Ecuación Funcional de Fréchet en Matemáticas
Ecuación Funcional de Fréchet en Matemáticas
junio
c 2011
Universidad Nacional de Educación a Distancia
Facultad de Ciencias
Sección de Apoyo a la Docencia y a la Investigación
Negociado de Posgrados - Tercer Ciclo
Por
Khader Faiez Abu-Helaiel Jadallah
Cumpliendo con los preceptos que establece la ley de la Universidad de Educación a Distan-
cia, presento a su consideración mi trabajo Fin de Máster titulado:
tema que me fuera asignado por la Comisión de Máster de Matemáticas Avanzadas de la Facultad
de Ciencias de acuerdo con la normativa que regula los trabajos de Fin de Máster de la UNED,
con fecha 15 de Marzo de 2011.
D. José Ma Almira Picazo, como tutor del estudiante D. Khader Faiez Abu-Helaiel
Jadallah del Máster en Matemáticas Avanzadas de la Facultad de Ciencias, considero que el
Trabajo de Fin de Máster
Dedicatoria
Agradecimientos
Deseo agradecer a mi tutor el Profesor Dr. José María Almira Picazo del
Departamento de Matemáticas de la Universidad de Jaén, el apoyo incondicional
que he recibido de él durante todo el tiempo que ha durado esta investigación. Este
trabajo no habría sido posible sin su apoyo.
Además, quiero agradecer a todos los miembros de la Sección de Apoyo a la
Docencia y a la Investigación de la UNED así, como el Negociado de Posgrados de
Tercer Ciclo y sobre todo al Coordinador del Máster de Matemáticas Avanzadas, el
Profesor Dr. Alberto Borobia Vizmanos.
Finalmente, no olvidaré a mis profesores del Máster: Dra. Beatriz Hernando
Boto, Dr. Arturo Fernandez Arias y Dr. Fidel José Fernández y Fernández-
Arroyo.
viii
Índice general
Resumen xi
Introducción xiii
1. Preliminares 1
1.1. Conjuntos Ordenados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.1.1. El Axioma De Elección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2
1.1.2. El Lema De Zorn . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
1.2. Subconjuntos Densos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
1.3. Bases De Hamel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
1.4. Funciones Multiaditivas y Simétricas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6
1.5. Funciones Semicontinuas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8
Bibliografía 55
x ÍNDICE GENERAL
Resumen
El estudio de este tipo de ecuaciones funcionales tiene su origen en un artículo de 1909 del
conocido matemático francés Maurice Fréchet, que estudió una ecuación en diferencias progre-
sivas con paso variable y se sirvió de ésta para caracterizar los polinomios ordinarios como las
únicas soluciones continuas de su ecuación. De hecho, es bien conocido que las soluciones conti-
nuas de ∆n+1 (f ) ≡ 0 son los polinomios p ∈ Pn .
Por otra parte Z. Ciesielski [15] ha demostrado que, cualquier solución de la inecuación
funcional:
∆n+1
h f (x) ≥ 0, ∀ x, h ∈ R, (3)
si está acotada en algún conjunto Γ medible-Lebesgue de medida positiva, entonces es continua
en toda la recta real.
Se deduce que las soluciones de (1) que no son polinomios son no acotadas en cada conjunto
de medida de Lebesgue positiva, por lo que tienen oscilaciones enormes.
Se desprende también que los documentos mencionados dan una buena respuesta a la pre-
gunta:
¿cuando las soluciones de la ecuación funcional de Fréchet son polinomios? (en sentido
ordinario)
pero no dan ninguna descripción del grafo de las soluciones discontinuas de esta ecuación funcio-
nal. Además algunas de las pruebas implican resultados técnicos de teoría de la medida. Luego,
no son elementales. Así pues, nuestra tarea consistirá en:
xii Resumen
Dar una prueba del teorema de Fréchet que no implique el uso de la teoría de la medida. Mas
precisamente, vamos a probar que cualquier solución de ∆n+1
h f (x) = 0 que sea continua en
un punto o acotada en algún intervalo de interior no vacío, es un polinomio de grado ≤ n.
Como consecuencia de la técnica desarrollada para nuestra prueba del teorema de Fréchet,
daremos una descripción de la clausura del grafo de f de las soluciones arbitrarias de
∆n+1
h (f ) ≡ 0. En particular, tenemos que demostrar que:
R2 R2
graf {f } = {(x, y) : x ∈ R , y = f (x) ∈ R} (4)
N Para poder abordar los puntos anteriores de modo que esta memoria sea autocontenida
y esté bien fundada y motivada, realizaremos en los primeros capítulos de la misma una breve
excursión por el mundo de las ecuaciones funcionales, haciendo especial hincapié en los resultados
más clásicos de la teoría, los cuales contienen las diferentes ecuaciones funcionales tratadas por
Cauchy en su “ Curso de Análisis ” de 1821, así como la propia ecuación de Fréchet y alguna de
sus generalizaciones.
Esta ecuación fue estudiada por primera vez por A. M. Legendre en 1791 y C. F. Gauss
en 1809, pero el primer resultado importante sobre las soluciones de (5) fue la demostración,
incluida por A. L. Cauchy en su famoso “ Cours D’Analysé ” (1821) [14], de que las únicas
funciones continuas y aditivas que existen son las aplicaciones lineales
f (x) = c x, c ∈ R. (6)
En esta memoria se realiza una breve introducción a las ecuaciones funcionales [1], [4],
explicando las motivaciones principales de dicha teoría, desde la ecuación funcional de Cauchy
y las hipótesis de Darboux, hasta la ecuación funcional de Fréchet y un trabajo de síntesis
sobre los artículos [7], [18] y parte de la monografía [16] redactando todos los detalles de las
demostraciones.
xiv Introducción
Capı́tulo 1
Preliminares
reflexiva: (x, x) ∈ R ∀ x ∈ X,
Definición 1.1.3. Dos elementos x, y en un conjunto parcialmente ordenado se dice que son
comparables si x ≤ y o y ≤ x.
Entre las numerosas formas equivalentes del Axioma de Elección que existen, tal vez una de
las más populares sea la siguiente:
Axioma 1.1.1 (Axioma de Elección). Si (Xα )α∈J es una familia de conjuntos tal que Xα es
no vacío para todo α ∈ J , entonces existe al menos una función de elección para la familia
(Xα )α∈J .
trivial, etc. De hecho, se puede demostrar que el Axioma de Elección es equivalente a la existencia
de bases de Hamel (ver [28]).
Lema 1.1.1 (Lema de Zorn). Sea (X, ≤) un conjunto no vacío parcialmente ordenado. Si cual-
quier cadena C en X posee una cota superior, entonces X posee un elemento maximal.
