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GRAMÁTICA DEL LATÍN
El alfabeto latino
El alfabeto latino de la época clásica constaba de los siguientes signos:
A, B, C, D, E, F, G, H, I, K, L, M, N, O, P, Q, R, S, T, V, X, Y, Z
Notas al alfabeto:
La C se pronuncia siempre K (Cicero).
La G siempre tiene sonido débil (legēs).
La U se pronuncia también en el grupo QU (Quīntus).
La LL se pronuncia como doble L (puella).
La X se pronuncia KS (dīxī).
La Z se pronuncia DS (zephyrus).
El acento en las palabras latinas:
En latín no existe acento gráfico. El acento viene marcado por la cantidad de la
penúltima sílaba: si la penúltima sílaba es larga, la palabra es llana (autumnus);
si la penúltima sílaba es breve, la palabra es esdrújula. Hay que observar que
en latín no hay palabras agudas.
Sílabas largas y breves:
En latín hay sílabas largas y sílabas breves. Son sílabas largas las que
contienen una vocal larga o diptongo; son sílabas breves las que contienen una
vocal breve. Las reglas más generales para determinar la cantidad de las
vocales son las siguientes:
Los diptongos son siempre largos. Los diptongos en latín clásico son: ae, au,
oe, eu (caelum).
Una vocal seguida de dos o más consonantes o consonante doble es larga
(ancilla).
Una vocal seguida de otra vocal es breve (fīlia).
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La primera declinación
Cuadro de terminaciones:
Singular Plural
Nominativo -a -ae
Vocativo -a -ae
Genitivo -ae -arum
Acusativo -am -as
Dativo -ae -is
Ablativo -a -is
Notas:
La primera declinación, o declinación de los temas en -a, está integrada casi en
su totalidad por sustantivos de género femenino. Existen algunos pocos
sustantivos de género masculino, sobre todo nombres de oficios propios de
varón: agricola, -ae (campesino), nauta, -ae (marinero), poeta, -ae (poeta).
Algunos sustantivos de la primera declinación, para distinguirse de sus
correspondientes masculinos, toman en el dativo y ablativo plural la terminación
-ābus:
dea, -ae (diosa).
fīlia, -ae (hija).
līberta, -ae (liberta).
Existen sustantivos en la primera declinación que sólo tienen plural:
dīvitiae, -ārum (riquezas),
Athēnae, -ārum (Atenas).
Otros, por su lado, cambian de significado al cambiar de número, como:
copia, -ae (abundancia) / copiae, -ārum (tropas).
La segunda declinación
Cuadro de terminaciones:
Singular Plural
Masculinos/femeninos/neutros Masculinos/femeninos/neutros
Nominativo -us, -er, -ir/ -um -ī/ -a
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Vocativo -e, -er, -ir/-um -ī, -a
Acusativo -um -ōs/ -a
Genitivo -ī -ōrum
Dativo -ō -īs
Ablativo -ō -īs
Notas:
En la segunda declinación, o declinación de los temas en -o, hay sustantivos
masculinos, femeninos, y neutros. La gran mayoría son de género masculino o
neutro. Unos pocos sustantivos en -us son de género femenino, sobre todo
nombres de árboles: pīnus, -ī (pino), mālus, -ī (manzano).
Todos los sustantivos neutros, pertenezcan a la declinación que pertenezcan,
tienen siempre los tres primeros casos iguales, siendo invariablemente la
terminación para estos tres casos en el plural -a.
En latín el vocativo es siempre igual al nominativo, excepto los nominativos en
-us de la segunda declinación, que hacen un vocativo en -e. Los sustantivos
terminados en -ius hacen un vocativo en -ī.
Algunos sustantivos sólo se declinan en plural: arma, -ōrum (armas), castra, -
ōrum (campamento).
La tercera declinación
Cuadro de terminaciones:
Singular Plural
Masculinos/femeninos Neutros Masculinos/femeninos Neutros
Nominativo Ø, -s Ø, -e -ēs -a, -ia
Vocativo Ø, -s Ø, -e -ēs -a, -ia
Acusativo -em (-im) Ø, -e -ēs -a, -ia
Genitivo -is -um, -ium
Dativo -ī -ibus
Ablativo -e (-ī) -ibus
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Notas:
En la tercera declinación hay sustantivos de los tres géneros: masculinos,
femeninos y neutros. La tercera declinación presenta sustantivos de tema en
consonante y sustantivos de tema en vocal -i. Como regla general en un
principio, y aunque, como toda regla, presenta excepciones, podemos
establecer que los sustantivos imparisílabos (con distinto número de sílabas en
nominativo y genitivo -como dux, ducis-) son de tema en consonante, en tanto
que los sustantivos parisílabos (con el mismo número de sílabas en nominativo
y genitivo -como hostis, hostis-) son de tema en -i. Los sustantivos de tema en
consonante toman la terminación -um en el genitivo plural y la terminación -a
en el neutro plural de nominativo, vocativo y acusativo, mientras que los
sustantivos de tema en vocal toman -ium en el genitivo plural e -ia en el neutro
plural de los tres primeros casos.
Los temas en consonante son de los siguientes tipos:
La consonante labial se
labial (b, p) mantiene ante la -s del
nominativo: princeps, principis
Los masculinos y
La consonante dental se pierde
femeninos toman -s
Oclusiva dental (d, t) ante la -s del nominativo: pes,
en el nominativo
pedis.
singular
La consonante gutural se funde
gutural (c, g) con la -s del nominativo en la
consonante doble x: dux, ducis
No toman -s en el consul, consulis
Líquida l, r
nominativo singular mulier, mulieris
La -n del tema se mantiene
No toman -s en el
precedida de -e: flūmen,
nominativo singular
Nasal m, n fluminis.
(excepto hiems,
La -n del tema se pierde
hiemis -invierno-)
precedida de -o: leō, leōnis.
La -s del tema se transforma
No toman -s en el
Silbante s en -r cuando va entre vocales
nominativo singular
(rotacismo): honōs, honōris.
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Los sustantivos de la tercera suelen tomar -e en el ablativo singular, excepto
los sustantivos neutros (de tema en -i) terminados en -e (mare, maris), -ar
(exemplar, exemplaris) y -al (animal, animalis) que toman -ī en el ablativo
singular. Los adjetivos que se declinan siguiendo el modelo de la tercera
declinación suelen tomar el ablativo singular -ī (excepto los adjetivos de tema
en consonante de una sola terminación).
En la tercera declinación quedan algunos restos del locativo (con la terminación
-i):
rūs, rūris (campo), tiene un locativo rūrī ('en el campo');
algunos nombres de ciudades que se declinan en singular: Carthāgo, -inis
(locat.: Carthāginī).
La cuarta declinación
Cuadro de terminaciones:
Sin gular Plu ral
Masc./Fem. Neutro Masc./Fem. Neutro
Nominativo -us -u -us -ua
Vocativo -us -u -us -ua
Acusativo -um -u -us -ua
Genitivo -us -us -uum -uum
Dativo -ui -ui -ibus, -ubus -ibus, -ubus
Ablativo -u -u -ibus, -ubus -ibus, -ubus
Notas:
En la cuarta declinación, o declinación de los temas en -u, hay sustantivos de
género masculino, femenino y neutro.
El dativo singular presenta a veces la terminación -ū en lugar de -uī, sobre todo
en los sustantivos de género neutro.
El sustantivo domus ('casa') vacila entre la segunda declinación y la cuarta.
Algunos sustantivos verbales se usan sólo en el ablativo singular:
iussū: 'por orden, por mandato'.
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ductū: 'bajo la guía'.
nātū: por nacimiento (natu maior, 'de más edad').
iniussū: sin orden.
La quinta declinación
Cuadro de terminaciones:
Singular Plural
Nominativo -es -es
Vocativo -es -es
Acusativo -em -es
Genitivo -ei -erum
Dativo -ei -ebus
Ablativo -e -ebus
Notas:
La quinta declinación, o declinación de los temas en -e, cuenta con sustantivos
de género femenino.
Sólo el sustantivo diēs, -ēī y sus compuestos son de género masculino (dies
presenta en el singular los dos géneros, apareciendo como femenino sobre
todo con el significado de plazo, fecha señalada).
El sustantivo rēs, rēī (cosa) es el sustantivo más usado de la lengua latina. Un
significado tan amplio como 'cosa' nos obliga a actualizarlo según el contexto
con términos más concretos, como 'hecho, asunto, circunstancia, situación',
etc.
Adjetivos de la primera clase.
Se declinan utilizando las terminaciones de la primera y segunda
declinaciones. Se utiliza la segunda declinación para el masculino y el neutro,
y la primera para el femenino.
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Singular Plural
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
Nominativo -us, -er -a -um -ī -ae -a
Vocativo -e, -er -a -um -ī -ae -a
Acusativo -um -am -um -ōs -ās -a
Genitivo -ī -ae -ī -ōrum -ārum -ōrum
Dativo -ō -ae -ō -īs
Ablativo -ō -ā -ō -īs
Adjetivos de la segunda clase.
Se declinan utilizando las terminaciones de la tercera declinación. Según las
terminaciones que presenten en el nominativo singular, se agrupan en:
Adjetivos de una terminación: sólo tienen una forma en el nominativo
singular para masculino, femenino y neutro. En este caso su enunciado es igual
al de los sustantivos (nominativo y genitivo), pero con la diferencia de que no le
asigna ningún género, pues los adjetivos carecen de él.
Ej.: ingens, -ntis.
Adjetivos de dos terminaciones: tienen en el nominativo singular una
terminación para masculino y femenino, y otra para el neutro.
Ej.: fortis, -e.
Adjetivos de tres terminaciones: presentan en el nominativo singular una
terminación para cada género.
Ej.: acer, acris, acre.
La distinción entre adjetivos de una, dos o tres terminaciones no es muy
relevante, ya que, exceptuando el nominativo singular, el resto de la
declinación es idéntica.
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Una Singular Plural
terminación Masculino/femenino/neutro Masculino/femenino Neutro
Nominativo Ingēns ingentēs ingentia
Vocativo Ingēns ingentēs ingentia
Acusativo ingentem ingens ingentēs ingentia
Genitivo Ingentis ingentium
Dativo Ingentī ingentibus
Ablativo Ingentī ingentibus
Dos Singular Plural
terminaciones Masculino/femenino Neutro Masculino/femenino Neutro
Nominativo fortis forte fortēs fortia
Vocativo fortis forte fortēs fortia
Acusativo fortem forte fortēs fortia
Genitivo fortis fortium
Dativo fortī fortibus
Ablativo fortī fortibus
Tres Singular Plural
terminaciones Masculino Femenino Neutro Masculino/femenino Neutro
Nominativo acer acris acre acrēs acria
Vocativo acer acris acre acrēs acria
Acusativo acrem acre acrēs acria
Genitivo acris acrium
Dativo acrī acribus
Ablativo acrī acribus
Grados de significación.
Grado comparativo.
Los grados sistemáticos de comparación son: inferioridad, igualdad y
superioridad. La comparación de inferioridad e igualdad se hace en latín de
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forma similar al español: con un adverbio modificando al adjetivo en grado
positivo y el segundo término (que irá en el mismo caso que el primero)
introducido por quam.
Titus minus doctus quam Mārcus est.
Titus tam doctus quam Mārcus est.
