Día de Énfasis de Ministerio de La Mujer 11 de Junio de 2022
Día de Énfasis de Ministerio de La Mujer 11 de Junio de 2022
11 de junio de 2022
Paquete de recursos para el sermón
Heroínas de la Fidelidad
Escrito por Omobonike Adeola Sessou
Directora de Ministerio de la Mujer de la División Africana Centro Occidental
MINISTERIO DE LA MUJER
16 de febrero de 2022
Aquí en Ministerio de la Mujer de la Asociación General (GCWM) hemos orado por este
paquete de recursos y le damos gracias a Dios por guiar a la autora de este paquete
para este año. Omobonike Adeola Sessou es la directora de Ministerio de la Mujer de la
División Africana Centro Occidental. Omobonike es una hija de Dios consagrada al
ministerio de nuestras mujeres. Es una mujer activa y vivaz, guiada por el Espíritu,
dinámica y llena de gozo al prestar sus servicios a nuestras hermanas; y mantiene a
Jesús como enfoque de su ministerio.
Que Dios te bendiga al hacer los planes para este día especial y que te abra las
ventanas de los cielos y derrame abundantes bendiciones sobre todos los que se
sienten a sus pies en este día.
Heather-Dawn Small
Directora de Ministerio de la Mujer
“Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes” - Filipenses 1:3-6
Referencias bíblicas
Los versículos bíblicos en el original inglés se han tomado de las versiones de la Biblia
ESV, KJV and AKJV, NASB, NCV, NKJV, NIV, NIrV, TLB
En la traducción al español se ha utilizado mayormente la Nueva Versión Internacional
(NVI)
Santa Biblia, NUEVA VERSIÓN INTERNACIONAL® NVI® © 1999, 2015 por Biblica,
Inc.®, Inc.® Usado con permiso de Biblica, Inc.® Reservados todos los derechos en
todo el mundo.
Tabla de Contenido
Referencias bíblicas........................................................................................................
Notas del programa.........................................................................................................
Acerca de la autora .........................................................................................................
Escuela Sabatica .............................................................................................................
Bosquejo del servicio de adoración ..............................................................................
Historia infantil ................................................................................................................
Sermón .............................................................................................................................
Seminario .........................................................................................................................
Siéntanse libres de traducir, ajustar y editar este paquete de recursos de acuerdo a las
necesidades de su división, incluyendo la mejor versión bíblica para su uso. De la
misma manera, siéntanse libres de adaptar el paquete de acuerdo al aspecto cultural
de su audiencia. Al traducir su división este paquete de materiales al español, francés y
portugués, favor de enviarnos un archivo digital para compartirlo con nuestras
hermanas que lo necesiten.
Acerca de la autora
Colgar en un lugar visible por toda la hermandad el título del Programa ¨HEROINAS
DE LA FIDELIDAD¨.
En un lugar de la plataforma, adorne como un espacio de oración con estos
materiales: una mesita adornada con un mantel, una biblia grande abierta, flores, una
silla, cojines, telas. Le recomendamos iniciar a las 9:15 am.
5. Oración: Soy una doncella judía que, siendo huérfana, me adoptó mi primo
Mardoqueo, ya sabes quién soy? Si soy Ester. Me convertí en la reina de Persia
y de Media cuando me casé con el rey Asuero, después de elegirme entre muchas
jovencitas. Tras enterarme que había un plan para exterminar a mi pueblo, decidí
interceder por ellos ante mi esposo, aunque eso significara perder mi vida. Les
pedí a todo el pueblo que ayunara y orara por varios días. Estoy segura que la
oración de intercesión tiene poder y nos ayuda a mantener viva nuestra fe. Por
eso les invito a orar en este momento. (de rodillas sobre un cojín en la sala de
oración).
6. Nuevo Horizonte: Hola mis queridos, escuché por allí que las damas de esta
iglesia están haciendo un programa que se llama Rescatando Vidas. Que alegría
tan grande siento porque me doy cuenta que no soy la única que se esmera en
hacer el bien por mi prójimo. Además, están preparándose para tejer muchas
cosas bonitas. Saben yo también hago prendas para regalarle a los pobres y
ayudar a los necesitados. Me llamo Dorcas, otros me dicen Tabita. Algunos se
preguntan ¿Dónde consiguió Dorcas la energía para no cansarse de hacer el
bien? ¡En Dios! En 1 Crónicas 16:11 Nos dice: ¡Refúgiense en el Señor y en su
fuerza, busquen siempre su presencia! DATE TIEMPO PARA FORTALECERTE
EN EL SEÑOR. Es momento, de escuchar el mensaje de Nuevo Horizonte de este
día. (pueden poner el video de la historia que se coloca en youtube o que sea
narrado por el participante).
8. Relato Misionero: mi nombre es Sara, por la fe, pude dar a luz a mi hijo Isaac a
los 90 años siendo anciana y estéril. Cometí algunos errores, pero mi Señor me
libró de pecado y pude ver la promesa cumplida en mi vida. Hoy te invito a
escuchar la historia misionera de este día que se titula:
Me llamo Graça, nací y crecí en el seno de una familia cristiana en Luanda, Angola.
