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Testimonios sobre Sexualidad y Matrimonio

Este testimonio describe la historia de una pareja que se casó joven y se enamoró profundamente. Años después, enfrentaron dificultades como la infidelidad de la esposa y el estrés de la vida familiar. Al conocer los Equipos de Nuestra Señora, su relación mejoró al encontrar a Dios de una nueva manera y recibir apoyo de otras parejas.

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Testimonios sobre Sexualidad y Matrimonio

Este testimonio describe la historia de una pareja que se casó joven y se enamoró profundamente. Años después, enfrentaron dificultades como la infidelidad de la esposa y el estrés de la vida familiar. Al conocer los Equipos de Nuestra Señora, su relación mejoró al encontrar a Dios de una nueva manera y recibir apoyo de otras parejas.

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Testimonios

Équipes Notre-Dame
Secrétariat International
49, rue de la Glacière
7ème étage • 75013
Paris • France
Tel. (33) (1) 43 31 96 21• Fax. (33) (1) 45 35 37 12
end-internacional@[Link]
[Link]
Índice
Chapitre
Capítulo
Introducción

1........................................ La sexualidad, un regalo de Dios.


2..................................Hombre y mujer: diferentes e iguales.
3 ..............................El lenguaje de la sexualidad: la ternura.
4 .............................La sexualidad envuelve todo nuestro ser.
5 ....................................... La sexualidad nos hace fecundos.
6 .................................................Eduquémonos para educar.
7 ..........................................................Jesús y la sexualidad.
8 ........................................ En las crisis… Busquemos juntos.
9 .......................................El perdón hace posible la ternura.
10 ......................................... Cultivemos nuestra sexualidad
11 ................................................ Redescubrir nuestro amor
12 .....................................................EPÍLOGO: testimonios.
DESDE ESPAÑA
Testimonios

Testimonios
Expresado por la mujer: _____________________________________________

A ntes de nada quiero manifestar que en nues-


tros encuentros sexuales y en los preámbu-
los, el diálogo y la comunicación, están muy pre-
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sentes y que nos gusta hacer siempre un balance
después de nuestros encuentros. _____________________________________________

En primer lugar quisiera pedir perdón a mi pareja _____________________________________________


por las veces en las que me entrego a él y no soy
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capaz de generar en él el máximo placer porque
me centro más en mi placer y disfrute. _____________________________________________
Me considero una persona sencilla, que no ne- _____________________________________________
cesita de <actuaciones excepcionales> como las
que aparecen en las películas. Mi curiosidad no _____________________________________________
va en esa dirección. Nuestros encuentros son, en
su mayoría, motivados por un deseo de poner un _____________________________________________
colofón a lo vivido en el día concreto, de satisfa-
cer una necesidad de placer mutuo, pero nun- _____________________________________________
ca, y lo subrayo, porque así lo siento, nunca me
he sentido humillada, utilizada o usada… por el _____________________________________________
contrario, me he sentido mimada, querida, pro-
_____________________________________________
tegida y he visto a mi pareja pendiente de mí
y tratando de satisfacer los deseos mutuos. En _____________________________________________
general, es algo siempre hablado y consensua-
do. En estos momentos echaría en falta la espon- _____________________________________________
taneidad del noviazgo o de los primeros años,
pero sé que esa falta de ilusión o entusiasmo se _____________________________________________
ha visto trasformada en ternura y en una necesi-
dad de estar pendientes el uno del otro. Nuestros _____________________________________________

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2 15
NOTRE TÉMOINAGE sentimientos salen a flor de piel y los encuentros
Testimonios

Testimonios
nos confirman que siguen siendo muy placente-
ros para los dos y que nos sentimos llenos y satis-
fechos después de vivirlos. Las muestras de afec-
_____________________________________________ to son algo cotidiano y, aunque los encuentros
sexuales no son tan frecuentes como al principio,
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nos colman, hoy por hoy, a los dos.
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DESDE COLOMBIA TESTIMONIO TOMADO DEL LIBRO:
Testimonios

