0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas21 páginas

Estrellas: Guía para Niños sobre Astronomía

Las estrellas han sido observadas desde tiempos antiguos y agrupadas en constelaciones. Los astrónomos antiguos compilaron catálogos de estrellas y las utilizaron para la navegación. A lo largo de la historia, los astrónomos de diferentes culturas como los egipcios, babilonios, griegos, chinos e islámicos hicieron observaciones de estrellas y compilaron catálogos, lo que contribuyó al desarrollo de la astronomía.

Cargado por

Paulina Alvarado
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas21 páginas

Estrellas: Guía para Niños sobre Astronomía

Las estrellas han sido observadas desde tiempos antiguos y agrupadas en constelaciones. Los astrónomos antiguos compilaron catálogos de estrellas y las utilizaron para la navegación. A lo largo de la historia, los astrónomos de diferentes culturas como los egipcios, babilonios, griegos, chinos e islámicos hicieron observaciones de estrellas y compilaron catálogos, lo que contribuyó al desarrollo de la astronomía.

Cargado por

Paulina Alvarado
Derechos de autor
© All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Una 

estrella (del latín: stella) es un esferoide luminoso que mantiene su forma debido a su


propia gravedad. La estrella más cercana a la Tierra es el Sol.1 Otras estrellas son visibles a simple
vista desde la Tierra durante la noche, apareciendo como una diversidad de puntos luminosos
aparentemente fijos en el cielo debido a su inmensa distancia de la misma.2 Históricamente las
estrellas más prominentes fueron agrupadas en constelaciones y asterismos, y las más brillantes
fueron denominadas con nombres propios. Los astrónomos han recopilado un extenso catálogo,
proporcionando a las estrellas designaciones estandarizadas. Sin embargo la mayoría de las
estrellas en el Universo, incluyendo todas las que están fuera de nuestra galaxia, la Vía Láctea, son
invisibles a simple vista desde la Tierra. De hecho, la mayoría son invisibles desde nuestro planeta
incluso a través de los telescopios de gran potencia.
Durante al menos una parte de su vida, una estrella brilla debido a la fusión
termonuclear del hidrógeno en helio en su núcleo, que libera energía, la cual atraviesa el interior de
la estrella y, después, se irradia hacia el espacio exterior. Casi todos los elementos naturales más
pesados que el helio se crean por nucleosíntesis estelar durante la vida de una estrella y, en
algunas de ellas, por nucleosíntesis de supernova cuando explotan. Cerca del final de su vida una
estrella también puede contener materia degenerada. Los astrónomos pueden determinar la masa,
edad, metalicidad (composición química) y muchas otras propiedades de las estrellas mediante la
observación de su movimiento a través del espacio, su luminosidad y su espectro. La masa total de
una estrella es el principal determinante de su evolución y destino final. Otras características de las
estrellas, como el diámetro y la temperatura, cambian a lo largo de su vida, mientras que el entorno
de una estrella afecta a su rotación y movimiento. Una gráfica de dispersión de muchas estrellas
que hace referencia a su luminosidad, magnitud absoluta, temperatura superficial y tipo espectral,
conocido como el diagrama de Hertzsprung-Russell (Diagrama H-R), permite determinar la edad y
el estado evolutivo de una estrella.
La vida de una estrella comienza con el colapso gravitacional de una nebulosa gaseosa de material
compuesto principalmente de hidrógeno, junto con helio y trazas de elementos más pesados.
Cuando el núcleo estelar es lo suficientemente denso, el hidrógeno comienza a convertirse en helio
a través de la fusión nuclear, liberando energía durante el proceso.3 Los restos del interior de la
estrella portan la energía fuera del núcleo a través de una combinación de procesos
de transferencia de calor por radiación y convección. La presión interna de la estrella evita que se
colapse aún más bajo su propia gravedad. Cuando se agota el combustible de hidrógeno en el
núcleo, una estrella con al menos 0,4 veces la masa del Sol se expandirá hasta convertirse en
una gigante roja,4 en algunos casos fusionando elementos más pesados en el núcleo o en sus
capas alrededor del núcleo (como el carbono o el oxígeno). Entonces la estrella evoluciona hasta
una forma degenerada, expulsando una porción de su materia en el medio interestelar, donde
contribuirá a la formación de una nueva generación de estrellas.5 Mientras tanto, el núcleo se
convierte en un remanente estelar: una enana blanca, una estrella de neutrones, o (si es lo
suficientemente masiva) un agujero negro.
Los sistema binarios y multiestelares constan de dos o más estrellas que están unidas
gravitacionalmente entre sí, y por lo general se mueven en torno a otra en órbitas estables. Cuando
dos estrellas poseen una órbita relativamente cercana, su interacción gravitatoria puede tener un
impacto significativo en su evolución.6 Las estrellas unidas gravitacionalmente entre sí pueden
formar parte de estructuras mucho más grandes, como cúmulos estelares o galaxias.

1. Índice

 1Observación histórica
 2Designaciones
 3Unidades de medida
 4Formación y evolución de las estrellas
o 4.1Formación de estrellas
o 4.2Secuencia principal
o 4.3Secuencia post principal
 4.3.1Estrellas masivas
 4.3.2Colapso
 4.3.3Estrellas binarias
 5Agrupación y distribución estelar
o 5.1Estrellas ligadas
o 5.2Estrellas aisladas
o 5.3Distribución estelar
o 5.4Navegación y posicionamiento estelar
 6Características
o 6.1Edad
o 6.2Composición química
o 6.3Diámetro
o 6.4Cinemática
o 6.5Campo magnético
o 6.6Masa
o 6.7Rotación
o 6.8Temperatura
 7Radiación
o 7.1Luminosidad
o 7.2Magnitud
 8Clasificación
o 8.1Clases de luminosidad
o 8.2Clasificación gravitacional de estrellas
 8.2.1Clasificación por centro gravitacional estelar
 8.2.2Clasificación de estrellas sistémicas por posición
 8.2.3Clasificación de estrellas por agrupación gravitacional
 8.2.4Clasificación de estrellas por sistema planetario
 9Estrellas variables
 10Estructura estelar
 11Rutas de reacción de fusión nuclear
 12Véase también
 13Referencias
 14Bibliografía
o 14.1En inglés
o 14.2En alemán
 15Enlaces externos

2. Observación histórica[editar]
Las personas han visto patrones en las estrellas desde tiempos antiguos.7 Esta representación de la
constelación de Leo, el león, en 1690, es de Johannes Hevelius.8

La constelación de Leo como se puede ver a simple vista. Se han añadido líneas.

