SVA
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conocimiento juridico
CONCEPCIONES SISTEMATICAS
Y VISIONES LITERARIAS DEL DERECHO
Principios del Derecho
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Cristina Fuertes-Planas Aleix
(Editora)
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“ii =e.
HOMENAJE OFRECIDO POR TODOS LOS SEMINARISTAS,
oNTHCY ges Xele)\| 00>) MOM ORO SONNE Ls eed ze)s)
DON ANGEL SANCHEZ DE LA TORRE, INDEPENDIENTEMENTE DE OTRAS
REALIZADAS A LO LARGO DE LOS ANOS EN QUE FUE SU DIRECTORCRISTINA FUERTES-PLANAS ALEIX
(Editora)
Fundamentos
de
conocimiento juridico
CONCEPCIONES SISTEMATICAS
Y VISIONES LITERARIAS DEL DERECHO
Principios del Derecho
VI
HOMENAJE OFRECIDO POR TODOS LOS SEMINARISTAS, CON LAS
_APORTACIONES DEL ULTIMO CURSO (2018) DIRIGIDO POR DON ANGEL
SANCHEZ DE LA TORRE, INDEPENDIENTEMENTE DE OTRAS REALIZADAS ALO
LARGO DE LOS ANOS EN QUE FUE SU DIRECTOR
reapers Djinn $.£
ber ee[No esti permitidn la reprouccio total 0 parcial de este libro, ni su incerporacién un sistema informe, ns
‘ransmision en cualquier frma o pr eualquer medi, sea est eleirnico, mecinieo, por fotcopi, por grabacion
‘wots métodos, sin el permis previ y por esrite del elitr. La iniaccin de les derechos mencionados puedes
onstitativa de deito conta la propiedad intelectual (ar. 270 y siguientes del Céigo Penal)
Dirfjsea Cdro(Ceniro Espa de Derechos Reprogrifiessinesesia fotocopiaroescanaralgnfagmento desta
‘obra, Puede contact con Coro através dela web [Link] oporeléfona en el 917021970/932720407
{Los presents atoulos son resultado de las Ponenciaspresentadas en In Seccin de Flosofi el Derecho de Ia Real
‘Academia de irispradencia y Legislaide, una Ver han sido dbatdas ono! Seminario Comespondnte. Han sido
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Telefon (+34) 91 8 28 46 - (434) 91 544 28 68
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ISBN: 978-84-1377-237-0
Depésito Legal: M-31837-2020
Maguctcién:
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Prilogo
(Crusrisa FUERTES-PLANAS ALEIX
I. VISIONES LITERARIAS DEL DERECHO
Laética del caballero y los derechos de la mujer: La ética del caballero, entre
cel deseo y la contencién de si: Guiraut Rigquier (1254-1292)
Anri. SANCHEZ DE LA TORRE
Dama, caballero. Apunte de historia, analogias y mixtificaciones del amor cortés
"AMADOR GARCIA-CARRASCO
Cristine de Pizan, contra la violencia machista.
CARMEN Visiaris
Beatriz Galindo, una mujer en la Corte de la Reina Isabel...
Carwen Dotones Baeza OnDoXez
Sobre el Derecho Penal Calvinista: estudio de caso para contribuir a elucidar
Tas causas de la decadencia del “retribucionismo” 5
-RABAEL SarRUSTEGUT CARUNCHO
Herndn Cortés, jurista
Antonio Luss VEcINo ELICES
Libertad y vocacién en La vida es suetto
Javier BaRRACA Mamma
Los secretos de Apollinaire (Malum evitandum: el amor y el odio en la obra de
Apollinaire). . .
[ELENA FERNANDEZ-MIRANDA
Dostoievski: Justicia y Dios. Reflexiones ético-estéticas.
AMADOR GARCIA-CARRASCO
B
23
35
n
85
103
121
149,
1698 Inpice
‘Sinrazén juridica y arbitrariedad procesal o el sacrificio de la libertad a los
interes del poder politico el easo judicial Mariana Pineda, (Consideraciones
{filoséfico-juridieas y dramatizacién literaria). 223
‘Mania [sane Lorca Manin De VILLODRES.
El lado ascuro del derecho: el proceso, de Franz Kafka... 287
Jost ANTONIO PINTO FONTANILLO
“Amor, aforanca, soledad, pérdida, desamparo, dolor y esperanza. La. eee
mas desconocida de Hannah Arendt: su poesia 287
Cristina FUERTES-PLANAS ALEDX
Elmihitismo en La nausée 315 Este volumen, producto
PrDRO FRANCISCO GAGO GUERRERO alo largo del curso cae
Eevestigacién de la Seociéa:
dyn Rand: entre ta filosofa y la literatura. 341 urisprudencia y
Luca Morarat Rowe ‘weiate afos, por el insigne:
a Torre ve la luz tras n0 poo
‘cEs un libro de combate El gran maestro?... 351 es
‘Acantro MarSrRe
La aportactén de Grecia a la filosofia universal. 363
José Luis Jonoe Maserine, Frxiz.
