La diabetes mellitus gestacional es definida como la intolerancia a los carbohidratos con
diversos grados de severidad que se reconoce por primera vez durante el embarazo, y que
puede o no resolverse después del embarazo.
Diabetes pregestacional o preexistente se refiere a pacientes conocidas con diabetes tipo
1 o 2 que se embarazan.
En la diabetes pregestacional existe mayor riesgo de abortos, malformaciones congénitas y restricción del
crecimiento intrauterino, aunque la paciente no haya sido previamente diagnosticada.
En algunos casos, se presenta progresión de complicaciones crónicas pre-existentes. En la diabetes gestacional existe
mayor riesgo de macrosomía y polihidramnios.
En ambas se incrementa el riesgo de prematurez, preeclampsia-eclampsia, trauma obstétrico, cesárea y mortalidad
perinatal.
Interrogar a toda mujer en etapa reproductiva con diabetes el deseo de embarazo y dar consejo preconcepcional y
de lo contrario proporcionar consejo sobre método anticonceptivo.
Lograr un control glucémico estricto en la etapa preconcepcional y determinar la cifra HB A1c para recomendar un
embarazo cuando sea menor a 6.5%. Así como, evitarlo si el valor sobrepasa el 10%.
Establecer si existe daño por micro o macroangiopatía.
Determinar el estado de la función tiroidea en caso de tratarse de diabetes tipo 1.
Suspender los hipoglucemiantes orales y las insulinas no aprobadas durante el embarazo (glargina y detemir) al
momento del diagnóstico del mismo.
Suspender los inhibidores de la ECA y los ARA 2 y usar alfametildopa, nifedipina, labetalol o hidralazina.
Suspender Estatinas y Fibratos.
Realizar tamiz con 50g a toda mujer embarazada a la semana 24 a 28 de gestación.
En pacientes con varios factores de riesgo se realizará en cualquier momento del
embarazo.
si el resultado es negativo, se repetirá a la semana 24 a 28 SDG
Se considerará positiva con valores por arriba de 130mg/dl y diagnóstica con un
valor mayor a 180 mg /dl.
Se debe realizar curva de tolerancia a la glucosa en las 24 a 28 SDG en grupos de
alto riesgo, en pacientes con diabetes gestacional en embarazo previo o en toda
mujer con prueba de tamiz positiva.
1. Glucemia en ayuno mayor o igual a 126 mg/dL en dos ocasiones.
2. Glucemia casual mayor de 200 mg/dL
3. Prueba de tamiz con 50g con resultado mayor o igual a 180mg/dl
4. Curva de tolerancia a la glucosa con 100g o 75g
La meta terapéutica es tener una glucemia en ayuno menor o igual a 95 mg/dl y menor de 120 mg/dL dos horas
después de los alimentos.
Si el crecimiento fetal es igual o mayor de la percentila 90 las metas de glucemia serán más estrictas: menor a igual
a 80mg/dl en ayuno y 110 mg/dl dos horas postprandial
Aproximadamente el 90% de las pacientes diabéticas embarazadas logran la meta terapéutica sólo con la
dieta.
El consumo de carbohidratos puede variar entre el 40 y 45% del total de calorías, evitar carbohidratos
simples o de alto índice glucémico.
Se recomienda un aporte de proteinas entre 20 y 25% y las grasas saturadas no deben exceder de 10% del
total de lípidos.
La dieta se fraccionará en tercios y en las pacientes tratadas con insulina la dieta se fraccionará en cuartos
o quintos con colación nocturna para evitar hipoglucemia.
El efecto de la dieta combinado con el ejercicio ha demostrado que mejora los niveles de glucemia y
favorece la pérdida de peso.
El tratamiento farmacológico se debe considerar cuando la dieta y el ejercicio no
logran las cifras meta (menor de 95 en ayuno y 140 mg 1 hora postprandial) para el
control de la glucosa en sangre en un periodo de 2 semanas.
Las pacientes deben ser vistas para evaluación clínica cada 1-2 semanas
(dependiendo del grado de control glucémico) hasta la semana 34, después serán
evaluadas cada semana.
Serán hospitalizadas para un adecuado control glucémico cuando los valores de
glucemia ayuno sean mayores de 140mg/dl.
Hipoglucemiantes orales
Aún no existe información suficiente para recomendar el uso de hipoglucemiantes por vía oral en la diabetes
gestacional.
Las mujeres con diabetes tipo 2 con uso de hipoglucemiantes orales y que planean embarazarse y las que ya lo
estén deberán cambiar a terapia con insulina.
Insulina
Los análogos de insulina de acción rápida como lispro y aspart son seguros en el embarazo tienen algunos beneficios
comparados con la insulina rápida menos episodios de hipoglucemia, un mejor control de la glucemia postprandial,
mayor satisfacción de la paciente.
La insulina de acción intermedia (NPH) es también segura y se utiliza en combinación con las anteriores
El esquema de tratamiento con insulina consiste en:
• Dos aplicaciones diarias como mínimo, combinación de insulina de acción rápida e intermedia
ministrada 30 minutos antes del desayuno y de la cena.
• Los requerimientos varían desde 0.3 UI a 1.5 UI por kilo de peso real y de acuerdo al descontrol que
presenten, así como a la presencia de sobrepeso, edad gestacional y enfermedades que modifiquen
la glucemia como la hiper-emesis gravídica.
• La dosis total calculada se dividirá en 2/3 pre-desayuno 1/3 pre-cena (30 minutos antes de los
alimentos).
▪ La razón NPH/Rápida será 2/1 pre-desayuno y 1/1 pre-cena.
• Se recomienda iniciar con la mínima dosis de insulina y gradualmente incrementarla de acuerdo al
automonitoreo con glucemias capilares pre y postprandiales, por lo menos tres veces por semana.