Heracles
Heracles
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Para otros usos de este término, véase Heracles (desambiguación).
Para las leyendas romanas de Heracles, véase Hércules.
Para el coleóptero llamado escarabajo Hércules, véase Dynastes hercules.
Índice
1 Heracles en la mitología griega
2 Heracles en otras mitologías
3 Nacimiento e infancia
4 Juventud
5 Los doce trabajos
5.1 Matar al león de Nemea y despojarlo de su piel
5.2 Matar a la Hidra de Lerna
5.3 Capturar a la Cierva de Cerinea
5.4 Capturar al Jabalí de Erimanto
5.4.1 Aventura relacionada
5.4.2 El trabajo
5.5 Limpiar los establos de Augías en un solo día
5.5.1 El trabajo
5.5.2 Aventura relacionada
5.6 Matar a las Aves del Estínfalo
5.7 Capturar al Toro de Creta
5.8 Robar las yeguas de Diomedes
5.8.1 El trabajo
5.8.2 Aventura relacionada
5.9 Robar el cinturón de Hipólita
5.9.1 Versión 1
5.9.2 Versión 2
5.10 Robar el ganado de Gerión
5.10.1 Aventura relacionada
5.10.2 El trabajo
5.11 Robar las manzanas del jardín de las Hespérides
5.11.1 Aventuras relacionadas
5.11.2 El trabajo
5.12 Capturar a Cerbero y sacarlo de los infiernos
5.12.1 Aventura relacionada
5.12.2 El trabajo
[Link] Versión 1
[Link] Versión 2
6 Otras aventuras
6.1 Participación en la Gigantomaquia
6.2 Muerte a Cicno y lucha contra Ares
6.3 Expedición con los Argonautas
6.3.1 Estancia en Lemnos
6.3.2 Rapto de Hilas y abandono de Heracles
6.4 Heracles en Troya
6.5 Heracles instaura los Juegos Olímpicos
6.5.1 Versión 1
6.5.2 Versión 2
6.5.3 Versión 3
6.5.4 Nota
6.6 Otras aventuras
7 La segunda penitencia de Heracles
7.1 Íole
7.2 El asesinato de Ífito
7.3 Castigo
8 La muerte de Heracles
8.1 Deyanira
8.2 Muerte y resurrección como dios
9 Personajes relacionados
9.1 Compañeros de aventuras
9.1.1 Hilas
9.1.2 Yolao
9.2 Amantes
9.3 Compañeros de travesías y amantes masculinos
9.4 Descendencia
10 Interpretaciones antiguas y modernas
11 Hércules en el cine y la TV
11.1 Cine
11.2 Película para televisión
11.3 Series
12 Referencias astronómicas
13 Véase también
14 Referencias
15 Enlaces externos
Heracles en la mitología griega
Abundan los relatos mitológicos sobre él, y los más famosos son los doce trabajos.
Las historias de las cuales es protagonista forman un ciclo que se desarrolló
constantemente durante toda la Antigüedad, motivo por el cual es difícil hacer una
exposición cronológica o siquiera coherente de ellas. El historiador francés Pierre
Grimal, en su Diccionario de mitología griega y romana, propone clasificarlas en
tres categorías, a saber:
Los poetas posteriores, sus comentaristas y, por último, los mitógrafos de la época
helenística son, en la actualidad, las únicas fuentes escritas supervivientes que
relatan las hazañas de Heracles. Un auxiliar importante para el estudio de las
mismas es la iconografía, muy abundante, que recoge los principales episodios de
las leyendas. Iconografía que se prolonga desde la época arcaica hasta la moderna.
Como muestra basta señalar el friso del templo de Apolo en Delfos19y la colección
del Museo del Prado.20
En otros casos, los propios griegos equipararon con Heracles a los seres míticos de
otras culturas; así sucedió con el dios fenicio Melkart, las divinidades egipcias
Jonsu y Herishef o el celta Ogmios. En ocasiones estos otros Heracles fueron
caracterizados con epítetos distintivos como Heracles tirio, Heracles tasio (de
Tasos), Heracles de Canopo o Heracles dáctilo.21Este hecho llevó a historiadores y
filósofos a especular sobre la existencia de diferentes Heracles a lo largo de la
historia, siendo el hijo de Alcmena el último de ellos y meramente un héroe.22
Nacimiento e infancia
Heracles, de Versalles.
Zeus yació con Alcmena, hija de Electrión y nieta de Perseo, tras adoptar la
apariencia del marido de esta, Anfitrión de Tebas, también un perseida, quien había
dejado su hogar para ir a la guerra contra los tafios. Al regresar victorioso,
Anfitrión también yació con Alcmena; por lo cual esta quedó embarazada de mellizos;
el futuro Heracles por Zeus e Ificles, por su esposo.
En la noche en que estaba previsto que nacieran, Zeus juró que el niño miembro de
la casa de Perseo que naciera aquella noche se convertiría en un gran rey (otras
versiones afirman que fue Hera la que convenció a su marido de que lo jurara, solo
para después poder arrebatarle el derecho a la corona a su hijo).
Otra versión cuenta que Hera retrasó el parto haciendo que Ilitía se sentase en la
mencionada posición, y que fue esta la engañada por Galantis. Ilitía transformó a
la criada en comadreja y la obligó a dar a luz poniendo huevos por la boca.
Unos pocos meses después del nacimiento de Heracles, Hera envió dos serpientes a
matarlo mientras dormía en su cuna. El héroe estranguló una serpiente con cada mano
y fue hallado por su niñera divirtiéndose con sus cuerpos exangües como si fueran
unos insignificantes juguetes. Este episodio fue representado en las artes tanto en
mosaicos (Heracles estrangulando a las serpientes) como en pinturas.
Una versión del origen de la Vía Láctea es que Zeus engañó a Hera para que
amamantase a Heracles. Al descubrir quién era, lo apartó bruscamente de su pecho,
proceso en el cual despidió un chorro de leche que formó la mancha que cruza el
cielo y que puede verse en él desde entonces (se cuenta una historia parecida sobre
Hera y Hermes, aunque en ese caso, el truco funcionó y la diosa le tomó más cariño
al nacido).
Juventud
Heracles creció sano y fuerte. Recibió con su hermano clases de música del maestro
Lino, pero era un estudiante rebelde e indisciplinado. Lino le regañaba
constantemente, y un día Heracles se enfureció de tal manera que lo golpeó con una
lira, matándolo al instante. El joven Heracles debió comparecer ante un tribunal,
acusado de asesinato, pero se salió del apuro citando una sentencia de Radamantis,
según la cual existía el derecho de matar al adversario en caso de legítima defensa
(aunque realmente Lino no había tocado a Heracles). Fue pues, absuelto. Pero
Anfitrión, inquieto, y temiendo que su hijo adoptivo fuese presa de nuevos accesos
de cólera se apresuró a enviarlo al campo, y lo puso al frente de sus rebaños.
Allí, según una tradición, un boyero escita llamado Téutaro continuó su educación,
adiestrándolo en el arte de manejar el arco.
