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Hiperventilación.

Volumen 1, 2 y 3 (Traducción finalizada)


Posted originally on the Archive of Our Own at [Link]

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Category: M/M
Fandom: Original Work
Stats: Published: 2021-08-23 Completed: 2021-08-24 Chapters: 56/56 Words:
119942

Hiperventilación. Volumen 1, 2 y 3 (Traducción finalizada)


by SoyJewel

Summary

Lee Myung se reúne con su primer amor, Han Seonho, en una reunión de la escuela
secundaria a la que fue impulsivamente.

"No has cambiado nada. A excepción de que ahora fumas"

Recuerdos de un primer amor vago impulsado por un beso repentino.

Su respiración comienza a deteriorarse nuevamente.

(Por favor, no traduzca la página al español. Pueden producirse algunos errores y alterar la
traducción.)
Chapter 1

[6:00 AM]

Poco después de que sonara la alarma, el hombre, al que llamaremos "A" estiró su brazo
ágilmente. El ruido fuerte desapareció pero sus párpados somnolientos tardaron algunos minutos en
abrirse por completo.

Se despertó lentamente, cinco minutos tarde. Reveló un cuerpo musculoso, desnudo, pero cubierto
con una fina manta que le llegaba hasta los pies. La luz que entraba por las persianas cayó sobre
sus sólidos hombros y cuando se levantó, cada vez que daba un paso, una franja negra se sacudía en
los músculos bien entrenados debido al ejercicio.
Bostezó con ganas y salió de la habitación para beber un vaso de agua. Después fue a afeitarse,
colocando espuma en su barbilla. Pasaron 5 minutos en los que solo estuvo allí, viéndose fijamente
al espejo.

Abrió el estante de la cocina y puso el pan en la tostadora. Mientras esperaba, verificó el


pronóstico del tiempo, los accidentes que ocurrieron mientras dormía y el mercado de valores
global. Después de verificar las ofertas de trabajo y los precios del petróleo, dos pedazos de pan
saltaron de la tostadora. "A" recogió el pan y lo puso en un plato, para aplicar la mermelada de
frambuesa roja que le había regalado un colega de Europa. Al mismo tiempo, el hombre que
llamaremos "B" dormía profundamente, cubriéndose con la manta hasta el cuello...

***

[6:30 AM]

El hombre "A", que se había cambiado de ropa frente al espejo del armario, llevaba un abrigo de
lana cuando salió a la puerta principal. Se llevó una sombrilla, recordando por un momento el
extraño pronóstico del tiempo.
En la bolsa que trae en el hombro, lleva artículos de baño y perfumes. Cosas que empacó el día
anterior.

A tomó el ascensor y llegó hasta la piscina del edificio, dónde también daban clases particulares.
Olvidando todos sus planes del día, A comenzó a desnudarse hasta que llegó frente al primer
carril. Sacó sus gafas y se puso su gorro de baño. Siempre comenzaba con un estilo libre. Algo
pausado y lento. Luego nadaba utilizando la técnica de mariposa...
Eran pocos alumnos los que se reunían allí, pero siempre lo miraban atentamente. Además del
físico prominente, el rostro atractivo de A siempre llamaba la atención.

Un estudiante al que llamaremos "El chico que va a clases solo para ver al hombre que viene
todas las mañanas" Estaba espiando en lugar de prestar atención a sus propios asuntos, pero A,
que se dedicaba a nadar, no lo sabía. Solo se centró en el proceso de llevar ambos brazos hacía el
frente y empujar su cuerpo todo para adelante. A siempre es perfecto en eso.

"Um ..."

En ese punto, el hombre B sacudió su cuerpo y abrió los ojos de golpe. Frunció el ceño, como si
hubiera tenido un mal sueño, y después de un tiempo se quedó dormido nuevamente.

***
[8:20 AM]

El ascensor se detuvo en el piso 11 del edificio Daekyung, varias personas se bajaron allí junto con
él. Posteriormente, una puerta de cristal se abrió de manera automática y el hombre A entró en la
oficina.

"Hola, Señor Song . Hola, subdirector Kim."

Saludaba a todas las personas con las que se cruzaba y luego se dirigió a su asiento. Tenía un
abrigo, un chal y una chaqueta en la percha y estaban operando la máquina de café del pasillo. En
la puerta, vio a un colega diciendo de un modo eufórico:

"¡Hola!"

"Ah, hola, señor Yang".

"¿Qué dices? ¿Quieres un poco de café también para ayudarme a combatir mi soledad?"

"Oh, por supuesto que sí."

A no era un mal hombre. Nunca hablaba mal de nadie y tampoco contestaba de manera grosera. En
realidad, se podría decir que mostraba una actitud bastante cálida. Sin embargo, no era algo tan
asombroso para él como parecía serlo para todos. A no sabía sobre el corazón ardiente de su
compañero o, como con todos los demás, fingía que no lo sabía. Era mejor no meterse en chismes
ni ser parte de uno.

"Aquí, toma la taza"

"¿Eh? Ah, sí. Muchas gracias."

"No es nada especial."

A, que había olvidado responderle, caminó a su oficina mientras le daba un sorbo al café.
La mañana comenzó con un café caliente y el coqueteo de su compañero de trabajo. Iba a asistir a
dos reuniones y a organizar un par de documentos así que podría decirse que ya todo estaba
resuelto.

A volvió a su asiento y arregló los planes del día en su mente. El hombre, B, todavía estaba
dormido. La habitación oscura era demasiado cómoda como para querer salir de allí alguna vez.

***

[12:45 PM]

A se quedó en la sala de fumadores al aire libre, la que estaba justo en la azotea. Había un hombre
de otro departamento que se reunía con él a la misma hora todos los días. Estaba a cargo de
cuidarlo a pesar de que en realidad trabajaban en cosas completamente diferentes.

"Hola, señor Park . Pensé que no lo vería hoy."

"Es culpa de la empresa y sus patéticos 20 minutos libres"


"Ni me lo digas ¿Disfrutaste tu comida."

"Supongo que sí, si el café cuenta como comida."

"¿Tienes un encendedor? Olvidé el mío en casa"

A observó en silencio el horizonte gris. Era difícil decir si realmente iba a llover o si el periódico lo
había engañado. Sus ojos se posaron en un edificio de gran altura y, aunque era la hora de almuerzo
en un día complicado, lo único que llamaba su atención era la carretera de 10 carriles dividida por
la plaza Gwanghwamun. El subdirector adjunto, que lo estaba mirando con atención, también le
pasó un cenicero:

"¿Conoces a mi sobrina? Ella... Es residente de cirugía en el hospital universitario"

"¿Hablas de la chica de la que siempre decías que no tenía futuro?"

"Oye, puede no ser muy inteligente pero te aseguro que su personalidad está bien".

"¿Y su cara? ¿Se parece a la tuya?"

A se rió frente a Park cuando fumó uno de sus famosos cigarrillos importados.

"Pues, en realidad sí. Siempre le dicen eso a mi hermana."

"Jajaja. Que horror que se parezca más al tío que al padre".

"Pero ya sabes, no puedes sacar conclusiones si no la conoces primero así que ¿Por qué no te
paso su número y hablas con ell a para...? No sé, ver que se da."

A no dijo nada, solo dejó el cigarrillo en el cenicero y levantó la mano izquierda para "Arreglarse
la corbata."
El subgerente general Park, vio de inmediato un anillo de oro en su dedo corazón así que no pudo
evitar reírse. Parecía avergonzado.

"Vaya, lo siento. Debí preguntar antes".

"Está bien".

"Pero ¿Quién es tu esposa? Nunca te oí hablar sobre eso así que... ¿Es de la empresa?"

A era un hombre con una reputación intachable que todos calificaban como suave y gentil.
Entonces, cuando no habló, Park se dio cuenta de que era algo privado y se vio obligado a
retroceder sin obtener la respuesta que deseaba.
Esperó un minuto y luego lo intentó otra vez:

"Ya sé, tal vez no hablas de ella porque se están divorciando ¿Cierto? Yo hice lo mismo con
Lili."

A levantó un poco la cara, sin responder todavía a la conversación. Tenía dibujada una sonrisa de
cortesía en lugar de una alegre. Al mismo tiempo, también parecía estar pensando en una forma de
cortar con un tema que evidentemente no era muy de su agrado.

"Debo volver al trabajo"


"Bueno pero... ¿Por qué no salimos juntos la próxima vez? Podemos ir a algún club de
acompañantes si tienes ganas. Eso siempre ayuda a tomar las mejores decisiones en lo que
respecta a anillos de boda y relaciones fracasadas."

A, que comprendía más o menos sus planes, se rió tal y como lo había hecho minutos atrás:

"Jaja, sí. Ya veremos". A inclinó la cabeza y volvió a perderse en las imágenes que tenía al
frente... "Pero no se trata de un divorcio."

Mientras tanto, el hombre B estaba soñando...

***

[2:30 PM]

"Bueno... No creo que debas hacer esa broma delante de los invitados."

El hombre A miró el asiento del pasajero y dijo esto con mucho cuidado... El humor de su líder de
equipo fue bastante incómodo en la primera reunión que tuvieron con invitados extranjeros. En
lugar de actuar relajado y brindarles confianza, parecía estar endureciéndose cada vez más y más.

"Es gracias a la agencia, siempre logran disgustarme."

"... Entiendo".

"Pero oye ¡El mes que vienes tomarás mi lugar! Allí podrás poner en práctica tus tácticas de
"Buen ciudadano" Solo tienes que... Ensayar un poco tu alemán. Solo los saludos. Hasta
ahora te has comunicado en puro inglés, así que tal vez no sea difícil."

Un suspiro fluyó entre sus labios mientras miraba la lejana marea que tenía delante de
él... Midicom era un gran comprador con una participación del 20% en el mercado alemán de
electrónica de consumo de T.I. Los miembros del Equipo de Ventas en el Extranjero que dirigieron
la planificación de la exposición y el seminario del foro de TI celebrado por el gobierno estatal
local, especialmente el líder del nuevo equipo, tuvieron una alfombra roja esta tarde para compartir
ideas e intentar ampliar el mercado. El nuevo líder del equipo a cargo de visitar compradores
importantes ya había sido elegido... Y fue justamente A.
Solo había pasado medio año después de unirse al departamento y estaba bastante nervioso.
Muchísimo más de lo que quería aceptar.
A suspiró y pisó el acelerador.

"Creo que tuve un buen sueño". El hombre, B, estaba pasando mucho tiempo bajo el agua que
salía de la ducha. La luz del sol, que entraba por la ventana y la temperatura del agua, le estaban
quitando lentamente las ganas de seguir durmiendo. ¿Han pasado unos 10 minutos desde que
despertó o solo unos 15? Incluso después de beber agua fría y meter la cabeza en la regadera, no
podía quitar el sueño por completo de sus párpados. B comenzó con su cabello y finalmente roció
agua por todo su cuerpo antes de estremecerse y salir de la cabina de ducha para secarse el cuerpo
con una toalla.
Luego, cuando iba a su habitación, notó como su madre sacaba un tazón nuevo de un empaque de
espuma de poliestireno y lo colocaba sobre la mesa.

"Buenos días ¿No comiste?"


"Sí, todavía no... ¿Qué es eso?"

"Lo compré porque sabía que no tenías utensilios decentes. Come rápido y prepárate".

El día que llega mamá de visita, el olor de la buena comida se esparce por toda la casa, como
nunca antes. B pensó "Finalmente voy a comer bien" y remojó su cuchara en la sopa de miso que
había preparado. La madre, mirándolo con la barbilla sobre su mano, señaló el cabello que todavía
le goteaba.

"Mira que largo."

"Salí a cortarlo anoche, pero el salón de belleza estaba cerrado".

"¿Cuándo fuiste?"

"Bueno... A las ¿9:00?"

Ella suspiró y miró bruscamente a B. Él siempre escuchaba la voz de fastidio de su madre diciendo
lo importante que era dar una buena impresión en todo momento, pero B solo sonrió levemente:

"No soy una celebridad, mamá. Lo único que ven las personas son mis manos y mis
muñecas."

"Todo eso se acumula y se convierte en tu reputación."

"Está bien. Voy a salir ahora y lo voy a cortar"

"¿Qué te lo vas a cortar ahora? No hay tiempo. Come tu arroz antes."

"Está bien."

B tomó el arroz con una cuchara y se lo llevó a la boca. Cuando él sonríe, su madre lo hace
también. Dice:

"¿Es tan delicioso?"

"Extrañaba tu comida, mamá."

Su madre se alzó de hombros después de beber una cucharada de sopa de miso. En realidad lo
compró en una tienda normal, es un sabor que ya ha probado antes así que no sabe que tiene de
especial.

Más que la comida, B hoy tiene un buen presentimiento.

***

[6:50 PM]

El hombre A se sienta y abre una ventana de Internet. En el momento en que reprodujo el primer
video y conectó los auriculares a sus oídos, escuchó una voz que le estaba hablando por detrás,
como un fantasma. "¿Sigues trabajando?"

Ah, ser interrumpido es un poco injusto. Después de recoger a los compradores, asistir a
presentaciones durante todo el día y regresar a la oficina, fue a una organización de intercambio
con un departamento amigo y estuvo íntimamente involucrado en la mano de obra de un equipo
local de ventas en el extranjero. Además, estaba escribiendo un informe de seguimiento de un
problema que surgió de una revisión de la marca "C.E", programada para el próximo año.
Sonrió aunque no quería hacerlo y miró hacia atrás.

"¿Ya vas a terminar?"

"Solo necesito cerrar el informe... ¿Y tú?"

"Unos... ¿30 minutos? Por cierto, hoy tenemos una reunión con Midicom y vamos a hablar
un poco para..."

"Te lo dije antes, realmente no tengo muchas ganas de ir".

"¡Vamos! Los compradores son hombres de buenos modales, también son bastante
amables... Pero el líder del equipo es molesto. Quiero decir ¿No parece como que solo está
vomitando en alemán? Te juro que terminé con un horrible dolor de cabeza". Choi sacudió la
cabeza hacia atrás y se echó a reír. "Pero bueno, ya que tú vas a ser el nuevo jefe, te conviene
aprender a hablar mejor que él."

Una sonrisa desconocida se dibujó en sus labios sin ninguna señal de que se estuviera burlando de
él.

"Tengo envidia, tengo envidia. ¡También debo estudiar mucho si quiero ser como tú!"

Choi soltó un gran bostezo y miró el monitor delante de él. A tiene esa mirada común de
trabajador, la que parece estar escaneando archivos de documentos y datos contables, pero tiene
una pantalla de video pequeñita en un rincón. Todos solían burlarse de A y tratarlo con "Hombre
adecuado", así que Choi abrió los ojos como si eso fuera realmente increíble. En la pantalla de
video se ve el Campeonatos Mundial de videojuegos para la Copa regional, dos comentaristas en
trajes formales hablaban tranquilamente en el fondo de un largo escenario horizontal:

"¿Qué es esto? Al menos, debería ser una porno"

"Lamento decepcionarte..."

"Pero, ¿Realmente te gustan los videojuegos? De vez en cuando yo también lo veo mucho. Ya
sabes, mi familia es una familia gamer. Mi primo hermano es el editor en jefe de
Pokémon Go , y mi primo es probablemente el quinto mejor jugador del mundo."

"Bueno, yo soy solamente un aficionado... Es solo que, estaba divagando un poco."

"Te entiendo. La gente común como nosotros no puede ganar porque todo se trata de puntos
difíciles..."

Finalmente A decidió cambiar la pantalla así que aparecieron ahora algunas imágenes de una
carrera de jinetes. Uno era un hombre que parecía tener 60 años. Por otro lado, el hombre que lo
confrontaba era muy joven... En la foto grupal, su rostro parecía estar atento. Su expresión era
bastante rígida.

"Vaya, esto es algo mejor ¿Quién crees que va a ganar?"

"¿Debo dar un nombre?"


Hubo silencio por un tiempo. La mirada de A, pegaba en el monitor, parecía aguda como siempre
por lo que Choi perdió la motivación para bromear con él. Sin embargo, las arrugas que habían
quedado ligeramente atrapadas en la frente de A desaparecieron rápidamente y pronto volvió a su
apariencia normal.

¿Dónde estará Lee Myung ahora? A él le gustaban los videojuegos ¿No es verdad? También le
habían dicho que montaba a caballo así que...

Así que...

Un flashazo pasó por su mente. A fijó su mirada en la imagen del monitor y murmuró en voz
baja: "No sé a quién apostar en realidad, no me estoy concentrando".

Su voz era baja y áspera, pero como había mucho ruido fuera de la ventana Choi no notó nada
extraño.

"Mira nada más... Está lloviendo un montón. Ah, no traje mi paraguas".

"Yo tampoco".

"El clima siempre es un asco, pero ¿Terminamos y vamos a tomar una cerveza? Después
podemos ver la televisión porque de verdad necesitamos un maldito descanso..."

"Yo... Supongo que está bien. Terminaré el informe rápidamente y te alcanzaré."

"Pues como quieras..."

Después de que Choi retrocedió, A puso su mano sobre el teclado. Incluso entonces, no se mueve
por un tiempo. Luego, levanta los auriculares que están a su lado y los pone una vez más en sus
oídos mientras mira por la ventana. Gotas de lluvia transparentes fluían por el cristal y luego se
pegaban contra la cortina.

"Myung..."

A todavía no sabía nada de él. De hecho, además de las imágenes que a veces venían a su cabeza,
ni siquiera recordaba totalmente su rostro. Flores, hay una tormenta eléctrica en sus recuerdos, un
rostro blanco que cambia cuando sonríe. Incluso cuando no parecía tener expresión. Veranos que se
nublan sobre el asfalto y también, inviernos húmedos... Cuando llueve en lugar de nevar. Muchas
de las escenas que recuerda están fragmentadas, como el corte de una película. Son de color azul y
también, parecen muy borrosas. Como una calle brumosa. A piensa que tener eso es mejor que
nada.

También pensó, que la lluvia que caía afuera se parecía al chico de aquellos días.

Una camioneta blanca estaba parada frente al Hotel Gwahwa. El hombre B sonrió mientras miraba
el agua de lluvia que golpeaba la ventanilla del automóvil. Era hora de ir a trabajar.
Chapter 2

Kim Seok-hoon "El tigre", 9º Dan. Un brutal competidor que golpea y vence a cualquier
oponente que se le ponga enfrente... A no ser que el contrincante muestre alguna debilidad. Kim,
en realidad es un caballero así que a menudo escucha comentarios sobre que su ética se ha vuelto
flexible a medida que envejece o que se está volviendo "Bastante blando" .
A primera vista, el rostro del anciano parecía tranquilo y en paz, pero parece que sus dedos no
dejan de tamborilear contra el reposabrazos de su silla: La fuente de la tensión es probablemente
porque su oponente es el joven Lee Myung, 9 Dan. Un hombre conocido por tener un espíritu
agudo y perfeccionista, el mismo de sus días de estudiante o incluso de cuando era un adolescente.
La tendencia a ser meticuloso y atento le estaba abriendo muchas puertas. Muy fuerte he
importante en el mundo del GO, aunque la peculiaridad de sus movimientos es que lanza un
número de ataques precisos y exactos que se escapan por completo del estándar normal. Ataca en
los puntos vitales así que su nombre de combate es "Lluvia que cae." porque no sabe donde
rebotará la siguiente vez.

Así es, él es... Un jugador de GO. Un juego de tablero.

No juega Pokémon GO y no le gustan los caballos... Aunque es verdad que entró lo


suficientemente profundo en este mundo como para merecer una copa o una medalla.
Él siempre se arrastra como una serpiente y luego asciende como un dragón que dispara
relámpagos a diestra y siniestra hasta dar la ilusión de que derrotarlo sería... Honestamente
ridículo. Aunque el techo frío y el reciente impulso de jugar un papel activo en el escenario donde
los jugadores de alto rango compiten contra personajes masculinos y femeninos a parecido jugarle
un poquito en contra. Lo necesario para hacerle sentir una "sana presión."

Treinta minutos antes del inicio de la competencia, se abrió la puerta de la sala de espera que daba
directamente al campo de batalla, y "El tigre", que meditaba con los ojos cerrados, levantó la
cabeza y siguió el rastro de su oponente. Un joven palido se acercó y se sentó en una silla de cuero
frente a él. Originalmente, ellos nunca hablan. Su genio es difícil de medir solamente por la
apariencia así que intentan evitarlo tanto como es posible. Era evidente que el hombre parecía ser
muy bueno, pero no como si lo hubiese hecho recientemente. Además, sus ojos no parecían
particularmente inteligentes y daba la impresión de que iba a quedarse dormido de un momento
para otro. Por el contrario, la apariencia de Myung, que parecía ser incapaz de decir una palabra al
respecto, no coincidía con los movimientos destructivamente agresivos de los que tanto se ponía a
alardear. Sus rasgos eran delicados, las extremidades y sus dedos eran delgados y largos e incluso
su cabello castaño era suave y fino. Parece sensible, pero cuando se pone serio la cara
irresistiblemente hermosa da ese aire de "Es mejor que te vayas de una maldita vez."

"Mirándote de nuevo, Lee Myung, 9 Dan, puedo decirte que la última vez que nos
encontramos fue cuando eras un niño pequeño."

El noveno Dan, Kim Seok-hoon nunca se olvidó de la amarga derrota que sufrió por parte del
entonces "pequeño niño estudiante de secundaria" cuya cabeza apenas le llegaba al pecho.
Extendió su gruesa mano, ocultando la amargura detrás de su risa, aunque Lee Myeong solo lo
miró por un momento. Con los labios todavía en una increíble y fría línea recta.

"Hola."

Con el tiempo, el contrincante habló lentamente y respondió al apretón de manos. Ese fue un
discurso contundente y una actitud apasionada, y no parecía haber señales de dificultad incluso
cuando se tomaron las manos. Sin embargo, era evidente que sus dedos habían caído
increíblemente rápido. Había sudor en sus frentes, un temblor evidente...
Mientras sudaba, "El tigre" agarró una piedra blanca y lo puso en la tabla con un movimiento
veloz. La cámara de la televisora que grababa todos estos juegos para una cadena nacional, enfocó
sus manos. ¡Que gran movimiento! El hombre, que era mucho más joven y estaba vestido de azul,
tomó ligeramente una piedra negra con el segundo y tercer dedo sin ningún signo de preocupación.
Desde los dedos hasta los brazos largos y el cuello, había una impresión suave. Por ejemplo, como
una orquídea que tiene hojas delgadas pero fuertes.

La piedra negra en el tablero hizo un crujido.

Kim Seok-hoon, 9º Dan, movió la mano que cubría la pila de piedras. Ocho piedras. Como salió un
número par, pudo tomar la delantera con la piedra negra como esperaba desde un inicio. El
contrincante no tenía expresión, como si estuviera analizando las variables y haciendo los cálculos.
Sacó un estuche de plástico para anteojos de su bolsillo y se puso los delgados lentes en ángulo
sobre la nariz.

"¿Tienes mala vista?"

"No. Solo lo uso cuando juego Go".

Después de esperar un poco, llegó una respuesta contundente. A diferencia del movimiento ágil,
Lee Myung hablaba muy lentamente. ¿Lo habrá engañado y en realidad era miope? ¿Es suficiente
para cometer un error? El tigre no preguntó más y el agua de lluvia se abalanzó para ganarle...
Kim Seok-hoon, noveno Dan, no se rió más de él. Tampoco dijo cosas innecesarias. El oponente
frente a su cara era un genio, sensible y directo pero arrogante. No es un apuesto joven al que le
daría la mano de su hija sino, un oponente al que temer.
Chapter 3

"¡Lee Myung es el ganador! ¡Felicitaciones por tu victoria!"

Y entonces, llegaron a entrevistarlo para el programa:

"¿Cómo te sientes? ¿Puedes describirlo?"

"¿Irás al próximo campeonato?"

"¿Qué puedes decirle a las generaciones jóvenes que están interesadas en el GO ?"

Frente al hotel donde se realizaba el torneo, los reporteros, quienes parecían bastante ansiosos por
informar sobre el torneo, estaban casi acostados sobre él. Empujando y acudiendo en masa para
meter el micrófono en cualquier espacio disponible. Entonces, justo en el punto máximo del
caos, una pequeña mujer de mediana edad bloqueó la vista del ganador de hoy, el joven que
parecía más cansado que orgullosamente feliz. Ella levantó el paraguas que sostenía en una mano y
lo puso sobre su cabeza, tirando de su brazo para resguardarlo aunque apenas había comenzado
a "chispear".

"Myung-ah, ¿Te parece si entramos ya?"

Lee Myung asintió en silencio así que los reporteros se alejaron aunque no escucharon ningún tipo
de oración salir de boca de "El chico genio." La mujer lleva a su hijo a la camioneta blanca,
abriéndose paso entre la multitud con una habilidad que parece bastante extraña y fluida. "El
tigre" se rió como si se estuviera burlando y comenzó a conversar con los reporteros que habían
sido abandonados.
Como una guardaespaldas experimentada, su madre empujó a los reporteros y protegió a su
pequeño hijo, conduciéndolo a través de la puerta que había abierto de antemano.

Cerró.

"Felicitaciones de nuevo, "Lee Myung 9 Dan" ".

Una chica, que sostenía una caja de donas contra las piernas, agitó la mano como si esperara que
Myung le diera "Cinco". Él se rió, chocó la palma contra la de ella y se sentó para limpiar la ropa
que ya se le había puesto toda arrugada.

"Gracias, "Lee Jeong, 4 Dan" ".

"¿No tuviste una crisis?"

Lee Myung no pudo responder de inmediato, era difícil para el hermano mayor mostrar fortaleza
cuando no era exactamente "El hombre más fuerte o valiente del mundo". Jung esperó un rato,
luego se rió y terminó por darle un golpe en el brazo.

"No hablemos de las crisis. Entonces, ¿Qué tal estuvo el juego? ¿Te divertiste?"

"Fue muy divertido".

La puerta del conductor se abrió rápidamente y su madre subió para hacerles compañía. Cerró la
puerta y encendió el motor, enviando una mirada de advertencia a los reporteros que la habían
seguido incluso hasta la puerta. Siempre sucede algo como eso así que Jung le quitó importancia al
asunto dándole un gran mordisco a una rosquilla azucarada.

"¿Cómo estuvo "El tigre" ?"

"Estuvo bien. Digo, supongo que me enseñó mucho".

"¿Sí? En una entrevista que hicieron previa al partido parecía estar... Un poco agresivo
¿No?"

Lee Myung sonrió y abrió la tapa de una botella de agua antes de pasárselo a Jeong.

"Traga primero, Jung-a. Casi no puedo entenderte así".

"Oh, gracias."

"Es una persona amable. Pidió un apretón de manos primero". Su madre, que conducía, miró
hacía atrás por un breve segundo. "Ya eres un adulto así que debiste haber saludado tú".

"Traté de hacer eso, pero antes incluso de sentarme, extendió la mano".

"Bueno... De todos modos ganaste. Vamos, come de esto también. La gente popular también
come bocadillos".

"Sí."

Lee Myung tomó una dona de manos de Jung y le dió una mordidita pequeña. Jung finalmente
sonrió.

"Sabía que ganarías , pero no que sería por un punto".

"Ujum."

"¡Hazlo mejor la próxima vez!"

Su victoria fue buena, por supuesto, pero Kim Seok-hoon perseveró durante dos horas y media por
la cuerda de la esperanza hasta darle una batalla verdaderamente intensa. Parece que su estrategia
era intentar cerrar la brecha lo más posible, pero ni siquiera eso funcionó. El tigre atrapado
luchaba por escapar y murió de la manera más desastrosa.

"¡Seguro puedes ser un profesional!"

"Lo que hago me gusta, pero hay mucha gente que lo hace mucho mejor."

A pesar de que su hermana menor se burló de él, Lee Myung estaba en una actitud decidida.

"Vaya, siempre eres tan pesimista. Es injusto."

Cuando Jung agregó esta oración como un diálogo interno, su madre volvió la cabeza y lo miró
fijamente.

"Jung-i, ten cuidado con lo que dices. Las palabras se convierten en semillas".

"No mamá, tiene razón. Es solo, que no parece que lo esté haciendo tan bien como parece."
"¿Por qué hablas como si no estuvieras trabajando duro? ¡Eres muy fuerte y duro y tienes
que mostrar eso en tus deseos de ganar!"

Pero la voz de Jeong se hizo más pequeña hasta que finalmente desapareció por completo. Lee
Myung también quería pasar de tema así que encendió su teléfono celular y comenzó a abrir un
montón de ventanas de Internet. Era un juego muy popular en esa zona de Corea, por lo que había
artículos de él en la pantalla principal. También vió cosas sobre Kim Seok-hoon "señor 9 dan" y
su nombre por aquí y por allá en un chat a tiempo real.
Después de respirar profundamente, Myung reprodujo un artículo completo que estaba
en Youtube. Fue un juego que salió muy bien, incluso visto desde sus propios ojos. Por lo tanto,
quería escuchar los comentarios de los expertos en GO sobre los movimientos que había realizado
en el tablero. Pero, poco después, se rascó la frente con una expresión vergonzosa.

¿No está exagerando demasiado?

Fue porque los reporteros utilizaron demasiados elogios con él, un montón de palabras bonitas
viajando hasta sus orejas tan constantemente que incluso se estremeció de lo bien que se sentía. "Lo
hizo de una forma exquisita y perfecta", "Sentido rápido como una flecha", "Un furor furioso",
"Longevidad en sus ataques" "¡El nuevo Dios!" Si alguien viera estos títulos, pensaría que se trata
de artes marciales mixtas en lugar de un simple GO.

El siguiente artículo que llamó su atención, es una entrevista que tiene de imagen su cara:

[Entrevista en solitario por nuestra cadena "Sunday Today ."] "No tengo rivales, soy el
mejor" Afirma."

El artículo se publicó hace unas dos horas, cuando se anunciaron los resultados de las semifinales.
Por lo general, Lee Myung evitaba las actividades públicas al aire libre. Odiaba las entrevistas
porque le daba vergüenza y también, porque el interés de la gente era bastante pesado y lo hacía
ponerse de mal humor. Después de ganar el campeonato estatal, los periodistas se obsesionaron
con cada mecanismo de sus movimientos así que llegó un momento en que estaba honestamente
cansado. Su actitud se distorsionó y la impresión de "La fama de le subió a la cabeza." se difundió
públicamente.
Sin embargo, hubo una reportera que siguió a Lee Myung durante dos años sin ceder a pesar del
constante rechazo. Tenía una personalidad viva y le gustaba lo encantadora que era con su madre
así que cautivó su corazón paso a paso... Y fue el mes pasado que se dejó entrevistar por esa
reportera amable durante 10 minutos en un café cercano a su casa.

-Un joven lleno de amor propio y confianza excesiva. Según escuché, Lee Myung es un
hombre atento y fuerte... Lastima que la buena impresión quedó enterrada en lo mucho que
intentó llegar hasta el noveno dan a una edad temprana. Un tanto ambicioso ¿No lo creen?

-Hay muchos rumores en torno a como llegó a conseguir el noveno dan. Entonces, ¿Qué
piensas?

- Yo me hice una pregunta así desde el principio. Aunque parece muy tranquilo en todos sus
juegos, la verdad es que actúa muy arrogante como para haber llegado hasta donde está sin
recibir ayuda.

-Y sobre Kim Seok- hoon , 9 Dan dice lo siguiente: "Conocí a Seok cuando era muy joven, no
me parece grato competir contra alguien que ya es tan mayor."
La mano que sostenía el teléfono tembló. ¡Esto fue una completa distorsión! Cuando conoció a
Kim Seok-hoon, era un estudiante de secundaria así que dijo que le parecía un honor enfrentarse
con él ahora que ambos eran mayores. El reportero lo editó maliciosamente hasta hacer parecer
como si Lee Myung tratara a las personas mayores como obsoletas. Debió ser más cuidadoso así
que, realmente es culpa suya.

-"Debido a que tengo habilidades que nadie más tiene, debo ganar el campeonato". La
convicción de "Yo soy el mejor" brillaba en sus ojos jóvenes así que, la verdadera pregunta
es ¿Cuánto tiempo durará esta confianza? ¿Hasta dónde ganará Lee Myung 9 dan?

Lee Myung apagó el teléfono sin leer el artículo hasta el final y miró por la ventana.

"Pero ya que ganaste ¿Qué debemos hacer para comer ¿ Gamjatang ? ¿Fideos?"

"En realidad, quiero estar solo hoy".

Las dos mujeres intercambiaron miradas ansiosas. Esta vez, su madre habló con cuidado.

"Podemos ir a un restaurant".

"No, solo vamos a casa."

Las dos horas y media de juego y el artículo que acababa de leer le hizo sentir el cuerpo
honestamente agotado. La emoción y la alegría de la victoria desaparecieron en un instante hasta
dejar nada más que un corazón endurecido.
En la entrevista, habían dejado a Lee Myung con la etiqueta de que era un ser humano que
estaba ebrio de ganas de triunfar sin importarle decir o hacer acciones groseras. ¿Y qué iba a
hacer ahora si todos lo creían así?

La pantalla del teléfono celular, la que sostenía hasta que su dedo se puso blanco, de repente se
iluminó. Lee Myung miró fijamente la notificación de que había llegado un nuevo mensaje.

"¿Qué es esta vez?"

Tocó la pantalla un poco nerviosamente. Tenía pocas personas con las que contactar, además de su
familia. Si recibía un mensaje así, ¿Quién podría ser exactamente?

[Reunión de graduados de la 47ª escuela de Namsan High School ]


2do grado 5ta clase, ¡Encantado de verte de nuevo! ¿No es esta temporada el mejor momento
para reunirnos? ¡Entonces no puedes faltar! Este sábado 11 a las 18:00 nos veremos todos en
" Meadow Ribs " (abre el enlace para ver el mapa) ¡No hagas planes y si tienes, cancélalos!
※ Tranquilos, no me comuniqué con el maestro de aula ※
¡Ten buena noche!

-Secretario KyungMin-

Lee Myung leyó y volvió a leer el mensaje. Sin embargo, ¡Incluso después de tres veces de leer
detenidamente parece que no puede entenderlo bien! Se sintió honestamente avergonzado de
recibir una llamada así por primera vez en su vida. Reunión de antiguos alumnos, una reunión
tras 8 años de graduación. No es extraño crear una reunión así porque todos eran muy cercanos,
¡Pero es muy raro que lo invitaran a él!
Lee Myung le dio vueltas a sus días escolares. No fue intimidado, pero no tenía amigos. No tuvo
contacto real con la mayoría de los niños de su salón y con algunas personas fue muy difícil
entablar conversación. Hubo alguien que casi se podía considerar amigo suyo porque se hizo un
poco más cercano a él, pero eso había sido una ilusión que él solo había creado.

"¿Cuáles amigos voy a ver?"

Un suspiro pesado se escapó de sus labios. De todos modos, aunque no tenía amigos, estaba seguro
de que se había portado muy bien con todos. No era porque se viera obligado era... Simplemente
porque era alguien a quien le gustaba hacer las cosas bien.

Revisó la invitación una vez más.

Era algo sin ningún valor más que la información de que el maestro no había sido invitado y de
que el organizador era KyungMin. Sin embargo, la mano que sostenía el celular cobró fuerza. Sus
ojos llenos de pesar encontraron la fecha en el texto. La fecha del reencuentro era el día de la final.
A las 6 de la tarde, hora en la que el juego está en pleno apogeo.

"Bueno. No se puede evitar."

E incluso si fuera un día libre en casa, no iría allí. Esta era solo una excusa.

"Oppa, ¿Por qué esa expresión? ¿Quién era? ¿Es spam?"

Lee Myung rápidamente apretó su teléfono en su bolsillo.

"¿Por qué tienes esa cara? ¿Qué es?"

"Simplemente, un número equivocado".

"¿Quién?"

"No lo sé, ya lo borré. Jung-ah, dame una dona".

Como le pidió pan a Jeong, la charla se cortó deliberadamente para enfocarse en otro tema. Movió
la mandíbula fingiendo estar bien, pero el temblor no se calmó fácilmente. La ira causada por el
artículo distorsionado y la confusión provocada por la noticia de la reunión de la clase de alguna
manera le dejó sin aliento.
Chapter 4

Ese día había muchas nubes en el cielo. Estaba nublado así que el sol no se podía ver claramente,
pero en general no parecía estar tan mal como para no dar un paseo ...

Llegó el invierno después de diez días sin salir de casa. Si no pone las manos en los bolsillos de su
abrigo sus dedos se pondrían inevitablemente fríos y ahora, cada vez que respiraba lentamente, una
nube blanca salía directo de su boca para quedarse flotando en el aire.
No había gente en el parque, los árboles estaban desnudos y cubiertos de colores peculiarmente
neutros así que Lee Myung, caminando alrededor de un estanque de carpas naranjas y blancas, pasó
por la cancha de bádminton donde los niños solían jugar por las tardes. Con la cabeza
completamente vacía, caminó un rato por el empedrado. Tuk, tuk ...Mientras lo hacía, empujando
piedras pequeñas con la punta de sus zapatos, las mejillas que estaban siendo atacadas por el viento
de la mañana se volvieron rojas gradualmente hasta que se le entumecieron. Su mamá le dijo que
hiciera "Control mental" , pero Lee Myung no sabía cómo hacerlo. El recuerdo del artículo lleno
de mentiras se desvaneció con el tiempo así que estaba un poquito mejor, sin embargo, lo logró sin
intentarlo conscientemente.

Myung ha sido presa de numerosos malentendidos a lo largo de su vida, pero la mayoría se han
podido aclarar. En otras palabras, nació con un imán para atraer malentendidos, pero tiene mucho
talento para escapar: Malentendido de que robó la billetera de otra persona, malentendido,
malentendido, malentendido, malentendido de que él iba detrás de alguien , malentendido de
que era el favorito del maestro, malentendido de que su madre pagó un soborno para que pudiera
estar en la escuela cómodamente, y malentendido de que era arrogante e imperioso. Ha sufrido
tantos malentendidos que puede considerar un maestro de la adversidad y las dificultades. La gente
lo consideraba alguien débil por lo que eso lo hacía más vulnerable a los ataques. Además de que,
en realidad, reaccionaba muy lento.

Mientras Myung estaba enterrado en su casa con todo su futuro a sus pies, su madre visitó el
edificio de las oficinas "Sunday Today ". Después de consultar a un abogado cercano, el informe
detallado que no había tenido la intención de agregar una imagen negativa para Lee Myung.
Incluso le dijo que tenía la intención de volverlo más popular de lo que podría serlo con una
imagen segura y tranquila. Sin embargo, cuando el abogado de Lee Myung anunció que respondía
legalmente, la mujer se disculpó, revisó el artículo y lo envió a corregir ... Pero el artículo original
ya había registrado una tremenda cantidad de visitas y los artículos derivados de esto seguían en
línea. En Internet, las palabras del Myung fueron reproducidas, lo que originó numerosas parodias
al respecto. La prensa dijo que esto resultó en enormes ganancias financieras y que se esperaba que
el reportero que escribió el artículo fuera de ascendido el próximo año.
Claro que Myung no era tan positivo al respecto.

"No creo que una imagen llena de confianza sea mala en estos días. Digo, estuvo mal ... Pero
ya quieren hacer un comercial con tu cara y todo esto desde que se publicó el artículo. Bueno,
de todos modos, siempre puedes decir que NO ".

No había duda de que su madre, que era la encargada de su publicidad, estaba incondicionalmente
del lado de Myung, pero eso no siempre significaba que los dos tuvieran la misma opinión al
respecto. Por ejemplo, su madre dijo que el tema de este incidente le estaba dando mucha
relevancia. Sin embargo, a Lee Myung no le gustaba que dijeran cosas que no eran ciertas.
También era una carga subir al mundo del espectáculo por algo que no tenía nada que ver con GO.
Myung se sintió un poco cansado y se sentó en un banquito. Dos palomas picoteaban el suelo a un
pasito de distancia de él así que, en lugar de disfrutar de su compañía como hubiera hecho en otra
ocasión, extendió las manos y las ahuyentó. No estaba en condiciones de ver palomas cuando se
sentía como si tuviera una piedra golpeando una y otra vez en algún lado de su corazón.
Un largo suspiro salió solo. Si gana el juego de mañana, puede obtener premios enormes, temas
populares y títulos honorables. Algunos de los antiguos ganadores de GO filmaron comerciales
después de ganar concursos internacionales y sirvieron como mentores en transmisiones de
programas de cultura y entretenimiento. Por supuesto, Lee Myung no estaba interesado en eso en
absoluto, pero quería hacer algo que ocultara los otros muchos chismes hasta dejarlos en el pasado.
El puño que puso sobre su rodilla estaba tan apretado que los dedos rojizos se le volvieron
irremediablemente blancos.

Lee Myung quería mostrar que no estaba enojado por aquellos que estaban golpeando sin saber
nada sobre él. Quería demostrar con su victoria que las malas palabras no podían tener ningún
efecto en su carrera, que era fuerte, que era un hombre que valía mucho más que todo eso.
Desde que tenía 9 años, cuando jugó GO por primera vez, su deseo de no dejarlo nunca solamente
aumentó con el tiempo y por supuesto, debía permanecer así.

"Definitivamente quiero ganar".

Metido en sus propios pensamientos, un viento frío levantó el dobladillo de su abrigo y le


descubrió el abdomen. Myung se hizo pequeñito y se frotó las manos una contra otra, sintiendo
como el escalofrío le ponía la piel de gallina hasta llegar de un punto lejano a otro... A lo lejos,
escuchó una paloma batir sus alas para evitar a la gente y una persona trotando justo frente a él. Un
hombre con sudadera.
¿Cuándo... Corrió por última vez?
El hombre, con un corte de pelo corto y un físico robusto le recordaba... le recordaba muchísimo a
alguien.

"Si hubiera sido más alto, podría haber sospechado que..."

Con esos pensamientos, Lee Myung se echó a reír. Incluso si fuera real ¿Qué esperaba? ¿Qué
podría decir? "Oye, ¿Supiste de la reunión de la escuela secundaria? ¿Qué quién soy? ¡Yo
también iba en la escuela de Namsan!"

De repente la vergüenza se superpuso a la imaginación que, más que alentarlo, le había roto el
corazón. Recordó la imagen de un joven que abrió los ojos frente a él, brillando intensamente.
Como si fuera un prisma de luz solar. Lee Myung se preguntó si todavía se reiría como lo hacía, si
todavía conversaría como antes aunque ahora tuvieran 27 años de edad.
Cuando volvió a la realidad, fue después de que el hombre se había ido muy lejos.

¿Por qué es tan patético? De todos modos, no hay forma de ir a la reunión. ¡No tiene tiempo libre!
Pero sacó su teléfono celular otra vez y abrió el cuadro con la invitación. No sabía exactamente
cuantas veces había leído esa secuencia de letras, desde el principio hasta el final como si esperara
que comenzara a hablar con él. Y entonces, cuando volvió a leer el mensaje por tercera vez,
escuchó a alguien decir:

"Oye tú."

Un hombre, que sostenía una escoba para quitar las hojas caídas del parque, examinaba
cuidadosamente a Myung desde una distancia de aproximadamente 1 metro.

"¿Si?"
"¿No eres el 9 Dan?"

El avergonzado Lee Myung dejó caer su teléfono celular de su mano. La máquina, desde el borde,
rebotó un par de veces y se cayó para sumergirse en la arena... Desde que se convirtió en un
profesional, pocas personas lo habían reconocido de un solo vistazo. Se negaba a que le tomaran
fotos así que, además de los cuadros grupales, no había casi nada de él.

Tomó su celular:

" Uh ... Así es"

"¡Entonces no fallé! Espera aquí."

El hombre se inclinó sobre la escoba y después la soltó para salir corriendo hacia una pequeña
casita de seguridad. Tres minutos después, regresó con una bebida de miel en su mano y un
panecillo en la otra.

"Lo traje con prisa, pero te aseguro que está buena".

"…Gracias."

Myung tomó un trago y luego lo envolvió con ambas manos. La botella de vidrio estaba tibia.

"De hecho, soy fan del GO desde hace 7 años. Incluso también soy jugador."

El hombre explicó lo mucho que disfrutó jugando a GO durante un tiempo. Recordó con precisión
el partido de cuartos de final en una competencia nacional donde supo de Lee Myung por primera
vez. Con quien y cuantas veces ganó.

"¿Como supiste?"

"¿Eh?"

"¿Cómo supiste que era yo Lee Myung?"

El hombre volvió la cabeza hacia atrás y se echó a reír.

"Tu cara es más larga de lo esperado, pero sabía que tus manos son las manos que salen en la
pantalla todos los días. Mi esposa dijo que parecías muy agradable, pero también tienes un
rostro considerablemente hermoso". El hombre vaciló un momento, luego sacó algo de su
bolsillo y lo empujó hacia adelante. "Bueno, ¿Me das tu autógrafo?"

"Ah ... Por supuesto."

"¿Puedo tener dos? Ya sabes, por mi esposa."

"Sí, por supuesto."

Lee Myung desdobló las hojas rayadas que le dio y las firmó dos veces. Cuando el hombre recibió
la nota, asintió con una mirada feliz.

"Entonces, ya me iré."

"Ah, adiós".
"Debes ganar mañana ..."

Lee Myung lo escuchó darse la vuelta y murmurar eso como un diálogo interno. "Sí Yo debo
ganar". Y sin embargo, se siente tan pesado.

"Sí. Definitivamente ganaré".

Pero tomó una decisión.


Chapter 5

500 millones de wones estaban en juego en la final


del "Kihwa Life Cup World Go Championship". Era la competición más grande del mundo y al
que los mejores jugadores del mundo querían asistir. Hong Liaochi y Liuwei de China, Yusuke
Yamaguchi y Tamaki Takashi de Japón, Seok-Hoon Kim de Corea
y Young-seop Yoo. Solo seis, pero repletos de títulos importantes. Un grito de alegría para los
fanáticos del Go. Una fiesta de estrellas, definitivamente.

Lee Myung, quien derrotó a la mitad de sus compatriotas en las semifinales, fue apodado
también "Asesino de Dan's" y, por supuesto, se podía decir que estaba en la cima máxima de su
vida. Si gana este juego, logrará lo que nadie recientemente a conseguido, vencer a todos los
jugadores de tablero en tres campeonatos importantes, incluidos los llamados "Juego mundial" y
el "Dominio mundial de GO".

El oponente a ser derrotado por


Lee Myung es nada más y nada menos que Hong, de China. Quien acaba de jugar
contra Akemi Yoshimoto y de quien se dice que está tan alerta como un rayo. Era un hombre de
mediana edad con una visión más amplia y un buen espíritu. Un indomable espíritu. En
comparación con Myung, el juega con un estilo defensivo y discreto, por lo que los medios de
comunicación han estado hablando de él y de Myung, diciendo que es como un hacha lanzada
contra un escudo.

El hombre alto y delgado hizo su presentación: Incluso en una habitación con buena calefacción,
vestía un jersey de cuello alto y parecía una persona completamente centrada en el gran juego que
se le venía encima. Entró, con paso rígido y se sentó en un sofá de cuero negro. Luego miró el
borde del tablero y lo analizó a él. El noveno Dan, directo de una provincia China, llegó un minuto
más tarde que el noveno Dan Lee Myung. Su andar era confiado y su expresión era suave. Era una
cara de póquer de la que no podías descubrir nada, incluso si hacías contacto visual. Se acomodó,
sonrió y guardó silencio, y entonces Lee Myung levantó la cabeza de la misma manera que él. No
dijo nada, pero había una tensión impresionante entre los dos jugadores. El escenario, con dos sofás
y un tablero de GO, estaba en silencio aunque tuviera tres cámaras listas para disparar y enviar la
batalla al resto del mundo.
China o Corea, media o nueva, defensiva u ofensiva, el hombre llamado "La montaña" o el chico
llamado "Agua de lluvia"... Uno de los dos debe sobrevivir y el otro caer.

Lee Myung tomó la piedra negra, sacó el estuche de gafas de su abrigo y se puso los lentes al borde
de su nariz.

— Lee Myung, 9 dan, toma la piedra negra. ¿Estará feliz por esta decisión?

—Es alrededor de un 3%, pero igual el primer jugador tiene una tasa de victoria más alta
que su contrincante chino. ¡Es definitivamente un buen comienzo!

En el estudio, fuera del domo, los comentaristas estaban hablando rápidamente sobre los
movimientos que podían notar y cualquier tipo de interacción que ellos dos tuvieran. Incluso antes
de que comenzara el juego, la transmisión ya había superado las calificaciones más altas así que en
la sala de chat en vivo, cientos de fanáticos del GO estaban reunidos e iniciando una acalorada
conversación. Una y otra vez, se derramaron varios mensajes así como confesiones amistosas y de
odio que los incluían a los dos. ¿Qué pasará con el arrogante Lee Myung? Su victoria o derrota
estaba escondida en un mundo infinito rodeado por 19 líneas horizontales y 19 verticales... Pero él
sabía que este era su destino. Lo supo desde que tenía 9 años, cuando sujetó por primera vez las
piedras negras y blancas entre sus manos. También estaba consciente de que había llegado hasta
aquí para ganar.

Lee Myung metió la mano en el pequeño barril que estaba a su derecha y agitó las piedras entre si
hasta que se pegaron la una con la otra. Luego, agarró una entre sus dedos y la sacó contra el
tablero como si estuviera colocando un hechizo poderoso en su contra... El texto rojo que dice "En
vivo", está en el lado derecho de la pantalla de cada computadora sintonizada al juego. Después,
enfocan una mano largy y delicada que tiene una piedra negra intercalada entre el dedo índice y el
dedo medio. Posteriormente, Hong Liaochi pone una piedra blanca en la parte inferior izquierda
para luego acomodar dos más hacía abajo.

—Parece que "La montaña" puede tener problemas debido a este nuevo movimiento.

—Así es. Debe tener un pensamiento más cuidadoso de ahora en adelante.

—El coreano comenzó duro.

—Curiosamente, el noveno dan Hong Liaochi parece ser rápido y analítico mientras que el
noveno dan Lee Myung tiende a tomar algo de tiempo para comenzar a moverse. Es fiel a lo
básico. Por lo general, Hong defiende y Myung ataca.

—Es muy interesante.

—Siempre vemos estas jugadas de Lee Myung 9 Dan, pero hoy en realidad se ve
particularmente confiado. Parece que está diciendo ¡Debo ganar para mis fans coreanos que
me apoyan desde casa!

—¡Lee Myung luchando es tener a Corea luchando!"

Pronto, se llevaron a cabo pequeñas estrategias y movimientos muy organizados, aunque todavía
no era una gran batalla. Hong Liaochi logró proteger las piedras que había colocado en la esquina
superior izquierda y esto presagiaba una gran pelea de sangre en el futuro.

—¡El 9 Dan de parte de Corea es asombroso! Parece que su voluntad es cosa sería ¿No crees?
Es decir, antes habíamos dicho que se tomaba su tiempo en atacar y, continúa haciéndolo,
por supuesto. Sin embargo, vaya. Ahora está corriendo bastante deprisa. Le está dando
golpes brutales al contrincante Chino.

—Es tenaz. Como una persona completamente diferente a la del inicio. Transformación de
Hulk o algo así.

—¿Sabes? Hay una caricatura que miran mis hijos y en ella, cuando memorizan un hechizo,
se transforman en niñas mágicas y eso me recuerda completamente a lo que acabamos de ver
el día de hoy. ¡Lee Myung 9 Dan, ahora terminó su transformación!

—Una niña mágica que atrapa a Hong Liaochi.

—Ah, esto es emocionante. Creo que será un juego que quedará para la posteridad.

Entonces, Lee Myung tomó la piedra blanca y le cortó el paso a Hong, como esperaba. Pero a
cambio también sufrió perdidas que le provocaron cederle el poder a su centro.
El juego ya ha entrado en el climax, eso es obvio... Y sin embargo, el blanco y negro todavía se
atacaron mientras los jugadores mostraban la enorme concentración de la que podían ser capaces.

—La lucha por el victoria es muy feroz, damas y caballeros.

—Ah, es muy emocionante. Te juro que mis manos están muy sudorosas. Ahora, Lee Myung
9 Dan. ¿Debería continuar y seguir atacando?"

—Sí. En primer lugar, debe consegir doblar un poco el orgullo del noveno Dan Hong Liaochi.
De lo contrario, tal vez nos quedemos un par de horas más por aquí.

—Así es, Hong no se rinde fácil. Nuestro Lee Myung 9 Dan sigue avanzando aunque, igual
parece un poco desesperado. Hay que entenderlo, es una situación que puede hacerte sentir
impaciente...

—Eso es ci... ¿Qué estás haciend o? Oh mi...

—¿¡Pero qué estás haciendo!? ¿Lo pusiste ahí? ¿¡Por qué!?

Fue solo un momento... Pero hubo un enorme silencio en el estudio durante un buen rato. Los
narradores no sabían qué decir, por lo que solo se miraron entre si, rígidos y con la boca bien
abierta. Por el contrario, en la ventana del Chat en vivo comenzó a crecer una intensa rabia
frenética debido al error que evidentemente, había cometido Lee Myung. Los comentaristas
suspiraron al ver que le había dejado el paso libre al contrincante chino y los comentarios llenos de
ira aparecían en la ventana de chat a un ritmo inesperadamente tremendo, haciendo que en realidad
no se pudiera ni leer.

[Myung ¡Cometiste un gran error! Idiota]

[En momentos como este tienes que recuperar tu fuerza mental, ¿Verdad?]

[Y así es como un gran esfuerzo se va en menos de un minuto]

[Es difícil ver esto, pero no sabes que pasará con Go hasta el final.]

Cuanto más poderoso es un contrincante, más difícil es ganar. El GO es una lucha de mentes así
que triunfa quien se mantiene centrado y comete menos errores ¡Y ahora acababa de meter la pata
hasta el fondo de un pantano! Myung intentó pensar con calma, pero esta vez no salió nada bien.
Estaba sudado y sus ojos parecían ver todo blanco. Se sentía como que la única forma de salir de
esta crisis era retroceder en el tiempo y hacer la jugada otra vez. ¡La victoria que pensó que estaba
en sus manos se deslizó entre sus dedos igual a si fueran pequeños granitos de arena en el mar!

Estaba ganando, y ahora tendrá mucha suerte si continúa por unos minutos más...

"Una persona llena de amor propio y confianza excesiva"

Los pasajes de las entrevistas que lo molestaron durante toda la semana se abrieron paso por su
mente ¿Era realmente talentoso? ¿No era cierto que se había mostrado como un hombre arrogante
aunque había tenido varias victorias sutiles? La práctica y el apoyo de su familia sacudieron su
confianza hasta hacerlo sentir invencible... Y la verdad, es que no lo era en absoluto.

Su boca sabía a sangre porque se había estado mordiendo los labios con demasiada fuerza. Su
brazo derecho estaba temblando así que tuvo que sujetar la piedra con su mano izquierda.

"Arrogante"

Nuevamente sus ojos parecen ver todo blanco.

Trató de enfocarse en lo que estaba sucediendo delante de él pero la desesperación lo estaba


cubriendo como si tuviera un parche inmenso sobre la cara. El aire, que era amistoso hasta hace
apenas un momento, se volvió demasiado hostil para su gusto así que intentó respirar profundo en
un intento por calmarse... Pero no fue suficiente. El ritmo de su inhalación y exhalación aumentó
de un modo significativo...

Lee Myung estaba muy consciente de lo que eso significaba.

"Estoy seguro de que ganaré".

Myung levantó su mano temblorosa para poder recoger una piedra negra. Sus dedos se sienten más
duros de lo necesario así que hace un ruido fuerte cuando la deja caer contra el tablero. No fue
intencional actuar con rudeza, pero Hong Liaochi lo miró agudamente como si hubiera escuchado
un lenguaje ofensivo y diferente.
Lee Myung evitó su mirada. Las pestañas le temblaron y el sudor goteó por sus pálidas mejillas
hasta caer finalmente sobre las piedras. La verdad, es que estaba luchando con fuerza para ordenar
su respiración, para continuar respirando. Era una práctica dolorosa y agotadora pero que ya no
podía remediar... He inmediatamente después de eso, la piedra blanca hizo un sonido tan fuerte
como el que había hecho él y atravesó la barrera que puso con sus piedras negras. Una amenaza
helada, como la que creyó que estaba haciendo Myung. El oponente ya no esconde su voluntad
de exterminarlo.

El hecho de que Lee Myung fuera malinterpretado como una persona grosera fue tan doloroso
como la expectativa de que pronto se llevaría todas sus piedras con él.

Nadie sabe esto, pero Lee Myung tiene mal los pulmones. No estaba tratando de ser grosero,
solo que ahora no se estaba sintiendo del todo bien ¿Y cómo podía decirle eso cuando apenas y
emitía un sonido?

"Ah..."

A medida que su respiración se hacía más áspera y dificultosa, Myung cerró su boca utilizando la
palma entera de su mano. ¿Por qué están apareciendo en este día síntomas que no había
experimentado en 9 años? Sabía que era un factor psicológico. Es una ilusión de que no había
suficiente oxígeno o que el aire estaba siendo muy escaso... Y en realidad es solo que su mente es
inestable y eso está ocasionando que su respiración vaya más rápido. Sin embargo, su cuerpo no
escuchó sus explicaciones lógicas y pronto comenzó enorme tos. Una tos que sacude su cuerpo y
hace que mantenerse recto sea prácticamente una acción imposible. La tos es un desastre y la
desesperación que no se puede detener ni ocultar se hace presente.
En medio del dolor, una cosa era segura: Si se está transmitiendo el juego en internet y lo llevan al
hospital, harán muchos más de artículos al respecto ¿Y no fue ya suficiente con lo que sufrió en su
etapa escolar?

Lee Myung levantó la mano y llamó al árbitro.

"Tiempo. Pido... Tiempo."

Detener el período en un juego de GO significaba reconocer la derrota. El árbitro abrió mucho los
ojos, como si no pudiera creer que Lee Myung ya se hubiera dado por vencido. El noveno Dan,
Hong Liaochi tenía una expresión confusa incluso antes de que pidiera tiempo y vió al intérprete
para que le explicara la situación

"Ah.... Ah.... Lo siento..."

Tiene que hablar de la situación. Tiene que decir que no puede hablar... Pero no hay suficiente aire
por lo que no podía ni siquiera despegar los dientes.
Uno de los miembros del personal se le acercó y miró que estaba presionando su boca con la palma
de la mano:

"¿Qué enfermedad tienes? ¿Quieres que llame al médico?"

Lee Myung negó con brusquedad y se volvió para que nadie pudiera ver su rostro. Tratando de
parecer lo más casual posible, se dirigió a la sala de espera y abrió la puerta con bastante
brusquedad. Sin embargo, tan pronto como entró en la espaciosa habitación, cerró la puerta, se
agachó en el borde de la pared, apretó la boca con las palmas y contuvo la respiración tanto como
le fuera posible. Eso era lo más inteligente.

"¿Estás bien?"

"..."

"El personal médico está afuera, si quieres..."

"No."

"Está bien."

Pero se hunde en el suelo.

"Ah..."
"Ah..."
"Ah..."
1 minuto, 2 minutos, 5 minutos y 10 minutos ... El tiempo pasó lentamente pero el ardor de sus
pulmones se quedó. Y entonces, un tiempo más tarde, el áspero aliento se estabilizó y la fría
realidad que lo rodeaba comenzó a aparecer.

"Ah..."

Lee Myung miró su mano derecha con ojos fríos. Fue esa misma mano la que puso una piedra
negra en el lugar equivocado. La mano que lo había arruinado todo...
Finalmente, Myung apartó la vista de la palma y comenzó a golpearse la cabeza contra la pared.
Cerró los ojos y soltó un profundo suspiro. ¡Era un juego que definitivamente quería ganar! ¿Qué
tan ferozmente se había preparado para este día? ¿Cuán diversas estrategias había preparado de
acuerdo con el espíritu del oponente? No podía creer que terminó el enfrentamiento con sus
propias manos. No, ni siquiera podía imaginarse que hiciera algo tan patético y estúpido como eso.

"Soy tan idiota."


Chapter 6

Pasaron otros 30 minutos en los que estuvo recostado contra la fría pared. Lee Myung tomó el
teléfono celular con su mano izquierda temblorosa y lo encendió de un solo movimiento. Tan
pronto como lo hizo, apareció en la pantalla un montón de llamadas perdidas al igual que
notificaciones de mensajes provenientes de su casa, pero las ignoró todas y abrió el navegador de
Internet. Ya estaba allí, un artículo que decía que "Corea" había perdido en
el "Gihwa Life Cup World Go Championship". En realidad, todo el portal principal estaba lleno
de eso y la palabra de búsqueda en tiempo real número uno era precisamente "Lee Myung".

<Lee Myung, que estaba seguro de ganar, fue derrotado por Hong "La montaña" en la final
del Campeonato Mundial de Go .>

<Lee Myung no puede afrontar la tristeza de la derrota. La controversia del personaje


número uno de Corea>

<Hong Liaochi dice: "Los personajes arrogantes siempre caen por su propio peso">

Con solo mirar el título, podía entender perfectamente de lo que estaban hablando así que no era
necesario leer cada enlace detenidamente. Estaba claro que las personas que habían apoyado
voluntariamente a Lee Myung como representante de la República de Corea ahora lo estaban
atacando al unísono...
Myung muerde sus labios temblorosos, pero la sensación de ansiedad no desaparece fácilmente.

En ese momento, llegó una llamada de Jeong, su amada hermana menor. La que evidentemente
quería hablar con él para saber sobre su condición. Myung colgó el teléfono.

[Jungi: ¿Estás bien? ¿Estás solo?] 19:04

[Yo: Sí] 19:05

[Reunión de graduados de la 47ª escuela de Namsan High School]


2do grado 5ta clase, ¡Encantado de verte de nuevo! ¿No es esta temporada el mejor momento
para reunirnos? ¡Entonces no puedes faltar! Este sábado 11 a las 18:00 nos veremos todos en
"Meadow Ribs" (abre el enlace para ver el mapa) ¡No hagas planes y si tienes, cancélalos!
※Tranquilos, no me comuniqué con el maestro de aula※
¡Ten buena noche!
-Secretario KyungMin-

Mientras leía el texto completo, una voz zumbó en un recuerdo oscuro lleno de ruido.

"Si aguantas la respiración durante la hiperventilación, es mejor".

La voz, que se elevó desde un pasado profundo, era increíblemente dulce y baja. Lee Myung
sonrió al sentir las lágrimas nostálgicas que parecían bajar sin su consentimiento.
Sí, deliberadamente usó el método enseñado por el protagonista de la voz en su cabeza y llevó una
mano a su propia boca. Su solución fue ridículamente mejor que el consejo de cualquier médico.
Justo como sigue ocurriendo al día de hoy.

Lee Myung se quedó quieto por un momento, como un robot sin energía. Tan pronto como un
pensamiento sin sentido pasó por su cabeza, se levantó de un salto y fue a buscar su abrigo...
Después de lavarse las manos en el baño, golpeó la puerta y avanzó como un loco, ignorando a los
oficiales del concurso que estaban preguntando por su condición. La salida todavía estaba llena de
reporteros así que preguntó a la recepción y salió del vestíbulo del hotel por la puerta trasera.

De pie en la calle donde soplaba el viento frío, tomó el primer taxi que se encontró, dijo su destino
y cerró la puertecilla.

"Yo... ¿Qué estoy haciendo ahora?"

Su mente se sacudió ante el sonido del coche arrancando así que instintivamente, su mano se
volvió hacia la manija de la puerta... Pero el taxi ya había entrado en el camino principal.
Mientras miraba las calles y las casas, sus labios se movieron y luego abrió la boca. Sin embargo,
las palabras "Espera, por favor, deténgase aquí" no salieron por más que lo intentó.
Lee Myung, a regañadientes, apoyó la espalda en el asiento. Cruzó sus brazos para encontrar la
calma y luego los dedos se quedaron pegados en su corazón. Estaba fallando en controlar su
impulso. En otras palabras, estaba en camino a un accidente.
Que estupidez ¿Por qué va a una reunión después de arruinar su única oportunidad de ganar la
estrella más brillante en su carrera? ¿Quiere evitarlo? ¿Quiere olvidarlo? Lee Myung estaba
huyendo, ignorando a su madre y a su hermana menor, quienes estaban muy preocupados por él.
Más bien, ¿Qué diablos va a hacer allí? Lee Myung no estaba seguro de que los "ex
alumnos" siquiera lo recordaran. Si mal no recuerda, no podría tener nunca una buena impresión
de él. Myung el sin amigos, Myung el que comía solo, Myung el que siempre tosía y era
molesto, Myung que estaba fuera de clase durante educación física... Sus labios estaban
torcidos por la situación.
Obviamente, Lee Myung tenía una enorme facilidad por dejarse llevar por sus emociones. Su forma
impulsiva de pensar servía como una debilidad mortal pero también como una fuerza fuerte en
el Go. Sin embargo, este movimiento es mucho más arriesgado que el que ocasionó su fracaso ¿Por
qué se diriges allí a pesar de que sabe que no hay nada que ganar?

Las luces de la ciudad pasaron rápidamente por las polvorientas ventanas. Lee Myung se apoyó,
colocando su frente su mano y observando el paisaje negro que cambiaba rápidamente de un
momento para otro... Aunque en realidad, nada fue capturado permanentemente en sus pupilas.

"Te echo de menos... Te echo tanto de menos."

Myung observó durante un buen rato como una luz roja y amarilla golpeaba la ventana del
automóvil y luego, la sensación de que se deslizaba hacia adelante y hacia atrás disminuyó.
Mientras dibujaba pequeños círculos con sus dedos a lo largo del borde de la luna, el auto redujo la
velocidad lentamente.

"Ya estamos aquí ¿Dónde puedo dejarlo, señor?"

"Ah... Me bajaré en esta calle. Gracias".

Cuando pagó y bajó, inmediatamente después prestó atención al reloj de su muñeca. Ya había
pasado una hora y media de la hora de la cita. Lee Myung miró el letrero de neón y como si sus
pies estuvieran atascados en el suelo, se dio cuenta de que en realidad no se podía mover. Su
cuerpo colapsó, a diferencia de cuando pensaba en secreto...

"¿No es esto un poco...?"

Ha pasado la hora por lo que probablemente sus compañeros ya se mudaron de lugar. Incluso si no,
nadie podría reconocerlo jamás. ¿No es obvio que será increíblemente avergonzado después de
ingresar? Vino hasta allí como una desviación momentánea, pero puede renunciar incluso
ahora. ¿No sería mejor irse a casa, beber unos tragos y quedarse dormido?

De pie mirando el letrero con una mente complicada, la puerta de pronto se abrió de par en par y
una cara de borracho se tambaleó hacía adelante y chocó contra él. Lee Myung evitó
apresuradamente su mirada, pero el hombre gritó con fuerza y le señaló con un dedo.

"¡Uh! ¡Yo te recuerdo!"

"¿Eh?"
Chapter 7

"Tú solías ser el tesorero de la clase ¿No?"

"Definitivamente no fuí un tesorero"

Lee Myung negó con la cabeza, pero el hombre de rostro rojo brillante ya había comenzado a
golpearle la espalda con la palma de su no una y otra vez sin pretender soltarlo. En realidad, lo
estaba haciendo lo suficientemente fuerte como para lastimarle los huesos y pensar que podía
dejarle un moretón. Después, como si no pudiera escuchar nada, envolvió su brazo alrededor de sus
hombros y dijo:

"Bastardo, ¿Por qué llegaste tan tarde? ¡Entremos de una vez!"

"Espera un minuto. Yo no..."

"Ah, ¿Por qué te estás haciendo el difícil?"

El hombre se volvió y abrió la puerta con un fuerte impulso. Luego gritó en un tono
exageradamente fuerte, como si tuviera un altavoz integrado: "¡Chicos, Oh Hyung-seok está
aquí!"

La atmósfera del restaurante de carnes, ruidosa por los gritos de alegría, se volvió fría en un
instante. Como si en realidad el hombre les hubiera aventado un balde de agua helada en lugar de
una noticia feliz. ¡El mundo entero parecía haberse detenido! Y es que a excepción de los ojos
parpadeantes y el movimiento involuntario de sus cabellos debido al aire acondicionado, nadie se
movía... Ni siquiera por accidente. Lee Myung podía sentir la fuerza desapareciendo de la mano
que sostenía su hombro.

"No creo que ese sea Oh Hyung -seok."

"Él no se ve así..."