Históricamente las estrellas han sido importantes para las civilizaciones en todo el mundo, han sido
parte de las prácticas religiosas y se utilizaron para la navegación celeste y la orientación. Muchos
astrónomos antiguos creían que las estrellas estaban fijadas permanentemente a una esfera celeste
y eran inmutables. Por convención los astrónomos agrupaban las estrellas en constelaciones y las
usaban para rastrear los movimientos de los planetas y la posición inferida del Sol.7 El movimiento
del Sol contra las estrellas de fondo (y el horizonte) fue utilizado para crear calendarios, que podrían
ser utilizados para regular las prácticas agrícolas.9 El calendario gregoriano, utilizado actualmente
casi en todo el mundo, es un calendario solar basado en el ángulo del eje de rotación de la Tierra
con respecto a su estrella local, el Sol.
La carta estelar más antigua con fecha precisa fue un logro de la antigua astronomía
egipcia en 1534 a. C.10 Los primeros catálogos de estrellas conocidos fueron compilados por los
antiguos astrónomos babilónicos de Mesopotamia a finales del segundo milenio a. C., durante
el período casita (ca. 1531-1155 a. C.).11
El primer catálogo de estrellas en la astronomía griega fue creado por Aristilo aproximadamente en
300 a. C., con la ayuda de Timocharis.12 El catálogo de estrellas de Hiparco (siglo II a. C.) incluía
1020 estrellas, y se utilizó para ensamblar el catálogo de estrellas de Ptolomeo.13 Hiparco es
conocido por el descubrimiento de la primera nova (nueva estrella) registrada.14 Muchas de las
constelaciones y nombres de estrellas en uso hoy en día derivan de la astronomía griega.
A pesar de la aparente inmutabilidad de los cielos, los astrónomos chinos fueron conscientes de
que podrían aparecer nuevas estrellas.15 En 185 d. C., fueron los primeros en observar y escribir
sobre una supernova, ahora conocida como SN 185.16 El evento estelar más brillante registrado de
la historia fue la supernova SN 1006, que fue observada en 1006 y descrita por el astrónomo
egipcio Ali ibn Ridwan y varios astrónomos chinos.17 La supernova SN 1054, que dio origen a
la Nebulosa del Cangrejo, también fue observada por astrónomos chinos e islámicos.181920
Los astrónomos islámicos medievales dieron nombres árabes a muchas estrellas que todavía se
usan hoy e inventaron numerosos instrumentos astronómicos con los que poder calcular las
posiciones de las estrellas. También construyeron los primeros grandes institutos de investigación y
observatorios, principalmente con el propósito de producir catálogos Zij de estrellas.21 Entre ellos el
astrónomo persa Abd Al-Rahman Al Sufi, que escribió el Libro de las Estrellas Fijas (964), observó
varias estrellas, conglomerados de estrellas (incluidas los Omicron Velorum y los cúmulos de
Brocchi) y galaxias (incluida la Galaxia de Andrómeda).22 Según A. Zahoor, en el siglo XI, el
erudito polímata persa Abu Rayhan Biruni describió la galaxia de la Vía Láctea como una multitud
de fragmentos que tenían las propiedades de estrellas nebulosas y en 1019 también dio
las latitudes de varias estrellas durante un eclipse lunar.23
Según Josep Puig, el astrónomo andalusí Ibn Bajjah propuso que la Vía Láctea estaba formada por
muchas estrellas que casi se tocaban entre sí y parecía ser una imagen continua debido al efecto
de la refracción del material sublunar, citando su observación de la conjunción de Júpiter y Marte en
500 AH (1106/1107 d. C.) como evidencia.24Los primeros astrónomos europeos, como Tycho Brahe,
identificaron nuevas estrellas en el cielo nocturno (más adelante denominadas novas), sugiriendo
que los cielos no eran inmutables. En 1584, Giordano Bruno sugirió que las estrellas eran como el
Sol y podrían tener otros planetas, posiblemente parecidos a la Tierra, en órbita alrededor de ellas,25
una idea que ya había sido sugerida anteriormente por los antiguos filósofos
griegos, Demócrito y Epicuro,26 y por los cosmólogos islámicos medievales 27 como Fakhr al-Din al-
Razi.28 En el siglo siguiente la idea de que las estrellas eran iguales al Sol estaba llegando a un
consenso entre los astrónomos. Para explicar por qué estas estrellas no ejercía ninguna fuerza
gravitatoria neta sobre el sistema solar, Isaac Newton sugirió que las estrellas estaban igualmente
distribuidas en todas las direcciones, una idea impulsada por el teólogo Richard Bentley.29
En 1667 el astrónomo italiano Geminiano Montanari registró variaciones observadas en la
luminosidad de la estrella Algol. Edmond Halley publicó las primeras mediciones del movimiento
propio de un par de estrellas "fijas" cercanas, demostrando que estas habían cambiado sus
posiciones desde el tiempo de los antiguos astrónomos griegos Ptolomeo e Hiparco.25
William Herschel fue el primer astrónomo que intentó determinar la distribución de las estrellas en el
cielo. Durante la década de 1780 estableció una serie de indicadores en 600 direcciones y contó las
estrellas observadas a lo largo de cada línea de visión. De esto dedujo que el número de estrellas
se elevaba constantemente hacia un lado del cielo, en dirección al núcleo de la Vía Láctea. Su
hijo John Herschel repitió este estudio en el hemisferio sur y encontró un aumento correspondiente
en la misma dirección.30 Además de sus otros logros, William Herschel también destaca por su
descubrimiento de que algunas estrellas no se encuentran simplemente a lo largo de la misma línea
de visión,
La ciencia de la espectroscopia astronómica fue iniciada por Joseph von Fraunhofer y Angelo
Secchi. Comparando los espectros de estrellas como Sirio con el Sol, encontraron diferencias en la
fuerza y el número de sus líneas de absorción —las líneas oscuras en un espectro estelar causadas
por la absorción de la atmósfera de frecuencias específicas—. En 1865 Secchi comenzó a clasificar
las estrellas por tipos espectrales.31 Sin embargo la versión moderna del esquema de clasificación
estelar fue desarrollado por Annie J. Cannon durante la década de 1900.
Alfa Centauri A y B sobre la extremidad de Saturno

La primera medición directa de la distancia a una estrella (61 Cygni a 11,4 años luz) fue realizada
en 1838 por Friedrich Bessel usando la técnica de paralaje. Las mediciones de paralaje
demostraron la gran separación de las estrellas en los cielos.25 La observación de las estrellas
dobles ganó importancia creciente durante el siglo XIX. En 1834 Friedrich Bessel observó cambios
en el movimiento propio de la estrella Sirio e infirió un compañero oculto. En 1899, Edward
Pickering descubrió la primera binaria espectroscópica cuando observó la división periódica de las
líneas espectrales de la estrella Mizar en un período de 104 días. Las observaciones detalladas de
muchos sistemas estelares binarios fueron recogidas por astrónomos como Friedrich Georg,
Wilhelm von Struve y S. W. Burnham, lo que permitió que las masas de las estrellas se
determinaran a partir de la computación de los elementos orbitales. En 1827 Felix Savary dio la
primera solución al problema de derivar una órbita de estrellas binarias a partir de observaciones
telescópicas.32El siglo XX vio avances cada vez más rápidos en el estudio científico de las estrellas.
La fotografía se convirtió en una valiosa herramienta astronómica. Karl Schwarzschild descubrió
que el color de una estrella, y por tanto su temperatura, podía determinarse comparando
la magnitud visual con la magnitud fotográfica. El desarrollo del fotómetro fotoeléctrico permitió
mediciones precisas de la magnitud en múltiples intervalos de longitud de onda. En 1921 Albert A.
Michelson hizo las primeras mediciones de un diámetro estelar utilizando un interferómetro en
el telescopio Hooker del Observatorio de Monte Wilson.33
Durante las primeras décadas del siglo XX se produjeron importantes trabajos teóricos sobre la
estructura física de las estrellas. En 1913 se desarrolló el diagrama Hertzsprung-Russell, que
impulsó el estudio astrofísico de las estrellas. Se desarrollaron modelos exitosos para explicar los
interiores de las estrellas y la evolución estelar. En 1925 Cecilia Payne-Gaposchkin propuso por
primera vez en su tesis doctoral que las estrellas están hechas principalmente de hidrógeno y
helio.34 Los espectros de las estrellas fueron entendidos más a fondo a través de los avances en
la física cuántica. Esto permitió determinar la composición química de la atmósfera estelar.35
Con la excepción de las supernovas, las estrellas individuales han sido observadas principalmente
en el Grupo Local,36 y especialmente en la parte visible de la Vía Láctea (como lo demuestran los
detallados catálogos de estrellas disponibles para nuestra galaxia).37 Pero se han observado
algunas estrellas en la galaxia M100 del cúmulo de Virgo, a unos 100 millones de años luz de la
Tierra.38 En el Supercúmulo Local es posible ver cúmulos de estrellas y los telescopios actuales
podrían, en principio, observar estrellas individuales débiles en el Grupo Local39 (ver Cefeidas). Sin
embargo fuera del Supercúmulo local de galaxias no se han observado ni estrellas ni cúmulos de
estrellas. La única excepción es una débil imagen de un gran cúmulo estelar que contiene cientos
de miles de estrellas situado a una distancia de un billón de años luz,40 diez veces más lejos del
grupo de estrellas más distante observado anteriormente.

