Manejo Sustentable del Changle y Otros Hongos

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Este documento proporciona información sobre cuatro especies de hongos silvestres comestibles encontrados en los bosques templados del sur de Chile: loyo, changle, gargal y diweñe. Describe …

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Paula Sanz

MANUAL PARA LA

RECOLECCIÓN Y MANEJO
SUSTENTABLE DE HONGOS
SILVESTRES COMESTIBLES
El caso de loyo, changle, gargal y diweñe

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Las fotografías e imágenes incorporadas en tapas o texto de la presente publicación
provienen de archivo institucional o fueron obtenidas o elaboradas durante el desarrollo
de las actividades del trabajo que origina esta publicación.
Manual N°60

MANUAL PARA LA
RECOLECCIÓN Y MANEJO
SUSTENTABLE DE HONGOS
SILVESTRES COMESTIBLES
El caso de loyo, changle, gargal y diweñe

Juana Palma Martínez 1


Vivianne Claramunt Torche 2
Eduardo Molina Rademacher 1
Ignacio Montenegro Bralic 2
Patricio Chung Guin-Po 1

1 Ing. Forestales, Investigadores, Instituto Forestal - jpalma@[Link]


2 Ing. en Recursos Naturales, Investigador(a) independiente
La presente publicación entrega parte de los resultados
del proyecto de investigación FIBN N° 024/2017
denominado: “Exploración de métodos silvícolas, no
silvícolas y de recolección sustentable de Hongos
Silvestres Comestibles de bosque nativo templado”

Valdivia - Chile, 2021

Instituto Forestal
Sucre 2397 – Ñuñoa
Santiago - CHILE
F. 52 2 223667115
[Link]

ISBN N° 978-956-318-223-1 (Edición Impresa)


ISBN N° 978-956-318-224-8 (Edición Digital)
Registro de Propiedad Intelectual N° 2022-A-1914

Revisores: Santiago Barros Asenjo


Diseño: Alejandro Baez Peña

Se autoriza la reproducción parcial de esta publicación


siempre y cuando se efectúe la cita correspondiente:

Palma, J.; Claramunt, V.; Molina, E.; Montenegro, I. y


Chung, P., 2021. Manual para recolección y manejo
sustentable de Hongos Silvestres Comestibles. El caso
de loyo, changle, gargal y diweñe. Instituto Forestal,
Chile. Manual N° 60. 54 p.

4 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


CONTENIDO

1. INTRODUCCIÓN 7

2. ANTECEDENTES DE HONGOS SILVESTRES COMESTIBLES 8

• Ciclo de vida de los Hongos 9


• Clasificación de Hongos 10
• Descripción de LOYO Butyriboletus loyo (Phil.) Miksik 12
• Descripción de CHANGLE Ramaria spp. 14
• Descripción de GARGAL Grifola gargal Singer 17
• Descripción de DIWEÑE Cyttaria espinosae Lloyd 19

3. PRINCIPIOS Y CRITERIOS DE RECOLECCIÓN


SUSTENTABLE DE HONGOS SILVESTRES COMESTIBLES 22

• Principio 1: La recolección de HSC debe resguardar carpóforos y micelio. 22


• Principio 2: La recolección de HSC debe considerar el cuidado del hábitat 33
• Principio 3: La recolección de HSC debe ser respetuosa con las tradiciones locales 37

4. TÉCNICAS SILVÍCOLAS Y NO SILVÍCOLAS


DE HONGOS SILVESTRES COMESTIBLES 39

• Técnica silvícola para Diweñe 39


• Técnica no silvícola para Loyo y Changle 44
• Técnica no silvícola para Gargal 50

5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 54

Instituto Forestal 5
6 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles
1. INTRODUCCIÓN
Los Hongos Silvestres Comestibles (HSC) son un grupo importante de Productos Forestales no
Madereros (PFNM) debido a sus propiedades gastronómicas y medicinales (Deschamps, 2002).
Varios millones de hogares en todo el mundo dependen de su recolección, como un aporte en su
alimentación e ingresos (Alvarado-Castillo & Benitez, 2009). Además, existen diversas especies
de hongos que actualmente tienen un comercio internacional, la mayoría de ellos recolectados
del medio natural (Boa, 2005; Vásquez et al., 2011).

En Chile, la dieta tradicional de numerosas familias contempla la preparación de hongos, espe-


cies que se desarrollan principalmente en la zona de bosques templados de la Ecoregión Vadivia-
na (Tacón et al., 2006). En el bosque templado del sur de Chile se pueden encontrar más de 50 es-
pecies de Hongos Silvestres Comestibles (HSC) (Valenzuela, 2003; INFOR 2019), tales como: loyo
(Butyriboletus loyo), diweñe (Cyttaria espinosae), diversas especies de changle (Ramaria spp.)
y gargal (Grifola gargal), entre los más conocidos en el mercado interno de los HSC (FIA, 2008).

La recolección de HSC proviene de prácticas ancestrales y forma parte de una rica tradición
transgeneracional, marcada por el traspaso oral del conocimiento y las prácticas asociadas a los
usos de estos organismos, remontando su origen a los pueblos originarios del Cono Sur, entre
estos el pueblo mapuche en Wallmapu, los Selknam, Kawashkar y Yámanas de Tierra del Fuego
y sus canales. (Tacón et al. 2006; Toledo et al., 2014). El decremento de las poblaciones naturales
de HSC asociado con la demanda de estos productos, debe ser atendido no sólo con acciones
que contemplen el fortalecimiento de aspectos técnicos, sino también que abarquen un mayor
esfuerzo en las dimensiones sociales, culturales, políticas y económicas, ofreciendo con ello una
opción para el aprovechamiento sustentable (Alvarado-Castillo & Benitez, 2009).

El presente manual e basa en la experiencia obtenida de la investigación realizada entre los


años 2018 y 2021 en el marco del proyecto FIBN N° 024/2017 “Exploración de métodos silvícolas,
no silvícolas y de recolección sustentable para la producción de Hongos Silvestres Comestibles
en bosque templado” financiado por el Fondo de Investigación de Bosque Nativo de Conaf y
ejecutado en la comuna de Panguipulli, región de Los Ríos. Se proponen principios y criterios
para la recolección sustentable de las especies loyo, changles, gargal y diweñe basados en el
conocimiento local y en la información cuantitativa y cualitativa analizada en la investigación
de estos cuatro años. También se comparte la experiencia de haber iniciado técnicas silvícolas y
no silvícolas para mejorar la fructificación de las especies de HSC loyo, changles, gargal y diweñe,
en su hábitat natural.

Se espera que este manual sea una guía y fuente de información para las personas que desean
aprender sobre estas cuatro especies de HSC y que piensan en la recolección de sus carpóforos
como una fuente de alimentación sana y a su vez compatible con la conservación del bosque
nativo.

Instituto Forestal 7
2. ANTECEDENTES DE HONGOS
SILVESTRES COMESTIBLES

Los hongos pertenecen al reino Fungi, uno de varios reinos presentes en la naturaleza, entre
los que están también los reinos vegetal y animal. Estos organismos eucariontes presentan
características particulares que los diferencian de otros organismos vivos como es la falta
de capacidad de realizar fotosíntesis (heterótrofo), por lo que su alimentación se realiza me-
diante la digestión externa con absorción gracias a la actuación de enzimas que degradan
las sustancias orgánicas de otros seres vivos, obteniendo de esta forma agua, minerales y
nutrientes para su alimentación y desarrollo. Se suma a esto, la presencia de quitina en sus
paredes celulares, sustancia formadora del esqueleto externo de los insectos, a diferencia de
los vegetales que poseen celulosa. Por otro lado, en sus células se reserva el glucógeno que es
la forma principal de reserva de la glucosa (reserva energética) a diferencia de las plantas que
almacena almidón. Por último, poseen reproducción sexual y asexual, la primera a través de la
producción de esporas, y la segunda a través del crecimiento y expansión del micelio.

Fuente: Da Silva et al., 2015.

