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Minería del plomo en Extremadura romana

El estudio examina la explotación minera del plomo en Extremadura durante la época romana. Los romanos explotaron intensamente las minas de plata y plomo en la península ibérica para obtener plata con la que acuñar monedas. El plomo se aprovechó tanto para extraer la plata como para fabricar objetos. Extremadura tenía abundantes recursos de plomo que los romanos explotaron, como demuestran restos arqueológicos. Se detallan varios yacimientos romanos de plomo en

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Minería del plomo en Extremadura romana

El estudio examina la explotación minera del plomo en Extremadura durante la época romana. Los romanos explotaron intensamente las minas de plata y plomo en la península ibérica para obtener plata con la que acuñar monedas. El plomo se aprovechó tanto para extraer la plata como para fabricar objetos. Extremadura tenía abundantes recursos de plomo que los romanos explotaron, como demuestran restos arqueológicos. Se detallan varios yacimientos romanos de plomo en

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Bolskan, 20 (2003), pp.

119-130 ISSN: 0214-4999

Aproximación al estudio de la minería


del plomo en Extremadura y sus usos
en época romana

Ana I. Cano*

RESUMEN ción y utilización de ese espacio (FERNÁNDEZ CORRA-


LES, 1997). Tradicionalmente se ha considerado que
En el presente estudio se pretende realizar una la presencia romana en la Península Ibérica se debió
aproximación a la explotación del plomo en diversos en gran medida a la riqueza metalífera de esta y que
puntos de Extremadura y comprobar, a través de los tal circunstancia jugó un papel decisivo para que los
restos hallados, cuáles fueron los usos de este metal romanos decidieran quedarse en Hispania y tratar de
en época romana. Aparte de los hallazgos ya publi- conquistar todo su territorio.
cados, se ha podido contar, para su estudio, con otros
La Península Ibérica fue uno de los enclaves
inéditos conservados en el Museo Nacional de Arte
mineros más importantes de la Antigüedad, un hecho
Romano de Mérida, así como algunos del Consorcio
reflejado por las fuentes clásicas, a través de autores
de la Ciudad Monumental, Histórico-Artística y
como Estrabón, Plinio, Mela, Diodoro, Polibio o
Arqueológica de Mérida.
Floro. Pese a que en la mayoría de las ocasiones sus
referencias son muy generales y casi anecdóticas, con
SUMMARY clara vocación descriptiva y geográfica, no dejan de
ser un testimonio de lo que supuso Hispania para los
The aim of this essay is to approach the exploi-
romanos y sus propósitos económicos.
tation of lead in different places of Extremadura and
Uno de los minerales más abundantes en la
to check, by means of the remains found, the uses of
Península es precisamente la galena, y como compo-
this metal in the Roman period. Apart from the dis-
nente de ella, casi siempre en altas proporciones, apa-
coveries that have already been published, we have
rece el plomo. Plata y plomo están vinculados por
counted on some unpublished ones, kept in the Museo
compartir origen en las galenas argentíferas y por ser
Nacional de Arte Romano de Mérida, as well as some
este último un elemento fundamental en los procesos
others from the Consorcio de la Ciudad Monumental,
de extracción de la plata a través de la copelación.
Histórico-Artística y Arqueológica de Mérida.
La ocupación romana, en sus momentos inicia-
les, tuvo un carácter totalmente militar, hecho que
INTRODUCCIÓN marcó, de alguna manera, la actividad minera de His-
pania en los primeros momentos, dirigida fundamen-
La riqueza en minerales de un territorio ha ejer- talmente a la explotación de los filones argentíferos,
cido siempre como factor fundamental en la ocupa- para obtener plata y poder acuñar moneda con que
pagar a las tropas. La extracción de plata favoreció, a
su vez, un aprovechamiento de toneladas de plomo
* Laboratorio de Arqueología. Facultad de Filosofía y Letras.
presentes en las galenas.
Avda. de la Universidad, s/n. 10071 Cáceres. E-mail: ana_cano1@ El plomo, el plumbum nigrum de los romanos
[Link] (AREMBERG y SAGLIO, 1969), ha sido un material tra-
120 ANA I. CANO

