3. Comprobación de la muerte del ausente.
4. Declaración judicial de muerte presunta.
Artículo 60.- Restitución o sucesión del patrimonio del ausente
En los casos de los incisos 1 y 2 del artículo 59 se restituye a su titular el
patrimonio, en el estado en que se encuentre. La petición se tramita como
proceso no contencioso con citación de quienes solicitaron la declaración de
ausencia.
En los casos de los incisos 3 y 4 del artículo 59, se procede a la apertura de la
sucesión.
Título VII: Fin de la persona
Capítulo primero: Muerte
Artículo 61.- Fin de la persona
La muerte pone fin a la persona.
Artículo 62.- Conmorencia
Si no se puede probar cuál de dos o más personas murió primero, se las reputa
muertas al mismo tiempo y entre ellas no hay trasmisión de derechos
hereditarios.
Capítulo segundo: Declaración de muerte presunta
Artículo 63.- Procedencia de declaración judicial de muerte presunta
Procede la declaración de muerte presunta, sin que sea indispensable la de
ausencia, a solicitud de cualquier interesado o del Ministerio Público en los
siguientes casos:
1. Cuando hayan transcurrido diez años desde las últimas noticias del
desaparecido o cinco si éste tuviere más de ochenta años de edad.
2. Cuando hayan transcurrido dos años si la desaparición se produjo en
circunstancias constitutivas de peligro de muerte. El plazo corre a partir de la
cesación del evento peligroso.
3. Cuando exista certeza de la muerte, sin que el cadáver sea encontrado o
reconocido.
Artículo 64.- Efectos de la declaración de muerte presunta
La declaración de muerte presunta disuelve el matrimonio del desaparecido.
Dicha resolución se inscribe en el registro de defunciones.
Artículo 65.- Contenido de la resolución de muerte presunta
En la resolución que declara la muerte presunta se indica la fecha probable y,
de ser posible, el lugar de la muerte del desaparecido.
Artículo 66.- Improcedencia de la declaración de muerte presunta
El juez que considere improcedente la declaración de muerte presunta puede
declarar la ausencia.
Capítulo tercero: Reconocimiento de existencia
Artículo 67.- Reconocimiento de existencia
La existencia de la persona cuya muerte hubiera sido judicialmente declarada,
puede ser reconocida a solicitud de ella, de cualquier interesado, o del
Ministerio Público. La pretensión se tramita como proceso no contencioso, con
citación de quienes solicitaron la declaración de muerte presunta.
Artículo 68.- Efectos sobre el nuevo matrimonio
El reconocimiento de existencia no invalida el nuevo matrimonio que hubiere
contraído el cónyuge.
Artículo 69.- Facultad de reivindicar los bienes
El reconocimiento de existencia faculta a la persona para reivindicar sus
bienes, conforme a ley.
Artículo 70 hasta artículo 75: Derogado
Sección segunda: Personas jurídicas
Título I: Disposiciones generales
Artículo 76.- Normas que rigen la persona jurídica
La existencia, capacidad, régimen, derechos, obligaciones y fines de la persona
jurídica, se determinan por las disposiciones del presente Código o de las leyes
respectivas.
La persona jurídica de derecho público interno se rige por la ley de su creación.
Artículo 77.- Inicio de la persona jurídica
La existencia de la persona jurídica de derecho privado comienza el día de su
inscripción en el registro respectivo, salvo disposición distinta de la ley.
La eficacia de los actos celebrados en nombre de la persona jurídica antes de
su inscripción queda subordinada a este requisito y a su ratificación dentro de
los tres meses siguientes de haber sido inscrita.
Si la persona jurídica no se constituye o no se ratifican los actos realizados en
nombre de ella, quienes los hubieran celebrado son ilimitada y solidariamente
responsables frente a terceros.
Artículo 78.- Diferencia entre persona jurídica y sus miembros
La persona jurídica tiene existencia distinta de sus miembros y ninguno de
éstos ni todos ellos tienen derecho al patrimonio de ella ni están obligados a
satisfacer sus deudas.
Artículo 79.- Representante de la persona jurídica miembro de otra
La persona jurídica miembro de otra debe indicar quién la representa ante ésta.
Título II: Asociación
Artículo 80.- Noción
La asociación es una organización estable de personas naturales o jurídicas, o
de ambas, que a través de una actividad común persigue un fin no lucrativo.