La comparación de superioridad en latín ofrece un sistema diferente. La
perífrasis magis ... quam (esp.: más ... que) la podemos encontrar en latín,
pero en muy pocos adjetivos (los terminados en -eus, -ius, -uus). El
comparativo de superioridad se forma regularmente con el sufijo -ior, -ius,
añadido a la raíz del adjetivo. Este sufijo se declina por la tercera declinación,
como un adjetivo de dos terminaciones de tema consonántico. Veamos un
ejemplo con el comparativo de superioridad del adjetivo fortis, -e.
Singular Plural
Masculino/femenino Neutro Masculino/femenino Neutro
Nominativo fortior fortius fortiōrēs fortiōra
Vocativo fortior fortius fortiōrēs fortiōra
Acusativo fortiōrem fortius fortiōrēs fortiōra
Genitivo fortiōris fortiōrum
Dativo fortiōrī fortiōribus
Ablativo fortiōre fortiōribus
El segundo término de este comparativo de superioridad puede expresarse en
latín de la misma forma que en los comparativos de inferioridad e igualdad:
introducido por quam y en el mismo caso que el primer término:
Titus doctior quam Mārcus est.
Pero cuando el primer término va en nominativo, vocativo o acusativo, el
segundo término puede expresarse también en ablativo (ablativo comparativo),
sin ninguna partícula:
Titus doctior Mārcō est.
Grado superlativo.
El grado superlativo de los adjetivos expresa la cualidad en alto grado. En latín
se forma con los siguientes sufijos, todos declinados como adjetivos de la
primera clase, añadidos a la raíz del adjetivo:
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* -issimus, -a, -um: es el sufijo que utiliza la mayoría de los adjetivos.
* -errimus, -a, -um: para los adjetivos terminados en -er (pulcher,
superl.: pulcherrimus).
* -limus, -a, -um: para algunos adjetivos terminados en -lis (facilis,
superl.: facillimus).
El superlativo puede aparecer de forma absoluta (mons altissimus, 'una
montaña altísima'), o de forma relativa (mons altissimus omnium montium, 'la
más alta de todas las montañas'). El superlativo relativo puede expresar
el segundo término de las siguientes formas:
* En genitivo: mōns altissimus omnium montium.
* Con ex + ablativo: mōns altissimus ex omnibus montibus.
* Con inter + acusativo: mōns altissimus inter omnēs montēs.
Comparativos y superlativos irregulares.
COMPARATIVO DE
POSITIVO SUPERLATIVO
SUPERIORIDAD
bonus (bueno) melior optimus
malus (malo) pēior pessimus
magnus (grande) māior māximus
parvus (pequeño) minor minimus
Los pronombres
Tradicionalmente se ha definido la clase de palabra pronombre como las
palabras que se usan en sustitución del nombre. Sin embargo, esta definición
resulta insatisfactoria; en una frase como
Yo iré al cine mañana,
¿a qué nombre sustituye 'yo'? Es evidente que a ninguno: 'yo' es un simple
morfema de primera persona que señala al emisor del enunciado.
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Además, hay otras clases de palabras que pueden sustituir al nombre, como el
adjetivo sustantivado. Si pretendemos una definición de pronombre más
ajustada, podemos decir que se trata de las palabras que tienen una o varias
de las siguientes funciones:
Morfemática: los pronombres pueden expresar nociones gramaticales que se
expresan mediante morfemas. La función principal de los pronombres
personales: ego, tu expresan las nociones gramaticales de primera y segunda
persona del singular respectivamente, que es exactamente lo mismo que hacen
las desinencias personales -m, -s.
Deíctica: los pronombres pueden señalar los objetos en el espacio. Es la
función principal de los demostrativos (hic/iste/ille).
Fórica: los pronombres pueden señalar unidades gramaticales dentro del texto.
En latín tenemos un pronombre propiamente fórico -is, ea, id-, pero otros
pronombres presentan también esta función (por ejemplo, el reflexivo se, que
siempre remite al sujeto de la oración).
Enfática: se trata del valor pleonástico de ciertos pronombres, de su capacidad
para recalcar significados ya conocidos. El latín posee un pronombre casi
exclusivamente enfático -ipse, ipsa, ipsum-, pero también otros pronombres
pueden aparecer con esta función.
Como hemos dicho, estas funciones pueden aparecer simultáneamente en
cada tipo de pronombre, y es lo que nos permite hablar con certeza de esta
clase de palabras.
Los pronombres personales
Número Caso 1ª persona 2ª persona Reflexivo
Nomat. ego tu
Acusat. mē tē Sē
Singular
Genit. meī tuī Suī
Dat. mihi tibi Sibi
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Ablat. mē, mēcum tē, tēcum sē, sēcum
Caso 1ª persona 2ª persona Reflexivo
Número
Nominat. nōs Uōs
Acusat. nōs Uōs Sē
Genit. nostrī, nostrum uestrī, uestrum Suī
Plural
Dat. nōbīs Uōbīs Sibi
nōbīs,
Ablat. uōbīs, uōbīscum sē, sēcum
nōbīscum
Su función fundamental es la morfemática: marcan la categoría de persona.
Pero tienen también función enfática, pues la persona viene ya indicada por
medio de morfemas; este valor enfático queda en ocasiones marcado por la
adición de partículas a los pronombres (temet, egomet...), o por la reduplicación
(tētē, mēmē, sēsē), o incluso con la aparición del enfático al lado del
pronombre personal (mihi ipsī).
El reflexivo tiene además función fórica, ya que remite siempre al sujeto de la
frase.
Sólo los pronombres de 1ª y 2ª persona son propiamente personales. Para el
uso de pronombre personal de tercera persona el latín se sirve del fórico is o
de los pronombres demostrativos.
Las formas de genitivo plural nostrum, vestrum se emplean con acepción
partitiva ([Link] vestrum, 'ninguno de vosotros'), en tanto que las
formas nostrī, vestrī se emplean sin este valor.
Cuando la preposición cum acompaña a estos pronombres va pospuesta,
unida a la propia forma pronominal.
Los posesivos
Un poseedor Varios poseedores
1ª Persona meus, -a, -um noster, nostra, nostrum
2ª Persona tuus, -a, -um uester, uestra, uestrum
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3ª Persona
suus, -a, -um
(reflexivo)
Su función principal es la morfemática: expresan la categoría de persona y
número. El posesivo reflexivo suus tiene además función fórica, pues el
poseedor es siempre el sujeto de la oración; si el poseedor no es el sujeto de la
oración, se utiliza como posesivo el genitivo del pronombre fórico is, ea, id, o el
genitivo de los demostrativos. Véase el siguiente ejemplo:
El padre ama a sus hijos, pero castiga sus vicios,
Pater fīliōs suōs amat, sed eōrum vitia reprehendit.
Tienen también una importante función enfática, si tenemos en cuenta que el
latín economiza el empleo de los posesivos y no los emplea cuando está claro
quién es el poseedor. Su aparición en estos casos es de claro valor
pleonástico. Su valor enfático, como en el caso de los pronombres personales,
puede aparecer marcado por la adición de ciertas partículas -como -met, pte- al
pronombre:
Meīs oculīs vīdī, 'lo vi con mis propios ojos'.
Tūte tibi tuopte ingeniō prōdēs plūrimum, 'tú mismo te eres de grandísimo
provecho por tu propio talento'.
Se forman sobre los mismos temas de los pronombres
personales correspondientes y se declinan como adjetivos de la primera clase,
con la única diferencia de que el vocativo de meus es mī.
Usados como pronombres (sin concertar con ningún sustantivo), los posesivos
habrán de ser traducidos sustantivados mediante el correspondiente artículo:
Nostrī cum hostibus proelium commisērunt, 'los nuestros trabaron combate con
los enemigos'.
Corpora suōrum in campō reliquērunt, 'abandonaron en el campo de batalla los
cuerpos de los suyos'.
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Los demostrativos.
Singular Plural
éste/este
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
Nominativo hic haec hoc Hī hae Haec
Acusativo hunc hanc hoc hōs hās Haec
Genitivo huīus hōrum hārum Hōrum
Dativo huic Hīs
Ablativo hōc hāc hōc Hīs
Singular Plural
ése/ese
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
Nominativo iste ista istud Istī istae Ista
Acusativo istum istam istud istōs istās Ista
Genitivo istīus istōrum istārum Istōrum
Dativo isti Istīs
Ablativo istō istā istō Istīs
Singular Plural
aquél/aquel
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
Nominativo ille illa illud Illī illae Illa
Acusativo illum illam illud illōs illās Illa
Genitivo illīus illōrum illārum Illōrum
Dativo illī Illīs
Ablativo illō illā illō Illīs
La función principal de los demostrativos es la deíctica: sirven para señalar
objetos en el espacio. Hic es el demostrativo de los objetos más próximos al
emisor (1ª deixis), iste remite al entorno del destinatario (2ª deixis), ille (3ª
deixis) señala los objetos lejanos (física o mentalmente). Este sistema tripartito
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sin embargo no es válido para el latín clásico que, en cuanto al valor puramente
demostrativo, presenta más bien un sistema repartido entre dos formas: hic,
para los objetos cercanos al emisor y al destinatario; ille, para los objetos
lejanos.
Los demostrativos pueden presentar también función enfática- y, en
ocasiones, ésta será su función principal-. Iste, que quedó fuera del sistema de
demostrativos, se usa con valor enfático negativo, como peyorativo:
Iste grex, 'esa (despreciable) pandilla'.
Dentro de este uso despreciativo hay que considerar el uso de iste en el
lenguaje forense para designar a la parte contraria. Por su lado, ille, el
demostrativo de la lejanía, se usa con valor enfático positivo, para referirse a
personas o cosas muy conocidas:
Medea illa.
Xenophon, Socraticus ille
Fórico.
Singular Plural
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
Nominativo is ea id eī (iī) eae ea
Acusativo eum eam id eōs eās ea
Genitivo eīus eōrum eārum eōrum
Dativo eī eīs (iīs)
Ablativo eō eā eō eīs (iīs)
Como su nombre indica, su función principal es la fórica: sirve para señalar en
el texto, para referirse a algo que ya se ha nombrado (anafórico) o a algo que
se va a nombrar (catafórico).
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Pero puede presentar también una función enfática, sobre todo cuando
equivale a los adjetivos talis, tantus..., como correlato de una oración
consecutiva:
Non sum is quī morte terrear, 'no soy una persona tal que la muerte me
aterrorice'.
Se puede traducir en español por un demostrativo o, en las funciones de
complemento directo y complemento indirecto, por los pronombres átonos lo,
la, los, las, le, les:
Is strēnuē pugnāvit, 'éste luchó valientemente'.
Legiōnēs cum hostibus pugnāvērunt eōsque vīcērunt, 'las legiones lucharon
contra los enemigos y los vencieron'.
Al carecer el latín de un pronombre personal de tercera persona, el
pronombre is puede cumplir esta función:
Eum vīdī, 'lo vi'.
El fórico is se usa, en genitivo, como posesivo no reflexivo (cuando el poseedor
no es el sujeto de la oración):
Hannibal cum Rōmānīs pugnāvit eōrumque exercitum vīcit, 'Aníbal luchó contra
los romanos y venció a su (de los romanos) ejército'.