dicionalmente relegado a un segundo plano, frente a graníticos (VV AA, 1993). El subsuelo de la provin-
otros metales estéticamente más vistosos o con carác- cia de Badajoz es, sin duda, el más rico en plomo,
ter suntuario. Su aspecto poco atrayente le ha desti- aunque también existen algunas zonas plumbíferas
nado a fines fundamentalmente prácticos e industria- en la provincia cacereña. En general, la abundancia
les y con un marcado carácter auxiliar respecto a y aprovechamiento de las explotaciones mineras de
otros materiales. plomo extremeñas se han mantenido a lo largo del
tiempo (GUERRA, 1972), desde épocas antiguas hasta
momentos contemporáneos, especialmente en el si-
MINERÍA ROMANA DEL PLOMO glo XIX (GUERRA, 1975).
EN EXTREMADURA Al igual que sucede en el resto de la Península,
la explotación romana se detecta a través de las zan-
Las minas de plata y plomo peninsulares fueron jas y huellas de herramientas dejadas en las galerías,
la base principal de la minería hispanorromana y la aún visibles hoy día. Son escasos los restos estructu-
labor extractiva más destacada junto a las llevadas a rales y se hace patente la existencia de asentamientos
cabo en las minas de oro del noroeste peninsular. mineros y fundiciones a través de restos de sillares,
Muestra de ello es la intensa actividad desarrollada tegulæ, ladrillos y materiales como cerámicas, lucer-
en numerosas minas plumbíferas de Cartagena, Sie- nas, herramientas (CHICO y RUBIO, 1984), copelas,
rra Morena, Andalucía y otros puntos de la Penínsu- escorias, restos de metal y de litargirio producto de la
la. Como se indicó anteriormente, el carácter militar copelación.
de la presencia romana en suelo peninsular dio lugar Actualmente son numerosos los enclaves mine-
a que los filones argentíferos de las minas hispanas ros extremeños con huellas de una explotación anti-
fueran especialmente buscados y explotados para gua (DOMERGUE, 1987), especialmente en la Baja
extraer plata con la que acuñar la soldada de las tro- Extremadura.
pas y es este hecho el que, en gran medida, provoca- En la provincia de Cáceres, existen explotacio-
ría el aprovechamiento de las toneladas de plomo que nes que han estado dedicadas al aprovechamiento del
acompañaban a la plata en las galenas, tanto para la plomo o plata y plomo; algunos de ellos aún no han
extracción de la propia plata como para la manufac- sido objeto de un estudio exhaustivo que permita afir-
tura de objetos de diverso uso. mar su aprovechamiento en época romana, aunque en
Las fuentes clásicas y los estudios arqueológicos otros casos sí se ha comprobado claramente a través
actuales muestran esta riqueza metalífera y nos de restos materiales. En la zona de las Villuercas, son
hablan de una intensa explotación por parte de los conocidas algunas minas de Berzocana, como la mi-
romanos también para el caso de Extremadura. La na San Roque, Navacebrera en Logrosán y en el tér-
región extremeña se encuadraba en los primeros mino de Guadalupe. En las inmediaciones de la sie-
momentos de la ocupación romana en un espacio rra de San Pedro, existen puntos mineros en la zona
geográfico y administrativo más amplio, la Lusitania, de Valencia de Alcántara (FERNÁNDEZ CORRALES,
y a partir del último cuarto del siglo I a. C., como 1997). Al norte de la provincia cacereña, entre el
consecuencia de la bipartición de la Ulterior, su terri- valle del Ambroz y Las Hurdes, destacan Zarza de
torio se repartió entre las provincias Lusitania y Béti- Granadilla y Abadía, y en el entorno de Cáceres y en
ca. Tomando como límite aproximado el río Anas, los la denominada meseta Trujillano-Cacereña, encon-
territorios extremeños situados al norte del río forma- tramos el Cerrón del Tamuja, con explotaciones de
rían parte de la provincia Lusitania, al tiempo que los plata y plomo (ibídem).
que estaban al sur pasarían a pertenecer a la Bética. La meseta Trujillano-Cacereña es la zona mine-
En la Bética, una de las zonas mineras más destaca- ra más importante de la provincia de Cáceres. Desta-
das era sin duda Sierra Morena, y a ella estaban vin- can Trujillo, con mina Serafina, y especialmente el
culadas las explotaciones de la parte sur-oriental de la entorno de Plasenzuela, en el valle del río Tamuja.
actual provincia de Badajoz y algunos de los enclaves Este entorno minero posee entre sus mineralizaciones
mineros más importantes en época romana de esta la galena, en este caso muy rica en plata. Las explo-
región. taciones en este distrito minero se remontan a la Edad
Desde un punto de vista geológico, en Extre- del Bronce (DOMERGUE, 1987), pero los vestigios
madura, los filones de galena se encuentran asocia- más importantes se corresponden con la ocupación
dos a pizarras precámbricas del complejo esquisto- romana, cuando se desarrolló una intensa actividad
grauwáquico, en las proximidades de los batolitos minera que duró aproximadamente cien años, desde
APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DE LA MINERÍA DEL PLOMO EN EXTREMADURA 121