Cuando un murmullo vergonzoso estalló por aquí y por allá, Myung, que se quedó estático en
medio de la sala, no tenía donde esconder la cara así que dejó caer la cabeza completamente para
adelante. Todos en la tienda parecían estar atentos a él así que sintió como si ni siquiera pudiera
respirar ¿Y es que qué podía hacer? ¿Decir "lo siento" y comenzar a correr a la salida? Estaba
rodeado de hombres, chanclas y zapatos, parado como un pedazo de hielo que se estaba
derritiendo. Sintió que el tiempo era como una eternidad, pero apenas habían pasado unos 10
segundos en su reloj.
El restaurante de carne lleno de gente volvió a ser ruidoso y entonces, cuando se convenció de que
nadie lo estaba observando, miró valientemente hacia adelante y se enfrentó a los resultados de su
decisión: La reunión de Antiguos Alumnos de la Escuela Secundaria Namsan ocupaba dos
mesas largas. Pero él se fijó únicamente en el hombre que estaba sentado en el medio. El sujeto que
tenía un vaso de soju en la mano. Después de ocho años, la impresión ha cambiado mucho. Estaba
vestido con una especie de traje y tenía una expresión que le hacía difícil poder descubrir lo que
pensaba o sentía. En ese momento, a pesar de que era grande, tenía una sensación inocente en su
rostro... Aunque obviamente había crecido como un hombre hermoso que bien podría salir en
anuncios de perfumes en cualquier momento.

"Justo como en la escuela secundaria... Estás brillando. La gente te rodea."


Lee Myung evitó su mirada y se rascó impacientemente el cuello. Era vergonzoso, como si hubiera
notado lo que había hecho hasta muchísimo después.
Entonces, alguien gritó. Justo en el momento en que menos podía soportar la vergüenza y había
intentado darse la media vuelta para salir.

"¿Quién es ese? Creo que lo vi en alguna parte".

"¿Él? ¡ Uh , sí! ¿No es Myung?"

"¡Lee Myung!"

"¡Lee Myung 9 Dan! Vaya, el jugador de Go está finalmente entre nosotros".

Hubo un sonido que provocó que su cara ardiera. Había estado rogando mentalmente porque nadie
lo reconociera por jugar GO, ¡Pero ahora alguien estaba buscando su nombre en Internet y se la
estaba mostrando a todas las personas reunidas! Myung realmente odiaba al periodista que recortó
su cara de la foto grupal porque hacía que se viera muy raro.

"¿Hay celebridades entre nuestros compañeros de clase?"

"Oigan, ¿Alguien tiene un bolígrafo? Necesito un autógrafo".

Lee Myung se vio obligado a quitarse los zapatos de deporte lentamente. Se puso las pantuflas
blancas y se sentó en el borde sin hacer contacto visual.

"Oye un placer verte de nuevo. ¿Cómo estás?" Dijo un hombre del que recuerda relativamente
poco. "Tomemos un trago. Puedes tomar la taza de tu elección".

Era literalmente, como si se estuvieran conociendo por primera vez. Personas que ni siquiera han
dejado una pequeña huella en su vida y que incluso casi no reconocía aunque habían convivido en
el mismo espacio por un tiempo relativamente largo.

Lee Myung no podía recordar la mayoría de los nombres de los ex compañeros que tenía al lado,
pero eso no significaba que no identificara uno o dos rostros de esos días. Los niños, que en el
pasado eran fríos con él, se emborrachaban y pronunciaban una palabra a la vez mientras le
golpeaban el hombro. Incluso si no lo sabe, deben haber sido los mismos que se burlaban de su
neumotórax o de su constitución delgada. Es decir, fue en una época en la que maldecir y
señalar a Myung parecía ser un gran juego para pasar el rato.
Era muy incómodo para él, pero lo soportó con todas sus fuerzas. Hizo todo lo posible por
responder a las preguntas e incluso firmó las cosas que le pasaban y las servilletas... En su
mayoría, estaban borrachos, tenían una voz fuerte y no sabían lo que decían. En la mesa, era
adecuado decir que solo había una persona, el líder de la clase, quien se veía tranquilo y sobrio.

"Oye, ¿Por qué estás tan seco, Myung? No parece que estés en una reunión de ex alumnos,
sino en tu fiesta de cumpleaños número 60".

"¿Ah? Ha pasado un tiempo."

Al principio, fue recibido con mucho entusiasmo, pero el foco de atención que se derramó sobre él
desapareció bastante deprisa después de un tiempo considerable. Desde entonces, Lee Myung solo
estuvo allí, bebiendo alcohol en silencio. Escuchando la historia de Han Seon-ho, el ex líder de
grupo que estaba sentado en la mesa junto a él.
"¿Qué? ¿No tienes amante?"

" Huh ."

"¿Alguien cómo tú?"

"Pues supongo que ese es el caso."

Todos parecían sentir bastante curiosidad por él. ¿Qué está haciendo Han Seon-ho estos días?
¿Cómo está la compañía? Y lo más reciente ¿Tiene un amante? Al parecer han pasado 7 meses
desde que se incorporó a una empresa de verdad adinerada y popular. Actualmente está ocupado
con eventos y contratos a gran escala, pero todo estará bien en un tiempo, cuando las tareas se
asienten. La compañía vale la pena y todos lo están haciendo muy bien. Tocó el anillo de oro en el
cuarto dedo de su mano izquierda y dijo que no tenía amante.

"¿Te presento una?"

"No creo que sea de mi interés"

"¿Por qué? Tiene buen carácter, gana buen dinero y tiene una buena personalidad ".

"Jaja, ¿Existe una persona así?"

"Es real, es real. Nos vimos una vez".

"¿Por qué el desarrollo de la conversación va por este rumbo?"

Lee Myung se hizo un poco más para la izquierda y escuchó en detalle lo bonita que era y la
grandiosa personalidad de la mujer que podrían presentarle a Han Seon-ho... Pero él rechazó la
oferta de una cita a ciegas agitando su mano por un tiempo en el aire, como para cortar con eso. Sin
embargo, la otra parte persistió.

"Líder de clase, el barco está zarpando para todos. Ya no hay tiempo para pensarlo
demasiado. Si miras su imagen, cambiarás de opinión. Lo prometo."

"¿Es bonita?"

Lee Myung dejó el vaso de soju sobre la mesa, el mismo que había mantenido a la altura de su
pecho. ¡No iba a quedarse allí solamente para ver como lo invitaban a una cita a ciegas! Myung se
paró, con bastante enojo, y murmuró un:

" Fumaré un poco y vendré de nuevo".

Pero nadie lo escuchó.

Parece ser que los chicos estaban más concentrados en tener sus cuerpos hacia Han Seon-ho y
conversando sobre cosas que claramente no le interesan. Fue realmente estúpido ir a una reunión
de ex alumnos esperando algo diferente. En realidad, incluso si sale y no vuelve nunca, nadie se
dará cuenta y si lo hacen, a nadie le importará.

Poco a poco dejó de interesarse en todo eso de los discursos fuertes, las risas ligeras y las bromas
casuales. Lee Myung se estaba alejando paso a paso de un mundo que nunca podría mezclarse con
el suyo.. Pero lo estaba haciendo inesperadamente lento. Quizá, queriendo que alguien lo
atrapara y le dijera "No te vayas" Aún si parecía que él no existía en la memoria de nadie más...
Lee Myung, arrepentido y ahora frente al zapatero, se ajustó su ropa de invierno y comenzó a
buscar sus tenis... Hasta que escuchó un sonido que le hizo congelarse en su lugar:

"¿ Uh ? ¿A dónde va, líder de clase?"

En ese momento, el mundo entero de Lee Myung se estremeció. Reprimió su intenso deseo de
mirar hacia atrás y enfocó toda su energía en agudizar sus oídos. Pronto, llegó una nueva respuesta
que golpeó su corazón:

"Me fumaré un cigarrillo y regresaré".

"Líder de la clase, ¿Ahora fuma?"

"¿Eh? ¿Ahora fuma de verdad?"

Myung, que había estado rígido durante un tiempo considerable, se apresuró a ponerse los zapatos
y se levantó para seguir con su caminata... No quería que Han Seon-ho supiera que se había
detenido por su culpa, y mucho menos que llegara a notar que su corazón latía como un demente.

" Seonho , yo voy a ir contigo... Ugh... ¡Ugh!"

"¡Jajaja! ¡Que alguien lo lleve al baño!"

"Parece que ya no tiene tanta resistencia como antes."

"Arriba hombre, ¿Vas a vomitar aquí?"

Myung salió como si huyera .

Cuando se cerró la puerta de vidrio, el ruido se fue, pero el viento frío golpeó sus mejillas hasta
que comenzaron a arderle terriblemente. Sus pies, confundidos y perdidos, se movían por todas
direcciones aunque no había ningún lugar especial para fumar frente al restaurante de carnes.

Se sintió.... Honestamente loco.

No quiere que Han Seon-ho salga, pero también quiere pasar un poco más de tiempo junto a él. El
deseo de huir de Han Seon-ho y el deseo de encontrarse por casualidad, lo están matando
lentamente hasta un punto en que ya es insoportable.
Con el latir de su pecho retumbando en su cabeza, Myung huyó hacia el costado del edificio. El
que parecía más bien un pequeño callejón. No necesariamente era un lugar escondido sino, algo
así como un sitio que puedes encontrar fácilmente pero que parece sospechoso y alejado.

Lee Myung se acuclilló, encendió un cigarrillo y tomó un sorbo profundo. El humo que escapó de
sus labios se agitó de lado a lado y desapareció en el cielo como representando sus sentimientos.
Sin embargo, pronto, escuchó el sonido de unos pasos a la distancia... Pasos que poco a poco se
fueron acercando y que se detuvieron en algún momento. Lee Myung podía sentir la presencia de
alguien llenando el espacio vacío, pero no miró hacía arriba de inmediato. Quería ser casual y
verse cool frente al primer amor de su vida. El que conoció hace 8 años ya.

"¿Qué estás haciendo aquí? ¿No hace frío?"

"Solo pensé que necesitaba un poco de aire."

Tan pronto como escuchó la voz baja del hombre, diciendo que estaba bien, su confianza
desapareció y sintió que el aire se cristalizaba en sus pulmones. Han Seon-ho está cubriendo el
cielo nocturno con su cuerpo así que, cuando miró finalmente para arriba, descubrió que era más
alto y grande de lo que pensaba, más brillante... El cielo nocturno que servía como el fondo de esa
escena, era tan azul que incluso ocasionó que le dolieran los ojos.
Han Seon-ho tocó suavemente el hombro derecho de Myung y se acomodó en el estrecho espacio
entre su cuerpo y la pared... Y por supuesto, con ese breve contacto, Lee Myung pensó que lo había
hecho maravillosamente bien ¡Que buena idea esa de venir hasta aquí hoy!

El hombro derecho que su mano grande tocó hace un segundo, le ardía por alguna extraña razón.

"Dame un cigarrillo."

Han Seon-ho dijo esto casualmente, como si fuera su amigo de toda la vida. Con una expresión
rígida, Lee Myung extendió un paquete de cigarrillos medio vacío hacía él. La típica escena que
verías en un drama sobre una chica de secundaria que trata de seducir a un matón local.

"¿Fuego?"

"¿Uh?"

El rostro de Sun-ho Han, que tenía un cigarrillo entre sus labios, se acercó un poco más a él y lo
enfrentó. Ah... El refrescante aroma a pino mezclado con el olor a alcohol se metió de pronto por su
nariz y le nubló la mente, aunque por supuesto, Lee Myung hizo todo lo posible por mantener la
compostura.

"Fuego."

El tabaco blanco que sobresale de sus labios, crepita cuando lo escucha... Y también cuando lo
ve. No podía decirse que fueran cercanos, pero Seonho estaba tan íntimamente pegado a él que
pensó que seguramente estaba borracho. Por eso está confundido acerca de con quién está
hablando y por eso no deja de verlo como si... Intentara encontrar algo dentro de sus ojos. Por
supuesto, eso fue suficiente para hacer que su corazón latiera fuera de control una vez más.

Estaría bien, fumar solo uno e irse después.

Un viento bastante fuerte sopló y agitó su cabello. Lee Myung encendió suavemente el encendedor,
envolviéndolo en su palma para que la luz no se apagara. La punta del cigarrillo de Han Seon-ho
ardió en rojo y luego, se alejó para fijarse en otra cosa. Myung también miró hacía adelante: Los
faros de los autos y las luces vertiginosas de las farolas parecían parpadear con fuerza frente a él,
pero nada realmente le estaba llamando la atención. Estaba sentado con una expresión sería, pero
todos sus nervios estaban concentrados con lo que pasaba a la derecha.
Han Seon-ho se quedó callado por un tiempo, y luego dijo abruptamente:

"No sabía que ya fumabas".

¿Cuál fue la intención de esa oración? Lee Myung reflexionó un rato y preguntó como un tonto.

"¿Qué?"
Chapter 8

Han Seon-ho habló casualmente otra vez después de estar respirando el humo de su tabaco sin
decir ni una palabra.

"¿No es malo para tu salud?"

Myung parpadeó dos veces. Era un estudiante con un problema serio de salud y, debido a eso,
afligió a Han Sun-ho varias veces en el pasado. Eran recuerdos que le daban vergüenza con solo
volver a pensarlos, cosas de hace mucho tiempo así que, por un momento pensó que se había
olvidado de todo eso...

"Estoy bien ahora."

"¿Oh si? Entonces, ¿Qué pasa con el ejercicio?"

Una conversación del pasado sobre lo afortunado que era por no cursar educación física pasó de
pronto por su mente... Porque eran cosas de las que hablaban los jóvenes sin saber realmente nada
sobre él.
Si en ese entonces odiaba esas cosas entonces ahora solo se sentía muchísimo peor.

"¿No estuviste exento del servicio militar debido al neumotórax?"

Myung carraspea sin querer, sintiendo que el calor del momento le estaba provocando debilidad en
todo el cuerpo. Sin embargo, muy al contrario de todo eso, había un sonido de risa desde su
costado y luego la imagen de la boca de Han Seon-ho con una agradable sonrisa dibujada. Tiene un
cigarrillo en los labios ¿Y por qué su mirada se siente como si lo estuviera besando? La temblorosa
atmósfera continuó durante un rato hasta que se escuchó una voz tranquila decir:

"No has cambiado nada, excepto por los cigarrillos".

Cuando era joven, como una persona sin una sola gota de malicia, recuerda que reía de una manera
un poco más alegre y suelta. Ahora se escucha diferente y se ve diferente también... Sin embargo,
ocho años después, la sonrisa a la que se le suma algún tipo de "misterio oscuro" hizo que el
corazón de Myung palpitara igual que nunca antes en su vida. Golpe, golpe, golpe. Su pecho corría
ruidosamente así que ya no podía ni siquiera escuchar el sonido de los autos o de las personas que
pasaban al rededor...
El tiempo que compartieron volvió de repente a su cabeza: En el verano brillante, había jóvenes
corriendo mientras él estaba en la sombra. Los recuerdos de frustración están allí, también el
susurro de la hierba y el aroma vertiginosamente oscuro de las flores púrpuras que florecían bajo el
árbol. El sol iluminaba el suelo y gruesos granos de arena comenzaban a bajar por la palma de su
mano. Hay edificios extrañamente cuadrados con ventanas extrañamente grandes, un viejo
ventilador que sopla un polvo desagradable y un recuerdo secreto que nadie puede contar. El
tiempo que recuerda, de cuando estuvo solo...

Lee Myung de repente se dio cuenta de que estaba haciendo contacto visual con Han Seon-ho... El
rostro irrealmente guapo lo miraba como si se estuviera preguntando "¿En qué tanto piensas?"

"¡Auch!"

Lee Myung de repente se estremeció por el calor que estaba sintiendo en la punta de su dedo... El
cigarrillo que tenía en la mano cayó al suelo con una llama roja y como un tonto, ni siquiera había
notado que se estaba quemando hasta que le dolió. Ha fumado durante 5 años y ahora es la primera
vez en todos estos meses que comete un error de niño de secundaria. Mientras miraba el rostro de
Han Seon-ho, sus oídos comenzaron a arder.

"¿Estás bien?"

Aunque no fue un gran problema, Han Seon-ho actuó como si algo muy grave hubiera pasado. Lee
Myung bajó la cabeza porque estaba avergonzado, pero Han Seon-ho agarró su muñeca y tiró de
ella hacía adelante para poder revisarle la piel. El lugar que tocó, estaba caliente.

"Déjame mirar."

"No. Estoy bien"

"¿Crees que no sé lo mucho que duele una quemadura?"

"No, está bien, realmente no es gran cosa." Tuvo que haber hablado claro desde el inicio y
decirle que se detuviera, pero su voz desapareció en alguna parte de su pecho. Myung derramó un
sudor frío impresionante sobre su camiseta, murmurando en un sonido ininteligible algo parecido
a "No me duele". Estaba resentido al sentir el calor en su propia cara y además, no importaba que
tan oscura fuera la noche, podía ver todos los detalles de ese rostro que estaba frente a su
nariz... En realidad sentía mucha curiosidad por su expresión y hubiese podido permanecer horas
enteras perdido en él... Pero no pudo tener el coraje suficiente para enfrentar su mirada. No era
extraño que notara algo sobre su comportamiento sospechoso si se quedaba tan pasmado.
Estaba oscuro frente a sus ojos. Incluso si tuvo la oportunidad de hablar con él, parecía haberla
arruinado en cuestión de segundos.

"Tengo que entrar ahora..."

Se levantó rápidamente y comenzó a arreglar su ropa. El valor que parecía haber tomado en su
camino al restaurante ya había desaparecido para ese momento. No, tal vez era todo el valor de un
mes, el valor de medio año. El valor de una década... El sudor de su frente corrió por su sien
hasta perderse en su barbilla pero Han Seon-ho solo lo estaba siguiendo en silencio, dejando que
Myung caminara hacia el final del callejón mientras se culpaba a si mismo por ser un tonto. Luego,
justo antes de salir del callejón escuchó a alguien decir:

"No te vayas."

Myung miró hacia atrás como si estuviera poseído. La voz baja del hombre tenía un poder
místico para agarrarle de los pies, pegarlos al piso y llamar su atención en un segundo... Al darse la
vuelta, su espalda parecía una piedra.

"Por favor..."

Lee Myung ni siquiera pensó detenidamente en la intención de sus palabras y se acercó a Han
Seon-ho paso a paso como si le hubiese lanzado un hechizo.
Con cada paso, Lee Myung regresó a la realidad y notó que estaba extendiendo una mano hacía él.

"No te vayas."

Entonces lo sujetó.
Chapter 9

"Oye, ¿Dónde está el líder de clase?"

"Dijo que iba a fumar".

"Hay que llamarle."

Los ex compañeros, los que salieron frente a la puerta de la tienda de carne, estaban haciendo un
ruido bastante fuerte y exagerado. Estaban en una posición que les hacía poder ver claramente cada
parte de la calle y... Ellos estaban justo allí. El noveno dan y el líder de la clase.
A diferencia de Lee Myung, quien estaba agitado por haber sido descubierto, Seon-ho solo tenía
una expresión bastante seria y fría.

Lo que lo sostenía era una mano izquierda, con un anillo de oro en el dedo anular.

"Vámonos."

Por supuesto, Lee Myung vaciló de inmediato. Pero antes de que su cabeza hiciera un juicio
correcto, su cuerpo ya se estaba moviendo en dirección a él.
Sin saber que significaba tomar su mano, Lee Myung hizo más presión con los dedos en su palma y
después ocasionó que él lo envolviera por completo como haciendo un campo mágico a su
alrededor. Al menos, así se sentía. Tan misterioso y fuerte como la magia.

En un instante, sintió que su cuerpo tiraba con fuerza hacía adelante y luego, la forma tan
desorganizada en que una pared golpeaba con fuerza contra su espalda. A pesar de la larga
exposición al aire exterior, aquellos dedos, los que no habían perdido todavía su calor, subieron por
su cuello y se detuvieron en su nuca. Palmas grandes envueltas alrededor de sus orejas y luego,
incluso también detrás su cuello.

En el momento en que pensó que su textura le estaba poniendo la piel de gallina, sus labios fueron
tragados por los calientes y húmedos del hombre que estaba frente a él. La lengua, que estaba más
fría que esos labios, no pudo detener ni romper un beso que se empujó directamente hasta el fondo
de su ser... Han Seon-ho lo absorbió como si quisiera tomarlo todo y logró que se le sacudiera el
corazón, como si hubiera decidido que estaba bien continuar tanto como le fuera posible. Lee
Myung no puede seguir el ritmo de la situación ni luchar contra un beso que se siente tan
apasionado como para derretirlo por completo sobre el suelo...
Cada vez que se mueve aquella lengua dura contra su paladar, su cuerpo se estremece y luego deja
escapar un gemido de urgencia. La respiración corrió hasta su barbilla y luego ocasionó que sus
piernas se sintieran completamente inútiles y temblorosa como la gelatina... E igual a si lo hubiese
notado, las rodillas de Han Seon-ho atravesaron el medio de las piernas de Myung.

"Ah... Ah, tu pierna..."

"Shh, pueden escucharnos desde aquí".

Han Seon-ho murmuró como si estuviera bromeando y luego lo atacó nuevamente con la boca. No
le dio la oportunidad de despertar, ni de pensar o de actuar diferente. La mano, que tanteaba sus
hombros y su cintura, bajó, pasó por sus caderas y alcanzó su pequeña ingle... Ahora no había
excusa. Era como si hubiese confesado en voz alta que estaba emocionado hasta la punta de la
cabeza... Y solamente por un beso completamente inesperado que no planeaba obtener.
Myung quería esconderse, como un ratoncito deseando entrar en un agujero para escapar.

"Ah, eres tan lindo".

Han Seon-ho se rió y volvió a apretar el agarre de su muñeca. Luego, como una persona que está
ansiosa por arrastrar a otra a un parque de diversiones, dijo alegremente:

"Vamos ya."

Lee Myung no pudo detenerlo nuevamente esta vez... No, no quería detenerlo. Su cuerpo se
estiraba de forma natural pero su cabeza no podía entender nada. ¿No era Han Sun-ho
heterosexual? Tiene... Tiene un maldito anillo en el dedo entonces, ¿Qué debería hacer? ¿Para
dónde se mueve? Había un problema más fundamental que ese. ¿Por qué Han Seon-ho besó a un
ex alumno al que conoció hace ocho años? ¿Qué está pensando y cómo puede no estar seguro
de que se está burlando de él? Lee Myung se sintió como un tonto. Incluso si no puede decir que
sea perfecto, no es del tipo que es débil contra las personas que se quieren aprovechar de él.

Pero el mundo fuera del tablero de ajedrez siempre le resultaba confuso y difícil.

En ese momento, nada estaba claro. Ni el sonido del hablar de una persona, o el sonido del motor
de un automóvil, ni siquiera la luz que brillaba débilmente detrás de él... Era, como si el entorno
que lo rodeaba no fuera tan importante y a la vez le trajera recuerdos de un pasado lejano.
Sentimientos mezclados con arrepentimientos e incluso una pareja nueva que en realidad no sabe
nada de él.
Lee Myung escapó de las calles desordenadas, liderado por la mano de Han Seon-ho...

De nuevo no se negó.
Chapter 10

La nieve era mejor que la lluvia.

En un día con mucha nieve, sus padres siempre se quejaban de que el coche se atascaba y decían
cosas como "Sería mejor si fueras a pie", lo que siempre representaba una buena oportunidad
para salir a la calle. Le gustaba barrer la nieve de los automóviles con la palma de la mano, escribir
letras en el suelo, hacer una bola con nieve, tener una pelea de bolas de nieve con sus amigos y
también, la sensación de pisarla por primera vez. Entonces, fue algo así como una señal muy
agradable de que algo bueno pasaría... Que nevara desde el primer día de clases.

En ese momento, alguien se colgó de su mochila mientras caminaba. Cuando inclinó la cabeza
hacia atrás y enfocó un poco más la mirada, entonces encontró una cara familiar riendo
bastante juguetonamente:

"Pero miren nada más. ¡Es Kim Kyungmin !"

"¡Oye, Han Seon -ho! ¿Te enteraste? Estamos de nuevo en la misma clase".

"¿Cuántos años han pasado desde que estamos juntos? Fue desde la escuela primaria ¿No?"

"Sí, nos conocemos desde hace un montón... Mira. ¡Ese es Nam Jae-woo ! ¿Ese chico está en
la misma clase también?"

El estudiante de mirada amable parecía huir de la nieve que caía, así que ni siquiera les contestó.

"¡Será un buen año si te tenemos con nosotros, " jefe de clase "!"

"¿Ah? Ni siquiera se ha elegido un líder de clase todavía".

Kyungmin jaló su mochila un poco más.

"Pero ya sabemos que van a elegirte a ti. Es decir, siempre preguntan "¿Quién fue su líder
el año pasado?" Así que lo más lógico es..."

"Dios, estoy cansado de esto. ¡Ya bajate!"

"¡Hola de nuevo, líder Seonho!"

"Para estar con estos chicos otra vez debe ser un mal año".

Jaewoo se rió mientras miraba a sus amigos, y entonces se acercó un poco más para poder
conversar. Siempre se preguntaba si sucedería algo interesante en la escuela secundaria de Nam,
donde solo había chicos con cortes de pelo corto y uniformes tan aburridos como lo eran las
clases... Sin embargo, aunque Seonho estaba seguro de la monotonía que se les venía
encima, todavía tenía una sensación extraña dentro de su pecho. No sabía exactamente que era así
que por un momento se lo atribuyó a la nieve cayendo sobre su cabeza.

El campo de nieve espeso y limpio se fue suavizando gradualmente a medida que caminaban en
dirección al campus y, cuando finalmente llegaron al edificio principal, se cambiaron los zapatos
por zapatos de interior y corrieron rumbo a las escaleras.
"¿En qué clase estamos?"

"Clase 5."

"Ahora que lo pienso, creo que esta es la primera vez que somos parte de la clase 5. Siempre
estuvimos en la 3."

A lo largo del trayecto rumbo a los salones, Jaewoo contó una larga y aburrida historia por la que
nadie tenía curiosidad. Seonho prefiere fingir que escucha o también que ríe
ocasionalmente, pero Kyungmin no tenía forma de quedarse en silencio.

"¡Estás en la clase 5 porque eres tan estúpido que esa será tu calificación más alta!"

Desde que eran estudiantes de la escuela primaria, el patrón de su comportamiento no ha cambiado


en absoluto. Se insultan y gritan y dicen lo aburridos que están el uno del otro mientras abren la
puerta corrediza de un solo jalón. Todavía había muchos asientos vacíos en el salón de clases
porque quedaban unos 20 minutos hasta la hora establecida. Sin embargo, aunque era el nuevo
semestre y el ambiente era incómodo, los niños que ya se conocían estaban sentados juntos y
hablaban como si ciertamente no pudieran parar. Un par de rostros familiares los saludaron con un
gesto de la mano, un grupo de niños ya estaba en primera fila y aunque ni siquiera ha comenzado
su primera clase, ya hay algunos estudiando y leyendo los libros de texto.

"¿Saben qué? Realmente voy a estudiar este año".

Jaewoo murmuró esto con una expresión bastante humilde y se sentó en el asiento delantero de la
segunda hilera. Seonho y Kyungmin se echaron a reír al mismo tiempo.

"¡Vas a ser el primero en reprobar, idiota!"

Aunque su boca era áspera, Kyungmin era el buen amigo de la infancia de Jaewoo así que la
verdad, era que siempre estaban pegados el uno con el otro. Como Seunho sabía que Jaewoo y
Kyungmin estarían juntos en la segunda hilera, lo pensó un poco más y luego se sentó en el cuarto
asiento de la tercera fila. El año pasado, este había sido su lugar todo el tiempo. Un lugar de buena
suerte. El maestro de salón dijo que el líder de la clase debería estar en un pupitre destacado
durante todo el año y la verdad, es que ese era más que perfecto. Y sí, ciertamente no habían
escogido a nadie pero ¿Estaba mal anticiparse?

Entonces, cuando se abrió la puerta trasera, los ojos curiosos de los niños se volvieron hacia ella y
miraron atentamente a un estudiante alto y delgado que vestía un abrigo azul claro holgado,
entrando con lentitud sin siquiera voltear a verlos. Los auriculares estaban enchufados y había algo
de nieve sobre sus hombros. Tenía una actitud pasiva y un rostro difícil de ver porque estaba
inclinando la cabeza para abajo. Al notar que no pretendía saludar, entendieron que era nuevo y
que por lo tanto no tenía amigos en esta clase.
La atmósfera rápidamente se volvió ruidosa nuevamente y el niño miró hacia abajo y luego puso
toda su atención en el asiento junto a la ventana. No fue una gran escena, pero la preferencia por la
ventana se volvió curiosa así que Seonho se preguntaba lo que sucedería a continuación. ¿Le pedirá
a alguien que cambiara de asiento, o se daría por vencido y se sentaría en otro lugar? ¿Qué tipo de
expresión tendría ahora? El estudiante suspiró y se sentó en el asiento junto a la ventana, pero casi
hasta atrás en la segunda fila. No estaba demasiado lejos del lugar donde se sentaba Seonho, por lo
que podía verlo con solo voltear un poquito la cabeza... En ese momento sin embargo, sus ojos se
encontraron. Mientras que Seunho sonreía un poco, los ojos redondos del chico se volvieron
como monedas, igual a si le entrara el pánico. Fue tan sorprendente, así que lo miró todo el tiempo
hasta que volvió la cabeza y se concentró en el escritorio vacío.
"No es muy social".

Pero pensó que seguramente sería muy popular entre esos niños y niñas tímidos porque, bueno, a
las chicas les gustan los que son blancos y bonitos. Y él era, realmente muy blanco y muy bonito.
Chapter 11

El maestro del salón de clases llegó 6 minutos después del tiempo establecido. Escribió su nombre
en la pizarra sin decir nada y los miró... El maestro "Kim Ji-nam" era un hombre que era famoso
por su apodo más que por su nombre así que los estudiantes que lo recordaron apretaron sus caras y
aplicaron fuerza a sus labios para resistir la risa. Sin embargo, el maestro que es indiferente a los
estudiantes y solo se preocupa por el rendimiento, no respondió. Ni siquiera hubo ninguna
advertencia sobre el carácter o las burlas. El discurso estuvo lleno de frases que solo enfatizaban
las calificaciones, e incluso, eso no fue largo. El profesor de aula pronto borró su nombre y dijo:

"Ahora, hagamos la elección del presidente de la clase por adelantado".

¿No es común que elijan a alguien cuando ya ha pasado una semana? La mayoría ni siquiera se
conoce realmente así que, antes de que el rostro aburrido de Kim Ji-nam se volviera irritable
debido al inmenso silencio que estaba rondando por las paredes, Kyung-min sonrió y levantó la
mano.

"¡Su atención todos! ¿Quién es el único chico que estudia cuando se debe de estudiar, hace
ejercicio cuando se debe hacer ejercicio y es más atractivo que cien de nosotros? ¡Seonho
Han! Él puede hacer todo lo que usted le pida hacer, maestro."

"¡Eso es todo!"

Jaewoo y Kyungmin se levantaron en gritos festivos, diciendo que si su mejor amigo se convertía
en el líder de la clase entonces definitivamente eso los beneficiaría de muchas maneras a ellos
también... Seonho en realidad nunca se postuló para la elección del presidente de la clase, pero de
alguna manera se convirtió en el presidente todos los años desde la primaria. Sin embargo, tenía
que decir que le gustaba estar a cargo. Dar órdenes y sentirse importarme por hacerlo.

"Vamos guapo, levántate y muéstrales tu cara a los niños".

Seonho se puso de pie ante las órdenes de Kyungmin, miró a su alrededor una única vez y luego
volvió a sentarse. Incluso después de que su nombre fue escrito en la pizarra, dos personas
levantaron la mano y se recomendaron a si mismos y a alguien más, como una broma. El maestro
de aula escribió sus nombres en la pizarra y comenzó a contar los votos. 2 ausentes,
7 abstenciones, 1 voto por Yoo Sung-yeol, 1 voto por Joon-woo Kim, 0 votos por Min-Jun
Cho y 25 votos por Han Seon-ho. Y así, volvió a ser el líder de la clase de ese año.
El maestro le preguntó si había algo que quisiera decirles a todos por lo que anunció brevemente
sus agradecimientos por elegirlo a él. "Haré lo mejor que pueda" Así que el aplauso continuó
durante un buen rato hasta que el maestro de aula interrumpió con un gesto de la mano, como si su
trabajo principal fuera mantenerlos en control.

"Ahora... Solamente utilizaremos dos libros de texto, cada persona debe ser cuidadosa de sus
útiles escolares y los asientos en los que están sentados ahora serán de ustedes hasta el final
del semestre. ¿Entendido?"

Hubo gente diciendo que en realidad no les gustaba sus asientos y otros exclamando que no
querían estar junto a "determinadas personas" durante todo el año así que el maestro de aula
volvió a elevar la voz:

"Si no es un asiento que les guste, deberán adaptarse. Espero que sirva de lección para que
lleguen más temprano en el futuro próximo. Ahora, esto es todo de mi parte. El líder de la
clase tiene que venir a la oficina de la escuela para que pueda darle más información".

Tan pronto como el maestro se fue, el salón de clases estalló con quejas de todo tipo. ¡Era un mar
lleno de lenguaje cargado con palabras abusivas hacía el profesor! Seonho caminó hacia el frente
del aula y tomó con calma el paquete de libros que tenía que repartir antes de salir hacía la oficina
del maestro. Como le habían solicitado.
Kim Ji-nam estaba mirando el monitor de su computadora con la espalda apoyada en una silla. La
postura, con la columna doblada, no cambió incluso cuando Seonho tocó la puerta.

"¿El presidente?"

"Sí, profesor."

"El presidente sabe que debe ser bueno para estudiar y trabajar como líder de clase,
¿Verdad? Hubo toda clase de rumores sobre ti en la oficina de la escuela. Malos, feos, buenos
y estupendos así que espero con ansias este semestre para ver con que sorpresas vas a salir."

"Sí, por supuesto."

El maestro tomó el libro de asistencia y dio la vuelta a la tapa con un movimiento un tanto
violento. Frunció el ceño y dijo como si fuera un ayudante. "Kim Seok-ho, Park Ki-soo,
Choi Gyu-il... Estos son los niños que no pueden pagar las comidas porque sus padres no
tienen el dinero suficiente, a ellos no les vas a pedir cuota."

Los ojos de Seonho se entrecerraron ligeramente. Sin embargo, el maestro de aula, que fijó su
mirada en él, no notó nada de eso.

"Solo necesitas saber eso y... Que Byung-wook Lee y Young-min Seo son parte del equipo de
fútbol, por lo que tienen permiso para faltar en esta y en esta otra hora." El bolígrafo que
apuntaba los nombres en el libro de asistencia se detuvo justo en medio. El maestro de aula sonrió
y golpeó la tabla con la punta. "Este es popular, ¿Conoces al "caballero"? Vaya jugador".

"Sí."

"A edad tan temprana y ya es un buen delantero. Me gusta el fútbol así que pienso que es un
genio".

Seonho asintió en silencio... En realidad, había oído que existían niños así de talentos dentro del
salón de clases. Además de "el caballero", por ejemplo, había algunas otras celebridades que
ocasionalmente tenían permiso para faltar. Tenían al hijo de un legislador, un aprendiz de cantante
y un escritor de webtoon. Pero, ¿En realidad había gente que se viera tan bien físicamente cómo
sus títulos los hacían parecer? Comenzó a imaginar vagamente que seguramente serían de los que
estaban sentados en la primera fila.

"Él, este de aquí, estará ausente con frecuencia debido a que está en tratamiento médico.
Tuvo una cirugía por un neumotórax así que, ya ves, sus pulmones terminaron quedando
bastante débiles. No toma educación física. Asegurate de tacharlo de esa lista
permanentemente ¿De acuerdo?"

"Sí."
"Yo le diré al profesor de educación física por separado, pero tienes que asumir la
responsabilidad y hacerlo bien en cada turno para que los maestros no lo regañen. ¿Bueno?"

"Estoy de acuerdo."

Cuando Seonho responde, el maestro de aula se detiene y abre una nueva ventana de Internet.
Cuando escribían "Lee Myung" en el buscador de Google, aparecía el perfil completo del chico
como una celebridad del mundo del GO. Tenían registro del año de su nacimiento, el año de su
debut, y algunos campeonatos y subcampeonatos en los que había participado. También había una
pequeña imagen a la izquierda, pero en esa se veía mucho más joven de lo que era ahora, tenía el
uniforme de la escuela primaria. Sorprendentemente, era igual de bonito.

"Debido a que es un jugador profesional pensó en abandonar la escuela para dedicarse


completamente a esto. Sin embargo, el director convenció a sus padres para que terminara la
escuela secundaria ofreciéndoles una generosa beca. Ya sabes, es mejor si en su currículum
profesional sale el nombre de nuestra institución "Graduado de la escuela secundaria de
Namsan " ".

Dijo el maestro de aula, señalando la computadora en un tono secreto, como si estuviera


compartiendo información importante y sucia de un mundo que solo los adultos conocían.

"También es importante que tengas empatía con ellos. No solo con los niños que son tus
amigos, sino con estos niños también. ¿Entiendes?"

No respondió de inmediato porque la oficina comenzó a hacerse muy ruidosa. El maestro de aula
no pareció darse cuenta de su pequeña rebelión.

"¿Puedo irme ahora, señor?"

"Bueno. Recuerda de lo que hablamos hoy y hazlo bien durante todo el año. Yo ya tengo
mucho de lo que preocuparme así que confío plenamente en ti."

"Si."

Cuando salió de la oficina de la escuela, se sorprendió de ver que "todos esos niños" de los que
habían hablado antes estaban esperando en el pasillo.

"¿De qué estuviste hablando tan tarde?"

"¿Qué dijo el maestro de aula?"

Todo el camino por las escaleras, Kyungmin y Jaewoo preguntó y preguntó una y otra vez aunque
Seonho no dijo nada.

"Anda ¡Dinos por favor!"

"Realmente no dijo mucho. Solamente... Fueron trabajos aburridos."

"Anda".

" Jaewoo ¿No deberías estar estudiando? Dijiste que ahora si ibas a ir enserio."

"¿Cuándo lo hice?"
"¿Hace unos 30 minutos?

Después de eso, Jaewoo no dijo nada hasta que llegaron a la clase de computación.
Chapter 12

Seonho estaba demasiado ocupado últimamente. Primero que nada, aunque hiciera frío o calor,
lloviera o nevara, tenía que patear la pelota para complacer a sus instintos... El fútbol era el don
con el que nacieron sus amigos y él, y era un objetivo importante del día que tenía que lograr. Aun
así, debía prestar atención a sus estudios y a sus otros deberes como jefe de la clase. Los temas para
los que no era bueno se estudiaban tomando clases por separado y los temas que no eran
importantes se dejaban para el final. Además, Seonho tuvo que trabajar en el departamento de
radiodifusión después de la primera semana. Los estudiantes del último año de la escuela
secundaria generalmente están bastante activos, eso es verdad... Pero posiblemente esto podía
tomarse como una exageración. Corría entre aulas y ayudaba cuando la transmisión era
deficiente en la hora de almuerzo, organizaba los horarios, gestionaba los avisos matutinos y a
veces también los avisos del final del periodo. El tiempo no caminaba ni corría. El tiempo se iba
volando.

Las flores de cerezo florecieron tan pronto como dejó de nevar... Pensó que los pétalos suaves se
iban a mantener unidos gracias al frío, pero todos se cayeron debido a varias lluvias. El período de
exámenes de mitad del semestre terminó cuando sacó del armario la ropa de primavera y otoño y
guardó sus abrigos.

"¿32º lugar? Si mi mamá lo llega a saber, me mata".

"Pero hay cuatro más detrás de ti. Eso significa que no estás tan mal".

"¿Estás bromeando? ¡Esos son los que se dieron de baja, estúpido!"

Como había dicho en el momento de la primera reunión, Kim Ji-nam tenía objetivos claros y
crueles. En lugar de llamar a cada persona a su oficina para informarles de los resultados de las
pruebas, ordenó los nombres en el orden de las puntuaciones, eligió un papel gigante y lo pegó en
la pared.

"3er lugar, no está mal."

Para historia, Seonho estudió con bastantes ganas. En particular, se centró en memorizar temas
cruciales como los acontecimientos nacionales y la fechas exactas de cada uno de ellos, lo que
extrañamente terminó por funcionar muy bien. El de ojos oscuros, que estaba revisando sus
calificaciones por materia, estiró la mano para no perder la línea... Y entonces revisó las notas de
Myung fingiendo que estaba viendo las de él. El puntaje promedio entre los dos era diferente por
solo 0.3 puntos, por lo que le resultaba increíble que pudiera ganarle. Un niño mortalmente
silencioso que puede que ni siquiera ponga atención. Siempre va a todos lados con los auriculares y
no habla con nadie así que tampoco creyó que estuviera estudiando mucho o leyendo. Incluso
cuando respondía la pregunta de un maestro o resolvía un problema frente a él, solo parecía...
Normal.

"Seonho, ¿Por qué tienes esa expresión? Eres el tercero en el cuadro de honor"

"¿Fue porque se robó el segundo lugar?"

"¿Cómo qué me robó? Myung estudió más que yo."

Seonho respondió casualmente y regresó a su asiento... Su mirada, que había estado clavada en la
esquina del escritorio durante un tiempo considerable, se volvió silenciosamente hacia la izquierda
y avanzó a la silla que estuvo vacía desde hace ya dos días. ¿Qué tipo de competencia dijo que
tenía? No lo recordaba, y la verdad es que nunca trató de memorizar los hechos. Nadie se
preguntaba que estaba haciendo un niño que a menudo se alejada de todos y por supuesto, a nadie
le parecía un problema que estuviera ausente a menudo. Lo mismo ocurre cuando se sienta a la
sombra en la clase de educación física. Simplemente... Es como si todos hubiesen decidido que
Myung era parte de la decoración. Evitaba el contacto visual y su voz era lo suficientemente
pequeña como para que le prestaran atención deliberadamente. Los maestros lo llamaban por su
nombre pero rara vez lo mencionaban sus compañeros... Se le llamaba "Niño neumá-tico" en
lugar de su nombre.
Al comienzo del semestre, su extraordinario talento en el GO fue consumido por las burlas y su
favoritismo y privilegios fueron objeto de envidia. Sin embargo, los chicos rápidamente se
volvieron indiferentes y ya no le dieron ni siquiera el más pequeño indicio de su interés.
Seonho nunca ha dicho un rumor sobre Myung ni lo ha difamado en ausencia de él mismo. Sin
embargo, no se diferenciaba de otros niños en que no estaba muy interesado en su vida que
digamos.

"Bueno, tener un segundo o tercer lugar es un resultado satisfactorio".

Seonho intentó olvidar los dos nombres de la parte superior de la lista de calificaciones y sacó un
papel blanco de su mochila.

<Estimado Ji- Nam Kim.


Hola señor, este es Han Seon -ho, el líder de la clase 5. Escribo esta carta para felicitarlo por
el Día del Maestro...>

Han pasado menos de tres meses desde que comenzó el nuevo semestre y ya estaba haciendo cosas
como estas para alguien tan desalmado como él. Es decir, todos los años escribía cartas para el día
del maestro, pero esta vez no había realmente mucho que quisiera contarle o detallar. Seonho
apretó su cabeza y de alguna manera, logró llenar cinco líneas.

"Oigan, necesito que todos pongan sus buenos deseos en esta hoja de aquí. Es para el
profesor así que si es más corto que el mío, lo repetiré de nuevo hasta que sea aceptable ¿Está
claro?"

Mientras levantaba el papel y hablaba en voz alta, los ojos de los niños que estaban haciendo un
ruido de verdad impresionante, de inmediato se volvieron hacia él y comenzaron a abrir la boca:

"¿Qué? ¿Es de verdad?"

"¿Buenos deseos? Paso."

"¿Puedo escribir en árabe?"

"Quiero empezar así. "Para el maldito cabrón patético, por favor, váyase a la mierda" "

"¿Podemos poner "Felicidades" y ya".

Seonho negó con la cabeza y entregó el papel al niño que estaba sentado en la primera fila. La
carta de felicitaciones tiene que ser enviada el Día del Maestro, lo que quiere decir que tiene
solamente dos horas... Y dos horas es muy poco si pone en consideración a los que dicen que no
tienen nada que decirle a, los que se olvidaron de escribir, los que quieren escribir después, los que
quieren poner una sola línea y también las veces que tendrá que censurar todo tipo de burlas y
lenguaje abusivo escondido entre las líneas. Al final, cuando cortó los espacios en blanco visibles y
revisó que se viera bien, solo le quedaban 20 minutos para el almuerzo. Seonho fue a la oficina del
maestro con un pastel por el que les pidió 1000 wones a cada estudiante y un papel con palabras de
casa felicitación.

Llamó y abrió la puerta corrediza y entonces, vió a una persona completamente inesperada
frente a él. Myung, al que creyó que iba a encontrar hasta pasada una semana. Estaba pálido,
inexpresivo y para nada enérgico. La mujer de mediana edad que lo venia acompañando tenía un
físico muy delgado y unos ojos sensibles que eran bastante similares a los suyos.
El profesor de aula acarició suavemente la espalda de Myung con una sonrisa amistosa que Seonho
nunca había visto antes:

"Felicidades por ganar el campeonato. Yo ya sabía que lo harías. Lo vi en vivo y me pareció


realmente bueno".

"Gracias por cuidar de él, profesor. Myung-ah, ¿Qué estás haciendo? Tienes que agradecerle
también ".

Myung inclinó la cabeza sin ninguna expresión facial y luego murmuró en voz muy
baja. "Gracias."

"El niño es tímido, ojalá lo entienda."

"No hace falta que me diga nada, solo necesita jugar bien al GO. Además, la verdad es que le
va bastante bien en la escuela. Como puede ver en los resultados de este examen parcial, sus
notas son bastante elevadas. Teniendo en cuenta los requisitos especiales que tiene, lo dejo
sentado durante educación física y en eventos deportivos pero, por lo general su actitud en
clase es impecable".

"Muchas gracias profesor. Como le dije antes, es una enfermedad que es muy propensa a
aparecer de un momento para otro. Sus pulmones están muy mal, por lo que es muy fácil
para él quedarse sin aliento. En casos extremos, es posible que deba ir a la sala de
emergencias... Yo confío mucho en el maestro."

"¡No se preocupe, señora! He estado preguntando a todos los profesores y no ha ocurrido


ningún problema extraordinario con él ¿Verdad Myung?"

El niño no respondió así que Seonho tuvo la necesidad de echar un vistazo más de cerca a esa cara
inexpresiva... Sus mejillas no se veían rellenas porque enfermaba a menudo y sin embargo... La
verdad no sabía por qué, pero sus ojos tristes y esa boca inexpresiva le daban una... Una extraña
sensación de belleza exótica. Como la imagen de un chico adinerado viviendo en una gran
mansión, así de lindo. Sin embargo, la forma de su cuerpo era delgada y alargada y parecía 15
centímetros más alto que su madre.

"Esto no es gran cosa pero, por favor, cómalo con sus hijos en casa. Ya sabe, por el día del
maestro".

"¡Oh, señora! No era necesario que comprara todas estas cosas. Aceite de pescado, pasta, una
canasta muy elaborada. ¡Muchas gracias! Trataré de comer todas estas cosas lo más pronto
posible."

El maestro de aula sonrió de un modo impresionante e inclinó la espalda varias veces hacia Lee
Myung y su madre mientras abandonaban la oficina de la escuela... Al pasar, Seonho levantó la
cabeza y se alejó un poco para despejar el camino. Parecía que había hecho contacto visual con
Myung por un tiempo, pero no estaba seguro porque desapareció rápidamente de allí... Cuando
volvió la cabeza, solo pudo ver la espalda delgada y unas pequeñas orejitas enrojecidas.
Seonho cerró la puerta corrediza y se dirigió al escritorio del profesor. Seguía sonriendo, pero
cuando vio al niño de la clase 5 simplemente arqueó una ceja como si su presencia le pareciera
bastante molesta.

"¿Eh? ¿Qué pasa, líder de clase?"

"Esto es algo que mis compañeros y yo preparamos juntos por el día del maestro."

Cuando entregó el papel con las letras esparcidas y la bolsa con el pastel, el profesor hizo otra
expresión que denotaba algo como "Esto es una basura ."

"Bueno. Gracias."

Y volvió nuevamente su mirada hacia el monitor... Fue la respuesta esperada.

Kang salió de la oficina de la escuela como si hubiera terminado con una misión suicida.
Chapter 13

La clase 5 tenía hora de educación física. No había pasado mucho tiempo después de que
terminaron los exámenes parciales, por lo que el maestro de educación física los hizo correr una
vez y luego dejó que los niños jugaran fútbol. El líder de equipo sacó el balón del almacén, dividió
equipos, jugó de atacante e incluso jugó como árbitro en caso de conflicto...
El sol de mayo era bastante intenso. A pesar de que vestían pantalones cortos y mangas cortas,
mientras corrían constantemente bajo la luz del sol y pateaban la pelota, todo el cuerpo se les
empapaba de sudor hasta volverlos pegajosos.

El resultado fue 2:1, y Seonho terminó marcando el último gol que determinó la victoria.

"¡Vaya, como se esperaba, jefe de la clase!"

"¡Fue impresionante!"

La alegría de la victoria fue grande porque el juego había sido particularmente feroz esta vez. Los
jóvenes que jugaban para el otro equipo también iban y le daban palmaditas en los hombros a
Seonho o charlaban sobre el último gol con voz más que emocionada.

"Miren nada más ¿Cómo aprendiste a tener ese control de pies? Es Seon -ho Han, caballeros.
El último maestro aire. Quien hace flotar la pelota y la empuja hacia atrás."

"Ah, el único problema es que hace demasiado calor ¡Maldita sea!"

Algunas personas se lavaron la cara y muchas otras se quitaron la ropa de gimnasia y se fueron con
el torso descubierto. También había un pequeño grupo jugando con el rociador de los jardines.
Seonho se echó agua fría en la cara y en el cabello, se mojó los brazos y aprovechó para empaparse
el cuello también. Sin embargo, a pesar de que la camiseta del uniforme de gimnasia estaba
completamente mojada, el calor no desaparecía fácilmente. Incluso el salón de clases estaba más
caliente que afuera.

"Oh, joder... ¿Esto es un sauna acaso?"

"¿No deberías abogar por nosotros para que pongan aire acondicionado?"

Incluso si abrían la ventana de par en par y encendían el ventilador, el calor que no escapó se
quedó atrapado en el aula, haciendo que un líquido mezclado con sudor y agua corriera por sus
frentes. Los jóvenes se reunieron bajo el ventilador y juraron palabra por palabra, dirigirse a la
oficina de la escuela para realizar un motín por tenerlos en condiciones tan lamentables. El aire en
la oficina de la escuela era fresco a diferencia del salón de clases, pero aunque Seonho fue a hablar
con la directora y también con los profesores, su respuesta no fue favorable en lo absoluto.

"¿Qué pasó, líder de la clase?"

"Puede encender el aire acondicionado a partir de las 2 en punto".

"Ah, por el amor de..."

Los estudiantes se vieron obligados a sentarse en sus respectivos asientos y refrescarse el calor de
diversas formas.
"Ah, hace calor".

Era preferible estar en una posición donde el viento del ventilador pegara directamente así que
intentaron una solución sencilla y eficaz, que consistía en levantarse la camiseta hasta el pecho.
Jaewoo, que estaba sentado cerca, golpeó la cintura desnuda de Seonho y luego dijo:

"Oh, Capitán ¡Mire que músculos!"

"Oh, el sudor te vuelve más sexy ¿Mis manos se van a poner calientes si te toco?"

Jaewoo se rió y golpeó sus abdominales un par de veces más.

"Hace calor. Que injusto. Incluso haciendo esto me estoy muriendo."

"Deberías volver a insistir por el aire acondicionado".

Seonho lo ignoró, pero después negó con la cabeza. Después, por casualidad, su mirada se fijó en el
lugar que estaba en la tercera fila de la segunda división, junto a la ventana. Un estudiante con un
uniforme escolar limpio estaba sentado lejos de los niños sudorosos que trataban de bajar la
temperatura de su cuerpo de alguna manera. Y, como si no tuvieran nada que ver con el alboroto,
pareció estar infinitamente concentrado en sus propios asuntos académicos. Seonho se sorprendió
de inmediato al verlo todavía allí. Es decir, a la hora del almuerzo lo vió junto con su madre
saludando al maestro así que, la verdad es que creyó que se había ido a casa.

"¿No parece un alivio que no pueda tomar educación física?"

Lee Myung era el niño que siempre estaba sentado muy lejos de todos ellos, sin participar en
ninguna actividad durante educación física. Seonho estaba tan distraído por el fútbol que se olvidó
de reparar en ello.
Bueno... ¿Qué tan importante podía ser educación física de todos modos? Incluso si está ausente
de esa o de cualquier otra clase, no parece que pueda verse perjudicado porque de todos modos no
va a ir a la universidad.

"Te envidio mucho, Myung."

Mientras decía eso, Myung, que tenía la mano en el cuello y miraba su libro de texto, levantó la
cabeza de inmediato y los miró. Es vergonzoso que haya mencionado algo con respecto a su
enfermedad tan de repente así que tenía ojos que parecían muy sorprendidos.
A diferencia de los otros chicos, que jadean de sudor, Myung parecía agradable, limpio y fresco.
Como una persona de otro mundo... Igual, a una grulla blanca que mira a los peces en el barro.

"Yo también te tengo envidia. ¿Tendré que hacerme un pinchazo en los pulmones para
disfrutar de esa vida?"

"Oye, idiota, el neumotórax es una enfermedad grave"

"¿Y eso qué? ¿No te hace eso estar exento del ejército?"

Jaewoo y Kyungmin comenzaron a conversar entre ellos mientras que Seonho estaba escuchando
el aleteo de su camiseta debido al aire chocando contra él. Tardó mucho en captar las últimas
palabras de Kyungmin: Exento del servicio militar, exento de educación física...

"Oh, tengo hambre, ¿Podemos ir a la cafetería ahora?"

"¡Pareces un lechón!"

Sus amigos parecían no haber escuchado nada, pero para Seonho pareció algo muy evidente.
Myung murmuró claramente, aunque era en una voz pequeña algo parecido a un: "Esto es muy
jodido." ¿Es un niño que sabe maldecir? Más bien, ¿Se había sentido mal por sus palabras?
Realmente solo tenía envidia de que no sudara ni una gota y no tuviera que ir al ejército más tarde.

Seonho fue golpeado por el viento de un ventilador y fingiendo no escuchar nada de sus amigos,
miró a Myung, que volvió su mirada hacia el libro de texto. Pensó que tal vez, él no era ese niño
callado y pasivo que todos creían conocer.
Chapter 14

Mayo pasó rápidamente mientras se preparaban para la competencia atlética. Algunas clases
dijeron que su maestro de aula había comprado pizza, algunos movilizaron a los niños del equipo
deportivo para hacer juegos especiales para los que no estaban participando y otros tantos dijeron
que gastaron algo de dinero en comprar botes de helado... Pero la clase 5 estaba en silencio, con el
líder de la clase como la mayor atracción. El maestro de aula no compró helado y mucho menos
pizza, y los niños del equipo deportivo no cooperaron para hacer juegos. Sin embargo, eran tan
apasionados que practicaron fútbol en cada descanso con el único fin de ganar el festival.

Después de la escuela, se reunieron en el patio de recreo y se pusieron una camiseta blanca con un
estampado grande en la parte posterior que decía "5" y realizaron una simulación para los relevos.

"¿Dónde está Juseong ?"

"¿No fue a casa a buscar el cartel?"

"Hay que llamarlo para que venga rápido".

"¡Líder de clase, líder de clase por favor mire esto!"

"Espera un minuto. ¡Vamos, tienen que correr más rápido!"

El encuentro atlético fue un desastre. Al final resultó que el chico del cartel, que estaba
desaparecido, en realidad se encontraba en el baño debido a una actividad intestinal urgente y
después, un niño de su equipo de fútbol tuvo un esguince en el dedo del pie. Nadie entendía cómo
había sucedido, pero era cierto que tenía el dedo terriblemente hinchado. Lo enviaron al
departamento de salud y dejaron un sitio vacío que era difícil de cubrir.

"Clase 5, clase 5, clase 5"

"¡A luchar!"

Aunque el eslogan era asombroso, el encargado del equipo de animadores seguía estando muy
nervioso por la perdida de su cartel y de miembros importantes. Terminaron por hacer magia,
movilizaron carteles improvisados y consiguieron tubos de plástico de los que llevaban a los
campos de béisbol. Además hicieron banderas gigantes a la que le marcaron un 5 con un plumón
negro y ancho... Como resultado, el grupo de saltar la cuerda quedó en 1er lugar al igual que el
equipo de fútbol.

Ya sea que fuera por el poder del apoyo, el poder del trabajo en equipo o el poder del liderazgo, la
clase 5 cumplió un récord milagroso, dejando solo un evento para el punto culminante del
encuentro atlético:

"Capitán, realmente no puedo jugar en esto."

"¿Qué?"

Todo iba perfecto hasta que llegaron a los relevos. Jihoon, que era el más rápido de la clase, gritó y
agarró el brazo de Seonho: "No saldrá."

"¿De qué estás hablando? ¡Tienes que tener una mejor mentalidad! Si ganamos esto,
entonces..."

"Soñé que iba a caerme. Creo que fue una clase de sueño premonitorio ".

"¿Qué? Nunca te has caído. ¡Hazlo como de costumbre!"

"¡No! ¡Lo vi en mi sueño ayer! ¡Mi pierna estaba sangrando!"

No importaba que tan tranquilamente intentara persuadirlo, el chico parecía incómodo, luego
aterrorizado y finalmente terminó con lágrimas alrededor de los ojos. 30 minutos antes del inicio
del juego, Seonho trató de poner a otros candidatos en la alineación... Pero no parecía que pudieran
ganar ni aunque pusiera a todo su salón. Realmente necesitaban a ese tipo así que Seonho volvió a
acercarse a él, lo sostuvo de las manos y dijo lentamente:

"¿En qué lugar estabas?"

"Último."

"Jihoon, ya sabes... Si eso es una verdadera premonición entonces yo puedo revertirlo


cambiando el orden. S i corres en el segundo lugar en lugar de en el último, el contenido de
tus sueños será diferente".

" Uh ... Sí. Entonces, ¿Quién será el último corredor? ¿Tú?"

"¿Eh? Sí, supongo que lo haré."

"¡Gracias, compañero de clase!"

En la clase 5 habían acordado que en el 1er y 2do lugar tenía que estar un corredor que pudiera
marcar la diferencia con el oponente. Un participante suave y estable para la 3ra, y un as con
cuerpo ligero y pies rápidos en la 4ta. Como estrategia. Sin embargo, su estrella pasó al puesto
número dos y Seonho se quedó justo en el final, lo que resultaba en un caos inmenso. Media 1,80
de altura y ya tenía las condiciones físicas de un hombre adulto en lugar de un estudiante de
secundaria. Un jugador que corre rápido pero que no es apto para el último tramo.

Iban a fracasar, y lo iban a hacer fuerte.

"¡Seonho, puedes hacerlo!"

"Capitán, ¡Haga lo mejor que pueda!"

Estaba agobiado y sus hombros pesaban de una manera increíble, pero sonreía casualmente de
todas formas. Quejarse ahora no iba a hacer una diferencia.

"¡ Seon -ho, cinco, cinco, cinco! ¡ Seon -ho, cinco, cinco, cinco! ¡Oh! ¡Cinco!"

Con el tiempo, el líder de los animadores comenzó a cantar y a entonar porras que hacían que la
atmósfera se volviera cálida y festiva en lugar de terriblemente incómoda. Sin embargo, incluso
así... Su atención estaba un poco más lejos de los niños de la clase 5, perdida en el joven que
estaba solo en un rincón. Se encontraba sentado, con las rodillas dobladas bajo la sombra de un
árbol enorme. Llevaba el uniforme de gimnasia, no el de diario, pero definitivamente se trataba
de Lee Myung... Dijeron que iba a estar ausente, que había un torneo importante en Japón durante
la semana así que ¿Por qué había decidido venir? ¿Por qué se había quedado? Myung mantenía sus
piernas juntas y envolvía sus brazos alrededor de ellas, recargando su barbilla sobre sus rodillas
mientras que, como de costumbre, tenía esa inmensa expresión deprimida en la cara.

De repente, Seonho sintió curiosidad por saber desde cuanto había estado sentado allí.

Quería seguir observando lo que hacía así que los días en que se estaba preparando para el
encuentro atlético pasaron por su mente. No estaba el día en que se decidieron por un grupo de
saltar la cuerda, no estaba cuando hubo selecciones para el torneo de fútbol y no estaba cuando
eligieron corredores para los relevos... No, probablemente estaba por allí pero no lo recordaba. Era
un niño que no buscaba a nadie, que no hablaba y de todos modos, como había una instrucción
especial que ordenaba excluirlo de todas las actividades físicas, tomarlo en cuenta parecía una
perdida de tiempo.
El niño... Parece solitario. Era incómodo verlo sentado solo, con un uniforme de gimnasia cuando
todos estaban festejando por allá. Un niño con un cuerpo débil, pero que podía haber puesto en el
equipo de animadores incluso si no era parte del evento deportivo como tal... Pensarlo lo hizo
sentir terriblemente culpable.

" Kyungmin , ¿Tienes una pancarta extra o una bandera?"

"¿De qué estás hablando tan de repente?

"¿Tienes una bandera o no?"

"No, hombre ¿No recuerdas que cortamos las sobras de las últimas y las utilizamos como
trapos para limpiar el desastre que hicieron por la celebración del equipo de fútbol?"

Seonho entonces volvió a mirar al pequeño niño que estaba acurrucado como un insecto debajo de
una maceta así que Kyungmin hizo una expresión que no pudo entender.

"¿Por qué vino? Si no va a hacer nada, debería quedarse en casa."

"Creo que... Solo está aburrido".

"Pues debería largarse."

A veces los niños eran violentos y crueles ante las cosas que eran diferentes a ellos y sí, puede que
Kang también fuera bastante burlón y cruel en el pasado pero, esta vez se sentía bastante mal por
esto porque parecía que era invisible para todos menos para él ¿Por qué se ve tan deprimido? ¿Por
qué... Siempre parece como si estuviera aguantando las ganas de llorar? Es el líder de clase así que
debería sostenerlo, cuidarlo un poco mejor y... Posiblemente ser su amigo.

"Además, él no va a ir a la universidad por lo que no le veo chiste que venga ni aquí ni a la


escuela. Solo nos está deprimiendo."

"Para. Ya sea que vaya a la universidad o no, él está haciendo su mejor esfuerzo y no
tenemos que estar juzgando".

"Oh, el líder de la clase resultó tener un gran corazón. Que bonito."

"Como sea, de todos modos no queda nada que darle ¿Verdad?"

"Ya, ya... En lugar de estar pensando en eso deberías relajar tu cuerpo y ponerte a calentar.
Quedan 10 minutos para que empiece y tú andas perdiendo el tiempo pensando en Lee
Myung".

Seonho asintió con un suspiro. Se estiró, movió la cabeza y calentó lentamente moviendo los
brazos de un lado para otro... Pero su vista volvió a correr involuntariamente hacía Myung ¿Desde
cuándo floreció tanto ese tonto árbol? Las flores púrpuras que colgaban como un racimo de uvas
revoloteaban con el viento y hacían una vista misteriosa y hermosa, con el niño justo debajo de
ella...

Se sintió bastante natural encontrarse con sus ojos.

Myung no se sobresaltó ni evitó su mirada así que Seonho lo miró tanto como quiso hasta que
escuchó... "Su atención. Pronto comenzará el evento final. Los jugadores de la clase 5 y la
clase 3 deben llegar a la línea de salida."

Seonho se dobló y amarró de mejor manera los cordones de sus tenis para que no se le fueran a
salir.

"Líder de clase ¿Está listo?"

"Sí".

"Entonces vamos."

Seonho conocía muy bien eso de tener las expectativas de los demás puestas en él. Era hijo único
así que recibía mucho cariño y atención en casa. Era un alumno prometedor por sus excelentes
notas y siempre asumía una mayor responsabilidad que los demás... Sin embargo, esta vez sentía
una presión diferente al darse cuenta de que Lee Myung seguía con la mirada fija en él, incluso...
Se había parado un poquito para no perderse de nada.

Los niños se congregaron como nubes para ver el relevo. Los jóvenes del grupo de porras se
sentaron en la primera fila y pronto, los jugadores de la tercera y quinta clase se pararon en la línea
de salida para comenzar a correr. Como se trataba de los dos salones que eran particularmente
conocidos por tener estudiantes absolutamente talentosos en los deportes, tuvieron una enorme y
ruidosa audiencia que ocasionó que los competidores se emocionaran todavía mucho más.
Mientras ellos calentaban o miraban a sus oponentes a los ojos, los espectadores gritaban y hacían
sus apuestas sobre los posibles ganadores.

Los primeros corredores tomaron una pose tensa así que, cuando llegó el momento de la verdad, el
sonido de "¡Fuera!" sonó tan fuerte como el estridente gritó de las porras y las pisadas de los
competidores.

"¡Cinco! ¡Oh! ¡Oh! ¡Clase cinco! ¡Clase cinco! ¡Clase cinco!"

"La clase tres es la mejor ¡Es la mejor!"

El sonido de vítores, gritos y canciones sacudió el cielo. Los dos atletas corrieron hacia adelante y
hacia la derecha en igual medida, pero la diferencia naturalmente se amplió alrededor de los 2
primeros metros, cuando tuvieron que dar la vuelta en una curva. Los vítores de los niños de la
clase 3 llenaron el patio de recreo. El siguiente corredor en la clase 5 era Ji-hoon, quien
originalmente se suponía que debía correr al último porque tenía unos pies más rápidos que todos
los demás. Por consiguiente y como se esperaba, redujo la brecha con el otro corredor y no solo
eso, sino que después de ir ensanchando poco a poco la diferencia en cada curva, terminó llegando
al otro chico con una ventaja considerable... Cuando el niño terminó, parecía tranquilo. En su
sueño le parecía muy feo que se cayera frente a toda esa gente, pero ahora el líder de clase había
roto la profecía y sus rodillas estaban intactas y bien. El tercer corredor de la quinta clase arrancó
unos 10 metros por delante gracias a la actuación del jugador anterior. Sin embargo, menos de 30
segundos después de recibir el bastón, ocurrió un accidente que le hizo tropezar con su propio
pie. Los espectadores que vieron el juego se lamentaron cuando el jugador de la clase 3 le sacó
ventaja pero el escuadrón de porras estalló en vítores como si ya hubieran ganado. El corredor de
la clase 5 se levantó tarde y corrió, pero no fue suficiente para cerrar la brecha que se amplió a
media vuelta. Seonho, en su lugar, tomó una respiración profunda y triste. Estaba muy desanimado
cuando vió caer a su amigo, pero trató de estar calmado y extendió el brazo hacia atrás en
anticipación a lo que se venía. Cuando el chico, con una expresión que gritaba "Disculpa" entró y
le entregó el bastón, Seonho sostuvo la varilla de plástico azul en su mano izquierda y pateó el
suelo con fuerza para comenzar a correr... Hoy es un día en el que su cuerpo se siente
especialmente ligero y además, ¿No hay un dicho que dice que los humanos son más poderosos de
lo habitual cuando están desesperados? La fuerza de sus piernas empujando el suelo, su cuerpo
temblando hacia arriba y hacia abajo y la respiración entrecortada era realmente inusuales. El
cuerpo que avanzaba a través del aire tibio se movía con más naturalidad y fuerza que nunca.
Rápido. Fue tan rápido que pudo sentir que ya no era él. Poco a poco, la distancia se fue
reduciendo hasta que quedó a unos centímetros del primer lugar. Era una brecha considerable, pero
mantuvo su velocidad sin renunciar a lo que sentía. Al doblar la esquina, pudo ver la línea de meta
en la distancia así que, si sigue así, eso significa que quedará en segundo lugar.