IL. MISCELANEAS.
Derechos en ta era digital. oa 319
Juas AxroNt0 ToRo PER
Conciencia y conviceién. El poder de las derechos humans. 397
Jess Vicror Conrrenas UGARTE
Sobre los valores morales. 419
TsABo1 RUIZ-GALLARDON
Cultura y derecho... 425
‘AxaDOR Gancia-Carnasco
EI Protocolo SVA como sistema de anélisis de validez de las dectaraciones en
Context08forense’ 4a
Luis Buexo Ocro4,
_La guerra fia como pugna cosmocrética on. 433
[EDUARDO GAGO FeRNANDEZ-RUBALCABAJa solidaridad. Asi, pues,
cultural 0 econémico
‘brazo de la ley aceptada
jal” que se merece un
en derecho se llama la
al de la justicia, ese fin.
futuras generaciones. La
‘bienes fundamentales. Y
se trata sélo de Cédigos y
educacién y la honradez.
EL PROTOCOLO SVA COMO SISTEMA DE ANALISIS
DE VALIDEZ DE LAS DECLARACIONES EN
CONTEXTOS FORENSES
Luts BuENo OcHOA.
Académico Correspondiente de la RAJL
Resumen: El SVA (Statement Validity Assesment) es una herramienta validada en
Paicotoaia Forense para la valoracién de la creibilidad del testimonio de menores vieti-
‘mas de abusos sexuales. Su principal componente es el CBCA (Criteria Based Content
vtnalysis). Su aplicaciOn require gran rigor metodolégico y no esta exenta de subjet-
idad. La apreciacién y valoracién dela prucba corresponde, en tiltima instancia, a 1a
Jutoridad judicial. La propuesta integradora del Sistema de Evaluacion Global (SEG)
trata de superar las limitaciones derivadas de la aplicacién del Protocolo SVA.
Palabras clave: Protocolo SVA, CBCA, Credibitidad de Testimonio, Sistema de Eva
Iuacién Globel.
“Abstract: The SVA (Statement Validity Assesment) is a validated tool in the ficld of
Forensic Psychology that is applied to the assesment of the credibility of testimony in
‘child vietims of sexual abuse. Ils main component is the CBCA (Criteria Based Content
“‘nalsis). Ws application requires great methodological rigor and is not exempt from
subjectivity. The assessment and evaluation ofthe evidence corresponds, ultimately, 0
the judicial authority. The integrative proposal ofthe Global Evaluation Sysiem ties to
overcome the limitations desived from the application of the SVA Protocol.
Keywords: SVA Protocol, CBCA, Credibility of Testimony, jlobal Evaluation System.
1, INTRODUCCION
Lavaloracién de la credibilidad y validez del testimonio es uno de los temas estela~
resde la Psicologia Forense. Asi, es frecuente que durante la fase de instrueci6n de los
‘asuntos seguidos en via penal sean solicitadas dichas valoraciones tanto en supuestos
de malirato infantil como, mis exactamente, ante casos especificos de abuso sexual
(Conducta tipificada en el art. 181 del Cédigo Penal que castiga «al que, sin violencia
intimidacidn, y sin que medie consentimiento, realizare actos que atenten contra la
libertad o indemnidad sexual de otra persona»; que ha de ser puesto en relacién con“0 Luis Bueno Ochoa
los arts. 183 a 183 quater del mismo texto legal que sancionan los abusos y agresiones
sexuales a menores de dieciséis aiios).
El maltrato infantil no solo no es fécil de definir sino que atin es mis dificl su dias
indstico dado que tanto los sintomas como los signos de valor especifico se presenta
con muy escasa frecuencia (Presentacién, Medina, Soriano y Negre, 2014).
En cuanto a la definicién; una de las més certeras de abuso sexual infantil es le
ofrecida por el National Center of Child Abuse and Neglect (1978), segin la cual, som
abusos sexuales «os contactos ¢ interacciones entre un nifio y un adulto, cuando el
adulto (agresor) usa al nifio para estimularse sexualmente él mismo, al nifio 0 a ot=
persona. Fl abuso sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18
aflos, cuando esta es significativamente mayor que el nifio (la vietima) o cuando (el
agresor) est en una posicién de poder o control sobre el otro menor»
En relacién con el diagnéstico; es considerado, comiinmente, el resultado de uns
valoracion multidisciplinar en la que cobran intervencién tanto los examenes médico
y psicolégico como la valoracién social.
El problema que se plantea es que las eventuales mentiras de los menores en un
contexto tan delicado como el que nos ocupa pueden no ser detectadas ocasionando
graves perjuicios que no se pueden por menos que considerar, en muchos casos, ire-
versibles.
‘Asi pues, es el anzlisis del relato, prestando especial atencién a la certeza del
mismo, lo que se revela fundamental 2 Ia hora de valorar la veracidad de los abusos
sexuales objeto de investigacién judicial. La Psicologia Forensc ha desarrollado so-
bre este particular diferentes técnicas de andlisis sobre la validez de las declaraciones
prestadas en contexios forenses.
