EL ADN
NOMBRE:DAYELY ROSA
APELLIDOS:SOLIS CONSUELO
PROFESORA:JOSELYN
COLEGIO:SAN ANDRES
¿Qué es el ADN? Sus características, partes y funciones
El ADN es la molécula de origen biológico probablemente
más conocida, esta se encuentra en todos los seres vivos
del planeta Tierra. Pero... ¿Por qué es tan importante el
ADN?
El ADN (ácido desoxirribonucleico) contiene las
instrucciones necesarias para la vida: dentro de nuestro
ADN se encuentra codificada la información necesaria
para fabricar todas las proteínas de nuestro cuerpo. Las
proteínas cumplen con multitud de roles, determinan la
estructura de las células y dirigen casi todos los procesos
metabólicos del organismo.
Las diferencias en el código genético son responsables de
multitud de fenómenos que observamos en los humanos
y los animales: por ejemplo, por qué algunas personas
son más propensas que otras a desarrollar ciertas
enfermedades, o por qué los perros tienen cola, los
distintos colores de ojos o el grupo sanguíneo. Todos
nuestros rasgos físicos y psíquicos están determinados
por la genética, aunque el ambiente luego pueda
influenciar de manera significativa en nuestro desarrollo.
Todos hemos oído hablar del ADN y conocemos su papel
fundamental en nuestro organismo como guardián de la
información genética, pero... ¿Existen otras funciones? En
este artículo hablamos en profundidad del ADN, su
estructura y todas sus funciones.
¿Qué es exactamente el ADN?
El ADN son las siglas que se utilizan para ácido
desoxirribonucleico. Podemos decir que el ADN es el
bloque de construcción de todos los seres vivos, contiene
todos los genes necesarios para la fabricación de las
proteínas, moléculas esenciales para el funcionamiento
de nuestro cuerpo.
El ADN contiene nuestro material heredado, lo que nos
convierte en quienes somos, ninguna persona tiene el
mismo ADN que otra: cada persona tiene un código único
contenido en la larga molécula de ADN. La información
contenida en el ADN se transmite de padres a hijos y
aproximadamente la mitad del ADN de un niño es de
origen paterno y la otra mitad materno.
Estructura del ADN
Se describe al ADN como un polímero de nucleótidos, es
decir, una larga cadena formada de pequeñas moléculas.
Los nucleótidos son las unidades fundamentales del ácido
desoxirribonucleico (ADN). Cada nucleótido puede
dividirse en tres partes: un glúcido (la 2-desoxirribosa),
una base nitrogenada y un grupo fosfato (derivado del
ácido fosfórico).
Los nucleótidos se distinguen por su base nitrogenada, y
es el nombre de la base el que se especifica a la hora de
presentar la secuencia de ADN, ya que los dos otros
componentes son siempre los mismos. Existen cuatro
bases distintas:
´Adenina (A)
´Citosina (C)
´Guanina (G)
´Timina (T)
El ADN toma la forma de una doble hélice, cuando se ve
en un nivel tridimensional; está formado por dos cadenas
que se mantienen unidas por enlaces de hidrógeno,
formando una molécula de doble hebra. Los pares de
bases forman la espiral en forma de escalera, y el
esqueleto de fosfato de azúcar forma los lados de soporte
de la hélice de ADN.
Las bases se alinean en orden secuencial a lo largo de la
cadena, codificando la información genética según el
criterio de complementariedad: A-T y G-C. El tamaño de
la adenina y la guanina es mayor que el de la timina y la
citosina, lo que hace que este criterio de
complementariedad sea necesario para que el ADN se
mantenga uniforme.
Por otro lado, el ADN se encuentra en el núcleo celular de
los eucariotas, así como en los cloroplastos y las
mitocondrias. En organismos procariotas, la molécula se
encuentra libre en el citoplasma en un cuerpo de forma
irregular conocido como nucleoide. Por último, hay que
añadir que la estructura del ADN difiere entre células
procariotas y eucariotas. En las células eucariotas
presenta una estructura lineal, y los extremos de cada
cadena están libres; sin embargo, en las células
procariotas el ADN está contenido en un doble hilo largo
y circular.
¿Para qué sirve el ADN?
El ADN tiene tres funciones principales en el organismo:
almacenar información (genes y genoma completo),
producir proteínas (transcripción y traducción) y
duplicarse para garantizar que la información se
transmita a las células hijas durante la división celular.
