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Percepción Visual

Libro interactivo
Percepción Visual

Segunda Edición

INTERACTIVO

Juan Guillermo Rivera Berrío

Institución Universitaria Pascual Bravo

Fondo Editorial Pascual Bravo

Medellín
Título de la obra:

Percepción Visual

Autor:

Juan Guillermo Rivera Berrío

2ª edición – 2019

Diseño del libro: Juan Guillermo Rivera Berrío

Código JavaScript para el libro: Joel Espinosa Longi, IMATE, UNAM.

Recursos interactivos: DescartesJS

Fuentes: Lato y UbuntuMono

Núcleo del libro interactivo: marzo 2022

Fondo Editorial Pascual Bravo

Calle 73 73A-226

PBX: (574) 4480520

Apartado 6564

Medellín, Colombia

[Link]

ISBN: 978-958-56858-3-3


Creative Commons Attribution License 4.0 license.
Tabla de contenido
Prefacio 7
1. Percepción 11
Introducción 13
1.1 Los grados de percepción: un camino a la conciencia 15
1.2 Los modelos psicológicos de la percepción 25
1.3 El modelo cognitivo de Kahneman 31
2. Visualización espacial 37
Introducción 39
2.1 Una realidad, múltiples representaciones 48
2.2 ¿Existen las rotaciones mentales? 53
3. La Gestalt 69
Introducción 71
3.1 Leyes de la Gestalt 74
3.2 Las ilusiones ópticas de Akiyoshy Kitaoka 78
3.3 La ilusión óptica de los puntos negros 86
3.4 Las ilusiones de contexto 91
3.4.1 Ilusión de Neblina 92
3.4.2 El anillo de Koffka 93
3.4.3 La ilusión de Kanizsa 95
3.5 Dos realidades y una representación 99
3.6 Ambigüedad 100
3.7 Ilusiones geométricas 110

iii
3.7.1 Los abultamientos de Kitaoka 110
3.7.2 Movimientos anómalos de Kitaoka 113
3.7.3 Ilusión de Ebbinghaus 114
3.7.4 Ilusión de Jastrow 118
3.7.5 Ilusión de Hering 119
3.7.6 Ilusión de Ehrenstein 120
3.7.7 Ilusión de Orbison 121
3.7.8 Ilusión de Poggendorff 123
3.7.9 Ilusión de Zöllnerf 125
3.8 Retorno a la visualización espacial 127
3.8.1 El tribar 129
3.8.2 Más figuras imposibles Reutersvärd 134
3.8.3 La escalera de Penrose 136
3.8.4 El cubo imposible 138
3.8.5 Figuras imposibles con DescartesJS 139
3.8.6 Qube 142
3.9 Ilusiones de abertura 145
3.9.1 La ilusión del cuadrado palpitante 145
3.9.2 Rombos oclusores 148
3.10 Disposición geométrica 149
3.10.1 Desplazamiento centroidal 150
3.10.2 Ilusión de Ponzo 151
3.10.3 Ilusión de Giovanelli 153
3.10.4 Ilusión de la pared del café (Cafewall). 154

iv
4. Las mejores ilusiones del año (2005 - 2018) 159
Introducción 161
4.1 ECVP Waves. Finalista 2005 162
4.2 The Spinning Disks Illusion. Finalista 2005 163
4.3 Coffer Illusion. Finalista 2006 164
4.4 Clones and Donors Have Opposite Inclinations. Finalista 2006 165
4.5 The Illusory Contoured Tilting Pyramid. Segundo lugar 2007. 166
4.6 Swimmers, Eels and Other Gradient Illusions. Finalista 2007 167
4.7 The Mutually Interfering Shapes Illusion. Finalista 2008 168
4.8 Contrast color induced by unconscious surround. Finalista 2009 169
4.9 Counter-intuitive illusory contours. Segundo puesto 2010 171
4.10 Mask of Love. Finalista 2011 172
4.11 The Flashed Face Distortion Effect. Segundo puesto 2012 173
4.12 The colored dot/peripheral vs. central vision. Finalista 2012 174
4.13 Tusi or not Tusi. Segundo puesto 2013. Finalista 2012 175
4.14 Dynamic Size Contrast Illusion. Finalista 2013 176
4.15 Pigeon-Neck Illusion. Finalista 2014 177
4.16 The Dynamic Ebbinghaus. Primer puesto 2014 177
4.17 Motion Integration Unleashed. Primer puesto 2016 179
4.18 Skye Blue Café Wall Illusion. Segundo puesto 2017 179
4.19 Dynamic Müller-Lyer Illusion. Tercer puesto 2017 181
4.20 White + Gray = Red. Finalista 2018 182
5. Crescendo 185
Bibliografía 203

v
Prefacio
Este libro digital interactivo se ha diseñado con fundamento en la
filosofía del Proyecto Descartes: "Trabajando altruistamente por la
comunidad educativa de la aldea global", que sólo busca desarrollar
contenidos educativos para el provecho de la comunidad académica,
esperando únicamente como retribución el uso y difusión de estos
contenidos. El contenido del libro, al igual que los objetos interactivos
se han diseñado de tal forma que se puedan leer en ordenadores y
dispositivos móviles sin necesidad de instalar ningún programa o
plugin. El libro se puede descargar para su uso en local sin
dependencia con la red, a excepción de algunos vídeos incluidos en el
texto. Algunos objetos interactivos se han diseñado con el Editor
DescartesJS. Las escenas interactivas que no presentan créditos,
fueron diseñadas por el autor de este libro.

En esta segunda edición1, presentamos más de 150 ilusiones ópticas


(111 de ellas son escenas interactivas), además del nuevo formato de
libro que facilita la lectura en dispositivos móviles y en tabletas. En el
capítulo que hemos llamado crescendo, hemos incluido más
apartados con nuevas ilusiones ópticas, entre ellas el arte callejero
3D propiciado por artistas grafiteros, impactando el entorno urbano
de muchas ciudades del mundo.

El contenido de este libro tiene como propósito acercar al lector a los


estudios de la percepción visual desde varias disciplinas y enfoques,
que van desde la filosofía de la mente y las neurociencias hasta la
psicología de la percepción, en especial la teoría de la Gestalt.

1
La primera edición de este libro, en formato flip book, se puede consultar en el Proyecto
iCartesiLibri.

7
Pero no sólo el fenómeno de la percepción será nuestra
preocupación, pues éste se vincula estrechamente al fenómeno de la
representación, el cual presenta, también, extensos debates desde
diferentes disciplinas y enfoques que, por su extensión, lo
acotaremos en problemas puntuales como la visualización espacial,
que sorprende por la presencia de la ilusión y de imágenes fantasmas
que distorsionan lo que el mundo externo nos devela. Un ejemplo de
estas imágenes fantasma es la ilusión de Kanizsa, en la que podemos
observar un triángulo... ¡que no existe!

Con clic izquierdo sostenido puedes desplazar los sectores circulares


inferiores.

8
Los estudios de la percepción visual han demostrado que nuestro
cerebro tiende a generar imágenes a través de procesos de menor
esfuerzo que, en consecuencia, producen perceptos errados del
fenómeno observado. Estos errores se hacen más notorios cuando
existen elementos distorsionadores de la realidad. En este libro
presentaremos varios casos de distorsión de la realidad, un ejemplo
clásico es el poste o barra del barbero cuyo movimiento lo percibimos
en una dirección diagonal, pero al eliminar los elementos
distorsionadores, podemos observar el movimiento real, es decir,
eliminamos la ambigüedad en el movimiento.

Haz clic en el botón "Control" para eliminar los elementos


distorsionadores de la realidad del movimiento.

9
Capítulo I

Percepción
Introducción
La percepción, como estado mental o físico de la mente, ha sido
analizada por los llamados científicos cognitivos, entre los cuales se
destacan los trabajos de los neurocientíficos y los realizados por los
filósofos de la mente2. El surgimiento de la Inteligencia Artificial y el
desarrollo de las neurociencias parece que dan por superado la
concepción dualista mente-cuerpo3. En las últimas décadas, los
estudios del cerebro han propiciado que el debate filosófico sobre la
relación mente-cerebro cobre más fuerza. Las preguntas en torno a
los estados mentales como la percepción, la intuición, la memoria, la
emoción y la conciencia han generado diferentes concepciones con
un alto impacto en la filosofía y la psicología. Superado el
conductismo, el materialismo reduccionista de la teoría de la
identidad y el funcionalismo luchan por formular la mejor teoría que
dé cuenta de cómo son finalmente los procesos asociados a los
estados mentales . En medio del debate entre fisicalistas y
funcionalistas surgen nuevos problemas como los denominados
qualia y los generados por el, también complejo, problema de la
"intencionalidad".

2
Los científicos cognitivos o cognoscitivos estudian los llamados estados de la mente o,
desde una mirada fisicalista, del cerebro. Estados mentales como el pensamiento, la
percepción, el razonamiento, el juicio y la conciencia permiten, en últimas, el
conocimiento; por ello el calificativo de cognitivo.
3
Uno de los primeros rompimientos con el dualismo lo da Hilary Putnam al sostener que
cerebro y mente eran análogos a hardware y software; posteriormente abandona esta
idea funcionalista. En nuestro concepto, Putnam se dejó sorprender por los
extraordinarios avances en Inteligencia Artificial. Por otra parte, Penrose (1989, pp.366,
399) contribuye a acabar con este entusiasmo al afirmar: "Sugiero así que, mientras que
las acciones inconscientes del cerebro son las que proceden según procesos algorítmicos,
la acción de la conciencia es muy diferente y actúa de una forma que no puede describirse
mediante ningún algoritmo […] La formación de juicios, que afirmo es la impronta de la
conciencia, es ella misma algo sobre lo que la gente de la IA no tendría ninguna idea de
cómo programar en una computadora". Dennett (1995b, pp.428-451), por su parte, realiza
una amplia exposición que confronta la posición de Penrose con los argumentos de la IA.

13
En la búsqueda de una solución a estos problemas se ha construido
un rico material filosófico con una gran variedad de hipótesis que
tratan de sustentar la teoría propuesta o de arrinconar las teorías
rivales. A la fecha, parece que la batalla conceptual la ganan los
fisicalistas, fundamentados en los hallazgos de las investigaciones en
neurociencias, tal como lo expresan Livaditis & Tsatalmpasidou:

Physicalism can, better than other theories, explain mental phenomena,


such as intentionality and reasonability of human beings and other
biological organisms. Modern neuroscience corroborates the conviction
that the brain is a physical mind capable of giving meaning to, evaluating
and further cognitively and behaviorally transforming complex aspects
of the world (Livaditis & Tsatalmpasidou, 2007, p.1).

Sea cual fuese la mejor teoría, el problema de la percepción, desde la


filosofía de la mente y de los estudios de las neurociencias, se
convierte en un problema "duro" de resolver4. Complementando
nuestros interrogantes, nos adherimos a algunos más planteados en
la filosofía de la mente como: "What is mind? What is meaning? What
is reasoning, and rationality? What are the necessary conditions for
the recognition of objects in perception? How are decisions made
and justified?" (Dennett D. C., 1988b, p.283).

4
Chalmers (2004) considera que los problemas de descripción de los datos objetivos
asociados a la conciencia son problemas "fáciles de la conciencia", mientras que el
problema de descripción de los datos subjetivos asociados a la conciencia es llamado "el
problema duro de la conciencia", la experiencia consciente. El conocimiento objetivo, en el
contexto de Chalmers, no son más que modelos que describen el funcionamiento
(objetivo) de un sistema. El modelo que describe este sistema es generalmente aceptado
en una comunidad científica (conocimiento objetivo). En la percepción el modelo se
descompone (breaks down), en tanto que los datos del sistema objetivo no son los únicos
que entran en el proceso de toma de conciencia del sistema. Esta experiencia consciente
es difícil de modelar; es decir, no es sencillo encontrar un modelo que dé respuestas a
estas preguntas: ¿Cómo explicar a un ciego el color azul?, ¿cómo explicar a un fumador la
experiencia de un enfisema pulmonar?, ¿cómo modelar el dolor?

14
En este contexto, una investigación sobre la percepción no puede ser
ajena a los hallazgos de la neurociencia y tampoco puede eludir los
debates filosóficos sobre los estados mentales, en particular la
percepción.

1.1 Los grados de percepción: un camino a la


conciencia
Un alpinista imprudente, que subía solo por un precipicio, se encuentra
colgado en el extremo de su cuerda de seguridad mil pies arriba del
barranco. Incapaz de subir por la cuerda o de balancearse hacia un
apoyo seguro, grita desesperado: ¡aloo, aloo! ¿Alguien puede
ayudarme? Para su asombro, la nubes se separan y son atravesadas por
una hermosa luz, y una potente voz le responde: ¡Si, hijo mío, yo puedo
ayudarte, toma tu cuchillo y corta la cuerda! El alpinista toma su
cuchillo, se detiene, piensa y piensa. Entonces grita: ¿Alguien más puede
ayudarme? (Dennett, 2006, p.226).

En ese mundo de creencias que nace desde la percepción, creemos en


lo que vemos y creemos en los que nos dicen, siempre en un menor o
mayor grado de creencia. Creemos en las impresiones que afectan
nuestros sentidos, creemos que hace frío porque sentimos el frío, si
no lo creyésemos podríamos morir de frío. Creemos en lo que alguien
nos dice, porque ese alguien es una autoridad en lo que dice o, porque
siendo niños, ese alguien es el adulto en el cual creemos. Creemos en
Dios, porque el adulto, la autoridad, creen, o simplemente porque la
mayoría tiene esa creencia. Pero, como al alpinista, nos llega el
momento de la duda.

El tránsito entre la duda y la creencia o viceversa se debe a que


nuestra percepción, al igual que las creencias, es por grados.

15
La percepción fuerte o en su grado más alto es nuestra creencia
convertida en certeza, es nuestra verdad del mundo externo e
interno.

Grados más bajos de creencia están más cerca de la duda que de la


certeza. Tomar decisiones cuando nuestra creencia no está en su
grado más alto, es tomar decisiones con vacilación, tal como lo hizo el
alpinista. La percepción de un fenómeno obtenida directamente
desde la experiencia, es más fuerte que aquella lograda a través de las
representaciones de ese evento o fenómeno del mundo. Hume
establece diferencias entre las percepciones directas y las
provenientes de las representaciones:

All the perceptions of the human mind resolve themselves into two
distinct kinds, which I shall call IMPRESSIONS and IDEAS. The
difference betwixt these consists in the degrees of force and liveliness,
with which they strike upon the mind, and make their way into our
thought or consciousness (Hume, 1738).

En esta percepción gradada de Hume, el grado más alto se da por las


impresiones que provienen directamente de los sentidos. La
percepción por grados es defendida desde la filosofía, entre otros,
por Russell (1910, p.182), Chalmers et al. (1991) y las neurociencias
(Edelman G. M., 2004) . No obstante, a pesar del acuerdo en la
gradación de la percepción, los grados altos difieren en una y otra
postura. Para Russell la percepción directa a partir de los datos
sensibles genera una creencia de alto grado o espontánea (“ver es
creer”), mientras que la creencia derivada u obtenida por inferencia
es de variados grados, incluso hasta llegar a desconfiar de nuestros
juicios (Russell, 1910, p.183).

¿Qué percibes en la siguiente imagen de Akiyoshi Kitaoka?

16
© A. Kitaoka (2003), [Link] – All rights reserved.

Por contraste, Chalmers, French & Hofstadter ven en la percepción


directa o sensible los más bajos grados de percepción:

Perceptual processes form a spectrum, which for convenience we can


divide into two components. Corresponding roughly to Kant’s faculty of
Sensibility, we have low-level perception, which involves the early
processing of information from the various sensory modalities. High-
level perception, on the other hand, involves taking a more global view
of this information, extracting meaning from the raw material by
accessing concepts, and making sense of situations at a conceptual
level. This ranges from the recognition of objects to the grasping of
abstract relations, and on to understanding entire situations as
coherent wholes (Chalmers, French & Hofstadter, 1991, p.1).

17
Los grados más altos de la percepción son, entonces, por inferencia
hasta obtener el marco conceptual en el cual creer: "inferir es creer".
Según estos últimos autores: "the study of high-level perception
leads us directly to the problem of mental representation". He aquí un
buen punto de partida para la discusión. ¿Qué entendemos por
percepción y autopercepción (self perception)?. Una propuesta a la
que nos adherimos y que discutiremos más adelante es la de los
grados de conciencia propuestos por Edelman; tal vez haya acuerdo
con Chalmers et al, más en un sentido de grados de razonamiento o
de procesamiento de los datos percibidos hasta llegar a los grados
más altos de conciencia. Por tanto, tal parece que Chalmers et al se
refieren a otro concepto igual de complejo: la autoconciencia, la cual
es una categoría de percepción conocida como autopercepción (self
perception) .

¿En la imagen de Kitaoka, con cuál propuesta estás de acuerdo?

Defendemos una percepción fuerte en la cual es posible que los


objetos percibidos ingresen en la conciencia y, como consecuencia, es
posible emitir juicios perceptuales. Sin embargo, en el proceso de
percepción todos los juicios perceptuales tienen una carga teórica
(Churchland, 1984, pp.125-126). Volviendo a nuestro amigo alpinista,
supongamos que la otra ayuda solicitada aparece en la persona de su
padre (no el celestial), quien le dice: ¡Hijo mío, toma tu cuchillo y
corta la soga, en el fondo del precipicio hemos asegurado una fina red
y debajo de ésta un colchón de aire! ¿Cuál sería la decisión del
alpinista? Quizá no dudaría de su padre biológico, pero su carga
teórica le haría evaluar conceptos físicos como su peso, velocidad de
caída, resistencia de la invisible red, entre otros posibles conceptos
afines a su desesperada situación, evaluación que lo pondría a dudar.
Quizá si pudiera “ver” la red para “creer” en una decisión acertada
haría que su creencia fuese más fuerte.

18
Frente a las dudas del alpinista, como ayuda adicional, le
propondríamos que se concentrara en el siguiente pensamiento de
James:

Nadie podrá prohibiros que creáis en Dios y en el futuro, porque nadie


podrá presentaros pruebas de lo erróneo de vuestra creencia; como si
alguien piensa lo contrario y ajusta su vida a sus creencias, tampoco
habrá modo de demostrarle que está equivocado... Obre cada cual con
arreglo a su pensamiento; si torcido, peor para él... En nuestra vida la
arriesgadísima travesía de quien caminando por entre nevadas
montañas, cegado por continuos ventisqueros, sólo en contados
instantes vislumbrar pudiese vestigios de sendas... ¿Qué hacer...?
¿Condenarse a morir petrificado por el frío o marchar resuelto en pos
de las únicas huellas que den alguna orientación, aunque con esfuerzo
temerario? Sed fuertes y valerosos; obrad bien, aspirad al bien y
aceptad lo que venga... Si la muerte acaba con todo, no podemos
aguardarla de la mejor manera .

Las dos ayudas propuestas al alpinista coinciden en lo mismo: “toma


el cuchillo y corta la soga”. La última opción es quedarse y morir
petrificado, como lo dice James. La carga teórica está constituida por
todas nuestras creencias, incluidas las provenientes de los
inobservables como las de origen religioso. Si nuestro alpinista fuese
un creyente, no dudaría, en la primera opción, en cortar la soga o, al
menos, su duda sería mucho menor que la del primer alpinista. Si
nuestro alpinista no conociera nada sobre las leyes de la física, sobre
caída de cuerpos y resistencia de redes, no dudaría de su padre
biológico y cortaría la soga. Nuestras creencias o carga teórica
construirán, a partir de la percepción, un posible escenario
(representación) al cortar la soga.

Desde nuestra experiencia estamos convencidos de un mayor grado


de percepción desde los datos sensibles.

