Apéndice
Apéndice
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CAPÍTULO
Apéndice
Bryan R ichm ond
ÍNDICE
Anatomía y embriología
Apendicitis
Tratamiento de la apendicitis
Apendicitis en poblaciones especiales
Neoplasias del apéndice
Por favor, visite [Link] para ver los vídeos corres ileocólica, una de sus ramas principales, origina la arteria apendi
pondientes a este capítulo. cular, que discurre a través del mesoapéndice. Este contiene también
los vasos linfáticos del apéndice, que drenan a los ganglios ileoce-
cales, junto con la irrigación procedente de la arteria mesentérica
La apendicitis continúa siendo una de las enfermedades más comunes
superior.3,5
que afrontan los cirujanos. Es la intervención de urgencia más común
El apéndice varía en tamaño (de 3 a 33 cm de longitud), aunque
en EE. UU., donde causa 300.000 hospitalizaciones al año.1Aunque
en adultos su promedio es de 9 cm. Su base puede identificarse defi
la apendicectomía es a menudo la principal intervención «mayor»
niendo el área de convergencia de las tenias, en la punta del ciego
practicada por cirujanos jóvenes en fase de formación, son pocas
y, a continuación, elevando la base apendicular para determinar la
las demás operaciones con repercusiones tan notables en el paciente
dirección y posición de la punta del apéndice, ambas variables. La
tratado.
punta puede hallarse en diversas localizaciones, y las más comunes
Se estima que el 6-7% de la población sufre apendicitis a lo largo
son Is retrocecal (aunque intraperitoneal) en alrededor del 60% de
de su vida, y se registra un máximo en la segunda década de la vida.2
las personas, la pélvica en un 30% y la retroperitoneal en un 7-10%.
A pesar de su elevada prevalencia en los países occidentales, el diagnós
Se han comunicado casos de agenesia apendicular, así como de dupli
tico de apendicitis aguda es a menudo problemático y requiere un
cación e incluso triplicación.3,5 El conocimiento de estas variaciones
elevado índice de sospecha por parte del cirujano, para proporcionar
anatómicas es importante, ya que la posición variable de la punta
un pronto tratamiento y evitar la sustancial morbilidad (y mortalidad)
del apéndice origina diferencias en la presentación clínica y en la
asociada a la perforación. La apendicitis es mucho menos habitual en
localización de las molestias abdominales asociadas. Por ejemplo,
los países en desarrollo, lo que indica que ciertas características de la
los pacientes con apéndice retroperitoneal presentan dolor dorsal o
dieta occidental, en especial el contenido alto en grasas y bajo en fibra,
lumbar, mientras que los que tienen la punta apendicular en la línea
influyen en su desarrollo.3
media de la pelvis pueden experimentar dolor suprapúbico. Ambas
presentaciones causan demora del diagnóstico, ya que los síntomas
son claramente diferentes del dolor abdominal en el cuadrante inferior
ANATOMÍA Y EMBRIOLOGÍA____________________ derecho propio de la presentación clásica.
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50 Apéndice 1297
1894, y la de la primera apendicectomía laparoscópica, a cargo adyacente (somático) o se produce perforación, con la consiguiente
de Kurt Semm, en 1982.3 Dicha apendicectomía laparoscópica, peritonitis localizada.3
convertida en método de referencia para abordar la apendicitis
aguda entre los cirujanos estadounidenses, se realiza utilizando Diagnóstico diferencial
diversos puertos de trocar (habitualmente tres) o mediante técnicas La apendicitis ha de considerarse en cualquier paciente (sin apendicec-
laparoscópicas de incisión única. Por último, aunque igualmente tomía previa) que presente dolor abdominal agudo.7 El conocimiento
importante, cabe citar el uso de antibióticos de amplio espec- de los procesos patológicos con síntomas y signos de presentación simi-
tro, las técnicas radiológicas intervencionistas y la mejora de las lares es esencial para evitar una intervención quirúrgica innecesaria o
estrategias de asistencia a pacientes críticos, que han determinado incorrecta. La consideración de la edad y el sexo del paciente contribuye
sustanciales avances en el abordaje de la apendicitis perforada y a restringir los diagnósticos. En los niños se valoran otras posibilidades,
sus complicaciones. no limitadas a la adenitis mesentérica (frecuente tras una enfermedad
vírica reciente), como gastroenteritis aguda, invaginación intestinal,
Fisiopatología y bacteriología diverticulitis de Meckel, enfermedad intestinal inflamatoria y, en los
La apendicitis se produce por obstrucción luminal.3 El apéndice es varones, torsión testicular. La nefrolitiasis y la infección urinaria se
vulnerable a ella por su escaso diámetro luminal en relación con su manifiestan en ocasiones con dolor en el cuadrante inferior derecho
