SUSTRATOS
• ¿QUÉ ES UN SUSTRATO?.
• PROPIEDADES DE LOS SUSTRATOS DE CULTIVO.
• CARACTERÍSTICAS DEL SUSTRATO IDEAL.
• TIPOS DE SUSTRATOS.
• DESCRIPCIÓN DE VARIOS SUSTRATOS.
Es todo material sólido distinto del suelo, natural, de síntesis o residual, mineral u
orgánico, que, colocado en un contenedor, en forma pura o en mezcla, permite el
anclaje del sistema radicular de la planta, desempeñando, por tanto, un papel de
soporte para la planta.
Puede intervenir o no en el complejo proceso de la nutrición mineral de la planta.
2. PROPIEDADES DE LOS SUSTRATOS DE CULTIVO.
• Propiedades físicas :
• Porosidad: es el volumen total del medio no ocupado por las partículas sólidas, es
decir, por aire o agua en una cierta proporción.
Su valor óptimo es sobre el 80-85 %.
Debe ser abierta, pues la porosidad ocluida, al no estar en contacto con el espacio
abierto, no sufre intercambio de fluidos con él y por tanto no sirve como almacén para
la raíz.
El único efecto positivo, es el menor peso del sustrato. Y su espacio o volumen útil,
corresponderá a la porosidad abierta.
El grosor de los poros condiciona la aireación y retención de agua del sustrato y así,
poros gruesos suponen una menor relación superficie/volumen, y el equilibrio tensión
superficial/fuerzas gravitacionales se restablece cuando el poro queda solo
parcialmente lleno de agua, formando una película de espesor determinado.
• Densidad: se refiere a la del material sólido que lo compone ( densidad real), o a la
densidad calculada considerando el espacio total ocupado por los componentes
sólidos más el espacio poroso ( porosidad aparente).
La densidad real tiene un interés relativo. Su valor varía según la materia de que se
trate y suele oscilar entre 2,5-3 para la mayoría de los de origen mineral.
La densidad aparente indica indirectamente la porosidad del sustrato y su facilidad de
transporte y manejo. Los valores de densidad aparente se prefieren bajos (0,7-01) y
que garanticen una cierta consistencia de la estructura.
• Estructura: granular como la de la mayoría de los sustratos minerales, que no tiene
forma estable, acoplándose fácilmente a la forma del contenedor, o fibrilar que
depende de las características de las fibras.
Si son fijadas por algún tipo de material de cementación, conservan formas rígidas y
no se adaptan al recipiente, pero tienen cierta facilidad de cambio de volumen y
consistencia cuando pasan de secas a mojadas.
• Granulometría: el tamaño de los gránulos o fibras condiciona el comportamiento del
sustrato. Varía su densidad aparente y su comportamiento hídrico, a causa de su
porosidad externa, que aumenta de tamaño de poros conforme sea mayor la
granulometría.
• Propiedades químicas : l a reactividad química de un sustrato, es la transferencia de
materia entre el sustrato y la solución nutritiva, que alimenta las plantas a través de las
raíces.
Es recíproca entre sustrato y solución de nutrientes y puede ser debida a reacciones
de distinta naturaleza:
• Químicas: disolución e hidrólisis de los propios sustratos y provoca efectos:
• Fitotóxicos: por liberación de iones H + y OH - y ciertos iones metálicos como el Co
+2 .
• Carenciales: por la hidrólisis alcalina de algunos sustratos, que provoca un aumento
del pH y la precipitación del fósforo y algunos microelementos.
• Osmóticos: por un exceso de sales solubles y el descenso en la absorción de agua
por la planta.
• Físico-químicas: son reacciones de intercambio de iones. Se dan en sustratos con
contenidos en materia orgánica o los de origen arcilloso (arcilla expandida) en los que
hay cierta capacidad de intercambio catiónico (C.I.C.).
Estas reacciones provocan modificaciones en el pH y en la composición química de la
solución nutritiva, por lo que el control de la nutrición de la planta se dificulta.
• Bioquímicas: son reacciones que producen la biodegradación de los materiales que
componen el sustrato. Se producen en materiales de origen orgánico, destruyendo la
estructura y variando sus propiedades físicas. Esta biodegradación libera CO 2 y otros
elementos minerales por destrucción de la materia orgánica.
Son sustratos inertes frente a los químicamente activos. La actividad química aporta a
la solución nutritiva, elementos adicionales por procesos de hidrólisis o solubilidad.
Si son tóxicos, el sustrato no sirve y hay que descartarlo.
Aunque sean elementos nutritivos útiles, entorpecen el equilibrio de la solución, al
superponer su incorporación un aporte extra con el que habrá que contar, y dicho
aporte no tiene garantía de continuidad cuantitativa (temperatura, agotamiento, etc).