Testimonios
“EN PRESENCIA DE DIOS”
N os casamos muy jóvenes y locamente ena-
morados, sin ninguna conciencia de lo que
significaba el Sacramento del matrimonio. Inicia-
DEL P. CAFFAREL
“Llevaba 5 años casada, madre de 2 niños, yo le
mos nuestra vida en común llenos de ilusiones era infiel. Sin embargo, lo quería. Y para no des-
y proyectos. Con el tiempo llegaron los hijos a trozar su felicidad, cuidaba de que no pudiera sos-
completar nuestra felicidad, la vida transcurría pechar nada.
entre los compromisos laborales, familiares y so-
ciales. Los hijos demandaban mucha de nuestra Su profundo amor por mí crecía de día en día. Una
energía y de nuestro tiempo, pero eso no nos im- noche, lo recuerdo como si fuese ayer, me expre-
pedía disfrutar de nuestro amor que nos mante- só, en términos que me tocaron el corazón, su ter-
nía encantados y vibrantes de pasión. nura, su estima, su admiración. Era demasiado. Se
me escapó: “Si tú supieras! Lo sé, me respondió.
Tuvimos la fortuna de conocer los Equipos de Estas palabras me hicieron estallar en una indig-
Nuestra Señora, sus reuniones y sus encuentros nación tan violenta como injusta: “ ¿ entonces, a
le dieron un nuevo aire a nuestra relación, em- qué viene esta espantosa comedia? Una de dos: ¡
pezamos a encontrarnos con Dios de una ma- o no sufres por lo que sabes y es la prueba de que
nera diferente; a relacionarnos con matrimonios no me amas, o eres un retorcido y tu serenidad es
y sacerdotes que le dieron a nuestra vida un to- sólo mentira! “ Estaba fuera de mí, agresiva, bur-
que más trascendental, creando una comunidad lona, ofensiva. Esperó a que pasara la tormenta.
de apoyo; pero también llegaron las dificulta- Luego, con calma, seriamente, tiernamente, aña-
des y problemas. El estrés laboral, las tensiones y dió: “ ¡ comprende! He pasado seis meses sufrien-
presiones de una sociedad que demandaba mu- do mucho, pero mi propio sufrimiento podía so-
cha energía y mucho dinero para poder cubrir los portarlo, no me arruinaba, mientras que mi amor
requerimientos de las excursiones de los hijos en no resistía verte hundida a ti.. Vi claramente lo
el colegio, los compromisos sociales, los altibajos que tenía que hacer, era la única salida: quererte
en la parte académica de alguno de ellos que im- aún más que antes para que pudieras resucitar al
primía fricción en nuestras relaciones; dificulta- amor, un nuevo amor que no sólo destruyera tu
des económicas estresantes. La adolescencia de mal con su llama, sino que te hiciera un corazón
los muchachos aportaba mucha actividad y ale- nuevo, puro, con una belleza radiante “. Y, de he-
gría en el hogar con la casa llena de chicos, con cho, el amor de Serge, desde ese mismo instante,
planes, con fiestas pero también con momentos hizo de mi un ser nuevo.”
tensos; con preocupaciones por el uno y por el
otro. Los noviazgos, el trago en las fiestas, las

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timos la necesidad de tenernos el uno al otro (no
Testimonios

Testimonios
sabríamos como vivir sin el otro).
tentaciones siempre presentes y latentes, suma-
Nos sentimos valorados, fuertes, valientes,
do a la enfermedad de nuestros padres que de-
amados.
mandaban de nosotros tiempo y dedicación; y el
Percibimos que la vida, con todas sus contradic- estrés cotidiano fue minando nuestra relación y
ciones, sufrimientos absurdos, tiene sentido, tie- cuando menos pensamos nos encontramos can-
nen una razón de ser. sados, tensos y aburridos; la rutina se instauró en
nuestro hogar.
Sentimos la delicadeza de Dios en enriquecernos.
Habíamos perdido la ilusión. Muchas noches nos
Nos sentimos felices encontrábamos solos porque nuestros hijos es-
taban en sus fiestas y nosotros silenciosos, sin
mucho que decir. ¿A donde se habían ido los
sueños, los planes? Empezamos incluso a notar
que nos hablábamos brusco, nos reprochábamos
por asuntos intrascendentes. El encanto inicial
se había perdido. Estábamos abocados a seguir
en esa melancólica inercia que nos sumergía en
una profunda desmotivación o nos atrevíamos a
parar, a intentar comprender nuestra situación y
hacer el máximo esfuerzo por cambiar. Pertene-
cíamos a un Movimiento de espiritualidad conyu-
gal, contábamos con todos los puntos de esfuer-
zo a nuestro alcance, creíamos profundamente
en Dios… lo teníamos todo.