3. Designaciones[editar]
Artículos principales: Nomenclatura estelar,  Convenciones sobre nomenclatura
astronómica  y  Catálogo estelar.
Esta vista contiene las estrellas azules conocidas como «rezagadas azules», para su localización aparente en
el diagrama de Hertzsprung-Russell

El concepto de constelación ya era conocido durante el período babilónico. Los antiguos


observadores del cielo imaginaron que la disposición de las estrellas destacadas formaba dibujos y
los asociaron con aspectos particulares de la naturaleza o de sus mitos. Doce de estas formaciones
estaban situadas a lo largo del plano de la eclíptica y se convirtieron en la base de la astrología.41
Muchas de las estrellas individuales más prominentes también recibieron nombres, particularmente
con designaciones árabes o latinas.
Así como ciertas constelaciones y el Sol mismo, las estrellas individuales tienen sus propios mitos.42
Para los antiguos griegos, algunas «estrellas», conocidas como planetas (griego πλανήτης
(planētēs, que significa «vagabundo»), representaban varias deidades importantes, de las cuales se
tomaron los nombres de los
planetas Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno.42 Urano y Neptuno también eran dioses
griegos y romanos, pero ninguno de los dos fue conocido en la antigüedad debido a su bajo brillo y
sus nombres fueron asignados por astrónomos posteriores.
Hacia 1600 los nombres de las constelaciones se usaron para nombrar las estrellas en las regiones
correspondientes del cielo. El astrónomo alemán Johann Bayer creó una serie de mapas estelares y
aplicó letras griegas como designaciones de las estrellas en cada constelación. Más tarde fue
inventado un sistema de numeración basado en la ascensión recta de la estrella y se agregó al
catálogo de estrellas de John Flamsteed en su libro Historia coelestis Britannica (la edición de
1712), por lo que este sistema de numeración llegó a llamarse denominación de
Flamsteed o numeración de Flamsteed.4344
La única autoridad internacionalmente reconocida para designar los cuerpos celestes es la Unión
Astronómica Internacional (IAU).45 Esta asociación mantiene el Grupo de Trabajo sobre Nombres de
Estrellas (WGSN)46 que cataloga y normaliza los nombres propios de las estrellas. Diversas
compañías privadas venden nombres de estrellas, en lo que la Biblioteca Británica llama
una empresa comercial no regulada.4748 La AIU se ha desvinculado de esta práctica comercial y
estos nombres no son reconocidos ni por la IAU, ni por los astrónomos profesionales ni por la
comunidad de astrónomos aficionados.49 Una de esas firmas es International Star Registry (Registro
Internacional de Estrellas), que durante la década de 1980 fue acusada de prácticas engañosas por
dar a entender que el nombre asignado era oficial. Esta práctica de ISR, ahora interrumpida, fue
informalmente etiquetada como una estafa y un fraude,5051 52 53 y el Departamento de Asuntos del
Consumidor de la Ciudad de Nueva York emitió una advertencia contra ISR por involucrarse en una
práctica comercial engañosa.5455

4. Unidades de medida[editar]
Aunque los parámetros estelares puedan expresarse en unidades SI o unidades CGS, muchas
veces es más conveniente expresar la masa, la luminosidad y el radio en unidades solares, sobre la
base de las características del Sol. En el año 2015 la UAI definió un conjunto de valores nominales
solares (definidos como constantes SI, sin incertidumbres) que pueden ser utilizados para citar
parámetros estelares:
luminosidad solar nominal: L⊙ = 3.828 × 1026 W 56
radio solar nominal R⊙ = 6.957 × 108 m 56
La masa solar M⊙ no fue definida explícitamente por la UAI debido a la gran incertidumbre
relativa (10−4) de la constante gravitatoria newtoniana G. Sin embargo, dado que el producto de
la constante gravitatoria newtoniana y la masa solar conjunta (GM⊙) ha sido determinado con
una precisión mucho mayor, la IAU definió el parámetro de masa solar nominal como:
parámetro de masa solar: GM⊙ = 1.3271244 × 1020 m³ s−2 56
Sin embargo se puede combinar el parámetro de masa solar nominal con la
estimación CODATA más reciente (2014) de la constante gravitatoria newtoniana G para
obtener una masa solar de aproximadamente 1.9885 × 1030 kg. Aunque los valores exactos
de la luminosidad, el radio, el parámetro de masa y la masa pueden variar ligeramente en el
futuro debido a las incertidumbres observacionales, las constantes nominales de IAU de
2015 seguirán siendo los mismos valores SI, ya que siguen siendo útiles para citar
parámetros estelares.
Las longitudes grandes, como el radio de una estrella gigante o el eje semi-mayor de un
sistema estelar binario, se expresan muchas veces en términos de la unidad astronómica —
aproximadamente igual a la distancia media entre la Tierra y el Sol (150 millones de km o
aproximadamente 93 millones de millas)—. En 2012 la AIU definió la constante
astronómica como una longitud exacta en metros: 149 597 870 700 m.56

5. Formación y evolución de las estrellas[editar]

Evolución estelar de estrellas de baja masa (ciclo izquierdo) y alta masa (ciclo derecho), con
ejemplos en cursiva

Artículos principales: Formación y  Evolución estelar.

Las estrellas se condensan en las regiones del espacio de mayor densidad, aunque esas
regiones son menos densas que el interior de una cámara de vacío. Dichas regiones,
conocidas como nubes moleculares, consisten principalmente en hidrógeno, con alrededor
de 23 a 28 por ciento de helio y algunos elementos más pesados. Un ejemplo de estas
regiones de formación de estrellas es la Nebulosa de Orión.57 La mayoría de las estrellas se
forman en grupos de decenas a cientos de miles de estrellas.58
Las estrellas masivas de estos grupos pueden iluminar poderosamente esas
nubes, ionizar el hidrógeno y crear regiones H II. Tales efectos de retroalimentación, a partir
de la formación estelar, pueden finalmente interrumpir la nube e impedir la formación de
estrellas adicionales.
Todas las estrellas pasan la mayor parte de su existencia como estrellas de la secuencia
principal, alimentadas sobre todo por la fusión nuclear del hidrógeno en el helio dentro de
sus núcleos. Sin embargo las estrellas de diferentes masas tienen propiedades
marcadamente diferentes en varias etapas de su desarrollo. El destino final de las estrellas
más masivas difiere del de las estrellas menos masivas, al igual que sus luminosidades y el
impacto que tienen en su entorno, por lo que los astrónomos suelen agrupar las estrellas
por su masa:59

 Estrellas de masa muy baja, con masas por debajo de 0,5 M☉, son
completamente convectivas y distribuyen helio uniformemente por toda la
estrella mientras están en la secuencia principal. Por lo tanto, nunca se
someten a la quema del revestimiento ni se convierten en gigantes rojas sino
que dejan de fusionarse y pasan a ser enanas blancas de helio, enfriándose
lentamente después de agotar su hidrógeno.60 Sin embargo, como la vida de las
estrellas 0.5 M☉ es más larga que la edad del universo, ninguna de esas
estrellas ha alcanzado la etapa de enana blanca.

