La
La ira es una emoción imprescindible en el ser humano, sin
está emoción las personas serían totalmente diferentes y
muy sumisas puesto que la ira es una forma de expresar
nuestro disgusto de manera agresiva; aunque está emoción
no es del todo buena, es importante.
En este ensayo hablaré sobre cómo se manifiesta la ira y qué
repercusiones trae no poder controlarla.
Primero comencemos definiendo qué es la ira:
Esta es una reacción emocional que se produce ante un
estímulo de un posible resultado negativo. Evidentemente
esta reacción está encaminada a mostrar nuestra
disconformidad y tiene una serie de reacciones tanto físicas
como psicológicas, entre estas están: aumento en la
producción de adrenalina, tensión muscular, aumento del
latido cardíaco y pérdida del juicio; hay dos tipos de ira: La
repentina y la estable.
La ira repentina es una clase de ira espontánea, esta es
muy común en adolescentes los cuales tuvieron una
infancia manchada de abusos físicos, se caracteriza por
ser muy explosiva. Las personas que tienen este tipo de ira
son muy volátiles y reaccionan agresivamente ante
cualquier acción que los haga sentir amenazados o
perturbados. Estas personas generalmente son
abusadores y tienen baja autoestima producto del
sufrimiento experimentado en su niñez, por esta y varias
razones más su comportamiento es tan agresivo.
La ira estable no es tan volátil como la repentina, es una ira
racional que permite a la persona no sucumbir a sus
instintos ni ponerse a la defensiva de manera errática, en
este estado la persona está alerta y piensa maneras de
ponerse seguro. Este tipo de ira se presenta
frecuentemente en ambientes de competencia entre
individuos y al ser bien controlada puede ser un factor que
defina un ganador de un perdedor sin embargo, el no
manejar correctamente esta ira puede afectar tus
relaciones, calidad de vida, etc.
El no saber controlar la ira puede afectar tus relaciones, tu
cuerpo y tu mente.
Una persona con problemas de ira es generalmente
imprevisible y actúa de manera agresiva y egoísta. Esta
emoción se presenta ante un disgusto o ataque al individuo
y este busca defender sus ideales. El problema viene
cuando el individuo no sabe controlar sus impulsos y su
juicio se ve nublado generando respuestas violentas y es
cuando pierde su razonamiento y ataca físicamente