Artes, Investigación-Creación y Educación
Texto preliminar para Proyecto conjunto1
Grupo de investigaciones Saberes Pedagógicos e Interdisciplinariedad de la
Universidad Nacional de Educación UNAE del Ecuador
Maestría en Investigación-Creación. Arte y Contexto de la Facultad de Artes de la
Universidad de Nariño UDENAR de Colombia
Presentación
El proyecto Artes, Investigación-Creación y Educación, se propone como una
investigación en conjunto entre el grupo académico de investigación: Saberes
Pedagógicos e Interdisciplinariedad de la Universidad Nacional de Educación del
Ecuador y la Maestría en Investigación-Creación. Arte y Contexto de la Facultad de Artes
de la Universidad de Nariño de Colombia, que se realiza en correspondencia con la línea
de investigación del grupo: Éticas, Estéticas y Aprendizajes.
Las artes, la investigación, la creatividad y la educación, se proponen en perspectiva de
las relaciones, las intersecciones y las transversalidades que implican sus concepciones y
prácticas, en perspectiva de la exposición de las dimensiones éticas y políticas de la
creatividad; estéticas, poéticas y epistémicas sobre la concepción, creación y producción
de saberes y conocimientos en, sobre y a través de la investigación; educativas en en
referencia a la apertura sobre los sentidos de la formación que implican las pedagogías y
las prácticas artísticas.
Problema
Relación, interseccionalidad y transversalidad entre las artes y la educación
La relación, intersección y transversalidad entre las artes, la investigación, la creatividad
y la educación, problematiza las diferentes concepciones de episteme y metodología, que
implican considerar la posibilidad de proponer epistemes de la creatividad y metodologías
de investigación-creación, susceptibles de provocar saberes pedagógicos a través de las
artes y la educación.
1
Elaborado por Mario Madroñero Morillo. Coordinador de Grupo de investigaciones Saberes Pedagógicos
e Interdisciplinariedad, de la Universidad Nacional de Educación UNAE del Ecuador, en la línea: Éticas,
Estéticas y Aprendizajes.
La reflexión sobre las relaciones, intersecciones y transversalidades entre las artes y la
educación, se establece en principio a través de dos particularidades; la primera en
relación con la institucionalización de las artes en los contextos educativos y en la
investigación, y la segunda en relación con la exigencia de resultados a la educación, las
artes y la investigación, que dilata la discusión epistémica y metodológica sobre la
creatividad, las artes y la educación.
El contexto del problema implica comprender las particularidades del interés en
establecer relaciones entre las artes, la pedagogía y la investigación contemporáneas, que
de acuerdo a Claire Bishop (2016), se recalca durante la década del 2000, y que, al menos
en el contexto europeo, se delimita a partir del interés por realizar la Manifiesta 6 del
2006, como una “escuela de arte”, durante la que:
Se generó un interés conspicuo en examinar la relación entre arte y pedagogía,
motivado tanto por preocupaciones artísticas (el deseo por aumentar el contenido
intelectual de la convivialidad relacional) como por los desarrollos en la educación
superior (el advenimiento del capitalismo académico…) –de acuerdo a este
contexto– Desde entonces, los artistas y curadores se han involucrado cada vez
más en proyectos que se apropian de los tropos de la educación en forma y método:
conferencias, seminarios, salas de lectura, publicaciones, talleres e incluso
escuelas hechas y derechas (p, 382).
La Manifiesta de 2006, propuesta como “escuela de arte”, debido a las dificultades para
establecer la relación entre las artes y la educación, se canceló, antecedente a través del
que el interés por indagar sobre lo que implica la relación entre las artes y la educación,
se ha fortalecido a pesar de que como recalca Bishop (2016), “los proyectos pedagógicos
son marginales aún en relación con la industria continua del mercado del arte, a pesar de
que su influencia en el sector público europeo es cada vez mayor” (p, 383); influencia
visible en el contexto suramericano y podría decirse global de las artes, su mercado e
industria, debido a las propuestas pedagógicas de las bienales sobre artes, de las últimas
décadas.