Ha sido constatada, en efecto, Ia existencia de diferentes aproximaciones a ls
evaluacién de la credibilidad del testimonio (Arce y Farila, 2005), entre las que des-
tacan las siguientes: 1) correlatos de personalidad del comunicador; 2) indicios no
verbales y extralingiisticos asociados al engafio; 3) indicios fisiol6gicos; 4) andlisis
del contenido de la declaracién; 5) Control de la Realidad/Reality Monitoring (RM):
6) Andlisis de la Realidad de las Declaraciones (Statement Reality Analysis, SRA); 7)
‘Analisis de Contenido Basado en Criterios (Criteria Based Content Analysis, CBCA)
y 8) Anillisis de la Validez de las Declaraciones (Statement Validity Analysis, SVA).
Pues bien, visto cuanto antecede corresponde ahora centrar la atencin en la técnica
mencionada en tiltimo lugar, el Protocolo SVA (que comprende, a su vez, ala que la
precede en Ia enunciacién anterior, esto es, el CBCA). Dicho Protocolo resulta ser,
destaquémoslo, el instrumento mas utilizado en el ambito judicial
IL DESCRIPCION
EL Protocolo SVA est compuesto por tres elementos: |) la entrevista semiestruc-
turada con la victima; 2) el andlisis del contenido de la entrevista segin determinados
criterios (CBCA) y, finalmente, 3) la integracién del CBCA y los criterios correspon-
dientes al Listado de Validez (Presentacién, Medina, Soriano y Negre, 2014),
1 Protocolo SVA como sistema de
‘Se ha de seguir, por tanto,
claracién prestada en vi
creible, probablemente crei
(Alonso-Quecuty, 1999).
Se trata, pues, de una t6
guia estructurada que analiza s
sin que pueda descartarse el
‘entrevista y sea tecomendable,
que dominen la técnica (Ee!
La descripeién de la
del Protocolo SVA asi como:
rrelativamente, sus once
su componente principal, €=
‘Asi pues, tenemos, por
‘mania y su primera dese:
hhasta llegar ala formulacion.
Es un instrumento muy
deracién de método semi
declaraciones, En este sentido
una evaluacién de la cred
empero, con realizar una ¥
y Sinchez, 2008).
La biisqueda de la verdad
doa las categorias y criterios
Tabla 1, Statement Vali
5 as
1. Caracteristicas
TH. Caracteristicas de i
TIE. Motivacion.
(TV, Guestiones de ls-abusos y agresiones
esis dificil su diag-
ifico se presentan
gre, 2014).
o sexual infantil es la
), segin la cual, son
un adulto, cuando el
ssmo, al nifio oa otra
‘persona menor de 18
‘victima) 0 cuando (el
el resultado de una
Js eximenes médico
de los menores en un
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EnciGn a la certeza del
dad de los abusos
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ex de las declaraciones
Es aproximaciones a le
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dor; 2) indicios no
oligicos; 4) andlisis
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ent Analysis, CBCA)
Analysis, SVA).
‘atencién en la téenice
asuvez, ala que le
Protocolo resulta ser
ccatrevista semiestruc-
ses segtin determinados
Nos crterios correspox-
sy Negre, 2014).
El Protocolo SVA como sistema de cals de voides de las declaraciones on contextosfoenses 443
Sha de seguir, por tanto, un triple itinerario que arroja como resultado que la de~
claracién prestada en via judicial se atenga a alguna de las cinco categorias siguientes:
creible, probablemente creible, indeterminada, probablemente increible o increible
(Alonso-Quecuty, 1999),
Se trata, pues, de una técnica compleja, mas no psicométrica, al consistir en una
guia estructurada que analiza y, mds exactamente, interpreta la informacién obtenida;
sin que pueda descartarse el riesgo de interpretacién subjetiva por més que se grabe la
entrevista y sea recomendable, a su vez, que intervengan dos peritos independientes
que dominen la técnica (Echeburia, Muiioz y Loinaz, 2011).
La descripcién de la téonica exige detenerse, primeramente, en los antecedentes
del Protocolo SVA asi como en dar cuenta de sus cuatro categorias principales y, co-
rrelativamente, sus once criterios a evaluar. En segundo lugar, se hard lo propio con
[Link] principal, es decir, con el CBCA.
Asf pues, tenemos, por una parte, que el SVA se desarrollé originariamente en Ale-
‘mania y su primera deseripeién se debid a Undeutsch (1967); ala que siguieron otras,
hasta llegar a la formulacién actual (Steller y Kohnken, 1989; Raskin y Esplin, 1991).
Es un instrumento muy utilizado en el ambito forense que responde a la consi-
deracién de método semi-estandarizado para la evaluacién de la credibilidad de las
declaraciones, En este sentido es oportuno subrayar que su objetivo consiste en realizar
‘una evaluacién de la credibilidad del contenido de la declaracién; algo que no coincide,
‘empero, con realizar una valoracién sobre la credibilidad de la persona (Dzib, Godoy
y Sanchez, 2008).
La bitsqueda de ta verdad en el testimonio se obtiene, siguiendo el SVA, atendien-
do a las categorias y criterios a evaluar recogidos en la tabla 1 (Arce y Faria, 2008).