Heracles siguió realizando proezas tales como matar al León de Citerón, que estaba
acosando y cazando los rebaños locales, y se vistió con su piel. Cuando regresaba
de su cacería se encontró con los emisarios del rey minio Ergino de Orcómeno, que
había derrotado años atrás a los tebanos y les había impuesto un pesado tributo que
debían pagar cada año. Heracles los atacó, les cortó la nariz y las orejas y las
ató a sus cuellos, enviándolos de regreso con el mensaje de que ese era todo el
tributo que iba a recibir. El rey tebano Creonte le recompensó otorgándole la mano
de su hija, la princesa Megara, con la que tuvo varios hijos. Pirra, su hermana
menor, se casó con Ificles, el hermano mellizo del héroe.
Hércules lucha con el león de Nemea, por Francisco de Zurbarán (1634, Museo del
Prado).
El león de Nemea era un despiadado monstruo que vivía en Nemea, aterrorizando sus
alrededores. Su verdadero punto fuerte era que tenía una piel tan gruesa que
resultaba impenetrable a las armas, por lo que parecía ser invencible. Heracles
viajó a la ciudad, donde se hospedó en casa de Molorco, y después partió a la
cacería de la fiera. Le disparó flechas, lo atacó con una espada de bronce y lo
golpeó con un garrote hecho de un olivo (que él mismo había arrancado de la
tierra), pero todo resultó inútil. Entonces Heracles planeó un golpe estratégico.
Fue a la guarida del animal, que tenía dos entradas, y taponó una de ellas. Azuzó
al león para que entrara por la otra, y acorralándolo, lo estranguló.
Heracles llevó el cuerpo del león a Micenas para que lo viera Euristeo, pero este
se asustó tanto que le prohibió volver a entrar en la ciudad; de ahí en adelante,
el fruto de sus trabajos debería mostrárselo desde fuera. Euristeo ordenó a sus
herreros que le forjasen una tinaja de bronce que escondió bajo tierra, y en la que
se refugiaba cada vez que se anunciaba a Heracles, comunicándole sus instrucciones
a través de un heraldo.
Pero el trabajo aún no estaba terminado, ya que Heracles debía despojar al león de
su piel. Pero como esta resultaba impenetrable a las armas, estuvo horas y horas
intentándolo sin éxito. Al fin Atenea, disfrazada de vieja bruja, ayudó a Heracles,
advirtiéndole que las mejores herramientas para cortar la piel del león eran sus
propias garras. Con esta pequeña intervención divina, Heracles completó su primer
trabajo.
La gruesísima piel del león de Nemea fue utilizada por Heracles en todas las
aventuras que sucedieron a esta, como la más eficaz de las armaduras, mientras que
la cabeza del león la usó de yelmo.
Matar a la Hidra de Lerna
Artículo principal: Hidra de Lerna
Heracles llegó a la ciénaga próxima al lago de Lerna con su sobrino Yolao, al que
había pedido ayuda, ya que él solo se veía impotente contra el monstruo. Se
cubrieron la boca y la nariz con una tela para protegerse del aliento tóxico de la
hidra y se acercaron a la fuente Amimone, su refugio. Los detalles de la lucha son
explicados por Apolodoro. Heracles disparó flechas con llamas al interior de la
fuente para obligarla a salir, y una vez frente a frente, la atacó con su espada,
cortándole varias cabezas. Según algunas versiones, Hera envió un cangrejo llamado
Carcinos para que pellizcase los pies de Heracles y le estorbase, pero el héroe
aplastó al animal y siguió luchando. La hidra regeneraba dos cabezas por cada una
que perdía, así que Heracles se dio cuenta de que no iba a llegar a nada con ese
método. Entonces, Yolao tuvo la idea (probablemente inspirada por Atenea) de quemar
los cuellos de la hidra para cauterizar la herida y evitar así que pudiera
regenerar dos nuevas cabezas. Después de que Heracles cortara la cabeza, Yolao
pasaba por el muñón una tela ardiendo, y así, acabaron venciendo a la hidra de
Lerna, que murió sin cabezas. Heracles tomó la inmortal, que era impotente sin el
resto del cuerpo, y la enterró bajo una gran roca en el camino sagrado entre Lerna
y Eleia, completando así su segundo trabajo. El héroe mojó la punta de sus flechas
con la sangre venenosa de la hidra (que utilizaría en sus posteriores aventuras).
Pero Hera, en uno de sus ardides para perjudicar al héroe, informó a Euristeo de
que había sido Yolao quien había quemado los muñones, y este tachó el trabajo de
inválido, ya que Heracles había tenido ayuda.
Heracles persiguió a la cierva día y noche durante un año sin lograr atraparla, ya
que esta era increíblemente veloz (tanto que ni las flechas la alcanzaban). Al fin,
en el país de los Hiperbóreos, la capturó mientras esta se paraba a beber agua,
atravesándole las dos patas con flechas que solo traspasaron piel, tendón y hueso
(su sangre era un terrible veneno, capaz incluso de matar a dioses, por lo que
Heracles prefirió no derramar ni una gota, puesto que tendría que dar explicaciones
si lo hacía). Una vez inmovilizada, la apresó y la llevó a Micenas para que
Euristeo la viera.
Aventura relacionada
En el camino hacia Erimanto, Heracles hizo una parada para visitar a su viejo amigo
el centauro Folo, que en memoria de tiempos lejanos, compartió con él su comida y
su vino. Pero los otros centauros, al oler el vino que estaba especialmente
reservado para ellos, enfurecieron hasta tal punto que atacaron a Heracles. Este
primero los rechazó, pero poco a poco lo hicieron enfurecer a él también, y
empuñando su arco, mató a varios centauros con flechas untadas con la sangre de la
Hidra de Lerna mientras los otros se retiraban acobardados.
Mientras Heracles enterraba a sus víctimas, su amigo Folo sacó una de las flechas
de este y se puso a examinarla, asombrado de que algo tan pequeño pudiese dar
muerte a criaturas tan formidables como los centauros. Torpemente, la flecha se le
escurrió de la mano y se le cayó sobre el pie, clavándose en él.
La flecha, untada con tan letal veneno, acabó también con la vida de Folo, el cual
fue enterrado por Heracles al pie del monte que tomaría su nombre: Foloe.
El trabajo
Heracles encontró al jabalí y se echó tras él. Tras perseguirlo durante varias
horas, lo acorraló en una zona nevada, donde le saltó al lomo. Heracles lo encadenó
y se lo llevó a Micenas vivo, cargándolo sobre sus hombros.
Hércules desviando el cauce de los ríos Alfeo y Peneo. Detalle del mosaico de los
trabajos de Hércules de Liria (Valencia), en el Museo Arqueológico Nacional de
España (Madrid).
Por designio de los dioses, el ganado de Augías, rey de la Élide, no sufría de
enfermedades, y doce toros que su padre, el dios Sol Helios, le había regalado,
defendían al resto de la manada, asegurando que tampoco sufriera bajas causadas por
las fieras de los alrededores. Con todo esto, el ganado de Augías se convirtió en
el mayor del país.
Aventura relacionada
Euristeo y Augías, que no se esperaban que Heracles lo consiguiese, se negaron a
aceptarlo. Euristeo le dijo a Heracles que realmente había realizado el trabajo
para Augías, ya que conocía la apuesta que habían acordado (fue informado de esto
por la maliciosa Hera), por lo que le era inválido. Según otras versiones, se
escudó en que el trabajo ni siquiera lo había realizado él, sino los ríos.
