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Pinturas del Renacimiento Italiano

El documento define el Renacimiento como el movimiento cultural que retomó los principios de la antigüedad clásica actualizándolos a través del humanismo sin renunciar a la tradición cristiana. Describe algunas características clave como los descubrimientos científicos, el racionalismo, el humanismo y el interés por la naturaleza. También resume las principales manifestaciones culturales del Renacimiento como las artísticas, literarias, científicas y tecnológicas, y presenta a cuatro importantes representantes del

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Pinturas del Renacimiento Italiano

El documento define el Renacimiento como el movimiento cultural que retomó los principios de la antigüedad clásica actualizándolos a través del humanismo sin renunciar a la tradición cristiana. Describe algunas características clave como los descubrimientos científicos, el racionalismo, el humanismo y el interés por la naturaleza. También resume las principales manifestaciones culturales del Renacimiento como las artísticas, literarias, científicas y tecnológicas, y presenta a cuatro importantes representantes del

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Definición de la palabra renacimiento

Se entiende por Renacimiento al fenómeno cultural que, en el inicio de la


Edad Moderna, retoma los principios de la cultura de la antigüedad clásica,
actualizándola a través del Humanismo, sin renunciar a la tradición cristiana,
pero sustituyendo la visión religiosa del mundo medieval por una afirmación
de los valores
Características del Renacimiento
Entre las principales características del Renacimiento se destacan:
Los descubrimientos. Grandes innovaciones como la imprenta, las rutas
marítimas, la conquista de nuevos continentes, entre otros, que generaron
una predisposición a nivel masivo para aprender y explorar.
El racionalismo. La fe se vio cuestionada y creció el interés por adquirir
nuevos conocimientos basados en la razón, que pudieran explicar la realidad
dejando de lado el dogmatismo de la Edad Media.

El humanismo. El hombre se consideraba el centro del universo y el fin último


de la creación. Dejó de lado el teocentrismo (en el que dios era el centro de
interés) aunque seguía creyendo en la deidad como la creadora del universo.

La naturaleza. Los artistas evidenciaron un gran interés por la naturaleza y


por la perfección en la representación del cuerpo humano, que fue un
elemento utilizado de manera recurrente en la pintura y la escultura.

El arte, como una de las creaciones humanas, resultó una actividad valorada
y fue la principal disciplina por la cual se manifestó el movimiento
renacentista, que se basaba en la observación del mundo y su expresión a
través de la razón y el conocimiento.

Los grandes pensadores resultaron claves para la revolución científica y


cultural del Renacimiento, como el astrónomo Nicolás Copérnico y el físico
Galileo Galilei que desafiaron las ideas hasta entonces aceptadas y
plantearon la teoría de que el Sol era el centro del universo y el planeta
giraba alrededor del astro luminoso.

Esa teoría fue prohibida por la Iglesia durante muchos años, aunque eso no
evitó que los científicos continuaran indagando en base a esa teoría. El
movimiento renacentista colaboró para que ese nuevo conocimiento se diera
a conocer cada vez más.
Manifestaciones culturales en el renacimiento