 Estrellas de masa baja (entre las que se incluye el Sol), con una masa entre
0,5 M☉ y 1,8-2,5 M☉ dependiendo de la composición, se convierten en gigantes
rojas a medida que su núcleo de hidrógeno se agota y comienzan a quemar
helio en el núcleo en un flash de helio; desarrollan un núcleo de carbono-
oxígeno, degenerado más tarde en la rama asintótica gigante; finalmente se
deshacen de su capa exterior como una nebulosa planetaria y dejan atrás su
núcleo en forma de una enana blanca.

 Estrellas de masa intermedia, entre 1,8-2,5 M☉ y 5-10 M☉, pasan a través de


etapas evolutivas similares a las estrellas de baja masa, pero después de un
período relativamente corto en el apelotonamiento rojo se enciende el helio sin
flash y pasan por un período prolongado en el apelotonamiento rojo antes de
formar un núcleo de carbono-oxígeno degenerado.

 Estrellas masivas, generalmente tienen una masa mínima de 7-


10 M☉ (posiblemente tan baja como 5-6 M☉). Después de agotar el hidrógeno
en el núcleo, estas estrellas se convierten en supergigantes y pasan
a fusionar elementos más pesados que el helio. Terminan su vida cuando sus
núcleos colapsan y explotan como supernovas.
Formación de estrellas[editar]
Artículo principal: Formación de estrellas

La formación de una estrella comienza con la inestabilidad gravitacional dentro de una nube
molecular causada por regiones de mayor densidad —muchas veces desencadenada por la
compresión de las nubes por radiación de estrellas masivas, por la expansión de burbujas
en el medio interestelar, por la colisión de diferentes nubes moleculares o por la colisión de
galaxias (como en una galaxia con brote estelar)—.6162 Cuando una región alcanza una
densidad suficiente de materia como para satisfacer los criterios de la inestabilidad de
Jeans, comienza a colapsarse bajo su propia fuerza gravitatoria.63
Concepción artística del nacimiento de una estrella dentro de una densa nube molecular.

A medida que la nube colapsa, los conglomerados individuales de polvo denso y gas
forman un "glóbulo de Bok". Cuando este colapsa y aumenta la densidad, la energía
gravitacional se convierte en calor y aumenta la temperatura. Cuando la nube protoestelar
ha alcanzado aproximadamente la condición estable del equilibrio hidrostático, se forma
una protoestrella en el núcleo.64
Generalmente estas estrellas de la secuencia pre-principal están rodeadas por un disco
protoplanetario y alimentadas principalmente por la conversión de energía gravitacional. Su
período de contracción gravitacional dura alrededor de 10 a 15 millones de años.

Un grupo de aproximadamente 500 estrellas jóvenes se encuentra dentro de la próxima región de


formación estelar W40.

Las estrellas tempranas de menos de 2 M☉ se llaman estrellas T Tauri, mientras que


aquellas con mayor masa son las estrellas Herbig Ae/Be. Estas estrellas recién formadas
emiten chorros de gas a lo largo de su eje de rotación, lo que puede reducir el momento
angular de la estrella colapsante y dar lugar a pequeñas manchas de nebulosidad
conocidas como objetos Herbig-Haro.6566Estos chorros, en combinación con la radiación de
estrellas masivas cercanas, pueden ayudar a alejar la nube circundante de la cual se formó
la estrella.67
Al principio de su desarrollo las estrellas T Tauri siguen la trayectoria de Hayashi: se
contraen y disminuyen en luminosidad mientras permanecen aproximadamente a la misma
temperatura.
Se observa que la mayoría de las estrellas forman parte de sistemas estelares binarios y
las propiedades de estos sistemas son el resultado de las condiciones en las que se
formaron.68
Una nube de gas debe perder su momento angular para colapsar y formar una estrella. La
fragmentación de la nube en múltiples estrellas distribuye parte de ese momento angular.
Estas interacciones tienden a dividir más los sistemas binarios separados (blandos),
mientras también causan que los sistemas duros pasen a estar vinculados más
estrechamente. Esto produce la separación de los sistemas binarios en sus dos
distribuciones de poblaciones observadas.

Secuencia principal[editar]
Artículo principal: Secuencia principal

Las estrellas consumen alrededor del 90 % de su existencia fusionando hidrógeno en helio
a altas temperaturas y en reacciones de alta presión cerca del núcleo. Se afirma que dichas
estrellas están en la secuencia principal, y se llaman estrellas enanas. A partir de la
secuencia principal de la edad cero, la proporción de helio en el núcleo de una estrella
aumentará constantemente, así como también la tasa de fusión nuclear en el núcleo
también aumentará lentamente, al igual que la temperatura y luminosidad de la estrella.69 El
Sol, por ejemplo, se estima que ha aumentado en luminosidad en un 40 % desde que
alcanzó la secuencia principal hace 4 600 millones (4.6 × 109) de años atrás.70
Cada estrella genera un viento estelar de partículas que causa un flujo continuo de gas
hacia el espacio. Para la mayoría de las estrellas, la masa perdida es insignificante. El Sol
pierde 10−14 M☉ cada año,71 o alrededor de 0.01% de su masa total durante toda su vida. Sin
embargo las estrellas muy masivas pueden perder 10-7 a 10-5 M☉ cada año, lo que afecta
significativamente a su evolución.72Las estrellas que comienzan con más de 50 M☉ pueden
perder más de la mitad de su masa total mientras están en la secuencia principal.73

Un ejemplo de un diagrama de Hertzsprung-Russell para un conjunto de estrellas que incluye el


Sol (centro). (Ver "Clasificación"abajo.)

