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Características de la Región Pampeana

La región Pampeana se ubica principalmente en el centro-este de Argentina. Se divide en Pampa Húmeda y Pampa Seca. La Pampa Húmeda se subdivide en varias zonas incluyendo la Pampa Ondulada, Pampa Baja, Pampa Deprimida y Pampa Alta. Es una gran llanura sedimentaria formada por depósitos marinos, fluviales y eólicos. Presenta un clima templado con veranos cálidos e inviernos moderados, y una vegetación original de estepa herbácea.

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Características de la Región Pampeana

La región Pampeana se ubica principalmente en el centro-este de Argentina. Se divide en Pampa Húmeda y Pampa Seca. La Pampa Húmeda se subdivide en varias zonas incluyendo la Pampa Ondulada, Pampa Baja, Pampa Deprimida y Pampa Alta. Es una gran llanura sedimentaria formada por depósitos marinos, fluviales y eólicos. Presenta un clima templado con veranos cálidos e inviernos moderados, y una vegetación original de estepa herbácea.

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PAMPA

La región Pampeana constituye el área núcleo del país, ubicada fundamentalmente en


el centro-este del mismo, abarcando buena parte del territorio de las provincias de
Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y en menor escala La Pampa.

Por razones básicamente climáticas, admite una primera subdivisión en Pampa


Húmeda y Pampa Seca. Sin embargo, la primera presenta distintos ambientes
generados por diferencias zonales que permiten diferenciar:

 Pampa Húmeda u Oriental

Pampa Baja

Pampa Deprimida

Pampa Alta

Pampa Interpuesta o Interserrana

 Pampa Seca u Occidental

Pampa Húmeda

Los grandes ríos Paraná y de la Plata la delimitan por el este, el océano Atlántico Sur la
baña por el sudeste y sur. Hacia el norte, un límite ambiguo de carácter climático y
biogeográfico se extiende desde la ciudad de Santa Fe hasta la laguna Mar Chiquita
(Ansenusa) de Córdoba y la separa de la región Chaqueña. Por el oeste avanza hasta el
pie de los cordones más orientales de las sierras Pampeanas ubicadas en la provincia
de Córdoba. Completa el límite occidental el recorrido de la isohieta de los 500mm -
una línea curva desde la sierra de San Luis hasta la bahía Blanca- que constituye
aproximadamente la frontera natural de los cultivos de secano.

Es la Pampa por excelencia. Una de las grandes llanuras del mundo, gigantesca cuenca
de sedimentación constituida por la acumulación de potentes capas de cientos de
metros de espesor integradas por sedimentos de diferentes orígenes, tanto marinos
como fluviales y eólicos.

Los mismos se fueron depositando según las alternativas geológicas que sufrió la zona
ya que a comienzos de la actual era Cenozoica parte de esta región sufrió varias veces
la invasión del mar, presentando las condiciones de un golfo marino penetrante y
amplio, en cuyo fondo se iban acumulando los materiales sedimentarios.

Cuando estas aguas se retiraban temporalmente del territorio ocupado por el golfo, los
ríos y el viento descargaban sus propios sedimentos y ese colosal volumen de arenas,
arcillas, limos, cenizas volcánicas, loess y pequeños cantos rodados han ido
conformando esta inmensa llanura que presenta un relieve bastante uniforme.

Está contenida por un subsuelo cristalino precámbrico, fracturado y hundido de


manera diferencial. Las irregularidades profundas del basamento se reflejan apenas
perceptiblemente en su superficie. Sólo son detectables a través del comportamiento
de la hidrografía y originan zonas con leves variaciones en el nivel del suelo.

Por esta razón, en el paisaje pueden identificarse tres fajas sucesivas -a modo de
subregiones- que se disponen de manera paralela a la curva que describe el Paraná –
Plata.

La Pampa Ondulada se desarrolla como una franja de unos 200km de ancho desde la
ciudad de San Lorenzo -en la provincia de Santa Fe- hasta el Parque Lezama, dentro de
la Ciudad de Buenos Aires.

