dinámico del desarrollo de las
comunidades locales y en el eje del fortalecimiento de la identidad cultural regional y nacional.

Como consecuencia de la Resolución Directoral Nacional N.033-INC del 8 de enero del 2010, se inició
el proyecto de investigación arqueológica, en los sectores; La Pava I y La Pava II. Obteniéndose
importante información relacionada a la distribución arquitectónica, técnicas constructivas, patrones de
enterramiento y alfarería.

Nuestra intervención en el sector La Pava I, en el año 2010, se llevó a cabo específicamente en el lado
sureste de la Huaca principal, nos permitió registrar, dos momentos de ocupación, asociado a dos tipos
de arquitectura: La primera o más antigua es una arquitectura de tipo doméstico caracterizada por la
presencia de pequeños recintos construidos con muros bajos, sin accesos, elaborados con adobe del
tipo plano rectangular y mortero de arcilla, asociado a cerámica del estilo Lambayeque clásico y la
segunda caracterizada por una arquitectura de uso público asociada a arquitectura del tipo monumental
y a cerámica del estilo Lambayeque Tardío.

En el año 2011 se intervino en el lado oeste del sector; las Investigaciones nos han permitido confirmar
los resultados obtenidos en el año 2010, donde establecimos 2 etapas constructivas, así como también
las modificaciones o remodelaciones realizadas al interior de cada etapa.

La intervención en el sector La Pava II, en la temporada del 2010 se realizó en tres áreas específicas,
denominadas: Subsector Huaca 4, Subsector Huaca 5, y Subsector Suroeste. Las excavaciones en el
lado Norte del subsector Huaca 4, nos proporcionaron evidencias de ocupación Inca en el complejo,
evidenciado en las características de su arquitectura y en el estilo de la cerámica.

La intervención en el subsector Huaca 5, se realizó en el lado sur de la pirámide, en esta área se registró
dos momentos de ocupación, claramente definidos por dos niveles de arquitectura relacionados con lo
registrado en el sector La Pava 1.

La más antigua o primera ocupación del área, presenta una arquitectura simple del tipo doméstica, con
presencia de recintos hechos por muros de adobes del tipo plano rectangular que tienen un tramado de
soga, este tipo de arquitectura presenta las mismas características de la arquitectura más antigua
registrada en el sector La Pava I, correspondiente a su primera ocupación.

El segundo momento de ocupación está referido a una Arquitectura del tipo monumental asociada a
una arquitectura de uso público, con presencia de amplios corredores relacionados probablemente con
un carácter administrativo.

La tercera intervención llevada a cabo en el Subsector Suroeste, nos proporcionaron datos de una
importante ocupación de artesanos dedicados a las labores de fabricación de cerámica. Así mismo,
también se registró la presencia de entierros, los cuales nos han permitido estudiar los diversos
patrones de enterramiento presentes en esta área. Además se logró definir dos momentos de ocupación
asociado a dos niveles arquitectónicos.

En el año 2011, se intervino en el subsector Huaca 4, en una plataforma ubicada en su lado sur donde
se han excavado 9 unidades de 10 x 10m, dichos trabajos han puesto en evidencia una arquitectura
residencial asociado a una arquitectura del tipo monumental. La arquitectura del tipo residencial está
caracterizada por la presencia de recintos los mismos que presentan vanos y corredores de acceso, así
como sus respectivas y diferenciadas áreas de descanso (banquetas); en definitiva la suma de elementos
arquitectónicos hallados hasta el momento nos demuestran la existencia de una arquitectura bien
planificada y dispuesta para formar una sola unidad arquitectónica complementaria a la estructura
principal o monumental, aquí se evidencia una cohesión interna de los diversos elementos
arquitectónicos con la finalidad de hacerla funcional.

Esta arquitectura fue construida con adobes pequeños moldeados del tipo plano convexo, los cuales
fueron tendidos usando una argamasa de barro (mortero), cuya composición es la misma de los
adobes. Asimismo es posible observar que los paramentos identificados, recibieron un buen acabado,
esto se evidencia en la presencia de revoque o enlucido de las superficies horizontales y verticales.

En el subsector Suroeste las excavaciones nos han permitió definir hasta la actualidad 4 fases
constructivas claramente diferenciadas: El primer nivel y el más antiguo correspondería a un nivel de
arquitectura con evidencias de fuertes fenómenos climáticos, luego vendría una etapa de abandono del
lugar y su consecuente arenamiento, posteriormente el área fue utilizada posteriormente como
cementerio desde el periodo Lambayeque medio hasta el Lambayeque tardío y la última ocupación
estaría representada por la presencia del taller de cerámica y la cuarta fase estaría definida por los restos
de arquitectura localizada en el a unidad -49-A, que corresponde a la última ocupación del área la cual
difiere de la anterior ya sea en el tipo de materiales, los adobes den del tipo plano convexo unidos con
mortero de abarro color amarillo, como en la orientación Noreste-Suroeste, orientación que se
emparenta con la segunda fase de huaca 5.

De manera general los resultados son alentadores, dado que no solo estamos entendiendo los patrones
arquitectónicos del complejo (forma y función del mismo), sino que además, nos permite entender los
procesos de cambio y desarrollo a través del tiempo, desde la etapa inicial hasta su última ocupación y
así poder establecer los vínculos que existieron entre la tradición oral y los hechos históricos reales
descubiertos a través de la investigación arqueológica. Para que de esta manera se comprenda la
contribución de este sitio en la formalización de la cultura Lambayeque.
II - DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA Y CLIMATOLÓGICA.

2.1 UBICACIÓN GEOGRÁFICA.

La Región de Lambayeque se encuentra ubicada en la Costa Norte del Perú entre los 05º 29´ y 07º 17´
de Latitud Sur; y de los 79º 09´ a 80º 34´ de Longitud Oeste del Meridiano de Greenwich. La
superficie total de la región de Lambayeque es de 16,580.90km2.

El litoral se extiende desde la Punta de Chérrepe y continúa por las playas de La Punta, Mal paso,
Lobos, Eten, Santa Rosa, Las Rocas, Pimentel, La Huaca, Corral de Chancho, terminando en Cabo
Blanco. El territorio costero o “costa Lambayecana” se extiende desde el nivel del mar hasta los
500msnm. Esta región tiene cuatro cuencas hidrográficas: Motupe, La Leche, Chancay (Lambayeque) y
Saña.

Foto satelital del complejo arqueológica LA PAVA – MOCHUMI.


2.2. ECOLOGÍA.

Gran parte de la superficie del departamento de Lambayeque se encuentra en la región de la costa y


pertenece al extremo sur del desierto de Sechura. El valle de Lambayeque está formado por la reunión
de dos deltas, el del Chancay al Sur que cubre 720Km2 y llega al océano y el de la Leche al norte que se
extiende sobre 550km2 pero cuya parte de sus brazos se pierde en el desierto de Sechura. Presenta
densos y espesos bosques de Algarrobos por la presencia de una napa freática próxima, las
interminables pampas que cubren dos tercios del Departamento (conocidas con los nombres de Palo
Grueso, El Salitre y Mariposa Vieja) estuvieron poblados por el que quizás fue el mayor bosque de la
vertiente occidental de los andes.(Collin Delavaud; 1984:256).

El área ecológica donde se desarrolla el proyecto corresponde a la zona de vida denominada Desierto
desecado-Pre montano tropical, la cual se extiende a lo largo del litoral, comprendiendo planicies y
partes bajas de los valles costeros (ONERN, 1976).

2.3 CLIMA.

Por su localización geográfica, dentro de la zona intertropical, al Perú le corresponde un clima cálido,
húmedo y lluvioso. Sin embargo, la presencia de la cordillera andina, que tiene una dirección más o
menos meridiana y es una de las más altas en el mundo; la circulación del anticiclón del pacifico sur y
la existencia de la corriente peruana, de aguas templadas, han modificado las condiciones climáticas y
dado origen a una variedad que va desde lo tropical, cálido y húmedo, de la costa Norte (Tumbes) y la
amazonia, hasta el glaciar, frio y seco de las punas y altas cordilleras, pasando por el árido de la costa
central y pisos inferiores andinos de la vertiente occidental y el templado de altitud, en los pisos
intermedios y valles interandinos. (Peñaherrera del Águila; 1986; 33)

En general, el clima de la costa norte del Perú está definido por: 1) El anticiclón del pacifico sur y el
alisio; 2) el Océano Pacífico, la corriente estacional marina de aguas calientes denominada “Corriente
del Niño” que va de Norte a Sur y la corriente peruana o de Humboldt, de aguas frías que va de Sur a
Norte. La región de Lambayeque tiene un clima templado cálido. Los promedios anuales de
temperatura están alrededor de los 23ºC, estableciéndose máximas que se sitúan en torno a los 30ºC y
mínimas en torno a los18ºC.

Las precipitaciones son muy escasas, salvo en los años que por condiciones impuestas por el fenómeno
“El Niño” “tropicalizan” la región con precipitaciones excepcionales. El promedio de las
precipitaciones anuales de Lambayeque es de 22.4mm, es muy débil pero la oscilación del total de las
lluvias según los años, de 5.9mm a 115mm, agrupados prácticamente en dos meses, refleja un clima
Sub-saheliano”. (CollinDelavaud 1984:256).

Otra característica de su clima es la humedad relativa del aire, está es muy variable a lo largo del día,
registrándose en horas de la madrugada los mayores niveles con un 90% aprox. En la mañana
alrededor del mediodía se registran las mínimas con un aproximado de 50%. No obstante, es variable
dependiendo de su cercanía al litoral.
2.4 RELIEVE Y SUELOS.

En general la morfología de la costa se caracteriza por un relieve ondulado donde alternan colinas
bajas, con terrazas fluviales y marítimas, las primeras que están siempre a orillas de los principales ríos y
las marítimas que las podemos observar sobre todo en la región sur y norte sobre todo en el
departamento de Piura donde reciben el nombre de tablazos. Las colinas son generalmente pétreas y se
les puede observar constituyendo unidades aisladas y en otros sistemas de colinas que enmarcan
pampas producto de rellenos fluviales y de materiales desérticos como la arena eólica, constituyendo
los desiertos arenosos de la costa peruana. (Peñaherrera del Águila; 1986)

La región de Lambayeque es por un lado uno de los departamentos de menor tamaño y por otro uno
de los más fértiles. Características como la disponibilidad de agua, las formas suaves de su relieve y la
existencia de productivos valles han permitido el asentamiento y desarrollo de importantes sociedades
a lo largo de su historia.

Geológicamente la mayor parte del departamento corresponde a lo que denominamos costa y está
formada por materiales recientes que corresponden al cuaternario con una antigüedad menor de un
millón de años. “..el valle de Lambayeque es un doble cono aluvial reciente que no ocupa más que una
débil parte del vasto delta cuaternario formado por los aluviones de los ríos Cascajal, Olmos, Motupe,
La Leche, Chancay y Saña cuya acumulación triunfa penosamente de la subsidencia general, centrada
en los confines del valle y del desierto de Sechura.” CollinDelavaud 1984:256.

Esta zona corresponde en parte a fértiles valles en oposición al sureste del departamento donde se
localizan antiguas manifestaciones sedimentarias del triásico superior y jurásico inferior que coinciden
con trasgresiones marinas ocurridas hace 200 millones de años. Posteriormente esta cuenca con
sedimentos calcáreos emergería a comienzos del jurásico medio, hace aprox. 150 millones de años.

Lambayeque se extiende en su mayor parte sobre la vertiente occidental de los andes, conformando
tres conjuntos morfológicos diferenciados que corren paralelos: El litoral, la llanura costera y la zona
montañosa.

2.5 HIDROGRAFÍA.

De manera general los ríos de la vertiente del Pacífico son de corto recorrido y de fuerte pendiente con
una gran variación en el volumen de sus aguas que en época de invierno, que corresponde a la estación
seca y de estiaje fluvial, muchos de ellos llegan inclusive a secarse. Con excepción del rio tumbes que es
navegable en pequeñas embarcaciones y en un corto trecho de su curso bajo. Esta cuenca tiene como
colector el Océano Pacifico, hasta él llegan 53 cursos de agua entre ríos y quebradas principales.
(Peñaherrera del Águila; 1986; 67).

El valle de Lambayeque está constituido por el delta común de los ríos Chancay y La Leche y es sobre
todo el más homogéneo, mejor equilibrado económica y socialmente y finalmente el más avanzado en
lo que se refiere a su acondicionamiento del suelo agrícola. (CollinDelavaud 1984: 254.)

El rio La Leche, tiene sus nacientes en la laguna Pozo con Rabo, en las estribaciones del Cerro Negro a
3.860m.s.n.m. En la provincia de Cutervo, departamento de Cajamarca. En sus nacientes se llama Rio
Mayano y después de confluir con el rio Sangana, toma el nombre de río La Leche, atravesando el
departamento de Lambayeque, sus aguas normalmente no llegan al mar debido al uso total que se le da
en la actividad agropecuaria.

El Rio Lambayeque-Chancay junto con el río La Leche forman una sola unidad agropecuaria puesto
que sus aguas están interconectadas mediante canales antiguos y modernos, tiene sus orígenes más
lejanos en los cerros de San Lorenzo a 3800m.s.n.m. en la provincia de Santa Cruz departamento de
Cajamarca. Después de un recorrido interandino, a partir del sitio denominado la puntilla y cuando
penetra a la costa, el lecho fluvial ha sido acondicionado para fines agropecuarios y dividido en tres
ramales: el antiguo canal de Taymi, llamado también río Taymi que es el brazo más septentrional. Al
Sur, el denominado río Reque, que desemboca al norte del puerto de Eten y entre los dos anteriores, el
río Lambayeque. Las aguas del Taymi y del Lambayeque son utilizadas en forma total para fines
agropecuarios.

En años de pocas precipitaciones las aguas de los ríos La Leche y Lambayeque - Chancay son
insuficientes y quedan importantes áreas sin poder ser cultivadas problema que se ha solucionado en
parte con la construcción de la represa Tinajones.

Las extensas áreas agrícolas próximas al complejo arqueológico de La Pava fueron irrigadas en su
totalidad con aguas provenientes del canal Taymi, las cuales discurren a través de dos ramales o
canales; el Rama Tepo que discurre de Este a Oeste y el Palo Parao que viene de Noreste a
Suroeste, el cual es a su vez una rama del canal Marcelo que deriva sus aguas del canal Taymi.

2.6 FLORA.

Las investigaciones de la flora costera revelan que es muy diversificada tanto en especies como en su
morfología, en la costa Norte, predomina el bosque de Algarrobo (Prosopis pallida), secundándolo el
Sapote (Capparis angulata), Palo Santo (Bursera graveolens), Hualtaco (Loxopterygium Huasango); el
Pasayo (Bombax discolor). Los campos abiertos los despoblados y el suelo del bosque, se cubren de
hierbas después de las primeras lluvias de verano de las cuales las más representativas son: Pastos de
Aristida (Anthephora hermafrodita), Yuca de Monte (Apodanthera biflora), la Yuca de caballo
(Proboscidea althaefolia), Jabonillo (Luffa operculata)

Sin embargo, en lo que respecta al sitio arqueológico de “La Pava”, Actualmente se encuentra rodeado
de campos de cultivo donde se siembran productos de pan llevar como: maíz, frejol, lenteja, arroz,
caña de azúcar, algodón, ají, camote, etc., es la zona arqueológica la que se halla cubierta de
vegetación característica de los bosques secos, Algarrobo; Prosopis pallida , Acacia macracantha -
Faique; Capparis ovalifolio -Vichayo; Vallesia dichotoma - Cuncuno; Cryptocarpus piriformes -
Chope; Capparis angulata – Zapote, Capparis Ovalifolia- Bichayo,CordiaLutea - overo, canutillo y
otras plantas rastreras. así mismo la existencia de tres lagunas en áreas adyacentes al complejo
arqueológico han permitido la existencia de una variada flora; Guama (Eichornia crassipes) planta
que flota en el agua y produce una flor de color azul-lila, (Chara fragilis) planta que solamente vive
sumergida en el agua, la Hinea o enea, planta tradicional utilizada como alimento y como materia prima
en diversos productos artesanales (esteras, petates, cestas, etc.) y el junco (Scirpuslimensis
Californicus) muy utilizada como forraje y en la artesanía.
2.7 FAUNA.