Manifestacion artistica:El arte renacentista fue un


movimiento artístico que surgió en Italia en el siglo
XIV, durante la transición entre la Edad Media y la
Edad Moderna, y se destacó por su interés en el saber
de la razón y en los valores clásicos de la antigua
Grecia.
El movimiento surgió en un contexto de prosperidad
económica y de desarrollo de nuevas tecnologías como
la imprenta, que impactó de manera directa en la
difusión del conocimiento, las artes y la filosofía. Se
destacaron artistas como Leonardo Da Vinci, Miguel
Ángel y Rafael.
Manifestacion literaria:La literatura renacentista forma
parte de un movimiento más general del
Renacimiento que experimenta la cultura occidental
en los siglos XV y XVI, aunque sus primeras
manifestaciones pueden ser observadas en la Italia de
los siglos XIII y XIV. Se caracteriza por la recuperación
humanista de la literatura clásica grecolatina y se
difunde con gran fuerza gracias a la invención de la
imprenta hacia 1450.
Manifestacion científica:La historia de la ciencia en el
Renacimiento comienza con el redescubrimiento de textos
científicos antiguos durante el Renacimiento y se acelera después de
la caída de Constantinopla en 1453 y la invención de la imprenta
—que democratizaría al aprendizaje y permitiría una propagación
más rápida de nuevas ideas— y los descubrimientos geográficos
ocurridos en esta era.
Manifestacion tecnologica: La tecnología en el Renacimiento se
distinguió de la tecnología en la Edad Media sobre todo por
importantes inventos como la imprenta y los relojes mecánicos. Se
hicieron avances particulares en las armas de guerra, en la minería y
en la extracción de metales de los minerales, al igual que las ciencias
naturales emergentes se vieron favorecidas por el mayor desarrollo
de los instrumentos de medición. La alquimia se ocupó de la
producción de pólvora[1]​y los metales importantes para el
desarrollo posterior de la tecnología
Principales representantes del renacimiento y sus
principales obras

1-MASACCIO (1401
-1428)

Tommaso di ser Giovanni di Mone Cassai llamado Masaccio


(San Giovanni in Altura, hoy San Giovanni Valdarno, Arezzo, 21 de
diciembre de 1401 – Roma, otoño de 1428) fue un
pintor cuatrocentista italiano. A pesar de la brevedad de su
vida, su obra tuvo una importancia decisiva en la historia de la
pintura: generalmente se considera que fue el primero en aplicar
a la pintura las leyes de la perspectiva científica,
desarrolladas por Brunelleschi

Su primera obra documentada, el tríptico de San


Juvenal (1422), es una creación que supera plenamente el
gótico. En el posterior políptico para el Carmine
de Pisa (1426), la composición a base de pocas figuras
esenciales y la plasmación natural de la luz definen su
estilo característico, que se despliega plenamente en su
obra maestra: el ciclo de frescos sobre la Vida de san Pedro y la
Expulsión del Paraíso, que pintó para la
capilla Brancacci de Santa Maria del Carmine, en Florencia, en
colaboración con Masolino.

Las figuras de Adán y Eva expulsados del


Paraíso son prototípicas de la concepción
que Masaccio tenía de la pintura, basada en la masa y el
volumen de las figuras, en una única fuente de luz y en la
representación científica de la perspectiva. La
importancia de estos frescos fue tal que todos los grandes
pintores posteriores, incluidos Leonardo, Rafael y Miguel
Ángel, los estudiaron.

Probablemente, en 1428, Masaccio realizó su


última obra: un fresco de la Trinidad en Santa Maria
Novella, que ha pasado a la posteridad como un ejemplo
emblemático de perspectiva y composición. Poco
después de acabar esta pintura, Masaccio se
trasladó a Roma, donde murió de repente, se ha
llegado a decir que por envenenamiento. Era una figura
prácticamente desconocida, pero su obra no tardó en
proyectarlo al primer plano de la actualidad y ejerció una
gran influencia durante el Renacimiento.

2. PIERO DELLA
FRANCESCA

(Piero di Benedetto; Borgo San Sepolcro, actual Italia,


h. 1416-id., 1491) Pintor italiano. Por su profundo conocimiento
de la pintura florentina, se cree que pasó una larga
temporada en Florencia, pero su presencia en dicha ciudad
sólo está documentada en 1439, cuando colaboraba
con Domenico Veneziano en los frescos (perdidos) de San Egidio.
Su aprendizaje florentino parece indudable en obras como el
Bautismo de Cristo, deudoras del vigoroso planteamiento
plástico de Masaccio, del riguroso orden compositivo de
Fra Angélico o de la luminosidad de las gamas
cromáticas de Domenico Veneziano.