Tabla 1, Statement Validity Assessment (SVA); categoria principales y crterios @ evaluer,
(Categorias principales Giiterios a evaluar
| T, Adeeuavién del lenguaje y eonocimientos
1. Caracteristicas psicolbgicas 2, Adecuacién del afecto
3. Susceptibilidad a la sugestién
TL, Caracteristicas de Ta entrevista | 4. Preguntas coercitivas, sugestivas o
dirigidas
5, Adecuacién global de la entrevista
Tl, Motivacién 6. Motivos del informe
7. Contexto del informe o declaracién
original
8, Presiones para presentar un informe falso
TV. Cuestiones de la investigacién 9. Consistencia con leyes de la naturaleza
10. Consistencia con otras declaraciones
11. Consistencia con otras pruebasa4 Luis Bueno Ochoa
Y, tenemos, por otra parte, que el CBCA, componente principal del SVA, como
queda dicho, constituye la herramienta fundamental para valorar la credibilidad del
contenido de las declaraciones aportadas por testigos.
Su formulacién actual (Steller y Kohnken, 1989; Raskin y Esplin, 1991) esta
basada en la hipétesis de Undeutsch (1967) aun cuando no han cesado las propuestas
de modificacién. Dicha hipétesis sostiene, en términos generales, que el contenido de
un testimonio basado en la experiencia es diferente del contenido de un testimonio
bbasado en Ia invencién o la fantasia.
En la tabla 2 se recogen las cinco categories principales asi como los diecinueve
criterios a evaluar que se aplican al contenido de la declaracién siempre que la misma
haya sido encontrada valida. Quiere esto decir que si, por ejemplo, la declaracién se
hhubiese tenido por inconsistente con las leyes de la naturaleza como consecuencia de
la eplicacién del SVA, aquella se considerarfa invélida y no habria lugar, por consi-
guiente, a tener que aplicar el CBCA (Presentacién, Medina, Soriano y Negre, 2014).
‘Tabla 2. Criteria Based Content Analysis (CBCA); categorias principales y eriterios a evaluat
Categorias principales Giiterios a evaluar
T. Caracteristicas generales Estructura Iogiea
Elaboracién desestructurada
Cantidad de detalles
Engranaje contextual
Descripeién de interacciones
Reproduccién de conversaciones
Complicaciones inesperadas
1, Particularidades del contenido | 8. Detalles inusuales
9. Detalles superfiuos
10. Incomprensién de detalles relatados con
precision
1. Asociaciones externas relacionadas
12, Alusiones al estado mental subjetivo
13, Atribucion del estado mental al autor del
dclito
TV. Contenidos sobre motivaciin | 14. Correcciones espontaneas
15, Admitir fallos de memoria
16, Plantear dudas sobre el propio
testimonio
17. Autodesaprobacién
18, Perdonar al autor del detito
IL Contenidos especificos
'V. Elementos especificos de la ofensa | 19. Detalles caracteristicos del delito
1 Protocolo SVA como ss
II], VALIDEZ
El tercer paso del P
BCA y, mas con
(Echeburia, B., Musioz, J.
T. Relacionados con la
Declaracién
TI, Relacionados con la
investigacion
fess eni
Lavalidez del P
Ja gran mayoria de profes
cabo una adecuada eval
y Scott, 2015).
Sin perjuicio de loan
tanto atendiendo al mes
2009; Godoy y Sanchez.
un obstaculo para su a
procedimiento recae, 2
Elmencionado
(2005) y Rogers (1997),
obtencién de la info
de las declaraciones: ¢)
clinicos sino forenses: é
cién de las primeras ew
Tanto el origen de ls
testigo traen causa de difpal del SVA, como
Ia credibilidad del
¥ Esplin, 1991) esté
ccesado las propuestas
Es. que cl contenido de
do de un testimonio
‘como los diecinueve
siempre que la misma
plo, la declaracién se
mo consecuencia de
ia lugar, por consi-
riano y Negre, 2014).
es y criterios a evaluar,
relacionadas
‘mental subjetivo
do mental al autor de!
1 Protocolo SVA como sistema de andes de valides de las declaraciones en contests forenses 448,
IL. VALIDEZ,
El tercer paso del Protocolo SVA consiste, segin lo expuesto, en la integracién del
CBCA y, més concretamente, de los criterios correspondientes al Listado de Validez
(Echebuntia, E., Mufioz, IM. y Loinaz, 1, 2011)
En latabla 3 se recoge la Lista de Validez que distingue entre factores, categorias
y criterios (Presentacién, Medina, Soriano y Negre, 2014)
Tabla 3. Lista de Validez.
Factores Categorias Giiterios
"[Link] con a_|A) Caracteristicas | 1. Limitaciones cognitivo-emocionales
| Declaracin pricoldgicas 2. Lenguaje y conocimiento
| 3. Emociones durante las entrevistas
B) Caracteristicas de | 4. Sugestionabilidad
Ia entrevista 5. Procedimientos de la entrevista
6. Infiuencias sobre los contenidos de las
7. Cireunstancias de la alegacién original
8. Motivacién para declarar
‘9. Infiuencia por parte de otros
TI. Relacionados con la 10. Falta de realismo (inconsistencia con
investigacion las leyes de Ia naturaleza)
11, Declaraciones inconsistentes
12, Bvidencia contradictoria
l 13, Caracteristicas del delito
| (©) Motivacién declaraciones
|
La validez del Protocolo SVA ha sido cuestionada por el hecho, acreditado, de que
Ia gran mayoria de profesionales carecen de conocimientos apropiados para llevar a
cabo una adecuada evaluacién forense del abuso sexval infantil (Kéhnken, Manzanero
y Scott, 2015).
