DEMOGRAFÍA
UNIVERSIDAD PUBLICA DE EL ALTO UPA
BIOESTADÍSTICA Y DEMOGRAFÍA
LIC. CANDY ROCIO MURGA SEA
INTRODUCCIÓN A LA DEMOGRAFÍA
La descripción de las principales características poblacionales es de suma
importancia tanto para la definición de necesidades como para las
estrategias de intervención. Se requiere de esa información a fin de poder
describir enfermedades y problemas de salud e identificar sus determinantes
(objeto de la epidemiología); así cómo identificar los grupos poblacionales
sobre los que se actuará.
Población,
Desde un punto de vista estadístico, es sinónimo de universo; es decir, conjunto de elementos que
constituyen un colectivo que es objeto de estudio. En salud pública, siendo la población humana ese
colectivo, aquella nominación hace referencia (casi siempre) a individuos, personas, definidas por
alguna razón o característica especial. Una de esas características, por las que más habitualmente se
define una población, es la de compartir un espacio geográfico: la población de Argentina, de
Corrientes, de un barrio de Resistencia, etc. Pero, también, la característica de definición puede ser
otra que comparte el conjunto. Podemos decir, así, la población de mujeres embarazadas, de
menores de 5 años de edad, de niños no vacunados, de hipertensos, de fumadores, de desocupados,
de los que no disponen de agua potable, etc. Como podemos ver, en la definición de una población
hay aspectos biológicos propios del individuo (edad, sexo, medidas antropométricas, estados
fisiológicos, etc.) y de interrelación con el entorno (sociales, culturales, económicos, ecológicos, etc.).
Una población, entonces, se determina por la elección del observador respecto a las
características (variables) de interés. Para definir una población es necesario
especificar, además, dos aspectos (sin los cuales sería difícil identificarla): el tiempo
y el lugar. La “población infantil de desnutridos” no tendría una clara definición si no
se hace referencia a esas dos dimensiones por la cuales, por otra parte, se estudian
los fenómenos de salud.
Una distinción que suele hacerse entre población en estudio y población objeto. Cuando se
habla de la primera a aquella población cuyas características se desean describir.
la segunda tiene que ver, más, con la intervenciones; es decir, la expresión hace referencia a
la población sobre la que se aplicarán determinadas acciones.
ambas finalidades no son más que etapas de un mismo proceso. Pero, en otras circunstancias,
se estudia una población para definir otra (subgrupo de la general) que será objeto de
algún programa, de algún conjunto de actividades1 ; es decir, de alguna intervención.
Esta población suele ser aquélla que, por alguna característica particular presenta una
vulnerabilidad especial para algún problema de salud. Es la que se denomina población a
riesgo.
La disciplina que estudia las características de la población es la demografía. Una
definición de demografía dice: “Es la ciencia que tiene por objeto el estudio de las
poblaciones humanas; tratando, desde un punto de vista principalmente cuantitativo,
su dimensión, su estructura, su evolución y sus características generales”
Podemos decir que la demografía se encarga de la cuantificación de aspectos
poblacionales, tales como: volumen, estructura y distribución geográfica; así como
los cambios que estos aspectos tienen en el tiempo (evolución). Estos cambios son
debidos a tres fenómenos básicos: fecundidad, mortalidad y migraciones.
Esquematizando los conceptos dados, entonces, la demografía estudia:
- VOLUMEN FECUNDIDAD - ESTRUCTURA (CAMBIOS EN EL MORTALIDAD - DISTRIBUCIÓN
TIEMPO DEBIDOS A) MIGRACIONES
FUENTES PRIMARIAS. Es cuando los datos han sido obtenidos y elaborados por el
propio investigador o usuario de la información. En salud esta situación se da cuando
se conocen los “límites” de la población de referencia; es decir, se puede determinar
esta población por delimitación geográfica o por conocerse a los usuarios de un
servicio.
El conocimiento cabal del universo se tendrá cuando se haya efectuado un censoi
propio (a cargo del servicio o programa de salud) con los datos de su interés.
- Esta circunstancia es posible en poblaciones pequeñas y cuando, como se
dijo, se puede definir su extensión.
FUENTES SECUNDARIAS.
Son a las que con mayor frecuencia se recurren. Básicamente, los censos de
población y los registro sii. A los primeros, en nuestros países (América Latina) se los
denominan Censo de Población y Vivienda, por recoger datos acerca de ambas
características poblacionales. La Argentina ha realizado ocho censos (1895, 1914,
1947, 1960, 1970, 1980, 1991 y 2001).