En este contexto, en relación con la dimensión epistémica y estética en cuanto a la
concepción y producción de conocimientos en, sobre y a través de la investigación-
creación, que provoca la relación entre las artes y la educación, el problema, para Bishop
(2016) implicaría considerar que:
el arte pedagógico levanta una serie de problemas epistemológicos persistentes
para el crítico y el historiador del arte: ¿qué significa hacer educación (y
programar) como arte? ¿Cómo juzgamos estas experiencias? ¿Qué clase de
eficacia buscan? ¿Necesitamos experimentarlos en persona para comentarlos? (p,
388).
Preguntas que, a pesar de delimitarse a las perspectivas de los críticos e historiadores del
arte, se amplía por las dimensiones inter y transdisciplinarias que conlleva, en relación
con el contexto interinstitucional e intersectorial de las artes, y lo que implica la
representación y la participación de los artistas y los “espectadores” en tales contextos,
en la medida en la que
la participación anula la idea tradicional de espectaduría y sugiere un nuevo
entendimiento del arte sin audiencias, en el cual todos son productores. A la vez,
la existencia de la audiencia es imposible de eliminar, ya que es imposible que
todas las personas participen en cada proyecto. (p, 381).
Las artes contemporáneas, consideradas como dimensiones en las que “todos son
productores”, debido a los cambios que ha implicado la transición de la representación a
la participación en las concepciones de las artes, provocan las siguientes preguntas,
consideradas márgenes de problematización para la investigación:
¿cómo se conciben las artes, la investigación y la creatividad en los contextos
educativos?
¿las artes, la creatividad y sus prácticas, que concepción de investigación hacen
posible y cómo incide en la concepción de conocimiento que se propone en un
sistema educativo y cómo incide a nivel comunitario y social?
¿Qué implicarían las artes de la educación y la posibilidad de considerar la labor
docente como praxis artística?
Las preguntas se proponen como pretexto de reflexiones diversas a partir de contextos y
prácticas educativas diferentes, que se realizaran en contextos educativos a nivel escolar,
bachillerato, universitario, comunitario, formales e informales, en perspectiva de indagar
sobre las diferentes concepciones sobre la relación, intersección o transversalidad entre
las artes, la investigación, la creación y la educación.
Objetivos
General
Indagar las concepciones y prácticas sobre las relaciones, interseccionalidad y
transversalidad entre las artes, la investigación, la creatividad y la educación, para
concebir teorías y metodologías de investigación-creación en, sobre y a través de las artes
educación.
Específicos
Proponer perspectivas inter y transdisciplinarias sobre las artes, la investigación, la
creatividad y la educación, para la compresión de las relaciones, intersecciones y
transversalidades, de las praxis artísticas y creativas en contextos educativos.
Concebir perspectivas relacionales, interseccionales y transversales en el contexto de las
artes, la investigación, la creatividad y la educación, para la proposición de epistemes y
metodologías de investigación-creación en, sobre y a través de las artes en educación.
Promover praxis de investigación-creación en diferentes contextos educativos (formales
o informales), para la generación de saberes pedagógicos que incentiven la re-
significación o re-conceptualización de la creatividad, la docencia y sus prácticas.
Marco teórico (preliminar)
En el contexto de las artes, la investigación, la creatividad y la educación, el problema de
la concepción de los conocimientos y las formas de enseñanza, exponen un problema
epistémico y metodológico, que afecta la noción de investigación al relacionarla con las
artes y en las formas en que se delimita en la educación.
El problema conlleva indagar sobre la imagen del docente y la docencia, del artista y las
artes, que se presuponen diferentes desde una concepción disciplinar, pero que se
proponen “semejantes” en cuanto a las concepciones de episteme y metodología que
sustentan sus prácticas en relación con el contexto en donde se propongan, en la medida
en la que implican las dimensiones éticas, políticas, epistémicas, estéticas, pedagógicas,
económicas, de las concepciones sobre la docencia, las artes, la educación, en contextos
educativos formales, informales, institucionales e intersectoriales.
La dificultad epistémica y metodológica sobre la relación, interseccionalidad o
transversalidad de las artes, la investigación, la creatividad y la educación, expone la
necesidad de replantear las concepciones disciplinares y de “semejanza” sobre las artes y
la educación a nivel estructural, en perspectiva de la generación de una concepción,
comprensión e interpretación inter y transdisciplinar, sobre las concepciones de
creatividad, enseñanza, aprendizaje, investigación, saber y conocimiento, de lo que
implica el acontecer educativo, en tanto dimensión para la exposición a y de saberes
pedagógicos creativos.
