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Lealtad a Dios y su importancia

El documento habla sobre la lealtad y la negligencia. La lealtad se refiere a la fidelidad hacia Dios, la familia y la iglesia. La negligencia es el descuido o falta de atención en los mandamientos de Dios que puede traer consecuencias severas.

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Lealtad a Dios y su importancia

El documento habla sobre la lealtad y la negligencia. La lealtad se refiere a la fidelidad hacia Dios, la familia y la iglesia. La negligencia es el descuido o falta de atención en los mandamientos de Dios que puede traer consecuencias severas.

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LEALTAD

Se conoce como lealtad al carácter de una persona, cosa o animal leal. El


término de lealtad expresa un sentimiento de respeto y fidelidad hacia una
persona, compromiso, comunidad, organizaciones, principios morales, entre
otros.
La lealtad está asociada a la fidelidad “alguien leal es alguien que no te da la
espalda, ni con actitudes, ni en pensamientos”. Dios quiere que haya hombres y
mujeres leales a Dios, a la familia, a la empresa y a la iglesia.

En 2 Timoteo 2 :13 no expresa que, aunque nosotros seamos infieles o


desleales; el sigue permaneciendo fiel y leal con nosotros, nos asegura que la
naturaleza de Dios es de fidelidad

Y un ejemplo de que si se puede ser leal y fiel

• “Y ellos dijeron a Jeremías: Jehová sea entre nosotros testigo de la verdad


y de la lealtad, si no hiciéremos conforme a todo aquello para lo cual
Jehová tu Dios te enviare a nosotros” Jeremías 42.5

En el momento de la presión, y cuando los problemas se levantan, es cuando


tenemos que probar, que tan leales realmente somos, para con Dios. Ya que la
lealtad, es una de las claves que se necesitan, para que Dios pueda depositar
en nuestras manos los dones requeridos para ejercer su autoridad.

Si bien la lealtad en la amistad es hermosa e inspiradora, la lealtad


más importante en la vida de cualquier persona es a Cristo, el que nos
amó tanto que murió para que pudiéramos tener una vida abundante
(Juan 10:10; 14: 6; 1 Pedro 2: 21-25). Jesús pide nuestra máxima
lealtad, por encima de nuestro cónyuge, por encima de nuestros hijos
y padres, por encima de nuestros amigos, por encima de nuestro país
y por encima de cualquier otra causa, incluida nuestra propia vida
(Lucas 14: 26-27). Si bien la lealtad a las personas es buena, la lealtad
a nuestro Dios nos dará más vida a nosotros mismos y a quienes nos
rodean. Siempre debemos asegurarnos de que nuestras lealtades
estén en el orden correcto: amar a Dios, luego amar a las personas. Si
hacemos esto, entonces las otras áreas de nuestra vida estarán en el
orden correcto (Mateo 22: 36–40).
NEGLIGENCIA

Omisión de la atención debida por inacción o descuido o por acción incorrecta,


inadecuada o insuficiente.
• La indiferencia por Dios y su Palabra puede arruinar nuestra vida. Está
en la Biblia, Mateo 7:26, "Pero cualquiera que me oye estas palabras y
no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa
sobre la arena".
• Descuidar los mandamientos de Dios es desobedecerle. Está en la
Biblia, Marcos 7:9, "Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento
de Dios para guardar vuestra tradición".
• Descuidar hacer el bien es tan pecaminoso como hacer el mal. Está en
la Biblia, Santiago 4:17, "Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le
es pecado".

El ser negligente trae consecuencias severas, sobre todo cuando se es así en la


familia.
El ejemplo clásico en las Escrituras lo encontramos en el sacerdote Elí, quien a
pesar de conocer la palabra de Dios y saber cómo debía actuar fracasó como
padre y como líder religioso. Cuando Elí estuvo en el sacerdocio hubo oscuridad
espiritual en Israel, al punto que la Palaba del Señor era escasa en aquellos
días, 1Sa.3:1.
La persona negligente no ignora lo que debe hacer, sencillamente, no lo hace.
No es por falta de conocimiento que el negligente no actúa, sino por “pereza”. Elí
sabía muy bien cuáles eran sus responsabilidades, incluso, un profeta llegó a
advertirle lo que pasaría si él no reaccionaba, sin embargo, él no reaccionó,
1Sa.2:27-36.

Sin duda Dios tiene mucho que decirnos de la negligencia, lo cual “no debemos
pasar por alto”

Dios quiere que con mucha diligencia cumplamos con sus


mandamientos: Jos.22:5 Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el
mandamiento y la ley que Moisés, siervo de Jehová, os ordenó: que améis a
Jehová, vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus
mandamientos, lo sigáis y lo sirváis con todo vuestro corazón y con toda vuestra
alma".

La diligencia es un tesoro, y la negligencia una calamidad: Pro.12:27 El


indolente ni aun asará lo que ha cazado; ¡precioso bien del hombrees la
diligencia!

No hay que ser perezosos: Rom.12:11 En lo que requiere diligencia, no


perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor…
Uno debe revisar su conducta siempre para no fallarle al
Señor: Efe.5:15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios
sino como sabios…

Hemos de poner mucha atención en lo que la Palabra de Dios nos instruye para
nuestra vida. ¿Cree usted que escaparíamos de las consecuencias si sabemos
hacer lo correcto y por pereza no lo hacemos?

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