El tiempo que una estrella consume en la secuencia principal depende principalmente de la


cantidad de combustible que tiene y de la velocidad a la que lo fusiona. Se espera que el
Sol viva 10 mil millones (1010) años. Las estrellas masivas consumen su combustible muy
rápidamente y son de corta vida. Las estrellas de baja masa consumen su combustible muy
lentamente. Las estrellas de menos de 0,25 M☉, llamadas enanas rojas, son capaces de
fusionar casi toda su masa, mientras que las estrellas de alrededor de 1 M☉ solo pueden
fusionar alrededor del 10 % de su masa. La combinación de su lento consumo de
combustible y su suministro relativamente grande de combustible utilizable permite que las
estrellas de baja masa duren alrededor de un billón (1012) años; las de más de
0,08 M☉ durarán alrededor de 12 billones de años. Las enanas rojas se vuelven
más calientes y luminosas cuando acumulan helio. Cuando finalmente se quedan sin
hidrógeno, se contraen en una enana blanca y disminuye su temperatura.60Sin embargo,
dado que la vida útil de estas estrellas es mayor que la edad actual del universo (13,8 mil
millones de años), no se espera que las estrellas menores de aproximadamente 0,85 M☉74
se hayan movido de la secuencia principal.
Además de la masa, los elementos más pesados que el helio pueden desempeñar un papel
significativo en la evolución de las estrellas. Los astrónomos etiquetan todos los elementos
más pesados que los "metales" de helio, y llaman metalicidad a la concentración química de
estos elementos en una estrella. La metalicidad de una estrella puede influir en el tiempo
que tarda la estrella en quemar su combustible y controla la formación de sus campos
magnéticos,75 lo que afecta a la fuerza de su viento estelar.76 Las estrellas más viejas de
la población II tienen sustancialmente menos metalicidad que las estrellas más jóvenes de
la población I debido a la composición de las nubes moleculares de las que se formaron.
Con el tiempo, tales nubes se enriquecen cada vez más en elementos más pesados a
medida que las estrellas más viejas mueren y desprenden porciones de sus atmósferas.

Secuencia post principal[editar]


Artículo principal: Gigante roja

A medida que las estrellas de al menos 0,4 M☉4 agotan su suministro de hidrógeno en su


núcleo, comienzan a fusionar hidrógeno en una zona fuera del núcleo de helio. Sus capas
externas se expanden y se refrescan enormemente a medida que forman una gigante roja.
En unos 5000 millones de años, cuando el Sol entre en la fase de quema de helio, se
expandirá hasta un radio máximo de aproximadamente 1 unidad astronómica (150 millones
de kilómetros), 250 veces su tamaño actual y perderá el 30 % de su masa actual.7778
A medida que la combustión de la capa de hidrógeno produce más helio, el núcleo aumenta
en masa y temperatura. En una gigante roja de hasta 2,25 M☉, la masa del núcleo de helio
se degenera antes de la fusión de helio. Finalmente, cuando la temperatura aumenta lo
suficiente, comienza de manera explosiva la fusión de helio en lo que se llama un flash de
helio, y la estrella se contrae rápidamente en radio, aumenta su temperatura superficial y se
mueve a la rama horizontal del diagrama HR. Para las estrellas más masivas, la fusión del
núcleo de helio comienza antes de que el núcleo se degenere, y la estrella pasa algún
tiempo en el apelotonamiento rojo, quemando helio lentamente antes de que la envoltura
convectiva externa se colapse y la estrella se mueva a la rama horizontal.6
Después de que la estrella haya fusionado el helio de su núcleo, se fusiona el producto de
carbono produciendo un núcleo caliente con una envoltura externa de helio de fusión.
Entonces la estrella sigue una trayectoria evolutiva llamada rama asintótica gigante (AGB)
que es paralela a la otra fase gigante roja descrita, pero con una luminosidad más alta. Las
estrellas de AGB más masivas pueden experimentar un breve período de fusión de carbono
antes de que el núcleo se degenere.
Estrellas masivas[editar]
Artículos principales: Supergigante,  Hipergigante y  Estrella de Wolf-Rayet.

Durante su fase de quema de helio, una estrella de más de nueve masas solares se
expande para formar primero una supergigante azul y luego una roja. Las estrellas
particularmente masivas pueden evolucionar a una estrella de Wolf-Rayet, caracterizada
por espectros dominados por líneas de emisión de elementos más pesados que el
hidrógeno que han alcanzado la superficie debido a la fuerte convección y a la intensa
pérdida de masa.
Cuando el helio se agota en el núcleo de una estrella masiva, el núcleo se contrae y la
temperatura y presión se elevan lo suficiente como para fusionar el carbono (véase proceso
de combustión del carbono). Este proceso continúa, con las etapas sucesivas alimentadas
por neón (ver proceso de combustión del neón), oxígeno (véase proceso de combustión del
oxígeno) y silicio (véase proceso de combustión de silicio). Cerca del final de la vida de la
estrella, la fusión continúa a lo largo de una serie de capas consecutivas dentro de una
estrella masiva. Cada capa fusiona un elemento diferente; la capa más externa fusiona el
hidrógeno, la siguiente fusiona el helio, y así sucesivamente.79
La etapa final se produce cuando una estrella masiva comienza a producir hierro. Dado que
los núcleos de hierro están más estrechamente unidos que cualquier núcleo más pesado,
cualquier fusión más allá del hierro no produce una liberación neta de energía. Tal proceso
continúa en un grado muy limitado, pero consume energía. Del mismo modo, puesto que
los núcleos están más estrechamente unidos que todos los núcleos más ligeros, dicha
energía no puede ser liberada por fisión.80
Colapso[editar]
A medida que el núcleo de una estrella se contrae, aumenta la intensidad de la radiación de
esa superficie, creando una presión de radiación tal en la capa externa del gas que
empujará a esas capas, formando una nebulosa planetaria. Si lo que queda después de
que la atmósfera exterior se haya desprendido sea inferior a 1,4 M☉, se reduce a un objeto
relativamente pequeño. del tamaño de la Tierra, conocido como enana blanca. Las enanas
blancas carecen de masa suficiente como para que se produzca una compresión
gravitacional adicional.81 La materia degenerada de electrones dentro de una enana blanca
ya no es un plasma, a pesar de que las estrellas son generalmente conocidas como
esferoides de plasma. Finalmente las enanas blancas se desvanecen en enanas
negras durante un período de tiempo muy largo.

La Nebulosa del Cangrejo, restos de una supernova que fue observada por primera vez hacia el
año 1050 d. C.

En las estrellas más grandes la fusión continúa hasta que el núcleo de hierro haya crecido
tanto (más de 1,4 M☉) que ya no pueda soportar su propia masa. Este núcleo se colapsará
de repente a medida que sus electrones sean impulsados a sus protones, formando
neutrones, neutrinos y rayos gamma en una explosión de captura de
electrones y desintegración beta inversa. La onda de choque formada por este repentino
colapso hace que el resto de la estrella explote en una supernova. Estas se vuelven tan
brillantes que pueden eclipsar brevemente a toda la galaxia natal de la estrella. Cuando
ocurren dentro de la Vía Láctea, las supernovas han sido históricamente descritas por
observadores a simple vista como "nuevas estrellas" donde aparentemente antes no existía
ninguna .82
Una explosión de supernova expulsa las capas exteriores de la estrella dejando
un remanente tal como la Nebulosa del Cangrejo.82 El núcleo se comprime en una estrella
de neutrones que a veces se manifiesta como púlsar o erupción de rayos X. En el caso de
las estrellas más grandes el remanente es un agujero negro mayor de 4 M☉.83 En una
estrella de neutrones la materia está en un estado conocido como materia degenerada de
neutrones, con una forma más exótica de materia degenerada, la materia QCD, presente
posiblemente en el núcleo. Dentro de un agujero negro la materia se encuentra en un
estado que no es posible entender actualmente.
En las capas externas desprendidas de estrellas moribundas se incluyen elementos
pesados que pueden ser reciclados durante la formación de nuevas estrellas. Estos
elementos pesados permiten la formación de planetas rocosos. El flujo de salida de las
supernovas y el viento estelar de las grandes estrellas desempeñan un papel importante en
la formación del medio interestelar.82
Estrellas binarias[editar]
La evolución posterior a la secuencia principal de las estrellas binarias puede ser
significativamente diferente de la evolución de las estrellas individuales de la misma masa.
Si las estrellas en un sistema binario son suficientemente cercanas, cuando una de las
estrellas se expande para convertirse en una gigante roja puede desbordar su lóbulo de
Roche, la región alrededor de una estrella donde el material está gravitacionalmente ligado
a esa estrella, lo que lleva a la transferencia de material de una a otra. Cuando se traspasa
el lóbulo de Roche puede producirse una variedad de fenómenos como estrellas binarias de
contacto, binarias de envoltura común, variables cataclísmicas y supernovas del tipo Ia.