La frecuencia con la que la mirada del otro chico se iba hacía atrás aumentó gradualmente. Sus
pisadas en el suelo parecían algo inestables así que cada vez que eso sucede, Seonho acelera y
acelera como si estuviese desesperado por reducir el hueco. Sus puños cerrados estaban sudorosos
y un aliento áspero fluyó de su boca ligeramente abierta. Los músculos tensos de sus muslos y
pantorrillas produjeron el mayor rendimiento por lo que se empujó a través de la arena, pisando y
pisando hasta que la distancia quedó en menos de dos metros. Pudo percibir el miedo del chico
delante de él así que la sensación hizo que Seonho estuviera más hambriento por la victoria... Más
entusiasmado.
En la tensión que solo ellos dos podían sentir, Seonho se encontró persiguiendo a su presa con
fiereza, como un carnívoro que persigue a un herbívoro o un depredador que quiere sangre.

"Ah"

Seonho no se sorprendió cuando el chico tropezó, simplemente sintió una emoción secreta y una
sensación de logro impresionante. Como si haberlo visto caer fuera lo mejor del mundo, el joven
corrió y corrió otra vez hasta que solo quedó una cosa que hacer ya que el enemigo se había caído
centímetros atrás. Han Seon-ho extendió la mano y tomó la victoria.

En el momento en que pasó la línea de meta con un bastón azul en la mano, un grito que no se
había escuchado antes se derramó en sus oídos. El sonido de vítores fue tan fuerte que dió la
impresión de haber subido el volumen de un televisor a 100 cuando antes estaba en silencio.
Rodeado de todo tipo de niños alborotados, Seonho comenzó a reír y a festejar... Aunque en
realidad, lo había hecho para lucirse frente al niño que estaba sentado bajo el árbol.

"Líder de clase, casi me enamoro de usted".

"Vaya, hombre. Fue un juego realmente conmovedor."

Y sin embargo, Seonho aún no conocía la realidad de esa emoción que lo había motivado a correr.
Chapter 15

Después del encuentro atlético, la atmósfera emocionada se alejó como si fuera una nube de lluvia.
Era la rutina de siempre así que la clase 5, que ganó las deslumbrantes 3 medallas con el 1er lugar
en salto de cuerda, el 1er lugar en fútbol y el 1er lugar en carrera de relevos, sentía que
simplemente no les estaban dando el crédito que merecían.

"Ah, es tan injusto. Trabajamos muy duro en estos días ¿Y todo para qué?"

"¡Y todavía falta muchísimo para el descanso!"

La mayoría de los profesores pensaban que era prudente alentar a los niños a seguir participando
en los eventos deportivos, así como crear un espíritu de sana convivencia y diversión festejando
sus pequeños logros. El profesor de química habitual, que era serio y estricto, obviamente parecía
ser la excepción a esa regla.

"Bueno, hoy vamos a ver una película que yo encuentro particularmente interesante ¿Les
parece bien?"

"¡Wooow!"

Fue la primera vez desde el comienzo de semestre que tuvo una respuesta tan buena a la clase de
química.

Al igual que los otros niños, Seonho no tenía ningún deseo de tomar clases esta vez, por lo que
rápidamente se levantó y apagó las luces mientras que los niños que estaban cerca de las ventanas
cubrían los cristales con las viejas cortinas, de modo que la sala de química se oscureciera como un
cine. La luz, que entraba por los huecos sin cubrir, hacía evidente todo el polvo que habían
ocasionado.

"¿Qué tipo de película es?"

"Desearía que fuera erótica".

Los niños miraron la pantalla con un espíritu ansioso y vieron como el video comenzó a avanzar.

< JBS Science Special, el misterio del cuerpo humano>

"¡Ah! ¿Es una broma?"

"¿Este es nuestro premio? Mejor tengamos clase."

"Ya sabía que algo como esto pasaría."

Las voces llenas de descontento estallaron por aquí y por allá, pero el profesor de química solo
gritó:

"¡Silencio, mocosos!"

Pero sacar su regla y agitarla en el aire no sirvió de nada. Mientras los chicos continuaban
murmurando y gritando, el profesor había decidido recurrir a Seonho:
"Líder de clase, escriba los nombres de todos los chicos que hablen o salgan del salón".

"Sí."

"Voy a ir a la oficina de la escuela por un momento así que asegúrate de que todos se
comporten como niños decentes".

"Sí, de acuerdo."

Cuando el maestro desapareció por la puerta principal, los niños suspiraron, murmuraron quejas y
bostezaron ruidosamente. Sin embargo, era adecuado decir que la atmósfera se calmó rápidamente
incluso si Seonho no era alguien a quien pudieran llamar "aterrador". Esto se debía principalmente
a que la clase anterior había sido educación física y querían aprovechar un momento para dormir
antes de ir a comer. Era raro que alguien se concentrara en el video, pero en general estaba bien
mientras no hicieran ruido.

<Podemos comparar el cuerpo humano con un pequeño universo.>

"Ah, ah, cof , cof , cof ."

<Hay varias y misteriosas reacciones químicas en nuestro cuerpo...>

" Cof , cof , cof , cof ."

Hasta que escuchó ese sonido, Seonho había dedicado su tiempo a garabatear descuidadamente
sobre el papel que había dejado su maestro... Era tos, pero no una tos normal. Sonaba muy
doloroso y, a primera vista, era tan intensa que parecía que se estaba ahogando. El pobre niño
estaba haciendo su mejor esfuerzo en intentar no hacer ruido más que en respirar.

"Oh, es tan ruidoso. ¿Por qué está haciendo eso?"

"Porque es un puto neumotórax andante".

El murmullo creció por todas partes y sin embargo, el sonido de la tos no se detuvo incluso
después de esperar un momento... Simplemente se volvió mucho peor.
Solo hay un niño en la clase del que se sabe que tiene problemas para respirar así que Seonho pudo
saber de quien era la voz sin tener que voltear la cabeza.

"Ah, silencio idiota."

Seonho dejó de dibujar formas sin sentido en el papel.

"¿No podemos cambiarnos de lugar?"

"¿Y si lo encerramos en el armario hasta que guarde silencio?"

Myung no tenía vínculos cercanos con los otros niños de la clase así que, quizá por esa razón,
estaban atacándolo de una manera tan... Cobarde. Como si fuera una situación de risa.

"Oye, si sigues hablando voy a escribir tu nombre".

Cuando Seonho gritó en voz alta, los niños que se burlaban de Myung se quedaron callados por un
momento... Pero no había señales de que el sonido de la tos, la que ahora parecía un gemido, se
fuera a detener pronto así que Seonho se levantó del asiento y le pasó el bolígrafo a alguien más:
"Lo llevaré a la enfermería. Cuida que nadie hable mientras tanto."

" Uh ... Bueno."

Después de hablar con el segundo al mando, caminó hasta el lugar donde se escuchaba ese sonido.
Los niños se rieron un poco más, incluso cuando escucharon la voz del segundo líder diciendo
que se callaran... Pero Myung estaba agachado, como un pequeño gato en la esquina de su pupitre.
La mirada inexpresiva y fría que siempre había visto en todas partes, de pronto desapareció y dejó
paso a un brillo terriblemente angustiado. Tosía y tosía y estaba tan distraído con la tos, que
incluso cuando Seonho se acercó a su lado y colocó las manos en sus hombros, no se dio cuenta en
absoluto.

"Salgamos."

Cuando Myung no respondió, Seonho se dedicó a poner sus dedos ahora bajo sus axilas para
levantarlo del piso a la fuerza.

" Cof , cof , cof , ah, ah, cof ".

El cuerpo sin resistencia era tan pesado como una maleta llena de libros así que fue difícil para él
incluso hacer algo tan sencillo como ponerlo erguido. El sonido de su tos áspera resonó en su oído
de la misma manera que lo haría un trozo de hierro roto golpeando una vez y otra vez contra la
pared.

"¿Puedes caminar?"

Myung asintió con el ceño fruncido así que Seonho lo arrastró fuera de la puerta trasera, casi
cargándolo entre sus brazos.

"Oye, ¿Cómo te pusiste así de mal?"

Lee Myung se veía tan grave que pronto se preocupó hasta un nivel ciertamente exagerado. Había
estado sentado, quieto en una silla, pero respiraba como un hombre que había terminado de correr
un maratón. Inhala y exhala convulsivamente y tose con bastante fuerza, lo suficiente como para
imaginar que podría vomitar sus órganos. Además, cada vez que lo hacía, su cuerpo delgado se
sacudía como loco. Era un niño pálido y de aspecto débil así que tuvo la ilusión de que iba a
desgarrarse como una hoja de papel.

Aunque no sabía mucho sobre enfermedades pulmonares o respiratorias, no le parecía algo


gracioso o simple. Él puede respirar cómodamente, pero tener dificultades para meter el mismo
aire que disfruta todo el mundo debe tener algo que ver con la cirugía de neumotórax que tuvo en el
pasado.
Seonho miró por un momento al chico, que parecía adolorido incluso de quedarse quieto. Agarró su
muñeca izquierda y tiró de ella lentamente hasta que Myung consiguió caminar otra vez.

Seonho no estaba familiarizado con este tipo de situaciones así que no pudo evitar tener mucho
miedo. Todo lo que tenía en mente era la idea de que debía llevarlo rápidamente al departamento
de salud y hacer que pudiera volver a respirar. Caminaba tan rápido que el brazo que lo jalaba se
extendió y les hizo tener una distancia considerable, pero no pensó en caminar más lento ni pensó
en lo difícil que de seguro era para Myung seguir su marcha... Sus nervios estaban completamente
concentrados en el sonido de la tos que escuchaba desde atrás y su mirada solo enfocaba hacia
adelante.
Dos minutos caminando por el pasillo hasta las escaleras fue como una hora. Seonho estaba
sudando tanto que su camisa de uniforme se volvió toda mojada y luego, solo escuchó un golpe
seco a sus espaldas. ¡Bang!

"¡Myung!"

Cuando el niño se desmoronó en el suelo, el corazón de Seonho también se


cayó. Inconscientemente sus manos temblaron.

"Ya vamos a llegar. Si caminamos un poco más llegaremos a l departamento de salud.


Estaremos allí, lo prometo. Así que..."

No fue difícil sostenerlo ya que era muy delgado, pero Seonho estaba muchísimo más preocupado
en no perder la calma y ponerse a gritar. Lee Myung se puso de pie lentamente mientras tosía con
la cabeza gacha.

"Cuidado con las escaleras".

Luego fueron un poco más lento, pero con un ritmo más constante.

"Ten un poco de paciencia... Todo estará bien muy pronto."

Sin embargo, la sala de salud a la que finalmente habían llegado, estaba vacía. Más allá de la
puerta corrediza no había maestros, ni estudiantes, ni nadie.

"Oh, no. No está el encargado de salud..."

Pensó que el profesor lo ayudaría tan rápido como entraran a la enfermería pero ahora, como la
puerta estaba abierta, Seonho creyó que debió estar afuera ya desde hace mucho tiempo...

Cuando miró a la derecha, vio que Myung estaba a punto de caer al suelo otra vez así que
gritó "¡Myung! Resiste ¡Myung!"

Lee Myung estaba temblando mientras sostenía el marco de la vitrina con su mano derecha. Pensó
que se había calmado un poco mientras bajaban las escaleras pero, ahora estaba tosiendo más
convulsivamente que la primera vez. Su mano, doblada a lo largo de la forma de la articulación,
estaba pálida como si la sangre se hubiera escapado hasta la última gota y el temblor, que se había
limitado a sus dedos, se extendió rápidamente hasta que sus brazos y sus hombros se estremecieron
como si muriera de frío. Se cayó.

"¡¡Myung!!"

No hubo nada que cambiara al llamar su nombre con tanta fuerza. No sabía que hacer al respecto y
cuando miraba hacia la puerta, solo veía el pasillo silencioso y vacío. Fue honestamente
aterrador. Tenía tanto miedo que el sudor en su frente y manos había comenzado a gotear y sus
ojos estaban desenfocando. Sin embargo, al final, Seonho se arrodilló y se sentó junto a su
compañero.

"Dios ¿Qué hago?"

Seonho pensó por un momento en ir a buscar un doctor o algún encargado que pudiera brindarle
auxilio pero, en este estado tan deplorable, dejar al niño solo era algo que ni siquiera podía llegar a
imaginar.

En ausencia de un profesor, el único que podía ayudar a Myung, era solamente él.
Seonho reprimió el miedo y sostuvo con calma los hombros del chico que tenía los puños clavados
en el suelo y que había comenzado a vomitar un montón de saliva. Entonces, sin pensarlo
demasiado, se acercó a la boca de Myung y le tapó los labios con la palma de la mano sin
importarle mancharse con sus fluidos. Era un poco asqueroso, era cierto, pero pensaba que su vida
era mucho más valiosa que todo lo demás.

"Quédate así." En un documental transmitido por televisión, había visto síntomas similares a esos
y maneras efectivas para ayudar a los pacientes a calmarse. Algunos utilizaban bolsas de papel,
pero no hay cosas como esas alrededor así que eso fue lo único que se le vino a la cabeza... El niño
mantuvo los ojos bien abiertos en todo momento. A pesar de que su rostro estaba todo rojo
brillante y el sudor estaba cayendo tan dramáticamente como el de Seonho, sintió que se estaba
relajando igual a si de verdad confiara mucho en él. "Si aguantas la respiración durante la
hiperventilación, es mejor".

"Ugh... Ugh..."

"Ten paciencia, aguanta un poco hasta que se calme. ¿Vale? En un rato vendrá el encargado
de salud y todo estará bien."

Sus pupilas temblaron en unos ojos muy abiertos. Las palmas que aplastaron sus labios húmedos
estaban extremadamente calientes y solo se oía el sonido de su respiración escandalosa en el
espacio silencioso.

"Esta situación puede ser extraña, pero espera un poco más. Espera hasta que estés bien".

No podía decir cuánto tiempo había pasado porque no tenía su reloj, sin embargo era cierto que
parecía que habían estado muchísimo tiempo en esa misma posición... La respiración irregular que
seguía empujando sus palmas disminuyó lentamente. Ya no había tos, ni dificultades respiratorias
convulsivas y, afortunadamente, los temblores también habían desaparecido a medida que
recuperaba su centro. Sin embargo, cuando quitó la mano y retrocedió, el niño sacudió todo su
cuerpo y bajó la cabeza en un fuerte impulso que le permitió ver como la saliva, que fluía de su
boca, se había embarrado en sus mejillas, barbilla y nariz. Incluso parpadeaba como si todo su
cuerpo se hubiera quedado sin energía dramáticamente.

"Ah... Lo siento."

Murmuró con voz lenta... Y luego cerró los ojos.

Myung se quedó dormido pacíficamente, como si no hubiera tosido nunca o igual a si no hubiese
tenido terribles problemas para respirar... La forma en que estaba recargado y el murmullo de su
respiración estable eran tan diferentes de los sonidos de antes, que Seonho solamente lo miró como
si estuviera terriblemente extasiado por él.

"¿Eh? ¿Que pasó?"

Fue entonces cuando aparecieron los profesores de salud. El maestro Yoo tartamudeó mientras que
el otro hombre corría en su dirección y revisaba detenidamente la cara de Myung, que permanecía
apoyado contra la pared.

"En mi salón... Myung es un niño que está enfermo, señor. Entonces, de repente durante la
clase..."

"¿Lee Myung? ¿El joven que se había sometido a una cirugía de neumotórax?"
"Si. Era clase de química... Debe haber sido por el polvo de las cortinas porque.... De repente
comenzó a toser y luego no paró. Yo salí con él para llevarlo hasta aquí pero... Am... Le cubrí
la boca con la mano."

De repente, Seonho notó la manera tan insoportable y entrecortada con la que estaba hablando así
que se forzó a detenerse. El maestro, que escuchaba en silencio, sacudió los hombros de Lee
Myung y le levantó la barbilla para verificar su estado, pero no se despertó. Lo mismo sucedió
mientras cargaba su cuerpo del suelo y lo llevaba para la cama.

"No parece ser algo peligroso, pero dejémoslo descansar primero".

El maestro, que no estaba al tanto de la situación anterior, dijo esto casi como si fuera un asunto
insignificante. Seonho suspiró un poco... Su cabello era un desastre, sus mejillas estaban teñidas de
rojo y la saliva fluía todavía de entre sus labios blancos. Todo se sentía lejano, como si fuera un
sueño. Quizá tenía razón y no fue tan severo como lo imaginó pero, ¿Y si estaba equivocado?

"Debería revisarlo mejor."

"Todo está bien, te lo prometo. Parece que te costó mucho traerlo hasta aquí así que, buen
trabajo. Le diré al maestro de tu clase lo que pasó para que no vayas a tener problemas."

"Sí."

Myung se quedó dormido así que el problema se resolvió. Seonho intentó estar tranquilo con
eso. Inclinó la cabeza para agradecer y salió de la sala de salud...

Mientras caminaba por el pasillo desierto y aunque todo parecía volver a la normalidad, su corazón
terriblemente palpitante seguía estando allí. "No fue una ilusión". Se dijo, y miró la mano
izquierda que había cerrado la boca de Lee Myung. La textura permanecía todavía en ella, como si
la punta de sus labios hubiera estado en contacto por más tiempo del que recordaba. La saliva del
niño estaba allí... No es que estuviera completamente manchado, por supuesto, pero estaba tan
caliente y mojado que incluso tenía parte del líquido goteando de las yemas de sus dedos hasta el
piso... Se sintió desagradable, pero había decidido hacer todo lo humanamente posible para ayudar
a un amigo con su mala salud. Eso fue todo. El acto fue pura buena voluntad. Además, había sido
porque se le activó el sentido de responsabilidad, la compasión, todas esas cosas que un buen
cuidado hubiera hecho sin pensar...

"Ah... Lo siento."

Caminaba lento, pero no sabía si su ritmo cardíaco se iba a calmar alguna vez... Más aún, cuando
pareció como si escuchara su voz en el oído. Era una voz peligrosa que borró la pequeña sonrisa
que había logrado formar en la comisura de su boca, ahogó su respiración y apretó su pecho hasta
un nivel verdaderamente increíble...

De repente, Seonho se quedó de pie en el pasillo donde no había nadie presente. Miró hacia abajo,
a su mano izquierda y húmeda, con una mirada hundida que estaba cubierta por la sombra negra
del pilar central... La saliva de Lee Myung, ese Lee Myung, fluía lentamente por su muñeca hasta
gotear por el suelo así que no era un buen espectáculo para ver. Si fuera un estudiante normal,
alguien que no siente el pecho caliente, habría pensado que estaba sucio e inmediatamente iría al
baño para quitarlo con jabón y agua... Han Seon-ho levantó la palma de la mano a la altura de su
rostro y lo miró fijamente. De repente, abrió la boca, sacó la lengua... Y permitió que el animal que
vivía dentro de él lamiera la saliva que tanto quería probar.
Chapter 16

Lee Myung no estuvo en la hora del almuerzo pero, después de que comenzara el quinto período,
apareció en el aula a pasitos realmente pequeños. Fue en el momento en que el maestro estaba
escribiendo "Autoaprendizaje" en el pizarrón.
Lee Myung, quien abrió con cuidado la puerta corrediza y entró, respondió que estaba en la sala de
salud a la pregunta del maestro sobre ¿En dónde había estado?

"Entra y siéntate".

Mientras se sentaba, se veía bien. No se notaba enfermo ni avergonzado, solo deprimido y frío,
como de costumbre. Sin embargo, la única persona que prestaba atención a su apariencia parecía
ser Seonho. Ni el profesor, ni los jóvenes que le insultaban en la clase de química lo estaban
mirando tanto como lo estaba haciendo él. Ellos parecían haber olvidado por completo sus burlas,
la tos y que tuvo que ir de inmediato al centro de salud. Más bien, era el clima exterior, con fuertes
lluvias y rayos, lo que había atraído la atención de los niños esta vez.

"Ya sabe la dinámica. Si hay alguien que esté hablando, escriba su nombre en la lista. Iré a la
oficina por un momento."

"Sí."

Y tan pronto como el maestro desapareció, los truenos y los rayos volvieron a hacer acto de
presencia y a mostrar un sonido impresionantemente fuerte. La mirada de Seonho, sin embargo, se
volvió inconscientemente hacia la izquierda...

"¿No sienten cómo que siempre le piden al líder de la clase que haga todo?"

"Siempre nos dejan estudiar solos".

"No voy a dejarlo así, voy a ir a la oficina también para cobrar mi sueldo."

El estudiante delgado se sentó detrás de los niños que charlaban sobre las injusticias del salón...
Tenía una postura ligeramente torcida, con ambos brazos inclinados sobre el pupitre y unos
auriculares bastante discretos en las orejas.

"Ah... Lo siento."

La escena, que parecía no poder irse de su mente, se volvió a reproducir mientras giraba la cabeza
y miraba ahora hacía el escritorio. ¡Maldita sea! Se acabó, no había nada que pensar sobre ello.
Estaba allí y ayudó al chico como se supone que lo haría un buen líder de clase. Además ¡Ni
siquiera fue gran cosa que babeara y le hablara así que...! Así que...

¿Por qué sigue viniendo su cara?

"Vaya, loco".

"Está lloviendo horrible."

"Hay que cerrar las ventanas".

Por un instante, toda el aula se iluminó de un color blanco. Incluso los niños que estaban haciendo
su trabajo o dormitando en el otro extremo miraron por la ventana y soltaron palabras de puro
terror. Sin embargo, el sonido de su voz fue aplastado por el estruendo de un nuevo trueno y la
vista de más chispas a la distancia...
Como los otros, Seonho miró hacia la ventana con una expresión estúpida.

"Wow, ¿No cayó ese rayo aquí cerca?"

"¿Qué? ¿Dónde?"

"Está negro allí".

Pero lo que Seonho ve no es el paisaje exterior... En medio de su vista, estaba un niño frente a una
gran ventana, con la luz de las nubes chocando contra su piel. Debido a que el aula estaba oscura,
su rostro sombreado pareció colorearse en un azul hermoso y luego, la suave silueta de su nariz y
de sus labios se destacó a contraluz incluso aunque estaba relativamente lejos de él... Esa línea
lateral tallada por la luz era tan delicada, tan perfecta, que se quedó sin habla y también dejó de
respirar.

El ángulo en el que estaba sentado parecía más elaborado que accidental. Como en una sesión de
fotos...

"Una maldita tormenta".

"¿Cómo vamos a ir a casa?"

El niño, que llevaba un tiempo quieto, volvió un poco la cabeza hacia atrás y se quitó los
auriculares de la oreja... Seonho ni siquiera parpadeó porque no quería perderse ningún pequeño
cambio de la escena. El sonido de los niños fue más fuerte que el sonido del trueno...

"Ah ¡Puta madre!"

"¡Oigan, silencio!"

Seonho gritó y miró al lado izquierdo del salón de reojo. No había forma de que Lee Myung
pudiera desaparecer de un momento para otro, eso era verdad, pero su mirada se negaba a apartarse
de él más de lo necesario... Myung estaba mirando hacia afuera como otros jóvenes, pero parecía
estar envuelto en una energía completamente diferente. ¿Es por la fuerte lluvia o por los rayos? ¿Le
gusta este tipo de ambiente? Porque, esa expresión que tiene, con los ojos ligeramente cerrados y la
boca abierta no era similar a ninguna de las caras que había visto antes y sería adecuado decir que
era, infinitamente hermoso. Dios, era un niño tan hermoso que daba la ilusión de pertenecer a un
lugar más especial y precioso que a un aula húmeda.

Estaba sordo.

Los sonidos de los niños y los truenos estaban lejos... Solo estaba él, y la impresión de que la
temperatura, la humedad, la luz e incluso el polvo que flotaba en el aire en este punto, existían para
completar la imagen de Myung mirando por la ventana. El mundo se volvió blanco de nuevo y
poco a poco regresó a su color original...
En ese momento, como el clímax de una película, Seonho tomó el primer respiro que había
aguantado desde el inicio. Myung parpadeó lentamente, dejando al descubierto una pupila reflejada
de forma difusa que se elevó y luego cayó frente a él. Abrió los ojos hasta la mitad y sonrió de esa
manera que nunca antes había visto en su vida y entonces, escuchó música en su oído. Calor, un
temblor extraño y delicioso...
Era una melodía y una sensación de la que nunca había oído hablar, hasta que la tuvo allí con él.
Chapter 17

Incluso las cosas más impresionantes se volverán aburridas con el tiempo.

El día que tuvo un gran avance conociendo sus propios sentimientos se vino abajo como una
mentira. Lee Myung dijo que estaba agradecido por lo de esa vez en química, pero no fue a contarle
cómo estaba después de eso ni habló sobre lo extraño que había sido que le cubriera la boca...
Solamente, volvió a su tranquila forma original. Nada había cambiado.

Seonho intentaba evitar pensar en ese día porque las cosas que habían pasado inmediatamente
después de eso eran demasiado extrañas y excepcionales como para poderlas comprender. No
volteaba a verlo para no perderse y trataba de irse primero para no cometer una locura... Sin
embargo, se volvió extremadamente curioso sobre él. ¿Cuántas clases tuvo en primer grado?
¿Dónde vivió? ¿Dónde se graduó? Desde cosas básicas como estas hasta curiosidades
personales ¿Cuáles son sus pasatiempos? ¿Cuáles son sus comidas favoritas? ¿Qué canciones
escucha siempre? ¿Qué ropa le gusta? Pero el camino para llenar su curiosidad estaba lleno de
baches. Preguntando a su alrededor, apenas descubrió de que escuela venía así que, dar con
información más allá de eso era prácticamente imposible.

"Myung, ¿Qué tipo de música te gusta?" Entonces preguntó directamente, como algo muy
casual. "Soy el encargado del departamento de radiodifusión. ¿Te gustaría que pasáramos
canciones que te gusten a la hora del almuerzo?" Añadió con una sonrisa.

Aunque enfatizó que no tenía intenciones sospechosas, Lee Myung tenía un rostro que decía que no
estaba convencido en absoluto con sus palabras.

"No, está bien así."

Se quitó los auriculares, se levantó de su asiento y salió por la puerta trasera.

"¿Es incómodo hablar con los demás? ¿Por qué estás siempre solo?"

Seonho miró hacia la puerta trasera y luego sujetó los auriculares que Myung había dejado atrás.
Cuando levantó un lado y se lo puso en la oreja, salió una canción de moda inesperada.

"Es sorprendente que le gusten los grupos de chicas. Pensé que escucharía algo así como a
Debussy ."

Seonho se rió y volvió a bajar los auriculares....

Desde ese día hasta que se graduó, solo se escucharon canciones de ídolos femeninas durante el
almuerzo en la escuela secundaria Namsan. Pero nadie sabía la razón.

***

Lee Myung, que estuvo ausente durante tres días, apareció el día antes de la prueba general. De
alguna manera, parecía un poco demacrado.

" Jaewoo , abre tu ventana".

"¿Por qué? ¿No vas a encender el aire acondicionado?


"Es porque hay mucha polvo. Ábrela rápido".

¿Habría sido útil ventilar en cada descanso? Solo entendía que Lee Myung nunca tosió desde que
comenzó a hacerlo. Cuando les tocaba clase de química, llegaba a la sala con anticipación y abría
todas las ventanas, sacudía las cortinas y abría las puertas de par en par para que entrara el aire.
Los chicos se quejaban de que no podían cambiarse la ropa de educación física porque tenían las
ventanas abiertas y hacía mucho frío, pero no pensó ni por una sola vez que fuera tiempo
desperdiciado.
Aparte de eso, los días no son diferentes de lo habitual. Asistía a clases, jugaba fútbol con sus
amigos durante su descanso, almorzaba, jugaba en la computadora y después tomaba clases.

El último tiempo de clase le correspondía al llamado autoaprendizaje. Ja-woo estaba sentado en la


primera fila, roncando, y Kyung-min en el asiento trasero, el que decía que quería ayudarlo con sus
estudios, estaba exactamente en la misma posición.
A pesar de que más de la mitad del aula estaba dormida, el maestro parecía bastante determinado
en terminar de leer un libro. Seonho también se estaba muriendo, sus párpados estaban pesados y
sentía que definitivamente iba a estrellar la cabeza contra la banca en cualquier momento. "La
importancia de la constitución en una sociedad legalista... La función es... Las limitaciones de
los derechos básicos..." Oh se estaba volviendo loco porque tenía mucho sueño.

Se pasó la mano por la cara una vez más y levantó la cabeza para intentar despejarse. Entonces,
mientras miraba a su alrededor... Se quedó completamente perdido en el niño que estaba dormido.
No lo había visto hacer eso jamás así que se rió espontáneamente. Era adorable, pero también se
veía gracioso, ¿No es está una combinación que no encaja en absoluto con su cara? Pero bueno, ya
que incluso un niño tan aplicado como Myung estaba sufriendo, se preguntó si había una maldición
relacionada con la somnolencia en la última lección de los jueves.

La cabeza de Myung se movió lentamente hacia adelante y hacia atrás desde el asiento hasta que
finalmente se inclinó tanto que la punta de su nariz llegó al libro de texto. La reacción hizo que la
parte superior de su cuerpo saltara como un resorte y, al mismo tiempo, que despertara y levantara
la cabeza con una expresión de sorpresa.

Seonho finalmente apartó la mirada de él y sonrió.

El tiempo pasó lentamente... Seonho tenía tanto sueño que inmediatamente después de salir de
clases optó por tomar un balde de agua y verterla toda directamente sobre su cabeza. Después, en el
camino de regreso a su lugar por la puerta trasera, sus ojos, que siempre se dirigían inmediatamente
a una banca en específico, notaron que Lee Myung se había quedado completamente dormido
sobre el escritorio. Los auriculares negros que salían de sus oídos habían colgado hasta terminar
junto al asiento así que Seonho, sonriendo de un modo más que encantado, tranquilamente caminó
hacía él y puso las cosas sobre su lugar. Incluso después de que el tiempo pasó,
el autoaprendizaje no era una guerra de nervios contra el estudio sino una guerra contra el
maldito sueño. El aire bochornoso seguía tirando de los párpados de todos hacia abajo así que los
niños dormitaban y dormían sin detenerse a pensar en ocultarlo. El número de supervivientes se
redujo a uno, Seonho, pero al final, cuando ya no le quedaban fuerzas, el maestro de aula entró y
dio inicio a la nueva asignatura gritando:

"¡Estos mocosos! ¿Creen que esto es un hotel?"

Al terminar el día, la mayoría de los niños se dirigieron inmediatamente a sus propios hogares o a
sus academias de regularización. Las tareas de limpieza se mantuvieron como siempre y los niños
que eran encargados de estos deberes tuvieron que quedarse a terminar. Seonho era el líder de su
aula así que, como tal, tuvo que llevar una caja llena de documentos a la oficina de administración
junto con tres de sus amigos.

"¡Ah, creo que se me caerá el brazo!"

"Es realmente pesado, maldita sea."

"Puto maestro, puta escuela."

El tema sobre la caja cambió mientras pensaban en insultos apropiados para su maestro y después,
como si tuvieran activado el botón de "conversaciones random" hablaron sobre ir a la sala de
computación para pasar el rato. Sin embargo, Seonho últimamente estaba experimentando algo así
como una tentación sorprendentemente intensa de ir a espiar a Myung antes de irse a casa, así que
tuvo que inventar una excusa para ello.

"En realidad pensaba en ir a la biblioteca"

"Hombre ¿Es enserio? ¿No podrías concentrarte mejor después de jugar durante...
Aproximadamente 2 horas?"

"..."

"¿Solo dos pequeñas e insignificantes horitas?"

"Sí, estaría bien. ¡Pero luego vamos a estudiar todos juntos por hacerme perder esto!"

"¡Eso es todo! Como era de esperar, el líder de la clase debe dar ejemplo a los demás. ¡Juegos
y estudio! ¡Como todos unos estudiantes de secundaria!"

Jaewoo, quien dijo que estudiaría mucho este año, fue el más motivado con la nueva idea.

"¡Y luego vamos a dormir!"

"Oh, claro, eres muy bueno en eso".

"Soy bueno en todo. ¿Qué? ¿Qué? ¿Quieres pelear, perra?"

"Me vas a poner de mal humor, mierda."

"...Hey, hijo de puta."

Seonho subió las escaleras, riéndose debido a las peleas habituales de sus amigos. Sin embargo, en
el momento en que llegaron al corredor del segundo piso, un grupo de estudiantes de la clase 1
saltaron hacía ellos y después corrieron al unísono.

" Uh , ¿Qué están haciendo?"

"¿Que pasó?"

Curiosos, voltearon la cabeza y caminaron rápido, mirando alrededor. Alguien gritó desde atrás
incluso antes de que volvieran a preguntar:

"¡Es una pelea!"

"¡Hay una pelea en la clase 5!"


Seonho y sus amigos intercambiaron miradas y corrieron como si se hubieran puesto de acuerdo.
Todos los niños querían ver la pelea, pero Seonho tenía ideas muy diferentes sobre esto: Era el
líder de la clase, al que se llamaba cuando algo iba mal en el aula. Solo estaba pensando que tenía
que detener cualquier pelea a como diera lugar y antes de que tuviera que llenar alguna clase de
reporte.

"¿Quién está peleando? No tiene sentido."

Las grandes peleas en la escuela generalmente no ocurren sin alguna razón en particular y, en
realidad, desde que habían ganado las tres medallas en el evento deportivo se había creado una
hermandad bastante pegajosa.

"¿Quién pelea? No puedo ver. ¿Quién es?"

"Uno es Oh Hyeong -seok y el otro no lo sé".

Mientras corrían, les llegaba a los oídos el ruido de los compañeros diciendo un montón de
palabras sobre lo que pasaba adentro. Oh Hyeong-seok era una persona de sangre caliente que se
encendía ante la más mínima provocación. Incluso aunque se llevara bien contigo. Pero no era del
tipo que iba por la vida golpeando a quien fuera así que alguien debió haberlo tocado.

"¿Quién diablos atacó a Oh Hyeong -seok?"

La mayoría de los niños de la clase le tenían miedo en secreto, así que no se imaginaban que
alguien fuera lo suficientemente "Hombre" como para que lo pudiera enfrentar.

Seonho, que corrió a toda velocidad hacía el frente de la clase 5, se abrió paso entre la multitud y
se impulsó hasta llegar a la puerta trasera. Respiró hondo y miró a su alrededor. Había demasiada
gente en el aula. En el medio, como se esperaba, Oh Hyeong-seok estaba exhalando un espíritu de
pelea impresionante mientras se quedaba con los brazos cruzados. Era un supuesto "niño punk",
así que su uniforme nunca estaba bien puesto y su flequillo, demasiado elaborado, se extendía
firmemente hacia arriba y para atrás. El escritorio extendido bajo sus pies aparentemente fue
derribado por una patada y, después, había un niño que sostenía una escoba de plástico...

Seonho sintió que su corazón se había detenido.

Entró, empujando a los niños que bloqueaban la puerta. No parecía que alguien estuviera
realmente preocupado por la situación, más bien estaban emocionados y enérgicos. Como si todo
esto fuera un gran espectáculo para que pudieran reír... Pero, Lee Myung no tenía amigos así que
la única persona que podía detener esta pelea sin sentido era él mismo. Utilizando todo su poder.

"¿No? ¡Dime que es mentira!"

"Eso es..."

"¿Tu mamá dio un soborno?"

Oh Hyeong-seok escupió esta suposición con confianza, aunque en realidad, pensando con sentido
común, Lee Myung no necesitaba darle un soborno el maestro de aula porque no tenía planes de ir
a la universidad. Los papeles no importaban, ni el registro de asistencia o cosas estúpidas como
esas. Sin embargo, los niños no estaban interesados en la verdad. Solo estaban siendo consumidos
por el hecho de que no fuera castigado incluso estando ausente la mayor parte del tiempo.
Lee Myung escuchó a Oh Hyeong-seok y se rió de él:
"Necesito limpiar ¿Puedes irte?"

Levantó los ojos y entonces toda la clase dijo: "¡Ooh, oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh!" Como si los
estuvieran provocando para pelear. Oh Hyung-seok frunció la boca y extendió un mano hacía
Myung.

"Eres un bastardo presumido, todos piensan que eres un idiota."

Los vítores estallaron como si fuera un insulto verdaderamente genial.

"¿Qué pasa si digo que el verdadero idiota eres tú?"

Seonho empujó hacia adelante otra vez, trepando las paredes de espectadores que se apilaban
innumerables veces frente a él. El puño del chico tembló. ¿Está molesto de que Lee Myung no
parezca herido por sus palabras mal intencionadas? Es un niño tranquilo que no lastima a los demás
así que en realidad ni siquiera tendrían que meterse con él...
Un rincón de su corazón dolía como si fuera su culpa que Myung estuviese siendo atacado.

"¡Vete a la mierda, bastardo!"

Seonho se detuvo en seco después de escuchar un grito agudo. Era un sonido que nadie esperaba,
por lo que la atmósfera se enfrió como si les hubieran vertido agua fría encima. Incluso Oh
Hyeong-seok, que estaba en medio de una fiebre de ira, se sintió avergonzado e hizo una expresión
estúpida como si lo hubieran golpeado en la cabeza. Seonho finalmente terminó por ponerse a reír.

"¿Me insultaste ?

"Claro. Porque lo hiciste primero"

"¡Porque eres un maldito enfermo te llamé idiota! ¿Cuál es el problema?"

"Ja, pues tú eres un pedazo de basura. Por eso te dije bastardo y que te fueras a la mierda.
Creo que perteneces muy bien a ese lugar".

Pensó que la diferencia de peso era un punto clave sobre quién podía o no ganar la batalla... Pero
fue un gran error que reconoció de inmediato. Lee Myung no parecía asustado así que no dijo ni
una palabra de temor. Más bien, la cara de Oh Hyeong-seok se puso roja debido a las frases que
pronunció.

"¡Pelea, pelea!"

Oh, Hyeong-seok no pudo superar su enojo así que se desquitó pateando el escritorio una vez más.
Después de la fuerte actuación de rugir, corrió hacia Lee Myung como si quisiera comenzar a
arremeter contra su cara... Y allí fue cuando Seonho se abalanzó para intervenir. Extendió una
mano y agarró la muñeca de Seok justo antes de que las yemas de sus dedos tocaran el cuello de su
camisa.

"¿Líder de clase?"

"¿Qué estás haciendo en el salón?"

Seonho intentó hablar con calma, pero en realidad estaba tan enojado y nervioso que los dedos le
habían comenzado a temblar.
"Deberías quitarte de mi camino."

"Estoy preguntando qué estás haciendo en el aula, Hyeong -seok."

Cuando volvió a preguntar, el ruido de los alrededores, que era fuerte y desordenado, disminuyó
gradualmente hasta hacer que fuera bastante incómodo. Seonho esperó pacientemente a que Oh
Hyeong-seok respondiera, pero en lugar de hacerlo, el joven retiró bruscamente la muñeca que le
estaba agarrando. Al parecer lo había sujetado con más fuerza de la que necesitaba. Hyeong-seok
frunció el ceño y se frotó la piel con la otra mano, donde las marcas de sus dedos ya se estaban
formando.

"Él comenzó a pelear conmigo".

Seonho lo miró por un momento, luego volvió la cabeza para observar a Myung. El niño vaciló y
respondió levemente:

"Para limpiar, tengo que despejar el camino. Solo pedí que se quitara porque no dejaba de
estorbar".

Seonho dudaba de sus ojos y oídos. Fue porque parecía que él no era un estudiante que gritara o
maldijera y mucho menos que se defendiera... Seonho se alzó de hombros:

"Bueno... Yo creo que fue tu culpa, Seok"

"..."

"Incluso si no ayudas con la limpieza, no debes interferir. Levanta el escritorio y vete de


aquí".

Hyung-seok Oh evitó la mirada de Seonho lo máximo posible, luego agarró su mochila con
brusquedad y la puso en su hombro antes de desaparecer por la puerta trasera. Habían hablado en
voz baja todo este tiempo, pero sonó inesperadamente fuerte porque los estudiantes abarrotados
estaban conteniendo la respiración dentro y fuera del aula... Oh Hyung-seok, que parecía firme en
su decisión, regresó adentro con un golpe sordo y gritó:

"¡Maldición!"

Con manos ásperas y fuertes, colocó el escritorio en su lugar y se dirigió hacia la puerta trasera
otra vez, apartando a los niños con un empujón antes de desaparecer en algún lugar.

"Bueno, eso fue gracioso... ¿Pero qué están viendo, chismosos? Salgan de aquí".

Kyungmin, quien estaba mirando con bastante entusiasmo a su lado, echó a los otros compañeros
de clase diciendo que si no, definitivamente los iba a acusar con el director. A fin de cuentas ellos
estaban allí porque era divertido, no había un motivo real.
Lee Myung, que perdió el foco de atención, seguía mirando por la ventana mientras sostenía una
escoba de plástico con ambas manos. Hablar con él era incómodo así que Seonho tosió antes de
abrir la boca.

"Myung, ¿Quién está de servicio además de ti?"

"Él."

La mirada de Seonho siguió uno de sus dedos largos y entonces encontró a un niño que estaba tan
callado como una estatua.

"¿Aparte de ti y Kyu- il ?"

"Creo que todos huyeron".

"¿Entonces ustedes dos lo van a seguir?"

Myung asintió un poco. Quizá como consecuencia de la discusión, las mejillas se le tiñeron de rojo
e incluso las orejas le comenzaron a brillar. Seonho le sonrió:

"Fuiste más valiente de lo que pareces. No pestañeaste mientras te enfrentaste a un oponente


que es más grande y tiene una voz más agresiva que la tuya ¿Quién hubiera pensado que
había un corazón tan fuerte detrás de tu gentil apariencia?"

"Líder de clase, ¿No vas a venir a jugar?"

El aula, de donde se fueron todas las personas, todavía tenía a sus tres amigos dentro. Los que
habían decidido ir juntos a la sala de computación. El salón ahora parecía excepcionalmente
grande y estaba desordenado después de las clases. Está polvoriento. Incluso si todos ponen lo
mejor de su parte a la hora de la salida, las divisiones siempre están desorganizadas y hay basura
por aquí y por allá.

"Vayan primero."

"¿Por qué? ¡Tú y yo somos un equipo!"

"Te esperamos aquí."

"No. Vayan primero y yo los alcanzo."

"Bueno."

Cuando Jaewoo se dio la vuelta con una expresión de decepción, kyungmin gritó desde un lado
como si estuviera muy feliz con la decisión de su amigo.

"Muajaja, vamos a patearte el trasero."

"¡Oh no! ¡Eso no es justo!"

"Seonho, tarda todo lo que quieras."

"Oye, Kim Kyungmin, mejor hagamos otra cosa hasta que Seonho se desocupe."

"Nop, chico. Eso si sería una injusticia."

Después de que sus amigos se fueron, Seonho se quedó supervisando la obra de limpieza. El niño,
llamado Kyu-il, era tan callado que tenía pocos recuerdos de mezclar palabras con él alguna vez
y Lee Myung, que estaba demasiado ansioso por limpiar, iba de un lado a otro como si Seonho no
estuviera allí... Y la verdad es que Seonho se sentía muy idiota estando a su lado así que no se le
ocurría un tema que sacar para conversar con él.

Entonces, transcurrieron en silencio 30 minutos de limpieza.


Después de que la basura se puso en los botes correspondientes y los escritorios se volvieron a
colocar en línea, se miraron a los ojos. Kyu-il se puso la mochila al hombro sin mostrar orgullo ni
alegría, solo como si hubiera hecho lo que tenía que hacer y estuviera listo para ir a casa. Luego
hizo un gesto con la mano hacia Seonho.

"Oh, sí. Lo hiciste bien, Kyuil . Adiós. Te veré mañana."

Sonrió y salió del aula.

El siguiente fue Myung. También se puso la mochila al hombro y tomó sus libros. Sin embargo, a
diferencia de Kyu-Il, escapó. ¡Se fue casi corriendo por la puerta trasera! Así que, inevitablemente,
Seonho se quedó solo, mirando la puerta del salón de clases y sintiéndose perturbado por lo que
acababa de pasar. Es decir ¿Hizo algo malo? No fue que detuviera la pelea con la esperanza de que
pasara algo o le dijera gracias pero, viendo que ya no estaba con él, sintió que su pecho estaba
adolorido. Igual a si hubiese perdido una gran oportunidad.

Cuando sus pensamientos estaban todos revueltos, Seonho realizó una acción impulsiva de la
que nunca pensó ser capaz... Después de correr por el pasillo, bajó las escaleras saltando de dos
en dos y rápidamente llegó al primer piso. Respirando como loco, miró a su alrededor. Lee se quitó
los zapatos y los metió en la caja.

"Myung."

Se acercó y le tocó un poco el hombro, pero el niño parecía tan asombrado que lo único que
alcanzó a hacer fue tropezar, caer y verlo con los ojos muy abiertos.

"Oh, Myung... Lo siento ¿Estás bien?"

"Estoy bien."

"¿Te pegaste? ¿Te llevo al doctor?"

"No. Estoy bien."

Pero notó que estaba frotándose las rodillas porque le dolían un montón... Seonho quería ayudarlo
y acariciarlo también, pero prácticamente no podía hacer nada más que quedarse quieto.

"Entonces..."

Pero Myung, que se recuperó de la lesión, suspiró y siguió metiendo sus pies en los tenis. Su rostro
estaba teñido de rojo otra vez, pero Seonho lo atribuyó a que estaba avergonzado por el golpe...

"Esto... ¿Para dónde vas?"

Se quitó los zapatos de interior y los metió en su caja de zapatos mientras esperaba una respuesta,
pero sus palabras llegaron solo después de ponerse los dos tenis.

"Apartamentos Hansol ".

"Yo también vivo allí, ¿Te gustaría ir conmigo?"

De hecho, el vivía en la dirección opuesta, pero las mentiras vinieron de forma natural. Una vez
más, Lee Myung no respondió de inmediato. La velocidad de conversación era lenta pero sobre
todo, el espacio entre palabras era inusualmente largo. El silencio continuó hasta que caminó y
cruzó el medio del patio de recreo.

"Ah... ¿Eso significa que no?"

Era vergonzoso volver a preguntar si podía ir con él y en caso de que se sintiera forzado, Seonho
rechazó la posibilidad de volver a abrir la boca. En cambio, naturalmente se volvió hacia el
apartamento Hansol y lentamente, se abrió paso hasta caminar junto a Myung.
Chapter 18

Era un día típico de verano. El sol brillaba con una luz cálida y las cigarras revoloteaban alrededor.
Los perros que los estaban acompañando se sentaron por allí dejando la lengua de fuera y los
estudiantes de la escuela primaria, montados en una patineta, corrían mientras tomaban un helado
con sabor a fruta o iban por el carril de las bicicletas. Mientras caminaban en silencio, pensó que el
uniforme de "Namsan High School" se adaptaba muy bien a Lee Myung. El color blanco era
bueno porque su piel era blanca también. Incluso los pantalones grises que todo estudiante de la
escuela odiaba por ser aburridos, parecían pulcros cuando los utilizaba.

¿Cómo se veía con la ropa de primavera y otoño?

Desafortunadamente, no importaba cuanto mirara dentro de sus recuerdos, su imagen nunca se le


vino a la cabeza. Solo estaba... La primera vez que entró en el aula y se encorvó para sentarse junto
a la ventana. Ese día, estaba nevando. Llevaba un abrigo porque era pleno invierno así que no
había logrado observarlo bien. Ahora, teniéndolo tan de cerca, la mirada de Seonho subió a los
pantalones de su uniforme y se quedó un rato descansando en las gruesas caderas del niño. Luego
pasó a sus largos brazos extendidos y se movió sobre su cuello y su camisa. El cabello castaño, a la
luz del sol, revoloteaba sobre sus pequeñas orejas que eran tan delicadas y bonitas como el resto de
su cara. Seonho miró la apariencia de su flequillo durante un momento, volando suavemente sobre
su frente hasta que de repente, cada uno de sus pasos se sintió tan extraño que incluso olvidó para
donde iba. Solo estaba allí, caminando torpemente como un robot de hojalata mientras miraba un
edificio de apartamentos distante que obviamente no conocía. Las cigarras del árbol lloraban como
burlándose de él y entonces, mientras caminaba, con ese tipo de humor tan extraño, vió una
estación de bomberos al otro lado de la calle. Era una señal de que había llegado aproximadamente
a la mitad del camino de la casa de Lee Myung y eso a la vez significaba que habían caminado en
silencio durante al menos 15 minutos. Si es así, llegarán al frente de su puerta en poco tiempo y
Lee Myung entrará sin decir nada otra vez.

"¿Por qué no viniste?"

Seonho le preguntó esto a toda prisa así que, debido a que su mente tenía un terrible sentido de
urgencia, omitió las palabras de "Tú" "escuela" y "en estos días."

"¿ Uh ?"

Lee Myung se veía asombrado, como si pensara que finalmente había perdido la cabeza. Además,
era tan extraño que a veces pareciera molesto, luego frío y en ocasiones, como un niño
enfermo, que su cara se volviera de un color rojo cereza impresionante. Seonho se aclaró la
garganta y volvió a decir:

"Tú, ¿Por qué no habías venido a la escuela en los últimos días?"

Lee Myung terminó por rascarse el cuello.

"No me sentía bien".

No es de extrañar, pensó que se había vuelto un poco tembloroso últimamente.

"¿Tus pulmones?"

"No."
Myung inclinó la cabeza como si hubiera recibido una pregunta difícil para contestar. Tal vez era
muy tonto intentar ligar con alguien enfermo preguntándole precisamente sobre su salud. ¡Que
tonto! Apenas tuvo la oportunidad de hablar con él y lo había arruinado diciendo algo así de inútil.

"Es por el frío."

Cuando estaba a punto de disculparse, Myung habló. Con una vocecita bastante pequeña.

"¿Frío?"

"Ujum."

Su voz era aún más diminuta que antes, por lo que no era posible escucharla sin prestar
atención. ¿A dónde fue el niño que estaba tremendamente enojado después de que lo insultaran en
el salón de clase? Ya no era la misma persona.

Lee Myung miró a Seonho y dijo:

"Porque solo un tonto atrapa un resfriado en verano, así que digamos que fue el frío."

Seonho intentó aguantar la risa.

"Me gustaría que siguiera siendo primavera".

A principios de junio, con el sonido sin escrúpulos de las cigarras locas por aparearse, Myung
ladeó la cabeza.

"Cierto. Hace tanto calor..."

Y después de eso, la conversación se cortó durante bastante tiempo. Seonho quería caminar más
despacio porque le gustaba como se sentía su corazón estando con él pero, cada vez que pisaba y
pisaba otra vez, sentía que se acercaba sin piedad a un destino fatídico y que las oportunidades para
hablar a solas con Lee Myung se tornarían entonces en "terriblemente escasas" otra vez.

"Tú... Estuviste asombroso"

"¿ Uh ?"

"Cuando luchaste contra Hyungseok Oh, tu voz era muy fuerte y decidida".

"Ah, eso..."

"Vaya, hablar contigo es más difícil de lo esperado". Seonho puso la palma de su mano sobre su
cara y miró directamente al cielo. "A ver... No importa lo que digan los niños sobre ti, ellos son
idiotas y no te entienden".

"..."

"Les resulta fácil hablar sin siquiera saber de ti así que, me gusta que no les hagas caso".

Pero tan pronto como dijo eso, se arrepintió. En realidad ¿Él era diferente a los demás? Hablaba
con seguridad y ni siquiera estaba cerca de conocerlo bien así que el calor subió hasta instalarse
finalmente en su cara. Ni siquiera podía mirar a un lado así que Myung, que había estado
caminando como siempre lo hacía, de repente aprovechó esta oportunidad para decir:
"Tú... Viste cuando mi mamá fue a la escuela".

"Yo lo vi."

Silencio de nuevo.

Mientras Lee Myung sacó el tema de su madre y esperaba por sus palabras, Seonho estaba ocupado
tratando de inferir lo que estaba pensando.

"¿No me malinterpretaste ?"

Myung preguntó en un tono cauteloso.

"¿Qué malentendido?"

"Soborno… Esas cosas."

Parece que aunque dijera que no, prestó más atención de la necesaria a las palabras absurdas que
soltó Oh Hyung-seok. Seonho respondió casualmente:

"Era el "Día del Maestro" esa vez, así que por eso le dieron bocadillos. ¿No?"

"Cierto"

"Ese día también ahorramos dinero y compramos un pastel, pero lo que le dio tu mamá se
veía mucho mejor".

"..."

"El hombre estaba babeando".

Lo agregó en silencio porque se preguntaba si incluso una broma tonta haría que Myung se sintiera
mejor... Los niños como Kim Kyungmin lo hacen bien y muy casualmente, pero cuando lo hace él,
la verdad es que no parece divertido en lo más mínimo.

"Es el profesor Kimchi "

Pero se rió. Sus párpados se volvieron más delgados, cubriendo sus pupilas redondas y haciendo
que su boca se moviera para dibujar una curva verdaderamente preciosa... Era, como música en sus
oídos.

"La canasta que le dió mi mamá estaba echa con sobras".

"¿Eh?"

"Es decir, alguien envió a casa un regalo lleno de cosas para comer. Algunas estaban muy
buenas y me las comí con mi hermana, pero al final solo quedaron algunas cajas así que mi
mamá se las dio al maestro porque estaban a punto de vencer."

Seonho se rió repentinamente mientras escuchaba el repentino cambio de tono. Al principio, era
una pequeña risa, pero cuanto más hablaba y recordaba, más divertida se volvía y se tornaba
también en algo placenteramente escandaloso.

"Jajajaja, no puede ser. Eso es muy divertido."


"¿Ah?"

"Myung, eres como un comediante."

"No creo que a la altura de un comediante."

Los pasos de Myung fueron notablemente más rápidos. Sus mejillas y el borde de su cuello,
visibles aún desde el borde de su camisa, estaban teñidos de un rojo brillante así que Seonho acortó
apresuradamente la distancia.
Dios... No quería dejarlo ir. Llegarían en un rato, pero era una pena que no pudiera decir. "Te
veré mañana" porque en realidad no se hablaban en la escuela. La oportunidad de caminar con él
podría no volver a aparecer.

Entonces, a Seonho se le ocurrió una excusa para retenerlo otro poquito:

"Myung..." Cada vez que lo llama, a pesar de poner una reacción de sorpresa impresionante, no
parecía querer huir de él. "¿Te gustaría comer algo?"

"¿Perdón?"

"Porque la cafetería de la mamá de un amigo está cerca de aquí. Es muy buena y te prometo
que te va a gustar."

"Yo... No lo sé, yo..."

"Vamos, yo compraré lo que tú quieras."

Myung vaciló, y luego se detuvo. Pensó que la apariencia de quedarse quieto y mirarlo era similar
a la de un pequeño conejito con ojos grandes así que de repente, sintió la necesidad de estirar la
mano y tirar de su muñeca para tenerlo un poquito más cerca de él. Al mismo tiempo, sin embargo,
se asombraba de si mismo cuando pensaba en ello hasta el punto de tener incluso algo de miedo
por perder el control.
Mientras esperaba la respuesta de Myung, los semáforos para peatones cambiaron dos veces.

"Bueno, pero... No estaría bien que me compraras algo."

"Jaja, vamos primero. De esa manera podrás ver."

Se pararon torpemente frente al paso de peatones y cruzaron la calle así que, cuando salieron de la
sombra, la cálida luz del sol atravesó sus ojos como si fuera el reflejo de una ventana. Seonho hizo
un toldo con sus manos y apoyó su frente un poco contra los dedos. Cuando cerró los ojos y miró
hacia abajo, notó un tenis limpio abriéndose paso por las calles. El dorso de una mano blanca,
moviéndose lentamente hacia adelante y hacia atrás. Un cabello sedoso, unos labios pequeños...
Tan precioso, que el animal dentro de él gruñó con hambre.

La tienda de bocadillos estaba en un callejón al otro lado de la calle. Fue una vez al comienzo del
semestre y regresó a ella tres meses después. Cuando estaban en la escuela elemental venían una
vez a la semana pero ahora, después de subir de nivel y cambiarse de salón, terminaron teniendo
tantas cosas que hacer que naturalmente dejaron de frecuentar cosas que antes eran de rutina.

Cuando abrió la puerta de vidrio con una hoja azul adherida a ella, se reveló una tienda con cuatro
mesas. Algo pequeñito. Mientras Seonho iba directo a una que fuera para dos personas, Myung
miraba para todos lados, se retorció y finalmente se sentó de modo que pudiera ver hacía la calle.
La madre de Jaewoo, que estaba enrollando kimbap en la cocina, los saludó en voz alta sin siquiera
voltear a verlos.

"Bienvenidos."

"Hola, tía."

"Oh, Han Seonho, ¿Verdad? Ha sido un largo tiempo. ¿Y mi hijo?

" Jaewoo está estudiando. No deja de leer últimamente."

Después de mentir de buena fe por un amigo, Seonho apoyó los codos en la mesa turquesa y lo
volvió a mirar... La superficie de la madera estaba ligeramente pegajosa por la humedad pero
servía muy bien para no perderse detalle alguno de Lee Myung, quien ahora estaba observando el
menú en la pared.

"¿Qué te gusta?"

"Estoy bien."

"¿Bueno? Entonces lo haré por ti".

Han Seonho caminó hacia la cocina, pidió algo de comida y habló un poco con la madre de su
amigo antes de regresar con el niño que se veía honestamente incómodo. Seonho pidió también dos
tazas de agua, coloca una frente a Myung y la otra se la bebe casi hasta la mitad. Le miró las
manos: Hay venas que sobresalen del dorso de la muñeca, un dorso con un hueso abultado en cada
nodo... Naturalmente, su mirada se volvió hacia sus dedos que eran tan largos y delgados como su
cuerpo, con uñas de color rosa pálido y una piel que se veía suave y extrañamente perfecta... Pero
la madre de Jaewoo dejó el plato sobre la mesa y entonces rompió con el extraño momento de
inspección. Para los dos, sirvió un plato de tteokbokki, tempura variada y pastel de pescado
en jjolmyeon con unas patatas fritas. Seonho y Myung estaban avergonzados, pero igual
comenzaron a mover la cabeza un montón de veces para atrás y para adelante.

"Muchas gracias, tía."

"No, para nada. Nuestro Seonho siempre se ocupa de hacer sesiones de estudio así que por
eso estoy muy agradecida. Uh , sería bueno si nuestro Jaewoo fuera tan cuidadoso como tú."

Desde muy joven, ella comenzó a pensar que más que su amigo de videojuegos y partidos de
fútbol, Han Seonho era el tutor privado de Jaewoo. Aunque no era cierto. Ella dejó la comida y
sonrió alegremente, mirando a Seonho y a Myung alternativamente.

"Entonces coman bien."

Después de eso, fue la guerra. Para deshacerse de toda la comida que parecía ser para 5 personas,
no dijeron una palabra y se concentraron únicamente en comer. Después de poner un bocado
de Tteokbokki en sus bocas, pensaron que también tenían que vaciar el plato de jjolmyeon y
comerse el pastel de pescado. Como eran amigos de Jae-woo, la verdad es que los llenó con mucha
sopa, pastel de pescado y en secreto, incluso les dio más Tteokbokki del que le ofrecía a los
clientes habituales...

Contrariamente a Seonho, Lee comió muy bien. No parecía detenerse y su boca se llenaba una y
otra vez aunque la velocidad era lenta.
"¿Tú no comiste del plato de aquí?"

"¿Eh?"

"Yo ya comí un montón de esto, lo siento."

Seonho bajó la cuchara con cara de vergüenza. Que solo esté comiendo del plato delantero puede
deberse a que es incómodo para él comer con otras personas o pedir de lo que tiene. Y como
siempre iba con sus amigos y ellos eran unos cerdos, lo comió sin pensar en preguntarle primero si
quería probar.

"Ah, no. Está bien así." Myung abrió los ojos y le señaló los platos. "Estoy comiendo lo que
quiero comer."

"¿De verdad?"

"Ujum".

Seonho pensó que debía rotar los platos... Si tenía otra oportunidad de llevarlo a comer, por
supuesto.

"Tomas mucha agua cuando comes ¿Verdad? Es que te veo siempre a la hora del
almuerzo..."

"..."

"..."

Tan pronto como Myung escuchó lo que dijo, el interior de su boca se sintió seco y la sangre fluyó
hacia su rostro a un ritmo impresionante. Seonho se avergonzó también así que tragó saliva ante el
golpe de una extraña sed que le picaba la garganta. Era una sed ardiente como un desierto así que
tomó el cuenco un poco apresuradamente y bebió el caldo de pescado sin ponerse a pensar. Fue un
acto que ejecutó después de olvidar que la madre de Jaewoo había vuelto a llenarlo con sopa
caliente.

"Ah... ¡Mi lengua!"

Rápidamente dejó el cuenco y bebió agua, pero incluso así sintió un hormigueo impresionante.
Como si ya no tuviera la lengua.

"Jajaja".

Luego hubo una risa refrescante del otro lado de la mesa. Seonho sentía que su cara estaba roja
como una manzana así que no quería levantar la cabeza... Pero no pudo evitar hacerlo: Fue un
momento en el que finalmente pudo ver a Myung sonreír ampliamente, brillar para nadie más que
para él... Así que su deseo de mirarlo y su deseo de esconderse en algún lugar chocaron de
inmediato. Seonho apenas abrió la boca:

"Oye, siempre soy así de torpe ¿Pero te divierte que me quede sin lengua?

"Lo siento."

Una disculpa sincera volvió hacía él


"Que era una broma, hombre."

A medida que Seonho pronunciaba estas palabras y le sonreía otra vez, la apariencia de Myung se
volvió cómoda nuevamente. Tomó el pastel de arroz con unos palillos y sonrió también.

"Siempre pensé que eras perfecto".

"¿Yo?"

"Ujum."

Seonho era un estudiante que estaba lejos de ser perfecto. Aunque estudiaba mucho nunca era
suficiente y a veces se quedaba dormido en el salón. No quería estudiar, así que jugaba fútbol
deliberadamente con sus amigos o iba a la sala de computación así que... Que le dijera "Perfecto"
era...

"Oh, vaya".
Chapter 19

"Um..."

Aunque no había nadie en la casa, apretó los dientes para apagar el sonido tan escandaloso de su
voz. Cada vez que exhalaba, había niebla en la pared de vidrio de la ducha...

"Siempre pensé que eras perfecto."

Esa voz no deja de reproducirse en su cabeza. Una risa, una cara en la que no debería de estar
pensando mientras se encuentra en este tipo de situación.

"Ah, ah, ah..."

El sonido del aliento saliendo de su boca y el gemido que escuchó en el centro de salud parecían
superponerse. Era como si su mente no pudiera distinguir entre un rostro sonriendo pura y
brillantemente y un rostro dolorosamente distorsionado por la asfixia...
Cerró los ojos con fuerza, y fue solo en esa mezcla decadente de oscuridad y frío que pudo ver a la
perfección esa cara peligrosa que tienta a los animales que viven en su interior.

Han Seon-ho, no sabía cuál de las dos expresiones lo excitaba más... Pero estaba horriblemente
duro y necesitado.

"¡Ah!"

Cuanto más rápido se movía la mano que cubría su pene, más fuerte aplastaba la frente contra la
pared y más escandalosos eran sus gemidos... Pero entonces, incluso en el momento del clímax,
Han Seon-ho no podía saber exactamente lo que quería de él, aunque era obvio que deseaba tener
sexo con ese chico ¿Es algún tipo de fetiche o es solo una necesidad de chupar esa piel que se ve
terriblemente suave? ¿Fue por esa cara sonriente que vió hace 30 minutos o fue debido a verlo
babear y tener tos? Ah, maldita sea, ¿Por qué su rostro está tan blanco? ¿Por qué sus tobillo son tan
delgados y bonitos?

Y así, la masturbación furtiva en el baño llegó a su final.

Han Seon-ho le dio fuerza a sus brazos y concentró todo su poder en el deseo que se arremolinaba
en el centro de su estómago. En el momento en que sintió que los vasos sanguíneos de la sien le
iban a estallar, se le mojaron los dedos con su semen...

"Ah, ah, maldita sea..."

Una lujuria pegajosa se esparció en la pared de vidrio manchada de vapor, fluyendo lentamente
hacia abajo para terminar dejando un rastro blanquecino y espeso. Seonho, después de mirarlo un
rato, abrió la ducha y lo limpió todo con agua fría. Se quitó la playera mojada del uniforme y la tiró
fuera de la ducha hasta que aterrizó lentamente en los azulejos negros del baño. Seonho aumentó la
frecuencia y se puso agua fría en el cuerpo también hasta hacer que sus labios temblaran y que
goteara sobre su cabello corto.

Nadie lo estaba mirando, pero igual se sintió muy avergonzado...

A pesar de que la temperatura corporal descendió rápidamente y los dientes comenzaron a chocarle
entre si, el extraño deseo que hervía dentro de su pecho no se calmó en absoluto, haciendo que
tuviera miedo de que los animales en su corazón intentaran devorarse a si mismos. Era, como si sus
sentimientos lo estuvieran convirtiendo en otra persona.

"¿Qué tengo que hacer?"

Tocó la pared con sus manos temblorosas pero, como era de esperar, no salió ninguna respuesta.
Chapter 20

Seonho pensó que no sería capaz de mirar directamente a Myung debido a las cosas que había
hecho en su casa la última vez... Pero tenía un rincón desvergonzado. Aunque siempre tuvo la
culpa presente en una parte de su corazón, la verdad es que no fue tan complicado ver al niño...
Como de costumbre, Lee Myung era alguien que estaba callado y que no sobresalía demasiado del
montón. Por supuesto, Seonho, siendo el líder de la clase 5, hizo lo mismo de siempre y se mostró
valiente: Cuando volvió la cabeza hacía él no evitó sus ojos, incluso cuando parecieron tener
contacto durante mucho tiempo. Sin embargo, no habían tenido la oportunidad de hablar
personalmente, ni siquiera ahora que habían llegado al período de festivales. El final de Junio es un
momento en el que todos están ocupados con eventos para el disfrute de los demás así que, Seonho
se quedaba todas las tardes con los niños de su club en lugar de sus compañeros de clase. El
departamento de radiodifusión tuvo que producir un video promocional para el festival y cooperar
con el departamento de teatro para hacer un breve drama parodiando un video musical e incluso
ayudaba con cada uno de los programas del festival por lo que estuvo muy ocupado filmando y
editando, organizando la línea de tiempo y ensayando. Se iba a casa después de las 10 en punto
todos los días para supervisar los tres proyectos y como nuevo empleado de oficina, se quedaba en
un día interminable de horas extras. Incluso había días que faltaba a clase por culpa del video
promocional o debido a que iba a la sala de transmisión. Además, después de finalizar el producto
del evento y cambiar parte del personal del festival, regresaba al salón de clases e intentaba dormir,
solo unos segundos.

Era el momento de la última clase por lo que su maestro de aula llegó poco después de que se
sentara y dejara su mochila ¿Por qué parecía que el único mérito reciente de Kim Ji-nam era acabar
con su energía? Sin embargo, salió tan pronto como entró, dejando solo la palabra de que no tenían
tarea. Entonces los niños empacaron sus maletas como si fuera lo más divertido desde que entraron
a la escuela y luego salieron del aula, dejando solo al comité encargado de la limpieza y a los
niños que tenían las escobas de plástico. Revisó su teléfono móvil, con la mochila justo sobre su
espalda. Incluso hoy tenía que comunicarse con su madre para decirle que tenía que ir a trabajar a
la sala de radiodifusión y que llegaría un poco más tarde de lo acordado... Pero antes de eso, un
brazo apareció y desapareció frente a sus ojos como si fuera un fantasma. Era un brazo delgado y
pálido, como si nunca hubiera estado expuesto a la luz del sol. Cuando Seonho, que tenía el cuerpo
endurecido, levantó la cabeza, Lee Myung ya caminaba hacía la salida como si el alma se le fuera
en eso.

"¿Qué...?"

Han pasado dos semanas desde que comieron juntos en el comedor de la mamá de Jaewoo así que,
no importaba cuanto lo pensara ni lo mucho que comenzara a analizar sus posibilidades, no podía
entender la razón por la que había llegado hasta su escritorio si ni siquiera parecía querer hablar
con él. Sin embargo, en el momento en que se alejó para perseguirlo, algo revoloteó en su
escritorio. Era una hoja de papel, similar al color del pupitre. Han Seonho tomó la nota:

♤ ♠ Te invito a la proyección del Departamento de Apreciación Cinematográfica ^^ ♠ ♤


☆ ¿Cuándo? ☞☞☞ Día del festival 15:00
☆ ¿Dónde? ☞☞☞ 1-8 Aula
☆ ¿Qué? ☞☞☞ "El palacio de los asesinos"

Miró la nota durante un buen rato. Parece que este club no tiene mucho presupuesto porque está
impresa y cortada en papel tosco, el diseño era feo e iban a pasar una película que era
increíblemente sombría a pesar de que se trataba de un festival divertido y colorido. Además ¿Por
qué Lee Myung le entregó esta nota? Tan extraño... Seonho miró hacia la puerta trasera, pero el
personaje principal del misterio ya había desaparecido. Analizó una serie de posibilidades así que
para esto, se volvió a sentar. Se acercó al frente del escritorio y extendió la mano ¿Y si era basura?
¿Y si la dejó caer por equivocacion? Debido a la naturaleza del niño, no puede ser una broma así
que, la mirada se volvió hacia la nota de nuevo:

"Te invito ^^"

"Jaja. Me invitó. ¡Lee Myung me invitó!"