19
No obstante, reconocemos que un buen relato escrito
(representación) puede impresionarnos de tal forma que, a partir de
nuestras creencias, construyamos una nueva creencia, la cual fijamos
tan intensamente como si la hubiéramos vivido. Pero, por muy
“realista” que sea el relato escrito, se escaparán datos que sólo la
experiencia directa con el fenómeno o evento se puede proporcionar
aquellas propiedades secundarias de los objetos de percepción que
sólo nuestros sentidos nos permitirán una representación más fiel de
la realidad. Mucho se ha discutido al respecto: propiedades del color
como la rojez, propiedades del sabor como la salinidad (saltiness),
etc., no son percibidos en igual grado. No todos percibimos el mismo
nivel de la rojez o de la salinidad. Puedes percibir alguna diferencia en
los cuadrados A y B?

20
Tu respuesta seguro sería: ¡Claro que hay diferencia, son de distinto
color! En la anterior escena interactiva, diseñada por Pierre Vion, la
percepción directa de nuestros sentidos, que para el ejemplo es
visual, ha fallado, pues en realidad se trata del mismo cuadrado con el
mismo color.

Pero, no nos preocupemos, en tanto que en asuntos de ilusiones


visuales nuestros sentidos, como lo dijimos antes, recurren al mínimo
esfuerzo, por ello el éxito de la ilusión.

No obstante, si a un grupo de personas se le suministra una comida


muy salada, la mayoría, si no todos, protestarán. Hay consenso en la
salinidad. Es decir, en grados de salinidad altos, coincidimos en
nuestras percepciones. ¿Quién no percibiría la sensación picante del
ají o la dulzura de la miel? En estas sensaciones extremas hay
consenso, a partir de ellas se puede dar más realidad al relato escrito.
Pero, ¿cómo llevar al relato escrito otras propiedades tan difíciles de
representar como el dolor o la alegría?, ¿cómo relatarle al alpinista la
muerte lenta y horrible que se producirá si su decisión es quedarse
suspendido por la soga? Estas propiedades tan comunes y corrientes,
se nos presentan por grados y cada uno de nosotros tenemos una
carga teórica distinta; para unos la creencia sobre el dolor no tiene
referente más allá de un simple dolor de estómago, para otros sus
experiencias vividas dará cuenta de un grado más alto de dolor.

Nuestra afirmación de un grado de percepción más alto desde la


experiencia sensible no significa que estemos de acuerdo con un
realismo ingenuo en el cual la percepción no es más que una ventana
al mundo externo. No, los objetos que percibimos no son tal como
son. Son tal como los recreamos desde nuestras creencias, tal como
recreamos los cuadrados A y B de la escena anterior, nuestra creencia
era que había una diferencia de color.

21
Los grados de creencia podríamos asimilarlos a grados de convicción;
es decir, como el nivel de convencimiento que tenemos de algún
concepto en particular.

Si no estamos muy convencidos que Maduro es un buen gobernante,


significa que tenemos un bajo grado de creencia en dicha proposición.
Pero este bajo grado está influenciado por otras creencias, tal como
lo expuso en su momento uno de los pioneros del bayesianismo:

Since an observation changes (in degree at least) my opinion about the


fact observed, some of my degrees of belief after the observation are
necessarily inconsistent with those I had before. We have therefore to
explain how exactly the observation should modify my degrees of
belief; obviously if p is the fact observed, my degree of belief in q after
the observation should be equal to my degree of belief in q given p
before, or by the multiplication law to the quotient of my degree of
belief in pq by my degree of belief in p. When my degrees of belief
change in this way we can say that they have been changed consistently
by my observation (Ramsey, 1926, p.88).

Los grados de creencia en el contexto de Ramsey están en una


dinámica permanente, en tanto que nuestra percepción es
igualmente dinámica. Las creencias son aptitudes proposicionales y
como tal tienen también un grado de verdad5. Nuestras creencias,
por tanto, al poseer grados de verdad harán que nuestras
percepciones sean correctas o erróneas. En caso contrario sería
afirmar que en el mundo no existe la falsedad.

5
Deseos y creencias son categorizados como aptitudes proposicionales, al respecto
Davidson expresa que:

for all thought, whether in the form of beliefs or intentions, desires, fears or expectations, has
propositional content, the kind of content that is paradigmatically expressed by sentences.
Propositions are characterized by their truth conditions; we cannot have a thought without
understanding that its propositional content may be true or false (Davidson, 2004, p.3).

22
Todos tenemos diferentes creencias sobre un fenómeno dado que,
obviamente, generarán grupos más cercanos a la realidad del
fenómeno y otros situados en el camino falso. Tanto expertos como
legos erramos. Nuestra percepción del fenómeno, en consecuencia,
puede ser errada o acertada; esta percepción está vinculada a
nuestra carga teórica o creencias acumuladas.

El mundo externo es tan rico en información que sólo podemos


prestar atención a un estímulo a la vez6.

© james r. eads (motion by the glitch) [Link] – All rights reserved.

6
“If we try to take in two dense flows of information, like two simultaneous spoken stories, one to
each ear, we can understand only one at a time” (Baars, 1997, p.295).

23
Con esta afirmación iniciamos nuestra propuesta de una percepción
como puerta de ingreso a la conciencia, una puerta muy especial, en
tanto que está constituida por filtros o inhibidores que sólo dejan
pasar aquellos estímulos que son de nuestro interés o, que por alguna
razón, son inducidos por otros agentes externos (el dolor, por
ejemplo)7.

Cuando tenemos nuestra atención puesta en un objeto de percepción


particular (una pantalla de televisión o de un computador, por
ejemplo), estos inhibidores rechazan o minimizan cualquier otro
estímulo ajeno a nuestro objeto de atención. No afirmamos que los
demás estímulos no los percibamos, igual oímos o vemos algunos
objetos secundarios a nuestra atención, lo que defendemos es una
percepción que logra llevar a la conciencia sólo aquella información
pertinente o, si se prefiere, interesante para el agente perceptor.
Aquellos estímulos percibidos, pero que aún permanecen en el
umbral de la conciencia, son percepciones primarias o percepciones
cuyo grado se encuentra en los niveles más bajos.

La percepción como proceso y los grados de conciencia permiten


inferir grados de percepción. El último grado del proceso perceptivo
es la conciencia. No obstante que nuestro tema a abordar es la
percepción, no implica que sea ajeno a la conciencia, estado mental
aún más complejo pero, que como tratamos de defender, constituye
el último grado de la percepción.

No pretendemos profundizar en el tema de la conciencia.

7
El éxito de nuestra atención radica en la existencia de estos inhibidores. Por contraste, la
llamada falta de atención obedece a una débil filtración de los estímulos a los que estamos
expuestos. Una explicación científica a los inhibidores y a nuestra tendencia a priorizar los
estímulos se está dando desde la neurociencia; Martínez-Conde (2005), por ejemplo,
afirma que esto obedece al desgaste excesivo del llamado “combustible neuronal” por
cada actividad mental (cerebral) que desarrollamos.

24
Nuestro interés es abordar algunos argumentos que sustentan
sólidamente una propuesta de una conciencia como último grado del
proceso de percepción, sea cual fuere la postura filosófica más
convincente al respecto e independiente del modelo neurocientífico
de más aceptación. Lo cierto es que hay un consenso en el cual se
reconoce que la conciencia es un problema bastante complejo de
comprender. Para el estudio de este complejo estado mental los
filósofos recurren al análisis de fenómenos afines tales como la
experiencia consciente, contenidos de conciencia y a la
autoconciencia. Esta última, según Churchland (1999, p.115), es una
especie de percepción (autopercepción) que coincide con lo que
hemos denominado como última etapa del proceso de percepción. Es
decir, la percepción de los estados internos o introspección. Por otra
parte, los neurocientíficos han recurrido a diferentes modelos como
los llamados correlatos de la conciencia que permiten describir el
estrecho vínculo entre los objetos del mundo externo y la conciencia.

1.2 Los modelos psicológicos de la percepción


James se inspiró en la tesis de Darwin de que la percepción, la cognición
y la emoción y los órganos físicos, evolucionaron como adaptaciones
biológicas. James apelaba a la idea de instinto para explicar las
preferencias de los seres humanos, no sólo las de los animales, y
postulaba en su teoría de la vida mental numerosos mecanismos, entre
ellos la memoria a corto y largo plazo (Pinker, 2003, p.37).

Es evidente la influencia de William James en los pensadores de los


siglos XIX y XX. Pese a su dualismo, Chalmers recurre a James como
apoyo a su rechazo de una posible máquina pensante (IA): “Despite
the work of philosopher-psychologists such as James, the early days
of artificial intelligence were characterized by an objectivist view of
perception, and of the representation of objects, situations, and
categories” (Chalmers, et al., 1991, p.5).

25
El problema de la racionalidad de las emociones tiene como referente
a James en varios autores preocupados por el tema, entre ellos
Damasio (1999). Los neurocientíficos frecuentemente citan algunas
posturas de James (Edelman, 2003; Kosslyn, 1996; Baars, 2003).
Baars, por ejemplo, considera que en James está la base de la
psicología y neurología moderna:

Modern scientific psychology and neurology began in about 1800 with


the study of human conscious experience, and some works from that
era, such as William James’s Principles of Psychology (1890/1983) are
still widely read today. Until the twentieth century, scientists were
deeply involved in efforts to understand consciousness (Baars, 2003,
p.1).

Tres ideas básicas de James han influenciado nuestra propuesta de


una percepción gradada: la conciencia como proceso (Tononi &
Edelman, 2003, p.971; Damasio, 1999, p.224), los flujos de conciencia
(stream of consciousness) (Llinás & Paré, 2003), y el “Conscious Fringe”.
En lo que respecta a la “franja” de conciencia la hemos asimilado
como la penumbra de Baars o el umbral de la conciencia: “Setting the
mind to remember a thing involves a continual minimal irradiation of
excitement into paths which lead thereto, involves the continued presence
of the thing in the 'fringe' of our consciousness” (James, 1890, p.686).
James es, entonces, nuestro referente de una percepción como
proceso, en la cual la influencia de otros factores como las emociones,
el contexto social, económico y cultural, afectan el resultado final de
este estado mental. En cada paso del proceso se presentan
interacciones con la memoria, con el estado emocional del sujeto
perceptor, con sus creencias, hasta terminar en un último borrador
(Dennett) de la cosa o evento percibido. En esta máquina de
procesamiento, física o no, se quedan aquellos estímulos (inputs del
proceso) que no están sujetos a la atención o interés del perceptor en
el umbral de la conciencia (fringe).

26
Estos estímulos han motivado la discusión en torno a si son de
carácter consciente o inconsciente. En nuestro modelo, son cosas o
eventos que no logran entrar al proceso y, consecuentemente, no
logran ser percibidos. Sin embargo, quedan en la llamada memoria de
corto plazo y, en cualquier momento, el sujeto perceptor puede
retomarlos para construir un nuevo modelo o concepto de la cosa o
evento percibido. La conciencia como último grado del proceso de la
percepción es dinámica, equivalente a decir, que podemos ser
conscientes de un fenómeno, en el contexto de nuestras creencias. Al
modificar este marco conceptual, nuestra conciencia cambia… somos
conscientes en este nuevo marco. Esto último nos ha llevado a
concluir que los grados de percepción son intra y extra sujeto. Hay
grados de percepción en el proceso subjetivo per se, pero también
hay grados de percepción entre sujetos. Podemos percibir un
fenómeno en un menor o mayor grado que otro sujeto perceptor.

James (1890) dedica buena parte de su obra al análisis de la


percepción. En cuatro capítulos expone su pensamiento sobre la
percepción de las cosas, de la realidad, del espacio y del tiempo,
incluyendo otros conceptos como la memoria, la atención, la
concepción, el cerebro y la mente. James postula que “la percepción
es la conciencia” de una cosa material presente a través de los
sentidos, conciencia que genera ideas con la ejecución de procesos en
los cuales intervienen, además de la percepción presente, las
experiencias pasadas. Como nuestros cognitivistas actuales, no
encuentra la forma para explicar cómo se realiza la conexión entre la
nueva experiencia y las pasadas, ni cómo y cuando se logra la
conciencia final (producto final editado, en términos de Dennett),
pero si aboga por una distinción de esas percepciones primarias
(antes del umbral de la conciencia) y la percepción como conciencia:
“Perception thus differs from sensation by the consciousness of farther
facts associated with the object of the sensation” (James, 1890, p.77).

27
Identifica, entonces, en cada objeto material particular una
concentración de cualidades sensibles con las cuales se tiene
contacto en diversos tiempos. Algunas de estas cualidades (forma,
tamaño y masa), las más importantes, las considera como lo esencial
de la cosa; otras cualidades, las más fluctuantes, como más o menos
accidentales o no esenciales. Las primeras son la realidad y las
segundas las apariencias. Cita como ejemplo el sonido “aparente” de
un coche de caballos, en tanto que, el coche real es aquel que se ve en
la imaginación, la imagen que trae el sonido del coche. La percepción,
entonces, la define como el proceso por el cual la mente
complementa una impresión sensible (el sonido del coche), con el
acompañamiento de sensaciones revividas (traídas a la imaginación),
para luego integrarlas en la forma de un percepto. He ahí la
inspiración en Dennett: “these images 'fuse,' or are 'combined' by the Ego
with the present sensation into a new product, the percept” (James, 1890,
p.103).

En la percepción de la realidad se empieza a evidenciar el


pragmatismo de James, se centra en el problema de las creencias,
diferenciando entre lo que creemos y lo que imaginamos. En la
creencia, el objeto no es únicamente aprehendido por la mente sino
que está sujeto a la realidad. La creencia es así el estado mental de la
realidad. He ahí nuestro referente a la creencia o, mejor, a los grados
de creencia que se vincula estrechamente la percepción. Pero, ¿a cuál
realidad se refiere James? Igualmente, desde nuestras creencias,
podemos construir conceptos errados o acertados sobre un objeto
real o imaginario. He aquí la genialidad de James al considerar la
existencia de varias categorías de realidad, las que denomina
subuniversos. Toda creencia tiene existencia en alguno de los mundos
creados por el hombre o por las sociedades.

28
Las fantasías tienen existencia en el país de los sueños, otras
creencias existen, bien en los mundos del error absoluto o en los
mundos de realidad absoluta, en los mundos de los errores colectivos
o en los mundos de realidades abstractas, en los mundos de
realidades relativas o prácticas o en los mundos de lo sobrenatural.
Según James, el mundo global que los filósofos deben tener en cuenta
es aquel donde caben, además de las realidades, las fantasías y las
ilusiones. Algunos de los subuniversos son los siguientes: el mundo de
los sentidos o de las cosas físicas, como instintivamente las
entendemos, con sus cualidades como el calor, el color y el sonido; así
como las fuerzas vitales, la gravedad y la electricidad, todas
existentes dentro o en la superficie de las cosas. El mundo de la
ciencia o de las cosas físicas como las concebimos.

William James ([Link]

El mundo de las relaciones ideales o de las verdades abstractas,


expresadas en la lógica, las matemáticas, la metafísica y la ética.

29
El mundo de “los ídolos de la tribu”, las ilusiones o prejuicios propios
de la raza (el movimiento de las estrellas alrededor de la tierra
pertenece a este mundo). Los mundos sobrenaturales como el cielo y
el infierno de los cristianos o el mundo de la mitología hindú, son de
Fe. Los mundos de la locura y la divagación y muchos otros mundos
individuales como personas existan; los mundos de la opinión
individual.

Cada cosa o evento que percibimos llega a uno de estos mundos,


anclados en nuestras creencias. Cada cosa o evento se constituye en
un objeto del sentido común o como un objeto científico o abstracto o
mitológico; o como el objeto de la mente de un loco. Las creencias,
son en últimas, para James, la concepción más estable, vívida,
convincente y firme de un objeto, que sólo la imaginación es capaz de
obtener, consistente en su forma e impresión en la mente.

Desde el pragmatismo de James o de su autodenominado empirismo


radical, lo real contiene no más que lo posible. Cien dólares no
contienen un centavo más que cien dólares posibles (ejemplo de
Kant). Para James los objetos sensibles de algún modo son nuestras
realidades o la prueba de nuestras realidades. Todo objeto concebido
debe mostrar los efectos sensibles o de otro modo deben ser
dudados, incluso las mismas teorías son más creíbles si se acercan
satisfactoriamente a nuestra experiencia sensible. A su vez, la
realidad necesita de las apariencias para ser conocida. Pero no todas
las apariencias nos permiten conocer la realidad. Una de las
debilidades en la percepción es el poco poder explicativo que
presentan las apariencias de las emociones; no es posible
representarlas como son en realidad. James afirma que las creencias
que más se arraigan en la memoria son las provenientes de
emociones fuertes como las que originan el placer y el dolor.

30
La representación de una daga y sus efectos en el cuerpo humano no
transmitirá nunca las sensaciones de la daga al tocar y cortar la piel,
ni sus posteriores emociones:

If we fancy some strong emotion, and then try to abstract from our
consciousness of it all the feelings of its bodily symptoms, we find we
have nothing left behind, no 'mind-stuff' out of which the emotion can
be constituted, and that a cold and neutral state of intellectual
perception is all that remains (James, 1890, p.451).

1.3 El modelo cognitivo de Kahneman


Iniciemos analizando la siguiente escena interactiva:

Puedes rotar la escena con clic izquierdo sostenido

31
En la escena se observa un caso de prominencia desde la forma y el
tamaño. Tanto la figura de la izquierda como la del centro tienen el
mismo número de cubos. Sin embargo es más prominente la primera;
es decir, es la que llega más rápido al proceso de percepción. La figura
del medio tiende a quedarse en el umbral de la conciencia.

Kahneman (2002) presenta un interesante modelo que da cuenta de


estos procesos cognitivos:

Procesos cognitivos según Kahneman y Tversky (Kahneman, 2002, p.451)

El modelo se fundamenta en tres dimensiones fundamentales: la


heurística en los juicios, la toma de decisiones bajo riesgo y el efecto
encuadre (framing effect),

In all three domains we studied intuitions – thoughts and preferences


that come to mind quickly and without much reflection. I review the
older research and some recent developments in light of two ideas that
have become central to social-cognitive psychology in the intervening

32
decades: the notion that thoughts differ in a dimension of accessibility –
some come to mind much more easily than others – and the distinction
between intuitive and deliberate thought processes (Kahneman, 2002,
p.449).

El modelo se ocupa principalmente de la distinción entre el


pensamiento intuitivo (los cuales vienen a la mente
espontáneamente como perceptos) y el razonamiento. Mientras la
intuición es rápida, automática y sin ningún esfuerzo de asociación
(percepción primaria), el razonamiento es lento y controlado
(percepción en grado sumo). Los contenidos de ambos, según
Kahneman, son representaciones conceptuales.

En este modelo cognitivo las operaciones de intuición generan


impresiones de los atributos de los objetos que se van a percibir, que
no son voluntarias ni requieren explicitarse verbalmente. Por el
contrario, los juicios son siempre explícitos e intencionales. Una de
las funciones del razonamiento es la del monitoreo de las cualidades
de cada una de las operaciones mentales descritas en el modelo,
enmarcada en una dimensión que se denomina accesibilidad,
determinada muchas veces por la prominencia (salience) del objeto
que vamos a percibir, o por el contexto en el cual se encuentra el
objeto.

La accesibilidad a un objeto o un evento (como el caso de la escena


interactiva) está vinculada a varios factores inherentes a ellos como
el tamaño, la forma y otras propiedades propias de dichos objetos o
eventos.

Un ejemplo del efecto de contexto sobre la accesibilidad presentado


por Kahneman es la percepción que se tiene del símbolo “13” ubicado
entre las letras A y C (A 13 C ) o entre los números 12 y 14 (12 13 14).
En la percepción misma se suprime cualquier ambigüedad.

33
Un estímulo ambiguo es percibido como una letra en el contexto de
las letras o es percibido como un número en el contexto de los
números (Kahneman & Novemsky, 2005, p.455).

Estas alternativas son posibles por la cercanía de los dos contextos.


En contextos separados, como el primer caso de la siguiente escena
interactiva, para el observador no existirá más alternativa que
aquella que se encuentra en el contexto de las letras.