El pronombre is se utiliza frecuentemente como antecedente del relativo. Si el
verbo de la oración de relativo aparece en subjuntivo, el valor de is es enfático;
si el verbo de la oración de relativo va en indicativo, el pronombre es
puramente fórico:
Ē civibus eligī dēbet is quī civibus imperātūrus est, 'debe ser elegido de entre
los ciudadanos el que va a gobernar a los ciudadanos'.
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Enfático.
Singular Plural
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
Nominativo ipse ¡psa ipsum Ipsī ipsae ipsa
Acusativo ipsum ipsam ipsum ipsōs ipsās ipsa
Genitivo ipsīus ipsōrum ipsārum ipsōrum
Dativo ipsī ipsīs
Ablativo ipsō ipsā ipsō ipsīs
Como su nombre indica, su función principal es la enfática: refuerza la unidad
gramatical con la que concierta. Se traduce 'mismo' o 'propio'.
Ipse vīdī, 'yo mismo lo vi'.
Ipse dīxistī, 'tú mismo lo dijiste'.
Medice, curā tē ipsum, 'médico, cúrate a ti mismo'.
A veces se usa como pronombre de tercera persona, marcando el originario
valor de oposición que tenía este pronombre:
Caesar militēs in proxima mūnicipia dēdūcit; ipse ad urbem proficīscitur, 'César
conduce a sus soldados a los municipios cercanos; él, por su parte, parte a
Roma'.
Fórico-enfático.
Singular Plural
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
eīdem
Nominativo īdem eadem idem eaedem eadem
(iidem)
Acusativo eundem eandem idem eōsdem eāsdem eadem
Genitivo eiusdem eōrundem eārundem eōrundem
Dativo eīdem eīsdem (iīsdem)
Ablativo eōdem eādem eōdem eīsdem (iīsdem)
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También llamado pronombre de identidad, tiene como funciones la fórica
(señala a algo que ya ha aparecido en el texto) y la enfática (recalca lo
designado). Su traducción es 'el mismo, la misma, lo mismo...'
Omnēs eādem portā intrāverant, 'todos habían entrado por la misma puerta'.
Se forma sobre el pronombre fórico (con ligeros cambios fonéticos) más la
partícula invariable -dem (que insiste en la idea de identidad [~'precisamente']).
Se emplea frecuentemente para añadir una nueva calificación a un sustantivo,
bien análoga bien contraria:
Vir honestissimus īdemque doctissimus, 'un hombre muy honrado y al mismo
tiempo muy sabio'.
El pronombre relativo.
Singular Plural
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
Nominativo quī quae quod quī quae quae
Acusativo quem quam quod quōs quās quae
Genitivo cuius quōrum quārum quōrum
Dativo cui quibus
Ablativo quō quā quō quibus
El pronombre relativo tiene como función exclusiva la fórica, pues remite
siempre al antecedente, con el que concierta en género y número.
El uso fundamental del pronombre relativo es el de nexo introductor
de oraciones subordinadas adjetivas o de relativo:
Sallutius bellum scrīpsit quod Populus Rōmānus cum Iugurthā fēcit, 'Salustio
escribió la guerra que el pueblo romano hizo contra Jugurta'.
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El interrogativo-indefinido.
Singular Plural
Masculino Femenino Neutro Masculino Femenino Neutro
quid
Nominativo quis (quī) quae Quī quae quae
(quod)
quid
Acusativo quem quam Quōs quās quae
(quod)
Genitivo cuius quōrum quārum quōrum
Dativo cui quibus
Ablativo quō quā quō quibus
El pronombre-adjetivo interrogativo ('quién, qué) y el pronombre indefinido
('alguien, algo') tienen idéntica declinación, con la excepción de que el
indefinido añade dos formas más: qua, en el nominativo femenino singular; y el
mismo qua en el nominativo y acusativo neutro plural. Excepto en algunas
formas del nominativo, su declinación es exactamente igual a la del pronombre
relativo.
En cuanto a la función del pronombre interrogativo, se ha hablado de dos
posibilidades: a) función fórica, pues apunta hacia la respuesta; b) función
enfática negativa, pues marcan la indeterminación de quien plantea la
pregunta.
Se suele decir que las formas quis, quid del masculino y neutro singular se
utilizan como pronombres interrogativos, mientras que las formas qui,
quod aparecen como adjetivos interrogativos:
Quis vēnit?, '¿Quién ha venido?'
Quī servus vēnit?, '¿Qué esclavo ha venido?'
Quid accidit?, '¿Qué sucede?'
Quod templum ruit?, '¿Qué templo se está derrumbando?'
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El pronombre interrogativo se usa para introducir tanto interrogativas directas
(sirvan de ejemplo las frases anteriores) como interrogativas subordinadas o
indirectas:
Nescio quis vēnerit, 'no sé quién ha venido'.
El pronombre indefinido quis tiene como función fundamental
la enfática negativa, ya que marca la indeterminación del emisor del mensaje.
Algunos indefinidos pueden tener además función fórica, como alius y alter,
que remiten a cosas o seres ya nombrados o conocidos.
Este indefinido quis es menos usado que algunos de sus
compuestos (aliquis), y suele aparecer detrás de subjunciones como sī, nisi,
nē y la partícula interrogativa num:
Sī quis hoc dīcit, errat, 'si alguien dice esto, se equivoca'.
Sī quī mihi deus vestram ad mē audiendum benevolentiam conciliarit..., 'si algún
dios me concede vuestra buena disposición para escucharme...'
Caveant consulēs nē quid dētrīmentī res publica capiat, 'cuiden los cónsules
que la república no sufra ningún daño'.
Otros indefinidos.
Compuestos de quis
aliquis, aliqua, aliquid (-od): alguien, algo.
quīdam, quaedam, quiddam (quoddam): cierto, uno, alguno.
quisque,quaeque, quidque (quodque): cada uno.
quīvīs, quaevīs, quidvīs(quodvīs): cualquiera.
quīlibet, quaelibet, quidlibet (quodlibet): cualquiera.
quisquam (masc. y fem.), quicquam (quidquam): alguien, algo (aparece sobre
todo en frases negativas o dubitativas).
Otros indefinidos
alius, alia, aliud: otro (cuando se trata de más de dos).
alter, altera, alterum: el otro, el segundo (tratándose de dos).
tōtus, -a, -um: todo, entero.
sōlus, -a, -um: solo.
21
ūllus, -a, -um: alguno.
nūllus, -a, -um: ninguno.
uterque, utraque, utrumque: uno y otro, ambos.
neuter, neutra, neutrum: ninguno de los dos.
nēmō: nadie (sólo aparece usado en nominativo -nēmō-, acusativo -nēminem-,
y dativo -nēminī-).
nihil: nada (forma de género neutro sólo usada en nominativo y acusativo).
Los numerales cardinales:
Los numerales cardinales expresan simplemente el número o la cantidad. La
mayoría de los cardinales no se declina; los únicos que tienen declinación son:
UNO
Masculino Femenino Neutro
Nominativo ūnus ūna ūnum
Acusativo ūnum ūnam ūnum
Genitivo Ūnīus
Dativo Ūnī
Ablativo ūnō Ūnā uno
DOS
Masculino Femenino Neutro
Nominativo duo duae duo
Acusativo duōs duās duō
Genitivo duōrum duārum duōrum
Dativo duōbus duābus duōbus
Ablativo duābus duābus duōbus
22
TRES
Masculino Femenino Neutro
Nominativo trēs tria
Acusativo trēs tria
Genitivo trium
Dativo tribus
Ablativo tribus
El numeral centum ('cien') es indeclinable, pero las demás centenas se
declinan como el plural de un adjetivo de la primera clase.
El numeral mīlle ('mil') es indeclinable, pero los demás millares se expresan
con el plural mīlia, mīlium, que se declina como un tema en vocal neutro de
la tercera declinación.
Los numerales ordinales:
Los numerales ordinales añaden a la idea de número la idea de orden. Se
declinan como los adjetivos de la primera clase. Se suele emplear en la
indicación de los años (annō vīcēsimo tertiō), de las horas (hōrā nōnā), de
los libros que componen una obra (liber septimus), en los nombres de
los reyes (Ptolomaeus tertius), en las fracciones (tertia pars), y con
el acusativo de duración (vīcēsimum annum iam regnat).
Los numerales multiplicativos:
Los multiplicativos forman una serie incompleta de adjetivos que indican las
veces que se repite la misma cantidad. Se declinan como los adjetivos de la
segunda clase de una sola terminación (tema en vocal):
simplex, simplicis: simple.
duplex, duplicis: doble.
triplex, triplicis: triple.
quadruplex, quadruplicis: cuádruple.
quintuplex, quintuplicis: quíntuple.
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decemplex, decemplicis: décuple.
centumplex, centumplicis: céntuple.
Los numerales distributivos:
Indican grupos de individuos, por lo que carecen de singular. Se declinan como
los adjetivos de la primera clase. Sólo conserva su valor de distribución para
indicar:
La repartición por persona u objeto: veterānīs quīngēnōs dēnāriōs dat ('a los
veteranos les da quinientos denarios a cada uno').
El multiplicando de una multiplicación: quater septēnī ('cuatro veces siete').
Sin valor de distribución, sustituyendo a un numeral cardinal, el distributivo se
emplea:
Con nombres de objetos que forman pareja: bīnōs scyphōs habēbam ('yo tenía
un par de copas').
Acompañando a sustantivos que sólo se usan en plural: bīna castra ('dos
campamentos'), ternae litterae ('tres cartas').
Morfología verbal. Introducción
En nuestra gramática queremos plantear de una forma práctica y sencilla la
morfología verbal latina. No ofreceremos los cuadros de conjugación verbal
correspondientes a cada una de las conjugaciones, pues esto lo podréis
encontrar sin problemas en cualquier libro de texto o manual. Pretendemos
ofrecer un sistema de análisis de formas verbales que permita reconocer
cualquier verbo que encontremos en un texto, sin necesidad de memorizar
desde un principio todas las características, excepciones, cambios fonéticos,
etc., que se puedan producir en la conjugación verbal.
Para analizar una forma verbal habrá que seguir los siguientes pasos:
1. Determinar la conjugación.
2. Determinar el sistema (presente, perfecto, supino).
3. Determinar el tiempo y el modo.
4. Determinar persona y número.
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La voz activa
Las características de tiempo y modo para las formas personales activas son
las siguientes:
SISTEMA DE PRESENTE
Imperativ
Indicativo Subjuntivo
o
1ª 2ª, 3ª, 4ª
conjugación conjugaciones
Presente cero Cero
: :
-e- -a-
Pretérito
imperfect -ba- -re-
o
3ª, 4ª
conjugacione
s
1ª y 2ª
1ª persona
conjugaciones
Futuro singular: Cero
:
-a-
-b-
Resto de
personas:
-e-
El imperativo no tiene morfermas temporales, pero sí cuenta con desinencias
personales especiales que lo hacen inconfundible con ningún otro modo:
Imperativo presente:
2ª persona singular: no tiene morfema ni desinencia personal, con lo que es
puramente el tema de presente del verbo. Ej.: amā (verbo amāre).
2º persona plural: desinencia personal -te. Ej.: amāte.
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Imperativo futuro:
2ª y 3ª personas del singular: desinencia personal -to. Ej.: amāto.
2ª persona plural: desinencia personal -tote. Ej.: amātōte.
3ª persona plural: desinencia personal -nto: Ej.: amanto.