Presenta una barranca de 10 a 15m de altura sobre la orilla del citado Paraná-Plata
producto del ascenso diferencial de los bloques de su basamento. Exhibe suaves
ondulaciones separadas entre sí por amplios surcos fluviales recorridos por arroyos y
ríos integrantes de la cuenca del Plata, como el Carcarañá, Pavón, Arroyo del Medio,
Arrecifes, Areco, Luján y Reconquista, entre otros, que llevan un rumbo predominante
sudoeste-noreste.

La Pampa Baja es una zona discontinua, ya que se extiende una parte al norte de la
citada ciudad de San Lorenzo hasta la de Santa Fe, presentando terrenos anegadizos y
pantanosos a lo largo del Paraná, en los que se desdibuja el cauce de los ríos tales
como el Coronda y el Santa Fe. El otro sector se inicia al sur del Parque Lezama en la
Ciudad de Buenos Aires y con un ancho promedio de unos 50km acompaña a la orilla
derecha del río de la Plata hasta punta Piedras. Se dispone a escasa altura sobre el
nivel de las aguas fluviales, hecho que la hace fácilmente inundable durante los
temporales que acompañan la acción del viento local denominado Sudestada.

Al oeste de las dos subregiones indicadas se extiende la llamada Pampa Deprimida, a


manera de una faja alargada y de ancho creciente de norte a sur, de unos 100 a
200km. Describe también un amplio arco dispuesto desde la laguna Mar Chiquita
(Ansenusa) de Córdoba hasta la bahía de Samborombón y se amplía hacia el sur como
un abanico abierto que llega hasta las inmediaciones del sistema serrano de Tandilia.
Presenta notable horizontalidad y menor altura que sus vecinas, rasgo reflejado en el
drenaje incompleto que realizan los ríos, con recorridos meandrosos y divagantes que
se vierten al río de la Plata tales como el Salado el más extenso de la provincia- y el
Samborombón.

Es muy característica la presencia de numerosas lagunas con orillas pantanosas, que


ocupan hondonadas de suave pendiente y fondo arcilloso. Su extensión es variable y
depende de las épocas de lluvia o sequía. Diversos cursos fluviales las van enlazando a
modo de eslabones de una cadena tales como las de Gómez, Lobos, Monte y
Chascomús, entre muchas otras.

Los terrenos que acompañan a la zona marginal de la bahía de Samborombón son


inundables de manera intermitente y contienen extensos cangrejales, ecosistema de
humedal habitado por millones de cangrejos. Esta subregión se asoma al océano
Atlántico Sur -entre punta Rasa y el balneario de Santa Clara del Mar
aproximadamente- y se extiende configurando una costa con amplias acumulaciones
de arena. Forman playas acompañadas de médanos de considerable magnitud.

Por último, la Pampa Alta conforma una planicie algo más elevada, ubicada hacia el
oeste de la región. En la sección central de este sector, la llanura registra formaciones
medanosas suaves y fijadas por la vegetación con presencia de lagunas y bañados,
como las que aparecen en las cercanías de las localidades de Carlos Casares, Pehuajó y
Trenque Lauquen. Más hacia el sur se elevan dos sistemas serranos de altura modesta.

El de Tandilia se dispone hacia el este y sus cordones -Olavarría, Azul, Tandil, Balcarce y
de los Padres- no sobrepasan los 500m de altura. Está constituido por rocas muy
antiguas de edad precámbrica correspondientes al basamento profundo, que han
aflorado a lo largo de fallas por efecto de los empujes que acompañaron al
plegamiento andino.

El otro sistema es el de Ventania, ubicado hacia el sudoeste. Fue plegado por


movimientos producidos a comienzos de la era Mesozoica y duplica en altura a
Tandilia -sierras de la Ventana, Puán, Pigüé, Cura Malal, de las Tunas y Pillahuincó-.

El espacio delimitado por ambos sistemas serranos se denomina Pampa Interpuesta o


Interserrana que llega a la costa atlántica entre las ciudades de Mar del Plata y Monte
Hermoso aproximadamente. Es un sector de la costa donde se alternan acantilados
con puntas rocosas, entre las que se disponen acumulaciones de arena que generan
playas más o menos amplias y con médanos.

