Universidad Nororiental Privada “Gran Mariscal de Ayacucho”
Escuela de Derecho – Núcleo El Tigre
Cátedra de Derecho Procesal Civil II
Temas 7,8,9
El Remate
Facilitadora: Estudiantes:
Abg. Karellis Rojas Chacón Richard
Pérez Andrea
Ríos Greicy
Rodríguez Lidia
El Tigre, 01 de Noviembre de 2022.
INTRODUCCION
El remate es una modalidad de adquisición de bienes (muebles e inmuebles) que
han sido sujetos a un proceso jurisdiccional, a raíz de una demanda por el
incumplimiento de obligaciones o partición de comunidad y el juez ha decidido la
ejecución para cumplir con la obligación de pago de la división de la comunidad.
Es una venta pública en la que pueden hacer parte todas aquellas personas que
tengan interés en el objeto de la subasta y con el cumplimiento de las condiciones
establecidas en la ley.
El remate es referido como la venta de cosas en subasta, confundiéndose las
voces, porque la subasta es referida a la venta en el que el subastador invita al
público a que puje para adquirir los bienes ofertados y la venta queda establecida
con un golpe de maza, ese golpe de maza significa que no se aceptan más
postores o que la cosa ya está vendida.
En realidad el remate es una ejecución forzosa. Por ello está revestido de
solemnidad y publicidad, connotación esencial para su validez, debido a que la
omisión de alguna formalidad esencial del remate constituye no solo lesión al
derecho de defensa del accionante, sino que puede ocurrir a transgresión a
derecho a terceros y menoscabo al derecho fundamental del debido proceso. El
quebrantamiento de los presupuestos es causa de impugnación del remate y
podría plantearse una nulidad.
REMATE
Para que se cumpla con el remate de los bienes es necesario que se cumpla los
siguientes requisitos:
La publicidad (a través de carteles)
El Justiprecio de los bienes embargados en subasta pública.
El Remate: Se ha discutido mucho sobre la naturaleza jurídica del remate, el
procesalista Chiovenda considera que cuando los bienes del deudor deben ser
convertidos en dinero para la satisfacción de los acreedores tiene lugar la
expropiación de la facultad de disposición. El derecho de vender, corresponde al
Estado como medio ejecutivo, esto es como medio de actuación de la ley, en
síntesis para este procesalista el remate no es un contrato de compraventa
celebrado entre el ejecutado y el adjudicatario (el que compra) porque la
compraventa es un contrato consensual y bilateral y el ejecutado no solo ha dado
su consentimiento si no que lo niega , se le priva de sus bienes a la fuerza, de
igual manera no puede decirse que es un contrato entre el órgano jurisdiccional
del Estado y del adjudicatario porque aquel no es dueño de la cosa rematada solo
tiene el derecho de disponer del derecho de propiedad y tampoco es una
compra venta entre el acreedor y adjudicatario porque el acreedor no es el dueño
de la cosa. El procesalista Guasp sostiene lo siguiente: “La enajenación forzada
que implica la ejecución es por naturaleza un acto procesal, un acto e instrucción
del proceso de ejecución, puesto que es un acto de realización forzada; el
procesalista Calamandrei sostiene que en el caso del remate, el Estado se
introduce como autoridad en la esfera jurídica del deudor para realizar actos
periódicos de su nombre, para el venezolano Francisco Brice el sostiene que el
remate es sin duda una venta en el sentido económico porque envuelve el
traspaso de la propiedad de un bien a cambio de un precio pero le falta el
consentimiento elemento indispensable para su existencia, en cambio, es un acto
procesal que tiene su origen en la propia función judicial, si el poder jurisdiccional
esta constitucionalmente facultado para declarar, asegurar y realizar el derecho,
es claro que esta facultad debe extenderse a todo lo que sea necesario para el
exacto cumplimiento de su función siempre que sea concedido expresamente por
la ley de manera concreta o genérica dado el carácter formalista del derecho y del
proceso.