8 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


• Ciclo de vida de los hongos
El ciclo de vida de los hongos se origina a partir de una espora madura microscópica, la que
al encontrar condiciones favorables germina, generando numerosas células alargadas que en
conjunto constituyen una hifa, las cual tiene aspecto de un filamento alargado. A su vez, cada
célula creada pasa a ser un nuevo punto de crecimiento de nuevas células, produciéndose un
conjunto de hifas que plegadas entre sí dan lugar al micelio. El micelio corresponde al cuer-
po vegetativo del hongo mediante el cual el hongo se alimenta. Este en general es de color
blanco, con aspecto de telaraña, encontrándose oculto bajo la tierra, entre el humus, en hojas
o madera muerta, como también sobre otros hongos, plantas o animales. En la reproducción
sexual de algunos hongos superiores, el micelio formará una estructura reproductiva, la cual
puede presentar diferentes formas, tamaños y posición en el sustrato sobre el cual crece. Esta
parte cuando es visible se le denomina callampa, seta, hongo, carpóforo, fructificación, entre
otros, y tiene como función producir millones de esporas que al madurar son liberadas al am-
biente, comenzando un nuevo ciclo.

Fuente: Koumoundouros, 2012.

Instituto Forestal 9
• Clasificación de hongos
Según cómo actúan en la naturaleza y la estrategia que utilizan para alimentarse, los hongos
se pueden clasificar en microhongos y macrohongos. A los microhongos se les define como
hongos inferiores, porque son tan pequeños que no son visibles a simple vista y es necesaria
la ayuda de un microscopio para verlos. Algunos se pueden ver como simples puntos y otros,
como filamentos. Como ejemplo están las levaduras, el género Penicillium y los mohos.

Fuente: Montenegro y Stuardo, 2021.

Para los macrohongos se pueden distinguir tres grupos funcionales: saprófitos, parásitos y
micorrícicos simbiontes.

Los hongos saprófitos desarrollan su ciclo de vida sobre material orgánico muerto, el cual
degradan gracias a la acción de enzimas específicas, contribuyendo a la descomposición y
reciclaje de los nutrientes.

Los hongos parásitos invaden organismos vivos alimentándose de tejidos del hospedante
y/o de nutrientes obtenidos por éste. Esto genera diferentes grados de afectación pudiendo
en algunos casos convivir con el hospedero, hasta en el peor de los casos la muerte del hos-
pedero. En ambientes naturales, estos hongos parasitan preferentemente individuos débiles,
contribuyendo a la selección natural dentro de las especies y al equilibrio de los ecosistemas.

10 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


En tanto que, los hongos mutualistas o simbióticos formadores de las llamadas micorrizas,
generan asociaciones con las raíces de las plantas, obteniendo en el caso del hongo nutrien-
tes orgánicos originados de la fotosíntesis, mientras que la planta se ve favorecida del hongo
por su contribución con nutrientes minerales, agua y protección contra elementos tóxicos y
patógenos presentes en el suelo.

Entre las principales especies de hongo que crecen asociadas a bosques del género Nothofagus
(roble, raulí y coigüe), destacacan el Butyriboletus loyo, Cyttaria espinosae, Grifola gargal y
varias especies del género Ramaria (R. flava, R. botrytis, R. patagonica y R. subaurantiaca,
entre las más citadas para Chile). Estos carpóforos poseen excelentes características culinarias,
transformándose en un recurso tanto para el auto-consumo como para la comercialización en
el mercado interno.

Saprófitos o descomponedores
Descomponen la materia orgánica que constituye un
proceso ecosistémico fundamental ¡Por esto se dice
que los hongos son los grandes recicladores! Porque
junto a otros organismos devuelven los nutrientes a
su ciclo. Ejemplo: el gargal, que descompone la ma-
dera

Parásitos
Viven a costa de otros seres vivos como plantas, ani-
males y hongos, causándoles diferentes grados de
daño al hospedero. Ejemplo: diweñe.

Simbiontes mutualistas
Se asocian a otro organismo vivo para obtener ali-
mento, estableciendo una relación de beneficio mu-
tuo, como los hongos micorrícicos (hongos que se
conectan con las raíces de una planta) o los líquenes.
Ejemplo: loyo y changle.

Fuente: Montenegro y Stuardo, 2021.

Instituto Forestal 11
• Descripción de LOYO Butyriboletus loyo (Phil.) Miksik

El loyo pertenece a la familia Boletaceae, de la división Basidiomycota. Es endémico de los


bosques de Nothofagus del centro y sur de Chile, y se distribuye entre la región del Maule y
la región de Los Lagos (MMA, 2014). Ocupa una distribución altitudinal desde el nivel del mar
hasta los 1.300 msnm aproximadamente. Es un simbionte ectomicorrícico de Nothofagus
obliqua (roble), Nothofagus dombeyi (coigüe), Nothofagus alpina (raulí), Nothofagus glauca
(Hualo), entre otros. La relación simbiótica mutualista significa que tanto el hongo como la
planta se ven beneficiados por los intercambios generados entre cada parte, expresado en un
mejor desempeño, desarrollo y reproducción de cada una. Sus carpóforos se encuentran sobre
el suelo y entre la hojarasca, en zonas húmedas de bosques de Nothofagus, generalmente
cerca de robles y coigües tanto en sitios abiertos como en bosque cerrados, jóvenes y de gran
antigüedad. Fructifica entre marzo y mayo, con carpóforos solitarios o en pequeños grupos
bajo el bosque. Posee un enorme carpóforo con el sombrero de color rojo-burdeo, de forma
redondeada cuando comienza a crecer y convexo cuando está maduro. La parte inferior del
sombrero es esponjosa y de color amarillo intenso al principio de su crecimiento y verde con
tintes azules al envejecer. Tiene un estípite grande y bulboso, de color amarillo cerca del som-
brero, más rojizo en el centro, y rojo burdeo en la parte inferior, con restos de micelio blanco
adherido en la base. Su textura es fibrilosa y de contextura gruesa y firme. Tiene un olor fún-
gico suave y un sabor agradable (Furci, 2013). La especie ha sido recientemente clasificada En
Peligro (EN) según el Reglamento de Clasificación de Especies Silvestres (RCE) del Ministerio
del Medio Ambiente (MMA, 2014).

12 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Imágenes del hábitat de loyo en bosques nativos de la
comuna de Panguipulli, región de Los Ríos.

Bosque adulto de Nothofagus dombeyi (coigüe), con Nothofagus alpina (raulí).

Bosque muy abierto con presencia de


Nothofagus obliqua (roble).

Bosque abierto manejado con presencia


de Nothofagus obliqua (roble). Bosque adulto de Nothofagus obliqua (roble).

Instituto Forestal 13
• Descripción de CHANGLE Ramaria spp.

Por “changle” son denominadas diferentes especies del género Ramaria. Chung (2005) men-
ciona dos especies comestibles: Ramaria flava y Ramaria botrytis. Por su parte la FAO (1998)
menciona a la especie comestible Ramaria subaurantiaca para Chile, aunque se estima que
pueden haber más de 7 especies distintas de changle en el territorio nacional. El changle per-
tenece a la familia Gomphaceae, de la división Basidiomycota. Al menos Ramaria flava es cos-
mopolita, y en Chile se distribuye desde la región de Valparaíso a la región de Aysén. Para los
demás morfotipos se desconoce su taxonomía y distribución. Sus carpóforos se encuentran
sobre el suelo y entre la hojarasca, en zonas húmedas y oscuras de bosques de Nothofagus, ge-
neralmente cerca de robles, coigües y lenga tanto en sitios abiertos como en bosque cerrados,
jóvenes y de gran antigüedad. Crece sobre el suelo, en zonas húmedas y oscuras, generalmen-
te asociada a especies de Nothofagus. Si bien algunas especies de Ramaria son consideradas
ectomicorrizas de árboles de Nothofagus, hay escasa información acerca de su ecología en los
bosques de Chile, incluso se ha encontrado en la región Metropolitana bajo quilas (Chusquea
sp.) sin estar asociada a árboles de Nothofagus (Sandoval, 2006), lo que indicaría la posibili-
dad de comportarse como saprófita según las condiciones ambientales, ser otra especie de
características morfológicas similares o, ser un simbionte ectomicorrícico de amplio espectro.
El período de fructificación se extiende entre fines de abril a julio, ocasionalmente extendién-
dose entre agosto y octubre. El carpóforo de changle posee forma de coral muy ramificado. Se
encuentran diversos morfotipos según coloración, tipo de ramificación, tamaño y grosores,
que corresponden a diversas especies aun no descritas ni diferenciadas a cabalidad. Además,
en general, changle poseen contextura frágil pero firme. Tienen un olor suave y un delicado
sabor. Se consume cocido y se pueden comprar en ferias locales y es de amplio consumo en el
país (Furci, 2013).