longitud. La obstrucción de la luz proximal del apéndice eleva la pre- en ambos sexos.3
sión de su porción distal, por la secreción de moco y la producción En las mujeres en edad de procrear, el diagnóstico diferencial se
de gas por bacterias en su interior. Con la progresiva distensión del amplía aún más. Los problemas ginecológicos pueden confundirse
apéndice, el drenaje venoso se altera, lo que provoca isquemia mucosa. con la apendicitis, y generan una tasa de apendicectomías negativas
Al continuar la obstrucción, sobreviene isquemia en todo el espesor superior a la de los hombres de edad equiparable. Algunos obedecen
del apéndice, que, en última instancia, produce perforación. La proli- a quistes ováricos rotos, dolor pélvico intermenstrual, coincidente
feración bacteriana en el apéndice se debe a estasis bacteriana distal a con la ovulación hacia la mitad del ciclo menstrual, endometrio-
la obstrucción.3 Ello resulta significativo, puesto que la proliferación sis, torsión ovárica, embarazo ectópico y enfermedad inflamatoria
induce liberación de un mayor inóculo bacteriano en caso de apendi- pélvica.3,7
citis perforada (tabla 50-1). El tiempo transcurrido desde el inicio de Hay otras dos poblaciones que merecen mención. En los ancianos se
la obstrucción hasta la perforación varía entre pocas horas y pocos días. ha de prestar atención a la diverticulitis aguda y la enfermedad maligna
La presentación tras la perforación es asimismo variable. La secuela más como posibles causas de dolor abdominal inferior. En los pacientes
común es la formación de un absceso en la región periapendicular o neutropénicos, la tiflitis (o enterocolitis neutropénica) debe incluirse en
la pelvis, aunque a veces se produce perforación libre, que deriva en el diagnóstico diferencial. La apendicitis en estas poblaciones especiales
peritonitis difusa.3 se trata posteriormente en este capítulo.
Dado que el apéndice es una evaginación del ciego, su flora es
similar a la del colon. Las infecciones asociadas a apendicitis deben Presentación
considerarse polimicrobianas, y su cobertura antibiótica incluye fárma- Anamnesis
cos contra bacterias gramnegativas y anaerobias. Entre los aislamientos
frecuentes se cuentan Escherichia coli, Bacteroides fragilis, enterococos, Los pacientes con apendicitis aguda suelen referir dolor abdominal
Pseudomonas aeruginosa y otros.6 La elección y duración de la cobertura difuso, habitualmente periumbilical en origen, que refleja la estimula-
antibiótica y las controversias sobre la necesidad de cultivos se analizan ción de las vías aferentes durante la progresiva distensión del apéndice.
más adelante en este capítulo. Son frecuentes la anorexia y las náuseas, con o sin vómitos. También se
Las causas de la obstrucción luminal son múltiples. Las más habitua- registran diarrea o estreñimiento. A medida que la afección progresa y la
les son la estasis fecal y los fecalitos, aunque también cabe mencionar punta apendicular se inflama, con la consiguiente irritación peritoneal,
otras, como hiperplasia linfoide, neoplasias, restos de fruta y material el dolor se concentra en su localización clásica, en el cuadrante inferior
vegetal, bario ingerido, y parásitos como los ascáridos. El dolor de la derecho. Este fenómeno continúa siendo el indicador más fiable de la
apendicitis tiene componentes tanto viscerales como somáticos. La apendicitis3,7 y sirve para elevar el índice de sospecha (fig. 50-1).
distensión del apéndice es responsable del dolor abdominal difuso Aunque estos síntomas configuran la presentación «clásica»
(visceral) inicial experimentado a menudo por el paciente afectado. Es de la apendicitis, el profesional clínico debe tener presente que la
característico que el dolor no se localice en el cuadrante inferior derecho enfermedad puede manifestarse de manera atípica. Por ejemplo, los
hasta que la punta apendicular se inflama e irrita el peritoneo parietal pacientes con apéndice retroperitoneal exhiben en ocasiones un cua-
dro subagudo, con dolor en la espalda o el costado, mientras que los
que tienen la punta apendicular en la pelvis experimentan a veces
dolor suprapúbico, indicativo de infección urinaria. 3,7 En ocasiones
TABLA 50-1 Bacterias habitualmente hemos atendido a pacientes con síntomas de obstrucción del intestino
aisladas en la apendicitis perforada delgado, con múltiples abscesos interasas, por perforación apendicular
TIPO DE BACTERIA PACIENTES (%) no reconocida. Aunque estos casos son menos habituales que las
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1298 X Abdomen
FIGURA 50-1 Algoritmo propuesto para el abordaje del paciente con posible apendicitis.
