Alergias a alimentos: Estas alergias se producen por un fallo en la tolerancia del sistema inmune a alguna
comida en específico. Los alimentos con más comunes que provocan alergia son la leche, huevos,
mariscos, frutos secos como el maní, legumbres, soya y algunas frutas. Las manifestaciones que
desencadena son náuseas, vómitos, diarreas, dolor de estómago, ronchas en la piel, picazón y rinitis.
Alergias en la piel: En este grupo sobresalen las manifestaciones por piquetes de zancudos y pulgas, la
dermatitis atópica y de contacto. La dermatitis atópica se caracteriza por provocar picazón, hinchazón y
enrojecimiento continuos de la piel.
Alergias en vías respiratorias: Son las alergias más comunes en el país, propensas en la niñez y adultez.
En este grupo se encuentra la rinitis, conjuntivitis y asma bronquial. Se caracterizan por presencia de
síntomas como la congestión nasal y picazón. La rinitis es la inflamación de la mucosa nasal, provocada
generalmente por el polen. Presenta estornudos, irritación en los ojos y garganta, congestión nasal y
abundante secreción de moco. Por su parte, el asma bronquial se caracteriza por la inflamación crónica de
los bronquios, que causa la sensación de falta de aire, pitidos y sensación de opresión en el pecho. La
conjuntivitis es la inflamación crónica de las capas de los ojos, causada por un alérgeno que ingresó por la
respiración o por alimentos. Se manifiesta por medio del enrojecimiento de los ojos, lagrimeo y picazón.
Es necesario realizar estudios para identificar qué sustancias las originan:
Pruebas cutáneas: En esta evaluación, la piel se expone a las supuestas sustancias que provocan alergia,
para observar y detectar la reacción del cuerpo. Por medio de un panel, se coloca el alérgeno en la piel y se
realiza un rayón pequeño o un pinchón, para que la sustancia ingrese a la piel. Se espera por 15 minutos,
aproximadamente, y se ven los resultados. Cuando el cuerpo responde con una roncha que mide más de
tres milímetros de ancho, quiere decir que el paciente sí padece esa alergia.
Pruebas de IgE en sangre: Por medio de una prueba de sangre se puede detectar el número total y nivel
de anticuerpos que tiene el organismo para combatir el alérgeno.
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Alergias en la piel: En este grupo sobresalen las manifestaciones por piquetes de zancudos y pulgas, la
dermatitis atópica y de contacto. La dermatitis atópica se caracteriza por provocar picazón, hinchazón y
enrojecimiento continuos de la piel.
Alergias en vías respiratorias: Son las alergias más comunes en el país, propensas en la niñez y adultez.
En este grupo se encuentra la rinitis, conjuntivitis y asma bronquial. Se caracterizan por presencia de
síntomas como la congestión nasal y picazón. La rinitis es la inflamación de la mucosa nasal, provocada
generalmente por el polen. Presenta estornudos, irritación en los ojos y garganta, congestión nasal y
abundante secreción de moco. Por su parte, el asma bronquial se caracteriza por la inflamación crónica de
los bronquios, que causa la sensación de falta de aire, pitidos y sensación de opresión en el pecho. La
conjuntivitis es la inflamación crónica de las capas de los ojos, causada por un alérgeno que ingresó por la
respiración o por alimentos. Se manifiesta por medio del enrojecimiento de los ojos, lagrimeo y picazón.
Es necesario realizar estudios para identificar qué sustancias las originan:
Pruebas cutáneas: En esta evaluación, la piel se expone a las supuestas sustancias que provocan alergia,
para observar y detectar la reacción del cuerpo. Por medio de un panel, se coloca el alérgeno en la piel y se
realiza un rayón pequeño o un pinchón, para que la sustancia ingrese a la piel. Se espera por 15 minutos,
aproximadamente, y se ven los resultados. Cuando el cuerpo responde con una roncha que mide más de
tres milímetros de ancho, quiere decir que el paciente sí padece esa alergia.
Pruebas de IgE en sangre: Por medio de una prueba de sangre se puede detectar el número total y nivel
de anticuerpos que tiene el organismo para combatir el alérgeno.