finales de la época republicana. Prueba de ello son las plata y plomo. En el Museo Provincial de Badajoz se
huellas de una contaminación imperante en la zona conserva un grupo de piezas y herramientas pro-
debido a la extracción y fundición de metales, con- cedentes de Castuera (CHICO y RUBIO, 1984) y sus
cretamente de la plata y el plomo (SCHIMDT, AGER y alrededores, que son una muestra de la actividad mi-
GIL, 1999). La presencia romana está atestiguada a nera desarrollada. Entre esos objetos destaca el sello
través de abundantes restos materiales, entre los que o precinto de plomo con la inscripción S. B. A., inter-
destacan picos, tenazas, palas, ánforas, lucernas, pretado como Societas Bætica (DOMERGUE, 1971a)
monedas, etc. También se encontraron restos cons- Arsensis o Artigensis (JIMÉNEZ, 1989-1990), que nos
tructivos, como tegulæ, ladrillos y por supuesto esco- indica que esta zona estaba bajo el control de una
rias, litargirio y plaquitas de plata (DOMERGUE, 1987). sociedad minera, entidades propias de la época repu-
Pero sin duda es la actual provincia de Badajoz blicana y al mismo tiempo la importancia de las
la que presenta mayor riqueza minera en su subsuelo, explotaciones en esta zona. En general, la zona de La
especialmente en lo que a explotaciones de plomo se Serena ha sido considerada por algunos investigado-
refiere. Los hallazgos e indicios son abundantes y res como foco productor y exportador de plomo, bajo
encontramos tanto minas como fundiciones antiguas. control militar, a partir de hallazgos como el del
La mayor concentración de explotaciones de pecio de Comacchio, con un cargamento de lingotes
plomo se da en lo que en época antigua se denomina- de plomo con marcas que hacen pensar en un origen
ba la Beturia túrdula, que se corresponde, aproxima- extremeño, concretamente La Serena (GARCÍA-
damente, con la zona oriental de la actual provincia BELLIDO, 1994-1995).
de Badajoz. De hecho, Estrabón define a la Beturia La Siberia extremeña también posee cierta
como una región metalífera a la que la administración riqueza en plomo y de nuevo la galena es el mineral
imperial dividiría por sus diferentes economías y más abundante. Dedicados a la explotación de este
poblamiento entre Beturia céltica, con explotaciones mineral y trabajados ya en época romana, son signi-
de hierro, y la Beturia túrdula, con metalurgia de ficativos los términos de Cabeza del Buey y Garlitos.
plomo (RODRÍGUEZ, 1995). Al igual que los anteriores ejemplos, los restos de
En la actualidad, explotaciones mineras del escorias evidencian la presencia de fundiciones junto
plomo antiguas están atestiguadas en la campiña sur a fragmentos cerámicos, pero destacan especialmen-
extremeña, en los términos de Azuaga, Berlanga, te restos de crisoles de arcilla que habrían sido utili-
Granja de Torrehermosa y Villagarcía de la Torre zados para la copelación (DOMERGUE, 1987).
(DOMERGUE, 1987). En todos ellos encontramos Otra zona minera es Tierra de Barros, en la que
minas y fundiciones que han sido explotadas aún en destacan dos áreas: Villalba de los Barros y, especial-
época contemporánea. Los restos de cerámicas, ánfo- mente, el entorno de Hornachos. Los filones de gale-
ras, escorias y litargirio son decisivos para su ads- na en el término de Villalba son ricos en plata, y se
cripción romana. De entre todas ellas destaca sin han hallado restos romanos, como una lucerna piri-
duda Azuaga, por el amplio número de minas y fun- forme de bronce, vinculada a un enclave denominado
diciones antiguas. La explotación en esta zona se Cerro de la Mina (ibídem). Pero es la zona de Horna-
habría desarrollado durante las guerras de Sertorio chos la que ha dado mayor número de hallazgos que
(79-76 a. C.) (DOMERGUE, 1971b). El hallazgo de un evidencian una explotación minero-metalúrgica del
gran número de balas de honda, hechas de plomo, plomo intensa en época romana y posteriores, tanto
nuevas y perfectamente embaladas, muestra una acti- en el siglo XVI como en el XIX (GUERRA, 1972 y
vidad minero-metalúrgica intensa basada en la explo- 1975). Destaca especialmente el cerro de las Cruces,
tación del plomo, a juzgar por este hallazgo y por la con mina y fundición romanas (DOMERGUE, 1987).
presencia de minas en la zona con restos romanos. Los restos romanos encontrados son muy abundan-
Otra zona minera por excelencia es La Serena, tes: fragmentos de tegulæ, ladrillos, cerámica común,
con enclaves mineros antiguos en Higuera de La bordes de ánforas, pesas de cerámica, abundantísi-
Serena, Zalamea de La Serena y especialmente Cas- mos restos de escorias de fundición de metal y blo-
tuera, el área minera más destacada de la Baja Extre- ques de opus cæmenticium. La vinculación de esta
madura junto con Azuaga. Al igual que sucedía en zona con la explotación del plomo viene atestiguada
aquella zona, las labores de extracción fueron inten- además por los abundantes objetos realizados en este
sas a lo largo del siglo XIX (GUERRA, 1975). En Cas- metal encontrados en el poblado de Hornachuelos
tuera se dan otras mineralizaciones, pero la principal (JIMÉNEZ, 1989-1990), a pocos kilómetros de Horna-
es la galena argentífera con fuertes proporciones de chos. En las excavaciones se han atestiguado abun-
122 ANA I. CANO