Las características climáticas de la región corresponden al templado de variedad


pampeana, es decir con rasgos locales muy particulares. Los veranos son calurosos,
con temperaturas medias que oscilan entre 19ºC y 23ºC, valores que pueden
incrementarse por efecto del viento Norte cálido y seco. Los inviernos resultan
moderados, con valores térmicos promedio entre 11ºC y 13ºC aunque la irrupción del
viento Sur hace bajar marcadamente la temperatura.

La zona se halla influenciada habitualmente por los vientos húmedos permanentes


provenientes del anticiclón del Atlántico Sur. Llegan a la región desde el este y
nordeste provocando lluvias generalmente abundantes. Se reparten de manera
bastante regular a lo largo del año, con un promedio de 1.000mm en el este, monto
que va decreciendo paulatinamente hacia el sudoeste hasta alcanzar valores entre 600
y 500mm anuales. La faja cercana a los grandes ríos Paraná-Plata y al mar, registra
altos porcentajes de humedad, que disminuyen rápidamente hacia el poniente.

Además, en la región soplan dos vientos locales que juegan un importante papel en el
comportamiento meteorológico. El Pampero, viento seco y frío del sudoeste que
produce bruscos cambios en la atmósfera y trae buen tiempo, con descensos térmicos
notables. El otro es la Sudestada cuyo efecto es inverso, provoca mal tiempo, produce
lloviznas intermitentes, nieblas, altos índices de humedad y nubosidad.

El bioma que se desarrolla en el interior de la Pampa es la estepa herbácea, formación


abierta de hierbas medianamente blandas, predominantemente del género Stipa,
cuyas especies originales han desaparecido casi totalmente debido a múltiples razones
tales como la introducción de cultivos exóticos, utilización de técnicas agrícolas de
roturación de suelos, expansión de las forrajeras, difusión de la ganadería, tendido de
vías de comunicación y avance de las áreas urbanas sobre las rurales.

Solamente en las orillas de algunos de los grandes ríos y de unas pocas lagunas quedan
restos de los montes ribereños originales integrados por tala, acompañado de
espinillo, ceibo declarado como flor nacional- y ombú. Las especies nombradas, junto a
muchas otras, se encuentran preservadas en la Reserva Mundial de la Biósfera,
cercana a la localidad de Magdalena-provincia de Buenos Aires- que integra la red de
áreas verdes protegidas por la Unesco.

La fauna regional ha sufrido un proceso de desaparición parecido y muestra varias


especies provenientes de los ambientes vecinos. Los roedores son muy abundantes.
Tal es el caso de la vizcacha, el cuis y numerosos tipos de laucha, rata y ratón. Entre los
carnívoros pueden mencionarse a la comadreja que representa a los marsupiales, el
zorrino, el zorro pampeano y algunos felinos. Éstos resultan muy escasos actualmente,
como el gato montés. De los edentados el más común es el peludo. Dentro de la
abundante avifauna pueden nombrarse al hornero -considerado el ave nacional de la
Argentina- que construye un nido con barro, de forma casi esférica, muy característico
en la región. También hay perdices, martinetas, además de algunas rapaces, pocas
carroñeras -carancho, chimango- y varios tipos de palomas.
Las zonas pantanosas y anegadizas se presentan ocupadas por comunidades de paja
brava, juncos, totoras y espadañas en donde habitan aves acuáticas, tanto palmípedas
como zancudas.

Las condiciones naturales favorables de suelo y de clima han determinado que el área
Pampeana concentre casi el 70% de la población del país, aunque su distribución es
muy irregular. Las mayores densidades se registran a lo largo de la orilla del Paraná-
Plata. Contiene importantes urbanizaciones con extendidos anillos conurbanos desde
La Plata pasando por la Ciudad de Buenos Aires, San Nicolás, Rosario, San Lorenzo -por
nombrar sólo algunas- hasta la ciudad de Santa Fe.