Aves:

Coragyps atratus - Gallinazo cabeza negra; Cathartes aura - Gallinazo cabeza roja; Atiene
cunicularia - Lechuza; Spectytu cunicularis – Lechuza de huaca; Eupelis cruziana - Tórtola;
Rodopis vesper - Picaflor; Pirocephalusr ubinus - Putilla; Minuslon gicaudatus - Chisco; Egretta
thula - Garza blanca chica; Crotophaga sulcirostris - Guardacaballo o Chuclui; y Sarkidio
rnismelanotos - Pato arrocero o crestón, gaviota o pardela, Fornarius Leucopus, C hilala o chilalo;
Divesdives – Tordo; cucúla, chiroque o chiroca Icterus Graceannae , tiltil, petirrojo, urraca, Fulica
Americana- Gallareta; perdiz, cóquila, halcón; Falco Sparverius – Cernícalo; Burbinus
superciliares - Huerequeque; perico, gavilán blanco, Martín pescador - Chloroceryle americana ,
pato lefe, etc.

Reptiles:

Phyllodactylus gerhopygus , Saltojo; e Iguana iguana , Iguana o Pacaso; Micrurus Mertensi y


[Link] - coralillo; Bothrops barnetti - macanche; amarilla; Ortonii e Imperator - Colambo;
sancarranca, etc.

Mamíferos:

Akodon sp. - Rata de campo y Pseudalopex sechurae - Zorro Costeño; hurón, zorrillo o añas.

Peces:

Mojarra, mojarrilla, life - Pygidium punctulatum ; bagre, charcoca - lebiasina bimaculata ; cascafe,
tripón, pocoche, Lisa - Múgil Sp . etc.

2.8 FUENTES DE AGUA.

Existen dos tipos de fuentes de agua que abastecen actualmente a la zona en mención:

Aguas subterráneas son aquellas que provienen del subsuelo, extraídas a través de pozos o norias
artesanales con “molino de viento”, los cuales son distribuidos por tuberías y piletas para el consumo
de la población y pozos tubulares para el riego de cultivos.

Aguas Fluviales; son Aguas derivadas del rio Chancay a través del canal Taymi y conducidas hasta la
zona, a través de dos ramales o canales; el Rama Tepo que discurre de Este a Oeste y el Palo Parao
que viene de Noreste a Suroeste, el cual a su vez es una rama del canal Marcelo que deriva sus aguas
del canal Taymi. Cuyo caudal está sujeto a la descarga y distribución periódica del río Chancay –
Lambayeque, hay que considerar que en épocas de estiaje el flujo es casi nulo por lo que las áreas
agrícolas no son cultivadas.
III- DESCRIPCIÓN DEL COMPLEJO ARQUEOLÓGICO LA PAVA.

3.1 UBICACIÓN DEL SITIO.

Ubicación Geográfica y Localización del sitio:

El complejo arqueológico “La Pava” se encuentra ubicado en la costa Norte del Perú, parte baja del
valle Lambayeque, margen derecha del curso del Canal Taymi, entre las coordenadas referenciales
622,600E y 9’279,850N y a una altitud promedio de 45msnm. Políticamente, pertenece al caserío
“La Pava”, distrito de Mochumí, provincia y región de Lambayeque.

El sitio arqueológico se encuentra registrado en el Inventario Nacional de Monumentos Arqueológicos


en la hoja Chiclayo 14d con el número 54 (Ravines; 1983). Reconocida legalmente mediante
resolución Directoral Nacional Nº 340-99/INC del 14-07-99. Y en la Carta Nacional del IGN - hoja
Chiclayo 14d - escala 1/100.000.

El complejo Arqueológico limita:

- Por el Norte : Con terrenos de cultivo de propiedad del Ing. Enrique YepTong.

- Por el Sur : Con terrenos de cultivo de Pedro Bances Inoñan.

Con terrenos de cultivo de propiedad del Ing. Enrique YepTong, viviendas y


- Por el Este :
laguna “La Pava”.

- Por el Oeste : Terrenos de cultivo de Antonio Damián Santamaría.

Vías de Acceso.

Partiendo desde la ciudad de Chiclayo con dirección al Norte por la vía panamericana antigua que
recorre Lambayeque – Olmos hasta el Km, 17 + 450, Ruta PE – 1NJ. (Cruce Sandoval – entre los
límites de Mochumi y Túcume), se voltea a la izquierda (oeste) y se sigue por un camino o trocha
carrozable; luego de un recorrido total de 3.85Km se llega hasta el sitio arqueológico. En el trayecto se
pasa por el caserío de Tepo desde donde se divisa la estructura principal del sitio arqueológico.
3.2 DESCRIPCIÓN DEL SITIO.

El Complejo Arqueológico “La Pava” tiene una extensión de 35.2 Has. (352,081.42m2). Actualmente
se encuentra dividido por el avance de la agricultura que ha seccionado el sitio en dos sectores
denominados como: “La Pava I” y “La Pava II” y que los ha separado uno del otro por una
distancia aproximada de 150m. El Complejo arqueológico se encuentra sobre un terreno de topografía
horizontal rodeado de terrenos de cultivo de los lugareños.

SECTOR; LA PAVA I.

Se ubica al Este del Complejo arqueológico y tiene una extensión de 8.96 Has. (89,636.36m2) y un
perímetro de 1,192.68ml. El paisaje está dominado por la presencia de una estructura piramidal,
construida con adobe asociada a estructuras menores en su lado sur y oeste, Actualmente se halla
rodeada por vegetación nativa (algarrobos, faiques, vichayos, Chopes).

Al suroeste de la estructura principal se registran restos de grandes murallas construidas con adobe del
tipo planoconvexo y plano rectangular y que habrían estado delimitando un patio o plaza ceremonial
asociado a la estructura principal. En la superficie del sitio se observa fragmentería de cerámica
disturbada (doméstica y ceremonial) por excavaciones clandestinas que presentan diversas técnicas
decorativas: moldeado, modelado, escultórico, paleteados, etc. Material malacológico: DonaxSp. y
caracoles (TegulaAtra, Thais Chocolata, etc.); restos metálicos (cobre).

En el extremo Este y Sur del sitio se registran dos lagunas que actualmente se alimentan de los residuos
de agua de los sembríos actuales por lo que incrementan su nivel en épocas de verano que es la
temporada de mayor siembra de productos como el arroz, maíz, algodón, etc.

Próximos a este sector, en el lado Este y en el lado Sur, se hallan dos lagunas formadas por las aguas
producto de las filtraciones subterráneas las cuales han permitido un ecosistema muy singular
manteniendo una variada fauna y flora de los bosques secos (algarrobos, faiques, overo, vichayos,
chope, etc.) que mantienen una fauna muy variada. En el extremo este y noreste se registran viviendas
de lugareños, un colegio (primario) y terrenos de propiedad del Ing. Enrique YepTong.

SECTOR; LA PAVA II.

Se encuentra ubicado al Oeste del sector: “La Pava I” a una distancia aproximada de 150m, tiene una
extensión de 26.24Has. (262,445.06 m2) y un perímetro de 3,822.70ml. Presenta forma alargada con
orientación noreste-suroeste.

El paisaje está marcado por la presencia de estructuras piramidales localizadas en el lado norte del
sector donde se registran 4 estructuras piramidales de menor tamaño que la ubicada en el sector La
Pava I, además de una pequeña laguna localizada al oeste del subsector; Huaca 2.

Hacia el lado sur se registran estructuras de menor tamaño cubiertas en su mayoría por arena eólica y
vegetación nativa.
3.3 ANTECEDENTES

Los aportes para el conocimiento del desarrollo cultural de Lambayeque son diversos y se remontan
hasta el siglo XVI. Las primeras referencias escritas que se tienen sobre el área de Lambayeque,
corresponden a los cronistas, aunque a muchos de ellos les intereso poco o nada narrar o describir el
paisaje socio económico de la región, porque nunca estuvo dentro de sus planes políticos religiosos o
ideológicos, caso contrario sucedió con la sierra, que siempre fue considerada como; noble y cuna de
un gran imperio.

Entre los cronistas que se refieren a esta región mencionaremos a la primera crónica de Francisco
López de Jerez, publicada en Sevilla (1534) quien documenta de manera pormenorizada el pasaje de
Pizarro por Motux (Motupe),

Pedro Cieza de León (1553) dedica gran parte de su obra a la descripción geográfica y a narrar las
costumbres de los nativos, se refiere a esta área en los capítulos LXVI titulado “De la fertilidad de la
tierra de los llanos, y de las muchas frutas y raíces que hay en ellos, y la orden tan buena con que riegan los campos” en
el capítulo LXVII “Del camino que hay desde la ciudad de San Miguel hasta la de Trujillo, y de los valles que hay en
Medio” se refiere a los pueblos lambayecanos como lugares en decadencia, diciendo; “se mantienen del
agua que sacan de pozos hondos que hacen, y unos y otros tienen contratación dando unas cosas por
otras, porque no usan de moneda ni se ha hallado cuño de ella en estas partes cuentan que había en
este valle grandes aposentos para los ingas y muchos depósitos, y por los altos y sierras de pedregales
tenían y tienen sus guacas y enterramientos [….].cuatro leguas de Motupe está el hermoso valle de
Xayanca […]. Deste valle se va al de Tuqueme, que también es grande i vistoso y lleno de florestas y
arboledas, de lo mucho que fue” y por último en la segunda parte de su obra se refiere a esta región en
el capítulo LVIII, De cómo Túpac Inca Yupanqui anduvo por los llanos y como todos los mas de los Yuncas vinieron
a su señorío” donde relata la resistencia que tuvieron los incas con el reino Chimú.

Gonzalo Fernández de Oviedo en su calidad de cronista de Indias de Carlos V y alcaide en la


fortaleza de Santo Domingo redacto entre 1535 y 1557 “Historia general y Natural de las Indias” la
cual fue publicada recién a mediados de siglo XIX, crónicas en las cuales se relatan larguísimas listas de
la flora y fauna de la región. Sin embargo, la información más importante que nos menciona es cuando
se refiere a la lengua Mochica “en otras ochenta o noventa leguas que hay desde aqueste rio hasta la
villa de Trujillo, hay otras lenguas que llaman mochicas.

”Fray Reginaldo de Lizárraga (1560), quien en su “Descripción del Perú, Tucumán, Rio de la Plata y
Chile.” relata las condiciones de vida de los pueblos indios de la región de Lambayeque“ agora 43 años,
poco más o menos […].las bocas de los ríos eran pobladas de muchos pueblos de indios, muy
abundantes de comida y pescado[…]. Todos estos indios se han acabado, por lo cual ya no se camina
por la costa, que era camino más fresco y no menos abundante que el otro. Los indios que quedaban,
porque totalmente no faltasen los han reducido valles arriba, donde los demás Vivian. Era realmente
para dar gracias a nuestro señor ver unos pueblos llenos de indios y de todo mantenimiento el cual se
daba a todos de gracia. La causa de la destruición de tanto indio diré cuando tratare de sus costumbres,
y para aquí sea suficiente decir, las borracheras “.

Diego Trujillo (1575) completa y amplia el texto de jerez sobre todo en lo que se refiere al viaje hasta
Cajamarca , documenta el paso de los españoles por Cinto y por Motupe, la cual define como una
tierra seca y sin agua, donde se padeció gran trabajo de sed y caminos, hasta llegar a Zaña, Francisco
Alcocer (1578).

Garcilaso de la Vega (1609) con Garcilaso la región de Lambayeque deja de tener presencia hasta a
nivel de toponimia y se confunde y pierde en el concepto genérico de “costa” o “tierra caliente” la
única actividad costeña que el cronista describe es la pesca por el empleo de los “caballitos de totora”
“Los indios de toda la costa del Perú entran en la mar en los barquillos de enea […]. Entran cuatro y
cinco y seis leguas la mar adentro y más si es menester, porque aquel mar es manso y se deja hollar de
tan flacos bajeles […].los pescadores, para andar por la mar, se sientan sobre sus piernas, poniéndose
de rodillas sobre su haz de enea, van bogando con una caña gruesa de una braza en largo, hendida por
medio a la larga […]. Toman la caña con ambas manos para bogar; la una ponen en un cavo de la caña
y la otra en medio de ella. El hueco de la caña le sirve de pala para hacer mayor fuerza en el agua”. Sin
embargo, cuando relata la conquista de estas tierras por parte de los incas describe a sus moradores
como mansos y necesitados.

Miguel Cabello de Balboa (1586) - Es el que proporciona mayores datos sobre los antiguos
pobladores de los valles Lambayecanos, haciendo referencia a la Leyenda de Ñaymlap, en la que se
narra el origen legendario de la Cultura Lambayeque, describiendo a la Dinastía de éste y los hechos
que acontecieron luego del desembarco de este personaje.

Antonio de Calancha (1638) autor de una “crónica moralizada del orden de San Agustín” - tuvo como
objetivo principal el redactar una apasionada defensa de la iglesia católica, exaltando la acción de su
orden religioso. Va a recopilar información sobre las creencias y costumbres de la gente que vivió en la
Costa Norte desde Tumbes hasta Paramonga. No hay en toda la crónica una referencia negativa al
pasado “gentil” de los indios de estas tierras que en cambio se caracterizan por su fuerza y su capacidad
de trabajo.

Fernando de la Carrera (1644) – Religioso nacido en la actual región de Lambayeque, quien conoció
de cerca el idioma “Muchic” y escribió una gramática de él, ante a necesidad de evangelizar a los
naturales.

Antonio de Ulloa (Madrid 1748) Publica “La relación histórica del viaje a la América meridional, hecho de
orden de S. Mag. Para medir algunos grados de meridiano terrestre y venir por ellos en conocimiento de la verdadera
figura y magnitud de la tierra, con otras varias observaciones astronómicas y phisicas” .Que es una mezcla de
crónica o historia de las indias, zoología, Botánica, Arte, Astronomía en el marco de un viaje de
expedición Hispano-francesa bajo el mando de la academia de ciencias de parís. La obra es un relato
muy minucioso que se aplica día tras día en diferentes zonas del territorio visitado.

D. Justo Modesto de Rubiños y Andrade (1782), Cura de Mórrope y Pacora, redacta una relación
manuscrita sobre la cronología de las parroquias de pacora y de Mórrope la cual se titula. “Succesion
chronologica: o serie historial de los curas de Mórrope, y Pacora en la provincia de Lambayeque del Obispado de truxillo
del Perú, desde la conquista del reyno, hasta el día presente, de los sumos pontífices, Arzobispos y Obispos: Reyes
Cathólicos, Virreyes y Governadores, que han tenido jurisdicción en estas doctrinas: con un compendio de las
constituciones Breves, Decretos, Concilios, y sinodale, cedulas y leyes, que hacen al gobierno espiritual, y político de ambos
pueblos; por el orden alfabético, que va al fin de cada una de estos artículos. Hecho por el Liz. D. Justo Modesto de
ruviños, y Andrade. Cura de dhois. Pueblos. Año de 1782 “. Donde informa con notas sobre climatología,
actividades económicas diversas y composición social de muchos pueblos de la provincia (Monsefú,
Eten, Reque, Chiclayo, San Pedro de lloc, Pacasmayo, Jequetepeque y Zaña) hace una precisa
referencia a la leyenda de la fundación de Mórrope y además recoge en Túcume, la versión de la
Leyenda de Naylamp, la cual es más reducida con respecto a la recogida por Miguel Cabello de Balboa
(1586).

El complejo arqueológico “La Pava” de Mochumi - Lambayeque, como otros yacimientos de la


región Lambayeque, donde se hallan conjuntos arquitectónicos tiene poca mención científica, debido a
que no se han realizado estudios sistemáticos.

Los estudiosos que mencionan brevemente al lugar en sus investigaciones son; Wendell C. Bennett,
1939, publico “Archaeology of the North coast of Peru”, Anthropologicalpapers, XXXVII, págs. 1-154. Fue
quién durante los meses de Abril y Mayo de 1936, realizó trabajos de campo en veintitrés sitios
arqueológicos, en el área de Lambayeque, siendo uno de ellos el complejo Arqueológico “La Pava” del
cual hace una breve descripción.

Cuando se refiere al estilo de la cerámica, materiales procedentes de tumbas, les denominó


modificaciones locales y con algunas características de la influencia Mochica, Wari y Tiahuanaco. En
1946, Bennett habla de la ubicación espacial de este estilo, para el que considera que podría tratarse de
los periodos medios y el Chimú Tardío.