6. Agrupación y distribución estelar[editar]


Artículo principal: Sistema estelar

Una estrella enana blanca en órbita alrededor de Sirio (impresión artística).

Las estrellas no se distribuyen uniformemente a través del universo sino que se agrupan
normalmente en galaxias junto con el gas y el polvo interestelar. Una galaxia típica contiene
cientos de miles de millones de estrellas, y hay más de 100 mil millones (1011) de galaxias
en el universo observable.84 En 2010, una estimación del número de estrellas en el universo
observable fue de casi un tercio de cuatrillón (3 × 1023).85Aunque a menudo se cree que las
estrellas solo existen dentro de las galaxias, se han descubierto estrellas intergalácticas.86
Un sistema multiestelar consiste en dos o más estrellas ligadas gravitacionalmente que
orbitan entre sí. El sistema multiestelar más simple y más común es una estrella binaria,
pero también se encuentran sistemas de tres o más estrellas. Por razones de estabilidad
orbital, tales sistemas de múltiples estrellas se organizan muchas veces en conjuntos
jerárquicos de estrellas binarias.87 También existen grupos más grandes, llamados cúmulos
estelares, que van desde asociaciones estelares sueltas con solo unas cuantas estrellas
hasta enormes cúmulos globulares con cientos de miles de estrellas. Tales sistemas orbitan
su galaxia de acogida.
Desde hace mucho tiempo se ha asumido que la mayoría de las estrellas se encuentran en
los sistemas de múltiples estrellas ligadas gravitacionalmente. Esto es particularmente
cierto para estrellas de clase O y B muy masivas, donde se cree que el 80 % de las
estrellas son parte de sistemas de múltiples estrellas. La proporción de sistemas de una
sola estrella aumenta con la disminución de la masa estelar, de modo que se sabe que solo
el 25 % de las enanas rojas tienen compañeras estelares. Debido a que el 85 % de todas
las estrellas son enanas rojas, la mayoría de las estrellas en la Vía Láctea son
posiblemente únicas desde su nacimiento.88
La estrella más cercana a la Tierra, aparte del Sol, es Próxima Centauri, que está a 39,9
billones de kilómetros, o 4,2 años luz. Viajando a la velocidad orbital del transbordador
espacial (8 kilómetros por segundo, casi 30 000 kilómetros por hora), se tardaría unos
150 000 años en llegar.89 Esto es típico de separaciones estelares en discos galácticos.90
Las estrellas pueden estar mucho más cercanas entre sí en los centros de las galaxias y en
los cúmulos globulares, o mucho más lejos en los halos galácticos.
Debido a las distancias relativamente grandes entre las estrellas fuera del núcleo galáctico,
se cree que las colisiones entre estrellas son raras. En regiones más densas como el
núcleo de los cúmulos globulares o el centro galáctico, las colisiones pueden ser más
comunes.91 Tales colisiones pueden producir lo que se conoce como rezagadas azules.
Estas estrellas anómalas tienen una temperatura superficial más alta que las otras estrellas
de la secuencia principal con la misma luminosidad del cúmulo al que pertenecen.92

Estrellas ligadas[editar]
Las estrellas pueden estar ligadas gravitacionalmente unas con otras formando sistemas
estelares binarios, ternarios o agrupaciones aún mayores. Una fracción alta de las estrellas
del disco de la Vía Láctea pertenecen a sistemas binarios; el porcentaje es cercano al 90 %
para estrellas masivas93 y desciende hasta el 50 % para estrellas de masa baja.94 Otras
veces, las estrellas se agrupan en grandes concentraciones que van desde las decenas
hasta los centenares de miles o incluso millones de estrellas, formando los
denominados cúmulos estelares. Estos cúmulos pueden deberse a variaciones en el campo
gravitacional galáctico o bien pueden ser fruto de brotes de formación estelar (se sabe que
la mayoría de las estrellas se forman en grupos). Tradicionalmente, en la Vía Láctea se
distinguían dos tipos: (1) los cúmulos globulares, que son viejos, se encuentran en el halo y
contienen de centenares de miles a millones de estrellas y (2) los cúmulos abiertos, que
son de formación reciente, se encuentran en el disco y contienen un número menor de
estrellas. Desde finales del siglo XX esa clasificación ha sido cuestionada al descubrirse en
el disco de la Vía Láctea cúmulos estelares jóvenes como Westerlund 1 o NGC 3603 con
un número de estrellas similar al de un cúmulo globular. Esos cúmulos masivos y jóvenes
se encuentran también en otras galaxias; algunos ejemplos son 30 Doradus en la Gran
Nube de Magallanes y NGC 4214-I-A en NGC 4214.

Estrellas aisladas[editar]
No todas las estrellas mantienen uniones gravitatorias estables; algunas, igual que el Sol,
viajan solitarias, separándose mucho de la agrupación estelar en la que se formaron. Estas
estrellas aisladas responden tan solo al campo gravitatorio global constituido por la
superposición de los campos del total de objetos de la galaxia: agujeros negros,
estrellas, objetos compactos y gas interestelar.
Distribución estelar[editar]
Normalmente las estrellas no están distribuidas uniformemente en el universo, a pesar de lo
que pueda parecer a simple vista, sino agrupadas en galaxias. Una galaxia espiral típica,
como la Vía Láctea, contiene cientos de miles de millones de estrellas agrupadas, la
mayoría, en el estrecho plano galáctico. El cielo nocturno terrestre aparece homogéneo a
simple vista porque solo es posible observar una región muy localizada del plano galáctico.
Extrapolando de lo observado en la vecindad del sistema solar, se puede decir que la
mayor parte de las estrellas se concentran en el disco galáctico y dentro de este en una
región central, el bulbo galáctico, que se sitúa en la constelación de Sagitario.
Véanse también: Galaxia,  Cúmulo estelar y  Estrella binaria.

Navegación y posicionamiento estelar[editar]


A pesar de las enormes distancias que separan a las estrellas, desde la perspectiva
terrestre sus posiciones relativas parecen fijas en el firmamento. Gracias a la precisión de
sus posiciones, «son de gran utilidad para la navegación, para la orientación de los
astronautas en las naves espaciales y para identificar otros astros» (The American
Encyclopedia). Las estrellas fueron la única forma que tuvieron los marinos para situarse en
alta mar hasta el advenimiento de los sistemas electrónicos de posicionamiento hacia
mediados del siglo XX. Véase Estrella (náutica).

7. Características[editar]

Algunas de las estrellas conocidas con sus colores aparentes y tamaños relativos.

Casi todo lo relacionado con una estrella está determinado por su masa inicial, incluyendo
características tales como su luminosidad, tamaño, evolución, vida útil y destino final.