Este efecto, también denominado “efecto encuadre” (framing effect),


explica muchas de nuestras decisiones bajo incertidumbre, dado que
la incertidumbre es pobremente representada tanto en la intuición
como en la percepción.

34
Para terminar este capítulo y como introducción al próximo, observa
la siguiente ilusión óptica y trata de percibir la ruta de
desplazamiento de los puntos del "círculo loco".

35
Capítulo II

Visualización espacial
Introducción
The most important idea that must guide us in trying to understand the
nature of mental imagery is the one just alluded to: It is the fundamental
question of which properties, characteristics, mechanisms, etc are
intrinsic or constitutive of having and using mental images, and which
arise because of what we believe, intend, or otherwise attribute to what
we are imagining (Pylyshyn, 2002, p.289)

¿Qué mundo es el que comprendemos?, ¿cuál es el mundo que


representamos? Como lo dice Pylyshyn, nos aferramos a nuestra
imaginación, a nuestras creencias. Nuestro mundo no es el externo,
es el mundo que nuestra mente representa, ésa es nuestra realidad8.
Comprender los procesos o mecanismos que nos llevan a estas
representaciones sería un paso importante para crear y recrear el
mundo externo, para hacer más cercano el representante del
representado.
8
No entraremos a discutir las teorías que apoyan o rechazan las imágenes mentales. No
defendemos, tampoco, un modelo de teatro cartesiano o un modelo computacional, o el
relacional o el analógico. Nuestro propósito va más allá de esta discusión. Defendemos la
existencia de representaciones, que llamaremos mentales (físicas o no), dependientes de
factores de diverso tipo, entre ellos, los psicológicos o, si se prefiere, los mentales. Así
como defendimos la percepción por grado, en consecuencia, defendemos diversas
representaciones a partir de un mismo objeto representado. Estas representaciones son
dependientes de la memoria de corto plazo, perdiendo contenido a través del tiempo o
como expresaba James: “our ideas or images of past sensible experience may then be either
distinct and adequate or dim, blurred, and incomplete” (Citado en Beakley & Ludlow (1992,
p.188)). Nos apoyamos en los estudios de la imaginería mental más por su afinidad a
nuestro proyecto de visualización espacial, en tanto que los diferentes experimentos
realizados utilizan elementos similares a los nuestros (rotaciones, plegado de superficies y
contexto). Nuestro mundo es representacional. Que sea mental, funcional o debido a
fenómenos neuronales, no va a ser nuestro problema. Consideramos que existe un
proceso mediante el cual transformamos el objeto representado en un representante; en
ese sentido, nuestra discusión se centrará en la posibilidad de generar otros
representantes a partir del primero. Para evitar discusiones en torno a la imaginería, nos
adherimos la definición de Harnad (1993, p.337): “We consider imagery as the ability to
manipulate image representations for the purpose of retrieving visual and spatial information
that was not explicitly encoded in long-term memory”, en tanto que es permeable a cualquier
interpretante, humano o máquina y que no es dependiente de la existencia de una mente,
espíritu, mónada, homúnculo o fantasma de la máquina.

39
La visualización espacial nos sorprende por la presencia de la ilusión
y de imágenes fantasmas que distorsionan lo que el mundo externo
nos devela . Los estudios de la llamada “imaginería mental” (mental
imagery) nos permitirán acercarnos a las respuestas de las dos
preguntas. anteriores, en tanto que los procesos mentales más
analizados empírica y teóricamente son los asociados a la percepción
visual. Sin embargo, debemos reconocer la creación de imágenes
mentales a partir de otros estímulos; el sonido del silbato de un tren,
por ejemplo, generará una imagen mental del tren. No pretendemos
realizar un estudio profundo a todos los hallazgos de la imaginería
mental; nos centraremos especialmente en las imágenes espaciales,
por su afinidad a nuestras actividades realizadas con el proyecto
Descartes. Iniciaremos con una crítica a los sistemas educativos,
fundamentado en la pobreza representacional de escenarios 3D, que
permitirían comprender con mayor facilidad las propiedades y leyes
del mundo externo. Esta crítica se hace necesaria, en tanto que los
sistemas educativos se constituyen en uno de los actores principales
de la comunicación del riesgo en particular y de la ciencia en general.

El pensamiento espacial es básico en el pensamiento científico en


tanto en cuanto que el mundo de la ciencia no es plano. Ingenieros,
escultores y arquitectos son pensadores espaciales que han logrado
sus aptitudes gracias a sus propios esfuerzos de desarrollo cognitivo
en esta área, en contraposición al poco aporte del sistema educativo
en el que se inscribieron. Si revisamos los diferentes programas
curriculares de los países hispanoamericanos, la capacidad espacial
presenta un alto déficit de tratamiento en todos los niveles. Los
currículos de matemáticas se han centrado en los números y sus
operaciones, el razonamiento lógico, las habilidades y destrezas para
operar algébricamente (todas necesarias en la formación
matemática). Si comparamos el tiempo dedicado al estudio de la
geometría plana frente a la geometría espacial, observaremos que el
pensamiento espacial sigue siendo deficitario.

40
Si analizamos los diferentes ejemplos de situaciones problema,
notaremos que los números, sus operaciones y las expresiones
algebraicas siguen siendo prioritarios. No obstante, el Programa para
la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la OCDE advierte
que

es importante no restringir el concepto de forma al de unas entidades


estáticas. La forma, como entidad, puede transformarse, del mismo
modo que las formas se modifican. En ocasiones, este tipo de cambios
pueden visualizarse con gran elegancia mediante tecnologías
informáticas. Los alumnos deberán ser capaces de identificar pautas y
regularidades en el cambio de las formas (OCDE, 2006, p.87).

En el currículo de matemáticas americano se observa la misma


deficiencia en el pensamiento espacial. La National Council of Teachers
of Mathematics (NCTM, 2006) presenta en su currículo de los grados
1 a 8 un especial énfasis en los números, operaciones, medidas,
álgebra, análisis de datos, probabilidad y geometría plana. Algunas
excepciones que incluyen geometría espacial se centran en la
necesidad de medir y calcular áreas y volúmenes. Este cálculo es
posible realizarlo a través de algunas propiedades simples del objeto
representado, generalmente asociado a las longitudes. El volumen de
un prisma, por ejemplo, es el producto de tres longitudes. Es decir, no
demanda de otras propiedades intrínsecas del objeto representado.
La aptitud espacial es una de las habilidades cognoscitivas más
estudiadas por las ciencias cognitivas, en especial las habilidades que
tiene un individuo para rotar mentalmente un objeto o para
desarrollar un sólido desplegado9.
9
Una crítica a las rotaciones mentales la hace Dennett. No obstante, son muchos los
defensores de la existencia de las rotaciones mentales: Guttman et al (1990) que analizan
un test con cuñas cilíndricas donde se requiere el uso de rotaciones del objeto, Bodner &
Guay (1997) y Tversky (2004) sobre test de rotaciones de piezas, Garg (1998) trabaja con
las rotaciones 3D virtuales. Véase también Eliot (2000) para una visión general sobre la
inteligencia espacial y los test aplicados para medirla, y Ballesteros Jiménez (1993) sobre
el debate entre representaciones proposicionales y representaciones analógicas.

41
Si bien existen varios términos para referirse a la aptitud espacial,
usaremos indistintamente “visualización espacial” y “relación
espacial”, entendida ésta como la habilidad para generar una
representación o imagen mental de un objeto, realizar movimientos
con dicha imagen y construir otra representación luego de surtidas
las transformaciones. Igualmente se considera una aptitud espacial la
denominada velocidad de clausura o la habilidad para completar una
imagen inconclusa (Arrieta, 2006, p.105) , la cual hemos preferido
denominar imágenes de contexto . Las dos escenas interactivas
siguientes, así lo explicitan.

42
La primera es escena (idea original de Edward Adelson) nos hace
creer en la existencia de cuadrados blancos al interior de la falsa
sombra del cilindro. Lo cierto es que al estar rodeados de figuras
negras (contexto), nuestros procesos mentales crean cuadrados
blancos falsos. La segunda escena interactiva muestra tres líneas
separadas que “clausuramos” como la letra “E” en nuestro contexto;
es decir, sólo los interpretantes que usan el alfabeto latino le darán
significado.

Sobre la visualización espacial se han realizado varios estudios


experimentales de especial relevancia para nuestro caso (Borst &
Kosslyn, 2008; Shepard, et al., 2006; Pylyshyn & Annan, 2006;
Kosslyn, 1975; Wexler, et al., 1998). Los primeros estudios, por la
falta de recursos computacionales, emplearon representaciones 3D
en el plano; actualmente las posibilidades que brindan los
ordenadores se han impuesto sobre las representaciones planares,
tal como lo muestra la siguiente escena interactiva:

43
Frente al uso del ordenador para el desarrollo de test de visualización
espacial, una de las primeras conclusiones se centra en el entorno de
desarrollo, en tanto que resulta agradable para los estudiantes
evaluados. Eisenberg (1999), por ejemplo, examina los diseños de
esculturas en papel (hypergami y javagami) realizados por niños a
partir de la comparación del mundo real y las imágenes creadas por
un programa de ordenador, evidenciando una metodología agradable
y divertida para adquirir destrezas en visualización espacial y
conceptos matemáticos.

El advenimiento de los ordenadores posibilitó el diseño de aplicativos


para evaluar la visualización espacial. Prieto et al (1993) diseñaron su
propia aplicación en lenguaje HyperTalk para evaluar la aptitud
espacial en el plegado de figuras. Sin embargo, el cambio
representacional no fue significativo, en tanto que las imágenes 3D
seguían siendo planares.

44
El MiniCog de Shepard et al (2006) es capaz de administrar y de
registrar test psicológicos simples utilizando estímulos visuales. Este
aplicativo diseñado para ordenadores de mano (palm) consiste de
nueve pruebas sencillas orientadas a evaluar el estado de las
funciones cognitivas del usuario. Algunas de las tareas específicas
implementadas evalúan el nivel de atención, control motor, memoria
verbal y espacial en funcionamiento, y razonamiento verbal y
espacial. No obstante, las pruebas están más orientadas a la atención
y retención memorística de los estímulos visuales. El surgimiento de
los procesadores geométricos como el Cabri (Güven & Kosa, 2008) y
el proyecto Descartes posibilita un cambio representacional radical,
tal como se aprecia en esta escena interactiva (rota el objeto con clic
sostenido):

45
Las aptitudes espaciales, como tema de discusión, no es una
preocupación propia de la enseñanza de las matemáticas. Las ciencias
cognitivas han procurado esclarecer los procesos mentales que dan
como resultado las representaciones mentales de un objeto 3D.
Pylyshyn defiende que en el proceso de visualización espacial se
generan los mismos mecanismos del razonamiento en general:

… I defend the provisional view, which I refer to as the “null hypothesis,”


that at the relevant level of analysis – the level appropriate for
explaining the results of many experiments on mental imagery – the
process of imagistic reasoning involves the same mechanisms and the
same forms of representation as are involved in general reasoning,
though with different content or subject matter (Pylyshyn, 2002, p.3).

Desde el punto de vista cognitivo, la relación espacial se ha


considerado como un elemento de la inteligencia (Arrieta, 2006,
p.104; Tversky, 2004; Eliot, 2000) o como un tipo de inteligencia,
denominada espacial (Eliot, 2000). Si aceptáramos la tesis de
Pylyshyn, la construcción de representaciones espaciales, al igual que
otro tipo de representaciones (leyes, fórmulas, modelos, algoritmos),
requiere de acciones mentales que determinan un tipo de
inteligencia. Por ejemplo, uno de los test más utilizados para medir la
aptitud espacial es el desarrollo de superficies, consistente en el
plegado o doblado de una figura hasta obtener una imagen 3D (ver la
siguiente figura). El desafío es encontrar el algoritmo mental que
permite hallar en el menor tiempo posible (tiempo de reacción) el
objeto que representa la figura al plegarse. Este algoritmo
determinaría el patrón o regla heurística que cada interpretante
ejecuta para encontrar el objeto tridimensional representado en el
plano10.

10
Tanto Shepard como Carroll apreciaron una relación lineal entre los tiempos de reacción y
el número de pliegues que habían de ser procesados para resolver (Arrieta, 2006).

46
Desarrollo de superficies (Arrieta, 2006, p.123)

Hasta aquí, no se puede negar que los estudios empíricos de


percepción visual son más prolíficos que otros tipos de percepción11.
A continuación analizaremos dos casos interesantes que nos pueden
ayudar a comprender algunos problemas de percepción. El primer
caso es el de las representaciones distintas para un mismo objeto o
evento representado. Es claro que en el caso de modelos, teorías,
leyes o fórmulas esta situación es común. Lo interesante del caso es
que se trata de representaciones visuales de un objeto en particular,
del cual se espera percepciones, si no iguales, al menos semejantes.

No se trata, tampoco, de problemas fenomenológicos tipo qualia


invertido planteado por autores como Schlick, Reichenbach, Smart y,
más recientemente, por Block y Fodor (García, 1995, pp.363-365).

11
Los estudios neurocientíficos sobre la percepción se han ocupado de la percepción visual
porque facilita el diseño y ejecución de experimentos. En un principio, los ensayos se
centraron en mamíferos no humanos, permitiendo correlacionar algunos estados
mentales con procesos neuronales. Un ejemplo es el análisis realizado por Hubel y Wiesel
en el campo visual del gato, logrando demostrar su correlación con ciertas células de la
corteza visual (Penrose, 1989, pp.345-346). Actualmente se discute sobre los correlatos
de los disparos neuronales a oscilaciones de 40 hertz (Chalmers, 2000, p.17; Crick & Koch,
1990) como posible acercamiento a los estados mentales que correlacionan la percepción
visual.

47
En nuestro caso es posible determinar la imagen o representante de
cada interpretante y evidenciar procesos de construcción
representacional diferentes. El segundo caso está referido a las
discutidas rotaciones mentales, en tanto que aún no es posible
afirmar con certeza o con la suficiente evidencia, su existencia. Su
interés particular está dado porque podemos llegar a conclusiones
que nos dan una idea de los procesos complejos que se generan en la
percepción de objetos simples.

2.1 Una realidad, múltiples representaciones


De un objeto o evento podemos realizar múltiples representaciones.
Wittgenstein (1953, p.200) nos ilustra un ejemplo sencillo a partir de
la observación de un triángulo, que podría verse o interpretarse
como un agujero triangular, o un dibujo geométrico apoyado en la
base o colgado de una punta; como una montaña, como una cuña,
como medio paralelogramo, etc.:

48
Pero, ¿qué factores influyen en nuestra mente para que obtengamos
una u otra interpretación? La respuesta parece estar en la llamada
“carga teórica”; sin embargo, parecen existir patrones o especies de
reglas que nuestra mente fija en el transcurso de nuestra vida. Estos
patrones también contribuyen a que tengamos varias
representaciones de un mismo objeto o evento percibido. No se trata
de algoritmos estáticos, son procesos que se enriquecen y cambian
con nuestra experiencia. La imagen ambigua del pato-conejo de
Jastrow podemos verla, en principio, sólo como un pato, porque
nuestro patrón de lectura de imágenes es de izquierda a derecha.
Sólo cuando intentamos romper con el patrón, observamos otra
imagen presente en la representación.

Así como podemos generar diferentes representaciones desde una


misma realidad, nuestras representaciones también difieren de las
generadas por otro sujeto perceptor, cuyos procesos mentales o
formas de construir la representación difieren en grado o tienen
patrones completamente distintos. Un experimento realizado por
Shepard & Feng (Pylyshyn, 2003, p.290) sobre el plegado de
superficies (Mental paper folding) permitió evidenciar que dos
interpretantes distintos, observando un objeto igual, generan
representaciones distintas o, para este caso, operaciones mentales
distintas.

49
Figuras usadas en el experimento de Shepard & Feng (Pylyshyn, 2003, p.290)

El experimento consiste en determinar el número de dobleces


necesarios para que las flechas se junten. En esta prueba juega un
papel importante la memoria de corto plazo (Access memory), en
tanto que se debe retener la representación para “n” dobleces,
mientras que se construye la representación para “n+1” dobleces.

Estos procesos mentales que marcan la diferencia, como hemos


afirmado, no siguen un mismo patrón en dos sujetos perceptores
diferentes, así pertenezca a un mismo entorno social, económico y
cultural. Las evidencias más claras se observan en las variadas
actitudes que se manifiestan ante un evento cualquiera.

Retomando el experimento de Shepard, autores como Pylyshyn están


de acuerdo en la existencia de procesos mentales diferentes para
realizar los dobleces. Es decir, el problema no es sólo de
conocimiento.

50
Estas formas diferentes para generar representaciones la
encontramos en un experimento similar y accidental, que
describimos a continuación. En una escena 3D, diseñada con el editor
Descartes, se presenta un cubo cuyas caras son de diferentes colores,
paralelamente se muestra el cubo desplegado. El usuario debe
identificar el color de una de las caras desplegadas (ver la siguiente
escena interactiva).

Nuestro diseño entregaba como respuesta correcta aquella cara que


se obtenía al plegar el cubo hacia arriba del plano reticular.

Una vez sometido el ejercicio a la revisión por los pares del grupo
Descartes español, surgió una interesante discusión. El profesor Juan
Simón Santamaría advertía un posible error en la respuesta asignada
al ejercicio.
51
Luego de varias discusiones que pretendían validar uno u otro
modelo, pudimos advertir que estábamos realizando procesos
mentales diferentes. El profesor Santamaría realizaba el plegado de
la superficie hacia abajo, obteniendo una posición relativa de colores
diferente (verificar en la siguiente escena).

Se evidencia, entonces, el llamado isomorfismo de segundo orden, en


tanto que entre Santamaría y nosotros existen relaciones distintas
entre percepción e imagen. Podríamos preguntarnos si este tipo de
isomorfismo es recurrente en otro tipo de representaciones. De ser
cierto, se comprende la multiplicidad de representaciones a partir de
un mismo objeto o evento percibido.

52
El experimento accidental nos obliga a pensar sobre cómo debemos
formular una pregunta referida a una representación visual, en este
caso de plegamiento. Igualmente, la experiencia nos lleva a concluir
que las representaciones deben diseñarse teniendo en cuenta los
contextos de los diferentes interpretantes, así como los grados de
percepción. Este tipo de problemas es común en diferentes tipos de
representaciones, en tanto que los constructores de
representaciones suponen que el mensaje será comprendido.
Pareciera que suponen un público con características homogéneas,
que poseen niveles cognitivos suficientes para comprender
satisfactoriamente el representante, que no existen sesgos culturales
ni sociales; en resumen, un público en un mismo contexto.

2.2 ¿Existen las rotaciones mentales?


El segundo principio del isomorfismo lo que nos dice es que a partir
de una imagen mental, creamos otras imágenes mentales. La primera
tiene como fuente el objeto representado, a partir de este
representante se generan más representantes. Esta característica es
lo que ha motivado a los estudiosos de las ciencias cognitivas a
indagar sobre los procesos mentales que permiten este tipo de
abstracción12 y a los filósofos enfrascarse en fuertes debates sobre la
existencia o no de las imágenes mentales.

12
Véase Richter et al (1997) y Kosslyn (2005) sobre el uso de neuro-imágenes para estudiar
las áreas de la corteza cerebral que se activan durante las actividades de generación de
rotaciones mentales. No obstante,

las imágenes mentales tienen una realidad controvertida, y han sido objeto de intensos
debates. Filósofos como Nelson Goodman niegan su existencia y neuro-psicólogos como
Roger Shepard señalan que la actividad nerviosa detectable, captada por instrumentos
que recogen el flujo eléctrico en un cerebro de alguien que contempla una imagen
determinada se parece bastante a la que se produce cuando recuerda dicha imagen y de
esa prueba experimental deduce la existencia de las imágenes mentales (Carra, 2008, p. 5).