14 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


a Diversidad de changles

a) El changle más común


presenta ramificacio-
nes alargadas de color
amarillo azufre tornando
a blanco en la base del
estípite. Suele clasificarse
como Ramaria flava.

b) Hay changles con ramifi-


caciones gruesas de color
b amarillo claro blanqueci-
no con tintes ocráceos y
tornándose blanco hacia
el estípite.

c) Otro tipo de changle tie-


ne ramificaciones cortas y
c
robustas de color morado
rosáceo en los ápices y
blancuzco hacia la base.
Suele clasificarse como
Ramaria botrytis.

d d) Existe un changle de color


amarillo intenso, también
con ramificaciones cortas
y gruesas, levemente ana-
ranjadas en las puntas.

e) Changle de color naranjo


vistoso con ramificacio-
nes largas. Suele clasi-
ficarse como Ramaria
e f
subaurantiaca.

f ) El changle de la lenga tie-


ne ramificaciones cortas
de color amarillo opaco.
Sobrevive a temperaturas
bajo 0° C.

Instituto Forestal 15
Imágenes del hábitat de changle en bosques nativos de
la comuna de Panguipulli, región de Los Ríos.

Renoval de Nothofagus obliqua (roble) .

Bosque adulto de Nothofagus obliqua (roble) y


Nothofagus dombeyi (coigüe) con manejo silvícola.

Hualle dominado por Drimys winteri (canelo) con


árboles adultos de Nothofagus obliqua (roble). Bosque adulto de Nothofagus obliqua (roble).

16 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


• Descripción de GARGAL Grifola gargal Singer

El gargal pertenece a la familia Meripilaceae, de la división Basidiomycota. Es una especie que


crece en los bosques nativos del sur de Chile y Argentina. En Chile se distribuye desde la re-
gión del Maule hasta la región de Aysén, fructificando en la época de otoño (Furci, 2013). Es
un hongo saprófito lignívoro que se desarrolla principalmente en bosques siempreverdes en
estado adulto y en etapa de desmoronamiento. Crece sobre troncos caídos y tocones viejos,
así como en árboles moribundos en pie o incluso en ramas moribundas de árboles vivos. A las
estructuras donde crece gargal se les denomina sustrato y corresponden a restos de madera
en descomposición de diferentes especies arbóreas, tales como coigüe (Nothofagus nítida),
tineo (Weinmania trichosperma) y pellín (Nothofagus obliqua). Fructifica principalmente
entre mayo y junio, y tiene un cuerpo fructífero blanco, que está compuesto de numerosas
“lenguas”, dispuestas en terrazas irregulares, una sobre la otra, en forma de ramillete, multipi-
lado, subdividido en numerosos píleos, muy carnosos cuando son jóvenes y frescos. Su textura
es lisa y seca sobre el píleo, mientras que el lado inferior es áspero. Es de contextura firme y
carnosa, aunque cada píleo es delgado. Tiene un sabor fúngico, ligeramente dulce, y al enve-
jecer se torna más ácido. Su olor es fúngico, también dulzón (Furci, 2013). Su sabor también se
describe como un agradable aroma a almendras astringente a subamargo (Valenzuela, 2003;
FIA, 2008).

Destacan sus usos como alimenticio tradicional y medicinal que lo catalogan como un pro-
ducto nutracéutico. Hay diversas investigaciones que señalan sus propiedades antioxidantes,
para la resistencia a la insulina y para la prevención de osteoporosis (Palma, 2012). A pesar de
no estar clasificado en ninguna categoría de peligro, hay una notoria escasez del recurso por
la tala de bosques, lo que es reportado por diferentes comunidades recolectoras.

Instituto Forestal 17
Imágenes del hábitat de gargal en bosques nativos de
la comuna de Panguipulli, región de Los Ríos.

Bosque adulto dominado por Bosque adulto dominado


Weinmania trichosperma (tineo). por Nothofagus obliqua (roble).

Bosque dominado por Drimys winteri (canelo) con árboles adultos de Nothofagus obliqua (roble).

18 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


• Descripción de DIWEÑE Cyttaria espinosae Lloyd

Tumor fustal Tumor en rama

El diweñe pertenece a la familia Cyttariaceae, de la división Ascomycota. Se distribuye en el


centro y sur de Chile y Argentina. Se encuentra principalmente en bosques de Nothofagus
obliqua, o en individuos de esta especie creciendo solitarios en praderas o jardines de casas, a
veces en el fuste y ramas a distintas alturas. Es un parásito obligado, crece sobre ramas y tron-
cos principalmente de Nothofagus obliqua, pero también utiliza como hospederos otras es-
pecies del género como Nothofagus alpina y Nothofagus glauca. Se produce a partir de unos
tumores lignificados característicos, a comienzos de la primavera, entre agosto y noviembre.
En general la supervivencia de todas las especies de Cyttaria depende del estado de los bos-
ques de Nothofagus, ya que crecen exclusivamente en éstos, y la reducción y fragmentación
de estos bosques afecta directamente a las poblaciones de Cyttaria (Schmeda-Hirschmann et
al., 1995). Diweñe fructifica en la época de primavera entre fines de agosto hasta mediados de
noviembre. Sus fructificaciones son de color blanco y amarilletos-anaranjados cuando madu-
ran. Es de forma globosa con un pequeño estípite. Una delgada membrana blanca lo cubre y
se rompe al crecer, descubriendo orificios. Es de contextura firme, elástica y tiene una textura
pegajosa. No posee olor característico, pero sí un sabor dulzón y una textura chiclosa al coci-
narla (Furci, 2013).

Instituto Forestal 19
Imágenes del hábitat de diweñe en bosques nativos de
la comuna de Panguipulli, región de Los Ríos.

Rodal de Nothofagus obliqua (roble) aledaño a pradera cultivable.

Renoval de Nothofagus obliqua Individuos aislados de Nothofagus


(roble) con manejo silvícola. obliqua (roble) ramoneados.

20 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Instituto Forestal 21
3. PRINCIPIOS Y CRITERIOS DE
RECOLECCIÓN SUSTENTABLE
DE HONGOS SILVESTRES
COMESTIBLES

PRINCIPIO 1:
La recolección de HSC debe resguardar carpóforos y micelio.
La recolección de carpóforos de hongos silvestres comestibles (HSC) debe
realizarse bajo criterios que orienten al cómo, cuándo y dónde cosechar
correctamente, sin poner en riesgo el recurso micológico. Para este principio se
identifican cinco criterios:

CRITERIO 1: Nivel de madurez del carpóforo. El nivel de madurez de un


carpóforo tiene relación con su estado de desarrollo y este se determina por
características como tamaño, coloración, turgencia y aroma. A continuación,
se presentan los diversos niveles de madurez de carpóforos por especie y se
determina en cuáles de ellos es recomendable cosechar:

Loyo
NIVEL DESCRIPCIÓN IMAGEN

Carpóforo inmaduro. Cuando muy pequeño,


recién emergiendo, sin pie ni himenio
visibles. Un poco más crecido, se distingue
el pie, tanto este como el himenio son
1 de color amarillo intenso. El sombrero
es turgente, duro al tacto. Hay olor
característico a hongo. Aún no está listo
para liberar esporas. Se puede consumir,
pero no se recomienda recolectar, dejar que
los carpóforos avancen en su desarrollo
hasta liberar esporas.

22 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Carpóforo Maduro, está listo para liberar esporas.
El himenio comienza a empardecer y está poroso
como una esponja, el sombrero es menos turgente,
2 se puede aplastar y se modifica levemente su forma.
Se aprecia claramente una coloración distinta entre
la “carne” del sombrero (amarillo pálido) y el himenio
(amarillo oscuro-parda). Se puede consumir. NIVEL
RECOLECTABLE.

Carpóforo Podrido. Himenio pardo oscuro,


sombrero poco turgente, muy blando.
Expele un olor a pudrición repugnante,
3
hay otros hongos descomponedores y
se comienza a llenar de moscas, entre
otros organismos saprófitos. No se puede
consumir ni menos recolectar.

