CURSO:
DERECHO TRIBUTARIO
TEMA:
APLICACIÓN DE LA LEY TRIBUTARIA EN EL TIEMPO
DOCENTE:
Dr. JUAN ALEXANDER BARRETO TORO
ESTUDIANTES:
ESTHER BUSTAMANTE ALTAMIRANO
HELEEN SHERLEY GAMONAL COLUNCHE
AULA: VIRTUAL
INTRODUCCIÓN
Los sujetos obligados a inscribirse ante la Administración Tributaria de acuerdo a las
normas respectivas tienen la obligación de fijar y cambiar su domicilio fiscal, conforme
ésta lo establezca.
En aquellos casos en que la Administración Tributaria haya notificado al referido sujeto a
efecto de realizar una verificación, fiscalización o haya iniciado el Procedimiento de
Cobranza Coactiva, éste no podrá efectuar el cambio de domicilio fiscal hasta que ésta
concluya, salvo que a juicio de la Administración exista causa justificada para el cambio.
La Administración Tributaria está facultada a requerir que se fije un nuevo domicilio fiscal
cuando, a su criterio, éste dificulte el ejercicio de sus funciones.
Excepcionalmente, en los casos que se establezca mediante resolución de superintendencia
u otra norma de rango similar, la Administración Tributaria podrá considerar como
domicilio fiscal los lugares señalados en el párrafo siguiente, previo requerimiento al sujeto
obligado a inscribirse.
Si bien es cierto el domicilio civil despliega sus efectos respecto de la
generalidad de las relaciones jurídicas entre las personas, a diferencia del
domicilio tributario, que tiene naturaleza especial, debido a que este determina un
ámbito de competencia en el cual se desarrollan las relaciones entre la
Administración y el administrado tributario, como señala Amparo Navarro Faure, el
domicilio fiscal es la sede del desarrollo de la función jurídico-tributaria
En caso no se cumpla con efectuar el cambio requerido en el plazo otorgado por la
Administración Tributaria, se podrá considerar como domicilio fiscal cualesquiera de los
lugares a que se hace mención en los Artículos 12, 13, 14 y 15, según el caso. Dicho
domicilio no podrá ser variado por el sujeto obligado a inscribirse ante la Administración
Tributaria sin autorización de ésta.
Respecto al domicilio real (el lugar de residencia habitual, según el Cc), tradicionalmente
se ha venido considerando (desde la doctrina de la Glosa) que comporta un elemento físico
material, y cierto componente espiritual o intencional. Esto concuerda con manifestaciones
de la jurisprudencia: la residencia habitual supone no sólo la permanencia en un lugar, sino
la voluntad de establecerse efectiva y permanentemente en él. Se habla también de “la
población a donde traslada su casa y familia para ejercer su profesión u oficio por tiempo
indeterminado” (STS 28-XI-1940). Pero, de lo que se trata, en realidad, es de poder otorgar
al lugar de residencia de la persona la condición de domicilio, sin tener que esperar que
haya transcurrido un lapso de tiempo en él.
EL DOMICILIO FISCAL
El domicilio fiscal es determinante para tus obligaciones tributarias. De hecho, estás
obligado a comunicarle a la Administración cuál es el tuyo y las variaciones que se
produzcan en el mismo. Según seas persona física o jurídica el domicilio fiscal se
determina de diferente manera. ¡Atento!
Por tanto, dado que el domicilio fiscal es el lugar en el que hemos de responder a las
obligaciones de tributación, es el lugar del territorio a cuya Administración Tributaria
debemos responder.
El domicilio fiscal es el fijado por el contribuyente dentro del territorio nacional para
efectos tributarios. El domicilio procesal es el fijado por el contribuyente a efecto de un
procedimiento administrativo (contencioso tributario, no contencioso y de cobranza
coactiva). Si el contribuyente señala un domicilio procesal a efecto de un procedimiento,
las notificaciones deben ser hechas en dicho lugar y de no ser posible, se notificará en el
domicilio fiscal.
El domicilio fiscal es el lugar de referencia de la persona física o jurídica en sus relaciones
con Hacienda.