La información necesaria para construir y mantener un
organismo se almacena en el ADN, que se transmite de
padres a hijos. El ADN que lleva esta información se llama
ADN genómico, y el conjunto de la información genética
se llama genoma. Tenemos más de dos metros de ADN, y
nuestros núcleos son mucho más pequeños: el ADN se
organiza en moléculas compactas llamadas cromatina,
que corresponden a la asociación de ADN, ARN y
proteínas. La cromatina luego se ensambla en
cromosomas, estructuras altamente organizadas que
permiten las divisiones celulares.
Las categorías y partes del ADN
El ADN se puede dividir en dos grandes categorías: ADN
no codificante y ADN codificante. Veamos sus funciones
específicas.
1. El ADN codificante
No podemos hablar de ADN codificante sin hablar de
genes. Un gen es una sección de ADN que influye en un
rasgo o característica de un organismo, como el color de
los ojos o el grupo sanguíneo. Los genes tienen regiones
de codificación llamadas marcos de lectura abiertos, así
como secciones de control llamadas potenciadores y
promotores que influyen en la región de codificación que
se va a transcribir. La cantidad total de información
contenida en el genoma de un organismo se denomina
genotipo.
El ADN tiene la información para la fabricación de
proteínas, que son denominadas las obreras del
organismo, y que cumplen con multitud de funciones;
algunas proteínas son estructurales, como las proteínas
del cabello o del cartílago, mientras que otras son
funcionales, como las enzimas.
El cuerpo utiliza 20 aminoácidos distintos para producir
aproximadamente 30.000 proteínas diferentes. La
molécula de ADN tiene que decirle a la célula el orden en
que deben unirse los aminoácidos.
La herencia determina qué proteínas se producirán,
utilizando el ADN como modelo para construirlas. Algunas
veces, los cambios en el código del ADN (mutaciones)
harán que las proteínas no funcionen correctamente,
causando enfermedades. Sin embargo, en otras ocasiones
los cambios de código provocarán alteraciones
beneficiosas en los individuos, quienes entonces podrán
adaptarse mejor a su entorno.
Un gen tiene ADN que se lee y se convierte en una
sustancia mensajera de ARN. Este ARN transmite la
información entre el ADN del gen y la maquinaria
responsable de fabricar las proteínas. El ARN actúa como
modelo para la maquinaria de producción, de modo que
los aminoácidos se colocan y conectan en el orden
correcto para producir una proteína.
Aunque la transcripción a proteínas es el papel básico del
ADN. Se ha demostrado que el dogma central de la
biología ADN → ARN → proteína es erróneo y, de hecho,
existen múltiples procesos que influyen y transfieren
información. Algunos virus utilizan el ARN como material
original (virus de ARN), y el proceso de información que
fluye del ARN al ADN se conoce como transcripción
inversa o ADN de transcripción inversa. También hay
secuencias de ARN no codificantes que se crean
transfiriendo secuencias de ADN a ARN, y estas pueden
tener una función sin convertirse en proteínas.
2. ADN no codificante
Aproximadamente el 90% del genoma de una persona no
codifica proteínas. Esta parte del ADN se llama ADN no
codificante. El ADN se puede dividir conceptualmente en
dos categorías, los genes que codifican proteínas y los no
genes. En muchas especies, solo una pequeña porción del
ADN codifica proteínas -los exones- y solo constituyen
aproximadamente un 1,5% del genoma humano.
El ADN no codificante, también conocido como ADN junk
o basura, es ADN que no codifica una proteína:
secuencias como intrones, recombinaciones de virus, etc.
Hasta hace poco se pensaba que este ADN era inútil hasta
que estudios recientes demostraron que no es así. Estas
secuencias pueden regular la expresión de genes, ya que
tienen afinidad por proteínas que pueden unirse al ADN y
se denominan secuencias reguladoras.
Los científicos solo han identificado un pequeño
porcentaje del total de secuencias reguladoras existentes.
El por qué de la presencia de grandes cantidades de ADN
no codificante en los genomas eucariotas y las diferencias
en el tamaño del genoma entre diferentes especies sigue
siendo un enigma en la actualidad. Aunque cada vez se
conocen más funciones de ADN no codificante, como:
2.1. Los elementos repetitivos
Los elementos repetitivos en un genoma también son
partes funcionales de un genoma, forman más de la
mitad del total de nucleótidos. Un grupo de científicos de
la Universidad de Yale encontró recientemente una
secuencia de ADN no codificante que supuestamente
tiene un papel en permitir que los humanos desarrollen la
capacidad de utilizar herramientas.