dantes restos de escorias de fundición y fragmentos Procuratores metallorum, controladores de los dis-
de plomo, varios centenares de glandes o balas de tritos mineros, atestiguada a través de hallazgos
honda, hojas, grapas, cuentas, tesseræ grabadas, plo- como los sellos-precinto de Castuera, el galápago
madas y un grupo de pondera. La gran cantidad de hallado en Hornachos o los lingotes de Comacchio,
balas y la más que probable vocación minero-meta- que nos hablan de un distrito minero militar pro-
lúrgica de este poblado de Hornachuelos han provo- ductor de plomo en la zona de La Serena, controlado
cado que estos sean considerados producto de la pro- por un procurator y bajo la supervisión del propio
pia producción local más que vestigios de un Agripa.
enfrentamiento bélico, como también se ha planteado En términos generales, las explotaciones lleva-
en el caso de Azuaga (DOMERGUE, 1971b). Por otro das a cabo por los romanos en estas tierras se habrían
lado los restos de objetos hechos en plomo testimonia desarrollado en momentos similares al resto de la
la incidencia del plomo en el conjunto de actividades Península, teniendo su apogeo en época republicana
cotidianas de este enclave, algo que también se apre- y extendiéndose hasta época bajoimperial. A modo de
cia en poblados minero-metalúrgicos de Sierra More- ejemplo, para la zona de Hornachos, se ha propuesto
na, como Valderrepisa (FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ y como fechas iniciales de explotación el siglo II a. C.,
GARCÍA BUENO, 1993), o en el Cerro del Plomo en momento de mayor auge de la minería romana en
Jaén (DOMERGUE, 1971a). Hispania. Fechas republicanas también se han pro-
Por último, la zona en torno a Mérida también puesto para enclaves como Azuaga, uno de los cen-
aporta datos sobre explotaciones de plomo antiguas. tros de mayor importancia. La decadencia coincide
A tan solo 5 km de la urbe se sitúan las minas de El aproximadamente en torno al Alto Imperio con la
Judío, que presentan galena aunque no hay indicios puesta en marcha de las explotaciones británicas
claros de aprovechamiento del plomo en ella. En el (BLÁZQUEZ et alii, 1978: 443). Sin embargo, estudios
término de Oliva de Mérida, a poco más de 30 km de llevados a cabo en la zona de Berzocana indican un
la capital lusitana, se han encontrado restos que nos laboreo minero que se extenderá hasta el siglo V d. C.
hablan de labores mineras antiguas. Las minas de sus (SÁNCHEZ, 1980). Se trata pues de un largo periodo
inmediaciones muestran evidencias de haber alcanza- en el que se habrían producido altibajos y cambios en
do altos niveles de plata por tonelada de plomo. Hay las explotaciones, incluso abandonos de las minas y
constancia de una mina-fundición, La Perdiz, cuya tal vez retornos a su puesta en marcha, como está
producción de plomo supondría un 18%, junto a otros constatado para el resto de los centros mineros del
minerales, y en cuyas cercanías se encontraron restos plomo peninsulares.
de un escorial antiguo. En el mapa (fig. 1) se muestra una distribución
A la vista de los datos, expuestos aquí a grandes de enclaves mineros del plomo en Extremadura, cuya
rasgos, se puede comprobar cómo la actividad mine- explotación en época romana habría que comprobar.
ra en época romana en Extremadura alcanzó una cier- Hasta hoy están atestiguados yacimientos mineros
ta intensidad, especialmente la basada en la explota- antiguos en la zona suroriental de Badajoz, entre los
ción de la plata y el plomo, e incluso se podría hablar que destacan Azuaga, Castuera y Hornachos. En la
de una integración en los circuitos comerciales extra- provincia de Cáceres está comprobada la presencia
peninsulares del metal (GARCÍA-BELLIDO, 1994- romana en yacimientos de la zona de las Villuercas, y
1995). Los métodos de explotación utilizados en en la meseta Trujillano-Cacereña y el valle del río
estas minas era, como sucede en el resto de las minas Tamuja, especialmente Trujillo, Plasenzuela y Berzo-
de plomo peninsulares, la extracción mediante pozos cana.
y galerías, siguiendo la dirección de los filones de
mineral (FERNÁNDEZ CORRALES, 1998). El conoci-
miento que se tiene sobre estos enclaves es, en algu- USOS DEL PLOMO EN ÉPOCA ROMANA
nos casos, muy limitado, y a pesar de que solo unos
pocos han sido objeto de estudio exhaustivo, dichos El plomo es un metal con unas características
estudios y los indicios más que evidentes del resto muy determinadas que le hacen inadecuado para
nos muestran una actividad minera bastante desarro- algunos fines, al tiempo que posee otras muy particu-
llada. lares que lo diferencian de otros metales y facilitan su
Otro hecho que demuestra que la región extre- aplicación a algunos usos específicos. En pocos casos
meña formó parte de los circuitos económicos de la se aprecia tan claramente la relación función-propie-
minería romana es la existencia de Societates y dades como en el caso del plomo.
APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DE LA MINERÍA DEL PLOMO EN EXTREMADURA 123

Fig. 1. Distribución de las principales áreas mineras del plomo.

Tradicionalmente, el plomo es conocido por su más conocidos están vinculados al mundo funerario y
gran maleabilidad, ductilidad y rápida fundición. los ámbitos industriales, especialmente la ingeniería
Uno de los inconvenientes que presenta es su impor- hidráulica y otras actividades relacionadas con el agua.
tante falta de dureza, la cual le confiere una escasa Su uso tal vez no sea comparable con el que se hizo de
resistencia a las fricciones mecánicas; esta es la razón otros metales como el bronce, ya que las aplicaciones
principal por la cual no sería habitual utilizarlo en la de este fueron múltiples y la cantidad de objetos con-
elaboración de herramientas, objetos de percusión o servados hasta hoy innumerable. Este hecho ha lleva-
cualquier tipo de elemento que hubiera de estar do a pensar a algunos autores en la posibilidad de que
sometido a un roce constante, una manipulación con- una parte importante del cobre, el estaño y el plomo
tinuada o que exigiera precisión en su montaje. Sin producidos por las minas hispanas fuera consumido en
embargo, hablamos de un metal altamente resistente el mundo romano para la fabricación del bronce.
a la corrosión, alto peso específico y un punto de Otro inconveniente del plomo es su escaso valor
fusión muy bajo. estético. Su color gris-negruzco y su poco atrayente
Como material arqueológico ofrece ciertas difi- aspecto externo hacen que, en principio, no se le des-
cultades derivadas de sus propiedades particulares. El tinara a fines decorativos. Es considerado como un
estudio de piezas plúmbeas antiguas es complicado material secundario, con valor auxiliar frente a otros,
puesto que frecuentemente estas llegan hasta noso- incluso ya desde épocas prehistóricas. Será precisa-
tros muy fragmentadas y deformadas. mente en época romana cuando empiece a adquirir un
En función de sus cualidades, el plomo fue elegi- uso más amplio y generalizado y su aprovechamien-
do en época romana para usos diversos. Sin duda, los to sea máximo.
124 ANA I. CANO

Uno de los primeros usos que se le dio al plomo


fue el formar parte de aleaciones metálicas. La pre-
sencia del plomo en aleaciones ya es conocida en la
Edad del Bronce, y se hizo predominante en las alea-
ciones ternarias que conformaban el bronce. La apli-
cación del plomo confiere características como una
mayor fluidez y maleabilidad. Esta importancia del
plomo en las aleaciones aumenta en época romana,
fundamentalmente en el proceso metalúrgico del
bronce (HOFMANN, 1970).
Plinio el Viejo explica en su Historia natural la
adición de diversas clases de plomo, como el plomo
metálico común (plumbum nigrum) o el argentífero
(plumbum argentarium)1. Según el uso que se le fuera
a dar al objeto, las proporciones de uno u otro tipo de
plomo variaban, para proporcionar al metal unas
características concretas. La adición de plomo al
bronce convertía a este en un material más maleable,
facilitaba el trabajo en frío y abarataba los costes,
debido a su abundancia en las minas hispanas. Ade-
más se trataba de un metal que daba pocos problemas
al trabajarlo. Los bronces romanos solían contener
altas proporciones de plomo, especialmente en los
vaciados de estatuas. Fig. 2. Urna cineraria de plomo
El mundo funerario es un ámbito donde el plomo (Museo Nacional de Arte Romano, Mérida).