53
Una de las aptitudes espaciales más evaluadas, sea imagen mental o
no13, es el de las rotaciones espaciales que generan, a su vez,
rotaciones mentales o, al menos, imágenes rotadas. En las rotaciones
mentales no sólo se trata de transformar un objeto posicionalmente
al rotarlo. Los test de Shepard & Metzler (1971) mostraban objetos
3D que variaban en tamaño y forma:

Tarea de rotación mental de Shepard y Metzler (Tversky, 2004, p. 213)

Lo interesante del ejercicio es la presencia de rotaciones


bidimensionales o planares (alrededor de un eje perpendicular al
plano) y las rotaciones tridimensionales (alrededor de un eje sobre el
plano).
13
En el supuesto de superar la existencia de las imágenes mentales, las discusiones entre
filósofos y psicólogos cognitivos se han centrado en la pregunta: ¿una imagen mental es
una representación o una experiencia? Una posible respuesta en el debate es la llamada
“representación subyacente” que, a su vez, daría respuesta a la siguiente pregunta: ¿cómo
se construye una representación espacial a partir de una no espacial? Una imagen, según
esta propuesta, puede transformarse en otra por extrapolación lineal entre sus
representaciones subyacentes. Por ejemplo, en un ejercicio instamos a 10 personas a que
imaginaran un caballo. Frente a la pregunta ¿de qué color era tu caballo?, el 90% reconoció
no haber imaginado el color. Obviamente, es fácil construir la nueva imagen con color. En
el caso de las rotaciones espaciales, estamos convencidos de que la imagen final es el fruto
de una extrapolación de representaciones subyacentes, tal como lo discutiremos en el
resto de este apartado.

54
Los resultados obtenidos mostraban una sorprendente relación lineal
entre los grados de rotación y el tiempo de reacción (ver la siguiente
figura), pero lo más sorprendente es la similitud de resultados entre
ambos tipos de rotación. Al respecto los autores expresan que:

not only are the two functions shown in the figure both linear but they
are very similar to each other with respect to intercept and slope.
Indeed, for the larger angular differences the reaction times were, if
anything, somewhat shorter for rotation in depth than for rotation in
the picture plane. However, since this small difference is either absent
or reversed in four of the eight subjects, it is of doubtful significance.
The determination of identity of shape may therefore be based, in both
cases, upon a process of the same general kind. If we can describe this
process as some sort of "mental rotation in three- dimensional space,”
then the slope of the obtained functions indicates that the average rate
at which these particular objects can be thus "rotated" is roughly 60º
per second (Shepard & Metzler, 1971, p.703).

Resultados Shepard y Metzler (Shepard & Metzler, 1992, p.220)

55
El interrogante por resolver es la existencia o no de rotaciones
tridimensionales en la mente. Los resultados del test nos muestran un
mayor tiempo de reacción para ángulos de rotaciones mayores
¿Significa que no hay problema en la rotación mental? Y, en el
supuesto de su existencia, ¿cómo generamos esas rotaciones? Una
posible respuesta la daremos a partir de la discusión que hemos
denominado “Reto de Dennett”. Antes de ello, detengámonos
nuevamente en el problema del pensamiento “planar”. Nuestra forma
de ver el mundo es espacial. Las imágenes planas, como las de
Shepard, generan mayores esfuerzos mentales para interpretar y
generar otras representaciones14. Si las representaciones son
“planares”, podríamos inferir que nuestros procesos mentales
producen otras representaciones “planares” y, en consecuencia, no
existirían rotaciones mentales tridimensionales. El pensamiento
planar, en el test de Shepard & Metzler, se evidencia en la dificultad
para identificar la congruencia entre una pareja de objetos a mayor
grado de rotación. Sin embargo, sería fundamental realizar otras
pruebas que involucren otros ejes de rotación, en tanto que, como lo
comprobamos en la experiencia accidental del apartado anterior,
cada uno de nosotros desarrollamos los movimientos mentales en
forma distinta. Por ejemplo, en la imagen de la página siguiente
hemos diseñado con el editor DescartesJS un objeto rotado
alrededor de un eje (vertical u horizontal) sobre el plano. Cada
interpretante podrá verificar que algunas rotaciones generan más
dificultad.

Las rotaciones son acciones reales que ejecuta o se ejecutan sobre un


objeto; el cuestionamiento es si su representación es o no una imagen
dinámica.

14
“The only thing that is natural to us is to represent what we see three-dimensionally;
special practice and training are needed for two-dimensional representation whether in
drawing or in words” (Wittgenstein, 1953, p.198).

56
Así como existe debate frente a las imágenes mentales, igual o un
mayor debate generará la posibilidad de imágenes mentales en
movimiento. Los escépticos encuentran fuertes argumentos para
dudar sobre la existencia de las rotaciones mentales. Uno de ellos, es
el reto planteado por Dennett, quien critica el llamado “ojo de la
mente”:

The subjects in the original experiment were shown such pairs of line
drawings and asked whether or not the pair are different views of the
same shape. In this case, as you can quickly determine, the answer is
yes. How did you do it? A typical answer is "I rotated one of the images
in my mind's eye, and superimposed it on the other (Dennett, 1991,
p.289).

Rotaciones tridimensionales sobre ejes distintos

57
Dennett duda de la posibilidad de rotar las imágenes en nuestra
mente. Propondremos una posición intermedia que justifica, en
parte, los resultados de Shepard y reconoce la imposibilidad
planteada por Dennett. El reto propuesto por Dennett que
derrumba, en principio, cualquier idea de rotaciones mentales es un
ejemplo sencillo que se ilustra en la escena interactiva15:

15
La imaginería mental es costumbre asociarla con el llamado “ojo de la mente” (Blain, 2006,
p.1), concepto que empieza a cruzar la frontera a la especulación con la posibilidad que
brindan los actuales recursos computacionales. Los test “planares” de investigadores
como Shepard se confrontan con los nuevos estudios sobre nuestro comportamiento al
percibir la nueva realidad, la “realidad virtual”. Los modelos desarrollados en ordenadores
le ha dado un giro trascendental a la investigación. El “Ojo de la mente” es una expresión
que es usada por Maxwell en su libro A treatise on electricity and magnetism, en el que
describe el trabajo de Faraday:

…Faraday in his mind’s eye saw lines of force traversing all space where the
mathematicians centers of force attracting at a distance, Faraday saw a medium where
they saw nothing but distance: Faraday sought the seat of the phenomena in real actions
going in the medium, they were satisfied that they had found it in a power of action at a
distance impressed on the electric fluids (Botzer & Reiner, 2005, p.151).

58
We can satisfy ourselves that this limit on our brains is real by
considering a slightly different Shepard-style problem that would be
quite easy to solve with the aid of such a CAD system: Would the "red"
X on one face of this object be visible to someone looking through the
square hole in its front wall? […] Now, can you perform the same
experiment in your mind's eye? Can you simply rotate the object shown
and peer through the hole? If you can, you can do something I can't do,
and all the people I have asked are also unable to do it with any
confidence. Even those who have an answer to the question are quite
sure that they didn't just get it by rotating and looking (Dennett, 1991,
p.289).

La verdad es que nosotros tampoco pudimos rotar el objeto. No


obstante, creemos en la existencia de algunas habilidades mentales
que permiten rotaciones mentales en grado, sólo en grado. Podemos
multiplicar mentalmente y fácilmente dos números de un dígito cada
uno y, en algunos casos, de dos dígitos. Difícilmente podríamos
multiplicar números de tres o más dígitos. Esta última situación no
puede ser razón suficiente para afirmar que no podemos multiplicar
mentalmente. Obviamente se alegará que se recurre más a un
proceso memorístico; sin embargo, en el caso de dos cifras, algún
proceso mental tendremos que ejecutar. Extendemos, entonces, la
gradación de la percepción a otros procesos mentales. Es decir,
creemos en la existencia de grados de creencia, grados de
percepción, grados de representación y, en general, gradación en los
procesos mentales. En ese sentido, es posible explicar el reto de
Dennett sin afirmar la no existencia de las rotaciones mentales.

Un posible modelo que explique cómo obtenemos las


representaciones de imágenes en movimiento lo presentamos a
través de un contraejemplo al de Dennett. Nuestro propósito es
evidenciar la ejecución de rotaciones mentales de menor a mayor
grado de complejidad, así como la construcción mental de imágenes
rotadas. Análogo con los grados de percepción las rotaciones
mentales son posibles en grado.

59
Iniciamos con esta pregunta: ¿podemos imaginar un cubo rotando en
el espacio?

Trate de visualizar un cubo en el espacio


rotando alrededor de un eje vertical.
Imagine, además, que sus caras laterales
son de color amarillo. No tiene que cerrar
los ojos, basta con observar la figura del
lado derecho, ¿puede hacerla rotar? Una
pregunta más simple le dará más claridad:
¿puede imaginar cómo sería la figura con
una cara lateral de frente a usted? Si su
respuesta es afirmativa, entonces ha
rotado la imagen.

Hagamos más complejo el ejercicio. El


cubo de la derecha ahora tiene caras
laterales de colores en el siguiente orden
de izquierda a derecha: amarillo, rojo,
azul y verde. El cubo comienza a rotar
lentamente en el sentido indicado por la
flecha. Una vez se oculte la cara roja,
¿puede visualizar los colores de las dos
caras que quedan en dirección a sus ojos?
Seguramente su respuesta será
afirmativa; sin embargo, estamos seguros
que tuvo que recurrir a leer de nuevo el
orden de los colores o, al menos, tuvo que
tratar de recordarlos ¿puede seguir
rotando el cubo? Quizá sí, pero con
dificultades en la ubicación de los colores.

60
Nuestra hipótesis es que no constituimos un objeto rotando, sino
imágenes del objeto rotado. Es decir, recurrimos a diferentes
procesos mentales para constituir una nueva imagen del objeto, algo
similar al modelo que el mismo Dennett denominó de los “borradores
múltiples”16. Siguiendo este modelo, un primer borrador sería la
imagen que se presenta con forma, color y posición iníciales. El
siguiente borrador extrae los nuevos colores de la memoria,
cambiándolos por los iniciales. Se obtiene finalmente una imagen
rotada de la anterior. ¿Hubo movimiento de rotación? La respuesta es
¡no! Generamos una imagen rotada, más no realizamos movimiento
alguno. Pero, ¿cómo es posible que podemos determinar con certeza
que una imagen es equivalente a otra, sin rotarlas? (ver la siguiente
figura).

Imágenes rotadas equivalentes

Un modelo que puede dar respuesta es el de los “borradores


múltiples”. En la imagen anterior construimos varios borradores que
contrastamos con la imagen inicial.

16
Para Dennett (1991) tanto la memoria como la conciencia se dan en forma paralela, en una
revisión o edición permanente de los estímulos de las experiencias vividas.

61
Por ejemplo, un primer borrador serían los bloques rojos y el bloque
blanco “rotados” 180º alrededor de un eje vertical; un segundo
borrador se daría con el resto de bloques. No obstante, es posible que
se requieran más borradores, lo cual dependa de las habilidades
“espaciales” de cada interpretante.

En resumen, nuestras habilidades en la rotación mental no son más


que transformaciones mentales de un objeto mental a otro. Al
respecto Lohman expresaba que:

…at the most basic level, spatial thinking requires the ability to encode,
remember, transform, and match spatial stimuli […] mental rotation,
while an interesting and special type of mental transformation, is not
the most important determinant of spatial ability. Rather, the crucial
components of spatial thinking may be the ability to generate an image,
to perform various transformations on it, and to remember the changes
in the image as the transformations are performed. This ability to
update the image may imply resistance to interference, both externally
and internally. Further, it implies that one of the crucial features of
individual differences in spatial ability may not lie in the vividness of the
image but in the control the imager can exercise over the image
(Lohman, 1979, p.116).

El reto de Dennett refleja nuestras limitaciones en la creación de


imágenes mentales en movimiento a partir de un objeto real. Quizá
podamos recrear imágenes mentales de objetos en movimiento,
algunos desde nuestra experiencia (un caballo al trote), otros desde
nuestra fantasía (un minotauro al trote). Sin embargo, los detalles de
estos movimientos son limitados. Trata de rotar mentalmente el
caballo o el minotauro o, para facilitar el problema, rota la imagen
invertida del ex mandatario soviético Boris Yeltsin que se observa en
la siguiente escena interactiva. Estamos seguros de que se
sorprenderá de la imagen obtenida y evidenciará la limitación de
nuestras rotaciones mentales.

62
Este tipo de limitaciones ya lo había advertido Wittgenstein como
una imposibilidad de distinguir los gestos de una cara al ser rotada:

Hold the drawing of a face upside down and you can't recognize he
expression of the face. Perhaps you can see that it is smiling, but not
exactly what kind of smile it is. You cannot imitate the smile or describe
it more exactly. And yet the picture which you have turned round may
be a most exact representation of a person's face (Wittgenstein, 1953,
p.198).

Todas las descripciones anteriores confirman que nuestro problema


no es sólo de tipo cognitivo; se presentan otros que obedecen a
nuestros hábitos en el momento de percibir. Hemos acostumbrado a
nuestro sistema visual a capturar imágenes según un patrón. Vemos
las imágenes siguiendo ese patrón establecido y nos confundimos si
la imagen se presenta rompiendo el esquema; una foto, por ejemplo,
la vemos de arriba hacia abajo.
63
La sonrisa de Yeltsin difícilmente podemos percibirla como la mueca
que se observa al rotar la imagen. Nuevamente Wittgenstein se
atreve a dar una explicación fisiológica:

When we look at the figure, our eyes scan it repeatedly, always


following a particular path. The path corresponds to a particular pattern
of oscillation of the eyeballs in the act of looking. It is possible to jump
from one such pattern to another and for the two to alternate. Certain
patterns of movement are physiologically impossible; hence, for
example, I cannot see the schematic cube as two interpenetrating
prisms. And so on. Let this be the explanation (Wittgenstein, 1953,
p.212).

Si bien los hábitos perceptivos son una explicación aceptable, los


últimos estudios neurocientíficos ofrecen una mirada científica que
explican el porqué nuestro cerebro opta por el camino fácil en la
percepción (de arriba hacia abajo). Situación que analizaremos a
continuación.

La gradación de la percepción se debe, en parte, a nuestra limitación


natural para percibir mayores detalles de una imagen y ponerlos en
movimiento. En el capítulo anterior hablábamos de los inhibidores
como elementos que dejaban en la llamada “puerta de la percepción”
aquellos estímulos que no necesitábamos para captar algunas
propiedades objeto de nuestra atención. La presencia de los
inhibidores parece ser que tiene una explicación científica.
Neurocientíficos como Martínez-Conde sostienen un desgaste
excesivo de “combustible neuronal” por cada actividad mental
(cerebral) que desarrollamos:

Tenemos alrededor de 1012 neuronas, que se comunican por medio de


impulsos eléctricos. Cada uno de estos impulsos nos cuesta 2,49
moléculas de ATP, la moneda energética de nuestro organismo.

64
Sabiendo que de cada molécula de glucosa se obtienen 30 moléculas de
ATP, podemos calcular que, para que una de nuestras neuronas dispare
un impulso eléctrico por segundo, necesita emplear unos 0,020 gramos
de azúcar (Martínez-Conde, 2005, pp.110-115).

Según esta afirmación, si la millonésima parte de nuestras neuronas


están activas o generan disparos, el costo de ello serían 20 kilos de
azúcar. Esta cantidad no la tenemos en el cuerpo. ¿Qué hace nuestro
cerebro para no atender esta demanda de azúcar? En el caso de la
sonrisa de Yeltsin es comprensible, neurológicamente, que nuestro
cerebro rehúya los más mínimos detalles como su sonrisa invertida.
Se adhiere a los patrones establecidos tales como las evocaciones de
las sonrisas en la posición que aparece en la imagen. Por otra parte, el
proceso adicional de percibir y construir una imagen a partir de lo
percibido incrementa el número de impulsos neuronales.
Nuevamente Martínez-Conde nos ofrece una explicación:

En realidad, sólo podemos permitirnos que entre un 1 y un 10% de


nuestras neuronas disparen impulsos en un momento dado. Así, para
usar menos azúcar hay que poner en acción el menor número de
neuronas posibles. Por añadidura, los diferentes circuitos de neuronas
que procesan la información sensorial se encuentran en partes muy
diversas del cerebro, a veces separados por grandes distancias. La
comunicación de un circuito a otro requiere tiempo. La información
visual sobre cualquier objeto –por ejemplo, una cara– tarda unas 50
milésimas de segundo en alcanzar la primera etapa de procesamiento
en la corteza cerebral. A partir de ahí, todavía se necesitan unas 150
milésimas de segundo para que seamos capaces de reconocer esa cara,
y eso sin contar el tiempo que nos llevaría el producir cualquier tipo de
respuesta motora (por ejemplo, saludar con la mano o decir ‘hola’)
(Martínez-Conde, et al., 2005, p.110).

Rotar la cara de Yeltsin, entonces, demanda de un alto consumo de


azúcar. La estrategia de nuestro cerebro es ahorrar este preciado
combustible usando el mínimo de neuronas, extrayendo de una
imagen visual la información más relevante.

65
Si se intenta rotar mentalmente al minotauro se escaparán detalles
como colores, sombras, tamaño, proporciones, expresiones de la cara,
forma de las pezuñas, entre otros cientos de detalles. Esta explicación
neuronal parece dar cuenta de nuestras deficiencias en los diferentes
estados mentales. Por ejemplo, la memoria tiene sus límites; es decir,
no podemos memorizar todo lo que percibimos (los libros que
leemos, los objetos que observamos, las frases que escuchamos).
Dada esta deficiencia perceptiva, nuestro cerebro debe recurrir a
otros estados mentales como la intuición para poder ejecutar
acciones que garanticen nuestra supervivencia. Predecimos o
estimamos lo que ocurrirá una vez ejecutemos la acciones (Llinás,
2001a, p.4; Martínez-Conde, et al., 2005, p.115):

Con estos retrasos se hace muy difícil imaginar cómo somos capaces de
hazañas como pilotar coches, jugar al tenis e incluso cruzar la calle.
Seguidamente, realizamos una estimación de lo que estamos viendo en
función de nuestra experiencia previa y de nuestro conocimiento sobre
el mundo. Este poder estimativo de nuestro cerebro nos ha
proporcionado inmensos beneficios en la lucha por la supervivencia
(Martínez-Conde, et al., 2005, p.115).

He ahí el riesgo. Hacemos una estimación de lo que percibimos en


función de nuestra experiencia y conocimiento del mundo. Si nuestra
experiencia no es rica en situaciones de riesgo o sabemos poco de la
naturaleza del objeto o evento percibido, el costo será alto.
Dependemos, entonces, de un cerebro ahorrativo que, por
naturaleza, no puede capturar todas las propiedades de lo
representado. Dependemos, igualmente, de nuestra intuición para
sortear los riesgos que, necesariamente, se presentarán en el acto de
percibir. Cuando intentamos cruzar una vía y observamos un auto
venir hacia nosotros, nuestro cerebro se ocupa únicamente de lo
importante para nuestro propósito. No nos detenemos a observar
otras propiedades del auto como color, marca, tamaño, ocupantes,
etcétera.

66
Estimamos intuitivamente la velocidad del auto y tomamos la
decisión de cruzar o no la vía. Es decir, percibir se constituye en un
riesgo.

Para terminar este capítulo y como introducción al siguiente, observa


el fenaquistiscopio, invento de un físico belga del siglo XIX, Joseph
Plateau, que tiene como principio la persistencia de la visión. Plateau
pudo darse cuenta que nuestro ojo percibe el movimiento con una
cadencia de 10 imágenes por segundo, permitiendo que se
superpongan en la retina y, a su vez, el cerebro las representa como
una sola imagen móvil.

