Leyendas Cortas del Paraguay para Niños

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El documento presenta tres leyendas y mitos paraguayos. La primera leyenda cuenta la historia de Ñandutí, un joven que busca un regalo único para su amada y termina tejiendo las canas de su …

Leyenda del Ñandutí

Narrador: Lino Trinidad

Tercer grado • Unidad 4


Hace muchos años había un joven, hijo del jefe de
la tribu que por fuerte y veloz se lo llamaba “Ñandú
Guazú”.

Un día se dio cuenta que estaba profundamente


enamorado de una joven hermosa. Ellos habían creci-
do juntos. Pero muchos jóvenes que andaban por ahí
se interesaban también en ella. Ñandú Guazú, al darse
cuenta de eso, expresó a la joven que quería casarse
con ella. Entonces la muchacha le dijo:

–Nos casaremos si me traes un obsequio de verdad,


que sea diferente de los demás y que no pueda ser
reemplazado, así me demostrarás tu amor – le dijo.
Tercer grado • Unidad 4
Así también la joven explicó a los demás muchachos.
En poco tiempo se juntaron en la casa tantas cosas
bellas que llegaban de los alrededores. Se le traía co-
llares hechos de plumas multicolores de aves, aretes
de piedrecillas brillantes, pulseras de todo tipo y esas
flores de las más bellas de nuestros bosques verduz-
cos. Pero de entre esos regalos ninguno provenía de
Ñandú Guazú.

A Ñandú Guasú no se lo vio más por allí. Había ido por


el bosque a buscar algo precioso que pueda ablandar
el corazón de la joven. Sólo quería encontrar alguna
cosa que pueda traer para su amada.
Tercer grado • Unidad 4
De pronto encontró a un duende que estaba tejiendo
una tela entramada brillante que lucía con los colores
del sol. Ñandú Guasú esperó que se termine el tejido
por la rama de un árbol y cuando iba a tomarlo para
llevárselo a su amada, se le acercó “Yasý Ñemoñaré”,
que andaba también entusiasmado por la joven y se
enfrentaron en una larga pelea.

Ñandú Guasú venció a Yasý Ñemoñaré, pero cuando


iba a tomar el preciado tejido, se soltaron los hilos y
se deshizo la obra en sus manos. Después de mucho
intentar, Ñandú Guasú quedó sin nada. Se sentó, so-
bre un tronco seco a pensar.
Tercer grado • Unidad 4
Vió de pronto a su anciana madre venir hacia él. Al
saber lo sucedido la madre arrancó sus cabellos blan-
cos y empezó a tejerlos. Tejió de esa forma una obra
preciosa, muy parecida a lo que hizo el duende, que
podía ser acariciada y lavada sin deshacerse.

A la luz del sol, el tejido se transformaba en varia-


dos colores, rojo, amarillo, azul, blanco al que llama-
ron “Ñandutí”. Esto significa “canas de avestruz”.
Karãu Leyenda paraguaya

Tercer grado • Unidad 4


Cuenta la leyenda paraguaya que una noche estre-
llada y muy bonita, estaba la madre de un joven muy
enferma. El amaba a su madre entonces prometió sa-
lir de la casa a buscar remedios para ella.

Pero en el camino encontró una gran fiesta que le


agradó muchísimo, porque había buena música, perso-
nas bailando con alegría. De repente vio a una señorita
hermosa que le gustó. La invitó a bailar, pero prome-
tiéndose que sólo se quedaría un momento.
Tercer grado • Unidad 4
A la medianoche, cuando la fiesta estaba de lo más
divertida, se le acercó un viejo amigo suyo, que muy
serio le empezó a hablar.

-Amigo mío, quiero que dejes de bailar, porque te


traigo una noticia, tu madre está muerta.

El joven como si no le importara lo que había escu-


chado, pidió que siguiera sonando la música, pues se-
guiría bailando, y dijo a su viejo amigo:

- El que murió ya murió y ya habrá tiempo para llo-


rar.
Tercer grado • Unidad 4
Ya por la madrugada, el joven preguntó a su dama
dónde quedaba su casa, y la mujer le respondió que su
casa quedaba muy lejos, pero que podría ir a visitarla
los días en que extrañe a su madre.

Luego de escuchar estas palabras, el joven se dio


cuenta de lo que había hecho y se arrepintió. Salió del
lugar llorando amargamente, repitiendo que su madre
ya se había muerto. Dijo que vagaría sin rumbo por los
esteros y en esos lugares se vestiría por siempre de
luto. Todo esto por haber sido un mal hijo.

Desde entonces, el joven se convirtió en un ave de


negro plumaje llamado Karãu que vuela a lo largo de
los pantanos, lamentándose.
La leyenda del Ka’a
Leyenda Paraguaya

Tercer grado • Unidad 4


Cerca de una gran selva, vivía un hombre muy tra-
bajador con su amada esposa y su hija. La muchacha
era muy buena y hermosa. Esta era una familia pobre,
pero vivían libres y felices.

Un día llegó a la casa una persona de semblante agra-


dable. Con buenas palabras pidió al dueño de casa que
le diera permiso para pasar la noche con ellos. Había
caminado bastante y estaba cansado. Prometió que al
día siguiente, al salir el sol, iba a seguir su camino.
Tercer grado • Unidad 4
El dueño de casa aceptó y lo atendió como un miem-
bro más de la familia. Afirmó que él sabía que la fami-
lia era de escasos recursos y agradeció que le dieran
de cenar la única gallina que tenían y le prestaran una
vieja cama. Esto no lo haría cualquier persona, sólo los
de buen corazón.