Lee Myung siempre va solo y no habla con cualquiera. Entonces, ¡Entonces probablemente es el
único estudiante en toda la escuela que fue invitado por él! De repente, se dio cuenta de que su
corazón latía con fuerza y de que también le estaban sudando las manos de un modo exagerado.
Han Seonho se guardó rápidamente la nota en su bolsillo para no llegarla a arrugar y luego, como
si nada hubiera pasado, se encaminó hacia el pasillo principal.

"Señor Seonho ¡Señor Seonho! El hombre que está manejando las entrevistas para los
graduados acaba de llegar".

"Bueno. ¿Qué pasa con el archivo que teníamos pendiente?

"Lo puse en la web".

Seonho entonces se sentó de nuevo y abrió la computadora portátil. Tuvo que volver a leerlo y
verificarlo porque el locutor le había pedido que supervisara el guión para el día del evento.
Mientras abría el documento, miró el calendario del festival...

"A las 3 en punto... Sang Hyuk, ¿Puedo estar ausente a las 3 el día del festival? Solo me
llevará 2 horas."

"¿De verdad te vas a ir? ¿Hay algo urgente?

"Eh... Me invitaron a la proyección de una película".

"¿Si?"

"Voy a buscar todos los ajustes de sonido y voy a completar lo del guión así que, no creo que
tengas ningún tipo de problema. De todas maneras me puedes contactar si algo pasa."

" Uh , sí... Todos estaremos allí, así que no será mucho trabajo realmente pero ¿Es por la
proyección de películas? ¿Es enserio?"

"Eh ¿Por qué?"

"Pues, es que pareces muy emocionado como para tratarse de algo de nuestra escuela
¿Seguro que no vas a fugarte para ver a una mujer o algo así?"

En lugar de responder, Seonho sonrió y comenzó a trabajar en la computadora.


Chapter 21

Los días de ser abusado con infinitas cantidades de trabajo continuaron hasta el día mismo del
festival. Incluso después de que se completaron todas las producciones del vídeo, Seonho tuvo que
efectuar un seguimiento exhaustivo de los eventos y actuaciones con el único propósito de no
cometer una equivocacion y desperdiciar todo el trabajo que habían realizado sus compañeros. Los
niños de su misma clase tenían envidia de que pudiera saltarse la mitad de las horas, pero no era
algo que disfrutara en lo absoluto. Después de todo, tuvo que estudiar por separado y le pedía las
notas de química y matemáticas a sus amigos... Además, estaba el hecho de que no hablaba en
absoluto con Lee Myung, quien causó revuelo en su interior con un mensaje sobre ir a una
proyección de películas en la escuela. Seonho estaba demasiado ocupado como para intentarlo y
Myung, como de costumbre, era silencioso.

Así que, llegaron al día del evento.

Desde las 9 de la mañana, Seonho ha estado demasiado distraído trabajando en la oficina de la


escuela, en el auditorio, el patio de recreo y la oficina de transmisión también. Realizó una
cobertura especial en el almuerzo como locutor y monitoreó todo sobre los siguientes eventos
importantes. Mientras tanto, los videos de los que era director, fueron entregados a los niños del
club de informática, quienes lo editaron en tiempo real para transmitirlo al final del festival...

Diez minutos antes de las 3 de la tarde, Seonho le dejó todo el trabajo a sus compañeros y juniors y
metió la mano en el bolsillo de su pantalón. El papel que estaba hecho jirones tocó la punta de sus
dedos así que, incluso si no lo sacaba, el contenido ya estaba pegado en su cabeza como una
fotografía.

Seonho llegó tranquilamente a la clase 8 del primer grado. El pasillo estaba recto, había dos
carteles impresos frente al aula pero, además de eso, no existía señal alguna de un evento o
reunión. El departamento de apreciación cinematográfica era un club que no recibía mucha
atención así que la escuela no pagaba por ello. Apenas y podían alquilar un aula de primer año y
tenían que hacer todos sus folletos con papel.
Seonho abrió la puerta trasera y miró para adentro... El interior parecía estar bastante preparado. Se
quitaron los escritorios y se alinearon unas sillas de un modo bastante desorganizado, pero las
cortinas estaban colgadas y cumplía su misión de hacer ver todo moderadamente oscuro. El
proyector y la pantalla estaban listos y al parecer habían llevado un altavoz con un woofer grande,
no un producto de esos que estaban regados por toda la escuela. Desafortunadamente, no había
nadie más que un niño sentado en la primera fila con un bote de palomitas de maíz entre las manos,
dos niños que operaban computadoras y que parecían ser los miembros del club y, oh, por
supuesto, el chico que estaba sentado hasta la esquina... Lee Myung. Al mirar la invitación,
sospechó que Lee Myung debía ser miembro del equipo de apreciación de películas, pero parecía
no tener idea de lo que los otros niños hablaban o de cosas de computadoras. Volvió la cabeza
ligeramente hacia atrás y luego miró al techo, con una expresión torcida y en blanco. Sus labios
estaban ligeramente abiertos, como si hubiera caído en un pensamiento secreto y al mismo tiempo,
dos o tres rayos de luz que se filtraron a través de la cortina hicieron que la escena fuera tan
dramática como el cartel de una película de verdad.

Entonces, a pesar de que Seonho se acercó a Lee Myung y lo miró por un momento
verdaderamente largo, él demostró seguir en blanco así que lo ignoró... Cuando tocó sus hombros y
dijo "Buu", fue el instante mismo en que mostró la reacción más intensa que jamás haya visto en
su vida. Gritó fuerte y casi derriba su silla, pero Seonho lo agarró de la muñeca antes de que
ocurriera un accidente.
"Lo siento. ¿Te espanté?"

Seonho susurró su pregunta porque el salón de clases estaba tan silencioso que se sentía como en
un cine real, una voz demasiado alta podría romper con el ambiente. Myung asintió, aunque el
resentimiento estaba escrito en los ojos que tenía más abiertos de lo habitual.

"¿Crees que puedas ver la pantalla estando aquí? Ven, vamos a sentarnos en el medio".

Myung asintió de nuevo y se puso de pie. Sin embargo, quizá debido a la sorpresa inicial, su andar
era ligeramente tambaleante y muchísimo más torpe que de costumbre. Seonho miró hacia atrás e
hizo una pequeña pregunta:

"¿Te gustaría algo de beber?"

"¿Yo? Bueno, sí".

Cuando se sentó en la silla de en medio, donde dijo que era apropiado, Seonho llegó de inmediato
desde la izquierda y se acomodó también. Tenía una lata de coca cola y un popote en la mano. La
lata estaba tibia...

"¿Y tu refresco?"

"Yo solo traje el tuyo."

"¿Y si tienes sed? Mejor bebe tú."

"No, es tuyo."

"Eso no me parece justo."

Seonho miró a su alrededor y vio que el escritorio estaba repleto de pequeños vasitos de papel y
palillos de madera. A medida que se acercaba un poco más, encontró un montón de popotes así
que, aunque había dudado al inicio, simplemente tomó uno más y se lo enseñó.

"¿Está bien así entonces?" Seonho movió la mano y naturalmente abrió la lata e insertó los dos
popotes dentro. Después, como si fuera lo más natural del mundo, abrió la boca y dijo: "Bebamos
juntos."

"... Tal vez más tarde".

Seonho bebió un sorbo de coca cola y giró el popote restante hacia Myung como diciendo "No
tengas pena". Sin embargo, en ese momento y como si ya hubieran terminado con los
preparativos finales, el personal de apreciación de películas corrió las cortinas de una forma
muchísimo más meticulosa y terminaron por cerrar la puerta del salón. El director del club dijo en
voz alta:

"Gracias a todos por venir a la tercera proyección del departamento de apreciación de


películas".

Tenía curiosidad acerca de las palabras "todos ustedes" ya que al parecer, se refería nada más al
tipo sentado en la primera fila, Myung y él.

"La película que se proyectará esta vez es la obra maestra del siglo. "Palacio de los
Asesinos", producido en 2001 por el genio director Jean Auguste Chardonnay... Quien ahora
está en un hospital psiquiátrico."

Seonho preguntó en voz baja mientras escuchaba una larga explicación sobre la película: "Myung,
¿Conoces esta película?"

"No, en realidad no"

"Pareces un amante del cine."

"Así es."

"Eso es genial..."

Cuanto más conocía a Myung, más misterios y preguntas crecían dentro de él. Sin embargo, dado
que la explicación se detuvo y comenzó la película, decidió no prestar demasiada atención a lo que
pasaba en su cabeza y mirar la pantalla para ver con que "maravilla del cine" se podía encontrar
esta vez. Apareció el título de la editorial y la productora, y fluyó la música con una atmósfera
lúgubre... Tuvo demasiada suerte de que el sonido extraordinariamente tridimensional de la
película cubriera los latidos de su corazón porque, aunque se sentaba en sillas como estas todos los
días, ahora no sabía por qué estaba tan incómodo y con tanto calor. Se sentía inusualmente
pequeño ese día, y la espalda parecía estar muy alta para el respaldo... Estaba confundido acerca de
como poner sus piernas ya que Myung, junto a él, estaba ligeramente agachado para mirar la
pantalla. El proyector intensificó la sombra de su rostro y también la sombra de sus pequeñas
pestañitas, que cayeron de una forma hermosa sobre sus mejillas hasta hacer que una luz tenue
golpeara sus pupilas en un baño de plata... Por supuesto, Seonho casi se abofeteó por mirarlo como
un idiota, tomó otro sorbo de Coca-Cola tibia y se forzó a observar la pantalla... Se estaba
produciendo una matanza justo ahora, pero no había inspiración para seguir el hilo. Más bien, era
curioso que Myung no se sorprendiera por la cruel escena. ¿Myung es una persona tímida o audaz?
¿Qué género de película le gusta? ¿Por qué decidió ver una película en el departamento de
apreciación? La curiosidad le pegó en la cabeza una y otra vez y así, el tiempo pasó todavía más
lento de lo que esperaba que lo hiciera...

Seonho miraba hacia adelante, pero sus nervios se concentraban en la derecha. Aunque no se
permitía mirar por miedo a verse muy obvio, si podía detectar cada uno de los movimientos y
comportamientos de Myung: como cambiaba de postura o levantaba los brazos y también como se
rascaba la nariz. Entonces, en la mitad de la película, mientras pasaban todas las escenas crueles y
la reflexión filosófica era fuertemente tratada, es decir, cuando el desarrollo se volvió
extremadamente aburrido, inmediatamente notó el momento en que Lee Myung comenzó a
adormecerse... Recordó su somnolencia durante la clase de autoaprendizaje, cuando se despertó al
tocar el libro con la nariz mientras movía la cabeza hacia adelante y hacia atrás. Myung es
probablemente una persona perezosa o alguien que puede dormir bien en cualquier lugar.

Seonho se sentó con una expresión casual y se concentró en mirarlo... Lee Myung intentó varias
veces despertarse, sacudiendo la cabeza o enviando su mano hacia atrás y frotando su hombro,
pero al final, como un niño pequeño, no pudo superar el sueño y su cabeza perdió el rumbo, se
inclinó lentamente hacia adelante, hacia atrás, al lado, del otro, y milagrosamente, se fue para la
izquierda....

Y cayó sobre el hombro de Seonho.

"Dios..."
Seonho apretó los puños, como cuando el equipo de fútbol que animaba anotaba un gol, y por
supuesto, a partir de entonces no pudo escuchar el sonido de la película, ni ver las imágenes, o
percibir ningún otro ruido que no fuera el latido fuerte de su corazón y el sonido de Myung,
respirando junto a su oído... No podía creer que tuviera a ese hermoso niño justo en el hombro. Su
cabello castaño agitándose suavemente mientras exhalaba y... Pensó, mientras se acercaba, que
podía besar sus párpados y también besar su nariz...

"¿Por qué sigues pensando de manera tan extraña y crees que es algo normal?"
"Besar los ojos de otra persona, ¿Por qué diablos eres tan desagradable?"
"Bueno, ¿Qué se puede esperar de un chico que se lame las palmas con saliva y se masturba
pensando en un chico de su clase?"
"Por qué sabes que los dos son hombres, ¿No es verdad?"

Seonho se quedó en silencio debido a esa horrible voz en su cabeza... La única que hacía que los
animales se calmaran y que en su lugar, solamente dejaba una inmensa culpa que le caía sobre la
espalda. Tenía razón, él... ¿Qué estaba haciendo exactamente? ¿No estaba siendo un estudiante de
secundaria depravado que pensaba en abusar de sus compañeros de clase? Un hombre, cuya sangre
y deseos sucios fluían por cada vena de su cuerpo... Porque, ciertamente quería tomar la mano de
Myung. Quería sostener sus dedos, decirle que eran hermosos y entrelazarlos con los suyos. Y
quería levantar la mano, ponerla en su mejilla y acariciarle la piel con toda la palma. Quería tenerlo
en sus brazos y envolverlo contra su pecho toda la tarde hasta el día siguiente. Quería besar sus
labios suavemente... Y, estaba el presentimiento de que sus deseos podían no detenerse allí.

Quería hacerle el amor.

"Eso no es lo que deberías ser".

Seonho era el líder de la clase, el chico que tenía que dar un buen ejemplo. Hasta ahora, incluso si
no puede decir que sea un humano perfecto, la verdad es que ha estado viviendo bastante bien en
los últimos años. Nunca se esforzó en caer en la categoría de bueno niño, buen hijo y buen
estudiante que la sociedad tanto exigía... Él era así, inteligente por naturaleza, bueno por
naturaleza, como un pez nadando libremente en el agua, sin intentarlo. Por lo general sabía lo que
era el sentido común, incluso si vivía como quería. A veces, tenía un impulso temible y mezquino,
desorganizado y cruel pero... Enamorarse de un estudiante de la misma clase estaba más allá de
todo eso.

Seonho, de pronto sintió muchísimo dolor de pensar así.

Eran las 4:52. Al final, las personas que se habían conocido por primera vez, en la película,
comenzaban a actuar como desconocidas. Era difícil adivinar que les había pasado porque no le
había puesto atención. Después de respirar profundamente, Han Seonho apoyó cuidadosamente la
frente de Myung con la palma y quitó la cabeza de su hombro... Era para no despertarlo, para que
no entrara en pánico al darse cuenta de que estaban demasiado juntos. Para no cometer extraños
malentendidos aunque no fuera un malentendido. Le echó la cabeza hacia atrás con cuidado y
afortunadamente, Myung no se despertó.
Seonho se levantó de su asiento y trató de no mirarlo. Luego, sacó los dos popotes de plástico que
se veían exactamente iguales del envase de Coca cola y las tiró a la basura al salir.

"¿Ya te vas? ¿No quieres terminar de verla?"

Sin embargo, aunque estaban hablando con él, Seonho no dejaba de ver el salón... Recordó a
Myung parado en el pasillo, de pie frente a la caja de zapatos, en el medio del patio de recreo, en la
puerta de la escuela, frente a los apartamentos Hansol y luego, unos treinta segundos después,
recordó al niño que se destacaba entre los innumerables estudiantes varones que llevaban el mismo
uniforme. Myung caminaba lentamente bajo la luz del sol, agitando su delgada muñeca de un lado
a otro, colocándose los auriculares en los oídos, como si no hubiera ningún problema con él ni con
el mundo. La mirada de Seonho se enfocó en la película aunque en realidad, no estaba mirando
nada... Tenía una sensación de crisis que nunca antes había sentido. De alguna manera, era como si
sus órganos internos se retorcieran y sus venas se enredaran hasta hace una maraña complicada y
difícil de resolver.
El mundo siempre ha sido amigable con él. Creció en un entorno rico, estable y seguro. Desde que
nació tuvo mucho más que otros y la mala suerte lo evitó en cada esquina. Había muchas personas
a su alrededor, incluidos sus padres, con una personalidad madura y un corazón cálido así que, si
sucedia algo desafortunado con él se debía a que era torpe. Si faltaba algo, todo lo que tenía que
hacer era intentarlo con más ganas... Y por ello, sin pensar, le abrió la puerta a las cosas peligrosas
sin creer que lo eran.

Y por supuesto, su zona de confort le había hecho olvidar que estaba mal... Ser gay.

Seonho apretó los puños con ansiedad.


Chapter 22

La semana de espera para las vacaciones fue inexplicablemente larga. Todos esperaron ese
momento así que, el día de la ceremonia para dar inicio al descanso, casi rompieron las puertas de
la escuela y salieron corriendo de allí, sintiendo una alegría extrema por haber sido liberados de las
cárceles en las que los tenían los adultos.

Sin embargo, en el extraño paso del tiempo, a veces una semana pasa como un día. Seonho intentó
evitar pensar en Myung tanto como le fuera posible y, sin embargo, esto solo dio como resultado
un esfuerzo inútil. Un esfuerzo que resultó en algo más que contraproducente: Sus pasos se
ralentizaban considerablemente cada vez que tenía que pasar cerca del apartamento Hansol. En el
camino a su academia, cuando caminaba por algún sitio que supiera que frecuentaba Lee Myung,
sus ganas de verlo y la voz que decía que no debía encontrarlo chocaban ferozmente contra su
cabeza hasta provocarle un dolor inmenso.
Seonho comenzó la escuela con más dudas que nunca antes, la sensación terrible de haberlo
extrañado le golpeada la cabeza una vez y otra vez... Pero para Myung, que apareció el día de la
ceremonia de apertura de la escuela, dar con él fue demasiado fácil: A pesar de los días de agonía
que sufrió, este niño estaba al frente de Seonho como si fuera algo bastante normal. Llevaba una
camisa blanca de verano sin arrugas y pantalones grises, escuchaba una canción de un grupo de
chicas con una cara descuidada y los labios acomodados en una perfecta línea recta. Igual a una luz
deslumbrante que entra en un pozo que se está pudriendo en la oscuridad.

Seonho se sintió avergonzado así que no se imaginaba hablar con él, mucho menos mirarlo
directamente a la cara. De todos modos, eran únicamente compañeros de salón. Vieron una
película juntos y comieron en un pequeño comedor familiar una vez, pero todavía le resultaba
incómodo llamarlo amigo o, persona de interés.

"Para concluir, estamos preparados contra esos niños inconscientes y emocionados cuyas
calificaciones bajaron dramáticamente en el segundo semestre." Dijo la voz de la bocina. "El
líder de la clase 5, debe verme de inmediato en la oficina de la escuela".

Seonho lo obedeció. Tomó su mochila y se dirigió a la oficina de la escuela sin decir ni preguntar
nada más. Pasó por los pasillos de color marrón oscuro, las ventanas polvorientas y los rostros
familiares. Después de un mes, la escuela a la que había vuelto resultaba ser la misma. Lo mismo
ocurría con la figura del maestro de aula, sentado como un rey en una silla con respaldo alto y
ruedas.

"¿Me llamó, señor?"

"Bueno, primero que nada, este es un asunto de entrega. Tienes que distribuir estos volantes
en tu salón y hacer que los traigan el próximo jueves con la firma de sus padres."

El maestro entregó una pila de papeles amarillentos. Sin embargo, tan pronto como aceptó la tarea,
sin darse cuenta ya estaba leyendo la línea superior.

<Participación al viaje escolar.>

Una onda estalló en el tranquilo lago de su pecho. Su mirada se saltó las instrucciones del director
y la introducción de gastos y se volvió hacia las líneas que tenían la fecha: Viaje escolar: Isla de
Jeju. Los ojos de Seonho estaban muy abiertos.
"Ya sabes como funciona, no se los entregues a los niños del equipo de fútbol... Pero si dale
un folleto a Lee Myung".

"¿Por qué?"

En el mismo momento en que escuchó su voz, su corazón dio una vuelta brusca en picada y se
elevó hasta las alturas. Seonho se puso un poco más cerca de él y esperó, pero el profesor de aula
estaba ansioso por quitarse la suciedad de una uña utilizando la otra.

"Van a entrenar en septiembre y no están interesados."

"Ya. Vi jugar a Byeong -wook la otra vez, es muy bueno".

"¿Verdad? Me recuerda a mi cuando era más joven, también me encantaba el fútbol".

"¿Habla en serio, profesor?"

"Estuve a punto de dar autógrafos en lugar de exámenes".

El profesor de aula murmuró y bostezó, como un diálogo interno. Seonho podía ver la úvula a
través de su boca abierta, como si fuera a desencajarse de un momento para otro.

"Pero, señor... ¿Qué pasa con Myung? Pensé que estaba exento de todo esto."

"¿Um? Pues al principio del curso su madre dijo que no tenía planeado gastar en viajes
escolares, por motivos de salud, ya sabes. Pero esta vez va. Parece que está extrañamente
motivado." Hasta entonces, el cuerpo de Seonho, que lo había escuchado sin poner alguna clase
de expresión o resistencia, se endureció completamente hasta parecer de madera. El maestro de
aula chasqueó la lengua y dijo: "Es más cómodo para los niños que sienten dolor salir de él de
vez es cuando. Además, es un chico peculiar. ¿Sabes lo que quiero decir?"

El maestro se rió maliciosamente, como un villano de caricatura, y dijo esto como si estuvieran
compartiendo un secreto que solo ellos conocían. Seonho esperaba que no fuera una clase de
insulto hacía él, así que suspiró y optó por no decirle nada.

"Entonces me voy."

"Sí."

Seonho salió de la oficina de la escuela acompañado de los pétalos de color púrpura, que volaban a
través de las ventanas que estaban abiertas para limpiar el aire... Extendió la mano, miró su palma:
Las flores estaban en pleno apogeo pero, más allá de la ventana polvorienta y de los árboles, todo
parecía exactamente igual.
Claro, excepto por una cosa.
Chapter 23

Pasó un mes rápidamente. Mientras tanto, Seonho ha atravesado los momentos más inestables y
turbulentos de su vida escolar. De repente su corazón late con fuerza y no puede soportarlo, pero al
momento siguiente se enfría y siente que lo odia absolutamente todo. Cuando pensó en su viaje
escolar, las expectativas que tenía sobre su nuevo amor aumentaron dramáticamente y luego,
debido a esto, se sintió enojado y terriblemente miserable también. Hubo momentos en los que se
sentó durante horas sin hacer nada, solo con la música encendida. Sus padres pensaron que su
único hijo, quien nunca se había podrido o desviado, finalmente había alcanzado la pubertad y esa
etapa en la que quería pasar tiempo solo.
El joven estaba allí, masticando y masticando una y otra vez los pensamientos que nunca podría
concluir, mordiéndose los dedos con los dientes y aplastándo su corazón hasta que le llegaba al
estómago. Mientras tanto, el examen de mitad de período llegó como el amanecer.

El tiempo de estudio se prolongó. La carga de ir a una buena universidad, no querer decepcionar a


sus padres y un sentido de responsabilidad impresionante eran mucho más de lo que parecía poder
aguantar. A menudo pasaba horas enteras con sus amigos en la biblioteca, explicaba para los
demás, respondía cuestionarios, transcribía libros de texto, leía hasta memorizar y grababa las
clases para escucharlas después. Literalmente estaba poniendo en práctica todos los métodos
conocidos por ser buenos para afilar la mente. El sueño se retrasó tres horas y el segundo día del
examen de mitad de período, tuvo una fea hemorragia nasal.
Cuando volvió a sacar del armario la ropa de primavera y otoño después de pasar la crisis de forma
segura, fue el mismo día en que descubrió que el papel de las notas estaba pegado en la pared del
aula, como en el primer semestre:

4to lugar: Seonho Han (promedio: 93,7 puntos)

Seonho suspiró después de comprobar la puntuación. Un suspiro de alivio, no de felicidad. Tuvo


mucha suerte en abarrotar casi todas las materias en menos de un mes así que, sí, los resultados
podrían haber sido mucho peores que esto.

"Oh, obtuve el segundo lugar".

"Demonios, no encuentro mi nombre."

Seonho miró hacia arriba mientras escuchaba el ruido de los niños a su alrededor. Sin embargo, el
nombre que estaba buscando no estaba ni en 1º, 2º o 3º lugar. Su mirada descendió rápidamente...

13 ° lugar: Lee Myung (promedio: 81,9)

Sus amigos solo revisaron su puntaje y se dieron la vuelta, pero Seonho se quedó leyendo las letras
en el papel por un tiempo realmente largo. ¿Qué le pasó a este chico? ¿Es por qué se sentía mal?
¿Qué pasó en casa durante las vacaciones? ¿O es que ha estado preocupado por algo más?

"Seonho tuvo una hemorragia nasal en el último examen y por eso se salió del salón".

" Uh ..."

"¡Tu nariz te odia, hermano!"

Seonho apartó los ojos de la pared y volvió a su asiento. Sin embargo, mientras sus preocupaciones
se retiraban de su cabeza, el cinismo llenó todo el lugar: ¿A quién le importa Lee Myung? De
todos modos, sus calificaciones no tienen sentido porque no va a ir a la universidad. Si lo piensa
bien, era natural que Myung apareciera entre los niños que tenían notas bajas porque era
completamente diferente a cualquiera en el aula. No estaba en el mundo de los bolígrafos y boletas
de calificaciones sino en el mundo de las competencias y juegos extraños. Ahora estudian en el
mismo espacio, eso es verdad, pero pronto seguirán por caminos completamente diferentes. Era
incluso, algo así como un desconocido para él. A excepción de que duerme mucho y de que no es
tan tímido como parece... Y que come bien, y que se ve lindo y bonito todo el tiempo, solo son
pequeños datos que cualquiera puede saber si lo miran con atención.

Quien dijo que el amor no correspondido era como algodón de azúcar, estaba loco. El primer amor
no correspondido se sentía como intentar jugar baloncesto con una bola de billar o poker con cartas
incorrectas... Incluso si lanzaba con fuerza, las cosas no regresaban a él de la manera que esperaba.
Además no era para nada agradable y se sentía sucio todo el tiempo. Como si tuviera una lluvia fría
y pesada cayendo sobre su cabeza.

Sería bueno estar con él.


No, tienes que estudiar.

Sería bueno estar con él.


No importa estar con él.

Sería bueno estar con él.


¿Por qué quieres estar con alguien que siempre parece tan indiferente?

"¡Oye, Seonho! ¿No vas?"

La voz de Kyungmin rescató a Seonho del charco de agua de lluvia en el que se le estaba volviendo
la cabeza.

"¿Eh?"

"Tenemos educación física ahora ¿No te acuerdas o qué?"

"Ah... Sí, eso es verdad."

Seonho rápidamente se quitó la camisa y comenzó a ponerse su traje de deportes. Su espalda estaba
húmeda de sudor y, cuando giró ligeramente la cabeza hacia la izquierda en un intento por ver si
era el único allí, el hombro del niño sentado en silencio al final de su campo de visión hizo que el
corazón le diera otro vuelco. Maldita sea ¿Tenía que voltear precisamente hoy? Allí estaban sus
codos más blancos que el sol, su pecho desnudo, el traje de gimnasia que parece no tener nada de
humedad, resbalando hasta cubrir su abdomen.

"¿Por qué... Te estás vistiendo con el uniforme de educación física?"

"Es por mis calificaciones "

"¿Por qué? ¿Qué tan lejos cayeron?"

"Antes estaba en el 2 y ahora en el 13."

"Oh, no lo sabía. Es lamentable".

Seonho se apartó de Lee Myung y salió del aula casi corriendo.


Chapter 24

Los profesores de educación física eran seres humanos insensibles. No les interesaban los
estudiantes y su memoria era mala, así que con frecuencia los amenazaban con una regla y
decían "¿Por qué no corres?" Como un hábito. Seonho se enojaba cuando comenzaban a portarse
mal con Myung sin razón aparente así que solía reclamarles, igual a si fuera su agente o su
guardaespaldas. Le decía en voz baja a los maestros antes de cada clase: "El maestro de aula dijo
que no debería correr porque su sistema respiratorio está mal."

"¿Entonces por qué está aquí?"

"El maestro dijo que no corriera".

Después de eso, el maestro se cruzaba de brazos y chasqueaba la lengua con una expresión de
incomprensión terrible. Entonces a Myung, la persona de interés, lo miraba con dureza y asentía
después de decir que estaba bien. Sin embargo, la próxima vez, volvía a decir lo mismo con una
cara insensible: ¿Por qué no corres?

Seonho, que iba a acercarse al maestro de educación física para hablar con él, se detuvo en medio
del patio de recreo. ¿Por qué él siempre estaba tan al pendiente de ese niño? Hablar sobre su salud,
asistir a una clase de química solo para ventilar, prestar atención para asegurarse de que todas las
ventanas del aula no estuvieran cerradas ni que tosiera o se sintiera mal de un momento para otro.
Había buscado consejos en internet para relajar el cuerpo después de que observó los efectos
secundarios de la cirugía de neumotórax y su hiperventilación. ¿Pero con qué caso? ¿Para alimentar
una fantasía que era indebida?
No dijo nada esta vez y al final, llegó una persona con un uniforme de gimnasia casi nuevo. Sus
brazos y piernas eran más delgados y más largos que los demás y se veían terriblemente pálidos
bajo la luz del sol.

"Capitán, Vice-Capitán, vengan aquí."

"Sí Profesor."

"Estos son los ejercicios que deben ejecutar el día de hoy. Primero que nada, 100 metros,
flexibilidad, dominadas. Abdominales, sentadillas, cien de cada uno."

"Sí"

"Comenzaremos corriendo así que vamos a alinear a los niños de acuerdo a su número en la
lista."

El maestro no escuchó una respuesta y se quedó a la sombra de un poste. Le entregó el archivador


y el bolígrafo con la hoja de resultados adjunta al segundo al mando y sonó el silbato que tenía en
el cuello. Seonho corrió a la línea de salida y alineó a los niños.

"Ustedes dos."

Dos chicos con el apellido Kang, se pararon frente a la línea de salida. Cuando el maestro hizo
sonar su silbato, comenzaron a correr y a levantar un viento polvoriento que desapareció en
cuestión de segundos. Seonho colocó a los números 3 y 4 en la línea de salida, extendiendo la
mano para dirigirlos en silencio... El sol estaba tan caliente que no podía abrir los ojos
correctamente pero entonces, en un momento dado, su mirada bajó al árbol de siempre, como un
mal hábito. Cada vez que podía, buscaba al chico que se sentaba en un mismo lugar con las
rodillas erguidas y en cuclillas.

Algo lo golpeó desde adentro.

Seonho, que frunció el ceño con fuerza, volvió la cabeza de inmediato y vió a Myung, de pie y
mezclado con los otros chicos. No estaba ni agachado ni deprimido, sin embargo, se había quedado
sin expresión mientras escuchaba a los demás seguir hablando. Como alguien de otro mundo.

¡ Bip ! ¡ Bip !

Un silbido nervioso lo sacó de sus pensamientos. Ya habían colocado a los números 5 y 6 en la


línea de salida... Bajó la cabeza y miró por el rabillo del ojo los limpios tenis del niño que tenía una
enfermedad pulmonar ¿Qué diablos estaba pensando?
"Él, este de aquí, estará ausente con frecuencia debido a que está en tratamiento médico.
Tuvo una cirugía por un neumotórax así que, ya ves, sus pulmones terminaron quedando
bastante débiles. No toma educación física. Asegurate de tacharlo de esa lista
permanentemente ¿De acuerdo?"
"Yo le diré al profesor de educación física por separado, pero tienes que asumir la
responsabilidad y hacerlo bien en cada turno para que los maestros no lo regañen. ¿Bueno?"
"Sus pulmones están muy mal, por lo que es muy fácil para él quedarse sin aliento. En casos
extremos, es posible que deba ir a la sala de emergencias..."

Mientras permanecían en blanco, los cuatro estudiantes pasaron por turnos. Seonho apretó el puño.

"Myung está enfermo, ve con el maestro y dile que no puede hacerlo" Por un lado existía el
temor de que pudiera toser y no respirar, como en la sala de química. "No tiene nada que ver
conmigo. Veamos que hace." Y en el otro lado, había un Han Seon-ho de corazón frío esperando
que Myung desapareciera para que sus sentimientos se fueran con él.

Eran sentimientos que no deberían existir al mismo tiempo, pero que no lo dejaban en paz.

¡ Bip !

Otro silbido apresurado se le clavó en los oídos.

"Es tu turno."

Seonho miró a Myung atentamente, pero no dijo nada. En su lugar, se paró frente a la línea de
salida... Mirándola atentamente una mirada tranquila, estirando los brazos para aflojar las
articulaciones y rodando suavemente el pie derecho dos veces sobre la arena.

"¡Hey, Capitán! ¿Que has estado haciendo? Dales la señal."

Desde la distancia, el profesor de educación física gritó su enojo. Seonho volvió la cabeza
lentamente y miró una vez más la línea de los estudiantes: El 14 es un niño futbolista que siempre
estuvo ausente pero que entrenaba duro así que, por lo tanto, su estrategia era poner a Myung junto
con él para que fueran lento por igual.
Se sentía como si la brillante luz del sol le pegara directamente en la cabeza. Le sudan las manos y
la boca la tiene horriblemente seca. Golpe, golpe, golpe, golpe. Debajo del delgado traje de
gimnasia, su pecho latía como loco.
¿Está bien hacer esto?
No es algo que me preocupe.

Otra voz interrumpió bruscamente a la primera.

Él sabe lo que está haciendo, Lee Myung no es un estudiante de kindergarten y Seonho no es su


niñera. Vale la pena correr, quiere correr así que deja que corra. Nadie lo obligó a correr. Incluso si
se lastima. Incluso si muere...

No es su responsabilidad.

¡ Bip !
Chapter 25

Seonho iba a correr contra él, y se puso nervioso tan pronto como escuchó el sonido del silbato.

Tenía las piernas tensas, casi moviéndose solas y sus tenis empujando el suelo con fuerza entre
cada nuevo movimiento. Sus pulmones estaban hinchados con aire caliente y la camiseta se le
pegaba al cuerpo sudoroso a la vez que el viento entraba por cada uno de los agujeros de sus
mangas. Incluso si no miraba a la izquierda, sentía vívidamente la presencia de un competidor. No
iba notablemente rápido, pero tampoco demasiado lento. Seonho pudo intuir que corría con todas
sus fuerzas, sin espacio para la derrota. Junto a él se oía el roce de sus tenis y de la arena, el sonido
del uniforme de gimnasia cada vez que movía el brazo y la respiración corta, propia de una
persona con baja capacidad pulmonar, resonando una y otra vez. Fue similar al gemido que
escuchó a sus espaldas, cuando le agarró la muñeca y caminó con él a la sala de salud, pero
también era algo muy diferente. Era similar al aliento caliente que se filtraba por su palma cuando
lo estaba bloqueando, pero también era algo muy diferente. Era similar a la respiración uniforme
que escuchó cuando caminaban uno al lado del otro en la carretera asfaltada... Pero también era
muy diferente. Parecía... Como si su deseo de pisotear y aplastarlo fuera más fuerte que todo lo
demás. Muchísimo más violento. Los animales malos que vivían dentro de él siempre fueron
admirados por no ser competitivos y sin embargo, aunque Myung era un oponente fácil, tenía un
impulso tan intenso por darle batalla que incluso lo había hecho marear. ¿Quiere sentir
superioridad mientras corre rápido? ¿Quiere que lo mire? ¿Quiere desquitarse por algo? Una cosa
es segura, Seonho ya tuvo su oportunidad de presumir frente a él así que esta vez parecía el turno
de Lee Myung.

El niño apretó los puños y movió las piernas... Pero Seonho aceleró mientras miraba como se
acercaban cada vez más a la línea de meta. Mientras pisaba y ponía un pie delante del otro, el
aliento inestable de Myung, el que sentía fluir de él, solo desaparecía cada vez más y más
rápido. Sabía que ya había ganado. También sabía que había destrozado a la otra
persona imprudentemente, dejando una diferencia que ni siquiera podía recuperar. Su cuerpo
temblaba de anticipación por la victoria pero no era el ánimo de un ganador, sino una sensación
que le hacía sentir triste y aburrido.

"12,2 segundos. Es un nuevo récord".

La velocidad no se redujo fácilmente incluso después de que cruzó la línea de llegada. Sus fuertes
pisadas penetraron bruscamente en la arena, dejando una sombra negra con cada nuevo
movimiento. Han Seon-ho corrió un rato antes de detenerse, respiró salvajemente, con su cuerpo
cubierto por la sombra de un árbol... Y entonces decidió que estaba bien regresar la cabeza: Un
niño, al que había pisoteado segundos atrás, corría por una pista de arena blanca bajo el sol. Sin
detenerse incluso aunque lo había derrotado. Parecía un poco cansado, pero brillaba igual que cada
día. Llegar a la línea de meta tarde no tuvo ningún efecto positivo en él porque, una vez más, el
sentimiento de derrota fue para Han Seon-ho, no para Lee Myung.

Es un maldito.

La silueta, que se acercaba, se tambaleó, dejando la línea de meta a unos 5 metros de distancia.
Cuando Lee Myung colapsó, Seonho ya estaba corriendo hacía él sin pensar en nada más que en
eso. Y después, cuando Myung estaba acostado boca abajo y respiraba con dificultad, el chico ya
estaba elevando su cuerpo para colocarlo entre sus brazos. Cosas como la derrota, la victoria,
blanco y negro y los exámenes parciales o los exámenes para la universidad, han desaparecido
completamente de su mente así que, la conclusión a la que llegó fue una: Que era un idiota. Todos
los sentimientos de Seonho por ese chico existían claramente en un solo lugar. A veces estaban
cubiertos por la sombra, reprimidos o escondidos en algún punto de su pecho, pero nunca
desaparecieron. Y ahora esto es todo por su culpa. Si el niño contra su pecho sale herido, será toda
tu responsabilidad. Seonho no será capaz de perdonarse a si mismo por ponerlo en peligro debido a
las emociones perversas y al orgullo que tenía dentro de él.

"¡Maestro! ¡Maestro!"

La puerta de la sala de salud se abrió de par en par pero una vez más, no había nadie allí.

"¿¡Por qué diablos no estás aquí nunca!?"

Después de gritar, finalmente se dio cuenta de que había corrido hasta este lugar como un loco, y
con Myung entre sus brazos como una pequeña muñeca de trapo. Solo entonces y tras ver a su
alrededor una vez más, pudo sentir esa manita tirando de su ropa y ver a Myung, luchando como si
fuera realmente incómodo estar tan pegado a él. Seonho, sin aliento, descansó por un momento y
miró directo al techo. Las lágrimas cayeron sin su conocimiento.

"Oye... Estoy bien."

"..."

"Es solo que mis piernas se sintieron débiles. Estoy realmente bien. Lamento haberte
sorprendido tanto".

Myung lo dijo en un tono que se escuchaba muy difícil, pero que al menos se entendía a la
perfección. Seonho, que todavía jadeaba y se disculpaba con él por no haberlo detenido en el
momento preciso, se sentía terriblemente avergonzado, desarmado frente a él y, tan triste que
derramaba muchas lágrimas contra sus mejillas y también contra sus manos. Intentó calmarse el
corazón tocando su pecho, pero no funcionó en absoluto así que, de repente, Lee Myung tuvo la
sensación de que también había sido culpa suya. Sintiendo miedo por su reacción, estiró la mano y
le palmeó la espalda.

"Ha sido demasiado. El profesor de aula dijo que si corres..." Escondió su corazón de la mejor
manera posible e intentó ser muy casual. Pero su garganta ya estaba más que caliente debido al
llanto acumulado. "Si corres..."

"Está bien, solo me caí. Supongo que me esforcé demasiado".

"..."

"Fuí patético. No pude correr hasta el final y me caí. Solo me caí."

"Lo siento, Myung. Yo solo..."

"Confía en mí, no pasa nada. Ni siquiera necesito una puntuación de educación física
¿Bueno?"

Lee Myung dijo esto con calma y se levantó para darse la vuelta y salir de allí. Algo así como una
demostración de su buena condición física. La silueta blanca se alejó gradualmente y desapareció al
final del pasillo así que Seonho cerró los ojos y se apoyó contra la pared de la sala de salud.

Fuera de la ventana, el sol brillaba intensamente. El verano caluroso se sentía como una
bendición, pero el lugar donde estaba de pie parecía frío y de color negro.
Tal vez no arruinó las cosas tanto como lo había imaginado y todavía podía ser amigo de Myung.
Sin embargo, Han Seon-ho finalmente comprendió que no estaba satisfecho con eso.

FINAL DEL PRIMER TOMO.


Chapter 26

Los callejones, que estaba viendo por primera vez en mucho tiempo, estaban entrelazados como
venas. Había muchos vehículos y personas pasando. Mezclándose entre ellos y fluyendo como si
realmente fueran sangre ¿Cómo puede describirse el ruido de una mezcla de gritos aplastados,
voces y bocinas de vehículos intermitentes? Sabía que debería, pero no sé había acostumbrado en
absoluto.

Después de pasar por un callejón muchísimo más profundo, se desarrolló un nuevo paisaje frente a
él. Puede ver varias tonalidades diferentes, de hecho. Pasó por calles azul oscuro, calles verdes,
calles amarillas y naranjas. Observó los escaparates y pensó que podría adivinar los pensamientos
del hombre que sostenía su mano. Sin embargo, mientras expandía su compleja estrategia como
una telaraña, Lee Myung sintió que el análisis de la situación era completamente inútil. La realidad
no es como el Go y sus predicciones no funcionan en absoluto fuera del tablero. Además, ni
siquiera podía llenar todos los puntos de manera justa. Myung estaba pasando por un lugar
desconocido, de la mano de un hombre que había conocido hace ocho años. El oponente tenía
iniciativa y no había garantía de que tuviera una oportunidad de atacar si esperaba su turno, como
en el Go. ¿Qué tan unilateral es esto? La pregunta es como golpear en el aire, estúpido. Más aún
porque estaba sosteniendo sus dedos muchísimo antes de que Han Seon-ho lo apretara también. Y
fue él quien comenzó a amarlo desde antes, desde muchísimo antes ¿Debería liderar si sus
sentimientos empezaron primero? ¿Y qué es diferente si eres dirigido o si diriges? Era como si ya
hubiera sido derrotado de todos modos. En el momento en que tocó su palma. Por otro lado, Han
Seon-ho no mostró nada, sentimientos, emociones, nerviosismo. Entonces, ¿Eso significaba que no
le gusta haber ganado? ¿No lo consideraba una victoria o no era feliz?

Han Seon-ho le soltó de las manos solamente cuando llegaron a las espaldas de un edificio, en una
calle roja y brillante. Entraron...

"Ah, ah... "

"Sí..."

La habitación, donde se hospedaban otras personas todos los días, estaba increíblemente ordenada
aunque se sentía bastante fría. Había pinturas sobre una pared blanquecina y tenía colgando una
naturaleza muerta. Aparte de eso, solo estaban los muebles necesarios. Una cama, un buró...
Desde el pasillo, como amantes, se chuparon los labios y movieron los pies al compás de unos
labios bien abiertos en un beso vertiginoso. Myung seguía retrocediendo cada vez más y más hasta
que su espalda de pronto chocó contra la pared. La gran mano de Seon-ho le quitó el abrigo...

Myung tenía ojos oscuros como la noche. Un suéter de mangas largas. El sudor se filtró por la
solapa suelta de su ropa y también se regó sobre sus hombros. Temblaba... Hubo un beso suave, un
sonido de balanceo y de chasquidos sobre unos labios húmedos. Un castañeo de dientes y luego, el
jadeo que le siguió a una lengua entrando. Le lamió los dientes y le frotó también la tierna
membrana de la boca. Buscó su lengua y luego la enrolló con fuerza entre la suya. Llegó hasta la
raíz y volvió todo el camino...

Al principio, estaba tan sorprendido que lo hizo casi como si estuviese siendo forzado, pero ahora
tenía una conciencia clara y podía entender perfectamente bien sobre cuál era su situación
actual: Estaba besando a Han Seon-ho. Besando de verdad. Solo recordar este hecho, pareció
hacerle estallar el corazón. ¿Y cómo sucedió esto para empezar? ¿Qué pensaría Han Seon-ho?
¿Qué pasará en el futuro si esto ya es así? ¿O acaso tendría que dejar de pensar? Envolvió sus
brazos alrededor de su cuello. Tenía una temperatura corporal alta en la lengua, en el cuello y
también en su mejillas... Ya había imaginado esto un montón de veces, pero ahora hacía tanto
calor que ni siquiera se podía comparar con sus fantasías.
Las manos de Seonho se envolvieron suavemente alrededor de su cara y en el cuello también.
Descendió lentamente y tocó su cintura sobre el tejido. Agarró su trasero, le frotó el trasero... Se
preguntaba si la forma de sus labios estaría distorsionada debido a esto y también, se preguntaba lo
que pensaría de él por estar haciendo algo como eso. Pero la risa baja comenzó a sonar en su oído
segundos más tarde. Han Seon-ho, que se quitó el abrigo y el suéter y los tiró al suelo, vestía una
camiseta suelta. Incluso en la escuela secundaria, llevaba siempre una camiseta blanca bajo el
uniforme escolar. Sin embargo, la sensación era completamente diferente a la de ese entonces. Ya
no parecía un chico puro y limpio. Si pudiera describirlo, más bien diría que era tan afilado como
un cuchillo. Atento, guapo... E incluso parecía ser un tanto peligroso. Pensando así, dejó que
Seonho le quitara los pantalones junto con la ropa interior. Hasta sus muslos. Sin avergonzarse,
Han sujetó sus nalgas con una mano y apretó la parte superior de su cuerpo con un par de dedos
inquietos. Insoportablemente avergonzado, Myung evitó mirarlo a los ojos tanto como pudo.

Esta vez, la otra mano sostuvo su pene.

"Ah, ¡Ah!"

Fue demasiado rápido para él. Besarse frente al restaurante de costillas, tomar la mano de Han
Seon-ho y seguir al motel. Fue repentino que tan pronto como entraran le quitara los pantalones y
definitivamente creía que hubiera sido bueno si hubiesen tomado una copa de vino. Si hubieran ido
al cine juntos y hubieran caminado por el puente. Aunque posiblemente su corazón latiría con
fuerza y estallaría después. La etapa que habían alcanzado saltándose todo el proceso intermedio
desconcertó a Myung e incluso con este trasfondo, ni siquiera podía imaginar que se volvería así.
El niño, que era recto e inocente, sonreía alegremente en su memoria. Pero la realidad era
increíblemente diferente ahora. Los largos dedos de Seonho estaban pegajosos y húmedos por la
mucosidad del cuerpo de Myung y, lejos de ser ingenuo, los ojos de aspecto bastante mezquino
estaban cubiertos de sombras de placer. Incluso si su mirada estaba tan oscura como la noche...

"Ya lo sé... Ya lo sé, aguanta otro poco."

La gran mano que lo agarró, desabrochó su pantalón y sujetó suavemente su pene. El pilar estaba
resbaladizo y mientras subía a un ritmo lento, el cuerpo de Myung se agitó al ritmo del:

"Ah, ah… ¡Oh! No lo hagas así... ¡No así!"

Su voz baja se mezcló con un jadeo obsceno. Dijo que no debería hacerlo así, que no tendría que ir
tan rápido... Pero el hombre que tenía en frente era alguien que definitivamente Myung no conocía
bien. Y quería hacerlo. Incluso si no sabía cómo.

"Ah... ¡Ah! "

Sus piernas estaban relajadas cuando hundió la frente sobre su hombro. No parecía haber forma de
controlar un cuerpo que parecía ya no pertenecerle. Han Seon-ho puso todo su peso sobre aquel
cuerpo y le abrazó hasta que sus pechos quedaron uno sobre el otro. Sintió su corazón, su
respiración, incluso, pensó que estaban compartiendo pensamientos.

Junto con la vergüenza, aumentó la sensación de irrealidad. Agarró el brazo de Han Seon-ho con
fuerza, con su mano temblorosa, e intentó enderezar un poquito más su cuerpo. Ah, la forma en
que lo tocaba le gustaba y también la odiaba con locura, pero no quiso ver tan a detalle todo lo
sucedido porque le daba vergüenza tener el pene y los muslos tan increíblemente expuestos ante él.
Quería ser sensual y explotar un cuerpo que estaba emocionado por ser tocado. Pero cuando Seon-
ho Han movió la mano hacia arriba y hacia abajo con fuerza, Myung simplemente se derritió igual
a si fuera miel en un microondas. Un sonido nasal reprimido se escapó de su boca. El placer
espeluznante fluyó por su columna vertebral y el sudor comenzó a gotearle de nuevo. Incluso había
algunas gotitas fluyendo por las curvas de sus párpados hasta humedecerle dentro de los ojos.
Todo era... Un estímulo terriblemente caliente. Y eso lo excitaba. Le hacía tener vergüenza y
recuerdos, miedo y arrepentimientos secretos acaparando su pecho. Estaba enredado y pegajoso y
todo fluía y fluía constantemente hacia abajo...

Han Seon-ho se bajó los pantalones hasta los tobillos, incluso aunque tenía los zapatos puestos.
Empezó a reír y su propia voz también salió en un:

"¡Ah!"

Parecía saber exactamente el estado en el que se encontraba Myung porque, en el momento en que
sintió que no podía soportarlo más, su toque se hizo más rápido y profundo. Intenso. A pesar de
que aplastó su frente contra su hombro y apretó los dientes, sus pulmones vaciaron todo el aire
hacia arriba y cuando llegó a la cima, el frente de sus ojos se puso increíblemente borroso y ya no
había suficiente oxígeno que tomar. Lee Myung gritó mientras temblaba. Cuando levantó la
cabeza, el sudor de la punta de su barbilla y el semen en los dedos de Han Seon-ho cayeron contra
el piso negro casi al mismo tiempo.

Gota. Otra gota.

Sus ojos parecían estar mirando a la nada. En realidad, ni siquiera podía decir si estaba pensando
bien. Myung cerró los párpados y un aliento que no pudo ocultar, golpeó entonces la oreja de
Seonho.

"Que sexy".

Han Seon-ho sonrió y susurró esto... Suave y mezquino, dulce y frío. De repente, el tiempo que
compartieron se hundió una vez más y le pegó en la cara: Eran niños jugando con el agua del grifo,
niños escuchando música de los mismos audífonos, compañeros de clase en escritorios separados.
Eran el agua que habían bebido de un purificador que sabía a hierro. Eran polvo de tiza en una
pizarra verde. Un gabinete con equipo de experimentos de vidrio y una cortina vieja. Eran cosas
llenas de polvo. Las sillas moradas en la sala del salón de audiovisuales. Tenían el olor acre y el
sonido de la tos.

El sonido de la tos, más que nada.

"Porque es un puto neumotórax andante."

"¿No le hace eso estar exento del servicio militar?"

El final de su recuerdo, que comenzó de una manera bastante vaga, terminó con algo parecido a
una herida penetrante. En sus días escolares, la mayor parte del tiempo fue así. Frustrante. Y
como si sus ojos se abrieran, vio cosas que no pensó volver a recordar.

"¿Qué demonios estás haciendo? ¡Eres un tonto!"

Resultó ridículamente divertido que estuviera tan emocionado por algo como esto. Igual a si se
hubiera convertido en el personaje principal de un cuento de hadas. Sus días de colegio, con un
amor no correspondido, habían sido tan confusos que le dolían todavía. Los lamentos de esos días
cubrieron sus ojos y sus oídos y pensó... Que definitivamente se había equivocado al pensar que
podía acercarse sin saber lo que pensaba la otra persona. El ir a comer juntos no le hacía conocer a
Seonho ni viceversa... Sí, en sus días de estudiante, fue cruel ¿Por qué ahora sería diferente? Para
Han Seon-ho, Myung solo fue un producto para divertirse. Tal vez lo era todavía. Debe haber sido
así, porque además había sido muy fácil para él traerlo hasta el motel. Incluso aunque tenía un
anillo de compromiso

"¡Lo siento! Oh, no puedo hacerlo".

Empujó sus hombros con ambas manos. Han Seon-ho se tambaleó y casi cayó de espaldas... Por
encima del silencio aterradoramente frío, solo se apreciaba el sonido de sus respiraciones y para no
hablar, Myung se había mordido los labios y los había apretado con fuerza, incluso aunque sus
pulmones no escucharon. Como si su respiración estuviera fuera de control y a punto de hacer que
se pusiera a llorar.

La mano de Han Seon-ho estaba llena de semen. Normalmente mecanografiaba y tocaba papeles
importantes así que era gruesa y blanca. Volvió la cabeza hacia un lado e hizo un sonido que
parecía ser el de un chasqueó:

"¿Por qué?" Tomó tiempo hacer una oración decente. Lee Myung era una persona lenta y pasiva,
con pensamientos y palabras amables así que era poco probable que Han Seon-ho esperara su
respuesta. "Yo sé que te gusto".

En ese momento, una voz baja golpeó sus oídos como si hubiera sido el toque de una flecha.

"¿Qué?"

"Para eso llegaste al reencuentro ¿No? Para verme. Porque no tienes amigos."

Levantó la cabeza en tono sarcástico. El frio de la nieve se sentía especialmente intenso desde sus
posiciones, pero la comisura de su boca estaba ligeramente levantada como si no pudiera sentirlo
en absoluto.
Cualquiera que sea apuñalado por esas palabras se sentiría herido, así que Lee Myung gritó,
ocultando la miseria y la vergüenza que le estaba ocasionando:

"¡No seas ridículo!"

Han Seon-ho no parpadeó ni una sola vez. Simplemente extendió una mano mojada y agarró su
pene nuevamente... Le frotó el glande con el pulgar.

"Lo sé todo".

"Ah, ah...."

"Mirándome mientras estaba bebiendo. Tan atento".

Su mano izquierda le tocó el brazo, hundiéndose lentamente en su manga... Le acarició con el dedo
anular que tenía un anillo de oro. Ese anillo que significaba una promesa para alguien que no era él.
Los dedos largos empujaron lentamente la tela, como si fuera una serpiente arrastrándose hasta su
antebrazo y luego, preguntó, acariciando suavemente la delicada piel del interior:

"¿Debería detenerme?"

La temperatura caliente en la palma de su mano y los ojos fríos que parecían cortarle, eran los de
un hombre desconocido. Lee Myung nunca conoció a una persona así...
"Haré lo que me digas que haga".

Dijo lentamente...

A diferencia de Myung, que se mordía los labios temblorosos con fuerza, la voz de Seonho parecía
tan poderosa que provocó que su semen comenzara a fluir por su muslo. Si el propósito era
avergonzar a Lee Myung, Han Seon-ho lo había logrado a la perfección.

"¿Debería detenerme?"

Incluso si era un sueño o una trampa, sus labios, los mismos que anhelaba alcanzar, se retorcieron y
esa voz baja hizo que pensara que no tenía otra opción más que hacerle caso. No la tenía
realmente. Estaba escondido en la sombra pero ese hombre era el maldito sol de la mañana.
Incluso ahora, mucho tiempo después de la preparatoria. Es decir, todavía lo amaba tanto... Y
Lee Myung, quien miró a Han Seon-ho con sus ojos desorientados, seguía siendo la cosa más débil
frente a él.
El interior de su boca estaba seco debido al silencio asfixiante que se había extendido por el cuarto,
pero el sudor que fluía por su mejilla hasta la punta de la barbilla hacía del ambiente algo
muchísimo peor. Las gruesas gotas fluyeron hacia abajo tan rápidamente que casi escuchó su
sonido al caer en las baldosas y, mientras tanto, Han Seon-ho solo lo había estado observado sin
poner alguna expresión...

El paso del tiempo no significó que las cosas estuvieran mejorando entre los dos. La situación
antes y después, la actitud desconocida de Han Seon-ho, su orgullo y el anillo en su dedo. Todo era
como una piedra negra en un arreglo floral. Sabía que no tenía que haber hecho algo así para
empezar, pero el amor no correspondido vuelve tonta a la gente. Sí, realmente Lee Myung se sintió
como un tonto y terminó estirando las piernas hacia adelante. Han Seon-ho se acercó de nuevo y
estiró los brazos para sostener su cintura. Le desabotonó la camisa, botón por botón.

"No pararé ..."

El beso de Han Seon-ho fue lo suficientemente suave como para confundirlo con el trato de un
amante. Caliente. Una voz que reveló su temperatura corporal y un beso suave que se tragó sus
labios ¿Cuál era el Han Seon-ho real? ¿El que tenía allí o el que había estado en la escuela? Era tan
dulce que cuando recibió un beso, lo aceptó con lágrimas escurriendo de sus ojos desesperados...
Incluso aunque se había comprometido a no hacerlo.

Entonces, como si todo se hubiera perdido en sus labios, susurró: "El anillo…"

Pero Han Seon-ho no pareció escucharlo. Tal vez porque realmente había sido muy pequeño o
porque lo escupió de manera vacilante, ¿Quién sabe? Pero la mano que estaba dando vueltas cerca
de su cintura subió para empujarle el hombro y luego, medio tumbado, la luz de la luna se derramó
sobre el pecho expuesto cuando lo atacó. Aunque Lee Myung ya no se avergonzó ahora. Para este
momento había comenzado a opinar que no quería ser humillado solamente por ser tímido así que
sostuvó el brazo de Han Seon-ho y dijo:

"El anillo, sácalo de tu dedo".

"¿Por qué te importa?"

"Es incómodo..."

La mano, que estaba tocando su brazo, cayó tristemente. Han Seon-ho superpuso sus manos y
quitó silenciosamente el anillo. Dijo que estaba bien. Luego, puso sus dedos sobre su culo
apretado y comenzó a quitarse los calzoncillos como si quisiera empezar de
inmediato. Prefiriendo ser un hombre loco por el sexo en lugar de dar alguna explicación. El sujeto
frente a Myung era demasiado difícil y tenía miedo de entender algo de lo que sucedía dentro de su
mente. Había bastantes pensamientos peligrosos y diversos en su propia cabeza como para cargar
con algo más y, además, estaba seguro de que cuanto más penetrara en ellos más doloroso sería.

Lee Myung se quitó toda la ropa y se apresuró a acostarse.

"Aquí está."

Con el sonido de que Seon-ho había colocado algo en la mesa auxiliar, podía saber a la perfección
lo que pasaba... Cuando encendió la lámpara del soporte, un anillo dorado brilló y reflejó la
luz. Pero ojalá desapareciera para siempre en lugar de hacerlo por un momento.

El cuerpo, atrapado por Han Seon-ho, estaba tan rígido que no podía hablar. Ni siquiera parecía
poder emitir un pequeño sonidito. No importaba como, incluso si lo intentaba con ganas, lo único
que salía de su cuerpo era una exhalación con fuerza y luego, una inhalación que parecía un
zumbido desde su garganta. Han Seon-ho se preguntó si estaba aplastando demasiado a Myung con
su propio cuerpo, así que giró y lo tomó de la cintura. Se arrodilló, lo abrazó por la espalda... El
pecho se le pegó a los huesos y entonces, Han Seon-ho extendió la mano y agarró su pene de una
forma bastante natural. Las manos grandes jugaron casualmente con las partes más sensibles del
cuerpo de Myung y con la palma entera, sus pilares se vieron completamente cubiertos y barridos
hasta que incluso llegó a pensar que se podía desmayar.

Lo tocó tan suavemente que se puso ansioso.

"Ah... Ah."

No quería parecer demasiado fácil, pero no podía evitar estremecerse y sacar su voz cada
determinado tiempo. En realidad, siempre que su cintura se torcía, sentía ese pecho firme y caliente
cubriendo por completo su espalda. Estaba dentro de los brazos de Han Seon-ho, atrapado y
revoloteando con cada uno de sus toques... Y mientras estaba gimiendo, algo le golpeó en medio
del trasero. Lo frotó hacia arriba y hacia abajo, excavando entre sus caderas y diciendo:

"Toca el mío también".

Pero al momento de voltearse justo como lo quería, descubrió que además de no poder agarrarle el
pene con una mano, estaba increíblemente resbaladizo por el líquido preseminal. Y ya que
temblaba tanto, se le escapó de los dedos tantas veces que parecía que más bien estaba jugando
torpemente a algo extraño en lugar de ser sensual. Tanto así que le pareció increíble que la
respiración de Han Seon-ho igual se volviera áspera. El cuerpo del hombre estaba enloqueciendo.
Apretó la parte superior del pecho y luego, se inclinó y le lamió la mejilla con la lengua
húmeda. Se estaba comportando como un animal en toda la extensión de la palabra.

"Ah, ah..."

Han Seon-ho lo aventó de nuevo y enterró sus genitales entre los muslos de Myung. Lo frotó, hacia
adelante y hacia atrás al mismo tiempo en que agarraba su pene y lo sacudía con rapidez.

"Ah... ¡Ahhh!"

Ha pasado mucho tiempo desde que desapareció la idea de permanecer con su orgullo. Si
tuviera una gran autoestima, no habría entrado allí en primer lugar y, además, no era como si
quedara espacio para pensar correctamente porque su mente ya estaba llena de pensamientos
complicados. Lee Myung le dejó su cuerpo a Han Seon-ho y gimió a su antojo. Sintiendo que
estaba tan loco por el sexo como seguramente se encontraba él.

"Ahora, espera... Ugh , yo... Creo que eyacularé pronto, así que detente."

Rogó, con la voz partida... Han Seon-ho golpeó a Myung con más fuerza por detrás y movió su
brazo rápidamente hacía adelante. El aliento, saliendo en forma de vapor y siendo iluminado por la
luna, era tan estimulante como el movimiento mismo de su garganta. ¡Estaba hecho un desastre! Y
cuanto más rápido llegaba, más ansiosamente se aferraba a él, gritando:

"Ah, ah, eh..."

Lee Myung culminó y colapsó en una posición boca abajo que le hacía balancear su flequillo. El
semen estaba obscenamente enredado y fluía hacia la cama junto al ritmo de su temblor... Pero
Han Seon-ho no le dio tiempo para respirar de todas formas. Su pecho, entrenado por el ejercicio,
tocó su espalda con un sonido pesado así que segundos después y como para disculparse, lo besó
levemente en el hombro.

"Lo pondré".

Su mano sostuvo ahora su muslo. Su trasero le fue forzado a abrirse y el pene hinchado cavó con
fuerza en un hueco humedecido.

"Ah, duele..."

Un gemido tremendo fluyó de sus labios, pero no tuvo ningún efecto en Han Seon-ho. El pene, con
la cabeza en el agujero estrecho, iba todavía muy lento pero sin vacilación. Entró por el hueco sin
tener espacio para detenerse así que lo único que había sido amable de todo esto, fue el aviso de
que lo pondría.

Tirando de la cintura temblorosa de Myung, Han Seon-ho metió el pene hasta el final y el interior,
estrecho y suave, apretó su pene y lo exprimió...

Seonho lo abrazó.

"¡Ah, ah! Ugh ..."

Lee Myung, que estaba en una posición extraña, se sentía honestamente avergonzado. Han Seon-ho
acababa de empujar el pene en su trasero y la parte sensible había sido aplastada por la carne dura
hasta que el frente de sus ojos se puso completamente blanco. Su cuerpo, que estaba somnoliento
debido a las circunstancias, hizo que sus articulaciones se volvieran rígidas y cuando Han Seon-ho
se torció ligeramente, Lee Myung gimió tanto que parecía más bien un grito de dolor a algo de
placer. Definitivamente su pene era demasiado grueso para recibirlo de un modo natural así que,
incluso cuando estaba quieto, empujaba tanto y tan fuerte la pared interior que se sentía como si le
partiera todo el cuerpo. La parte superior de su pelvis parece levantarse sola e incluso cuando trató
de soportarlo, sosteniendo la sábana con cada uno de sus dedos, igual no pudo reprimir el gemido
de su llanto.

Mientras Han Seon-ho sacaba lentamente su pene hacia su entrada, Lee Myung podía sentir la
trayectoria con completa claridad. Contenía la respiración como si alguien le estuviera tapando la
boca y sin embargo, incluso pese a lo destruido que ya estaba, Han Seon-ho lo insertó con fuerza
sin dejarlo tomar aire. El pene, duro como una piedra, le aplastó la pared interior y luego, empujó
la cabeza hasta tocar el fondo.
"Ah, espera... ¡¡Ah!!"

Se retiró por un momento, luego empujó una vez más y, una vez más y una vez más hasta que los
gemidos de Myung comenzaron a parecerse mucho a los de una persona que ya no podía resistirlo.
Su cuerpo estaba empapado de sudor, como si acabara de salir de la piscina, y su piel parecía tan
increíblemente roja que lucía doloroso. De todos modos, comprendía a la perfección que solo era
el principio. Han Seon-ho no le dijo amablemente que se movería, solo lo tomó de la cintura, lo
abrazó y golpeó la parte inferior de su cuerpo a una velocidad constante y frenética. No podría
decir que fue duro, pero definitivamente no se sintió nada amigable. En realidad, se sorprendía
mucho consigo mismo por haber podido soportar.

"Ah, ah, ah, ah..."

A medida que el movimiento se aceleraba, la inserción se hacía increíblemente más profunda. Los
movimientos modestos se convertían en algo parecido a un pistón donde los testículos golpeaban
sus caderas. Su boca estaba abierta y la saliva fluía por su barbilla junto con el sudor que goteaba
segundo tras segundo sobre la sábana.

"¡Ah, ugh !"

En ese momento, Seon-ho empujó la parte posterior de Myung con la palma de la mano. Era una
actitud fría, como si fuera tacaño al tener relaciones sexuales... Aunque no le estaba pidiendo ser
cariñoso como un amante, había terminado siendo una relación sexual unilateral que terminó con
él, metiendo la cara en una sábana para no gritar. Ya no quería seguir. Sin embargo, el brazo, que
no pudo superar la presión de su peso, se dobló y se quedó inmóvil sobre la cama durante un buen
tiempo. Y como si hubiera esperado esto desde un inicio, Han Seon-ho aprovechó para agarrar uno
de los muslos de Myung, y lo abrió mientras levantaba la parte inferior de su cuerpo.

"Ah... Myung..."

Le pareció extraño que el estado de ánimo miserable y el placer que le dejaba la cabeza en blanco
coexistieran. Myung trató de sostenerse utilizando ambas palmas pero cada vez que ese pene se
clavaba dentro de él, su cuerpo temblaba tanto que finalmente su postura colapsó. Han Seon-ho es
como una persona que ha estado entrenando durante mucho tiempo. Parecía saber exactamente
donde tocar y de que manera moverse para hacerlo sentir bien.
Aparte de su respiración contenida, solo el sonido de las pieles que chocaban entre sí se rompía en
su oído y de repente, Lee Myung ya estaba acostado con las mejillas en la cama. Cabeza abajo,
labios separados. Aun así, un gemido indeseado salió de su boca y su cuerpo tembló con todas sus
fuerzas.

"Ah... Oh, ¡Oh!"

Deseaba mezclarse con él. ¿Pero quería sexo de esta manera? Afortunadamente, su cabello había
caído hasta cubrirle los ojos. Lee Myung-eun pensó: "Me alegro de que no haya visto las
lágrimas fluyendo por mis mejillas." Y también pensó que sería menos miserable si pareciera
que lo hacían por un trato. El Myung de 18 años que estaba ansioso por él, pareció llorar ¿Y qué
tipo de corazón había en el fondo del Myung de 27 años que lo había hecho seguirlo tan
fácilmente? Tal vez era que solamente lo recordaba siendo un niño. Brillando intensamente frente a
él.

"Ah, ah, por favor..."

Aunque no quería pensar en eso, su mirada se mantuvo en la parte superior de la mesa auxiliar... Él
definitivamente estaba saliendo con alguien. Una sombra redonda que brilla todo el tiempo parece
estarle diciendo a gritos "Estoy aquí." "Soy real." "Y te perseguiré por siempre."

"Ah, ah, ah"

Lee Myung fue el único que colapsó. Estaba ansioso y nervioso pero Han Seon-ho estuvo tranquilo
durante todo el acto. Si hubiera dicho que no sabía que sería tan miserable, sería una mentira... No
debería haber ido a la cama con él. No, ¡No debería haber tomado esa mano en el callejón en
primer lugar! Simplemente debió haber llegado al final cuando lo encontró de nuevo, No. ¡¡No
debió ni siquiera despertar ese bendito día!!

