SVA

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Fundamentos de conocimiento juridico CONCEPCIONES SISTEMATICAS Y VISIONES LITERARIAS DEL DERECHO Principios del Derecho Vl Cristina Fuertes-Planas Aleix (Editora) ; “ii =e. HOMENAJE OFRECIDO POR TODOS LOS SEMINARISTAS, oNTHCY ges Xele)\| 00>) MOM ORO SONNE Ls eed ze)s) DON ANGEL SANCHEZ DE LA TORRE, INDEPENDIENTEMENTE DE OTRAS REALIZADAS A LO LARGO DE LOS ANOS EN QUE FUE SU DIRECTOR CRISTINA FUERTES-PLANAS ALEIX (Editora) Fundamentos de conocimiento juridico CONCEPCIONES SISTEMATICAS Y VISIONES LITERARIAS DEL DERECHO Principios del Derecho VI HOMENAJE OFRECIDO POR TODOS LOS SEMINARISTAS, CON LAS _APORTACIONES DEL ULTIMO CURSO (2018) DIRIGIDO POR DON ANGEL SANCHEZ DE LA TORRE, INDEPENDIENTEMENTE DE OTRAS REALIZADAS ALO LARGO DE LOS ANOS EN QUE FUE SU DIRECTOR reapers Djinn $.£ ber ee [No esti permitidn la reprouccio total 0 parcial de este libro, ni su incerporacién un sistema informe, ns ‘ransmision en cualquier frma o pr eualquer medi, sea est eleirnico, mecinieo, por fotcopi, por grabacion ‘wots métodos, sin el permis previ y por esrite del elitr. La iniaccin de les derechos mencionados puedes onstitativa de deito conta la propiedad intelectual (ar. 270 y siguientes del Céigo Penal) Dirfjsea Cdro(Ceniro Espa de Derechos Reprogrifiessinesesia fotocopiaroescanaralgnfagmento desta ‘obra, Puede contact con Coro através dela web [Link] oporeléfona en el 917021970/932720407 {Los presents atoulos son resultado de las Ponenciaspresentadas en In Seccin de Flosofi el Derecho de Ia Real ‘Academia de irispradencia y Legislaide, una Ver han sido dbatdas ono! Seminario Comespondnte. Han sido sometdos a evaluaion por pare. Ents libo he sid somes a evalusin por pute de nuestro Consejo Era Para mayor infonnaién,viae [Link] com/quines, soma © Copyright by oe autoees Model Editorial DYKINSON, SL. 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Carwen Dotones Baeza OnDoXez Sobre el Derecho Penal Calvinista: estudio de caso para contribuir a elucidar Tas causas de la decadencia del “retribucionismo” 5 -RABAEL SarRUSTEGUT CARUNCHO Herndn Cortés, jurista Antonio Luss VEcINo ELICES Libertad y vocacién en La vida es suetto Javier BaRRACA Mamma Los secretos de Apollinaire (Malum evitandum: el amor y el odio en la obra de Apollinaire). . . [ELENA FERNANDEZ-MIRANDA Dostoievski: Justicia y Dios. Reflexiones ético-estéticas. AMADOR GARCIA-CARRASCO B 23 35 n 85 103 121 149, 169 8 Inpice ‘Sinrazén juridica y arbitrariedad procesal o el sacrificio de la libertad a los interes del poder politico el easo judicial Mariana Pineda, (Consideraciones {filoséfico-juridieas y dramatizacién literaria). 223 ‘Mania [sane Lorca Manin De VILLODRES. El lado ascuro del derecho: el proceso, de Franz Kafka... 287 Jost ANTONIO PINTO FONTANILLO “Amor, aforanca, soledad, pérdida, desamparo, dolor y esperanza. La. eee mas desconocida de Hannah Arendt: su poesia 287 Cristina FUERTES-PLANAS ALEDX Elmihitismo en La nausée 315 Este volumen, producto PrDRO FRANCISCO GAGO GUERRERO alo largo del curso cae Eevestigacién de la Seociéa: dyn Rand: entre ta filosofa y la literatura. 341 urisprudencia y Luca Morarat Rowe ‘weiate afos, por el insigne: a Torre ve la luz tras n0 poo ‘cEs un libro de combate El gran maestro?... 351 es ‘Acantro MarSrRe La aportactén de Grecia a la filosofia universal. 363 José Luis Jonoe Maserine, Frxiz. IL. MISCELANEAS. Derechos en ta era digital. oa 319 Juas AxroNt0 ToRo PER Conciencia y conviceién. El poder de las derechos humans. 397 Jess Vicror Conrrenas UGARTE Sobre los valores morales. 419 TsABo1 RUIZ-GALLARDON Cultura y derecho... 425 ‘AxaDOR Gancia-Carnasco EI Protocolo SVA como sistema de anélisis de validez de las dectaraciones en Context08forense’ 4a Luis Buexo Ocro4, _La guerra fia como pugna cosmocrética on. 433 [EDUARDO GAGO FeRNANDEZ-RUBALCABA Ja solidaridad. Asi, pues, cultural 0 econémico ‘brazo de la ley aceptada jal” que se merece un en derecho se llama la al de la justicia, ese fin. futuras generaciones. La ‘bienes fundamentales. Y se trata sélo de Cédigos y educacién y la honradez. EL PROTOCOLO SVA COMO SISTEMA DE ANALISIS DE VALIDEZ DE LAS DECLARACIONES EN CONTEXTOS FORENSES Luts BuENo OcHOA. Académico Correspondiente de la RAJL Resumen: El SVA (Statement Validity Assesment) es una herramienta validada en Paicotoaia Forense para la valoracién de la creibilidad del testimonio de menores vieti- ‘mas de abusos sexuales. Su principal componente es el CBCA (Criteria Based Content vtnalysis). Su aplicaciOn require gran rigor metodolégico y no esta exenta de subjet- idad. La apreciacién y valoracién dela prucba corresponde, en tiltima instancia, a 1a Jutoridad judicial. La propuesta integradora del Sistema de Evaluacion Global (SEG) trata de superar las limitaciones derivadas de