SISTEMA DE PERFECTO
Indicativo Subjuntivo
cero (ver desinencias
Pretérito perfecto -eri-
personales)
Pretérito pluscuamperfecto -era- -isse-
-ero (1ª pers. sing.)
Futuro perfecto
-eri-
La voz pasiva.
Las formas personales de la voz pasiva latina presenta dos construcciones
diferentes: una para el sistema de presente, y otra para el de perfecto.
Sistema de presente Sistema de perfecto
La formación de los tiempos se hace
con los mismos morfemas de la voz
activa, pero con las desinencias
personales pasivas.
Se forma con el participio de
perfecto del verbo conjugado
-r
+ SUM en el tiempo de presente o
-ris (-re)
perfecto correspondiente.
-tur
-mur
-minī
-ntur
TIEMPOS DE PERFECTO DE LA VOZ PASIV
26
INDICATIVO SUBJUNTIVO
sum (fui) sim (fuerim)
amātus, - amātus, -
es (fuisti) sīs (fueris)
a, -um a, -um
est (fuit) sit (fuerit)
sumus sīmus
PRETÉRITO PERFECTO
amātī, - (fuimus) amātī, - (fuerimus)
ae, -a estis (fuistis) ae, -a sītis (fueritis)
sunt sint (fuerint)
(fuerunt)
eram essem
(fueram) (fuissem)
amātus, - amātus, -
erās (fuerās) essēs
a, -um a, -um
erat (fuerat) (fuissēs)
esset (fuisset)
PRETÉRITO
erāmus essēmus
PLUSCUAMPERFECTO
amātī, - (fuerāmus) amātī, - (fuissēmus)
ae, -a erātis ae, -a essētis
(fuerātis) (fuissētis)
erant essent
(fuerant) (fuissent)
erō (fuerō)
amātus, -
eris (fueris)
a, -um
erit (fuerit)
erimus
FUTURO PERFECTO amātī, - (fuerimus)
ae, -a eritis
(fueritis)
erunt
(fuerint)
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Formas verbales no personales
Las que se conocen como formas no personales o formas nominales del verbo
son aquellas formas verbales que no tienen desinencia personal, y que
participan simultáneamente de características nominales (son sustantivos o
adjetivos) y verbales (tiempo, voz...).
En latín tenemos tres sustantivos verbales -infinitivo, gerundio y supino-, y
dos adjetivos verbales -participio y gerundivo-. Su morfología es la siguiente:
Infinitivo
Presente Pasado Futuro
Activa amā-re amāv-isse amāt-ārus, -a, -um (esse)
Pasiva amā-rī amātus, -a, -um (esse) amātum īrī
Notas:
El infinitivo de presente pasivo en la tercera conjugación tiene el morfema -ī.
Ej.: dīcī (verbo dīcō).
El infinitivo de futuro pasivo -um īrī apenas es utilizado, y es reemplazado en
la mayoría de las ocasiones por el infinitivo de la conjugación perifrástica
pasiva (gerundivo + esse). Ej.:amandus, -a, -um (esse).
Participio
Presente Pasado Futuro
Activa amāns- ntis amāt-ūrus, -a, -um
Pasiva amātus, -a, -um
Gerundio
Acusativo Genitivo Dativo-ablativo
(ad) ama-nd-um ama-nd-ī ama-nd-ō
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Gerundivo
ama-nd-us, -a, -um
Supino
Acusativo Dativo-ablativo
amāt-um amat-ū
Conjugaciones perifrásticas
El latín posee varias conjugaciones perifrásticas formadas con un verbo auxiliar
y una forma nominal del verbo. Vamos a estudiar aquí las dos más frecuentes,
que utilizan como auxiliar el verbo SUM.
CONJUGACIÓN PERIFRÁSTICA ACTIVA
La conjugación perifrástica activa se forma con el PARTICIPIO DE
FUTURO del verbo conjugado más el verbo SUM como auxiliar.
Expresa futuro próximo, intención o inminencia.
scriptūrus sum, 'voy a escribir' (presente de indicativo)
factūrī erant, 'iban a hacer' (imperfecto de indicativo)
Durante el período clásico, en pocas ocasiones expresa obligación:
quoniam eō miseriārum ventūrus eram, 'puesto que yo tenía que llegar a tal
punto de desgracia'.
CONJUGACIÓN PERIFRÁSTICA PASIVA
La conjugación perifrástica pasiva se forma con el GERUNDIVO del verbo
conjugado más el verbo SUM como verbo auxiliar. Expresa obligación.
Dēlenda est: 'ella ha de ser destruida' (presente de indicativo)
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El complemento agente se expresa en DATIVO:
Consilium capiendum est mihi: 'Tengo que tomar la decisión' (lit. 'la decisión ha
de ser tomada por mí').
Verbos irregulares
Reseñamos a continuación los verbos irregulares de uso más frecuente en
latín, sin olvidar que todas las irregularidades se limitan al sistema de
presente, pues el sistema de perfecto, tanto en la voz activa como en
la pasiva, se construye siempre de manera regular.
Éstos son los verbos que reseñamos.
Verbo sum y sus compuestos.
Verbo ferō.
Verbos uolō, nōlō, mālō.
Verbo eō.
EL NOMINATIVO
El nominativo es el caso del sujeto de las formas verbales personales, y, por
tanto, de todo lo que concierta con el sujeto.
Caesar venit.
Puer est laetus.
Hannibal prīmus in proelium ībat.
Como caso que sirve para 'nombrar' (<nōmināre), el nominativo se utiliza, en
concurrencia con de + ablativo, para los títulos de libros:
Bellum civīle.
Coniūrātiō Catilinae.
De este valor deriva también el conocido como nominativo exclamativo, valor
en el que alterna con el acusativo: fābulae!, nūgae!
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El vocativo
El vocativo es el caso de la persona interperlada: se utiliza para llamar la
atención de una segunda persona. Debemos recordar que, excepto los
sustantivos en -us de la segunda declinación, el vocativo es siempre igual que
el nominativo.
Conficior enim maerōre, mea Terentia.
Salvē, alumnule.
El acusativo.
El acusativo es el caso que se utiliza para designar el objetivo primero o el
resultado de la acción verbal. De este sentido general se deducen los usos
particulares del acusativo, que vamos a resumir en los siguientes valores.
Complemento directo.
El acusativo es el caso que se utiliza para expresar el complemento directo de
los verbos transitivos (o usados en forma transitiva).
Brutus epistulam ad amīcum mīsit.
Militēs pontem fecērunt.
El acusativo de dirección
El acusativo de dirección indica el lugar de destino de la acción verbal,
respondiendo a la cuestión quo. Este complemento de 'lugar a donde' se
construye en acusativo con y sin preposición:
Sin preposición: con nombres propios de ciudades e islas, y los
sustantivos domus, humus y rus:
Eō Rōmam.
Con las preposiciones in, ad en los demás casos:
Legātus in Hispaniam missus est.
Militēs ad oppidum appropinquant.
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La preposición in indica movimiento hacia el interior de un lugar, en tanto
que ad indica movimiento hacia los alrededores; de ahí que, en contextos de
hostilidad, la preposición in tiene en español el significado de 'contra':
Peditēs tela in hostium equitātum iaciunt.
La preposición ad con acusativo puede aparece con verbos que no expresan
movimiento, respondiendo a la pregunta ubi ('lugar en donde'):
Ad exercitum manēre.
El acusativo exclamativo.
En las exclamaciones, y en concurrencia con el nominativo, el latín emplea el
acusativo:
Mē miserum!
Este acusativo exclamativo puede ir acompañado de interjecciones y, en
alguna ocasión, de la partícula enclítica -ne:
O istīus nēquitiam singulārem!
Huncine hominem!
El acusativo de extensión
El caso acusativo puede usarse para expresar la extensión en el espacio y en
el tiempo. El acusativo de extensión en el espacio, siempre con términos que
indican medida (passus, pes...), puede indicar distancia recorrida, distancia
entre dos puntos o dimensiones de los objetos:
Reliquae legiōnēs magnum spatium aberant.
Turris vīginti pedēs alta.
El acusativo de extensión en el tiempo (acusativo de duración) expresa la
duración de la acción verbal:
32
Annum iam tertium et vicesimum regnat.
Multōs annōs vīxit.
El acusativo adverbial
El significado adverbial del acusativo se da sobre todo en:
Adjetivos en género neutro que expresan cantidad: multum, aliquantum,
prīmum, ultimum, etc.
Algunas formas pronominales: quid? ('¿por qué?').
Algunos usos estereotipados con
sustantivos: magnam (maiorem, maximam) partem «en gran (la mayor, muy
gran) parte»; partim, «en parte»; vicem, «en lugar de»; id genus, omne
genus, «de este género, de todo género»; id (quid) aetātis, «de esta (de qué)
edad».
El acusativo de relación
El acusativo de relación indica la parte de una persona o cosa afectada por la
acción verbal (a partir de la época de Augusto se puede encontrar también con
adjetivos). Se trata normalmente de complementos, muy frecuentemente
indicando partes del cuerpo, de verbos en voz pasiva:
Manus post terga revinctus.
Lacrimīs perfūsa genās.
Flāva comās.
El doble acusativo
Se trata de dos complementos en acusativo que acompañan simultáneamente
a un mismo verbo sin ninguna relación de coordinación entre ellos, es decir,
cada uno con un valor sintáctico diferente. Las construcciones más frecuentes
de doble acusativo son las siguientes:
Complemento directo + predicativo: aparece con verbos que significan
'llamar, designar, nombrar, considerar, estimar, juzgar', etc.:
Populus Rōmānus Cicerōnem consulem creāvit.
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Hominēs caecōs reddit cupiditas.
Complemento directo de persona + complemento directo de cosa: se
construye con verbos que significar 'enseñar, ocultar, pedir, preguntar'. En
español, el complemento directo de persona lo analizamos como complemento
indirecto:
Magister puerōs grammaticam docet.
Senatōrem sententiam rogāvērunt.
Complemento directo + complemento de lugar: se trata de construcciones
con verbos compuestos (sobre todo con trans- y circum-), en las que el
complemento directo depende del significado del verbo simple, y el
complemento de lugar del significado añadido por el preverbio:
Dux exercitum flumen trādūxit.
El genitivo.
El genitivo es, en primer lugar, el caso del complemento del nombre -expresa
simplemente que un nombre determina a otro-, aunque mantiene aún en latín
algunos usos como complemento de verbo. A continuación presentamos los
usos concretos -de naturaleza semántica o lógica más que sintáctica en la
mayoría de las ocasiones- que vamos a estudiar.
El genitivo posesivo.
Expresa la posesión de algo y, en menos ocasiones, la cosa poseída:
Ager patris.
Un nombre de persona en genitivo complementando a otro nombre de persona
era la construcción para expresar relaciones de parentesco (esposa, hijo, etc.)
o de pertenencia (esclavos):
Hectoris Andromacha, 'Andrómaca, esposa de Héctor'.
Palinūrus Phaedromī , 'Palinuro, esclavo de Fédromo'.
El genitivo de cualidad.
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Alternando con el ablativo, el genitivo se utiliza para indicar las cualidades o los
modos de ser de un sustantivo. Aparece frecuentemente acompañado de un
adjetivo de tipo magnus, maximus, tantus:
Homō magnae virtūtis.
El genitivo explicativo.