Changle
NIVEL DESCRIPCIÓN IMAGEN

Carpóforo Inmaduro. Está recién emergiendo, protegido por


la hojarasca del bosque, por lo que no se ve a simple vista. Al
tacto, es poco turgente, frágil. En tamaño es muy pequeño,
1 sin muchas ramificaciones y por lo general son carpóforos
pequeños grupos aislados. Aún no están listos para liberar
esporas. Si bien su aspecto pudiera parecer comestible, se
recomienda no recolectar hasta que sean de mayor volumen y/o
creciendo varios carpóforos de manera agrupada.

Carpóforo Maduro. Es turgente, consistente


y se puede mover suavemente sin que pierda
su forma. Puede estar creciendo de manera
2 agrupada, con un pie bien ancho y firme.
Tienen muchas ramificaciones de variados
grosores. Se pueden consumir. NIVEL
RECOLECTABLE.

Instituto Forestal 23
Carpóforo podrido. Presenta tonalidades
cafés y blanquecinas, poco turgente, blando,
se desarma fácilmente al tacto. Puede expeler
3
olor a pudrición y encontrarse insectos y otros
organismos descomponiéndolo. No se puede
consumir ni menos recolectar.

Gargal
NIVEL DESCRIPCIÓN IMAGEN

Carpóforo Inmaduro. Se trata de protuberancias


blancas, duras al tacto, que emergen de la madera,
no se distinguen píleos separados. Si bien presenta el
olor característico de gargal (almendra) este es suave.
1 En tamaño es pequeño. Su color es blanco y al tacto
está bien húmedo. Si bien su tejido es comestible, se
recomienda no recolectar carpóforos en este nivel ya
que aún no está listo para la liberación de esporas. Se
recomienda esperar a que crezca.

Carpóforo maduro. Es turgente, consistente y se


puede mover suavemente sin que pierda su forma.
2 Presenta píleos numerosos y bien diferenciados.
Su tamaño puede ser muy grande. Color blanco
brillante y fuerte olor a almendra. Comestible
NIVEL RECOLECTABLE.

Carpóforo podrido. Presenta tonalidades amarillas y


cafés, poco turgente, blando, se desarma fácilmente
3 al tacto. Expele olor a pudrición y se encuentran
insectos y otros organismos descomponedores. No
se puede consumir ni menos recolectar.

24 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Diweñe
NIVEL DESCRIPCIÓN IMAGEN

Pústulas negras. Sobre el tumor, se observan


pequeños puntos negros, cuya cantidad es
1 proporcional al tamaño del tumor. Son duras y bien
adheridas a la superficie del tumor. Es un estado
inmaduro. No son comestibles.

Pústulas anaranjadas: Las pequeñas pústulas se


vuelven un poco más grandes, de color café con puntos
2
negros. Siguen siendo duras. Es un estado inmaduro.
No son comestibles.

Pequeños diweñes: Las pústulas crecen, convirtiéndose


en pequeños diweñes, de color blanco anaranjado, en los
cuales aún se pueden observar pequeñas manchas de
3
color negro. Comienza a apreciarse la estructura globosa,
de consistencia más blanda. Es un estado inmaduro. No es
recomendable consumirlos.

Carpóforos cosechables: Los diweñes han crecido,


predominando el color naranjo, ya no se observan
4 manchas negras. Se aprecia la típica estructura globosa del
diweñe, blanda y por dentro humectada y dulce. En etapa
de poder consumirlos. NIVEL RECOLECTABLE.

Carpóforos maduros: Aumenta el color naranjo de los


diweñes, comenzando la apertura de estos a través de
orificios denominados apotecios que es por donde se
5
liberan las esporas. Se recomienda consumirlos cuando la
cantidad de apotecios abiertos no sobrepasa la mitad de
la superficie del diweñe. NIVEL RECOLECTABLE.
Carpóforo Podrido: Comienza la descomposición de los
diweñes, perdiéndose la turgencia, dando origen a la
deformación y a la aparición de manchas oscuras, producto
6 del ataque de otros hongos e insectos. Fuerte olor a
descomposición. No se recomienda su consumo ni menos
su recolección.

Instituto Forestal 25
CRITERIO 2: Cuidado del sustrato de HSC. La adecuada cosecha de
HSC considera el no dañar el sustrato que cada especie requiere para
desarrollar tanto su micelio como sus carpóforos, ni tampoco alterar el
micrositio de fructificación.

Loyo y Changle, hongos micorrícicos

El sustrato de loyo y changle se ubica des-


de la superficie del piso del bosque hasta la
ubicación de las raíces secundarias de roble
y coigüe. En este tramo hacia la profundi-
dad del suelo, la hojarasca que se forma por
la caída de hojas de las diversas especies de
la cobertura vegetal, se convierte en una
capa protectora del sustrato que requieren
el loyo y changle, tanto para desarrollar su
micelio como los respectivos carpóforos. A
pocos centímetros de la superficie, es posi-
ble encontrar las micorrizas donde el micelio
de loyo y changle están presentes, siendo el
punto de partida del desarrollo de la masa
miceliar para crear una red fúngica por de-
bajo del suelo. Es justamente este micelio en
red, el que hay que proteger. En el micrositio
de loyo y changle crecen una gran variedad de
especies vegetales de diversos tamaños que
actúan modificando el ambiente para que se
conserven y convivan diversos organismos,
entre ellos loyo y changle, dándoles condi-
ciones medioambientales propicias para su
alimentación, crecimiento y fructificación,
generando además condiciones de protec-
ción de los carpóforos al mimetizarse entre el
estrato vegetal inferior, manteniendo aleja-
dos de la vista de los depredadores mayores,
y de esta forma permitir un tiempo mayor
de permanencia de los carpóforo para liberar
sus esporas.

26 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Gargal, un hongo lignívoro

Gargal es un hongo lignívoro que utiliza como


sustrato alimenticio la madera muerta del bos-
que, siendo uno de los hongos responsables de
su descomposición. Por consiguiente, es de
gran importancia dejar en el bosque estos “pa-
los gargaleros”, ya que algunas veces son lleva-
dos para leña y con ello se pierde el micelio y
la posibilidad de fructificación. Se recomienda
reunir en un sitio del bosque con presencia de
gargal, otras potenciales trozas de roble o tineo para ser colonizadas con las esporas de gargal.
Según la experiencia de recolectoras y recolectores, una troza con micelio de gargal puede per-
durar entre 20 a 25 años, e incluso 40 años, siempre y cuando no se altere su proceso de des-
composición natural y no se modifique el sitio de bosque donde está se ubica.

Diweñe, un hongo parásito

Diweñe es un hongo parásito que infecta te-


jidos juveniles en ramas y fustes de especires
del género Nothofagus. La infección produ-
ce tumores leñosos que perduran por mucho
tiempo en el árbol. Son justamente estos tu-
mores los que proveen de sustrato a la especie
y albergan el micelio que fructifica año a año.
La forma de proteger el sustrato es no cortan-
do los árboles que producen diweñes y tam-
bién evitando la pérdida de tumores por que-
braduras de las ramas bajas del árbol y por el
ramoneo de animales.

CRITERIO 3: Condiciones favorables de reproducción natural de las


especies de HSC. Al momento de extraer los carpóforos desde su sustrato,
se debe procurar no alterar ciertos procesos naturales de la reproducción
de las especies de HSC, tales como la liberación de esporas y la integridad
del micelio.

Liberación de esporas

Una de las condiciones que favorecen la reproducción natural de las especies de HSC es la

Instituto Forestal 27
liberación de esporas. Si los carpóforos se recolectan en el nivel de madurez que corresponde
a cada especie, se recomienda sacudirlos suavemente y luego depositarlos en canastos ela-
borados con fibras vegetales, cuyo entramado permitirá que las esporas se diseminen por el
bosque.

Otra medida para asegurar la liberación de esporas es dejar carpóforos en su sustrato. No se


recomienda sacar todos los carpóforos de un lugar el día de recolección. Los remanentes se
quedan para liberar esporas.

Cuidados del micelio

Como se ha planteado en otras secciones, el micelio se desarrolla en el sustrato, por lo tanto, el


cuidado del micelio pasa por el cuidado del sustrato, tal como se ha explicado en el criterio 2.