la aplicacién del Protocolo SVA. Palabras clave: Protocolo SVA, CBCA, Credibitidad de Testimonio, Sistema de Eva Iuacién Globel. “Abstract: The SVA (Statement Validity Assesment) is a validated tool in the ficld of Forensic Psychology that is applied to the assesment of the credibility of testimony in ‘child vietims of sexual abuse. Ils main component is the CBCA (Criteria Based Content “‘nalsis). Ws application requires great methodological rigor and is not exempt from subjectivity. The assessment and evaluation ofthe evidence corresponds, ultimately, 0 the judicial authority. The integrative proposal ofthe Global Evaluation Sysiem ties to overcome the limitations desived from the application of the SVA Protocol. Keywords: SVA Protocol, CBCA, Credibility of Testimony, jlobal Evaluation System. 1, INTRODUCCION Lavaloracién de la credibilidad y validez del testimonio es uno de los temas estela~ resde la Psicologia Forense. Asi, es frecuente que durante la fase de instrueci6n de los ‘asuntos seguidos en via penal sean solicitadas dichas valoraciones tanto en supuestos de malirato infantil como, mis exactamente, ante casos especificos de abuso sexual (Conducta tipificada en el art. 181 del Cédigo Penal que castiga «al que, sin violencia intimidacidn, y sin que medie consentimiento, realizare actos que atenten contra la libertad o indemnidad sexual de otra persona»; que ha de ser puesto en relacién con “0 Luis Bueno Ochoa los arts. 183 a 183 quater del mismo texto legal que sancionan los abusos y agresiones sexuales a menores de dieciséis aiios). El maltrato infantil no solo no es fécil de definir sino que atin es mis dificl su dias indstico dado que tanto los sintomas como los signos de valor especifico se presenta con muy escasa frecuencia (Presentacién, Medina, Soriano y Negre, 2014). En cuanto a la definicién; una de las més certeras de abuso sexual infantil es le ofrecida por el National Center of Child Abuse and Neglect (1978), segin la cual, som abusos sexuales «os contactos ¢ interacciones entre un nifio y un adulto, cuando el adulto (agresor) usa al nifio para estimularse sexualmente él mismo, al nifio 0 a ot= persona. Fl abuso sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18 aflos, cuando esta es significativamente mayor que el nifio (la vietima) o cuando (el agresor) est en una posicién de poder o control sobre el otro menor» En relacién con el diagnéstico; es considerado, comiinmente, el resultado de uns valoracion multidisciplinar en la que cobran intervencién tanto los examenes médico y psicolégico como la valoracién social. El problema que se plantea es que las eventuales mentiras de los menores en un contexto tan delicado como el que nos ocupa pueden no ser detectadas ocasionando graves perjuicios que no se pueden por menos que considerar, en muchos casos, ire- versibles. ‘Asi pues, es el anzlisis del relato, prestando especial atencién a la certeza del mismo, lo que se revela fundamental 2 Ia hora de valorar la veracidad de los abusos sexuales objeto de investigacién judicial. La Psicologia Forensc ha desarrollado so- bre este particular diferentes técnicas de andlisis sobre la validez de las declaraciones prestadas en contexios forenses. Ha sido constatada, en efecto, Ia existencia de diferentes aproximaciones a ls evaluacién de la credibilidad del testimonio (Arce y Farila, 2005), entre las que des- tacan las siguientes: 1) correlatos de personalidad del comunicador; 2) indicios no verbales y extralingiisticos asociados al engafio; 3) indicios fisiol6gicos; 4) andlisis del contenido de la declaracién; 5) Control de la Realidad/Reality Monitoring (RM): 6) Andlisis de la Realidad de las Declaraciones (Statement Reality Analysis, SRA); 7) ‘Analisis de Contenido Basado en Criterios (Criteria Based Content Analysis, CBCA) y 8) Anillisis de la Validez de las Declaraciones (Statement Validity Analysis, SVA). Pues bien, visto cuanto antecede corresponde ahora centrar la atencin en la técnica mencionada en tiltimo lugar, el Protocolo SVA (que comprende, a su vez, ala que la precede en Ia enunciacién anterior, esto es, el CBCA). Dicho Protocolo resulta ser, destaquémoslo, el instrumento mas utilizado en el ambito judicial IL DESCRIPCION EL Protocolo SVA est compuesto por tres elementos: |) la entrevista semiestruc- turada con la victima; 2) el andlisis del contenido de la entrevista segin determinados criterios (CBCA) y, finalmente, 3) la integracién del CBCA y los criterios correspon- dientes al Listado de Validez (Presentacién, Medina, Soriano y Negre, 2014), 1 Protocolo SVA como sistema de ‘Se ha de seguir, por tanto, claracién prestada en vi creible, probablemente crei (Alonso-Quecuty, 1999). Se trata, pues, de una t6 guia estructurada que analiza s sin que pueda descartarse el ‘entrevista y sea