tuvo uno de los usos más conocidos e interesantes. El


empleo que se le dio fue fundamentalmente para la actuando como ossuarium o caja protectora del reci-
fabricación de receptáculos de los restos funerarios, piente que los contenía, formando parte de un doble
concretamente urnas cinerarias y sarcófagos. Tanto receptáculo. Es muy habitual en este último caso la
las urnas cinerarias como los sarcófagos de plomo asociación urna de vidrio interior – caja de plomo
fueron concebidos como destino final de los restos o protectora.
como elemento protector de los mismos, y se vinculan Las formas que adoptan estos contenedores son
a las dos modalidades de ritos utilizados en época muy variadas (MARTÍN DE LA TORRE, 1991), y todas
romana: la inhumación y la incineración. llevan como característica común una tapadera de
Como su nombre indica, las urnas cinerarias se cierre. En ocasiones portan decoraciones, aunque no
corresponden con el rito incineratorio, uno de los más muy profusas (ALMAGRO, 1953-1956). Se podría
extendidos en todas las civilizaciones, consistente en establecer una relación forma-función en ellas, de tal
la calcinación de los restos y su posterior deposición modo que las cajas de plomo que funcionan como
en un contenedor. Este contenedor podía ser de mate- ossuarium suelen presentar formas globulares o cilín-
rial muy variado y el plomo fue uno más de los utili- dricas, adaptándose a la forma de la urna interna,
zados (fig. 2). La elección de este metal podría estar mientras que aquellas que son urnas propiamente
relacionada, entre otras cosas, con su capacidad de dichas, que suelen acoger no solo los restos sino tam-
resistencia a la corrosión, su poder aislante y, tal vez, bién el ajuar, suelen ser rectangulares o cuadradas
con el peso específico que posee, el cual favorecería (MÁRQUEZ, 1999).
su fijación en la tumba, protegiendo a los restos de En época romana, la incineración en urna fue un
caídas o deslizamientos. tipo de enterramiento característico de los momentos
Este tipo de urnas podían funcionar de dos finales de la República y durante el Alto Imperio, de
maneras: como recipiente que acoge directamente los ahí que este tipo de receptáculos plúmbeos estén
restos, es decir, como urna propiamente dicha, o bien datados en estos momentos.
El otro tipo de contenedor funerario en el cual se
utilizó el plomo como materia prima fue el sarcófago
1
Naturalis historiæ, XXXIV, 94-98. o ataúd, y su uso se generalizó a partir de la extensión
APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DE LA MINERÍA DEL PLOMO EN EXTREMADURA 125

Fig. 3. Tubería de plomo (Consorcio de la Ciudad de Mérida).

del rito inhumatorio. El origen de este tipo de recep- lugar incluso a la momificación de los restos inhu-
táculos hay que buscarlo en Oriente, donde empiezan mados (CANTÓ, BEJARANO y PALMA, 1997), además
a difundirse a partir de los siglos I y II d. C. Desde de resultar menos costoso que otros materiales de
talleres sirios, libaneses, israelitas y egipcios, se características similares.
extienden hacia Occidente a partir del siglo II, y sobre Sin embargo, pese a las ventajas, también es
todo en los siglos III y IV d. C (GONZÁLEZ, 2001). Los cierto que las piezas de plomo presentan algunos pro-
sarcófagos de plomo no son una novedad en el blemas de corrosión en contacto con suelos ricos en
mundo romano; por el contrario, resultan muy fre- cales, óxidos de hierro o materias orgánicas, que
cuentes y presentan una dispersión que abarca todas favorecen la presencia de ácidos orgánicos y bacte-
las provincias del Imperio (BALIL, 1959). rias. En muchas ocasiones tanto sarcófagos como
Este rito consistía, generalmente, en la deposi- urnas presentan corrosiones que a veces llegan a la
ción del cadáver, previamente lavado y perfumado, perforación completa por la acción de descomposi-
en el interior de un ataúd o sarcófago, en este caso de ción del cadáver y por contacto con raíces de vegeta-
plomo. A continuación el féretro era introducido en les (COCHET, 2000).
un nicho excavado en la roca o en el interior de una Cuando se trata la aplicación del plomo en
estructura construida a tal efecto, como estructuras época romana, es con la ingeniería hidráulica con la
de muretes de piedra, mampostería o estructuras de que parece tener una mayor vinculación, sobre todo
tegulæ (BALIL, 1962). cuando nos referimos a las conducciones de agua, tal
Las formas adoptadas por este tipo de cajas son vez el uso del plomo más conocido: el de las tuberías
variadas (COCHET, 2000), en ocasiones con una pro- de plomo o fistulæ (fig. 3).
fusa decoración, que se dispone tanto en las paredes Sin embargo, su uso en este ámbito es más
laterales como en la tapadera. En general, los mode- amplio y va más allá de las tuberías plúmbeas. La
los occidentales suelen presentar superficies lisas, si presencia del plomo se hace patente en las ciudades
bien existen numerosos sarcófagos decorados en romanas en cada una de las etapas que comprendía el
Occidente, como bien demuestran los ejemplares de ciclo de abastecimiento de aguas: captación, conduc-
Córdoba (MARTÍN URDIOZ, 2002) o de la Galia ción hasta la ciudad, distribución dentro de ella,
(COCHET, 2000). almacenamiento, consumo y evacuación de las aguas
La elección del metal plúmbeo en su elabora- sobrantes.
ción respondería al deseo de restrasar, lo más posible, De esta manera, encontramos plomo en forma
la descomposición del cadáver. El plomo garantiza de tubos de desagüe en presas como la de Proserpina
que los cuerpos se corrompan lentamente, dando (Mérida) (VV AA, 1992) y en sifones de acueductos
126 ANA I. CANO

