QUE EFECTOS HA TENIDO EN EL CAMPO LA MIGRACION DE SUS HABITANTES
A LA CIUDAD?
Cada año millones de personas dejan sus hogares en el campo y migran hacia centros
urbanos tanto dentro de sus propios países como fuera.
Algunas de estas personas simplemente se desplazan para buscar nuevas
oportunidades y mejorar sus vidas.
Otras se ven forzadas a huir debido a conflictos o a desastres de inicio lento o repentino,
tales como sequías, inundaciones, o aumentos en los niveles de las mareas, los cuales
a menudo son exacerbados por el cambio climático y el estrés medioambiental.
Las poblaciones rurales, cuyos medios de subsistencia dependen de la agricultura, son
particularmente vulnerables a las presiones que ejerce la migración.
Están más expuestas, tienen una mayor dependencia de los recursos naturales y una
habilidad limitada para confrontar los riesgos y manejarlos.
No podemos ignorar a las familias que abandonan la azada y recogen las valijas, debido
a que año tras año es menos lo que logran obtener de la misma parcela de tierra.
Incluso cuando la cosecha es buena, deben luchar para sobrevivir. En este caso
bastante común, la migración a las ciudades no constituye una opción verdadera.
El impacto de esta migración en el planeamiento urbano debe ser reconocido para que
los migrantes y las ciudades puedan desarrollarse y prosperar.
Según se estima, millones de hogares rurales en todo el mundo seguirán siendo
afectados por desastres de inicio lento y repentino.
Ciudades y pueblos serán un imán para los migrantes y las personas desplazadas,
quienes están en riesgo de correr la misma suerte que los pobres urbanos.
El cambio climático está teniendo efectos de amplio alcance en la productividad agrícola
y en la seguridad alimentaria.
PORQUE ES IMPORTANTE EL RECONOCIMIENTO JURIDICO DE LAS AREAS METROPOLITANAS.
Hoy las áreas metropolitanas son los territorios de la globalización y la característica más
importante de este proceso es que ha hecho explotar la vieja figura del municipio que es la que
se ha utilizado en la mayoría de los países para gestionar el desarrollo territorial.
En América Latina ese fenómeno ha sido ampliamente reconocido pero varían las
denominaciones, la más frecuente es área metropolitana pero también se habla de zona,
comunidad o región metropolitana.
Lo cierto es que el fenómeno no solo desborda los contenedores político – institucionales, la vieja
frontera municipal, sino que además desafía las capacidades de los gobiernos locales para gestionarlo
en ausencia de adecuados institucionales y pareciera que la autonomía municipal heredada de la
descentralización se vuelve el obstáculo de la institucionalidad de la metropolización