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Generalidades sobre el cáncer

El documento describe el cáncer, incluyendo su definición, causas, diagnóstico y tipos. El cáncer se caracteriza por el crecimiento descontrolado de células anormales que pueden diseminarse a otras partes del cuerpo. Las células cancerosas pierden su capacidad para morir y se dividen sin límite, formando tumores. El diagnóstico de cáncer se realiza mediante pruebas como exploraciones físicas, análisis de sangre y exámenes de imagen.

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Generalidades sobre el cáncer

El documento describe el cáncer, incluyendo su definición, causas, diagnóstico y tipos. El cáncer se caracteriza por el crecimiento descontrolado de células anormales que pueden diseminarse a otras partes del cuerpo. Las células cancerosas pierden su capacidad para morir y se dividen sin límite, formando tumores. El diagnóstico de cáncer se realiza mediante pruebas como exploraciones físicas, análisis de sangre y exámenes de imagen.

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Cáncer.

¿Qué es el cáncer?
El término cáncer engloba un grupo numeroso de enfermedades que se
caracterizan por el desarrollo de células anormales, que se dividen, crecen
y se diseminan sin control en cualquier parte del cuerpo.
¿Cómo se desarrolla el cáncer?
Las células normales se dividen y mueren durante un periodo de tiempo
programado. Sin embargo, la célula cancerosa o tumoral “pierde” la
capacidad para morir y se divide casi sin límite . Tal multiplicación en el
número de células llega a formar unas masas, denominadas
“tumores” o “neoplasias”, que en su expansión pueden
destruir y sustituir a los tejidos normales.
Algunos cánceres pueden no formar tumores, como sucede
típicamente en los de origen sanguíneo. Por otra parte, no
todos los tumores son “malignos” (cancerosos). Hay
tumores que crecen a un ritmo lento, que no se diseminan ni
infiltran los tejidos los vecinos y se los considera “benignos”.
¿Cómo se diagnóstica el cáncer?
Las manifestaciones derivadas de la presencia del tumor pueden ser muy
variadas, desde un bulto de rápido crecimiento, tos o ronquera persistentes
o sangrado digestivo. Conviene recordar que la gran mayoría de estos
signos o síntomas son comunes con otras enfermedades (más leves en
general). Por lo tanto dependiendo de los síntomas se realizarán un
determinado tipo de pruebas encaminadas a realizar el diagnóstico.
Generalmente, el diagnóstico diferencial (valorar las posibles causas de un
síntoma o signo) comenzará por la anamnesis (interrogatorio médico) y la
exploración física. Posteriormente puede requerir investigaciones
analíticas y algunas pruebas de imagen como radiografía o escáner. En
ocasiones los resultados pueden ser sugestivos de su
existencia, al descubrir, por ejemplo, un nódulo mamario en
la exploración o en una mamografía, una masa pulmonar en
una radiografía o un marcador tumoral elevado .

Tipos de cánceres.

• Carcinomas. Se trata de cánceres que se originan


a partir de células epiteliales. Estas son células que
tapizan la superficie de órganos, glándulas o
estructuras corporales. Representan más del 80% de
la totalidad de los cánceres, incluyendo las variedades más comunes
de cáncer de pulmón, mama, colon, próstata, páncreas y estómago,
entre otros.
• Sarcomas. Son cánceres que se forman a partir del
llamado tejido conectivo o conjuntivo, del que derivan
los músculos, los huesos, los cartílagos o el tejido
graso. Los más frecuentes son los sarcomas óseos.
• Leucemias. Son cánceres que se originan en la médula ósea, que es
el tejido encargado de mantener la producción de
glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Las
alteraciones en estas células pueden producir,
respectivamente, anemia, infecciones y
alteraciones de la coagulación (sangrados o trombosis).
• Linfomas. Se desarrollan a partir del tejido linfático,
como el existente en ganglios y órganos linfáticos.

¿Cómo evoluciona el cáncer?