Y para colmo de desgracias, cuando Heracles exigió a Augías la parte del ganado que
le había prometido, este se escaqueó utilizando el mismo argumento de que el
trabajo lo habían realizado los ríos. Heracles llevó el asunto a los tribunales, y
el testimonio de Fileo, hijo de Augías, a favor del héroe, convenció a los jueces
de que Augías debía cumplir con su promesa. Este entregó a regañadientes la parte
del ganado que prometiera en la apuesta y desterró a su hijo por haberle hecho
perder el juicio. Heracles, furioso por semejante injusticia, abandonó la Élide, y
buscando alianzas entre los príncipes de toda Grecia, declaró la guerra a Augías.
Este envió a su ejército al contraataque, capitaneado por los hermanos gemelos
moliónidas, sus dos eficientes generales. Estos aprovecharon que Heracles se sintió
enfermo y les firmó una tregua para atacar por sorpresa. Derrotaron terriblemente a
los hombres del héroe y asesinaron a su hermano Ificles, que le había acompañado a
la guerra. Vistas las numerosas bajas, los corintios, aliados de Heracles,
declararon oficialmente la paz al ejército de Augías, firmando una tregua ístmica,
en honor a los Juegos Ístmicos, probablemente el antecedente de los Juegos
Olímpicos en la Antigüedad, durante los cuales debía reinar la paz (realmente estos
juegos nunca se habían celebrado, fueron una repentina invención de los corintios
para poder firmar la tregua y evadirse de la desfavorable situación en la que se
hallaban).
Pero Heracles no olvidó aquella puñalada por la espalda. Tres años después,
aprovechó que los moliónidas y sus hombres se encontraban celebrando un festival en
honor a Poseidón para tenderles una emboscada, en la que masacró al ejército de
Augías y mató a su hijo Éurito y a los moliónidas, dejándole así sin sus mejores
generales.
Posteriormente volvió a reclutar otro ejército entre las ciudades del Peloponeso,
con el que dio el golpe definitivo. Saqueó la Élide y mató a Augías, poniendo al
desterrado Fileo como rey.
Heracles se presentó ante Minos, que le autorizó para capturar al toro (si podía),
puesto que este estaba causando estragos en Creta. Heracles consiguió subir al lomo
del animal y conducirlo hasta Micenas a través del mar Egeo. Euristeo, al ver al
hermoso toro, lo quiso ofrecer a Hera, pero esta lo rechazó al ver la ferocidad del
animal, por lo que se lo dejó en libertad.
Heracles y las Yeguas de Diomedes. Detalle del mosaico romano de Los doce trabajos
de Liria (Valencia), en el Museo Arqueológico Nacional de España (Madrid).
Las Yeguas de Diomedes eran cuatro animales carnívoros (veinte, según otras
versiones) que el gigante Diomedes tenía encadenados, alimentándolos con la carne
de sus inocentes huéspedes.
El trabajo
Heracles partió con un grupo de voluntarios consiguiendo arrebatar las yeguas a su
dueño, el cual fue con su ejército tras los ladrones. Heracles envió a su amigo
Abdero a la custodia de las yeguas mientras él y sus hombres hacían frente a
Diomedes y los suyos. Pero mientras Abdero apartaba de la lucha el carro al que
estaban atadas, las yeguas se soltaron y lo devoraron. Heracles y sus hombres
vencieron al ejército enemigo, y el héroe mató a Diomedes arrojándolo a sus propias
yeguas, que lo devoraron sin compasión. Los pocos adversarios que quedaban en pie
huyeron aterrados al ver cómo los sanguinarios animales daban buena cuenta de su
líder. Al terminar de comérselo, las yeguas se volvieron inexplicablemente mansas,
y Heracles las pudo atar de nuevo al carro del fallecido Diomedes y llevárselas a
Micenas, donde fueron entregadas a Euristeo, que se las regaló a Hera. Se dice que
murieron en el Monte Olimpo, devoradas por las fieras y las alimañas. Según una
leyenda, Bucéfalo, el caballo de Alejandro Magno, descendía de una de estas yeguas.
Aventura relacionada
En honor a su amigo Abdero, devorado por las yeguas mientras luchaba a su lado,
Heracles fundó junto a su tumba la ciudad de Abdera, donde como último homenaje,
instauró juegos agonales en su honor; en estos estaban prohibidas las carreras de
carros, puesto que se relacionaban con la muerte de Abdero.
Heracles lucha contra las amazonas, ánfora ática de figuras negras 530 a. C.-520 a.
C., Museo del Louvre.
Admete, la hija de Euristeo, fue la que dispuso el noveno trabajo de Heracles, que
consistía en robar el cinturón mágico de la reina amazona Hipólita, a la cual se lo
había regalado su padre, Ares.
Versión 1
Hipólita, al enterarse de los motivos de la llegada de Heracles, prometió darle el
cinturón, pero Hera, disfrazada de amazona, propagó el rumor de que Heracles y sus
acompañantes habían raptado a la reina, por lo que las amazonas atacaron la nave de
Heracles. Este pensó que la promesa de Hipólita había sido un engaño, combatió
contra las amazonas, mató a Hipólita y le quitó el cinturón.23
Versión 2
Heracles secuestra a Melanipa, una de las hermanas de Hipólita, y exige el cinturón
como rescate. La reina amazona se lo acaba dando y el héroe libera a su hermana.
Mientras tanto, Teseo secuestra a Antíope, otra hermana de Hipólita, y trata de
huir con ella junto a Heracles. Hera, la eterna enemiga del héroe, informa a las
amazonas del secuestro de Antíope, con fin de que ataquen a Teseo, y lo más
placentero para ella, a Heracles. Así sucede, pero ambos logran huir, y se llevan a
Antíope, con la cual Teseo acaba casándose (muchas versiones le atribuyen a ella la
maternidad de Hipólito, el hijo de Teseo e Hipólita; incluso hay algunas versiones
que ponen como madre a Melanipa). Las amazonas tratan de recuperarla sin éxito
atacando Atenas (según algunas versiones, Antíope muere en el ataque).
Aventura relacionada
Heracles emprendió el viaje hacia la isla Eriteia. Mientras viajaba hacia allí,
cruzó el desierto libio (Libia era el nombre genérico del norte de África para los
griegos) y quedó tan frustrado por el calor que se puso a dispararle flechas a
Helios, el sol. Este le rogó que parase, y Heracles pidió a cambio la copa dorada
que el dios utilizaba para cruzar el mar cada noche, de oeste a este. El héroe usó
esta copa para el viaje hacia Eriteia, pero encontró el paso cerrado por las rocas
al terminarse el Mediterráneo. Heracles las apartó abriendo el estrecho de
Gibraltar y poniendo como límites de este las columnas de Hércules, situada la
primera en el peñón de Gibraltar y la segunda en el monte Hacho de Ceuta, con una
altitud de 204 metros (según otras versiones en el monte Musa de Marruecos, con una
altitud de 851 m).
El trabajo
Heracles luchando con Gerión, ánfora datada en ca. 540 a. C. Museo del Louvre.
El ganado de Gerión estaba guardado en una cabaña custodiada por Ortro, perro de
dos cabezas hermano de Cerbero, y por el pastor Euritión. Heracles mató a ambos, y
cuando llegó Gerión, según algunas versiones avisado por Menecio, el pastor del
Hades, lo mató también, desgarrando su cuerpo en los tres de que estaba formado.