El fenaquistiscopio para algunos es el precursor de los gifs animados,


para otros proporciona el principio fundamental del cine que,
posteriormente, cambia las imágenes dibujadas sobre el disco del
fenaquistiscopio por las imágenes fotográficas de la cinta de
celuloide. La escena que presentamos se basa en este principio, sigue
las instrucciones dadas y observa cómo se genera la ilusión de la
animación.
67
Capítulo III

La Gestalt
Introducción
La investigación científica sobre la naturaleza de la visión biológica ha
presentado confusión desde una pregunta filosófica central: ¿el
mundo que vemos alrededor de nosotros es el mismo mundo real, o
es simplemente una reproducción perceptiva de ese mundo? El
neurocientífico Rodolfo Llinás afirma que los colores que vemos en
los objetos son construcciones mentales, dichos objetos no poseen
ese color, por el contario, lo rechazan; a ello se debe que veamos ese
color. Esta postura no es aceptada por otros estudiosos del
fenómeno. La mayoría de filósofos, por ejemplo, rechaza cualquier
idea que suponga una percepción exacta de la realidad, idea que
tildan de “realismo ingenuo”; una de sus discusiones se centra en si lo
que vemos está en el objeto percibido o es una construcción de
nuestra mente. Los científicos tienen sus propias disputas en torno a
este fenómeno; desde la teoría newtoniana de la luz, pasando por la
propuesta fisiológica de Helmholtz y Hering hasta llegar a los últimos
hallazgos de la neurociencia, sólo han quedado más y más
interrogantes. Por su parte, los psicólogos hacen su aporte con
diferentes posturas, entre ellas la Gestalt.

El término Gestalt proviene del alemán y fue introducido por primera


vez por Christian von Ehrenfels. No tiene una traducción única,
aunque se lo entiende generalmente como "forma". Sin embargo,
también podría traducirse como "figura", "configuración" e, incluso,
"estructura" o "creación" (Wikipedia).

La mente, según la Gestalt, configura los elementos que llegan a ella a


través de una interrelación entre la percepción visual y las
representaciones que guardamos en nuestra memoria. En este
capítulo verificaremos que algunas formas o estructuras llegan a
nuestra mente para ser configuradas en una forma distinta a la real.
Igualmente, veremos como otras figuras, por su posición, aparentan
imposibilidades geométricas.
71
© A. Kitaoka (2003), [Link] – All rights
reserved. "Sombrillas". Los círculos en el frente parecen girar hacia la izquierda (Ilusión
rotacional).

72
El uso de la herramienta de autor DescartesJS, en algunos trabajos de
este capítulo, permite incluir ingredientes adicionales como la
interactividad, las imágenes dinámicas y la posibilidad de ver las
figuras eliminando los elementos distorsionantes o generadores de
ilusiones o, como la siguiente escena interactiva, la realidad del
objeto representado.

Uno de los principios fundamentales de la corriente Gestalt es la


llamada ley de la Prägnanz (Pregnancia), que afirma la tendencia de la
experiencia perceptiva a adoptar las formas más simples posibles, tal
como se aprecia en la ilusión del barbero.

73
Parte del trabajo de este capítulo ha sido consultado en el ilusionario
del profesor de matemáticas Juan Luis Roldán Calzado, puedes
consultarlo en [Link] Algunas imágenes, en
especial las de movimiento ilusorio, fueron consultadas en la página
del profesor Akiyoshi Kitaoka. Por otra parte, en
[Link] encontrarás más de 100
ilusiones ópticas de Michael Bach de la Universidad de Freiburgo
(Alemania), algunas de ellas sirvieron de inspiración a ciertas
actividades de este capítulo. Las ilusiones de contexto se basan en el
trabajo del grupo de investigación del MIT: "Perceptual science group",
liderado por Edward Adelson, algunos de sus resultados los puedes
consultar en [Link] Una buena colección de
ilusiones ópticas se pueden consultar en [Link]
Finalmente, en [Link] podrás disfrutar de una
buena colección de ilusiones ópticas y algunos puzles.

3.1 Leyes de la Gestalt


La psicología de la Gestalt fue fundada por los pensadores alemanes
Max Wertheimer, Wolfgang Kohler y Kurt Koffka y se centró en cómo la
gente interpreta el mundo. La perspectiva Gestalt se formó
parcialmente como una respuesta al estructuralismo de Wilhelm
Wundt, quien se enfocó en desglosar los eventos y experiencias
mentales en los elementos más pequeños. Max Wertheimer observó
que las secuencias rápidas de eventos perceptivos, como filas de luces
parpadeantes, crean la ilusión de movimiento incluso cuando no hay
ninguna. Esto se conoce como el fenómeno phi. Las imágenes en
movimiento se basan en este principio, con una serie de imágenes fijas
que aparecen en rápida sucesión para formar una experiencia visual
perfecta. Según la psicología de la Gestalt, el todo es diferente de la
suma de sus partes. Sobre la base de esta creencia, los psicólogos de la
Gestalt desarrollaron una serie de principios para explicar la
organización perceptiva, o cómo se agrupan los objetos más pequeños
para formar otros más grandes.

74
Estos principios a menudo se denominan "leyes de la organización
perceptiva". Sin embargo, es importante tener en cuenta que si bien los
psicólogos de la Gestalt denominan a estos fenómenos "leyes", un
término más preciso sería "principios de organización perceptiva"
([Link]

Ley de proximidad. Nuestra mente tiene la tendencia de agrupar


objetos similares. En la siguiente imagen observamos que los círculos
de la izquierda parecen formar parte de una agrupación, mientras
que los de la derecha parecen ser parte de otra. Debido a que los
objetos están cerca unos de otros, los agrupamos (círculos próximos).

Ley de semejanza. En el mundo occidental leemos en forma


horizontal de izquierda a derecha. Sin embargo, en figuras como la de
abajo, la semejanza nos obliga a leer visualmente en forma vertical.

75
Ley de pregnancia. En figuras como las de Kanizsa nuestra mente
tiende a completar las figuras simples, así éstas no existan.

Ley de Continuidad o de ajuste. La mente continúa un patrón, aun


después de que el mismo desaparezca. Observa la siguiente escena
interactiva y evidencia esta ley. Obviamente, en principio, podríamos
afirmar que la ley que se evidencia es la de pregnancia, en tanto que
el concepto "pregnancia" se relaciona, también, con la idea de
"impregnación". Es decir, aquello con lo que nos quedamos
"impregnados" cuando miramos. Es la forma cargada de información,
la fuerza de la forma, es la dictadura que la forma ejerce sobre los
ojos ([Link]

76
Existe bastante discusión sobre el número de leyes de la Gestalt. Hay
autores que afirman la existencia de más de 10 leyes (totalidad,
estructura, contraste, cierre, enmascaramiento, ...). Nuestro
propósito no es entrar en esta discusión, sino mostrar fenómenos
relacionados con la percepción visual que, en su momento,
asociaremos con uno u otro principio gestáltico.

Iniciamos nuestro recorrido con las ilusiones ópticas del profesor


japonés Akiyoshy Kitaoka, estudioso de la psicología de la Gestalt
moderna.

77
3.2 Las ilusiones ópticas de Akiyoshy Kitaoka
Ya hemos argumentado que nuestro cerebro busca el menor
esfuerzo en el proceso de percepción, que en términos gestálticos es
recoger estímulos pequeños (los que pasan la puerta de la
percepción) para construir un todo. Esta tendencia que hemos
denominado "Ley de pregnancia", hace que nuestro "perezoso"
cerebro o cerebro ahorrativo de energía (según Martínez-Conde)
elija las estructura más simple en el proceso perceptivo. He ahí el
éxito de las ilusiones ópticas, pues el no percibir todos los atributos
de una imagen, permite que la representación subjetiva de la misma
se distorsione, de tal forma que podemos ver movimiento en una
imagen estática o una imagen inexistente como una espiral donde no
hay sino círculos:

Esta escena interactiva de la "ilusión de los círculos concéntricos",


diseñada por Paul Irish, es una imagen cuya verdadera composición
es diferente de su percepción.

78
Es un ejemplo de una ilusión óptica, donde percibimos objetos
inexistentes, en este caso una espiral, conocida como espiral de
Fraser17 o ilusión de falsa espiral. Esta versión de la ilusión espiral de
Fraser, según Irish, se puede describir como una serie de círculos
concéntricos compuestos de contornos cuadrados con colores
alternos, lo que permite generar la ilusión (usa los controles para
verificarlo).

Iniciamos con esta ilusión óptica, pese a que el profesor Akiyoshy


(Universidad de Ritsumeikan en Kyoto) es más reconocido por sus
ilusiones de movimiento en imágenes estáticas. Este experto en la
ciencia de las ilusiones visuales, también incluye en su extenso
trabajo ilusiones como la espiral de Frazer17:

Estereograma de la ilusión espiral de Fraser


([Link]

17
La ilusión espiral de Fraser fue descrita por primera vez por el psicólogo británico Sir
James Fraser (1863 - 1936) en 1908. La ilusión también se conoce como la falsa espiral, o
por su nombre original, la ilusión de la cuerda torcida. La distorsión visual se produce
combinando un patrón de línea regular (los círculos) con partes desalineadas (las hebras o
cuadrados de diferentes colores). La ilusión de Zöllner y la ilusión de la pared del café se
basan en un principio similar, como muchos otros efectos visuales, en los que una
secuencia de elementos inclinados hace que el ojo perciba giros y desviaciones fantasmas
([Link]

79
El profesor Kitaoka define una ilusión como: “apreciación errónea de
un objeto real”. Sus investigaciones se han centrado en ilusiones
geométricas, cromáticas, luminosas, ilusiones móviles y el proceso
visual. A continuación, con la autorización del profesor, presentamos
una pequeña colección de sus ilusiones de movimiento, iniciando con
su famosa ilusión: "serpientes giratorias".

Todas las imágenes están construidas para comprobar hipótesis que


sirven para avanzar en su estudio de las ilusiones y sus aplicaciones
en otras funciones visuales. El objetivo de su investigación es
comprobar los mecanismos visuales a través de las ilusiones visuales.

80
En un estudio para discernir por qué unas personas ven ilusiones y
otras no, el profesor Kitaoka encontró una correlación
estadísticamente significativa entre la edad y la magnitud de las
ilusiones al utilizar su popular imagen “serpientes giratorias”. La
cuestión de por qué la personas de mayor edad perciben menos
ilusiones que las personas jóvenes está siendo investigada por sus
colaboradores, pero la hipótesis de que eso esté relacionado con
movimientos involuntarios de los ojos y con la medida de los
movimientos de los ojos, dará respuestas a esta cuestión.

Según la neurociencia nuestros ojos están en permanente


movimiento, lo cual facilita la ilusión y, en parte, explica la menor
percepción de la ilusión de la personas de mayor edad. Así las cosas,
en la escena anterior, evita fijar la mirada para que percibas el
movimiento "no existente" o, como lo define Kitaoka, el "la ilusión de
movimiento anómalo"18.

En la siguiente escena interactiva, diseñada con el editor


DescartesJS, hemos replicado la ilusión que Kitaoka denomina
"Crystal balls". Nuestro propósito es que se puedan intervenir
algunos atributos de la imagen, para detectar los elementos que
generan la ilusión, para ello, cambia atributos como el color, número,
radio y tamaño de los círculos, y el grosor del perímetro.

18
MartinezConde et al (2005), manifiestan que hay una razón por la que los círculos de las
serpientes giratorias se mueven y por la que, aunque nos resistamos, las ilusiones ópticas
nos hacen ver cosas que no son reales. Y esta razón es, como casi siempre, “económica”
(ahorro energético). Así, cuando exploramos una escena visual, no analizamos toda la
información disponible, sino que extraemos sólo una parte muy pequeña, la que
consideramos más relevante. Seguidamente, realizamos una estimación de lo que estamos
viendo en función de nuestra experiencia previa y de nuestro conocimiento sobre el
mundo. Este poder estimativo de nuestro cerebro nos ha proporcionado inmensos
beneficios en la lucha por la supervivencia. El coste, sin embargo, ha sido muy pequeño; al
no recoger y procesar toda la información de la imagen, tenemos una rica variedad de
ilusiones que nos asombran, divierten y confunden, pero que constituyen una verdadera
ventana a través de la cual asomarnos a los mecanismos básicos de nuestro cerebro.

81
Obviamente, hay un atributo que elimina la ilusión, el cual lo puedes
detectar al hacer clic en el botón de control. El color del fondo
también es un atributo que interviene en la ilusión.

Ya hemos advertido que la ilusión es exitosa si hay presencia del


movimiento ocular. Al respecto, Kitaoka et al (2008) realizaron un
estudio en el que

Examinamos cambios en la actividad neural en áreas sensibles al


movimiento de la corteza visual humana mediante el uso de la técnica
de imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) cuando se
presentó una imagen estática de movimiento ilusorio ("Serpientes en
movimiento") a los participantes.

82
Los cambios en la señal dependiente del nivel de oxigenación de la
sangre (BOLD) se compararon entre el estímulo de prueba que indujo la
percepción del movimiento ilusorio y el estímulo de control que no lo
hizo. También se realizó una comparación entre esos estímulos con y sin
movimientos oculares. Los cambios de señal para el estímulo de prueba
fueron significativamente más grandes que los del estímulo de control,
si se acompañaron de movimientos oculares. Por otro lado, la diferencia
en los cambios de señal entre los estímulos de prueba y de control fue
menor, si se requería una fijación estable. Estos resultados apoyan el
hallazgo empírico de que esta ilusión está relacionada con algún
componente de los movimientos oculares.

Existe, también, una amplia discusión sobre el impacto que presenta


la elección del color en las ilusiones de movimiento de Kitaoka. A
continuación presentamos una selección de imágenes que Kitaoka
clasifica como "ondas" y, posteriormente, una escena interactiva en la
que se muestra una de estas imágenes, con la posibilidad de variar el
color de fondo y, de esta forma, evidenciar si hay o no efectos sobre la
ilusión. Recuerda de mover los ojos para percibir la ilusión o, si se
prefiere, para engañar tu cerebro.

La primera ilusión óptica de ondas en movimiento es una imagen


presentada por Kitaoka en el concurso a la mejor ilusión del año de
200519, como parte de la conferencia europea sobre la percepción
visual en La Coruña, España. Kitaoka fue uno de los finalistas con su
ilusión de ondas, en la que usa las siglas ECVP (European Conference
on Visual Perception).

19
Este concurso es un reconocimiento anual de los creadores de ilusiones del mundo
otorgado por la Neural Correlate Society. El concurso fue creado en 2005 por los profesores
Susana Martinez-Conde y Stephen Macknik. Desde entonces, se ha convertido en un
concurso en línea en el que todos los habitantes del mundo están invitados a enviar
ilusiones y votar por el ganador ([Link]

83
¿Puedes ver las ondas que se mueven? Una buena opción es ampliar
la escena a pantalla completa y desplazar la mirada lateralmente.

En la siguiente escena interactiva cambia los colores de fondo y


observa el efecto en la ilusión, compara con la ilusión de Kitaoka de la
escena anterior (tercera imagen).

84
Con el botón control podemos evidenciar que son los bordes de los
cuadros los generadores de la ilusión. Pro no basta con los bordes,
pues al variar el color de fondo observamos que, dependiendo del
color, la ilusión gana o pierde fuerza; por ejemplo, compara el color 1
con el 2 que, para la mayoría, el color 1 permite observar mejor el
movimiento ilusorio. No obstante, como lo hemos estudiado en los
capítulos anteriores, la percepción del movimiento también depende
del sujeto perceptor; es por ello, que habrá alguien que aprecie mejor
la ilusión con el segundo color.

85
Otra opción es diseñar otros elementos, tal como nos lo presenta
(Nikita Dubko) en la siguiente imagen dinámica:

En este caso, sólo basta con poner los bordes, generadores de la


ilusión, en las esquinas de los cuadrados.

A continuación presentamos dos fenómenos interesantes, en los


cuales nos ocuparemos de la presencia o ausencia de puntos negros.
Lo interesante radica en que en un primer caso desaparecen puntos
reales, mientras que en el segundo aparecen puntos "fantasma".

3.3 La ilusión óptica de los puntos negros


En 2016 Kitaoka publicó esta ilusión óptica en Facebook, planteando
la siguiente pregunta ¿Por qué no se pueden ver los 12 puntos al
mismo tiempo? Hemos incluido un control que nos permite
acercarnos a la respuesta.

86
La explicación dada por Kitaoka es que la ilusión es obra de Jaques
Ninio y Kent A. Stevens, y es una variación de la cuadrícula de
Hermann (ver siguiente apartado).

Esta variación provoca el denominado efecto de extinción y deriva de


una deficiencia en la visión periférica que, de acuerdo con Ninio y
Stevens, otorga la resolución espacial más detallada al punto en que se
fijó la vista. Las intersecciones, al ser un contraste entre gris y blanco,
ayudan a que más allá del punto central la resolución espacial sea menor
y orillan al cerebro a borrar los 11 restantes
([Link]

Explicación que da cuenta de los inhibidores de la percepción y del


ahorro energético planteado por Martínez-Conde.

87
Mientras que en la escena anterior desaparecen los puntos negros,
otra ilusión óptica nos mostrará puntos inexistentes. Se trata de La
ilusión de la cuadrícula de Hermann, que fue observada por Ludimar
Hermann en 1870. Cuando se mira el dibujo con cuadrados negros
sobre un fondo blanco, en nuestra mente surgen figuras "fantasmas"
en las intersecciones de las líneas, esta figuras desaparecen cuando
se observa directamente la intersección. Las rejillas de Hermann y
Hering son de gran importancia en los estudios de percepción visual
contemporáneos, dado que proveen un medio excepcional para
determinar cómo construimos mentalmente las imágenes fantasmas.
Observa este fenómeno en la siguiente escena interactiva20.

20
La ilusión de la cuadrícula es una ilusión óptica. Los dos tipos más comunes son la ilusión
de cuadrícula centelleante y la ilusión de cuadrícula de Hermann. En la escena interactiva
presentamos la primera, pues en la ilusión de la cuadrícula de Hermann el dibujo es una
cuadrícula blanca sobre un fondo negro. La diferencia entre la cuadrícula de Hermann y la
cuadrícula centelleante es que en la centelleante ya existen los puntos en las
intersecciones, al contrario que en la de Hermann, la cual carece de ellos, además de hacer
creer al individuo que la observa que los puntos situados en las intersecciones entre dos
líneas, una vertical y otra horizontal, aparecen y desaparecen ([Link]

88
Mientras más pequeña es la cuadrícula, más fácil se observan los
fantasmas. Usa el zoom para verificar lo anterior.

A continuación presentamos la cuadrícula de Hermann, en la cual


puedes cambiar los colores de fondo y observar el efecto sobre los
puntos "fantasma".

La ilusión de Hermann puede presentarse con muchas variaciones


geométricas (callejones no ortogonales y esquinas de los cuadrados
redondeadas, por ejemplo). También podemos usar los contraste
opuesto (cuadrados blancos, callejones negros), tal como lo hacemos
en la siguiente escena interactiva.

89
Un fenómeno sorprendente se presenta al utilizar un degradado de
desenfoque, de derecha a izquierda, que hace que el fenómeno sea
accesible para la mayoría de los espectadores (ver imagen en la
siguiente página). Una vez que el centelleo nos atrapa, no es
necesario realizar los movimientos oculares que facilitan la ilusión.

Continuamos con las ilusiones ópticas que se generan por el contexto


en que se encuentra un objeto o imagen.

90
3.4 Las ilusiones de contexto
Las ilusiones visuales del grupo de investigación sobre la Ciencia
Perceptual del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT),
liderado por Edward Adelson (Profesor de Ciencias de la Visión), se
ha dedicado a la investigación de la percepción visual en brillo y
transparencia, percepción de texturas, percepción de superficies,
similitud perceptual, análisis de movimiento, entre otras líneas de
investigación. La profesora Oliva (miembro del grupo) frente al tema
de contexto expresa:

El contexto tiene efectos en múltiples niveles: semántico (una mesa y


una silla se hallarán, probablemente en la misma imagen. No
esperaríamos una mesa y un elefante), configuración espacial (un
teclado se espera observarlo debajo de un monitor) y postura (Las sillas
se esperan encontrar dirigidas hacia la mesa) (Oliva & Torralba, 2007).