La Agencia Tributaria y, por tanto, el organismo responsable de la Hacienda Pública en
España, entiende por domicilio fiscal "el lugar de localización del obligado tributario en sus
relaciones con la Administración tributaria".
Para las personas físicas el domicilio fiscal es la residencia habitual. Si éstas, además,
realizan una actividad económica (como profesionales autónomos, por ejemplo), Hacienda
puede considerar como domicilio fiscal aquel donde se realice la actividad.
En caso de una persona jurídica (una empresa o sociedad), el domicilio fiscal puede
coincidir con el domicilio social, aunque este no debe ser así necesariamente.
Los llamados obligados tributarios deben informar a la Agencia Tributaria de cualquier
cambio en su domicilio fiscal a efectos de notificaciones a través del modelo censal 036 o
el modelo 037 para autónomos. Del mismo modo, la Agencia Tributaria podrá llevar a cabo
las comprobaciones o averiguaciones pertinentes si así lo considera necesario.
Según la Ley General Tributaria (LGT) el domicilio fiscal es el lugar donde se localiza al
obligado tributario, ya sea persona física o jurídica, en sus relaciones con la
Administración. Así:
El domicilio fiscal para las personas naturales o físicas es el de su residencia
habitual.
Si eres persona física y desarrollas principalmente actividades económicas, la
administración tributaria podrá considerar como domicilio fiscal el lugar donde esté
efectivamente centralizada la gestión administrativa y la dirección de las actividades que
desarrollas.
El domicilio fiscal de las personas jurídicas y entidades residentes en territorio
español será el de su domicilio social, siempre que en él esté efectivamente
centralizada la gestión administrativa y la dirección de sus negocios.
De no ser así, se atenderá al lugar en que se realice dicha gestión o dirección. Y, en los
supuestos en los que tampoco pueda establecerse el lugar del domicilio fiscal según este
último criterio, se estará al lugar donde sitúe el mayor valor del inmovilizado.
El domicilio fiscal es el lugar fijado dentro del territorio nacional para todo efecto
tributario; sin perjuicio de la facultad del sujeto obligado a inscribirse ante la
Administración Tributaria de señalar expresamente un domicilio procesal en cada uno de
los procedimientos regulados en el Libro Tercero del presente Código con excepción de
aquel a que se refiere el numeral 1 del artículo 112. El domicilio procesal podrá ser físico,
en cuyo caso será un lugar fijo ubicado dentro del radio urbano que señale la
Administración Tributaria, o electrónico, en cuyo caso, será el buzón electrónico habilitado
para efectuar la notificación electrónica de los actos administrativos a que se refiere el
inciso b) del artículo 104 y asignado a cada administrado, de acuerdo a lo establecido por
resolución de superintendencia para el caso de procedimientos seguidos ante la SUNAT, o
mediante resolución ministerial del Sector Economía y Finanzas para el caso de
procedimientos seguidos ante el Tribunal Fiscal. La opción de señalar domicilio procesal en
el procedimiento de cobranza coactiva, para el caso de la SUNAT, se ejercerá por única vez
dentro de los tres días hábiles de notificada la resolución de ejecución coactiva y en el caso
de domicilio procesal físico estará condicionada a la aceptación de aquella, la que se
regulará mediante resolución de superintendencia. Cuando de acuerdo a lo establecido por
resolución de superintendencia, en el caso de procedimientos ante SUNAT o resolución
ministerial, en el caso de procedimientos ante el Tribunal Fiscal, la notificación de los actos
administrativos pueda o deba realizarse de acuerdo al inciso b) del artículo 104, no tiene
efecto el señalamiento del domicilio procesal físico
CONDICIÓN DEL DOMICILIO FISCAL
La condición del domicilio fiscal es el estado de la dirección declarada en tu RUC, que
puede variar dependiendo del resultado que obtenga la Sunat al intentar notificarte algún
documento sobre tus obligaciones tributarias.
Tu domicilio fiscal puede tener las siguientes condiciones:
Habido: tu domicilio fiscal se considera ubicable porque la Sunat ha verificado y
confirmado tu ubicación. Esta condición es la que debes tener como contribuyente.