Paul Kosok (1948), es quien enfoca su trabajo al aspecto de irrigación y desarrollo de los centros de
población, llegando a publicar “The role of irrigation in ancientPeru” en actas del 8º congreso
científico americano. 2: ciencias Antropológicas, US Governmentprinting office, Washington, DC,
[Link] 1959 publica “El Valle de Lambayeque” Actas y trabajos del II congreso nacional de
historia del Perú: Época prehispánica, Lima, pags.69-76. Y en 1965 publica “Life,land and Wáter in
Ancient Perú, New York, Long Islánd University. Es el primero en plantear, que en la región de
Lambayeque, existe un gran sistema hidráulico sólo comparable con las evidencias del Medio Oriente.
Registra 250 sitios en los valles de Lambayeque, La Leche y Motupe; y otros 30 sitios más, en el valle
de Zaña.

A partir de la década de los 70, el área de Lambayeque comenzó a recibir una especial atención en
cuanto se refiere a investigaciones arqueológicas.

Jorge Zevallos Quiñones (1971) es quién se encarga de separar y diferenciar todo lo que había sido
“chimuizado” por otros investigadores. Asimismo establece una tipología de la cerámica Lambayeque
I, analizando para ello la ornamentación, técnica, decoración y otros atributos. Zevallos (Ob. Cit.), nos
presenta una secuencia de seis tipos, agrupadas de acuerdo a las formas. Las observaciones que hiciera
Zevallos, le permiten señalar tácitamente que esta manifestación es propia de los hombres de este valle
y que presenta rasgos de la Cultura Moche.

Por otro lado, Zevallos realiza estudios históricos de los gobernantes de estas áreas durante los siglos
XVI, XII, XII, XIX los cuales los plasma en su libro “los Cacicazgos de Lambayeque (1989). Donde señala
que los pueblos de Túcume y Mochumi por el hecho de hallarse tan próximos el uno del otro en el
año 1567 la corona española las unieron bajo el mando de un solo cacique principal.

Hermann Trimborn (1973) – Realiza estudios en Chotuna, Chornancap, Sioternic, Túcume y


Apurlec, presenta los primeros fechados de radiocarbono 14 (C14), especialmente del Complejo
Arquitectónico de Túcume y Chotuna. Trimborn (Ob. Cit.), supone que la duración de la Dinastía de
Naylamp, se ubica entre los siglos XI y XIV d.C., basándose en los análisis del C 14, obtenidas en la
Huaca del Pueblo o Huaca Grande. Luego del 1300 d.C., sucedería una época que él denomina
“Interregnun”, que se caracteriza por la presencia de Señoríos Independientes y que tuvo una duración
aproximada de 100 años, es decir del 1300 al 1400 d.C. en que se produce la conquista por los Chimús.

Walter Alva y Susana Meneses, a fines de 1983 realizan una primera temporada de excavaciones en
Ucupe (Valle de Zaña), orientada a documentar un mural polícromo, que representa a seis personajes
principales de frente y tres secundarios de perfil, pertenecientes a la Cultura Lambayeque.

Izumi Shimada (1978 – a la fecha). Es quien le dedica más tiempo a las investigaciones
arqueológicas en la región de Lambayeque, contando con un equipo multidisciplinario de profesionales
centra sus estudios en el valle La leche – Batan Grande durante más de 30 años. Sus investigaciones
permiten realizar estudios muy minuciosos en los campos de producción de la cerámica y metalurgia,
textilería, hidráulica, geología, etc.

Plantea que el estilo que se desarrolló durante la época conocida como Horizonte Medio, Época 2
(Menzel, 1968), óWari II (Lumbreras, 1969), está representada por la Tradición Cultural Sicán o
Lambayeque, la cual ha sido dividida por Shimada (ob. Cit.) cronológicamente en tres fases: Sicán
Temprano (700 – 900 d.C.),Sicán Medio (900 – 1100 d.C.) y Sicán Tardío (1100 – 1350 d.C.).

Christopher B. Donnan (1981- 1982) Realiza excavaciones en el Complejo Arqueológico Chotuna –


Chornancap. Para el caso de Chotuna, establece una cronología de ocupación de tres fases sucesivas,
utilizando la seriación de cerámica y de adobes, estratigrafía, secuencia de construcciones
arquitectónicas y fechas de radiocarbono 14.

Establece una secuencia ocupacional del sitio desde el Lambayeque (temprano, medio y tardío), chimú
e Inca Fase Temprana que abarca aproximadamente del 700 al 1100 d.C. Fase Intermedia ubicada entre
los años 1100 al 1300 d.C. y la fase tardía que va desde el 1300 a 1600dc.

El Museo Arqueológico Nacional Brüning de Lambayeque en el período de los últimos 20 años


logró iniciar y desarrollar el campo de la investigación arqueológica con conocidos y concretos
resultados y una coherente política de Defensa de Monumentos Arqueológicos iniciándose, el
Catastro General de Monumentos Arqueológicos y específicamente el Programa de Defensa de
Monumentos Arqueológicos PRODEMA, con la erradicación de la “huaquearía” a través de varios
años de operativos conjuntos y la formación de los Grupos de Protección Arqueológica GRUPA,
conformada por la población asentada en torno a los sitios arqueológicos.

Es necesario mencionar que las lluvias regulares que caen en los meses de verano vienen destruyendo
progresivamente los sitios arqueológicos incrementándose aún más durante los fenómenos de “El
Niño”. Antecedentes de los resultados catastróficos los tenemos en el año 1,983 que incidió duramente
en la zona Norte del Departamento afectando los Monumentos de Batán Grande con la destrucción de
¾ partes de Huaca “La Merced”. Igualmente afectó las zonas del Sur en el Valle de Zaña.

Los trabajos de investigación en Purulén y Murales de Ucupe, iniciados en Junio de 1,983, fueron
consecuencia de las prioridades de protección que presentaban estos Monumentos después del
fenómeno “El Niño” de 1983; situación similar se dio en el año 1998 donde se destruyó
completamente la Huaca “El Taco” en Reque.
En el año 1998 el Museo Arqueológico Nacional Brüning de Lambayeque como parte de sus acciones
para la defensa y conservación de los monumentos de la Región, realizó el levantamiento topográfico y
perimétrico de ambos sectores del Complejo arqueológico “La Pava”, denominándole al sector más
pequeño de 5.18Has que se encuentra ubicada al lado Este como: “La Pava I”; y “La Pava II” al sector
de 27.18Has ubicada al Oeste. Asimismo, se declaró Patrimonio Cultural de la Nación, mediante
Resolución Directoral Nacional N° 340-99/INC del 14/07/99.

En el año 2007 en el mes de Setiembre, el Museo Arqueológico Nacional Brüning intervino en el


Complejo arqueológico “La Pava”, sector “La Pava II” – lado Sur, debido al nivelamiento con
maquinaria pesada de propiedad de las municipalidades de Mochumi y Túcume; estas acciones
alteraron el sitio en una extensión aproximada de 5,500m2 del sector “La Pava 2” - extremo Suroeste,
con fines de construir un campo deportivo para beneficio de la población del caserío; frente a esta
situación, se intervino deteniéndose las acciones de inmediato procediéndose de acuerdo a las normas
legales vigentes.

Así mismo, en coordinación con el INC (hoy Ministerio de Cultura) y el Proyecto Especial Naylamp
Lambayeque - Unidad Ejecutora 111, se desarrollaron diversas acciones de mantenimiento y
conservación del sitio arqueológico, desarrollando acciones de limpieza, levantamiento planimétrico y
poligonal del sitio, culminando con la colocación de hitos. Desde esta fecha se cuenta con guardianía
permanente en el sitio arqueológico.

En el año 2009, entre los meses de octubre, noviembre y diciembre se planificaron y desarrollaron
diversas acciones orientadas básicamente a crear las condiciones óptimas para realizar excavaciones
arqueológicas en el sitio y su progresiva puesta en valor al turismo. En este sentido, se desarrollaron
diversas labores como: reconocimiento, limpieza y mantenimiento, acondicionamiento de áreas de
trabajo (campo y Gabinete), sectorización y cuadriculación de las áreas a intervenir, contando con la
participación directa de la comunidad adyacente.

En el año 2010, se inicia el proyecto, Mediante Resolución Directoral Nacional Nº 033/INC de fecha
08/01/2010. Bajo la modalidad de proyecto de investigación Arqueológica trabajos que serán
conducidos por un grupo de profesionales bajo la dirección del Museo Arqueológico Nacional Brüning
de Lambayeque, quienes garantizarán el cumplimiento de los objetivos propuestos.

Considerando los resultados de nuestras investigaciones es posible esbozar conclusiones preliminares


sobre algunas de las interrogantes que nos formulamos al inicio de la investigación.

Una de nuestras interrogantes fue, que teniendo en cuenta la proximidad al complejo arqueológico “La
Pava” (5.5km al Oeste), del complejo arqueológico Túcume, fue saber o entender ¿qué tipo de
relaciones (sociales, económicas, religiosas y políticas) existieron entre ellos? hasta el momento no
tenemos evidencias claras que nos permitan definir la relación existente, mayores estudios y con la
ayuda de instrumentos tecnológicos y laboratorios especializados nos podrían dar luces sobre ello, de
lo que si estamos seguros es de que el complejo arqueológico La Pava tiene una ocupación más
temprana que el sitio de Túcume, que va desde el periodo Moche tardío (450 a 700dc.), hasta la
ocupación Inca (1470 – 1533dc), También tenemos algunas evidencias alfareras, como son diseños de
paleteado, similares registrados en ambos sitios lo que indicaría áreas de distribución y consumo.
Además, teniendo en cuenta su proximidad a sitios arqueológicos con presencia de arquitectura
monumental; Solecape, Huaca los Perros, Sialupe Baca y Huaca de Barro y un sinnúmero de
asentamientos menores, de los cuales, solo dos, cuentan con estudios de investigación donde se
reportan evidencias de asentamientos con aéreas artesanales, ¿acaso estos asentamientos estarían
formando una red de artesanos que proveen de objetos para las labores cotidianas (Herramientas),
como para las actividades ceremoniales del pueblo y de las elites?, la presencia de un taller artesanal en
el complejo La Pava, donde se registran evidencias de trabajos de alfarería, y en metal (cobre),
confirma que tendría sentido esta afirmación, dado que la presencia de moldes de alfarería indican
producción a gran escala que definitivamente no fue solo para satisfacer el mercado local interno, sino
que se distribuyó a otros lugares, teniendo en cuenta que la producción de ciertos elementos
estuvieron controlados por el estado. Es aquí donde puede corroborarse la hipótesis de trabajo donde
se afirma que el apogeo y ocaso de estos asentamientos dependió directamente del estado Lambayeque
que en un primer momento podría haberse centralizado en Chotuna (Valle de Lambayeque) luego en
Batan grande (Valle La Leche) y por último en Túcume.

Por lo general la arquitectura predominante en el área, es la arquitectura Monumental, la cual está


representada por estructuras Piramidales truncas, asociadas en algunos casos a plataformas, áreas
residenciales y murallas perimétricas, todos ellos teniendo como principal elemento constructivo el
adobe y el barro. Los patrones arquitectónicos de forma y función nos demuestran la existencia de
sociedades ordenadas, planificadas y muy estratificadas. Los datos que nos proporciona el estudio de la
estratigrafía nos ha permitido determinar hasta el momento tres ocupaciones culturales en el área con
evidencias arquitectónicas, cada una con características propias.

En el año 2011, se continúa con la segunda temporada de excavaciones a cargo del Museo
Arqueológico Nacional Brüning de Lambayeque, Mediante Resolución Viceministerial Nº 565-
VMPCIC-MC de fecha 13 de Mayo de 2011, teniendo como objetivo el estudio de los patrones
arquitectónicos e incrementar nuestros conocimientos de la producción artesanal alfarera y metalúrgica
y del modelo de distribución de la producción.

Las investigaciones realizadas en esta temporada, nos han permitido afirmar con mayor certeza que el
complejo Arqueológico LA PAVA de Mochumí, constituye un asentamiento humano con una larga
secuencia de ocupación, evidenciada con la presencia de cerámica del estilo Moche tardío, gallinazo y
Nievería esta última (con claras influencias del estilo huari). Además, se evidencia una fuerte
ocupación en la época del desarrollo de la cultura Lambayeque clásico (900 a 1100dc) y abundantes
evidencias arquitectónicas, del periodo siguiente conocido como Lambayeque Tardío) (1100 al 1350)
previas a las ocupaciones Chimú y la ocupación Inca.
3.4.- INFORMACIÓN ETNOHISTÓRICA.

INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA DEL PUEBLO LA LIMPIA CONCEPCIÓN DE


MOCHUMÍ Y DE SU IGLESIA.

Juan Castañeda Murga

En tiempos prehispánicos junto con Túcume debieron conformar un solo señorío. Una vez producida
la conquista, Mochumi quedó dentro de la encomienda de Túcume, que se otorgó a Francisco de
Zamudio, produciendo una renta de 3450 pesos 1. Dado que los indígenas vivían dispersos en el campo
continuando con su antiguo patrón de asentamiento, en 1566 el oidor Gregorio González Cuenca, dio
inicio a la fundación de pueblos al estilo español, con una traza en damero con una plaza y en torno a
ella la iglesia, la casa del cacique, el cabildo, el tambo y la cárcel. Se trataba de facilitar la evangelización
y el cobro del tributo, de manera que había que desarraigarlos y reducirlos en un solo lugar a los
indígenas.

Cuenca redujo allí a las siguientes parcialidades: Cetuc, Calancec, Ñarmo, Cosca, Cuyabal, Terrenol,
Sipna, Segunda Persona, Olleros y Pescadores 2. Hacia 1784 en el pueblo habitaban sólo dos
parcialidades conocidas como originarios y forasteros, siendo la población de 32 tributarios, cifra que
aumento hasta 51 debido al trabajo que se tomó el cura en reunir a mochumanos que se hallaban fuera
en otros pueblos. Según el doctrinero, D. José Manuel de Ezcurra y Ojeda, esa poca cantidad se debía a
que la población había emigrado por las lluvias torrenciales de 1718, 1720 y 1728. En lo eclesiástico,
desde 1730 ambos pueblos conformaron una sola doctrina, teniendo Mochumi la supremacía sobre
Túcume por ser sede de la doctrina. Es de notar que el sacerdote refirió que no había memoria que el
pueblo se hubiese mudado de lugar, cosa que si lo mencionó para Túcume 3.

En 1654, D. Salvador Guamán, gobernador del pueblo de Mochumi y demás principales y Pachacas se
querellaron de los señores de Jayanca, Pacora y Mórrope, porque decidieron usar toda el agua del río
La Leche a través de la acequia Cenfam y la alcantarilla de San Juan Bautista sin dejar nada para la
comunidad de Mochumí. Fue un proceso que duró muchos años. Aun cuando los agraviados
protestaron ante la Real Audiencia, los pacoranos y sus aliados sostenían que Mochumi se abastecía
originalmente de la acequia de Chongoyape 4 y que por desidia la habían dejado perderse. Sino que
también debido a una sequía ocurrida entre 1649 y 1651 Pacora y sus aliados les permitieron usar el
agua por quince días y que desde entonces querían perennizar su uso.

Años después los Mochumanos se hallaban en guerra contra Mórrope e Íllimo, pues alegaron que
Mochumí necesitaba más agua porque tenían mayor población que Mórrope e Íllimo, que apenas
llegaban a 80 tributarios, mientas que Mochumi tenía 130. En 1709 D. Francisco Facic, procurador de
los pueblos de Túcume y Mochumi, decía hacía más de 40 años que sacaban agua del río de la Leche
por el paraje de Chichiquep, gracias a una licencia concedida por el Superior Gobierno, porque se les
había perdido la acequia antigua que tenían sacada del pueblo de Jayanca. Sin embargo Íllimo, ayudado
de Mórrope, sacaron una nueva acequia más ancha, llevándose toda el agua hasta la acequia de
Sancarranquillo, dejando seco el resto del río que venía a los pueblos de Túcume y Mochumi. La

1
Hampe Martínez 1979: 75-117.
2
Zevallos Quiñones 1989: 133.
3
AGN, (Bogotá), Virreyes, leg. 09, 1784.
4
Gómez Cumpa 2003:70, sostiene que se trataría de la actual acequia de Racarrumi.
situación se agudizó en Semana Santa de ese año, juntos con los tucumanos reabrieron su toma,
acudieron al paraje de San Lorenzo y reabrieron la tapa que tenía La justicia real falló a favor de los
Mochumanos, con una conciliación de los gobernadores de los pueblos mencionados 5.