REQUISITOS
· Publicidad: El poder público está interesado de que los actos de
remate de bienes muebles o inmuebles tengan la mayor publicidad posible para
que concurran al acto la mayor cantidad de personas que puedan ofrecer la mayor
cantidad de dinero, para esto se libran los carteles.
Los carteles indicarán:
Los nombres y apellidos, tanto del ejecutante como del ejecutado.
La naturaleza de la cosa, y una breve descripción de ella, y si fuere
inmueble su situación y linderos, expresándose si el remate versará sobre
la propiedad o sobre cualquier otro derecho.
En el último cartel, o en el único cartel si hubiere habido impresión por convenio de
las partes, se indicará además el justiprecio de la cosa, o de cada una de ellas si
fueren varios los gravámenes que ésta tenga, y el lugar, día y hora en que se
efectuará el remate.(art 555 del C.P.C).
Para conocer los gravámenes oficiará el Juez con debida anticipación al
registrador del lugar donde esté situado el inmueble pidiéndole noticia de
ellos. Estas diligencias se harán por cuenta del ejecutante.
Carteles de remate
Tres carteles, para anunciar el remate de los bienes, en un periódico del
lugar sede del tribunal, y además en uno del lugar donde estén situados los
bienes, de ser el caso
El intervalo entre estos carteles será de tres en tres días, si se trata de
bienes muebles o de diez en diez días, en el caso de los inmuebles
Facultades de las partes
Pueden las partes, de mutuo acuerdo celebrado durante la ejecución,
efectuar el remate en base a un solo cartel, siempre que no haya terceros
interesados
Contenido de los carteles
Nombre y apellido del ejecutante y del ejecutado
Descripción de los bienes a ser rematados
En el último cartel, o en el único, si fuere el caso, se indicará además el
justiprecio de la cosa, los gravámenes que ésta tenga, y el lugar, día y hora
en que se efectuará el remate
Certificación de gravámenes
Remate de bienes muebles
El remate de los bienes muebles se anunciará, en tres distintas ocasiones de tres
en tres días, mediante carteles que se publicarán en un periódico del lugar donde
tenga su sede el tribunal, y además, en uno del lugar donde estén situados los
bienes, si tal fuere el caso. Si no hubiere periódico en la localidad la publicación
se hará en un periódico de la capital del Estado y en otro de la capital de la
República que tenga circulación en el lugar donde se efectuará el remate.
El remate de los bienes inmuebles se anunciará en tres distintas ocasiones, de
diez en diez días, mediante carteles que se publicarán en la misma forma indicada
en el artículo anterior.
¿Cuándo se puede hacer un único cartel?
Las partes pueden, de mutuo acuerdo celebrado durante la ejecución, efectuar el
remate con base a la publicación de un solo cartel, siempre que no haya terceros
interesados que puedan perjudicarse con la supresión. Si se presentare algún
tercero impugnando el acuerdo de las partes; y acredita, su interés ante el Juez,
se dejará sin efecto el acuerdo y se harán las publicaciones en la forma previstas
en este capítulo.