CRITERIO 4: Técnica de cosecha. La forma de cortar y


extraer el carpóforo debe desarrollarse de manera tal que no afecte
su sustrato, ni las condiciones de reproducción de la especie.

Cosecha de loyo

Para extraer loyo desde el suelo, la técnica de cosecha es con la mano. Algunas recolectoras y
recolectores plantean que no es una buena práctica utilizar el cuchillo por el impacto nega-
tivo que genera el metal sobre los carpóforos o el micelio. Otras recolectoras y recolectores,

28 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


en tanto prefieren cortar el carpóforo con la mano, para ello lo toman de la base, en el punto
en que se une al sustrato y lo giran suavemente hasta cortarlo, cuidando que el micelio, o
también conocida “raicita”, no se vea dañada. Por lo tanto, para loyo, el usar o no del cuchillo
queda a criterio del o la recolectora, pero nunca se debe arrancar el carpóforo de raíz. Además,
se recomienda tapar con hojarasca el lugar de donde se extrajo el loyo.

Cosecha de changle

Para extraer changle la técnica de cosecha es con la mano. Se toma el carpóforo desde su pie
y se gira suavemente hasta cortarlo, se sacude y se limpia con la mano el exceso de tierra y
raicillas. A diferencia de loyo, changle se arraiga muy bien al suelo, a veces, cuando se trata de
carpóforos agrupados, hay que limpiar el contorno y extraer el racimo con las dos manos. Las
recolectoras y recolectores señalan la importancia de no arrancarlo con raíz, para cuidar el
micelio o también conocida “raicita”. Además, se recomienda tapar con hojarasca el lugar de
donde se extrajo changle.

Cosecha de gargal

En cuanto a gargal se identifican dos técnicas, una es la recolección con la mano y la otra es
la recolección con varilla cuando crece en altura. Cuando se extrae con la mano, debe hacerse
con mucha suavidad de manera de no dañar parte de la troza en descomposición. Por esto hay
algunas recolectoras y recolectores que prefieren cortar con cuchillo y machete para evitar
sacar parte del tronco y el micelio. Las recolectoras y recolectores señalan la importancia de
dejar la “raíz” en el palo, para que vuelva a fructificar. Para el caso de recolección con vara, esta
debe tener una bifurcación en la punta para presionar en esta parte el pie del gargal, poder
girarlo y soltarlo.

Instituto Forestal 29
a b c f

d e

a) Carpóforo en sitio de recolección; b) Raíz del carpóforo que se debe dejar cuando se saca el carpóforo; c) micelio
de gargal; d) y e) colecta de gargal con la mano; f ) colecta de gargal con varilla (Fuente: Cartes & Salinas, 2008).

Cosecha de diweñe

Para diweñe, se identifican cinco técnicas:

1. Recolección desde el suelo: solo se recogen los que están en buen estado, es decir, los car-
póforos de los niveles de madurez 4 y 5.

2. Recolección con la mano: en lugares donde los árboles son de poca altura, se desprenden
los carpóforos con la mano tirándolos suavemente.
3. Recolección en altura: Cuando los tumores de diweñe se encuentran a gran altura en el
árbol, se utilizan varas largas de coligüe con ganchos o envases plásticos amarrados en la
punta que permiten desprender los diweñes al tocarlos o bien mover las ramas para que
los carpóforos caigan al suelo.

4. Recolección trepando árboles: En ocasiones cuando el recolector o recolectora puede ha-


cerlo, se trepa al árbol de roble para recolectar diweñes con la mano. De esta manera el
carpóforo no se daña con la caída al suelo. Es una práctica que ya no se usa tanto.

5. Recolección a distancia: Es una práctica bien tradicional, que consiste en tirar palos a las
ramas donde están creciendo los diweñes. Por lo general se realiza cuando se trata de ár-
boles de roble viejos y altos. Si se trata de un árbol joven y delgado, muchas veces este se
sacude para que los carpóforos caigan.

30 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


a b e f

c d

a) Tumor de diweñe con carpóforo.; b) Recolección de carpóforos con la mano; c) Hospedero ramoneado de muy
baja altura, donde la colecta de carpóforos se realiza con la mano; d) Renovales de media altura, donde la colecta de
carpóforos se realiza con la mano, vara, palo diweñero o garrocha; e) Renovales de gran altura donde la colecta de
carpóforos se realiza recogiendo los carpóforos en buen estado del suelo o con vara, palo diweñero o garrocha; f )
Uso de vara para la recolección de carpóforos.

CRITERIO 5: Frecuencia de recolección y cantidad de carpóforos a recolectar.


La frecuencia y el número de carpóforos a recolectar por cada especie debe
desarrollarse de manera que no afecte la producción natural de un sitio en el bosque
y que procure dejar carpóforos disponibles como alimento para otros seres vivos.

La recolección de HSC es una actividad extensiva en el bosque, porque se visitan variados


sitios durante toda la temporada de fructificación. En la práctica es poco usual que una reco-
lectora o recolector pueda visitar el mismo sitio todas las semanas, ya que son varios los sitios
de recolección que frecuenta y variadas las actividades que desarrolla en el campo. Aunque sí,
varias recolectoras y recolectores, que no se conocen entre ellos, podrían visitar el mismo sitio
de forma más frecuente, lo que aumenta la presión de recolección de un lugar. Considerando
esta realidad, se parte de la premisa que nunca se recolecta el cien por ciento de la fructifi-
cación de hongos de un sitio. De esta forma la recolección es una práctica que no atentaría
contra la sustentabilidad de una especie de HSC.

Como no hay información científica para establecer de manera exacta la cantidad adecuada
de carpóforos a recolectar, se recomienda aplicar el principio precautorio. El principio precau-
torio fue consagrado en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en 1992,
con el fin de proteger el medio ambiente:

Instituto Forestal 31
Los estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus
capacidades. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible sobre un ecosistema
o recurso, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para
postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la
degradación del medio ambiente (Artegas, 2001).

De acuerdo con este principio y en concordancia con Chung (2005), se recomienda cosechar
sólo aquellos carpóforos sanos y maduros.

La siguiente tabla recopila información observada durante 4 años de monitoreo de la fructi-


ficación de loyo, changle, gargal y diweñe en bosques de Panguipulli. Las variables que aquí
se exponen, se postulan como criterios para que un recolector programe la recolección en la
temporada de fructificación de la especie que desea recolectar en un mismo sitio.

ESPECIE TEMPORADA DE CICLO DE VIDA FRECUENCIA DE CANTIDAD A COSECHAR


FRUCTIFICACIÓN APROXIMADO RECOLECCIÓN/SITIO POR VISITA/SITIO
DE UN CARPÓFORO

Loyo Marzo a mayo 3 semanas Cada dos Todos los carpóforos


(12 semanas) semanas en nivel de madurez 2

Changle Abril a julio 3 semanas Cada dos Todos los carpóforos
(12 semanas) semanas en nivel de madurez 2

Gargal Mayo a julio 3 semanas Una vez al mes Todos los carpóforos
(12 semanas) en nivel de madurez 2

Fines de agosto Todos los carpóforos


Diweñe hasta fines de octubre 2 semanas Cada semana en nivel de
(10 semanas) madurez 4 y 5

Las recolectoras y recolectores señalan que una mala práctica de recolección es la cosecha
del total de los carpóforos de un lugar. De acuerdo a esta experiencia para loyo y changle, es
habitual dejar los individuos más jóvenes y más viejos, y algunos individuos maduros cuando
hay abundancia de carpóforos. Para gargal lo más común en cosechar todos los individuos
maduros y para diweñe, se cosechan exclusivamente los individuos maduros y se deja un gran
número de carpóforos, ya que es casi imposible cosecharlos todos desde un árbol. En base a
estas prácticas de recolección, los carpóforos parecieran haberse mantenido en los sitios de
recolección a lo largo del tiempo, en este sentido la recomendación es mantener la práctica
de la recolección como se ha venido haciendo tradicionalmente en la comuna de Panguipulli.

32 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Principio 2:
La recolección de HSC debe considerar el cuidado del hábitat. La
recolección sustentable de hongos silvestres comestibles debe considerar el cuidado
del hábitat donde se desarrollan las especies a través de criterios que apunten a la
conservación de la vegetación, los cursos de agua y al manejo del sitio de recolección.
Para este principio se identifican los siguientes criterios:

CRITERIO 6: Cuidado de cursos de agua.