No hallado: Sunat tuvo inconvenientes para enviar una notificación a tu domicilio,
por lo que deberás confirmar o modificar la dirección de tu domicilio, de manera
virtual o presencial.
No habido: al no haber regularizado la condición de 'no hallado', tu domicilio pasa a
'no habido', debido a que Sunat no puede encontrarlo para enviar alguna
notificación. Debes realizar la verificación física del domicilio, es decir, de manera
presencial.
IMPORTANCIA DEL DOMICILIO FIZCAL
Conocer el domicilio de las personas y entidades resulta trascendental para afectar
tributarios porque ese lugar de conexión entre el acreedor tributario y el deudor tributario
en el desarrollo de la relación jurídico tributaria que surge como consecuencia de la
aplicación de los tributos
En tal virtud es el dicho lugar al que deben cursarse todo tipo de comunicaciones o
notificaciones que debo dirigir el acreedor tributario al deudor tributario y ya me hice este
contribuyente o responsable. Es tambien en dicho lugar en dónde tiene que concentrarse
cualquier labor de fiscalización o de verificación del cumplimiento de obligaciones
tributarias. que le corresponde realizar al órgano administrativo de tributos quién actúa en
nombre del acreedor tributario en ejercicio de su facultad de determinación
También es el lugar donde tiene que efectuarse cualquier comunicación o notificación del
acreedor tributario a los terceros ajenos a una determinada relación jurídica tributaria pero
cuyo concurso es necesario para determinar la plenitud las obligaciones tributarias de un
contribuyente o responsable
Te otro lado ese lugar que debe señalar el deudor tributario contribuyente o responsable e
inclusive un tercero en las comunicaciones que se dirige al acreedor tributario.
CLASES DE DOMICILIO
El código tributario admite Dos clases de domicilio: domicilio fiscal y domicilio procesal
El domicilio fiscal debe ser fijado en cualquier lugar del territorio de la república y tiene
carácter general. En cambio el domicilio procesal solo puede ser fijado en el en el radio
urbano que al efecto fijé la administración tributaria y es de carácter especial pues solo
tiene existencia en relación a un determinado procedimiento de naturaleza tributaria que
siga el interesado.
Esto significa que el interesado solo puede fijar un domicilio fiscal, pueden cambiar o fijar
tantos domicilios procesales como procedimientos que tenga en trámite ante la
administración tributaria.
En consecuencia si el interesado ha fijado en domicilio procesal para determinado
procedimiento la administración tiene que remitir cualquier comunicación o notificación
relacionada con tal procedimiento ha dicho domicilio procesal en caso que no fuera posible
notificar al deudor tributario en el citado domicilio procesal administración tributaria queda
facultada para remitir a notificación al domicilio fiscal.
Resulte vidente que si el deudor tributario no fijo un domicilio procesal en el procedimiento
que esté en trámite las notificaciones de la administración tributaria deberán ser cursadas
válidamente al domicilio fiscal
FIJACIÓN AL DOMICILIO FISCAL
El deudor tributario está obligado a fijar un domicilio fiscal ante la administración tributaria
dicho domicilio puede ser fijado en principio en cualquier lugar del territorio nacional
conforme lo establezca la administración tributaria.
Esto significa que el deudor tributario tiene amplia Libertad para fijar su domicilio fiscal y
que esa libertad solo está sujeta dos limitaciones. La primera de ellas le impone la
obligación de fijar su domicilio dentro del territorio de la República y la segunda limitación
consiste en que al fijar el domicilio deberá sujetarse a las pautas que de efecto pudiera
haber fijado la administración tributaria
VARIACIÓN DEL DOMICILIO FISCAL.
Domicilio fiscal puede ser variado de una de 3 maneras, la primera de ellas es de forma
voluntaria por el propio deudor tributario,
La segunda o requerimiento de la administración tributaria y la tercera previa autorización
de la administración tributaria.
En el primer caso: el deudor tributario tiene la potestad de variar libremente el domicilio
fiscal comunicando la administración tributaria bajo las pautas que señale sin embargo
existen dos casos en que ya no funciona la libertad del deudor tributario para cambiar su
domicilio fiscal.