como el que abastecía de agua a Cæsaraugusta anclas de madera como los cepos y los zunchos y
(Zaragoza) para superar desniveles del terreno. La tubos de desagüe para las bombas de sentina (ANTO-
ventaja del plomo en estas construcciones es su gran NA et alii, 1987).
resistencia a las presiones del agua, la maleabilidad Los romanos también practicaron otra actividad
del metal, que permitía cambios bruscos del trazado, en la que el uso del plomo fue frecuente: la pesca. La
así como la facilidad de repararlas, frente a otras elección de este metal en el ámbito de la pesca esta-
como las cerámicas, que no gozaban de estas propie- ría relacionada, en gran medida, con el alto peso
dades. específico que posee este metal, junto a la ya men-
Una vez en la ciudad, el agua desembocaba en cionada eficacia anticorrosiva frente al agua. De
los castella aquæ o divisoria, en los que el plomo plomo eran las pesas o lastres de red de pesca, ya que
esta también presente, tanto en las fistulæ que parten facilitaba el hundimiento de las artes en el mar o en
de ellos hacia los distintos puntos de la ciudad como los ríos. Podían ser con forma de pondera, con perfo-
en las placas o rejillas que solían decantar las aguas ración excéntrica o con forma tubular, arrollando una
antes de su distribución por el entramado urbano. planchita de metal (GIL, 1997). También podían
Además existían depósitos o castella secundarios, hacerse de plomo los anzuelos; la ventaja que tenían
consistentes en una cubeta realizada en plomo que es que no necesitaban de ningún peso adicional para
facilitaba la distribución del agua a los diferentes hundirse, pero presentaban el inconveniente de su es-
barrios y reducía la presión hidrostática del sistema casa resistencia a la acción mecánica o las fricciones.
de tuberías en puntos de acusado desnivel topográfi- En la arquitectura el plomo también tuvo su
co (VENTURA, 1996). papel, relacionado generalmente con los sistemas de
De estos depósitos partía el agua hacia el entra- ensamblajes y empotramientos de piezas o elementos
mado urbano a través de las fistulæ. Asociadas a ellas constructivos como sillares y columnas, así como con
existían otras piezas que estaban igualmente realiza- el acabado de los muros. En el primero de los casos,
das en plomo; tal es el caso de las piezas de unión de se podría decir que actúa como una especie de pega-
tuberías y los elementos de bifurcación (FERNÁNDEZ mento o fijador para garantizar la unión y estabilidad
RODRÍGUEZ y GARCÍA BUENO, 1993), que permitían de elementos, aplicación que ha pervivido práctica-
pasar de una conducción a dos o más, cambiar la mente hasta nuestros días. En época romana el uso
orientación de las tuberías y eliminar burbujas de aire generalizado de grapas o clavijas metálicas para unir
en ellas. sillares conllevó el uso del plomo fundido para ajus-
El ciclo del agua en las ciudades terminaría en tarlas y fijarlas a la pieza pétrea. El mismo método se
las viviendas e industrias y en la red de alcantarilla- utilizaba para ensamblar los tambores de las colum-
do; en el primer caso el plomo se hace presente a tra- nas, mediante espigos de hierro fijados por coladas
vés de las cubetas o pilas, que actuarían en las casas de plomo fundido (ADAM, 1996).
romanas como los lavabos o fregaderos actuales También hay constancia de la existencia de gra-
(VENTURA, 1996: 93), y por último existirían rejillas pas realizadas en plomo en las diferentes formas que
de desagüe en plomo que se encargarían de conducir solían tener estas (ibídem: 58), pero sin duda las más
el agua sobrante a su medio natural (ibídem). habituales serían las de hierro por resultar más resis-
Se tiene constancia de la existencia de otros usos tentes a las deformaciones.
del plomo relacionados con la red hidráulica, como El plomo no solo actuaría como elemento de
pueden ser grifos o llaves de paso, pero lo normal es unión: además ejercería una acción protectora de la
que se hicieran de bronce, puesto que el plomo, como piedra frente a la oxidación provocada por el hierro;
se indicó anteriormente, no sería muy adecuado para esta oxidación se puede ver claramente en piezas
estos fines. pétreas en las cuales el recubrimiento de plomo no ha
Estos serían algunos de los usos del plomo en la llegado a todas sus partes.
ingeniería hidráulica, pero la vinculación del plomo En los acabados de los muros también se hace
con el mundo del agua llega a otras actividades, presente el plomo, fundamentalmente en enlucidos
como son la navegación y la pesca. Su aplicación en con decoración pictórica. Vitrubio, en el libro VII de
este ámbito se debería, entre otros motivos, a la gran Los diez libros de arquitectura, explica largo y tendi-
resistencia del plomo ante la corrosión que produce el do diversos aspectos sobre los pigmentos más emple-
agua en otros metales, de ahí que se empleara habi- ados en época romana. Enumera una serie de colores,
tualmente para la fabricación de artilugios navales, en muchas ocasiones extraídos de minerales macha-
como escandallos, aros de vela, elementos de las cados. De entre todos ellos son dos los que, a través
APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DE LA MINERÍA DEL PLOMO EN EXTREMADURA 127