Sin perjuicio de to anterior, hay miltiples ejemplos del uso firecuente dela técnica,
tanto atendiendo al menor-victima como al menor-infractor (Serrano y Carrascosa,
2009; Godoy y Sanchez, 2009) aun cuando el requisito del entrenamiento constituya
un obstéculo para su adecuada aplicacién habida cuenta que la fiabilidad de todo el,
procedimiento recae, en puridad, en el entrevistador-evaluador.
Elmencionado requisito del entrenamiento comprende, siguiendo a Aree y Farifia
(2005) y Rogers (1997), los aspectos siguientes: a) entrenamiento en los modos de
obtencién de la informacién en todas sus modatidades; b) entrenamiento en anélisis,
de las declaraciones; c) entrenamiento en evaluacién de la salud mental, no con fines
clinicos sino forenses; d) entrenamiento en la deteccién de la simulacién y e) ejecu-
cin de las primeras evaluaciones forenses en compatifa de un perito con experiencia,
Tanto el origen de las declaraciones incorrectas como el grado de conciencia de!
testigo traen causa de diferentes focos de generacidn. Asi, se ha llegado a distinguir, ena6 Luis Bueno Ochoa
términos generale, entre: a) errores no intencionales (debidos a falta de competencia
para testificar, errores inadvertidos y/o falsos recuerdos); y,b) mientras intencionales
(Kohnken, 2004).
Los errores no intencionales, o inconscientes, provienen de dos fuentes de ge~
neracién: por un lado, las limitaciones cognitivas asociadas a la edad o bien a una
discapacidad intelectual (Manzanero, Recio, Alemany y Cendra, 2013); y, pot otto, los
falsos recuerdos implican que la persona que los suite esti convencida de su veracidad
atendiendo a lo que recuerda.
Los fallos de memoria pueden ser consecuencia de procesos inferenciales y esque-
aticos as{ como de fuentes de informacién sesgada, distinguigndose, a su vez, tres
tipos de falsos recuerdos: a) recuerdos selectivos 0 fallos selectivos en la recuperacién;
») recuerdos falsos de hechos que los sujetos no han vivido realmente; y c) distorsiones
oalteraciones de la memoria de hechos vividos por los sujctos (Loftus y Davis, 2006).
Las memtiras intencionales se producen en aquellos supuestos en que tiene lugar la
acusacién de un falso testimonio gencrado intencionalmente y en el que la evaluacion
1 partir del andlisis de Ia calidad del contenido de la declaracién del CBCA puede
resultar decididamente dil (Kohnken, Manzanero y Scott, 2015),
‘Una vez hecha la doble aproximacién especifica al SVA y al CBCA, cabe aftadir que
la aplicacién del Protocolo SVA, en general, es decir, no restringida a su componente
principal, el CBCA, cuenta con un amplio elenco de limitaciones (K@hnken, 2004):
a) Falta de competencia para declarar. La aplicacién del Protocolo SVA exige.
con cardcter previo, que el testigo tenga competencia para declararo, lo que es
Jo mismo, que dicha competencia no se vea afectada de manera significativa
b) No hay declaracién disponible. En los casos en que el testigo no puede 0 se
niega a declarar o, incluso, cuando no pueda aplicarse dicho Protocolo que
requiere, ciertamente, Ia existencia de una declaracién verbal que constituye
la base del analisis de que se trata
©) Las partes relevantes para el diagnéstico de una declaracién son demasiado
ccortas o muy simples. Un error frecuente consiste en la aplicacién del CBCA
a toda declaracién prestada cuando solo una parte de la misma es la que ofrece
un resultado cuestionable. El CBCA tiicamente se debe aplicar a la parte de
Ja declaracién en la que haya sido descrito el detito sexual sobre el que pesa
Ia sospecha de que pudiera haber sido producto de invencién o fantasta.
& Técnicas de entrevista inapropiadas. Cabe citar, por ejemplo, las entrevistas
sugeridas y la repeticién de entrevistas que cuentan con alto poder de distor-
sidn de la memoria que pueden tergiversar con efectos negativos, ya sea por
inexactitud, ya sea por merma de su calidad, las declaraciones, El testigo habré
de ser capaz de offecer un relato libre que no tendré que ser interrumpido con
preguntas. Se ha de atender, por lo tanto, al criterio de la “produccién deses-
tructurada”, segtin el cual, dicho relato no debe ser guiado o estructurado por
parte del entrevistador.
¢) Entrenamiento. El dominio de la téenica por el entrevistador no es Sbice pare
que la aplicacién del Protocolo suria el efecto previsto, toda vez. que, no se
Protocolo SVA como sistema
puede descartar la
efectuar declaracio
pues, a las pautas
Rogers, 1997).
