En 1895
Karl Benz diseñó y construyó el primer camión de la historia utilizando un motor de
combustión interna. Más tarde ese año algunos de los camiones de Benz se modificaron para
convertirse en el primer autobús por el Netphener, la primera empresa de motorbus en la
historia. En 1896, otro camión, con motor de combustión interna fue construido por Gottlieb
Daimler. Otras compañías, como Peugeot, Renault y Büssing, también construyeron sus
propias versiones. El primer camión en los Estados Unidos fue construido por Autocar en 1899
y estaba disponible con 5 u 8 motores de potencia opcionales.
Los camiones de esa época utilizaban sobre todo motores de dos y cuatro cilindros y tenían
una capacidad de carga de 1500 a 2000 kilogramos (3300 a 4400 libras). En los Estados
Unidos, en 1904 se construyeron 700 camiones, 1000 en 1907, 6000 en 1910 y 25 000 en
1914.
Después de la Primera Guerra Mundial, se realizaron varios avances: los neumáticos de
caucho sustituyeron a los de goma maciza, se añadieron los motores de arranque eléctricos,
los frenos, motores de 4, 6 y 8 cilindros y se cerraron las cabinas, que se dotaron de
iluminación eléctrica. Así aparecieron los primeros camiones semiremolque modernos. Pronto,
los fabricantes de automóviles como Ford y Renault entraron en el mercado de los camiones
pesados.
La era de los motores diésel[editar]
A pesar de que se había inventado en 1890, el motor diésel era poco frecuente en los
camiones en Europa hasta la década de 1930. En los Estados Unidos, tomó mucho más
tiempo que los motores diésel fueran aceptados; todavía existían motores de gasolina en uso
en camiones pesados en la década de 1970, mientras que en Europa y Asia ya habían sido
completamente reemplazados 20 años antes.