91
3.4.1 Ilusión de Neblina. Nuestro cerebro tiende a asociar los objetos
percibidos con los conocimientos previos adquiridos. El contexto o
entorno en el cual se encuentra el objeto hace que nuestro cerebro le
asigne propiedades de ese contexto al objeto percibido. Es decir, no
percibimos el color y brillo reales, sino los calculados en comparación
con el color y brillo de los objetos cercanos. Observa la ilusión de
Neblina (Haze illusion) a continuación.

El efecto neblina se produce al superponer cuartos de círculos de


color gris sobre un diamante (rombo) de un gris más claro (haz clic en
el botón para verificarlo).

92
3.4.2 El anillo de Koffka. El psicólogo americano de origen alemán
Kurt Koffka (1886-1941), fue uno de los fundadores de la psicología
de la estructura o de la Gestalt junto con Max Wertheimer y
Wolfgang Köhler. La ilusión de Koffka es un anillo gris se superpone
en la mitad del fondo de una cortina de colores grises (diferentes del
anillo), el anillo parece ser homogéneo. Sin embargo, si el anillo se
divide levemente, las dos mitades del anillo parecen tener diferente
tonalidad de gris (ver la escena interactiva siguiente). El principio de
la Gestalt de la continuidad en la percepción visual explica este
efecto.

93
La ilusión 2 de la escena es una opción adicional que el grupo del MIT
implementó, la cual consiste en el desplazamiento vertical de una las
mitades del anillo.

Otro ejemplo de contexto, que propone este grupo, es la manta


escocesa:

En la siguiente escena interactiva aparecen unas barras grises que


aparentan un cambio de tonalidad dependiendo si están rodeadas de
barras blancas o negras. El contexto de confinamiento negro o blanco
es más evidente en la famosa ilusión de Adelson: "The Checkerboard-
Shadow illusion", que presentamos en el capítulo anterior.

94
3.4.3 La ilusión de Kanizsa

Ya hemos presentado esta ilusión en apartados anteriores, pero por


ser una ilusión de contexto nuevamente la retomamos. Gaetano
Kanizsa (1913-1993), psicólogo e investigador italiano, presenta este
trabajo como un triángulo "fantasma" de color blanco que parece
superponerse a otro triángulo y a tres círculos.

Este triángulo "inexistente" adquiere un color blanco más intenso


que el espacio del mismo color que le rodea (observa la siguiente
imagen).

95
Sobre esta ilusión Thomson & Macpherson (2017), explican que:

la ilusión del triángulo de Kanizsa nos hace darnos cuenta de cómo


funcionan nuestros sistemas visuales, lo cual no notamos en nuestra
experiencia diaria. Mirando la figura, la mayoría de las personas tendrán
la experiencia visual de un contorno de brillo aparente que define un
triángulo vertical que ocluye tres discos negros y un segundo triángulo
invertido delineado en negro. Por supuesto, estos triángulos no existen
en realidad, y no estamos percibiendo discos ocluidos, sino fragmentos
de discos del tipo "Pac-Man". Un 'relleno' ilusorio similar de color que
experimentamos en el triángulo vertical, de modo que la figura aparece
llena de un blanco sólido que es más brillante que el resto de la figura.
Tenga en cuenta que el triángulo de Kanizsa crean una ilusión de
profundidad: la figura central parece sentarse en un plano más alto que
los PacMan inductores (o el triángulo que apunta hacia abajo ocluido)
([Link]

96
En 2007, Pietro Guardini y Luciano (Universidad de Padova, Italia)
fueron premiados en el segundo lugar de las mejores ilusiones de ese
año (Best Illusion of the Year 2007), utilizando una innovadora versión
de la ilusión de Kanisza, la cual inicialmente es el triángulo con una
mitad coloreada de gris. Lo innovador es el uso de una animación que
genera una pirámide triangular. En la siguiente escena interactiva,
usa el botón de animación para generar la pirámide.

Una vez termine la animación, oculta los PacMan inductores de


ilusión y analiza la imagen resultante ¿qué observas?

Sobre esta ilusión, Guardini (2008) hizo varias encuestas y análisis,


sobre los cuales concluye:

97
El triángulo de Kanizsa modificado se ha superpuesto sobre un fondo
heterogéneo en el que tres regiones con diferente luminancia
convergen en un punto común. El resultado de este procedimiento dio
lugar a un objeto contorneado, ilusorio y sólido: los observadores
informaron que percibían una pirámide sólida de base triangular que
flotaba sobre tres discos negros. Las superficies en el fondo a menudo
se reportan como la esquina de una habitación, por lo tanto, se trata de
una solución perceptiva cóncava en oposición a la naturaleza convexa
de la pirámide.

Es de notar que el fondo aquí considerado puede verse como dos


percepciones alternativas: 1) como un conjunto de tres formas
geométricas planas que se encuentran en el mismo plano de
profundidad o 2) como la proyección isométrica del vértice de una
forma sólida (por ejemplo, un cubo). Es ampliamente conocido que la
falta de claves de profundidad en este tipo de sistema de proyección
puede producir ambigüedad perceptiva (Necker, 1832): es posible
percibir un vértice cóncavo o convexo. Cuando los PacMan inductores
se superponen en este fondo, se evita la biestabilidad de la región
interna (la pirámide) debido a la aparición de la forma sólida ilusoria.

Esta doble percepción o ambigüedad (pirámide o esquinas de un


cuarto) es uno de los fenómenos que más investigación ha generado
en la percepción visual. En los dos apartados siguientes, nos
detendremos para analizar otras ilusiones visuales. El primer
apartado lo hemos denominado "dos realidades una representación",
pues a menudo observamos una imagen que pudo generarse de dos
formas (realidades) diferentes. El segundo, en concordancia con este
apartado, es la ambigüedad que presentan algunas representaciones,
en especial el cubo de Necker y el vaso de Rubin.

98
3.5 Dos realidades y una representación
Suele ocurrir que una representación puede ser generada desde dos
situaciones diferentes o, en algunos casos, la disposición de los
elementos de dos imágenes diferentes, permiten que a nuestros ojos
parecieran idénticas. Un primer ejemplo es el cuadrado de Kanizsa
que, similar al triángulo, muestra un cuadrado "fantasma" o
inexistente pero, en la siguiente escena interactiva, ¿es posible que el
triángulo exista?

En la siguiente escena interactiva trata de identificar cuál es el cubo


que se encuentra en una caja (entre tres paredes) y cuál es el cubo
incompleto. Luego verifica si tu mente te ha engañado o no.

99
Estas imágenes se conocen como "efecto Necker", que se puede
interpretar de tres formas diferentes: un cubo grande con un cubo
pequeño saliente en una esquina, un cubo grande con un hueco
pequeño en una esquina y tres paredes grandes con un cubo pequeño
en la esquina.

En la Gestalt se habla de un principio denominado “percepción


multiestable” en la que se presenta una tendencia en las experiencias
de percepción de imágenes ambiguas a observar alternadamente dos
o más interpretaciones de la imagen. Este principio es fácil de
verificar en el Cubo de Necker21.

21
El cubo de Necker es una ilusión óptica publicada por primera vez como romboide en 1832
por el cristalógrafo suizo Louis Albert Necker. Es un simple dibujo de un cubo de alambre
de un cubo sin indicaciones visuales en cuanto a su orientación, por lo que se puede
interpretar que tiene el cuadrado inferior izquierdo o el cuadrado superior derecho como
su lado frontal ([Link]

100
Observa por unos segundos la imagen original del cubo de Necker en
la escena interactiva ¿Notas que aparecen alternadamente dos
imágenes distintas? Este tipo de ambigüedad es la más conocida, en
tanto que hace parte de nuestros primeros trazos geométricos de la
escuela y que su dibujo en un papel no representa gran dificultad.

3.6 Ambigüedad
El cubo de Necker es la ilusión óptica más popular, que representa el
fenómeno de la ambigüedad. La mayoría de las personas ven la cara
inferior izquierda como la parte frontal la mayor parte del tiempo.

101
Esto posiblemente se deba a que veamos los objetos desde arriba,
con el lado superior visible, mucho más a menudo que desde abajo,
con el fondo visible, por lo que el cerebro "prefiere" la interpretación
del cubo que se ve desde arriba (Ibid) ¿cómo observas los cubos de
nuestra portada? Trata de mirar a abajo hacia arriba.

Si observamos el vaso de Rubin22 en la página siguiente, igualmente


veremos dos imágenes.

22
El vaso de Rubin recibe el nombre del psicólogo danés que lo hizo famoso en 1915, Edgar
Rubin. Sin embargo, es más antiguo. Pueden encontrarse ejemplos en dibujos franceses
del siglo XVIII. El vaso de Rubin es una ilusión de ambigüedad fondo-figura
([Link]

102
Si continuamos mirando, parecerá que la figura cambia
alternativamente de una imagen a otra, confirmándose el principio de
“percepción multiestable”.

Haz clic sobre la imagen alternadamente:

Edgar Rubin introdujo los conceptos de fondo y figura adoptados por


los Gestáltistas. Cuando nuestro cerebro capta una de las imágenes
ambiguas, los demás elementos se convierten en fondo de la figura
formada.

103
Los dos ejemplos anteriores corresponden a dos tipos de
ambigüedad. El caso del cubo de Necker es una ambigüedad de
profundidad, que se ha prestado para generar confusiones como en
la siguiente escena interactiva:

Similar al cubo de Necker, la escalera de Schröder es otro ejemplo de


ilusión óptica ambigua de profundidad, la cual puede percibirse como
un una escalera que va hacia abajo (de izquierda a derecha) hacia
abajo o la misma escalera que se da vuelta boca abajo. Lleva el
nombre del científico alemán Heinrich G. F. Schröder.

En la siguiente escena trata de observar las dos posibles


interpretaciones de la escalera, sino lo logras, haz clic en el botón
"Control".

104
Un último ejemplo de la ambigüedad de profundidad es el efecto
Benussi, en el que los círculos son interpretados como integrantes de
un cono tridimensional. Presentamos tres versiones a continuación.

La primera versión, diseñada por Jhey Tompkins, permite cambiar los


colores de los círculos del cono. La segunda es una versión diseñada
con DescartesJS. La tercera versión fue diseñada por Dimitra
Vasilopoulou... te sorprenderá.

105
106
En esta escena puedes observar la versión de la ingeniera griega
Dimitra Vasilopoulou:

El cubo de Rubin, por su parte, en la Gestalt se conoce como


ambigüedad “Fondo - Figura”. Observa un ejemplo sencillo en la
siguiente imagen.

Si miramos durante un rato, se forman ante nuestra percepción dos


gestalten diferentes: una cruz clara sobre fondo negro y una cruz
negra sobre fondo claro.

107
Helmholtz en 1866 le dio importancia a la experiencia en el proceso
perceptivo. Su teoría enfatizaba en el papel de los procesos mentales
para la interpretación de las imágenes ambiguas a través de los
estímulos que excitan el sistema nervioso. Usando el conocimiento
previo, un observador formula hipótesis, o inferencias, sobre estas
imágenes (si el observador nunca ha visto una copa, sólo percibirá los
rostros en la copa de Rubin). En ese sentido, la percepción, según
Helmholtz, es un proceso inductivo, que parte de imágenes
específicas hasta inferir posibles objetos que las imágenes pudieran
representar (copa o rostros, en el caso de Rubin). Dado que este
proceso ocurre en forma inconsciente, Helmholtz lo llamó inferencia
inconsciente Para la interpretación de las imágenes ambiguas,
además del conocimiento previo defendido por Helmholtz, otros
factores como la capacidad de fijación visual y la atención son
importantes.

108
Sobre la ambigüedad “Fondo - Figura”, Oviedo (2004) expresa que "el
fondo es el elemento de homogeneidad que ofrece un grado de
información constante e invariable que le permite al sujeto tener una
impresión sensorial fácilmente constatable".

Por otra parte, Ian Stewart, en su ponencia "The Mathematics of


Visual Illusions" presentada en la Universidad de Oxford, enfatiza en
la denominada rivalidad binocular la cual obliga a leer la información
con ambos ojos simultáneamente, pues al hacerlo por separado no
hay una interpretación coherente. La siguiente escena interactiva es
un réplica de una de las diapositivas de Stewart.

109
3.7 Ilusiones geométricas
Como hemos visto en los apartados anteriores, nuestros patrones
mentales nos conducen al engaño o, mejor, a la ilusión. En la siguiente
escena interactiva presentamos tres ilusiones geométricas muy
populares, en las cuales existen dos líneas de igual longitud, sin
embargo, las percibimos de diferente tamaño.

Existen estudios sobre las anteriores ilusiones, en los que los


resultados demostraron que las ilusiones eran más fuertes en los
niños que en los adultos de una misma cultura. Además, se encontró
mayor susceptibilidad de los grupos occidentales a la ilusión de
Müller-Lyer y, de modo complementario, mayor susceptibilidad de los
grupos no occidentales a la ilusión horizontal-vertical (Cubero,
2005).

3.7.1 Los abultamientos de Kitaoka. Akiyoshy Kitaoka ha


manipulado magistralmente elementos geométricos para generar las
ilusiones ópticas que hemos visto al inicio de este capítulo. En la
siguiente escena podrás sorprenderte con sus ilusiones de
abultamiento.

110
Los abultamientos son un tipo de ilusión en la cual a una cuadrícula se
le añaden pequeños puntos o figuras estratégicamente situadas para
generar los bultos aparentes que se perciben en las imágenes de la
escena anterior. Otra forma es usar una rejilla como en la última
imagen, que hemos replicado en la siguiente escena interactiva (usa
el control para verificar la influencia de la rejilla).

111
112
3.7.2 Movimientos anómalos de Kitaoka. Una ilusión de
abultamiento combinado con un aparente movimiento, la presenta
Kitaoka con el nombre de "Ilusión globo", la cual presentamos en la
siguiente escena interactiva que incluye, además, las ilusiones
"cherries" (replicada con DescartesJS), "plataforma" y "Bamboo", esta
última diseñada por Nikita Dubko.

113
3.7.3 Ilusión de Ebbinghaus. En esta ilusión dos círculos de la misma
medida son colocados cercanos pero en diferente contexto, uno de
ellos rodeados por círculos de un tamaño mayor y el otro por círculos
de menor tamaño. La ilusión que se presenta es la que nos hace ver
un círculo más pequeño que el otro.

114
Es denominada así en honor a su descubridor, el psicólogo alemán
Hermann Ebbinghaus(1850-1909) fue popularizada en el mundo de
habla inglesa por Titchener en un libro de texto sobre psicología
experimental de año 1901, de ahí que su nombre alternativo sea
"Círculos de Titchener".

Aunque comúnmente se le ha asimilado como una ilusión de tamaño,


trabajos recientes, sugieren que el factor crítico en la ilusión es la
distancia de los círculos circundantes y la continuidad del anillo, lo que
lo convierten en una variación de la Ilusión de Delboeuf. Si los círculos
que rodean están cerca del círculo central, éste aparentará ser más
grande, mientras que si se alejan la percepción será contraria.
Obviamente, el tamaño de los círculos circundantes dictan cuan cerca
pueden estar del círculo central, resultando en muchos estudios que
confunden las 2 variables.

La ilusión de Ebbinghaus ha jugado un papel crucial en el reciente


debate sobre la existencia de sendas separadas en el cerebro para la
percepción y la acción. Se ha argumentado que la Ilusión de Ebbinghaus
distorsiona la percepción del tamaño, pero cuando a un sujeto se le pide
responder con una acción tal como agarrar con la mano, ninguna
distorsión de tamaño ocurre. Sin embargo trabajos recientes,​ sugieren
que los experimentos no estaban correctos. Los estímulos originales
limitaban la posibilidad de error en la acción de coger con la mano, por
otro lado, al hacer más exacta la acción de agarrar con la mano, y
presentados en versiones de grande y pequeño del estímulo aislado -lo
que resulta en una "no ilusión", ya que no hay segundo círculo central
que actúe como referencia-, Franz et al, concluye que ambos sistemas
tanto de percepción como de acción son igualmente engañados por la
ilusión de Ebbinghaus ([Link]

En la siguiente escena, haz clic sobre ella para observar los círculos
sin contexto.

115
Existen otras versiones de esta ilusión, las cuales incorporan otros
elementos para acentuar la aparente diferencia de tamaños de los
círculos centrales. Los elementos más comunes son sombras, brillos,
cambios de texturas, entre otros.

Pero, ¿por qué somos víctimas de esta ilusión? Patri Tezanos nos da
una posible respuesta, la cual

puede encontrarse si se entiende el problema al que se enfrenta la


visión en cada momento: a partir de una imagen retiniana (la luz
reflejada de los objetos que llega a nuestros ojos y compone una especie
de proyección bidimensional) debe juzgar, en este caso, el tamaño. Si
nuestro sistema visual tuviese sólo en cuenta el tamaño de la imagen
proyectada en la retina para juzgar el tamaño de un objeto, un objeto
grande lejano cuya imagen retiniana resulta ser del mismo tamaño que
la que proyecta un objeto cercano de menor tamaño, el sistema visual
resolvería que son del mismo tamaño, lo cual es un error.

116
Para “evitar caer en ese error”, que no sería para nada ventajoso en
cualquier entorno y menos en uno hostil, nuestro sistema visual ventral
interpreta la información del tamaño de la imagen retiniana que
proyecta un objeto en relación con otras claves que el entorno ofrece.

Una ilusión similar es la Ilusión de Delboeuf:

117
3.7.4 Ilusión de Jastrow. Sin necesidad de recurrir a contextos,
Jastrow23 nos sorprende con esta ilusión:

3.7.5 Ilusión de Hering. La ilusión de Hering se genera por un par de


haces de rectas que provoca el efecto de curvar un par de rectas
paralelas, por lo que también es una ilusión de contexto.

23
La ilusión de Jastrow es una ilusión óptica descubierta por el psicólogo estadounidense
Joseph Jastrow en 1889. A causa de esta ilusión se percibe como de mayor tamaño la
figura que está más abajo, cuando en realidad ambas tienen el mismo tamaño. También se
les ha llegado a dar color contrastante a cada uno de los lados de las piezas para acentuar
el efecto; por ejemplo, el color amarillo se aplica al lado de la figura que aparece tener
mayor tamaño y azul marino al que parece ser de menor superficie, pues el color obscuro
acentúa la percepción de ser pequeño ([Link]

118
La ilusión de Hering fue descubierta por el fisiólogo alemán Ewald
Hering en 1861.

Hay varias explicaciones posibles de por qué la distorsión perceptiva


producida por el patrón de radiación. Hering atribuyó la ilusión a una
sobreestimación del ángulo formado en los puntos de intersección. Si es
cierto, entonces la rectitud de las líneas paralelas cede a la de las líneas
radiantes, lo que implica que existe un ordenamiento jerárquico entre
los componentes de dicha ilusión. Otros han sugerido que la
sobreestimación del ángulo resulta de la inhibición lateral en la corteza
visual ([Link]

Una ilusión similar es la de Wundt que produce un efecto invertido, la


cual fue descrita por el psicólogo alemán Wilhelm Wundt en el siglo
XIX.

119
3.7.6 Ilusión de Ehrenstein. Esta ilusión óptica estudiada por el
psicólogo alemán Walter Ehrenstein muestra un cuadrado dentro de
una familia de círculos concéntricos. La ilusión es la aparente curva
de los lados del cuadrado.

120
Una malla compuesta por estos cuadrados, genera una ilusión más
evidente, tal como lo proponen Hering y Zöllner en la siguiente
escena interactiva.

3.7.7 Ilusión de [Link] ilusión geométrica similar a la anterior,


la presenta el psicólogo estadounidense William Orbison en una
publicación en la American Journal of Psychology de 1939. En este caso
los cuadrados aparecen ligeramente abultados y los círculos parecen
elípticos. Observa la siguiente escena.