Con mucha frecuencia, el Lema de Zorn se utiliza cuando F es una familia de subconjuntos
de un conjunto dado X ordenados por la relación de inclusión ⊆ con la propiedad de que cualquier
cadena C ⊆ X, su unión ∪ C, también esté en F 1 . En este caso particular, el Lema de Zorn se
expresa del modo siguiente:
Corolario 1.1.1 (Principio Maximal de Hausdorff). Sea F una familia de subconjuntos no
vacíos de un conjunto no vacío X. Supongamos que los elementos de F están ordenados por la
relación de inclusión ⊆ y que para cualquier cadena C ⊆ F , se cumple que su unión ∪ C también
está en F . Entonces F posee un elemento maximal.
En R, designamos por Tu a la topología usual determinada por las bases de entornos abiertos
B(p) = (p − , p + ), donde > 0.
En Tu cada intervalo abierto y acotado (a, b), con a < b, es un conjunto abierto.
U(x) ∩ X 6= ∅.
Definición 1.2.3. Un conjunto X es cerrado si, y sólo si, contiene a sus puntos de acumulación.
Proposición 1.2.1. Un conjunto X es cerrado si, y sólo si, coincide con su adherencia:
X = X.
Definición 1.2.4. Un conjunto X se dice que es denso respecto de un conjunto Y, si cada punto
de Y es adherente de X; es decir, si Y ⊂ X. O, dicho de otra manera, si para cada y ∈ Y, en
todo entorno U(y) existen puntos de X.
Definición 1.2.5. Se dice que un subconjunto X de un espacio topológico (E, T ) es denso en el
espacio si
X = E.
1
Obsérvese que ∪ C, es una cota superior para C con respecto a ⊆ .
4 Preliminares
A veces se dice que el conjunto X es denso en todas partes. Un conjunto denso en E está
caracterizado porque en cualquier abierto no vacío del espacio existen puntos de X.
Los polinomios son densos en el conjunto C[a, b] de las funciones continuas definidas en
[a, b], dotado de la topología asociada a la distancia
implica que λi = 0, i = 1, . . . , n.
Demostración. i) ⇒ ii). Supongamos que existe x ∈ X tal que x no es combinación lineal finita
de elementos de B. Entonces B ∗ = B ∪ {x} es linealmente independiente.
ii) ⇒ i). Si C % B entonces C no puede ser libre porque todo x ∈ C \ B es combinación lineal
finita de elementos de B.
i) B es linealmente independiente,
El teorema sobre existencia de bases de Hamel es importante, sin embargo, no provee una
construcción de la base de Hamel. De hecho, el problema de encontrar bases de Hamel explícitas
no admite solución constructiva (ejemplo: R como Q-espacio vectorial).
Teorema 1.3.1. Todo espacio vectorial X 6= {0} posee una base de Hamel.
Demostración. La demostración de este teorema hará uso del lema de Zorn.
Como X 6= {0} existe x ∈ X tal que x 6= 0. Evidentemente {x} es un conjunto linealmente
independiente.
Sea D = {M : M ⊂ X, M linealmente independiente} , D = 6 ∅ pues, {x} ∈ D.
Ahora, definimos un orden parcial en D : Para M, N ∈ D diremos que M ≤ N ⇔ M ⊂ N .
Es muy sencillo verificar que ≤ es un orden parcial en D. Para ello, tomamos una cadena C ⊂ D
y sea M = ∪Mi ∈C Mi .
Veamos que M ∈ D : Sea N ⊂ M un subconjunto finito, N 6= ∅. Puesto que C es total-
mente ordenado, existe Mi ∈ C tal que N ⊂ Mi y Mi es linealmente independiente. Así N es
linealmente independiente y por tanto M ∈ D.
Además, es claro que M es cota superior de C. Por el lema de Zorn, D tiene un elemento
maximal, digamos B, y éste constituye una base de Hamel de X.
Teorema 1.3.2. Sea B una base de Hamel de X. Entonces, para cada x ∈ X, x 6= 0, existen
n ∈PN, elementos únicos x1 , . . . , xn de B y escalares λ1 , . . . , λn únicos, tales que |λi | > 0 y
x = ni=1 λi xi .
Demostración. Demostraremos primero la existencia de tal representación.
Sea x ∈ X, x 6= 0. Si x ∈ B, una tal representación es clara con n = 1, x1 = x y λ1 = 1.
Supongamos ahora que x ∈ / [Link], el subconjunto B ∪ {x} de X contiene propiamente
a B y ya que B es maximal linealmente independiente, se tiene que B ∪ {x} no es linealmente
independiente, luego existe A ⊂ B ∪ {x}, A finito y no vacío tal que A no es linealmente
independiente. Forzosamente x ∈ A, pues de otro modo tendríamos A ⊂ B y así A debería ser
linealmente independiente, lo cual es imposible.
Supongamos que A = {x, x1 , . . . , xn }. Como A no es linealmente independiente existen
escalares λ, λ1 , . . . , λn no todos nulos tales que
n
X
λx + λi xi = 0.
i=1
Pn
Afirmamos que λ 6= 0 porque en otro caso tendríamos que i=1 λi xi = 0 con xi ∈ B
para todo i = 1, . . . , n y siendo B linealmente independiente tendríamos que λi = 0 para todo
i = 1, . . . , n, lo cual es una contradicción.
Así, λ 6= 0 y por consiguiente
n
X λi
x=− xi .
λ
i=1
Ahora, demostraremos la unicidad. Supongamos que existen m, n ∈ N, m 6= n y elementos
x1 , . . . , xm , y1 , . . . , yn tales que
xi ∈ B, ∀ i = 1, . . . , m, yj ∈ B, ∀ j = 1, . . . , n
6 Preliminares
y
m
X n
X
x= λ i xi = µj yj .
i=1 j=1
f : Xn → Y
f : Xn → Y
se dice simétrica si
f (x1 , . . . , xn ) = f xτ (1) , . . . , xτ (n)
para cualquier permutación {τ (1), . . . , τ (n)} de {1, . . . , n}.
An (q x) = q n An (x).
En efecto,
An (q x) = An (q x, . . . , q x)
= q n An (x, . . . , x)
= q n An (x),
{iV : V ∈ U(x0 )}
siendo
iV = ı́nf {f (y) : y ∈ V }
y U(x0 ) denota la familia de entornos de x0 .
Comof |D es continua en x0 , se tiene que existe un entorno abierto V(x0 ) ⊂ U tal que
c c
f (V ∩ D) ⊂ f (x0 ) − , f (x0 ) + .
