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Resumen Ley 8/2021 de Protección Infantil

La ley tiene como objetivo garantizar los derechos de los niños y adolescentes frente a cualquier forma de violencia a través de medidas de protección, detección temprana y asistencia. Establece deberes de comunicación de situaciones de violencia, estrategias de prevención y sensibilización en ámbitos como la familia, educación y sanidad, y crea unidades especializadas en las fuerzas de seguridad.

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Resumen Ley 8/2021 de Protección Infantil

La ley tiene como objetivo garantizar los derechos de los niños y adolescentes frente a cualquier forma de violencia a través de medidas de protección, detección temprana y asistencia. Establece deberes de comunicación de situaciones de violencia, estrategias de prevención y sensibilización en ámbitos como la familia, educación y sanidad, y crea unidades especializadas en las fuerzas de seguridad.

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RESUMEN DE LA 

LEY ORGÁNICA DE
PROTECCIÓN A LA INFANCIA Y LA
ADOLESCENCIA 
 

Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia


y la adolescencia frente a la violencia.

Breve Resumen:

Se trata de una ley integral sobre la violencia contra los niños, niñas
y adolescentes. Sus disposiciones finales afectan a una gran cantidad
de leyes, entre ellas, cuatro artículos del Código Civil.

A) Introducción.

«No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo
del niño, de quien dependen la supervivencia, la estabilidad y el progreso de
todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana». (Cumbre Unicef
1990)

La protección de las personas menores de edad es una obligación prioritaria de


los poderes públicos, reconocida en el artículo 39 de la Constitución
Española y en diversos tratados internacionales.

De entre ellos, Destaca la Convención sobre los Derechos del Niño,


adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre
de 1989 y ratificada por España en 1990. Tiene también tres protocolos
facultativos y se desarrolla mediante las Observaciones Generales del
Comité de los Derechos del Niño, de las que destacamos las referentes al
derecho del niño a ser escuchado, a no ser objeto de ninguna forma
de violencia y la primacía del interés superior del niño y de la niña.

En el ámbito de la Unión Europea, se expresa que fomentará la «protección


de los derechos del niño» a través del artículo 3 del Tratado de Lisboa y es un
objetivo general de la política común, tanto en el espacio interno como en las
relaciones exteriores. También se han firmado convenios en el seno
del Consejo de Europa, como el Convenio de Lanzarote.

Esta ley orgánica se relaciona también con los compromisos y metas del Pacto
de Estado contra la violencia de género, así como de la Agenda 2030 en
varios ámbitos, y de forma muy específica con la meta 16.2: «Poner fin al
maltrato, la explotación, la trata y todas las formas de violencia y tortura
contra los niños.»

Podemos citar como antecedentes:

– la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor


(que afectó también al Código Civil y a la LEC).
– la Ley Orgánica 8/2015, de 22 de julio, y la Ley Ordinaria 26/2015, de 28 de
julio, ambas de modificación del sistema de protección a la infancia y a la
adolescencia.

Esta nueva Ley Orgánica, de carácter integral, responde a la necesidad de


introducir en nuestro ordenamiento jurídico los compromisos internacionales
asumidos por España, luchando contra las graves repercusiones que la
violencia y los malos tratos sufridos tienen como posibles causantes de
discapacidad; problemas de salud física, dificultades de aprendizaje, trastornos
afectivos, destrucción de la autoestima, problemas de salud mental, iniciación
precoz en la actividad sexual o abuso de sustancias adictivas, etc.

Algunos de sus ámbitos son íntimos, siendo los principales el entorno familiar
y escolar. En ellos suelen confluir variables sociológicas, educativas,
culturales, sanitarias, económicas, administrativas y jurídicas, lo que exige que
el enfoque deba de ser multidisciplinar.

Los menores con discapacidad son sujetos especialmente sensibles y


vulnerables a esta tipología de violencia, expuestos de forma agravada a sus
efectos y con mayores dificultades para el acceso, en igualdad de
oportunidades, al ejercicio de sus derechos.

Como consecuencia de esta aproximación integral al fenómeno, la norma


establece, en colaboración con las CCAA, medidas de protección, detección
precoz, asistencia, reintegración de derechos vulnerados y
recuperación de la víctima.