En ellos se recogen información “individualizada” de todas las personas que han
pernoctado la noche anterior en el domicilio censado (esto se llama “de juri”).
Además de las características básicas de población y de vivienda, se recoge
información respecto a ocupación, mortalidad, fecundidad, etc.
El censo es una fuente de datos poblacionales muy completa; aunque su
limitante es la periodicidad de su ejecución.
Los registros, en tanto, recogen información de manera permanente.
El más vinculado a los aspectos demográficos es el Registro de Hechos Vitales.
A cargo del mismo están las oficinas del Registro Civil de las Personas; el que provee
la información a Estadísticas de Salud Pública que las procesa y difunde. De los
hechos que se anotan en este registro interesan aquí, básicamente, los nacimientos y
las de funciones.
También, este registro se encarga de las anotaciones de casamientos, adopciones,
legitimaciones, etc., de utilidad más restringida en el campo de la salud. Para
migraciones existe, también, un registro: el que llevan las direcciones de
migraciones. Su uso es, también, más limitado en demografía. Gran parte del
conocimientos y de las estimaciones acerca de los movimientos migratorios se
derivan de la información de los censos.
ASPECTOS DEMOGRÁFICOS
Lo que sigue es una síntesis de los principales aspectos demográficos de interés
en salud y, sobretodo, en epidemiología y de las técnicas de medición mas
habitualmente utilizadas. No se hará mención de valores de indicadores por no
considerarse ese el objetivo de esta presentación. Existen fuentes de datos
nacionales y jurisdiccionales en la Región (actualizados periódicamente) que
brindan amplia información al respecto.
VOLUMEN
Es ésta la primera de las características que interesan de una población. En salud
su conocimiento es indispensable por varios motivos; entre ellos: para la
identificación de casos de una enfermedad o problema de salud, para la previsión
de las actividades (y, obviamente, de los insumos necesarios para llevarlas a cabo)
y para la adecuada valoración del impacto de tales fenómenos sobre la
población.
CRECIMIENTO POBLACIONAL.
Como ha sido visto anteriormente, los cambios poblacionales en el tiempo pueden
deberse, exclusivamente, a uno de estos tres factores: fecundidad, mortalidad y
migraciones. A éstos se los denomina “componentes demográficos”. Ellos son los que
actúan como variables inmediatas que determinan los cambios demográficas;
aunque, son la resultante de fenómenos más estructurales (sociales, económicos,
histórico, culturales, etc.). Estos componentes afectan a todos los aspectos que estudia
la demografía: volumen, estructura y distribución geográfica.
Por fecundidad se entiende el peso o impacto de la reproducción humana sobre
la población. La mortalidad hace referencia a tal influencia dada por el hecho
biológico de la muerte. Las migraciones son los desplazamiento territoriales de
las personas que, igualmente, determinan cambios demográficos.
De acuerdo a lo dicho, la población variará en función de los nacimientos, las
defunciones, las inmigraciones y las emigraciones que ocurran en un período. El
crecimiento poblacionalv estará dado por la frecuencia de estos fenómenos. Esto
determina el “crecimiento poblacional total” que se expresa con valores absolutos.
Si a éste se lo relaciona con la población inicial, se tendrá el crecimiento
poblacional proporcional para el período. Si, en cambio, se relaciona ese valor
absoluto con la población estimada a mitad del período y se divide por los años del
mismo (podrían ser otras unidades de tiempo que no sean años; aunque éstos son los
más utilizados) se tendrá la tasa anual media de crecimiento poblacional
(expresada por 100 o por 1000).
Las migraciones son las de más difícil estimación, en razón de que: no siempre se
dispone de datos, son menos previsibles (los motivos de las migraciones suelen cambiar
más rápidamente) y, salvo casos especiales, no suelen repercutir tanto en el crecimiento
poblacional. Debido a esta dificultad en establecer una “tendencia” (como puede
hacerse con los otros componentes) y a que es posible efectuar una buena estimación,
aún no incluyéndolas, la tasa referida en el párrafo anterior suele calcularse con los
datos de nacimientos y defunciones y, entonces, se tendrá la tasa de crecimiento
vegetativo o tasa de crecimiento natural.
TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA.