La iglesia debió tener muchas reconstrucciones y remodelaciones desde su fundación, habida cuenta
que sufrió los efectos de las lluvias torrenciales de 1578, 1618, 1634, 1701, 1720, 1728 y 1791. Un
inventario realizado en 1799 nos presenta una iglesia deteriorada, atacada por el salitre, se habían
colocado puntales en las paredes porque estaban a punto de caerse. Poseía a los pies dos torres
campanarios con tres campanas. En el exterior había un pequeño atrio, cercado con un muro pretil
hecho de quincha, que servía como cementerio. Siguiendo el patrón de las iglesias de la zona, la nave
tenía una horconería que iba desde la puerta hasta el presbiterio, sosteniendo una “ramada de paja”.
Había a un costado un púlpito de madera “aparejado de blanco” y a la entrada una pila bautismal de
bronce. Acompañaba las celebraciones un “órgano grande”.

El altar mayor era de yeso, seguramente policromado como las demás de la región, En el centro estaba
el sagrario de madera dorado y dentro una custodia de plata dorada con esmaltes. Tenía un frontalito
de plata y a los costados dos ángeles de plata. Todo ello había sido hecho por su párroco el Lic. Manuel
de Unanue y Urrutia. Aclaraba, quien realizó el inventario, que se había hecho de plata piña. Estaba en
su hornacina una imagen del patriarca San José, quien portaba una corona imperial y una azucena,
ambos de plata. Estaba también una imagen de Nuestra Señora de la Merced con su corona imperial y
media luna de plata. Estaban además las imágenes de San Nicolás Tolentino, San Lorenzo, San Roque,
San Francisco, San Antonio y el Ángel Custodio con su morrión de plata.

A lo largo de la nave había altares “con su nicho en la pared” y uno estaba dedicado a la Purísima
Concepción, que llevaba en la cabeza una corona dorada con esmaltes. Otros altares estaban dedicados
a Santa Rosa, San Sebastián y El Nazareno. En este último retablo estaba también una imagen del
Cristo Pobre y una Cruz Verde con la Sábana Santa. Pero había además “una capilla con sus puertas de
balaustres de madera” en el que había un altar dedicado a la Virgen de los Dolores, y en él estaban en sus
respectivas hornacinas el Señor del Prendimiento, el Señor de la Columna y en lo alto coronaba el
apóstol San Pedro con sus “peces de plata”. Otro altar estaba bajo la advocación del Señor de la
Resurrección y acompañaban en sus nichos San Roque y San Isidro.

Merece destacar entre los bienes de la iglesia “un portapaz con la efigie del señor de la caña”, un nacimiento
quiteño en el altar del Nazareno y “… una cruz alta de plata dorada, y esmaltes de color con sobre puestos
embutidos, y con ymagenes gravadas de la Obra masesquicita …” 6.

5
ARL, Facticia.
6
APMoch., Libro de Bautizos, leg. 3, 1802.
APÉNDICE

En el pueblo de Mochumí, en veinte días del mes de Julio de mil y setecientos y nueve años. Ante mi
Don Francisco Lino de Herrera Escobedo, Protector de los naturales de su Corregimiento, juez de las
aguas y del hierro en él por su majestad; para la información que está dando Don Francisco Farcic y
Francisco Alejo, Procuradores de este dicho pueblo y el de Túcume, presentaron por testigo al Capitán
Don

f. 37

Pedro de Sosa residente en este pueblo, de quien en presencia de los testigos con quienes actúo recibí
juramento que lo hizo por Dios nuestro Señor y una señal de Cruz┼ según forma de derecho, so cargo
del cual, prometió decir verdad y siendo preguntado al tenor del interrogatorio presentado dijo lo
siguiente.= A la primera pregunta dijo: Que con la experiencia de cerca de veintisiete años sabe por
verdad pública que por ocasión de habérseles perdido á los comunes de indios de este pueblo y el de
Túcume la acequia que sacaban de la del pueblo de Jayanca, fueron y abrieron nueva acequia del río de
la “Leche”, desde el paraje nombrado Chichiquep y que por ella condujeron el agua dichos pueblos
habiendo alcanzado para su ejecución licencia del Superior Gobierno y que con el curso del agua y
repetición de avenidas se ha ido ensanchando la dicha acequia hasta hacerse río como al presente está.
Y que así mismo sabe por verdad pública que ahora catorce años poco masó menos, por habérseles
dañado el dicho río, con la mucha arena de que se llenó, fueron los dichos indios de dichos comunes y
desde el paraje nombrado Raco que está como una legua desde donde ahora han sacado acequia los del
pueblo de Yllimo y limpiaron dicha arena y ensancharon dicho río, para que pudiese correr sin
embarazo y que la abertura que hicieron de dicho río desde di-

f. 38.

cho paraje de Chichiquep que está mucho más arriba del de Raco, habrá tiempo de cuarenta años,
según ha oído decir públicamente y que todo el tiempo que va referido que ha existido en dichos
parajes ha visto que los dichos pueblos de Túcume y Mochumí se han mantenido con dicho río.=

A la 2a pregunta dijo: que es cierto y verdadero, que los indios del pueblo de Yllimo, ayudados de los
de Mórrope sin permisos de estos pueblos, han sacado una nueva acequia con una boca muy ancha y
honda en el paraje nombrado San Lorenzo.=

A la 3a pregunta dijo: Que sabe por su vecino de este dicho pueblo que la boca sacada por los de
Yllimo y Mórrope es tan ancha y honda que toda el agua del río se va por ella, hasta caer en el que
llaman Sancarraquillo y que por esta razón ha quedado en seco lo restante del río que viene á estos
dichos pueblos de Túcume y Mochumí, y que aunque no ha visto la dicha boca, se lo han certificado
así personas fidedignas, que han estado en ella; y lo han experimentado por los efectos de la seca total
que ha padecido este dicho pueblo muchos días y por la mucha agua que ha visto llevar el río
Sancarranquillo y otro que está inmediato al pueblo de Yllimo.=

A la 4a pregunta dijo: Que como quien

f. 39
Ha existido como vecino en el pueblo de Yllimo y lo es ahora de este de Mochumí sabe de vista y
experiencia que dicho pueblo de Yllimo es de muchos menos habitadores que este de Mochumí y que
así tiene por superfluo el que se lleve todo el río.=

A la 5a pregunta dijo: Que no lo sabe y esto responde.=

A la 6a pregunta dijo: Que sabe por vista y experiencia de todo el tiempo que há que asiste en estos
parajes, que el dicho río Sancarranquillo solamente lleva agua cuando las crecientes son tan copiosas
que no cabe el agua en el río, que viene á estos pueblos de Túcume y Mochumí y que lo demás del
tiempo en que no las hay está en seco.=

A la sétima pregunta dijo: Que ha oído decir que los indios de Yllimo y Mórrope para conseguir
mejor el que toda el agua del río de la “Leche” fuese por la boca que han abierto en el paraje nombrado
San Lorenzo pusieron una tapa de piedras y palizadas y caña brava sembrada en la parte del río que
viene á estos dichos pueblos de Túcume y Mochumí en el dicho paraje, sin que pudiese pasar á ellos
agua alguna como se experimentó.=

A la 8a pregunta dijo: Que sabe y vió que los indios de este pueblo de Mochumí fueron la Semana
Santa de este presnte año al paraje de San Lorenzo y abrieron parte de la tapa que se ha-

f. 40.

bía puesto en dicho río, para que pudiese pasarles alguna agua para poder beber y que al día siguiente
que fue jueves Santo volvieron los indios del pueblo de Yllimo y volvieron á tapar el portillo que se
había abierto por los de este pueblo con que no pudieron conseguir el que les viniese agua.

A la 9a pregunta dijo: Que después que pasó Pascua de Resurrección los indios de este pueblo y los de
Túcume fueron y destaparon toda la boca del río y que aun con eso, no consiguieron tener agua
corriente para sus pueblos y que preguntando la causa se le ha respondido á este testigo, por todos los
que allá fueron, que es por la grande caída y anchura que tiene el río ó boca nuevamente abierta por los
de Yllimo y que solo viniendo avenida de agua podía pasar á estos dichos pueblos.

A la 10a pregunta dijo: Que este dicho pueblo de Mochumí es cierto que por sí solo exede en el
número de gente á los dos juntos de Yllimo y Mórrope y que precisamente necesita demás agua que
ellos.

A la 11a pregunta dijo: Que el dicho pueblo de Mórrope, en todo el tiempo que ha que reside en estos
parajes, no ha visto haya llevado agua corriente por el rio Sancarranquillo, por donde ahora la llevan,
unido con

f. 41.

Yllimo y que solo la ha tenido por dicho río en tiempo de crecientes que sobreabunda el río de la
“Leche” y participa de sus derrames y que todo el restante tiempo en que no las hay, se mantiene dicho
pueblo de Mórrope del pozo ó laguna que tiene.=

A la 12a pregunta dijo: Que es verdad que tiene reconocida que por el paraje nombrado Toquiam, que
está mas debajo del pueblo de Túcume, según ha oído decir, tiene comodidad dicho pueblo de
Mórrope de llevar agua corriente, abriendo conducto de Túcume y Mochumi, que caiga á dicho río
Sancarranquillo y que así no recibirán perjuicio estos dichos pueblos respecto de que esa agua es la que
sobra y no sirve.

A la 13a pregunta dijo: Que todo lo que lleva dicho declarado es la verdad público y notorio, pública
voz y fama, so cargo del juramento que tiene fecho, en que se afirmó y ratificó. Y haciéndosele leído
esta su declaración dijo que no le tocan las generales de la ley y firmó conmigo y los testigos con
quienes detúo ante mí y a falta de Escribano = Francisco Lino Herrera Escobedo=Pedro
Sosa=Testigo Juan Gutierrez de la Torre=testigo Juan Perez del Castillo.=
3.4 ESTADO DE CONSERVACIÓN.

De manera general el Complejo se encuentra en mal estado de conservación, teniendo como


principales agentes de deterioro los factores climáticos, biológicos y sociales. El deterioro es un
proceso permanente y natural que sufren las estructuras arquitectónicas construidas con arcilla, el cual
comienza desde el mismo momento en que se usa por primera vez, esto se evidencia en las continuas
remodelaciones que se realizaron como parte del mantenimiento y conservación de la estructura en
uso. Se pueden enumerar hasta tres factores de deterioro de los elementos arqueológicos:

Factores climáticos:

- Exposición a corrientes de aire (vientos).

- Presencia cíclica de lluvias de verano y fenómeno “El Niño”.

- Cambios bruscos de humedad y temperatura.

- Exposición directa al sol – radiaciones ultravioleta.

- Presencia de humedad y salinidad a consecuencia de la napa freática alta ya sea de estación o a


causa de la siembra de arroz, cultivo que necesita de grandes cantidades de agua e insumos de
fertilizantes: fosfatos, nitratos, etc.

Factores biológicos:

- La presencia de vegetación arbustiva y arbórea que introducen sus raíces causando


desprendimientos y fracturas en las estructuras arquitectónicas.
- Por otro lado la presencia de insectos geófagos que se alojan en las superficies como pisos y
revoques debido a la presencia de humedad, causan deterioro produciendo orificios donde se
alojan volviendo a las superficies porosas y erosionándolas.
- Colmenas que aprovechando resquebrajamientos de las estructuras, amplían la perforación
para hacer sus panales de miel.

Factores sociales:

- La presencia de viviendas muy próximas a los monumentos arqueológicos, forman parte del
deterioro, ya que los moradores para construir sus viviendas hacen zanjas y hoyos utilizando a
las estructuras como canteras; utilizando además los sitios arqueológicos como lugares para
arrojar sus desperdicios domésticos y/o corrales de animales.
- El avance del área agrícola por parte de los comuneros hace que cada vez vayan ampliando
progresivamente sus terrenos reduciendo el área arqueológica.
IV - PLAN DE LABORES EFECTUADAS.

4.1.- RELACIÓN DE PERSONAL:


1. Lic. Marco Antonio Fernández Manayalle. (Licenciado en Arqueología de la Universidad
Nacional de Trujillo: Director del Museo de Sitio de Chotuna Lambayeque)
- Director científico del Proyecto La Pava- Mochumi.
- Diseña la estrategia de investigación, excavaciones y metodología.
- Dirige y supervisa los trabajos de campo y gabinete.
- Coordina con el Residente de Campo y Arqueólogos Asistentes los avances del Proyecto.
Sustenta los planes para la supervisión técnica por parte de la Dirección de arqueología
del Ministerio de Cultura y la Unidad Ejecutora.
- Coordina con la Unidad Ejecutora Naylamp y la sede regional del Ministerio de Cultura –
Área de Arqueología.
- Elabora con el Residente de campo los informes parciales e informe final.
- Supervisa el trabajo de elaboración de diseños y de proyecciones en 3D.
- Entrega el material recuperado, hallado y documentado.
- Administra los recursos humanos y materiales.
2. Lic. Luis Alberto Sánchez Saavedra (Licenciado en Arqueología de la UNT)
- Arqueólogo Residente del proyecto.
- Ejecuta con los arqueólogos asistentes los trabajos de campo y análisis de los materiales.
- Coordina todas las acciones referidas a la investigación y conservación.
- Revisa diariamente los registros de campo, llevando un archivo ordenado del mismo
(dibujos, planos, fotos. etc.).
- Coordina con los arqueólogos asistentes los avances del Proyecto.
- Analiza e interpreta los datos de campo.
- Elabora con el director los informes parciales y final.
3. Arqueólogos Asistentes: Carlos Yiro Miñano Pescoran y Gabino Milton Rodríguez
Romero.
- Responsables de área o sector, ejecuta directamente la excavación y registro de las
unidades asignadas.
- Llevan el control de las excavaciones mediante el registro fotográfico y dibujo de
planos, diarios de campo y fichas de registro.
- Ejecutan diariamente el registro y catalogación de los materiales arqueológicos
excavados.
- Pasan a limpio los datos de las fichas y notas tomadas en el campo.
- Supervisan la digitalización de planos; así como el lavado, rotulado, clasificación y
dibujo de la cerámica y otros materiales recuperados.

4. Conservador (Conservación) – Tec. Ramón Morante Gamarra

Conservador – restaurador del Área de Conservación del Museo Nacional Brüning de


Lambayeque, con amplia experiencia en acciones y tratamientos de conservación pasiva
(prevención) y activa (restauración) de materiales arqueológicos.
- Tiene a su cargo las acciones de protección, prevención y medidas de conservación de las
áreas excavadas, de la arquitectura del complejo y de los materiales culturales recuperados
en el proceso de excavación.

5. Dr. Hagen D. Klaus (Antropólogo Físico con nivel de doctorado graduado en la


Universidad del Estado de OHIO - USA).

- Está encargado del estudio de Bioantropología de los entierros y osamentas que se


registran en las excavaciones dentro del complejo.
- Coordina con el Director y Residente del Proyecto el muestreo para los respectivos
análisis de Bioarqueología.

6. Asistentes de campo y gabinete - Personal técnico calificado (mano de obra calificada,


muchos de los cuales ostentan títulos académicos: Arquitectos, profesores, topógrafos,
técnicos en Computación, etc., con experiencia en trabajos de arqueología (no
necesariamente con formación profesional).

- Realizan labores especializadas de apoyo en los trabajos de campo y gabinete (excavación


y registro de los contextos, dibujos a escala, registro y catalogación, etc.).
- Organización de los inventarios de los materiales arqueológicos, Dibujos y digitalización
de planos, diseño 3D, etc.
- Coordinan con el Arqueólogo Asistente.

7. Dibujante de autocad – Richard (Bach. Arquitectura)


- Encargado de llevar un archivo digitalizado de los registros de campo más relevantes
(planos, dibujos de planta, perfiles, etc.).
- Elabora las reconstrucciones isométricas en 3D.
- Coordina con el director y residente.

8. Técnico en computación e informática – Reynaldino Tuñoque


- Encargado de llevar un archivo digitalizado y ordenado de los registros de campo más
relevantes (fotografías digitales, fichas, cuadros estadísticos, etc.) y realizar el tipeado de
los informes parciales y final.
- Coordina con el director y residente.