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50 Apéndice 1299
La exploración abdominal suele revelar un abdomen silencioso, de los casos.9 El neumoperitoneo, si se aprecia, debe alertar al médico
con sensibilidad dolorosa y defensa en la palpación del cuadrante sobre otras posibles causas de víscera perforada (úlcera o diverticulitis
inferior derecho. La localización de la sensibilidad dolorosa se ubica, perforadas), ya que no suele registrarse en casos de apendicitis, aun
de forma clásica, sobre el punto de McBurney, situado a un tercio de con perforación.
la distancia entre la espina ilíaca anterosuperior y el ombligo. El dolor La TC, la prueba de imagen más común en el diagnóstico de
y la sensibilidad en la palpación habitualmente van acompañados de apendicitis, es muy eficaz y precisa.9 La moderna TC helicoidal
peritonitis localizada, evidenciada por dolor de rebote. La peritonitis tiene la ventaja de no depender del operador y de ser fácil de
difusa o la rigidez de la pared abdominal, por espasmo involuntario interpretar. La TC exhibe sensibilidad del 90-100%, especifici-
de la musculatura abdominal suprayacente, son altamente indicativas dad del 91-99%, valor predictivo positivo del 92-98% y valor
de perforación.1,3 predictivo negativo del 95-100%. 9,10 El protocolo de imagen reco-
Se han descrito numerosos signos que ayudan a establecer el diag- mendado por la Infectious Diseases Society of America (IDSA)
nóstico de apendicitis. Entre ellos se cuentan el signo de Rovsing (dolor y la Surgical Infection Society comprende solo administración
en el cuadrante inferior derecho en la palpación del cuadrante infe- intravenosa de material de contraste. Los contrastes oral y rectal
rior izquierdo), el signo del obturador (dolor en el cuadrante inferior no se aconsejan.11
derecho por rotación interna de la cadera) y el signo del psoas (dolor El diagnóstico de apendicitis por TC se basa en la observación
por extensión de la cadera ipsolateral).1 Su interés es sobre todo his- de un apéndice inflamado y engrosado con TC, con «trabeculación»
tórico, y es importante el hecho de que se trata de simples indicadores (stranding) circundante, indicativa de inflamación. Habitualmente,
de peritonitis localizada, más que de medios para diagnosticar cua- el apéndice presenta un diámetro superior a 7 mm, con una pared
dros patológicos específicos. Sin embargo, son útiles al explorar a un inflamada y engrosada y con realce mural o «signo de la diana»
paciente con sospecha de apendicitis y avalan el diagnóstico en casos (fig. 50-2). El líquido o el gas periapendiculares son altamente
clínicamente sospechosos. indicativos de apendicitis y perforación. En casos en los que el
Los resultados del tacto rectal suelen ser normales. No obstante, a apéndice no se visualiza, la ausencia de hallazgos inflamatorios en la
veces se notan una masa palpable o sensibilidad en la palpación si la TC apunta a ausencia de apendicitis. 12 Aunque no se recomienda
punta apendicular se localiza en la pelvis, o en presencia de un abs- la TC en casos de firme sospecha de apendicitis a partir del cuadro
ceso pélvico. En las mujeres, la exploración de la pelvis es importante clínico, la anamnesis y los datos físicos y analíticos, la información
para descartar la enfermedad pélvica. Sin embargo, la sensibilidad publicada sugiere que la TC en casos equívocos reduce la tasa de
dolorosa ante el movimiento cervicouterino, típicamente asociada a apendicectomías negativas.13
enfermedad inflamatoria pélvica, puede registrarse en la apendicitis, La ecografía se ha aplicado al diagnóstico de apendicitis desde los
debido a la irritación de los órganos pélvicos por el proceso inflama- años ochenta. La capacidad de visualizar el apéndice por este medio
torio adyacente.3 ha aumentado en paralelo a los avances de la tecnología ecográfica. La
sonda ecográfica se aplica a la zona de dolor en el cuadrante inferior
Pruebas analíticas derecho, utilizando compresión gradual para comprimir el intestino
circundante normal y disminuir la interferencia en el gas intestinal
Los resultados analíticos han de interpretarse con precaución en caso
suprayacente. El apéndice inflamado suele estar hipertrofiado e inmóvil,
de sospecha de apendicitis y deben emplearse como apoyo del cuadro
y no es comprimible (fig. 50-3). Cuando el apéndice no se visualiza,
clínico, más que para corroborar o descartar el diagnóstico de modo
el estudio no es concluyente y no sirve para orientar el tratamiento.