Llamado también genitivo aposicional, se trata del genitivo que precisa el
significado de otro sustantivo de significado más amplio:
Virtus iustitiae.
Urbs Rōmae.
El genitivo partitivo.
Es el genitivo que expresa el todo del que se extrae una parte. Por tanto,
acompañan a sustantivos, adjetivos, adverbios y pronombres que expresan
cantidad o medida en algún sentido. Así, lo encontramos como complemento
de:
Sustantivos que expresan cantidad o medida: pars hostium.
Adjetivos en grado superlativo: optimus civium.
Pronombres: quis nostrum?, nēmō vestrum.
Adverbios: satis eloquentiae, multum pecūniae.
El genitivo subjetivo y objetivo.
Esta pareja de genitivos acompaña a sustantivos verbales, es decir, a
sustantivo de la misma raíz o de significado afín al de un verbo. Si el genitivo
representa el sujeto de la acción verbal correspondiente se denomina genitivo
subjetivo:
Adventus Caesaris;
si, por el contrario, representa el objeto de la acción verbal recibe el nombre de
genitivo objetivo:
Cupiditās regnī.
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En algunas ocasiones deberá ser el contexto el que nos lleve a determinar si
estamos ante un genitivo objetivo o subjetivo:
Metus hostium, 'temor de los enemigos' (subjetivo), 'temor a los enemigos'
(objetivo).
Amor patris, 'amor del padre' (subjetivo), 'amor al padre' (objetivo).
El genitivo como complemento de verbos.
Hemos definido el genitivo como el caso del complemento del nombre. Sin
embargo, podemos encontrar en latín algunos usos del genitivo como
complemento de verbos; hay quien piensa que estos genitivos no eran en
principio complementos verbales, sino complementos de un sustantivo que se
sobreentiende:
Meminī tuī < *meminī memoriam tuī.
Sea como fuere, es el caso que encontramos en latín genitivos como
complemento de ciertos verbos, y es lo que aquí nos vamos a limitar a
describir:
Verbos de memoria y olvido: vīvōrum meminī, oblīviscitur nostrī.
Verbos de abundancia y privación: implēre aquae purae, auxiliī egēre.
Verbos de estimación (genitivo de estimación y precio): normalmente este
genitivo es un adjetivo
neutro: multī aestimāre, magnī facere, minōris vēndere. El precio también se
puede expresar en ablativo.
Verbos impersonales de sentimiento: los verbos
impersonales miseret (compadecerse),paenitet (arrepentirse), taedet (hastiarse,
estar hastiado), piget (apesadumbrarse, dolerse),pudet (avergonzarse), llevan
en acusativo la persona afectada por el sentimiento y en genitivo la causa del
mismo:
Miseret mē fratris.
Mē civitātis mōrum pudet taedetque.
Verbos judiciales: los verbos que significan 'acusar, condenar, absolver', etc.,
llevan en genitivo el complemento que expresa el delito o el castigo:
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Accūsāre prōditiōnis.
Damnāre capitis.
El dativo.
El dativo es el caso del complemento indirecto, esto es, se utiliza para
señalar la persona o cosa interesada en la acción verbal o la finalidad de ésta.
A partir de este valor general se explican los usos concretos que vamos a
ver: dativo de interés, dativo de fin y doble dativo. Hemos de notar que el
dativo no es exclusivamente complemento verbal, sino que hay también dativos
adnominales, acompañando a sustantivos o adjetivos, con los mismos
significados que los complementos de verbos.
El dativo de interés.
Es la noción básica y general del dativo, y expresa la persona interesada en la
acción verbal, ya sea por recibir un provecho (dativus commodi) o por sufrir un
daño (dativus incommodi):
Tibi aras, tibi seris, tibi metes.
Tibi, nōn mihi, errās.
Todos los demás dativos derivan de este dativo de interés; a continuación
vamos a reseñar someramente algunos de estos usos concretos:
Dativo posesivo: es el dativo que complementa la verbo sum:
Liber est mihi.
Para su traducción al español pondremos el sujeto como complemento directo,
el verbo sum como 'tener', y el dativo como sujeto: 'yo tengo un libro'.
Dativo agente: el dativo expresa el complemento agente con la conjugación
perifrástica pasiva:
Liber legendus est mihi.
37
Este dativo agente es raro con la conjugación pasiva normal:
Mihi decretum est.
Consulātus tibi quaerebātur.
Dativus iudicantis o dativo de relación: expresa la persona para quien es
verdadero lo que se afirma:
Cynthia formōsa est multīs.
Dativo ético: se trata del dativo de pronombres personales que, utilizados en la
frase de forma muy libre, expresan un especial valor afectivo (así, en español,
'el niño no me come'):
Quid tibi vīs?
El dativo de fin.
Referido normalmente a cosa y no a persona, el dativo de fin expresa el
objetivo de la acción verbal, es decir, aquel concepto que está especialmente
implicado o 'interesado' en la acción verbal:
Auxiliō currere, 'correr en auxilio'.
El dativo que expresa finalidad, por su mismo significado de complemento quo,
convive con otras formas de expresar este mismo complemento: ad aetatem
agundam/aetati agundae. Y del mismo modo, puede adquirir contextualmente
un significado local (el llamado dativo de dirección):
It clamor caelō.
El doble dativo.
El doble dativo no es más que la aparición simultánea como complementos de
un mismo verbo de un dativo de interés y un dativo de fin. Este doble dativo es
frecuente con verbos comomittere ('enviar'), venire ('venir,
llegar'), relinquere ('dejar'), así como con el verbo sum:
Caesar quinque cohortēs castrīs praesidiō relinquit.
Caesaris adventus militibus gaudiō fuit.
38
El ablativo.
El valor general del ablativo es el de indicar la circunstancia externa, la
relación entre el proceso y la cosa externa.
El ablativo latino representa la fusión o sincretismo de tres casos primitivos: el
ablativo, el instrumental-sociativo y el locativo. El latín fundió los valores de
estos tres antiguos casos en uno solo, salvo las escasas pervivencias que
restan del locativo.
Es el caso de multitud de complementos circunstanciales, cuyos valores
concretos vienen dados bien por el uso de preposiciones bien por el contexto
semántico.
Veamos cuáles son los usos más importantes del ablativo, distribuyéndolos en
los tres grandes ámbitos de significación que su origen le proporciona: ablativo
propiamente dicho (ablativo separativo), ablativo instrumental, ablativo locativo.
El ablativo propiamente dicho.
El ablativo propiamente dicho expresa el punto de partida, la separación, el
alejamiento, en sentido propio o figurado. Se suele utilizar con las
preposiciones ab, ex, dē, prescindiendo de ellas con los nombres propios de
lugar menor y los sustantivos domus ('casa') y rus ('campo').
Los usos más frecuentes de este ablativo son:
Ablativo de punto de partida:
Expresa el punto de partida -respondiendo a la cuestión unde- en sentido local ,
temporal o figurado:
Caesar ē Galliā profectus est.
Ā pueritiā.
Este ablativo de punto de partida es el que podemos encontrar como segundo
término de unadjetivo en grado comparativo de superioridad:
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Mārcus doctior Petrō est.
Asimismo, este es el ablativo que utiliza el latín para expresar el complemento
agente cuando éste es una persona:
Legātus ā Pompeiō in Hispaniam missus est.
También es este el ablativo que se utiliza para expresar la materia de la que
está hecha una cosa, el asunto -título- de un libro o el tema de una
conversación, etc.:
Pōcula ex aurō.
Dē inmortalitāte disputāvimus.
Dē imperiō Cn. Pompeī ōrātio.
Ablativo de separación:
No es más que el ablativo de punto de partida, pero aplicado a ciertos verbos y
adjetivos que expresan alejamiento, separación, privación. Puede usarse con o
sin preposición:
Rōmānā mulieribus carēbant.
Aristides expulsus est pātriā.
Inops ab amīcīs.
Abstinere ā voluptatibus.
Ablativo de origen:
Es el ablativo de punto de partida aplicado a los verbos nasci ('nacer'), y los
participios ortus, prognatus, oriundus, etc., que indican descendencia y filiación.
Puede aparecer con preposición (más frecuentemente) o sin preposición:
Nōbilī genere natus.
Homo ā sē ortus.
El ablativo instrumental.
El ablativo instrumental expresa en esencia las circunstancias acompañantes
de la acción verbal en su desarrollo, pudiendo ser éstas ya el medio, la
compañía, el instrumento, la causa, el modo, etc. Los valores concretos más
40
importantes son los siguientes:
Instrumento:
Señala el medio o instrumento que se emplea para realizar la acción verbal.
Prácticamente no se utiliza con nombres de persona (con los que se suele
emplear per + acusativo), salvo cuando se refiere a seres que son instrumentos
pasivos: esclavos, soldados, etc.:
Militibus mūrum fossamque perdūcit.
Gladiīs pugnātum est.
Cornibus taurī sā tutantur.
En latín postclásico se extiende el uso de la preposición cum para este ablativo
instrumental:
Herbam cum fuste ēvellere.
Causa:
Indica, no sólo la causa que desencadena el estado o proceso verbal -en cuyo
caso sería un ablativo de origen, con las preposiciones ex, de, ab [cf. ex
vulnere aeger]-, sino la causa que acompaña al proceso verbal en su
desarrollo:
Lacrumō gaudiō.
Timōre dēfūgērunt.
Hostēs metū oppidum deseruēre.
Precio:
Expresa a qué precio algo se compra, vende, alquila, hace, etc.:
Ēmī virginem trīginta minīs.
Recordemos que también existe un genitivo de precio.
41
Compañía:
Señala en compañía de quién se realiza la acción y cuáles son las
circunstancias que la acompañan (ablativo de modo). Se construye
generalmente con la preposición cum:
Cum patre venit.
Vīdī quantō meō dolōre!
Legibus agere.
Summō furōre cupere.
En lenguaje militar, el complemento de compañía puede prescindir de la
preposición cum cuando designa las unidades militares con las que se realiza
una acción:
Dux profectus est omnibus copiīs.
Cualidad:
Es el ablativo que se usa para expresar la cualidad generalmente de una
persona, rara vez de cosas. Normalmente no lleva preposición:
Mulier eximiā pūlchritudine.
Capillō sunt prōmissō Britannī.
Hemos de recordar que existe también un genitivo de cualidad.
Complemento qua (lugar y tiempo):
Referido al lugar, el ablativo instrumental sin preposición expresa el lugar por
donde se realiza un trayecto (tratándose de lugares naturales se
prefiere per + acusativo):
Ibam forte Viā Sacrā.
Diversīs itineribus in castra sē recepērunt.
Referido al tiempo, expresa, sin preposición, el tiempo empleado para realizar
42
algo:
Sex diēbus hostēs expulit.
Trōiam decem annīs cepērunt.
Ablativo de relación:
Llamado también ablativo de limitación, referencia o punto de vista, expresa en
relación a qué o en qué límites es válida una afirmación:
Vincere aliquem gloriā.
Doctrīnā Graecī nōs superant.
El ablativo locativo.
El ablativo se utiliza con valor locativo, respondiendo a la pregunta ubi en
sentido local y temporal ('dónde, cuándo'), siempre que se trate de sustantivos
que no hayan conservado el antiguo caso locativo, es decir, la mayoría de
ellos.
El ablativo-locativo se emplea con y sin la preposición in:
Se emplea sin preposición con los nombres propios de lugar menor que no
tienen locativo:
Athēnīs vīxī.