tecomendable, que dominen la técnica (Ee! La descripeién de la del Protocolo SVA asi como: rrelativamente, sus once su componente principal, €= ‘Asi pues, tenemos, por ‘mania y su primera dese: hhasta llegar ala formulacion. Es un instrumento muy deracién de método semi declaraciones, En este sentido una evaluacién de la cred empero, con realizar una ¥ y Sinchez, 2008). La biisqueda de la verdad doa las categorias y criterios Tabla 1, Statement Vali 5 as 1. Caracteristicas TH. Caracteristicas de i TIE. Motivacion. (TV, Guestiones de ls -abusos y agresiones esis dificil su diag- ifico se presentan gre, 2014). o sexual infantil es la ), segin la cual, son un adulto, cuando el ssmo, al nifio oa otra ‘persona menor de 18 ‘victima) 0 cuando (el el resultado de una Js eximenes médico de los menores en un as ocasionando, en muchos casos, irre- EnciGn a la certeza del dad de los abusos hha desarrollado so- ex de las declaraciones Es aproximaciones a le 05), entre las que des- dor; 2) indicios no oligicos; 4) andlisis oy Analysis, SRA): ent Analysis, CBCA) Analysis, SVA). ‘atencién en la téenice asuvez, ala que le Protocolo resulta ser ccatrevista semiestruc- ses segtin determinados Nos crterios correspox- sy Negre, 2014). El Protocolo SVA como sistema de cals de voides de las declaraciones on contextosfoenses 443 Sha de seguir, por tanto, un triple itinerario que arroja como resultado que la de~ claracién prestada en via judicial se atenga a alguna de las cinco categorias siguientes: creible, probablemente creible, indeterminada, probablemente increible o increible (Alonso-Quecuty, 1999), Se trata, pues, de una técnica compleja, mas no psicométrica, al consistir en una guia estructurada que analiza y, mds exactamente, interpreta la informacién obtenida; sin que pueda descartarse el riesgo de interpretacién subjetiva por més que se grabe la entrevista y sea recomendable, a su vez, que intervengan dos peritos independientes que dominen la técnica (Echeburia, Muiioz y Loinaz, 2011). La descripcién de la téonica exige detenerse, primeramente, en los antecedentes del Protocolo SVA asi como en dar cuenta de sus cuatro categorias principales y, co- rrelativamente, sus once criterios a evaluar. En segundo lugar, se hard lo propio con [Link] principal, es decir, con el CBCA. Asf pues, tenemos, por una parte, que el SVA se desarrollé originariamente en Ale- ‘mania y su primera deseripeién se debid a Undeutsch (1967); ala que siguieron otras, hasta llegar a la formulacién actual (Steller y Kohnken, 1989; Raskin y Esplin, 1991). Es un instrumento muy utilizado en el ambito forense que responde a la consi- deracién de método semi-estandarizado para la evaluacién de la credibilidad de las declaraciones, En este sentido es oportuno subrayar que su objetivo consiste en realizar ‘una evaluacién de la credibilidad del contenido de la declaracién; algo que no coincide, ‘empero, con realizar una valoracién sobre la credibilidad de la persona (Dzib, Godoy y Sanchez, 2008). La bitsqueda de ta verdad en el testimonio se obtiene, siguiendo el SVA, atendien- do a las categorias y criterios a evaluar recogidos en la tabla 1 (Arce y Faria, 2008). Tabla 1, Statement Validity Assessment (SVA); categoria principales y crterios @ evaluer, (Categorias principales Giiterios a evaluar | T, Adeeuavién del lenguaje y eonocimientos 1. Caracteristicas psicolbgicas 2, Adecuacién del afecto 3. Susceptibilidad a la sugestién TL, Caracteristicas de Ta entrevista | 4. Preguntas coercitivas, sugestivas o dirigidas 5, Adecuacién global de la entrevista Tl, Motivacién 6. Motivos del informe 7. Contexto del informe o declaracién original 8, Presiones para presentar un informe falso TV. Cuestiones de la investigacién 9. Consistencia con leyes de la naturaleza 10. Consistencia con otras declaraciones 11. Consistencia con otras pruebas a4 Luis Bueno Ochoa Y, tenemos, por otra parte, que el CBCA, componente principal del SVA, como queda dicho, constituye la herramienta fundamental para valorar la credibilidad del contenido de las declaraciones aportadas por testigos. Su formulacién actual (Steller y Kohnken, 1989; Raskin y Esplin, 1991) esta basada en la hipétesis de Undeutsch (1967) aun cuando no han cesado las propuestas de modificacién. Dicha hipétesis sostiene, en términos generales, que el contenido de un testimonio basado en la experiencia es diferente del contenido de un testimonio bbasado en Ia invencién o la fantasia. En la tabla 2 se recogen las cinco categories principales asi como los diecinueve criterios a evaluar que se aplican al contenido de la declaracién siempre que la misma haya sido encontrada valida. Quiere esto decir que si, por ejemplo, la declaracién se hhubiese tenido por inconsistente con las leyes de la naturaleza como consecuencia de la eplicacién del