IV. APUNTE JURISPRUI
Es unanime admitir o3
(SAV) no desplaza la
STS 648/2010, de 25 de j
tener en cuenta que el fin &
judicial para que este pueda
que exijan o hagan convents
Convertir el dictamen de le
nan conclusién psicolézics
Tamado a reforzar la cone
una suerte de pseud
la credibilidad de una
sobre la credibilidad de la
alos técnicos copia de las &
se elabora con anteriorids
plenario, algunos testigos:
idea absolutamente coats
valoracién racional de la 5
se pronuncie sobre la ¥
desplazar el deber jurisd
de prueba indispensables p
la autoria del imputacion
Dela misma manera, i
indica que «por lo que se
declaraciones prestadas hes
blecer tal cosa, que es
-valorar las pruebas pra
de la credibilidad del testi
ciones psicofisicas, desdes
‘mentales, pasando por
la posible tendencia la f
etc. ¥ es esto y no lav
perician
En sentido anélogo, la S
sefiala que «los estudios 5
vvietimas cuando son f2¥
7 ECLI (European Case Lawfalta de competencia
ras intencionales
dos fuentes de ge-
la edad o bien a una
2013); y, por otro, los
da de su veracidad
aferenciales y esque-
5 [Link] Vez, tres
ven la recuperacién;
= ¥ ¢) distorsiones
'y Davis, 2006).
.en que tiene lugar la
el que la evaluacién
adel CBCA puede
‘A, cabe ailadir que
gids a su componente
\(Kohnken, 2004):
otocolo SVA exige,
ddeclararo, lo que es
significativa.
stigo no puede o se
Idicho Protocolo que
extal que constituye
én son demasiado
plicacién del CBCA
gsmas a que oftece
splicar ala parte de
sobre el que pesa
o fantasia,
aplo, las entrevistas
falto poder de distor-
gativos, ya sea por
nes. El testigo habré
er interrumpido con
“produccién deses-
poestructurado por
dor no es dbice para
toda vez que, no se
E1 Protocolo SVA como sistema de andlsis de vader de las declaraciones en contextos forenses 447
puede descartar la posibilidad de que un testigo sea entrenado a la hora de
cefectuar declaraciones de alta calidad con respecto al CBCA. Cabe remitirse,
pues, a las pautas expresadas al efecto previamente (Arce y Farifla, 2005;
Rogers, 1997),
IV, APUNTE JURISPRUDENCIAL
Es undnime admitir que la existencia de informes psicolégicos de credibilidad
(SAV) no desplaza la responsabilidad de los jueces; tal como sefiala, por ejemplo, la
STS 648/2010, de 25 de junio (ECLI': ES:TS:2010:4195), al afirmar que «conviene
tener en cuenta que el fin de la prueba pericial no es otro que el de ilustrar al 6rgano
judicial para que este pueda conocer o apreciar algunos aspectos del hecho enjuiiciado
{que exijan o hagan convenientes conocimientos cientificos 0 artisticos (art. 456 LECY).
Convertir el dictamen de los peritos psicélogos, singularmente fo que estos denomi-
nan conclusién psicolégica de certeza, en un presupuesto valorativo sine gua non,
Mamado a reforzar la congruencia del juicio de autoria, supone convertir al perito en
una suerte de pseudoponente, con una insdlita capacidad para valorar anticipadamente
la credibilidad de una fuente de prueba, Téngase en cuenta, ademiés, que ese informe
sobre la credibilidad de la vietima, para cuya confeccién el Juez instruetor suministra
alos técnicos copia de las distintas declaraciones prestadas en la fase de instrucci6n,
se elabora con anterioridad al juicio oral. Se favorece asi la idea de que, antes del
plenario, algunos testigos cuentan con una anticipada certificacién de veracidad,
idea absolutamente contraria a nuestro sistema procesal y a las reglas que definen la
valoracién racional de la prueba. En suma, la existencia de un informe pericial que
se pronuncie sobre la veracidad del testimonio de la victima, en modo alguno puede
desplazar el deber jurisdiccional de examinar y valorar razonablemente los elementos
de prueba indispensables para proclamar la concurrencia del tipo y para afirmar o negar
la autoria del imputado».