Se emplea con la preposición in con los nombres propios de lugar mayor y
con los nombres comunes (salvo las contadas excepciones de nombres
comunes que conservan el locativo):
Dux in Italiā manēbat.
Los nombres comunes pueden prescindir de la preposición cuando ellos
mismos ya tienen un significado local (loco, parte, regione, etc.) o temporal
(hieme, aestate, die, nocte, Idibus, etc.):
Prīmā lūce militēs cum hostibus proelium commisērunt.
Nostrī inīquō locō pugnābant.
43
Finalmente, el ablativo-locativo utiliza también la preposición sub ('debajo, al
pie de'):
Sub terrīs habitāre.
Sub monte consīdere.
El locativo.
El caso locativo, atribuido al indoeuropeo, expresaba el complemento ubi, en
sentido local y temporal, es decir, indicaba dónde y cuándo sucedía algo.
En latín sólo quedan restos del antiguo caso locativo en el singular de
la primera y segunda declinaciones. Su morfema es -ae para la primera
declinación, -ī para la segunda. Veamos cuáles son los sustantivos que han
conservado este caso:
Nombres propios de lugar menor de la primera y segunda declinaciones en
singular:
Rōmae vīvō.
Tarentī fuimus.
Algunos nombres comunes aislados: domī ('en casa'), humī ('en el
suelo'), rūrī ('en el campo'). El sustantivo rūs, rūris es el único de la tercera
declinación que conserva el locativo.
Ciertas expresiones fijas con sentido temporal: domī bellīque, domī
militiaeque ('en la paz y en la guerra').
Fuera de estas supervivencias es muy raro encontrar el locativo en latín, pero
sí, a modo de noticia, hemos de saber que tenemos algunos adverbios que
eran originariamente locativos:māne ('por la mañaña'), vesperi ('por la
tarde'), heri ('ayer').
Los complementos de lugar y tiempo.
Las circunstancias de lugar y tiempo se expresan en latín de forma casi
absolutamente paralela, pues las preposiciones y morfemas casuales que
utiliza para expresarlas tienen un sentido único, que se aplicará, según
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convenga en función del contexto semántico, sintáctico o pragmático, al lugar o
al tiempo.
Vamos a estudiar estos complementos circunstanciales estructurándolos en
torno a cuatro cuestiones: ubi ('dónde, cuándo'), unde ('desde dónde, desde
cuándo'), quo (adónde, hasta cuándo'), qua ('por dónde, durante (en) cuánto
tiempo'). Presentamos el cuadro de posibilidades para expresar estos
complementos de forma esquemática, siempre teniendo en cuenta que se trata
de compartimentos abiertos, que hay confluencias y confusiones entre unos y
otros, pero que de forma usual los vamos a encontrar en la siguiente
disposición:
- Locativo (los sustantivos que lo conserven).
- Ablativo-locativo (sin preposición):
nombres propios de lugar menor que no
- Rōmae vīvō.
tienen locativo.
- Rūrī habitābat.
- Ablativo-locativo con in: nombres propios
- Athenīs erat.
VBI de lugar mayor y nombres comunes que no
- In Italiā manēbat.
tienen locativo.
- Ad exercitum manēre.
- Ablativo-locativo con sub.
- Acusativo con ad (con verbos sin
movimiento), apud, inter.
- Ablativo propio: sin preposición con los
nombres propios de lugar menor y los
- Rōmā venīre.
sustantivos domus y rūs; con las
- Athēnīs redīre.
preposiciones ab (ā), ex (ē), dē en los demás
- Domō venīre.
casos.
VNDE - Ex urbe proficīscī.
La preposición ab suele indicar movimiento
- Dē mūrō dēicere.
desde los alrededores de un lugar; ex,
- Ab adulescentiā.
movimiento desde el interior de un lugar; y dē,
movimiento de arriba abajo.
- Acusativo: sin preposición con los nombres - Rōmam īre.
propios de lugar menor y los - Domum īre.
QVO
sustantivos domus y rūs; con las - In Caesarem venīre.
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preposiciones in, ad en los demás casos. - Ad urbem proficīscī.
La preposición ad expresa movimiento hacia - Ad mortem.
las proximidades de un lugar, in hacia el - It clamor caelō.
interior. Es por eso por lo que en contextos de
hostilidad, sobre todo con nombres de
persona, in tiene el significado de 'contra'.
- Dativo de dirección.
- Ibam forte Viā Sacrā.
- Per provinciam iter
- Ablativo instrumental.
fecērunt.
- Per + acusativo.
QVA - Trōiam decem
- Acusativo de extensión en el tiempo.
annīscepērunt.
- Multōs annōs vīxit.
El orden de palabras.
Tradicionalmente se ha venido admitiendo que el latín es una lengua de
construcción libre en lo que al orden de palabras se refiere, y se han formulado
unas cuantas reglas de colocación de palabras con un sinnúmero de
excepciones para cada una de ellas.
Lo que sí se puede afirmar es que cuanto mayor es la complejidad morfológica
de una lengua, tanto menor es el valor del orden de palabras como marca de
relaciones sintácticas. La gran riqueza morfológica del latín convierte a menudo
el orden de palabras en una marca redundante de unas relaciones ya
especificadas por medio de morfemas, de ahí el gran número de excepciones
que los gramáticos siempre añadían a la lista de reglas sobre la colocación de
las palabras en la frase, y el importante valor estilístico que puede adquirir.
Frente a todo esto, cabe decir que los hablantes latinos sí debían tener
conciencia de un ordo rectus, un orden esperado de las palabras en la frase;
este ordo rectus está sujeto a tres reglas principales:
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Sintagma predicativo: el orden del sintagma es sujeto-predicado (Caesar
venit).
Sintagma determinativo: todo elemento determinante precede al determinado
(Caesaris domus; Caesar Rōmam venit).
Sintagma preposicional o conjuncional: la preposición precede al sustantivo
que rige, y la conjunción al elemento que enlaza (in Hispaniam; vacca et
capella et patiens ovis).
Este ordō rēctus puede ser transgredido fundamentalmente por dos tipos de
motivos:
Secuencias fijas, en las que, por tanto, no hay libertad en el orden de
palabras:
Senātus Populusque Rōmānus
Mēcum
Mōs māiōrum
Diī inmortālēs
Razones estilísticas que, por supuesto, habrá que analizar en cada contexto.
Pueden ser de orden expresivo:
Lūget senātus, maeret equester ordō...;
o de orden estético:
Spernitur orātor bonus, horridus miles amātur.
La concordancia.
La concordancia gramatical es el acuerdo de los accidentes gramaticales de las
palabras que se relacionan entre sí dentro de una frase, rigiendo unas a otras.
En latín vamos a estudiar los siguientes grupos de concordancia:
La concordancia sujeto-verbo.
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El verbo debe concordar con su sujeto en número y persona:
Hostis fugit.
Hostēs fugiunt.
Si el verbo tiene varios sujetos, puede concordar sólo con el más próximo:
Persuasit nox, vīnum, clamor, adulescentia.
Se pueden producir en ocasiones errores en el acuerdo entre sujeto y verbo,
las que se llaman concordancias por el sentido (ad sensum), cuando el sujeto
es singular por la forma pero plural por el sentido:
Pars hostium celeriter convēnerant.
Civitātī persuasit ut dē finibus suīs cum omnibus copiīs exīrent.
Ipse dux cum aliquot principibus capiuntur.
La concordancia del atributo.
La función de atributo puede estar representada por un adjetivo o un
sustantivo. Si el atributo es un adjetivo ha de concordar con el sujeto en
género, número y caso, como es regla general en todo adjetivo:
Vērae amicitiae sempiternae sunt.
Si el atributo es un sustantivo, concuerda con el sujeto en caso; concertará
también en género si ello es posible, cuando se trate de uno de los escasos
sustantivos con doble forma (dominus/domina):
Captiuī militum praeda fuērunt.
El adjetivo atributo puede aparecer en género neutro, sin concordar con el
sujeto, cuando se quiere hacer una generalización:
Triste lupus stabulīs.
Turpitudo peius est quam dolor.
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Si el atributo es un adjetivo en grado superlativo, puede concordar con el sujeto
o con el genitivo partitivo que acompaña al superlativo:
Velocissimum omnium animālium est delphīnus.
Si hay más de un sujeto, el adjetivo atributo puede concertar con el conjunto de
sujetos, prevaleciendo el masculino para personas de distinto género, y el
neutro para cosas de distinto género:
Pater mihi et māter mortuī sunt?
Genus, aetas, eloquentia prope aequalia fuerunt;
o puede concertar con un solo sujeto, normalmente el más próximo:
Temeritas ignoratioque uitiōsa est.
La concordancia adjetivo-sustantivo.
El adjetivo ha de concertar con el sustantivo en género, número y caso.
Cuando un adjetivo se refiere a la vez a varios sustantivos, concierta
generalmente con el más próximo:
Vītam tuam ac studia.
A veces concierta no con el más próximo contextualmente, sino con el más
próximo en la mente del hablante, con el más importante:
Vrbem ac portum moenibus ualidam.
La concordancia de la aposición.
Un sustantivo apuesto a otro debe concertar con éste en caso, puesto que el
nivel sintáctico de ambos es el mismo:
Publius Cornelius Scipio, fīlius Publiī Scipiōnis, ad Hispaniam mittitur.
Cum Lentulus consul ad aperiendum aerarium vēnīsset...
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Cuando una aposición va referida a dos o más sustantivos, suele concordar
con ellos en plural:
Legatī ab Ptolomaeō et Cleopātrē, regibus Aegyptī.
El uso de los modos en la oración independiente.
Vamos a presentar una breve reseña sobre el uso de los modos verbales en la
oración independiente siguiendo las ideas estructuralistas en este campo. Se
trata de no hacer un glosario de los usos de indicativo, subjuntivo e imperativo,
creando una maraña de casos concretos que al final no nos permitiese ver el
significado general de los modos del verbo.
El análisis de los modos verbales ha de hacerse enmarcándolos en una
estructura de dos ejes indisolubles:
Eje de la forma verbal: acción real (indicativo), acción potencial (subjuntivo),
acción irreal (subjuntivo).
Eje de la modalidad de la frase o actitud del hablante: aseverativa (o
declarativa, que expresa la certeza que el hablante tiene en la cohesión o no
cohesión entre sujeto y predicado), interrogativa (expresa la duda del hablante
sobre lo que se dice), impresiva (expresa la intención del hablante de modificar
la realidad de lo que se dice de acuerdo con su voluntad). La modalidad de la
frase viene marcada por la entonación con que el hablante la pronuncia, y
caracteriza no sólo a la forma verbal sino a la totalidad de la frase.
El cuadro resultante sería el siguiente:
Eje de la forma verbal
Acción Acción
Acción irreal
real potencial
Subjuntivo
Subjuntivo (imperfecto
Eje de la Aseverativa Indicativo (presente y
y pluscuamperfecto)
modalidad perfecto)
de la frase Subjuntivo Subjuntivo (imperfecto
Interrogativa Indicativo
(presente y y pluscuamperfecto)
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perfecto)
Subjuntivo
Subjuntivo (imperfecto
Impresiva Indicativo (presente y
y pluscuamperfecto)
perfecto)
Toda forma modal latina deberá analizarse desde los dos ejes, y la etiqueta
que recibirá será la unión de los mismos: real-interrogativo, potencial-impresivo,
etc. Así la forma
quis veniat?, que en un análisis tradicional se nos dice unas veces que
estamos ante un subjuntivo potencial y otras ante un subjuntivo deliberativo,
quedaría analizada en su totalidad si dijéramos que se trata de un potencial-
interrogativo: potencial según el valor de la forma verbal, e interrogativo según
la actitud del hablante.