Los procesos químicos también perjudican la estructura del sustrato, cambiando sus
propiedades físicas de partida.
• Propiedades biológicas : la actividad biológica en los sustratos es perjudicial. Los
microorganismos compiten con la raíz por oxígeno y nutrientes y pueden degradar el
sustrato y empeorar sus características físicas de partida.
Disminuye su capacidad de aireación, pudiéndose producir asfixia radicular.
La actividad biológica está restringida a los sustratos orgánicos y se eliminarán
aquellos cuyo proceso degradativo sea demasiado rápido.
Las propiedades biológicas de un sustrato son:
• Velocidad de descomposición: que es función de la población microbiana y de las
condiciones ambientales en las que se encuentre el sustrato. Puede provocar
deficiencias de oxígeno y de nitrógeno, liberación de sustancias fitotóxicas y
contracción del sustrato. La disponibilidad de compuestos biodegradables
(carbohidratos, ácidos grasos y proteínas) determina la velocidad de descomposición.
• Efectos de los productos de descomposición: los efectos biológicos de los sustratos
orgánicos, se atribuyen a los ácidos húmicos y fúlvicos, que son los productos finales
de la degradación biológica de la lignina y la hemicelulosa. Una gran variedad de
funciones vegetales se ven afectadas por su acción.
• Actividad reguladora del crecimiento: existe actividad auxínica en los extractos de
muchos materiales orgánicos, utilizados en los medios de cultivo.
3. CARACTERÍSTICAS DEL SUSTRATO IDEAL.
El mejor medio de cultivo depende de factores:
• Tipo de material vegetal con el que se trabaja (semillas, plantas, estacas, etc.).
• Especie vegetal.
• Condiciones climáticas.
• Sistemas y programas de riego y fertilización.
• Aspectos económicos, etc.
Los buenos resultados durante la germinación, el enraizamiento y el crecimiento de las
plantas, requieren estas características del medio de cultivo:
• Propiedades físicas:
• Alta capacidad de retención de agua fácilmente disponible.
• Suministro de aire suficiente.
• Elevada porosidad.
• Distribución del tamaño de las partículas, que mantenga las condiciones anteriores.
• Baja densidad aparente.
• Para impedir la contracción o hinchazón del medio, una estructura estable.
• Propiedades químicas:
• Mínima velocidad de descomposición.
• Baja capacidad de intercambio catiónico, dependiendo de que la fertirrigación se
aplique permanentemente o intermitente.
• Baja salinidad.
• Suficiente nivel de nutrientes asimilables.
• Alta capacidad tampón y capacidad para mantener constante el pH.
• Otras propiedades:
• Fácil de mezclar.
• Libre de semillas de malas hierbas, nematodos y otros patógenos y sustancias
fitotóxicas.
• Reproductividad y disponibilidad.
• Bajo coste.
• Fácil de desinfectar y estabilidad frente a la desinfección.
• Resistencia a cambios externos físicos, químicos y ambientales.
4. TIPOS DE SUSTRATOS :
Según diferentes criterios:
• Sus propiedades :
• Sustratos químicamente inertes : Arena granítica o silícea, grava, roca volcánica,
perlita, arcilla expandida, lana de roca, etc.
• Sustratos químicamente activos: Turbas rubias y negras, corteza de pino,
vermiculita, materiales ligno-celulósicos, etc.
Las diferencias entre ambos, están determinadas por: la capacidad de intercambio
catiónico o la capacidad de almacenamiento de nutrientes por parte del sustrato.
Los primeros, actúan como soporte de la planta, no interviniendo en el proceso de
adsorción y fijación de los nutrientes. Por ello, tienen que ser suministrados mediante
la solución fertilizante.
Los segundos, sirven de soporte a la planta y actúan como depósito de reserva de los
nutrientes, aportados mediante la fertilización. almacenándolos o cediéndolos según
las exigencias del vegetal.
• Origen de los materiales :
• Materiales orgánicos:
• De origen natural: están sujetos a descomposición biológica (turbas).
• De síntesis: polímeros orgánicos no biodegradables, que se obtienen mediante
síntesis química (espuma de poliuretano, poliestireno expandido, etc.).
• Subproductos y residuos de actividades agrícolas, industriales y urbanas: los
materiales de este grupo deben experimentar un proceso de compostaje, para su
adecuación como sustratos (cascarillas de arroz, pajas de cereales, fibra de coco,
orujo de uva, cortezas de árboles, serrín y virutas de la madera, residuos sólidos
urbanos, lodos de depuración de aguas residuales, etc.).