A pesar de eso, nunca me gustó ir a la iglesia. Cuando era pequeño, hacía todo lo
posible para evitar asistir a las clases religiosas que tenían el propósito de
prepararme para el bautismo. Al comienzo de mi adolescencia me enamoré de la
música rock y traté de imitar la forma de vestirse y el estilo de vida de los roqueros.
Al mismo tiempo, desarrollé una fascinación por la simbología satánica. Asociaba
todos esos símbolos con superioridad y rebelión, y los dibujaba por todo mi cuerpo.
En la escuela secundaria, mi mejor amigo era gótico, y adopté ese estilo de vida,
vistiendo ropa negra y pintando mis uñas de negro. A mi amigo también le gustaba
el rock, y decoraba su dormitorio con afiches de bandas de rock y símbolos
satánicos. Pronto comencé a consumir alcohol y marihuana. Yo defendía el ateísmo
y declaraba abiertamente que Jesús era un mito. Comencé a tocar música rock y
conocí a un músico que afirmaba haber hecho un pacto con el diablo. Me gustó la
idea, y una noche le dije a Satanás que podía tener mi alma a cambio del éxito
musical. Desde ese momento mi vida se volvió un desastre. Mi madre murió
abruptamente y mi padre, que era alcohólico, comenzó a beber más. Como yo era
el mayor de cuatro hermanos, la responsabilidad de cuidar a mi familia recayó sobre
mí. Sentía que me estaba asfixiando con tantos problemas. En medio de esta crisis,
tomé la resolución de nunca más beber ni fumar. Comencé a orar a Dios y
abandoné el mundo de la música. Empecé a salir con una mujer que me habló de
la Iglesia Adventista del Séptimo Día y comenzamos a asistir a los servicios de
adoración del sábado. Lamentablemente, terminé mi relación con ella, me
reconecté con mis viejos amigos y volví en poco tiempo a mis antiguos hábitos. Sin
embargo, no me sentía feliz. Muchas noches me quedé dormido borracho o
drogado. Pensé incluso en suicidarme. Mi vida estaba vacía, sin objetivo y sin
sentido. En medio de mi angustia, lloré. Recordé a Dios y oré pidiéndole ayuda.
Sentía que me estaba muriendo y que me quedaban solo unos días de vida. Le
conté a mi nueva novia sobre mi angustia y ella le habló de mí a un primo. El primo
había regresado recientemente a Angola después de graduarse de psicólogo, y se
había hecho adventista mientras estudiaba en el extranjero. Cuando pude hablar
con él para que me aconsejara, me sugirió que dedicara mi vida solo a Dios y me
explicó cómo hacerlo. Decidí poner a Dios en primer lugar en mi vida y comencé a
adquirir hábitos más saludables. Me acostumbré a orar antes de tomar cualquier
decisión y a buscar solo la voluntad de Dios. A medida que la oración se convertía
en parte de mi rutina diaria, encontré una razón para vivir. Recordé a mi exnovia
adventista y decidí regresar a la iglesia. Me preguntaba cómo me sentiría en los
servicios de adoración del sábado. Fue sorprendente: apenas entré a la iglesia,
sentí el deseo de ser bautizado. Cuando terminó el servicio, inmediatamente me
inscribí en la clase bautismal. A diferencia de cuando era un niño pequeño, ahora
quería aprender el significado del bautismo y prepararme para ello. En la clase,
aprendí por primera vez sobre Jesús y el plan de salvación. Conocer acerca del
amor de Jesús solo aumentó mi deseo de entregarle mi corazón a través del
bautismo. Hoy puedo decir que finalmente soy libre. Vivo un día a la vez,
saboreando la verdadera paz y una alegría increíble. Finalmente tengo un propósito
y una responsabilidad en la vida: traer almas a nuestro Salvador y Creador. Antes
usaba mi influencia para llevar a las almas al infierno, pero hoy la uso, con la ayuda
de Cristo, para llevarlas al cielo. Parte de la ofrenda del decimotercer sábado de
este trimestre ayudará a abrir una escuela adventista del séptimo día en Luanda,
Angola, la ciudad natal de Graça. Gracias por planificar una ofrenda generosa.
11. Cierre del Programa: todas las mujeres fieles que conocimos esta mañana
compartieron algo en común: Hicieron de su relación con Dios su prioridad. Por
ello cumplieron con excelencia la misión y el propósito por la cual fueron
llamadas. Les pregunto esta mañana, ¿han recibido un llamado especial de
parte de Dios, ya sea liderar un departamento de la iglesia, salvar a una
persona, ayudar a un necesitado, predicar de Cristo, ser un canal de bendición
en tu trabajo? Pues te digo que no estás solo para cumplir esta tarea, Dios te
usará y cumplirás tu propósito. Vamos a cantar el himno _____ de pie por favor.