9. AUXILIARES DE CAMPO (personal obrero)


- Cumplen funciones de apoyo en las excavaciones arqueológicas.
- Apoyan los trabajos de topografía, planimetría y otras actividades

10. Vigilantes:
- Asumen la guardianía de las áreas de excavación al término de la jornada diaria,
sábados, domingos y feriados.
- Son responsables de los equipos y bienes que se mantienen en el proceso de
excavación.
4.2.- CRONOGRAMA DE LABORES EFECTUADAS.

Las labores de investigación Arqueológica se desarrollaron paralelamente en dos áreas bien definidas: el
trabajo de campo y el trabajo de gabinete, este trabajo involucró la ejecución de diferentes acciones o
actividades de acuerdo a un cronograma a seguir.

MESES
INVESTIGACIÓN ARQUEOLÓGICA 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Implementación y acondicionamiento de campamento X X X X
Levantamiento topográfico y replanteos del área X X
Sectorización y cuadriculación de unidades de excavación X X X X X X X X X
Excavaciones arqueológicas en áreas de 10 x 10 y unidades menores X X X X X X X X
Registro diario del proceso de excavación: Datum, alturas, etc. X X X X X X X X
Registro gráfico: elaboración de planos y dibujos, registro fotográfico, etc. X X X X X X X X
Recolección de material arqueológico X X X X X X X X

MESES
CONSERVACIÓN GENERAL
1 2 3 4 5 6 7 8 9
Conservación y protección preventiva de elementos arquitectónicos
X X X X X X X X X
definidas en el proceso de excavación
Conservación preventiva de evidencias culturales X X X X X X X X X
Implementación de coberturas temporales y provisionales de áreas de
X X X X
excavación
Sellado de unidades de excavación X

MESES
TRABAJOS DE GABINETE 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Clasificación y selección de los materiales culturales recuperados X X X X X X X X
Limpieza, lavado, secado, embolsado y pesado de los materiales
X X X X X X X X
culturales recuperados
Rotulado de los materiales culturales recuperados X X X X X X X X
Inventario y embalaje de materiales culturales X X X X X X X X
Dibujo de cerámica (fragmentos o completos) y otros artefactos X X X X X X X X
Digitalización de cerámica y otros artefactos X X X X X X X X
Digitalización de planos de excavación X X X X X X X X
Elaboración de 3d de la información cultural X X X X X X X X
Procesamiento y digitalización de datos topográficos X X X X X X X X
Revisión y ordenamiento del registro gráfico: planos, dibujos, fotos, etc. X X X X X X X X
Redacción y preparación de informe X X
Impresión y presentación informe X

MESES
VIGILANCIA PERMANENTE 1 2 3 4 5 6 7 8 9
Vigilancia diurna y nocturna permanente de la zona arqueológica X X X X X X X X X
Resguardo de los bienes, equipos e infraestructura del proyecto X X X X X X X X X
Verificación de ingreso y retiro de materiales del proyecto X X X X X X X X X
V - METODOLOGÍA Y TÉCNICAS DE LA INVESTIGACIÓN.

5.1 - TRABAJO DE CAMPO.

Sectorización y cuadriculación.

El levantamiento topográfico preliminar realizado en el año 1997 por el Museo Arqueológico


Nacional Brüning de Lambayeque ha sido tomado como base para realizar el levantamiento
definitivo con un equipo de alta precisión (estación total Leicca 407), verificando la poligonal del
sitio (realizado en el 2007 con teodolito), sectorización y cuadriculación de las áreas a excavar.

Esta situación, nos permitió la identificación de dos sectores los cuales han sido denominados
sector: La Pava I y sector: La Pava II (llevando la denominación del Museo Brüning de 1997).
Así mismo, se les asignó un número correlativo a los montículos mayores considerados como
subsectores a los cuales se les ha denominado, subsector: Huaca 1, 2, 3, 4, y 5, de acuerdo a lo
que corresponda. De igual forma, en el extremo sur del sector La Pava II, se consideró el
subsector Suroeste.

Una vez sectorizado, se ha procedido a la cuadriculación del terreno mediante Áreas de


Excavación de 10 x 10m. (100m2)

La cuadriculación de los sectores: La Pava I y La Pava II, se ha efectuado mediante el sistema de


coordenadas cartesianas que se establece a partir de dos ejes mayores (norte-sur y este-oeste).

Cada unidad de 10 x 10m recibe un número correlativo, según su ubicación en el sistema de


cartesianas, y está subdividido en 100 cuadrículas de 1m que constituye la unidad mínima de
excavación. Así mismo, se ha establecido una cota fija en el ángulo noroeste (NW), desde donde
se lleva el control tridimensional de las excavaciones y contextos.

Técnicas de excavación y registro planimétrico empleados

El proceso de excavación es manual siguiendo los niveles culturales de deposición y sólo cuando
fue necesario (rellenos, material de acarreo eólico, pozos de huaquero, etc.), se empleó la
excavación arbitraria. Cada nivel de excavación o contexto fue registrado tridimensionalmente,
elaborándose planos de las capas o superficies culturales, además de cortes o secciones de las
áreas excavadas.

La evidencia arquitectónica (muros, pisos, frisos, etc.) fue registrada minuciosamente, poniendo
énfasis en la forma de adobes, técnica y elementos constructivos, tipo de estructura o cualquier
otra particularidad relevante. Las unidades de excavación estuvieron a cargo de los arqueólogos
asistentes quienes realizan sus labores con la ayuda de trabajadores locales.

Los dibujos y/o planos de planta, perfiles, cortes o secciones, se realizaron teniendo en cuenta su
contexto y a escala adecuada (generalmente de 1:20), consignando la mayor información posible
con la aplicación de colores para resaltar detalles. Los entierros además se dibujan en escala de 1:5,
con la finalidad de captar un mayor detalle de la osamenta y sus asociaciones.
c. Unidades de excavación.

Habiéndose concluido el levantamiento topográfico del sitio arqueológico con un equipo de


estación total que nos da mayor precisión en el registro de los datos, se ha replanteado el trazo
inicial lo cual ha traído como consecuencia el cambio de la nomenclatura de las áreas de
excavación propuestas inicialmente.

Por razones metodológicas se han ampliado las excavaciones en ciertos sectores con la finalidad
de cumplir con nuestros objetivos programados; así mismo, se han cambiado algunas unidades
propuestas en el proyecto, por otras que pudieran ofrecer mayor información.

Como parte de nuestra programación y de acuerdo a los objetivos propuestos por el Proyecto en
esta temporada del 2011, se programaron un total de 45 unidades en 5 subsectores; Huaca1,
Huaca 3, Huaca 4, Huaca 5, y Suroeste. Pero debido a nuestras condiciones actuales de no contar
con el presupuesto programado (asignación presupuestal) por vencimiento de SNIP, nos ha sido
imposible cumplir con parte de nuestros objetivos, excavando solamente 24 unidades de
excavación; es necesario precisar que algunas áreas no se han excavado y otras no programadas
han sido materia de excavaciones debido a la necesidad de establecer correlaciones y/o
asociaciones arquitectónicas, tanto por sus condiciones y ubicación estratégica con relación al
monumento, las cuales pudieron proporcionar la mayor cantidad de información para el
cumplimiento de los objetivos en la presente temporada.

En este sentido, se detallan a continuación las unidades o áreas de excavación propuestas o


planteadas para excavarse durante la presente temporada 2011 – 2012 y las áreas excavadas.

AREAS DE EXCAVACION PROGRAMADAS Y EXCAVADAS


UNIDADES COORDENADAS
SECTOR SUBSECTOR
Programadas Excavadas Este Norte
-1-C 622376 9279518
-2-C -2-C 622366 9279518
-1-D 622376 9279508
-2-D 622366 9279508
-7-B -7-B 622316 9279528
PAVA I HUACA 1 -8-B -8-B 622306 9279528
-7-C -7-C 622316 9279518
-8-C -8-C 622306 9279518
-2-Z
-3-A
-1-B
17 J 622066 9279758
17 K 17K 622068 9279748
16 L 622058 9279738
PAVA II 17 L 17L 622066 9279738
HUACA 3
31 W 622206 9279888
32W 622216 9279888
31 X 622206 9279878
32 X 622216 9279878
SECTOR SUBSECTOR UNIDADES COORDENADAS
Programadas Excavadas Este Norte
12 Q 622018 9279688
8T 621976 9279658
9T 621986 9279658
8U 621976 9279648
9U 621986 9279648
11U 622006 9279648
9W 9W 621986 9279628
10 W 621996 9279628
HUACA 4
7V 621966 9279638
8V 621976 9279638
9V 621986 9279638
7W 621966 9279628
8W 621976 9279628
7X 621966 9279618
8X
9X 621986 9279618
-1-C 621896 9279578
-2-C 621886 9279578
PAVA II 1D 621906 9279568
-1-D 621896 9279568
-2-D 621886 9279568
1E 621906 9279558
HUACA 5 -1 -E 621896 9279558
-2-E 621886 9279558
-4-F 621866 9279548
-5-F 621856 9279548
-4-G 621866 9279538
-5-G 621856 9279538
-49-A -49-A 621416 9279078
-50-A -50-A 621406 9279078
-51-A -51-A 621396 9279078
-45-B 621456 9279128
-46-B 621446 9279128
SUR OESTE
-45-U 621456 9279138
-46-U 621446 9279138
-49-Y 621416 9279098
-49-Z -49-Z 621416 9279088
-52-A
c. Sistema de registro escrito, gráfico, fotográfico y otros.

Durante las tareas de excavación se desarrolló un sistema de registro convencional mediante la


utilización de un cuaderno de campo (diario de campo) y fichas de registro, donde cada uno de los
responsables de las diversas áreas de excavación anota todos los datos que se han obtenido durante el
trabajo de campo.

El sistema de registro de los materiales culturales recuperados (cerámica, huesos, textiles, malacología,
vegetales, líticos, etc.), se efectuó en el mismo campo, clasificándolos por su naturaleza (fragmentería
de cerámica, malacología, restos óseos, líticos, orgánicos, etc.) y por su contexto cultural (sector,
subsector, unidad, cuadrícula, nivel, etc.), embaladas dentro de bolsas de polietileno por separado, o
taper herméticos envueltos en papel sin acido (de acuerdo a su naturaleza) asignándoles una etiqueta o
ficha donde se registra la información necesaria de su ubicación espacial.

El registro gráfico de las evidencias incluye dibujos y planos de campo (planta, perfiles, cortes o
secciones), y de gabinete (cerámica, dibujos digitales y 3D). Utilizando diversas escalas: 1/100 y 1/50
para los planos generales y de ubicación de las unidades; 1/20 para el registro general de las
excavaciones y perfiles; 1/10 y 1/5 para la evidencias culturales recuperadas como por ejemplo:
Entierros, hallazgos, etc.

El registro fotográfico de todo el proceso de excavación y detalles de rasgos o elementos culturales, se


llevaron a cabo con cámaras profesionales digitales NIKON D300 y CIBERT-SHOT DSC-W220 de
12.1 Megapíxeles.

d. Sistema de nomenclatura para los elementos arqueológicos excavados.

Los materiales culturales recuperados en las excavaciones llevan una nomenclatura y numeración que
guarda relación con la naturaleza y/o función del objeto (óseo, cerámica, madera, textil, lítico, etc.),
precedidos de la nomenclatura del sector o unidad de excavación y contexto de la cual proceden. Esta
codificación es uniforme para todo el Proyecto:

PROYECTO ESPECIAL NAYLAMP - LAMBAYEQUE


MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL BRÜNING DE LAMBAYEQUE
Proyecto LA PAVA – MOCHUMI
Sector : La Pava 1 Plano : 2
Sub Sector : Huaca 1 Capa : 4
Unidad : Reg./Exc. : PLP/E2 – C: 1
Cuadrícula : Reg/Rest. : -
Contexto : Entierro 2 OTROS : -
DESCRIPCIÓN :

Registro : Fecha: / /2011


Modelo de ficha de registro de objeto.
5.2.- TRABAJO DE GABINETE.

La información es procesada en relación a los contextos arqueológicos teniendo en cuenta los


principios de asociación superposición y recurrencia.

a. Análisis de los materiales.

Cerámica:

Material de uso diagnóstico, es de los más abundantes en los sitios prehispánicos. Al respecto, el
análisis de este material por el momento solo incluye su estudio formal y estilístico. Tratando de
obtener su popularidad y cambios a través del tiempo.

Restos orgánicos:

Material arqueológico, su análisis permitirá identificar las especies vegetales y animales presente en el
sitio, permitiendo establecer aspectos relacionados con el acceso a los recursos naturales, la producción
de alimentos y su variabilidad dentro de los grupos sociales.

Metales:

Hemos registrado variados objetos metálicos en contexto (rellenos culturales, Entierros), no obstante
que se encuentran en proceso de análisis.

Restos Óseos:

El material osteológico registrado corresponde a restos óseos humanos (entierros primarios y


secundarios), y de animales (camélidos e ictiológicos).

Arquitectura:

El registro de los restos arquitectónicos nos ha permitido entender patrones formales de las
edificaciones, así como los caracteres de forma, función y uso de los elementos y materiales
Arquitectónicos, algunos de los cuales son también sensibles a los cambios naturales y por tanto útiles
como indicadores cronológicos.

La definición de contextos arquitectónicos confirmados por el principio de asociación, permitieron


establecer fases constructivas y de ocupación, como parte del proceso evolutivo de algunos edificios
del complejo.

b. Método de análisis y síntesis de datos:

Los hallazgos arqueológicos recuperados en la excavación, han sido tratados, fotografiados y


analizados preliminarmente in situ, para ser posteriormente levantados y trasladados a un laboratorio
provisional instalado en el mismo lugar de estudio. Allí se ha complementado su limpieza he iniciado
su proceso de registro y catalogación.
c. Sistema de inventario, embalaje y almacenaje.

Los Materiales o evidencias arqueológicas recuperadas durante las excavaciones han sido trasladados a
un laboratorio provisional instalado en los ambientes de un colegio de menores, construido muy
próximo al sitio arqueológico y que es utilizado como área de gabinete.

En estos ambientes se efectúa la clasificación de las evidencias culturales recuperadas, teniendo en


cuenta su naturaleza y su contexto; así mismo se rotula con la nomenclatura propuesta de acuerdo a la
categoría del material, luego se colocan en bolsas de polietileno o envueltas en papel (sin ácido) y
colocadas en envases herméticos según sea el caso; finalmente se disponen dentro de cajas de
polipropileno especialmente acondicionadas para su almacenaje.

Las cajas con el material cultural presentan etiquetas al exterior donde se señala el sector o unidad de
procedencia, cantidad y tipo de material cultural; así como también el día, mes y año de su
recuperación.

Trabajos de gabinete: Proceso de inventario y registro, embalaje y almacenaje del material cultural
recuperado en las excavaciones.
VI-EXPOSICIÓN DE EXCAVACIONES.

6.1 EXCAVACIONES.

La finalidad de la excavación arqueológica es la de obtener información básica de la naturaleza y


función del sitio. Por ello se ha planificado excavar en los sectores: PAVA I y PAVA II.

La metodología empleada para este tipo de investigaciones está de acuerdo con las normas científicas
establecidas, el tipo de excavación propuesta por el proyecto es la excavación en área (10 x10m)
dejando testigos de 0.50m a cada lado de la unidad, para el estudio estratigráfico.

En la presente temporada de campo se han realizado excavaciones en 24 unidades de 10 x 10m., en los


dos sectores del complejo arqueológico, los mismos que en consideración a los subsectores donde se
ubican están distribuidos de la siguiente manera:

SECTOR I – “La Pava I”

- Sub sector Huaca I : (08 unidades)

SECTOR II – “La Pava II”

- Sub sector Huaca 3: (02 unidades)


- Sub sector Huaca 4: (09 unidades)
- Sub sector Sur Oeste: (05 unidades)

Las excavaciones se
han llevado por niveles
naturales mediante el
decapamiento de los
diferentes estratos.
VII - CONSERVACIÓN DE LAS EVIDENCIAS CULTURALES.