La ley se estructura en 60 artículos, distribuidos en un título preliminar y


cinco títulos. Entre la gran cantidad de últimas disposiciones, destacan 25
disposiciones finales que modifican muchas leyes.

B) Título Preliminar: objeto

La ley tiene por objeto garantizar los derechos fundamentales de los niños,


niñas y adolescentes a su integridad física, psíquica, psicológica y moral frente
a cualquier forma de violencia, asegurando el libre desarrollo de su
personalidad y estableciendo medidas de protección integral, que incluyan la
sensibilización, la prevención, la detección precoz, la protección y la reparación
del daño en todos los ámbitos en los que se desarrolla su vida.

C) Ámbito de aplicación.

La presente ley es de aplicación a los menores de edad que se encuentren


en territorio español, con independencia de su nacionalidad y de su situación
administrativa de residencia y a los menores de nacionalidad española en el
exterior a través de Embajadas y Consulados (ver art. 51).

Las obligaciones establecidas en esta ley serán exigibles a todas las personas


físicas o jurídicas, públicas o privadas, que actúen o se encuentren en
territorio español.

Aparte de ello el título preliminar recoge la definición la definición de violencia


y de buen trato, establece los fines y criterios generales de la ley, regula la
formación especializada de los profesionales, enuncia la cooperación entre las
AAPP, y crea la Conferencia Sectorial de la infancia y la adolescencia.

D) Derechos de niños y adolescentes.

El título I va desmenuzando los diversos derechos que tienen frente a la


violencia, entre los que se encuentran su derecho a la información y
asesoramiento, a ser escuchados, a la atención integral, a intervenir en el
procedimiento judicial o a la asistencia jurídica gratuita.

E) Deber de comunicación de situaciones de violencia

El título II se dedica a ello, estableciendo un deber genérico, que afecta a


toda la ciudadanía, de comunicar de forma inmediata a la autoridad
competente la existencia de indicios de violencia ejercida sobre niños o
adolescentes.

Si los hechos pudieran ser constitutivos de delito, deberá informar a las


Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, al Ministerio Fiscal o a la autoridad judicial,
sin perjuicio de prestar la atención inmediata que la víctima precise

Este deber de comunicación se configura de una forma más exigente para


aquellos colectivos que, por razón de su cargo, profesión, oficio o actividad,
tienen encomendada la asistencia, el cuidado, la enseñanza o la protección de
menores. En estos supuestos, se obliga a las AAPP a facilitar mecanismos
adecuados de comunicación e intercambio de información.

Los niños deberán también contar con canales gratuitos de


comunicación como líneas telefónicas de atención.

Y se regula de forma específica el deber de comunicación de la existencia


de contenidos en Internet que constituyan una forma de violencia o abuso
sobre los niños, manteniendo la confidencialidad de la denuncia.

F) Sensibilización, prevención y detección precoz

Esquematizamos el contenido del extenso título III, con 12 capítulos, que


regula esta materia:

El capítulo I obliga a la Administración General del Estado a disponer de


una Estrategia de erradicación de la violencia sobre la infancia y la
adolescencia.

El capítulo II determina los diferentes niveles de actuación, que van


desde planes de sensibilización a medidas de prevención frente a los
procesos de radicalización y adoctrinamiento o de detección precoz.

El capítulo III se centra en el ámbito familiar, adoptando medidas de


prevención, atendiendo especialmente a los casos de ruptura familiar y a
situaciones de violencia doméstica. Da un especial valor al ejercicio positivo de
la corresponsabilidad parental
El capítulo IV concreta su ámbito a los centros educativos. Habrá un
coordinador de bienestar y protección, en todos los centros educativos.
También se fomenta la capacitación de los menores en materia de seguridad
digital.

El capítulo V regula la implicación de la Educación Superior y del Consejo de


Universidades en la lucha contra la violencia sobre la infancia y la adolescencia.

En el capítulo VI se trata del ámbito sanitario, debiendo todos los centros y


servicios sanitarios aplicar el protocolo común de actuación cuando se atienda a
un menor que haya sido objeto de violencia. Se creará una Comisión al
respecto. .