Llamado a la adoración
Himnario adventista # 5
“A nuestro Padre Dios”
Himno de alabanza
Himnario adventista # 249
“Todas las promesas”
Oración pastoral
Llamado a la ofrenda
Historia infantil
“Pequeña heroína de la fidelidad”
Himno
Himnario adventista # 513
“Cristo, yo te seguiré”
Sermón
“Heroínas de la Fidelidad”
Himno de respuesta
Himnario adventista # 244
“Cuando te quiero más”
Oración final
Historia infantil
Este día les contaré una historia real acerca de una jovencita adolescente llamada
Ayoka, quien aprendió a ser fiel a Dios. Ayoka nació dentro de una familia no cristiana,
pero aprendió acerca de Jesús en una iglesia adventista del séptimo día cerca del
lugar donde vivía. Ayoka se convirtió en una niña cristiana adventista cuando era
pequeña e iba a la iglesia tan frecuentemente como podía para asistir el sábado al
servicio de adoración y al de puesta de sol, así como a las reuniones de oración del
miércoles de noche. A los padres de Ayoka no les gustaba que ella asistiera a la iglesia
adventista. Le prohibieron terminantemente que asistiera a cualquier servicio en la
iglesia. Ayoka comenzó a escaparse de la casa para poder ir a la iglesia. Muy
frecuentemente, cuando regresaba a su casa después de haber asistido a la iglesia,
sus padres la castigaban.
Sin saber qué hacer o a dónde ir, se regresó a la iglesia. Cuando los miembros de la
iglesia escucharon lo que le había ocurrido a Ayoka, prometieron tomar turnos para
cuidar de ella. Aunque Ayoka estaba sola, lejos de su familia real, la gente de la iglesia
se convirtió en su nueva familia; así que ella creció viviendo entre personas fieles a
Dios. Aprendió también el texto bíblico del sermón de hoy, el cual llegó a ser muy
especial para ella: “Nosotros tenemos que obedecer a Dios antes que a los seres
humanos” (Hechos 5:29, PDT). Ayoka había elegido obedecer a Dios antes que a sus
padres.
Ayoka continuó caminando con Dios. Aunque tuvo que enfrentar situaciones muy
difíciles en su vida, siempre se aferró a la promesa de que Dios bendice a aquellos que
le son fieles. Cuando se llegó el tiempo para que Ayoka asistiera a la universidad,
decidió que no iba a asistir a la universidad pública, pero no tenía dinero para pagar su
colegiatura en la universidad adventista.
Esto le dio una esperanza a Ayoka. Ella siempre había confiado en que Dios se
encargaría de suplir sus necesidades. Ella había visto la forma como Dios había
ayudado a las personas de la iglesia a cuidar de ella. Ahora le pidió a Dios que
bendijera el poquito dinero que Ministerio de la Mujer le había dado para sus cuotas
escolares. Oró también a Dios pidiendo que contestara las oraciones de cada quien
que pidiera porque aumentara la pequeña cantidad de dinero recibido; porque Ayoka
quería que todos vieran que Dios es fiel a sus hijos fieles. ¿Piensan ustedes que Dios
contestó sus oraciones? ¡Oh, sí. Dios lo hizo! Ayoka siempre tuvo justamente la
cantidad necesaria de dinero para pagar su colegiatura, justamente en el tiempo que lo
necesitaba.
¿Quieren saber ustedes qué pasó con Ayoka? Ayoka terminó sus estudios en la
universidad adventista y se graduó. Pero ya no está sola. Ayoka contrajo matrimonio
con un pastor adventista y juntos han estado formando una familia.
Ayoka continúa creciendo en su amor por Dios y Dios continúa bendiciendo a Ayoka.
Actualmente Ayoka es la directora de Ministerio de la Mujer de una región grande de la
Iglesia Adventista mundial, llamada División Africana Central Occidental. Ayoka desea
que tú también creas que Dios es fiel en bendecirte cuando eliges serle fiel a él. Tal vez
tengas que sufrir cuando obedeces a Dios antes que a otras personas, pero Dios va a
estar siempre contigo y te va a bendecir.
“Padre celestial, ayúdame por favor a amarte y a obedecerte a ti antes que a las otras
personas. Bendice al ministerio de la mujer en nuestra iglesia y ayúdales a continuar
ayudando y apoyando a aquellos que lo necesitan. Lo pedimos en el nombre de Jesús.
Amén”.
Heroínas de la Fidelidad
Por Omobonike Adeola Sessou
Directora de Ministerio de la Mujer de la División Africana Central Occidental
“Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29, NVI).
INTRODUCCIÓN
La Biblia presenta a muchas mujeres que son bien conocidas por su valor y su fe. Ellas
son heroínas de diferentes edades que han inspirado a miles en su peregrinaje hacia el
cielo; mujeres tales como Débora, Ester, Sara, Ana y María, solo por mencionar a
algunas de ellas. Pero encontramos también a algunas mujeres comúnmente menos
mencionadas, que de la misma manera demostraron su sólida fe en Dios y nos dejaron
un ejemplo de fidelidad a él. El día de hoy estudiaremos la historia de dos mujeres no
tan bien conocidas.
¿Qué ocurre cuando la obediencia a Dios entra en conflicto con la obediencia a los
hombres y te enfrentas a consecuencias que ponen en peligro tu vida?
¿Qué pasa cuando justificas el ponerte de lado de la multitud que prefiere recibir el
favor de los hombres, pero la conciencia te llama a tomar una mejor decisión?
¿Qué sucede cuando el ponerte del lado de la justicia es una grande y única prueba de
fe?
“Padre celestial, enséñame tus caminos de justicia y haz que tu Espíritu abra mis ojos a
fin de que pueda entender tu voluntad para mi vida. En el nombre de Jesús. Amén”.