" Ugh . Ugh ..."

Lágrimas y sudor corrieron por su cara. Era doloroso, muy doloroso. Y mientras tanto, se sintió
todavía más miserable que en un inicio.

Siempre que el cuerpo temblaba debido a la reacción de ese acto brusco, se formaban lágrimas en
las pestañas que caían y caían justo como un río. Lee Myung estaba tratando de obtener placer de
un hombre que amaba, incluso cuando estaba postrado como un cadáver debajo de él. Era odioso y
triste, pero de hecho, era peor que deseara que no lo dejara ir. Quería ser uno con él y compartir su
corazón. Incluso si el deseo de tocarlo era patético.

Mientras gemía como si no pudiera respirar, finalmente comenzó a toser. Igual a si el dolor
compartiera una raíz con sus pulmones. Myung no quería mostrar tos, deseaba enseñarle que podía
seguir su ritmo y hacerle sentir bien. Pero la tos, que había sido embarazosa en un principio, no era
algo que pudiera controlar a voluntad. Su boca abierta escupía dolor y desesperación, como un
ladrido... Y en ese momento, una gran mano abrazó suavemente sus hombros hasta hacerle sentir
caliente y tibio y, era similar a si lo entendiera todo sobre él. ¿Estaba soñando? Como hace 9 años,
la acción de taparle la boca con la palma de la mano le hizo llorar todavía más. No dijo nada. Sin
embargo, solo el toque de su mano fue tan amable que sintió que lo estaba apoyando. Que lo
amaba.

Un pene, que era demasiado grande para ser aceptado, entraba y salía del estrecho espacio igual a
si estuviera en sus planes profundizar más.

"No quiero parecer débil"

Lee Myung levantó su cuerpo y volvió la cabeza hacia atrás. En el momento en que aguantó el
dolor y miró a Han Seon-ho, las lágrimas corrieron por sus mejillas y un líquido pegajoso salpicó
entre unas piernas acaloradas. Sintió sus palmas calientes en los hombros, sus caricias y ambos
cuerpos moviéndose de arriba para abajo a la misma velocidad. Myung sintió que era la
conversación corporal más íntima que habían tenido.

Mientras sostenía la sábana con manos temblorosas Seonho dijo: "Di mi nombre."

Escuchó el sonido del agua de lluvia golpeando la ventana a través de la respiración agitada que
pegaba en su oído. Un trueno. A Lee Myung le encantaba el sonido del trueno.

"Seon...Ho."

"Así, justo así..."

Cuando Han Seon-ho tiró suavemente de su hombro, Myung fue arrastrado hacía adelante. Pronto,
sus mejillas mojaron aquellos labios y su lengua caliente lamió suavemente las lágrimas que
corrían por su piel.

"Myung... No llores. No llores, cariño. No llores."

Era la voz del chico que había conocido en la preparatoria, brillando sin un solo matiz de
oscuridad. Tan suave que hacía que le doliera el corazón...
Chapter 27

Hubo una fuerte nevada en la ceremonia de apertura de la escuela. Papá se fue a trabajar,
quejándose de que iban a tener que empujar el auto si la carretera continuaba estando así. Mamá
colgó silenciosamente su chal en la perchera.

La forma en que los dos padres se reconciliaban era tranquila, por lo que no se notaba con solo
darle una mirada. El día anterior se pelearon mucho, con gritos incluidos y malas palabras. Lee
Myung estaba en la habitación con auriculares en la oreja, pero lo escuchó. Mamá y papá eran
personas que no tendrían mucho por que pelear, a menos que fuera por sus hijos. Ella siempre
estaba tranquila, sin emocionarse ni alterarse mucho, incluso cuando estaba enojada, y su papá era
más bien del tipo que se quedaba callado. En realidad sus padres, a quienes Lee Myung recordaba
amorosos cuando era muchísimo más pequeño, rara vez peleaban.

Hasta que empezó con el Go.

"Es un genio, pero si juega una vez cada 100 años entonces está tirando todo a la basura.
Debería dedicarse a una carrera de verdad en lugar de..."

"¡No proyectes tu vida en un niño!"

"Pues tendrá que ir a la escuela secundaria y comenzar a actuar como persona. ¿Crees que si
lo dejas solo, el niño crecerá bien? No, porque no sabrá hacer nada más."

"¿Es una actitud responsable abrazar a un niño como si fuera inútil?"

El director Cho le había aconsejado a Lee Myung que se graduara solo de la escuela primaria y se
concentrara completamente en el Go. Es decir, los otros niños por lo general comenzaban a jugar
al Baduk a los cuatro o cinco años y se volvían profesionales en poco tiempo, pero él había
empezado a una edad muy tardía. No importaba cuando nació, ni su condición, tenía que trabajar
muchísimo más duro que todos los demás. Debía ir a una academia de formación para registrarse
como un profesional y continuar recto por ese camino. Pero si iba a la preparatoria, como una
persona normal, podría perder sus habilidades y fracasar en el futuro. Intentaban guiarlo a que se
retirara, así que su madre hablaba bastante duro la mayor parte del tiempo:

"No quiero criar a un niño que solo conoce el Go. Si te gusta mucho, entonces solamente
utilizalo como un hobby. Porque puedes querer ser profesional, pero honestamente no sabes
qué pasará en el futuro."

Pero la trampa del "Es muy talentoso" hizo que mamá cambiara drásticamente su forma de pensar.
Todos los maestros, sin excepción, decían honestamente que su hijo era un "genio entre los
genios." Y por supuesto, eso lo hizo sentirse bien al principio. Cuando los logros de Lee Myung se
acumularon gradualmente y regresaron en forma de un certificado y un premio en efectivo,
finalmente decidieron que criarían a su hijo como un niño que solo viviría completa y
exclusivamente para el baduk. Por otro lado, papá era diferente. Mantenía la idea de que alguien
con su talento tenía que ir a la escuela y estudiar así que, durante meses enteros, lo mantuvieron
encerrado en clases especiales para mejor su nivel y hacerle aprender un nuevo idioma. Era algo
tipo: Te guste o no, tienes que ir a la escuela. Ve y juega en el patio de recreo, pasa el rato con
amigos y, a veces, solo a veces, puedes jugar. Eso es lo que papá quería para su niño. Y fue una
idea inmutable. Cuando Lee Myung ingresó a la escuela secundaria, el mismo debate estalló en el
momento de la ceremonia de apertura. Mamá no quería que comenzara el semestre. Incluso ahora,
le pedía a papá que dejara al niño en casa para que pudiera ir a competir y, en contadas ocasiones,
incluso lo trató con un sentimiento de ambición sin escrúpulos... Lee Myung no dudaba del amor
de su madre, por supuesto, pero su pasión incansable ya no era algo que pudiera soportar. Estaba
tratando de apoyar la carrera de su hijo de una manera exagerada, sacrificando sus trabajos y luego
renunciando a ellos para dejarlo a él en la posición de una marioneta. Papá quería que su hijo
creciera como un adulto con cuerpo y mente saludables y sin embargo, pasó por alto el hecho de
que la gente comúnmente se sentía incómoda con la constitución especial y débil de su hijo. No
estaba en condiciones de aprender las formas de conversación más fáciles y no podía mezclarse
con los niños necesarios como para aprender sobre la verdadera vida. Cuando fue a la escuela la
primera vez, se adhirió a su vida de joven pasivo y estático y no aprendió nada...

Lee Myung se quedó callado en cada momento y siguió completamente la decisión de sus padres.
Fue porque no quería hacer más grande el problema que tenían agregando un conflicto más a su
lista. Ahora, solo le quedaba recordar la atmósfera amable de los años pasados, la que estuvo justo
antes de su divorcio. No quería repetir los días que dejaron esas mismas cicatrices indelebles.

Si ellos fueran pacientes, podrían vivir en paz. Pero no todo era como lo imaginaba.

Asistir a la ceremonia de apertura de la segunda escuela secundaria a la que asistiría Lee Myung,
era otra victoria para papá y un desperdicio para mamá... Ese día, el viento era bastante fuerte, por
lo que la nieve caía silenciosamente y revoloteaba como loca. Su abrigo no se quedaba quieto
contra sus hombros y cuando abría bien los ojos, aparecían pequeños granos blancos en sus
pestañas. A veces pegaban y chocaban contra su globo ocular y era tan increíblemente incómodo
que ni siquiera podía ver el desolado edificio gris de la escuela. Era como si no fuera el lugar ideal
para venir, o como si tuviera que evitar regresar en un futuro. Un aviso acompañado de un fuerte
viento que se interpuso en su camino.

Myung caminaba en silencio. Y pese a todo lo anterior, no sentía que la escuela le estuviera
presionando y tampoco había nada nuevo que soportar. Solo, viviría este nuevo año como alguien
que no tenía esperanzas o sueños. Luego, algunos niños lo ridicularizarían, lo manipularían y como
siempre, gradualmente sería olvidado en sus memorias.

La voz de una chica sonaba por sus auriculares. Caminaba lentamente, con sus pensamientos
puestos en el año pasado y después de eso, solo miró a su alrededor y se detuvo. No había nadie
precisamente en esa esquina pero, incluso después de confirmarlo, Lee Myung miró
cuidadosamente cada parte del patio de recreo. Como era de esperar, hoy no había nadie allí ¿Eso
es por la ceremonia de apertura de la escuela? Entonces es natural ¿O no lo es? ¿Será por el
clima? Los niños, con abrigos oscuros o acolchados, caminaban en una sola dirección, luchando
contra el viento. Myung miró al costado de los niños pero nunca se detuvo demasiado en sus caras.
Y después, empujado hacia adelante y hacia atrás por culpa del viento, finalmente llegó a la puerta
principal. Los niños de antes se habían reunido para cambiarse los zapatos.

"¿Cuántas clases hay...?"

No era algo que se forzara a recordar, así que tuvo que revisar los mensajes de su teléfono celular.
Era en el salón número 5. El edificio antiguo, en el segundo piso. Las clases 1, 2 y 3 estaban
subiendo por la escalera este así que evidentemente, el salón número 5 estaba lejos de cualquier
otro lugar. No le gustaba estar en la secundaria, ni ir a clases y al final, resultó que todo lo volvía
insatisfecho. Lentamente se cambió los zapatos de calle por zapatos escolares y subió las escaleras
mientras suspiraba con el mismo aire apagado de siempre. Cuanto más se acercaba, mayor era el
disgusto que crecía en su pecho y menos ganas tenía de llegar. En realidad, nunca tuvo un
sentimiento positivo para esto. 1,2, 3... Cuando se paró debajo del letrero que indicaba el número
del salón, pasaron 13 minutos antes de que finalmente se decidiera a hacer un movimiento. No
quería entrar. Es algo que repite todos los años pero que nunca había deseado con tantas ganas.
En lugar de estar asustado por la experiencia desconocida, al pensar que era real que tenía que
enfrentarse a la gente, mucha gente, se sintió tan increíblemente nervioso que comenzó a temblar.
Respiró hondo, abrió la puerta y tragó saliva. Estaba seguro de que iba a poner sentir las miradas
punzantes de más de 20 personas. ¡Y él odiaba demasiado sentir que atraía la atención! En ese
momento, quería desaparecer del mundo, pero fingió no estar consciente de eso.

Como era común en el primer día de cada nuevo semestre, esta vez los niños parecieron saber a la
perfección que Myung era nuevo y tan pronto como se dieron cuenta de que además no era
interesante, apartaron la mirada y cada uno comenzó a hacer sus respectivos trabajos. Lee Myung
enfrentó entonces una segunda crisis: ¿Podía tomar el asiento junto a la ventana? ¿Estaría
prohibido? Elegir el sitio para sentarse es un factor importante que tiene un profundo impacto en la
vida escolar. Aunque puede que los asientos que tomen ahora sean solo temporales y el maestro
del aula seleccione nuevos asientos en orden de altura o de número de lista. Tal vez no tenía
sentido ocupar un buen puesto ahora y podía sentarse en cualquier otro lugar. Murmuró un
pequeño "De acuerdo." y se fue solo para terminar husmeando frente a la ventana segundos
después. No poder renunciar a lo que quiere rápidamente es uno de sus inconvenientes "Ni
siquiera es importante, así que ¿Por qué te preocupas tanto?" Dijo en forma de suspiro y
después, Lee Myung terminó sentándose frente a la ventana.

Parece que alguien lo estaba mirando, así que giró su cuerpo hacia la derecha sin pensar. Ambos
hicieron contacto visual.

"Oh..."

El chico, que apoyaba los codos contra el escritorio, le resultaba increíblemente familiar y después
de un par de minutos de pensarlo con detenimiento, recordó que era cierto que ya lo había visto. El
niño probablemente no lo recordaba porque solamente lo miraba como si su presencia le pareciera
algo divertido y luego, sonrió. Myung era alguien que se avergonzaba rápidamente así que fijó su
mirada en la espalda de la persona de enfrente.

"No puedo hacer esto, estamos en la misma clase..."

De repente, sintió que le faltaba el aliento y que su corazón latía muy rápido. Myung intentó
apretar el puño y cerrar los ojos por un rato, pero el temblor no fue fácil de quitar. Sobre todo, por
la sonrisa que estaba tratando de salir de sus labios. Una pequeña convulsión en su boca. Incluso
cuando el maestro de aula entró y dijo algunas palabras, el interior de su cabeza estaba llena de él.
Y cuando el maestro de aula comenzó a recibir candidatos para la elección de presidente de la
clase, Lee Myung seguía pensándolo y pensándolo.

"¡Su atención todos! ¿Quién es el único chico que estudia cuando se debe de estudiar, hace
ejercicio cuando se debe hacer ejercicio y es más atractivo que cien de nosotros? ¡Seonho
Han! Él puede hacer todo lo que usted le pida hacer, maestro."

No fue hasta ese entonces, que se dio cuenta de que tenía la oportunidad de ver al chico tanto como
lo quisiera gracias a las elecciones para presidente de la clase. Los elegidos se pusieron de pie y
miraron alrededor del salón, pero solamente él brillaba. Tenía pelo negro bastante bien recortado y
unas cejas oscuras que le hacían parecer difícil de tratar. Sin embargo, en ambos ojos, había una
atmósfera triste e inocente que combinaba muy bien con su nariz alta y clara. Su boca tenía una
leve sonrisa que le hacía parecer relajado y firme y no tenía que esforzarse mucho para descubrir
que era hermoso por donde lo mirara...
Myung lo observaba sin dudarlo, pero solo cuando el niño se volvió a sentar fue cuando pensó ¿Es
este un sueño? No tenía el coraje de pellizcarse la mejilla en medio de tanta gente. Pero si es un
sueño, entonces su corazón no habría podido latir con tanta fuerza.

A medida que estos síntomas empeoraban, es posible que deseara vomitar lo que comió por la
mañana. Estaba librando una guerra consigo mismo y contra la risa que se seguía extendiendo en
sus labios.

"Vamos a contar los votos."

Estaba pensando en otra cosa, así que ni siquiera podía recordar quiénes eran los otros
candidatos. ¿Estará bien elegirlo solamente por su bonita cara? No, no era solo la cara. El niño
tenía excelentes habilidades motoras y además, parecía que su personalidad era también
increíblemente buena.

"De acuerdo..."

Lee Myung dudó durante mucho tiempo y sostuvo su pluma con fuerza. Nervioso como si
estuviera escribiendo una carta de amor ¿¡Y es que cómo es posible que su nombre también sea tan
bonito!? Le gustaba como se escribía, aunque las líneas que hizo no fueran rectas porque su mano
estaba temblando... Pronto dobló su papel y se acercó a uno de los niños sentados en la primera fila
para entregarle su voto. "Han Seonho, Han Seonho, Han Seonho, Han Seonho, Abstención,
Han Seonho." Los treinta y cuatro votos se clasificaron rápidamente y los resultados fueron tan
contundentes que no hubo tensión. En realidad, fue como tostar frijoles en un fuego lento, muy
ordinario y monótono. El maestro de aula anunció los resultados con voz profunda, como si
recitara el menú del almuerzo.

"Con 25 votos, Han Seon-ho es el líder de la clase a partir de hoy". Levantó la mano y señaló
el centro del aula. "Está bien, líder de la clase. ¿Tienes algo que decirles a tus amigos?"

Myung se ahogó de repente.

No quería ir a la escuela cada día de cada mes, ni leer un solo libro. No deseaba despertarse, ni
convivir y definitivamente odiaba la idea de intercambiar palabras con alguien más. Sin embargo,
Han Seon-ho rompió todo en lo que creía cuando empujó la silla hacia atrás y se levantó sin
dudarlo para decir.

"Hola. Encantado de conocerlos. Gracias por elegirme como líder de la clase. Diganme
cualquier cosa con la que necesiten ayuda y yo... Haré lo mejor que pueda."

Aplausos y más aplausos. Pronto terminaron rodeados por el sonido de aplausos de todas
direcciones. Aplaudieron hasta que finalmente se cansaron y hasta que Lee Myung comenzó a
pensar... Que la escuela podía ser interesante por primera vez.
Chapter 28

El menú de ese día fue calamar salteado y raíz de loto guisada. Lee Myung puso sopa de miso en el
plato y luego buscó por un asiento vacío. En lugar de ir a la cafetería inmediatamente después del
cuarto período, que era la hora de educación física, se cambió de ropa y optó por dibujar durante un
tiempo bastante considerable así que ahora todo estaba lleno.

Myung se sentó al lado del pilar. Existía la ventaja de que incluso si almorzaba solo, nadie podía
verlo desde el otro lado. Es decir, ni siquiera era como si hubiese pasado uno o dos días comiendo
solo, pero a veces había niños que buscaban cualquier pretexto para comenzar a molestar.
Buscó música, en la aplicación de su teléfono móvil, y se puso los auriculares en ambos oídos. Es
un sonido electrónico de tono alto. Armónico y estable. Cuando cubrió finalmente el ruido del
techo y de los alrededores, se sintió mejor e incluso dibujó una sonrisa gigante sobre su boca. Es
una canción, interpretada por voces jóvenes y refrescantes y cuando la escuchó por primera vez,
naturalmente dejó de pensar en todas las cosas malas que pasaban al rededor y pudo concentrarse
en lo que estaba haciendo. Levantó una cuchara y tomó un sorbo de sopa de miso. ¿Cuánto tiempo
ha estado comiendo con la cabeza vacía cómo para no poder percibir el sonido de quitar una silla
del otro lado del pilar? Myung parpadeó y ladeó la cabeza.

"Vaya, ¿Se supone que esto es arroz?"

"¿Es comida para perros o para humanos?"

Un grupo de estudiantes varones se sentó, haciendo un escándalo.

"De todas formas, casi hago un gol. Lo juro. Pero estaba enfermo y no pude concentrarme.
Fue casi como Messi."

"Lo levantaste con las rodillas y lo aventaste contra el poste."

"¡Porque era un tiro difícil!"

El pulgar de Myung encontró el botón de + y lo presionó dos veces.

"¿No fue una patada con el pie izquierdo? Yo lo vi de esa manera".

"De ningún modo."

"Se pone rígido como una piedra."

Estaban emocionados, como grupo, por la manera en la que habían estado jugando al fútbol contra
el salón contrario. Su voz era demasiado fuerte así que aunque subió el volumen casi al máximo,
golpeaban su tímpano incluso a través del sonido de la música. Myung tocó otra vez el botón
de + y lo golpeó repetidamente. Al nivel donde incluso hacía que dolieran sus oídos.

"¡No! ¡Yo lo vi!"

"¿De qué estás hablando? Lo hizo con el pie derecho. Lo he visto hacerlo desde la escuela
primaria."

"¿Qué? ¿Entonces qué fue lo que ví yo?"


+, +

"Tus ojos deben haberse torcido".

+, +, +

"Le voy a preguntar directamente ¡Le voy a preguntar!"

Las manos de Myung se detuvieron. El volumen alcanzó el límite debido a que había mantenido
presionado el botón + y sin embargo, las voces parecían gritar en sus oídos, tan frecuentemente,
que terminó por presionar el botón de pausa. Cuando lo hizo, volvió a escuchar todo el ruido de la
cafetería:

"Señor capitán de la clase, ¿Pateó usted con el pie izquierdo o con el derecho?"

La ruidosa mesa lateral de repente se quedó en silencio. Myung mordió la cuchara que llevó
involuntariamente hasta su boca y se quedó sin aliento.

"No puedo recordar. Debe haber sido el pie derecho".

A diferencia de otros niños, su voz madura tenía el poder de llamar la atención de forma natural.
No era una voz adecuada para escuchar cuando comía, porque hacía que su corazón latiera
realmente fuerte:

"¿Qué? ¿Por qué no puedes recordar algo tan fácil cómo la posición de tu estúpido pie?"

"¿Entonces tú si recuerdas con qué pie me pasaste el balón?"

"Oh, sí. Obviamente".

Siguieron hablando de una escena que aparentemente los había impresionado mucho hace un rato.
Lee Myung escuchó cada parte de la conversación, pero descubrió que el capitán guardaba silencio
la mayor parte del tiempo. Tiene tantos amigos como para no estar solo por años enteros y aunque
era cierto que tenía una personalidad vivaz y encantadora, también era más bien, del tipo de
persona que escuchaba más de lo que opinaba. Solo decía una palabra ocasional cuando quería dar
su punto de vista y, aunque parecía que había estado en el centro de atención desde su nacimiento,
no parecía ser alguien que lo quisiera.

"Tenemos muchos niños que son buenos en los deportes esta vez, así que seguramente vamos
a ganar en la competencia deportiva".

"¿Sí? ¿Ya están pensando en la competencia atlética tan pronto? Falta muchísimo".

"¿No es después de las finales de fútbol?"

"Dicen que hay otro equipo en la clase..."

"¿En serio?"

Lee Myung terminó su comida. Fue agradable estar en el mismo espacio que el líder de la clase,
pero no tenía ningún chiste si no escuchaba constantemente el sonido de su voz.

De todas las clases, tuvo mucha suerte de estar en una que lo tuviera a él. Si hubiera entrado en un
salón diferente, lo habría olvidado en su memoria sin siquiera saber su nombre hasta que ambos
fueran a la graduación... Y recientemente, tenía tantas preguntas sobre él que hubo momentos en
los que estaba preocupado porque no podía apartarlo de sus ojos.

"No solamente hay otro equipos de fútbol en la clase. También hay un jugador de Go".

Mientras esperaba que el capitán abriera la boca, Lee Myung se quedó increíblemente en blanco.

"¿Go?"

"Sí, algo como un jugador profesional de Go."

"Bueno, ¿Y eso es interesante?"

"¿Quién?

"¿Kim Myung?"

"No sé quién es. Todavía no he memorizado todos los nombres".

Aunque el nombre estaba equivocado, nadie lo corrigió. Bueno, había cinco personas sentadas allí,
él era nuevo y nunca había intercambiado palabras con ellos, por lo que no era extraño que
ocurriera así.

"¿No opinan que el Go vuelve extraños a los niños?"

"¿Por qué?"

"Tuve un compañero que jugaba al Go cuando estabamos en la escuela primaria, pero era un
maldito idiota. Siempre murmuraba para si mismo".

"Vi uno, sí. Y se creía la gran cosa."

"Algo les pasa en la cabeza, te lo juro"

"Y lo peor, es que si son profesionales, ganan mucho dinero. Juegan con fichitas y ya es
mucho mejor que ir a Harvard."

"Pues por eso tienen la personalidad de un idiota."

"Creo que ya sé quién es. ¿No es un niño que utiliza lentes?

Myung se rascó el cuello como si estuviera ansioso. Ni siquiera han pasado dos días y ya estaban
hablando sobre él.

"No lleva gafas".

Entonces, una voz suave se pegó a su oído a través de todos los otros ruidos fuertes...

"Y si es quien yo creo que es, pues, se veía bien. No lo sé todavía... Pero parece muy agradable
y lindo."

Su voz tranquila colocó un escudo cálido y confortable sobre Myung, quién se había quedado
inmóvil y parpadeante frente a su sopa fría... Ya había escuchado innumerables cosas sobre él, pero
fue la primera vez que alguien, a quien no conocía bien, lo defendía de esa manera:
"¿Cómo se sentirá ser un genio? Me gustaría hablarle para confirmarlo".

Lee Myung sonrió al mismo tiempo que los otros niños se echaban a reír, al igual que en una fiesta.
Nadie puede verlo desde su posición, pero no pudo evitar agachar los hombros.

"Cállate, capitán. Tú también eres un genio."

"Y tienes más suerte porque, con esa cara... Uy."

"Ojalá murieran todos los chicos guapos."

"Yo también quiero morir."

"Habla el chico que disfrutará de la vida eterna."

"Oigan ¿Ya terminaron?"

El sonido de arrastrar las sillas se escuchó uno tras otro, y los niños se pusieron de pie segundos
después, sosteniendo su plato.

Incluso después de que la charla se había cambiado de lugar, Myung se quedó allí un rato y pensó
en la conversación. Dijo que se veía bien... Apenas había comenzado el nuevo semestre, y él ya
sabía de su existencia. Era difícil de creer, incluso cuando lo escuchó con atención utilizando
ambos oídos.

"Me gustaría hablarle."

Mientras recordaba su voz, su rostro comenzó a arder con fuerza. Un suspiro salió entre sus labios
y fluyó en el aire... El había preguntado cómo sería ser un genio ¿Pero cómo será ser un chico
perfecto que es bueno en todo y amado por cada una de las personas a su alrededor? Era difícil
siquiera imaginarlo.
Chapter 29

"¡Myung de la clase tres! ¡Visita!"

Frente a la puerta de la escuela, el maestro agitaba la mano en su dirección.

"Ten tu tarjeta, señorita. Ya puedes pasar".

"Bueno, pues gracias".

Jung miró a su alrededor y entró al edificio. Es un niña alta y bonita y utiliza una falda de
uniforme escolar que hace que se destaque en el patio de recreo. Myung odiaba que alguien lo
mirara y no le gustaba llamar la atención hacia él por lo que esperaba que se fuera a casa
pronto. Aunque parecía más bien una persona que había venido con toda la intención de jugar.

"Por cierto, aquí tengo tu libro de texto."

Anoche, Jung llegó a la habitación que compartía con Myung y charló con él bajo la excusa de que
deseaba su asesoría para un par de problemas matemáticos. No fue hasta que llegó a la escuela, que
se enteró que su libro no estaba en su mochila y por tal motivo, el profesor de matemáticas, quién
parecía tener un placer extremo en regañar a quienes no traían sus libros de texto, lo colocó de
espaldas contra la pared y golpeó su muslo con una escoba. No le gustó sentirse tan avergonzado,
así que por eso prometió reunirse con Jung a la hora del almuerzo.

Lee Myung recibió el libro de Jung y lo colocó en su mochila:

"Gracias. Ya te puedes ir."

"¡Pero si vine de muy lejos! Al menos deja que estemos juntos un momento más."

Y así, comenzó su larga carrera por avergonzarlo. Había chicos que la miraban fijamente, pero a
ella no pareció importarle en absoluto.

"¿Qué les pasa? ¿Nunca han visto a una niña en su vida o qué?"

Myung se rió de sus palabras.

Jung, que es un año menor que él, es mucho más fuerte, inteligente y amable de lo que se podía
suponer. Lee Myung a veces quería que todos en el mundo fueran como ella porque, solo
entonces, no estaría deprimido ni tan infinitamente solo todo el tiempo.

"El sol está un poco fuerte. Me voy a la sombra".

"¿Uh? Bueno."

Lee Myung se movió apresuradamente a la sombra porque su hermana menor estaba haciéndolo
sentir incómodo. No era a propósito, por supuesto, pero no era algo que se pudiera evitar... El niño,
con las mejillas apuntando al suelo, levantó inconscientemente las rodillas y las abrazó así como
hacía siempre que estaba en clase de educación física. La diferencia, es que ahora llevaba un
uniforme escolar diferente.
Jung se acercó, se sentó a su lado y puso su mochila en su regazo. Miró hacia arriba y dijo:
"Es bonito. ¿Qué tipo de flor es esa?"

Cuando volvió la cabeza hacia atrás, su visión se llenó de un completo color púrpura. Había
pequeñas flores, floreciendo en grupos hasta formar algo similar a un pequeño racimo de uvas. No
eran uno o dos, ¡Había una infinidad de uvas cubriendo el cielo! Vides frescas, que se enredaron a
su alrededor y se iluminaron a contraluz hasta que las hojas pequeñas finalmente terminaron
revoloteaban con el viento... Nunca había visto esto en detalle, así que sentía pena por la flor.

"No lo sé."

"Huele bien."

"Lo hace".

"¿No habrá muchos bichos?"

"No creo..."

Myung, en realidad no sabía que responder. No a detalle, al menos. Siempre había estado allí,
simplemente viendo a los niños hacer ejercicio durante la clase de educación física. Probablemente
no hubiera notado un bicho ni siquiera aunque miles de ellos cayeran sobre su cabeza.

"Se puso bastante caliente. Tendré que ponerme un traje de verano más tarde."

"Cierto."

El sonido del tarareo de Jung fue agradable durante un rato.

"Hermano."

"¿Eh?"

"¿Disfrutaste el almuerzo hoy?"

"Para nada. La comida es mala aquí. ¿Tú lo hiciste?"

"Fue completamente asquerosa."

"¿Qué comiste entonces?"

"Al final, solamente yogurt. Lo intercambié con mis amigas cuando vomité."

A diferencia de Lee Myung, que siempre comía solo, Jung tenía muchos amigos regados por aquí y
por allá porque ella era una persona de verdad encantadora.

"¿Realmente vomitaste?"

"No. Pero me pareció que eso era algo que podía pasar pronto."

"Es bueno que no lo hicieras."

"¡Pero lo hago a menudo! Solo lo huelo y ya está."

Jung habló casualmente y bromeó por un momento para intentar mejorar el ambiente. El viento
soplaba con ganas y las hojas que cubrían densamente el cielo se balancearon e hicieron que la luz
se filtrara por los huecos hasta pincharle los ojos.

"Oppa, mira arriba."

Lee Myung levantó la cabeza de inmediato: El mar púrpura, bellamente inclinado según el viento,
parecía aún más estremecedor que hace unos momentos. Los delicados pétalos absorbieron la luz
del sol y giraron al mismo tiempo, como un foquito. Brillaban y tenían un olor profundo, como si
fuera miel pura. Y en poco tiempo, una ducha púrpura cayó sobre los dos lo suficientemente rápido
como para llenarles de flores todo el cuerpo.

"¿Estás seguro de que los insectos no caen?"

Myung negó con la cabeza y se sacudió los pétalos amontonados en su cabeza. Luego se rió,
señalando lo que su hermana tenía pegado en su nariz y en sus pestañas.

Después de luchar contra los pétalos durante mucho tiempo, Lee Myung miró sin querer al patio de
recreo... Un grupo de estudiantes varones, que eran adictos al fútbol, estaban corriendo de un lado
para otro persiguiendo una pelota. Aunque los escuchó durante unos minutos durante el almuerzo,
estaba ansioso por verlo otra vez así que fue un escenario bastante interesante: Lee Myung estaba
honestamente obsesionado con esa resistencia incansable y esos músculos que se abultaban en los
muslos y en sus pantorrillas al correr. Tan increíble que incluso le habían dado ganas de recorrerlos
con los dedos.

"¿El fútbol es divertido?"

Jung, que siguió la mirada de Myung, preguntó esto con bastante indiferencia. Su hermano se elevó
de hombros.

"No lo sé."

"¿Tú también quieres hacerlo?"

"... A veces."

"¿Quieres jugar conmigo ?"

Lee Myung se rió de nuevo.

"No sé cómo".

Había sido cuidadosamente entrenado para convertirse en un jugador de Go profesional y como


resultado, vivió sin conocer la mitad del mundo. En los grados inferiores de la escuela primaria
tenía algunos amigos, por supuesto, pero no había tiempo para jugar con ellos después de la
escuela.

Entonces, si hubiera aprendido a jugar fútbol, ¿Habría podido unirse a ese grupo ahora?

"Solo necesitas patear la pelota. ¿Hay algo especial en eso?"

"Lo hay".

"Creo que puedes hacerlo bien. También eres fuerte".

"Lo harás mejor que yo. Porque eres buena en cualquier cosa".
Mientras tenían una conversación tonta, la mirada de Lee Myung siguió un punto específico. Más
que nada, a un hombre específico. Él corría rápido, pateaba el balón hacia la portería y saltaba de
alegría segundos después. Pero cuando las cosas no iban del todo bien, el objeto de su atención
simplemente sacudía la cabeza como si estuviera muy, muy enojado consigo mismo.

"Hermano."

"¿Eh?"

"Hmm…"

Lee Myung vio el partido de fútbol con facilidad en el momento en que Jung se quedó callada con
sus pensamientos: El balón pasó ferozmente de izquierda a derecha y de derecha a izquierda otra
vez. Entonces, excepcionalmente, Seonho tomó el balón del oponente y realizó un pase bastante
largo. La pelota cayó frente a sus compañeros, pero el niño que recibió el balón perdió la
oportunidad. El rival condujo el balón y avanzó hacia la portería, pero no pasó mucho tiempo antes
que Seonho se la quitara al tomar nuevamente la iniciativa. Protegiendo la pelota bajo sus pies y
corriendo igual a si fuera un animal salvaje... Tres o cuatro de ellos se pegaron a él pero, tal vez por
su fuerza o tal vez por su velocidad, logró esquivarlos y hacer un impresionante gol. Myung, que
apretó el puño con fuerza sin saberlo, solo se relajó y suspiró de alivio.

Seonho sonrió y se movió lentamente, pero los niños del mismo equipo gritaron vítores y corrieron
hacia él para abrazarlo.

"¿Quién es ese tipo? Es muy bueno."

No fue un cumplido para Lee Myung, pero sonrió suavemente porque se sentía bien.

"¿Es el líder del equipo de fútbol?"

"Lo es."

"Supongo que lo conoces".

"Está en mi clase..."

"Um... Con que es de tu clase."

Myung giró su cabeza, reconociendo tardíamente el tono que había empleado.

"Así es."

"¿Cuál es su nombre?"

"Han Seon-ho."

Myung incluso habló de su apellido, así que se detuvo. No debió haber dicho su nombre tan a la
ligera pero, había sentido que Jung logró mirar profundamente dentro de él... Desde que era muy
joven, aunque no hablara o le contara lo que sentía, ella rápidamente notaba todo. Incluso lo menos
evidente.

Lee Myung amaba a Jung, pero esta vez tuvo un poco de miedo de mostrar de más.

"Han es guapo, alto, y es muy bueno en el fútbol".


"..."

"¿Quién no amaría a alguien así?"

"Supongo..."

Desde entonces, Jung ya no volvió a decir ni una sola palabra que dificultara las cosas para
Myung: Habló de su uniforme escolar, le contó una historia sobre un profesor que odiaba, una
historia sobre lo que hacía cuando tenía sueño en clases y también lo mucho que odiaba sus
zapatos. Cosas así.

"Oh, espera ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? ¿Crees que es muy tarde para seguir aquí?"

"Sí, posiblemente lo sea."

"Sí. Y yo tengo que irme si no quiero que me golpeen el trasero con un palo".

Lee Myung hizo el ademán de levantarse junto con ella, pero Jung presionó su hombro con su
palma y lo sentó otra vez. Ella simplemente se puso de pie, con su mochila en el hombro y lo miró
un momento antes de despegar los labios:

"Solo siéntate, no te tienes que levantar todavía si no quieres. Nos vemos en casa, oppa".

Lee Myung miró fijamente la espalda de su hermana menor, que se alejaba a un paso bastante
rápido para su gusto. Se preguntaba si más bien, tendría la habilidad de leer la mente.

Lee Myung-eun confirmó que Jung escapaba de manera segura por la puerta de la escuela y
regresó la mirada al medio del patio de recreo. Sus ojos se movieron: Una flor violeta se encrespó
bajo la sombra que escondía su cuerpo, por encima de sus rodillas. Con la barbilla puesta en ellas,
sonrió de una manera tan pequeña que claramente no sería evidente para los demás.

"¡Líder de la clase, pase, pase, pase!"

"¡Oye, deténlo!"

Una vez que comenzaron a jugar al fútbol, no se detuvieron hasta el último minuto. Tuvo la suerte
de que le quedaran 12 minutos antes de que tocaran el timbre.
Chapter 30

Lee Myung no podía creer lo que había hecho hoy. Con un puño en su frente, como si estuviera
enojado, se golpeó una y otra vez hasta producirse dolor. Pero no ayudó.

"Soy un tonto."

Caminaba despacio, frotándose la frente. El clima había resultado ser muy caluroso, su cuello
estaba obstruido y su fuerza cayó al punto en que se sentía como si estuviera en un desierto
ardiente en lugar de en el patio de recreo.

"Soy un tonto."

Su largo suspiro estuvo lleno de arrepentimientos. Aunque igual ya había perdido la oportunidad.
Sus pasos se hicieron más rápidos, los gritos de los estudiantes reunidos en el auditorio sonaron en
todas direcciones, pero Lee Myung-eun se dirigió a la puerta de la escuela sin prestarles atención.
En lugar de caminar a casa, simplemente se paró en la parada del autobús durante minutos enteros
hasta calmarse. Si se va a casa así, seguramente va a ser algo muchísimo peor y su mente no se va a
aclarar.

Hubo un incidente hace un momento.

Han Seon-ho aclaró una pequeña disputa en la que Myung estuvo envuelto en el salón de clases y
después, además de que lo ayudó, fueron a un comedor de camino a casa. Los dos juntos. Él
ciertamente no tenía mucha hambre, pero para no decepcionarlo, comió tanto como lo había hecho
Seonho. Lee Myung se equivocó con su pensamiento inicial porque el capitán fue amable con él.
Todo el tiempo. La ilusión de que podría haberse convertido en una relación ligeramente similar a
algo de"amigos" le pasó por la cabeza. Se metió la tarjeta de invitación en el bolsillo y lo pensó
cien, mil veces durante una semana. Al final, se la puso en el escritorio tomando el mayor coraje
posible... Pero si se iba a sentir así, no debió dárselo en primer lugar.

Se quejó y se quejó hasta ocasionar que una abuela mirara hacia atrás con una expresión de
sorpresa impresionante. De hecho, pensó que nunca podría llegar a sentirse bien con lo que había
hecho, pero finalmente apareció el sentimiento que había estado buscando y una sonrisa amistosa
le sonrojó las mejillas. Había esperado durante mucho tiempo una oportunidad como esta, y fue el
propio Lee Myung quien la provocó al final.

Myung suspiró, sin saber cuántas veces lo había hecho en un día, y se subió al autobús para
sostenerse del tubo de uno de los asientos. Sin embargo, sin importar cuantas veces se sacudiera o
se golpeara, los lamentos seguían repitiéndose sin que los pudiera parar.
Pasó tres paradas, se bajó y deambuló por los callejones para ir y abrir las sucias puertas de vidrio
del edificio. Después de eso, subió dos pisos de las escaleras de un centro comercial donde había
un olor maloliente. Llegó frente a una puerta con un gran letrero de cartulina cortada y pegada y
descubrió después un pequeño montón de platos amontonándose para ser entregados. Cuando abrió
la puerta, escuchó un tono de llamada desagradable y el olor a cigarrillos en el aire picando su
nariz.

En las tarde, de lunes a viernes, había cuatro personas que se reunían siempre para jugar Go. Uno
estaba deambulando por allí, y otros tres, incluído el director Jo Jung-hwan, estaban sentados en
el sofá para respirar el aire de un ventilador destartalado. Ninguno miró hacia la puerta.

"¡Nuestra celebridad está aquí! Bienvenido, Lee Myung 3 Dan."


"Es cierto, el niño es guapo. Parece un actor de televisión."

"Lo es, definitivamente es una estrella. Después de todo, le he enseñado desde que tenía
nueve años"

"El orgullo de tu vida."

Lee Myung inclinó la cabeza ante el director Jo y el hombre desconocido que no dejaba de hablar,
y entró lentamente al cuarto del centro comercial. Mientras se sentaba en la silla de cuero negro
más alejada del lugar, el director Jo se rió como si le pareciera gracioso que fuera tímido.

"Oh, sigues teniendo el mismo carácter".

"Los genios son siempre tan extraños".

"Seungbin, ¿Qué estás haciendo? Debes tener más educación."

El director Jo sacudió los pies en el aire, dejó caer su pantufla y pateó el trasero de su sobrino hasta
empujarlo. Jo Seung-bin, un niño que también estaba sentado en el sofá jugando en su teléfono
móvil, se levantó con un aire molesto.

"¡Oh, no me toques con los pies!"

De hecho, Seung-bin no era un "simple sobrino" sino también, un jugador profesional que se había
incorporado apenas este año, pero que ya contaba con la energía y la técnica suficiente como para
vencer a quien se le diera en gana. Tanto así, que en el evento final de autógrafos se agregó
también el autógrafo del Cho Seung-bin junto al suyo. Volviendo al muchacho en el segundo
mayor orgullo de Jo.

"Ah, estaba tan aburrido. Que bueno que llegaste".

Se sentó en la silla opuesta a Myung mientras se quejaba y sin decir una palabra más, recogió las
piedras negras del tablero y las colocó arriba a la izquierda, abajo a la izquierda, arriba a la
derecha, abajo a la derecha y cuatro más esparcidas en el centro. Es descarado pensar que este
hombre esperaba matar el tiempo presenciando un partido profesional entre su sobrino y él, pero
igual Myung se quedó en completo silencio y sacó sus gafas. No había venido a tener un gran
juego de todos modos y de hecho, hoy no estaba completamente interesado en ganar o
perder. Estaba más bien, tan frustrado que necesitaba a alguien que le sacara los pensamientos
constantes con una dosis de Baduk.

Bajando los cristales hasta su nariz, vio en detalle el rostro contundente del chico de 15 años que
tenía de frente, hasta sus pecas.

"No estoy de buen humor hoy, Seungbin. Creo que es tu oportunidad de ganar".

"... ¿Qué?"

"Pero me alegra verte."

Seungbin se rió cuando lo escuchó.

"Lo que te pasa, es que no puedes tener suerte con esos horribles lentes".

Seungbin era el típico oponente que sabía exactamente lo que tenía que hacer para provocar.
Además, también era un genio. La historia detrás de esto siempre alimentaba su sentido de
inferioridad: Los dos comenzaron el Go en el mismo año, pero bajo condiciones diferentes. Jo
Seung-bin, de 6 años, era conocido como un niño genio. Myung, de nueve años, siempre fue
conocido como uno de los niños que comenzaron Go tarde y que, lógicamente, en ese entonces era
un normal perdedor ante Seungbin de varias maneras. Sin embargo, Myung de 10 años peleó contra
un niño de 7, luego Myung de 11 se enfrentó a un niño de 8 y desde entonces nunca había perdido
ante Seung-bin. Hoy no es así, se siente triste. En realidad, hasta parecía hundirse por dentro.

Myung abrió el camino. El sonido de las piedras blancas apiladas es pequeño comparado con la
mano de Seungbin, colocando 1000 wones.

"¿Qué dices ahora?"

Seungbin murmuró esto en broma, pero pronto su sonrisa desapareció y se puso todo serio. Quería
ganar limpiamente y eso era más bien, un anhelo. Cuando Seungbin colocó la piedra blanca en el
tablero, Myung respondió de una manera constante. La consideración era siempre un lujo y se
tenían que poner sus deseos personales por encima de cualquier otra cosa. Sin preocuparse por el
futuro. No había errores en el sistema y propósito del Baduk. Todos los números eran en si mismos
la voluntad del jugador y Myung siempre jugaba como si incluso fuera parte de su propia alma. El
rostro de Seungbin estaba avergonzado cuando Myung atacó de una manera que nunca antes había
visto. Cauteloso, pero a la defensiva. Y él tenía prisa por detenerlo. Sin embargo, debido a su
orgullo, no podía decirle nada por lo que siguió moviéndose como si siguiera confiando bastante en
sus propias habilidades.

"Es malo".

La gente, que jugaba al baduk en otras mesas, vino y miró atentamente lo que ocurría entre ellos.
Uno negó con la cabeza y chasqueó su lengua. El director dijo con orgullo:

"¿No es el apodo de nuestro tercer Dan "Lluvia que cae" ? Nadie sabe en que
dirección salpicarán sus piedras..."

Lee Myung sonrió cuando las fichas del adversario, como caballos negros que habían sido
amenazados de muerte, cayeron ante su arco. En lugar de deprimirse, Seungbin, que estaba en la
parte inferior, empujó su espada hacia las fuerzas que había formado cuidadosamente... Myung
solo estaba pensando en el pequeño trozo de papel que le envío a Seonho, unas notas de nada
en lugar de confesarle que le gustaba. Es un chico patético que llevaba sufriendo una semana
entera aunque en el tablero fuera un carnicero aterrador y un verdugo sin sangre ni lágrimas.
Luego, incluso se convirtía en un francotirador mezquino o un cazador que ponía trampas
deliberadamente... A diferencia de la realidad de tener que renunciar a muchas cosas después de
pensar, en el tablero, podría hacer cualquier hazaña que se le viniera en mente. Lee Myung
amenazó a las fuerzas de la línea de Seung-bin y observó como su rostro se volvió terroso.

"Estás haciendo que me ponga de mal humor."

Murmuró. Pero Lee Myung tomó una piedra blanca, espoleó el ataque sin dudarlo y abrió los ojos.
Puso sus fichas una frente a la otra en el momento en que Seungbin hacía rodar dos piedras negras
en su mano para detener la ofensiva. Fue un gesto desesperado para reducir el daño, pero Myung
no se demoró cuando ¡Pam! Una de las piedras fue casi arrojada de la punta de sus dedos, haciendo
un sonido impresionante.

"¿Que pasó? ¿Entonces es cierto que hasta tú puedes enojarte?" A menudo se decía que los
niños que jugaban al Go parecían crecer antes de tiempo. Este tiene 15 años, pero imita bastante
bien a un adulto. Parecía un anciano en realidad, porque tenía una mala postura cuando se sentaba
en el sofá. Levantó ligeramente la barbilla y murmuró' "Dime ¿Estás de buen o de mal humor?
¿Estás agitado por algo?"

"..."

"Porque cuando eso pasa, comienzas a dejar muchas lagunas en el tablero".

Seungbin se rió con malicia mientras cantaba sobre todos los errores técnicos que había hecho
Myung. Al mismo tiempo, fue un buen truco para distraerlo. Si fuera un juego profesional, sería
suficientemente doloroso perder la compostura en un instante tan crítico. Pudo haber sido por sus
pensamientos o porque Seungbin había dado en el clavo, pero Myung pronto se topó con una
trampa.

"Mira nada más... No hay nada que hacer ¿Tu estrategia se basa únicamente en ocupar el
tablero como saco de boxeo? Si vas a hacer esto tan fácil, entonces de verdad no tiene chiste".

Seungbin saltó de la silla y soltó quejas como si su personalidad le pareciera increíblemente


injusta. Dos personas, cruzadas de brazos, se levantaron y se acercaron hacía él:

"Si apuestas dinero, tienes que cumplir."

Luego, señalaron en dirección al tablero. Estaba bastante en blanco y pensaba que no había sido
justo aceptar dinero de menores de edad. Menos cuando lo había animado a apostar 10.000 wones.

"Vamos, paga niño."

A su madre no le gustaba que Myung fuera al centro comercial. Primero que nada, olía a
cigarrillos. Y la segunda razón era porque tenía miedo de que se volviera uno de esos... Tipos
vividores y apostadores al Go. Sin embargo, él nunca había apostado en un juego que no lo
incluyera y ahora parecía que estaría bien pagar porque se trataba de una cantidad relativamente
pequeña. De todos modos, no era como si el director Jo recibiera un centavo de Lee Myung alguna
vez.

"Espere un minuto, veré si tengo algo de efectivo".

Myung se metió la mano en el bolsillo, sacó el contenido y abrió la palma. Tiene, algunos cupones
por valor de 1.000 wones cada uno y unos recibos que estaban arrugados y feos.

"No creo que sean 10,000 wones ".

"Ah, tengo ganas de decir algo al respecto. Pero no lo haré. Yo digo que fue un empate y que
ambos pierden, así que..."

El director sacó una tarjeta de 10,000 wones de su billetera y la colocó a un lado del tablero.
Seungbin miró a su tío como si fuera un absurdo mientras que Lee Myung continuaba estando
bastante ocupado arreglando los papeles que tenía en sus manos hasta el punto en que incluso se
vio obligado a bajar de la silla y ponerse en cuclillas. Suspirando, recogió los papeles para tirarlos
en la cesta... Pero entre todos esos papeles, sobresalía algo más que un simple recibo. Myung, en el
suelo, todavía en cuclillas, recogió un papel cuadrado que estaba doblado en dos. Estiró las manos
con cuidado y ante él, aparecieron unas letras bastante alargadas y ordenadas:
¡Claro que acepto! Iré al departamento de audiovisuales a la hora acordada ^^
- Seonho.

Myung, que leyó la nota, abrió mucho los ojos y parpadeó un par de veces antes de leer la nota
nuevamente y luego, volverla a leer. Sin embargo, no importaba cuanto mirara, no podía encontrar
ni un pequeño signo de ira en ella. No había nada en realidad. Y había hecho que su corazón latiera
rápidamente. Lee Myung miró las palabras "Seonho" y lo bien que encajaba el nombre en el
papel. Ya había pensado en ello. ¿Qué significaba el pequeño ^^ del final? ¿Lo hizo para
imitarlo? Porque es tan tierno que hasta parece verlo sonreír...

Hasta hace un tiempo, su ánimo se había hundido hasta el suelo. Ahora parecía como si se hubiera
elevado por encima de las nubes.

"¿Qué estás haciendo? ¿Aún no lo has recogido todo?"

El cabello de Seungbin apareció debajo de la mesa. Myung se puso rápidamente la nota en el


bolsillo y dijo:

"¿Está bien apostar sólo 4.000 wones? Solo tengo eso".

Lee Myung sacó el dinero, lo puso a un lado del tablero y entregó la tarjeta por 10,000 wones al
director Jo.

"Gracias, pero está bien".

Mientras que el director elogiaba a Myung por ser tan educado, Seung-bin parecía todavía bastante
enojado con él. Se quedó mirando el rostro de Myung y luego puso cuatro cartas de 1000 wones y
apostó también en su nombre antes de cruzarse de brazos nuevamente.

"Olvidemos lo anterior... E intentemos todo de nuevo."

Lee Myung rodó la piedra blanca que sostenía en su mano y volvió a mirar en dirección al
tablero. El mundo se veía diferente debido al pequeño incidente que había tenido antes. Uno, dos,
tres, cuatro fichas... En una esquina de su cabeza, puede tener sus antiguas estrategias y también,
contar las debilidades propias y ajenas para aprovecharse de eso. Y después de bastante trabajo
duro, Lee Myung hizo su primer movimiento serio del día.

Los hombres dijeron "wow" y exclamaron: "¿Qué mosca te picó el día de hoy?"

Seungbin, que llevaba los brazos cruzados, igual a si fuera un hombre aburrido, se sentó con la
espalda recargada completamente en la silla. Myung respondió sin quitar los ojos del juego.

"¿Qué significa esa cara?"

"Tu energía es diferente a la de antes. Ni siquiera pareces enojado".

Las piedras blancas y negras se colocaron alternativamente en el tablero. No lo hacía de un modo


involuntario, como antes, sino que parecía haber encontrado su propio ritmo especial... Lee Myung
simplificó sus pensamientos y comenzó a creer que solo debería hacer lo mejor que pudiera porque
quería ganar de acuerdo con la naturaleza del Go ahora que no había otro propósito más que ese.

Durante un rato, solo el sonido de piedras que se mueven en silencio de forma intermitente,
comienza a romper en las paredes. Hay personas sentadas o de pie pero todos estaban terriblemente
silenciosos. El blanco y negro rompe y corta con el paisaje en un fuerte enfrentamiento y las
personas parecen volverse increíblemente concentradas en la guerra. Luego, en algún momento,
Seungbin bajó la parte superior del cuerpo y secretamente susurró:

"Lo que viste antes, ¿Era una carta de amor?"

"¿Eh? No."

Myung negó con la cabeza e hizo el movimiento número 121 de la noche...

Una carta de amor estaría bien, pero desafortunadamente no era el caso. Y mientras Cho Seung-
min sostenía una piedra negra, los pensamientos de Lee Myung abandonaron el tablero por un
tiempo: No importaba si no era una relación, de verdad se sentía muy bien con lo que había
logrado. Estaba feliz, incluso si terminaba siendo un pequeño sueño. Estaba emocionado y no sabía
qué hacer porque incluso si decía eso ¡Ni siquiera había soñado con tener citas nunca en su vida!
Mirando desde una distancia razonable, después de pensar un poco mejor, pudo dar un paso fuerte
y acercarse. Y debería estar muy feliz por eso.

Lee Myung regresó al tablero de ajedrez, con el sonido de la piedra negra de fondo golpeando el
tablero de pino.

Su mundo con 361 lugares y muchos más caminos, no es tan hermoso como la realidad. Myung
extendió la mano y colocó una piedra blanca entre los dedos índice y medio...
Chapter 31

"Oye, ¿Por qué tienes un traje de gimnasia?"

Lee Myung estaba en su asiento cuando escuchó esta pregunta por parte de un estudiante que
parecía estar bastante sorprendió de su uniforme. Miró hacia arriba. Era un niño de ojos rasgados y
labios gruesos. Nunca habían mezclado palabras.

"Tengo que usarlo".

"Hoy vamos a hacer carreras... Y de todos modos, no puedes correr". Escupió sin
rodeos "¿De qué sirve darle un uniforme de gimnasia a personas como tú?"

Eso era correcto. Lee Myung trataba de sentarse a la sombra de un árbol en cada clase de educación
física aunque por supuesto, eso no significaba que no tuviera ropa de gimnasia guardada en su
gabinete. Era algo que venía en el paquete escolar, después de todo.

"De todos modos, tengo que ponérmelo ."

Lee Myung sacó su traje deportivo de su bolso y se puso de pie con él en una mano. Cuando llegó
al fondo del aula, se escuchó un murmullo desde atrás diciendo:

"Es una perra molesta."

El pie de Myung se detuvo por un momento, pero decidió fingir no escuchar el sonido y deslizarse
todavía por la puerta trasera...

En el baño siempre había olor a suciedad y a trapos podridos. Dos estudiantes varones, que no
parecían utilizar bien el urinario, charlaban uno al lado del otro mientras Lee Myung pasaba junto
a ellos para abrir la última puerta del compartimento y entrar. Tomó la ropa de gimnasio, la colocó
en una percha y desabrochó su camisa de un modo bastante sencillo. Myung siempre se cambiaba
de ropa en el baño así que era bueno en eso. Hasta que estuvo en la escuela secundaria,
simplemente se avergonzaba por quién vería las marcas quirúrgicas restantes entre su pecho y su
costado. No parece obvio si estás lejos, pero cuando te acercas... Bueno, podía decirse que era
complicado.
Odiaba que alguien viera su pobre y feo cuerpo y del mismo modo, ni siquiera quería ver los
cuerpos sanos de otros niños de su misma edad. Ahora, no era tanto por comparación, sino por el
hecho de que le gustaban mucho los chicos. No podía ver el cuerpo desnudo de un hombre sin
sentir que era incómodo.

Cuando regresó al salón de clases después de cambiarse de ropa en el pequeño compartimento del
baño, los niños se estaban reuniendo y murmurando cosas como:

"Oh, estoy en segundo lugar".

"¿Dónde? Tu nombre no es este, ¿Debería bajar más?"

Mientras todos estaban ocupados hablando de los exámenes parciales, Lee Myung se sentó solo y
pensó en lo que estaba a punto de hacer. Nuna había estado en una clase de educación física
correctamente porque hasta el año pasado, estaba realmente mal de los pulmones. Hoy hay una
prueba de aptitud física y aunque no puede, pensó que hoy quería correr como los demás niños lo
hacían. Puede que sea imposible hacerlo por mucho tiempo pero tal vez, esté bien correr unos 100
m. Excepto por una o dos veces que había estado tosiendo, estaba bien. Se sentía sano. A nadie le
importaba pero si podía terminarlo, al menos la mitad, parecía que sería algo significativo para
darle entrada a una nueva vida también.

Pronto, los niños que se cambiaron la ropa de gimnasia salieron corriendo del aula. El dobló su
ropa, tomó fuerzas y siguió a todos los demás...

Era un caluroso día de verano normal. La luz del sol le pegaba en la espalda y la humedad parecía
entumecer sus extremidades. Myung decidió correr inesperadamente así que estaba tan nervioso
que incluso dar un paso se sentía terriblemente pesado. Como si lo arrastraran hacia abajo mientras
su corazón palpitaba y palpitaba.

"¿En qué lugar llegaste el año pasado?"

"En el 13".

"Yo hice 12 segundos".

"¡11 segundos!"

"Joder, ¿Todos son jamaiquinos o qué?"

Cuando escuchó las conversaciones de otros niños, diciendo que lo máximo que habían tardado en
terminar la carrera fue 15 segundos, Lee Myung estaba tan asustado que comenzó a temblar.
Nunca había hecho un récord en su vida ¿Y si hace más de 20 segundos? Entonces todos lo
mirarían con burla. ¿Y si se vuelve peor y se cae? La mirada clavada en la parte delantera de sus
zapatos de deporte comenzó a ponerse borrosa. El frente de sus ojos se volvió oscuro y comenzó a
sudar muy frío. Demonios ¿Qué está haciendo? Es Myung después de todo, un chico que es
tratado especialmente por el maestro de aula, un chico al que no se le regaña aunque no haga nada.
Un chico enfermo y débil,
alguien que siempre necesita ayuda y alguien deficiente.

"Es un puto neumotórax andante."

Pero no quería volver a oír eso nunca.

Quería estar en pie, como alguien digno del hombre que amaba. Solo una vez...

Myung dio fuerza a su espíritu, levantó la cabeza y en ese momento, el silbato sonó como una
revelación. El maestro estaba de pie y el líder de la clase estaba pasando a los estudiantes de dos en
dos frente a la línea de salida... Myung levantó los brazos y colocó su palma sobre sus cejas para
cubrir la luz del sol. La pista de 100 m parecía muy larga así que podía imaginarse cayendo en
medio o perdiendo el aire antes de escuchar el sonido de salida.

"¡Seis y siete!"

Y entonces, los niños salieron corriendo mientras levantaban una brisa de arena. Cuando
escucharon el silbato, los números "Ocho y nueve" empezaron a adentrarse a la pista como si fuera
algo bastante natural y luego los "Diez y once" comenzaron a calentar. Parecía algo simple pero
que no era familiar para él. Se sentía como que era el único que estaba luchando. En los
competidores, uno es más rápido que el otro y uno parece ir con pereza mientras que su
competencia está centrada. Sin embargo, nadie parecía preocupado por si podrían terminar la
carrera o no.
La larga fila frente a él disminuyó gradualmente y ahora no había nadie que le bloqueara la vista.
Lee Myung se sentía como un soldado al borde de la guerra.

"No importa si es lento, siempre que llegue al final".

Sus ojos estaban brillando de motivación. Se sentía como si su sangre girara rápido y su corazón se
hubiera convertido en una piedra. Alguien lo golpeó en el hombro:

"Ah. Eres tú, neumotórax. Tienes que salir de aquí ¿Por qué estás en clases? Si no te vas,
correrás como los demás niños. ¿Eso se puede?"

Pero Han Seon-ho no dijo nada, ni siquiera cuando vio su nombre en la lista. Más bien, estuvo
quieto durante todo el tiempo, esperando su destino.

El profesor de educación física, parado en la línea de meta, hizo sonar su silbato nuevamente: "Es
tu turno, número trece."

Lee Myung asintió y se paró frente a la línea. Lo haría, definitivamente lo haría. Aunque nadie
estaría interesado, era importante para él.

"¡Hey, Capitán! ¿Qué has estado haciendo? Dales la señal"

El maestro preguntó desde la distancia. Han Seon-ho no llamó a la siguiente persona, así que la
pista número dos seguía estando vacía. El número 14 era un estudiante "especial" como Lee
Myung, un jugador de fútbol profesional que rara vez venía a la escuela.

"No está... Entonces que corra con el número 15."

Lee Myung se volvió levemente y miró la cara del niño con el que debería tocarle. Pero la linea a
su derecha fue ocupada por Seonho.

Seonho era el número 32, no el número 15.

"..."

En un instante, su cara se puso increíblemente roja. Nunca esperó algo como esto. Correr con el
líder de la clase. Correr los dos juntos. Estaba tranquilo hace un rato, pero de repente estaba tan
nervioso como al inicio. ¿Qué tiene que hacer exactamente? Estaba terriblemente confundido
acerca de dónde estaba, lo que hacían sus manos y las de él e incluso estaba increíblemente al tanto
de su respiración. Tenía la ilusión de que sucedían varias cosas al mismo tiempo y aunque ni
siquiera habían comenzado, ya estaba sin aliento y cansado. Estaba sintiendo demasiada emoción.

¡Bip!

Se tambaleó y volvió a la realidad con el sonido de un silbido agudo. Han Seon-ho salió corriendo
y le mostró su espalda tan pronto como comenzó, pero Lee Myung-eun todavía miraba hacia la
línea de meta. Sacudió la cabeza y apretó los puños, pero igual había comenzado bastante
tarde... El primer paso fue sorprendentemente refrescante. Le gustaba la sensación de patear en el
aire, lo dulce que era sentir el frío contra su estómago. Estaba abrumado, pero sus pies seguían
estando rectos sobre la arena y hasta entonces, parecía ir bien, bastante bien. Pero en poco tiempo,
cada vez que daba un paso, se abrumaba un poco y le picaba en la garganta. Desde que era muy
joven, no había corrido nunca así que este parecía ser el resultado final. Sin embargo, Myung no
quería darse por vencido. La amplia espalda del chico frente a él lo hizo correr incluso cuando
estaba viendo todo oscuro. Como si fuera la luz en su túnel. La ilusión de que corre al lado del
único hombre que parece no pensar que es invisible. El acto de correr se sintió sublime cuando
pensaba en eso y comenzaba a sentir que podía hacer cualquier cosa. Era una confesión secreta que
solo Lee Myung podía lograr articular.

No había ninguna expectativa de que fuera recompensado. Han Seon-ho, a quien anhelaba,
siempre miraba hacia adelante. En primer lugar, no tendría por qué mirar en su dirección y si ahora
puede correr a su lado, eso es suficiente. Más que suficiente.

La distancia a Han Seon-ho se incrementó naturalmente y cuando pasó de la mitad de la pista,


parecía que lo hacía cada vez más y más dificultosamente. No tenía sentido esforzarse. Lee Myung
fue un perdedor desde el momento en que comenzó esta carrera, lo sabía. Pero no le importaba
mucho que digamos... Todas las preocupaciones que tenía en su cabeza antes y la vergüenza de no
llegar en 20 segundos, se habían ido. Pero incluso después de que Han Seon-ho terminó de correr,
la carrera de Lee Myung continuó. Le faltaba el aliento y el sudor le fluía como lluvia sobre los
párpados, pero igual seguía moviendo las piernas, mirando la línea de meta y estirando las manos
para llegar. La velocidad fue mucho más lenta que la primera vez y la mirada del maestro de
educación física se sintió entonces increíblemente ardiente.

Cuando se acercó a la línea de meta, fue más como caminar que correr. Respiraba rapido y tan
pronto como inhaló y forzó a sus pulmones a exhalar aire, sus miembros fueron sacudidos por el
movimiento. El sudor se le acumuló tanto en las pestañas que ya ni siquiera podía ver bien y
mientras parpadeaba, la línea de meta se puso borrosa también. Solo quedaban 5 m. Así que el
profesor hizo una seña como si estuviera aburrido. "Date prisa, muchacho." Era lo mismo que
escuchar el sonido de sus compañeros, sólo que no tan agresivo. Lee Myung avanzó mientras se
tambaleaba con la convicción de que de alguna manera, terminaría esta carrera... Pero, en ese
momento, pisó algo que hizo que se le doblara el tobillo. Se aplicó un dolor agudo por todo el
ancho de su piel y el cuerpo se le fue de lado. La brutal gravedad tiró de su cuerpo y en el
momento en que cerró los ojos, sus brazos desnudos se frotaron en la arena áspera. Ni siquiera
podía sentir el dolor debido a la frustración. Tocó el suelo con la palma para levantarse de nuevo
pero no había fuerza en su brazo... Y era tan tímido que sintió que iba a llorar. Fue patético que no
pudiera terminar la carrera, así que allí se había acabado la oportunidad de correr juntos y de
asombrarlo. Estaba enojado porque odiaba sentirse así. Estúpido.

Han Seon-ho, cuyo rostro se puso blanco, parece haberse aproximado muy rápido sin que se diera
cuenta. Tiró de su brazo y levantó la parte superior de su cuerpo hasta juntarlo al de él. El sonido
de todo lo demás desapareció en un instante y solo sus labios abiertos parecían provocar pequeños
soniditos cuando tragaba saliva. Han Seon-ho puso los brazos de Myung alrededor de su cuello y le
gritó algo al profesor, haciendo que sus músculos se movieran rápidamente hacía la derecha... Y
Myung podía oler su sudor, muy de cerca y muy profundo. Sentir la manera en la que inflaba sus
pulmones.
Myung respiraba con dificultad, pero ahora por razones diferentes. Y mientras chillaba, su piel
caliente se extendía hasta la parte inferior de su muslo de una manera que no podía soportar. ¡Han
Seon-ho empezó a correr sin razón alguna así que Myung estaba muy avergonzado porque ni
siquiera le dio la oportunidad de explicarle nada! Solo veía sus hombros altos y anchos moviéndose
de un lado a otro junto con esa mirada increíblemente desesperada. La postura de envolver y
sostener la parte interna de su pierna con la mano izquierda parecía bochornosa. Los hombros de
Myung estaban en ese pecho y los muslos en su estómago así que constantemente chocaban. Lo
más intolerable fue que Han Seon-ho estaba malinterpretando su situación. Myung estaba bien y en
realidad, no tenía ninguna clase de dolor. Su tobillo estaba un poco torcido, pero no era grave.
Simplemente le había sido difícil seguir y ahora estaba siendo confundido por algo más. Era más
vergonzoso que feliz estar abrazado por Han Seon-ho. No esperaba un final como este. Lee Myung
solo quería correr con él y demostrarle que era fuerte. Digno de amarlo. Quizá eso fue demasiado
codicioso.

No importaba cuanto tirara del brazo fuerte del chico, no hubo ningún movimiento. Han Seon-ho
nunca lo observó a la cara porque simplemente corrió y siguió corriendo. Después de llegar al
edificio principal, ingresó directamente sin cambiarse los zapatos. Saltó y empujó con brusquedad
la puerta corrediza de la sala de salud.

"¡Maestro! ¡Maestro!"

Cuando se aseguró de que no hubiera nadie dentro, hubo un gruñido bajo saliendo de su garganta.

"¿¡Por qué diablos no estás aquí nunca!?

Nunca lo había visto tan enojado. El pecho, en contacto con sus codos, subió y bajó mucho, y de su
boca salió ahora una exhalación caliente. No fue solo la sensación, realmente parece que donde sea
que lo toqué, lo estuviese quemando. Es decir, hacia calor. Un bochorno impresionante, y Lee
Myung solo había alcanzado a tirar de su brazo para intentar alejarse de eso. Han Seon-ho abrió los
ojos al sentir su tacto y como si finalmente hubiese recordado que lo tenía encima, lo dejó en el
suelo y se apartó lo suficiente para provocar un terrible silencio durante un buen rato. Myung
quería esconderse en un agujero, como ratón, pero tenía que poner una excusa antes de eso. Sentía
la necesidad de hacerlo.

"Oye... Estoy bien."

"..."

"Es solo que mis piernas se sintieron débiles. Estoy realmente bien. Lamento haberte
sorprendido tanto"

No sabía cuántas veces había perdido el aire mientras completaba esa breve oración. Era un
escenario terrible. El líder de la clase corrió a la sala de salud con él entre sus brazos porque ya
antes había mostrado problemas para respirar. Tomó aliento por un momento y dijo en voz baja:

"Ha sido demasiado. El profesor de aula dijo que si corres..."

"Está bien, solo me caí. Supongo que me esforcé demasiado".