Remate
Los bienes corruptibles pueden venderse anticipadamente
Llegado el día y hora se procede al remate
Si los bienes constituyen unidades separables se sacarán a remate
uno por uno
Si el producto de los bienes vendidos es suficiente para satisfacer el monto
de la ejecución se suspenderá el remate de los restantes, que se
declararán libres de embargo
El juez fijará la caución que deben dar los postores, para cubrir los gastos
de un nuevo remate, si el adjudicatario no paga el precio ofrecido
Al ejecutante se le acepta como caución el crédito
El primer remate tendrá como base la mitad del justiprecio
Se admitirán ofertas a plazos si el ejecutante las acepta y se declara
satisfecho
Se oyen las ofertas por un lapso fijado por el juez, entre 15 y 60 minutos
Concluido el tiempo el juez examinará las propuestas y adjudicará el bien
Al mayor postor, si el pago es en efectivo y de inmediato
Al mejor postor, si el pago está sujeto a modalidades
Si no hubiera proposiciones que alcancen la mitad del justiprecio de un
inmueble se procederá a un segundo acto de remate, que se anunciará con
un solo cartel, sobre la base de 2/5 del justiprecio
Si no se consiguiere nada a este efecto, el Juez señalará el quinto día para
proceder, en un tercer remate, al arrendamiento de la cosa inmueble bajo
las condiciones que estipulen las partes, o que establezca el Juez en
defecto de ellas
Si las condiciones se determinaren por el Juez, procurará que el tiempo del
arrendamiento, o el de la administración, no exceda del necesario para
pagar la cantidad que sea materia de la ejecución, con sus intereses y
gastos
El arrendamiento o la administración se celebrarán con el mejor postor,
quien deberá dar garantía suficiente para asegurar el cumplimiento de las
obligaciones que contraiga
Tanto el acreedor como el deudor podrán ser licitadores en el remate del
arrendamiento o de la administración
Los frutos de la cosa se aplicarán a la ejecución
Si tampoco se consigue nada se convocará a los peritos, para decidir si se
efectúa un cuarto remate, por 1/3 del justiprecio o queda la cosa en
depósito hasta mejor ocasión
En el remate de la cosa mueble, si no se consiguen 2/5 del justiprecio se
procede al remate por 1/3 obviando lo establecido para los inmuebles
Cuando el remate no se haya hecho a plazo, el adjudicatario deberá
entregar el precio dentro de los tres días siguientes a la adjudicación
Si el adjudicatario no consigna el precio en el término establecido, se
procederá a un nuevo remate de la cosa por su cuenta con cargo a la
caución que haya prestado
La adjudicación en el remate transmite al adjudicatario una vez pagado el
precio del remate los mismos e iguales derechos que sobre la cosa tenía la
persona a quien se le remató, con la sola excepción de la purga de la
hipoteca
Después de pagado el precio, el adjudicatario tiene derecho a ser puesto en
posesión de la cosa que se le adjudicó, por el Tribunal, el cual hará uso de
la fuerza pública, si fuera necesario, para efectuar tal acto
El problema de la oposición a la entrega
El remate no puede atacarse por vía de nulidad por defectos de forma o de
fondo, y la única acción que puede proponerse contra sus efectos jurídicos es la
reivindicatoria
El Justiprecio: Art. 556 C.P.C.
Justiprecio
El justo precio de la cosa es fijado por tres peritos
Cada parte designa un perito y entre ambos escogen un tercero, en caso de
desacuerdo lo designa el Tribunal
Requisitos para ser perito
Residir en el lugar donde estén los bienes
Poseer conocimientos prácticos sobre las cosas a ser evaluadas
Son funcionarios judiciales, son juramentados y pueden ser recusados
Se fijará en el expediente el lugar y oportunidad de las actuaciones
Las partes pueden concurrir y formular observaciones
El justiprecio es vinculante para el juez a diferencia de la experticia
probatoria
Las partes pueden impugnar el justiprecio por error sobre la identidad o
calidad de la cosa justipreciada
Se abre articulación probatoria y la decisión del juez será inapelable
Las partes, de común acuerdo durante la ejecución pueden fijar el precio de
las cosas a ser rematadas
FORMAS DE DESIGNACION DE LOS PERITOS
Después de efectuado el embargo se procederá al justiprecio de las cosas
embargadas, por peritos que se nombrarán uno por cada parte, asociados a un
tercero que elegirán las mismas partes, o que en defecto de ellas por inasistencia
o desacuerdo en su designación, designará el Tribunal. Las partes al designar su
perito consignarán en el mismo acto una declaración escrita del designado,
firmada por éste, manifestando que aceptará la elección. En caso de no consignar
la parte la manifestación a que se refiere el presente artículo el nombramiento lo
efectuará el Juez en el mismo acto.
REQUISITOS PARA SER PERITOS
Para ser perito evaluador se requiere residir en el lugar donde estén situados los
bienes y poseer conocimientos prácticos de las características, calidad y precios
de las cosas que serán objeto del justiprecio.
Si hubiese cosas de especie y naturaleza diferentes se harán tantos peritajes
como sean necesarios, determinando el tribunal los que deban ejecutarse
separadamente.