ESCLAVOS EN EGIPTO
José había muerto y el pueblo de Israel que todavía vivía en Egipto continuaba
multiplicándose. El nuevo faraón eligió olvidar todas las buenas acciones de José,
quien preservó a la tierra de Egipto de una destructiva hambruna. En vez de ello, hizo
planes para cortar el crecimiento exponencial de la población israelita. ¡Ni siquiera eran
egipcios! Los forzó a una dura esclavitud, pensando que la ardua labor y el sufrimiento
harían disminuir su fertilidad. Pero, para su asombro, entre más sufrían los israelitas,
más se multiplicaban, porque Dios los estaba bendiciendo.
Y aquí hay una buena lección para nosotros: El enemigo no puede detener la bendición
de Dios sobre su pueblo, en tanto su pueblo se mantenga fiel a él. Cuando falló su
primer plan, el faraón decidió intentar otra estrategia para llevar a cabo un siniestro y
malévolo plan mortal.
La estrategia del rey incluía el servicio de las parteras de quienes esperaba que
aplicaran una técnica de control de natalidad de exterminación de los bebés varones al
tiempo de nacer. A través de este plan se mataría a todos los niños varones hebreos,
destruyendo así la posibilidad de que crecieran para convertirse en rebeldes guerreros
que derrocaran al faraón y rebasaran en número la población egipcia. Podemos leer
acerca de la estrategia de faraón en Éxodo 1:15, 16: “Había dos parteras de las
hebreas, llamadas Sifrá y Fuvá, a las que el rey de Egipto ordenó: —Cuando ayuden a
las hebreas en sus partos, fíjense en el sexo: si es niño, mátenlo; pero, si es niña,
déjenla con vida” (NVI)
Esta era una seria y urgente tarea dada a las parteras, cuya profesión les daba la
oportunidad única de llevar o no adelante el mandato del rey. ¿Cuál fue la reacción de
las parteras a la orden del faraón?
Y aquí es importante resaltar que el plan de exterminar a los bebés de sexo masculino
no era simplemente un cruel plan de un gobernante tirano, sino más bien, un plan
originado en la mente maestra de Satanás mismo, quien está comprometido en la gran
controversia con Dios. Elena G. White escribe al respecto: “Satanás fue el instigador de
este plan. Sabía que entre los israelitas había de levantarse un libertador; y al inducir al
rey a destruir a los niños varones, esperaba derrotar el propósito divino” (Patriarcas y
Profetas, 247.2). Una furiosa batalla espiritual se estaba llevando a cabo y Dios
necesitaba fieles guerreros que se opusieran al enemigo para derrotar sus propósitos y
darle honra a él mediante su fidelidad. Sifrá y Fuvá, dos parteras, se enfrentaron al
desafío.
Obviamente, Sifrá y Fuvá no eran las únicas parteras que laboraban en Egipto; pero,
¿por qué se dirigió a ellas directamente el rey? Tal vez prestaban sus servicios
directamente bajo las órdenes del rey como líderes de todas las parteras de las
mujeres hebreas. Tal vez al darles este mandato, el faraón estaba seguro de que su
orden se obedecería al instruir y supervisar ellas a las otras parteras. Sea cual fuere el
caso, a estas mujeres valerosas se les confió una asignación personal de parte del rey
egipcio.
La Biblia revela claramente que el factor subyacente que influenció la decisión de Sifrá
y Fuvá, fue el temor a Dios. “Sin embargo, las parteras temían a Dios, así que no
siguieron las órdenes del rey de Egipto, sino que dejaron con vida a los varones” Éxodo
1:17, NVI).
El temor a Dios es el único factor motivador que puede hacer que alguien rechace el
mal a pesar de las consecuencias. El temor a Dios lleva a la persona a elegir glorificar
a Dios, aun a costa del sacrificio y el sufrimiento. El temor a Dios es la única razón por
la cual uno puede decir ‘no’ a lo que es incorrecto y ‘sí’ a lo que es correcto. El temor a
Dios es una virtud que resplandece en medio de la oscuridad de este mundo. Dice
Proverbios 8:13: “Quien teme al SEÑOR aborrece lo malo; yo aborrezco el orgullo y la
arrogancia, la mala conducta y el lenguaje perverso” (NVI).
Una mujer que teme a Dios es un poder para el bien. Proverbios 31:30 revela la
verdadera belleza de una mujer: “Engañoso es el encanto y pasajera la belleza; la
mujer que teme al SEÑOR es digna de alabanza” (NVI). La belleza sin el temor de Dios
es un desastre. Temer a Dios significa reconocerlo como Ser Supremo y Señor de
nuestra vida, único digno y merecedor de nuestra lealtad, obediencia y adoración.
Por lo tanto, es muy posible que a través de la sabiduría dada por Dios, estas parteras
hayan decidido retrasar su intervención en los alumbramientos de las mujeres
israelitas, permitiéndoles dar a luz antes de su llegada, y evitando con ello la matanza
de los bebés. Las instrucciones de tal matanza especificaban que debía llevarse a cabo
durante el alumbramiento, mientras estaban sentadas todavía en los banquillos de
parto.