SVA, aquella se considerarfa invélida y no habria lugar, por consi- guiente, a tener que aplicar el CBCA (Presentacién, Medina, Soriano y Negre, 2014). ‘Tabla 2. Criteria Based Content Analysis (CBCA); categorias principales y eriterios a evaluat Categorias principales Giiterios a evaluar T. Caracteristicas generales Estructura Iogiea Elaboracién desestructurada Cantidad de detalles Engranaje contextual Descripeién de interacciones Reproduccién de conversaciones Complicaciones inesperadas 1, Particularidades del contenido | 8. Detalles inusuales 9. Detalles superfiuos 10. Incomprensién de detalles relatados con precision 1. Asociaciones externas relacionadas 12, Alusiones al estado mental subjetivo 13, Atribucion del estado mental al autor del dclito TV. Contenidos sobre motivaciin | 14. Correcciones espontaneas 15, Admitir fallos de memoria 16, Plantear dudas sobre el propio testimonio 17. Autodesaprobacién 18, Perdonar al autor del detito IL Contenidos especificos 'V. Elementos especificos de la ofensa | 19. Detalles caracteristicos del delito 1 Protocolo SVA como ss II], VALIDEZ El tercer paso del P BCA y, mas con (Echeburia, B., Musioz, J. T. Relacionados con la Declaracién TI, Relacionados con la investigacion fess eni Lavalidez del P Ja gran mayoria de profes cabo una adecuada eval y Scott, 2015). Sin perjuicio de loan tanto atendiendo al mes 2009; Godoy y Sanchez. un obstaculo para su a procedimiento recae, 2 Elmencionado (2005) y Rogers (1997), obtencién de la info de las declaraciones: ¢) clinicos sino forenses: é cién de las primeras ew Tanto el origen de ls testigo traen causa de dif pal del SVA, como Ia credibilidad del ¥ Esplin, 1991) esté ccesado las propuestas Es. que cl contenido de do de un testimonio ‘como los diecinueve siempre que la misma plo, la declaracién se mo consecuencia de ia lugar, por consi- riano y Negre, 2014). es y criterios a evaluar, relacionadas ‘mental subjetivo do mental al autor de! 1 Protocolo SVA como sistema de andes de valides de las declaraciones en contests forenses 448, IL. VALIDEZ, El tercer paso del Protocolo SVA consiste, segin lo expuesto, en la integracién del CBCA y, més concretamente, de los criterios correspondientes al Listado de Validez (Echebuntia, E., Mufioz, IM. y Loinaz, 1, 2011) En latabla 3 se recoge la Lista de Validez que distingue entre factores, categorias y criterios (Presentacién, Medina, Soriano y Negre, 2014) Tabla 3. Lista de Validez. Factores Categorias Giiterios "[Link] con a_|A) Caracteristicas | 1. Limitaciones cognitivo-emocionales | Declaracin pricoldgicas 2. Lenguaje y conocimiento | 3. Emociones durante las entrevistas B) Caracteristicas de | 4. Sugestionabilidad Ia entrevista 5. Procedimientos de la entrevista 6. Infiuencias sobre los contenidos de las 7. Cireunstancias de la alegacién original 8. Motivacién para declarar ‘9. Infiuencia por parte de otros TI. Relacionados con la 10. Falta de realismo (inconsistencia con investigacion las leyes de Ia naturaleza) 11, Declaraciones inconsistentes 12, Bvidencia contradictoria l 13, Caracteristicas del delito | (©) Motivacién declaraciones | La validez del Protocolo SVA ha sido cuestionada por el hecho, acreditado, de que Ia gran mayoria de profesionales carecen de conocimientos apropiados para llevar a cabo una adecuada evaluacién forense del abuso sexval infantil (Kéhnken, Manzanero y Scott, 2015). Sin perjuicio de to anterior, hay miltiples ejemplos del uso firecuente dela técnica, tanto atendiendo al menor-victima como al menor-infractor (Serrano y Carrascosa, 2009; Godoy y Sanchez, 2009) aun cuando el requisito del entrenamiento constituya un obstéculo para su adecuada aplicacién habida cuenta que la fiabilidad de todo el, procedimiento recae, en puridad, en el entrevistador-evaluador. Elmencionado requisito del entrenamiento comprende, siguiendo a Aree y Farifia (2005) y Rogers (1997), los aspectos siguientes: a) entrenamiento en los modos de obtencién de la informacién en todas sus modatidades; b) entrenamiento en anélisis, de las declaraciones; c) entrenamiento en evaluacién de la salud mental, no con fines clinicos sino forenses; d) entrenamiento en la deteccién de la simulacién y e) ejecu- cin de las primeras evaluaciones forenses en compatifa de un perito con experiencia, Tanto el origen de las declaraciones incorrectas como el grado de conciencia de! testigo traen causa de diferentes focos de generacidn. Asi, se ha llegado a distinguir, en a6 Luis Bueno Ochoa términos generale, entre: a) errores no intencionales (debidos a falta de competencia para testificar, errores inadvertidos y/o falsos recuerdos); y,b) mientras intencionales (Kohnken, 2004). Los errores no intencionales, o inconscientes, provienen de dos fuentes de ge~ neracién: por un lado, las limitaciones cognitivas asociadas a