De acuerdo con las cinco etapas de Brenner, el principiante se define como la
persona que no tiene ninguna experiencia previa de la situación a la que
debe enfrentarse. Existen problemas para diferencias entre los aspectos
relevantes y los irrelevantes de una situación (XXXX). Por reglar general, es
este estadio se encuentran los estudiantes de Enfermería, aunque también
podrían encontrarse las enfermeras expertas en un área determinada cuando
tienen que enfrentarse a una situación que les es desconocida. Un ejemplo
de ello pueden ser las enfermeras de rooting. Pueden ser expertas en el área
de maternidad pero cuando son trasladadas a otra planta, encuentran
dificultades. Luego, en la segunda etapa está el Principiante Avanzada, siendo
la persona que puede demostrar una actuación aceptable por lo menos
parcialmente después de haberse enfrentado a un número suficiente de
situaciones reales o después de que un tutor le haya indicado los elementos
importantes recurrentes de la situación (XXXX). En este estadio, la persona
posee la experiencia necesaria para dominar algunos aspectos de la
situación. Las enfermeras en este nivel siguen normas y se orientan por las
tareas que deben realizar. Tienen problemas para dominar la situación actual
del paciente desde una perspectiva más amplia. En esta etapa, a la
enfermera no le preocupa tanto conocer las respuestas y necesidades de los
pacientes, sino que estudian las situaciones clínicas para demostrar sus
capacidades y saber lo que exige la situación a la que se enfrentan.
Luego, está la etapa el nivel Competente, el cual se caracteriza por una
considerable planificación consistente y deliberada que determina los
aspectos de las situaciones actuales y futuras que son importantes y cuáles
no (XXX). La atención se centra en la gestión del tiempo y en la organización
de las tareas de la enfermera, en vez de centrarse en la planificación del
tiempo. El cuarto nivel es Eficiente, el cual se caracteriza por ser un salto
cuantitativo con respecto al competente en el cual la persona es capaz de
reconocer los aspectos más importantes y posee un dominio intuitivo de la
situación a partir de la información previa que conoce (XXXXX). Por último, el
Nivel Experto, en el cual la enfermera posee un dominio intuitivo de la
situación y es capaz de identificar el origen del problema sin perder tiempo
en soluciones y diagnósticos alternativos. La enfermera experta posee
habilidad de reconocer patrones gracias a su amplia experiencia. La
enfermera desarrolla su ejercicio profesional de manera flexible y muy
eficiente; ya no necesita reglas, directrices o máximas para conectar su
conocimiento de la situación con la acción adecuada. Demuestra capacidad
analítica elevada e intuitiva ante situaciones nuevas y tiende a realizar una
acción determinada porque “siente que es lo correcto”.
Cabe destacar que para Benner, a medida que el profesional adquiere
experiencia, el conocimiento clínico se convierte en una mezcla de
conocimiento práctico y teórico (XXXX). Es sus estudios demostró que la
adquisición de conocimientos y habilidades, se adquieren más fácilmente
cuando se construyen bajo una base sólida. Esta clasificación que realiza ella,
fortalece la idea de que la experiencia enriquece la formación de Enfermería,
ya que en etapas iniciales se presentan inseguridades en el manejo de los
pacientes, se viven las primeras experiencias con la muerte, y el aprendizaje
se realiza a través de la observación de pares y otros profesionales. Además,
estos niveles de adquisición permitieron a Benner ubicar a los profesionales
de Enfermería dentro de su propio contexto de aprendizaje, ofreciéndoles a
cada uno la oportunidad de conocer sus fortalezas y debilidades.
Las competencias organizativas del profesional de enfermería consisten por
lo tanto en la función diagnóstica y de monitorización del paciente, además
de la conducción eficaz de situaciones rápidamente cambiantes (XXXX).
Consecuentemente, desde el ingreso, la paciente debe ser diagnosticada en relación
a la intensidad, la duración y la frecuencia de las contracciones. En esta etapa de
valoración también se determina el peso de la mujer, la tensión arterial, la temperatura
y las frecuencias cardíaca y respiratoria, y se toman muestras de orina y sangre para
analizarlas. El examen del abdomen incluye la estimación del tamaño fetal, su posición.
A medida que se obtienen los resultados puede determinarse las necesidades del
paciente y del feto (XXXX). A medida que se avanza en la etapa de observación, su
comportamiento, ánimo y entorno pueden dar al equipo sanitario información sobre la
evolución del parto. Luego de la observación, se procede con la etapa de exploración
física. Con la exploración vaginal se determinará el grado de dilatación y retracción del
cuello uterino, sin embargo, se requieren de múltiples diagnósticos para determinar las
necesidades y el tratamiento adecuado para la paciente y el feto. Por esas razones, la
actuación de enfermería comienza desde que la paciente es ingresada, previa
anamnesis, deberá clasificar a la gestante según el nivel de riesgo de Diabetes
Gestacional, pudiendo presentarse complicaciones desafiantes que en su nivel de
principiante podría no manejar adecuadamente, aumentando así los riesgos tanto para
la gestante como para el feto.