En esta temporada una de las acciones prioritarias y complementarias a nuestra intervención en el sitio
ha consistido en el despliegue de un conjunto de actividades orientadas a garantizar la preservación y
conservación de las áreas excavadas y de la arquitectura monumental expuesta, en este sentido el
proyecto desde sus inicios contó con el asesoramiento profesional del área de conservación del Museo
Nacional Brüning de Lambayeque en acciones orientadas a la instalación de coberturas livianas
provisionales y temporales que garanticen la protección de las excavaciones frente a factores
degradantes como la lluvia, el viento y la temperatura, que son los de mayor riesgo en la zona. Se ha
tratado en lo posible de intervenir priorizando estructuras de acuerdo a la problemática existente y
teniendo en cuenta los materiales y personal con el que se cuenta.

Las acciones realizadas son:

1. Instalación de cubiertas provisionales y cortavientos

2. Protección de estructuras arquitectónicas: reforzamientos, muros de contención de adobe, etc.

3. Mantenimiento permanente de las estructuras y sellado de las áreas excavadas.

4. Tratamiento del material cultural mueble: clasificación, embalaje y almacenaje.

El deterioro es un proceso permanente y natural que sufren las estructuras arquitectónicas construidas
en base a la arcilla, el cual comienza desde el mismo momento en que se usa por primera vez, esto se
evidencia en las continuas remodelaciones que se realizaron como parte del mantenimiento y
conservación de la estructura en uso. Se pueden enumerar hasta tres factores de deterioro de los
elementos arqueológicos:

METODOLOGÍA.

La metodología aplicada para controlar y evitar los deterioros causados por exposición directa de las
estructuras arqueológicas frente a los factores medio ambientales como lluvias, vientos, humedad y
temperatura ambiente, esta de conformidad con las normas establecidas para este tipo de
intervenciones.

Como una primera fase, las áreas afectadas fueron intervenidas a nivel preventivo, actividad que
definimos como conservación pasiva o preventiva usando materiales artesanales como: caña brava,
esteras y guayaquiles.

Se procedió a instalar cubiertas y cortavientos provisionales, los cuales formarían un microclima


apropiado evitando el continuo deterioro de las mismas.

En consideración a que la arquitectura excavada no es muy representativa y no existiendo la necesidad


de exponerla, los muros de contención y el sellado de las áreas excavadas garantizan su conservación.

Las intervenciones de conservación y restauración de materiales arqueológicos muebles se ha realizado


en los laboratorios de Museo Nacional Brüning de Lambayeque.
Paralelamente a estas actividades, realizamos los procesos de documentación gráfica y fotográfica.

Las áreas de excavación expuestas y los contextos culturales registrados han sido rigurosamente
tratados con medidas preventivas de conservación tratando en lo posible de minimizar las inclemencias
del Medio, que en nuestro caso es debido a tres factores principales:

El viento: Durante las tardes en la región de Lambayeque se incrementa y es muy fuerte, ocasionando
el traslado de arena y tierra que progresivamente va erosionando la arquitectura expuesta.

El calor: Al medio día es bastante intenso y produce radiación ultravioleta que rápidamente el material
orgánico.

La lluvia: En los meses de verano se produce en las regiones costeras muy esporádicamente pero que
nos obliga a prevenir posibles daños a las estructuras.

Frente a esta problemática se ha planificado y ejecutado la construcción de coberturas provisionales,


con esteras y/o plásticos. Que son fáciles de retirar y/o colocar permitiendo la continuación del
proceso de excavación.

Material artesanal:
esteras de carrizo, caña
brava y guayaquiles
utilizados en la
construcción de cubiertas
temporales y cortavientos
para proteger de las
condiciones climáticas en
las áreas excavadas

ACTIVIDADES REALIZADAS.

1. Instalación de cubiertas provisionales y cortavientos.

El proceso de excavación arqueológica, expone necesariamente superficies y en algunos casos


presentan serias dificultades para su protección, teniendo en cuenta la fragilidad de los materiales con
que están hechos, frente a factores climáticos agresivos que se presentan en la zona.

Para ello se tuvo que instalar estructuras provisionales de protección creando un microclima adecuado
para la conservación de las estructuras prehispánicas, se trata de una estructura de caña Guayaquil, caña
brava y esteras de carricillo, que nos permite controlar la fuerza erosiva del viento. Cabe mencionar que
los pies derechos que sirven como soporte de la estructura son empotrados en lugares donde no se
produzca el deterioro de la arquitectura.
Cubiertas provisionales

Vista donde se aprecia el sistema de protección de las áreas de excavación con coberturas de plástico y muros de
contención con sacos con arena para encausar las corrientes de agua de las partes altas.

Durante los meses de verano Diciembre –


marzo, en la región de Lambayeque se dan
lluvias esporádicas para lo cual se han
planificado y ejecutado acciones de prevención
tendientes a proteger las evidencias expuestas; en
tal sentido, durante estos meses se han instalado
cubiertas provisionales con plásticos en las
unidades expuestas

Encofrado y elaboración de cubos de concreto.


Actividad que consistió en elaborar cubos de concreto de 40x40x45cm con un orificio central de 7
pulgadas de diámetro, para lo cual se tuvo que habilitar moldes construidos con tablas de madera
tornillo.
Posteriormente, después del secado se procedió a distribuir los cubos en el área intervenida
arqueológicamente, Estos servirían de base para los pies derechos de (caña Guayaquil) que constituyen
la estructura de los cortavientos y cubiertas provisionales. Los cubos son colocados a una distancia de
5m entre uno y otro, exentos de las estructuras originales.
Proceso de elaboración de cubos de concreto para la Colocación de parantes para de la elaboración de la
cubierta. cubierta.

Colación de cañas y esteras colocadas en la cubierta para la protección de las unidades.

Cortavientos.- Construido con material artesanal: esteras de carrizo, caña brava y Guayaquil, permite
minimizar la fuerza del viento evitando la erosión de las evidencias culturales expuestas.
Vista general donde se observa el proceso de construcción y obra acabada de los cortavientos instalados en sectores
adyacentes (lado Sur) de las excavaciones.

2. Protección de estructuras arquitectónicas.

Actividad que se realiza con la finalidad de proteger las estructuras prehispánicas expuestas después de
la investigación arqueológica, evitando su deterioro por los fenómenos atmosféricos que se presentan
en la zona. Para ello se tomó la iniciativa de protegerlos utilizando adobes paralelepípedos de
0.40x0.35x 0.10cm, elaborados por el personal auxiliar en el mismo proyecto con tierra y arena fina
seleccionada.

Esta acción se realiza periódicamente en las diferentes áreas al término de la excavación arqueológica
donde las cabeceras de muro, pisos, banquetas, enlucidos simples, quedan expuestas a la intemperie,
evitando su deterioro por los fenómenos climáticos que se presentan en la zona.

Cabe mencionar que los materiales colocados provisionalmente sobre las diferentes áreas de trabajo,
son evaluados periódicamente.

Durante las excavaciones arqueológicas han surgido


evidencias que han requerido generar un
microclima que minimice el impacto ambiental y
garantice un adecuado registro y recuperación de
los objetos y/o contextos arqueológicos; en este
sentido, se han acondicionado cubiertas
provisionales para proteger las evidencias
registradas.
La protección de muros y paramentos enlucidos
se ha realizado mediante la construcción de
muros de contención, confeccionados con
adobe moderno unido con mortero de barro.

Secado de las estructuras con arena limpia de sales. Proceso de protección de muro con adobe y barro

3.- Mantenimiento permanente de las estructuras y sellado de las áreas excavadas.

Las áreas de excavación y arquitectura expuesta es


objeto de permanente evaluación y
mantenimiento, de tal manera que se asegure su
conservación; como quiera que la arquitectura
expuesta durante las excavaciones no es muy
representativa se ha optado previo a su registro
(documental, gráfico y fotográfico por su sellado
definitivo).

M
antenimiento del sitio arqueológico, poda controlada y
retiro de vegetación arbustiva; limpieza de la zona
arqueológica, colocación de hitos y paneles informativos son
algunos de los elementos que ayudan a su conservación
Durante las excavaciones arqueológicas el
mantenimiento y limpieza tanto de las áreas excavadas
como de las evidencias culturales que surgen en dicho
proceso, son la garantía de su adecuado tratamiento de
conservación.

Al término de las excavaciones se han sellado las áreas excavadas como medida de que garantice su preservación para
futuras investigaciones.

4.- Tratamiento del material cultural mueble: clasificación, embalaje y almacenaje.

La metodología de trabajo desarrollado “in situ” (desecación, limpieza, consolidación, refuerzo,


levantamiento, transporte y almacenamiento) a los objetos arqueológicos recuperados en el proceso de
excavación, enlazan y se complementan con la que se desarrolla posteriormente en el laboratorio
(limpieza, desalación, consolidación, fumigación, pegado y preservación de los objetos recuperados.
De modo general, el tratamiento de conservación “in situ” y en Laboratorio, está condicionada por
dos aspectos básicos: Por su naturaleza y estado de conservación.

Por su naturaleza – Los objetos que pueden ser susceptibles de ser encontrados en el proceso de
excavación se dividen en dos grandes grupos: Materiales orgánicos (textiles, restos óseos,
malacológicos, vegetales, etc.) y materiales inorgánicos (estructuras arquitectónicas de adobe y/o
piedra, metales, cerámica, líticos, etc.). Esta clasificación no es absoluta, ya que pueden hallarse
objetos compuestos e inclusive orgánicos en vías de fosilización, motivo por el cual estarían entre
ambos apartados.

Por su estado de conservación: estable, inestable; entero, incompleto y fragmentado; con sales,
carbonatos, sulfuros, cloruros, etc.
LA CERÁMICA.-

(Entera, fragmentada y/o fragmentería) constituye el elemento más diagnóstico para establecer
correlaciones y comparaciones con otros sectores del complejo arqueológico y otros sitios
arqueológicos de la región, por lo que ha sido objeto de un tratamiento especial.

Al respecto, se han realizado diversas acciones que se describen a continuación.

Limpieza y/o lavado y secado.-Proceso que consiste en la limpieza (con cepillos o pinceles a la
cerámica con pintura post cocción con adherencias, etc.) y/o el lavado con agua corriente (de acequia)
porque contiene menos sales de los diversos fragmentos u objetos de cerámica; este trabajo es manual
y se ha realizado a la sombra.

Clasificación y selección.-Consistió en la selección y clasificación del material cultural, teniendo en


cuenta su contexto y procedencia; entero, fragmentado o fragmento; y diagnóstico o no diagnóstico.

Rearmado de vasijas fragmentadas.- Acción que implicó la unión y pegado de las vasijas
fragmentadas. Esta acción se realizó utilizando un adhesivo de fácil reversibilidad y buena estabilidad
higrotérmica: Nitrocelulosa UHU. El pegado de los fragmentos se realizó simultáneamente en base a
tres fragmentos, el tercer fragmento sirve como guía y le da estabilidad al siguiente fragmento
permitiéndole que calce correctamente, lo cual permite un mejor avance y pegado solido. Con el
propósito de brindar una mejor unión y estabilidad de los fragmentos, de tal manera que no se
deformen las curvaturas, se utilizó cinta masking tape y bases o soportes de arena.

En el caso de las vasijas grandes. En consideración a las necesidades una vez terminado el pegado de
los fragmentos se ha colocado una venda elástica obteniendo una consolidación uniforme de los
fragmentos.

Vista del proceso de registro y almacenaje del material arqueológico, área de gabinete del Proyecto La Pava.
Embalaje y almacenaje.- Teniendo en cuenta su naturaleza y/o composición se han embalado
envueltas en papel sin ácido, bolsas de polietileno, taper hermético (metales y material orgánico) y
colocadas en contenedores de polipropileno de acuerdo al caso específico de cada uno de los objetos.
Posteriormente se han almacenado en andamios specialmente acondicionados en el campo guardando
un orden y clasificación que permita su fácil identificación.

Clasificación de los materiales y rearmado de la cerámica fragmentada – almacenaje en cajas de polipropileno.


VIII - CONCLUSIONES PRELIMINARES.

Considerando los resultados obtenidos hasta el momento, a través del análisis de las evidencias
arqueológicas registradas en las excavaciones, durante los años 2010 y 2011 en el complejo
arqueológico La Pava-Mochumi, es posible esbozar algunas conclusiones preliminares, sobre algunas
de las interrogantes que nos formulamos al inicio de nuestra investigación, una de las cuales ¿fue
ubicarlo en el tiempo?, entender ¿sobre qué parámetros se fundamentó su organización social? y sobre
¿qué medios basó su economía?, teniendo como elementos de estudio sus restos arquitectónicos,
contextos funerarios, cerámica y demás materiales arqueológicos.

CRONOLOGIA.

La más antigua ocupación registrada en el complejo La Pava, hasta el momento corresponde al


periodo Moche tardío (700 a 800dc.) La intrusión Mochica en el valle de Lambayeque se da
probablemente a partir del Moche Medio (450-550dc), según los fechados tomados en huaca el
Pueblo, Batan grande por (Shimada; 1985), alcanzando su máximo apogeo en el control del valle,
desde su sede principal, Pampa Grande, hasta el (700dc) donde llega a su fin para dar paso a un
periodo de transición (750 a 850dC) el cual culminaría en un nuevo estilo, denominado Lambayeque.

Se trata de un asentamiento doméstico, ubicado en el subsector; Sureste del complejo, donde se


registran evidencias de ocupación doméstica, con abundantes restos de basura (ceniza, carbón, restos
óseos de pescado, Donax, caracoles, además de restos óseos de llama) y abundante fragmentería de
cerámica, del estilo moche tardío, como son los característicos cántaros cara gollete con
representaciones antropozoomorfas.
El patrón de asentamiento corresponde a la ocupación de los montículos de arena eólica estabilizados,
por grupos sociales o etnias mochicas, que se asentaron en esta área en busca de tierras aptas para la
agricultura, y construyeron sus viviendas al parecer aprovechando la altura natural que les ofreció las
dunas como un elemento de defensa ante las inundaciones causadas por los fenómenos climáticos,
cíclicos denominados ENOS, dejando los campos libres dedicados para la agricultura, Algunos de
estos sitios como el de “Huaca el tanque viejo” en San José y “Huaca los perros” en Mochumí,
presentan este mismo patrón de asentamiento, y que posteriormente son reocupados por otros grupos
sociales pertenecientes a los periodos culturales Lambayeque, chimú e Inca.

Existen evidencias que indican la existencia de una extensa red de canales de irrigación, caminos y
asentamientos humanos asociadas a ellos, desde por lo menos el período Intermedio Temprano, A
pesar que no todos los asentamientos adyacentes a los caminos son coetáneas, no cabe la menor duda
que las ocupaciones más importantes se dieron durante el Horizonte Medio y el intermedio tardío.

La red de canales, caminos y tambos debió formar parte de una estrategia de control territorial, cuya
planificación estuvo a cargo de las élites gobernantes, en los valles adyacentes contemporáneas con
Moche V, Los datos que nos proporciona Pampa grande definitivamente son una muestra del control
político de los valles al Norte del valle de Moche, durante el Mochica tardío.

Transicional.- Denominamos así al periodo de tiempo comprendido entre el (750 a 850 ó 900dC).
Son aun escasas las evidencias diagnósticas para este periodo, la muestra de la que disponemos
corresponde a un fragmento de cerámica color gris perteneciente a un cántaro cara – gollete, que
podría ser el antecedente de la cara – máscara, observado en los golletes de la cerámica clásica
Lambayeque, el personaje está representado por la cara de un felino, con ojos circulares, orejas laterales
con un orificio central pasante, la boca abierta mostrando los dientes aserrados, sin la presencia de los
colmillos, a esto mismo se refiere (Shimada: 1985) cuando dice: “La boca del Dios Sicán esta
normalmente cerrada, pero cuando está abierta en otras representaciones, se le ven dientes espaciados
de bordes aserrados….no se distinguen colmillos”. Al parecer la cara mascara tuvo un doble origen
uno felino y el otro de ave.

Fig. 3 fragmento cara gollete con diseño de felino.


Evidencias arquitectónicas de este periodo, correspondientes a la FASE 1, están, localizados en los
subsectores: Suroeste y Sureste del complejo, la arquitectura está asociada a depósitos de sedimentos,
de hasta 12cm de espesor, la cual sólo se logra formar por la presencia de intensas lluvias, Al parecer
este evento natural, fue el motivo de un abandono temporal del área. La sedimentación se halló a lo
largo de dos plataformas y de un muro, denominado Muro 1, El muro presenta una orientación
noroeste - sureste. Su cabecera es estrecha de 0.40m compuesta por adobes plano rectangulares
(42x23x16cm) unidos con mortero de barro. Forma una inflexión con un piso denominado a este
espacio plataforma 1, luego se observa otra alineación de adobes paralelas al muro 1, dispuestos de
soga, el cual forma una segunda inflexión con piso de arcilla beige denominado Plataforma 2, en la
misma que se encuentra una estructura en forma de “U”, en cuyo interior se halló adobes pequeños
de forma piramidal enterrados cubiertos con arena.