2.2. Telómeros y Centrómeros
Además, algunas secuencias de ADN son responsables de
la estructura de los cromosomas. Los telómeros y
centrómeros contienen pocos genes codificantes o
ninguno, pero son cruciales para mantener unida la
estructura cromosómica.
2.3. ADN a ARN
Algunos genes no codifican proteínas, sino que se
transcriben en moléculas de ARN: ARN ribosómico, ARN
de transferencia y ARN de interferencia (ARNi).
2.4. Empalme alternativo
La disposición de los intrones y los exones en algunas
secuencias de genes es importante porque permite el
empalme alternativo del ARN pre-mensajero, creando
diferentes proteínas a partir del mismo gen. Sin esta
capacidad, el sistema inmunológico no existiría.
2.5. Pseudogenes
Algunas secuencias de ADN no codificantes provienen de
genes que se han perdido en el curso de la evolución.
Estos pseudogenes pueden ser útiles porque pueden dar
lugar a nuevos genes con nuevas funciones.
2.6. Pequeñas secciones de ADN
Otras secuencias de ADN no codificantes provienen de la
replicación de pequeñas secciones de ADN, lo que
también es útil porque el seguimiento de estas secciones
repetitivas de ADN puede ayudar con los estudios de
filogenia.
Dentro de las células, el ADN está organizado
en estructuras llamadas cromosomas que,
durante el ciclo celular, se duplican antes de
que la célula se divida. Los organismos
eucariotas (por ejemplo, animales, plantas y
hongos) almacenan la mayor parte de su ADN
dentro del núcleo celular y una mínima parte
en elementos celulares llamados mitocondrias,
y en los plastos y los centros organizadores de
microtúbulos o centríolos, en caso de tenerlos;
los organismos procariotas (bacterias y
arqueas) lo almacenan en el citoplasma de la
célula y, por último, los virus ADN lo hacen en
el interior de la cápside de naturaleza proteica.
Existen multitud de proteínas, como por
ejemplo las histonas y los factores de
transcripción, que se unen al ADN
dotándolo de una estructura
tridimensional determinada y regulando su
expresión. Los factores de transcripción
reconocen secuencias reguladoras del ADN
y especifican la pauta de transcripción de
los genes. El material genético completo de
una dotación cromosómica se denomina
genoma y, con pequeñas variaciones, es
característico de cada especie.
El ADN fue aislado por primera vez durante 1869, por el
médico suizo Friedrich Miescher, mientras trabajaba en la
Universidad de Tubinga. Miescher realizaba experimentos
acerca de la composición química del pus de vendas
quirúrgicas desechadas cuando notó un precipitado de
una sustancia desconocida que caracterizó químicamente
más tarde.45 Lo llamó nucleína, debido a que lo había
extraído a partir de núcleos celulares.6 Se necesitaron
casi 70 años de investigación para poder identificar los
componentes y la estructura de los ácidos nucleicos.
En 1919 Phoebus Levene identificó que un nucleótido
está formado por una base nitrogenada, un azúcar y un
fosfato.7 Levene sugirió que el ADN generaba una
estructura con forma de solenoide (muelle) con unidades
de nucleótidos unidos a través de los grupos fosfato. En
1930 Levene y su maestro Albrecht Kossel probaron que
la nucleína de Miescher es un ácido desoxirribonucleico
(ADN) formado por cuatro bases nitrogenadas (citosina
(C), timina (T), adenina (A) y guanina (G), el azúcar
desoxirribosa y un grupo fosfato, y que, en su estructura
básica, el nucleótido está compuesto por un azúcar unido
a la base y al fosfato.8 Sin embargo, Levene pensaba que
la cadena era corta y que las bases se repetían en un
orden fijo. En 1937 William Astbury produjo el primer
patrón de difracción de rayos X que mostraba que el ADN
tenía una estructura regular
Conclusión
El ADN es la molécula que contiene la información
hereditaria en los humanos; esta información, contenida
en el ADN, permite que la célula sepa el orden en que
deben unirse los aminoácidos que forman las proteínas.
Las proteínas son responsables de la mayoría de
funciones del organismo y un problema en su fabricación
puede tener grandes consecuencias en nuestra salud. Sin
embargo, cuando hablamos de ADN → ARN → proteína,
hacemos referencia al gran dogma de la biología y a los
genes, olvidando al 90% del ADN. Hasta hace poco, el
papel del ADN, que no codifica para una proteína, se
consideraba inútil, pero estudios recientes han ido
descubriendo cada vez más funciones de estas secuencias
no codificantes denominadas reguladoras.