121
Los filósofos también han estado interesados en lo que las ilusiones
pueden decirnos acerca de la naturaleza de la experiencia. Por ejemplo,
en el caso de experimentar la ilusión de Orbison, parece ser que uno
puede saber que las líneas rojas verticales forman un cuadrado perfecto
al mismo tiempo que experimentan la figura como si fuera un cuadrado
distorsionado. Si es así, entonces esto podría contradecir la afirmación
de que los estados perceptivos son una creencia, porque si los estados
perceptivos fueran una creencia así, al experimentar la Ilusión de
Orbison, uno creería simultáneamente que las líneas eran, y no eran,
rectas. Esto parecería implicar que uno estaba siendo irracional, porque
uno estaría manteniendo simultáneamente creencias contradictorias.
Pero parece altamente improbable que uno esté siendo irracional
cuando está pasando por esta ilusión. Para una discusión de este punto
general sobre si las percepciones son creencias, vea Crane y French
(2016) ([Link]

Debido a la difracción de la luz y otras distorsiones ópticas del ojo, la


imagen de un objeto no es exactamente la misma que el objeto.
Cuando dos objetos están lo suficientemente cerca, sus dos imágenes
se superponen para formar una imagen, ubicada en un lugar entre las
dos imágenes originales.

122
Este hecho se utiliza para explicar las ilusiones producidas por el
cruce de líneas, incluidos los de Poggendorffs, Zollner, Hering,
Wundt, Müller-Lyer y otras ilusiones de esta clase (Chiang, 1968).

3.7.8 Ilusión de Poggendorff. La anterior escena es una versión de la


ilusión de Poggendorff, en la que una línea orientada oblicuamente se
interrumpe, generando la ilusión de no ser colineal.

Esta aparente no colinealidad hace surgir la duda de cuál es la línea


que ha sido interrumpida, tal como se muestra en la siguiente ilusión
de Poggendorf24.

24
La ilusión de Poggendorff se llama así por Johann Poggendorff (1796-1877), un físico
alemán que la describió por primera vez en 1860. Poggendorff recibió una carta del
astrónomo Johann Karl Friedrich Zöllner, que describe una ilusión creada por un diseño de
tela. Mientras reflexionaba sobre esta ilusión (que se conoció como la ilusión de Zöllner,
Poggendorff notó que las líneas diagonales en el patrón parecían estar desalineadas.
Poggendorff describió esta ilusión, que luego se conoció como la ilusión de Poggendorff
([Link]

123
En la siguiente escena interactiva, se hace más evidente la ilusión de
la no colinealidad.

Existe varias teorías que tratan de explicar esta ilusión, de las se


destacan dos:

La teoría del desplazamiento angular, que propone en el


procesamiento, el cerebro exagera todos los ángulos agudos y minimiza
todos los ángulos obtusos. Al detectar la orientación del contorno, la
inhibición lateral hace que las células de la retina respondan de manera
diferente a diferentes ángulos. Esto provocaría que la orientación de las
dos líneas pareciera estar en diferentes trayectorias. La teoría del
procesamiento en profundidad o la consistencia, que propone que la
figura se procesa como un objeto tridimensional, no como una figura
bidimensional. La teoría sugiere que el cerebro procesa el rectángulo
central

124
como una figura tridimensional que existe en un plano directamente
frente al espectador, mientras que las líneas diagonales se perciben
como planos horizontales que se alejan del observador
([Link]

3.7.9 Ilusión de Zöllner

Esta ilusión óptica clásica es un patrón descubierto por el astrofísico


alemán Johann Karl Friedrich Zöllner, el patrón rodea líneas paralelas
creando la ilusión de que no son paralelas.

En la siguiente página presentamos dos escenas interactivas. La


primera el la ilusión de Zöllner original, en la cual se puede eliminar el
patrón. La segunda es una versión alternativa que muestra un patrón
similar.

125
126
3.8 Retorno a la visualización espacial
En el capítulo 2 discutimos ampliamente sobre nuestras dificultades
para percibir el mundo 3D, algunas de ellas asociadas a problemas
fisiológicos y otras al contexto; sin embargo, también existe una
amplia y generosa discusión filosófica sobre la injerencia de la carga
teórica25 en la interpretación que le damos a los objetos o eventos
percibidos. Un pasaje bastante discutido es el que propone Hanson:

Consideremos a dos microbiólogos. Están observando la preparación de


un portaobjetos; si se les pregunta qué es lo que ven, pueden dar
respuestas distintas. Uno de ellos ve en la célula que tiene ante él un
agrupamiento de materia extraña: es un producto artificial, un grumo
resultante de una técnica de teñido inadecuada [...] El otro biólogo
identifica en dicho coágulo un órgano celular, un “aparato de Golgi”
(Hanson, 1958, p.4).

Hanson sostiene la existencia de percepciones que dependen de la


carga teórica; tanto percepción como carga teórica son inseparables.
Es decir, el mundo que observamos es el mundo que nuestra carga
teórica permite observar. Una postura similar tiene Feyerabend:

25
Podríamos continuar la discusión sobre lo que entendemos por percepción; no obstante,
nuestro propósito, en este apartado, es evidenciar la injerencia que tienen nuestros
conocimientos previos en el proceso perceptivo. En aras de ubicarnos en nuestra
propuesta de la percepción como un proceso, podríamos establecer una analogía de los
dos estados enunciados por Hanson: “ver que” como el primer grado de percepción y “ver
como” análogo a la percepción en grado sumo. En ese sentido, tanto Tycho como Kepler
tienen una percepción del sol, en su primer nivel, similar; es decir, ven el mismo sol. Sin
embargo, al ser la percepción un proceso, otros insumos como las experiencias vividas, la
memoria y, especialmente la razón, alimentan el proceso para obtener un “ver como”
diferente. Estos procesos mentales diferentes los podemos justificar en la diferencia de
contextos de los dos sujetos perceptores y en su carga teórica. No obstante, desde el
materialismo eliminativo, alguien podría pensar que las diferencias físicas entre los sujetos
(no existen dos seres humanos físicamente idénticos) propician estados mentales
diferentes (Block, 2001, p.104); sin embargo, esto no explica por qué muchos sujetos
tienen un “ver como” similar, lo que en últimas constituye el paradigma dominante.

127
Los procedimientos de enseñanza dan forma a la 'apariencia' o al
'fenómeno', y establecen una firme conexión con las palabras de tal
manera que al final los fenómenos parecen hablar por sí mismos sin
ayuda exterior y sin conocimiento extrínseco a ellos. Los fenómenos son
lo que los enunciados afirman que son (Feyerabend, 1975, p.56).

Estos procedimientos de la enseñanza fijan contextos en nuestra


memoria, los cuales nos hacen creer que la siguiente figura es
bidimensional.

Procedimientos que, como ya hemos discutido, nos hacen pensar que


nuestro cerebro parece que haya perdido su capacidad de
visualización espacial. Observa la siguiente escena interactiva.

128
3.8.1 El tribar. Este "triángulo imposible" o paradoja visual fue
dibujada por primera vez en 1934 por Reutersvärd y popularizada
por Lionel y Roger Penrose26en un artículo publicado en la British
Journal of Psychology en 1958([Link]

En la siguiente escena interactiva puedes observar el Tribar de


Reutersvärd (mueve tribar con clic izquierdo sostenido para
identificar el objeto real).

26
Oscar Reutersvärd, artista gráfico sueco, conocido como el "padre de la figura imposible",
creó el tribar en 1934 a la edad de 18 años, mientras hacía garabatos como estudiante en
su clase de latín. Lionel Sharples Penrose (1898-1972), un psiquiatra, genetista y
matemático británico, y su hijo Sir Roger Penrose (1931-), un matemático, físico y filósofo
británico de la ciencia descubrieron la ilusión de forma independiente
([Link]

129
Este interesante arreglo de cubos motivó a Reutersvärd para crear
una gran cantidad de figuras imposibles, por ello se ha ganado el
calificativo de ser "el padre de las figuras imposibles", algunas de las
cuales presentaremos en el próximo apartado.

130
En la siguiente escena interactiva, diseñada por José Ireno
Fernández, puedes observar al Tribar de Penrose (mueve el punto A
para identificar el objeto real).

Este triángulo tiene su inspiración en 1954, después que Roger


Penrose hubiese asistido a una conferencia del artista gráfico
holandés MC Escher. Posteriormente, Escher crea uno de sus
maravillosos edificios imposibles, en el cual la base de la ilusión es la
inclusión del tribar de Penrose. Este triangulo se repite en el dibujo
tres veces.

131
Si estudiamos cada parte del dibujo por separado no encontramos
ningún problema, pero si lo examinamos como un todo nos
encontramos con la paradoja imposible de que el agua viaja por un
plano pero acaba cayendo de nuevo sobre el molino27:

Fuente: [Link]

Este es el tipo de ilusiones que hacen de la obra de Escher algo tan


especial. Observa la siguiente escena, diseñada por Adam Guttentag).

27
En 1961 el artista gráfico holandés M.C. Escher, inspirado en la versión de Penrose del
triángulo imposible (se le envió una copia del artículo de los Penroses) lo incorporó en su
famosa litografía "Cascada".

Desde entonces, el triángulo imposible ha reaparecido en innumerables versiones. Debido


a su popularidad, muchas personas consideran que el triángulo imposible es la figura
imposible, y se sorprenden al descubrir que hay un número infinito de figuras imposibles
posibles. ([Link]

132
Escher era un amante de las paradojas. En "la cascada" utiliza la
ambigüedad de la representación bidimensional para ofrecernos un
ejemplo de movimiento perpetuo. La inspiración le vino por la lectura
de un artículo de R. Penrose en el que hablaba del tribar, una figura
triangular tridimensional imposible ([Link]

Para terminar este apartado, te proponemos que armes tu tribar en la


siguiente escena interactiva, para ello, debes arrastrar los elementos
de la ventana izquierda y configurar el tribar de Penrose que aparece
en la ventana derecha.

133
3.8.2 Más figuras imposibles Reutersvärd. Además del tribar, existen
cientos de figuras imposibles diseñadas por Oscar Reutersvärd28,
algunas de ellas presentadas en la escena interactiva de la siguiente
página.

Las imágenes y muchas más se pueden consultar en la colección del


programador ruso Vlad Alexeev.

Ahora podemos comprender de dónde salió la inspiración de M.C.


Escher.

28
Reutersvärd produjo más de 2500 figuras. A lo largo de los años 80 y 90, continuó
desarrollando figuras imposibles, llenando muchos cuadernos. Finalmente, a mediados de
la década de 1990, su obra fue encargada prominentemente para varios edificios públicos
en Suecia, incluyendo algunas de sus figuras en estampillas suecas
([Link]

134
De la colección de Vlad Alexeev29, hemos seleccionado las siguientes
animaciones:

29
Alexeev reunió una gran colección de figuras imposibles, lo que le permitió crear un sitio
web único sobre figuras imposibles donde se publican la mayor cantidad de información
posible sobre figuras imposibles y arte imposible. Estableció relaciones directas con varios
artistas, incluidos Jos de Mey de Belguim, Vicente Meavilla Seguí de España, Lyubov
Nikolaeva (NIKOL) de Ucrania, Stefan Jeppsson de Suecia, Zenon Kulpa de Polonia.

Hay algunas figuras imposibles en el sitio que fueron creadas por él y sus amigos. En
febrero de 2009, el sitio fue elegido por el directorio Britannica iGuide de los mejores
sitios web.

135
3.8.3 La escalera de Penrose. Entre las animaciones anteriores,
observamos la escalera de Penrose, conocida también como "escalera
infinita" o "imposible". Nuestros conocidos matemáticos Lionel
Penrose y Roger Penrose la publicaron en 1958.

136
Esta escalera es la representación bidimensional de unas escaleras que
cambian su dirección 90 grados cuatro veces mientras da la sensación
de que suben o bajan a la vez, sea la dirección que sea. En su versión
estricta de 4 escaleras unidas, su construcción 3D es imposible, la
ilusión óptica de la imagen de Penrose se basa en engañar la perspectiva
([Link]

Otra animación interesante sobre esta escalera, nos la ofrece Jon


Kantner. Observa el movimiento perpetuo (haz clic sobre la
animación para cambio de posición):

137
3.8.4 El cubo imposible. Otra de las figuras imposibles de M. C.
Escher es el "cubo imposible. Una animación de este cubo la hemos
encontrado en [Link]

Haz clic en el botón Rotar para que observes los detalles del cubo.

En una de las arquitecturas imposibles de Escher, llamada "El


Belvedere", está un hombre que, a los pies de la escalera, sostiene el
cubo imposible que, según algunos autores, lo construyó a partir de
un esquema del clásico cubo de Necker.

138
3.8.5 Figuras imposibles con DescartesJS

Tribar de Penrose
En el apartado 3.8.1 presentamos el tribar de Penrose diseñado con
DescartesJS. En la siguiente animación puedes ver el diseño realizado
por Ana Tudor ([Link]

Las siguientes figuras imposibles fueron diseñadas con el editor


DescartesJS:

139
Cubo imposible
Otra escena diseñada por Ireno (recuerda mover el punto A):

Terminamos con otras tres figuras imposibles. La primera, también de


Ireno, es la aparente unión de cuadro maderos. Las segunda y tercera
son un grupo de cubos que evocan las figuras imposibles de Escher.
Estas dos últimas puedes moverlas con clic sostenido sobre cada
figura.

140
141
3.8.6 Qube. Para terminar este apartado, presentamos un juego de
perspectiva en 3D de dos niveles, diseñado por Jorge Fuentes, Eric
Qu y Alex-Tien Tran. Este juego permite al jugador manipular los
caminos del terreno y el movimiento de un cubo para llegar al final de
cada nivel.

Hemos incluido un vídeo para observes cómo se desarrolla el juego.


Es importante que hagas clic sobre la escena para que el juego
aparezca.

Utiliza el botón izquierdo del ratón para seleccionar una posición a la


que se pueda mover el cubito rojo. El movimiento se realiza
automáticamente, y no se aceptan otras entradas de uso hasta que se
complete el movimiento. Algunas plataformas se pueden girar
seleccionando y arrastrando el ratón hacia la izquierda y hacia la
derecha. Presiona 'p' para alternar con cubos de colores.

142
¡Se puede lograr gracias a las figuras imposibles!

¿Son las figuras imposibles auténticas paradojas dentro del dominio


de la percepción?

143
Esta pregunta la plantean la pareja de neurocientíficos Vilayanur
Ramachandran y Diane Rogers-Ramachandran, quienes argumentan
que la percepción misma permanece, o parece permanecer,
internamente consistente, coherente y estable, puesto que el choque
es entre La percepción y el intelecto; es decir, no existe una paradoja
genuina dentro de la percepción misma, como si lo es la frase "esta
afirmación es falsa", que es una paradoja completamente en el ámbito
conceptual y lingüístico.

La consistencia de la percepción, aseguran los "Rama" permanece en


las ilusiones de movimiento:

Si miras fijamente durante un minuto las rayas que se mueven en una


dirección y luego transfieres tu mirada a un objeto estacionario, el
objeto parece moverse en la dirección opuesta a la que las rayas se
movieron. Este efecto se debe a que tu sistema visual tiene neuronas
que detectan el movimiento que señalan diferentes direcciones, y las
bandas se mueven constantemente en una dirección, lo que "fatiga" a
las neuronas que normalmente indican esa dirección. El resultado es un
"rebote" que hace que incluso los objetos estacionarios parezcan
moverse en la dirección opuesta.

Las señales perceptivas locales y globales en sí mismas se perciben


como una sola gestalt con contradicciones internas. Es decir, uno puede
aplicar el hecho de que la percepción es virtualmente instantánea,
mientras que la reflexión toma tiempo. Uno podría presentar la pantalla
brevemente (un tiempo lo suficientemente corto como para evitar que
la cognición se active), por ejemplo, una décima de segundo seguido de
un estímulo de enmascaramiento [...]. La predicción sería que la imagen
ya no debería parecer paradójica a menos que la duración del estímulo
se alargara adecuadamente. Tales exhibiciones nos recuerdan que a
pesar de la naturaleza casi autónoma modular de la percepción y su
aparente inmunidad del intelecto, el límite entre la percepción y la
cognición puede desdibujarse (Ramachandran, V. & Ramachandran, D.,
2008).

144
3.9 Ilusiones de abertura
Los seres humanos yerran constantemente en su percepción del
movimiento rotatorio vistos a través de una abertura. Una abertura
se constituye en una restricción para la percepción visual, la cual se
convierte en parte del contexto del objeto percibido. A veces, este
nuevo elemento del contexto es preferido por nuestro sistema visual,
en tanto que es rígido y demanda menor esfuerzo neuronal. De esta
forma, prima la restricción sobre los otros elementos en movimiento.
Según Shiffrar & Pavel: “The visual system has a preference to interpret
the image as containing a single, rigid object” (Shiffrar & Pavel, 1990).

3.9.1 La ilusión del cuadrado palpitante. La siguiente escena


interactiva es una ilusión óptica concebida por el profesor Misha
Pavel, en la que un cuadrado giratorio está ocluido por otros cuatro
cuadrados que dejan una abertura en forma de cruz para ver el
movimiento. La impresión que obtenemos es la de un cuadrado que
se expande y contrae periódicamente.

Nuestro cerebro intenta representar la imagen en una escena


coherente. En el cuadrado palpitante vemos poco la rotación del
cuadrado cuando están presentes las aberturas, nuestra percepción
se centra en lo que parece ser un crecimiento y de-crecimiento
continuo del cuadrado. Es decir, nuestro sistema visual se concentra
en el movimiento más sensible, el de los bordes del cuadrado. Este
movimiento hacia adentro y hacia afuera lo hace parecer palpitando.

En la escena haz clic en el botón "Verificar", para obtener el


movimiento real. También puede aumentar la velocidad de rotación
del cuadrado.

145
Por lo general, somos muy hábiles para detectar e identificar los límites
de la superficie a pesar de la información óptica incompleta. Sin
embargo, en "ilusiones respiratorias", las superficies rígidamente
rotativas parecen latir o deformarse, aunque un proceso sencillo de
interpolación geométrica a través del espacio reconstruiría el límite de
la superficie verídica ([Link]

Hemos diseñado una escena similar pero con abertura circulares, la


cual puedes observar en la siguiente página.

146
En la siguiente escena interactiva aparecen cuatro segmentos en
movimiento ¿Es posible que pertenezcan a una misma figura?
Compruébalo haciendo clic en el botón de verificación.

147
3.9.2 Rombos oclusores

La imagen ilusoria del problema de abertura es más popular en la


tradicional ilusión del “poste del barbero” (barber pole illusion). En este
caso la abertura está determinada por los soportes del poste. En la
siguiente escena interactiva puedes evidenciar que al poner o quitar
los soportes, la dirección real del movimiento se vuelve ilusoria. El
sistema visual resuelve la ambigüedad del movimiento asumiendo
una dirección de un soporte a otro.

148
3.10 Disposición geométrica
La disposición de algunas figuras geométricas engañan nuestra
percepción.

Nuestra percepción se ve afectada por varios factores geométricos.


Uno de ellos es el que hemos denominado de contexto, por ejemplo,
los dos círculos que se muestran a continuación.

¿El primer círculo es del mismo color que el segundo? Puedes


desplazarlo para verificar tu respuesta.

149
3.10.1 Desplazamiento centroidal

Los juicios de distancia en un objeto visual se ven fuertemente


afectados por la disposición de dichos objetos. En figuras como las de
Müller-Lyer y otras ilusiones similares, la posición del centroide
parece desplazarse; por ejemplo, en la siguiente escena, trata de
ubicar el segmento en la mitad de la flecha:

En esta otra escena, ¿el punto está en la mitad de la altura del


triángulo?