Fig. 4 y 5 unidad -50, -Y subsector: suroeste

Lambayeque Medio.- (900 a 1100dc). También Sicán Medio (Shimada: 1985). Caracterizado
fundamentalmente por la representación de un estilo nuevo y homogéneo cargado de un profundo
sentimiento mágico religioso, donde la deidad principal es la representación de Naylamp (Kauffmann:
1973) o el Dios Sicán (Shimada; 1985). La clase de cerámica diagnostica registrada para este periodo,
tenemos las botellas negras finas cocidas en horno reductor, conocidas como “huaco rey”,
considerada dentro de la tipología elaborada por Zevallos Quiñones (1971) cono del tipo “A”. Además
de botellas de cuerpo globular, cuello cilíndrico corto, decoradas con pintura marrón y negra sobre un
engobe crema, también se registro la presencia de cerámica, decorada con pintura de línea fina, estilo al
que A. Kroeber llamo cursivos, Larco Hoyle lo denomino Negro Abigarrado y Zevallos Quiñones
Negro Fugitivo. Además de cerámica utilitaria o domestica como ollas, cantaros y vasijas grandes
decoradas con la técnica del paleteado, además de la presencia de estilos foráneos como Cajamarca.

También es muy frecuente registrar, en contextos de relleno de este periodo, fragmentos de cerámica
conocida como “Cajamarca Costeño” (Disselhoff; 1958), estilo que puede considerarse como una
imitación del estilo Cajamarca Serrano la cual aparece en la costa desde el periodo mochica tardío
(700-800dC), el estilo Cajamarca Costeño se caracteriza por su decoración con pintura negra, marrón,
ocre, naranja y rojo sobre un fondo o engobe de pintura crema, se decora casi siempre el interior de los
recipientes que son en su mayoría platos, cuencos y jarras, entre otros, sus motivos son circulares,
líneas rectas, sinuosas y en algunos casos representan animales como peces. Platos de este estilo, con
variantes locales han sido registrados en el valle de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque y la leche.

Fig 6 y 7, botellas del estilo La Pava A o Lambayeque Medio.

La decoración de la cerámica clásica de Lambayeque es escultórica, moldeada, incisa o pintada, la


cerámica doméstica fue decorada con la técnica del paleteado, el cual consistió en dejar
impregnados sobre la parte superior de las vasijas una serie de símbolos míticos, figuras
geométricas abstractas lineales y curvilineales .

Fig., 8 Subsector: Huaca 1 unidad: 6, E fig. 9, subsector: Huaca 5, unidad:

Las evidencias arquitectónicas de este periodo, correspondientes a la FASE 2, han sido registradas en
los subsectores; huaca 1 y huaca 5, se caracterizada por ser una arquitectura de tipo residencial, está
elaborada con muros simples, de una hilera, hechos con adobe del tipo plano rectangular, con
dimensiones de (52x23x15cm), sin marcas, unidos con mortero de barro, presenta un tramado de
soga, los muros tienen una altura promedio de 60cm, presenta hasta dos remodelaciones. Está
conformada por pequeños recintos cuadrangulares con paredes que al parecer muestran cabeceras
escalonadas sin vanos de acceso, sus paredes se hallan enlucidas, tanto interna como externamente.

Lambayeque Tardío.- (1100 a 1375dC) Conocido como Sicán tardío, para este periodo se registró
cerámica diagnostica en contextos funerarios, correspondiente a botellas de uso ceremonial, cocidas a
horno reductor donde es notoria la ausencia del personaje principal “Naylamp”, en la decoración de la
cerámica, pero ciertos elementos decorativos secundarios como aquellos que estuvieron presentes
desde la época moche, se siguen representando, tal es el caso del animal Lunar, y la escalera y la ola, es
a finales de este periodo cuando se hacen notar las influencias estilísticas Chimú.

La arquitectura de la FASE 3, se caracteriza por la presencia de conjuntos arquitectónicos amurallados


de carácter residencial asociada a arquitectura de carácter ceremonial, está conformada por amplios
recintos, patios, vanos y corredores de acceso algunos de los cuales son de carácter restringido,
delimitados por muros perimétricos de 1.40m de ancho y 5m de altura, al interior de la cual se halla
arquitectura de carácter residencial. La cual esta edificada con muros internos de 80 cm de ancho,
fabricados con adobes del tipo planoconvexo de diversas dimensiones, muchos de los cuales presentan
marcas de sus fabricantes y huellas de erosión debido a que han sido reutilizados, los más comunes
miden (52x22x14cm), y están asentados sobre mortero de arcilla húmeda de entre 3 y 4cm de espesor
el cual puede ser de arcilla o greda.

a a

Fig. 10, subsector: Huaca 5

Uno de los cambios más importantes que se da en la arquitectura de este periodo es el cambio de
orientación Noreste-Suroeste, con una inclinación de 30° al este con respecto al Norte magnético de la
tierra. Con diferencia a la arquitectura del periodo anterior que mantiene su orientación Norte-Sur.

Es importante señalar que la mayoría de las construcciones pertenecen a esta fase, al parecer se vive un
periodo de bonanza económica, trayendo consigo un aumento de la población, fenómeno que
también es observado en Chotuna (Donnan: 1984).
Chimú (1375 a 1400 dC.). Los chimús impusieron drásticos cambios en el sistema político e
ideológico de la sociedad Lambayeque, los que se reflejan en su arquitectura y en el nuevo estilo de su
cerámica. Para este periodo se registran muy pocas cerámicas pintadas, es común la cerámica negra
cocida a horno reductor, decorada con piel de ganso y las botellas asa estribos negros y rojos, con la
representación zoomorfa de un mono en la base del gollete característica de este periodo. Su
iconografía tiene origen en sus antepasados moche, tal como el “animal lunar”, que se sigue
representando pero con ciertas modificaciones en su aspecto formal.

Fig. 13, botella Chimú.

Fig. 12. Subsector: Huaca 4.

Evidencias Arquitectónicas de este periodo, CORRESPONDEN A LA FASE 4, como sabemos los


chimús promovieron a sus funcionarios reales que vivieron y trabajaron en audiencias en forma de
“U”, característica de la arquitectura de Chan-Chan, los materiales que utilizaron fue el adobe y el
mortero de arcilla, los adobes que utilizaron son de diversos tipos al parecer no hubo uniformidad en
este aspecto, se emplea mucho los adobes reutilizados, realizaron muchas modificaciones en la
arquitectura Lambayeque, desmontaban estructuras para construir otras nuevas, probablemente
utilizando los mismos materiales, en cambio en la arcilla si es muy común el uso de la arcilla de color
verde conocida como greda, la cual lo utilizaron como mortero y en los acabados de las superficies
verticales y horizontales.

INCA.- Denominado al periodo comprendido entre (1470 a 1533dc), La intrusión Inca en el valle de
Lambayeque debió producirse a partir del año 1470 hasta el 1533dc con la llegada de los españoles. La
maquinaria administrativa del imperio Inca asimilo muchos aspectos de la vida social así como
tecnológica de la sociedad chimú, produciendo cambios políticos, económicos e ideológicos, los que a
su vez devinieron en nuevas formas arquitectónicas con características urbanas y nuevos estilos y
formas en la producción de cerámica que derivan del aríbalo Inca, Además incrementaron la
producción textil y la fundición de metales tanto para el uso agrícola como ritual.
La muestra de cerámica registrada en el complejo, corresponde a fragmentos de vasijas negras de uso
ritual, con el característico gollete en forma de bocina y el borde acampanado, característicos del
aríbalo.

Arquitectura de este periodo corresponde a la FASE 5, fue registrada en el lado Noreste del
subsector: Huaca 4, definida por una arquitectura de tipo residencial, construida con adobes del tipo
planoconvexo (36x20x16cm) y mortero de barro, esta arquitectura se caracteriza por el empleo de
paredes dobles las cuales fueron adosadas formando una sola pared de 60 o 80cm de ancho.

Fig15. Fragmento
del Estilo Inca

Fig. 14, subsector: Huaca 4.

PATRONES DE ENTIERRO.

Las prácticas mortuorias, muestran que los ritos de enterramiento son la respuesta a una realidad
objetiva, en la que los hombres se enfrentan a la vida y a la muerte, que se da sin distinción de clase ni
cultura. Son Las diferencias en el tratamiento que se le da al individuo después de su muerte, las que
determinan la diferenciación de clases sociales y culturales, esto explica la existencia de entierros
sencillos con o sin ofrendas respecto a aquellos suntuosos que recibieron esmerado tratamiento. Los
entierros registrados hasta el momento corresponden a las denominadas tumbas de fosa (Uceda y
Mujica 2003:154) o también denominada tumba de Pozo (Castillo y Donnan 1994:119) la cual consiste
en excavar una fosa o pozo de acuerdo al tamaño y posición que iba a tener el individuo, por lo que en
muchos de los casos su construcción altero la arquitectura rompiendo pisos, muros y otros elementos
a los cuales son intrusivos. Todos los individuos fueron depositados al centro y sobre el piso de la fosa,
probablemente envueltos en textiles, constituyendo fardos funerarios, de los cuales en algunos casos
aun se conservan solo fragmentos o improntas de los textiles.

Los patrones de enterramiento están dados por la posición de los restos óseos del individuo, en un
total de 40 entierros, registrados hasta el presente, 24 corresponden a adultos y 16 a niños,
considerando al Entierro Nº 6 y al entierro 40 que se hallo disturbado, 21 de ellos presentan la
posición Decúbito Dorsal, 11 con orientación Sur-Norte, 7 Este–Oeste y 2 Oeste-Este. 1 presenta la
posición de cubito ventral con orientación sur-norte (Entierro Nº 3). 1 de cúbito lateral derecho
(entierro Nº 9) con orientación este-oeste. 8 Flexionados o sentados, 4 con orientación este-oeste
mirando al este, 3 Sur-Norte y 1 norte-sur.

Los patrones de enterramiento, difieren en comparación a otros sitios, uno de los más importantes
por su monumentalidad y proximidad es Túcume, aquí por ejemplo los entierros registrados para la
época Lambayeque, mantienen el patrón moche, decúbito dorsal con orientación sur-norte, cabeza al
Sur con las ofrendas ubicadas cerca de la cabeza y el torso. Algunos entierros de la época chimú
también presentan este patrón, mientras que en el complejo la pava los entierros para esta época
presentan las orientaciones sur-norte y este-oeste, manteniendo el mismo patrón de las ofrendas
colocadas cerca a la cabeza y el torso, patrón que se asemeja más con los entierros registrados en el
sitio el Arenal de Illimo donde se registran las dos posiciones (Martínez fiestas; 1996).

Los entierros registrados, En el subsector; Huaca 1, corresponden a entierros intrusivos de los


periodos culturales, Lambayeque tardío y Chimú, (E;2, 12, 13), de los cuales uno fue registrado en
contexto y dos disturbados, los cuales fueron sepultados en posición sentados o flexionados, El
entierro (2), registrado exactamente debajo de la muralla perimetral, pertenece a un individuo adulto de
clase media del periodo Lambayeque tardío, el cual se halló asociado a cerámica y restos de metal, El
(Entierro Nº 13), que pertenece a un infante, no presenta material cultural asociado, el (Entierro Nº12)
que pertenece a un individuo adulto, contiene cuatro vasijas globulares en miniatura con gollete recto,
aproximadamente 50 crisoles, también llamados “lágrimas de viuda” ( Fernández de
Córdoba,Oscar;1900), quien tomó ese dato de referencias etnográficas, en la región. Además de un
brazalete de cobre en cada muñeca, un par de orejeras simples del mismo metal, podemos inferir a
través del estilo decorativo de la cerámica, su filiación Chimú, Un entierro con características similares
ha sido registrado en Huaca Bandera, de filiación Chimú (Curo Chambergo.; 2010).

Como elementos diagnósticos del periodo Lambayeque se registraron botellas negras finas, cocidas en
horno reductor, conocidas como “Huaco rey” (registrados en los entierros 5,y 6), botellas de cuerpo
globular cuello cilíndrico corto, decoradas con pintura marrón y negra, con diseños geométricos
pintados en línea fina sobre una base de engobe crema, platos se registraron en los entierros 4 y 7.
Además de ollas decoradas con la técnica del paleteado.

De los entierros de la época La Pava Chimú, (E;3, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 29), registrados en huaca 5,
los entierros 20 y 26, son del tipo múltiple, uno corresponde al entierro de tres niños (E:20),
probablemente sacrificados y ofrendados a la Huaca, el entierro 26 corresponde a dos adultos uno de
ellos al parecer fue decapitado, el resto corresponden a adultos jóvenes, 5 de los cuales mantienen el
patrón de flexionados, 3 se hallan dispuestos decúbito dorsal, 2, en dirección Oeste-Este y 2 Este-
Oeste. Asociados a estos entierros se halló cerámica botellas asa estribo, ollas, jarras y crisoles.

En el subsector Suroeste, registramos entierros del periodo Lambayeque Medio y Lambayeque Tardío
en dos niveles estratigráficos (Nivel 1 y 2 de nuestro registro). Todos en un mismo estrato, el cual
consiste en un lecho de arena eólica libre de material cultural. Los entierros, del nivel 2 se diferencian
sustancialmente de los del nivel 1 por poseer ofrendas y mostrar una disposición y orden a diferencia
de los del nivel 1, que no poseen ofrendas, muy por el contrario al parecer ellos constituían la ofrenda,
eran sacrificados (Entierros; 14,15, 17), muestran sus restos desarticulados (Entierro; 14). Otra
diferencia es que los entierros del nivel 1 son infantes y los del nivel 2 son adultos. Los entierros del
nivel 1, no poseen el mismo patrón de orientación a diferencia de los nivel 2, que presentan una
orientación Sur – norte. Clara herencia Moche.

El buen tratamiento que tuvieron en el momento del enterramiento los individuos del nivel 2 no sólo
se evidencia en sus ofrendas sino en el mismo cuerpo ya que fueron enfardelados, en un caso
dispusieron una patena de Lagenaria sobre el cráneo y en otro se roció cinabrio en el rostro. Los
entierros del nivel 1 muy por el contrario fueron quemados. Los individuos del nivel 2, pertenecientes
al periodo Lambayeque Medio, se caracterizaron por poseer pocas ofrendas. Entre las ofrendas, de los
entierros pertenecientes al periodo Lambayeque Medio y Tardío, se observó parejas de ceramios, es
decir, ambas son del mismo tipo, ligeramente varían en el contorno de la forma y tamaño pero poseen
la misma decoración (Entierros; 10, 11 y 16). Podemos arriesgarnos a afirmar que es una muestra de
dualidad andina, representando lo masculino y lo femenino.

Entre las ofrendas que se depositaban junto a los fardos funerarios se encuentran objetos
longitudinales de cobre laminado, las cuales fueron envueltas en textil, en su mayoría se hallan
alrededor del cráneo, en un caso se halló sobre la pelvis sujetada por ambas manos, de un individuo
adulto (entierro 11). En metal, cobre, se halló cuchillos rituales denominados Tumis, generalmente se
halla asociado al brazo izquierdo (entierro 16 y18). En un entierro del periodo Lambayeque Medio se
halló cobre laminado en forma de “hachitas”.

Los individuos fueron depositados con varios objetos, pensando que los iban a utilizarlos en la otra
vida, es así como a una persona de avanzada edad se le depositó con su bastón al lado izquierdo, la
misma que pudimos observan que su pierna izquierda tenía una rotura (en el hueso de la Tibia). A un
individuo joven, se le depositó con un canto rodado, un sello de cerámica a la altura de su brazo
derecho, tal vez, en vida él era un alfarero. A un individuo se le sepultó con objetos líticos trabajados,
de forma aplanada, uno al parecer es de origen marino, otro presenta un color violáceo como el cerro
Purgatorio- Apu protector de Túcume, el cual dista a 2 km de la zona- y otros más a manera de ser
parte de un juego adivinatorio.