Dice Proverbios 9:10: “El comienzo de la sabiduría es el temor del SEÑOR; conocer al
Santo es tener discernimiento” (NVI). Dios bendijo a Sifrá y Fuvá con la mejor solución
por obedecer al Señor. El rey no podía contradecir su respuesta y ellas no podían ser
acusadas de desobediencia. ¿Cómo obtuvieron las parteras esta sabiduría? Tal vez al
procurar honrar a Dios, él les comunicó este plan. ¿Hay también sabiduría disponible
para nosotros?
“ Temer al Señor: ¡eso es sabiduría! Apartarse del mal: ¡eso es discernimiento!” (Job
28:28, NVI).
Cuando las hijas de Dios eligen honrar a Dios con su obediencia, Dios las bendice con
sabiduría al manejar situaciones complejas. Dios promete ayudarnos en todas las
circunstancias, especialmente en tiempos difíciles como este. El Salmo 50:15 declara:
“Invócame en el día de la angustia; yo te libraré y tú me honrarás” (NVI). Salmo 32:8
promete: “Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré
consejos y velaré por ti”. (NVI). La sabiduría para encontrar el camino a través del
laberinto de las dificultades de la vida, viene a través de la ayuda y la sabiduría de
Dios, quien está dispuesto a comunicarse con todo aquel que lo busca.
Elena G. White declara que: “El que tiene la ley de Dios escrita en el corazón
obedecerá a Dios antes que a los hombres, y desobedecerá a todos los hombres antes
que desviarse en lo mínimo del mandamiento de Dios. Los hijos de Dios, enseñados
por la inspiración de verdad e inducidos por una buena conciencia a vivir según toda
Palabra de Dios, tendrán su ley escrita en el corazón como la única autoridad que
puedan reconocer u obedecer. La sabiduría y la autoridad divina son supremas.
(Consejos para la Iglesia, 572.1).
Las parteras se rehusaron a quitar la vida de un ser humano y en vez de ello, eligieron
obedecer al mismo Dador de la vida. La ley de la vida dada por Dios en este mundo se
manifestó por vez primera cuando sopló en Adán aliento de vida. Quitar la vida de otra
persona, incluso en estado fetal, es quitar el don del aliento de vida dado por Dios. Es
privilegio de cada hijo de Dios dar gloria al Dador de la vida a través de la obediencia a
su ley de la vida.
Las personas que aman a Dios, especialmente las mujeres de Dios, deben ponerse de
parte de la justicia, como Sifrá y Fuvá y, con la sabiduría divina, proteger la vida de los
débiles y desamparados que no pueden defenderse a sí mismos. Y esto se aplica a
asuntos de aborto, infanticidio, abuso infantil, violencia doméstica, la forma en que son
tratadas las personas con discapacitadas y los ancianos, etc. Dios anhela que sus hijos
sean la voz de aquellos que no pueden hablar por sí mismos y que defiendan a los
indefensos tanto en los sectores públicos como en los privados.
Las parteras Sifrá y Fuvá tal vez no se daban cuenta de la amplitud de las
consecuencias que traería su fidelidad y la forma como obraría para el cumplimiento de
los propósitos de Dios y la derrota del plan de Satanás. Moisés, quien fue usado por
Dios para liberar a su pueblo del yugo de esclavitud, seguramente fue salvado de la
muerte por una partera al momento de nacer. De esta manera se derrumbó el plan de
Satanás y prosperó el plan de Dios de levantar un libertador de la esclavitud de Egipto.
El pueblo de Israel se multiplicó y llegó a ser lo suficientemente numeroso como para
formar su propia nación. Alabado sea Dios porque Sifrá y Fuvá estaban en el lugar
correcto en el tiempo correcto. Dios podía contar con ellas para salvar a su pueblo.
¡Qué bendición contar con mujeres como esas en un tiempo de crisis!
¿Puede Dios contar contigo y conmigo cuando necesita que le sirvamos a través de
nuestra fidelidad en nuestras profesiones y en todas las diarias rutinas de la vida? Sí,
podemos ser fieles al ejercitar nuestras actividades diarias ya sea en el hogar, en la
iglesia, en la comunidad y dondequiera que hayamos sido llamadas a servir.
Elena G. White escribió: “La mujer en su hogar, al desempeñar los sencillos deberes de
la vida que deben ser realizados, puede y debe manifestar fidelidad, obediencia y amor
tan sinceros, como los que manifiestan los ángeles en su esfera. La conformidad con la
voluntad de Dios hace que sea honorable cualquier trabajo que debe ser hecho” (El
Hogar Adventista, 20.1).
Dios aprobó la acción de las fieles parteras y las bendijo por haberlo honrado. Éxodo
1:20 registra lo siguiente: “De este modo los israelitas se hicieron más fuertes y más
numerosos. Además, Dios trató muy bien a las parteras”. Esto es lo que dice la Nueva
Versión Internacional.
Otras versiones ofrecen más detalles en cuanto a la frase “Dios trató muy bien a las
parteras”:
Versión Dios habla Hoy (DHH): “De esta manera el pueblo israelita seguía creciendo
en número, y cada vez se hacía más poderoso. Además, como las parteras tuvieron
temor de Dios, él las favoreció y les concedió una familia numerosa.
Nueva Traducción Viviente (NTV): “Por eso Dios fue bueno con las parteras, y los
israelitas siguieron multiplicándose, y se hicieron cada vez más poderosos”.