El cáncer se extiende a los tejidos y órganos vecinos a través de un proceso
de invasión, emigrando e infiltrando directamente las áreas contiguas. Es
lo que se denomina “invasión local”.

Además, las células tumorales pueden invadir los


vasos sanguíneos y linfáticos, y viajar a través de
ellos hasta otros órganos o tejidos distantes en los
que puede implantarse. Estos nuevos focos de
enfermedad son las “metástasis”, o enfermedad
“diseminada” o “a distancia”, o “secundaria”, en
contraposición al foco inicial del tumor, que se
designa como tumor “primario” o “primitivo”

El tipo de cáncer se define por la localización del tumor primario. En el ejemplo,


un tumor que se origina en el colon y metastatiza el hígado, sigue siendo un
cáncer de colon, no un cáncer hepático.

Cada tipo de tumor se extiende de forma diferente, dependiendo de su


localización y características biológicas.

A veces el patrón de diseminación se explica por la anatomía, y otras,


depende de la capacidad de las células tumorales de invadir lugares
específicos. La diseminación puede hacerse directamente a través de los
vasos sanguíneos, o indirectamente, a través de los vasos linfáticos.

Faces evolutiva del cáncer.

Al tratar un cáncer con un tratamiento, se pueden plantear diferentes


escenarios: que la enfermedad progrese a pesar del tratamiento, que
permanezca estable, que disminuya en su tamaño, o desaparezca. Es lo que
calificamos, respectivamente como progresión, estabilización, respuesta
parcial, o respuesta completa. Por cáncer “avanzado” se denomina a un
tumor que se encuentra extendido más allá del órgano que lo originó, y
habitualmente se halla en situación incurable.
También son cánceres avanzados aquellos que por su
extensión local son difícilmente tratables mediante
abordajes regionales (como la cirugía o la radioterapia). El
estudio de extensión de la enfermedad se denomina
“estadificación” y las fases evolutivas
posibles, “estadios”. Cada estadio está asociado a un
pronóstico y generalmente a un tratamiento específico
dependiendo del tumor. A mayor estadio pero pronóstico.

El término de cáncer “recurrente” (o simplemente “recurrencia” o


“recidiva”) se refiere a la reaparición de un cáncer tras su curación o
remisión completa a un tratamiento. Tal recurrencia puede ser “local”,
cuando se produce en el área donde creció el tumor primario, regional, en
la vecindad de este, o a distancia.

¿Qué es la estadificación y como se realiza?

Es el medio por el que el médico describe el tamaño del tumor y su grado


de diseminación. Es importante porque determina el tipo de tratamiento
que será necesario. Se determina a través de pruebas
de imagen que estudian las localizaciones de
distribución de la enfermedad, como la tomografía
computerizada (TAC) o la resonancia magnética
(RMN) –entre otras-, y otros procedimientos como la
cirugía. Cada tipo de tumor requiere una serie de
exploraciones concretas, bien definidas en las guías oncológicas.

¿A que velocidad se desarrolla el cáncer?

Es diferente para cada tipo de tumor y cada uno de sus momentos


evolutivos. Incluso es diferente para tumores con la misma localización, es
decir hay tumores de mama con crecimiento lento y otros tumores de
mama con un crecimiento mucho más rápido y más agresivos.

En el momento en que se diagnostica el cáncer es raro que éste tenga


menos de un billón de células, pues con dicha masa celular se alcanza un
volumen de alrededor de 1 cm3, y es poco probable que tumores más
pequeños den síntomas o puedan ser diagnosticados con técnicas de
imagen.

Aunque es probable que en esta situación el cáncer


lleve cierto tiempo de evolución (meses-años), ya en
estas etapas el crecimiento espacial es muy rápido, la
proliferación celular es exponencial, y en cortos
periodos de tiempo pueden diagnosticarse, “aparecer”, lesiones que poco
antes no eran evidentes. En fases finales, el crecimiento es más lento
debido a restricciones de espacio y nutrientes para el tumor (descrito por
una curva de crecimiento gompertziano.