Parecía como si las lágrimas cayeran mientras hablaba.

"Lo siento, Myung. Yo solo..."

Han Seon-ho se disculpó bastante, igual a si hubiera sido su culpa. Sus palabras le hicieron sentir
todavía más calor del que ya tenía.

"Confía en mí, no pasa nada. Ni siquiera necesito una puntuación de educación física
¿Bueno?"

Lee Myung lo dijo y se dio la vuelta. Y tan pronto como lo hizo, las lágrimas se derramaron por sus
mejillas sin parar. Caminaba con calma, tratando de no hacer ningún ruido. Por suerte Han Seon-ho
no lo siguió esta vez o no podría explicarlo... Cualquiera a su edad tendría una experiencia en la
que el trabajo que intentaron hacer no pareció funcionar así que tal vez, no tenía ni la edad, la
experiencia, ni era el momento para llorar por eso. En particular, alguien que había sufrido
innumerables altibajos como él. Sin embargo, el hecho de que esto no fuera nada para los demás,
le molestaba. Eran 100 m, estaba decidido y tenía un montón de sentimientos de emoción en su
interior. Igual a si fuera lo más valiente que hubiese hecho en su vida. El hecho de que fuera
patético frente a los demás y que le causara malestar a la persona que le gustaba, fue suficiente
para aplastar un corazón pequeño y secreto y reventarlo como una uva.

Para cuando el letrero del baño más cercano se comenzó a ver muy borroso, la cara de Myung ya
estaba llena de un montón de lágrimas. Se coló en el último compartimento, se sentó en el inodoro
cubierto y lloró con todas sus fuerzas.

"¿No escuchaste algo extraño aquí?"

"Es aterrador ¡Detente!"

Dos estudiantes golpearon la puerta varias veces y, después de mucho tiempo, lo dejaron solo el
tiempo suficiente como para que pudiera calmarse. Salió, se lavó la cara... Todavía era hora de
clases, por lo que la mayoría de los estudiantes debían ir ya en dirección al aula de recreo. Lee
Myung fue a la oficina del maestro de segundo grado y le dijo que se iría temprano.
Chapter 32

Cuando llegó a casa, eran las dos y media. Papá y Jung no estaban y mamá parecía muy entretenida
con su computadora. Estaba sentada y trabajando desde casa, acomodada en el sillón y utilizando
solo unos anteojos. Myung había aprendido el hábito de ponerse un par debido a ella...

"¿Myung?"

Mamá se quitó las gafas y miró hacia atrás.

"Sí."

"¿Por qué viniste tan temprano?"

"No me siento bien".

Mamá sonrió.

"Deben ser los efectos de la pubertad tardía. ¿Qué te dijo el maestro?"

"Nada importante, solamente que te diera esto."

Lee Myung abrió la bolsa y le entregó un papel blanco, doblado por la mitad, a su madre. Mamá le
echó un vistazo y leyó atentamente todo sobre sus calificaciones. Había fallado 10 puntos en el
examen final y por ello su promedio había bajado terriblemente, aunque igual no era como si
estuviera interesada en sus registros escolares.

"Esto no es un problema..." Tuvo un mal presentimiento... Era una forma trágica de hablar,
propia de una persona que estaba a punto de abordar un tema serio. "El problema es, que me
llamó el maestro Jo hace un rato".

Como era de esperar, su madre fue cuidadosa con sus palabras. Y bueno, no era un gran secreto que
incluso después de unirse a las ligas profesionales, fuera al dojo dos o tres veces al mes para jugar
Go. Ayer, el maestro Jo dijo que su concentración recayó de una forma preocupante y le
preguntó qué sucedía... Y sí, podía ser que a su madre no le gustara que fuera al centro comercial
pero si que le interesaba mucho que fuera el mejor.

Mamá preguntó: "¿Pasa algo malo?"

"No es nada. Estaba un poco cansado."

Lee Myung cortó el tema antes de que su madre comenzara a regañarlo. Sin embargo, mamá estaba
insatisfecha y su expresión no cambió.

"El profesor dijo que tu mente era un caos. Estaba inquieto por ti."

"..."

"Sí, lo entiendo. Todo el mundo sufre en la adolescencia. Sé que has estado luchando desde el
año pasado pero ahora, te prometo que yo voy a escucharte. Es una promesa ¿Bueno? ¿Qué
pasa?"
En estos días, su estado de ánimo a menudo cambiaba varias veces al día así que no pudo evitar
generar preocupaciones entre los miembros de su familia ¡Y no era como si pudiera hacer algo
para evitarlo! Sentía que estaba flotando en las nubes un día y por el contrario, en un momento
como hoy, ni siquiera podía compararse con una estúpida piedra. Obviamente no podía explicarle
esto a su madre porque no importaba lo débil que fuera, o ingenuo o tonto o enfermo, decepcionar
a sus padres era lo peor. No podría decirle que le gustaban los hombres y menos, que lo hacía un
chico de su salón.

"Es porque... Los partidos de práctica me dan mucho estrés. Hay momentos en los que
quiero solucionarlo como si fuera un campeonato pero, luego recuerdo que es amistoso e
intento calmarme. Ya sabes, eso... Desconcentra a quien sea."

"¿En serio?"

"Sí."

Mamá exhaló: "Sería mejor cancelar el viaje escolar".

"... ¿ Por qué eso de repente?"

Sus palabras todavía tenían el efecto de salar su herida. Myung estaba tan molesto con la idea de
que le quitaran también esto, que parecía que las lágrimas volverían a estallar en sus ojos.

"Pensé que podía darte permiso ya que antes fuí muy dura contigo... Pero pienso que si
tienes problemas para concentrarte, entonces debes trabajar mucho más en eso. Deberíamos
prestar atención al tablero y a los rankings y, si vas, vas a pasar 2 noches y 3 días y es algo así
como un desperdicio. Además, la isla de Jeju es..."

"Por favor."

"¿Eh?"

"Por favor déjame ir. De verdad, trabajaré duro. Trabajaré mucho, entonces... ¡Por favor!"

Mamá abrió la boca y volvió a cerrarla segundos después. Ella miró a los ojos de Myung y suspiró
igual a si no pudiera creer que le estuviera pidiendo algo.

"¿Por qué tienes tantas ganas?"

"Solo... Solo quiero ir allí una vez antes de graduarme".

Su madre, que tenía la cara dura todo el tiempo, se rió un poco.

"Ya veo... Sigues actuando como un niño ¿Eh?"

"Solo a este viaje ¿De acuerdo? Y ya no pediré nada más."

Su madre lo miró, con una expresión severa, y después de un tiempo asintió en silencio. Entonces,
aunque estaba deprimido, la esperanza flotó finalmente en los ojos de Myung-eun. Le
dijo "Gracias", se fue de allí y entró en su habitación para después cerrar la puerta con llave.
Luego, en la cama y sin cambiarse de uniforme, comenzó a pensar: ¡Que lamentable es! Tener una
persona querida hace que su estado de ánimo parezca cambiar diez veces al día. Estaba contento
ahora, pero si cerraba los ojos, creía que era un momento más bien triste...
Chapter 33

Habían pasado de las 9 de la noche cuando el autobús llegó a la pensión. Supuestamente iban a
cenar todos juntos, pero el tiempo de viaje fue tan largo que Myung estaba de verdad muy agotado.
Había sido un momento interminable de bus, avión, bus, bus y bus otra vez. Tanto así, que en este
punto parecía que el destino del viaje no era la isla de Jeju, sino el maldito autobús.
Cuando el vehículo finalmente se detuvo frente al estacionamiento, el maestro se despertó y se
volvió hacia los niños. Parecía adormilado, pero igual apoyó los codos en la parte trasera de la
primera fila y tomó el micrófono de turista del vehículo. Mientras decía "Prueba de micrófono",
el micrófono emitía un sonido mecánico desgarrador hasta la locura. Provocando que despertara
incluso a los niños dormidos.

"¡Hey, todos despierten!"

Ni siquiera les dieron un momento para bostezar o estirarse, simplemente es molesto como de
costumbre. Sacó el papel del itinerario e hizo un horario para mañana con el sonido de fondo
proporcionado por los niños, tronando sus huesos y bostezando. Comenzó a
explicar: Hallim Park, Cheonjiyeon Falls, comida china, museo de realidad virtual, ciencia
espacial, parque temático, cena... No todo sonaba muy interesante.

Lee Myung enterró su rostro en la mochila que sostenía todavía entre sus brazos. Era su primer
viaje escolar y tuvo que hacer un montón de cosas para persuadir a su madre y convencerla de que
todo estaría bien. Lo marcó en el calendario, esperó demasiado por el momento y el día anterior
estaba tan emocionado que no podía ni dormir. Y sí, puede que parezca increíblemente aburrido
ahora, pero eso no significaba que sus expectativas ya hubieran desaparecido.

"Es su tiempo libre, pueden ir y acomodar sus habitaciones."

"¡Wow, aaaahh !"

"¡No sean tan ruidosos!"

Los niños, que parecían impotentes y somnolientos, recuperaron sus fuerzas debido a la
palabra "tiempo libre". Lo cual para Myung solamente parecía poder significar, "ir a la cama a
tiempo." ¿Y por qué les gustaba tanto ir a dormir? Estaba un poco perplejo por esto.

"Entren, dense una ducha y duerman tranquilamente. ¿Bueno?"

"¡Si!"

"Aunque están advertidos. Cualquiera que no pueda despertarse mañana por la mañana, no
irá".

"¡¡Sí!!"

Quizá los niños de la clase estaban compartiendo un secreto que solo Myung no conocía. Hasta el
maestro de aula parece mostrar una clara actitud de querer pasar por alto todo.

El hombre pasó el itinerario a la siguiente hoja: "Las habitaciones van a dividirse en dos. Los
grupos 1 y 2 van a estar en el edificio B, habitación 203, y el líder de la clase va a estar a
cargo."
Puso su mano suavemente sobre los hombros del líder de la clase, sentado en el asiento delantero.
Su cabeza, presionada en el respaldo, sobresalía un montón por encima de la silla. Dando evidencia
de lo alto que en realidad era.

Por suerte, él estaba en su mismo equipo.

"Los grupos 3 y 4 están en el edificio B, salón 204. El subjefe es responsable."

El maestro de aula hizo un gesto hacia el subjefe y bostezó ruidosamente: "Los llamaré a las 10,
así que espero que para esa hora ya no escuché ningún ruido y estén preparándose para ir a
la cama".

"¡Sí!"

Cuando se abrió la puerta del autobús de 40 plazas, el maestro bajó primero y Myung se sentó
mientras esperaba que bajaran todos los demás. Era incomparablemente lamentable si lo pensaba
con cuidado. Para Lee Myung, que no tenía amigos con quienes sentarse, el hecho de que los
asientos cambiaran cada vez que tomaban el autobús era un considerable y muy alto factor de
estrés. Hoy se había sentado junto a la ventana porque había tenido mucha suerte, ¿Pero que pasará
mañana? No lo sabía. Además, hoy tuvo la suerte de sentarse con el capitán durante un buen tramo
pero, no sabía como podían cambiar los eventos.
Myung sopló su aliento por la ventana... Cuando puso su manga y frotó con ella el cristal, notó que
el fondo estaba todo oscuro. Negro, aunque la parte superior era de color púrpura fuerte. Myung
parecía divertirse bastante utilizando solo su imaginación así que comenzó dibujando un círculo
grande a lo largo del borde de la luna brillante antes de bajarse del autobús.

El alojamiento era en un edificio alto y blanco, con varias ventanitas pequeñas esparcidas casi al
azar. Era más simple que genial y si se detenía tan siquiera un poco a inspeccionarlo, incluso podía
decir que no estaba lo suficientemente limpio. Los edificios parecían similares y estaban
conectados por senderos adoquinados repletos de plantas y macetas con piedras. Los lideres
llamaron a su equipo, verificaron el número de personas y se encaminaron al "Edificio B". Había
una clase reunida frente al edificio C pidiendo asistencia, un grupo de niños desconocidos
caminando detrás de él y un montón de turistas que hablaban en otro idioma. Era una locura,
incluso aunque pudiera decirse afortunado por pertenecer al primer bloque.

Fue fácil encontrar al líder debido a que Han Seon-ho, evidentemente, medía una cabeza más que
los otros niños de la clase. Era una figura alta pero, incluso si no fuera así, podía decirse que
destacaba en cada parte en donde estuviera. También se veía bien con ropa de civil tanto como con
un uniforme escolar. Tenía una camiseta y jeans desgastados justo en ese momento, pero igual
parecía un modelo de pasarela porque era esbelto y de hombros muy anchos.

"Bueno, ya saben las reglas. Pasaremos a inspeccionar más tarde."

El maestro le entregó la llave al líder de la clase, al vicepresidente que estaba frente al edificio B y
después se fue a algún lado sin decir ninguna otra cosa. Los niños llevaron su equipaje, uno a uno,
y comenzaron a hacer un nuevo escándalo dentro del edificio. El interior estaba mucho más
deteriorado que el exterior: Había grietas en el techo y en las paredes, los insectos de patas largas
estaban pegados como un patrón de papel tapiz y había tres lámparas fluorescentes casi
descontinuadas así que la iluminación era tenue. Aproximadamente treinta personas se estaban
moviendo a la vez por lo que, aunque por lo general no era confuso, ahora Myung se estaba
golpeando de aquí para allá, como arrastrado por unas olas. De hecho, incluso fue forzado a subir
los escalones de piedra también.
"Los de mi grupo, aquí."

Tan pronto como llegó al segundo piso, Han Seon-ho gritó esto ocupando un tono de voz bastante
alto. Había decidido tomar la iniciativa porque los niños eran como pajaritos a su espalda buscando
un árbol que no estaba allí. Incluso Lee Myung estaba perdiendo su cabeza cada determinado
tiempo.

Cuando el líder de la clase abrió la puerta del salón 203, toda la clase pudo entrar mientras decían
algo parecido a un "Wow".

"Vaya, es tan grande".

"¡Esperé mucho por este día!"

Los niños saltaron a la habitación sin mostrar signo alguno de agotamiento. No eran
aves, sino pterosaurios. Habían corrido y rodado por el suelo con una reminiscencia de notas altas
y agudas. Un niño abrió la cómoda y comenzó a sacar todas las mantas:

"¿No parecen mantas para perros?"

"Están más suaves que en mi casa".

El piso, que había estado limpiamente vacío, se llenó en un instante con un montón de mantas
extendidas al azar y almohadas de espuma. Myung estaba bastante preocupado por como se iban a
distribuir los asientos, pero estaba suponiendo que era por orden de llegada. Myung, aunque
intentaba imitarlos, al final parecía no saber qué hacer o para dónde moverse y terminó por
envolverse completamente en su manta. Se sentó, pero su cuerpo estaba rígido y no se movía.
Entonces, alguien tiró una bolsa de deportes hacía enfrente como si intentara hacerlo
despertar. Miró a un lado sin querer y descubrió que Han Seon-ho estaba allí. Mirando todo lo
ocurrido dentro de la habitación con los brazos cruzados.

"¡Líder de clase, líder de clase! ¡Hay que ir abajo!"

"Líder de la clase, ¿De verdad vamos a dormir aquí?"

"No tienen extintores."

"Es muy feo."

"¿No podemos cambiar?"

Surgieron todo tipo de preguntas, especialmente de un tipo que había dejado su celular en el
autobús. Había un chico que vitoreaba sinceramente y uno que se quejaba como si fuera a entablar
una discusión con su maestro de aula si lo volvía a ver. Han Seon-ho se paró en la puerta, se rió de
algunos y respondió con calma a otros muchos. Luego, de repente, dijo en voz baja y dirigiéndose
específicamente a Myung:

"Deja tu bolsa en el suelo. El maestro dijo que podíamos poner aquí el equipaje."

Lee Myung se quitó apresuradamente la mochila y la colocó con cuidado en la pared.

"Ahora ven..."

Sus ojos se encontraron, pero después de un breve momento parecieron volver a sus propios
pensamientos.

Han Seon-ho giró la cabeza y caminó por un pasillo especialmente oscuro. Lee Myung, que se
había quedado en blanco, asintió y lo siguió sin preguntar el motivo. A cada paso que daba, el
sonido de sus compañeros hablando con entusiasmo desaparecía y en algún momento, no se
escuchó en absoluto. ¿Es porque están lo suficientemente lejos de la habitación 203, o es por qué
está demasiado emocionado como para escuchar? Una de las lámparas fluorescentes del techo
parpadeó, la luz se apagó y encendió todavía más la luz de la luna, que entraba en diagonal para
reinar en el pasillo. Era... Como si todo el color hubiera sido borrado y solo el gris pálido
permaneciera en el mundo. Solo ellos dos en el pasillo, donde no había ruido ni color. Myung ya
no esperaba nada más que esto. Fue suficiente. Solo mirarle la espalda, la de ese niño que había
estado corriendo con todas sus fuerzas. La de un niño que jugaba al fútbol con sus amigos. La del
chico que siempre lideraba. La espalda del niño que le tomó la mano cuando más lo necesitó.

"Myung..."

Han Seon-ho volvió la cabeza... Los rayos de luz en la espalda ancha ahora estaban puestas
suavemente sobre sus mejillas y en su largo cuello. Resbalando, como en el anuncio de chocolate
líquido que vio una vez en la televisión. Lee Myung solo se dio cuenta de que había dejado de
caminar cuando unos pies tocaron la punta de los suyos.

"Ah..."

Esos labios grises, eran dulces. Como si quisieran decir algo importante... Pero al final esa boca
simplemente no dijo nada. El niño empapado de luz miró a Myung. Es muy hermoso así que
durante mucho tiempo ha dejado su mirada sobre él. No, en realidad fue solo un momento, pero ese
momento se sentía como una eternidad creada por el deseo que crecía dentro de su
pecho. Demasiado deseo como para que pudiera contar su frecuencia cardíaca. Solo estaban ellos,
bañados en gris pálido.

Fue el zumbido lo que rompió el silencioso estado de ingravidez. El sonido de unas botas militares:

Myung brincó.

"¡Estas aquí!"

Al final del pasillo, notó cabezas que evidentemente pertenecían a un par de estudiantes varones.
En frente de ellos, uno levantó la mano y fingió saludar a Han Seon-ho amablemente.

"¿Son del 204?"

"Ah, no. 203"

"Bueno, entonces está bien. Todo nuestro alcohol se lo robó ese estúpido maestro así que, ya
ves. Venimos a ver si nos comparten un poco".

"Pues adelante."

Cuando los chicos de la otra clase se alejaron y abrieron la puerta, pareció como si todo su
escenario romántico se hubiera derrumbado debido al increíble ruido. Los niños gritaban, saltaban.
Miró la escena con una expresión un poco cansada y luego, muy a su pesar, volvió a hacer contacto
visual con Han Seon-ho. Él se rió levemente, como si todo fuera muy absurdo para él, y después
señaló las escaleras con un gesto de su barbilla.
La habitación 101 servía como una oficina escolar temporal en los tiempos de alojamiento y recibía
a todos los profesores. Si era diferente de la oficina de la escuela real, no lo había notado.

Tocó, asomó la cabeza.

"¿Los niños de tu grupo también trajeron alcohol?" Tan pronto como el maestro de aula vio a
Han Seon-ho, preguntó esto antes de abordar en cualquier otra cosa. Han Seon-ho no respondió
nada. "Bueno... Ya van a graduarse así que, solo beban moderadamente. ¿De acuerdo?"

"..."

"Nos iremos temprano, así que te digo de una vez que los levantes a primera hora de la
mañana. Igual a si fuera un día normal de escuela. ¿Sabes que? Asegúrate de que no haya
nada que reportar."

"Sí."

"Prepárate para la revisión de las diez en punto".

"Sí. En realidad solo vine por algo para el estómago, señor".

El maestro sacó algo de la caja de medicinas en la esquina de la habitación y se lo tiró a Han Seon-
ho en las manos antes de ponerse a bostezar. Luego se sentó con ambas piernas cruzadas y colocó
su dedo en un agujero de sus calcetines. Miró a Myung:

"¿Cómo te sientes estando en tu primer paseo escolar? ¿Es incómodo?"

Lee Myung asintió, tratando de no verle los dedos de los pies.

"El Go es importante, pero ¿No es bueno tener aire fresco así a veces? Tu madre tomó una
buena decisión al mandarte."

"…"

"Si algo pasa, dile al líder de la clase de inmediato, ¿De acuerdo? No dejes pasar nada."

Myung se estremeció ante sus palabras y miró hacia un lado. La cara de Han Seon-ho seguía
pareciendo inexpresiva.

"Y usted, líder de la clase. Debe estar especialmente apegado a este niño y cuidarlo para que
no se sienta incómodo".

"Sí."

No quería que lo trataran así, por lo que su cara estaba caliente.

"Entonces, ya se pueden ir."

Han Seon-ho inclinó la cabeza. Lee Myung lo siguió y juntos salieron de la habitación 101...

El camino de regreso también fue increíblemente tranquilo. Aunque esta vez caminaron uno al lado
del otro. Es decir, no había nada de distancia entre los dos pese a que ni siquiera eran amigos. Más
bien, si Han Seon-ho fuera el primero que hablara o se quejara sobre la solicitud especial del
maestro, sería lo más razonable y lo entendía completamente. Pero actuó con mucha calma. Como
si nada hubiera pasado realmente. Myung no sabía que decir, ni siquiera lo conocía mucho que
digamos y al inicio, pensó que lo despreciaba. No había nada en la clase de educación física porque
era débil, no recibía regaños aunque se caía y siempre le estaban dando un trato especial. Pero Han
Seon-ho es solo un niño con un fuerte sentido de responsabilidad y amabilidad. Lindo y tan
educado que ocasionaba que sus estados de ánimo fueran y vinieran entre los puntos de ebullición
y congelación. Hubo un tiempo en el que era feliz siempre que estuviera a la vista, pero ahora está
haciendo que cambie de un modo aterrador. Entonces hace que quiera hablar, que quiera que
caminen juntos y que desee ver una película a su lado. Quería correr uno al lado del otro y ahora
quería ser su amigo. La codicia de Myung no tenía fondo, como un pozo del que no podía ver el
final.

Volvieron por donde vinieron, en silencio. Subieron las escaleras y pasaron por un pasillo largo
hasta que en algún momento, hubo una ruidosa sensación de bullicio y luego, pudo ver la
habitación 203. La puerta estaba cerrada, pero el sonido de los niños se filtraba y apuñalaba sus
oídos.

Han Seon-ho sostuvo la manija de la puerta con una expresión tranquila.

"Bueno, ya llegamos. Perdón por pedirte que..."

"¡Ugh! Líder de clase, venga pronto ¡Voy a vomitar!"

Un niño, que sacaba una pijama de su bolso, fingió morir ruidosamente. Ahora había muchas más
mantas que al inicio así que la espaciosa habitación apenas y tenía un lugar para caminar.

"Oigan, escuchen. Me dijeron que todos los niños de la cuarta clase fueron robados". Cuando
Han Seon-ho cerró la puerta y habló, la habitación se quedó en silencio rápidamente. Se quitó los
zapatos y los metió en una caja. Luego murmuró... "Pero parece que nosotros si podemos
beber".

Entonces, como fuera para romperles el tímpano, sonó un grito impresionante. Era como si
hubieran ganado la copa del mundo o fuera año nuevo.

"Si no pueden despertarse mañana, será bajo su responsabilidad".

Pero las palabras adicionales fueron enterradas en sucesivos vítores.

Un chico había metido soju en una botella de agua. La había envuelto en tela y luego lo pegó con
cinta adhesiva para esconderlo en su pantalón, pero ¿Por qué no lo inspeccionaron? Fue injusto.
Lee Myung estaba preocupado por eso y por lo que podía pasar ahora que les habían dado permiso.
Aunque solía dormir bien en cualquier lugar, entre los niños que no conocía y que parecían beber
como locos, no se sentía tan valiente. Quería saltar y tomar asiento en la esquina, pero las cuatro
esquinas ya habían sido ocupadas y el único asiento que quedaba era un espacio torcido en el que
no podría entrar a no ser que practicara yoga. ¿Debería ir al otro cuarto? Aunque no estaba seguro
de poder cambiar de habitación a voluntad.

"¿Dónde vas a dormir, Myung?"

Se escuchó una voz baja a su lado así que, cuando volvió la cabeza hacia un lado, descubrió la cara
de Han Seon-ho. Hablando con él como si fueran amigos.

"Pues... Yo..."

"¿No puedes dormir si no es junto a una ventana?"


Mientras miraba hacia otro lado, murmuró como si hubiera leído la mente de Myung.

"¿Eh?"

Myung sonrió y cerró la boca. Él era del tipo de persona que ahuyentaba a otros sin proponérselo
así que no quería herir sus sentimientos contestando algo deprimente. Tomar asiento, escoger un
lugar y pelear por un sitio en la ventana, era algo que nunca podría hacer estando a su lado.

Han Seon-ho colocó una manta en un espacio que claramente le pertenecía a otra persona y puso
encima otro cobertor y una almohada. Luego, llamó a Lee Myung. Lee Myung, que estaba
fascinado por su comportamiento, recobró el sentido y se quitó los zapatos. Recogió sus tenis, los
levantó, los puso en el zapatero y caminó con cuidado hacía él, tratando de no pisar las mantas de
los demás.

Cuando se tambaleó y pisó una esquina, alguien saltó y lo miró con ojos amenazantes. "Aish ¿Qué
te pasa?"

"... Lo siento."

Y luego los otros niños comenzaron a reírse y a burlarse de él. Aunque este trato no duraba mucho,
Myung todavía no se acostumbraba a nada de esto. En el aula, si los niños le eran indiferentes,
aquí se sentía más la hostilidad. Y no era como si pudiera borrar eso simplemente perdiéndose en
su teléfono celular.

Cuando llegó al lugar que había apartado Han Seon-ho, Lee Myung estaba todavía más confundido
que al inicio.

"Es difícil ir a un viaje escolar ¿No lo crees?"

"Lo es."

Myung suspiró y se sentó sobre las mantas, sintiendo la sensación de estarse achicando en el
espacio hasta el punto en que ya estaba casi al borde de la pared. Dobló las rodillas y encorvó la
espalda para no molestar a nadie.

"¡Oye, quedan 15 minutos para que venga el profesor a pasar lista!"

"Los de la otra habitación ya deberían irse."

"¡Limpia el maldito edredón, idiota! Estás regando todo"

A diferencia de Myung, que se quedó quieto, los otros niños estaban bastante activos para su gusto.
Las sabanas estaban volando, habían sacado una baraja y se repartían el alcohol como si fuera
agua. Eran las 9:52...

"Crush."

Myung levantó la cabeza ante el crujido que escuchó desde la derecha. De repente, Seonho
apareció junto a él, vestido con una camiseta y extendiendo otra manta.

"Oh..."

"Líder de la clase, ¿Vas a dormir en la esquina? Quedan algunas mantas aquí."


Alguien gritó, cerca de la puerta. Pero Han Seon-ho se inclinó y alineó las esquinas del colchón.

"No importa. Voy a dormir aquí".

"¿Por qué?"

"Me temo que vas a estar roncando".

Solo dormir en la misma habitación le emocionaba, pero pensar que dormiría justo al lado... Los
labios de Myung se enterraron en la manta cuando exhaló muy lentamente. Para cuando pudo
levantar la cabeza de nuevo, el maestro de aula ya estaba abriendo la puerta.
Chapter 34

El pase de lista terminó tan rápido como de costumbre.

Después de revisar a los niños, el maestro de aula lanzó algunas advertencias y apagó la luz
instantes después. Cuando se cerró la puerta y el sonido de los pasos finalmente desapareció, la
habitación, que debió estar en silencio, comenzó a ser el escenario de suaves susurros y risitas.
Estaba oscuro, pero no completamente. Había una ventana larga en la pared y debido a que el
material era bastante delgado, la cortina blanca no cubría la luz de la luna.

Myung miró a la derecha, fingiendo acomodarse, y observó a Han Seon-ho, utilizando uno de sus
brazos como si fuera una almohada.

"Glorioso."

Murmuró, tirando de la manta hasta su nariz para mantenerse oculto. Algo como esto, era
muy, muy bueno viniendo de un viaje escolar tan simple como este.

En ese momento, sin embargo, llegó el sonido de la puerta y las lámparas fluorescentes se
encendieron de inmediato. Los ojos que ya se estaban acostumbrando a la oscuridad parpadearon
automáticamente así que incluso frunció el ceño.

"Es hora de predicar las palabras del señor, hermanos".

Los chicos de la habitación contigua entraron en fila. Una procesión desorganizada que traía una
variedad de comidas y bebidas alcohólicas. Los niños, que estaban acostados, se levantaron de
inmediato, empujaron las mantas y se sentaron para comenzar a comer bocadillos y tomar bebidas
en recipientes como termos, vasos y botellas de jugo. Todos eran diferentes, pero estaban llenos
por igual de líquido transparente. Alguien sacó vasos de papel y los comenzó a repartir uno por
uno.

"Capitán, venga rápido".

Al sonido de una llamada, Han Seon-ho también se despertó. Parecía no saber nada de lo que
estaba pasando así que dijo:

"¿Qué hacen?"

"¿No vas a tomar? Vi en la televisión que esta sabe muy rica".

"¿Eso no es solo para gente adinerada?"

Se escuchaba el sonido de verter líquido en los vasos de papel y el sonido de romper una bolsa de
galletas. Myung lo miró todo con una cara de burla que no se podía ocultar. Habían esperado tanto
su tiempo libre ¿Para esto? ¿Solamente por el alcohol? De alguna manera, fue una tontería. Él ya
había bebido Koryangju en eventos importantes pero incluso cuando bebió soju por primera vez,
no sabía bien y tampoco estaba rico. Solo recordaba haberlo escupido por lo que no podía entender
el motivo por el que los niños de su clase parecieran tan obsesionados con el alcohol.

"¿Vinieron todos? En serio".

"No te preocupes, nos iremos antes de que se den cuenta."


Al parecer habían hecho un plan bastante organizado e incluso se habían dividido en 2. La
habitación 203 para que la gente beba y la habitación 204 para que la gente duerma. ¿Son esas las
reglas del viaje escolar? Myung estaba vacilando sin saber que hacer porque después de todo, era
un niño que nadie buscaba. No era un lugar para estar.

Se puso de pie, con su mochila en el hombro... Hasta que alguien llamó su nombre.

Era una voz que se podía escuchar claramente, incluso aunque fuera extraño. Myung se mantuvo
erguido todo el tiempo, y entonces sintió los ojos de treinta personas enfocados solamente en él.

"¿... Qué?"

"Pensé que estabas durmiendo. Juguemos juntos".

"Yo estaba apunto de salir para ir a la cama de al lado." Por alguna razón y aunque rápidamente le
vinieron a la mente palabras para responder, Myung no abrió los labios. Él no dijo nada. Se sentó,
con las rodillas hacia abajo como si fuera un niño obediente hacía Seonho y dijo que estaba bien.
Los alrededores, que lo miraban como si no fueran felices, ampliaron el círculo e hicieron un
espacio para él. Myung se unió, y luego le pasaron un vaso de papel también ¿Debe decir que es
vergonzoso? Myung inclinó la botella de jugo de naranja con un estado de ánimo tembloroso. El
soju llenó el vaso de papel en un instante.

"¡Entonces salud!"

Los niños, cuyas sonrisas se mostraron intensamente, vaciaron la primera taza de una vez. Se
vieron los unos a los otros y mostraron con orgullo los dotes que habían adquirido yendo a fiestas.
Han Seon-ho, sentado lejos de Lee Myung, guardó silencio. Lo observaba y bebía cuando
necesitaba beber. Escuchando a cualquiera que se le acercara y riendo ocasionalmente.

No pasó nada incluso cuando tomaron tres vasos de alcohol. A la cuarta copa, dos personas ya se
habían dormido y una más estaba comenzando a cantar. A la quinta copa estalló una pelea y a la
sexta taza ya estaban llorando. Quedando entonces muchísimo menos de la mitad.

"¡Bebe, bebe, bebe, bebe!"

"¿Hacemos lo mismo que en el último viaje? ¿El juego de la verdad?"

"Oh, mierda. ¿El juego de la verdad entre hombres?"

A partir de ese momento, comenzó a hablar sobre el juego de penalizar con un "shot" de tequila
combinado con jugo de zanahoria para los que no contestaran. Myung había probado todo tipo de
juegos excepto el "juego de la verdad" y honestamente, sonaba a una tontería. Myung no sabía que
hacer o que opinar, por lo que únicamente se deslizó hacia atrás. Observando para no meterse en
problemas. Alguien apagó la luz diciendo que mejor contaría una historia de miedo y proyectando
su sombra, comenzó a contar la historia de haber visto un fantasma, la historia de alguien que
pedía direcciones fuera de la terraza de la escuela y la historia de alguien que atacaba a sus
víctimas con tijeras. Mientras escuchaban la historia, tres de ellos corrieron a la habitación
contigua y comenzaron a prender todas las luces a su paso. Ya nunca volvieron. Para la una de la
madrugada, solo había siete sobrevivientes, incluído Han Seon-ho, que estaba moderadamente rojo.
Las luces todavía estaban apagadas y los niños borrachos a su alrededor, se superponían como
huevas de bacalao para comenzar a dormirse. Lee Myung de repente miró por la ventana: Un
círculo amarillo colgaba al sur del cielo índigo, en donde las cortinas enrolladas apenas y lo
cubrían. Al ver mejor, el paisaje estaba tan borroso que por un momento sintió que estaba un poco
borracho también.

"Oye, ¿Ya podemos jugar?"

"No tenemos chicas, ¿Qué clase de juego de la verdad podemos hacer así? Estás loco".

Lee Myung supuso que el "juego de la verdad" sería el mismo tipo de juegos de fiesta. Juegos en
los que te defiendes y pones en problemas a los demás con tu ingenio y un poco de cálculo. Pero la
realidad le mostró un contenido completamente diferente. Después de una súplica constante, el
niño que logró su propósito, se rió y sacó una nueva botella de Soju. La botella de plástico de 1,5
l dio vueltas y se detuvo lentamente, apuntando a un niño que tenía una sonrisa rencorosa.

"Bien…Le preguntaré a Park Min-hyuk. ¿Alguna vez has tenido relaciones sexuales?"

Tan pronto como escuchó la primera pregunta, la cara de Myung se puso increíblemente roja. El
niño miró al suelo, sin saber qué decir. ¿Cuál es el objetivo del juego de la verdad? ¿Era un juego
en el que te obligaban a decir solo la "verdad"? ¿Así nada más? Y parecía que mientras más
vergonzoso, mejor.

"Por supuesto."

"Le creo."

"Tienes que beber amigo."

Los vítores mezclados con burlas no sonaban como el sonido de menos de diez niños. El chico que
había hecho la pregunta se bebió el vaso de inmediato como si pensara que había valido toda la
pena del mundo y luego, volvieron a hacer rodar la botella. El siguiente estudiante que fue
atrapado, miró a sus compañeros uno por uno con los ojos entrecerrados, como inspeccionando.
Lee Myung contuvo la respiración, sintiendo que lo escogería y haría una pregunta difícil.

"¡Próxima pregunta! También le pregunto a Park Min-hyuk. Si ya no eres virgen ¿Con


quién lo hiciste?"

"Con tu hermana".

"¡Uuuuuh!"

Durante un tiempo, el personaje principal del juego fue Park Min-hyuk. Y desde entonces, las
otras personas solamente bebían y escuchaban las respuestas.

"Jefe de la clase, ¿Lo has probado también?"

"¿Qué?"

"Sexo."

"No."

Han Seon-ho respondió con calma, y el niño que hizo la pregunta bebió con sorpresa como si fuera
inesperado. Los niños comenzaron a pegarle codazos, diciendo que no era divertido y que
seguramente mentía, pero él se rió con una expresión relajada. Y en el siguiente turno, la tapa de la
botella de plástico señaló a Han Seon-ho.
"Bien…"

Después de analizarlo por un tiempo, preguntó:

"Myung."

Lee Myung, que fingía no escuchar, estaba concentrando todos sus nervios en no parecer tan
desesperado por voltear la cabeza. Al principio, pensó que lo había escuchado mal porque estaba
demasiado preocupado por el entorno, pero los ojos de los niños estaban enfocados otra vez en
él. Todo se sentía tan tenso que incluso le estaba apretando el corazón. Hasta pensó que podía
desmayarse.

"¿Estas borracho?"

"¿Eh?"

Eso fue demasiado estúpido comparado con las preguntas anteriores. No es un verdadero juego, es
solo... Una pregunta casual. No era sorprendente que los niños que le rodeaban chasquearan la
lengua e incluso comenzaran a burlarse. Lee Myung lo miró a los ojos y respondió en voz baja.

"No."

Han Seon-ho miró hacia abajo de nuevo y bebió el licor que estaba llenando su vaso de papel. La
acción hizo que el pecho de Myung palpitara con fuerza como si estuviera a punto de explotarle...
Pero solamente él parecía estar perdido en ese momento porque el turno pasó rápidamente a
alguien más.

"Kim Kyung- min , ¿Te tiraste un pedo en el autobús antes?"

"Lo hice".

"Joder, hijo de puta. Cuando te pregunté esa vez, dijiste "¡Absolutamente no!" Olía muy
mal."

En un instante, el interior del círculo se convirtió en un mar de risas. El chico que hizo la pregunta
estaba animado y bebió para luego girar la botella de plástico de nuevo.

"Uh..."

Lee Myung se señaló directamente a si mismo y miró la tapa de la botella que se había detenido
frente a él. Como si no pudiera creerlo. Estaba avergonzado, por lo que su cara se sentía con fiebre.

"¿Qué tengo que hacer?"

En primer lugar, era imposible plantear una pregunta. Tenía curiosidad por Han Seon-ho, por
supuesto, pero estaba muy asustado y no podía hacerlo.

"Voy a preguntar... No. Nada".

Y se hizo silencio. El aire caliente se enfrió rápidamente.

"Oh, entonces bebe rápido y ya".

Alguien, molesto, llenó su copa y le juntó el vaso. Myung vacío la bebida rápidamente, como un
perdedor, tomó la botella con una mano y la hizo girar con un impulso tremendo. La botella se
detuvo en el niño sentado a la derecha.

"¿Es mi turno? Bien… ¡Líder de clase!"

"Dime".

"¿Cuántas veces te masturbas al día?"

Myung sintió ansiedad debido a la pregunta tan candente, pero Han Seon-ho respondió
casualmente.

"¿Una o dos veces?"

"Vaya, ese es el líder de la clase."

La botella de plástico volvió a girar. El siguiente niño, con expresión serpenteante, miró otra vez a
Seonho y preguntó.

"¿Te masturbas con qué tipo de porno?"

A diferencia de la última vez, Han Seon-ho no abrió la boca por un tiempo. Después, en lugar de
responder, levantó el vaso de papel y lo vació de inmediato.

"Jajajaja, increíble. ¿Tan sucio?"

"¿Y tenemos a este tipo como jefe de la clase?"

"Has estado con él desde la escuela primaria, pero ¿No sabías que era así?"

Le ardían los oídos. Sí, Han Seon-ho también es una hombre por lo que obviamente iba a tener
deseos sexuales. Sin embargo, para Lee Myung era una persona muy brillante y aunque
heterosexual, estaba muy lejos de ser un pervertido. Y no podía equivocarse con él.

Desde entonces, durante un tiempo, todas las preguntas estuvieron dirigidas a Han "¿Alguna vez
has besado o salido con alguien?" Ambas respuestas fueron "no". Aunque dijo que sí solo a la
pregunta de si alguna vez se había confesado. Luego fue el turno de Han Seon-ho. Los niños
decían que era su hora de vengarse y comenzaron a hacer un alboroto, pero Han Seon-ho solo
preguntó:

"Kim Kyung- min , cuéntame un secreto".

La pregunta estaba en el lado normal, pero los niños miraron a Kyungmin con anticipación.

"Bien… No he podido hacer popó desde hace 3 días".

"Entonces eso explica lo del autobús."

Cuando fingió tirarse pedos, todos se cayeron y se echaron a reír, pero Myung no podía
hacerlo. Tenía que pensar en la pregunta que quería hacer en caso de que lo atraparan nuevamente.
Había innumerables cosas que quería saber de Han Seon-ho. ¿A cuántas personas te has
confesado? ¿Te gusta alguien? ¿Quién es tu tipo ideal? Y ¿Alguna vez has querido salir con
alguien? ¿Cuáles son tus pasatiempos? ¿Qué haces el fin de semana? ¿A qué quieres dedicarte?
¿Qué comida te gusta? ¿Te agrada más el día o la noche? Pero también estaba asustado. Tal vez
debería vaciar el vaso tan pronto como volviera a ser su turno.
Cuando las risitas disminuyeron, Seon-ho Han golpeó el cuello de la botella con el dedo. El
recipiente de plástico señaló al niño sentado a la izquierda.

"¡YO! ¡Líder de la clase!"

El niño parecía terriblemente borracho.

"¡Líder de clase! ¿Quién es la persona que te gusta?"

Los niños se quejaron de que era una pregunta poco interesante e infantil, pero lo aceptaron. En ese
momento, Lee Myung hizo contacto visual con Han Seon-ho. Por casualidad, la dirección en la que
estaba mirando y en la que estaba mirando él, se superpusieron. Sin embargo, Han Seon-ho miró a
los ojos de Myung durante mucho tiempo. Sin volverse descuidadamente hacia otro lugar ni
sonreír, extremadamente inexpresivo. En el silencio donde incluso el sonido circundante
desapareció, Seon-ho Han levantó el vaso de papel muy lentamente y mientras se enfrentaba a los
ojos de Myug, se vertió el alcohol en la boca.

"¡Oh! Este bebé está vomitando..."

"¡Ve al baño, date prisa!"

Han Seon-ho, quien se levantó apresuradamente mientras pisaba el vaso de papel vacío, comenzó a
parecer increíblemente frustrado mientras ayudaba a sus amigos a llegar al baño. Lee Myung estaba
aliviado de que todo terminara así que se levantó con una verdadera sonrisa radiante y caminó de
inmediato hacia su propia mochila. Como de costumbre, tomó sus artículos de tocador y se lavó los
dientes en el segundo baño. Eran las dos en punto y si quería despertarse a las 8:30 de la mañana,
entonces tenía que irse a la cama rápidamente. Pero cuando se acostó, se sintió muy extraño. Tal
vez era por beber alcohol. Estaba lleno de emoción. ¿Pero por qué? Quizá es por los rayos que
están entrando a raudales en la ventana o porque la luz de la luna es muy bonita hoy o
porque... Seonho se iba a recostar justo junto a él. Justamente en el mismo espacio.

"Demonios, Myung. Hiciste un buen trabajo viniendo al viaje escolar".

Y cerró los ojos. Quería esperar a que volviera Han Seon-ho, quería echarle un vistazo a su
apariencia, pero no podía soportar la somnolencia que le había dado el alcohol.

"Espero dormir a tu lado mañana también".

Myung se quedó dormido mientras lo pensaba.


Chapter 35

El último día del viaje escolar fue un caos por si mismo. En la habitación, treinta y un adolescentes
varones durmieron juntos durante dos noches y tres días. Obviamente existió una confusión
impresionante cuando trataron de limpiar la habitación antes de irse: Había tantos chicos que no
encontraban su ropa, otros que habían roto las cremalleras de sus bolsos, vasos pisados, vasos rotos
y alguien que había derramado agua en el pantalón del maestro. Hubo un chico que se estaba
lavando el cabello desde hace un buen rato y otros que dormían en un rincón como si fueran
cerdos. Lee Myung pudo empacar tranquilamente su equipaje y colocar su manta justo en la cima.
Y mientras revisaba los alrededores en busca de algo que no hubiera empacado, encontró una
prenda tirada debajo de su almohada. Estaba a punto de empacarla pero, cuando extendió la
camiseta blanca entre sus manos, notó que era demasiado grande para él. En la etiqueta del
producto hay algo que indica: "XL" y el nombre del propietario también: "Seonho Han".

No sabía cuantos pensamientos habían pasado por su cabeza en un breve periodo de tiempo.
Comenzando por la idea de lo ancha que se veía su espalda cuando usaba esta camiseta. Era tan
sexy que incluso sintió el extraño deseo de olerlo y ponerla por toda su cara para poder ser feliz.

" Uh, ¿Qué es eso? ¿No es mío?"

Lee Myung se sorprendió y metió la camiseta en su mochila. ¿Descubrieron que tenía


pensamientos extraños? Sin embargo, un chico del que no sabía el nombre, pasó junto a él y dijo:

"¡Usaste el mío! Quítatelo rápido antes de que huela a ti."

"¿Eh? ¿Esto es tuyo?"

Afortunadamente, fue una palabra para otro niño.

Myung respiró profundamente para calmar los latidos de su corazón. Inhaló y exhaló lentamente y
su mano comenzó a apretar la camiseta blanca que estaba en su mochila como si temiera que fuera
a desaparecer si la descuidaba un momento. "Tengo que sacarlo. Tengo que sacarlo rápido." Y
naturalmente, tenía que ir y dárselo a su dueño. Lo recogió porque creía que era suyo pero, cuando
vio la etiqueta, tenía su nombre escrito en él y no sabía donde dejarla ¿Puede dársela y decir
esto? Quizá piense que es extraño.

"Ugh..."

La dolorosa agonía duró un tiempo considerable y al final, pensó que simplemente podía volver a
poner la camiseta debajo de la almohada. Dejarla, y fingir que no lo sabía. Pero no parecía estar
teniendo mucha suerte: Cuando trató de sacar la camiseta de su mochila para efectuar su
plan, apareció Han Seon-ho, bostezando y con el cabello todo desordenado. Tan pronto como Lee
lo vio, cerró la cremallera y se apartó de allí. ¡Realmente tenía que estar muy loco!

Han Seon-ho miró su asiento y preguntó a los niños a su alrededor.

"¿Has visto mi pijama?"

"¿Qué pijama?"

"Una playera blanca".


Más de la mitad de la clase dijo que había perdido los bóxers, los anteojos, los calcetines o el
pijama así que no era un tema de conversación extraña. Lee Myung, que estaba pensando en el
momento ideal para devolver la camiseta, se puso tan nervioso que terminó por mirar hacia el
techo como si hubiera algo muy interesante allí.

"Estoy seguro de que me la quité aquí, pero es raro... Nadie podría haberlo tomado."

En poco tiempo, Han Seon-ho levantó la mirada y miró a Myung, casi vuelto una bolita en la
esquina. Le preguntó:

"¿Viste mi pijama, Myung?"

"No lo he visto".

Han Seonho reparó en sus manos y sonrió.

"¿Por qué tiemblas? Si abres tu bolso ¿Va a estar allí?"

Lanzó una broma y comenzó a reír. Pero la cara de Myung se puso completamente blanca.

"¿Qué? ¿Yo? ¿Por qué tendría tu pijama? ¡No la tomaría incluso si me la das!"

Y luego, una profunda sensación de autodestrucción lo golpeó en la nariz. Maldita sea, lo había
arruinado. Pensó que robar la ropa de otra persona era lo que hacía un pervertido así que
sintiéndose increíblemente arrepentido, se mordió los labios y comenzó a hacer sus propios planes.
Tan pronto como volviera a casa, cerraría la puerta y sacaría la pijama de Han Seon-ho de su
bolso. Sólo una vez, una vez, iba a olerla y abrazarla y luego la pondrá en la lavadora. Luego, la
secaría bien y la llevaría a su colegio. Lo pondría en secreto en el casillero de Han Seon-ho y
entonces no habría ningún problema. Nadie debería saber que había hecho esto.

Oró fervientemente que esto saliera bien, a un dios que no conocía.


Chapter 36

La escuela, a la que iba después de mucho tiempo, ya hasta parecía algo desconocido para él. Es
decir, la escuela siempre había resultado bastante extraña para Lee Myung pero, esta vez, no había
estado allí durante más de un mes.
El viento que agitaba su cabello, se sentía increíblemente frío. Llevaba ropa de primavera y otoño,
pero era invierno y tenía que ponerse chaqueta y abrigo.

"Felicitaciones, Myung-ah." Decía en la entrada.

Esta vez, Lee Myung ganó la competencia nacional y fue ascendido al quinto lugar de los mejores
jugadores del mundo. Estaba al mismo nivel que su maestro, el vicepresidente del dojo de Baduk
en Seúl. En realidad, era reconfortante que por más que pasaran los años, ese hombre siguiera
siendo el maestro de Lee Myung y Lee Myung su más querido alumno. En ese aspecto, en realidad
parecía que nada había cambiado.

Myung caminaba, pensando en las cosas que cambiaban y las cosas que no lo hacían pensó que si
se iba por otro mes, también se graduaría de la escuela secundaria sin hacer el más mínimo
esfuerzo. Otros niños se volverían adultos y podrían hacer las cosas que antes estaban prohibidas
para ellos. Prescindir, trabajar, ir a la universidad y desarrollarse en un nuevo mundo. Pero para él,
la vida sería más monótona de lo que ya era ahora. Parecía simple, pero había innumerables
caminos que no le gustaban tanto. El mundo del Go profesional era como una jungla, pero nunca le
había tenido miedo. Aun así, no era optimista en poder alcanzar sus sueños con solo una piedra de
Baduk en la mano, como su madre parecía creer. Solo estaba haciendo lo que podía hacer. Lo que
sabía.
Lee Myung, de nueve años, estaba entusiasmado con el hecho de que había 361 intersecciones en
el tablero. Especialmente, le gustaba que los puntos estuvieran enfatizados por círculos redondos y
negros, así que disfrutaba especialmente con romper el espacio. Incluso ahora, cuatro años después
de unirse a los jugadores profesionales, Lee Myung a veces pensaba que era solo un juego. ¿De
verdad era su don? ¿Su destino?

Ya estaba frente a la puerta principal sin darse cuenta. Incluso hoy, la arena corría debajo de las
plantas de sus pies como si fuera un lugar abandonado. Se quitó los zapatos, les arregló las agujetas
y las agitó en el aire. La misma cantidad de arena que existente en el patio, se vertió en el suelo:

"¿Mis zapatos tienen un problema o estoy caminando de manera extraña?"

Metió los pies en las pantuflas y luego los bajó al suelo. Aunque estaba un poco enojado por esto,
estaba emocionado de pasar por la puerta de la escuela. En realidad, estaba ansioso por ir a la
escuela después de un mes de no hacerlo. Su mamá había llenado todos los días de clases de todos
modos así que podría no ir más de ahora en adelante. Lo persuadió de que se preparara para el
concurso, pero él insistió en ponerse la mochila en el hombro.

"Myung- min , ¿Desde cuándo te gusta tanto ir a la escuela?"

"Ya que todo terminó, creo que van a poner una película en clase".

"Si es una película, entonces puedes verla en casa."

Era muy difícil explicarle a su madre el verdadero motivo de querer ir a la escuela.

A Lee Myung no le gustaba el edificio de la preparatoria porque le parecía considerablemente


grande y exagerado. Sin embargo, cuando se sentaba en un asiento apartado, con auriculares en la
oreja y la ventana abierta, incluso si no lo fuera, se sentía como si estuviera solo. Incluso cuando
caminaba por el largo pasillo concurrido...
Después de los exámenes, los niños solían rogarle al profesor que detuviera la clase. El maestro no
podía ganar contra ellos, así que ponía una película. Lee Myung estaba feliz en su corazón con
estos pequeños momentos. Podía dormir tranquilamente, ver el paisaje, incluso tener la sensación
de estar relajado. También le gustaba el olor a papel, escuchar música... Descubrió que todo era
más amigable cuando estaba enamorado.

Y sobre todo…

"¿Estacionarse es difícil para ti? Solo tienes que hacer lo que te diga el instructor".

"No para mí, pero mi hermano dijo que era difícil".

En el momento en que entraba al aula, siempre estaba nervioso. Desde 1er grado de primaria hasta
3er año de preparatoria, nunca se había enamorado de nadie o anhelado tanto a una persona. Lee
Myung inclinó la cabeza y caminó rápidamente por si alguien lo saludaba. De todos modos, nadie
lo hacía nunca así que posiblemente era una preocupación inútil.

"Bueno no. No lo es".

En la parte de atrás del aula, algunos niños se habían dejado caer en el suelo sin ponerse los
zapatos. Para evitar molestarlos, Lee Myung caminó con cuidado y miró hacia el centro: Esa
cabeza se mantenía tan perfecta como hace un mes. Con su cabello corto y bonito... Suponía que
había ido a la peluquería hace no mucho.

"Lindo."

Con ambos codos sobre el escritorio, el chico se inclinó levemente hacia adelante para verlo mejor,
como un leopardo somnoliento viendo a un leopardo mucho más sexy... Han Seon-ho estaba
riendose un poco mientras escuchaba al niño a su lado. Demonios, ese chico, que hablaba con Han
Seon-ho todas las mañanas, era un maldito afortunado y él tenía muchísima envidia. Lee Myung
solo sacó su mochila, la colgó en una silla, se acomodó y miró ahora el horario que le interesaba.
Pero incluso mientras estaba ocupado sacando sus libros, sus nervios estaban concentrados en la
parte de la derecha.

"Mira. Esta es una plaza de aparcamiento. Digamos que el coche viene de aquí..."

"¿Estás hablando de conducir? Yo también quiero escuchar la explicación."

Como el salón de clases era ruidoso, escuchó la voz de Han Seon-ho expandirse y hacer eco. Y
entonces Myung se puso de pie ante el recuerdo de algo importante ¡Es la oportunidad de ir a su
casillero! Se volvió y vio a Han Seon-ho, dibujar algo en un cuaderno desgastado así que Lee
Myung caminó hacia la parte de atrás del salón de clases y miró con más detalle el lugar que le
preocupaba. Han Seon-ho, que estaba dibujando mientras miraba las hojas, volvió ahora la cabeza
hacia arriba e hizo contacto visual con otro compañero.

"Debido a que el coche es ancho, hay que girarlo ligeramente a la derecha para que la parte
trasera no pueda pegar".

De nuevo, sus ojos se enfocaron en el cuaderno y la pluma trazó una curva suave. Myung miró
hacia el casillero.
"¿Cómo sabes cómo hacerlo?"

Han Seon-ho golpeó el papel con dos de sus dedos y dijo de manera insignificante.

"Tienes que mirar esta esquina con el espejo del lado izquierdo. Es mucho más fácil en la
práctica".

Su cabeza estaba ligeramente agachada y una linda sonrisa se extendió por todo su rostro. Sin
embargo, parece que Myung no era el único que estaba mirando hacía allí. Repentinamente, cinco
o seis niños, que estaban interesados en la prueba para la licencia de conducir, acudieron en masa
hasta Han Seon-ho

"¿Cuándo hiciste el examen?"

"Fuí junto a mi mamá, a Ilsan".

"¿Qué piensas? ¿Es muy difícil?"

"Solo necesitas mirar con cuidado".

Los niños tenían muchas preguntas sobre la conducción, pero él parecía un maestro bastante
experto y comprensivo. Respondió precios, ventajas y desventajas de la academia y como logró
sacar su licencia de conducir a la primera. Consejos para el examen de manejo en carretera y el
práctico. La campana sonó cuando el tema se extendió a los tipos de vehículos y la diferencia entre
gasolina y diesel. Los niños refunfuñaron y volvieron a sentarse en sus respectivos asientos. Myung
se puso en cuclillas frente al casillero por un rato y suspiró... De hecho, sería mucho más
beneficioso escuchar la historia de Han Seon-ho durante una hora que asistir a clase. Era perfecto
en todos los sentidos, un estudiante que era realmente bueno para estudiar y explicar. El líder de la
clase por donde lo miraras.

Cuando Lee Myung regresó a su asiento, dándose por vencido, apoyó la barbilla en la palma de su
mano y miró por la ventana. Ya ni siquiera podía escuchar su voz...

"Atención. Todos atención."

Era su momento favorito en la escuela, así que Lee Myung-eun inclinó la cabeza hacia el maestro y
se rió en secreto.
Chapter 37

El cielo estaba gris.

El pronóstico del tiempo decía que estaría nublado, no que llovería. Myung observó las nubes
oscuras inflarse, sosteniendo mucha agua dentro de sus cuerpos pero sin rociar ni una sola
gota. Era como si el clima pudiera expresar sus sentimientos. Aunque podía ver el cielo todo el
tiempo y no había nada nuevo en él, Lee Myung giró deliberadamente la cabeza fuera de la
ventana.

Porque estaba consciente de que hoy era el final.

"Todos han trabajado duro."

Las palabras del maestro de aula, conociendo que los padres esperaban fuera, parecían ser
especialmente cariñosas ese día. Aunque eso no significaba que cambiara su indiferencia
habitual. No había ni un rastro de calidez real en su voz y, aunque a Lee Myung le gustaba la gente
cálida y brillante, mostrar bondad inventada le hacía tener ganas de burlarse con fuerza.

Como era la última ceremonia del año escolar, pensaba que definitivamente sería necesario
concentrarse en el presente y estar centrado, pero sus sueños extraños continuaron infinitamente.
Cuando miró por el pasillo, observó el enorme ramo que sus padres y su hermana menor le habían
traído junto con una pancarta que decía, "Felicidades." Un estuche de diploma de textura
aterciopelada tocó su piel en cuanto comenzó a recorrer el bordado dorado con su dedo índice. Se
sentía, tan diferente a lo que imaginó. Una textura extraña. Este documento establecía que había
completado sus estudios de acuerdo con el plan.

No había aprendido nada.

¿No fue el proceso demasiado lento para decir con orgullo que hizo algo?

El conocimiento escrito en los libros de texto, el maestro, la disciplina de la escuela, se había


formado una pequeña sociedad dentro del salón y no quedó nada para Lee Myung. Todo lo que le
dio la escuela, se lo puso de mala gana en la boca pero no pudo masticarlo. No estaban interesados
en que tuviera nuevas habilidades, el maestro no quería acercarse, los niños no le hablaban y
terminó por parecer un animalito asustado en el medio del salón.

Pero no estaba triste por eso.

"Los chicos que van a ir a la universidad, felicidades ¡Beban solo lo suficiente para no
morir!"

La razón por la que su estado de ánimo se hundió como el clima húmedo, no tenía nada que ver
con la escuela. Era más bien... Algo que tenía que incluía un montón de conceptos abstractos
como responsabilidad, pura buena voluntad y compasión. Además del hecho de que una persona
oscura como él había comenzado a sentirse atraído por algo brillante como el capitán de la clase.
Incluso con los ojos bien abiertos, su vista corriendo contra el amplio patio de recreo estaba
increíblemente borrosa. Veía una camiseta blanca envuelta alrededor de unos anchos hombros. El
olor del verano. También recordaba la apariencia de unos chicos gritando a todo pulmón, con un
balón de fútbol en sus pies. Recordaba una sonrisa brillante. Un rostro que le rompía el corazón en
la medida en que incluso se sentía miserable...
Todo había terminado ahora.

"Líder de la clase..."

Myung se volvió hacia la derecha en un instante. En medio del aula, cuando el niño al que habían
llamado se puso de pie, todo pareció volverse un poco más brillante. El chico alto, con sus padres
de pie fuera de la puerta trasera, abrió la boca:

"Atención." Su voz se escuchó un poco cortada así que tosió con nerviosismo. "Gracias por su
esfuerzo y, felicitaciones. A todos."

Seonho tenía cosas que Myung nunca tendrá, como esa voz profunda y cortés y esa alegría por
disfrutar pasar un buen rato con sus amigos. Además de ser tan responsable como para llegar a
tener el respeto de un profesor tan amargado como aquel.

Los niños se despertaron ruidosamente y se pusieron a mover sus sillas, pero Myung se sentía muy
sentimental. Tanto que no podía levantarse. Ni siquiera tenía amigos para recordar ni nadie que
quisiera compartir algunas palabras a su lado. Pensó que tal vez podría saludar a los niños sentados
cerca pero todos se fueron rápidamente después de aplaudir. El último día fue el mismo que el
primero, solitario.

"De acuerdo... Al menos todavía queda él."

Myung respiró hondo y se levantó de su asiento... Pero en el momento en que estaba a punto de
girar a la derecha, la puerta principal se abrió y un grupo de padres entusiasmados entraron
corriendo apresuradamente al salón. El alboroto hacía que para Myung fuera natural volver a
sentarse.

"Maldición, Solo ve y habla, ¿Por qué sentarte como un tonto?"

Era una palabra que se sentía similar a golpearse la frente con el puño. Myung colocó sus manos en
su pupitre vacío, miró hacia adelante, fingiendo estar organizando algo y preparó entonces un
segundo plan de acción. El ambiente estaba muy desordenado. La escuela estaba ruidosa con los
niños y los familiares y el profesor de aula hablando sobre aquello y sobre esto más. Entre los
adultos esperando en la fila para recibirlo, estaba su mamá. Al parecer permanecía de pie, con una
canasta de cecina que recibió Myung como regalo del periódico de la ciudad. Cuando sus ojos se
encontraron, sonrió levemente y lo saludó con un movimiento de sus manos. Adelante de ella, una
mujer alta y con gafas, que estaba hablando con el maestro de una manera muy animada,
finalmente comenzó a hacer señas para llamar a su hijo. Han Seon-ho se levantó de un salto y
caminó hacia allí, con una sonrisa bastante tierna sobre su rostro. Seon-ho inclinó la cabeza frente a
la mesa de la escuela y el maestro le cubrió entonces los hombros. Dijo algo con una sonrisa y su
madre le dedicó una mirada cálida. El líder de la clase era amado por todos. El maestro parecía ser
su amigo y su familia se veía como si no pudiera con la emoción. Era una visión poco realista,
como si fuera a aparecer en un anuncio de televisión. Lee Myung imaginó una imagen de él mismo
de pie en el lugar de Han Seon-ho. Una actitud fría, una expresión firme que hacía que las personas
que le rodeaban comenzaran a sentirse incómodas. Entonces la madre diría "el niño es tímido" y
pondría excusas con un repertorio extenso como "es introvertido por su enfermedad."

Myung nunca podría imitar el comportamiento natural de los imponentes peces del mar.

Un sentimiento ambiguo, ya fuera de celos o de envidia, despertó en Myung, que no se había


movido de su asiento en un buen tiempo. Tomó su mochila del piso y la ajustó en su hombro
cuando le dio la espalda a un mundo al que nunca había pertenecido... Aunque le pareció que los
restos emocionales desorganizados se cerraban y tiraban de su tobillo con fuerza hacia abajo. Una
parte de él quería darse la vuelta y llamar su nombre en voz alta, pero para una persona sin coraje,
el deseo de hacer algo arriesgado como eso era un dolor en sí mismo. Como una nube de lluvia que
no podía tirar su agua.

Afuera de la puerta trasera, su hermana Jung, con ambas manos metidas en los bolsillos
acolchados, se paró en frente de él y le dijo:

"¿Cómo te sientes, graduado?"

Jung preguntó en broma. Lee Myung estaba tan deprimido que el mero hecho de graduarse no le
hacía sentir nada diferente. Sin embargo, se las arregló para darle a Jung una respuesta ingeniosa.
Sentía la responsabilidad de hacerlo.

"Ya lo verás cuando sea tu turno, si es que logras hacerlo."

Mientras sacaba la lengua, Jung le golpeó el hombro con el puño. Fue un puñetazo sin poder, por
supuesto. Papá los miró durante un rato y sonrió amablemente.

"Sufriste durante tres años, pero estoy feliz de que lo lograras".

Lee Myung pudo ver que su padre estaba realmente orgulloso de él. El hombre era alguien que
creía que debía estudiar para ser alguien en la vida y en ese sentido, Lee Myung siempre pareció a
punto de comenzar a decepcionarlo. El diploma que trajo esta vez satisfacía a su padre más que
cualquier premio de competencia que hubiera ganado a lo largo de su carrera. Era una suerte que
hubiera al menos una persona que se beneficiara de esta graduación.

"¿Deberíamos ir a comer para celebrar?"

"¿Vamos al buffet papá?"

"¿Buffet?"

"El buffet de mariscos y cangrejos ¿No te parece bien a ti también, hermano?"

Mamá salió por la puerta principal antes de que Myung respondiera algo. Como si ella fuera la
graduada, les mostró a todos una expresión de alivio impresionante.

"¡Fue duro, hijo mío!"

La frase "Así que centrémonos en el GO ahora" estaba oculta detrás de las palabras de su madre,
así que simplemente asintió. Mamá era una mujer que creía que debía recibir el apoyo de una
forma que lo mereciera. Y el diploma de Lee Myung ahora decía que su hijo había estado
perdiendo el tiempo.

"Cariño, vamos al buffet de mariscos".

"¿Qué buffet? ¿Donde es eso? Es la ceremonia de graduación y tenemos que darle lo que
quiera comer".

"Estoy bien, en serio".

Mientras la familia caminaba por el pasillo discutiendo qué comer, Myung simplemente miraba
hacia atrás. Quería saludarlo, al menos una última vez. ¿No estuvo presionando su deseo de hablar
con él una o dos veces? Hasta ahora, su corazón finalmente se estaba revelando de una forma que
ni siquiera él conocía... Lo había estado escondiendo porque rendirse era tan natural como respirar
y mirar desde la distancia. Estaba acostumbrado a ello y aún así, ahora lo necesitaba.

Poco a poco, se fue quedando atrás de su familia mientras le echaba un vistazo al salón de su
antigua clase. Sin embargo, la persona que buscaba no estaba a la vista.

"Nunca te volveré a ver."

Tan pronto como terminó la ceremonia, hubiera sido bueno caminar hacía él y decir una
palabra. Cualquier palabra. El arrepentimiento creció y cubrió su mente. Realmente se acabó... Se
acabó para siempre.

"Oppa, tu expresión es mala. ¿Estás triste?"

Jung preguntó esto mientras descendía las crujientes escaleras de madera.

"No estuvo en esta escuela los tres años, pero estoy seguro de que incluso uno también es
suficiente para hacerte sentir triste".

Papá dijo con seguridad la respuesta incorrecta.

"Lo siento, ¿Pero estamos hablando del mismo niño? Él siempre gritaba sobre lo mucho que
odiaba ir a la escuela".

"¿Era la escuela un lugar al que no quería ir o al que no le dejabas ir? Tienes esa extraña
forma de pensar que..."

"Oh, mira ¿Qué tiene de extraño ver por sus sueños?"

Estaba comenzando de nuevo. Jung se puso entre su madre y su padre con los brazos cruzados.

"¿Disculpen? No creo que sea bueno pelear en un día tan bueno como este. Vamos a comer,
¿De acuerdo?"

Cuando, naturalmente, cerraron la boca y comenzaron a caminar de nuevo, Lee Myung-eun se


quedó solo en un estado de ánimo increíblemente solitario. Caminó lentamente por el pasillo
deshabitado de la planta baja, por las aulas de primer grado que ahora estaban vacías. Junto a las
vallas publicitarias y las paredes limpias, descubrió que los únicos rastros de que existieron niños
alguna vez, eran los garabatos que dejaron en el escritorio. También había tomado clases aquí, y
ahora no le quedaban recuerdos. Era increíble. Su primer año fue lo peor de su vida. Su salud
estaba horrible y la pubertad tardía hizo su mentalidad inestable. En la familia, las peleas de pareja
eran constantes y provocaron que Jung se escapara de casa. El ambiente era tan malo que
naturalmente tuvo una depresión severa que le drenó toda clase de energía y en la competición de
Go anual, cometió un montón de errores que casi le quitan el puesto. Pero todo cambió desde la
segunda vez. Como una mentira, las cosas mejoraron y dejó de sentirse miserable.

Myung soltó un suspiro tan profundo que incluso el pasillo pareció temblar. La sensación oscura,
como el clima afuera, apretó su corazón. No decirle adiós, era triste ¿Por qué todo lo que es fácil
para otros es difícil para él? Caminó, con los pies casi arrastrando... De todos modos ¿Qué
cambiaría esto? El chico iría a una buena universidad y ya no tendrían contacto. Luego, racionalizó
lo que significaría si dijera algunas palabras para él. Una perdida de tiempo, definitivamente. Era
un amor no correspondido que parecía difícil de manejar. Era tímido e introvertido y él, un chico
más que perfecto. Ni siquiera podían correr juntos y además, ambos eran hombres. Los
sentimientos que habían crecido en su pecho estaban destinados a ser enterrados para siempre en el
lugar más oscuro que conociera...

"Myung tarda mucho."

"Está bien, el niño es muy relajado porque se parece a ti".

Escuchó un rugido proveniente de las escaleras de madera y acomodó entonces su abrigo. La


ceremonia de graduación de la otra clase acababa de terminar y las familias y los niños con flores
en los brazos se estaban reuniendo en el patio de recreo.