la edad o bien a una discapacidad intelectual (Manzanero, Recio, Alemany y Cendra, 2013); y, pot otto, los falsos recuerdos implican que la persona que los suite esti convencida de su veracidad atendiendo a lo que recuerda. Los fallos de memoria pueden ser consecuencia de procesos inferenciales y esque- aticos as{ como de fuentes de informacién sesgada, distinguigndose, a su vez, tres tipos de falsos recuerdos: a) recuerdos selectivos 0 fallos selectivos en la recuperacién; ») recuerdos falsos de hechos que los sujetos no han vivido realmente; y c) distorsiones oalteraciones de la memoria de hechos vividos por los sujctos (Loftus y Davis, 2006). Las memtiras intencionales se producen en aquellos supuestos en que tiene lugar la acusacién de un falso testimonio gencrado intencionalmente y en el que la evaluacion 1 partir del andlisis de Ia calidad del contenido de la declaracién del CBCA puede resultar decididamente dil (Kohnken, Manzanero y Scott, 2015), ‘Una vez hecha la doble aproximacién especifica al SVA y al CBCA, cabe aftadir que la aplicacién del Protocolo SVA, en general, es decir, no restringida a su componente principal, el CBCA, cuenta con un amplio elenco de limitaciones (K@hnken, 2004): a) Falta de competencia para declarar. La aplicacién del Protocolo SVA exige. con cardcter previo, que el testigo tenga competencia para declararo, lo que es Jo mismo, que dicha competencia no se vea afectada de manera significativa b) No hay declaracién disponible. En los casos en que el testigo no puede 0 se niega a declarar o, incluso, cuando no pueda aplicarse dicho Protocolo que requiere, ciertamente, Ia existencia de una declaracién verbal que constituye la base del analisis de que se trata ©) Las partes relevantes para el diagnéstico de una declaracién son demasiado ccortas o muy simples. Un error frecuente consiste en la aplicacién del CBCA a toda declaracién prestada cuando solo una parte de la misma es la que ofrece un resultado cuestionable. El CBCA tiicamente se debe aplicar a la parte de Ja declaracién en la que haya sido descrito el detito sexual sobre el que pesa Ia sospecha de que pudiera haber sido producto de invencién o fantasta. & Técnicas de entrevista inapropiadas. Cabe citar, por ejemplo, las entrevistas sugeridas y la repeticién de entrevistas que cuentan con alto poder de distor- sidn de la memoria que pueden tergiversar con efectos negativos, ya sea por inexactitud, ya sea por merma de su calidad, las declaraciones, El testigo habré de ser capaz de offecer un relato libre que no tendré que ser interrumpido con preguntas. Se ha de atender, por lo tanto, al criterio de la “produccién deses- tructurada”, segtin el cual, dicho relato no debe ser guiado o estructurado por parte del entrevistador. ¢) Entrenamiento. El dominio de la téenica por el entrevistador no es Sbice pare que la aplicacién del Protocolo suria el efecto previsto, toda vez. que, no se Protocolo SVA como sistema puede descartar la efectuar declaracio pues, a las pautas Rogers, 1997). IV. APUNTE JURISPRUI Es unanime admitir o3 (SAV) no desplaza la STS 648/2010, de 25 de j tener en cuenta que el fin & judicial para que este pueda que exijan o hagan convents Convertir el dictamen de le nan conclusién psicolézics Tamado a reforzar la cone una suerte de pseud la credibilidad de una sobre la credibilidad de la alos técnicos copia de las & se elabora con anteriorids plenario, algunos testigos: idea absolutamente coats valoracién racional de la 5 se pronuncie sobre la ¥ desplazar el deber jurisd de prueba indispensables p la autoria del imputacion Dela misma manera, i indica que «por lo que se declaraciones prestadas hes blecer tal cosa, que es -valorar las pruebas pra de la credibilidad del testi ciones psicofisicas, desdes ‘mentales, pasando por la posible tendencia la f etc. ¥ es esto y no lav perician En sentido anélogo, la S sefiala que «los estudios 5 vvietimas cuando son f2¥ 7 ECLI (European Case Law falta de competencia ras intencionales dos fuentes de ge- la edad o bien a una 2013); y, por otro, los da de su veracidad aferenciales y esque- 5 [Link] Vez, tres ven la recuperacién; = ¥ ¢) distorsiones 'y Davis, 2006). .en que tiene lugar la el que la evaluacién adel CBCA puede ‘A, cabe ailadir que gids a su componente \(Kohnken, 2004): otocolo SVA exige, ddeclararo, lo que es significativa. stigo no puede o se Idicho Protocolo que extal que constituye én son demasiado plicacién del CBCA gsmas a que oftece splicar ala parte de sobre el que pesa o fantasia, aplo, las entrevistas falto poder de distor- gativos, ya sea por nes. El testigo habré er interrumpido con “produccién deses- poestructurado por dor no es dbice para toda vez que, no se E1 Protocolo SVA como sistema de andlsis de vader de las declaraciones en contextos forenses 447 puede