2 2
Veamos que f (V) ⊂ −∞, f (x0 ) + 2c : Para cada y ∈ V y cada r > 0, se tiene
f −1 (f (y) − r, +∞) ∩ V ∩ D 6= ∅,
A pesar de que varios grandes matemáticos, como D’Alembert, Euler, Gauss, Cauchy, Abel,
Weierstrass, Darboux, Hilbert, Fréchet y otros muchos, trabajaron durante algún tiempo con
ecuaciones funcionales, el estudio de éstas se ha visto siempre eclipsado por los resultados, sin
duda importantes, que se han logrado con las ecuaciones diferenciales ordinarias y en derivadas
parciales. La razón es clara: las ecuaciones diferenciales ordinarias y ecuaciones en derivadas
parciales han sido el camino a seguir en todo momento cuando se ha buscado la aplicación física.
Sin embargo, el estudio de ecuaciones funcionales más generales, en las que no se asume
regularidad alguna sobre las soluciones, ha alcanzado ya su etapa de madurez y resulta, sin lugar
a dudas, un tema de enorme importancia en el Análisis Matemático moderno.
Definición 2.0.2. (Ecuación Funcional) En un sentido amplio, una ecuación funcional pue-
de ser considerada como una ecuación en la que intervienen variables independientes, funciones
conocidas, funciones desconocidas y constantes. Se excluyen expresamente las ecuaciones dife-
renciales, las ecuaciones integrales y otros tipos de ecuaciones que contengan operadores infini-
tesimales.
y poniendo x1 = · · · = xn = x se tiene
m
Sea x = n t con m, n ∈ Z+ , entonces
nx = mt
y,
f (nx) = f (mt).
Además,
nf (x) = mf (t);
m
nf t = mf (t).
n
De aquí, hemos probado que m m
f t = f (t) (2.2)
n n
es válida ∀ t ∈ R y todos los racionales r = m
n > 0.
Ahora bien, podemos extender (2.2) a r = m n = 0. Para ello, poniendo x = 0 en (2.1),
tenemos
f (y) = f (y + 0)
= f (y) + f (0)
entonces,
f (0) = 0
y es inmediato que
f (0 t) = 0f (t),
lo que implica que (2.2) es válida ∀ t ∈ R y todos los racionales no negativos.
Por último, si ponemos y = −x en (2.1) tenemos
se tiene,
f (−x) = −f (x)
y, de aquí (2.2) implica
m m
f t = f − − t
n m n
= −f − t
m n
= − − f (t)
n
m
= f (t)
n
m
es válida también ∀ t ∈ R y todos los racionales r = n < 0.
Por tanto, (2.1) satisface
f (r) = c r, ∀ r ∈ Q. (2.4)
Si asumimos que f (x) es continua en todo punto de R y teniendo en cuenta que todo número
real x es límite de racionales
x = lı́m rn
n→∞
f (r) = c r, ∀ r ∈ Q. (2.4)
f (r) = g(r), ∀r ∈ Q
entonces,
f (x) = g(x), ∀ x ∈ R.
Similarmente,
g(x) = lı́m g(rn ).
n→∞
Sin embargo, por la suposición de que las funciones f y g coinciden en todos los números
racionales,
f (rn ) = g(rn ), ∀ n = 1, 2, . . .
Se sigue que,
f (x) = g(x), ∀ x ∈ R.
12 Ecuaciones Funcionales: Una Introducción
Las dos proposiciones 2.1.1 y 2.1.2 juntas nos darán el resultado que necesitamos.
Teorema 2.1.1 (Cauchy[14]). Sea f : R → R una función continua que satisface la ecuación
funcional
f (x + y) = f (x) + f (y), ∀ x, y ∈ R (2.1)
entonces, existe un número real c tal que
f (x) = c x, ∀ x ∈ R. (2.6)
Demostración. De la proposición 2.1.1, vemos que existe un número real c tal que f (r) = c r
para todos los números racionales r. Pero f (x) y g(x) = c x ambas son funciones continuas. De
la proposición 2.1.2,
f (x) = g(x) = c x, ∀ x ∈ R.
Sin embargo, G. Darboux en 1875 [17] mostró que la continuidad en un sólo punto x0 ∈ R,
es suficiente:
Teorema 2.1.2. Si f : R → R satisface (2.1) y es continua en un punto x0 ∈ R, entonces
f (x) = c x, ∀x ∈ R (2.6)
con c = f (1) ∈ R.
Demostración. En efecto, si
lı́m f (u) = f (x0 )
u→x0
lo que implica, que f es continua en todo x ∈ R. El resultado se sigue del teorema de Cauchy.
Además, G. Darboux en 1880 mostró también, que es suficiente asumir que f es no negativa
(no positiva) para valores de x en un entorno del origen o que está acotada en un intervalo
arbitrario (a, b) ⊂ R, para obtener a (2.6) como solución general de la ecuación funcional de
Cauchy (2.1).
Teorema 2.1.3. Si la función f : R → R satisface (2.1) y es monótona o acotada en un intervalo
(a, b) ⊂ R, entonces existe una constante c ∈ R tal que f es de la forma
f (x) = c x, ∀ x ∈ R. (2.6)
2.1 Ecuación Funcional De Cauchy 13
es decir, f (x) es monótona creciente. Obviamente, monótona creciente se puede reemplazar por
monótona decreciente bajo las mismas condiciones excepto que f (y) ≤ 0 para y > 0 suficiente-
mente pequeño.
Además, como vimos anteriormente en (2.4), para
x = r ∈ Q : f (r) = c r.
Sean ahora, {rn } una sucesión creciente y {Rn } decreciente de números racionales conver-
gentes a x. Entonces, para cada n tenemos
rn < x < Rn
y
c rn = f (rn ) ≤ f (x) ≤ f (Rn ) = c Rn ,
por tanto
f (x) = c x.
Por otra parte, supongamos que f (x) es una función acotada en un intervalo (a, b) ⊂ R y f
es solución de (2.1). Entonces la función
g(x + y) = f (x + y) − f (1)(x + y)
= f (x) − f (1)x + f (y) − f (1)y
= g(x) + g(y).
y,
g(x + r) = f (x + r) − f (1)(x + r)
= f (x) + f (r) − f (1)x − f (1)r
= f (x) − f (1)x + f (r) − f (1)r
= f (x) − f (1)x + f (r) − c r
= f (x) − f (1)x
= g(x).
14 Ecuaciones Funcionales: Una Introducción
Ahora bien, al estar f acotada en (a, b), es evidente que también lo está g en el mismo
intervalo. Por otro lado, dado x ∈ R existe r ∈ Q tal que x + r ∈ (a, b) y g(x) = g(x + r). Se
sigue que g está uniformemente acotada en R. Si existe un valor x0 , para el cual
g(x0 ) = α 6= 0
entonces
g(nx0 ) = n g(x0 )
= n α.