Artículo 81.- Estatuto de la asociación
El estatuto debe constar por escritura pública, salvo disposición distinta de la
ley.
Si la asociación es religiosa, su régimen interno se regula de acuerdo con el
estatuto aprobado por la correspondiente autoridad eclesiástica.
Artículo 82.- Contenido del estatuto
El estatuto de la asociación debe expresar:
1. La denominación, duración y domicilio.
2. Los fines.
3. Los bienes que integran el patrimonio social.
4. La constitución y funcionamiento de la asamblea general de asociados,
consejo directivo y demás órganos de la asociación.
5.- Las condiciones para la admisión, renuncia y exclusión de sus miembros.
6. Los derechos y deberes de los asociados.
7. Los requisitos para su modificación.
8. Las normas para la disolución y liquidación de la asociación y las relativas al
destino final de sus bienes.
9. Los demás pactos y condiciones que se establezcan.
Artículo 83.- Libros de la asociación
Toda asociación debe tener un libro de registro actualizado en que consten el
nombre, actividad, domicilio y fecha de admisión de cada uno de sus
miembros, con indicación de los que ejerzan cargos de administración o
representación.
La asociación debe contar, asimismo, con libros de actas de las sesiones de
asamblea general y de consejo directivo en los que constarán los acuerdos
adoptados.
Los libros a que se refiere el presente artículo se llevan con las formalidades de
ley, bajo responsabilidad del presidente del consejo directivo de la asociación y
de conformidad con los requisitos que fije el estatuto.
Artículo 84.- Asamblea General
La asamblea general es el órgano supremo de la asociación.
Artículo 85.- Convocatoria
La asamblea general es convocada por el presidente del consejo directivo de la
asociación, en los casos previstos en el estatuto, cuando lo acuerde dicho
consejo directivo o cuando lo soliciten no menos de la décima parte de los
asociados.
Si la solicitud de éstos no es atendida dentro de los quince días de haber sido
presentada, o es denegada, la convocatoria es hecha por el juez de primera
instancia del domicilio de la asociación, a solicitud de los mismos asociados.
La solicitud se tramita como proceso sumarísimo.
El juez, si ampara la solicitud, ordena se haga la convocatoria de acuerdo al
estatuto, señalando el lugar, día, hora de la reunión, su objeto, quien la
presidirá y el notario que de fe de los acuerdos.
Artículo 86.- Facultades de la Asamblea General
La asamblea general elige a las personas que integran el consejo directivo,
aprueba las cuentas y balances, resuelve sobre la modificación del estatuto, la
disolución de la asociación y los demás asuntos que no sean competencia de
otros órganos.
Artículo 87.- Quórum para adopción de acuerdos
Para la validez de las reuniones de asamblea general se requiere, en primera
convocatoria, la concurrencia de más de la mitad de los asociados. En segunda
convocatoria, basta la presencia de cualquier número de asociados. Los
acuerdos se adoptan con el voto de más de la mitad de los miembros
concurrentes.
Para modificar el estatuto o para disolver la asociación se requiere, en primera
convocatoria, la asistencia de más de la mitad de los asociados. Los acuerdos
se adoptan con el voto de más de la mitad de los miembros concurrentes. En
segunda convocatoria, los acuerdos se adoptan con los asociados que asistan
y que representen no menos de la décima parte.
Los asociados pueden ser representados en asamblea general, por otra
persona. El estatuto puede disponer que el representante sea otro asociado.
La representación se otorga por escritura pública. También puede conferirse
por otro medio escrito y sólo con carácter especial para cada asamblea.
Artículo 88.- Derecho de voto
Ningún asociado tiene derecho por sí mismo a más de un voto.
Artículo 89.- Carácter personalísimo de la calidad del asociado
La calidad de asociado es inherente a la persona y no es trasmisible, salvo que
lo permita el estatuto.
Artículo 90.- Renuncia de los asociados
La renuncia de los asociados debe ser formulada por escrito.
Artículo 91.- Pago de cuotas adeudadas
Los asociados renunciantes, los excluidos y los sucesores de los asociados
muertos quedan obligados al pago de las cuotas que hayan dejado de abonar,
no pudiendo exigir el reembolso de sus aportaciones.
Artículo 92.- Impugnación judicial de acuerdos
Todo asociado tiene derecho a impugnar judicialmente los acuerdos que violen
las disposiciones legales o estatutarias.