Causas del cáncer.

El DNA es el código de instrucciones que posee cada célula para programar


sus funciones, incluyendo el crecimiento y la división. El cáncer es una
enfermedad que sucede como resultado de un daño en el DNA o/y en los
mecanismos de regulación del mismo y que resulta en una proliferación
celular incontrolada.

El daño que se produce en el DNA o en sus


reguladores puede ser heredado de los padres,
producido por agentes externos (“carcinógenos), o
ambas cosas. En términos generales los factores
externos serían responsables del 90% de los
cánceres, y la mitad de los mismos se producen por
los siguientes factores: tabaquismo, alcohol, sobrepeso e inactividad física.

¿Cómo se produce el cáncer?

Cualquier fenómeno (“carcinógeno”) que dañe los genes en nuestras


células puede ocasionar cáncer. Pero para que la célula se torne cancerosa
ha de concursar daño en varios genes causantes de cáncer en la misma
célula. Es decir, los genes alterados tienen que formar parte de unos
procesos característicos, o huellas, inherentes a la propia formación del
cáncer: proliferación celular (o en sus inhibidores), resistencia a la muerte
celular e inmortalidad, formación de vasos sanguíneos, capacidad de
diseminación, reprogramación energética y evasión al sistema inmune.
Debido a que cada uno de estos procesos es enormemente complejo, con
participación de muy numerosos mediadores que interactúan entre sí,
puede llegarse a la misma enfermedad a través de mutaciones muy
diversas.

El primer paso en la carcinogénesis consiste en la acción de un


agente iniciador, que ocasiona un daño (mutación) en el DNA. A veces se
nace con esta mutación y otras se induce por causas internas al organismo,
como hormonas, infecciones o inflamación crónica. Otras muchas veces la
causa se halla en factores externos, como las radiaciones o los agentes
químicos (como los contenidos en el tabaco).

Un segundo paso es inducido por la exposición


a un agente promotor, que aprovechando la
ventaja proliferativa otorgada por el primer
paso, estimula las células a dividirse. Es decir,
promueve la expansión de la población (clon)
celular iniciada por la mutación. De nuevo, los
agentes promotores pueden ser congénitos,
adquiridos propios o externos.

En un tercer paso inductor a la progresión,


nuevas mutaciones, o cambios epigéneticos,
confieren capacidades invasivas y
metastatizantes. Sin este último paso el tumor puede permanecer benigno
y localizado. El origen de estos factores es análogo al de las anteriores
etapas. En esta fase el ambiente alrededor de la célula tumoral cambia
radicalmente. El tumor instaura sus sistemas de crecimiento autónomo,
promoviendo señales de crecimiento.

Genes causantes del cáncer.

Los oncogenes son versiones anómalas, patológicas (enfermas), de los


proto-oncogenes, caracterizadas por su presencia excesivamente activa.
En oposición, los genes supresores de tumores ejercen
una acción de freno a la proliferación celular, y es su
inactivación inapropiada la que acelera la división celular.
El daño en el DNA en un suceso muy frecuente a lo largo
de la vida. No sólo los factores del ambiente, como el humo
del tabaco o las radiaciones, lesionan el DNA, también lo
hacen constantemente los productos de las reacciones
químicas que ocurren normalmente dentro de las células.

Es por eso que es fundamental el buen funcionamiento de


otro grupo de genes, los llamados genes reparadores del
DNA. Cuando estos fallan las células no pueden repararse a sí mismas,
provocando la acumulación creciente de mutaciones en otros genes.
Los genes apoptóticos inducen al suicido celular ante la falta de
reparación del DNA.

Cuando dejan de funcionar correctamente colaboran en el desarrollo del


cáncer al permitir la subsistencia de células dañadas genéticamente. Así,
por ejemplo, la proteína “p53”, codificada por un gen supresor de tumores,
actúa como un guardián celular, reconoce cuando el daño en el DNA no
puede ser reparado e induce en este caso a la célula a la apoptosis.

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