Fuera del mencionado corredor urbanizado se destacan núcleos de gran concentración


poblacional como Córdoba, Bahía Blanca y Mar del Plata.

La región Pampeana es agropecuaria por excelencia dedicada especialmente a la


producción de cereales como trigo, maíz, avena, cebada, centeno y también de
oleaginosas, destacándose soja, girasol y lino. Entre las forrajeras, alfalfa, trébol y las
distintas variedades de sorgos suelen integrar pasturas consociadas. La actividad se
desarrolla bajo condiciones de alta tecnificación, con mecanización de tareas y calidad
competitiva de los productos con vistas a la exportación.

La misma se efectiviza por puertos como el de Buenos Aires, San Nicolás, Villa
Constitución, Rosa- rio, San Martín -cercano a San Lorenzo-, Santa Fe y otros de menor
magnitud comercial distribuidos sobre el frente fluvial. En la costa atlántica el más
acreditado es Ingeniero White vecino a Bahía Blanca- seguido por Quequén y Mar del
Plata.

Debe destacarse al respecto la importancia que reviste el río Paraná para dar salida a la
producción agropecuaria. Conforma una Hidrovía de avanzada -la principal vía
navegable del país- en la que el permanente dragado y un completo sistema de
asistencia técnica aseguran la circulación incesante de barcos desde el puerto de Santa
Fe hasta su desembocadura en el río de la Plata. Este valor agregado al río aumenta su
gran importancia estratégica tanto en el plano político como económico y lo convierte
en la principal vía de integración del Mercosur.

Alrededor de las principales ciudades menciona- das también se disponen cinturones


agrícolas dedicados a la producción de todo tipo de hortalizas, flores y frutales. Son
explotaciones intensivas que muchas veces se combinan con ganadería menor como
cría de aves de corral, abejas y animales pilíferos.

La ganadería mayor fue la actividad tradicional de la Pampa argentina basada en la


gran abundancia de ganado vacuno cimarrón descendiente del que había sido
introducido por los españoles. Al igual que el caballar, se había multiplicado
extraordinariamente en estas tierras. Durante el período de explotación de aquellos
bovinos en forma de cacería de animales -las vaquerías- nació el gaucho, personaje
legendario asociado al caballo y a esas actividades. La evolución de esas formas de
aprovechamiento del recurso ganadero dio origen a las estancias -a partir de la
segunda mitad del siglo XVIII- y a los saladeros durante el XIX.

Hacia la finalización del mismo siglo y hasta la actualidad, la ganadería ha conseguido


un alto grado de refinamiento en razas y propósitos. Gracias a los trabajos genéticos
que efectúan los cabañeros locales y a la introducción de sementales de diversos
linajes y orígenes se pudieron aclimatar ejemplares de razas nuevas no tradicionales.
Las exposiciones anuales que organiza la Sociedad Rural Argentina reflejan el resultado
de toda esta actividad.

Se destaca la cría de ganado vacuno en su propósito cárneo, con rebaños mestizados


predominantemente con las razas británicas tradicionales -Shorthorn, Hereford y
Aberdeen Angus- y con las que llegaron con posterioridad -Fleckvieh, Charolais,
Limousin, entre otras-. Ocupa las mejores zonas de la Pampa Ondulada y del noroeste
de la Alta. Cuentan con buenas pasturas naturales reforzadas con pastoreo mecánico.
Las áreas menos dotadas en forrajes utilizan las praderas consociadas. El ganado
lechero -apoyado mayoritariamente en la cría del Holando Argentino- se ubica en
cinturones periféricos a los grandes centros urbanos donde también se instalan las
industrias lácteas.

Los porcinos se crían asociados a variadas formas de explotación agrícola -tambos,


huertas, rastrojos- y los ovinos -predominantemente productores de carne- prosperan
solamente en las áreas marginales, con tierras pobres y pastos duros, extendidos hacia
el oeste y sur.