"¿No tendríamos que tomar una foto conmemorativa?"

"Bueno, papá dijo que ha pasado mucho tiempo desde que estuvo en esta escuela así que me
parece adecuado."

"Ven, Myung."

Lee Myung se paró torpemente, sosteniendo un ramo con ambas manos mientras miraba a la lente.
Hicieron una sesión de fotos de esta manera y luego su papá le entregó el teléfono celular a un
estudiante que no conocía para pedirle tomar una foto familiar.

"¡Uno, dos, tres! ¡Sonrían!"

E hizo click.

La imagen no pareció salir bien. En ese momento, las nubes de lluvia cubrieron la luz del sol en el
patio de recreo y una sombra los oscureció.

"¡Aquí, vean si salió bien!"

"Gracias. Um, la cara de Myung es tan mala. No parece que estemos en una ceremonia de
graduación, sino en un funeral. ¿Podrías volver a tomar la foto?"

"Ah, sí…"

Papá se paró a su lado y levantó la comisura de su boca con los dedos.

"Es un momento único en la vida, así que tienes que reír, Myung-ah".

Lee Myung de repente levantó la cabeza y miró al cielo. Las nubes oscuras son incomparablemente
grandes ahora. Hubo un sonido de aire aplastando y rasgando el espacio y luego, comenzaron a
caer gotas de agua.

"¡Lo tomaré! Uno, dos… ¡Tres!"

Miró al frente. Todo estaba terriblemente oscuro, húmedo y pensó que ahora sí que podría capturar
exactamente como se sentía. Tanto así, que incluso se rió un poco.
Papá corrió y trajo el celular y dijo que estaba mucho mejor que antes.

Tuk, tuk. La lluvia golpeó su mejilla. Lee Myung volvió a mirar al cielo:

"Uh, está lloviendo ¡Papá! ¡Está lloviendo!"


"¿Eh? En pleno invierno..."

Las fuertes gotas de lluvia pronto se hicieron notablemente más gruesas así que la multitud que
llenaba el patio de recreo se dispersó de inmediato. Algunos empezaron a correr de repente, otros
volvieron al edificio y otros muchos emprendieron una carrera hacía el auto. Mientras tanto, había
algunas personas sacando sus paraguas tranquilamente. Su madre era una de ellas.

"Ahora, Myung y Jung, vengan aquí. Cariño, trae el auto. Esperaremos frente a la puerta
principal."

"De acuerdo entonces."

Papá se quitó el abrigo, se lo puso en la cabeza y corrió hacia la puerta principal.

"¿Qué está pasando de repente? Es la ceremonia de graduación, pero el clima es ..."

"Oh, si supiera que sería así, hubiera traído un abrigo más grande... Oppa, ¿Qué estás
haciendo? Ven."

Jung lo instó a que se metiera bajo el paraguas, pero Lee Myung estaba mirando fijamente al cielo.
Las nubes no dejaban de derramar lluvia sobre él, gota a gota. Mojando su cabello, cabalgando
sobre su sien, sobre sus mejillas y fluyendo hacia abajo. Un anhelo desconocido lo inundó junto
con la sensación de humedad.

Lee Myung se dio cuenta de que había dejado algo en el aula.

"Mamá, tengo un paraguas en el casillero".

"¿En serio? Pues ve a traerlo, niño ¿Qué esperas?"

"Estaré aquí pronto."

Con un coraje que no sabía de donde venía, Lee Myung se volvió hacia la puerta principal. Había
tomado una decisión, y ahora su corazón latía con fuerza.

"Ah, ¿Pero qué...? ¿Está nevando o lloviendo?"

Los estudiantes se quejaban mientras caminaban junto a él. Myung tenía gotas de lluvia que
goteaban desde la coronilla hasta sus hombros. Caminó a la derecha, cruzó el patio de recreo y
llegó hasta donde guardaban los zapatos. Caminó por el pasillo, por la sala de salud, subió las
escaleras y llegó al pasillo de tercer grado. Pasó, pero no había ningún estudiante en uniforme
escolar... Parecía que todos habían salido al patio de recreo.

"Es demasiado tarde..."

Dejó caer la cabeza con decepción. Había sido muy lento... En el juego de Go, nunca se había
quedado sin tiempo, pero en la realidad siempre fue un tremendo asco.

Lee Myung se limpió el cabello con una mano y miró su antiguo salón de clase, donde no había
nadie presente. La puerta trasera estaba abierta de par en par, como si el último chico que había
salido lo hubiera dejado así al irse corriendo. Pero de pronto, salió una risa cínica:

"Ah, soy un tonto."


En el medio del aula, en el asiento que se podía ver desde cualquier posición, había un niño que se
destacaba desde cualquier ángulo. Lee Myung, quien suspiró y atravesó la puerta trasera, se detuvo
en alto antes de dar otro par de pasos. Y parpadeó un par de veces ante la visión tan poco
realista. El aula sin iluminación estaba sumergida en la oscuridad pero, cuando hicieron contacto
visual, sus ojos oscurecidos se abrieron de par en par y un poco de luz del sol brilló en el rostro del
niño. Hubo un trueno desde fuera... El corazón de Myung latió tan fuerte como el sonido de las
gotas de lluvia que colgaban de las puntas de su cabello. No fue una pérdida de tiempo y ahora, la
última oportunidad estaba ante sus ojos. La oportunidad de decir cualquier cosa sin ser molestado.
La única oportunidad de mostrar gratitud al niño y bendecir su camino. Una oportunidad para abrir
la sinceridad que estaba escrita y escondida dentro de él.

El trueno sonó.

Incluso si el cielo se partiera, el rugido le dio un valor misterioso. Era algo que ni siquiera podía
imaginar, pero que ahora estaba sucediendo.

"Myung".

"Seonho".

Se llamaban al mismo tiempo y por eso se callaban al mismo tiempo. En el momento en que llegó
un nuevo relámpago, el rostro del niño estaba cubierto de un blanco pálido. Han Seon-ho levantó
ligeramente las pupilas y miró a Myung atentamente. Fue una mirada que sorprendió a una persona
enamorada y que provocó que su coraje se rompiera en 10 segundos.

"Felicitaciones por tu graduación, Myung".

Fue él quien primero rompió el silencio.

Hoy había estado escuchando muchas palabras vacías como esta pero, cuando salió de su boca,
sonó como si fuera auténtico. Es el más dulce y genial del mundo. Fue un caballero.

"Gracias."

"¿Qué piensas hacer en el futuro?"

"Yo... Um... ¿Qué vas a hacer tú?"

"¿Eh?"

"¿Qué vas a hacer en el futuro?"

Sus labios dibujaron ahora una sonrisa inocente que curvó sus ojos hacia abajo.

"Iré al departamento de Ciencias Políticas y Diplomacia. Aunque según mi padre, solo voy a
morir de hambre".

"Felicidades."

Cuando lo escupió, sonó como una estupidez. Lee Myung agregó apresuradamente. "Quiero
decir, no por morir de hambre. No es que te vayas a morir de... Felicitaciones por ir a morir.
A la universidad. Oh no. Felicitaciones por la graduación."

Lee Myung cerró la boca. Fue un desastre. Terrible desastre. Cuanto más luchaba, más se hundía.
Estaba oscuro, pero aún así, Han Seon-ho vio que su rostro se ponía rojo.

"Gracias, Myung".

La conversación terminó sin ser recompensada por todo su esfuerzo y un silencio incómodo se
prolongó durante un rato. Luego se oyó el ruido de arrastrar una silla. Han Seon-ho puso su
mochila en el escritorio y caminó hacia Myung. La silueta oscura se acercaba cada vez más y más
y cuando extendió la mano y la punta de su dedo estuvo a punto de tocarlo, se detuvo a una
distancia razonable. Amigos, nada más. La relación de Lee Myung y Han Seonho no podría ser
más que esto.

Han Seon-ho pasó junto a Lee Myung. Los pasos lentos se alejaron gradualmente y luego frente a
la puerta trasera, nuevamente se pararon. Han Seon-ho puso la mano en el marco de la puerta y
giró un poco el cuerpo en dirección a Myung.

"¿Regresaste porque dejaste algo? Es una ceremonia de graduación, así que debes estar muy
ocupado".

"Mi paraguas..."

Myung no lo miró a los ojos y señaló su casillero.

"¿Cómo lo dejas cuando sabías que iba a llover?"

Myung se agachó y abrió su casillero de par en par para hacerle ver que realmente había regresado
a la clase por un paraguas. Sin embargo, para su sorpresa, el casillero estaba vacío.

"¿Uh? Yo... Lo había dejado aquí."

Se escuchó una risa baja. Han Seon-ho señaló hacía el otro lado con el dedo.

"Eres el número 13".

¡Oh, que estúpido!

Lee Myung cerró rápidamente la puerta del casillero con la etiqueta "Número 10". Y abrió su
propio casillero. Allí si estaba su paraguas. Sin embargo, en lugar de sacarlo de inmediato, se
quedó mirando el lugar como si quisiera darle el tiempo necesario para irse. Han Seon-ho
permaneció en silencio todo el tiempo, mirándolo. Fue gracioso que se decidiera a confesar algo
tan estúpido con un hombre tan inalcanzable como él... Minutos más tarde, no tuvo más remedio
que enfrentar la mirada que había estado evitando y, ser valiente. Enfrentar los ojos del amor de su
vida ¿Cómo cambiarán esos ojos si dice que le gusta? No importaba lo bondadoso que fuera, quizá
le daría asco y lo golpearía al final.

"Para celebrar la graduación, yo quería... Hablar contigo."

"¿Cómo es eso?"

Han Seon-ho se quedó quieto, mirando como Myung se acercaba gradualmente hacía él. En el
momento en que quedaron cara a cara, su corazón comenzó a latir como loco y su estómago sintió
un pinchazo por dentro. Era un sentido común de amor no correspondido.

"Quería decirte... Gracias por ser amable conmigo. Y que, me gustas ."
Lee Myung caminó rápido lejos de él, tragándose un grito que le quedaba en la garganta.
Chapter 38

Myung se despertó.

Su cabeza estaba nebulosa y sus párpados se sentían increíblemente pesados. Los fragmentos de
recuerdos, derramados como pequeñas gotas, eran desconocidos y vertiginosos.

"Hmm."

Sus sentidos regresaban lentamente a la normalidad así que podía notar que el toque de la manta
con sus yemas le era desconocido. Sentía incluso, que el calor cubría completamente cada parte de
su cuerpo. No pasó mucho tiempo hasta que los recuerdos del día anterior estallaran.

Tan pronto como abrió los ojos, la luz que entró por las persianas atravesó sus corneas ¿Qué podía
ser más vergonzoso que lo que acababa de hacer? Y aunque estaba recibiendo toda la luz del sol,
pudo notar como esos fuertes brazos lo sostenían tiernamente, como si fuera su amante. Lee
Myung miró de cerca el rostro del hombre que tenía los ojos cerrados. Sus pestañas cortas y
gruesas estaban tranquilas, su nariz caía suavemente y sus labios, ligeramente abiertos, eran
gruesos y más impresionantes que los de cualquier otro joven. Sin embargo, parecía que quedaba la
impresión de ser inocente. Como si fuera un niño todavía. Sin planearlo, llevó su dedo a los labios
de Han Seon-ho y comenzó a acariciarlo. Sus ojos se apretaron y él negó entonces con la cabeza.

"Me gustas. Desde el momento en que te vi por primera vez, te amé. Te amé durante todo el
tiempo que estuve en la preparatoria. En el reencuentro, también vine porque quería verte.
Tenías razón en decir que no tengo amigos... ¿Sabes? Pensé que esto tal vez ya había quedado
en el pasado pero supongo que quedaron algunos arrepentimientos. Tú nunca me quisiste
¿No es cierto? Solamente, me utilizaste para burlarte de mí."

Lee Myung abrió los ojos y observó como el pecho del hombre subía y bajaba de manera
uniforme. El veneno de sus pupilas parecía estarse extendiendo así que miró ahora hacía el techo...
No debería estar mirando a Han Seon-ho una y otra vez y tampoco debería estarle hablando. Pensó
que podría desahogarse después de escupir un poco de un discurso resentido que ya había estado
ensayando en sus sueños, pero esto también parecía ser imposible. Dios ¿Qué quería conseguir
pasando una noche junto a él? ¿Por qué hacerlo teniendo un anillo? Y fingiendo no despertar, se
sintió codicioso de estar en sus brazos así que besó su piel y entrelazó sus dedos como para jugar
con una pequeña fantasía...

El brazo de Han Seon-ho fue levantado con cuidado.

Al salir de su lado, Seon-ho se sacudió un segundo, pero no se despertó. Myung ni siquiera podía
soñar con tomar una ducha porque podría hacer un ruido fuerte, así que simplemente se lavó en el
fregadero. Para su sorpresa, su cuerpo estaba tan limpio que no quedaban rastros de su
encuentro. Tanto así, que comenzó a pensar que se había quedado desmayado el día anterior antes
de que pudiera darse cuenta de ello. Su cabello olía a un champú que no conocía y la ropa que se
quitó casualmente, estaba doblada sobre la mesa. Myung se puso todo de inmediato, tirando
bruscamente del suéter de cuello alto hasta meterlo por su cabeza. Sin embargo, en todo momento
su mirada seguía volviéndose hacia la cama.

"Creo que este tipo de cosas son bastante familiares para tí".

Debería haberlo sabido desde que lo llevó al motel sin dudarlo porque, tan pronto como ingresó a
la habitación, fue todo bastante natural para él. El acto de perseguir a su oponente como si no
importara quien fuera, tan salvaje y desesperado que incluso provocó que perdiera la consciencia.

"Jaja, seguramente tratas así a todas las mujeres."

Aunque trató de fingir estar relajado, Lee Myung sintió dolor por todas las cosas que estaba
imaginando. Tampoco podía soportarlo porque tenía miedo de lo que vendría después. De las
palabras crueles que le diría y la manera en la que le rompería el corazón.

Sin dar una mirada a la cama, empujó la puerta y salió rápidamente de allí. Todavía recordaba
haber entrado sin dudarlo, tambaleándose por el oscuro pasillo sin pensar en nada... Ahora había
entrado en un pequeño ascensor, casi llorando.

Mientras salía, sintiéndose tan culpable como un pecador, la hermosa luz del sol lo golpeó sin
piedad sobre la cara. No podía levantar la cabeza porque anoche lo habían tratado con mucha
rudeza y ahora, incluso sentir una pequeña ráfaga de viento le hacía sentir pequeño y desprotegido
mientras luchaba paso por paso... No debió acompañarlo, no debió esperar nunca algo de un
hombre como él. Hasta entonces, tenía expectativas, las esperanzas normales de una persona
enamorada pero, desde el momento en que vio su anillo en su mano mientras bebía, supo que la
esperanza se había desvanecido.

"El anillo, sácalo de tu dedo".

Una risa de desesperación salió de su boca. ¿Qué pensaba que sería diferente con el anillo? ¿Por
qué fue tan ingenuo y estúpido cómo para pensar que podría ser especial solo con borrarle
momentáneamente la imagen de su prometida? Este pensamiento hizo que Myung fuera aún más
miserable. Piedra blanca, piedra negra, piedra blanca, piedra negra, parece que todas ellas están
ahora en la palma de Seon-ho. Y hablando en términos generales, el número de piedras que le
robaron no era comparable con el número de piedras que había obtenido.

Han Seon-ho, de veintisiete años, mató el primer amor de Lee Myung. Mató su fantasía llevándolo
a la realidad. Borrando el recuerdo más valioso que tenía de él, la de la mirada del niño perfecto
sonriendo brillantemente al viento. El hombre, con la expresión superpuesta como la de una
pintura... Ahora no tenía a donde regresar ni un lugar en el que llorar.

"Fuí demasiado codicioso."

No hay excusas. Pero se alegró cuando comenzó a mostrar interés en él. ¿No le encantó su toque a
pesar de que sabías que se trataba de un juguete? ¿No quería que no se detuviera aún y cuando le
dolía? El placer que grabó en el cuerpo de Myung fue tan vívido como una fotografía y claro como
una escultura... Y eso no lo volvía más fácil.

"Esto es lo peor."

Le dolía la cabeza como si se estuviera rompiendo. No había poder en sus extremidades,


moviéndose al azar mientras caminaba sin un rumbo específico. Myung levantó la cabeza porque
algo le golpeó el hombro con fuerza.

"¡Mira hacia adelante!"

Volteó hacia atrás, pero la espalda de la mujer que gritaba ya estaba muy lejos. Resultó estar en
medio de las escaleras. Lee Myung tuvo que mirar a su alrededor para darse cuenta que estaba en
la estación del metro. Ni siquiera sabía que había entrado allí. Y mientras buscaba a tientas en su
bolsillo, tocó su teléfono celular apagado, su tarjeta de crédito y también, el pase de plástico grueso
que fue emitido por el hotel y que no pudo ser devuelto. Sólo entonces, le vino a la mente lo que
había pasado el día anterior: En la final del campeonato del mundo, fue derrotado por haber
cometido un raro error con una de sus fichas así que, toda su vida tendría ahora un giro inesperado.
Era gracioso que no estuviera preocupado.

"Solo pensé que tenía que tomar un taxi".

Pasó por la puerta de entrada a paso lento. Lee Myung quería desesperadamente estar solo y el tren
subterráneo solamente había logrado convocar a un extenso número de gente a su alrededor. Un
hombre le empujó por la espalda y otro más le dio un fuerte codazo en una costilla, pero cuando
notó esto fue en el momento mismo en que el tren salió del andén.

"Nada está funcionando hoy."

Cuando se vio obligado a pararse frente a la línea de espera, innumerables rostros y sonidos
pasaron justo al lado de Lee Myung. De joven, le parecía asombroso que los rostros de las
personas se vieran exactamente iguales, como las rocas en un tablero de Go. Mucho más tarde, fue
cuando descubrió que en realidad eran muy distintos. Diferentes personas que tienen diferentes
historias y diferentes personas que han ido a diferentes lugares. Myung también era parte de lo
diferente. Sin embargo, casi nadie lo entendía. Por diferentes circunstancias, por los diferentes
mundos en los que vivían, por egoísmo o por miedo. Siempre estaba allí, dando un paso atrás detrás
de la corriente y como resultado, no le quedaba nadie excepto su propia familia. Todos se estaban
moviendo a alguna parte y el único que estaba estancado, era él.

"Tan patético."

El sol se elevó sobre la plataforma y una luz brillante se derramó entonces sobre su cabeza.
Escuchó la señal de que el tren llegaría pronto y sus ojos se fueron hacia abajo para huir de tantas
emociones. Miró la pista. Un lado estaba brillantemente expuesto mientras que la otra mitad estaba
envuelta en una sombra oscura. Un beso suave y un anillo en su dedo. Un aliento caliente y una
mirada fría. Tacto amable y gestos rudos. Han Seon-ho a los 18 años y Han Seon-ho a los 27.

Se decía siempre que el primer amor no era eterno, pero lo ha sido durante 8 años para él... Tal vez
era momento de darle fin y dejar que Han Seon-ho se fuera de su vida. Pensó que si había estado
buscando un momento para darle un cierre al capítulo que había sido abierto, entonces
definitivamente era este.

"Me duele la cabeza."

Levantó la mano izquierda y se tocó la frente... Pero en la esquina de su campo de visión, encontró
algo extraño. Había una cosa, atrapada justamente en la base de su dedo. La luz se reflejó en el
borde del metal y atravesó sus ojos creando destellos impresionantes en un color parecido al
dorado. El tren llegaba, con el sol pegándole de frente. El sonido de traqueteo sonaba en sus oídos
y las vibraciones se transmitieron ligeramente hacía su cuerpo a través del suelo de piedra. Al
principio, pensó que estaba equivocado, pero incluso si parpadeaba un par de veces, el anillo de oro
no desaparecía nunca de allí. Lee Myung nunca había usado anillos. Además, ese anillo en su dedo
era más grande que su circunferencia y parecía haberse utilizado durante mucho tiempo.

Su mano izquierda descendió lentamente hasta el nivel de sus ojos.

La luz del sol detrás de la plataforma fue bloqueada por el tren y entonces, la luz en la superficie
del anillo le hizo ver el oro. Lee Myung miró el dorso de su mano con una expresión
increíblemente en blanco.
"..."

No podía comprender lo que sucedía cuando había algo que era borroso y ambiguo entrando tan
directamente en su campo de la razón. Era un problema que no podía resolverse ni siquiera aunque
creara una hipótesis para todos los recuerdos que tenía en la mente... Su corazón latía cada vez más
rápido y una vez más, el tren lleno de gente comenzó a abrir sus puertas para transportar a nuevos
pasajeros.

Miró, pasmado, como la puerta se cerraba lentamente sin subirlo a bordo.

Giró en la dirección opuesta.

Los viejos zapatos para correr empujaron su cuerpo hacia adelante mientras pisaba vigorosamente
el piso de piedra. Caras que no conocía lo atravesaron mientras avanzaba más rápido que nadie.
Pasando por las escaleras y pasillos, por los callejones oscuros y las pequeñas desviaciones. No
redujo la velocidad ni siquiera cuando se encontró con la carretera asfaltada y simplemente, tomó
todo el aire que pudo y corrió y corrió como si estuviera muy desesperado... Era un día tan frío que
se le congelaron las yemas de los dedos y Myung pudo ver incluso el color del aliento que salía de
su boca.

"Myung, ¿Qué tipo de música te gusta?"


"Myung, ¿Estás bien?"
"¿Dónde está tu casa?"
"Myung, ¿Qué quieres comer?"

El revuelto bucle de recuerdos se precipitó como un tren en su cabeza. Han Seon-ho era un líder de
clase, pensó que sus acciones eran pura amabilidad y que se trataba del mismo trato considerado
que le mostraba a otros niños.

Pero si su suposición era correcta...

Pasó corriendo junto a la gente que caminaba lentamente. El viento soplaba a través de su cabello y
se colaba dentro de su abrigo. Entró hasta sus pulmones, pero parecía que su cuerpo tenía fiebre en
lugar de frío. Llegó hasta un centro comercial gris que aún no había abierto sus persianas, pasó
junto a unos edificios. No había corrido desde que era un estudiante así que nunca pudo escuchar el
sonido de su respiración zumbando en sus oídos.

"Pero no has cambiado, a excepción de que ahora fumas".

Recordando todo lo que había cambiado y lo que no había cambiado hasta ahora, continuó
escuchando su voz:

"Mirándome mientras estaba bebiendo."


"Yo sé que te gusto."

Le dolían los pulmones como si estuvieran desgarrados. Sin embargo, incluso si su corazón
estallara en ese momento, incluso si su cuerpo se rompía en mil pedazos, no importaba. Quería
correr por él. Sólo una vez en su vida. Correr para ver a la persona que amaba.

Lee Myung atravesó la barrera frente a él. Recuerdos de frustración, burlas de personas
desconocidas, palabras indiferentes, el asiento junto a él en el que nadie quería sentarse, las
preocupaciones de su madre, la línea de salida de los 100 metros y la línea de llegada, todas las
voces que lo señalaban como un idiota. "Myung débil, Myung confiado y Myung tímido."
"Myung, el que nadie ama."

Cuando una calle familiar apareció en sus ojos, Lee Myung disminuyó finalmente la velocidad. Era
la meta así que comenzaron a aparecer en su cabeza un montón de palabras de triunfo. Sus
pulmones estaban ocupados capturando oxígeno y sus oídos estaban ruidosos con su inhalación y
su exhalación. Lee Myung puso su mano sobre su rodilla y respiró hondo intentando volver a tener
la fuerza para volver a levantar la cabeza. Su respiración agitada se estabilizó gradualmente y
luego, su visión recuperó el enfoque un paso a la vez. La calle, que estaba cubierta de luces,
parecía llana y tranquila. Había edificios brillando en la nieve y un hombre, al frente, estaba parado
como un cuadro imponente y alto. Parecía que había metido una mano en el bolsillo de su abrigo
negro... Lee Myung había corrido con valentía pero tan pronto como lo vio, su cuerpo se puso
rígido. Han Seon-ho, quien descubrió a Lee Myung en la esquina, levantó la cabeza con una
expresión obstinada. Myung dejó caer el anillo y sujetó su mano izquierda con fuerza contra su
mano derecha...

"Yo..."

Cuando lo vio, su confianza desapareció y de repente le vinieron a la mente otros pensamientos.


Quizá su plan estuvo mal. No, ¿Fue correcto en primer lugar? Corrió y corrió, pero ¿Cuántos
agujeros había en sus creencias? Sus labios temblaron cuando comenzó a pensarlo y es que sí, todo
empezó con una hipótesis imperfecta. Por el anillo, el anillo dorado. ¿Por qué poner un anillo en el
dedo de otra persona? Incluso si se hubiera mordido los labios con fuerza, no podría controlarse ni
despejar sus pensamientos. Podía... Haberse tratado de un juego de una noche para la otra persona,
pero entonces ¿Por qué le dio el anillo?

"Myung."

Esa voz suave confundía aún más a Myung. Estaba inquieto y miraba todo el tiempo sus
zapatos. ¿Estaba enojado? ¿Era un problema volver a verlo? ¿Era un problema que se fuera tan
silenciosamente? ¿Le molestaba despertarse en una habitación sin él? ¿Qué estaba pensando Han
Seon-ho? No tenía idea. En poco tiempo, sin embargo, se escuchó un tranquilo sonido de zapatos.
Golpe, golpe. Lee Myung estaba aterrorizado y se obligó a levantar la cabeza cuando la silueta,
enterrada en la sombra del edificio y en la oscuridad, llegó ante la brillante luz del sol.

"¡Pensé que te habías ido!"

Han Seon-ho, quien había recibido la mayor cantidad de luz, sonreía con los ojos cerrados. Hace
10 años, había visto esta misma expresión por primera vez. Tan hermosa que incluso Myung no
podía moverse, como un hombre atado a una red que estaba sobre aquellas perfectas manos...
Tenía calor en el cuello y en las orejas también. Un calor tan intenso que no sabía cómo lidiar con
eso así que levantó un poco la cabeza. Tenía que explicar el motivo por el que había vuelto, pero no
podía decir nada porque estaba rígido.

"Por el anillo, fue por el anillo..."

Mientras tartamudeaba, Han Seon-ho se acercó y caminó hasta el frente para luego tomarlo de los
hombros y abrazarlo. Como si no le interesara nada sobre un anillo. Como si la mirada de la gente
no fuera una preocupación. Sus mejillas tocaron su duro pecho y en ese momento, los innumerables
pensamientos que vinieron a su mente se volvieron incoloros. Lee Myung sintió que la cerca que
había construido, se derrumbaba de inmediato ante su toque. Abrazó la cintura de Han Seon-ho,
con una sensación de llanto impresionante y Han Seon-ho sostuvo a Myung más profundamente y
le frotó la nariz con la suya. Lo besó en la frente e hizo un sonido bastante tierno. Entonces, una de
las muchas preguntas que vagaban por su cabeza quedó claramente resuelta. La respuesta estaba
allí. La temperatura corporal caliente del hombre que cubría su cuerpo, se lo decía todo.

"El anillo era solo para aparentar."


Chapter 39

Lo que escuchó hace dos horas todavía perduraba en su cabeza. Había muchas personas que
hablaban de él a sus espaldas, pero esta fue la primera vez que alguien decía palabras malas en su
cara.
Cuando estaba enojado, su cabeza se ponía en blanco, sus labios comenzaban a temblar e incluso
una palabra más en la dirección que fuera, podía provocar que sus lágrimas comenzaran a caer por
sus mejillas hacía el suelo... Los miró fijamente durante unos momentos y al final, ni siquiera pudo
luchar o defenderse.

"Eres un idiota."

Le habían dicho al director que no tenía permitido dejarlo correr porque padecía de un severo
problema físico. Ahora, después de intentar hacerlo, tosía con más frecuencia que antes y su fuerza
física se había debilitado hasta el extremo. Si eran conversaciones de escuela, lo odiaba, pero le
molestaba muchísimo más las peleas entre mamá y papá así que se vio obligado a mostrarse recto y
obediente en la oficina. No estaba en condiciones de hacer algo como una carrera de 1.000 metros
en el patio y de todas maneras se puso frente a la línea de salida. No podía correr y aunque lo
sabía, desobedeció.

Se sentía realmente molesto. Pensó que lo estaba lo suficiente como para poder hablar con claridad.

"No tiene buena salud, así que le falta el aliento".

"Le dijeron de antemano que no podía correr. No es que se sienta bien y ya pueda hacerlo. El
problema es su incompetencia, por no haberle dado el asunto directamente al profesor de
educación física en turno."

"¡Se lo dije!"

Pero era demasiado tarde, cuando fue a preguntar en la escuela al día siguiente, el profesor ni
siquiera pudo recordar.

"¿Eh? ¿Estuviste allí?"

Cuanto más escuchaba, más enojado se ponía. Como si le hubieran aventando una roca que en
lugar de matarlo, solo fue arrojada para provocar el mayor daño posible contra él. ¿Y es
normal? En su opinión, ese maldito hombre tenía mala memoria o una mala personalidad ¿Parece
que Myung es un idiota? Porque él es un pendejo con una cabeza de piedra sin pensamientos
¿¡¡Qué demonios le pasaba a todos!!?

Sus pies se atascaron nerviosamente en la arena suelta y mucha de ella entró entre sus dedos. Se dio
la vuelta y comenzó a quejarse ahora de la arena en el patio y también de cada uno de los
estudiantes existentes en la escuela. El mundo de los fuertes siempre ha sido frustrante para
él. ¡Increíblemente horrible! Sacó su teléfono celular y subió el volumen de la música al máximo.
El sonido de los auriculares era desagradable, parecía demasiado ruidoso para su gusto y era cierto
que ya lo estaba lastimando, pero escucharlo pareció aliviar su congestión.

"Odio todo. Odio la escuela." Myung pateó con fuerza en el suelo. La arena rugosa pareció
brillar a la luz del sol. "Si no fuera por mi papá, no hubiera tenido que ir. Realmente lo odio."
A pesar de que el volumen estaba al máximo, se escuchó un ruido fuerte en su lado derecho. Era
una molestia causada por otros tipos molestos de cabeza vacía.

"Odio más a los malditos niños que juegan fútbol. De verdad los odio".

Todos esos tipos eran estúpidos, sudaban, olían mal y solo pateaban la pelota de un lado otro. Sí,
los niños de su edad generalmente no entendían a Myung, pero especialmente no lo hacían los
niños sanos. Había una tendencia a malinterpretarlo cuando tenían un cuerpo innato lleno de
vitalidad y energía sin tener que hacer ningún tipo de esfuerzo especial para conseguirlo. Y creer
que eran superiores a Myung, cuyos pulmones son inherentemente pobres, es una barbaridad.

"Yo tampoco quería nacer así'.

Quería vivir bien y hacer todo lo que hacían los demás. Sudar bajo el sol, mirando la pelota sobre
la tierra. Sobre todo, quería correr hasta el punto en que su aliento ya no pudiera estar en sus
pulmones. Como esos niños huecos.

Mientras caminaba, con un sentimiento de resentimiento impresionante, el grupo que jugaba fútbol
se acercó rápidamente a Lee Myung. La bola giraba en el medio de su vista cuando un tipo
estúpido la hizo volar... Y era demasiado tarde cuando trató de evitarlo. La pelota se acercaba a un
ritmo rápido y Myung pronto entendió que lo golpearía en la cabeza en cualquier momento.
Instintivamente, su cuerpo se puso rígido y sus ojos se cerraron con fuerza. Sin embargo, en lugar
de dolor, el olor a sudor le pegó de cerca y su codo chocó entonces contra el brazo fuerte de
alguien más. Su cuerpo fue empujado por la fuerza y entonces, fue allí cuando Myung abrió los
ojos. El chico que lo empujó, lo sostuvo entre sus brazos temblorosos y luego lo inspeccionó.

"Lo siento, ¿No estás herido?"

Dijo, con una sonrisa hermosa sobre su rostro.

Myung no podía moverse porque todo su cuerpo estaba rígido. Solo estaba de pie, mirándole
atentamente. El muchacho parpadeó un par de veces, como si estuviera esperando que comenzara a
hablar y entonces, Lee Myung negó. No estaba herido e incluso si se lastimara, pensó que no iba a
poder decir la verdad.

"Gracias a Dios... Ten cuidado ¿De acuerdo?"

Lanzó la pelota suavemente, se movió en el aire y luego corrió de nuevo.

El chico, que se había ido rápidamente, se mezcló con los otros niños como si nada hubiera pasado
y Myung, de pie, miró la silueta que de repente se había vuelto más pequeña, sintiéndose como un
tremendo tonto por no haber actuado diferente frente a él. Era un personaje realmente extraño. Sus
hombros eran anchos y era más alto que un adulto, pero su rostro era justo como el de un niño. Era
lindo. Por lo que Myung sabía, nadie en el mundo se reía de esa forma tan refrescante...
El grupo de niños ruidosos corrían y pateaban la pelota, luego se detenían y después de unos
segundos, volvían a reanudar su juego. Sin embargo, por extraño que pareciera, los otros niños se
veían borrosos al lado de ese que lo había salvado.

Lee Myung apenas y recordó que estaba saliendo de la escuela en un humor considerablemente
horrible. Ambos auriculares se arrastraban por la arena así que tampoco estaba escuchando la
música. Los granitos estaban incrustados en cada agujero así que Lee Myung dijo que era estúpido
que pusieran arena en el patio de recreo, mientras agitaba el cable en su palma. Ni siquiera es
como si estuvieran en una playa, entonces, ¿Por qué hay arena? Pero de todas maneras, la ira que
lo había atrapado hasta hace un momento se había ido a alguna parte y en su lugar, una sonrisa que
se asemejaba a un viento cálido, le provocó encoger los hombros.

Lee Myung se rió en secreto y pensó que era realmente extraño. Aunque no estaba seguro de a que
se refería exactamente.

—La continuación estará en el tomo 3.


Chapter 40

"... Fue declarado fracaso después de la letal cantidad de errores cometidos. Es una
decepción para los fanáticos del Baduk, que estaban emocionados por tener un jugador
coreano tan joven. En Corea, hay una fuerte opinión de que el juego debe respetarse,
cumpliéndose las responsabilidades y mostrando deportividad hasta el final así que, el hecho
de que escapara..."

Lee Myung estaba escuchando la radio proveniente del taxi. El contenido, que hubiera sido
molesto si hubiera estado en otra ocasión, sonaba como un idioma extranjero que hablaba de otra
persona. Miró el paisaje de la ciudad a través de la ventana mientras que Han Seon-ho, que había
estado callado todo el tiempo, miró a su alrededor hasta que sus pupilas se encontraron. Esos
inexpresivos ojos se entrecerraron y sonrió casi de oreja a oreja. Myung parpadeó porque no sabía
cómo reaccionar. ¿Se estaba burlando de él? O ¿Quizá no escuchó la radio y solo se rió? Cuando
no hubo respuesta, finalmente el conductor dijo:

"Llegamos."

Lee Myung asintió varias veces y miró otra vez por la ventana. Anhelaba que todas sus acciones
fueran naturales y románticas pero no estaba seguro de como empezar ¿No sería demasiado
empezar con algo cliché? Y si no decía nada, ¿No parecería inseguro? No quería parecer tímido ni
torpe ni hacer que se perdiera la atmósfera. Quizá, hasta Seon-ho Han ya se estuviera arrepintiendo.
Elegir a un hombre así...

Era cierto que habían pasado la noche juntos y que ahora tenía un anillo en el dedo y también era
verdad que confirmaron su corazón y se abrazaron dulcemente durante minutos eternos. Pero dicho
esto, era demasiado pronto para agregar palabras grandiosas como "Relación" o "Noviazgo." Salió
un suspiro silencioso de su boca. Estaba feliz hace un rato, pero después de que la emoción
disminuyera, sintió frío, se asustó y su confianza desapareció completamente. No sabía que sería
así cuando jugó la final de la Copa de Go y todo lo que había sucedido desde entonces hasta ahora,
parecía un sueño que estaba lejos de su realidad presente.
Myung tocó el anillo de su dedo anular. Era una prueba que confirmaba el corazón de Han Seon-
ho. Gracias a esto, había corrido hacia él imprudentemente aunque no tenía claro hacia dónde irían
estos sentimientos. Nunca había tenido una relación así. ¿Y debería devolverlo? Debido a su gran
tamaño, el arito de oro llegó fácilmente hasta la punta de sus dedos así que podía verlo atentamente
y girarlo con las uñas.

El anillo se volvió a colocar en su anular sin hacer el menor escándalo.

"Bueno, ven."

Cuando miró hacia arriba, Han Seon-ho le estaba extendiendo una mano y después, como de
costumbre, sonrió impecablemente. Al mirarlo, Lee Myung comenzó a sentir un montón de
emociones complejas y aterradoras. La sensación de mareo era evidencia de que estaba nervioso y
llegó incluso a pensar que iba a vomitar. Myung sabía muy bien que esta nueva sensación
impresionante era del calor que le subía por el cuello porque incluso sentía las mejillas al rojo
vivo. Y por si fuera poco, dentro de él habían comenzado a crecer un montón de preguntas
complejas como ¿Por qué no haces algo lindo? ¿Por qué no te ríes para él? La fascinación se
convirtió rápidamente en miedo. Mientras Han Seon-ho pagaba la tarifa del taxi con una tarjeta, la
mente de Myung se llenó de un sinfín de pensamientos que le decían que era mejor huir y no
volver atrás. Sin embargo, ya estaba saliendo del taxi, arrastrado por Han Seon-ho.
Su piel expuesta comenzó a quejarse del aire frío. Sus tenis para correr estaban manchados porque
se utilizaron para el propósito con el que fueron creados por primera vez desde que los compró.
Lee Myung bajó la cabeza y miró lentamente alrededor del paisaje que estaba rodeado de edificios
de gran altura que posiblemente servían como oficinas. Pero, incluso antes de observar todo con
mayor detalle e incluso antes de preguntar, la mano cálida que lo sujetaba firmemente lo atrajo
hacía su pecho. ¿Qué podía decir al respecto? Fue un acto realmente natural aunque en este país,
era horrible que dos hombres caminaran de la mano o se abrazaran. Más bien, podía decir que le
hubiera gustado actuar más casual. Como el amigo que conocía desde hace mucho tiempo en lugar
de la persona que no había visto en años. ¿Por qué actuaba como si no le importa lo que pasara?

Mientras Myung parpadeaba, todavía confundido, llegaron al frente de un gran edificio con una
pared brillante en color plata. Cuando Seon-ho Han sacó una tarjeta con llavero de su bolsillo
derecho y la puso en el sensor, se escuchó un "bip" y luego, el parpadeo de una lucesita roja en la
esquina. Lee Myung, que estaba fascinado, se despertó. Si no se mantenía firme, era posible que lo
decepcionara y no quería que nada de eso llegara a pasar. No estaba en la forma correcta hoy y no
se sentía de humor en ese momento como para mantener la calma ante un escenario fatídico.
Habían pasado demasiadas cosas en un corto período de tiempo, por lo que necesitaba un momento
para organizar sus pensamientos... Lejos de él.

Lee Myung se acomodó la ropa, apretó el agarre de Han Seon-ho y le ofreció el anillo. La pieza en
su dedo anular era molesto, no era suyo así que evidentemente tenía que devolverlo. Han Seon-ho
lo miró como si hubiera sido un enorme delito que Myung decidiera quitarse el anillo. El objeto de
oro se desprendió fácilmente de su dedo y cayó en la palma de la mano del hombre que no dejaba
de parpadear.

"Yo... Me voy."

"¿A dónde vas?"

El tono frío de Seonho ocasionó que sus hombros se encogieran solos. Su mano todavía levantada
pareció hacerse muy chiquita cuando se metió en su bolsillo.

"¿Estás enojado?"

"¡No! Pero..."

"Entonces ven."

Han Seon-ho volvió a tomar la tarjeta como si nada hubiera pasado. La puerta corrediza se abrió y
después de un tiempo de caminar por un pasillo excepcionalmente largo, se quedaron uno al lado
del otro en el ascensor. Una luz blanca brillaba a lo largo del hueco en forma de 8 del botón y Lee
Myung, pudo sentir entonces la vivida presencia de Han Seon-ho, que estaba a su lado aunque no
demasiado cerca. Su corazón latió como un loco pero, fingiendo estar bien, movió su mirada hacia
el panel cuadrado sobre la puerta. 4… 5… 6... 7... El número, que estaba subiendo rápidamente, se
detuvo en el 8 y después, hubo un sonido de "Dindon". Y Lee Myung terminó parado
involuntariamente frente a la casa de Han Seon-ho.

¿Cómo has llegado hasta aquí, Lee Myung?

Han Seon-ho, que no explicó nada, estaba tan silencioso como lo era en la escuela secundaria. El
día anterior, pensó que había cambiado hasta convertirse completamente en otra persona pero,
cuando miraba hacia atrás y notaba sus pequeños ademanes y sonrisitas nerviosas, cayó en cuenta
de que era igual que hace ocho años. No decía palabras innecesarias, miraba fijamente a las
personas con ojos transparentes y tenía esa linda sonrisa conmovedora. Las mismas cosas que lo
habían enamorado.

"¿Qué estás haciendo? Ven."

"¿Ah? Cierto, lo siento."

Lee Myung atravesó la puerta a la que Seonho estaba señalando. En el porche había pantuflas y
dos pares de zapatos que parecían limpios a primera vista. El sonido de cerrar la puerta,
traqueteando desde atrás, era como una señal de que nunca podría volver a sus días anteriores y a
los días de amor pacífico no correspondido por Han Seon-ho.
Lee Myung se quitó lentamente los tenis para correr mientras tragaba saliva. Inclinó la espalda y
colocó su dedo en su talón, levantando su mirada e inspeccionando para dentro de vez en cuando:
La casa estaba llena de muebles modernos así que se sentía como el hogar de un noble, donde un
empleado con cierta cantidad máxima de ingresos podía vivir solo. Había colocado mesas y sillas
de hierro en la cocina que se podían ver desde la izquierda y había puesto sofás negros en la sala de
estar larga y bien iluminada. Tenía una amplia ventana detrás, el piso era de madera grisácea y el
techo estaba hecho de la misma madera que la puerta, un limpio color blanquecino. Sin embargo,
aunque era moderno y bonito, existia una impresionante sensación de vida desordenada. Primero,
lo notó porque Han Seon-ho se quitó los zapatos, entró y comenzó a organizar la casa, recogiendo
los artículos que estaban esparcidos en el suelo.

"Lo siento, yo... No soy sorprendentemente ordenado".

Dos latas de cerveza en la mesa frente al sofá fueron retiradas en poco tiempo. La camiseta negra
extendida sobre el sofá parecía estar sucia y además, había ropa interior o algo así en el estante y
algo blanco que parecía un trozo de tela negra, como un calcetín. Todo fue removido por la mano
urgente del dueño y Lee Myung se rió mientras entraba descalzo a la sala de estar. ¿Hacía frío o
era porque estaba en un lugar desconocido? Aunque estuvo de pie solamente por un rato, un
escalofrío le recorrió los delgados calcetines hasta las plantas de los pies. Era como estar descalzo
sobre un glaciar. Poco después, Myung comenzó a mover los pies en un intento casi desesperado
por calentarse.

"¿Por qué te ríes?"

Fue cuando sintió un gran peso en su espalda con la voz de Han Seon-ho de fondo, que Myung se
endureció por completo. El hombre lo había rodeado completamente con sus brazos desde atrás.

¿Por qué te ríes? Había preguntado. Porque no es tan rígido como había creído. Porque era
sorprendente y lindo que la casa estuviera desordenada y porque le parecía encantador que ni
siquiera recordara prender el calefactor antes de salir. Mientras pensaba en eso, los brazos de Han
Seon-ho, cruzados sobre su pecho, cayeron hasta posicionarse ahora en su cintura. De repente, su
cuerpo se echó hacia atrás con fuerza y los pies se le separaron del suelo.

"¡Ah! ¿¡Qué estás haciendo!?"

Aunque sus pies estaban fríos, no era como si no pudiera soportarlo así que no tenía que hacer
nada de eso. Podía simplemente prestarle unas pantuflas o decirle que se sentara en el sillón. Han
Seon-ho cruzó la sala de estar, con un Lee Myung ligeramente avergonzado en sus manos. Había
sentido un poco de frío hace un rato, pero ahora sus sentidos parecían increíblemente embotados y
además, a medida que aumentaba el tiempo que permanecía entre sus brazos, sus mejillas se
calentaban gradualmente hasta llegar a un extremo peligroso. Cuando entró en la habitación
oscura, su rostro hervía tanto que ni siquiera parecía verdad que la casa estuviera tan fría.
El dormitorio de Han Seon-ho era más simple que la sala de estar. Una colcha oscura y sin
patrones cubría la cama que parecía para dos personas y aparte de eso, había una mesa auxiliar, un
armario empotrado y ningún otro mueble o las señales de desorden que había afuera. La amplia
ventana tenía persianas como de oficina y el bombillo estaba parpadeando. Han Seon-ho dejó a
Lee Myung sobre la cama sin ningún tipo de esfuerzo y le puso la manta encima. Con un estado de
ánimo avergonzado, Lee Myung se dio la vuelta y entonces...

"Ay..."

Tan pronto como giró la cabeza, se encontró a Han Seon-ho de frente, con una sonrisa agradable y
unos ojos que no dejaban de brillar. Un rostro que se acercaba cada vez más y más... Lee Myung
presionó apresuradamente su espalda contra la manta, pero la distancia entre los dos no era tan
amplia como lo hubiera querido y además, había conseguido que su cabello quedara
completamente esparcido sobre su frente. Cerró los ojos con fuerza, pero no pasó nada. No hubo un
beso brusco, ni las típicas acción que estaban dentro del rango esperado. Lee Myung abrió un poco
los ojos y miró a Han Seon-ho.

"Dios, parezco un idiota."

Sorprendido, asustado y confundido por sus acciones, no sabía como se suponía que tenía que
actuar ante la situación. Las excusas que ponía solo funcionaban en la preparatoria y parecía que
solamente allí podía ser cautelosa y temblar por su primer amor como una hoja de árbol, porque
allí era un tonto y no importaba si lo veían como tal. Cuando comparó la actitud casual de Han
Seon-ho con la suya, su rostro se puso aún más caliente. Era un adulto, pero el todavía era un
niñito.

Han Seon-ho se acercó lentamente una vez más. Myung revoloteó, pero dejó que sus dedos
quemados por el sol se movieran lentamente sobre su frente y tocaran su cabello. Eran solo unos
pocos pelos, pero parecía como si estuviera lidiando con algo delicado y frágil que no debía ser
tratado descuidadamente.

"¿Por qué te escapaste?"

Dijo Han Seon-ho, mirándole a los ojos.

"¿Eh?"

"Por la mañana."

"¿Mañana?"

"Sí. Por la mañana. Me desperté imaginando un paisaje como este, pero huiste".

Fue solo después de esto que Lee Myung se dio cuenta de que estaba siendo interrogado. Aunque
el hombre tenía una mirada infinitamente cálida, era una pregunta problemática que no podía
responderse con una sola palabra. En la superficie, estaba bien decir que era porque estaba casado
o que pensaba que había alguien con quien se estaba reuniendo seriamente, pero había un
sentimiento mucho más complicado detrás de eso. No podía entender por qué mezclaba su cuerpo
con alguien como él. Había pensado que definitivamente no era digno de ser con quien se
despertara por la mañana y por eso no esperaba nada y por eso no quería lastimarse escuchando su
voz decepcionada al despertar. Se activaron varios desencadenantes en serie, por lo que
desapareció.

Y ahora no sabía que responder.


Además, incluso si estaba con Han Seon-ho en este momento, casi todas las preocupaciones que
plagaron su mente en la mañana permanecieron sin cambios. Estaba claro que se sentía bien con él,
pero no podía entender por qué le gustaba a un hombre así de bueno ¿No es extraño que la persona
que esté junto a Han Seon-ho sea Lee Myung? Si eres una persona adulta, hermosa y fuerte, bien
podrías llevarte a alguien que realmente combinara. Lee Myung tragó saliva, mirando a los ojos a
un hombre que no podía saber lo que estaba pensando.

"Oye, tengo que irme a casa".

Las cejas de Han Seon-ho se movieron levemente, como si hubiera escuchado un insulto.

"¿A casa?"

Esta vez, se sintió enojado, así que Lee Myung miró exactamente el momento en que sus músculos
del rostro se endurecieron. Han Seon-ho alisó el cabello de Myung con la punta de los dedos y lo
miró a los ojos.

"¿Vives con tu familia?"

"Uh, um... Vivo solo, pero a menudo me quedo en casa de mi madre o, ella viene." No fue una
pregunta difícil de responder, pero se puso nervioso. "Estaba con mamá porque tenía un juego
importante al que asistir. Por lo general, después de irme, yo... Quiero decir... Me he puesto
en contacto con mi mamá pero todavía parecía preocupada y... Ya sabes, si no tiene noticias
de mi durante demasiado tiempo. Si no llamo..."

Sonaba realmente estúpido. Aunque nunca había sido elocuente con las palabras, ¿No era
demasiado no completar correctamente las frases?

"No quiero dejarte, ¿Tienes que irte ahora?"

Sin saber las preocupaciones de Myung, Han Seon-ho lanzó casualmente palabras que dispersaron
su determinación.

"No quiero perderte otra vez".

Lee Myung no se agradaba a si mismo. Ahora que estaba golpeando la barrera de las
preocupaciones y dudas con su primer amor milagrosamente recuperado después de 8 años ¿Por
qué daba pasos para atrás en el tablero todo el tiempo? Lo sabía en su cabeza, que se estaba
destruyendo por una estupidez, pero no tenía suficiente espacio en su mente como para hacer algo
al respecto.

Han Seon-ho miró a Myung durante un largo rato, con unos ojos que le hacían sentir desnudo y
luego, simplemente suspiró y se alejó. Sentado en la cama, sacó una billetera de cuero del bolsillo
de su pantalón y un poco más tarde, ya lo tenía extendiendo una rígida tarjeta de visita en la
mano. Lee Myung recibió una extraña tarjeta de presentación de sus dedos. El logotipo era de una
empresa global, algo que incluso el hombre más inexperto del mundo podía reconocer de un
vistazo. Estaba cubierto con un holograma, por lo que el pálido brillo iridiscente era brillante.

División de semiconductores.
Equipo de ventas en el extranjero.
Empleado Han Seon-ho

Definitivamente tenía un trabajo en un buen lugar. Había escuchado que muchos estudiantes
universitarios querían conseguir un trabajo en esa empresa por lo que se preparaban arduamente en
sus exámenes nacionales. El día de la ceremonia de graduación, de repente se le vino a la mente
Han Seon-ho, diciendo que entraría en el Departamento de Ciencias Políticas y Diplomacia y
también, su risa cuando dijo que su papá pensaba que moriría de hambre. De hecho, tenía
curiosidad todo el tiempo. Lo que había estado haciendo durante ocho años, lo que haría después,
en qué se había convertido, qué tipo de adulto era. Incluso ahora tenía curiosidad por todo eso pero,
Lee Myung solo leyó y leyó la tipografía mientras sostenía una tarjeta de presentación que no
emitía más información que su afiliación y posición.

"Este es tu número, ¿Verdad?"

Han Seon-ho apartó su silencio y sostuvo su teléfono frente a él. Bajo el nombre de "Lee Myung,
número 13" podía ver un número celular que no había cambiado desde la escuela preparatoria.
Myung asintió levemente.

"No has cambiado tu número durante 8 años".

"Tú tampoco."

Como si fuera asombroso que lo supiera, levantó las cejas.

"Aquí está tu número".

Lee Myung señaló la tarjeta de presentación con las yemas de los dedos. La información de
contacto, impresa en letras simples, era la misma que el número de once dígitos memorizado
durante el viaje de la escuela. Solo entonces Han Seon-ho sonrió ampliamente.

"Tienes razón. Resulta que tampoco cambié".

Eran el líder de la clase, Han Seon-ho, quien mantuvo una lista de los números de teléfono de los
niños de la clase, y Lee Myung, quien memorizó el número de teléfono del líder de la clase en caso
de una emergencia. Fue fascinante que ellos, que no eran lo suficientemente cercanos para
intercambiar números de teléfono, recordaran la información de contacto del otro hasta ahora.

Myung se levantó de la cama con una tarjeta de presentación en el bolsillo. Caminó rápidamente
hacia la puerta principal a través del aire frío y la pista de hielo que era el suelo. Han Seon-ho,
quien lo alcanzó mientras se agachaba y se ponía los zapatos de deporte nuevamente, lo sostuvo del
brazo y dijo:

"Te llevaré al frente de tu casa."

Quería negarse, pero no había excusa que poner para eso.

Salieron de la casa en silencio y esperaron el ascensor por un tiempo considerable. La puerta se


abrió, entraron y la puerta volvió a cerrarse. La atmósfera incómoda en un espacio cerrado hizo
que sus hombros se encogieran en un segundo. Tenía que decir algo, pero no surgió nada
importante. Era como si su cabeza estuviera completamente vacía de nuevo. ¿Qué dicen las
personas cuando hacen esto? Y mientras pensaba en ello, el número de paneles en la pantallas LED
disminuyó hasta llegar a uno y el ascensor se frenó en el primer piso. A diferencia de Lee Myung,
cuyo andar estaba decaído debido a su mente complicada, Han Seon-ho parecía no tener ninguna
preocupación importante. Cuando abrió la pesada puerta de hierro gris, apareció el estacionamiento
y antes de que la puerta se volviera a cerrar, su mano se envolvió alrededor de las manos de
Myung, cuyos dedos temblaban descontroladamente.
"Oh..."

El toque cálido y duro se sintió como si lo hubiera besado.

Lee Myung sintió la sensación de hacerse más pequeño mientras caminaba. No era gracioso,
elocuente o entretenido, solo era una persona solitaria e inestable ¿Por qué le estaba tocando la
mano?

"¿Por qué tienes las manos tan frías?"

Han Seon-ho movió su grueso dedo y lo acomodó entre los dedos de Myung para masajearle,
luego, naturalmente, levantó el brazo y llevó sus dedos hasta la comisura de su boca.
Mientras respiraba, su cálido aliento había tocado su mano rígida y entonces, Han Seon-ho se
permitió sonreír otra vez, aunque Lee Myung estaba tan nervioso que no pudo hacerlo en absoluto.

"No hagas esa expresión, no te voy a comer".

Han Seon-ho lo miró, luego se metió la mano derecha en el bolsillo y sacó la llave del coche. "Pi",
se encendieron las luces de marcha del SUV aparcado junto a la pared. Era grande, negro y genial.
Lee Myung pensó vagamente que era un vehículo que encajaba bien con Han Seon-ho.

"¿Dónde está tu casa?"

"Youngsan-dong."

"Y estás en la misma casa también."

"Um..."

Después de entrar en el coche y arrancar el motor, Han Seon-ho ingresó los datos de
los "Apartamentos de Youngsan-dong Hansol". En su GPS. Lee Myung admiraba profundamente
que todavía memorizara las direcciones de sus compañeros de clase.

Después de un rato, el auto salió suavemente del estacionamiento. La canción de la radio, a un bajo
volumen, hizo que su mente se relajara y la sutil fragancia que desprendía la tela de su ropa
ocasionó que incluso pudiera permitirse respirar a gusto. Han Seon-ho conducía el coche con un
estilo muy suyo. Relajante, estable y hábil. Lee Myung, que solo miraba sus rodillas, tomó todo su
coraje y observó finalmente el costado de la cara de Han Seon-ho: Ese rostro hermoso no se
parecía al de la persona que había dejado en el motel esta mañana. El abrigo oscuro cubría
perfectamente sus hombros anchos y también sus brazos largos y estirados. La postura que ocupaba
para conducir era recta y la manera en que movía sus dedos era increíblemente agradable. En
resumen, tenía una atmósfera de élite, como de alguien que aparecería en un anuncio de
automóviles extranjeros. No fue ni ruidoso ni alardeador, pero sintió una sutil confianza emanando
de todo su cuerpo. Por estar siempre rodeado de un entorno favorable, naturalmente no necesitaba
desconfiar ni precipitarse. Caminaba, hablaba y miraba todo con un aire superior y cuando tenía
sexo, era él quien tomaba el control a cada una de sus palabras y movimientos y aunque rudo,
estuvo bien de principio a fin.

Miró hacia abajo de nuevo, a sus rodillas temblorosas e inestables y de repente, sintió su mirada en
la parte lateral. Lee Myung miró inadvertidamente a la izquierda y luego sus ojos se encontraron
con los de Han Seon-ho, quien tenía una mirada desconocida incluso aunque tenía las muñecas en
el volante. Miró de cerca a Myung, como un médico observando a un paciente, contuvo la
respiración y luego sonrió. Parecía tener algo que decir, pero no pasó nada. Y tan pronto como
llegó a la señal de "giro a la izquierda", miró hacia adelante nuevamente.
El vehículo de cuatro ruedas se movía muy suave. Después de seguir recto unos 200 metros,
entraron a un callejón y la ruta en la pantalla de navegación se acortó rápidamente y luego, se
acercó al punto específico. El vehículo que ingresó al complejo de apartamentos disminuyó
gradualmente la velocidad antes de detenerse.

"¿Qué edificio es?"

"Edificio 102..."

"Pues es... Justo aquí."

La voz de Han Seon-ho parecía ser bastante chiquita cuando Myung tragó saliva y aflojó el
cinturón de seguridad.

"Gracias por traerme".

En el momento en que puso su dedo en la manija de la puerta, una mano le agarró del hombro.

"¿Solo te vas a ir?"

A la izquierda, girando su cabeza, miró a Han Seon-ho sentarse derecho.

"¿Te vas sin besarme?"

"¿Eh?"

Su voz era tranquila, pero con un poder irresistible. Lee Myung se acercó lentamente a Han Seon-
ho, como si lo arrastraran fuera de su voluntad y, cuando tocó el tablero del auto con una sensación
de vergüenza impresionante, sus labios, que habían estado temblando, se agitaron de pronto y se
abrieron. Aunque sus bocas pronto se tocarían, Han Seon-ho mantuvo los ojos abiertos todo el
tiempo. Myung lo atrapó un poco, agarró el cuello de su abrigo y tiró de él. Han Seon-ho mantuvo
la boca cerrada de todas maneras así que pensó ¿Por qué no me besa? Myung restregó los labios
con los suyos, aunque no tuvo el coraje de empujar su lengua entre los labios del oponente que
todavía estaba burlándose de él. Lo intentó de nuevo, como si estuviera tratando de hacer que se
moviera y luego, en un instante que ni siquiera notó, una fuerza impresionante se envolvió
alrededor de su cuello y tiró de él nuevamente hasta que quedó casi recostado contra su pecho. La
lengua de Myung fue succionada suavemente por la boca de Han Seon-ho, que tenían los labios
abiertos y una lengua gruesa y caliente que repasaba hasta sus dientes. El cuerpo de Myung se
estremeció y sus ojos se abrieron hasta hacer un círculo perfecto. E igual a si hubiera decidido
avergonzarlo, Han Seon-ho cerró los ojos con calma y giró la cabeza para sostener su barbilla y
lograr encajar perfectamente sus labios para que no se le fuera a escapar. Myung sentía como esa
mano, que permanecía detrás de su cuello, le recorría la espalda hasta llegarle a la cintura. Los
dedos de Myung tocaron el pecho de Han Seon-ho y como si este fuera un detonador, la lengua,
que barría lentamente la carne blanda del interior de su boca, se hundió más y más hasta que se
enredó en la raíz de la lengua de Myung.
Obviamente, cada acción era amigable, pero se sentía difícil para Myung. Era complicado lidiar
con el hecho de que tenía un cuerpo grande y fuerte, besándole. Los movimientos entrelazados y
superpuestos rápidamente le cortaron el aliento y aunque respiraba por la nariz, no era suficiente
para tener oxígeno en el pecho.

Han Seon-ho se alejó antes de que Myung explotara.

Con los ojos cerrados, se lamió lentamente la saliva de los labios y finalmente, lentamente, miró a
su alrededor. ¿Hacía tanto calor dentro del coche antes? El calor vergonzoso golpeó sus mejillas
mientras Han Seon-ho miraba fijamente las expresiones de Myung desde una distancia muy
cercana y luego, comenzó a tocarse los labios ligeramente, haciendo un sonido gracioso. Myung
regresó a su asiento tratando de no mostrar vergüenza, pero su corazón latía violentamente. Parecía
que a Lee Myung le gustaba Han Seon-ho incluso más allá de la locura. Respiró hondo y rápido y
fingió estar tan bien como pudo.

"Voy a ir ahora."

Cuando se bajó, igual a si lo hubieran echado del coche, el aire frío entró a sus pulmones y
despertó finalmente su mente. Cerró la puerta del auto muy bruscamente y caminó rápido.

"¿Fuí muy frío?"

El ritmo se ralentizó poco a poco. No importaba qué tan acostumbrado a ser malinterpretado
estuviera, ¡No quería ser malinterpretado por Han Seon-ho! Aunque pudo haber hecho muchas
cosas extrañas porque estaba demasiado nervioso, quería decirle que realmente le gustaba y que
quería verlo de nuevo la próxima vez. Sin embargo, Myung negó levemente con la cabeza y volvió
a caminar rápido hasta su casa. No importaba cuánto lo pensara, Seonho Han era demasiado bueno
en todo. Desde hablar hasta en el sexo, y Lee Myung era excelente en estar nervioso en todo
momento. Se sentía un poco injusto. También era similar a la sensación de jugar Go con una
persona con mucha mejor energía.

Cuando llegó a la entrada del apartamento y presionó el botón de llamada, la voz de su madre
parecía un poco urgente:

"¿Myung?"

"Sí."

"Dios ¿Dónde estabas?" Ella suspiró. "Entra rápido".

Después de un rato, la puerta corrediza de vidrio se abrió. Myung miró hacia atrás antes de
entrar. El vehículo todavía estaba allí y sin embargo, la luz del sol no permitía mostrar la expresión
del conductor.
Chapter 41

Después de regresar a su casa, Lee Myung tuvo un día monótono que consistió únicamente
en dormir y comer algo cada vez que tenía ganas de hacerlo. Su casa era un lugar extraño así que si
entraba, el tiempo pasaba como algo bastante fugaz aunque no estuviera haciendo nada.

Aunque Myung pasaba la mayor parte del día acostado en la cama o en el sofá, su madre pensaba
que estaba bien dejarlo solo. No lo regañaba como de costumbre y consideró que si hacía eso, era
porque estaba evitando el tema de la final. Ella podría haber adivinado que su hijo sufría por las
secuelas de la derrota cuando en realidad, Lee Myung era más indiferente al Go que nunca antes.
Su cabeza estaba llena de otras cosas y tenía tanto en que pensar que ni siquiera se quedaba en un
punto en concreto. Cuando estaba más lleno, irónicamente, estaba más vacío.

" Oppa , ¿Puedes traer las mandarinas que dejamos en la mesa de café?"

Lee Myung, que acababa de salir del baño, tomó la canasta de mandarinas y se dirigió
pesadamente a la sala de estar. Mamá y Jung ya estaban sentadas en el sofá. La estudiante de
último grado de este año, Jung, había dicho que estaba bastante ocupada preparándose para un
trabajo importante, aunque una vez que llegó a casa se quedaba tendida la mayor parte del tiempo.
Lee Myung suspiró y se sentó en el borde del sofá, evitando a toda costa los pies de su hermana.
Cuando puso la canasta sobre la mesa, tomó una de las mandarinas y comenzó a pelarla.

"Jung-ah, levántate y come".

"No seas molesto."

"Si te quedas sin comer, te vas a volver fea".

"Hablas justo como mamá."

Ella se rió como si estuviera avergonzada por la imitación demasiado realista.

Un niño pequeño caminaba por la pantalla del televisor. Era lindo porque la película tocaba temas
familiares y el niño debía verse adorable, pero a los ojos de las dos personas reunidas allí, no se
veía particularmente diferente a los otros. No importaba lo mucho que miraran en realidad, todos
los bebés parecían tener el mismo aspecto.

Jung preguntó, mirando su expresión.

" Oppa , ¿No te gustan los bebés?"

"Pues..."

"En realidad, a mi tampoco".

"Eras más linda tú de niña".

Jung, que pelaba su mandarina, se echó a reír.

"¿Y cómo lo sabes? Porque cuando yo era un bebé, mi hermano también estaba bastante
chiquito."
"Aún recuerdo todo".

Se decía que los hermanos y hermanas que nacieron con pocos años de diferencia solían pelear
mucho, pero cuando era niño, Jung era el tesoro más preciado para Lee Myung. Myung siempre le
tomaba de la mano con fuerza y se negaba a ir a cualquier lado sin ella.

"Lo juro. Jung era mucho más guapa que ese bebé".

"Oh, ¿Soy incluso más guapa que mamá?"

"Claro, claro. Dio a luz a un producto de lujo. Ella es un empaque de leche natural y tú un
empaque de leche de fresa."

"¿Qué pasa con el ejemplo?"

Jung no había logrado decir nada por un tiempo debido a la risa. Cuando hizo "mu, mu" unas
cuantas veces, su madre se enojó y le dijo que se detuviera. Mientras tanto, la familia en la
televisión estaba preparándose para un picnic en el campo. La famosa actriz estaba organizando el
cochecito y su esposo, guapísimo, sostenía al niño entre sus brazos para luego besarle la cabeza. El
bebé no era tan pequeño, pero la apariencia de levantarlo con una sola mano fue genial... El
hombre tenía un cuerpo triangular invertido, con hombros anchos. Los músculos de su pecho y el
estómago se veían destacados por el uso de buena ropa que se adhería fácilmente a su piel y de
alguna manera, podía decir que su apariencia parecía ser bastante similar a la de Seonho. ¿O era
más alto? Myung se sintió avergonzado y se alejó de la televisión.

"Ya había visto a esa mujer en muchas telenovelas, pero no sé quién es el hombre".

"Es un modelo ¿No tienen una relación en la vida real?"

Una pareja encantadora, ciertamente. Aún así, apretó su mente, que se había sentido complicada, y
dejó que sus dudas salieran al aire ¿Cuándo dice la gente que dos personas se ven bien juntas?
¿Deben coincidir bien sus personalidades o sus apariencias deben parecerse entre sí?

Seonho y él... ¿Hacían bonita pareja?

"Vaya, el bebé es muy bonito".

"Sí, el bebé es tan bonito que me dan ganas de tener uno en casa".

"¿Qué le estás diciendo a tu hija de veintiséis años?"

"Bueno, ya es normal hablar de nietos..."

Myung sintió una atmósfera inusual y se levantó suavemente. Mientras estaba inmerso en
diferentes pensamientos a la vez, la conversación tomó una dirección vergonzosa:

"¡Porque no lo he pensado todavía! Mamá, tú siempre..."

"Bien, bien. Pero yo sé que mis hijos no son unos buenos niños..."

Myung no tenía nada que decir al respecto, por lo que solo se concentró en su mandarina. La cara
de Jung se puso roja de inmediato así que rápidamente tomó el control remoto y cambió de canal.

"¡Oh! Veamos mejor las noticias. Hubo un incendio forestal..."


Su madre, que miraba a Myung con una mirada interrogativa, volvió la cabeza hacia la televisión.
Sin embargo, cuando surgía un tema así, no era fácil desviar su atención.

"Deben tener algunas citas en secreto ¿No? Viven como si fueran religiosos pero, seguro han
pensado en casarse..."

Lo que salvó a Myung de una situación todavía más embarazosa, fue el sonido de un escandaloso
timbre de teléfono celular. No era el sonido de la "Sonata de Beethoven", de su madre, ni el sonido
de la canción pop popular que siempre ponía su hermana, sin embargo, era un tono que no era
familiar. Todos hicieron un silencio momentáneo y luego movieron la cabeza en dirección al ruido.
Al darse cuenta de que era en su propia habitación, Lee Myung rompió su formación y corrió hacia
la cama.

"El celular, ¿Dónde lo pusiste?"

Sus manos estaban ocupadas mientras recorrían toda la habitación al azar. El sonido estaba
claramente cerca, pero no había nada en su futón ni en sus colchas. Tan pronto como pensó que la
otra persona iba a colgar, Lee Myung encontró su teléfono celular en el último abrigo que se había
quitado.

"Hola..."

"Hola amorcito..."

Estaba sin aliento así que ni siquiera podía completar una breve oración.