Cuando amaneció, el forastero tomó sus cosas para


seguir su camino, pero antes de irse dijo al dueño de
casa que él era un enviado del cielo, que había venido
a la tierra para premiar a las buenas personas.
Tercer grado • Unidad 4
Como premio a su amabilidad, hizo que la joven no mu-
riera jamás, pues la convirtió en una hermosa planta.
Dijo que los hombres cortarían sus ramas y le arran-
carían las hojas, pero que ella volvería a brotar más
frondosa y bella. El viajero se despidió y siguió su ca-
mino. Fue hacia el lado del alba, caminando de la mano
de Dios. Y fue así, como la bella joven se transformó
en la planta de la yerba mate.

Más conocida como Ka’a. Desde aquel día, las ramas


y las hojas cortadas de la yerba mate son tostadas y
molidas para que después sean utilizadas como bebida
en el mate y el tereré.También son utilizadas y cono-
cidas en otros países del mundo.
Jasy Jatere
Mito Paraguayo

Tercer grado • Unidad 4


Se cree que Jasy Jatere vivía en huecos de troncos
de grandes árboles del bosque. Era un niño hermo-
so, pequeño, de cabellos dorados, ojos azules y anda-
ba semidesnudo. Llevaba en su mano un bastoncito de
oro, como una vara mágica, fuente de su poder mágico
de atracción, que nunca abandonaba. Pero si perdía su
bastoncillo se volvía inofensivo.

Cuentan que Jasy Jatere andaba recorriendo duran-


te la siesta, especialmente en la época de la siembra
del choclo y la sandía que le gusta comer.
Tercer grado • Unidad 4
También imitaba el canto de un pájaro lanzado por
un silbido rítmico. Las madres solían pedir a los niños
que no se escapen de las casas durante las siestas, ni
andar por el monte. Tampoco hacer sus travesuras,
como subirse a los árboles, jugar con hondita y no an-
dar solos durante las siestas. Porque el Jasy Jatere
atraía a los niños con su silbido o tocándolos con su
bastón mágico. Los raptaba y los llevaba a lo profundo
del bosque donde los retenía durante algún tiempo.

Allí los alimentaba con miel silvestre y frutas fres-


cas, jugaba con ellos y al fin los soltaba o jamás re-
gresaban, porque los niños ya se habían vuelto tontos,
mudos o sordomudos. Pero si retornaban a sus hoga-
res se recuperaban después de un cierto tiempo.
Mbói Tuĩ Autor: Tomás L. Micó

Tercer grado • Unidad 4


Se cuenta que junto a las grandes selvas, vivía un
animal grande con cuerpo de reptil, y cabeza de loro.
Era grande y muy feo. Las personas del pueblo lo con-
sideraban un mito paraguayo muy conocido.

Este animal llamado Mbói Tuĩ, tenía un cuerpo que


parecía a una gran serpiente con unas patas de lagarto
terminadas en tres enormes garras y en la cola tenía
dos púas venenosas.
Tercer grado • Unidad 4
Su cabeza es la de un loro con un potente y enorme
pico, tiene lengua de serpiente. Lanzaba ensordece-
dores chirridos aterrorizando a la población y se ali-
mentaba únicamente de frutas.

Mbói Tuĩ dominaba los extensos esteros y era consi-


derado como cuidador de los animales acuáticos, de la
humedad y de las flores. Era difícil distinguirlo entre
los árboles, como en los pastizales, porque su color lo
confundía con el follaje. Este animal no se acercaba a
las personas sin embargo, cuando pasaba por el pue-
blo los habitantes huían aterrorizados.

Tercer grado • Unidad  4
Narrador: Lino Trinidad
Leyenda del Ñandutí
   Hace muchos años había un joven, hijo del jefe de 
la
Tercer grado • Unidad  4
   Así también la joven explicó a los demás muchachos. 
En poco tiempo se juntaron en la casa tantas
Tercer grado • Unidad  4
   De pronto encontró a un duende que estaba tejiendo 
una tela entramada brillante que lucía con lo
Tercer grado • Unidad  4
   Vió de pronto a su anciana madre venir hacia él. Al 
saber lo sucedido la  madre arrancó sus cabe
Tercer grado • Unidad  4
Karãu
Leyenda paraguaya
   Cuenta la leyenda paraguaya que una noche estre-
llada y muy bonita, esta
Tercer grado • Unidad  4
A la medianoche, cuando la fiesta estaba de lo más 
divertida, se le acercó un viejo amigo suyo, que
Tercer grado • Unidad  4
   Ya por la madrugada, el joven preguntó a su dama 
dónde quedaba su casa, y la mujer le respondió
Tercer grado • Unidad  4
   Cerca de una gran selva, vivía un hombre muy tra-
bajador con su amada esposa y su hija. La mucha
Tercer grado • Unidad  4
   El dueño de casa aceptó y lo atendió como un miem-
bro más de la familia. Afirmó que él sabía que
Tercer grado • Unidad  4
   Como premio a su amabilidad, hizo que la joven no mu-
riera jamás, pues la convirtió en una hermo

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