Con este tipo de análisis quedan pues explicados todos los usos, a veces
contradictorios y difíciles de encasillar, que las gramáticas descriptivas han
dado a los modos latinos: indicativo potencial, yusivo, irreal, etc.; subjuntivo de
volición, dubitativo, prohibitivo, etc.
Hemos dejado fuera de este sistema de modos personales el imperativo. Más
bien se ha quedado fuera él solo: es un modo aislado por sus propias
características formales (especiales desinencias personales) como por su
significado. El imperativo pertenece única y exclusivamente a la modalidad
impresiva: se utiliza sólo para dar órdenes.
La oración simple.
Si definiciones de oración simple podemos encontrar a gusto de
todos, clasificaciones de la misma existen también en buen número. Hay
clasificaciones según el dictum, es decir, según 'lo que se dice' del sujeto, que
dividen las oraciones simples en atributivas, transitivas, intransitivas,
impersonales, reflexivas, etc.; y clasificaciones según el modus, es decir,
según la actitud del hablante, que distribuyen las oraciones en enunciativas y
afectivas, y, dentro de éstas últimas, consideran las interrogativas,
exclamativas, exhortativas, dubitativas, etc.
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Estas clasificaciones en torno al dictum y al modus son complementarias, ya
que ambos elementos son inseparables en cualquier acto de habla: una
oración será transitiva, intransitiva..., según del dictum, y exclamativa,
enunciativa..., según el modus.
Exponemos a continuación una sencilla clasificación atendiendo
exclusivamente a la actitud del hablante, por las consecuencias que ello va a
tener en el uso de los modos verbales:
Oraciones enunciativas.
Llamadas también declarativas o aseverativas, son las oraciones que se limitan
a afirmar o negar la realidad de un hecho, sin matiz emotivo alguno por parte
del hablante. El modo propio de las oraciones enunciativas es el indicativo.
Oraciones afectivas.
Señalan una posición interesada del hablante respecto del enunciado,
expresando su deseo, mandato, posibilidad... Los modos verbales
generalmente utilizados en estas oraciones son el subjuntivo y el imperativo.
Estas oraciones pueden ser:
Exclamativas: son la expresión directa de emociones. Se usan en ellas
generalmente interjecciones
y vocativos (también nominativos y acusativos exclamativos), y se distinguen
principalmente por la entonación, si bien este rasgo no podemos constatarlo en
la lengua latina de una manera directa.
Desiderativas: expresan el deseo de que ocurra o no un hecho. Utilizan
normalmente el modo subjuntivo.
Exhortativas y yusivas: expresan exhortación, mandato o prohibición. Sus
modos verbales propios son el subjuntivo y el imperativo. Para la expresión de
la orden negativa (oraciones de prohibición) el latín cuenta con varias
posibilidades:
En época clásica, la prohibición se expresa generalmente de las siguientes
formas:
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* Nē + pretérito perfecto de subjuntivo: Nē mortem timueritis.
* Nōlī (imperativo de nōlō) + infinitivo: Nōlī mē tangere.
* Cavē (imperativo de caveo) + presente de subjuntivo: Cauē faciās.
Otras formas menos frecuentes de expresar prohibición son:
* Nē + presente de subjuntivo: usada sobre todo para la tercera persona: Nē
faciat.
* Nē + imperativo: en época clásica se usa sobre todo en poesía: Nē saevī.
Oraciones interrogativas.
Las oraciones interrogativas expresan la duda o el desconocimiento del
hablante en torno a una parte del enunciado (interrogativa parcial) o a la
totalidad del mismo (interrogativa total). Las interrogativas directas (no
subordinadas) utilizan normalmente el modo indicativo y, del mismo modo que
las exclamativas, tienen una entonación característica.
La coordinación.
La coordinación es la unión de dos o más elementos del mismo nivel sintáctico.
La coordinación puede hacerse con la simple yuxtaposición (coordinación
asindética -cf. veni, vidi, vici-) o por medio de conjunciones. Veamos cuáles son
las principales formas de coordinación mediante nexos:
TIPO ENLACES ESPAÑOL
Copulativa Et, -que, ac, atque, nec, neque y (e), ni, que
Disyuntiva Vel, -ve, aut, seu, sive o (u)
Adversativa Sed, autem, verum, tamen, at mas, pero, sin
embargo...
Explicativas
Nam, namque, enim, etenim pues, en efecto...
o causales
Conclusivas Ergō, igitur, itaque, quārē,
así pues, en
o quamobrem, proindē
consecuencia...
consecutivas
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La coordinación copulativa.
La coordinación copulativa es la que enlaza elementos por simple adición, sin
ninguna otra connotación en principio.
De las conjunciones copulativas, atque y ac son dos variantes de una misma
conjunción: ac se usa sólo ante consonante, y atque, aunque puede usarse
siempre, suele aparecer ante vocal o h.
La conjunción -que es la más antigua de todas, y se suele utilizar para unir
elementos con una relación muy estrecha entre sí.
La conjunción copulativa más usual es et.
La coordinación disyuntiva.
La coordinación disyuntiva es la que enlaza dos o más juicios contradictorios.
De las conjunciones disyuntivas, aut, como pasaba con et entre las copulativas,
por ser la más neutra de todas y expresar simple alternativa, es la más usada.
Como su carga semántica es menor, puede utilizarse en lugar de conjunciones
más especializadas (vel, -ve), pero no a la inversa.
Las conjunciones vel, -ve expresan alternativas entre las que el oyente ha de
elegir. La enclítica-ve es la disyuntiva menos usada, precisamente por ser la
más cargada de significado, ya que marca la alternancia entre términos
equivalentes para el hablante.
La conjunción compuesta sive (seu) expresa, como el simple -ve, una
alternativa intrascendente.
La coordinación adversativa.
La coordinación adversativa expresa oposición total o parcial entre los
elementos enlazados. En latín existen muchos nexos para expresar la
coordinación adversativa, algunos son adverbios que han pasado a utilizarse
como conjunciones adversativas: verum, immo, etc.
Pero el eje de la coordinación adversativa se establece entre tres
conjunciones: sed, autem, at.
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Sed es la más frecuente. Es casi la única (a veces también verum) adversativa
que se utiliza tras una oración negativa.
Autem es la adversativa más débil: expresa una simple contraposición.
Normalmente se sitúa tras la primera palabra de su oración.
At es la adversativa más fuerte y, por tanto, de uso más restringido. Introduce
una fuerte oposición entre las oraciones coordinadas. Al lado de at hay que
colocar también su compuestoatqui, y la partícula arcaica ast.
Por último, la conjunción tamen es una adversativa con matiz concesivo.
La coordinación explicativa o causal.
Una de las oraciones coordinadas aporta la explicación o causa de la otra.
Enim suele aparecer en el segundo lugar de la oración coordinada, nam en el
primero.
La coordinación conclusiva o consecutiva.
Una de las oraciones coordinadas expresa la consecuencia o el resultado de la
otra. Las más de las conjunciones conclusivas o ilativas son adverbios con este
significado.
La subordinación sustantiva.
Una oración subordinada sustantiva es la trasposición sintáctica de un
sustantivo, y desempeña las funciones de sujeto o complemento directo del
verbo del que depende:
Es cierto que he asistido a la reunión.
Me pidió que le enseñara los documentos.
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De la misma manera que un sustantivo puede ser complemento de otro
sustantivo (aposición), una oración sustantiva puede ejercer esta misma
función:
Me da la impresión de que tiene mucha fuerza.
No cabe duda que el escritor de hechos trágicos tiene que barajar
asesinatos y crímenes.
En latín, vamos a dividirlas para su estudio en tres tipos: oraciones de
infinitivo, oraciones introducidas por subjunciones, y la interrogativa
subordinada.
La subordinación sustantiva introducida por subjunciones.
Oraciones con ut/ne.
Las oraciones subordinadas sustantivas introducidas por ut (‘que’)/nē (‘que no’)
utilizan siempre el modo subjuntivo.
Sōl efficit ut omnia floreant.
Caveant consulēs nē quid res publica dētrīmentī capiat.
Scilicet hoc restābat, ut fecunda fores.
Con los verbos de temor ut y ne intercambian sus significados: ut se traduce
por "que no" y nēpor "que". Este cambio de significado tiene una explicación
histórica: en un principio estas oraciones de ut y ne no eran subordinadas sino
yuxtapuestas:
Timeō. Nē veniās - Tengo miedo. No vengas.
Timeō. Ut veniās - Tengo miedo. Ven.
Al pasar de yuxtaposición a subordinación el cambio de significado se hace
necesario:
Timeō nē veniās - Tengo miedo de que vengas.
Timeō ut veniās - Tengo miedo de que no vengas.
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En lugar de ut puede aparecer también nē nōn.
En ocasiones se produce la supresión de ut como subjunción sustantiva, por lo
que la oración principal y la subordinada aparecen como yuxtapuestas; esto se
da sobre todo con verbos de voluntad, con los imperativos cave y fac y con
expresiones impersonales:
Volō ad mā scribās quam diligentissimē.
Necesse est multōs timeat quem multī timent.
Quid agātis fac sciam.
Oraciones introducidas por quod.
Su significado es "el que", "el hecho de que", introduciendo una proposición
sustantiva que expresa un hecho real y objetivo. Por tanto, su modo normal de
construcción será el indicativo, modo de la realidad.
Adde huc quod ē carcere effugit.
Sane gaudeō quod tē interpellāvī.
La aparición del subjuntivo habrá que explicarla por razones contextuales que
lleven el texto al campo de la no realidad (hecho posible o hecho irreal).
Oraciones introducidas por quīn y quominus.
Su modo normal de construcción es el subjuntivo. Las dos introducen
subordinadas sustantivas dependiendo de verbos de impedimento.
Quin suele utilizarse cuando la oración principal es negativa, por la forma o por
el sentido:
Nihil obstat quīn beatus sīs.
Non recusāre possumus quīn aliī ā nōbīs dissentiant.
Quominus se utiliza indistintamente con principal afirmativa o negativa:
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Neque repugnābō quominus omnia legant.
Impedit formīdo quominus causam dīcant.
Se usa siempre quin con los verbos de duda precedidos de negación:
Non dubitābat quīn eī crederēmus.
También se usa quin con ciertas locuciones negativas de forma o de
sentido: nōn multum abest quīn..., nihil abest quīn..., nulla causa est quīn...:
Non multum afuit quīn castrīs expellerentur.
La interrogativa subordinada.
La oración interrogativa subordinada, también llamada interrogativa indirecta,
va en latín siempre en subjuntivo, debiéndose traducir al castellano por
indicativo en la mayoría de los casos.