En el contexto de lo que implican la concepción, implementación y puesta en práctica de
los proyectos pedagógicos en, sobre y a través de las artes, Claire Bishop (2016),
pregunta: “¿Cómo hacer vivir una clase escolar como una obra de arte?”, a partir de lo
que menciona la dificultad para escribir sobre esta cuestión debido a que:
Cuando la práctica artística afirma ser pedagógica, surge de inmediato en mi
mente un criterio incompatible: el arte es dado para ser visto por otros mientras
que la educación no tiene imagen alguna. Los espectadores no son estudiantes, y
los estudiantes no son espectadores, a pesar de que sus respectivas relaciones con
el artista y el maestro tienen cierta superposición dinámica. No obstante, la historia
del arte participativo nos incita a pensar estas categorías de manera más elástica.
(p, 381).
Bishop (2016), hace referencia a su experiencia teniendo en cuenta que “Desde hace ya
varias décadas, los artistas han intentado forjar una conexión más cercana entre la vida y
el arte” – que– “incluye más recientemente experimentos educativos.” (p, 381) Mención
que implica considerar, ¿qué conlleva un “experimento educativo”, en, sobre y a través
de las artes en los contextos de la educación, en la perspectiva de forjar relaciones entre
la vida y las artes? En la medida en la que las experiencias estéticas corresponden a
experiencias de saber y conocimiento que implican las posibilidades y riesgos de
reconsiderar las perspectivas de la “educación estética” en el contexto de las artes y la
educación contemporáneas.
El contexto de las reflexiones y la problematización sobre las artes, la investigación, la
creatividad y la educación, se propone en relación a lo que Irit Rogoff (2011), llama “el
giro” pedagógico de las artes, a través del que propone las siguientes preguntas:
¿qué constituye un “giro”? ¿estamos hablando de una “estrategia de lectura”, o de
un modelo interpretativo, como se entendía el “giro lingüístico” en los años 70,
con sus indicios de una estructura subyacente que puede ser leída a través de
numerosas prácticas y expresiones culturales? ¿Estamos hablando de leer un
sistema – uno pedagógico – a través de otro sistema – uno de exposición, de
exhibición y de manifestación – para que se aproximen el uno al otro de manera
que puedan abrirse a nuevas formas de ser? O, por el contrario, ¿estamos hablando
de un movimiento activo – un movimiento generativo de cuyo proceso surge un
nuevo horizonte – dejando atrás la práctica que fue su punto de partida? (p, 254)
Las preguntas de Rogoff, podrían comprenderse a partir de dos instancias, la primera en
relación con la trasposición epistémica y metodológica de los dos sistemas de
representación y participación que implican las artes y la educación, que delimitarían el
problema a lo disciplinar y a la institucionalización (sea a través de políticas culturales o
sistemas educativos); la segunda, en relación a las posibilidades del “movimiento activo”,
que implicaría el surgimiento de un “nuevo horizonte”, a través del que el problema
rebasa lo disciplinar, debido a las remociones epistémicas y metodológicas que implicaría
la investigación-creación en las artes y la educación, que abriría las delimitaciones
institucionales que provocan las políticas culturales a través de los sistemas educativos.
Metodología
La propuesta se realizaría a través de la concepción de una metodología relacional crítica,
a través de las perspectivas que ofrece el análisis interpretativo y los métodos combinados
(etnografía, autoetnografía, trabajo de campo, hermenéutica, fenomenología, laboratorios
de investigación-creación entre otros), debido a las características inter y
transdisciplinarias de los participantes en la investigación y a la diversidad de los
contextos en donde se propone.
Referencias
Bischop, C (2012) Artificial Hells. Participatory art and the politics of spectatorship.
Verso. London.
Bishop, C (2016) Infiernos artificiales. Arte participativo y políticas de la espectaduría.
Taller de Ediciones Económicas. México.
Rogoff, I. (2011) El giro. En: Arte y políticas de identidad. Vol. 4. Junio. Universidad de
Murcia. P 253-266.