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Vida y penitencias de Santa Rosa de Lima

Santa Rosa de Lima se apartó del mundo y se dedicó a una vida de penitencia y servicio a los demás, renunciando a su belleza física. Se dedicó a cuidar enfermos y pobres desde una edad temprana. Llevó una vida humilde entre oración, trabajo y servicio comunitario. Fue la primera santa canonizada de América y es patrona de Lima y el Perú.

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Vida y penitencias de Santa Rosa de Lima

Santa Rosa de Lima se apartó del mundo y se dedicó a una vida de penitencia y servicio a los demás, renunciando a su belleza física. Se dedicó a cuidar enfermos y pobres desde una edad temprana. Llevó una vida humilde entre oración, trabajo y servicio comunitario. Fue la primera santa canonizada de América y es patrona de Lima y el Perú.

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Oración a Santa Rosa de Lima

Santa Rosa, "Rosa y Reina del


Perú", encendida en el amor a
Dios y a la fe, te apartaste del
mundo y te entregaste a Cristo
en medio de admirables
penitencias.

Quisiste ser apóstol


y llevar a todos los hombres hacia
Jesús.
Para ello renunciaste a tu
hermosura
y a tus atractivos humanos,
mortificando tu cuerpo...

Alcánzanos el camino de la verdadera vida


para que lleguemos a gozar un día de los bienes eternos.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén
SANTA ROSA DE LIMA

Lima, vio nacer a la niña llamada Isabel Flores de Oliva, más


conocida como «Santa Rosa de Lima», el 30 de abril de 1586,
sus padres fueron: Gaspar Flores y María de Oliva. Fue la
primera Santa de América, patrona de Lima y el Perú, de las
Filipinas. Actualmente, también es patrona de las Instituciones
armadas de la Policía Nacional del Perú y Fuerzas Armadas de
Argentina. Desde muy niña se sometió a Cristo, a la
misericordia, la bondad y el amor por el prójimo, su
sentimiento por el pobre necesitado, por el enfermo,
ocupándose personalmente en dar asistencia en su propia
casa, para ello tuvo que implorar en reiteradas veces a su
madre para que le concediera y le permitiese cuidar a los enfermos y pobres, para ella no
existía condiciones o diferencias de clases sociales, se ofrecía voluntariamente y se sentía muy
complacida por la compasión. Recibió su confirmación por el arzobispo Santo Toribio de
Mogrovejo, el mismo quien le puso el nombre de «Rosa». Su vida fue muy humilde, y supo
distribuir su tiempo entre los quehaceres del hogar, el trabajo, la oración y pocas horas para el
descanso. Santa Rosa, se ciñó su cintura con una cadena, asegurando con un candado de
hierro, luego la llave la arrojó al fondo del pozo de agua (19 metros de profundidad), al pasar el
tiempo sus padres se percataron que la cadena se había incrustado en su piel, creándole
heridas, le pidieron a su confesor para que se lo quitase y no siguiera con tal penitencia, Rosa,
sabiendo que no podía acceder a la llave, se fue a orar y sollozaba abrazada del pozo, fue allí
donde el Señor le otorgó la gracia y milagrosamente la cadena se abrió. Hoy el pozo reposa
seco y desde entonces se convirtió en un sitio milagroso, acuden muchos peregrinos a invocar
sus deseos en forma verbal o escrita. Dios la llamó, la mañana del 24 de agosto de 1617 a los
treinta y un años de edad. El proceso de beatificación y canonización fue casi de inmediato.
Fue canonizada por el Papa Clemente X en 1671. El día 30 de
agosto de cada año se celebra la solemnidad de Santa Rosa de
Lima, declarado día feriado en todo el Perú y países
latinoamericanos. Su imagen recorre las calles de Lima en
procesión y una gran multitud de fieles, entre oraciones y
cánticos. Construyó en el jardín de su casa, una ermita donde se
dedicaba a la meditación y a la oración. Queda grabado en el
huerto de su casa una inscripción que dice: Rosa tenía el rostro
ovalado, sereno y apacible, frente despejada, ojos grandes y
negros, mejillas rosadas, pelo rubio y abundante, manos blancas
bien torneadas y de regular estatura. ¡Ella era la Rosa de Jesús!
III.- Completa el siguiente esquem

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