El cambio se inició con la oración personal y


conyugal para que nuestro Buen Dios estuviera
presente en todo este proceso de renovación y
un día nos atrevimos, con mucho esfuerzo, a ha-
cer el Deber de Sentarse en presencia del Señor
abriendo nuestro corazón; expresando sincera-
mente nuestros desencantos, nuestros reproches,
solicitando generosa y humildemente al otro

12 5
nuestras necesidades y una de ellas era el deseo mites de tiempo nos deseamos. Estamos siempre
Testimonios

Testimonios
de volver a acercarnos físicamente, volver a re- listos a entregarnos por la iniciativa del uno o del
fugiarnos en los brazos del otro, volver a sentir otro indistintamente.
la admiración y la gracia de los primeros tiem-
pos. Tuvimos que desarmarnos y cambiar nues- 1.¿Qué necesitamos en la vivencia de nues-
tros pensamientos con respecto al otro; recordar tros encuentros sexuales?
los viejos tiempos, retomar gustos ya olvidados
Necesitamos de intimidad y privacidad del “ser
como salir a caminar tomados de la mano, bailar
conyugal”.
en la sala de la casa oyendo nuestra música pre-
ferida, sacar una botella de vino y brindar por la Somos muy solicitados por la familia (dos hijos,
vida. Abrazarnos sin motivo, expresar de viva voz cinco nietos), por los parientes, por la profesión,
frases ya olvidadas, como: me gustas, te amo, te por la vida eclesial y del Movimiento. Es natural
necesito y oh sorpresa, la magia retornó… rom- que diversifiquemos nuestros focos de atención.
pimos el hielo. Entendimos que El Señor actúa De vez en cuando, necesitamos volver el foco
siempre y cuando se lo solicitemos, comprendi- para nosotros dos, necesitamos de un tiempo
mos que todo está en nuestra mente. “Y no os solo para nosotros, que nos permita recordar,
adaptéis a este mundo, sino transformaos me- soñar, enamorar, retornar al encantamiento del
diante la renovación de vuestra mente, para que uno por el otro. El punto culminante de ese “estar
verifiquéis cuál es la voluntad de Dios: lo que es a solas” es la vivencia de un acto sexual pleno,
bueno, aceptable y perfecto” (Romanos 12, 2) que nos permite después, un sueño pacifico, tier-
no, rejuvenecedor. Todo esto hace nacer, desde
La forma de pensar determina nuestros senti-
el fondo de nuestro corazón, un sentimiento de
mientos, y esos sentimientos establecen nuestra
gratitud muy grande, el uno por el otro y en rela-
forma de actuar. Empezar a pensar en el otro de
ción a Dios, en cuyos designios creemos.
una forma positiva y alegre, admirándolo por to-
dos sus esfuerzos y sus logros, redescubriendo el 2.¿Qué sentimos en la vivencia de nuestros
encanto que nos unió, agradeciendo su presen- encuentros sexuales?
cia, su compañía, hizo que en las noches aprove-
cháramos la ausencia de los hijos para entregar- Sentimos placer, ternura, cariño, respeto.
nos el uno al otro sin temor, sin distracciones, con
total autenticidad y hoy en día; han pasado ya Sentimos, de manera más intensa la realidad de
muchos años de eso, nuestros hijos se marcha- “ser una sola carne”. Sentimos la sensación de
ser prolongación uno del otro (no más dos). Sen-

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DESDE BRASIL ron de casa, se casaron, hicieron sus vidas y no-
Testimonios

Testimonios
sotros estamos aquí, con muchos años encima y
(Decidimos hacer un testimonio común de pa- con algunos achaques de salud, pero felices, dis-
reja, teniendo en cuenta que estamos de acuer- frutándonos, amándonos, seguramente menos
do en nuestras necesidades y sentimientos en la apasionadamente pero con más ternura y con
vivencia de nuestros encuentros sexuales. más amor. Queremos pensar que cuando alguno
de los dos falte, que sucederá… el otro piense
Solo sabemos hablar de nuestras experiencias que estuvo bien, que disfrutamos los momentos y
de vida. Damos este testimonio para dar a en- que no nos desperdiciamos, hicimos lo que Dios
tender que nuestros encuentros sexuales nos vio desde el principio y “vio Dios que era bueno”.
son altamente satisfactorios y nos hacen feli-
ces. En caso de que pueda ayudar alguna otra
pareja, nos sentiremos aún más felices).