Por lo tanto, para n suficientemente grande, la función g toma valores arbitrarios muy
grandes, lo que entra en contradicción con que g está acotada. Se sigue que,
g(x) = 0, ∀ x ∈ R.
Es decir
f (x) = f (1)x.
y por tanto
!
X
f (x + y) = f (rb (x) + qb (y)) b
b∈B
X
= (rb (x) + qb (y)) L(b)
b∈B
X X
= rb (x) L(b) + qb (x) L(b)
b∈B b∈B
= f (x) + f (y).
f (x) = c x, ∀ x ∈ R,
L(x) = f (x)
= c x,
luego,
L(x)
= c.
x
Recíprocamente, si
L(x) = c x ∀ x ∈ B,
entonces la función c x es una extensión aditiva de L. Del teorema 2.1.5 se sigue que, tal extensión
es única. Por lo tanto f (x) = c x para todo x ∈ R y consecuentemente f es continua.
Está claro ahora como construir las soluciones de la ecuación funcional de Cauchy que no son
de la forma (2.6). Sean b1 , b2 dos elementos distintos de la base de Hamel B ⊂ R. Si asignamos
un valor arbitrario f (b1 ) a b1 y elegimos f (b2 ) de modo que
f (b1 )
f (b2 ) 6= b2 ,
b1
16 Ecuaciones Funcionales: Una Introducción
G = {(x, y) : x ∈ R, y = f (x) ∈ R}
r1 v1 + r2 v2 ,
Entonces
Ge = {(x, y) : x = r1 x1 + r2 x2 , y = f (x); r1 , r2 ∈ Q}
es denso en R2 y como
G ⊇ G,
e
Corolario 2.1.2. Para una solución de (2.1), que no sea de la forma (2.6), la imagen de cual-
quier intervalo (a, b) con a < b, es densa en R.
Corolario 2.1.3. Si f : R → R satisface (2.1) y es continua en un punto, monótona o acotada
(superior o inferiormente) en un intervalo de medida positiva, entonces existe una constante
c ∈ R tal que
f (x) = c x, ∀ x ∈ R. (2.6)
2.2 Otras Ecuaciones Estudiadas Por Cauchy 17
Las ecuaciones (2.9) y (2.10) pueden estudiarse de forma parecida. Concretamente, para
x, y > 0, las sustituciones x = eu , y = ev y g(u) = f (eu ) transforman la ecuación funcional (2.9)
en
g(u + v) = g(u) + g(v),
y la ecuación (2.10) en
g(u + v) = g(u)g(v).
Así pues, estos cambios nos llevan a una prueba directa de los siguientes resultados:
f (x) = c ln(x) (x ∈ R+ ).
f ≡ 0.
y puede considerarse como una versión de la ecuación funcional de Cauchy (2.1) usando prome-
dios.
De nuevo, se asume que f generalmente es una función continua. Para simplificar, supon-
gamos que su dominio es toda la recta real. Es fácil reducir (2.11) a la ecuación funcional de
Cauchy (2.1). Para ello, ponemos y = 0 en (2.11), obtenemos
x f (x) + f (0)
f =
2 2
Sea f (0) = a, entonces
x f (x) + a
f = ,
2 2
2.3 Ecuación Funcional De Jensen 19
Teorema 2.3.2. Supongamos que f es una función continua en un punto, acotada (superior o
inferiormente) o medible en algún conjunto de medida positiva y f es solución de la ecuación
funcional de Jensen
x+y f (x) + f (y)
f = (x, y ∈ R). (2.11)
2 2
Entonces existen c, a ∈ R tal que
f (x) = c x + a (x ∈ R).
y−x
Nótese que, si en la ecuación funcional de Jensen (2.11), ponemos h = 2 entonces, la
ecuación funcional (2.11) puede reescribirse en la forma
f (x) + f (x + 2h)
f (x + h) = ,
2
y de aquí, la ecuación
∆2h f (x) = f (x + 2h) − 2f (x + h) + f (x) = 0 (x, h ∈ R), (2.12)
que corresponde a la representación de la ecuación funcional de Cauchy (2.1) en términos del
operador ∆ de diferencias progresivas. En efecto,
∆2h f (x) = ∆h (∆h f (x))
= ∆h (f (x + h) − f (x))
= ∆h f (x + h) − ∆h f (x)
= f (x + 2h) − f (x + h) − f (x + h) + f (x)
= f (x + 2h) − 2f (x + h) + f (x)
= 0, (x, h ∈ R).
De todo ello, diremos que cualquier solución de la ecuación funcional de Cauchy (2.1) es
solución también de (2.12). Por otra parte, es fácil probar que, cualquier solución de (2.12)
restringida a un conjunto de la forma x Q, con x ∈ R, es un polinomio de grado ≤ 1, px (t) =
ax x + bx (es un caso particular del lema 5.1.1). Así, si f satisface (2.12) y f (0) = 0, entonces
f (t) = cx t, ∀t ∈ xQ
de modo que,
2x + 2y
f (x + y) = f
2
f (2x) + f (2y)
=
2
cx 2x + cy 2y
=
2
= cx x + cy y
= f (x) + f (y), ∀ x, y ∈ R.
Concluimos, que f es solución de la ecuación funcional de Cauchy (2.1) si y sólo si es solución
de (2.12) y f (0) = 0. En particular, las gráficas de las soluciones discontinuas de (2.12) son
subconjuntos densos en R2 .
En el capítulo [4] (ver teorema 4.1.1) veremos que en 1909, M. Fréchet [18] estudió y de-
mostró una generalización importante de la ecuación funcional de Cauchy, que caracteriza a los
polinomios.
Capı́tulo 3
El Operador Diferencia Progresiva y Las
Funciones Polinómicas
∆0h f = f, ∆n+1 n
h f = ∆h (∆h f ) , n = 0, 1, . . . (3.2)
n
X n−k n
∆nh f (x) = (−1) f (x + kh). (3.8)
k
k=0
k
!
Pk X
(−1)n− i=1 1
f x+ h = (−1)n−k f (x + kh).
i=1
Pero, hay nk elecciones posibles de k unos de entre k1 , · · · , kn , donde k recorre desde 0 hasta n.