Al pasar por Sicilia, el héroe fue retado a un combate por Érice, el rey de la
isla, que era un fortísimo boxeador. Heracles apostó parte del ganado y su
adversario, muy seguro de sí mismo, puso en juego su reino. Pero fue el héroe quien
ganó el combate, en el cual mató a Érice, que fue enterrado en el templo dedicado a
su madre Afrodita en la montaña a la que dio nombre: Erice. Heracles dejó el reino
a sus habitantes diciéndoles que en la posteridad enviaría a sus descendientes a
gobernar (estos descendientes serían los heráclidas, capitaneados por su sobrino
Yolao).
Para molestar al héroe, Hera envió un tábano para que picase a las reses,
irritándolas y esparciéndolas. Después, la diosa envió una inundación que elevó el
nivel de un río tanto que Heracles no podía vadear el ganado. Este se puso a apilar
piedras en el río, construyendo un camino por el cual condujo a las reses.
Más tarde, Equidna asaltó a Heracles y le robó el ganado. Cuando el héroe fue a
reclamarlo, la ninfa pidió como rescate que mantuviera relaciones sexuales con
ella. Heracles lo hizo, y de esta unión nacieron Agatirso, Gelono y Escites.
Por fin el héroe llegó a Micenas con el ganado, el cual fue sacrificado a Hera por
orden de Euristeo.
Aventuras relacionadas
En algunas versiones, el héroe conoce al principio o al final del trabajo a Anteo,
que era invencible siempre que estuviese en contacto con su madre, Gea, la Tierra.
Heracles lo mató sujetándolo en vilo y aplastándolo con un fuerte abrazo.
Heródoto afirma que el héroe se detuvo en Egipto, donde los soldados del rey
Busiris le apresaron, ya que el monarca, para calmar la ira de los dioses, les
había prometido entregar en sacrificio a todos los extranjeros (aunque según otras
versiones le escogió a dedo para su sacrificio anual). Heracles estuvo retenido
junto a los otros desdichados sentenciados a muerte, pero logró romper sus cadenas
(cuerdas, según otras versiones) y evadirse. Viendo el cruel régimen al que estaba
sometido Egipto, decidió enfrentarse a Busiris, al cual mató, salvando así la vida
de todos los presos extranjeros.
El trabajo
Heracles robando las manzanas del Jardín de las Hespérides. Detalle del mosaico de
los trabajos de Hércules de Liria (Valencia), en el Museo Arqueológico Nacional de
España.
Llegando finalmente al Jardín de las Hespérides, Heracles engañó a Atlas para que
cogiese algunas manzanas del jardín ofreciéndose a sujetar el cielo mientras iba a
buscarlas, puesto que el titán no tendría problema alguno para hacerlo, ya que era
el padre de las Hespérides (aunque según algunas versiones, tan solo tenían un
simple parentesco). Al volver, Atlas decidió no aceptar el sujetar los cielos de
nuevo, y en vez de eso se ofreció a llevar las manzanas a Euristeo él mismo, pero
Heracles volvió a engañarlo aceptando quedarse en el lugar de Atlas, con la única
condición de que este sujetase el cielo un momento para que el héroe pudiera
ponerse su capa más cómodamente. Atlas accedió, y entonces Heracles tomó las
manzanas y se marchó.
Según otras versiones, el héroe era la única persona que robaba las manzanas
(además de Perseo), si bien Atenea las devolvía luego a su lugar correcto en el
jardín.
Las manzanas eran consideradas por algunas versiones las mismas «manzanas de dicha»
que tentaron a Atalanta, y según otras, una de ellas era la «manzana de la
discordia» usada por Eris para provocar un concurso de belleza en el Olimpo (que
terminaría dando lugar a la Guerra de Troya), poniéndola como premio.
Aventura relacionada
El héroe encontró la entrada al inframundo en Ténaro. Atenea y Hermes le ayudaron a
traspasarla al entrar y al salir. Gracias a la insistencia de Heracles y a su
propio aspecto fiero, Caronte le llevó en su barca a través del Aqueronte. Mientras
navegaban, se encontraron a Teseo y a Pirítoo, que habían sido apresados por el
dios Hades mientras intentaban raptar a Perséfone, el cual los había sujetado
mágicamente a un banco. Heracles tiró de Teseo y logró arrancarlo del banco, pero
parte de sus muslos se quedaron pegados a este (esto explica por qué los
descendientes del héroe ateniense tenían los muslos tan delgados). Pero cuando
intentó liberar a Pirítoo la tierra se puso a temblar, por lo que tuvo que
abandonarlo.
El trabajo
Versión 1
Para llevarse a Cerbero, Heracles simplemente pidió permiso al dios Hades, y este
accedió con la condición de que no hiciera daño al animal. El héroe obedeció,
tratando a Cerbero amablemente, y este, halagado al recibir por primera vez ese
tratamiento, lo acompañó afuera dócilmente.
Versión 2
Heracles disparó una flecha al dios Hades, dejándolo fuera de combate, y tras una
violenta lucha contra Cerbero, logró capturarlo y lo arrastró a través de la cueva
Aquerusia al exterior del Inframundo.
Otras aventuras
Participación en la Gigantomaquia
Artículo principal: Gigantomaquia
Después de que los dioses olímpicos condenaran a los titanes al Tártaro, la madre
de los últimos, Gea engendró a los poderosos Gigantes de la sangre de Urano o con
el mismo Tártaro para su venganza.
El oráculo profetizó que los gigantes no podían morir a manos de los dioses a menos
de que un mortal pelease a su lado, por lo que Zeus llamó a Heracles mediante
Atenea.
Los Gigantes llevaron a cabo un primer ataque contra los dioses armados con enormes
rocas y troncos de árboles.
Heracles atacó primero a Alcioneo, gigante que era inmortal siempre que luchase en
su tierra de origen. Heracles lo atravesó con una de sus flechas envenenadas, pero
tal como el gigante caía al suelo volvía a la vida de nuevo. Siguiendo el consejo
de Atenea, Heracles lo arrastró fuera de su tierra de origen, y murió por la herida
de la flecha. Se dice también que Heracles mató al gigante partiéndole el cuello
con las manos.
Porfirión atacó a Heracles e intentó violar a Hera. Zeus lo fulminó con el rayo y
Heracles lo remató con sus flechas.
Jasón envió heraldos por toda la Hélade para anunciar la realización de la futura
expedición y llegaron numerosos héroes que deseaban formar parte de la misma. Hay
diversas fuentes literarias que recogen los nombres de los integrantes de la
expedición, que por el nombre de la nave recibieron el nombre de «Argonautas».
También se les llamaba «minias». Así un número entre 45 y 69 hombres partieron en
la aventura, entre los cuales se encontraba Heracles.
Estancia en Lemnos
La expedición llegó a la isla de Lemnos. Allí se encontraron con una isla habitada
por mujeres, que habían dado muerte a todos los hombres de la isla como venganza
porque estos habían contraído matrimonio con mujeres de Tracia porque las de Lemnos
habían empezado a tener mal olor. Este mal olor había sido provocado por la diosa
Afrodita como castigo porque las mujeres de allí habían suprimido su culto.