Los cursos de agua tienen una estrecha dependencia con la vegetación ribereña (Guevara et
al., 2008), permitiéndoles procesar mayor cantidad de materia orgánica y nitrógeno, mejorar
la cantidad y calidad del agua, facilitar el procesamiento de contaminantes, y regular la tem-

a b

c d

a) y b) Fotografías de sitio de recolección de changle asociado a curso de agua, c) y d) Fotografías de sitio de reco-
lección de loyo asociado a curso de agua.

Instituto Forestal 33
peratura y luz que ingresa a los sistemas acuáticos (Scarsbrook et al., 2001; Sirombra & Mesa,
2010), el cuidado y conservación de los cursos de agua es fundamental para la conservación de
los hongos silvestres comestibles, sobre todo porque los factores que influyen mayormente
la producción de carpóforos de HSC corresponden a la temperatura, precipitación y humedad
(Agerer, 1985; Kasparavicius, 2001; Straatsma et al., 2001). Varios de los sitios de recolección
monitoreados en los bosques de la comuna de Panguipulli, se encuentran asociados a cursos
de agua, como el caso de loyo, en 6 de 9 sitios y para changle en 2 de 8 sitios, se encontraron
en dicha condición. Por lo anterior, es de suma importancia que se asegure la conservación de
los cursos de agua y sus zonas de protección a la hora de pensar en la conservación de hongos
silvestres comestibles y las prácticas de la recolección, sobre todo ante el escenario de cambio
climático.

CRITERIO 7: Cambio de uso de suelo.

El remplazo y fragmentación del bosque por el desarrollo urbano, plantaciones forestales, cul-
tivos agrícolas, urbanización y espacios turísticos es preocupante, ya que cada vez son menos
los lugares donde se puede recolectar hongos silvestres comestibles. En voz de las recolecto-
ras y recolectores se señala lo siguiente: “Son muchos los sectores donde antes se recolectaba
y actualmente se encuentran desmontados y cercados”.

Las herramientas de gestión que se recomienda aplicar en este proceso son específicamente
los planes reguladores comunales y ordenanzas municipales, de manera que se asegure la
conservación del bosque nativo en la comuna. Además, se debieran potenciar otras herra-
mientas de gestión que pudieran contribuir a la conservación del paisaje como declaración de
alguna categoría de conservación compatible con la realidad comunal. Cobra especial impor-
tancia que se valoren los bosques en donde se encuentran los HSC, y se desarrollen procesos
de gobernanza que contribuyan a su recuperación y conservación a escala de paisaje y regulen
el cambio de uso de suelo.

CRITERIO 8: Enfoque del manejo silvicultural.

Los hongos que crecen bajo un ecosistema boscoso obtienen su energía de varias partes del
bosque, plantas y animales e incluso de otros hongos. La biomasa de hongos es proporcional
a la producción de especies madereras, por lo tanto, la diversidad de especies leñosas y la su-
cesión forestal tienen un fuerte efecto sobre la diversidad de hongos y su abundancia a través

34 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


de la diversidad de nichos que allí se generan (Iwabuchi et al., 1994). Por lo tanto, plantas y
hongos están estrechamente ligados en el bosque. En este sentido, el bosque es un ecosiste-
ma que alberga, protege y permite el desarrollo de hongos, la ramificación del micelio y de las
condiciones para su fructificación. Si la superficie y densidad de árboles del bosque disminuye
el hábitat de los hongos también disminuye. Esta estrecha relación de dos reinos, debería ser
un fuerte argumento para considerar que la silvicultura puede tener un objetivo fúngico, es
decir, que el bosque se debería manejar para favorecer el crecimiento y fructificación de es-
pecies de HSC. Como ejemplos se pueden mencionar, 1) el raleo de robles y coigües para favo-
recer la entrada de luz al bosque y estimular el desarrollo de raíces secundarias para que loyo
y changle tengan más oportunidades de ampliar la red micorrícica y por ende la probabilidad
de fructificar. 2) Un ordenamiento de la madera muerta en el bosque hace posible que trozas
colonizadas por gargal puedan colonizar otras. Además, para estas tres especies es posible
hacer inoculaciones asistidas con micelio, lo que puede considerarse una técnica no silvícola a
desarrollar en bosque nativo. Para la producción de diweñe, aún no se conoce si la inoculación
con micelio en ramas o troncos es factible, pero sí se ha demostrado que la corta de liberación
en rodales en estado de desarrollo de monte bravo, permiten modelar un bosque que a futuro
aumentará la cantidad de tumores en sus ramas y por ende la fructificación.

CRITERIO 9: Cuidado de prácticas ganaderas en sitios de recolección de HSC.

Tradicionalmente en el sur de Chile es común considerar el bosque nativo como fuente de alimen-
tación y abrigo para el ganado. El ganado es liberado para forrajear en el bosque, cuando hombre y
mujeres van a buscarlos, aprovechan el trayecto para recolectar diferentes hierbas, frutos y hon-
gos. El ganado ramonea la vegetación del sotobosque, pisotea el piso del bosque y se come los car-
póforos de loyo, changle, gargal y diweñes. Tanto por voz de recolectores como por registros pro-
pios de las cámaras trampa instaladas, existe una predilección del ganado por algunos HSC, como
se pudo registrar en el caso del loyo. La bibliografía sobre micofagia no es concluyente respecto
a la función o impactos del ganado sobre los hongos, tanto negativamente desde su impacto en
la producción por pisoteo, como positivamente como dispersadores de los hongos. En el “estudio
suizo” realizado en bosques nativos por Egli et al., (2006) entre 1977 y 2003, se evidenció que el
pisoteo de ganado redujo el número de carpóforos en la temporada inmediatamente posterior
al manejo, pero no obtuvieron datos que sirvan de evidencia de que el pisoteo provoque daños
en el micelio durante el tiempo de estudio. Si bien el efecto del pisoteo disminuía la cantidad de
carpóforos en el corto plazo (aunque no la riqueza), descubrieron que la producción de carpófo-
ros volvía a la normalidad pasado un año sin la presión ejercida. Con todo, y tomando en cuenta
nuevamente el principio precautorio mencionada en el Criterio 5, es importante proteger algunos
sitios de recolección de la entrada permanente del ganado, sobre todo tomando en consideración
la capacidad de carga del bosque, para que el forraje del ganado, fundamental para las familias
mapuche y campesinas, sea compatible con la producción y recolección de hongos. Son necesa-

Instituto Forestal 35
rios estudios también que verifiquen la efectividad que tiene el ganado como agente dispersor de
los hongos, considerando que en el pasado posiblemente otras especies de macrofauna silvestre
y nativa (huemul, pudú, zorros, entre otros) podrían estar actuando como dispersores naturales
de algunas especies, y cumpliendo un rol fundamental para la conservación de estos organismos.

CRITERIO 10: Medidas para la protección y restauración de los sitios de recolección.

Se recomienda desarrollar iniciativas que contribuyan a la conservación y restauración del


bosque nativo en los sitios de recolección de HSC. Las recolectoras y recolectores señalan que
es necesario detener la tala del bosque nativo, y valorar y proteger el hábitat de los HSC. Algunas
iniciativas recomendadas son reforestar el bosque nativo con plantas de distintas formas de
vida, propagar hongos in situ a través del riegos esporal, inoculación de trozas y reforestar con
plantas arbóreas que ya tengan inoculadas sus raíces con especies de HSC.

Para esto se debe tener en cuenta el alcance de la Restauración del Paisaje Forestal (RPF),
que tiene por objetivo recuperar la integridad ecológica y mejorar el bienestar humano en los
paisajes forestales deforestados o degradados, considerando e integrando elementos ecológicos,
socioculturales y económicos (Mansourian, 2005; Maginnis et al., 2007).

Principio 3:
La recolección de HSC debe ser respetuosa con las
tradiciones locales. De acuerdo a la tradición cultural de recolectar
HSC, existen principios y saberes sobre el comportamiento que se debe
tener al momento de recolectar, practicados principalmente por la
cultura mapuche y otros pueblos originarios de la Patagonia.