definitivo. La leucocitosis, a menudo con «desviación a la izquierda»
Aunque la ecografía tiene la ventaja de evitar la radiación ionizante,
(predominio de neutrófilos y, a veces, aumento de cayados), está
depende en gran medida del operador. Se han referido para ella una
presente en el 90% de los casos. No obstante, en el 10% el recuento
sensibilidad del 78-83% y una especificidad del 83-93%. Su máxima
de leucocitos es normal, dato que no debe utilizarse de modo ais-
utilidad parece centrarse en la evaluación de pacientes pediátricos y
lado para descartar la presencia de apendicitis.8 El análisis de orina
mujeres gestantes, en los que la exposición a radiación asociada a la
también suele ser normal, aunque el hallazgo de trazas de leucocito
TC es inapropiada.9
esterasa y de piuria no es inhabitual y, presumiblemente, se debe a
La RM se reserva habitualmente para las pacientes embarazadas,
la proximidad del apéndice inflamado a la vejiga o al uréter. Si la
y se realiza sin agentes de contraste. La técnica presenta excelentes
presentación es altamente indicativa de apendicitis, un análisis de
resolución y precisión diagnóstica para la apendicitis. Los criterios
orina «positivo» no se emplea como prueba aislada para excluir el
para el diagnóstico por RM comprenden aumento del diámetro
diagnóstico. La prueba de embarazo es obligatoria en las mujeres
apendicular (> 7 mm), engrosamiento (> 2 mm) y presencia de
en edad de procrear. Se ha constatado que la proteína C reactiva
inflamación.9 Para la RM se han referido sensibilidad del 100%,
no es sensible ni específica en el diagnóstico (o la exclusión) de la
especificidad del 98% y valor predictivo positivo del 98% y negativo
apendicitis.1,8
del 100%. La técnica no depende del operador y ofrece resultados
No hay síntomas ni signos que se hayan demostrado discrimina-
altamente reproducibles. Los inconvenientes asociados a su uso
torios y predictivos de apendicitis.1,8 Lo mismo vale para las pruebas
incluyen coste elevado, artefactos de movimiento, mayor dificultad
analíticas, que resultan débilmente predictivas de modo aislado. El
de interpretación para no radiólogos con poca experiencia en su
diagnóstico más preciso se basa en la valoración del corpus de infor-
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1300 X Abdomen
FIGURA 50-2 TC abdominal que muestra hallazgos clásicos de apendicitis aguda. A. Proyección sagital
con flecha que señala un apéndice engrosado, inflamado y lleno de líquido (signo de la diana). B. Proyección
frontal del mismo paciente. La flecha señala el apéndice engrosado y alargado, con trabeculación de grasa
periapendicular y líquido alrededor de su punta.
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FIGURA 50-4 A. Izquierda. Localización de posibles incisiones para una apendicectomía abierta. Dere-
cha. División del mesoapéndice. B. Ligadura de la base y división del apéndice. C. Colocación de una
sutura en bolsa de tabaco o en Z. D. Inversión del muñón apendicular. (Tomado de Ortega JM, Ricardo
AE: Surgery of the appendix and colon. In Moody FG, editor: Atlas of ambulatory surgery, Philadelphia,
1999, WB Saunders.)
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1302 X Abdomen
FIGURA 50-5 Apendicectomía laparoscópica. A. Visualización y retracción hacia arriba del apéndice. B. División
del mesoapéndice con bisturí armónico. C. Aplicación de endoasas al apéndice. Se utilizan dos asas para
asegurar la base. Una tercera asa se aplica distalmente para evitar el escape del contenido luminal. La pieza
se divide a continuación entre las endoasas. D. Imagen de la apendicectomía completada tras la extirpación de
la pieza. (Nota: Según la preferencia del cirujano, para dividir el mesoapéndice y el apéndice puede utilizarse
una grapadora, en vez del bisturí eléctrico y las endoasas).
apendicitis simple, el grado de dificultad inherente a la extirpación absceso postoperatorio. El absceso complica la apendicitis perforada
de un apéndice perforado friable y gangrenoso supone un reto, en el 10-20% de los casos y es la principal causa de morbilidad
incluso para el cirujano más experimentado, y requiere manejo relacionada con la perforación. 1,3 La TC con contraste intrave-
meticuloso y sutil, tanto del apéndice friable como de los tejidos noso es diagnóstica y permite la implantación simultánea de un
periapendiculares inflamados, a fin de evitar lesiones tisulares. Los drenaje percutáneo en la cavidad del absceso.9 Si el drenaje guiado
cultivos no son obligatorios, salvo que el paciente haya estado por TC no es técnicamente viable por la localización del absceso,
expuesto al entorno hospitalario o haya recibido antibioterapia posibles alternativas son los drenajes laparoscópico, transrectal o
recientemente, ya que tales factores aumentan la probabilidad transvaginal.