De la misma manera, la STS 238/2011, de 21 de marzo (ECLI: ES:TS:2011:1991),
indica que «por lo que se refiere a la pericial psicolégica sobre la “veracidad” de las,
declaraciones prestadas hemos de recordar que no corresponde a los psicdlogos esta-
blecer tal cosa, que es competencia del Tribunal en su exclusiva funcién de juzgar y
valorar las pruebas practicadas. CuestiGn distinta es la relevancia que en la valoracién
de la credibilidad del testigo, -sea victima o sea un tercero- pueden tener sus condi-
ciones psicofisicas, desde su edad, madurez y desarrollo, hasta sus posibles anomalias,
‘mentales, pasando por ciertos caracteres psicolégicos de su personalidad, tales como
la posible tendencia a la fabulacién, o a contar historias falsas por afin de notoriedad
etc. Y es esto y no la veracidad misma del testimonio, lo que puede ser objeto de una
periciay,
En sentido andlogo, la STS 265/2010, de 19 de febrero (ECLI: ES:TS:2010:1473),
sefala que «los estudios psicol6gicos sobre Ia veracidad de fos testimonios de las
vietimas cuando son favorables a ella no implican que haya de creer el Tribunal a la
CLI (European Case Law Identifier): Wentificador Eutopeo de Jurisprudenciaa8 Luis Bueno Ochoa
testigo, ni que no haya de hacerlo cuando el dictamen apunta a la fabulacién, pues 2
los Jueces compete medir y valorar el alcance probatorio de los testigos como parte
esencialisima de su funcién juzgadora. Pero es claro que ilustran cientificamente
acerca de determinados rasgos de Ia personalidad del testigo. Por lo tanto lo relevante
cen esos estudios es la posible deteccién de la tendencia fabuladora, que es, en cuanto
patologia o rasgo perceptible para un experto, lo que tiene significacion cuando existe
y se diagnostica en la pericia. En este caso lo relevante en un proceso valorativo ra-
Zonable del testimonio no es la falta de una pericial psicoldgica emitida directamente
ante el Tribunal afirmando que el testimonio de la menor es veraz, sino al contrario, 1o
relevante es que ningtin informe, directo 0 de referencia, dice que esa menor padezea
patol6gica inclinacién a mentir o a fabular sucesos como el testimoniado por ella. No
hay por consiguiente razones de incredibilidad subjetiva por motivaciones espurias
ni por personalidad fabuladora de la testigo».
El triple apunte jurisprudencial seleccionado no plantea dudas, por consiguiente,
acerca de que la funcién auxiliar inherente a un instrumento proveniente de la Psico-
logia Forense no releva, en modo alguno, de la responsabilidad iiltima en materia de
apreciacién y valoracién probatoria que compete a la funcién jurisdiccional. Asimismo
no puede caer en el olvido que la autoridad judicial dispone de criterios, de indole
eminentemente juridica, para valorar las declaraciones personales que, como resumen
Manzanero y Muiioz (2011), atienden a los tres pardmetros siguientes: a) ausencia dle
incredibilidad subjetiva derivada de un mévil espurio, ya sea resentimiento o enemis-
tad, por ejemplo, como consecuencia de las relaciones precedentes entre incriminador ¢
incriminado; b) verosimilitud, en tanto en cuanto la misma se deduzca de comroboracio-
nes periféricas y c) persistencia en la incriminacidn, manifestada por su prolongacién
temporal, por la pluralidad y ausencia de ambigtedades y contradicciones.
No obstante lo anterior, se han localizado referencias a estudios recientes (Gon-
zilez, 2017) en los que se analizaron sentencias que revelaron que las decisiones
dde Magistrados sobre la verosimilitud de un testimonio recaian, en buena parte, en
informes psicolégico-forenses que analizaban la credibilidad de la declaracién de la
vvietima y/o el establecimiento del dafio psiquico consecuencia de la victimizacién.
Dichos resultados destacaban la necesidad de elaborar pruebas objetivas, cientifica-
‘mente validadas, que estudien criterios empiricos de credibilidad, abandonando asi
los criterios tradicionales subjetivos de los que disponen los jueces para Ia estimacién
de la prueba (fiabilidad) en términos de realidad. Los Colegios Profesionales de Psi-
‘cologia han elaborado, en esta linea, una serie de directrices (Seijo e¢ al, 2014) para
laredaccién del contenido de los informes periciales psicolégicos que se remiten a los
ctiterios Daubert y, especificamente, al uso de técnicas forenses metodicas avaladas
cientificamente que permitiran tomar decisiones sobre la evaluacién con un clevado
nivel de certeza evitando al maximo posible la zona de incertidumbre.
Los mencionados criterios, aflad4moslo, fueron establecidos por Blackmun, po-
nente del Tribunal Supremo estadounidense, a través de tres sentencias Daubert vs.
Merrell Dow Pharmaceuticals, 509 U.S. 579 (1993); General Electric Co. vs. Joiner,
522 US. 136 (1997) y Kumho Tire Co. vs. Carmichael, 526 U.S. 137 (1999) y, re-
sumidamente, dejaron establecidas las exigencias siguientes: que la técnica utilizads
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Ja técnica utilizada
El Protocolo SVA como ssiema de ands de vale de las declaraciones en comtexosforenses 449
por el perito haya sido probada suficientemente frente a errores; que la técnica haya
sido revisada por otros cientificos y, en su caso, haya sido publicada; que el perito
indique el grado de acierto de la técnica; que haya sido justificado el mantenimiento
de estindares de calidad en el uso de la técnica y, por tltimo, que exista consenso en
a comunidad cientifica sobre la fiabilidad de la técnica (Nieva-Fenoll, 2017),
V. AMODO DE CONCLUSIONES
Se exponen, con afiin conclusivo, dos grupos de consideraciones, debiendo incidir,
en tiltimo lugar, en la propuesta integradora que se dird.