Merece una mención particular el ganado equino, específicamente la raza Criolla,


caballo descendiente de aquellos que trajeron los españoles en los que se combinaban
las estirpes árabe y andaluza. Su extraordinaria adaptación al ambiente pampeano, su
natural destreza, gran docilidad, resistencia y rusticidad lo hacen destacable a nivel
zootécnico. También es importante el refinamiento alcanzado en otras razas equinas
de silla como los de Pura Sangre de Carrera y los petisos de polo o Polo Pony entre
otras.

Las aguas del mar argentino -que baña no solamente la costa pampeana sino todo el
litoral patagónico- constituyen una extraordinaria fuente natural de recursos,
especialmente en lo que se refiere a la pesca. Se capturan merluzas, corvinas, brótolas,
bonitos, anchoas, cazones y caballas entre las especies más importantes, además de
variados tipos de moluscos y crustáceos. El puerto de Mar del Plata se distingue en
este rubro.
En cuanto a la explotación minera, la actividad está bastante restringida en la Pampa.
Se extraen calizas para la fabricación del cemento en Olavarría, granito y cuarcita para
revestimientos en las sierras de Tandilia y arenas para la construcción en el río Paraná.

La actividad industrial está concentrada en el llamado Frente Fluvial, faja de alta


densidad multiindustrial adosada al eje Paraná-Plata. Se extiende desde las ciudades
de La Plata -en la provincia de Buenos Aires- hasta Santa Fe. Por el volumen de sus
manufacturas merecen señalarse las localidades de Campana, San Nicolás, Villa
Constitución, Rosario y San Lorenzo.

Las principales industrias de la región y el mayor porcentaje de las del país se reúnen
en ese sector tales como siderurgia, metalurgia, destilería de petróleo, petroquímica,
automotriz, frigorífica, del cuero, astilleros, cerámica, vidrio, textil, alimenticia,
celulosa, papel, cervecera, entre las principales.

En este sector asimismo se ubican las centrales nucleares productoras de electricidad


de Atucha I -entre las localidades de Zárate y Baradero- y Atucha II, puesta en
funcionamiento en 2011, instalada cerca de la población de Lima.

Fuera del mencionado Frente Fluvial, pueden considerarse algunos núcleos industriales
importantes tales como las ciudades de Córdoba, con fuerte actividad metalúrgica,
Bahía Blanca como polo petroquímico destacado y un activo puerto exportador de
granos. Mar del Plata con industria de conserva de pescado y textil, además de ser
también una de las bocas de salida de la producción cerealera.

La red básica de rutas nacionales -RN- fue traza- da en forma de abanico a partir de la
Ciudad de Buenos Aires, con el Kilómetro Cero en la plaza Lorea de dicha metrópolis.

Existen numerosos ramales viales que interconectan los ejes principales originando un
diseño en forma de tela de araña que sirve ampliamente a la circulación regional.

A las ya mencionadas -RN 3, 7, 9, 11 y 12- puede sumarse la Autovía Nº 2 que resulta


muy importante puesto que permite arribar al gran centro turístico de Mar del Plata.

Destacadas obras de ingeniería conectan la región Pampeana con la Mesopotamia.


Una de ellas es el Complejo Unión Nacional -comúnmente nombrado- Zárate - Brazo
Largo-. Lo integran dos grandes puentes y los tramos complementarios que cruzan los
dos brazos más importantes del río Paraná además de islas, con el fin de unir las
provincias de Buenos Aires y Entre Ríos.

En la ciudad de Santa Fe se localizan las cabeceras del Túnel Subfluvial Sylvestre


Begnis-Uranga -ex Hernandarias- que, por debajo del río Paraná, conecta con la capital
de la provincia de Entre Ríos.
El Puente-Viaducto Nuestra Señora del Rosa- rio, que enlaza Rosario con Victoria, es
otra de las vinculaciones carreteras entre ambas regiones.

Moderado desarrollo tienen aún las autopistas. Las denominadas Gral. Aramburu y
Brigadier Gral. Estanislao López permiten unir respectivamente la Ciudad de Buenos
Aires con Rosario y ésta última con Santa Fe. Inaugurada recientemente, la Autopista
Ernesto Che Guevara enlaza las ciudades de Rosario y Córdoba.