∆h···h
n f (x) = ∆nh f (x)
n
X n−k n
= (−1) f (x + kh).
k
k=0
n n
X ki hi X
ak1 ···kn = − , bk1 ···kn = − ki hi .
i
i=1 i=1
1
X Pn
ki
∆h1 ···hn f (x) = (−1) i=1 ∆nak f (x + bk1 ···kn ) . (3.9)
1 ···kn
k1 ,··· ,kn =0
1
X Pn
(−1)n ∆x1 2x2 ···nxn f (x) = (−1)n− i=1 ki
∆nAk f (x + Bk1 ···kn ) (3.10)
1 ···kn
k1 ,··· ,kn =0
donde,
n
X n
X
Ak1 ···kn = − km xm , Bk1 ···kn = − mkm xm , ∀ x, x1 · · · , xn ∈ X.
m=1 m=1
Haciendo esto, la fórmula (3.9) se obtendrá por multiplicación en ambos miembros de (3.10) por
(−1)n y la sustitución mxm = hm para m = 1, . . . , n.
24 El Operador Diferencia Progresiva y Las Funciones Polinómicas
1
X Pn
(−1)n− i=1 ki
∆nAk f (x + Bk1 ···kn )
1 ···kn
k1 ,··· ,kn =0
1 n
X n− n
P
i=1 ki
X n−m n
= (−1) (−1) f (x + Bk1 ···kn + mAk1 ···kn )
m
k1 ,··· ,kn =0 m=0
1 n n n
!
X n−
Pn
i=1 ki
X n−m n X X
= (−1) (−1) f x+ mkm xm − m km xm
m
k1 ,··· ,kn =0 m=0 m=1 m=1
1 n n
!
n−m n
X Pn X X
n− i=1 ki
= (−1) (−1) f x+ (iki xi − mki xi )
m
k1 ,··· ,kn =0 m=0 i=1
1 n n
!
X n−
Pn
i=1 ki
X n−m n X
= (−1) (−1) f x+ (i − m)ki xi
m
k1 ,··· ,kn =0 m=0 i=1
n 1 n
X !
n−m n
X Pn X
= (−1) (−1)n− i=1 ki f x+ (i − m)ki xi
m
m=0 k1 ,··· ,kn =0 i=1
n
X n
= (−1)n−m ∆(1−m)x1 ···(n−m)xn f (x) (3.11)
m
m=0
(1 − m)x1 · · · (n − m)xn
1
X Pn
ki
∆h1 h2 ···hn f (x) = (−1) i=1 ∆nak f (x + bk1 ···kn ) .
1 ···kn
k1 ,··· ,kn =0
3.2 Funciones Polinómicas 25
∆n+1
h f (x) = 0, para cada x, h ∈ X (3.12)
f = αf1 + βf2
∆n+1
h (αf1 (x) + βf2 (x)) = α ∆n+1 n+1
h f1 (x) + β ∆h f2 (x)
= 0, ∀ x, h ∈ X
en virtud del teorema 3.1.2, puede expresarse mediante la fórmula (3.9) conteniendo sólo dife-
rencias de orden n + 1 con paso fijo y, contando con nuestra hipótesis, todas son nulas.
∆h f (x) = f (x + h) − f (x)
= F (x + h, . . . , x + h) − F (x, . . . , x),
F (x + h, . . . , x + h) = ∆h f (x) + F (x, . . . , x)
n−1
X n
= F (x, . k. ., x, h, n−k
. . . , h) + F (x, . . . , x).
k
k=0
26 El Operador Diferencia Progresiva y Las Funciones Polinómicas
y,
Por otra parte, si m > n + 1: entonces, teniendo en cuenta que F (h1 , . . . , hn+1 ) es una
constante, tendremos del corolario 3.1.1
∆h1 ···hm f (x) = ∆hn+2 ···hm ∆h1 ···hn+1 f (x)
= ∆hn+2 ···hm ((k + 1)!F (h1 , . . . , hn+1 ))
= 0,
lo que significa, que (3.16) se verifica para n + 1 y, por tanto, se concluye la demostración.
∆n+1 k
h A (x) = 0, para k = 0, 1, . . . , n
luego,
n
!
X
∆n+1
h f (x) = ∆n+1
h
k
A (x)
k=0
n
X
= ∆n+1
h A k
(x)
k=0
= 0,
Haciendo y = 0, obtenemos
x 1
g = g(x), para cada x ∈ X.
2 2
Ahora bien, para cada x, y ∈ X:
x+y
g(x + y) = 2g
2
x y
= 2 g +g
2 2
1 1
= 2 g(x) + g(y)
2 2
= g(x) + g(y),
y
f (x) = A0 + A1 (x), (x ∈ X)
donde,
A0 = f (0), A1 (x) = g(x), (x ∈ X)
y A1 es una aplicación aditiva.
30 El Operador Diferencia Progresiva y Las Funciones Polinómicas
= ∆2h A1 (x)
= A1 (x + 2h) − 2A1 (x + h) + A1 (x)
= 0,
es decir, f es solución de la ecuación
∆2h f (x) = 0, (x ∈ X)
que, como ya sabemos, es equivalente a la ecuación funcional de Jensen.
Teorema 3.2.4. ([24], [6] y [26]) Sea f : X → Y función polinómica de grado ≤ n. Entonces,
existen aplicaciones simétricas k-aditivas
Ak : Xk → Y, (x ∈ X)
tales que
n
X
f (x) = Ak (x), (x ∈ X)
k=0
Esto demuestra que An es n-aditiva. Nótese que para x, x1 , . . . , xn ∈ X, del lema 3.1.1 y del
teorema 3.2.1, tenemos
∆x1 ···xn f (x) − ∆x1 ···xn f (0) = ∆x1 ···xn (f (x) − f (0))
= ∆x1 ···xn (∆x f (0))
= ∆x1 ···xn ·x f (0)
= 0
y, de la fórmula (3.21)
∆x1 ···xn f (x) = n!An (x1 , . . . , xn ) .
Por tanto, en virtud de los lemas 3.1.1 y 3.2.3, para
g = f − An ;
Esto significa exactamente que, g es una función polinómica de grado ≤ n − 1. Por tanto, la
hipótesis de inducción implica que existen aplicaciones simétricas k-aditivas
Ak : Xk → Y (k = 0, 1, . . . , n − 1)
f (x) = a0 + a1 x + · · · + an xn (x ∈ R)
también se pueden caracterizar como las únicas soluciones continuas de una cierta ecuación
funcional.
Teorema 4.1.1. (Fréchet [18]) Un polinomio de grado n en x es una función continua verifi-
cando la identidad:
X∗
Fn+1 (f ) (x1 , . . . , xn+1 ) ≡ f (x1 + · · · + xn+1 ) − f (xi1 + · · · + xin )
1
X∗
+ f xi1 + · · · + xin−1 − · · · · · ·
2
X∗
+ (−1)n f (xi1 ) + (−1)n+1 f (0)
n
≡ 0 (4.1)
X∗ X
=
h {i1 ,...,in+1−h }⊆{1,2,...,n+1}
#{i1 ,...,in+1−h }=n+1−h
El teorema constituye, pues, una definición funcional de los polinomios. La función continua
f : R → R es un polinomio (ordinario) de grado ≤ n si y sólo si Fn+1 (f ) es idénticamente nula
en Rn+1 .