de distintos métodos, se sirven del plomo para su ela- Otro uso conocido del plomo en época romana
boración: el minio y el albayalde. El minio es un pig- fueron las tesseræ. Fueron especialmente utilizadas
mento que se obtendría a partir de la calcinación de en ámbitos mineros, por representar una manera fácil
óxido de plomo pulverulento, para dar lugar a un y sencilla de que la mano de obra de las minas pudie-
color rojizo-anaranjado muy vivo. En cuanto al alba- ra realizar intercambios sin problemas. Estas gentes
yalde, un carbonato de plomo de color blanco, cuen- contaban con escasos conocimientos y con una vida
ta el método seguido por los rodios para su elabora- limitada al área de explotación, fuera de los circuitos
ción, que consistía en la colocación en tinajas de unos monetales normales. En los enclaves dedicados a la
sarmientos, vinagre y planchas de plomo, que tras un explotación del plomo su presencia sería especial-
periodo de tiempo se veían reducidas a albayalde. mente destacada por la abundancia de la materia
Los pigmentos eran muy utilizados por los roma- prima.
nos en su afán decorativo y como medio para rematar El plomo jugó un papel esencial en el sistema de
las construcciones arquitectónicas, pero se podría pesos y medidas romanas, especialmente en el primer
indicar que los elaborados con plomo tendrían, al caso, ya que fue muy utilizado para elaborar pesas y
mismo tiempo, un carácter protector, por sus propie- ponderales de diversa tipología y funcionalidad,
dades de resistencia a la acción corrosiva del agua y debido a su alto peso específico en pequeños volú-
de otros metales como el hierro. menes. Aparte de las típicas pesas de balanza o pon-
En época romana, la escultura fue una de las derales, el repertorio de pesas es muy variado, desde
manifestaciones más destacadas, teniendo en cuenta las de red, ya comentadas anteriormente, hasta las de
la importancia que se otorgaba a las imágenes y a la telar, pasando por pesas de todo tipo y vinculadas a
propaganda política y social. Sin duda los materiales cualquier actividad pública o privada.
más utilizados fueron el mármol y el bronce; en este Se dan ejemplos de pesas y ponderales que se
último caso la técnica más habitual era la del vacia- realizaban mediante una fundición hueca en bronce y
do. El plomo se utilizó poco como material protago- rellenos en su interior de plomo, garantizando así un
nista, se fundieron algunas figuras y pequeñas escul- aspecto más estético y un peso determinado en un vo-
turillas, incluso juguetes, exvotos y apliques lumen de masa reducido. También se hicieron de plo-
decorativos (ROVIRA y CASANOVAS, 1995), pero en mo recipientes de medidas de capacidad o de alma-
realidad el plomo actuó como material auxiliar, con cenaje (MARINÉ, 1983), aunque no son muchos los
un papel secundario aunque esencial. ejemplos conocidos.
En las manifestaciones escultóricas realizadas Sin duda, algunos de los objetos realizados en
en otros metales, como en los vaciados de bronce, plomo más conocidos de época romana son los glan-
por ejemplo, el plomo ejerció de material de relleno, des o balas de honda, también utilizados en época
bien en toda la pieza o como pie de estatua. La den- prerromana. Nuevamente, las propiedades de este
sidad y el alto peso específico del plomo facilitan metal son las que le hacen adecuado para esta función
esta labor de contrapeso, para garantizar la estabili- bélica, puesto que su contundencia estaba asegurada
dad de las piezas. Otro uso habitual del plomo fue, por su considerable peso y su pequeño volumen, ade-
como sucedía en el caso de la arquitectura, como más de que la maleabilidad del metal permitía su
pegamento o elemento fijador para asegurar piezas o reforzamiento, al poder ser dotados de extremidades
miembros de una escultura que habrían sido realiza- cónicas. Su forma habitual era la bitroncocónica y
dos por separado. solían llevar inscripciones. Son numerosísimos los
Encuadrado en el ámbito industrial y económi- ejemplos de este tipo de piezas en diversos puntos de
co existe un uso muy particular de este metal, vincu- la Península (DOMERGUE, 1971b).
lado a la actividad minera: los sellos o precintos de Otra muestra del uso del plomo lo constituyen
plomo. Se supone que se utilizaban para sellar los las lañas o grapas que, a modo de de remiendos, ser-
sacos llenos de mineral para su transporte desde la vían para asegurar recipientes cerámicos fracturados
explotación minera hasta la fundición, y al mismo de gran tamaño. Se obtenían rebajando la superficie
tiempo eran una marca de propiedad en la que se del recipiente mediante incisiones y vertiendo en
indicaba quién o quiénes llevaban a cabo la explota- ellas el metal fundido. También son sobradamente
ción del enclave minero. El Cerro del Plomo (Jaén) conocidas las plomadas, que han mantenido su forma
y otros puntos mineros de Sierra Morena (DOMER- y función hasta nuestros días. No solo las hubo con
GUE , 1971a) son un claro ejemplo de este tipo de un carácter particular, además sirvieron a los ingenie-
objetos plúmbeos. ros romanos para sus aparatos de medición. Así nos
128 ANA I. CANO