Las diferentes traducciones nos dan una idea de la profundidad de las bendiciones que
Dios derramó sobre las fieles parteras que se atrevieron a honrar a Dios en este tiempo
de crisis para el pueblo de Dios. La bondad de Dios se hizo extensiva a sus familias y
se convirtieron seguramente en testimonios vivientes de la bondad de Dios.
Como hijas de Dios, tal vez no podamos ver los resultados instantáneos de ser fieles a
Dios en un mundo lleno de injusticias. Podríamos preguntarnos a nosotros mismos si
estamos haciendo algún bien mientras permanecemos fieles en medio de un mundo
que alaba la maldad. El apóstol Pablo nos anima, en Gálatas 6:9-10, de la siguiente
manera: “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo,
cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto,
siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la
familia de la fe” (NVI) Nos da también este consejo en 2 Tesalonicenses 3:13: “En
cuanto al resto de ustedes, amados hermanos, nunca se cansen de hacer el bien”.
(NVI)
CONCLUSIÓN
Las mujeres podemos ejercer una influencia positiva en nuestro ámbito, que puede
desbaratar los propósitos de Satanás y ser una bendición para el mundo. Aunque Sifrá
y Fuvá aparecen muy brevemente en el relato bíblico, en solamente unos cuantos
versículos de la Biblia, 1:15-21, ambas dejaron un legado de fidelidad y bendición para
todos nosotros en las páginas sagradas. Repasemos ahora lo que hemos aprendido de
ellas.
Dios nos está llamando a cada uno de nosotros a ser las Sifrá y Fuvá que se ponen en
contra del mal. En el mundo en el cual vivimos, nos veremos tentados muchas veces a
comprometer nuestra fe a fin de agradar a otros. Podría ser incluso una situación en las
que se nos pida que hagamos algo que es éticamente incorrecto y tememos perder
nuestro trabajo o alguna relación si no lo hacemos. Hemos aprendido en la historia que
hemos considerado hoy, que Dios protege a aquellos que se ponen de parte de lo que
es correcto. Y Dios también bendice a los que se ponen de lado de lo que es correcto.
El día de hoy, cada uno tenemos que hacer una elección. ¿Nos pondremos de parte de
lo que es incorrecto y comprometeremos nuestras creencias, o permaneceremos firmes
en nuestra posición de parte del bien? Oro porque con la ayuda de Dios, cada uno
pueda decidir permanecer firme sobre la Roca, sin desviarse hacia la derecha o hacia
la izquierda, sino manteniendo siempre nuestra vista puesta en Jesús.
¿Es esa tu decisión el día de hoy? Si es así, ¿te colocarías de pie junto conmigo para
mostrar delante de nuestro Padre celestial que elegimos ponernos siempre de su
parte?
Vamos a orar.
Este año estamos enviando un seminario y material para una discusión grupal en una
sola unidad. La primera parte es para la actividad de discusión grupal y lo segundo es
el seminario. La autora de este paquete de materiales ha desarrollado el tema “Qué es
el Temor a Dios” en dos secciones –A y B.
SECCIÓN A:
Actividad -Discusión Grupal
Cuando escuchamos la palabra ‘temor’, nos da la idea de tener miedo de algo; pero en
sentido bíblico, la palabra temor tiene un significado positivo. La Biblia nos enseña lo
que significa tener temor a Dios. Este significado bíblico del temor de Dios se explica
muy bien en el libro de Proverbios. Vamos a explorar los diferentes significados de la
expresión temor de Dios.
Proverbios 1:7
“El temor del SEÑOR es el principio del conocimiento;
los necios desprecian la sabiduría y la disciplina”.
Proverbios 8:13
“Quien teme al SEÑOR aborrece lo malo;
yo aborrezco el orgullo y la arrogancia,
la mala conducta y el lenguaje perverso”.
Proverbios 9:10
“El comienzo de la sabiduría es el temor del SEÑOR;
conocer al Santo es tener discernimiento”.
Proverbios 15:33
“El temor del SEÑOR imparte sabiduría;
la humildad precede a la honra”.
Proverbios 16:6
“Con amor y verdad se perdona el pecado,
y con temor del SEÑOR se evita el mal”.
En resumen, el temor del Señor significa conocer a Dios y elegir hacer su voluntad. Es
apartarse del mal y aceptar las instrucciones y los mandatos de Dios. Este es el
verdadero conocimiento de Dios y es el camino a la sabiduría. Significa reverencia y
asombro ante la majestad y poder de Dios, que proviene de un verdadero conocimiento
de él. Incluye el respeto hacia Dios y el rendirse voluntariamente a su liderazgo en
nuestra vida. Quiere decir darle a Dios un lugar prioritario en nuestra vida y procurar
agradarlo en todas las cosas. El temor de Dios incluye también servirle con amor. Las
personas que tienen temor de Dios manifiestan su amor por él.
Ejercicio 1
Menciona dos ejemplos de hombres y tres ejemplos de mujeres en la Biblia que sabes
que tenían temor de Dios.