34 La Ecuación Funcional De Fréchet
es un polinomio de grado n − 1.
En efecto, si Fn+1 (f ) = 0 entonces la expresión
X X
Fn (ϕ) ≡ ϕ (x1 , . . . , xn ) − ϕ xj1 , . . . , xjn−1 + ϕ xj1 , . . . , xjn−2
n−1 n−2
n−1
X n
− · · · + (−1) ϕ (xj1 ) + (−1) ϕ(0)
1
es idénticamente nula y, por tanto, podemos aplicar nuestra hipótesis de inducción a la función
ϕ.
Si tenemos ahora en cuenta que la expresión
es simétrica respecto las variables x e y, podemos concluir que Q(x, y) es un polinomio de grado
≤ n − 1 respecto de cada una de las dos variables x e y.
Vamos a utilizar la identidad (4.2) para demostrar que este polinomio tiene una forma
particular. Para ello, procedemos como sigue:
I En primer lugar, notemos que Q(x, y) satisface la ecuación funcional
de modo que Q(x, y) + Q(x + y, z) es una función simétrica respecto las variables x, y y z.
I Descomponemos Q(x, y) de forma única como suma de polinomios en la forma:
Qp (x, y) + Qp (x + y, z)
1
Qp (λx, λy) = λp Qp (x, y) para cada p = 0, 1, . . . , r.
4.1 Definición Funcional De Polinomios 35
Por tanto
Qp (x, y) + Qp (x + y, z)
= A0 xp + A1 xp−1 y + A2 xp−2 y 2 + · · · + Ap−1 xy p−1 + Ap y p
+A0 (x + y)p + A1 (x + y)p−1 z + A2 (x + y)p−2 z 2 + · · · + Ap−1 (x + y)z p−1 + Ap z p
= A0 xp + A1 xp−1 y + A2 xp−2 y 2 + · · · + Ap−1 xy p−1 + Ap y p
p p p p−1 p p−2 2 p p
+A0 x + x y+ x y + ··· + y
0 1 2 p
p − 1 p−1 p − 1 p−2 p − 1 p−3 2 p − 1 p−1
+A1 x + x y+ x y + ··· + y z
0 1 2 p−1
+···
+Ap−1 [x + y] z p−1
+Ap z p
p p
= 2A0 x + A1 y + A0 y + A1 z xp−1
1
+ ·· ·
h p h p − 1 h−1 p − (h − 1) h−1
+ Ah y + A0 y + A1 y z + · · · + Ah−1 yz + Ah z xp−h
h
h h−1 1
+···
+ Ap y p + A0 y p + A1 y p−1 z + A2 y p−1 z 2 + · · · + Ap z p .
Ap = A0 ,
y como
p−1 p
h−1 h−1
p−(h−1)
= p
1 1
tendremos
p p−1 p−1 p−(h−1) h−1 p
p Qp ≡ A1 x y + · · · + A1 x y + ··· + A1 xy p−1
1 h−1 p−1
≡ A1 [(x + y)p − xp − y p ] .
Aplicando este resultado a los polinomios Q0 , . . . , Qr vemos que se tendrá para Q una expresión
de la forma:
r
X
Q(x, y) = Bp [(x + y)p − xp − y p ]
p=2
≡ R(x + y) − R(x) − R(y) + R(0), (4.4)
36 La Ecuación Funcional De Fréchet
siendo S(x) una función continua que verifica esta identidad. Luego, S(x) es necesariamente un
polinomio de primer grado
B0 + B1 x.
Tal como se ha visto anteriormente, se tiene
Demostración. Por el teorema 3.1.1 (sobre la representación explícita en una fórmula cerrada
para el operador ∆x0 ···xn ) sabemos que
1 n
!
X Pn X
∆x0 ···xn f (0) = (−1)n− i=0 ki f ki xi . (4.6)
k0 ,··· ,kn =0 i=0
Pn
Ahora bien, si agrupamos los términos que satisfacen i=0 ki = h y sumamos, para h =
0, 1, . . . , n + 1, obtenemos el operador Fn+1 f (x0 , . . . , xn ).
4.2 La Ecuación Funcional De Fréchet y El Operador Diferencia Progresiva ∆h 37
para toda elección de nodos {xi }ni=0 , entonces se satisface la ecuación funcional
Demostración. En efecto, supongamos que Fn+1 (f )(x0 , . . . , xn ) se satisface en cualquier {xi }ni=0 .
Entonces para cualquier x ∈ R, tenemos:
y
Fn+1 (f )(x + xn , x0 , . . . , xn−1 ) = ∆(x+xn )x0 ···xn−1 f (0).
Por tanto
Además,
0 = ∆x0 ···xn−1 f (x + xn ) − ∆x0 ···xn−1 f (0) − ∆x0 ···xn−1 f (x) + ∆x0 ···xn−1 f (0)
= ∆x0 ···xn−1 f (x + xn ) − ∆x0 ···xn−1 f (x)
= ∆x0 ···xn−1 (f (x + xn ) − f (x))
= ∆x0 ···xn−1 ∆xn f (x)
= ∆x0 ···xn f (x).
De todo lo explicado aquí, se deduce que los resultados del capítulo 3 son aplicables para
obtener una descripción completa de las soluciones (regulares o no) de la ecuación de Fréchet
Fn+1 (f ) = 0.
En particular, basta tomar pasos fijos para poder demostrar el teorema de Fréchet. Nosotros
vamos a abordar una vía de ataque para este resultado, bajo las condiciones de Darboux, en el
próximo capítulo de esta memoria.
38 La Ecuación Funcional De Fréchet
Capı́tulo 5
El Teorema De Darboux Para La Ecuación
Funcional De Fréchet
Los resultados que daremos a continuación son análogos a los dados por Darboux para la
ecuación funcional de Cauchy, pero para operadores en diferencias de orden superior.
luego,
0 = ∆n+1
1 f (0)
n
n+1
X
n+1 n+1−i i
= (−1) f
i n
i=0
n
X n+1 n+1−i i n+1
= (−1) f +f
i n n
i=0
n
X n+1
= (−1)n+1−i f (yi ) + f (yn+1 ) , (5.4)
i
i=0
se sigue que,
n
X n+1
f (yn+1 ) = − (−1)n+1−i f (yi )
i
i=0
n
X n+1
= − (−1)n+1−i p0 (yi ) , (5.5)
i
i=0
y, como p0 = p ∈ Pn ,
0 = ∆n+1
1 p0 (0)
n
n+1
X
n+1 n+1−i i
= (−1) p0
i n
i=0
n
X n+1
n+1−i i n+1
= (−1) p0 + p0
i n n
i=0
n
X n+1
= (−1)n+1−i p0 (yi ) + p0 (yn+1 ) , (5.6)
i
i=0
tenemos que,
n
X n+1
p0 (yn+1 ) − ∆n+1
1 p0 (0) = − (−1)n+1−i p0 (yi ) . (5.7)
n i
i=0
Por tanto,
= p0 (yn+1 ) (5.8)
y, tenemos:
pk ≡ pk+1 ∀ k ∈ Z. (5.11)
Hp ⊇ Ω m (m ∈ N0 ).