Después de realizar otros frescos, hoy perdidos,


hacia 1452 Piero della Francesca empezó a trabajar en el
coro de San Francesco de Arezzo, donde dejó un
magnífico ciclo sobre la Leyenda de la Vera Cruz. Esta
obra, que es considerada la más sobresaliente de toda su
producción, está basada en una leyenda medieval muy
compleja, y plasmada con grandiosidad y solemnidad, mediante un
perfecto estudio de las proporciones, de tal forma que
naturaleza, arquitectura y personajes se entrelazan y relacionan
con una armonía y un equilibrio perfectos.

Al acabar esta obra (1465), Piero fue llamado a la corte


humanista de Federico de Montefeltro, en Urbino, donde
permaneció casi hasta el final de sus días.
Allí pintó el famoso Díptico de Urbino, con
los retratos y los «triunfos» de Federico y su
esposa, una de las obras más notables del Quattrocento
italiano, y la enigmática Flagelación, de la que se
han hecho numerosas interpretaciones.

3. SANDRO BOTTICELLI
(1445-1510)

(Alessandro di Mariano Filipepi; Florencia, 1445 – id.,


1510) Pintor italiano. Muy valorado en la actualidad, Sandro
Botticelli no se cuenta entre los grandes innovadores del
Renacimiento, sino que se inscribe más bien en un grupo de
pintores que rehuyó el realismo a ultranza y se
inclinó por un estilo basado en la delicadeza, la gracia y
un cierto sentimentalismo.

En 1470, Botticelli, que contaba ya con un taller


propio, se introdujo en el círculo de los Médicis,
para los que realizó sus obras más famosas. Un
primo de Lorenzo el Magnífico, Pier Francesco de
Médicis, le encargó la alegoría de La
primavera y también, al parecer, El nacimiento de Venus y
Palas y el centauro.
Fue toda una novedad en aquella época realizar
obras de gran formato que no fueran de temática religiosa,
y ello se debió seguramente a la vinculación del
mecenas con la filosofía neoplatónica, cuyo
carácter simbólico debían reproducir las
obras encargadas. De ellas se han realizado interpretaciones de
enorme complejidad, que van mucho más allá de su
gracia evocadora.

A la misma época corresponden también La


adoración de los Reyes Magos y el Díptico de Judit,
obras igualmente emblemáticas. El hecho de que en 1481
fuera llamado a Roma para decorar al fresco la Capilla Sixtina
junto con otros tres grandes maestros, hace suponer que ya gozaba
de un gran prestigio. A su regreso a Florencia realizó
obras, como la Natividad mística, más solemnes y
redundantes, probablemente influido por la predicación
tremendista de Savonarola. Se le deben también
bellísimos dibujos para un manuscrito de la Divina Comedia
de Dante.

Eclipsado por las grandes figuras del siglo XVI


italiano, Botticelli ha permanecido ignorado durante siglos,
hasta la recuperación de su figura y su obra a mediados
del siglo XIX. Su estilo se perpetuó en cierto modo a
través de los artistas formados en su taller, entre ellos
el hijo de Filippo Lippi, Filippino Lippi.

4. PERUGINO
(1450-1523)

(Città della Pieve, actual Italia, h.


1445-Fontignano, id., 1523) Pintor italiano. Vivió y
trabajó esencialmente en Perugia, de donde le viene el
sobrenombre. Se cree que se formó en Florencia con A.
Verrocchio y está documentada su presencia en Roma, donde
pintó en la Capilla Sixtina el famoso fresco de la Entrega
de las llaves a san Pedro. Tuvo un próspero taller en
Perugia, en el que en 1496 ingresó Rafael, que
heredó los principales rasgos estilísticos de su
maestro: composición clara y armoniosa, figuras
idealizadas y tratamiento suave y sentimental de los temas
religiosos. Decoró al fresco la sala de audiencias del
Colegio del Cambio de Perugia, pero se le recuerda sobre todo por
sus obras de caballete, en particular la Asunción y los
Desposorios de la Virgen. Fue autor también de algunos
retratos de mérito.

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