Pampa Seca

Se extiende a manera de una faja alargada al oeste de la Pampa Alta y va ganando


ancho gradualmente de norte a sur conforme se acerca al río Colorado. Se la conoce
también como Pampa Occidental -por su situación- y abarca la mitad sur de San Luis y
casi la totalidad de la provincia de La Pampa, excepto su ángulo nordeste que entra en
el ámbito de la Pampa Alta. No tiene límites netos porque la transfiguración del paisaje
hacia las regiones vecinas es paulatina y gradual, sin grandes accidentes que marquen
cambios bruscos.

Para su delimitación, uno de los criterios a aplicar es considerarla circunscripta por el


este por el recorrido imaginario de la isohieta de los 500mm y al oeste por el sistema
fluvial del Desaguadero-Salado- Chadileufú-Curacó que temporariamente confluye al
río Colorado. Este último también le sirve de límite meridional y por el norte se pone
en contacto con la punta sur de la sierra de San Luis.

Se trata de una planicie de relieve bastante uniforme, que va ascendiendo


gradualmente hacia el oeste ganando altura de manera imperceptible desde los 300m
hasta los 1.000m de altura. Sus suelos son pobres, con arenas finas y guijarros,
sometidos a la voladura frecuente cuando el viento Pampero sopla con su habitual
intensidad.

Grandes extensiones de su territorio presentan importantes acumulaciones de arena


en forma de médanos móviles de notable altura, particularmente en San Luis donde
constituyen las Travesías Puntanas. Los que se ubican más al este se han fijado
precariamente con vegetación psamófila.

Como testimonio de un pasado geológico de condiciones más húmedas, en el centro-


este de la provincia de La Pampa quedan relictos de una red de drenaje fluvial hoy
muerta y apenas perceptible. Generó suaves ondulaciones, con depresiones
interpuestas alargadas de oeste a este, formando valles dilatados y abiertos
dispuestos en abanico. Los más destacables son los de Nerecó, Chapalcó, Quehué,
Utracán y Gral. Acha, entre otros, en donde se han instalado las poblaciones que llevan
igual nombre. La dimensión promedio de estas depresiones es de 100km de largo por
5 a 10km de ancho y los desniveles con respecto al suelo varían entre 100m de altura y
40m por debajo del nivel del mar.

En su fondo, la acción eólica acumuló notables depósitos de arena que forman


cordones de médanos, los que culminan en llamativas crestas agudas. En la parte más
baja de dichas hondonadas se ubican salinas ocupando hoyadas sin salida. Durante
siglos, la evaporación de las aguas ha provocado la precipitación de la sal en cristales,
disponiéndose en capas sucesivas de espesor estimable.

Muy cerca del límite con la provincia de Buenos Aires -en el ángulo sudeste de la
región- las hondonadas alargadas se hacen más extensas y numerosas y el paisaje que
las rodea es de planicies llanas o suavemente onduladas. La pendiente desciende hacia
el fondo de dichas hoyadas que fueron rellenadas con aguas muy salobres o con
depósitos de sal de considerable extensión. Sirvan como ejemplo la salina y laguna
Colorada Grande, la laguna Blanca Grande -rodeada por un reborde salino de notable
anchura- y las Salinas Grandes que se han destinado a la explotación para uso humano.

En la zona centro-sur de la región se presenta un sistema serrano antiguo, de origen


paleozoico y relacionado en su origen con algunas estructuras del sur de Mendoza
cercanas a San Rafael.

Se lo conoce como Sistema de la Pampa Central o Mahuidas -vocablo mapuche que


significa Cerro Aislado. Está constituido por serranías bajas y chatas, dispersas en un
amplio espacio plano, con abundantes rocas volcánicas muy reducidas a escombros
debido a la disgregación mecánica producida bajo condiciones de aridez. Con alturas
que no sobrepasan los 500m se encuentran las sierras Carapachá Grande y Carapachá
Chica, Pichi Mahuida, Choique Mahuida y Lihuel Calel. Esta última aloja al PN
homónimo.