S
Tomamos ahora un a ∈ Q \ m∈N0 Ωm y consideramos la función:
fe(t) = f (a t) (5.14)
Es inmediato, que ∆n+1h fe = 0, por lo que, de la misma manera que hicimos para f , podemos
encontrar para fe un pe ∈ Pn tal que:
M = Ωm ∩ a Ωm (5.16)
1
Nótese que, Ω0 ⊂ Ω1 ⊂ . . . ⊂ Ωn ⊂ . . .
42 El Teorema De Darboux Para La Ecuación Funcional De Fréchet
Así que
pe(t) = p(a t), (5.18)
Se sigue que n n
f (a) = fe(1) = fe = pe = p(a). (5.19)
n n
Por tanto a ∈ Hp y podemos concluir que:
Hp ⊇ Q (5.20)
lo que implica
f |Q = p |Q .
Observación 5.1.1. Como Q es un subconjunto denso de R, el lema 5.1.1 nos proporciona una
nueva demostración del teorema de Fréchet original, pues la hipótesis de continuidad en toda la
recta real para la función f obviamente conlleva que f = p si f |Q = p |Q , p ∈ Pn .
Lema 5.1.2. Dados f : R → R tal que ∆n+1
h f = 0 y α, β ∈ R, existe un único polinomio
pα,β ∈ Pn tal que
f |α+(β−α)Q = p |α+(β−α)Q .
Demostración. Para cualquier elección de α, β ∈ R, consideramos la función
fe : [0, 1] −→ R
t 7→ fe(t) = f ((β − α) t + α) .
fe |Q = pe |Q .
f (t) = f ((β − α) y + α)
= fe(y)
= pe(y)
t−α
= pe
β−α
= pα,β (t) ∀t ∈ α + (β − α)Q (5.21)
y, por tanto
f |α+(β−α)Q = p |α+(β−α)Q .
5.1 Descripción De Las Soluciones De ∆n+1 (f ) ≡ 0 43
En lo que sigue, bajo la suposición de que no hay confusión acerca de las soluciones de
∆n+1
h f = 0, denotaremos por pα,β al único polinomio de grado ≤ n tal que f |α+(β−α)Q =
pα,β |α+(β−α)Q y, definimos los polinomios pα = p0,α y pβ = p0,β tales que f |αQ = pα |αQ y
f |βQ = pβ |βQ , respectivamente.
i) f ∈ Pn .
Demostración. Las implicaciones i) ⇒ ii) ⇒ iii) son evidentes, por lo que sólo tenemos que
demostrar iii) ⇒ i).
Supongamos que f ∈ / Pn . En este caso, podemos encontrar α, β ∈ R, α 6= β tal que
y
pα 6= pβ .
Elegimos x0 ∈ αQ y x1 ∈ βQ con 0 < x0 < x1 de modo que px0 (x0 ) 6= px1 (x1 ).2
Dados r, s ∈ Q, definimos:
Entonces,
pr |x0 +(x1,r −x0 )Q = f |x0 +(x1,r −x0 )Q (5.23)
y la relación
pr (xs,r ) = f (xs,r ) (5.24)
se satisface ∀ r, s ∈ Q.
Ponemos p0 = px0 y p1 = px1 . Entonces,
xi,r = x0 + i (x1,r − x0 )
= x0 + i (rx1 − x0 )
= (1 − i) x0 + i r x1 ∈ (1 − i)x0 + x1 Q (5.26)
y, si establecemos
pi = p(1−i)x0 ,x1 +(1−i)x0 (5.27)
la relación
pi (xi,r ) = f (xi,r ) (5.28)
se satisface ∀ r ∈ Q.
2
Nótese que px0 = pα y px1 = pβ .
44 El Teorema De Darboux Para La Ecuación Funcional De Fréchet
{p0 , p1 , . . . , pn }
r→r0
lı́m xi,r = lı́m
x
((1 − i)x0 + i r x1 )
r→ x0
r∈Q 1
r∈Q
= x0 (5.29)
En otras palabras, la gráfica de cada uno de los polinomios, pi que hemos construido es
una especie de “raíl” por el que podemos deslizar los puntos (xi,r , f (xi,r )) (con r ∈ Q variable),
quepertenece a la gráfica def . Además los puntos xi,r se pueden aproximar a placer al punto
x0 hasta hacer r → r0 = xx10 y, fijado un valor r ∈ Q, todos los puntos {(xi,r , f (xi,r ))}ni=0 per-
tenecen a la gráfica del polinomio pr , lo que nos sugiere pensar que la familia de polinomios pr
debe explotar cerca de x0 cuando r → r0 . Esto es precisamente lo que vamos a probar.
Está claro que,
lı́m f (xi,r ) =
r→r0
lı́m p (x )
r→r0 i i,r
r∈Q r∈Q
= lı́m pi (x)
x→x0
= pi (x0 ). (5.30)
Es decir,
{(xi,r , f (xi,r ))}ni=0 = {(xi,r , pi (xi,r ))}ni=0 → (x0 , pi (x0 )) cuando r → r0 (5.31)
Ahora, sean q, per ∈ Pn los polinomios de interpolación de Lagrange3 en los puntos {(i , pi (x0 ))}ni=0
e {(i , pi (xi,r ))}ni=0 , definidos por
lı́m pe (i)
r→r0 r
= q(i), ∀ i = 0, 1, . . . , n. (5.33)
r∈Q
Por tanto,
lı́m pe
r→r0 r
=q (5.34)
r∈Q
3
Pn El polinomio P de Lagrange Qnquet−tinterpola a f en los nodos {ti }n n
i=0 está dado por Ln ({f, {ti }i=0 }) (t) =
n k
i=0 f (ti ) li (t) = i=0 f (ti ) k=0 ti −t
k
k6=i
5.1 Descripción De Las Soluciones De ∆n+1 (f ) ≡ 0 45
siendo la convergencia uniforme4 en subconjuntos compactos de la recta real. Vemos que existe
una fuerte relación entre pr y per . De hecho, es fácil comprobar que
t − x0
pr (t) = per , (5.35)
x1,r − x0
pues la relación
xi,r − x0 (1 − i)x0 + irx1 − x0
per = per
x1,r − x0 x1,r − x0
(rx1 − x0 )i
= per
x1,r − x0
= per (i)
= f (xi,r )
= pr (xi,r ) (5.36)
t−x0
se verifica para todo i ∈ {0, 1, . . . , n} y pr (t), per x1,r −x0 ∈ Pn .