descartar la posibilidad de que un testigo sea entrenado a la hora de cefectuar declaraciones de alta calidad con respecto al CBCA. Cabe remitirse, pues, a las pautas expresadas al efecto previamente (Arce y Farifla, 2005; Rogers, 1997), IV, APUNTE JURISPRUDENCIAL Es undnime admitir que la existencia de informes psicolégicos de credibilidad (SAV) no desplaza la responsabilidad de los jueces; tal como sefiala, por ejemplo, la STS 648/2010, de 25 de junio (ECLI': ES:TS:2010:4195), al afirmar que «conviene tener en cuenta que el fin de la prueba pericial no es otro que el de ilustrar al 6rgano judicial para que este pueda conocer o apreciar algunos aspectos del hecho enjuiiciado {que exijan o hagan convenientes conocimientos cientificos 0 artisticos (art. 456 LECY). Convertir el dictamen de los peritos psicélogos, singularmente fo que estos denomi- nan conclusién psicolégica de certeza, en un presupuesto valorativo sine gua non, Mamado a reforzar la congruencia del juicio de autoria, supone convertir al perito en una suerte de pseudoponente, con una insdlita capacidad para valorar anticipadamente la credibilidad de una fuente de prueba, Téngase en cuenta, ademiés, que ese informe sobre la credibilidad de la vietima, para cuya confeccién el Juez instruetor suministra alos técnicos copia de las distintas declaraciones prestadas en la fase de instrucci6n, se elabora con anterioridad al juicio oral. Se favorece asi la idea de que, antes del plenario, algunos testigos cuentan con una anticipada certificacién de veracidad, idea absolutamente contraria a nuestro sistema procesal y a las reglas que definen la valoracién racional de la prueba. En suma, la existencia de un informe pericial que se pronuncie sobre la veracidad del testimonio de la victima, en modo alguno puede desplazar el deber jurisdiccional de examinar y valorar razonablemente los elementos de prueba indispensables para proclamar la concurrencia del tipo y para afirmar o negar la autoria del imputado». De la misma manera, la STS 238/2011, de 21 de marzo (ECLI: ES:TS:2011:1991), indica que «por lo que se refiere a la pericial psicolégica sobre la “veracidad” de las, declaraciones prestadas hemos de recordar que no corresponde a los psicdlogos esta- blecer tal cosa, que es competencia del Tribunal en su exclusiva funcién de juzgar y valorar las pruebas practicadas. CuestiGn distinta es la relevancia que en la valoracién de la credibilidad del testigo, -sea victima o sea un tercero- pueden tener sus condi- ciones psicofisicas, desde su edad, madurez y desarrollo, hasta sus posibles anomalias, ‘mentales, pasando por ciertos caracteres psicolégicos de su personalidad, tales como la posible tendencia a la fabulacién, o a contar historias falsas por afin de notoriedad etc. Y es esto y no la veracidad misma del testimonio, lo que puede ser objeto de una periciay, En sentido andlogo, la STS 265/2010, de 19 de febrero (ECLI: ES:TS:2010:1473), sefala que «los estudios psicol6gicos sobre Ia veracidad de fos testimonios de las vietimas cuando son favorables a ella no implican que haya de creer el Tribunal a la CLI (European Case Law Identifier): Wentificador Eutopeo de Jurisprudencia a8 Luis Bueno Ochoa testigo, ni que no haya de hacerlo cuando el dictamen apunta a la fabulacién, pues 2 los Jueces compete medir y valorar el alcance probatorio de los testigos como parte esencialisima de su funcién juzgadora. Pero es claro que ilustran cientificamente acerca de determinados rasgos de Ia personalidad del testigo. Por lo tanto lo relevante cen esos estudios es la posible deteccién de la tendencia fabuladora, que es, en cuanto patologia o rasgo perceptible para un experto, lo que tiene significacion cuando existe y se diagnostica en la pericia. En este caso lo relevante en un proceso valorativo ra- Zonable del testimonio no es la falta de una pericial psicoldgica emitida directamente ante el Tribunal afirmando que el testimonio de la menor es veraz, sino al contrario, 1o relevante es que ningtin informe, directo 0 de referencia, dice que esa menor padezea patol6gica inclinacién a mentir o a fabular sucesos como el testimoniado por ella. No hay por consiguiente razones de incredibilidad subjetiva por motivaciones espurias ni por personalidad fabuladora de la testigo». El triple apunte jurisprudencial seleccionado no plantea dudas, por consiguiente, acerca de que la funcién auxiliar inherente a un instrumento proveniente de la Psico- logia Forense no releva, en modo alguno, de la responsabilidad iiltima en materia de apreciacién y valoracién probatoria que compete a la funcién jurisdiccional. Asimismo no puede caer en el olvido que la autoridad judicial dispone de criterios, de indole eminentemente juridica, para valorar las declaraciones personales que, como resumen Manzanero y Muiioz (2011), atienden a los tres pardmetros siguientes: a) ausencia dle incredibilidad subjetiva derivada de un mévil espurio, ya sea resentimiento o enemis- tad, por ejemplo, como consecuencia de las relaciones precedentes entre incriminador ¢ incriminado; b) verosimilitud, en tanto en cuanto la misma se deduzca de comroboracio- nes periféricas y c) persistencia en la incriminacidn, manifestada por su prolongacién temporal, por la pluralidad y ausencia de ambigtedades y contradicciones. No obstante lo anterior, se han localizado referencias a estudios recientes (Gon- zilez, 2017) en los que se analizaron sentencias que revelaron que las decisiones dde Magistrados sobre la verosimilitud de un testimonio recaian, en buena parte, en informes psicolégico-forenses que analizaban la credibilidad de la declaracién de la vvietima y/o el establecimiento del dafio psiquico consecuencia de la victimizacién. Dichos resultados destacaban la necesidad de elaborar pruebas objetivas, cientifica- ‘mente validadas, que estudien criterios empiricos de credibilidad, abandonando asi los criterios tradicionales subjetivos de los que disponen los jueces para Ia estimacién de la prueba (fiabilidad) en términos de realidad. Los Colegios Profesionales de Psi- ‘cologia han elaborado, en esta linea, una serie de directrices (Seijo e¢ al, 2014) para laredaccién del contenido de los informes periciales psicolégicos que se remiten a los ctiterios Daubert y, especificamente, al uso de técnicas forenses metodicas avaladas cientificamente que permitiran tomar decisiones sobre la evaluacién con un clevado nivel de certeza evitando al maximo posible la zona de incertidumbre. Los mencionados criterios, aflad4moslo, fueron establecidos por Blackmun, po- nente del Tribunal Supremo estadounidense, a través de tres sentencias Daubert vs. Merrell Dow Pharmaceuticals, 509 U.S. 579 (1993); General Electric Co. vs. Joiner, 522 US. 136 (1997) y Kumho Tire Co. vs. Carmichael, 526 U.S. 137 (1999) y, re- sumidamente, dejaron establecidas las exigencias siguientes: que la técnica utilizads 1 Protocolo SV come sistema de por el perito haya sido probs sido revisada por otros cient indique el grado de acierto d= de estindares de calidad en el Ja comunidad cientifica sobre V. AMODO DE CONCL! Se exponen, con afin & cn tiltimo lugar, en la prop Primeramente, se debe t es, en su funcién auxiliar ex de dicha funcién requiere un sabilidad que no impide const a menores siga siendo, hoy p cen consecuencia, que el SVA\ En segundo luger, el no puede sustituira la Tanto el alto grado de espess dominio de la técnica limit Ja misma en los contextos f propiamente, como une rs ‘caricter de relevantes, nome distancia con la fundamentas principio acusatorio, puesto sono del proceso penal. Finalmente, tiene pa cacién del SVA-CBCA. le ‘minado Sistema de Eval desemboca en la elabor del engaiio adaptado al conte pasos siguientes: @) Obtencién de fa dec ‘que conforman elm 4) Repeticién de la ol cuenta con una tinies consistencia de Ia ©) Contraste de las dea el conjunto de dee! el procedimiento de ) Anilisis de conte fiabilidad en el que J fabulacién, pues a testigos como parte stran cientificamente Jo tanto lo relevante gue es, en cuanto eacién cuando existe 0 valorativo ra- cemitida directamente sino al contratio, lo ‘esa menot padezca ado por ella. No otivaciones espurias ss, por consiguiente, criterios, de indole Es que, como resumen entes: a) ausencia de szca de corroboracio- por su prolongacién dicciones. recientes (Gon- ‘que las decisiones en buena parte, en Js declaracién de la d= Ia victimizacién. jobjetivas, cientifica- d. abandonando asi espara la estimacién ionales de Psi- eijo et al, 2014) para {que se remiten a los metédicas avaladas cién con un elevado por Blackmun, po- encias Daubert vs. extric Co. vs. Joiner, 137 (1999)- y, re- Ja técnica utilizada El Protocolo SVA como ssiema de ands de vale de las declaraciones en comtexosforenses 449 por el perito haya sido probada suficientemente frente a errores; que la técnica haya sido revisada por otros cientificos y, en su caso, haya sido publicada; que el perito indique el grado de acierto de la técnica; que haya sido justificado el mantenimiento de estindares de calidad en el uso de la técnica y, por tltimo, que exista consenso en a comunidad cientifica sobre la fiabilidad de la técnica (Nieva-Fenoll, 2017), V. AMODO DE CONCLUSIONES Se exponen, con afiin conclusivo, dos grupos de consideraciones, debiendo incidir, en tiltimo lugar, en la propuesta integradora que se dird. Primeramente, se debe insistir en el caracter instrumental del procedimiento, esto cs, on su funcién auxiliar en favor de la administracién de justicia, El cumplimiento de dicha funcién requiere un rigor metodolégico, objetividad, imparcialidad y respon- sabilidad que