El temor de Dios trae consigo muchas bendiciones para cada uno de nosotros al vivir
aquí en esta tierra, contrariamente a la idea de que el temor de Dios es solamente para
que podamos tener vida eterna. Las personas que tienen temor de Dios:
Dios le enseña el camino correcto por donde debe ir a la persona que le teme. Eso es,
Dios dirige a aquellos que le temen al enseñarles principios rectos que les ayudan a
tomar buenas decisiones sin cometer errores. De esta manera, al procurar conocer a
Dios y obedecer sus instrucciones, descubrimos principios de la vida que guían
nuestros senderos y son una salvaguardia contra el mal y la mala toma de decisiones.
Salmo 115:13
“Bendice a los que temen al SEÑOR, bendice a grandes y pequeños”.
Nuestro Padre celestial está al tanto de todos sus hijos que le temen. El Señor les
muestra su bondad y pone sobre ellos sus ojos para hacerles bien. Cada promesa de
bendición en la Biblia es un regalo especial que el Padre ha provisto para beneficio de
todos aquellos que le temen. Podemos con toda seguridad depositar nuestra fe en esas
promesas y hacerlas nuestras, porque Dios es fiel a lo que ha prometido. La bendición
del Señor descansa sobre aquellos que le temen.
Salmo 111:5
“Da de comer a quienes le temen; siempre recuerda su pacto”.
Nuestro Padre en el cielo sabe todas nuestras necesidades y toma sobre sí la tarea de
suplir cada una de ellas. Aquellos que temen al Señor reciben las provisiones de Dios
que van a suplir todas sus necesidades; pues Dios mismo es su Proveedor. Podemos
acudir a él y pedirle confiadamente sus bendiciones tanto temporales como
espirituales. Nuestro amante Padre celestial es un Padre responsable que realmente
cuida y atiende a sus hijos. Él nos dará alimento y ropa y suplirá todas nuestras
necesidades en la vida, de acuerdo a su voluntad hacia nosotros. No tenemos que
preocuparnos acerca de cómo van a ser suplidas todas nuestras necesidades. Si
tememos a Dios, él estará siempre consciente de su pacto de proveer para todas
nuestras necesidades.
El Señor asigna a sus santos ángeles que cuiden en todo de sus hijos que le temen.
Los ángeles protegen y liberan a los hijos de Dios de todo mal y peligro. Si tenemos
temor de Dios, no necesitamos tener miedo del poder de Satanás. Tenemos un refugio
seguro en el Dios Todopoderoso que envía a sus ángeles a acampar alrededor de sus
hijos que le temen y los defienden y liberan. Cuán grande privilegio el estar bajo el
cuidado constante de los ángeles protectores.
“Tan compasivo es el SEÑOR con los que le temen como lo es un padre con sus hijos”.
“Pero el amor del SEÑOR es eterno y siempre está con los que le temen; su justicia está
con los hijos de sus hijos”.
Dios extiende su misericordia hacia aquellos que le temen. Manifiesta una tierna piedad
hacia ellos; entiende todas las luchas y tentaciones que se atraviesan en su camino al
tratar de obedecerle. Jesús sabe por experiencia cuán débiles somos cada uno y
cuánto necesitamos de su ayuda divina para poder vencer nuestra debilidad y poder
permanecer fieles a sus mandamientos. Dios vela con tierno cuidado sobre cada uno
de sus hijos que viven en este mundo donde reina Satanás y elige extender su
misericordia hacia nosotros. Aun cuando podamos caer o fallar, no nos arroja lejos de
su cuidado; perdona nuestro pecado y nos da la fortaleza para levantarnos de nuestra
caída y continuar nuestra jornada con él. Además de ello, cuida también de nuestros
hijos y escucha nuestras oraciones en favor de ellos, al procurar guiarlos en el temor
del Señor.
Salmo 147:11
“Sino que se complace en los que le temen, en los que confían en su gran amor”.
Aquellos que temen al Señor tratan de conformar su vida a los principios divinos; por lo
tanto, sus deseos están de acuerdo con la voluntad de Dios. En tal caso, se les
conceden sus deseos porque son afines a los deseos que Dios tiene para ellos. Dios se
complace en responder a las peticiones de sus hijos cuando las peticiones de ellos son
de acuerdo a su voluntad. Dios se complace en ellos y les cumple sus deseos.
1 Corintios 15:19
“Si la esperanza que tenemos en Cristo fuera solo para esta vida, seríamos los más
desdichados de todos los mortales”.
Amigos, la buena noticia es que vamos a reinar eternamente con nuestro Señor cuando
él venga a llevarnos consigo al hogar; por lo tanto, el apóstol Pablo nos amonesta:
1 Corintios 15:58,
“Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles,
progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor
no es en vano”.
Romanos 2:7
“Él dará vida eterna a los que, perseverando en las buenas obras, buscan gloria, honor
e inmortalidad”.
Judas 1:21
“…manténganse en el amor de Dios, edificándose sobre la base de su santísima fe y
orando en el Espíritu Santo, mientras esperan que nuestro Señor Jesucristo, en su
misericordia, les conceda vida eterna”.
Ejercicio 2
Comenten sobre los beneficios del temor del Señor en la vida de los personajes
bíblicos identificados en el Ejercicio 1 (Repasar el ejercicio 1).