Los Argonautas fueron bien recibidos en la isla, establecieron lazos amorosos con
las lemnias, cuya máxima autoridad era la reina Hipsípila y permanecieron en la
isla durante un largo tiempo, hasta que Heracles (u Orfeo), que no había
desembarcado, les instó a reembarcar y continuar el viaje.
Heracles en Troya
Artículo principal: Laomedonte
Versión 1
Los instauró para celebrar su victoria sobre Augías, pero esta versión los confunde
con los Juegos Ístmicos.
Versión 2
Simplemente los instaura en Olimpia, en honor a Zeus.
Versión 3
No fue realmente Heracles, el hijo de Zeus, quien instauró los Juegos Olímpicos,
sino otro Heracles, de sobrenombre, Ideo. Corrió hasta Olimpia con cuatro de sus
hermanos para entretener al recién nacido Zeus. Al ganar, se puso una corona de
olivo y estableció la costumbre de celebrar una serie de eventos deportivos cada
cuatro años en honor al dios.
Nota
Tras construir el estadio olímpico, Heracles quiso conocer sus dimensiones. Fue
contando sus pasos a lo largo de la travesía y llegó al otro extremo del estadio en
doscientos. A esto le llamó "distancia estadio" (en griego: στάδιον), que más tarde
se convertiría en una famosa unidad de longitud.
Otras aventuras
Heracles derrotó a los bébrices (gobernados por el rey Migdón) y dio su país al
príncipe Lico de Misia, hijo de Dáscilo.
Mató al ladrón Termero.
Visitó a Evandro con Antor, quien entonces se quedó en Italia.
Mató al rey Amíntor de Orminio por no permitirle entrar a su reino. También mató al
rey Ematión de Arabia.
Mató a Litierses tras derrotarlo en un concurso de siega.
Mató a Periclímeno en Pilos.
Fundó la ciudad de Tarento en Italia.
Aprendió lucha de Autólico.
Cuando Hipoconte derrocó a su hermano Tindáreo del trono de Esparta, Heracles
restauró al legítimo gobernante y mató a Hipoconte y a sus hijos.
La segunda penitencia de Heracles
Íole
Artículo principal: Íole
Íole o Yole era la joven y bella hija de Éurito, rey de Ecalia. Heracles se enamoró
perdidamente de ella en cuanto la vio y trató de conseguir su mano, pero Éurito se
la denegó porque conocía el oscuro pasado de Heracles, en el que este mataba a su
mujer y a sus hijos víctima de la locura, y temía que Heracles volviera a perder la
razón y que le sucediera lo mismo a Íole y a los futuros hijos que engendraran.
Tiempo después, Éurito organizó una competición de tiro con arco, prometiendo
otorgar la mano de Íole al que lograra batir su marca y la de sus hijos. Heracles
participó ansiando ganar. Los hijos de Éurito superaron a todos los demás
competidores del reino, pero Heracles dio tan certeramente en la diana que batió
las marcas de estos últimos. Cuando Éurito se dio cuenta de que este estaba ganando
(cosa irónica, ya que fue el mismo Éurito el que enseñó a Heracles a tirar con
arco), detuvo la competición y no le permitió seguir. Su hijo Ífito intentó hacerle
entrar en razón sin éxito. Así, Éurito rompió su promesa y se ganó el odio de
Heracles.
El asesinato de Ífito
Heracles, tras la competición de tiro con arco en Ecalia, en la cual intentó sin
éxito conseguir la mano de la princesa Íole, se disponía a marcharse de la ciudad
cuando las yeguas del rey Éurito fueron robadas. Ífito, el hijo de Éurito, que
había apoyado a Heracles en la injusticia de la competición, le pidió a este ayuda
para buscar las yeguas. Heracles accedió y realizaron una larga e infructuosa
búsqueda. El héroe regresó a Tirinto, su ciudad de residencia, e Ífito siguió
indagando solo. Un tiempo después, este descubrió las huellas que habían dejado las
yeguas y las siguió hasta Tirinto, exactamente hasta la casa de Heracles, donde
aparecieron los animales robados. El famoso ladrón Autólico, autor de la fechoría,
se las había vendido como propias sin que este nada supiese. Ífito intentó que
Heracles las devolviera, pero este se negó rotundamente, ya que las había pagado y
le pertenecían. Se pusieron a discutir acaloradamente en lo alto de una muralla, y
en uno de sus arranques de ira, Heracles arrojó a Ífito al vacío, asesinándolo.
Castigo
Heracles, avergonzado por haber vuelto a matar a un inocente, regresó al Oráculo de
Delfos, donde le fue impuesta la penitencia de servir a la reina (según algunas
versiones, princesa) Ónfale de Lidia durante tres años. Esta humillaba a Heracles,
obligándole a realizar trabajos de mujer y a llevar ropas femeninas, mientras ella
vestía la piel del León de Nemea y portaba su clava de madera de olivo. Pasados los
tres años, Heracles dejó de ser esclavo de Ónfale y la tomó como esposa. El héroe
la obsequió con el hacha de Hipólita, la cual guardó en las regalías de los reyes
lidios. Tuvieron un hijo cuyo nombre varía entre Agelao y Lamo según las distintas
versiones.
La muerte de Heracles
Deyanira
Artículo principal: Deyanira
Heracles viajó a Calidón, donde en las gradas del templo, vio a la princesa
Deyanira. Se olvidó de Íole por el momento, ya que Deyanira era una buena opción
para los hijos que tanto deseaba. La cortejó hasta que se enamoró de él, pero un
gran obstáculo los separaba: el temible dios-río Aqueloo, a quien Eneo, el rey de
Calidón, había prometido la mano de su hija Deyanira. Este dios tenía la facultad
de poder cambiar de forma a voluntad. Heracles lo retó a un duelo por la princesa,
y el dios-río aceptó. En el combate, se transformó en serpiente, pero el héroe supo
manejar la situación. Para mejorar sus habilidades físicas adoptó entonces la
figura de un toro, pero realmente fue eso lo que le hizo perder, pues al
transformarse descuidó durante un instante la lucha, lo cual aprovechó Heracles
para abalanzarse sobre él y matarlo (tras hacerlo, cogió uno de los cuernos del
dios-río y lo entregó a las náyades, con el cual hicieron la cornucopia). Así,
Heracles tomó a Deyanira como esposa.
Los rayos habían consumido la parte mortal de Heracles. Ya no guardaba parecido con
Alcmena, sino que como una serpiente que se muda de piel, aparecía ahora con toda
la majestuosidad de su padre divino. Una nube lo ocultó de sus compañeros mientras
que Zeus, entre truenos, lo transportaba en su carro de cuatro caballos al Olimpo,
donde Atenea lo tomó de las manos y lo presentó ante los otros dioses. Zeus había
destinado a Heracles para que fuese parte de los Doce Olímpicos, pero estaba poco
dispuesto a expulsar a alguno de los otros dioses para hacerle lugar. Hera entonces
fue convencida por Zeus para que adoptase a Heracles en una ceremonia de
renacimiento. Hera pasó a considerar a Heracles como su hijo y fue a quien más amó
junto con Zeus. Todos los olímpicos lo recibieron de buena gana y Hera lo casó con
su bellísima hija Hebe, de quien nacieron Alexiares y Ancieto según algunas
versiones. Heracles se convirtió finalmente en el portero del cielo y nunca se
cansa de permanecer en las puertas del Olimpo.