La suposición de que p0 (x0 ) 6= p1 (x0 ) garantiza que q no es un polinomio constante, lo que
implica
q(Q) = q(R) (5.37)
donde,
q(R) = R, q(R) = [M, ∞) o q(R) = (−∞, M ] (5.38)
para un cierto M ∈ R.
Luego, para cada C ∈ q(R) y cada > 0, existe algún s ∈ Q tal que |C − q(s)| ≤ 2 .
Por otra parte,
lı́m k per − q k[0,s+1] = 0,
r→r
(5.39)
0
r∈Q
máx {|x0 − xs,r |, |f (xs,r ) − q(s)|} = máx {|x0 − xs,r |, |pr (xs,r ) − q(s)|}
s s
= máx {|x0 − xs,r |, |e
pr (s) − q(s)|}
s
≤ . (5.40)
2
y
máx {|x0 − xs,r |, |f (xs,r ) − C|} ≤ máx {|x0 − xs,r |, |f (xs,r ) − q(s)| + |q(s) − C|}
s s
≤ +
2 2
= , (5.41)
R2
5.2. Descripción De graf {f }
Con el fin de dar una descripción de la clausura del grafo de las soluciones f de ∆n+1
h f = 0,
probaremos los siguientes resultados.
Lema 5.2.1. Sea f la solución de ∆n+1
h f = 0 que no es continua en ninguna parte. Entonces
R2
graf {f } es un subconjunto conexo de R2 que contiene un conjunto abierto no acotado y para
cada x ∈ R existe un intervalo infinito Ix ⊂ R tal que:
R2
{x} × Ix = graf {f } ∩ {x} × R. (5.43)
Demostración. Los detalles de la demostración del teorema 5.1.1, nos revelan que si ∆n+1
h f =0
pero f ∈
/ Pn entonces, existen
p0 , p1 ∈ Pn , p0 6= p1
tales que
p0 |x0 Q = f |x0 Q , p1 |x1 Q = f |x1 Q
y para cada punto u0 ∈ x0 Q \ {u : p0 (u) = p1 (u)} existe un intervalo infinito J ⊂ R con
R2
{u0 } × J ⊂ graf {f } .
Además,
J = q(R)
para un cierto polinomio q ∈ Pn 5 tal que,
En particular,
R2
{u0 } × [p0 (u0 ), p1 (u0 )] ⊂ graf {f } .
lo que implica,
R2
C(p0 , p1 ) ⊂ graf {f } ,
donde, n o
C(g, h) = (x, y) ∈ R2 : mı́n{g(x), h(x)} ≤ y ≤ máx{g(x), h(x)} (5.44)
x x
R2
para cualquier elección de funciones g, h : R → R. Esto demuestra que graf {f } contiene un
subconjunto abierto no acotado.
Ahora, demostraremos la segunda afirmación del lema:
R2
Dado x ∈ R, si (x, y1 ), (x, y2 ) ∈ graf {f } y y1 < y2 entonces, para todo > 0, con < |y1 − y2 |,
hay dos puntos x1 , x2 ∈ R tales que:
máx {|x − x1 |, |x − x2 |, |y1 − f (x1 )|, |y2 − f (x2 )} < .
2
Luego, el polinomio px1 ,x2 +x1 satisface
R2 R2
px1 ,x2 +x1 ([x1 , x2 ]) ⊇ [f (x1 ), f (x2 )] y graf {px1 ,x2 +x1 } ⊂ graf {f } .
5
Que depende de la elección de u0 .
R2
5.2 Descripción De graf {f } 47
{un }∞
n=0 ⊂ x ∈ x0 Q − {u : p0 (u) = p1 (u)}, tal que: lı́m un = x.
n→∞
Sean
N0 = {n : sup Iun = ∞} y N1 = {n : ı́nf Iun = −∞}
Claramente,
N0 ∪ N1 = N,
de manera que,
#N0 = ∞ o #N1 = ∞,
por lo que Ix no está acotado de ninguna manera.
y
R2
h(x) = sup t ∈ R : (x, t) ∈ graf {f } .
Obviamente, con está notación, y teniendo en cuenta lo establecido en la prueba del lema 5.2.1,
quedan probadas las dos primeras afirmaciones del teorema y sólo debemos probar que h es
semicontinua inferior6 y g es semicontinua superior. Así, sea x0 tal que h(x0 ) = M < ∞ y
6
Sólo haremos la prueba para h, pues la prueba para g es análoga.
48 El Teorema De Darboux Para La Ecuación Funcional De Fréchet
h(x0 + ξn ) ≥ M + δ ∀ n.
Ahora, se sigue de
h(x0 ) = M < ∞
que
f (x0 ) ≤ M,
ya que,
R2
(x0 , f (x0 )) ∈ graf {f } ⊂ graf {f } .
Luego,
f (x0 ) = px0 (x0 ) ≤ M
y existe algún > 0 tal que
δ
px0 (y) ≤ M + ∀y : |y − x0 | ≤ .
2
Se sigue que
δ
∀ y : |y − x0 | ≤ 8
g(y) ≤ M +
2
Por otra parte, ∀ n suficientemente grande, tenemos que,
|ξn | ≤ δ
esto es,
δ
g (x0 + ξn ) ≤ M + < M + δ ≤ h (x0 + ξn )
2
lo que implica que,
δ R2
x 0 + ξn , M + ∈ graf {f } ∀n ≥ n0 ,
2
es decir,
δ R2 δ
x0 , M + ∈ graf {f } y h(x0 ) ≥ M + > M
2 2
lo cual, es una contradicción.
R2
No es difícil encontrar ejemplos concretos en los que graf {f } no llena el plano y, de hecho,
las funciones h, g anteriores son discontinuas.
Veamos un caso concreto:
Tomemos f (t) = tL2 (t), donde L : R → R es Q-lineal, L(v) = 1 (v ∈ B), B es una base de Hamel
R2
de R. Entonces ∆4h f (x) ≡ 0. Además graf {f } = (x, y) ∈ R2 : xy ≥ 0 , por lo que, en este
caso, ( (
−∞ si x ≤ 0, 0 si x < 0,
h(x) = y g(x) = .
0 si x > 0. +∞ si x ≥ 0.
7
ξn 6= 0 , para cada n.
8 R2
Pues, {px0 } ⊂ graf {f } .
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