SECCIÓN B:
Presentación del Seminario
Ahora que estamos familiarizados con lo que significa temer a Dios y los beneficios que
se derivan del temor a Dios, nos queda estudiar la forma como podemos desarrollar el
temor a Dios de manera que podamos también experimentar esos beneficios. En forma
individual, como mujer de valor y, colectivamente, como un grupo de mujeres en
nuestra iglesia y en nuestra comunidad, necesitamos desarrollar el sentido del temor a
Dios y nuestra vida debe ser un ejemplo de lo que es temer a Dios. Necesitamos
además dar testimonio acerca de las bendiciones que son el resultado de temer a Dios,
de manera que otros puedan llegar a conocer a nuestro Dios y deseen temerlo ellos
también. Después de todo, somos la sal de la tierra y la luz del mundo, según Mateo
5:13, 14. Nuestro Señor nos ha llamado también a ser sus testigos ante el mundo
(Hechos 1:8)
Los sencillos pasos siguientes nos pueden ayudar a desarrollar en nosotros el temor a
Dios:
1. Buscar al Señor diariamente a través de la lectura de las Escrituras y
los escritos del Espíritu de Profecía
Conocer a Dios significa amarlo y temerlo o reverenciarlo. Jesús vino a revelarnos el
carácter de Dios y la única forma segura de aprender acerca de su carácter es
contemplando a Dios en las Escrituras, a través de la vida de nuestro Señor Jesucristo,
a quien envió el Padre. La Biblia es la verdadera revelación de Dios. Debemos dedicar
diariamente el tiempo suficiente para escudriñar las páginas de la Biblia en busca de la
revelación de Dios y su carácter.
El salmista escribe en Salmos 119:11: “En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar
contra ti”. Al atesorar la Palabra de Dios en nuestro corazón, llenamos nuestra mente
con los principios del carácter de Dios y esto gradualmente purifica el templo de
nuestra alma de toda inmundicia. Los principios erróneos serán remplazados con los
eternos principios de Dios y el temor de Dios tomará gradualmente el lugar de los
hábitos pecaminosos.
De la misma manera, a los adventistas se nos ha dado un tesoro en los escritos del
Espíritu de Profecía para ayudarnos a entender las verdades ocultas de la Biblia. La
lectura de esos escritos incrementará grandemente nuestro deseo de leer la Biblia y de
entender el temor de Dios que nos traerá inmensas bendiciones.
Por lo tanto, es importante pedir diariamente en oración que el Espíritu Santo more en
nosotros y nos conceda el entendimiento en relación con el carácter de Dios. Dios está
más dispuesto a darnos el Espíritu Santo para ayudarnos e inspirarnos, que lo que
cualquier padre terrenal está dispuesto a dar regalos a sus hijos. Es nuestro privilegio
hacer nuestras las promesas de Dios de darnos su Santo Espíritu.
Juan 14:16-18
“Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe
siempre: el Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ve ni
lo conoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque vive con ustedes y estará en
ustedes. No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes”.
Lucas 11:13
“Pues, si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más
el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!”
Ezequiel 36:27
“Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis
leyes”.
Proverbios 4:23
“Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida”.
Proverbios 22:5
“Espinas y trampas hay en la senda de los impíos, pero el que cuida su vida se aleja de
ellas”.
Debemos hacer un lado todos los libros, todos los contactos con los medios sociales y
amistades que alejan el temor de Dios de nuestro corazón. Debemos tomar la firme
decisión de solamente permitirnos que entre en nuestra mente aquello que puede
ayudarnos a conocer más acerca del carácter de Dios y de su amor a través de nuestro
Señor Jesucristo. Al hacer esto, estaremos alimentando nuestra naturaleza espiritual y
nos será posible crecer en el temor de Dios.
4. Ser testigos
El temor de Dios obliga a todos los seres humanos a amar a los demás de la manera
que Cristo nos ama. Este amor se manifiesta a través de nuestra labor abnegada en
favor del bien de los demás. Al compartir nuestros tesoros con otros acerca del
conocimiento de Dios, a través de nuestros medios económicos, servicios, oraciones,
estudios bíblicos con las personas, visitación a personas necesitadas, e invitando a los
pecadores a acudir a Cristo, testificamos ante el mundo que amamos y tememos a
Dios. Nuestras acciones son los únicos testigos de la presencia en nosotros del Espíritu
Santo. El fruto del Espíritu Santo en nosotros, según se explica en Gálatas 5:22, hace
evidente ante los demás que realmente tememos a Dios.
Es muy importante desarrollar una vida de testificación ante los demás que manifieste
el amor de Dios que ha creado en nosotros el temor a Dios y la esperanza de vida
eterna.
Ejercicio 3
Tomar tiempo individualmente para meditar en la forma como se puede desarrollar
personalmente el temor a Dios y orar entonces porque Dios nos ayude a practicar los
anteriores cuatro pasos aprendidos. Pedir especialmente por el bautismo del Espíritu
Santo.
Ejercicio 4
Después de la oración individual, debe anotarse el nombre de cada persona del grupo
o iglesia, en una hoja de papel separada. Deben doblarse las hojas y colocarse en una
canasta. Pedir luego a cada participante que tome una de las hojas dobladas que
contienen un nombre escrito en su interior. Cada mujer participante orará por la
persona a la cual pertenece el nombre escrito en la hoja de papel, por un periodo de
por lo menos un mes, respecto a las lecciones aprendidas en este seminario.
Mi oración es que Dios nos bendiga al desarrollar en todos nosotros el temor de Dios.
Amén.