D esde el inicio de nuestra relación (a partir de


nuestro primer beso, que marcó el comienzo
de nuestro enamoramiento, esto hace ya cuaren-
ta y seis años atrás) es muy grande la atracción
sexual que nos envuelve, por casi medio siglo.
Siempre sentimos una atracción física mutua,
muy intensa. Para nosotros el encuentro sexual,
desde el comienzo hasta hoy, es una de las mani-
festaciones más positivas de nuestra sexualidad,
una de las más fuertes, si no, la más fuerte, que
facilita nuestra relación. Nunca tuvimos recelo de
entregarnos (libres de preconceptos, tabús, moji-
gaterías, cualquier tipo de prevención) totalmen-
te uno al otro, con total transparencia en relación
a nuestros sentimientos. Siempre tuvimos a ese
respecto un dialogo franco, abierto, confiado, li-
gero, embriagador, con coraje, alegre. Siempre
nos sentimos con deseos de estar en los brazos
del uno y del otro. Siempre nos desnudamos de
cuerpo y alma, uno para el otro. Siempre, sin lí-

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DESDE FRANCIA Un sacerdote a quien me habia confiado me su-
Testimonios

Testimonios
girio salir de vacaciones algunos dias con Denise
DENISE: dejando los ninos a los abuelos.

Nos casamos a los 23 años deseando construir a DENISE


nuestra pareja sobre los valores de nuestra edu-
cacion cristiana. Juntos descubrimos con alegria Me costo mucho el aceptar confiar mis 2 hijos a
y generosidad la sexualidad, el dialogo cotidia- mis padres....Pero lo hice para tratar de salvar a
no, el placer del don reciproco de nuestro cuerpo nuestra pareja. Vivimos solos 3 dias sin obliga-
al otro. Dos anos mas tarde, teniamos dos hijos, ciones y sin embargo el dialogo no era facil. Hen-
tuve que dejar de trabajar, desbordada por los ri trato de amansarme con ternura , suavemente,
biberones y los panales! Luego, cansada y cen- pero me quedaba muda y sin poder decir ni una
trada sobre mi papel de madre, huia de la rela- palabra. Rezamos juntos y decidimos pedir ayuda
cion conyugal, rechazando aun cualquier caricia a un gabinete de consejero conyugal.
por miedo de un nuevo embarazo. Queria pro-
fundamente a Henri pero mi angustia era dema- HENRI
siado fuerte para ceder a sus multiples deseos.
Con la ayuda de este profesional y gracias a él,
Sufria, lloraba sola encerrandome en el silencio.
aprendimos a poner palabras sobre nuestros sen-
HENRI timientos. Denise pudo expresarme la angustia
de un nuevo embarazo y to le dije cuanto necesi-
Conocimos un principio de matrimonio muy fe- taba todo su amor. Nos pedimos perdon por esa
liz, descubriéndose el uno al otro en la alegria. incomprension , después reflexionamos con sere-
Luego la actitud de Denise cambio; cuando vol- nidad y discernimiento sobre los valores que nos
via a casa después de algunos dias de ausencia habiamos impuesto. Buscamos lo que podiamos
debida a mi profesion, encontraba por cierto a aceptar el uno y el otro para dominar nuestra
una madre dedicada a su hogar pero no a esta fecundidad y vivir plenamente nuestra sexualidad
esposa atractiva y amable a quien conocia. No con felicidad y honradez en el contexto de aquel
entendia ese cambio y tanto esa falta de dialogo momento de nuestra vida.
como esa negacion de las relaciones intimas me
pesaban muchisimo. Yo llegaba a ser irritable y Desde ese periodo doloroso, rezamos juntos
se multiplicaban las discusiones sobre unas na- para dar gracias después de cada union sexual
derias de la vida cotidiana. ya no sentia placer y salimos cada ano 3 dias minimos en “viaje de
en volver a casa. boda”, dejando a nuestros 5 hijos muy felices de
ver a sus padres siguiendo enamorados a los 48
años...

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