• Materiales inorgánicos o minerales:
• De origen natural: se obtienen a partir de rocas o minerales de origen diverso,
modificándose muchas veces de modo ligero, mediante tratamientos físicos sencillos.
No son biodegradables (arena, grava, tierra volcánica, etc.).
• Transformados o tratados: a partir de rocas o minerales, mediante tratamientos
físicos, más o menos complejos, que modifican las características de los materiales de
partida (perlita, lana de roca, vermiculita, arcilla expandida, etc.).
• Residuos y subproductos industriales: materiales procedentes de muy distintas
actividades industriales (escorias de horno alto, estériles del carbón, etc.).
• DESCRIPCIÓN DE VARIOS SUSTRATOS.
• Sustratos naturales :
• Agua: se emplea como portador de nutrientes y como sustrato.
• Gravas: se utilizan las que poseen un diámetro entre 5 y 15 mm . ( cuarzo, la piedra
pómez y las que contienen menos de un 10% en carbonato cálcico).
Su densidad es de 1.500-1.800 kg/m 3 . con una buena estabilidad estructural.
Su capacidad de retención del agua es baja, y su porosidad es elevada (más del 40%
del volumen).
Su uso como sustrato puede durar varios años.
Existen algunas gravas sintéticas, la herculita, obtenida por tratamiento térmico de
pizarras.
• Arenas: las mejores son las arenas de río.
Su granulometría más adecuada oscila entre 0,5 y 2 mm de diámetro.
Su densidad aparente es similar a la grava.
Su capacidad de retención del agua es media (20 % del peso y más del 35 % del
volumen).
Su capacidad de aireación disminuye con el tiempo a causa de la compactación.
Su capacidad de intercambio catiónico es nula. Su contenido en caliza alcanza el 8-10
%. Su pH varía entre 4 y 8. Su durabilidad es elevada.
Se mezcla con turba, como sustrato de enraizamiento y de cultivo en contenedores.
• Tierra volcánica: son materiales de origen volcánico que se utilizan sin someterlos a
ningún tipo de tratamiento, proceso o manipulación.
Compuestos de sílice, alúmina y óxidos de hierro y de calcio, magnesio, fósforo y
algunos oligoelementos.
Las granulometrías y sus propiedades físicas, son muy variables. El pH de las tierras
volcánicas es ligeramente ácido con tendencias a la neutralidad. La C.I .C. es tan baja
que debe considerarse como nulo.
Posee una buena aireación, inercia química y estabilidad de su estructura, además;
una baja capacidad de retención de agua, el material es poco homogéneo y de difícil
manejo.
• Turbas: son materiales de origen vegetal, de propiedades físicas y químicas
variables en función de su origen.
Son de dos tipos:
• Las turbas rubias: con un mayor contenido en materia orgánica y menos
descompuestas.
• Las turbas negras: están más mineralizadas y tienen un menor contenido en materia
orgánica.
Se utilizan mas las turbas rubias en cultivo sin suelo, ya que las negras tienen una
aireación deficiente y unos contenidos elevados en sales solubles.
Estas tiene un buen nivel de retención de agua y de aireación, pero muy variable en
cuanto a su composición ya que depende de su origen. La inestabilidad de su
estructura y su alta capacidad de intercambio catiónico interfiere en la nutrición
vegetal, presentan un pH que oscila entre 3,5 y 8,5. Se emplea en la producción
ornamental y de plántulas hortícolas en semilleros.
Propiedades de las turbas (Fernández et al. 1998)
Turbas Turbas
Propiedades
rubias negras
Densidad aparente 0,06 - 0,1 0,3 - 0,5
(gr/cm3)
Densidad real (gr/cm3) 1,35 1,65 - 1,85
Espacio poroso (%) 94 o más 80 - 84
Capacidad de absorción
1.049 287
de agua (gr/100 gr m.s.)
Aire (% volumen) 29 7,6
Agua fácilmente
33,5 24
disponible (% volumen)
Agua de reserva (%
6,5 4,7
volumen)
Agua difícilmente
25,3 47,7
disponible (% volumen)
C.I.C. (meq/100 gr) 110 - 130 250 o más
• Corteza de pino: procede de la industria maderera y posee una gran variabilidad.
Las cortezas se emplean en estado fresco (material crudo) o compostadas. Las
cortezas crudas pueden provocar problemas de deficiencia de nitrógeno y de
fitotoxicidad.
Las propiedades físicas dependen del tamaño de sus partículas, y se recomienda que
el 20-40% de dichas partículas sean con un tamaño inferior a los 0,8 mm . es un
sustrato ligero, con una densidad aparente de 0,1 a 0,45 g/cm3.