Así una primera restricción mata libertad ocurre cuando la administración tributaria
notificar al deudor tributario para realizar una verificación. Una fiscalización o para iniciar
un procedimiento de cobranza coactivo. En cualquiera de estas hipótesis va a estar tan
notificación para que el deudor tributario no pueda libremente a voluntad suyo sin
autorización cambiar su domicilio fiscal hasta que concluya la verificación la fiscalización
o el procedimiento de cobranza coactiva.
La segunda restricción se produce cuando la administración tributaria requirió al deudor
para que cambiara su domicilio fiscalía este no cumplió con el requerimiento, razón por la
cual dicha administración hizo uso de los presunciones del domicilio que contienen los
artículos 12 del código tributario es decir ante el incumplimiento del deudor tributario al
requerimiento de la administración estaba presumir cuál es el domicilio fiscal. Producida tal
presunción el domicilio presumido no podrá ser variado voluntariamente sino previa
autorización de la administración.
El segundo caso: esta es la variación de domicilio fiscal por requerimiento es decir que por
exigencia de la propia administración tributaria y a su vez este requerimiento puede
producirse en dos situaciones.
La primera situación se configura cuando el domicilio fijado por el deudor tributario
dificulta a criterio de la administración el ejercicio de sus funciones.
La segunda situación se produce cuando la administración tributaria y en concreto solo las
1 de manera excepcional y previa resolución de superintendencia requiera el deudor
tributario para variar su [Link] el deudor no lo hace la administración presumir el
domicilio fiscal del deudor tributario escogiendo entre las opciones que le conceden según
el caso los artículos 12 al 15 del código tributario.
En el tercer caso: la variación del domicilio fiscal se va a producir previa autorización de la
administración tributaria y a su vez está variación con autorización ocurren dos hipótesis.
En primera hipótesis el deudor tiene causa justificada para variar su domicilio fiscal pero en
principio no puede efectuar la variación porque ha sido notificado por la administración
tributaria para realizar una verificación una fiscalización o para iniciar un procedimiento de
cobranza coactiva y no habiendo concluido todavía tal verificación la fiscalización y
cobranza coactiva. Existiendo causa justificada como el deudor lo invocará a la
administración tributaria para que está la autorice a variar su domicilio fiscal.
En una segunda hipótesis la administración tributaria ha presumido el domicilio fiscal del
deudor escogiendo entre las opciones que le conceden los artículos 11 al 15 y según el caso
en vista que el deudor no cambió su domicilio fiscal pese al requerimiento de dicha
administración una vez presumida el domicilio por la administración del deudor no podrá
variar los signos de liquidación de la administración.
DOMICILIO REAL
El domicilio real de las personas es el lugar donde tienen establecido el asiento principal de
su residencia y de sus negocios. Pero es de notar que el concepto no alude al
elemento intencional del domicilio, que es un ingrediente indispensable de esta clase
de domicilio de manera que podría complementarse aquella definición diciendo que
el domicilio real es el lugar de la residencia permanente de la persona con la intención de
establecer allí el asiento de su actividad, esta especie de domicilio, además de tener los
caracteres propios del género a que pertenece- domicilio general u ordinario- presenta los
siguientes caracteres específicos:
es un domicilio real, en cuanto tiene como base la efectiva residencia de la persona en un
cierto lugar.
Por oposición al domicilio legal que puede ser ficticio si se atiende a la presencia de la
persona en el mismo.
Es un domicilio voluntario en cuanto su constitución, mantenimiento y extinción dependen
de la voluntad de la persona a quien afecta, por oposición al domicilio legal que es
independiente de esa voluntad e impuesto por la sola determinación de la ley c) es
un domicilio de libre elección, en cuanto la ley asegura y garantiza
la libertad del interesado para elegir su domicilio y trasladarlo al lugar de su conveniencia o
sus posibilidades.