Las características del paisaje regional son consecuencia casi exclusiva del clima
semiárido reinante que determina marcadas amplitudes térmicas diarias y
estacionales. Los veranos son calurosos con valores promedio entre 21ºC y 28ºC, los
inviernos fríos registran una temperatura media entre 7ºC y 10ºC. Las lluvias escasas
caen sobre todo en verano con montos promedio de 400mm y disminuyen de este a
oeste.

Los suelos sueltos están sujetos a intensa erosión provocada por los fuertes vientos
que soplan en la zona, predominantemente desde los cuadrantes oeste y sudoeste.

La mayor parte de la Pampa Seca sustenta una vegetación de estepa arbustiva con
especies de carácter xerófilo, achaparradas y espinosas tales como jarilla, brea y
piquillín compartiendo el ambiente con pastos duros y cactáceas. En los terrenos
salinos prospera el jume y los espacios arenosos presentan vegetación psamófila
adaptada a vivir en esos suelos y a fijarlos.

En el sector norte de la región aún se conservan zonas reducidas con presencia del
monte pampeano original. Tuvo una extensión mucho mayor en el pasado pero fue
explotado en forma desmedida para aprovechar sus especies maderables.
Particularmente se aprovechó el caldén -árbol que aparece en el escudo provincial de
La Pampa-, seguido por chañar y en menor cantidad algarrobo.

Extensas áreas resultan desfavorables para la instalación del hombre -sobre todo en el
oeste y sur- y han servido de refugio a la fauna regional. Habitan carnívoros tales
como pumas, gato montés y zorros. Entre los roedores abundan las vizcachas, mientras
que los peludos y quirquinchos representan a los edentados.

También se encuentran zorrinos, varios tipos de yarará, boa de las vizcacheras,


diversas formas de aves como ñandúes, loros, cotorras y entre las de rapiña, águilas y
halcones.

La distribución de la población es muy irregular y muestra una fuerte tendencia a


concentrarse en los grandes centros urbanos regionales, tales como las ciudades de
Santa Rosa y General Pico en la provincia de La Pampa.

La mecanización de las tareas rurales y la generalización del uso del automotor, unido
al desarrollo de la red de carreteras son factores que favorecieron ese fenómeno
migratorio interno. Se fue despoblando el campo e incluso desde los pequeños
pueblos partieron familias enteras hacia las urbes mayores que muestran un marcado
índice de crecimiento.

Las actividades agrícolas están circunscriptas a las zonas con agua para regadío
cercanas al río Colorado, donde se cultivan frutales, cereales y forrajeras. En el área
vecina a la Pampa Alta -entre las isohietas de 600mm y 500mm- prosperan trigo, maíz,
girasol, avena, centeno y cebada con el sistema de secano.

Los campos que hoy mantienen restos del monte original se dedican ampliamente a la
ganadería extensiva, en particular de vacunos productores de carne. Prevalecen los
mestizos sobre todo de raza Aberdeen Angus -habitualmente conocida como Mochos
Negros- que es una de las que se adapta mejor a las condiciones ambientales. El resto
de la región sólo puede sustentar ovinos y caprinos.

La minería está representada por la explotación de sal de mesa en las salinas ubicadas
en el este. Gas natural y petróleo se extraen en el sector sudoeste, centralizado en la
localidad de 25 de Mayo.
El diseño carretero muestra un predominio de rutas transversales que cruzan la región.
Este hecho refleja el carácter de zona de tránsito que tiene la Pampa Seca tanto entre
la Pampa Húmeda y Cuyo como con la Patagonia.

Se destacan la RN 188 que desde el norte de Buenos Aires, cruza por el norte de La
Pampa y sur de San Luis hasta Gral. Alvear, Mendoza. La RN 35 atraviesa de norte a sur
la provincia conectando Río Cuarto -Córdoba- con Bahía Blanca en Buenos Aires. La RP
20 -hoy llamada Ruta de la Conquista del Desierto- registra un tramo de algo más de
200km en línea recta, sin ninguna curva, entre Chacharramendi y 25 de Mayo, que
acorta notablemente el trayecto hacia la zona lacustre de Neuquén y Río Negro.

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