150
3.10.2 Ilusión de Ponzo

La ilusión de Ponzo es un tipo de ilusión óptico-geométrica


documentada por el psicólogo italiano Mario Ponzo (1882-1960) en
1911.​ Sugiere que la mente humana estima la medida de un objeto
basándose en su entorno. Demostró este efecto dibujando dos líneas de
igual longitud sobre un par de líneas convergentes, similares a los rieles
del ferrocarril vistos en perspectiva. La línea superior aparenta ser más
larga porque la mente interpreta su tamaño de acuerdo con la
perspectiva lineal, en la que las líneas paralelas convergen. En este
contexto, los observadores interpretan que la línea superior está más
alejada, por lo que consideran que es más larga, debido a que un objeto
más lejano tendría que ser más largo que uno más cercano para que
ambos produzcan una imagen sobre la retina de la misma medida
([Link]

Observa esta ilusión en las dos escenas siguientes:

151
Imagen animada tomada de [Link]

152
3.10.3 Ilusión de Giovanelli. En esta ilusión los puntos (colineales)
parecen estar desalineados. En esta ilusión, el contexto, determinado
por los círculos, es el factor generador de ilusión.

La ilusión de Giovanelli nos muestra como permitimos que la


discontinuidad de los discos grandes se traslade a los discos
pequeños.

La ilusión de Giovanelli es fundamentalmente una ilusión de contraste


de posición ya que el punto tiende a desviarse en la dirección opuesta.
Sin embargo, la ilusión distorsionadora de la colinealidad más famosa es
la de la pared del café, que presentamos a continuación.

153
3.10.4 Ilusión de la pared del café (Cafewall). La ilusión de Café Wall
es un patrón en los ladrillos de un café en la colina de San Miguel en
Bristol, reportada por el psicólogo británico Richard Gregory en
1979.

El profesor Richard Gregory visita el Café Wall original en St Michael's Hill, Bristol, en
febrero de 2010 ([Link]

154
En esta escena interactiva, ¿el punto está en la mitad de la altura del
triángulo?

La ilusión de CafeWall (vista en los azulejos de un café local) es una


figura de tablero de yeso de Münsterberg, pero con líneas paralelas
horizontales que pueden tener cualquier luminancia que separa las filas
de cuadrados desplazados. Estas líneas de 'mortero' muestran una
distorsión de cuña marcada que se ve especialmente afectada por:
contraste de los cuadrados ('baldosas'); ancho de las líneas de 'mortero',
y su luminancia. La ilusión de Café Wall se atribuye al bloqueo de borde
que produce desplazamientos de contorno inapropiados desde
regiones vecinas de luminancia contrastante cuando se separan por
espacios estrechos de luminancia neutra (Gregory, R. & Heard,P., 1979).

155
Cerramos este capítulo con una ilusión de movimiento y una artículo
de Kitaoka et al.

El artículo (en inglés) es una explicación a una de las mejores ilusiones


de 2013:

La ilusión de la ruleta (spinner) es interesante porque no hay una razón


obvia en física por la cual aumentar el número de puntos debería
aumentar su velocidad aparente, suponiendo que todos los puntos sean
claramente visibles. Ho y Anstis (2013) originalmente sugirieron que el
mayor desenfoque retiniano causado por más puntos podría hacer que
se vean más rápido. Si bien se sabe que las rayas de movimiento pueden
mejorar la percepción del movimiento (Apthorp et al., 2013; Geisler,
1999), su influencia en la percepción de la velocidad no se ha
establecido. Por lo tanto, medimos el efecto de la ruleta con estímulos
de onda sinusoidal que son suaves y menos susceptibles a las manchas.

156
Puedes acceder a este artículo en este enlace:
[Link]

También puedes hacerlo haciendo clic en

Pero, si estás en tu celular o tableta, es mejor leerlo desde la siguiente


escena (recuerda que puedes hacer clic en la esquina superior
derecha):

The "Spinner" Illusion: More Dots, More Speed?

157
Capítulo IV

Las ilusiones del año

159
Introducción
El concurso "La mejor ilusión del año" (Best Illusion of The Year) es una
celebración del ingenio y la creatividad de la comunidad de
investigación de ilusión más importante del mundo. Los participantes
de todo el mundo presentan nuevas ilusiones, y un panel
internacional de jueces las califica y selecciona la 10 mejores
([Link]

Desde 2005 la Neural Correlate Society, cuyo presidente es Susana


Martinez-Conde, viene celebrando este concurso, del cual hemos
seleccionado algunas ilusiones, no por su premiación, sino porque
hemos podido replicar con el editor DescartesJS o porque existe una
animación disponible para el formato de este libro (HTML5).

Libro Champions of Illusions cuyos autores son Susana Martinez-Conde y Stephen


Macknik, fundadores del concurso Best Illusion of The Year. En este libro se presentan
las mejores ilusiones del concurso.

161
4.1 ECVP Waves. Finalista 2005
Ya habíamos presentado esta ilusión en el apartado 3.2, en la que "la
imagen estacionaria parece ondear sin esfuerzo"
([Link] La ilusión fue presentada por
Akiyoshi Kitaoka, profesor de la Universidad de Ritsumeikan (Japón).
Haz clic sobre la imagen para ampliarla, así será más efectiva la
ilusión.

Soy un psicólogo experimental que estudia las ilusiones visuales y


también hace ilusiones en las obras de arte.
Kitaoka

162
4.2 The Spinning Disks Illusion. Finalista 2005
Ilusión presentada por Johannes Zanker.

Cuando los conjuntos de discos con gradientes tangenciales de nivel de


grises se organizan en círculos concéntricos, la mayoría de los
observadores perciben que estos discos se mueven alrededor del
centro, de manera similar a la 'ilusión de serpientes' de Kitaoka. Esta
ilusión de movimiento se ve reforzada para imágenes a gran escala y
brillantes y depende de en gran medida a cambios dinámicos en el
estímulo, como los provocados por movimientos oculares involuntarios
o parpadeos: al fijar el centro del patrón, se elimina la ilusión, mientras
que se analiza la sensación de movimiento en una imagen
([Link]

163
4.3 Coffer Illusion. Finalista 2006
Ilusión diseñada por Anthony Norcia. En la imagen, generalmente,
vemos una serie de rectángulos, pero hay varios círculos ¿cuántos?

The Coffer Illusion es una variación de la "Op Art illusion" de Gianni


Sarcone.

164
4.4 Clones and Donors Have Opposite Inclinations.
Finalista 2006
Ilusión diseñada por Oronzo Parlangeli y Sergio Roncato. Las dos
figuras muestran el mismo patrón de inducción; sin embargo, las
dobles líneas azules muestran una inclinación diametralmente
opuesta: las líneas convexas se convierten en líneas cóncavas y
cóncavas se vuelve convexas.

165
4.5 The Illusory Contoured Tilting Pyramid.
Segundo lugar 2007
Ya habíamos presentado esta ilusión de Pietro Guardini y Luciano en
el apartado 3.4. La escena la hemos modificado para sólo muestre la
animación.

166
4.6 Swimmers, Eels and Other Gradient-Gradient
Illusions. Finalista 2007
Ilusión diseñada por Emily Knight y Arthur Shapiro. Presentamos una
imagen animada de la ilusión original:

Observa que el botón rojo agrega o elimina el movimiento de las


barras de fondo, eliminando la ilusión. Los huevos se balancean hacia
arriba y hacia abajo cuando están frente a las barras, pero no lo hacen
cuando están frente a un fondo uniforme.

El efecto es similar a una ilusión de pasos dentro de un solo objeto: la


parte brillante del huevo se mueve hacia la parte brillante del
gradiente, y la parte oscura del huevo se mueve hacia la parte oscura
del gradiente ([Link]

167
Una ilusión, a partir de la anterior, es diseñada por Jon Welsh en
2015:

4.7 The Mutually Interfering Shapes Illusion.


Finalista 2008
Ilusión que presentamos en la introducción del capítulo III. Diseñada
por Maarten Wijntjes, Robert Volcic y Tomas Knapen de la
Universidad de Utrecht (Holanda).

Un círculo es un círculo y un cuadrado es un cuadrado, ¿verdad?


¡Incorrecto! Solo mira el centro de nuestra pantalla y verás por qué:
dos puntos se mueven rebotando entre sí. ¿Ves un cuadrado y un
círculo? ¡Ellos realmente están! La ilusión se vuelve aún más fuerte al
trazar el cuadrado interior de cerca: verás que el punto exterior se
mueve a lo largo de cuatro arcos en lugar de un círculo. Si ahora
sigues el punto exterior, ¡el cuadrado de repente parece curvado
hacia adentro! ([Link]

168
4.8 Contrast color induced by unconscious surround
Finalista 2009
Ilusión diseñada por Haruaki Fukuda y Kazuhiro Ueda de la
Universidad de Tokyo (Japón).

Encontramos una nueva ilusión subjetiva de color utilizando un disco


giratorio. El disco está formado por unos arcos negros pertenecientes a
sectores coloreados. Cuando este disco gira, se ven colores ilusorios en
los anillos que son rastreados por los arcos. es

169
Cada color ilusorio el color complementario del sector al que pertenece
el arco correspondiente. Esta ilusión se puede observar incluso si el
disco gira tan rápido que no podemos percibir el color de cada sector.
Esta ilusión indica que nuestro cerebro puede procesar los colores de
los sectores y producir sus colores complementarios, incluso aunque no
tengamos conciencia de ellos ([Link]

Hemos replicado la ilusión con el editor DescartesJS:

170
4.9 Counter-intuitive illusory contours. Segundo
puesto 2010
Inexplicable ilusión creada por Bart Anderson de la Universidad de
Sydney (Australia). Son claros los cuatro discos circulares y el
cuadrado delgado, pero inexplicable el contorno ilusorio adicional
visible dentro del contorno cuadrado.

171
4.10 Mask of Love. Finalista 2011

© Gianni A. Sarcone, [Link] – All rights reserved.

Obra artística de Gianni Sarcone, Courtney Smith y Marie-Jo Waeber


(Archimedes Lab™ Project, Italia). El espectador (persona de prueba) ve
una imagen que representa una máscara veneciana y se le pregunta si
nota algo especial en ella. Un número sorprendente no se da cuenta que
las características principales de la máscara están compuestas por dos
caras distintas: un hombre y una mujer que se besan
([Link]

172
4.11 The Flashed Face Distortion Effect. Segundo
puesto 2012
En la siguiente escena interactiva se genera la ilusión de caras
distorsionadas. El efecto, según sus autores, depende de las caras que
se contraponen, por ello, en algunos casos, no se percibirá distorsión
significativa (véase [Link] o
[Link] para más información).

173
4.12 The colored dot/peripheral vs. central vision.
Finalista 2012
En esta ilusión, diseñada por Stuart Anstis, los discos se mueven a lo
largo de caminos horizontales rectos, pero "míralo en la visión
periférica: desvía la vista, viendo la película con el rabillo del ojo. Los
caminos de los discos parecen ir en la dirección de las franjas de
fondo" ([Link]

Hemos replicado la ilusión con el editor DescartesJS:

174
4.13 Tusi or not Tusi. Segundo puesto 2013
Sus autores, Arthur Shapiro y Alex Rose-Henig, la denominaron
"Movimiento Tusi"; sin embargo, se hizo popular con el nombre
"Crazy circle illusion" (Ilusión del círculo loco).

Ya habíamos presentado una versión al final del capítulo I, observa


otra versión diseñada con el editor DescartesJS.

175
4.14 Dynamic Size Contrast Illusion. Finalista
2013
Esta ilusión óptica fue diseñada por Gideon Caplovitz y Ryan
Mruczek de la universidad de Nevada (Reno) y del Swarthmore
College respectivamente. En la ilusión el tamaño de un objeto (el
segmento) en movimiento parece encogerse cuando el fondo crece, y
parece agrandarse cuando el fondo se está reduciendo.

176
4.15 Pigeon-Neck Illusion. Finalista 2014
Ilusión diseña por Jun Ono, Akiyasu Tomoeda y Kokichi Sugihara de la
Universidad de Meiji (Japón).

Analiza qué efectos se producen en los cuellos de las palomas


(Pigeon-Neck) ¿Cómo es el movimiento ilusorio?

4.16 The Dynamic Ebbinghaus. Primer puesto


2014
La ilusión de Ebbinghaus (ver apartado 3.7.3) es rediseñada por
Christopher D. Blair, Gideon P. Caplovitz y Ryan E.B. Mruczek de la
Universidad de Nevada (USA), transformándola en una ilusión
dinámica.

177
El círculo central parece cambiar de tamaño cuando está rodeado por
un conjunto de círculos que crecen y se encogen con el tiempo. Para
un efecto más fuerte, observa el punto blanco durante la animación.
Hemos diseñado una versión con el editor DescartesJS:

178
4.17 Motion Integration Unleashed. Primer puesto
2016
Ilusión presentada por Mathew T. Harrison y Gideon P. Caplovitz, en
la que se muestran configuraciones que dan lugar a percepciones de
movimiento complejas. En la siguiente escena, sólo mostramos una
parte de esta ilusión.

4.18 Skye Blue Café Wall Illusion. Segundo puesto


2017
Descripción del autor: ¿Las filas azul marino parecen inclinadas?
¡Sorpresa! Son completamente rectos y en filas paralelas. Las filas
parecen inclinarse debido a los contrastes y variantes en luz y color,

179
así como a los ángulos variables de los diamantes en las
intersecciones.

Al difuminar la imagen se disipa la ilusión disolviendo los contrastes y


los ángulos. El Skye Blue Café Wall es una adaptación de versiones
previamente descubiertas. Richard Gregory hizo famoso el diseño
original de la ilusión después de documentar la ilusión vista en un
café de la pared de Bristol, Inglaterra. El profesor Akiyoshi Kitaoka ha
creado múltiples versiones de la ilusión que incluyen los objetivos en
contraste ([Link] Esta ilusión fue diseñada por
Victoria Skye (USA).

© Victoria Skie, [Link] – All rights reserved.

180
4.19 Dynamic Müller-Lyer Illusion. Tercer puesto
2017

© Gianni A. Sarcone, [Link] – All rights reserved.


Esta ilusión fue presentada por Gianni A. Sarcone (Italia), el cual
expresa que,

181
La ilusión de Müller-Lyer demuestra que un segmento puede aparecer
visualmente más largo o más corto según el sentido de las puntas de
flecha en sus extremos. Como se muestra en la animación, el punto rojo
en el centro de la línea es equidistante de los otros dos puntos rojos,
¡aunque los extremos de la línea visualmente parecen estirarse y
encogerse alternativamente como una banda elástica!
([Link]

4.20 White + Gray = Red. Finalista 2018


Ilusión diseñada por Tama Kanematsu y Kowa Koida (Japón).

Esta ilusión induce a crear la apariencia de líneas rojas al colocar bordes


blancos alrededor de las líneas grises sobre un fondo cian. Las líneas
grises sin los bordes blancos no parecen rojas. Si no puedes ver la
ilusión, aléjate de la pantalla hasta que las líneas blancas y grises sean
apenas distinguibles, ya que la ilusión requiere líneas estrechas
([Link]

Hemos replicado la ilusión con el editor DescartesJS. Observa bien la


siguiente escena interactiva, para la cual recomendamos reducir su
tamaño, bien sea alejándote de la pantalla o en la ventana emergente
(botón ampliar) reducir el tamaño de la escena.

182
183
Capítulo V

Crescendo
Introducción
Una de las ventajas de los libros digitales es la posibilidad de ir
creciendo gradualmente (crescendo); es decir, en investigaciones
inacabadas o cuando la creatividad no se agota, el libro, también, es
una obra inconclusa.

Año tras año surgen nuevas ideas que dan origen a nuevas ilusiones
ópticas, por ello, hemos destinado este último capítulo a esas nuevas
ilusiones o a otras de gran impacto que hallamos pasado por alto,
como la ilusión del tridente imposible, que acompaña esta
introducción.

Una de las ilusiones ópticas más famosas. Este objeto imposible, tiene
dos dientes rectangulares en un extremo que se transforman en tres
dientes cilíndricos en el otro. También se conoce como "El acertijo de
Schuster".

187
5.1 Otra ilusión de Müller-Lyer dinámica
Con el concepto dinámico de Gianni Sarcone se pueden crear muchas
variantes atractivas y artísticas (véase [Link]),
como la que hemos diseñado a partir de una sus ideas. Recuerda que
los segmentos de color verticales siempre tienen la misma longitud.

188
5.2 Otra ilusión de ambigüedad
En esta escena se presenta el problema de la doble interpretación o
ambigüedad que producen ciertas imágenes.

189
5.3 Creatividad colombiana - la cocina oculta
El creativo Felipe Salazar y la diseñadora gráfica Karen Castañeda
sorprenden en un periódico con un anuncio para el supermercado
HiperCentro Corona ¿Puedes ver una cocina "3D" en la siguiente
página?

© Felipe Salazar Rodríguez (Director Creativo) y Karen Castañeda (Directora de Arte).

Agencia: Leo Burnett Colombiana

190
5.4 Paradoja de Curry
Esta ilusión, también llamada "la paradoja del cuadrado perdido", fue
creada por Paul Curry en 1953. En la escena se muestran dos
triángulos de iguales dimensiones, formados por cuatro piezas
distribuidas de manera diferente... pero en uno de ellos falta un
cuadrado ¿Cómo es posible que se pierda una región?

191
5.5 Scanimation
La técnica scanimation fue implementada por Rufus Butler Seder, que
patentó en 1998 con el nombre de Kineticard. El desplazamiento de
la rejilla negra, permite crear un movimiento, como se muestran en
las siguientes escenas.

192
5.6 Las mesas de Shepard
Esta ilusión enunciada por el científico cognitivo Roger Shepard
muestra dos mesas en posiciones diferentes, aparentando que una es
más larga y más delgada. En la siguiente escena interactiva, mueve las
mesas con clic sostenido.

193
5.7 Arte callejero 3D
El arte callejero en 3D es una obra de arte bidimensional dibujada en
la misma calle que nos muestra una ilusión óptica tridimensional,
siempre que observemos desde una cierta perspectiva. Presentamos
algunas obras en la siguiente escena.

194
5.8 Ilusión Munker-White
Otra ilusión de contexto en el que el color de las franjas se desvía
hacia las tonalidades del contexto en el que se encuentran las franjas.
En la siguiente escena interactiva, cambia los colores y observa el
efecto del contexto.

195
5.9 Mi esposa y mi suegra
Esta ilusión óptica es obra del caricaturista británico William Ely Hill
y se clasifica en las ilusiones de percepción facial. Al observar la
imagen se puede ver el rostro de una joven o el rostro de una mujer
de edad.

Fuente: Wikimedia Commons

196
5.10 Sombras ilusorias
Ya habíamos presentado la ilusión generada por la sombra de un
cilindro sobre un tablero de ajedrez, publicada por Adelson en 1995
(ver capítulo I - Introducción). Existen otras ilusiones ópticas que han
suscitado un gran asombro por el grado de engaño que produce en
nuestra percepción. Un primer ejemplo es la foto de George
Steinmetz de 2005 que se convirtió en viral en las redes sociales,
pues no es fácil identificar cuáles son los camellos y cuáles sus
respectivas sombras.

Autor: George Steinmetz

En la siguiente escena interactiva puedes observar el efecto de las


sombras sobre cuatro esferas. Usa la barra para modificar la posición
de las sombras y con clic izquierdo sostenido mueve la imagen para
verificar la existencia de la ilusión.

197
Cuando mueves la barra a la derecha, percibirás que las esferas de la
derecha están mas altas que la superficie; sin embargo, al rotar la
imagen se observa que han permanecido en el mismo punto.

Otra foto más reciente, titulada la alfombra voladora, genera una


ilusión gracias a la sombra de una de las banderas izadas en la playa,
pues la mujer parece estar flotando en el aire.

198
Fuente: [Link]

199
5.11 Graffitis y arte urbano
El arte urbano o callejero trasciende a las espectaculares imágenes
3D, permitiendo transformar entornos en toda una obra de arte. Un
primer ejemplo, de los miles de murales y graffitis existentes, lo
vemos en la siguiente imagen que muestra la transformación que el
artista portugués, Sergio Odeith, hace de un bloque de concreto en
un autobús.

En las siguiente escena puedes observar una pequeña muestra de


este arte callejero (la imágenes fueron tomadas de DevianArt ). Pero,
si estás conectado a la red y quieres disfrutar de más de 100
verdaderas obras de arte, visita: Información Imágenes.

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