Las acciones impugnatorias deben ejercitarse en un plazo no mayor de sesenta
días contados a partir de la fecha del acuerdo. Pueden ser interpuestas por los
asistentes, si hubieran dejado constancia en acta de su oposición al acuerdo,
por los asociados no concurrentes y por los que hayan sido privados
ilegítimamente de emitir su voto.
Si el acuerdo es inscribible en el registro, la impugnación puede formularse
dentro de los treinta días siguientes a la fecha en que la inscripción tuvo lugar.
Cualquier asociado puede intervenir en el juicio, a su costa para defender la
validez del acuerdo.
La impugnación se demanda ante el Juez Civil del domicilio de la asociación y
se tramita como proceso abreviado.
Artículo 93.- Responsabilidad de los directivos
Los asociados que desempeñen cargos directivos son responsables ante la
asociación conforme a las reglas de la representación, excepto aquellos que no
hayan participado del acto causante del daño o que dejen constancia de su
oposición.
Artículo 94.- Disolución de pleno derecho
La asociación se disuelve de pleno derecho cuando no pueda funcionar según
su estatuto.
Artículo 95.- Disolución por liquidación
La Asociación se disuelve por liquidación, según lo acordado por su respectiva
Junta de Acreedores de conformidad con la ley de la materia.
En caso de pérdidas acumuladas, deducidas las reservas superiores al tercio
del capital social pagado, el Consejo Directivo debe solicitar el inicio del
Procedimiento Concursal Ordinario de la asociación, conforme a la ley de la
materia y bajo responsabilidad ante los acreedores por los daños y perjuicios
que resultaren por la omisión.
Artículo 96.- Disolución por atentar contra orden público
El Ministerio Público puede solicitar judicialmente la disolución de la asociación
cuyas actividades o fines sean o resulten contrarios al orden público o a las
buenas costumbres.
La demanda se tramita como proceso abreviado, considerando como parte
demandada a la asociación. Cualquier asociado está legitimado para intervenir
en el proceso. La sentencia no apelada se eleva en consulta a la Corte
Superior.
En cualquier estado del proceso puede el Juez dictar medidas cautelares
suspendiendo total o parcialmente las actividades de la asociación, o
designando un interventor de las mismas.
Artículo 97.- Disolución por falta de norma estatutaria
De no haberse previsto en el estatuto de la asociación normas para el caso en
que no pueda seguir funcionando o para su disolución, se procede de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 599, inciso 2.
Artículo 98.- Destino del patrimonio restante a la liquidación
Disuelta la asociación y concluída la liquidación, el haber neto resultante es
entregado a las personas designadas en el estatuto, con exclusión de los
asociados. De no ser posible, la Sala Civil de la Corte Superior respectiva
ordena su aplicación a fines análogos en interés de la comunidad, dándose
preferencia a la provincia donde tuvo su sede la asociación.
Título III: Fundación
Artículo 99.- Noción
La fundación es una organización no lucrativa instituida mediante la afectación
de uno o más bienes para la realización de objetivos de carácter religioso,
asistencial, cultural u otros de interés social.
Artículo 100.- Constitución de la Fundación
La fundación se constituye mediante escritura pública, por una o varias
personas naturales o jurídicas, indistintamente, o por testamento.
Artículo 101.- Acto constitutivo
El acto constitutivo de la fundación debe expresar necesariamente su finalidad
y el bien o bienes que se afectan. El fundador puede también indicar el nombre
y domicilio de la fundación, así como designar al administrador o a los
administradores y señalar normas para su régimen económico, funcionamiento
y extinción así como el destino final del patrimonio.
Puede nombrarse como administradores de la fundación a personas jurídicas o
a quien o quienes desempeñen funciones específicas en ellas. En el primer
caso, debe designarse a la persona natural que la represente.
El registrador de personas jurídicas debe enviar al Consejo de Supervigilancia
de Fundaciones el título de constitución que careciere de alguno de los
requisitos señalados en el primer párrafo del presente artículo. El Consejo
procederá en un plazo no mayor de diez días, con arreglo al artículo 104,
incisos 1 a 3, según sea el caso.
Artículo 102.- Revocación del fundador
La facultad de revocar no es transmisible. El acto de constitución de la
fundación, una vez inscrito, es irrevocable.
Artículo 103.- Consejo de Supervigilancia de Fundaciones
El Consejo de Supervigilancia de Fundaciones es la organización
administrativa encargada del control y vigilancia de las fundaciones.
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