La porosidad total es superior al 80-85%, la capacidad de retención de agua es de
baja a media, siendo su capacidad de aireación muy elevada. El pH varía de
medianamente ácido a neutro. La CIC es de 55 meq/100 g.
• Fibra de coco: tiene una capacidad de retención de agua de hasta 3 o 4 veces su
peso, un pH ligeramente ácido (6,3-6,5) y una densidad aparente de 200 kg/m3.
Su porosidad es bastante buena y debe ser lavada antes de su uso, debido al alto
contenido de sales que posee.
• Sustratos artificiales :
• Lana de roca: material obtenido a partir de la fundición industrial a más de 1600 ºC
de una mezcla de rocas basálticas, calcáreas y carbón de coke.
Al producto obtenido se le da una estructura fibrosa, se prensa, endurece y se corta en
la forma deseada.
Su composición química es de componentes como el sílice y óxidos de aluminio,
calcio, magnesio, hierro, etc.
Es un sustrato inerte, con una C.I.C. casi nula y un pH ligeramente alcalino, fácil de
controlar.
Tiene una estructura homogénea, un buen equilibrio entre agua y aire y presenta una
degradación de su estructura, por lo que su empleo no puede sobrepasar los 3 años.
Es un material con una gran porosidad y que retiene mucha agua, muy débilmente, y
así, es necesaria una disposición muy horizontal de las tablas, para que el agua se
distribuya uniformemente por todo el sustrato.
Propiedades de la lana de roca (Fernández et al.
1998)
Densidad aparente (gr/cm3) 0,09
Espacio poroso (%) 96,7
Material sólido (% volumen) 3,3
Aire (% volumen) 14,9
Agua fácilmente disponible +
77,8
agua de reserva (% volumen)
Agua difícilmente disponible
4
(% volumen)
• Perlita: obtenido con un tratamiento térmico a unos 1.000- 1.200 ºC de una roca
silícea volcánica del grupo de las riolitas.
Se presenta en partículas blancas de dimensiones entre 1,5 y 6 mm , con una
densidad baja, en general inferior a los 100 kg/m3.
Tiene una capacidad de retención de agua, de hasta cinco veces su peso y una
elevada porosidad. Su C.I.C. es prácticamente nula (1,5-2,5 meq/100 g) y su
durabilidad está limitada al tipo de cultivo, pudiendo llegar a los 5-6 años. Su pH está
cercano a la neutralidad (7-7,5) y se utiliza a veces, mezclada con otros sustratos
como turba, arena, etc.
Propiedades de la perlita (Fernández et al. 1998)
Tamaño de las partículas
Propiedades físicas
(mm de diámetro)
0-5
0-15 3-5
(Tipo
(Tipo B-6) (Tipo A-13)
B-12)
Densidad aparente 100-
50-60 105-125
(Kg/m3) 120
Espacio poroso (%) 97,8 94 94,7
Material sólido (%
2,2 6 5,3
volumen)
Aire (% volumen) 24,4 37,2 65,7
Agua fácilmente
37,6 24,6 6,9
disponible (% volumen)
Agua de reserva (%
8,5 6,7 2,7
volumen)
Agua difícilmente
27,3 25,5 19,4
disponible (% volumen)
• Vermiculita: se obtiene por la exfoliación de un tipo de micas, sometido a
temperaturas superiores a los 800 ºC .
Su densidad aparente es de 90 a 140 kg/m3, presentándose en escamas de 5- 10 mm
. Puede retener 350 litros de agua por metro cúbico y posee buena capacidad de
aireación, aunque con el tiempo tiende a compactarse.
Posee una elevada C.I.C. (80-120 meq/l). Puede contener hasta un 8% de potasio
asimilable y hasta un 12% de magnesio asimilable. Su pH es próximo a la neutralidad
(7-7,2).
• Arcilla expandida: se obtiene tras el tratamiento de nódulos arcillosos a más de 100
ºC , formándose como unas bolas de corteza dura y un diámetro, comprendido entre 2
y 10 mm .
La densidad aparente es de 400 kg/m3 y posee una baja capacidad de retención de
agua y una buena capacidad de aireación. Su C.I.C. es prácticamente nula (2-5 meq/l).
Su pH está comprendido entre 5 y 7.
Se mezcla con turba, para la elaboración de sustratos.
• Poliestireno expandido: es un plástico troceado en flóculos de 4- 12 mm , de color
blanco. Su densidad es muy baja, inferior a 50 Kg/m3. Posee poca capacidad de
retención de agua y una buena posibilidad de aireación. Su pH es ligeramente superior
a 6. Suele utilizarse mezclado con otros sustratos como la turba, para mejorar la
capacidad de aireación.