El capítulo VII se centra en los servicios sociales, determinando sus


actuaciones, equipos de intervención y planes de intervención. A los
funcionarios que desarrollan su actividad profesional en los servicios sociales se
les atribuye la condición de agentes de la autoridad

El capítulo VIII es para las nuevas tecnologías. Trata de garantizar el uso


seguro y responsable de Internet por parte de los niños, adolescentes,
familias, personal educador y profesionales que trabajen con menores. Habrá
un servicio específico de línea de ayuda sobre el uso seguro y responsable de
Internet.

El capítulo IX, dedicado al ámbito del deporte y el ocio, establece la


necesidad de contar con protocolos de actuación frente a la violencia en este
ámbito e impone determinadas obligaciones a las entidades que realizan
actividades deportivas o de ocio con menores de forma habitual, entre las que
destaca el establecimiento de la figura del Delegado de protección.

El capítulo X se centra en el ámbito de las Fuerzas y Cuerpos de


Seguridad y consta de dos artículos. El primero dispone que contarán
de unidades especializadas en violencia sobre menores. El segundo
establece criterios de actuación policial. Salvo que sea imprescindible, se
evitará la toma de declaración a menores.

El capítulo XI regula las competencias de la Administración General del Estado


en el Exterior en relación con la protección de los intereses de los menores de
nacionalidad española que se encuentren en el extranjero, siendo piezas
clave las Embajadas y a las Oficinas Consulares.

Y el capítulo XII recoge el papel de la Agencia Española de Protección de


Datos. Contará con canal accesible y seguro de denuncia de la existencia de
contenidos ilícitos en Internet.

G) Actuaciones en centros de protección

De ellas trata el título IV, debiendo estos centros de menores


aplicar protocolos de actuación, cuya eficacia se someterá a evaluación, y que
recogerán las actuaciones que prevengan la violencia y permitan detectarla
precozmente.

Estos centros estarán supervisados por parte del Ministerio Fiscal.


H) Organización administrativa

En el título V, el art. 56 prevé la creación del Registro Central de información


sobre la violencia contra la infancia y la adolescencia, al que deberán remitir
información las AAPP, el CGPJ y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Y los artículos 57 al 60 introducen una regulan la certificación negativa del


Registro Central de Delincuentes Sexuales, que pasa a denominarse
Registro Central de Delincuentes Sexuales y de Trata de Seres Humanos. Se
completa con la D. Ad. 6ª.

Por último, cabe destacar la modificación llevada a cabo de diferentes cuerpos


normativos a través de las disposiciones finales de la ley.

I) Ley de Enjuiciamiento Criminal

Se modifica por la D.F. 1ª, destacando:

– Las víctimas y las personas perjudicadas por un delito podrán personarse,


incluso transcurrido el término para formular el escrito de acusación, siempre
que se adhieran al escrito de acusación formulado por el Ministerio Fiscal o por
el resto de las acusaciones personadas.

– Están obligados a denunciar el cónyuge y familiares cercanos de la


persona que haya cometido un hecho delictivo grave contra un menor o
persona con discapacidad necesitada de especial protección.

– Se regula de forma completa la prueba preconstituida, fijándose los


requisitos necesarios para su validez.

– Será obligatoria la prueba preconstituida cuando el testigo tenga menos de


catorce años o sea una persona con discapacidad necesitada de especial, con
lo que, sólo si el juez lo estima imprescindible, declararán en juicio estas
personas.

– Varía la regulación de las medidas cautelares –penales y civiles– que


pueden adoptarse durante el proceso penal y que puedan afectar a menores o
personas con discapacidad necesitadas de especial protección. Ver art. 544 ter
LECR.

J) Código Civil y tabla comparativa

La D.F. 2ª afecta a cuatro artículos del Código Civil

En el artículo 92 se refuerza el interés superior del menor en los procesos


de separación, nulidad y divorcio:

– El Juez, cuando deba adoptar cualquier medida sobre la custodia, el


cuidado y la educación de los hijos menores, velará por el cumplimiento de
su derecho a ser oídos y emitirá una resolución motivada en el interés
superior del menor.
– El Juez, con carácter previo a decidir, podrá recabar dictamen de
especialistas. El dictamen ahora también lo pueden pedir el Fiscal, miembros
del Equipo Técnico Judicial, o el propio menor.