Edad[editar]
La mayor parte de las estrellas tienen entre 1000 y 11 000 millones de años de antigüedad.
Algunas estrellas pueden incluso estar cerca de los 13 800 millones de años, la edad
observada del universo. La estrella más antigua descubierta hasta ahora, HD 140283,
apodada estrella de Matusalén, tiene una edad estimada de 14,46 ± 0,8 billones de años.95
(Debido a la incertidumbre en el valor, esta edad para la estrella no entra en conflicto con la
edad del Universo, determinada por el satélite Planck como 13 799 ± 0.021).9596
Cuanto más masiva es la estrella, más corta es su vida, principalmente porque las estrellas
masivas tienen una mayor presión sobre sus núcleos, lo que hace que quemen el
hidrógeno más rápidamente. Las estrellas más masivas duran un promedio de unos pocos
millones de años, mientras que las estrellas de masa mínima (enanas rojas) queman su
combustible muy lentamente y pueden durar de decenas a cientos de miles de millones de
años.9798
Composición química[editar]
Véase también: Metalicidad

Cuando se forman estrellas en la actual galaxia de la Vía Láctea, están compuestas por un
71 % de hidrógeno y un 27 % de helio,99 medido en masa, con una pequeña fracción de
elementos más pesados. Típicamente, la porción de elementos pesados se mide en
términos del contenido de hierro de la atmósfera estelar, ya que el hierro es un elemento
común y sus líneas de absorción son relativamente fáciles de medir. La porción de
elementos más pesados puede ser un indicador de la probabilidad de que la estrella tenga
un sistema planetario.100
La estrella con el contenido de hierro más bajo jamás medido es la enana HE1327-2326,
con solo 1 / 200 000º del contenido de hierro del Sol.101 Por el contrario, la estrella rica en el
super-metal μ Leonis tiene casi el doble de abundancia de hierro que el Sol, mientras que la
estrella planetaria 14 Herculis tiene casi el triple del hierro.102
También existen estrellas químicamente peculiares que muestran abundancias inusuales
de ciertos elementos en su espectro, especialmente cromo y tierras raras.103 Las estrellas
con atmósferas exteriores más frías, incluido el Sol, pueden formar varias moléculas
diatómicas y poliatómicas.104

Diámetro[editar]

Las estrellas varían ampliamente en tamaño. En cada imagen de la secuencia, el objeto más a la
derecha aparece como el objeto más a la izquierda en el siguiente panel. La Tierra aparece a la
derecha en el panel 1 y el Sol es el segundo en el panel 3 desde la derecha. En el panel 6, la estrella
más a la derecha es UY Scuti, la estrella más grande conocida.

Debido a su gran distancia de la Tierra, todas las estrellas excepto el Sol aparecen a simple
vista como puntos brillantes en el cielo nocturno que titilan debido al efecto de la atmósfera
de la Tierra. El Sol es también una estrella, pero está lo suficientemente cerca de la Tierra
como para aparecer como un disco y proporcionar la luz natural. Aparte del Sol, la estrella
con el mayor tamaño aparente es R Doradus, con un diámetro angular de solo
0,057 segundos de arco.105
Los discos de la mayoría de las estrellas son demasiado pequeños en tamaño
angular como para ser observados con los actuales telescopios ópticos terrestres, por lo
que se requieren telescopios interferómetricos para obtener imágenes de estos objetos.
Otra técnica para medir el tamaño angular de las estrellas es a través de la ocultación.
Mediante la medición exacta de la caída del brillo de una estrella que va siendo ocultada
por la Luna (o el aumento de brillo cuando reaparece), se puede calcular su diámetro
angular.106
El tamaño de las estrellas varía desde de las estrellas de neutrones, que tienen de 20 a
40 km de diámetro, hasta las supergigantes como Betelgeuse en la constelación de Orión,
con un diámetro aproximadamente 1070 veces el del Sol —alrededor de 1 490 171 880 km
(925 949 878 mi)— aunque con una densidad mucho más baja que el Sol.107

Cinemática[editar]

Las Pléyades, un cúmulo abierto de estrellas en la constelación de Tauro. Estas estrellas


comparten un movimiento común a través del espacio.108

El movimiento de una estrella en relación con el Sol puede proporcionar información útil
sobre el origen y la edad de una estrella, así como sobre la estructura y evolución de la
galaxia circundante. Los componentes del movimiento de una estrella consisten en
la velocidad radial hacia o desde el Sol, y el movimiento angular transversal, que se
denomina movimiento propio.
La velocidad radial se mide por el desplazamiento Doppler de las líneas espectrales de la
estrella y se da en unidades de km/s. El movimiento propio de una estrella, su paralaje, está
determinado por mediciones astrométricas precisas en unidades de mili-segundos de
arco (mas, por sus siglas en inglés) por año. Conociendo el paralaje de la estrella y su
distancia, se puede calcular la velocidad de movimiento propio. Junto con la velocidad
radial se puede calcular la velocidad total. Es probable que las estrellas con altas tasas de
movimiento propio estén relativamente cerca del Sol, lo que las convierte en buenas
candidatas para las mediciones de paralaje.109
Cuando se conocen ambas velocidades de movimiento, se puede calcular la velocidad
espacial de la estrella en relación con el Sol o la galaxia. Entre las estrellas cercanas, se ha
encontrado que por lo general las estrellas más jóvenes de la población I tienen
velocidades más bajas que las estrellas más viejas de la población II.110 La comparación de
la cinemática de las estrellas cercanas permitió a los astrónomos trazar su origen a puntos
comunes en nubes moleculares gigantes, y se denominan asociaciones estelares.111

Campo magnético[editar]
Artículo principal: Campo magnético estelar
Campo magnético superficial de SU Aur (una estrella joven de tipo T Tauri), reconstruida por
medio de imágenes Zeeman-Doppler

El campo magnético de una estrella se genera dentro de las regiones del interior donde
ocurre la circulación convectiva. Este movimiento del plasma conductor funciona como una
dinamo, donde el movimiento de las cargas eléctricas induce campos magnéticos, al igual
que una dinamo mecánica. Esos campos magnéticos tienen un gran alcance que se
extiende a través y más allá de la estrella. La intensidad del campo magnético varía con la
masa y composición de la estrella, y la cantidad de actividad superficial magnética depende
de la velocidad de rotación de la estrella. Esta actividad superficial produce manchas
estelares, que son regiones de campos magnéticos fuertes con temperaturas superficiales
inferiores a las normales. Los bucles coronales arquean las líneas de flujo del campo
magnético que se elevan de la superficie de una estrella a la atmósfera exterior de la
misma, su corona. Los bucles coronales se pueden ver debido al plasma que conducen por
toda su longitud. Las erupciones estelares son explosiones de partículas de alta energía
que se emiten debido a la misma actividad magnética.112
Las estrellas jóvenes que giran rápidamente tienden a tener altos niveles de actividad
superficial debido a su campo magnético. El campo magnético puede actuar sobre el viento
estelar de una estrella, funcionando como un freno que disminuye gradualmente y con el
tiempo la velocidad de rotación. Así, las estrellas más viejas como el Sol tienen una
velocidad de rotación mucho más lenta y un nivel más bajo de actividad superficial. Los
niveles de actividad de las estrellas que giran lentamente tienden a variar de una manera
cíclica y pueden interrumpirse por completo por periodos de tiempo.113 Por ejemplo, durante
el Mínimo de Maunder, el Sol sufrió un período de 70 años sin casi ninguna actividad de
manchas solares.