Concordantemente, está prohibido incluir en su contrato, bajo la forma de cláusula del
mismo o condición, habitar siempre en lugar determinado o sujetar la elección de
domicilio a la voluntad de un tercero. Son consecuencias de la garantía constitucional del
"entrar,
permanecer, transitar y salir del territorio argentino" que consagra el art, 14 de
la constitución Argentina.
De cualquier modo, esta característica no es absoluta y puede resultar morigerada por leyes
que establecen como condiciones para el ejercicio de algunas funciones
públicas tener domicilio en lugares determinados:
aquí no hay imposición para nadie de fijar el domicilio en el lugar, sino de no desempeñar
la función pública cuando no se está en las condiciones de domicilio que la ley prevé, es
decir la exigencia se refiere no al domicilio sino a la función pública, lo que es
enteramente legítimo.
En el orden del derecho privado, también se ha decidido que es válida la cláusula de
un contrato de compraventa y colonización de tierras por la cual el comprador debía
radicarse en el lugar en que desempearia sus funciones, si era condición de la venta que
el adquirente trabajara la fracción comprada personalmente.
Elementos constitutivos del domicilio real: el domicilio real surge de la integración de dos
elementos diferentes, uno es un elemento material u objetivo también denominado corpus;
y el otro, un elemento intencional o subjetivo, llamado también animus.
El corpus del domicilio real: está constituido por la residencia efectiva de la persona en un
lugar.
En ocasiones la residencia de la persona por razón de sus ocupaciones, hábitos viajeros,
etcétera, aparece dividida en varios lugares, y entonces para determinar cual es
la residencia que causa domicilio hay que atender al asiento principal de la residencia de la
persona, tal como está contemplado en la definición que hemos dado.
El "animus" del domicilio real
consiste en la intención de permanecer en el lugar y de constituir allí el centro de los
afectos e intereses, aunque tal designio no sea para siempre, bastando que sea por tiempo
indefinido.
Así, entendemos por domicilio real aquel que sirve de residencia habitual del administrado
y que, teóricamente, figura en el documento nacional de identidad (DNI) –en el caso de
personas naturales–, aunque en la realidad muchas personas no actualizan su domicilio real
y en su documento de identidad figura, por ejemplo, aquel domicilio donde vivía con sus
padres, el inmueble que era propio pero donde ya no vive o esa casa o departamento que
alguna vez alquiló.
Art. 89. El domicilio real de las personas, es el lugar donde tienen establecido el asiento
principal de su residencia y de sus negocios. El domicilio de origen, es el lugar del
domicilio del padre, en el día del nacimiento de los hijos.
DOMICILIO PROCESAL CONSTITUIDO
Es el que corresponde a todo litigante que ha de constituir un domicilio para
los efectos del juicio, notificaciones, emplazamientos, intimaciones de pago, etc. En
general, toda persona que litigue por su propio derecho o en representación de tercero,
deberá constituir domicilio legal dentro del perímetro de la Ciudad que sea asiento del
respectivo juzgado o tribunal.
Ese requisito se cumplirá en el primer escrito que presente, o audiencia a que concurra, si es
ésta la primera diligencia en que interviene.
Se diligenciarán en el domicilio legal todas las notificaciones a domicilio que no deban
serlo en el real.
Se trata de un domicilio de efectos limitados, en el caso para todo lo concerniente al juicio.
Por una corruptela se solía denominar a este tipo de domicilio: domicilio legal,
confundiéndolo así con el denominado de ese modo por los códigos civiles. La
denominación adecuada es la de domicilio procesal, puesto que se constituye a solo efecto
del proceso.
El domicilio procesal tiene por objeto facilitar el trámite del proceso.
CONCLUSION
Existen muchos tipos de domicilios en la esfera privada de una persona, teniendo diferentes
efectos y tratamientos legales.
En ese sentido, el presente artículo analizaremos el concepto de domicilio fiscal. Para ello,
primero se introducirá el concepto de domicilio, centrándonos luego en el domicilio fiscal,
para finalmente ver el tratamiento del domicilio en el Código Tributario. Para finalizar, se
analizará el caso del Domicilio No Hallado y No Habido, así como las consecuencias
tributarias de cada uno
BIBLIGRAFIA
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