Las oraciones interrogativas pueden ser simples y dobles, según presenten un
solo miembro o haya alternancia de dos o más miembros. Las interrogativas se
dividen en:
a) Parciales, cuando la interrogación afecta a un solo elemento de la frase,
elemento que la respuesta debe concretar. Estas oraciones van introducidas
por pronombres o adverbios interrogativos: quis, qualis, uter, ubi, unde, quō,
cūr...:
Nesciō quid egerit nec unde vēnerit.
b) Totales, cuando la interrogación afecta a la oración entera, habiendo de ser
la respuesta "sí" o "no". Van introducidas sobre todo por las partículas num y -
ne:
Quaerēbās num Rōmae fuisset Laelius noster.
Videāmus deōrumne prudentiā mundus regātur.
Con menos frecuencia se encuentran las partículas nonne y an, ésta última
sólo con las expresiones dubitō an, nescio an, incertum est an.
Las oraciones interrogativas subordinadas dobles se construyen igual que las
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directas, es decir, con utrum, -ne o Ø en el primer miembro, y an en el
segundo:
utrum valeās an aeger sīs
Nesciō valeāsne an aeger sīs
valeās an aeger sīs
Cuando el segundo miembro es negativo se emplea generalmente necne:
Nesciō utrum valeās necne.
La subordinación adjetiva.
Las oraciones adjetivas o de relativo tienen como función fundamental la de
adjetivo: no son otra cosa que la transposición sintáctica de un adjetivo,
complementando a un sintagma nominal de la oración principal (antecedente).
Este tipo de proposiciones va siempre introducido por un relativo, relativo que
puede ser:
- pronombre relativo: quī, quae, quod;
-relativo indefinido: quisquis, quīcumque, etc.;
-adverbio relativo: ubi, unde, etc.
El pronombre relativo tiene dos caras:
- una de estas caras mira hacia la oración principal, y exige que el relativo
concierte en género y número con su antecedente;
- la otra cara mira hacia su propia oración, y hace que el relativo lleve el caso
que exija su función en la oración:
Dictatūram, quae diu permanserat, sustulit.
Homo, cui nocēs, senex est.
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Oración de relativo sustantivada.
De manera análoga a como se puede sustantivar un adjetivo, una oración
adjetiva puede adquirir la categoría funcional de sustantivo. Esto sucede
cuando el relativo no lleva antecedente expreso:
Ē ciuibus eligī dēbet quī ciuibus imperātūrus est.
Oración de relativo adverbializada.
En ocasiones, una oración de relativo, además de marcar una relación adjetiva
con su antecedente, establece una relación entre las acciones de la principal y
de la subordinada, lo que es característico de las subordinadas adverbiales. En
estos casos, la oración adjetiva lleva su verbo en modo subjuntivo (en otras
ocasiones, el modo subjuntivo en una oración de relativo hay que explicarlo por
el valor propio del subjuntivo como modo potencial e irreal -cf. nihil habeo quod
dem-):
Mīsit legātōs quī peterent pacem.
Amant tē omnēs muliērēs quī sīs tam pulcher.
Nēmō est tam demēns quī nōn sentiat deōs esse.
Casos especiales de construcción.
a) El relativo puede ser atraído al género y número de un sustantivo predicativo
de su proposición:
Animal, quem uocāmus hominem...
b) El antecedente puede ser atraído al caso del relativo, insertándose
generalmente en la proposición relativa:
Quam ostendistī doctrīnam, magnopere nōbīs placuit.
Vrbem quam statuō, tua est.
c) El pronombre relativo puede equivaler a un demostrativo cuando aparece a
principio absoluto, tras puntuación fuerte:
Varus vōbīs dux erit. Cui parēre dēbēbitis.
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a subordinación adverbial.
TIPO SUBJUNCIONES EJEMPLOS
* Ut, nē, quō+ subjuntivo Sūme argentum ut librum emās.
Finales
* Otras formas de finales Aperte loquor ut facilius intelligās
* Ita, adeo, tam, is,
Quis est tam demēns ut suā uoluntāte
Consecutivas talis...ut + subjuntivo.
maereat?
* Negación: ut nōn, quīn
Tibi gratiās agō quod mē uīuere
* Quod, quia, quoniam coegistī.
Causales
* Cum + subjuntivo Cum uita sine amīcīs plēna metūs sit,
ratio ipsa monet amicitiās comparāre.
* Cum + indicativo
* Cum + subjuntivo (cum Cum uenit Caesar...
histórico) Cum Caesar ueniret...
* Vt + indicativo Vt uenit Caesar...
* Vbi Simul ac Caesar uenit...
Temporales * Cum prīmum, ubi Postquam Caesar uenit...
prīmum, ut prīmum, simul Priusquam locō dēmigrent...
ac Donec eris felix, multōs numerābis
* Postquam amīcōs.
* Antequam, priusquam Exspectā dum redeam.
* Dum, donec, quoad
Igualdad:
ut, sicut, velut,
quemadmodum
Superioridad e Vt supra dīxī...
inferioridad: Plus dīxī quam voluī.
Comparativas
comparativo + quam Aristippus, quasi animum nūllum
Comparativas- habeāmus, corpus solum tuētur.
condicionales:
tamquam (sī), quasi, ut
sī, velut sī
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Quamquam animus meminisse horret,
* Quamquam + indicativo incipiam.
* Quamvis, licet, cum + Illa, quamuis ridicula essent, mihi
Concesivas subjuntivo tamen risum nōn mouērunt.
* Etsi, etiamsi, tametsi + Tam seruus sum quam tu, etsi ego
indicativo o subjuntivo domī līber fuī.
Etiam sī nōlit, cogam
Reales: Sī id facis, hōdiē postremum
mē uidēs.
Potenciales: Si sciat, succenseat.
Irreales: Pecūniam sī habērem, felix
Sī
Condicionales essem.
Dum, modo, dummodo
Oderint dum metuant
Faciat quidlubet, dum illum modo
habeam mēcum.
Valores de las principales subjunciones.
VALORES DE VT/NE
CON INDICATIVO CON SUBJUNTIVO
Temporal (‘cuando’): ut praetor factus Completivo (‘que’): uolō ut mihi
est, abiit (cuando fue nombrado respondeās(quiero que me
pretor, se marchó). respondas). Negación nē.
Comparativo (‘como’): ut praedīxeram, Final (‘para que’): dā mihi
ita accidit (sucedió tal como yo había pecūniam ut librum emam (dame
predicho). dinero para que compre un libro).
Negación nē.
Consecutivo (‘[de modo]
que’): quis est tam demēns ut suā
62
uoluntāte maereat? (¿quién hay
tan loco que sufra por propia
voluntad?).
Concesivo (‘aunque’): ut desint
uirēs, tamen est laudanda
uoluntās (aunque falten las
fuerzas, sin embargo se ha de
elogiar la intención).
Interrogativa
indirecta (‘cómo’): nam ego uōs
novisse credō iam ut sit meus
pater (pues yo creo que vosotros
ya sabéis cómo es mi padre).
VALORES DE CVM
CON INDICATIVO CON SUBJUNTIVO
Temporal (‘cuando’): cum Caesar in Temporal [cum histórico]
Galliam uēnit... (cuando César llegó a (‘cuando’, ‘mientras’, ‘como’,
la Galia). gerundio, al + infinitivo): cum
Caesar uēnisset... (cuando había
llegado César / como hubiese
llegado César / habiendo llegado
César / al haber llegado César).
Causal (‘porque’, ‘puesto que’):
cum uīta sine amīcīs plēna metūs
sit, ratio ipsa monet amicitiās
comparāre (puesto que la vida sin
amigos está llena de inquietudes,
la propia razón nos aconseja
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procurarnos amistades).
Concesiva (‘aunque’): cum omnēs
gloriā anteīret, omnibus tamen
carus erat (aunque aventajaba a
todos en reputación, era, sin
embargo, querido de todos).
VALORES DE QVOD
RELATIVO / INTERROGATIVO COMPLETIVO CAUSAL
Nominativo-acusativo neutro Con indicativo (‘el que’, Con indicativo
singular del pronombre ‘el hecho de o subjuntivo
relativo (‘que’): templum, quod que’): adde huc quod e (‘porque’,
uides, altum est (el templo que carcere effugit (añade a ‘puesto
ves es alto). esto el hecho de que que’): tibi
se ha escapado de la gratiās agō,
Nominativo-acusativo neutro del cárcel). quod mē
adjetivo interrogativo uīuere
(‘qué’): quod templum ruit?(¿qué coegistī(te
templo se ha derrumbado?). doy las
gracias
porque me
obligaste a
seguir vivo).
El estilo indirecto.
En español y otras lenguas modernas estilo indirecto y subordinación son una
misma cosa: se trata de hacer depender de un verbo declarativo expreso o
sobreentendido las palabras o los pensamientos atribuidos a alguien.
Pero en latín el estilo indirecto, es una construcción independiente, el texto
reproducido no es subordinado del verbo introductor.
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En el estilo indirecto el texto reproducido sufre una serie de transposiciones en
el uso de modos, tiempos, pronombres, adjetivos y adverbios.
Transposiciones modales.
- Para reproducir los contenidos aseverativos se utiliza el infinitivo, y se utiliza
el subjuntivopara los contenidos yusivos.
- Se utiliza también el subjuntivo para reproducir todas las que serían
oraciones subordinadas en estilo directo.
- Los contenidos interrogativos pueden ir en infinitivo o subjuntivo.
Ad Caesarem mandāta remittunt, quōrum haec erat summa:
Estilo directo Estilo indirecto
Caesar, in Galliam reuertere, Ariminō Caesar in Galliam reuerterētur, Ariminō
excēde, exercitūs dīmitte; quae sī excēderet, exercitūs dīmitteret; quae sī
faciās, Pompeius in Hispaniās ībit. fecīsset, Pompeium in Hispaniās
ītūrum.
Transposiciones temporales.
En los tiempos empleados en el estilo indirecto hay que tener en cuenta que:
- El infinitivo está regulado por las relaciones normales de simultaneidad
(infinitivo de presente), anterioridad (infinitivo de perfecto) o posterioridad
(infinitivo de futuro).
- El subjuntivo está regulado por la concordancia de tiempos:
VERBO
INTRODUCTOR
VERBO EN ESTILO INDIRECTO
Tiempos Simultaneidad Anterioridad Posterioridad
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Presente y Presente perifrásticaactiva
Presente Perfecto
futuro
Pluscuamperfect Imperfectoperifrástica activa
Pasado Imperfecto
o .
Transposiciones pronominales, adjetivales y adverbiales.
Todo lo que es referencia clara a cada una de las personas en estilo directo, se
vuelve confuso en el estilo indirecto con la relegación a la tercera persona. Los
adverbios de lugar y tiempo pierden también su precisión.
- Los pronombres personales pasan todos a tercera persona: ego/nōs pasan
a ipse/ipsī si son sujetos de un verbo en forma personal, a se/sese si son
sujetos de un infinitivo; el resto depersonales y posesivos de primera persona
pasan a reflexivos.
- Tu/uōs están representados por ille/illī o is/iī y, si tienen valor reflexivo por sē,
sui, sibi. En general, la segunda persona es sustituida por el demostrativo ille o
el fórico is.
-Los demostrativos hic/iste son sustituidos por ille o is.
- Los adverbios de lugar y tiempo pasan a la zona de mayor alejamiento
Cum fratre locūtus est:
Estilo directo Estilo indirecto
Ego hōdiē hīc tē arcessīvī ut dē meīs sē illō diē ibi eum arcessīsse, ut dē
rebus ac tuīs curīs agerēmus. suīs rebus ac eius curīs agerent.
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