de encontrar bacterias resistentes. No obstante, nosotros solemos
obtenerlos de manera sistemática, ya que a veces permiten detectar Apendicectomía laparoscópica
bacterias resistentes y son útiles para ajustar individualmente el y apendicectomía abierta
cambio a tratamiento oral al alta. 11 Una vez que el apéndice se
El debate sobre la elección de la apendicectomía abierta o la lapa-
ha extirpado satisfactoriamente, es preciso prestar atención a la
roscópica para tratar la apendicitis continúa siendo un punto con-
eliminación del abdomen del material infeccioso, incluidos restos
de material fecal o fecalitos. Ello puede hacerse mediante irrigación trovertido entre los cirujanos. Aunque no existen datos de nivel I
de alto volumen, con especial atención al cuadrante inferior derecho que den preferencia a una de las opciones, un estudio publicado en
y la pelvis. No se colocan drenajes de rutina, salvo en presencia de 2010 abordó esta cuestión en detalle. Ingraham et al.14 analizaron
la cavidad de un absceso aislada. En ese caso, se coloca un único resultados de 222 hospitales comparando las apendicectomías abierta y
drenaje de succión cerrado de Jackson-Pratt en su base, dejándolo laparoscópica en el marco del American College of Surgeons National
implantado varios días. En caso de cirugía abierta, la piel y los Surgical Quality Improvement Program. En total, el análisis incluyó
tejidos subcutáneos se dejan abiertos durante 3 o 4 días para evitar 24.969 intervenciones laparoscópicas y 7.714 abiertas. Aunque los
la infección de la herida, tras lo cual se procede al cierre de la misma datos se veían limitados por el carácter retrospectivo, los investigadores
en la cabecera del paciente, con suturas, grapas o suturas adhesivas observaron que la apendicectomía laparoscópica se asociaba a menor
(Steri-Strips), según la preferencia del cirujano. riesgo de complicaciones de la herida y de infección profunda del
Tras la intervención, se continúan administrando antibióticos de sitio quirúrgico en la apendicitis no complicada. En la apendicitis
amplio espectro durante entre 4 y 7 días, según las directrices de la con complicaciones, la apendicectomía laparoscópica estaba vinculada
IDSA.11 Si se han obtenido muestras para cultivo, el tratamiento anti- a menos complicaciones de la herida, pero registraba una incidencia
biótico se modifica según los resultados. La aspiración nasogástrica no de abscesos intraabdominales ligeramente superior. La conclusión
se emplea de forma rutinaria, aunque puede ser necesaria en caso de final, sin embargo, fue que el abordaje laparoscópico se asociaba a
íleo postoperatorio. La alimentación oral se inicia tras la reanudación una menor incidencia global de complicaciones que la de la técnica
de los borborigmos y la expulsión de las flatulencias, y progresa según abierta. Las conclusiones derivadas de diversos estudios indican que
la tolerancia. Cuando el paciente tolera la dieta, está afebril y presenta ambos abordajes son aceptables y que las ventajas de la laparoscopia,
recuento de leucocitos normal, puede ser dado de alta. aunque de alcance limitado, son menor morbilidad total, reducción
En caso de fiebre, leucocitosis, dolor y retraso en la recupera- de las complicaciones de la herida y el dolor postoperatorio y, posi-
ción de la función intestinal, es posible valorar la presencia de un blemente, ligero acortamiento del tiempo de recuperación. El leve
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50 Apéndice 1303
aumento del riesgo de formación de abscesos intraabdominales tras como otros de ensayos similares, han llevado a la conclusión de que
la apendicectomía laparoscópica en casos de apendicitis complicada la apendicectomía de intervalo ha de reservarse para pacientes con
resultó un aspecto negativo, aunque los autores reconocen que no se síntomas de apendicitis recurrente.21,22 Además, la presencia de un
constató en todos los estudios.15 apendicolito en la TC se ha demostrado predictiva de alto riesgo
Nosotros preferimos el abordaje laparoscópico por diferentes razo- de apendicitis recurrente y se ha utilizado como justificación para
nes. La laparoscopia permite el examen de todo el espacio peritoneal, realizar la apendicectomía de intervalo en este subgrupo de pacientes.