En varios entierros se depositó restos de animales como el de Cavia porcellus y restos ictiológicos
articulados, es decir, colocaron al pescado entero sobre el pecho del individuo. Así como restos
malacológicos, entre ellos, presenta Thais chocolata y Donax obesulus.

Los ceramios depositados tanto a los pertenecientes a Lambayeque Medio como Tardío se hallaron
con una horadación en la parte anterior, esa rotura fue ex profesa, antes de ser depositada,
obedeciendo a alguna creencia, probablemente inutilizándola de manera ritual.

Los entierros del periodo Lambayeque Medio se diferencian de los Tardíos, ya que los primeros
presentan partes cercenadas, como los pies y brazos. Los pies del entierro 18 se halló a la altura de su
pecho y los del entierro 19- único individuo flexionado- fueron hallados muy distante de sus piernas y
próximo al brazo izquierdo.

ECONOMIA Y SOCIEDAD.

Los pobladores que se asentaron en esta parte del valle, desde un primer momento, basaron su
economía en la agricultura que fue la actividad base de su desarrollo, tuvieron actividades secundarias
como la alfarería y el trabajo de los metales, además contaron con una extensa red de caminos para el
intercambio de productos.

Sistema de riego en el caserío La pava- Mochumi.

La agricultura, aunque esta actividad dependió de las lluvias estacionales más que de la irrigación en si,
para ello contaron con 500has de tierra fértil además de una importante fuente de agua, proveniente
del rio Chancay a través del canal Taymi, las cuales discurren a través de dos ramales o canales; el
Rama Tepo que discurre de Este a Oeste, el cual fue construido probablemente por los mochicas
evidencia de ello queda el asentamiento domestico Moche tardío, ubicado a escasos metros del canal y
el Palo parao que viene de Noreste a Suroeste, el cual es a su vez una rama del canal Marcelo que
deriva sus aguas del canal Taymi construido en época reciente.

actividades como la alfarería contaron con abundante materia prima, como arcilla ,temperante y
madera como combustible, de muy buena calidad, la presencia de un taller de cerámica donde se
registra la presencia de moldes y herramientas para su decoración, nos sugiere ya una producción de
mayor escala que no solamente cumplió con las necesidades domesticas sino que además conto con un
excedente que fue dedicada a la distribución a e intercambio con los lugares próximos al complejo, es
decir existió ya un nivel de exportación o elementos para el intercambio.

El trabajo de los metales, Existen abundantes evidencias del trabajo de metal sobre todo restos de
crisoles o fragmentos de cerámica con evidencias de escoria de cobre adherido a su superficie evidencia
de haber realizado el trabajo de fundición del metal que probablemente se adquirió en lingotes i fue
fundido para elaborar herramientas u objetos ornamentales .

De estas actividades artesanales no tenemos evidencias de que hayan sido con dedicación exclusiva y a
tiempo completo, su producción se basaba probablemente en la unidad doméstica o familiar. La
infraestructura es de carácter doméstico y no hay elementos que nos indiquen un carácter industrial la
que nos sugiera la permanencia diaria de un personal en estas instalaciones, Los hornos alfareros son
pequeños y rústicos, no hemos registrado hornos para la fundición de metales.

De la existencia de una compleja red de caminos contamos con evidencias desde el periodo intermedio
temprano, los cuales son de vital importancia para la supervivencia de los pueblos y su cultura, como
medios para el intercambio de productos y tecnología, así como también, para el control estatal que
probablemente fue ejercido desde la capital de la cultura, la que en un primer momento fue desde
pampa grande, luego batan grande y por ultimo de Túcume.

La organización social, puede ser inferida a través de evidencias arquitectónicas y de contextos


funerarios, donde se revelan varias facetas de la cultura, todas ellas cargadas de un fuerte simbolismo
ideológico y de estratificación social.

Para el periodo de ocupación, con presencia de los estilos Gallinazo, Mochica tardío y Wari, no
registramos aun evidencias arquitectónicas, al parecer los pobladores fueron esencialmente
agricultores, no tenemos evidencias de otra actividad que hayan podido desarrollar, solo tenemos
evidencias de un pequeño asentamiento domestico ubicado a la margen derecha del canal de irrigación
Rama Tepo.

Durante la Época Lambayeque, En el periodo que hemos denominado La Pava A (900 a 1100dc), se
observa una marcada diferenciación de clases sociales, la presencia de arquitectura monumental en el
complejo arqueológico, son evidencias de la existencia de una clase social de elite (clase A), muy
relacionada con el aspecto religioso e ideológico, con el poder económico suficiente como para
disponer de gran cantidad de mano de obra necesaria para la construcción de los edificios y palacios,
lugares de residencia de esta clase social. En los lugares anexos a los centros ceremoniales existe
arquitectura del tipo residencial, donde habitaron probablemente las personas dedicadas a labores
administrativas las que constituirían la segunda clase social (clase B), que estuvo emparentada con la
clase de elite, La tercera clase social (Clase C), sería la clase mayoritaria que estaría representada por los
que habitaron en los alrededores de las áreas residenciales que probablemente fueron los artesanos y
agricultores, Los entierros mejor elaborados de este periodo corresponden a individuos de esta clase,
los cuales fueron enterrados en fosas asociados con vasijas de cerámica clásica de este periodo además
de objetos ornamentales de cobre, y otros que podrían ser instrumentos de uso común, teniendo en
cuenta que ningunos de los entierros hasta ahora registrados tuvieron oro u otros objetos de gran
valor simbólico o ritual entre su ajuar funerario. La cuarta clase (Clase D), fueron los que habitaron
viviendas rusticas de material perecedero y fueron sepultados sin ningún tipo de ofrenda, que serian los
que no fueron dueños de nada.

Durante el periodo La Pava B (1100 a 1375 dc), es notorio el gran incremento de las construcciones
probablemente se deba a un aumento de la producción agrícola, creando un excedente que bien pudo
ser usado por las elites para construir edificios y palacios, trayendo consigo el aumento de la población
y creando una mayor división de clases sociales. Los entierros registrados para esta época
corresponden a individuos de la clase C, los cuales fueron enterrados siguiendo los mismos patrones
de sus antepasados, su ajuar funerario estaba compuesto por botellas de uso ritual, elementos de cobre
y otros objetos ornamentales de material malacológico.

Para la época chimú (1375 a 1470dc) no tenemos muchas evidencias de arquitectura, los entierros
parecen corresponder a gente de la clase C y D, debido a que hay entierros que contienen vasijas de
uso ritual en su ajuar funerario, mientras que otros carecen de ofrendas salvo uno que otro que
registran acompañantes.

Para el periodo inca, no tenemos evidencias de arquitectura, tampoco hemos registrado contextos
funerarios de esta época, las únicas evidencias con la que contamos son fragmentos de cerámica con
características aribaloides, no tenemos evidencias de la organización social pero sabemos que los incas
tuvieron un asentamiento de importancia en Túcume desde donde probablemente ejercieron el control
de la producción en esta área

Taller de cerámica.

Sociedades con larga tradición alfarera como la nuestra, tenían a la alfarería como una de las actividades
que gozaban de gran prestigio, al mismo tiempo que formaban parte del sistema productivo de dicha
sociedad. Es en este contexto donde se desarrolló un taller de alfarería, que inicia sus labores
probablemente desde el periodo Lambayeque medio, hasta el periodo Chimú, con el objetivo de
proveer alfarería al consumo local. Son muy pocas las evidencias de arquitectura que aún se conservan
de lo que fue un taller de cerámica al cual hemos dividido en tres secciones;

sección norte; localizado al norte del taller, está conformada por dos hornos abiertos de cocción
alfarera, separados una distancia de 11m entre ellos, están construidos con fragmentos de adobes, a sus
alrededores se registró la presencia de abundante ceniza, restos de estiércol de camélido fragmentos de
cal y fragmentería de cerámica utilitaria grande.

Sección central; corresponde al área de ocupación domestica con recintos para el almacenaje y los
dormitorios, en esta área se hallaron grandes tinajas depositadas allí de manera ritual, ya que una
presenta una horadación ex profesa en la parte central, inutilizándola y otra fue rota todo el borde a fin
de que en su interior ingrese un fragmento escultórico de felino mostrando las fauces. es probable que
en su interior halla albergado agua, elemento esencial para las labores domésticas.
sección sur; es en esta área donde se registran la presencia de 6 hornos, los cuales fueron construidos
a partir de una vasija grande colocada en posición invertida a la que se le hacía una perforación en la
parte inferior y otra en el cuerpo de la vasija con la finalidad de que ingrese el aire y se pueda realizar la
combustión, al parecer estos hornos fueron utilizados para realizar la cocción de vasijas ornamentales
de uso ritual ya que muy próximo a estos hornos se halla una zona con evidencias de haber servido
para la decoración de la cerámica, no se registró ningún tipo de restos de metales asociados a estos
hornos por lo que nos hace afirmar que estos hornos sirvieron para la cocción de cerámica y no para
trabajos de metal.

Al excavar un taller de alfarería la primera interrogante que surge es ¿Qué tipo de producción se
llevaba a cabo?, ¿Cómo estuvo organizada la producción?, ¿Qué formas de vasijas se producía?, y ¿de
qué calidad y hacia quiénes estaban dirigidos los productos?

Las excavaciones en el taller, permitieron registrar un total de 19,366 fragmentos de los cuales 7,082
fragmentos son diagnósticos. Los fragmentos son en su mayoría de cocción oxidante, de tratamiento
de la superficie burda y alisada; entre las formas destacan los platos seguidos de ollas con cuello, cuya
decoración comprenden diseños paleteados y algunos engobes de color crema; las formas y diseños
manufacturados evidencian que la producción obtenida estaba dirigida a abastecer necesidades
domésticas; la presencia de fragmentos de moldes de elementos escultóricos, paletas con diseños
impresos y sellos, indican una producción en masa que probablemente debió estar controlada, la
presencia de un fragmento de molde de las botellas finas, con el diseño del rostro del personaje
principal, del “ huaco rey” y fragmentos de cerámica con decoración paleteada, con diseños del tipo
logográfico, nos permite inferir que estamos frente a un taller alfarero ubicado cronológicamente
dentro del periodo La Pava A (900 a 1100dc) o Lambayeque medio, donde se elaboró en mayor
cantidad cerámica para uso utilitario, y en menor escala alfarería para uso ritual.

De acuerdo al análisis morfológico preliminar de una de las cuatro unidades excavadas, tenemos un
total de 49,84% de platos, 24,60% de ollas con cuellos, 12,70% de ollas sin cuellos, 6,98% de cántaros
y 5,40% de tinajas. La proporción se repite en las otras unidades. Lo que demuestra que la producción
alfarera logro satisfacer necesidades utilitarias.

Las formas manufacturadas son indicadores directos de la función e indicadores indirectos del uso, las
cuales en este caso nos indican un fin utilitario o doméstico. Pero la morfología de una pieza no indica
un nivel social, no permiten inferir a qué estrato social o clase social estuvo dirigida, ya que tanto la
élite como las clases populares necesitaron cerámica utilitaria (platos, tinajas, cuencos, etc.). El estrato
social si puede ser inferido por otros aspectos como son la decoración y todos los procedimientos que
se llevaron a cabo para obtener una pieza, como es el tratamiento que se le dio a la superficie o el
manejo diverso de pastas.

El tratamiento de la superficie podría considerarse como un indicador social, la cual demuestra el


esmero que se demandó desde la etapa inicial, desde la selección de las arcillas, la finura de los
antiplásticos hasta el acabado final del producto. En nuestro caso el tratamiento de las superficies es
como sigue; 75,08% de los fragmentos diagnósticos eran alisados, es decir, presentan un acabado de
superficie muy simple logrado con un canto rodado, una tela o coronta de maíz para eliminar las
imperfecciones, el 22,17% presenta una superficie engobada en color crema, las mismas que mejoraran
la superficie borrando cualquier evidencia de mala cocción, generalmente se encuentran en la parte
superior de las ollas y en los bordes de ollas y platos. 2,38% corresponde a fragmentos bruñidos en su
mayoría de cocción reducida, los cuales dejan una superficie brillosa generalmente se trata de un
bruñido con estrías y 0,37% son fragmentos pulidos donde la brillantez es de mayor intensidad y las
paredes de la vasija son más finas.

Por el tratamiento de su superficie de los fragmentos analizados se puede determinar que estuvo
dirigido a cumplir funciones domésticas, Los temperantes son medianos, las paredes gruesas y sobre
todo el alto índice de superficies alisadas.

En cuanto a su decoración la mayoría de tiestos corresponde a fragmentos paleteados – suman un total


de 2,514 fragmentos paleteados, con variados diseños como; diamantes, espiralados, círculos
concéntricos y olas. Los mismos que se ubican en la parte superior del cuerpo de las vasijas, los diseños
fueron logrados a través de la impresión que dejaba el uso de una paleta o sellos que poseían el diseño
con el que se quería decorar la superficie de la vasija, con el uso de las paletas los diseños se fijaban,
por lo general superpuestos; con los sellos los diseños tienden a ser de mayores dimensiones, ya no se
observa la superposición o traslape, la impresiones son más profundas y mejor definidas.

El aspecto externo de las vasijas muestran que no fueron preparados con el esmero que se aprecia para
objetos ceremoniales no presentan la brillantez, la delicadeza de la pasta ni la decoración que
demandan las vasijas ceremoniales o para uso ritual, a pesar de que se ha encontrado elementos
escultóricos, muchos de ellos similares a los registrados como elementos decorativos de las vasijas
domésticas.

La utilización de moldes no indica necesariamente una producción en masa o en gran escala ni para
lograr una mayor eficiencia en la producción, pero si tiene dos ventajas la primera es que no necesita
de mucha habilidad ni tiempos largos de aprendizaje y en segundo lugar puede ser eficiente en el
ahorro de tiempo ¿a quiénes estaba dirigida esta producción?, y ¿cuáles eran los límites del área de
distribución? Probablemente las vasijas producidas fueron para cubrir la necesidades locales, Todavía
no podemos definir los límites de la distribución, futuras investigaciones nos permitirán a través del
principio de recurrencia, determinar rasgos o elementos que permitan determinar un tipo de conducta
social común en diferentes áreas, ya sea dentro del mismo complejo o con asentamientos aledaños
(Túcume).

Comparando el diseño de los sellos y los fragmentos con superficies paleteadas registradas en el
taller, coinciden con las impresiones documentadas en otros sectores dentro del mismo complejo, así
como con algunos diseños registrados para Túcume, el cual dista aproximadamente 5km al Noreste del
taller.

Aun no sabemos en qué época se abandonó el taller, pero si se efectuaron rituales antes de su
abandono, ya que los objetos abandonados fueron bien dispuestos. La paleta registrada se halló en
posición vertical, a manera de estar plantada, en el relleno. Los temperantes se hallaron sobre un
molde, las tinajas fueron rotas ex profesamente, seguramente siguiendo alguna ceremonia. Y
depositaron un atado de varas longitudinales de cobre laminado, así como dos platos boca abajo, una
olla bien dispuesta y dos pulidores líticos juntos, cerca una alineación de adobes. Los entierros de
infantes incompletos, con evidencias de haber sido sacrificados, y enterrados sin ofrendas, ellos
parecen constituir la ofrenda son claras evidencias de los rituales.
X - DEPÓSITO ACTUAL DE LOS MATERIALES ARQUEOLÓGICOS.

Los materiales arqueológicos recuperados en el proceso de excavación han sido materia de un riguroso
tratamiento y depositados en los almacenes del Museo de Sitio de Chotuna y Museo Nacional Brüning
de Lambayeque.

En el mes de Febrero del 2012 se realizó una verificación detallada y pormenorizada de los materiales
arqueológicos recuperados por parte del personal especializado del área de arqueología de la Dirección
Regional de Cultura de Lambayeque, por medio de la cual se entregó su custodia al Museo Nacional
Brüning de Lambayeque..

XI - INVENTARIO.

Por lo voluminoso de la información, estamos adjuntando copia digital del Inventario detallado y
pormenorizado de las colecciones de bienes arqueológicas recuperadas en la temporada 2010-2011. No
obstante, dejamos constancia que se ha hecho entrega al INC- Chiclayo copia de estos inventarios
(físico y digital) para la suscripción del Acta de Custodia que se acompaña al presente.
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ANEXOS.

A. Documentos
B. Mapas y Planos.
C. Reconstrucciones y recreaciones en 3D.
D. Dibujos de cerámica digitalizados.
E. Fichas
F. Fotos de materiales.

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