Clemencia, la vaca que quería
ser blanca
Clemencia la vaca que quería ser blanca obra corta 8
personajes
Una hermosa obra teatral infantil para niños pequeños que
interpretaran a todos estos divertidos animales de granja y
otros más en estas locuras que llevaran a Clemencia por un
montón de ideas para intentar ser blanca.
Titulo de la obra: Clemencia, la vaca que quería ser blanca
Autor: Profesor David
✅ Obra de 8 personajes
Clemencia, la vaca que quería ser
blanca
Personajes:
La vaca Clemencia
Clara la prima de la vaca Clemencia
El toro Carmelo
El gusano Bartolomé
Chanchita Catalina
Pingüino Gaspar
Murciélago Rigoberto
La gallina Gladis
ESCENA 1
(Una mañana, la vaca amaneció quejándose.)
– Vaca Clemencia: ¿Por qué será que mi piel tiene esas raras y
feas manchas grises y cafés, si mi prima Clara es Blanca como
la leche.
– Gusano Bartolomé: Yo que tú me untaría la piel con aceite de
oliva, clavo de olor y un poco de miel.
– Chanchita Catalina: Yo que tu me revolcaría en el lodo tres
veces al día, y comería un delicioso paste de manzana.
– Pingüino Gaspar: Yo que tú me metería al mar salado por las
mañanas, refregaría mi piel con hielo y me tomaría un vaso
gigante de helado de piña.
– Murciélago Rigoberto: Yo que tú, dormiría patas arriba y
escucharía rock and roll en la radio.
– Vaca Clemencia: Mmmmm, qué buenos consejos me dieron mis
amigos. Mañana mismo los pondré en práctica y pronto estaré
tan, pero tan blanca. Mu, mu, mu.
– La gallina Gladis: Que vaca tan ridícula, quiere ser
totalmente blanca. Mucho más elegante es el color naranja. ¿No
es verdad chicas?
– Otra gallina: Lo que pasa es que Clemencia es muy floja,
pasa todo el dia soñando panza al sol, es muy vanidosa. Además
el toro Carmelo coquetea con todas las vacas y no le da bola.
– Vaca Clemencia: Gallinas chismosas, envidiosas y plumosas.
Para que renegar, mejor me pongo a descansar, mañana tengo que
estar lúcida, para seguir los consejos de mis cuatro amigos.
ESCENA 2
(A la mañana siguiente)
– Vaca Clemencia: Me untaré con aceite de oliva, clavo de olor
y mucha miel. Ayyy, hormigas, estas hormigas por que me
persiguen. No más, esta técnica no funciona para blanquearme.
Me enjugaré con agua en el río.
– Gusano Bartolomé: Debías esperar tres minutos. Inténtalo de
nuevo y verás como quedarás blanca.
– Vaca Clemencia: Ni loca, esas hormigas me dejaron ronchas,
mejor le hago caso a la Chanchita Catalina.
– Vaca Clemencia: Ahora si, esto funcionará el barro me dejará
blanquita.
Ayy yy esto no funciona me quedé tiesa como una estatua.
– Gallina Gladis: Chicas vengan saquémonos foto con esta
estatua de una vaca. Jajajaja
– Vaca Clemencia: Estoy segura que ahora si estoy blanca como
la leche. ¿No es cierto Catalina?
– Chanchita Catalina: No, amiga, parece que el barro no da
resultado con tu piel.
– Vaca Clemencia: ¿Qué hago ahora? Seguiré los consejos del
pingüino Gaspar. Lo intentaré.
– Pingüino Gaspar: Muy bien amiga, tírate al mar, estuviste
espectacular.
– Vaca Clemencia: ¡No Gaspar, ya estoy congelada! Solo dame un
poco de helado de piña y me voy.
– Pingüino Gaspar: Tu idea es ser blanca como la nieve, pues
lo mejor es el hielo. ¡Échate justo aquí!
– Vaca Clemencia: ¡Basta!!!! ¡Estoy helada! Creo que ya es
suficiente.
– Murciélago Rigoberto: Ven Vaquita, te pondré patas arriba y
serás blanquita. Mejor te colgamos en la rama de un árbol.
– Vaca Clemencia: Gracias amigo Rigoberto. Confío que lograré
ser blanca.
– Murciélago Rigoberto: Así es Clemencia, te dejamos hasta
mañana y ahí tienes música para escuchar rock and roll, mañana
temprano serás la vaquita más blanquita que hayas visto.
– Toro Carmelo: ¿Eres una vaca? ¿Y que haces ahí colgada de
cabeza? ¿Estas loquita? ¿Y esa horrible música?
– Vaca Clemencia: Es una larga historia. Primero ayúdame a
bajar de aquí. ¡No puedo creer todo lo que hice y todo para
nada. Buuu, buuu (se puso a llorar)
– Toro Carmelo: No lores Clemencia que se te ve fea, pero creo
que eres muy divertida y quisiera que me enseñes como haces
para tener tu piel tan lustrosa y bonita.
Fin.