lo describe Vitrubio cuando habla del chorobates2 y que con ellas y mediante un ritual mágico plasmado
de las plomadas que pendían de su regla nivelada. en un texto inciso en su superficie se trataba de per-
En el ámbito personal y doméstico también judicar a alguien a través de la invocación a ciertos
encontramos aplicaciones muy variadas del plomo. espíritus o divinidades, encargados de cumplir aque-
En el mundo romano no es extraño encontrar piezas llo que el oficiante les pedía. Tienen relación con el
que, por lo general, son conocidas en su versión bron- mundo funerario, puesto que el final del ritual con-
cínea y que sin embargo se encuentran también en sistía, generalmente, en la deposición de la tablilla en
plomo; tal es el caso de los espejos. Tal es el caso de una tumba.
los espejos, que fueron objetos casi imprescindibles En el texto debía aparecer el nombre de la vícti-
en el ajuar doméstico. Conocidos son los fabricados en ma del conjuro y el lenguaje utilizado era muy popu-
bronce, pero también hay constancia de ejemplares lar, sentencioso y con constantes repeticiones. En oca-
realizados en plomo, incluso con decoración, siguien- siones e intencionadamente se recurría a juegos
do el estilo de los broncíneos (AURROCOECHEA, lingüísticos como invertir las letras o combinar distin-
1990). tos alfabetos, adicionar dibujos o símbolos de difícil
En este mismo ámbito se incluyen recipientes comprensión. Su utilización se dio prácticamente por
hechos en plomo; sobre todo son conocidas las sítu- todo el mundo clásico; en la Península Ibérica conta-
las o cubas, de carácter doméstico. También las vaji- mos con ejemplos realizados en alfabetos griego
llas metálicas son habituales en época romana: desde (ALMAGRO, 1947), latín e ibérico, que se han datado
platos, cubiertos o copas hasta coladores, calderos y desde el siglo III a. C. hasta los siglos II y III d. C., e in-
jarras de tipología variada. En general, estas vajillas cluso hay ejemplos que se adentran en el siglo VII d. C.
constituían una parte importante del utillaje del Aunque se han encontrado piezas elaboradas en
hogar. Destacarían sobre todo las realizadas en bron- otros materiales, es el plomo el elegido generalmente
ce, pero se sabe del uso de otras en plomo, incluso a para la realización de las defixiones. En principio no
través de las fuentes clásicas que mencionan el peli- es extraño puesto que, entre los metales, era uno de
gro que suponían debido a la toxicidad de este metal. los más económicos y accesibles, y su blandura hacía
De cualquier manera, es de suponer que las vaji- muy fácil la escritura sobre su superficie. Por otro
llas y demás utensilios domésticos de plomo estarían lado, se trata de un metal que tradicionalmente ha
especialmente presentes en aquellos lugares donde el estado vinculado con divinidades o espíritus de ultra-
plomo fuera una materia prima abundante, tal es el ca- tumba, hecho que también se puede relacionar con
so de fundiciones o zonas mineras. sus propiedades de metal pesado y frío, característi-
Al igual que otras sociedades antiguas, la roma- cas típicas del ser sin vida y de la propia muerte.
na se caracterizó por una marcada naturaleza religio- Sin duda, los usos del plomo en época romana
so-supersticiosa. Muestra de ello son los numerosos fueron más allá de los ejemplos aquí expuestos, pero
exvotos elaborados en materiales diversos. Son abun- pueden servir estos apuntes como muestra de las
dantes los realizados en bronce, desde figuraciones posibilidades que se dio al plomo como materia
antropomorfas, con miembros corporales, hasta zoo- prima. Tradicionalmente se le ha otorgado un valor
morfas e incluso pequeños utensilios que se mueven secundario y auxiliar de otros materiales; su escaso
entre el mundo de la superstición y el juego, como es potencial estético y su aspecto poco lucido le desti-
el caso de pequeñas herramientas, y para estos naron en la mayoría de las ocasiones a estar oculto o
menesteres también se utilizó el plomo. tapado, como así lo demuestran los usos que se le dio,
Dentro del ámbito de la superstición y relacio- tal es el caso de las urnas cinerarias, sarcófagos, tube-
nado con el uso del plomo, destacan especialmente rías o las propias defixiones. Pero sustancialmente se
las denominadas defixiones. Las tabella defixionis le podría definir como un metal extraordinariamente
eran objetos en el que el plomo, como materia prima, práctico. Tuvo un papel preponderante en usos indus-
resultaba indispensable para su correcta ejecución. triales como en la elaboración de pesas, ponderales,
Eran pequeñas tablillas realizadas generalmente en lañas o utensilios para la navegación y la pesca; pero
plomo, con una forma más o menos cuadrada o rec- su función fue más allá de la fabricación de piezas u
tangular y un grosor milimétrico. Estaban vinculadas objetos diversos, ya que jugó un papel fundamental
al mundo de la magia negra y de la superstición, ya en los procesos de transformación y obtención de
metales como la plata. De igual manera sirvió de gran
utilidad en aleaciones, ya que aportaba mejoras en el
2
Los diez libros de arquitectura, VIII, 6. resultado final de algunos metales.
APROXIMACIÓN AL ESTUDIO DE LA MINERÍA DEL PLOMO EN EXTREMADURA 129

Precisamente estas características han propicia- trie minière et métallurgique du plomb dans la
do que el plomo sea un material altamente reaprove- région D’Asuaga (Badajoz) pendant la guerre de
chado a lo largo del tiempo. La rápida fundición de Sertorius. XI Congreso Nacional de Arqueología,
este metal, así como la facilidad para trabajarlo, ha pp. 608-626.
favorecido el rapiñeo continuo de piezas y es justa- DOMERGUE, C. (1987). Catalogue des mines et des
mente este uno de los problemas que ofrece el estu- fonderies antiques de la Péninsule Ibérique, vol.
dio de piezas plúmbeas antiguas, puesto que, con I. Madrid.
toda seguridad, las piezas arqueológicas de que dis- FERNÁNDEZ CORRALES, J. M.ª (1997). Las explotacio-
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