Primeramente, se debe insistir en el caracter instrumental del procedimiento, esto
cs, on su funcién auxiliar en favor de la administracién de justicia, El cumplimiento
de dicha funcién requiere un rigor metodolégico, objetividad, imparcialidad y respon-
sabilidad que no impide considerar que el diagndstico pericial de los abusos sexuales,
amenores siga siendo, hoy por hoy, un auténtico desafio. No se puede pasar por alto,
en consecuencia, que el SVA no constituye un elemento objetivo, tinico y concluyente.
En segundo lugar, el Protocolo SVA no es la panacea porque la tarea de auxiliar
no puede sustituir a la funci6n jurisdiccional de apreciacién y valoracién de la prueba.
Tanto el alto grado de especializacién como el entrenamiento que se requiere para cl
dominio de la técnica limitan, pues, su aplicacién y, por ende, la utilidad que reporta
Ja misma en los contextos forenses. De hecho, que el Protocolo SVA se configure,
propiamente, como una rigurosa generacién de hipétesis, por mas que adquieran el
cardeter de relevantes, no nos aleja de un terreno conjetural que, por si mismo, guarda
distancia con Ia fundamentacién de la declaracién de hechos probados que exige el
principio acusatorio, puesto en relacién con la verdad interina de culpabilidad, en el
seno del proceso penal.
Finalmente, tiene particular interés, con miras a paliar las limitaciones de la apli-
cacién del SVA-CBCA, la propuesta integradora dirigida a la implantacién del deno-
minado Sistema de Evaluacién Global (SEG) (Arce y Farifia, 2005). Dicha propuesta
desemboca en la elaboracién de un Protocolo comprensivo de un sistema de medida
del engaiio adaptado al contexto legal espafiol que responde, esquemiticamente, a los.
‘pasos siguientes:
4) Obtenciénde la declaracién. Las dectaraciones de las partes implicadas son las
que conforman el material mas importante y principal al que hay que atender.
1b) Repeticién de la obtencién de la declaracién. Aunque, generalmente, solo se
cuenta con una iinica declaracién, contar con alguna més permite analizar la
consistencia de la declaracién originaria a lo largo de! tiempo.
©) Contraste de las declaraciones hechas a lo largo del tiempo. Ha de recabarse
el conjunto de declaraciones efectuadas durante la instruccién de acuerdo con
el procedimiento de estudio de la validez SVA.
d) Anilisis de contenido de las declaraciones. Se sigue un estudio de validez y
fiabilidad en el que se van combinando, sucesivamente, los criterios del SVA,“0 Ls Bueno Ochoa 1 Protocolo SVA como ss
SRA, CBCA, alladiéndose, asimismo, los criterios de informacién perceptual (Bis. Psicologia,
Y operaciones cognitivas del RM. aaa ae
©) Anilisis de la fiabilidad de las medidas. Para garantizat la fiabilidad de la Sn aCe
medida del objeto pericial se emplea un instrumento fiable y versitil, mas crteics (CBCAY
no fiable, cual es la medida de la consistencia inter- ¢ intra-medidas, inter- eee
evaluadores e inter-contextos recurriendo, al menos, a dos evaluadores asi sia juridical
como a las escalas de validez del Inventario Multifasico de Personalidad de ae
Minnesota (MMPI-2) en el contexto de una entrevista clinico-forense.
2 Medida de las consecuencias clinicas del hecho traumético (trastorno del
estrés postraumético, TEP). Este paso tiene las limitaciones derivadas del
hhecho de que no toda agresién produce el TEP y, desde luego, la ausencia del
TEP no implica, necesariamente, que la agresin no sea cierta.
&) Evaluacién de la declaracién de los actores implicados. Aun cuando la téc-
nica fue creada para ser aplicada a las supuestas victimas es susceptible de
aplicacién, asimismo, para el supuesto agresor. Se propone, por tanto, una
doble confrontacién que puede dar lugar, llegado el caso, a la estimacién de
Ja validacién convergente de datos.
4) Anélisis de personalidad de los actores implicados. El estudio acerca de la
personalidad del supuesto agresor puede reportar claves explicativas no solo
dela agresién sino también de posibles enfermedades mentales con relevancia
juridico-penal. Es recomendable, por consiguiente, tal como se ha propuesto
en el paso precedente relativo al andlisis de fiabilidad de las medidas, el uso
del MMPI-2 junto con una entrevista clinico-forense.
i) Implicaciones para la presentacién del informe. El sistema de credibilidad
de las declaraciones en cinco categorias -ereible, probablemente creible,
indeterminada, probablemente increible 0 increible~a que se contrae el SVA.
ho se ajusta a las previsiones jurisprudenciales que exigen seguridad plena,
no alta probabilidad (como corolario, cabria apostillar, del alcance del princi-
pio in dubio pro reo). Y asi es como, en evitacion de mayor confusién y con
objeto de minimizar posibles errores, las categorias que se proponen quedan
reducidas a las tres siguientes: probablemente cierto, probablemente no-cierto
e indeterminado,
1a Universidad de G
ECHEBURUA, E, 8
forense frente 2 ls
Journal of Clinical
GODOY, V.y SANCHE
técnica auxiliar ex:
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Sociedad Espatiol
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MANZANERO. AL.
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BureaulA
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NIEVA-FENOLL, F
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