Criterio 11: Respeto por los seres vivos del entorno de recolección de HSC. La actitud
y motivación al momento de recolectar es muy importante, así como la conciencia
sobre los efectos que puede tener la recolección para otros seres y quienes
recolectan. Un principio fundamental es que a la naturaleza hay que respetarla.

36 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Los seres humanos no somos agentes externos ni
superiores a los demás seres que habitan el bosque,
sino un elemento más en una red de interrelaciones
sustentadas en principios de reciprocidad y de respeto
por las cualidades intrínsecas de cada uno. El recolector
y la recolectora conocen las distintas formas de vida
con las cuales interactúan y buscan ser respetuosos con
ellas. En este sentido, la sustentabilidad en la recolección
de HSC debe abarcar aspectos ambientales, sociales y
espirituales. De hecho, se observa que una ética basada
en el respeto de las relaciones de los seres vivos, guía la
sustentabilidad tanto en las técnicas de colecta, como en
las formas de manejo a largo plazo.

Criterio 11: Pedir permiso a la naturaleza para recolectar HSC. Se trata


de una práctica asociada a la cosmovisión indígena como un gesto de
humildad y agradecimiento por el alimento que se colecta.

Cuando recolectores de origen mapuche visitan el


bosque piden permiso a la naturaleza antes de ingresar,
ellos sugieren que hay que hacerlo en silencio, con
respeto, con una actitud de humildad frente a naturaleza
y de agradecimiento por el alimento que se va a buscar.
Muchos dejan una ofrenda a cambio. La recolección de
HSC se realiza temprano por la mañana, ya que a esa
hora existen muy buenas energías en la naturaleza. Los
hongos son considerados una bendición o un tesoro, son
una expresión de las bondades de la naturaleza. En voz de
los recolectores se señala lo siguiente: “Tiene que decirle
a la tierra permiso, voy a sacar esto y ojalá pal otro año,
haya más. Son cosas de la tierra, bendiciones”. El mismo
respeto y actitud se debe tener cuando se realiza alguna
intervención en el bosque, ya sea un cultivo de hongos o
manejo forestal.

Instituto Forestal 37
38 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles
4. TÉCNICAS SILVÍCOLAS Y NO
SILVÍCOLAS DE HONGOS
SILVESTRES COMESTIBLES

• Antecedentes Generales
El manejo de bosques, para favorecer la producción natural de HSC, es algo nuevo en nuestro
país y no existen experiencias documentadas. En esta sección del manual se comparte la ex-
periencia realizada en el proyecto del FIBN N° 024/2017 “Exploración de métodos silvícolas, no
silvícolas y de recolección sustentable para la producción de Hongos Silvestres Comestibles
en bosque templado” ejecutado entre los años 2018 a 2021. Aquí se propone una técnica silví-
cola y dos técnicas no silvícolas, lo que permite ampliar la mirada y las técnicas a desarrollar
en el manejo del bosque para mejorar y estimular la fructificación de HSC, más allá de lo tra-
dicional, de lo estrictamente silvícola.

Como técnica silvícola se exploró la corta de liberación de individuos de roble en rodales de


monte bravo bajo, que estimula la elongación de ramas y con ello aumentar la posibilidad de
que las esporas de diweñe infecten el tejido joven. Como técnicas no silvícolas se exploraron
el riego esporal con changle y loyo en bosques de Nothofagus y la inoculación de troncos de
roble con micelio de gargal.

Ambas técnicas se desarrollaron en bosques de la comuna de Panguipulli. Para cada técnica


existe una unidad demostrativa que puede usarse para fines de capacitación y de esta forma
visualizar y compartir la experiencia como modelo a desarrollar en los predios de propietarios
interesados en manejar sus bosques para favorecer la fructificación de HSC.

• TÉCNICA SILVÍCOLA PARA DIWEÑE

Corta de liberación para estimular la producción de diweñe

La técnica silvícola conocida como corta de liberación, tiene como objetivo, para el caso de
esta experiencia, liberar de competencia arbórea, a los individuos de un determinado rodal,
que tienen evidentes tumores de diweñes a lo largo de sus ramas y fustes. Estos se seleccio-

Instituto Forestal 39
nan como “árboles diweñeros”. Se cortan todos aquellos individuos que están en un radio de
dos metros desde el punto de ubicación del árbol seleccionado. Este raleo a la redonda per-
mitirá que el individuo seleccionado tenga espacio para elongar sus ramas y así aumentar las
probabilidades de ser infectado por esporas de diweñe y se puedan generar nuevos tumores.
A continuación, se describen los pasos a seguir para implementar la corta de liberación:

PASO 1. Selección del rodal

La corta de liberación se aplica en rodales de roble que se encuentren en el estado de desarro-


llo de monte bravo bajo, que es un estado de alta densidad de individuos por hectárea, cuya
altura fluctúa entre 1 y 3 m y el diámetro medio es menor a 5 cm.

Rodal de roble en estado de monte bravo bajo.

PASO 2. Selección de árboles diweñeros

Se seleccionan aquellos individuos que presentan una copa viva homogénea en al menos dos
tercios de su altura y que presenten al menos 5 tumores en sus ramas bajas o en parte del
fuste. Lo ideal es que sea en la parte baja de la copa para que la producción de diweñes se
concentre en esa parte del árbol y sea más fácil la recolección con la mano o varas. La cantidad
de árboles a seleccionar dependerá del tamaño del rodal y de la cantidad de árboles que el

40 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


propietario desee destinar para la producción de diweñes. Pero la selección dependerá princi-
palmente de la presencia de tumores de diweñes. Se recomienda dejar un distanciamiento de
al menos 6 metros entre los árboles seleccionados

Árboles diweñeros, con presencia de tumores en sus ramas y diweñes en el fuste. Ilustración de Vivianne Claramunt.

Para la selección de árboles diweñeros es importante reconocer el tipo de tumor, ya que existe
otro que es de origen bacteriano y se tiende a confundir con el tumor originado por la infec-
ción con diweñe.

Tumor por diweñe (a): Presenta forma globosa, textura áspera y consistencia leñosa. Rodean
total o parcialmente a la rama o el fuste en el punto de infección. Presentan cicatrices circula-
res algo salientes, con un poro central y rodeada por la corteza ligeramente levantada.

Tumor bacteriano (b): Produce tumores de forma esférica y textura esponjosa. Estos crecen
rápidamente hasta constituirse en grupos de protuberancias fácilmente distinguibles.

a b

Instituto Forestal 41
PASO 3. Realizar la corta de liberación.

Los árboles seleccionados como diweñeros, deben ser liberados de la competencia de otros
árboles y otro tipo de vegetación. Para ello se corta toda la vegetación en un radio de 2 m. De
esta forma los árboles liberados tendrán el espacio suficiente para mantener sus ramas vivas,
generando así las condiciones necesarias para que las esporas diweñes infecten las ramas,
produzcan tumores y desarrollen su ciclo por un tiempo prolongado. Se recomienda limpiar
año a año el contorno liberado a cada individuo, esto mantiene las ramas bajas en buenas
condiciones y facilita el acceso a la recolección.

Liberación de competencia de árboles productores de diweñes.

Una vez realizada la corta de liberación, el rodal pasará de tener una cobertura densa, con
copas que se entrelazan, a una cobertura abierta y copas de los arboles con espacio suficiente
para desarrollarse.

Cobertura de un rodal de roble, antes y después de aplicar la corta de liberación.

42 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Unidad demostrativa de la técnica silvícola para diweñe

En año 2019 se estable un ensayo en un predio en el sector de Tranguil, camino a Liquiñe,


donde se liberaron 5 árboles diweñeros. Al cabo de un año, se visita la unidad en la época de
fructificación de diweñes y se evidencia que los tumores del año anterior fructificaron, hubo
elongación de ramas infectadas, lo que se evidencia con el aumento de número de tumores
de un año para otro.

Imagen de un árbol diweñero seleccionado y liberado en agosto de 2019.

El mismo árbol diweñero liberado en 2019 monitoreado en septiembre de 2020. Presenta mayor
tamaño en altura y diámetro y un tumor nuevo con producción de diweñe.

Instituto Forestal 43
La corta de liberación también permite el desarrollo favorable del individuo seleccionado,
desde un punto de vista maderero, ya que la condición de tener más espacio para el creci-
miento de ramas, ocasiona aumento en el diámetro y la altura con respecto a aquellos que no
tienen espacio. Por lo tanto, se trata de una técnica que permite complementar la producción
maderera y no maderera dentro de un rodal de roble.