lo que la hace excepcionalmente útil para descartar otras enfermedades Asimismo, se ha constatado que este enfoque selectivo de la apendi-
intraabdominales similares, como la diverticulitis o el absceso tubo- cectomía de intervalo resulta más rentable que su aplicación rutinaria
ovárico, mientras que la visualización de estas estructuras no sería a todos los pacientes afectados.22
posible con una incisión en el cuadrante inferior derecho. Observamos Una revisión sistemática publicada por Hall et al.,23 en la que se
que la laparoscopia es más sencilla en la mayoría de los pacientes, en analizó la función de la apendicectomía de intervalo, determinó que
particular en los obesos, y da lugar a resultados sorprendentes en lo que el riesgo global de apendicitis recurrente era del 20,5%. Todas las
respecta a la capacidad de alta de los pacientes en las horas siguientes recidivas se registraron en un plazo de 3 años, y el 80% de ellas se pro-
a la operación. dujeron en 6 meses. Por otra parte, la morbilidad de la apendicectomía
Es probable que el debate sobre la superioridad de la apendicecto- de intervalo resultó significativa, con complicaciones referidas en 23
mía laparoscópica frente a la abierta continúe, hasta que la superioridad estudios, con una tasa global del 3,4%. Otros autores han comunicado
de una sobre la otra no se confirme de modo concluyente. No obstante, tasas de una morbilidad asociada a apendicectomía de intervalo de
lo que parece claro es que, con independencia de la preferencia del hasta el 18%.24
cirujano, la característica más importante de la apendicectomía es que Un argumento favorable a la apendicectomía de intervalo en
se realiza de manera rápida y segura. adultos fue la observación por parte de algunos investigadores de
una mayor tasa de detección de neoplasias apendiculares en muestras
Presentación retardada de la apendicitis obtenidas con esta técnica.8,25-27 Asimismo, los tumores perforados del
En ocasiones, los pacientes se presentan varios días, o incluso semanas, ciego pueden manifestarse de forma similar a la apendicitis perfora-
después del inicio de la apendicitis. En estos casos, el tratamiento se da.28 Por ello, la colonoscopia se recomienda en todos los pacientes
individualiza en virtud de la naturaleza de la enfermedad (fig. 50-6). adultos como parte del seguimiento de rutina tras el abordaje no
Aunque de modo infrecuente, es posible que un paciente presente quirúrgico de la apendicitis complicada.29 Hasta la fecha, no se han
peritonitis difusa. Más habitual es, en cambio, la presentación con realizado ensayos controlados aleatorizados a gran escala que hayan
dolor localizado en el cuadrante inferior derecho y fiebre, con ante- analizado los resultados de pacientes sometidos o no a apendicectomía
cedentes compatibles con apendicitis. En niños o pacientes delgados de intervalo tras un tratamiento no quirúrgico satisfactorio. Por tal
es a veces palpable una masa. En estos pacientes, la exploración y el razón, es probable que esta cuestión continúe resultando controvertida
intento de apendicectomía inmediatos pueden generar una sustancial durante algún tiempo.
morbilidad, con imposibilidad de localización del apéndice, absceso o
fístula postoperatorios y extensión innecesaria de operación llegando a Aspecto normal del apéndice en la operación
la ileocequectomía, todos ellos debidos a la induración y friabilidad de En casos de «apendicectomía negativa», en los que en la operación
los tejidos implicados. Por ello, el tratamiento inicial en estos pacientes se identifica un apéndice normal, es controvertida la decisión de
no suele ser quirúrgico.16-20 Se comienza con reanimación con líqui- extirparlo o no.30,31 Antes de abordar esta cuestión en particular, es
dos y antibioterapia de amplio espectro. Mediante TC se confirma importante destacar la necesidad de evaluar a fondo el abdomen, a
la presencia de apendicitis perforada con un absceso o un flemón fin de detectar otras causas de dolor lo suficientemente intenso como
localizado (fig. 50-7). Cuando se identifica un absceso localizado, para justificar una operación. Los órganos abdominales y pélvicos
se procede al drenaje percutáneo dirigido por TC para controlar su han de examinarse para identificar cualquier posible anomalía. Según
origen. Habitualmente, el catéter de drenaje se deja implantado entre nuestra experiencia, para ello es más sencillo el abordaje laparos-
4 y 7 días, durante los cuales el paciente es tratado con antibióticos, cópico, ventajoso a nuestro parecer en relación con el abierto. Se
y se retira después. Si el drenaje guiado por TC no es técnicamente ha de consignar la presencia de líquido libre, posible indicación de