Masa[editar]
Artículo principal: Masa estelar

Una de las estrellas más masivas conocidas es Eta Carinae,114 que, con 100-150 veces
más masa que el Sol, tendrá una vida de solo varios millones de años. Los estudios de
los cúmulos abiertos más masivos sugieren 150 M☉ como límite superior para las estrellas
en la era actual del universo.115 Esto representa un valor empírico para el límite teórico
sobre la masa de estrellas en formación debido a la creciente presión de radiación sobre la
nube de gas de acreción. Se han medido varias estrellas en el cúmulo R136 en la Gran
Nube de Magallanes con masas más grandes,116pero se ha determinado que podrían haber
sido creadas a través de la colisión y fusión de estrellas masivas en sistemas binarios
cercanos, evitando el límite de 150 M☉ en la formación de estrellas masivas.117
La nebulosa de reflexión NGC 1999 está brillantemente iluminada por V380 Orionis (centro), una
estrella variable con aproximadamente 3,5&nbsp veces la masa del Sol. El remiendo negro del
cielo es un agujero enorme del espacio vacío y no de una nebulosa oscura como se pensaba
previamente.

Las primeras estrellas que se formaron después del Big Bang pudieron haber sido más
grandes, hasta 300 M☉,118 debido a la ausencia completa de elementos más pesados que
el litio en su composición. Es probable que esta generación de estrellas supermasivas de la
población III haya existido en el universo muy temprano (es decir, se observa que tienen un
alto desplazamiento al rojo) y puede haber comenzado la producción de elementos
químicos más pesados que el hidrógeno que son necesarios para la posterior formación
de planetas y vida. En junio de 2015, los astrónomos informaron de la evidencia de estrellas
de la población III en la galaxia Cosmos Redshift 7 en z = 6,60.119120
Con una masa solo 80 veces mayor que la de Júpiter (MJ), 2MASS J0523-1403 es la
estrella más pequeña conocida que experimenta fusión nuclear en su núcleo.121 Para las
estrellas con metalicidad similar a la del Sol, la masa mínima teórica que la estrella puede
tener y todavía sufrir fusión en el núcleo, se estima que es de unos 75MJ.122123 Sin embargo,
cuando la metalicidad es muy baja, el tamaño mínimo de las estrellas parece ser alrededor
del 8,3 % de la masa solar, o alrededor de 87MJ.123124 Los cuerpos más pequeños llamados
enanas marrones, ocupan un área gris mal definida entre las estrellas y los gigantes
gaseosos.
La combinación del radio y la masa de una estrella determina su gravedad superficial. Las
estrellas gigantes tienen una gravedad superficial mucho menor que las estrellas de la
secuencia principal, mientras que lo contrario es el caso de las estrellas degeneradas y
compactas como las enanas blancas. La gravedad superficial puede influir en la aparición
del espectro de una estrella, con mayor gravedad causando un ensanchamiento de
las líneas de absorción.35

Rotación[editar]
Artículo principal: Rotación estelar

La velocidad de rotación de las estrellas se puede determinar a través de la medición


espectroscópica, o más exactamente mediante el seguimiento de sus manchas estelares.
Las estrellas jóvenes pueden tener una rotación de más de 100 km/s en el ecuador. Por
ejemplo, la estrella de la clase B Achernar tiene una velocidad ecuatorial de unos 225 km/s
o más, lo que hace que su ecuador sobresalga hacia fuera y le da un diámetro ecuatorial
que es más del 50 % mayor que entre los polos. Esta velocidad de rotación está justo por
debajo de la velocidad crítica de 300 km/s, velocidad a la que la estrella se rompería.125 Por
el contrario, el Sol gira una vez cada 25-35 días, dependiendo de la latitud, con una
velocidad ecuatorial de 1994 km/s. El campo magnético de una estrella de secuencia
principal y el viento estelar sirven para ralentizar su rotación en una cantidad significativa a
medida que evoluciona en la secuencia principal.126
Las estrellas degeneradas se han contraído en una masa compacta, dando como resultado
una velocidad de rotación rápida. Sin embargo, tienen tasas de rotación relativamente bajas
en comparación con lo que cabría esperar por la conservación del momento angular: la
tendencia de un cuerpo giratorio a compensar una contracción del tamaño aumentando su
velocidad de giro. Una gran parte del momento angular de la estrella se disipa como
resultado de la pérdida de masa mediante el viento estelar.127 A pesar de esto, la velocidad
de rotación de un púlsar puede ser muy rápida. Por ejemplo, el púlsar en el corazón de la
nebulosa del Cangrejo gira 30 veces por segundo.128 La velocidad de rotación del púlsar
disminuirá gradualmente debido a la emisión de radiación.

Temperatura[editar]
La temperatura superficial de una estrella de la secuencia principal está determinada por la
velocidad de producción de energía de su núcleo y por su radio, y por lo general se calcula
a partir del índice de color de la estrella.129 La temperatura se da normalmente en términos
de una temperatura efectiva, que es la temperatura de un cuerpo negro idealizado que
irradia su energía a la misma luminosidad por área de superficie que la estrella.130 La
temperatura en la región central de una estrella es de varios millones de kelvin.131
La temperatura estelar determinará la velocidad de ionización de diversos elementos,
dando lugar a líneas de absorción características en el espectro. La temperatura superficial
de una estrella, junto con su magnitud absoluta visual y las características de absorción, se
utilizan para clasificar una estrella (véase clasificación abajo).35
Las estrellas más grandes de la secuencia principal pueden tener temperaturas
superficiales de 50 000 K. Las estrellas más pequeñas tales como el Sol tienen
temperaturas superficiales de algunos miles de K. Los gigantes rojos tienen temperaturas
superficiales relativamente bajas, de cerca de 3600 K; pero también tienen una alta
luminosidad debido a su gran superficie exterior.132

8. Radiación[editar]
La energía producida por las estrellas, producto de la fusión nuclear, se irradia al espacio
tanto como radiación electromagnética como radiación de partículas. Esta última, emitida
por una estrella, se manifiesta como el viento estelar,133 que fluye desde las capas externas
en forma de protones cargados eléctricamente y partículas alfa y beta. Aunque casi sin
masa, también existe un flujo constante de neutrinos que emanan del núcleo de la estrella.
La producción de energía en el núcleo es la razón por la cual las estrellas brillan tan
intensamente: cada vez que dos o más núcleos atómicos se fusionan para formar un único
núcleo atómico de un nuevo elemento más pesado, se liberan fotones de rayos gamma,
producto de la fusión nuclear. Esta energía se convierte en otras formas de energía
electromagnética de menor frecuencia, como la luz visible cuando alcanza las capas
exteriores de la estrella.
El color de una estrella, determinado por la frecuencia más intensa de la luz visible,
depende de la temperatura de las capas exteriores de la estrella, incluida su fotosfera.134
Además de la luz visible, las estrellas también emiten formas de radiación electromagnética
que son invisibles para el ojo humano. De hecho, la radiación electromagnética estelar
abarca todo el espectro electromagnético, desde las longitudes de onda más largas de
las ondas de radio pasando por el infrarrojo, la luz visible y la ultravioleta, hasta las más
cortas de los rayos X y los rayos gamma. Desde el punto de vista de la energía total emitida
por una estrella, no todos los componentes de la radiación electromagnética estelar son
significativos, pero todas las frecuencias proporcionan una visión de la física de la estrella.

También podría gustarte