En el artículo 154:

– Entre los deberes y facultades de la patria potestad se añade: 3.º Decidir


el lugar de residencia habitual de la persona menor de edad, que solo podrá
ser modificado con el consentimiento de ambos progenitores o, en su defecto,
por autorización judicial. Con ello se cumple con tratados internacionales y se
dificulta la posible sustracción de menores.

– Se potencia el derecho de los menores a ser oídos, sea en procedimiento


contencioso o de mutuo acuerdo, en condiciones adaptadas a sus
circunstancias, recabando el auxilio de especialistas cuando ello fuera
necesario.

En el artículo 158 se determina que el Juez podrá acordar: 6.º La suspensión


cautelar en el ejercicio de la patria potestad, guarda y custodia, visitas y
comunicaciones, entre otras medidas para apartar al menor de un peligro o
de evitarle perjuicios en su entorno familiar o frente a terceras personas. Ha
de oír al menor, pudiendo el Tribunal ser auxiliado por personas externas.

Y se modifica el artículo 172.5 del Código Civil, que regula los supuestos


de cesación de la tutela y de la guarda provisional de las entidades públicas
de protección, ampliando de 6 a 12 meses el plazo desde que el menor
abandonó voluntariamente el centro.

K) Ley Orgánica del Poder Judicial

La D.F. 4ª modifica la LOPJ:

– Se regula la necesidad de formación especializada en las carreras judicial y


fiscal, en el cuerpo de letrados y en el resto de personal al servicio de la
Administración de Justicia, en lo referente a menores y a personas con
discapacidad.

– Las unidades administrativas –como los Institutos de Medicina Legal y


Ciencias Forenses y las Oficinas de Asistencia a las Víctimas- podrán incorporar
como funcionarios otros profesionales especializados en las distintas áreas
de actuación de estas unidades.

Ver también la D.F. 16ª, que actualiza la denominación de la especialidad en


Medicina Legal y Forense.

L) Código Penal

La D.F.6ª modifica esta Ley Orgánica:

– Se da una nueva regulación a los delitos de odio, incorporando como causa


de discriminación la edad, tanto respecto a niños como personas con edad
avanzada, así como la aporofobia (desprecio a las personas pobres)
– Se extiende el tiempo de prescripción de los delitos más
graves cometidos contra menores, pues el plazo se contará desde que la
víctima cumpla 35 años.

– Se elimina el perdón de la persona ofendida como causa de extinción de la


responsabilidad criminal, cuando la víctima del delito sea menor de 18 años.

– Será obligatorio imponer la pena de privación de la patria potestad a los


penados por homicidio o por asesinato en dos situaciones: cuando el autor y la
víctima tuvieran en común un hijo o una hija y cuando la víctima fuera hijo o
hija del autor.

– Se incrementa la edad a partir de la que se aplicará el subtipo agravado


del delito de lesiones del artículo 148.3, de los doce a los catorce años.

– Se modifica la redacción del tipo agravado de agresión sexual, del tipo de


abusos y agresiones sexuales a menores de 16 años y de los tipos de
prostitución y explotación sexual y corrupción de menores.

– Se limita el efecto de extinción de la responsabilidad criminal por el


consentimiento libre del menor de 16 año en determinados casos.

– Se modifica el tipo penal de sustracción de menores, permitiendo que


puedan ser sujeto activo del mismo tanto el progenitor que conviva
habitualmente con el menor como el progenitor que solo conviva en un régimen
de estancias.

– Y se crean nuevos tipos delictivos para evitar la impunidad de conductas


realizadas a través de medios tecnológicos y de la comunicación, que
producen graves riesgos para la vida y la integridad de los menores.

M) Ley de Enjuiciamiento Civil

La D.F. 9ª modifica los artículos 779 y 780 LEC para fijar un plazo máximo de


tres meses, desde su iniciación, en los procedimientos en los que se sustancie
la oposición a las resoluciones administrativas en materia de protección de
menores.

Además, se prevé que los menores podrán elegir, ellos mismos, a sus


defensores, se reducen los plazos del procedimiento, y se contempla la
posibilidad de que se adopten medidas cautelares.

N) Ley de Jurisdicción Voluntaria

La D.F.15ª modifica sólo un artículo, el 18, de la Ley de la Jurisdicción


Voluntaria, que regula la celebración de la comparecencia, dentro del capítulo
dedicado a las normas comunes de tramitación.