Personajes relacionados
Compañeros de aventuras
Hilas
Artículo principal: Hilas
Mientras caminaba por tierras salvajes (período de tiempo comprendido entre el
asesinato de su mujer, de sus hijos y de sus sobrinos), Heracles fue atacado por
los dríopes. Mató a su rey, Tiodamante, y los demás se rindieron y le ofrecieron al
príncipe Hilas. El héroe tomó al joven como escudero.
Yolao
Artículo principal: Yolao
Sobrino (era hijo de Ificles), amigo y, según algunos autores, también erómeno de
Heracles.29 Fue su principal compañero de aventuras.
Se casó con Megara, la primera mujer de su tío, ya que este se la entregó tras
matar a sus hijos víctima de la locura, puesto que solo su visión le resultaba
demasiado dolorosa (aunque según muchas versiones la mató también a ella). Tuvieron
una hija llamada Leipefilena.
Al mando de los tespíadas, los hijos que Heracles tuvo con las hijas del rey
Tespio, colonizó Cerdeña y Sicilia (donde tras su muerte, fue adorado como un
héroe). Volvió a Grecia poco antes de la muerte de su tío.
Fue él quien prendió la pira en la que Heracles murió abrasado. Este le dejó en
herencia el arco con el que tantas gestas había realizado. Hay algunas versiones
que afirman que el arco se quemó junto al héroe, y otras en las que Filoctetes es
el que prende la pira y a él le es asignado el arco, con el que consigue grandes
victorias en la guerra de Troya.
Según Pausanias, murió en Cerdeña, mientras que según Píndaro y otras fuentes, fue
enterrado en la tumba de su abuelo Anfitrión, donde también se le rindió culto
heroico.
Tal era su apego por los hijos de Heracles, que cuando Euristeo los acosaba, ya
después de la muerte de Yolao, este pidió a los dioses del inframundo permiso para
recuperar por una hora su juventud y volver de nuevo a la tierra para ayudarlos. El
permiso le fue concedido, y vivo durante una hora, mató a Euristeo. Otra versión
afirma que recuperó la juventud gracias a la intervención de la diosa Hebe, esposa
de Heracles en el Olimpo y, por tanto, su tía.
Heracles y Ónfale.
Amantes
Megara
Ónfale
Deyanira
Hebe
Parténope
Epicaste
Astíope
Calcíope
Auge
Astidamia
Autónoe
Meda
Equidna
Compañeros de travesías y amantes masculinos
Abdero (Encargado de las yeguas carnívoras del tracio Diomedes, que terminarían
matándole. Heracles fundó la ciudad de Abdera en su honor, donde era homenajeado
con juegos.).
Admeto (Participó en la caza del jabalí de Calidón y también fue protegido por
Apolo, según Plutarco y Calímaco.).
Adonis
Corito
Elacatas (erómeno espartano, honrado allí con un santuario y juegos anuales, según
Sosibio).
Eufemo
Filoctetes (Según Marcial, también fue el heredero del arco del héroe y quien
encendió su pira. Más tarde fue el maestro de Neoptólemo, hijo de Aquiles.).
Frixo
Hilas
Ífito
Jasón (mención tardía, podría ser una licencia literaria).
Néstor (a quien amó por su sabiduría).
Nireo
Yolao (Tebano, sobrino de Heracles, a quien ayudó en diversas ocasiones. Plutarco
cuenta que en su época las parejas masculinas bajaban a su tumba en Tebas para
prestar juramento de fidelidad a él y entre ellos.).30
Descendencia
Heráclidas es el término utilizado para referirse a todos los descendientes de
Heracles, aunque también se utiliza (incluso más popularmente) para los
descendientes de su hijo Hilo.
Con respecto a la descendencia directa del héroe, esta se compone de los siguientes
hijos:
Los hijos que tuvo con las 50 hijas del rey Tespio. Según diferentes versiones,
tuvo 49 hijos, ya que una se negó a unirse a él o 50, o 52, ya que dos de ellas
tuvieron gemelos.313233 La Biblioteca mitológica da los nombres de estos hijos:34
Terímaco (hijo de Megara).
Creontiades (hijo de Megara).
Deicoonte (hijo de Megara).
Everes (hijo de Parténope).
Téstalo (hijo de Epicaste).
Tlepólemo (hijo de Astíoque).
Tésalo (hijo de Astíoque o de Calcíope).
Télefo (hijo de Auge).
Agelao o Lamo (hijo de Ónfale).
Tirseno (hijo de Ónfale).
Macaria (hija de Deyanira).
Hilo (hijo de Deyanira).
Gleno (hijo de Deyanira).
Onites (hijo de Deyanira).
Ctesipo (hijo de Astidamía o de Deyanira).
Palemón (hijo de Autónoe).
Alexiares (hijo de Hebe; aunque según algunas versiones, Heracles no tuvo hijos con
ella).
Aniceto (hijo de Hebe).
Antíoco (hijo de Meda).
Hispalo (padre de Hispan al que se le atribuye la fundación de Hispalis).
Agatirso (hijo de Equidna).
Gelono (hijo de Equidna).
Escites (hijo de Equidna).
Interpretaciones antiguas y modernas
A través de la cultura grecobudista, el simbolismo heráclida fue transmitido al
lejano oriente. Un ejemplo de ello ha llegado hasta la época moderna en las
deidades guardianas Niō que se hallan frente a los templos budistas japoneses.