Una interesante teoría, que explica los cambios en la fecundidad, la mortalidad y
el crecimiento poblacional, fue desarrollada a principios del s. XXvi a partir de lo
ocurrido durante los s. XVIII y XIX en los países, hoy, desarrollados. Si bien es una
descripción de hechos observados, el interés de esta “llamada” teoría reside en
que el comportamiento de esos cambios de los componentes demográficos se dan
con las mismas características en otros momentos y en otras poblaciones, siempre
que se pase de un régimen de alta fecundidad y alta mortalidad a otro de niveles
más bajos en ambas variables.
La transición demográfica (según su descripción original) se inició en los países
europeos (en Francia, inicialmente) en la segunda mitad del s. XVIII3 . La Figura 2
muestra las sucesivas fases de este proceso. Las fechas señaladas con líneas
continuas son las de separación entre esas etapas. Así,
la Fase 1 (pretransicional): mortalidad y fecundidad elevados con,
consecuentemente, un escaso crecimiento poblacional se mantuvo en aquellos
países, por lo menos, hasta mediados del citado siglo. La poblacional, a pesar
de tener una alta reproducción, aumentaba muy lentamente por la elevada
mortalidad. Pestes, hambrunas, guerras, explican este escaso crecimiento.
En la Fase 2 (transición incipiente) comienza el cambio; el cual se hace, primero,
a favor de la mortalidad. El descenso de esta ocurre antes que el de la
fecundidad. Las mejoras en las condiciones de vida (incluida, fundamentalmente,
la alimentación) es lo vinculante a este cambio. La fecundidad (más ligada a
factores culturales) tarda más en descender. En esta segunda fase se observa el
mayor crecimiento poblacional debido a que sigue siendo alto el número de
nacimientos cuando disminuyen las defunciones. En el viejo mundo esta fase se
extendió hasta alrededor de 1870.
En la Fase 3 (en transición) comienza el descenso importante de la
fecundidad (mayor que el de la mortalidad, que ya estaba en disminución)
y el crecimiento, si bien sigue alto, comienza a ser menor que en la etapa
anterior. Por último, en la Fase 4 (transición avanzada) ambas variables
llegan a niveles bajos y el crecimiento, nuevamente, se hace muy escaso;
situación que ocurrió, aproximadamente, en 1920.
Lo que ocurrirá en la 4ª fase queda, de alguna manera, indeterminado por las
variaciones disímiles que se están dando en diferentes poblaciones. Así, en
algunos países la fecundidad ha llegado a ser igual (o inferior) a la mortalidad;
con lo que el crecimiento es nulo o, aún, hay decrecimiento. Otra trascendente
consecuencia que resulta de estos cambios es el efecto sobre la estructura etárea
de la población (ver Estructura). Las primeras fases de la transición demográfica
determinan un rejuvenecimiento de la población (predominancia de la población
joven); mientras que en las últimas el proceso es hacia el envejecimiento.
ESTRUCTURA
Hace referencia a cómo se compone una población según variables de interés.
¿Qué es una variable de interés?. La respuesta estará dada por aquellas
características que, se piense, tengan más relación con el fenómeno en estudio
(en nuestro caso, la salud de la población). Siempre existe algún antecedente
previo que hace presumir la posible relación (asociación) entre determinadas
variables y el fenómeno a investigar; es decir, la probabilidad que para
dichas variables el fenómeno se comporte de manera distinta en los diferentes
subgrupos poblacionales que se determinan al categorizar la variable.
Es imposible, entonces describir a todas ellas; pero hay dos
características por las que siempre se comienza la descripción de una
población: sexo y edad. A estas suelen agregarse variables de interés
socio-económicocultural, cuya variedad dependerá de la finalidad de
la descripción poblacional hecha.
SEXO.
Las poblaciones humanas están compuestas “aproximadamente” por el mismo
número de varones y mujeres; pero, no es una igualdad absoluta. Sobretodo, la
diferencia está vinculada con la edad. Nacen más individuos del sexo masculino
en una relación que, de manera bastante constante es de 105/106 niños por
cada 100 niñas. A este indicador se le denomina razón (o índice) de
masculinidad al nacer, para especificar a la edad en que se lo mide. Esta razón
es aplicable al conjunto de la población o a edades específicas, como la
señalada. Dado que la mortalidad es mayor para los varones que para las
mujeres “a todo lo largo de la vida”, la razón de masculinidad va disminuyendo
con la edad.