Se pretende asegurar el derecho de los niños y adolescentes a ser escuchados


en los expedientes de su interés, salvaguardando su derecho de defensa, a
expresarse libremente y garantizando su intimidad.

Ñ) Otras leyes modificadas


Reseñamos en breve el resto de las disposiciones finales:

– La D.F. 3ª, en la Ley Orgánica 1/1979, de 26 de septiembre, General


Penitenciaria, establece programas específicos para las personas internas
condenadas por delitos relacionados con la violencia sobre la infancia y
adolescencia a fin de evitar la reincidencia, así como el seguimiento de las
mismas para la concesión de permisos y la libertad condicional.

– La D.F. 5ª modifica la Ley 34/1988, de 11 de noviembre, General


de Publicidad, declarando ilícita tanto a la publicidad que incite a cualquier
forma de violencia o discriminación sobre los menores como aquella que
fomente estereotipos de carácter sexista, racista, estético, homofóbico o
transfóbico o por razones de discapacidad.

– La D.F. 7ª modifica la Ley 1/1996, de 10 de enero, de asistencia jurídica


gratuita, reconociendo el derecho a la asistencia jurídica gratuita a las
personas menores de edad y las personas con discapacidad necesitadas de
especial protección cuando sean víctimas de delitos violentos graves con
independencia de sus recursos para litigar.

– La D.F. 8ª, en la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección


Jurídica del Menor, describe los indicadores de riesgo e introduce un nuevo
artículo 14 bis para facilitar la labor de los servicios sociales en casos de
urgencia. Establece un sistema de garantías en los sistemas de protección a la
infancia. Y regula las condiciones y el procedimiento aplicable a las solicitudes
de acogimiento transfronterizo de menores.

– La D.F. 10ª afecta al artículo 1 de la Ley contra la Violencia de Género,


para hacer constar que la violencia de género a que se refiere dicha ley
también comprende la violencia que con el objetivo de causar perjuicio o daño
a las mujeres se ejerza sobre sus familiares o allegados menores de edad.

– La D.F. 11ª modifica el artículo 4 de la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero,


reguladora de la responsabilidad penal de los menores, referido a los
derechos de las víctimas de los delitos cometidos por menores, a fin de
configurar nuevos derechos de las víctimas de delitos de violencia de género
cuando el autor no haya cumplido los 18 años. .

– La D.F. 12ª se dedica a la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden


Social, introduciendo una nueva infracción en el orden social por el hecho de
dar ocupación a personas con antecedentes de naturaleza sexual en actividades
relacionadas con personas menores de edad.

– La D.F. 13ª afecta a la Ley reguladora de la autonomía del paciente,


estableciendo que los registros relativos a la atención de los menores víctimas
de violencia deben constar en la historia clínica.

– La D.F. 14ª modifica la Ley de ordenación de las profesiones sanitarias, en


relación con la expedición de los títulos de especialista en Ciencias de la Salud.

– La D.F. 20ª ordena al Gobierno la elaboración de dos proyectos de ley con


el fin de establecer la especialización de la jurisdicción penal y civil, así
como del Ministerio Fiscal. En el mismo plazo se regularán los Equipos
Técnicos que presten asistencia especializada a los órganos judiciales
especializados en infancia y adolescencia.

– La D.F. 24ª mandata al Gobierno para que regule un procedimiento con el


que se determine la edad de los menores.

O) Entrada en vigor

Según la D.F. 25ª, esta ley entra en vigor el 25 de junio de 2021 con
excepciones.

Lo previsto en la D.F. 14ª (títulos de especialista en Ciencias de la Salud)


producirá efectos a partir del 1 de enero de 2022.

Producirán efectos a los seis meses, es decir, a partir del 25 de diciembre de


2025:

– Formación específica en los colegios de abogados y procuradores (art. 5.3),

– Designación de letrado de oficio (arts. 14.2 y 14.3),

– Deberes de información de los centros educativos y establecimientos


residenciales (art. 18),

– Coordinador de bienestar y protección en centros educativos (art. 35)

 – Monitorización y Delegado de protección en entidades deportivas y de ocio


(art. 48.1.b) y c)

Ver Cuadro comparativo elaborado por el Colegio de Abogados de


Madrid (JFME)

Enlaces:

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