Hércules en el cine y la TV
Categoría principal: Hércules en las artes cinematográficas
Cine
Categoría principal: Hércules en el cine
Año Título Título en español Director País Género
1958 Le fatiche di Ercole Los Viajes de Hércules Pietro Francisci Bandera de
Italia Aventura
1959 Ercole e la regina di Lidia Hércules y la Reina de Lidia Pietro Francisci
Bandera de Italia Aventura
1959 La vendetta di Ercole La Venganza de Hércules Vittorio Cottafavi
Bandera de Italia Aventura
1960 Gli amori di Ercole Los Amores de Hércules Carlo Ludovico Bragaglia
Bandera de Italia Aventura
1961 Maciste contro Ercole nella valle dei guai Maciste contra Hércules en el
Valle de la Tribulación Mario Mattoli Bandera de Italia Aventura / Parodia
1961 Ercole al centro della terra Hércules en el Centro de la Tierra Mario Bava
Bandera de Italia Aventura
1962 Ulisse contro Ercole Ulises contra Hércules Mario Caiano Bandera de
Italia Aventura
1962 The Three Stooges Meet Hercules Los Tres Chiflados conocen a Hércules
Edward Bernds Bandera de Estados Unidos Comedia
1963 Ercole sfida Sansone Hércules contra Sansón Pietro Francisci Bandera de
Italia Aventura
1963 Golia e il cavaliere mascherato Goliat contra el Caballero Enmascarado (a
veces traducido como Hércules contra el caballero enmascarado) Piero Pierotti
Bandera de Italia Aventura
1964 Maciste nell'inferno di Gengis Khan Maciste contra los Bárbaros (a veces
traducido como Hércules contra los Bárbaros) Domenico Paolella Bandera de Italia
Aventura
1964 Il trionfo di Ercole El Triunfo de Hércules Alberto De Martino
Bandera de Italia Aventura
1964 Ercole contro Roma Hércules Contra Roma Piero Pierotti Bandera de
Italia Aventura
1964 Ercole contro i figli del sole Hércules Contra los Hijos del Sol
Osvaldo Civirani Bandera de Italia Aventura
1964 Ercole contro i tiranni di Babilonia Hércules y los Tiranos de Babilonia
Domenico Paolella Bandera de Italia Aventura
1964 Ercole, Sansone, Maciste e Ursus gli invincibili Combate de Gigantes
Giorgio Capitani Bandera de Italia Aventura
1969 Hercules in New York Hércules en Nueva York Arthur Allan Seidelman
Bandera de Estados Unidos Comedia
1983 Hercules El Desafío de Hércules Luigi Cozzi Bandera de Italia Aventura
1985 Le avventure dell'incredibile Ercole Las Aventuras de Hércules Luigi
Cozzi Bandera de Italia Aventura
1986 Gerakl u Admeta Hércules y Admeto Anatoly Petrov Bandera de la Unión
Soviética Animación
1993 Hercules Returns El Regreso de Hércules David Parker Bandera de
Australia Comedia
1997 Hercules Hércules Ron Clements y John Musker Bandera de Estados
Unidos Animación
1997 Burbank's Hercules Hércules Leonard Lee y Roz Phillips Bandera de
Australia Animación
1997 Hercules and Xena: The Battle for Mount Olympus Hércules & Xena: La Batalla
por el Monte Olimpo Lynne Naylor Bandera de Estados Unidos Animación
1998 Young Hercules El Joven Hércules T.J. Scott Bandera de Estados Unidos
Aventura
1999 Hercules: Zero to Hero Hércules: De Cero a Héroe Bob Kline Bandera de
Estados Unidos Animación
2000 Herkules Hércules Ludwig Ickert y Simone Greiss Bandera de Alemania
Animación
2014 The Legend Of Hercules Hércules: El Origen de la Leyenda Renny Harlin
Bandera de Estados Unidos Aventura
2014 Hercules Hércules Brett Ratner Bandera de Estados Unidos
Aventura
Película para televisión
Año Título Título en español Director País Género
1994 Hercules and the Amazon Women Hércules y las Amazonas Bill L. Norton
Bandera de Estados Unidos Aventura
1994 Hercules and the Lost Kingdom Hércules y el Reino Perdido Harley Cokeliss
Bandera de Estados Unidos Aventura
1994 Hercules and the Circle of Fire Hércules y el Círculo de Fuego Doug
Lefler Bandera de Estados Unidos Aventura
1994 Hercules and the Lost Kingdom Hércules y el Reino Perdido Harley Cokeliss
Bandera de Estados Unidos Aventura
1994 Hercules in the Underworld Hércules en el Mundo Subterráneo Bill L.
Norton Bandera de Estados Unidos Aventura
1994 Hercules in the Maze of the Minotaur Hércules en el Laberinto del
Minotauro Josh Becker Bandera de Estados Unidos Aventura
1999 Hercules and the Arabian Night Hércules y la Noche de Arabia Phil
Weinstein Bandera de Estados Unidos Animación
2005 Hercules Hércules Roger Young Bandera de Estados Unidos Aventura
Series
Año Título Título en español Creador País Género
1963-1966 The Mighty Hercules Poderoso Hércules Adventure Cartoon Productions
Bandera de Canadá Animación
1995-1999 Hercules: The Legendary Journeys Hércules: Los Viajes Legendarios
Christian Williams Bandera de Estados Unidos Aventura
1998-1999 Hercules: The Animated Series Hércules: La Serie Animada Walt Disney
Television Bandera de Estados Unidos Animación
1998-1999 Young Hercules El Joven Hércules Robert Tapert Bandera de Estados
Unidos Aventura
2004 Fate/stay night Fate/stay night Kinoko Nasu Bandera de Japón
Acción/Sobrenatural
2016 Once Upon a Time Érase una vez Jonathan Whitesell Bandera de Estados
Unidos Aventura/Drama
2021 Shuumatsu no valkyrie Record of Ragnarok Takeo Ono Bandera de Japón
Accion/Seinen
Referencias astronómicas
Asteroide (5143) Heracles
Cráter lunar Hercules
Constelación de Hércules
Véase también
Los doce trabajos de Heracles
Columnas de Hércules
Crátera de la locura de Heracles
Gigantomaquia
Heracles, tragedia de Eurípides
Melqart
Pegaso
Categoría:Hércules (ópera)
Referencias
El término como Heracles
GRIMAL, Pierre (2008). Diccionario de la mitología griega y romana. España:
Editorial Paidós. pp. 241-264 [1]. ISBN 9788449322112. Consultado el 7 de marzo de
2012.
Arthur Cotterhell (2008). Mitos Diccionario de mitología universal. España:
Editorial Ariel. p. 194 [2]. ISBN 978-84-344-3489-9. Consultado el 7 de marzo de
2012.
Jenny March (2008). Diccionario de mitología clásica. España: Editorial Critica.
pp. 39, 105, 107 [3]. ISBN 978-84-7423-693-4. Consultado el 7 de marzo de 2012.
Carlos García Gual (2003). Diccionario de mitos. España: Siglo XXI de España
Editores. p. 172 [4]. ISBN 9788432311277. Consultado el 8 de marzo de 2012.
William Smith; H.A Guerber; Gregory Zorzos (2009). Heracles. Gregory Zorzos. pp. 5-
150. ISBN 9781448674237. Consultado el 7 de marzo de 2012.
El término como Héracles
REYES, Alfonso (1965). Obras Completas de Alfonso Reyes, Volumen 17 (2º edición).
México: Fondo de Cultura Económica. p. 92 [5]. ISBN 9789681613976. Consultado el 7
de marzo de 2012.
Francisco Rodríguez Adrados (2010). Líricos Griegos II Elegíacos y Yambógrafos
Arcaicos (4º edición). España: CSIC. pp. 13-16, 46, 54-55 [6]. ISBN 9788498767773.
Consultado el 7 de marzo de 2012.
Alfonso Reyes (1989). Obras completas: Marginalia, primera, segunda y tercera
series. Las burlas veras, primera, segunda y tercera series. México: Fondo de
Cultura Económica. pp. 143, 229, 336, 587, 589, 600 [7]. ISBN 9789681631017.
Consultado el 7 de marzo de 2012.
Seneca; Germán Viveros (2001). Tragedias, Volumen 1. México: UNAM. pp. xciii, cvii,
xcvii, cii...[8]. ISBN 9789683663832. Consultado el 7 de marzo de 2012.
ALBAIGES, José María: Diccionario de nombres de personas. Universidad de
Barcelona, Barcelona, 1993.
«Behind the Name», artículo en inglés.
Por parte de padre sería, obviamente, hermano de Perseo (también hijo de Zeus,
pero con Dánae).
Según Apolodoro, Heracles es tanto bisnieto como nieto de Alceo. En efecto, su
madre Alcmena era hija de Anaxo, hija de Alceo, mientras que su padre adoptivo,
Anfitrión, era hermano de Anaxo (es decir que Alcmena era su sobrina) e hijo de
Alceo. Éste, por su parte, era hijo de Perseo y, por ello, nieto de Zeus. Véase
Biblioteca II, 5.