no impide considerar que el diagndstico pericial de los abusos sexuales, amenores siga siendo, hoy por hoy, un auténtico desafio. No se puede pasar por alto, en consecuencia, que el SVA no constituye un elemento objetivo, tinico y concluyente. En segundo lugar, el Protocolo SVA no es la panacea porque la tarea de auxiliar no puede sustituir a la funci6n jurisdiccional de apreciacién y valoracién de la prueba. Tanto el alto grado de especializacién como el entrenamiento que se requiere para cl dominio de la técnica limitan, pues, su aplicacién y, por ende, la utilidad que reporta Ja misma en los contextos forenses. De hecho, que el Protocolo SVA se configure, propiamente, como una rigurosa generacién de hipétesis, por mas que adquieran el cardeter de relevantes, no nos aleja de un terreno conjetural que, por si mismo, guarda distancia con Ia fundamentacién de la declaracién de hechos probados que exige el principio acusatorio, puesto en relacién con la verdad interina de culpabilidad, en el seno del proceso penal. Finalmente, tiene particular interés, con miras a paliar las limitaciones de la apli- cacién del SVA-CBCA, la propuesta integradora dirigida a la implantacién del deno- minado Sistema de Evaluacién Global (SEG) (Arce y Farifia, 2005). Dicha propuesta desemboca en la elaboracién de un Protocolo comprensivo de un sistema de medida del engaiio adaptado al contexto legal espafiol que responde, esquemiticamente, a los. ‘pasos siguientes: 4) Obtenciénde la declaracién. Las dectaraciones de las partes implicadas son las que conforman el material mas importante y principal al que hay que atender. 1b) Repeticién de la obtencién de la declaracién. Aunque, generalmente, solo se cuenta con una iinica declaracién, contar con alguna més permite analizar la consistencia de la declaracién originaria a lo largo de! tiempo. ©) Contraste de las declaraciones hechas a lo largo del tiempo. Ha de recabarse el conjunto de declaraciones efectuadas durante la instruccién de acuerdo con el procedimiento de estudio de la validez SVA. d) Anilisis de contenido de las declaraciones. Se sigue un estudio de validez y fiabilidad en el que se van combinando, sucesivamente, los criterios del SVA, “0 Ls Bueno Ochoa 1 Protocolo SVA como ss SRA, CBCA, alladiéndose, asimismo, los criterios de informacién perceptual (Bis. Psicologia, Y operaciones cognitivas del RM. aaa ae ©) Anilisis de la fiabilidad de las medidas. Para garantizat la fiabilidad de la Sn aCe medida del objeto pericial se emplea un instrumento fiable y versitil, mas crteics (CBCAY no fiable, cual es la medida de la consistencia inter- ¢ intra-medidas, inter- eee evaluadores e inter-contextos recurriendo, al menos, a dos evaluadores asi sia juridical como a las escalas de validez del Inventario Multifasico de Personalidad de ae Minnesota (MMPI-2) en el contexto de una entrevista clinico-forense. 2 Medida de las consecuencias clinicas del hecho traumético (trastorno del estrés postraumético, TEP). Este paso tiene las limitaciones derivadas del hhecho de que no toda agresién produce el TEP y, desde luego, la ausencia del TEP no implica, necesariamente, que la agresin no sea cierta. &) Evaluacién de la declaracién de los actores implicados. Aun cuando la téc- nica fue creada para ser aplicada a las supuestas victimas es susceptible de aplicacién, asimismo, para el supuesto agresor. Se propone, por tanto, una doble confrontacién que puede dar lugar, llegado el caso, a la estimacién de Ja validacién convergente de datos. 4) Anélisis de personalidad de los actores implicados. El estudio acerca de la personalidad del supuesto agresor puede reportar claves explicativas no solo dela agresién sino también de posibles enfermedades mentales con relevancia juridico-penal. Es recomendable, por consiguiente, tal como se ha propuesto en el paso precedente relativo al andlisis de fiabilidad de las medidas, el uso del MMPI-2 junto con una entrevista clinico-forense. i) Implicaciones para la presentacién del informe. El sistema de credibilidad de las declaraciones en cinco categorias -ereible, probablemente creible, indeterminada, probablemente increible 0 increible~a que se contrae el SVA. ho se ajusta a las previsiones jurisprudenciales que exigen seguridad plena, no alta probabilidad (como corolario, cabria apostillar, del alcance del princi- pio in dubio pro reo). Y asi es como, en evitacion de mayor confusién y con objeto de minimizar posibles errores, las categorias que se proponen quedan reducidas a las tres siguientes: probablemente cierto, probablemente no-cierto e indeterminado, 1a Universidad de G ECHEBURUA, E, 8 forense frente 2 ls Journal of Clinical GODOY, V.y SANCHE técnica auxiliar ex: (Coord), Libro de Sociedad Espatiol GONZALEZ, B. 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