viable, el drenaje quirúrgico puede efectuarse por abordajes trans- perforación. En los 60 cm terminales del íleon debe detectarse un
rectal o transvaginal. Otra opción es el drenaje laparoscópico, que posible divertículo de Meckel, mientras que en la serosa del intestino
para nosotros ha resultado excepcionalmente útil. Esta técnica se delgado es preciso investigar la presencia de signos de enfermedad
realiza mediante visualización de la masa inflamatoria con el laparos- de Crohn, como inflamación, formación de estenosis o el caracterís-
copio, penetra a continuación en el absceso con una punta de succión tico aspecto de «proliferación grasa» en el mesenterio. La inspección
laparoscópica, evacua el material purulento y coloca un drenaje en el del mesenterio ileal puede revelar ganglios linfáticos hipertrofiados
interior de la cavidad del absceso residual. El abordaje postoperatorio indicativos de adenitis mesentérica. En los anejos uterinos han de
es idéntico al de los pacientes sometidos a drenaje percutáneo satis- investigarse los indicios de afectación tuboovárica o de las trompas,
factorio. En presencia de un flemón periapendicular o si la cantidad como torsión ovárica, absceso tuboovárico, endometriosis o quistes
de líquido presente no es suficiente para ser drenada, el paciente puede ováricos rotos. En el colon sigmoideo deben localizarse eventuales
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ser tratado solo con antibióticos, habitualmente durante 4-7 días, evidencias de diverticulitis aguda, en especial si se aprecia colon
siguiendo las recomendaciones de la IDSA para el tratamiento de la sigmoideo redundante en el cuadrante inferior derecho. Si los hallaz-
infección intraabdominal.11 gos de estas exploraciones son normales, la atención se orienta al
Tradicionalmente, tras un tratamiento no quirúrgico satisfacto- abdomen superior para explorar la vesícula biliar y el duodeno. La
rio de la apendicitis complicada, se aconseja a los pacientes que se incapacidad para proceder a una evaluación adecuada de los órganos
sometan a extirpación del apéndice, en un proceso conocido como intraabdominales o la detección de enfermedad en otros órganos que
apendicectomía de intervalo, varias semanas o meses después. Esta requiera intervención obliga a realizar una conversión a laparotomía
práctica ha sido reexaminada. La justificación de la apendicectomía media, si es necesario.
de intervalo la constituyen el potencial desarrollo de apendicitis recu- Nosotros extirpamos habitualmente el apéndice normal por
rrente y los consiguientes riesgos asociados a la resección de urgencia varias razones. En primer lugar, muchas de las causas de dolor en el
o la reperforación del apéndice. Sin embargo, el riesgo real de apen- cuadrante inferior derecho antes mencionadas son recurrentes, como
dicitis recurrente parece escaso, con un 8% a los 8 años en un estudio en el caso de dolor por quistes ováricos rotos o adenitis mesenté-
de 6.400 pacientes pediátricos.21 Los hallazgos de este estudio, así rica. La apendicectomía es también aconsejable en la enfermedad
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1304 X Abdomen
FIGURA 50-6 Algoritmo propuesto para el abordaje del paciente con presentación retardada de la
apendicitis.
de Crohn, cuando los hallazgos quirúrgicos así lo indican, salvo Tratamiento no quirúrgico de la apendicitis
que se vean implicados la base del apéndice y el ciego. En este
no complicada
contexto, la apendicectomía se pospone para evitar la rotura del
muñón inflamado y la ulterior formación de fístula. En tales cir- Aunque la apendicectomía urgente es el patrón terapéutico de referen-
cunstancias clínicas, la apendicectomía es recomendable, ya que cia, varios estudios han puesto en duda tal principio, abogando por
excluye la apendicitis del diagnóstico diferencial cuando el paciente la antibioterapia sola como tratamiento definitivo de la apendicitis
presenta dolor en el cuadrante inferior derecho recurrente. Además, aguda no complicada. Dos metaanálisis que analizaron los resultados
las anomalías del apéndice inaparentes en la exploración macros- de ensayos controlados aleatorizados a este respecto concluyeron que
cópica en el momento de la operación a veces se identifican en el el tratamiento no quirúrgico se asociaba a menor riesgo de com-
examen anatomopatológico.30,31 plicaciones (12% en el grupo no quirúrgico frente a 18% en el de
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50 Apéndice 1305
FIGURA 50-7 TC sagital (A) y frontal (B) que muestran un absceso apendicular en una paciente con anamnesis
de 2 semanas de dolor abdominal en la que se halló una masa palpable en la exploración. Las flechas señalan
la cavidad del absceso apendicular. La paciente fue tratada satisfactoriamente con drenaje percutáneo y
antibióticos.