RECUSACION DE LOS PERITOS
La recusación contra los peritos deberá proponerse el mismo día de su
nombramiento o en los dos días subsiguientes. Propuesta este, el perito, o la
parte que lo nombro, consignará, dentro de los tres días siguientes a la
proposición de la recusación, las razones que tenga que invocar contra ella, y la
incidencia de recusación quedará abierta a pruebas por ocho días decidiendo el
Juez al noveno. Si la recusación fuere declarada con lugar el Juez en la decisión
que pronuncie al respecto nombrará el nuevo perito que sustituirá al recusado.
Es necesario y fundamental la juramentación de los peritos si no prestan el
juramento su nombramiento será nulo.
Los peritos deberán fijar la oportunidad para concurrir al tribunal y podrán oir las
observaciones de las partes, fijarán una oportunidad para presentar lo que el
denomina acta de justiprecio, o peritaje y este debe contener las razones y
argumentos que le sirvieran a los peritos para la fijación del precio por tanto esta
acta debe ser motivada. (Art. 558 CC.P.C.)
IMPUGNACION DEL PERITAJE
El mismo día de la reunión de los peritos en el tribunal para la fijación del
justiprecio, podrán las partes impugnar el resultado por error sobre la identidad o
calidad de la cosa justipreciada, lo cual probarán dentro de los cinco días
siguientes, resolviendo el Juez el sexto día la pretensión del impugnante, y en
caso de declarar firme el justiprecio fijado por los peritos impondrá al impugnante
una multa de mil Bolívares. De la decisión del Juez no se oirá apelación.
DIFERENCIA ENTRE LA EXPERTICIA Y EL JUSTIPRECIO
1.-La experticia no es vinculante, pero el justiprecio sí.
2.- La experticia es un medio probatorio el justiprecio no
Cancelación del precio
En virtud de concebirse el acto de subasta como una venta judicial. Recordamos
que la subasta es la venta pública de bienes al mejor postor, realizada por
mandato judicial. En este sentido, tomando los elementos para el
perfeccionamiento de la compra-venta, uno de ellos es el acuerdo entre los sujetos
del precio sobre la cosa objeto de la negociación.
La ley procesal, además de ordenar que haya acuerdo sobre el precio, pues el
juez examina las propuestas adjudicando la buena pro al mayor postor o al mejor
postor (art. 565 CPC), exige que en caso de precio al contado (sin plazo), el
adjudicatario deberá entregar el precio dentro de los tres días siguientes (art. 567
eiusdem), pero si no consigna el precio ene se plazo, estatuye el artículo 570 que
se debe proceder a nuevo remate de la cosa por cuenta del adjudicatario que
incumple y a cargo de la caución que haya prestado (vid art. 670). Debe
entenderse que este nuevo remate no puede ser equiparado al previsto como
segundo remate (art. 577), en realidad se trata de la repetición del primer acto de
remate por haberse anulado, de manera que la base de propuestas es conforme lo
dispone el artículo 567.
CONCLUSION
El remate judicial es un acto procesal. Los actos procesales son una especie de
los actos jurídicos, es decir de aquellas expresiones humanas, llevadas a término
con discernimiento, intención y libertad, con la particularidad, en este caso, que se
realizan en el transcurso de un proceso. También para darle inicio o continuar en
él, o aún con relación al mismo, una vez que ha finalizado o durante alguna
incidencia.
VESCOVI decía que "los actos procesales son los actos jurídicos del proceso",
esto es, ocurren dentro del proceso conforme a la ley procesal. Expresaba que el
acto procesal es una especie dentro del acto jurídico y que en Uruguay se ha
definido como el "acto jurídico emanado de las partes. de los agentes de la
jurisdicción o aun de los terceros ligados al proceso, susceptible de crear,
modificar o extinguir efectos procesales". El maestro COUTURE" definía como
"rodo aquel hecho dominado por una voluntad jurídica idónea para crear. modificar
o extinguir derechos procesales"
Fuentes consultadas:
Código orgánico procesal civil. Gaceta Oficial N° 4.209 Extraordinaria de fecha 18
de septiembre de 1990.
[Link]
[Link]
[Link]