• TÉCNICA NO SILVÍCOLA PARA LOYO Y CHANGLE

Riego esporal en bosques de robles

Esta técnica llamada “riego esporal” consiste en la inoculación de raíces de árboles adultos de
Nothofagus obliqua (roble) con carpóforos licuados de Butyriboletus loyo y Ramaria spp. La
metodología se desarrolló en base a Olaizola (2012), Reyna et al. (2012) y Quiroz et al. (2009).
Para cada una de las especies de hongos se seleccionó un sitio en bosques de roble que fue
inoculado en el año 2019. El sitio de cultivo de loyo está ubicado en el sector de Lindaflor y
el de changle en el sector de Caricuicui, ambos en la comuna de Panguipulli. Los pasos para
implementar esta técnica no silvícola son los siguientes:

PASO 1: Selección y preparación de árboles a inocular

En cada sitio se seleccionaron seis individuos de árboles para tres clases de edad (10, 20 y 30
años), en total 18 individuos. Para cada clase de edad, cinco árboles fueron inoculados y 1 se
dejó como control (sin riego esporal). Se buscaron sitios para que cada clase de edad quedara
en lo posible circunscrita en parcelas de 15 m2, separadas entre sí por pasillos de al menos 10
m de ancho. En cada árbol se cavaron 4 zanjas de 1 m de largo x 15 cm de profundidad x 30 cm
de ancho, espaciadas a 1 metro del tronco, ubicadas hacia cada punto cardinal.

PASO 2: Preparación del inóculo y aplicación de riego esporal

Para la obtención de inóculos para el riego esporal, se colectaron carpóforos de loyo y chan-
gle (idealmente maduros) de los lugares aledaños a los sitios de cultivo. Estos se limpiaron
extrayendo toda adherencia de suelo y hojas, se cortaron en trozos pequeños y se trituraron
en una picadora o moledora manual, con un poco de agua hasta obtener una consistencia
homogénea.

En cada ensayo y para cada especie se utilizaron aproximadamente 3 kg de inóculo de carpó-


foros y se disolvieron en 300 litros de agua, dispuestos en 6 bidones plásticos de 50 L cada
uno.

44 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Previo al riego esporal se humedeció el sustrato, luego se aplicó el riego con esporas y final-
mente, un humedecimiento adicional para que las esporas puedan descender en el perfil de
suelo (Quiroz et al., 2009).

Se utilizaron 5 litros de agua para cada etapa, es decir 15 litros de agua por metro lineal de zan-
ja en total. Lo que equivale a 60 litros por árbol y a 900 litros de agua por parcela de cultivo. De
éstos, 300 litros tenían inóculo. Una vez terminado el riego esporal, la zanja fue tapada con el
sustrato removido y cubierta con la hojarasca del bosque.

Instituto Forestal 45
Cultivo de loyo en Linda Flor: proceso en imágenes

46 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Cultivo de changle en Caricuicui: proceso en imágenes

Instituto Forestal 47
PASO 3: Evaluación del cultivo

Para evaluar el cultivo se utilizaron dos métodos. El primero y más directo, corresponde a mo-
nitorear la aparición de carpóforos en el sitio, en las siguientes temporadas de fructificación.
Para el cultivo de loyo realizado en Lindaflor en 2019, no hubo observaciones de fructificación
ni en 2020 ni en 2021. Para el cultivo de changle en cambio, hubo fructificaciones en ambos
años.

Carpóforo observado en 2020 en el sitio de cultivo de changle, Caricuicui. 24.06.2020

Carpóforo observado en 2021 en el sitio de cultivo de changle. 01.06.2021

48 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


El segundo método para verificar el éxito del cultivo corresponde a la evaluación del estatus
micorrícico del sitio, previo y posterior a la inoculación, lo que permite determinar el porcen-
taje de raíces inoculadas por cada especie micorrícica. La evaluación del estatus micorrícico
consiste en la detección de la presencia y abundancia de las ectomicorrizas de loyo y changle
en las raíces de roble. Para ello se recolectan raíces de roble, estas se llevan al laboratorio, se
lavan, se mantienen húmedas y se extraen las puntas de raíces. Allí se observa a través de la
lupa electrónica la presencia de estructuras que envuelven a las raíces de roble. Estas estruc-
turas corresponden a la ectomicorrizas, que para loyo es de color amarillo y para changle es de
color blanco. Este método permitiría detectar la presencia de loyo y changle a nivel de raíces
de roble, de ser así, se considera que el cultivo ha dado resultado, porque la especie está pre-
sente en el bosque, a nivel subterráneo, donde desarrolla su entramado de micelio gracias a la
relación que tiene el hongo con las raíces de roble.

Ectomicorriza
formada por
Butyriboletus
loyo y
Nothofagus
obliqua.
(Fotografía
de referencia:
G. Palfner,
2001).

Ectomicorriza
formada por
Ramaria spp
y Nothofagus
obliqua.
(Fotografía
de referencia
tomada con lupa
en muestras de
raíces recogidas
en el marco del
proyecto).

Instituto Forestal 49
• TÉCNICA NO SILVÍCOLA PARA GARGAL
Inoculación de trozas con micelio de gargal

Para desarrollar este método se requiere como sustrato, un trozo de madera muerta de un ár-
bol caído, un tocón o bien una rama muerta dentro de un árbol vivo. La especie arbórea puede
ser Nothofagus obliqua (roble) o Weinmannia trichosperma (tineo), ambas son especies hos-
pederas de gargal, un hongo lignívoro (que crece sobre madera muerta). Primero se realizan
perforaciones con taladro en múltiples puntos del tronco, tocón o rama, para dejar orificios
cilíndricos de 1 cm de diámetro por 2,5 cm de profundidad, luego estos se llenan con semillas
del hongo previamente preparados, y finalmente se sella la superficie del orificio con cera,
parafina sólida o algún material inerte, método ampliamente descrito en la literatura para
especies lignícolas (Silva et al., 2010). La semilla consiste en micelio de gargal creciendo en
aserrín de roble, esta se preparó en el Laboratorio de Micología del Instituto Forestal (INFOR)
en Concepción. Entre los años 2018 y 2019 se inocularon trozas de roble caídas naturalmente
en el bosque. Hasta la fecha ninguna de esas trozas ha fructificado ni tampoco se ve micelio
de gargal creciendo sobre el sustrato. En cambio, durante 2020 se inocularon trozas de roble
recién cortadas, las que al cabo de 6 meses comenzaron a mostrar un micelio blanco en la cara
frontal de la troza. El olor de este micelio era claramente igual al de gargal, muy característico
ya que tiene un dulce aroma a almendras. Por lo tanto, se puede comenzar a concluir que para
gargal sería más fácil desarrollar su micelio en trozas de roble recién cortadas que en trozas
de roble que llevan años caídas. Estas últimas ya tiene varias especies de hongos realizando
descomposición por lo que es más difícil para gargal competir con ellas y posiblemente tarde
mucho más en colonizar y fructificar..

Set de materiales para inocular trozas de gargal: Taladro, micelio de gargal en aserrín,
guantes de goma, alcohol para desinfectar, cera de abeja, anafe y olla para derretir la cera.

50 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


Troza de roble caída naturalmente, inoculada con gargal.

Trozas de roble cortadas especialmente para ser inoculadas con gargal.

Instituto Forestal 51
Proceso de inoculación de trozas de roble con micelio de gargal en aserrín.

Micelio de gargal colonizando la cara frontal de una troza de


roble que fue cortada especialmente para ser inoculada

52 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Agradecimientos:
Los autores agradecen a la Corporación Nacional Forestal por su aporte a través del Fondo de
Investigación de Bosque Nativo para la elaboración de este Manual de Recolección y Manejo
Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles. A la Fundación Fungi por su colaboración
en actividades de campo y al reconocimiento de especies de HSC. Y muy especialmente a
cada recolector y recolectora de hongos de la comuna de Panguipulli, que generosamente
compartieron sus conocimientos de recolección y uso de las especies, así como la ubicación de
los sitios de recolección en el bosque nativo.

54 Manual para la Recolección y Manejo Sustentable de Hongos Silvestres Comestibles


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