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1306 X Abdomen
FIGURA 50-8 Abordaje propuesto para el tratamiento de la paciente embarazada con posible apendicitis.
la enfermedad puede atenuarse en embarazadas. Asimismo, la explo- que la apendicectomía negativa se asociaba a parto prematuro y
ración física de la paciente gestante es difícil y se ve alterada por el pérdida fetal (10 y 4%, respectivamente). Las menores tasas de parto
efecto del útero grávido, que induce desplazamiento del apéndice prematuro y pérdida fetal (6 y 2%, respectivamente) se registraron
a una posición más cefálica en el abdomen. El dolor en el cua- en casos de apendicitis no complicada. 41 Por tanto, la exactitud
drante inferior durante el segundo trimestre, por tracción sobre los preoperatoria del diagnóstico resulta crucial en embarazadas con
ligamentos suspensorios del útero, fenómeno conocido como dolor sospecha de apendicitis.
del ligamento redondo, es frecuente y complica el cuadro clínico, En pacientes gestantes se recomiendan pruebas de imagen de rutina.
ya que el 50% de los casos de apendicitis en gestantes se producen El estudio inicial de elección es la ecografía con compresión gradual,42
en el segundo trimestre. Por último, los indicadores bioquímicos y que tiene la ventaja de ser segura, poco costosa y fácilmente accesible.
de laboratorio empleados para avalar el diagnóstico de apendicitis Además, la ecografía proporciona información sobre el bienestar fetal
en ausencia de embarazo no son fiables en su presencia. Por ejem- y las causas de dolor abdominal, como el desprendimiento placentario.
plo, una leve leucocitosis fisiológica es normal en el embarazo, en Se ha indicado que el estudio en decúbito oblicuo posterior izquierdo
el que es posible también una elevación fisiológica de las concen- o lateral izquierdo, en vez del tradicional decúbito supino, aumenta las
traciones de proteína C reactiva. Además, el cirujano ha de estar posibilidades de visualización del apéndice. Los criterios de diagnóstico
alerta ante posibles urgencias obstétricas como causas del dolor ecográfico son los mismos que en pacientes no embarazadas, ya comen-
abdominal, como parto prematuro, desprendimiento placentario tados. Desafortunadamente, la sensibilidad (78%) y la especificidad
o rotura uterina.38-40 Todos estos factores han contribuido a la alta (83%) de la ecografía parecen disminuir durante el embarazo, por la
tasa de apendicectomías negativas en embarazadas, del 25-50%, presencia del útero grávido.42
basándose solo en la presentación clínica.38 Cuando los hallazgos ecográficos son equívocos, la RM sin contraste
Las consecuencias de la apendicitis en la paciente embarazada de gadolinio, con excelente resolución del contraste en tejidos blandos
son importantes. Se ha constatado que, con apendicitis compli- y ausencia de radiación ionizante, se mantiene como alternativa segura
cada, el riesgo de parto prematuro es del 11% y el de pérdida para confirmar o descartar la apendicitis en embarazadas, conserván-
fetal del 6%.41 Tales datos parecen favorecer el abordaje agresivo dose excelentes índices de sensibilidad y especificidad (fig. 50-9). Una
e inmediato de la apendicitis en embarazadas. No obstante, dicho paciente con hallazgos de RM normales probablemente no requiere
abordaje se complica por la observación en una misma serie de apendicectomía. Se ha demostrado que el uso sistemático de la RM
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50 Apéndice 1307
fácil de la localización del apéndice, muy variable, y una extirpación
más expeditiva, y que favorece la evaluación completa del abdomen
para detectar cualquier otro proceso asociado. A fin de evitar posi-
bles lesiones del útero grávido, para la colocación inicial de trocares
empleamos sistemáticamente un abordaje de acceso abierto (técnica
de Hasson).
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1308 X Abdomen
Aunque muchas neoplasias apendiculares se diagnostican en el
examen anatomopatológico final, en ocasiones la masa es visible en
el momento de la apendicectomía. Un excelente algoritmo para el
abordaje de una masa apendicular detectada accidentalmente fue pro-
puesto por Wray et al.; una versión modificada del mismo se incluye en
la figura 50-11.1 Dicho algoritmo es útil tanto para la apendicitis como
para tumores apendiculares identificados casualmente. La disponibili-
dad de diagnóstico por cortes congelados sirve de ayuda adicional para
la toma de decisiones intraoperatoria.
BIBLIOGRAFÍA SELECCIONADA
Ingraham AM, Cohen ME, Bilimoria KY, et al: Comparison of
outcomes after laparoscopic versus open appendectomy for acute
appendicitis at 222 ACS NSQIP hospitals, Surgery 148:625-635,
discussion 635-637, 2010.
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© Elsevier. Fotocopiar sin autorización es un delito. 50 Apéndice 1309
FIGURA 50-11 Algoritmo propuesto para el tratamiento del paciente con neoplasia apendicular.
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