GRIMAL, Pierre: Diccionario de mitología griega y romana (pág. 239). Paidós,
Barcelona, 1981. s. v. «Heracles»; I, Nombre orígenes e infancia.
Como se desprende de los relatos míticos donde estas características aparecen
resaltadas. El coraje es manifestado en numerosas empresas, pero en especial
durante su descenso al Hades, el orgullo aparece en el episodio de la toma de
Troya, cuando Telamón resulta el primero en cruzar la brecha en la muralla y solo
se salva de los celos del héroe al pretender erigir un altar en su honor cf.
Apolodoro (Biblioteca II, 12, 4). La simplicidad del héroe, una burla al carácter
de los espartanos, aparece manifiesta en sus relaciones con Euristeo y también en
su glotonería. En cuanto a la virilidad de Heracles basta recordar el episodio de
las hijas del rey Tespio (y sus numerosos amantes de ambos sexos). V. ROMAN, Luke y
Monica: Encyclopedia of greek and roman mythology (pp. 208 y ss). Nueva York: Facts
on File, 2010. También, VALVERDE SÁNCHEZ, Mariano: Koinòs lógos: homenaje al
profesor José García López, volumen 2, pp. 657 y ss.
HIDALGO DE LA VEGA; SAYAS ABENGOECHEA, Juan José; ROLDÁN HERVÁS, José Manuel:
Historia de la Grecia antigua (pág. 88). Salamanca (España): Universidad de
Salamanca, 1998.
GRAVES, Robert: Los mitos griegos (I. 95. «El nacimiento de Teseo», nota 2) y Los
mitos griegos II. 135. «El asesinato de Ífito», nota 2).
GRIMAL, Pierre Grimal: op. cit., s. v. «Teseo» (pág. 505).
GRIMAL: ibid.
Homero, Ilíada II, 653 y passim. Odisea XI, 601.
HESÍODO: Teogonía II. 507-543 y, en especial, la obra llamada El escudo de
Heracles, si bien actualmente ya no se considera obra de este poeta.
Mencionado por Clemente de Alejandría en Stromata, libro 6, capítulo 2.
Ver los fragmentos en KINKEL, G.: Epicorum graecorum fragmenta (1878).
«Peisander», artículo (en inglés) acerca de Kinkel en SMITH, W. (ed.): Dictionary
of Greek and Roman Biography and Mythology. Londres: J. Walton, 1849.
Este Painiasis era considerado como un poeta apenas inferior a Homero, con quien
ningún griego podía ser comparado (Quintiliano, Inst. ora. X. I. 54), primo, o tal
vez tío, del historiador Heródoto y quien en 14 libros narró, en forma épica, las
aventuras de Heracles. Pueden leerse los fragmentos supervivientes Epic. poet.
fragmenta, edición en griego, 1877.
Friso del templo de Apolo en Delfos.
Colección en el Museo del Prado.
ZORZOS, Gregory: «Heracles», pág. 39 y ss. (Sin datos de edición, traducción
electrónica).
Al respecto véase, entre otros, HERÓDOTO: Historias, II, 43 y 44.
APOLODORO: Biblioteca mitológica, II, 5, 9.
Escolio de la Ilíada (XXI, 444).
Ilíada Il. 5.265 s..
Biblioteca mitológica II, 5, 9.
HIGINO: Fábulas (Fabulae) 69.
Biblioteca mitológica II, 6, 4.
PLUTARCO: Moralia; IX: 50 - Erótico 761D-E.
SERGENT, Bernard (1986). Homosexuality in Greek Myth. Beacon Press. ISBN
9780807057001.
PAUSANIAS: Descripción de Grecia IX, 27, 6.
DIODORO SÍCULO: Biblioteca histórica IV, 29, 3.
Higino, en la Fábula 162 dice que tuvo 12, pero se supone que la cifra debe ser un
error (XII en lugar de LII).
Biblioteca II, 7, 8.
Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una categoría multimedia sobre Heracles.
«Heracles» en Greek Mythology Link (en inglés)
Timeless Myths - Heracles; en inglés.
Sobre Heracles en el Proyecto Perseus; en inglés.
Sobre Heracles en el sitio Mallorca Web.
Sobre la Vía Láctea en Las metamorfosis, de OVIDIO: Libro I, 168-176. Texto español
en Wikisource.
Las metamorfosis. Libro I: texto latino en Wikisource.
ERATÓSTENES: Catasterismos (Καταστερισμοί).
3. Dragón (Δράκων; Serpens): Ladón.
Texto español en el sitio de la Universidad de Cantabria.
Texto latino en Google Books; facsímil electrónico.
Texto griego en Internet Archive; facsímil electrónico.
4: Hércules o El Arrodillado ('Ο ἑν γόνασιν; Engonăsin, Nixus genu, Ingeniculus):
Heracles.
Texto español en el sitio de la Universidad de Cantabria.
Texto latino en Google Books; facsímil electrónico.
Texto griego en Internet Archive; facsímil electrónico.
44: Vía Láctea (Κύκλος γαλαζλας; Circŭlus lactĕus, Via lactea): la leche que salió
en chorro del pecho de Hera estando amamantando ella a Heracles, o bien a Hermes, o
la que se sacó del pecho Rea para hacer ver a Crono que la piedra que le daba
envuelta en pañales era un hijo.
Texto español en el sitio de la Universidad de Cantabria.
Texto latino en Google Books; facsímil electrónico.
Texto griego en Internet Archive; facsímil electrónico.
HIGINO: Astronomía poética (Astronomica).
3: Dragón.
Texto inglés en el sitio Theoi; trad. de 1960 de Mary Grant.
6: Arrodillado.
Texto inglés en Theoi; trad. de 1960 de Mary Grant.
43: Vía Láctea.
Texto inglés en Theoi; trad. de 1960 de Mary Grant.
Hércules y la Vía Láctea: iconografía y referencias, en el sitio Iconos, de la
Cátedra de Iconografía e Iconología del Departamento de Historia del Arte de la
Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de Roma "La Sapienza".
Hércules en Las metamorfosis: Libro IX, 1-305. Texto español en Wikisource.
Teseo y Aqueloo (II); Aqueloo y Hércules; Partida de Teseo en Las metamorfosis:
Libro IX, 1-97.
Hércules, Neso y Deyanira en Las metamorfosis: Libro IX, 98-133.
Trabajos, muerte y apoteosis de Hércules en Las metamorfosis: Libro IX, 134-272.
Las metamorfosis. Libro IX: texto latino en Wikisource.
TEÓCRITO: Idilios (Ειδύλλια).
XXIV: El pequeño Heracles (Ἡρακλίσκος).
Traducción de Ettore Romagnoli al italiano (1925), en Wikisource.
Traducción al inglés, en el sitio Theoi.
Texto en griego, en Wikisource.
XXV: Heracles matador del león (Ἡρακλὴς Λεοντοφόνος).
Traducción de Romagnoli al italiano, en Wikisource.
Traducción al inglés, en Theoi.
Texto griego, en Wikisource.
Ettore Romagnoli (1871-1938): helenista y literato italiano.
E. Romagnoli.
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