"O cariño, eso suena bien."

Su voz era conocida. Lee Myung se sintió avergonzado en un segundo. El inquietante silencio
continuó durante un buen rato y en el momento en que Myung finalmente abrió la boca, lo único
que pudo decir fue:

"¿Por qué?"

Al mismo tiempo, Han Seon-ho guardó silencio como si se hubiera avergonzado también. Pasaron
unos 5 segundos y Myung volvió a hablar.

"¿Por qué me dices cosas tan bonitas?"

"... En fin ¿Qué estabas haciendo?"

Fue una conversación realmente incómoda. Si es que algo como esto podía llamarse conversación.
Lee Myung respondió, sosteniendo la manta en su mano.

"Cenando... Veo televisión con mi familia".

"Entonces, ¿Está bien si nos vemos por un segundo? "

¿Ahora? ¿Ahora mismo? ¿Dónde? ¿Dónde estaba? Su cabeza se llenó de signos de interrogación
en un instante.

"Estoy frente a tu casa."

Han Seon-ho dijo esto con calma, como si hubiera leído el interior de Myung.
"¿Qué?"

"¿Sales conmigo?"

Myung saltó de la cama, apoyó la nariz en la ventana y miró más de cerca hasta que se volvió
ridículo. No había sido fácil distinguir la forma del automóvil porque afuera estaba increíblemente
oscuro. A primera vista, frente al patio, observaba bultos y luces pequeñas y solo supuso que
debería estar por allí. Lee Myung abrió la boca imprudentemente porque tenía miedo de estar en
silencio por tanto tiempo.

"De acuerdo."

"¿Quieres ir a tomar café ? ¿Qué te gusta?"

"Lo que sea está bien."

"¿Está bien un americano?"

"Claro. Entonces voy para allá."

Tan pronto como Lee colgó el teléfono, se quitó la camiseta que llevaba. Sacó ropa limpia del
armario, se la puso encima rápidamente, corrió al baño y apretó la pasta de dientes en su cepillo
mientras se ponía desodorante.

"Myung-ah, ¿A dónde vas?"

"¡Saldré un rato!"

"¿A dónde?"

"¡Un amigo vino a verme!"

Ese tipo de excusa no funcionaría para una madre que sabía bien que su hijo no tenía amigos. Sin
embargo, no había otra forma de explicar la existencia de Han Seon-ho en su vida. Cabía señalar
que se lo había encontrado de nuevo en una reunión de antiguos alumnos y no podía hablar
adecuadamente de la conexión entre los dos. Menos cuando había surgido después de tener sexo.

Tras lavarse la cara y cambiarse de ropa, salió. Sintió que había pasado muchísimo tiempo
arreglándose.

"¿Dónde está? Pensé que había dicho que se detuvo aquí."

No importaba la manera en la que se parara al costado de la carretera y mirara a su alrededor, no


podía ver la camioneta negra de Seonho. Era lo mismo incluso si abría los ojos o se paraba en
puntitas.
Mientras suspiraba profundamente, su aliento caliente se esparció por el aire. Aunque se había
puesto un abrigo e incluso una bufanda, afuera hacía demasiado frío. Tanto que cuando sacó el
teléfono de su bolsillo, la punta de sus dedos pareció congelarse en un segundo... ¿Debería
llamarlo? Sacudió la cabeza después de mirar un número no almacenado en la lista de llamadas
recientes. Si se cansó de esperar y regresó, estaría conduciendo ahora mismo así que una llamada
definitivamente se interpondría en su camino. Un dedo vacilante encontró la aplicación de
mensajería en la pantalla de fondo. Lee Myung revisó el mensaje que Jung envió anteayer y
eliminó también algunos anuncios. Cuando revisó la lista más reciente, encontró el contenido que
venía de un número desconocido.
[010 - **** - ****: ¿Qué estás haciendo?] Hace 1 día

[010 - **** -****: ¿Dormiste bien?] 09:24

[010 - **** - ****: ¿Estás muy ocupado?] 15:33

Estaba mirando a través de la pantalla cuando sintió algo cálido tocando su mejilla.

"... Oh."

Lee Myung miró fijamente la taza para llevar que de repente le pegó en la cara.

"Esos son mis mensajes."

Con un pequeño susurro, un aliento caliente golpeó su oído junto con el fresco aroma de una
loción. Myung asintió un poco.

"¿Dormiste bien?"

"¿Oh? Sí."

"¿Qué hiciste ayer?"

"Solo que no hice nada..."

"¿Estás muy ocupado?"

"No ahora."

Cuando tomó el vaso de papel con ambas manos, el calor se le pasó de inmediato a los dedos. Lee
Myung se volvió y miró a Han Seon-ho, que estaba parado justo detrás de él.

"Gracias."

Una sonrisa pintoresca se extendió por su hermoso rostro. Han Seon-ho, que le había dado la
espalda a la luna, parecía una estatua pálida y perfecta. Incluso si no estaba exageradamente
arreglado como en otras ocasiones, el rostro que conservaba una apariencia joven provocó
innumerables sentimientos en el corazón de Myung, como una chispa.

Myung dijo rápidamente, evitando sus ojos:

"Me refiero... Al café. Me gusta."

"Hace frío, tienes que estar calientito" .

Una mano se acercó a su cuello para arreglarle la bufanda. Eran dedos lo suficientemente grandes
como para cubrir todo el rostro de Myung y eran unos dedos que transmitían calidez dondequiera
que lo tocaran. En el momento en que su dedo le frotó el cuello, Lee Myung cerró los ojos y se
estremeció sin saberlo. Un suave sonido de risa llegó hasta su oído.

"¿Caminamos un poco?"

Han Seon-ho lo dijo después de subir la cremallera del abrigo de Lee Myung, así que asintió.
Caminaron en silencio, pasaron por un patio oscuro y pasaron también por un callejón ocupado por
vehículos estacionados ilegalmente. Cuando salieron a la calle principal, se toparon con varias
tiendas de conveniencia con las contraventanas cerradas y algunos bares bastante elegantes. Lee
Myung bebió un sorbo de café y lo volvió a sujetar con ambas manos. Por lo general bebía café
muy dulce, pero por extraño que pareciera esta vez, el sabor amargo no le molestó en absoluto. Eso
no fue lo único extraño. El complejo de apartamentos donde vivía desde que era niño olía a agujas
de pino y las primeras decoraciones navideñas le habían parecido increíblemente bonitas. Cosas en
las que nunca se había interesado, como poner su atención en las aceras de la calle principal o en lo
lindo de las farolas, se infiltraron esta vez en el alcance de sus sentidos. Era solo una calle común
por la que siempre caminaba, pero se sentía especial porque Han Seon-ho estaba allí con él.

"Es realmente extraño. Ya no hace frío."

Cuando sostuvo la taza que había estado acariciando con ambas manos un poco más cerca de sus
labios, sintió entonces un fuerte olor a café puro. Era también, un café infinitamente
especial, porque Han Seon-ho lo había comprado pensando en él.

Myung inclinó la taza para humedecerse levemente la boca, y luego bajó la mano izquierda para
hacer que las yemas de sus dedos buscaran los de Han Seon-ho. Fue algo involuntario así que no
sabía cómo lo había hecho o por qué lo había hecho. Mientras giraba la cabeza hacia un lado, Han
Seon-ho hizo contacto visual con una expresión increíblemente enrojecida. Al parecer, tenía un
lado tímido que nunca había mostrado. Lee Myung trató de ocultar la sonrisa que estaba a punto de
salir de sus labios y fingió que no pasaba nada. Afortunadamente, no había mucha gente en la
calle. Algunos transeúntes, pasaban junto a ellos pero no parecían prestarle atención a dos hombres
que caminaban lentamente tomados de la mano. La mirada de Myung subió desde sus dedos hasta
pasar por el hombro de Han Seon-ho. Sobre los hombros abiertos había un cuello grueso y una
manzana de Adán bastante bien definida. Cuando eran estudiantes, era mucho más grande que sus
compañeros, pero en ese momento también tenía una expresión inocente e increíblemente
tierna. Por supuesto, en el pasado nunca hubiera imaginado que ese hermoso niño, que miraba en
secreto desde atrás, creciera en una forma tan fuerte y maravillosa. Menos que le tomara de la
mano para caminar uno al lado del otro.

"Myung..."

¿Podía adivinar lo mucho que había soñado con este momento? Solían caminar juntos por este
camino en la escuela secundaria, ¿Lo recordaba? Lo tenso que estaba ese día y lo tenso que estaba
ahora, no podría imaginarlo ni en mil años.

"Ser bombero es difícil".

Han Seon-ho, que caminaba mirando hacia adelante, dijo esto de repente.

"¿Eh?"

Se vieron el uno al otro antes de que señalara la esquina de la calle con el dedo pulgar. Aunque era
tarde, la estación de bomberos estaba muy iluminada.

"Cuando estaba en la escuela primaria, quería ser bombero".

"Vaya."

Myung asintió. Las palabras, "Te habrías convertido en un buen bombero" y "Creo que habría
quedado muy bien con tu imagen", estaban en su garganta. Reflexionó por un momento y no dijo
nada porque podría parecer que socavaría el trabajo actual de Han Seon-ho.

"Pero los bomberos dijeron que tendría que hacer 3 turnos. Creo que es difícil por el turno
de noche porque me gusta mucho dormir."

"A mí también."

Myung respondió de un modo tímido. Las manos que se apretaron temblaron suavemente.

"No era un sueño muy serio. En ese momento, la esperanza futura de todos nuestros
compañeros de clase estaba entre ser presidente, celebridad o un bombero."

"Entiendo eso."

"¿Qué querías ser?"

Esperanza para el futuro... De hecho, su futura esperanza no era volverse algo importante. A Lee
Myung simplemente le gustaba el Go. No fue porque lo planeara cuidadosamente, sino que solo
sucedió. De todos modos, estaba claro que no quería ser presidente, celebridad o bombero.

"No tenía esperanzas para el futuro. No me gustaban ninguna de las profesiones


importantes. Especialmente ser presidente".

Como era de esperar, hubo un sonido de risa desde un lado.

"Pero ya eres uno de los mejores jugadores del mundo".

"Sí, eso no me conviene. No te burles de mí".

Han Seon-ho no dejó de reír. El sonido hizo que la cara de Myung se sonrojara mientras que su
pecho comenzó a latir rápidamente.

"¿Qué tal ser una celebridad?"

Han Seon-ho preguntó, con una voz burlona. Era una celebridad, eso era cierto. Pero lo odiaba.

"No puedo ser una celebridad porque no sé cantar y no puedo bailar".

"¿Tienes confianza en tu cara?"

"No."

"¡Oh, vamos!"

Bromear con Han Seon-ho, por extraño que pareciera, no se sintió vergonzoso en absoluto. Fue
agradable y emocionante a partes iguales. Se acercaron entonces un poquito más.

"Yo pienso que ser una celebridad realmente te queda".

"¿Por qué?"

"Porque eres hermoso".

"..."

Si tuvieran que hablar de gente hermosa, entonces tendrían que hacerlo de Seonho, quien
definitivamente se adaptaba a la imagen de un presidente, una celebridad o un valiente bombero.
Myung solo pensaba en eso, pero nada logró salir de su boca. Fue entonces cuando su cabeza le
soltó: ¿No está cansado después del trabajo? ¿No tendrá sueño? Lee Myung nunca había tenido un
trabajo por lo que no lo imaginaba, pero cuando tenía competencias muy largas quería irse a casa
rápidamente.

"Tal vez deberíamos..."

Lee Myung de repente trató de sacar su mano. Sin embargo, en lugar de soltarlo, Han Seon-ho
simplemente lo apretó más y disminuyó la velocidad.

"¿Quieres volver?" Han Seon-ho hizo una mueca que Myung no pudo interpretar. Era difícil
saber qué estaba pensando cuando tenía un rostro tan increíblemente inexpresivo. Luego, después
de haber estado callado por un tiempo considerable, dijo en voz baja: "Tienes razón. Tal vez es lo
mejor. La verdad, siempre he odiado esa estación de bomberos".

Lee Myung observó el gran edificio con una mirada ansiosa. Si lo hubiera sabido de antemano,
habría evitado este camino.

Han Seon-ho soltó su mano mientras Myung parecía demasiado ocupado en sus propios
pensamientos. Se sintió vacío cuando el aire frío tocó la piel que había estado cubierta por aquellas
palmas tan grandes y calientes.

"En fin..."

Seon-ho Han, extendió de nuevo su mano hacia Myung, que también había estirado la palma como
si estuviera ansioso. Se sentía como un perro que tenía que escuchar la voz de su dueño antes de
ponerse a caminar. Han Seon-ho tomó el vaso de papel vacío, lo tiró a la basura y ocupó su lugar
justo a la derecha. Al mismo tiempo, volvió a sonreír.

"Tal vez... Después tengamos más tiempo."

El camino de regreso se sintió aún más corto después de eso. Sus palabras rara vez iban y venían.
Han Seon-ho preguntó a qué hora se iba a dormir y respondió que no estaba seguro. La
conversación con él nunca era fácil porque las palabras que quería decir se quedaban en su cabeza y
nunca salían de su garganta. Como si tuviera un tapón. Quería preguntar ¿A qué hora duermes? ¿A
qué hora te levantas? ¿Trabajas con frecuencia horas extras? ¿Dónde vives? ¿Hay una estación de
bomberos cerca de tu casa? ¿Qué haces en tus tiempo libre? ¿Cuáles son tus pasatiempos
favoritos? ¿Tomas café dulce? ¿Sueles comer tarde en la noche? ¿Qué alimentos te gustan? No
había una o dos cosas que quisiera preguntar, pero Myung seguía siendo silencioso. El silencio
generalmente hacía que la atmósfera fuera incómoda pero en este caso, era un poco diferente y
había algo así como un extraño consuelo entre tanta tensión. Parecía que podría ir a cualquier
parte y hacer cualquier cosa siempre que pudiera tomar esta mano y caminar al paso. Myung
miró el perfil de Han Seon-ho, como si fuera la primera vez que lo hacía. Su rostro parecía
inexpresivo. ¡Pero era el hombre más misterioso y sexy que Lee Myung hubiera conocido jamás!

Como todos los juegos de Go son finitos, este viaje también tuvo un final claro. Cuando volvieron,
por el camino que habían recorrido con anterioridad, llegó el momento de decirse "Adiós".

Lee Myung estaba decepcionado de separarse de Han Seon-ho, pero por otro lado, también estaba
aliviado. Hace solo unos minutos pensó que podía ir a cualquier parte sosteniendo su mano, pero
ahora quería soltarla rápidamente. Frente al edificio 102, Lee Myung decidió que era mejor
guardar las apariencias.

"Estoy en casa."
"Sí, puedo verlo."

"¿Tu auto?"

"Lo puse allí".

"Ve con mucho cuidado."

"Claro."

Han Seon-ho incluso respondió y se despidió, pero no había señales de querer irse. Lee Myung,
quien había estado en una vergonzosa pelea de "Nos vemos" "Por supuesto", con él, de repente
recordó lo que Han Seon-ho había pedido hace dos días.

"Quiere un beso".

Había escuchado hablar de una princesa que se despertó después de ser besada, pero nunca había
oído hablar de un príncipe que necesitara de un beso para volver a casa. ¿No es este más un estilo
americano que un estilo coreano? Lee Myung confirmó que no había nadie alrededor y cuando
cerró los ojos y se hizo más alto, su cuerpo se inclinó y su pecho se enterró por completo en los
brazos abiertos de Han Seon-ho. Sus cálidas palmas le cubrieron ambas mejillas y tan pronto como
volvió a abrir los ojos ante la sorpresa, sus labios fueron absorbidos por la boca del hombre.
Parecía tranquilo por fuera, pero lo besó con tanta pasión que comenzó a temblar... El beso le
quitó el frío y la energía restante en un momento. Cuando Han Seon-ho levantó lentamente los
labios, Lee Myung no tenía ya fuerzas ni para ponerse de pie.

Seon-ho se lamió los labios ante su imagen, como si fuera lo suficientemente bueno como para
querer repetir.

"Creo que... Tendré que hacer muchas horas extra esta semana".

Miró a Myung, con unos ojos ardientes. Myung no pudo responder nada porque estaba intentando
respirar.

"Así que ¿Puedo estar viniendo a esta hora? Justo como hoy".

"Está bien."

"Entonces, estaremos en contacto".

"Sí, nos vemos."

Escupió Myung, y caminó rápidamente hacia el edificio 102.

Lee Myung llamó al timbre, esperó a que se abriera la puerta de vidrio y corrió hacia su
apartamento. No fue hasta que entró en el pasillo oscuro, donde ya no podía ver el exterior, que
deslizó su espalda contra la pared y pensó:

"Fue una gran cita".

El reloj del ascensor señalaba que ya eran las 11. Lee Myung respiró, esperando que Han Seon-ho
estuviera bien al día siguiente y tuviera la suficiente energía para trabajar.
Chapter 42

"Ah, ah, ah, ah...."

Una mano palida, sujetando su hombro, tembló con demasiada fuerza. El muslo, que trataba de
cerrar de alguna manera, estaba completamente abierto ahora y apuntando en dirección al pecho
del hombre que estaba frente a él. Su cuerpo se sentía demasiado pesado, caliente y duro. Han
Seon-ho le sostuvo ambas muñecas hacía arriba para que no pudiera escapar y luego lo dejó
completamente inmóvil debajo de su pecho... Todo lo que Myung podía hacer, era aguantar y
esperar, pero ni siquiera eso parecía algo fácil.

"Uff, estás tan estrecho ¡Mierda! ¡Ah!"

En el momento en que escuchó el sonido de su voz, un pene rojo oscuro se apretó un poco más
entre sus nalgas. Mientras entraba y salía frenéticamente, hubo un fuerte ruido al rozarse la piel y
uno más intenso cuando comenzó a masajearlo. Siempre que este hombre, que parecía un experto
de las relaciones sexuales prolongadas, lo penetraba, el líquido blanco parecía burbujear de su
agujero hacia el interior de sus piernas. Era el fluido corporal de Myung, que Seonho había
utilizado en lugar de poner gel.

Su pene hinchado le estiraba las arrugas del ano y empujaba su pared interna constantemente
aunque no mostrara señal alguna de ponerse a eyacular. Seon-ho Han seguía estando en una
velocidad uniforme y constante. De vez en cuando, la respiración que tocaba sus oídos se volvía
increíblemente áspera o le besaba de repente en alguna parte de la cara como para darse tiempo,
pero ahora solo insertaba a Myung con tanta fuerza que su cuerpo se sacudió una vez y otra vez y
otra vez durante minutos que parecieron eternos.

"Ah, espera. Espera un momento... ¡Ah!"

"Vaya Myung. ¿Quién fue el niño que me suplicó que lo volviera a poner?"

Un susurro bajo golpeó su oído y un aliento caliente le hizo ponerse en guardia. La postura de estar
mirándole de frente era vergonzosa así que no podía adaptarse bien al momento. Cuando abrió los
ojos, encontró un par de pupilas brillantes mirándole, completamente empapados de deseo y
desesperación. Y cuando bajó un poco la mirada, observó un cuello con músculos gruesos, unos
brazos llenos de venas y un abdomen que no se dejaba de tensar...
El pene de Myung, empapado de semen, se levantaba en todo su esplendor cada vez que Han Seon-
ho aumentaba el ritmo hasta abultarle el vientre. Además, no importaba cuanto aguantara haciendo
presión con los dientes o apretando las sábanas con los nudillos, su boca se abría por su cuenta
hasta hacerle soltar una voz que sobrepasaba los límites. Por supuesto, no pasó mucho tiempo para
que comenzara a sentirse muy avergonzado. Pensó que sería diferente de la primera vez que
tuvieron sexo pero, cada vez que Han Seon-ho empujaba, la sensación de romperse y separarse era
la misma que la de aquella vez.

Sin un signo de querer considerar la condición de Myung, Seonho levantó la pelvis mientras lo
sostenía con fuerza hacia arriba, colocando ambas manos en su cintura temblorosa.
Siempre que Han Seon-ho exhalaba bajo, se le ponía la piel de gallina en la espalda.

"Ah... ¿Puedo preguntar algo?"

"Sí, ah..."
"Anteayer, ¿Por qué hiciste eso?"

Al preguntarle por qué dijo que tenía que irse tan temprano, si tenía un trabajo ocupado o si
odiaba dar un paseo con él, Han Seon-ho pegó tanto sus labios a los oídos de Myung que no pudo
pensar en nada inteligente que decirle. Escupió lo primero que le vino a la mente:

"¡Ah, ah! Era tarde y... Ah, estaba preocupado de que... Estuvieras cansado."

"No estaba cansado ese día, en absoluto". Han Seon-ho agregó casualmente: "Nunca para ti,
Myung". Y puso la lengua entre sus labios antes de decir también: "El hecho es… Que yo quería
caminar más contigo".

"Ah, ah, ah, lo siento... ¡Lo siento!"

"No te disculpes..."

Los movimientos dentro de él se volvieron cada vez más rápidos y cada vez más difíciles. El
sonido de la respiración de Han Seon-ho, que había estado estable hasta ese momento, también se
transformó en algo bastante áspero antes de besarle la mejilla y deslizar los labios por todo lo largo
de su escote. Podía sentir el calor en sus mejillas y todavía más violento en cada lugar donde le
tocaba... Lee Myung lo miró a la cara hasta sentirse completamente extasiado.

"Ah, ah..."

"¡Dios mío! Ah, ah... ¡Dios! Ah..."

Mientras corría hacia la cima, Lee Myung gritó como si suplicara por su vida y terminó por morder
el hombro de Han Seon-ho que tenía frente a él. Dondequiera que Myung y la piel de Han se
tocaran, hacía calor, dolor y parecía como si fuera a desgarrrarlo así que, en el momento en que no
pudo soportarlo más, Lee Myung cerró los ojos con fuerza y gritó y gritó hasta que los
movimientos se detuvieron. Han Seon-ho había metido su pene profundamente dentro de Myung y
pareció que no se movería por un tiempo largo...

"Ah, ah..."

"¡ Ugh ! ¡Ay!"

Myung gimió como si sollozara y hundió la cara completamente en su pecho. Cuando el placer de
una tormenta se desvaneció, una sensación de vergüenza comenzó a aflorar dentro de él...

"Realmente soy un desastre."

La primera relación ya había pasado, así que esta vez quería hacerlo bien en la segunda. Incluso si
no podía ser tan competente como Han Seon-ho, quería hacer el amor mirándolo a los ojos con
resolución y con calma. Incluso cuando tuvo relaciones sexuales por primera vez, Myung no había
estado tan preocupado como lo estaba ahora ¿Por qué frente a Han Seon-ho siempre se comportaba
como un principiante?
De repente, le levantaron la espalda y Han Seon-ho lo abrazó para girarlo hacia un lado. Los
brazos de Seon-ho cubrieron naturalmente su cuerpo y sus dedos tocaron su estómago como para
intentar quitarle algún dolor. Su vientre estaba completamente manchado de semen así que Myung
empujó su mano hacia su brazo para evitar que lo tocara.

El pene, que aún no había salido, apretó sus intestinos un poco más hacia arriba por lo que se
retorció debido a la incomodidad.

"Ah, ah... Espera... Voy a..."

Se arrastró por la cama hasta lograr incrementar un poco la distancia entre los dos y cuando se
corrió, entonces el pene alargado finalmente pudo salir y Myung se permitió respirar correctamente
por primera vez en todo el encuentro. Mientras jadeaba, Han Seon-ho, acostado de costado, lo miró
fijamente y le acarició la cara igual a si no supiera que más hacer para hacerlo sentir mejor. Incluso
en la oscuridad, podía ver su pecho musculoso y como el sudor fluía a través de él.

"Myung, ¿Estás bien?"

Myung asintió sin decir una palabra. Una vez más e infinitamente avergonzado, levantó la cabeza
y lo miró. Se preguntó qué habría pensado Han Seon-ho cuando lo escuchó gritando durante todo el
acto. Incluso ahora, comparado con él, que sudaba y que tenía el pecho subiendo y bajando
suavemente, Myung se sentía devastado y estirado como una persona que había sido golpeada en
todas direcciones. Sin embargo, cuando se acercó y succionó sus labios, el sentimiento de malestar
que había permanecido en su corazón por un tiempo considerable desapareció de inmediato.

"Me gustas mucho."

Era vergonzoso, así que no podía decirlo con palabras, pero era toda, absolutamente toda la
verdad.

Myung cerró los ojos, sintiendo esos labios calientes lamiendo los suyos para luego tirar de él
hasta conseguir abrazarlo. Aunque estaba avergonzado porque el pene que tocaba su muslo todavía
estaba duro (Myung ya no tenía el poder de hacer nada en contra de eso), el abrazo se sintió
increíblemente bien y confortante. Parecía... Como un perro muy grande. Su gran cuerpo, la
temperatura corporal caliente, su amor y, sobre todo, esos ojos llenos de felicidad fueron los que le
hicieron más fácil hacer tal asociación. Han Seon-ho era una muestra viviente de lo mucho que
podía cambiar un hombre amable en la cama. Obviamente, no era que tuviera un mal hábito sexual
o que lo hiciera a propósito. Sin embargo, aparentemente todo lo que estaba bien para sus
estándares era una lucha entera para Lee Myung.

De repente, Lee Myung notó que el exterior de la ventana estaba oscuro. Giró la cabeza, miró el
reloj y sus ojos se abrieron más de lo necesario. ¿Cuándo se hicieron las 11 en punto? Lee Myung
empujó el hombro de Han Seon-ho. No, más bien lo trató de aventar completamente fuera de la
cama, pero fue imposible y tuvo que esperar a que le entendiera por su cuenta.

"¿Qué es?"

"Ya son las 11 en punto. Te tienes que ir."

"... Supongo que todavía te sientes incómodo conmigo. Lo siento".

"¿Qué?"

Fue un mal entendido.

La razón por la que le pedía irse a casa era porque había tenido un exceso de trabajo el miércoles y
dijo que tenía muchas horas extra que tomar hasta el viernes. Eso significaba que debía estar en la
oficina desde las 5 y no le gustaba que no descansara lo necesario porque no quería que le pasara
algo malo. Definitivamente le llevaría mucho tiempo explicarlo correctamente porque no tenía el
don de la palabra, así que lo dejó pasar.
"No importa. Puedes usar el baño primero".

"¿Nos lavamos juntos?"

"No. Me lavaré después de que te hayas ido".

Lee Myung habló con firmeza y se escondió debajo de su manta. Han Seon-ho se quedó mirando a
Myung durante un buen rato, pero finalmente suspiró un poco y terminó por levantarse de la cama.
A diferencia de Myung, él no parecía avergonzarse de su cuerpo ni por un segundo así que le
ofreció un espectáculo entero de caderas definidas, una cintura con un surco esculpido y unos
músculos que estaban bien trabajado. Como un modelo de los que aparecían en las fotos de las
revistas para la salud.

Mientras Seon-ho se duchaba, Lee Myung escuchó el sonido del agua todavía escondido debajo de
su manta... Y entonces una pregunta le vino a la mente como un misterio que no podía resolverse
con facilidad: "¿Por qué demonios le gusto a Han Seon-ho?" Es decir, su apariencia era sencilla
y siempre descuidada. Su personalidad era oscura y no había nada que hiciera que las personas
quisieran estar a su alrededor. Incluso ante sus propios ojos, no tenía un solo rincón que pareciera
decente o bonito. Cuando el sonido del agua se detuvo, Lee Myung rápidamente sacudió la cabeza
y cerró los ojos para fingir dormir. Parecía que si veía a Han Seon-ho, con este sentimiento todavía
amarrado en el pecho, solo se sentiría todavía más inseguro de si mismo hasta el punto en que
podría llorar.

Poco después, hubo un sonido de pasos y también, el sentimiento de que el colchón comenzaba a
hundirse. Myung se acurrucó debajo de la manta y no se movió por un buen tiempo. Pronto, unas
cálidas yemas recorrieron su frente y luego, algo suave tocó sus labios y se separó con un fuerte
sonido de saliva...

"Te quedaste dormido muy rápido".

Sin embargo, contrario a la expectativa de que abriría la puerta principal y se iría, el colchón
volvió a balancearse. Todo tembló, se agitó, la manta se movió... Y descubrió que Han Seon-ho ya
estaba acostado a su lado, susurrando en su oído con una voz que le erizó la piel:

"¿Quieres que te bañé?"

"..."

El día después de la reunión de alumnos, despertó y descubrió que todo su cuerpo estaba limpio.
Lee Myung pensó que ya estaba arruinado por la sensación de vergüenza pero
sorprendentemente, había espacio para todavía más. No pudo evitar abrir los ojos.

"Lo odio… Dije que me lavaría después de que te fueras."

"¿Por qué sigues diciéndome que me vaya?"

"Eso es..."

"En tus ojos dice: Quédate conmigo ".

Sus ojos parecían haberlo traicionado en este momento importante en que tenía que enviar a Han
Seon-ho directamente a casa, así que estaba muy enojado con ellos. Lee Myung ignoró las palabras
del hombre y lo miró con toda la seriedad que podía juntar... Entonces Han Seon-ho finalmente se
levantó de la cama con un suspiro.
"Ya, ya... Voy a vestirme entonces."

Susurró de inmediato y luego regresó con el traje blanco que llevaba hace una hora, cuando empujó
a Myung directamente sobre la cama...

Lee Myung miró a Han Seon-ho por algunos segundos, parado muy lejos de él como si no supiera
como expresar lo que quería decirle así que, tal vez muy tardíamente, Myung despegó los labios y
dijo:

"Ven aquí."

Tan pronto como hizo una seña, Han Seon-ho caminó hasta el colchón... Lee Myung sacó sus
brazos de la manta, los estiró, agarró el cuello de su traje y tiró de él hacia abajo para darle su beso
de despedida. Han Seon-ho se sostuvo de la almohada con una mano y envolvió las mejillas de
Myung utilizando la otra. No quería ser sacudido por cada una de sus acciones como si fuera un
colegial pero fue cierto que el dulce beso de Seonho dejó su cabeza terriblemente vacía. Lee
Myung tiró del cuello de Seon-ho un poquito más y mezcló su lengua con la suya tanto tiempo
como se lo permitió...

Seon-ho Han miró directamente a los ojos de Myung.

"¿Ves lo que te digo? No me quieres dejar ir."

"... No es eso."

Pero aparentemente las mentiras también requerían de mucha habilidad. Lee Myung no había
aprendido tal técnica cuando era un niño porque estaba muy ocupado jugando Baduk. Han Seon-ho
se dio la vuelta con una expresión que decía que no podía engañarlo. Miró a su alrededor, puso la
silla que había apartado en su lugar junto a la mesa, recogió un chal que se había caído al suelo y
luego preguntó:

"¿Puedo quedarme a dormir los fines de semana?"

"¿Eh?"

"De esa manera, tendré una motivación para llegar vivo al sábado".

Han Seon-ho murmuró una broma. Lee Myung, queriendo ver detenidamente su expresión, se puso
de pie, vestido con una manta a modo de capa. Aun así, podía decirse que se cubrió lo suficiente
como para que no pudiera ver su cuerpo. Las piernas le temblaban terriblemente pero cuando se
apoyó contra la pared, mejoró tanto que los estragos del sexo fueron invisibles.

"Si puedes..."

Han Seon-ho, que estaba parado frente a la entrada, se rió cuando lo vio. De repente se acercó de
nuevo y sorprendió a Myung al abrazarlo utilizando toda su fuerza...

"Supongo que esta es una prueba para mi paciencia..."

Y regresó a la puerta principal.

"Buenas noches, Myung."

"Tú también, duerme bien".


Y solo después de que Han Seon-ho desapareció y la puerta se cerró, Lee Myung cayó con fuerza
sobre la cama. Su corazón latía tan fuerte como cuando lo estaban penetrando.

"Es tan loco..."

Sus mejillas se encendieron cuando recordó la repentina llamada telefónica y la aparición de Han
Seon-ho, quien silenciosamente empujó la silla y derramó un beso increíblemente ardiente sobre
sus labios al llegar. ¿Cómo puede describir esta relación? ¿Hasta dónde podía soportar esto cuando
su corazón temblaba así día a día? Numerosas preguntas fueron escritas en su cabeza y luego
borradas y lo último que quedó, fue una de las interrogantes más profundas e incómodas que podía
tener. Esas que hacían que Myung se sintiera deprimido y desagradable, pero que no se podían
eliminarse fácilmente sin una respuesta concreta:

¿Por qué a Han Seon -ho le gustaba Lee Myung?

Myung salió de la manta, deprimido, y abrió la puerta del baño...


Chapter 43

Jueves y viernes eran únicamente dos días... ¡Pero pasaban sorprendentemente lento! Lee Myung
pensó en Han Seon-ho cuando comía, se duchaba o se acostaba en la cama. Surgieron numerosas
preguntas extrañas y luego desaparecieron, incluído lo que estaba haciendo, si tenía mucho trabajo
y si estaba durmiendo lo suficiente. Dejó el tablero a un lado durante dos días para concentrarse en
lo que podía hacer con su reciente relación. Se aferraba a dónde estaba parado y cómo estaba
parado, cómo podía aumentar sus movimientos, cómo podía cortar los poderes del oponente, es
decir, cómo tomar la iniciativa.

Cuando se trataba de sexo, Myung era un cuerpo débil con mucha menos energía de lo habitual. Ni
su físico, ni la fuerza y la resistencia que podía llegar a tener, podían alcanzar alguna vez los pies
de Han Seon-ho.

Dicho eso, no podía detenerse en sus objetivos.

"Puedo hacerlo mejor."

Cuanto más lo pensaba, más se arrepentía y más sentía como si todo lo que hubiera hecho hasta
ahora fuera un error. Cualquier cosa en su imaginación se podía corregir sin problemas pero en la
vida real, todas las ideas que adquirió le parecieron una estupidez ¿Por qué siempre nos vienen a la
mente buenos pensamientos cuando pasa el tiempo y no lo hacen en el momento en que realmente
lo necesitamos? Aún así, esta vez tenía dos días para prepararse así que se podía decir que era el
tiempo suficiente.

Lee Myung miró la lista de películas en la pantalla y seleccionó cuidadosamente la ropa que
utilizaría. Buscó lugares buenos para dar un paseo en el centro de Seúl y también hizo lo mismo
con los restaurantes. Después de almorzar juntos el sábado, pasarían la noche juntos y amanecerían
el domingo a tiempo para ir a almorzar.

Entonces, esta vez había prometido que no se comportaría como un tonto sino que solo mostraría
una apariencia natural y cool.

"Ah, vamos pronto..."

"Myung, ¿Qué pasa?"

"Bar, afuera… Ah, ah... Me cansé por bañarme rápido, lo siento..."

"¿Eh? ¿Quieres ir afuera?"

"¡Sí! Pero primero..."

"¿Primero...?

Menos de cinco minutos después de que Han Seon-ho entrara a la casa, Lee Myung estaba
nuevamente acostado en su cama. Era sábado, y la luz del sol entró a raudales por la ventana.

"Baja las cortinas..."

"¿Para qué?"
Han Seon-ho ni siquiera tocó la cortina. Una de sus manos se estaba deslizando por el culo de
Myung, que se mostraba empapado en alguna clase de gel pegajoso, y la otra mano estaba
sosteniendo su barbilla firmemente para que no pudiera enterrar su cabeza en la manta.

"Ah..."

"¿Te preparaste para mí? ¿Estabas tan ansioso?"

Los dedos de Han Seon-ho eran tan largos y gruesos como el resto de su cuerpo. Uno era
soportable, pero cuando se dobló hacia adentro y el segundo se metió también, fue terrible. Han
Seon-ho volvió la cabeza en su dirección y le mordió los labios ligeramente. Al mismo tiempo, su
lengua gruesa entró directo en su boca, sus dedos abrieron el estrecho espacio entre sus nalgas y
cuando dijo que iba a salir, solo entró más e hizo un gruñido impresionante contra su oreja. Sus
rodillas estaban débiles y su columna vertebral toda doblada como si alguien le estuviera tirando
de la espalda hacia abajo. Sus codos temblaron y pensando que no se podía permitir que los
sentimientos fueran unilateralmente como la última vez, Lee Myung sacó uno de sus brazos y se
estiró hacia Han Seon-ho para poder abrazarlo. Pero debido a eso, tropezó y su postura se
derrumbó hacia un lado.

"Ah, ah..."

"Despacio, cariño. Te tengo..."

En el momento en que cerró los ojos, su espalda se apoyó suavemente contra la cama y, de manera
natural, terminó por quedar todo recostado. Tan pronto como Lee abrió los ojos, el hermoso rostro
que vio frente a él le dio tanta vergüenza que giró la cabeza para ver a otro lado, aunque Seon-ho
Han lo agarró por la barbilla y lo hizo mirarle de nuevo. Como si no le avergonzara en absoluto
hacer esto a plena luz del día, presionó los muslos de Myung y los separó hacía los lados. No
estaba utilizando nada, pero estaba insoportablemente avergonzado de que Seonho estuviera
usando una playera.

"Tú... Ah... Desnúdate ¡Desnúdate!"

"Bueno."

"Chupar… Yo quería... Chuparte..."

Han Seon-ho sonrió ante su sinceridad, y luego barrió su estómago hacia abajo con la mano que se
había quedado anteriormente sobre su pecho. La mano, que bajaba suavemente sobre sus muslos
blancos, se detuvo en su tobillo, lo agarró por debajo del hueso y lo levantó.

"Ah, ¿Qué... Qué, qué estás haciendo?"

Han Seon-ho miró a Myung a los ojos antes de poner sus labios en su planta del pie. Luego, lo
mordió un poco con los dientes y lamió lentamente la abolladura con la lengua. La temperatura de
su boca y la excitación que brillaba en sus ojos se sentía tan caliente como increíblemente
sexy. Sus labios pulsaban, sus tobillos hormigueaban y sus pantorrillas estaban temblando por esa
lengua que subía hasta la base de sus tendones. Su cuerpo se agitó cuando su boca caliente se
deslizó sobre un lugar que nunca habían tocado y luego, Han Seon-ho agarró las piernas de Myung
y las arregló a los lados mientras mordía la delicada piel del interior de sus muslos... Los dedos
húmedos de Seon-ho, que habían salido de él anteriormente, le apretaron el otro muslo y le
impidieron moverse.
"Oh, wo, detente... Tiempo fuera, ¡Tiempo fuera!"

Cuando la lengua, que había estado barriendo el interior de sus muslos, subió hacia su ingle, sintió
que preferiría desmayarme y morir en lugar de seguir viendo todo eso. Han Seon-ho se metió su
escroto en la boca y luego le hizo cosquillas en la base del pene utilizando la punta. La sensación
de vergüenza fue impresionante. Lee Myung lo agarró y tiró de su brazo en medio de tanta
vacilación para gritar:

"¡Esa parte está sucia! Para..."

Pero en lugar de detenerse, Han Seon-ho empujó el trasero de Myung hacia arriba y levantó un
poco más sus piernas a los lados. Lee Myung podía ver el rostro de Han Seon-ho a través de sus
muslos bien abiertos.

Han Seon-ho estaba mirándole con un extraño deseo antes de sacar la lengua e inclinar un poco
más la cabeza.

"¡No!"

Los labios de Seon-ho le tocaron el perineo así que Myung dejó de estar cuerdo. Juntó las piernas
para intentar detenerlo pero, esta vez, Han Seon-ho levantó ambos tobillos con una mano e hizo
que la punta de su lengua revoloteara alrededor de su agujero ligeramente abierto.

"¡Ah! ¡Ah! Por favor, por favor, detente."

La lengua, que lamía en todas direcciones, como si frotara cada arruga por separado, pareció
vacilar un poco y luego se metió todavía más adentro. Por primera vez en su vida, Lee Myung
retorció su cuerpo en un ataque de vergüenza y un innegable placer excitante. ¡Esperaba que dejara
de hacer esto ahora mismo y le permitiera desaparecer en algún lugar! Al mismo tiempo, Lee
Myung esperaba ansiosamente que Han Seon-ho entrara en él para que pudiera deshacerse de esta
increíble sensación de hambre.

Seon-ho Han extendió el brazo y sostuvo las manos de Myung entre las suyas. Su lengua afilada
fue más profundo esta vez hasta presionar la parte que hizo a Myung eyacular.

Seon-ho, que se detuvo un momento, levantó la cabeza.

"Ah, ah... Detente..."

¡No podía creer que Han Seon-ho hubiera hecho eso! Quería esconderse pero no podía hacer eso,
por lo que las lágrimas se hincharon alrededor de sus ojos. En el momento en que se sintió todavía
más preocupado por haberlo decepcionado con su YO lascivo, las lágrimas cayeron por sus
mejillas con todavía más fuerza.
Han Seon-ho apartó los ojos de su rostro desordenado y agarró el pene de Myung con la mano.
Puso mucho del semen que estaba fluyendo alrededor de sus dedos y lo aplicó en los pilares y
también en la cabeza. Cuando Myung parpadeó, olvidándose incluso de llorar, de repente gritó.

"¡Espera!"

Una cara, que había estado distante hasta hace un rato, ahora estaba frente a su nariz. Y un pene
mucho más grande de lo que recordaba penetró en su cuerpo...
Chapter 44

Lee Myung abrió los ojos y de inmediato hizo un ligero sonido de impresión.

Parpadeando y recostándose de nuevo, sintió el inicio de un dolor severo subiendo desde su cintura
hasta la columna vertebral así que, cuando volvió la cabeza y miró para la izquierda, su corazón
comenzó a latir con demasiada fuerza. Han Seon-ho estaba dormido con una expresión inocente
sobre la cara, como un chico de 18 años bajo las sombras oscuras de las ventanas cubiertas por
cortinas. No era la primera vez que lo veía acostado de costado con los hombros desnudos, pero si
era la segunda así que por supuesto que se sentía igual de intenso.

Myung volvió la cabeza hacia atrás y se cubrió la cara con la palma. En el momento en que lo puso
boca abajo y lo penetró por tercera vez, comenzó a sentir la memoria tambaleante y luego, los ojos
se le pusieron completamente oscuros. Había tratado de hacerlo realmente bien esta vez, pero
terminó por desmayarse de nuevo. ¡Qué patético debió haber parecido!
Mientras inhalaba y aspiraba inconscientemente, el olor a jabón mezclado con el aroma del
refrescante perfume de Han Seon-ho se desvaneció inmediatamente en sus pulmones. Le apartó el
flequillo de la cara utilizando un par de dedos y esta vez, olió la fragancia de un champú
increíblemente profundo. Lee Myung cerró la boca por un momento y se tragó la vergüenza. Para
cuando el calor de sus mejillas corrió a sus oídos, dijo "Wooo" y se quedó suspirando y temblado
por un momento que se sintió inmenso. Lo que ya había sucedido no se podía cambiar y solo le
quedaba pensar en el próximo movimiento. Era el primer principio que tuvo que aceptar después
de continuar esta nueva "vida romántica" y lo mismo era cierto incluso si jugaba Baduk.

Myung se acostó de costado y se acercó a Han Seon-ho hasta que su nariz pareció alcanzarlo...

En la reunión de la semana pasada, estuvo realmente deprimido al pensar que este hombre nunca
sería suyo. ¿El sentimiento de felicidad que se desbordaba ahora en su corazón era porque tenía
toda la preferencia de Han? Si era así, ¿Entonces la ansiedad que llenaba la otra mitad era porque
podía perderlo en cualquier momento? Todavía no lo conocía a profundidad ¿Podía sentirse tan
cerca de alguien con quién apenas compartía un par de oraciones? Al concluir todos sus
pensamientos, Myung vaciló. Los sentimientos hacia él en la escuela preparatoria eran de "un amor
no correspondido" así que, Lee Myung, quién quería intensamente a Han Seon-ho y quién
finalmente pudo tenerlo ¿Qué tipo de sentimientos tenía ahora exactamente?

"No lo sé."

Era cierto que se sentía atraído por Han Seon-ho como en la escuela preparatoria y que lo deseaba
como si estuviera atado alrededor de él, pero Lee Myung no pensó que valiera la pena poner un
nombre serio para sus sentimientos. Por ejemplo, como "amor". Sin embargo, estaba claro que
había algo dentro de su pecho especialmente guardado para Han Seon-ho. Un anhelo insaciable.

Cuando sus dedos tocaron la nariz de Han Seon-ho, el propio Lee Myung se sorprendió de ser tan
atrevido así que, todavía pensando en ello, cuando los párpados de Seon-ho se movieron, sintió
como si su corazón se hubiera detenido en un instante hasta dejarlo con la cabeza entumecida. En
poco tiempo, Han Seon-ho abrió los ojos. Sus párpados inocentes se cerraron varias veces y luego,
simplemente sonrió con mucha amabilidad. Seon-ho, adormilado, bostezó largamente y luego puso
los brazos completamente sobre los hombros de Myung. Al momento siguiente, Lee Myung fue
atraído por él y atrapado contra su pecho con bastante fuerza.

"No puedo respirar".


Pesaba bastante, pero ni siquiera podía empujar sus antebrazos porque eran más gruesos que su
cuello. Escuchó un gemido bajo e incomprensible por encima de su cabeza que poco a poco se
convirtió en un aliento uniforme. Roncó. Lee Myung contuvo la respiración y se rió, porque
Seonho era lo suficientemente lindo como para poderlo soportar.

Cuando Han Seon-ho se despertó de nuevo, era alrededor del mediodía. Myung ya tenía los ojos
bien abiertos así que tan pronto como hicieron contacto visual, compartieron un fuerte beso que
duró algunos minutos.

Era más de la 1 en punto cuando finalmente se levantó de la cama, se lavó la cara y se comenzó a
vestir.

"Lo siento, tengo que ir a otro lado antes. Lo había olvidado así que..."

"¿Tienes una cita?"

Preguntó Han Seon-ho mientras se ponía la camisa sobre el cuerpo. Su tono sonaba un poco frío,
por lo que Myung se puso nervioso.

"Algo así. Yo, ya había prometido ir."

"Si fue una promesa previa, no se puede evitar. ¿Adónde vas? Te llevaré a la entrada".

"De acuerdo."

"¿Dónde es el lugar?"

¿Por qué eso sonó tan aterrador? Miró el rostro de Han Seon-ho, no había señales de enojo. Myung
respondió, tartamudeando:

"En el centro comercial. En la zona de juegos. Pero no tienes que llevarme hasta allá."

"¿Zona de juego? ¿Vas a jugar Go?"

"Cuando era más joven, iba allí para ver a mi maestro y también a las otras personas que
eran sus alumnos. Ahora voy a ir para hablar con ellos un momento."

Han Seon-ho estaba cerrando la boca, como si hubiera estado pensando en lo que quería decir por
un tiempo considerable. Luego, la tensión que envolvió el corazón de Myung se desvaneció cuando
vio la misma sonrisa de siempre:

"Si vas allí, ¿Tendrás una partida?"

"Sí, por lo general eso hago".

"¿Puedo ir contigo? Quiero verlo."

Han Seon-ho dijo esto casualmente. Lee Myung se sorprendió porque ni siquiera había imaginado
este tipo de situación. No era como si fuera un mal lugar y la gente que estaba allí también parecía
bastante amable. Sin embargo...

"No será divertido".

Han Seon-ho buscó su abrigo, como si no hubiera escuchado en absoluto las palabras de Lee
Myung.

"Iré aún así."

Decidieron almorzar en un pequeño restaurante antes de ir al centro comercial y esta vez, Lee
Myung estaba conduciendo. Había pasado mucho tiempo desde que puso a alguien que no fuera
Jung o su madre en el asiento del pasajero por lo que no le resultaba familiar sentir lleno el asiento
de un vehículo en el que siempre viajaba solo. Han Seon-ho era un pasajero ejemplar al igual que
un conductor ejemplar. Se sentó prolijamente, con el cinturón de seguridad bien puesto. Como en
una escena de un anuncio de servicio público. Casi siempre miraba al frente, pero a veces
observaba su teléfono celular o miraba afuera a través de las ventanas laterales.

Ese día, se sintió como si se estuviera quedando atascado en una señal de alto en cada camino y la
forma en que se movía el auto era lenta e inusualmente aburrida. Lee Myung miraba
constantemente al asiento junto a él para ver la condición en la que se encontraba Seon-ho. Podía
ocurrir que el coche fuera muy pequeño para él y podía pasar que ahora estuviera muy arrepentido
por haberlo seguido. Y cuando estacionó su auto en un estacionamiento privado y se bajó, su
ansiedad no desapareció sino que aumentó hasta las alturas. Le había dicho que podían ir a un
lugar que frecuentaba, pero tal vez no iba a ser de su agrado y tal vez no querría comer.

Lee Myung pasó por la puerta principal con una sensación de tensión impresionante.

El pequeño restaurante en el que había estado entrando y saliendo desde la escuela primaria, no era
ni un restaurante famoso ni una franquicia que saliera en anuncios de televisión. Era solo... Una
casa que había estado en el mismo lugar durante mucho tiempo. Cuando abrió la puerta, se
escuchó un traqueteo. Han Seon-ho, que cruzó con la cabeza inclinada, pareció haberse
acostumbrado a hacer eso porque era tan alto que tenía que agacharse dondequiera que fuera para
no golpearse. No había mucha gente, así que eligieron uno de los dos asientos cerca de la ventana.

"¿Qué hay de delicioso aquí, Myung?"

Seon-ho Han preguntó esto mientras miraba el menú en la pared.

"Lo probé todo, y puedo decirte que no hay nada que no esté rico".

"¿Qué te gusta más?"

"Me gusta todo."

"¿Qué vas a pedir hoy?"

"Hoy... Quiero comer sopa de costillas".

"Entonces yo también lo voy a pedir."

Cuando levantó la mano para ordenar, el jefe se acercó con un cubo de plástico.

"Vaya, no habías estado aquí en mucho tiempo".

"He estado un poco... Atareado."

"Como todos. ¿Qué vas a querer el día de hoy?"

"Dos sopa de costillas, por favor."


Mientras esperaba, Myung se volvió todavía más ansioso. Esto se debía principalmente a que Han
Seon-ho parecía algo incómodo estando allí. Miraba a su alrededor con frecuencia y cada vez que
algunos clientes deambulaban por el restaurante, los seguía con una mirada increíblemente atenta.
Cuando salió la comida, simplemente se quedaron moviendo sus cucharas en silencio y tragando
sin decir nada importante. Han Seon-ho tenía la costumbre de soplar el caldo para enfriarlo y
comérselo. Lee Myung lo miró y sonrió en secreto, recordando algo de hace nueve años.

"Myung, ¿Vamos al centro comercial después de comer esto?"

"Sí. Hay algunas cosas que necesito."

"¿Dijiste que ibas a ver a tu profesor?"

"Sí. Es el director Jo Jung- hwan ".

Lee Myung agarró una piedra de Go por primera vez cuando tenía nueve años. Era un momento en
que sus padres trabajaban por igual así que, cuando terminaba la escuela, Jung y él tomaban la
mano de su tío y se iban todos juntos a su casa. Cansados de jugar con los otros niños del
vecindario, su tío les preparaba rompecabezas, libros infantiles, bloques y muñecos con los que
pudieran entretenerse, pero cuando también se cansaron de eso, sacó el viejo tablero de Go que
antes le pertenecía a su abuelo. Lee Myung recordaba la emoción del día en que sostuvo por
primera vez la piedra blanca peculiarmente brillante en su mano como si hubiera sido ayer.

"¡Hermana, hermana, hermana, hermana, hermana! ¡Le gané en una partida al tío!"

"Él era un estudiante de último año en la universidad de mi tío. Eran muy amigos así que
cuando le contó que a mí me gustaba mucho el Go, vino a darme clases particulares de
inmediato. Me ha estado enseñando desde que tenía nueve años".

"Empezaste con el Go bastante temprano".

"Ya fue algo tarde."

Los niños que deseaban dedicarse al mundo del Baduk generalmente comenzaban a jugar a partir
de los cinco o seis pero, muy a menudo, veía a personas que habían comenzado incluso teniendo
tres o cuatro años.

"Pero te gustaba mucho ¿No es verdad? Seguro te esforzaste y estudiaste un montón."

"Bastante."

Durante un año, Lee Myung aprendió los conceptos básicos del Baduk dirigido por el maravilloso
entusiasmo del director Jo. Y desde que el hombre había logrado convencer a su madre de que
debería ser enviado a una instalación profesional, comenzó a visitarlo todavía más seguido.

"El lugar se siente como una escuela. El centro comercial es... Si vas, lo sabrás".

Vaciaron el cuenco y se levantaron. Lee Myung se quedó detrás de él, observando a Han Seon-ho
llegar a la caja y entregar su tarjeta antes de salir del restaurante tomándole de la mano.

"Comí muy bien, Myung".

"Tal vez... ¿Deberíamos ir por un café?"


En el momento en que Han Seon-ho intentó decir algo, un sujeto extraño puso su mano sobre el
hombro de Myung.

"¡El 9 Dan nos visita!"

Cuando miró hacia atrás, se encontró con un hombre con el cabello suelto y un atuendo bastante
desordenado para su gusto. Cho Seung-bin, el sobrino del director Jo, era un joven que Lee
Myung conocía desde la edad de nueve años. Un jugador profesional que había estado
increíblemente activo recientemente.

Seungbin miró a Myung y dijo con sarcasmo:

"¿Qué? ¿Tienes las manos vacías? ¿Y el premio?"

"Creo que no soy lo suficientemente bueno como para recibir uno."

"Siempre hay segundas oportunidades."

"No te preocupes, porque ya tuve el tiempo de ponerme a llorar".

Dijo Myung, mitad broma, mitad en serio. Aunque era irónico que Seungbin, quien ni siquiera
había ganado las regionales se burlara de él, no lo odiaba porque lo conocía desde que era muy
chiquito. Tal vez era sentimental.

"Y esta persona es... ¿Quién eres tú?"

Solo entonces Seungbin, quien encontró a Han Seon-ho, miró hacia arriba como si estuviera
viendo la copa de un árbol inmenso. Seung-bin era de baja estatura pero Seonho Han tenía un
físico que excedía el estándar promedio.

"Oh, un amigo."

Dijo Lee Myung, sin voltear a mirar a Han Seon-ho más de lo necesario. Amigo. Era una palabra
que nunca había pronunciado en su vida.

"Seonho, él es Seungbin . Cho Seung- bin , tercer dan en Go".

Han Seon-ho bajó la cabeza mientras miraba a Seung-bin con una expresión desconocida. Seungbin
lo observó como si se estuviera preguntando que tan real era eso de que los dos eran "amigos."

"Ah, no sabía que podías hacer amigos. Menos de un tipo tan alto."

"Bueno yo... Teníamos planeado comprar algunas cosas y luego ir por algo de beber así que,
supongo que sería mejor si..."

"Oh, no te preocupes. Ve a comprar mientras nosotros vamos por un café. Será más rápido."

Lee Myung había dicho eso con la intención de separarlo de Han Seon-ho, pero el plan fracasó
cuando vio como Seung-bin arrastraba sus pies en la dirección contraria mientras, naturalmente, se
llevaba a Seon-ho con él.

"No vayas a decirle algo estúpido."

Con una mente ansiosa, caminó rápidamente hacia el supermercado de la esquina. Si realmente
fuera su amigo, hubiera sido bueno poder presentarlo con confianza. Ahora se sentía diferente
porque los dos estaban conectados por un sentimiento extraño y profundo que le impedía pensar de
manera normal.

Vagó entre los estantes con la cabeza inclinada. Era costumbre entre el director Jo y Lee Myung
comprar carne al ganar el primer lugar en cualquier tipo de competencia, pero esta vez había
perdido terriblemente en la final, por lo que un simple refrigerio podría ser más que suficiente. Lee
Myung compró una caja de mandarinas y salió del supermercado. Mientras esperaba, fumando en
el callejón, observó a Seung-bin y Han Seon-ho con tazas para llevar mientras salían del café.
Hablaban, con una sonrisa enorme en la cara como si de pronto se hubieran vuelto muy amigos.

"Entonces, ¿Myung y tú han sido amigos desde la escuela preparatoria?"

"Sí. Estábamos en la misma clase".

"Pero entonces ¿Por qué eres tan grande? ¿Haces ejercicio?"

"Me gusta el ejercicio".

"¿Ah, de verdad? Veamos... Estás en buena forma, así que, por supuesto, eres un jugador de
judo o algo así."

Después de todo, estaba diciendo estupideces. Seungbin sacó un vaso del portavasos mientras
Myung dejaba el cigarrillo a medio quemar entre sus labios y caminaba a él lo más rápido posible.

"Gracias."

"Voy a venir a molestarlos más a menudo".

"... ¿Qué?"

"Porque ustedes me van a invitar siempre. Así podré ahorrar mucho dinero."

Seungbin se rió en broma, pero Han Seonho no mostró ninguna expresión. Luego, comenzó a
murmurar durante mucho tiempo preguntando por qué había comprado ese tipo de fruta en
lugar de comida verdadera, pero Myung no respondió. Más bien, no podía darse el lujo de
contestar correctamente a Seungbin porque estaba todo concentrado en la presencia de Han Seon-
ho atrás.

Subieron las escaleras del centro comercial y llegaron hasta el segundo piso. Tan pronto como
abrieron la puerta corrediza, el olor a comida para llevar y a cigarrillos baratos se mezcló hasta
hacerlo desagradable pero, de alguna manera, increíblemente familiar. Después, los rostros de una
docena de personas se iluminaron.

"Nuestro hombre está aquí."

"¡El 9 dan!"

De repente, un hombre de mediana edad, que estaba viendo por primera vez en su vida, corrió en
su dirección, le agarró la mano y la agitó de arriba para abajo. Cuando logró retirarla, otra persona
le tendió un papel y le pidió que lo firmara para ponerlo en su colección. El año pasado, a pedido
del director Cho, autografió todos los carteles de los miembros y se tomó innumerables fotos con
cada uno de ellos pero ¿No es un poco tonto hacerlo ahora que había perdido?
"Oye, oye ¿Por qué hiciste eso en la final? ¿Eh? ¡Creí que eras mucho más bueno que eso!"

Dijo el tercer hombre que le pidió una firma, golpeando la parte posterior de la espalda de Myung
bastante violentamente. El director Jo intervino de inmediato:

"¿Qué le estás diciendo al héroe nacional?"

"¡Si ganas el campeonato eres el héroe nacional! Perdió, así que no lo es."

"No le hagas caso a este sujeto. Nos vimos antes, así que ahora está borracho. ¡ Seungbin ,
toma a nuestro amigo y pídele un taxi! Sería mejor si se va a casa antes de que termine
dando un show."

Por orden del director Cho, Seungbin sacó al hombre del área de juegos. Sin embargo, Lee Myung
volvió a estar rodeado de personas que querían decir una palabra sobre el campeonato de Go.

Mirando hacia atrás, observó que Han Seon-ho se había parado frente a la puerta con un rostro
bastante confundido. Bueno, en estos días no había ningún lugar donde se permitiera fumar dentro
y además, era cierto que el salón tenía un ambiente bastante desordenado. Myung estaba muy
acostumbrado a esto pero el antiguo líder de la clase debió odiarlo. Lee Myung pensó que debería
decir algunas palabras más y salir de allí. Sin embargo, en el momento en que estaba a punto de
abrir la boca, Seungbin, quien regresó de manejar al sujeto, levantó la caja de mandarinas y gritó
en voz alta.

"¡Todos! Esto es algo que el 9 Dan compró. Nos toca una para cada uno."

"¡Dame! ¡Dame a mi primero!"

"¡No! ¡Yo soy quien debería tener una mandarina primero!"

Todas las personas que estaban jugando Baduk, sentadas en silencio en sus asientos, se pusieron de
pie inmediatamente después de escuchar que podían obtener una fruta gratis. Luego, estiraron las
manos en su dirección y comenzaron a rodear a Myung.

El director Jo, quién tuvo su mandarina primero, dijo de repente: "Por cierto... ¿Quién es él?"

"Este es el amigo de nuestro 9 dan".

Han Seon-ho, que había estado de pie desde que entró en el salón, inmediatamente suavizó su
expresión cuando salió el tema de su presencia. Inclinó la cabeza ante el director Jo y cortésmente
tomó la mano que le tendía.

"Si este es su amigo, es mi amigo también. Vamos, vamos, entra un poco más."

El director Cho, que tenía bastante talento para ser amigable con aquellos que nunca había visto,
estiró los brazos y cubrió la espalda de Sun-ho Han con ellos, pero había tanta diferencia de
tamaño que parecía un adulto y un adolescente.

"La primera impresión es buena. Eres muy guapo y pareces una celebridad".

"Jaja, gracias."

"¿Tu amigo juega al Go?"


"No. Simplemente me gusta verlo".

Respondió Seonho.

"Eso es genial. Verás a nuestro noveno dan en acción".

El director Cho empujó a Lee Myung al frente del tablero como si ya lo hubiera planeado todo
desde un inicio y Han Seon-ho, lo miró atentamente con una sonrisa más que encantadora. Era todo
un dilema. Le preocupaba que Han Seon-ho se aburriera de verlo jugar y pensó que seguramente se
sentiría decepcionado y que terminaría por irse.

"Terminemos con esto rápido."

Dijo Myung, y se sentó en el asiento vacío a la derecha. Seungbin colocó dos sillas, una para él y
otra para Han Seon-ho.

"Hoy quiero ser yo quien aprende una lección de nuestro Lee Myung 9 Dan".

Un hombre, que era un profesor de moral en una prestigiosa escuela preparatoria, se le enfrentó.
Era un sujeto habitual con una cara familiar y, aunque habían comido arroz juntos en varias
ocasiones, nunca se enfrentaron a una sola partida. Sin embargo, no importaba quién fuera el
contrincante, Myung pretendía terminar pronto.

"Bien."

"¡Vaya, el señor Seo está a bordo!"

La gente común no se metía con los jugadores profesionales. Sin embargo, a veces había claras
excepciones.

"Nuestro maestro Seo es bueno en los juegos de Go virtuales."

"Por supuesto, también soy muy fuerte en el Go real".

Seo se sentó y le pidió a Lee Myung que le estrechara la mano. Luego, con una sonrisa de aspecto
amable, colocó siete piedras negras en el tablero.

"No creo que puedas ganarle, amigo".

"¿Quieres apostar que puedo ganar solo con 9 puntos?"

El maestro Seo miró hacia atrás a las palabras de Seungbin.

"Bueno, nunca ha pasado nada así."

"Y en caso contrario, supongo que 7 puntos también son justos."

Parecía ser del tipo que tenía un gran orgullo así que Lee Myung no tenía ninguna intención de
oponerse a sus palabras. Si ponía solo 7 o 9 puntos, entonces suponía que el juego terminaría
mucho antes de lo que tenía planeado.

"Yo soy el mayor, así que lo haré primero".

Seo dijo esto con un brillo extraño en sus ojos.


"De acuerdo."

Lee Myung asintió y metió la mano en el bolsillo interior de su abrigo. Sacó sus gafas de un
pequeño estuche y se las puso de inmediato mientras se acomodaba todo el cabello rebelde tras la
oreja. Luego, se sentó en una silla, con las caderas un poco retiradas del respaldo y los brazos a
cada lado del tablero. Han Seon-ho estaba mirándole fijamente así que ese hecho endureció las
yemas de sus dedos, creando una tensión impresionante que nunca antes había sentido en su vida.

Lee Myung dejó la primera piedra blanca en la parte superior del tablero, con una expresión
considerablemente seria.

Tan pronto como comenzó la confrontación, la atmósfera desordenada disminuyó hasta que se
volvió bastante calmada. No era un juego oficial importante sino una partida de Go amistosa que
podía terminar al hacer 7 puntos. Algo que los aficionados y los profesionales utilizaban para
divertirse. No obstante, las expresiones de la gente alrededor del tablero estaban llenas de
anticipación... Seo aprovechó la ventaja inicial y tomó sus fichas para defender las otras. Era una
estrategia para solidificar las fuerzas que tenía en la parte izquierda, pero Lee Myung invadió la
esquina superior derecha y lo evadió de una forma bastante sencilla. Después de todo, podía decirse
que esa era una de las especialidades de Myung.

"Da miedo, da miedo".

"Eso es un profesional".

Mientras iba por la derecha, la tez de Seo se volvió terrosa cuando descubrió que se había llevado
tres de sus fichas a la vez. Aunque ya no había esperanzas, puso una piedra negra en el borde de
una piedra blanca.

"Esto se llama, dar patadas de ahogado. "

Aquellos que estaban escuchando las palabras de Seungbin se echaron a reír. Lee Myung echó un
vistazo al costado y luego hizo contacto visual con Han Seon-ho, que le estaba mirando directo a la
cara. Fue tan extraño que no pudo soportarlo y se comenzó a preguntar cómo se vería en esa
confrontación. ¿Qué tipo de cara estaría haciendo? ¿Qué tan desordenado estaría su
semblante? Lee Myung estaba impaciente y puso una piedra blanca en el centro. Seo fue a atrapar
esa pequeña piedra solitaria como si estuviese viendo una oportunidad pero ciertamente, hubiera
sido una mejor opción que defendiera el lado izquierdo. Piedra negra, piedra blanca, piedra negra,
piedra blanca, esto continuó por un buen rato hasta que Lee Myung llevó el poder blanco a la cima
y miró los movimientos desesperados del enemigo. Seo parecía a punto de llorar. Cuando el blanco
rompió las esquinas izquierda e inferior izquierda que el negro había estado defendiendo al
principio, se tocó la frente con las yemas de los dedos y soltó un suspiro en forma de "Ah." Era un
juego que comenzó con una forma limitada, pero que terminó con una diferencia de energía
considerable. Además, Lee Myung era un jugador profesional y estaba ansioso por terminarlo
rápido.

"Definitivamente será aburrido si me demoro."

A medida que su mente se apresuraba, el movimiento se volvía más agresivo que antes. Pero no
podía permitirse el lujo de pensar con calma esta vez. La última esperanza de Seo estaba en
moverse a la izquierda. Luchó y se rebeló, pero Lee Myung se puso en marcha y redujo
gradualmente a las fuerzas especiales conformadas por solo dos piedras negras. En el proceso, la
mitad de las personas que estaban mirando se fueron porque ya no había necesidad de observar
más.
"Que aburrido."

Los comentarios celosos de Seungbin no tuvieron ningún efecto sobre Myung. Aflojó sus dedos
hasta que Seo arrojó la última piedra.

"Jajaja ¿Sabes qué? Yo pararé . Un pro definitivamente está en una dimensión diferente a
las personas normales. Que habilidad".

"Gracias."

Lee Myung inclinó la cabeza y le agradeció de corazón.

"Uff, terminé. Me alegra mucho que no haya tardado demasiado."

Varios miembros, que habían visto el partido hasta el final, le dieron una palmada en el hombro y
lo animaron diciendo que había sido sorprendente. Cuando los alrededores se pusieron tranquilos
de nuevo, Lee Myung miró cuidadosamente hacia un lado y captó a Seonho Han hablando con
Seungbin. Tenía una expresión levemente sonriente y no había señales de disgusto en sus cejas.

"Parece que está bien... Gracias a Dios."

Pero sería mejor irse ahora. Normalmente, se habría quedado más tiempo sin preocuparse por la
hora, pero hoy no debería ser así.

"Director, ya me voy".

"¿Ya? ¿Tan rápido? Pero el maestro Lim vendrá hoy."

"No se preocupe. Lo veré en la convención de todos modos".

Seungbin, que estaba sentado no muy lejos, volvió la cabeza.

"Myung, ¿Irás a Yangyang la semana que viene? ¿Cuántas noches son? "

"2 noches y 3 días".

"¿Quién va?"

"Yo y el director".

"Eso parece genial."

Lee Myung se puso de pie y miró a Han Seon-ho. Sus ojos permanecieron en su costado por un
tiempo, pero Seon-ho lo miró fijamente a la cara otra vez. El tiempo que habían estado
conociéndose no fue tan largo y sin embargo, en estos pocos días parecía que habían logrado saber
cuando algo no iba bien. Lee Myung tuvo miedo de su expresión tan seria.

"Lo siento, ¿Tomó demasiado tiempo?"

"No realmente, no te preocupes."

Han Seon-ho respondió suavemente, pero Lee Myung no podía creer lo que había dicho. Si estaba
realmente bien, ¿Por qué sus ojos se volvieron tan notablemente agudos? Una vez más, pensó que
fue un error llevarlo a un evento que no le interesaba.
Chapter 45

"Seonho, ¿Algo bueno te pasó recientemente?"

"¿Me veo como si así fuera?"

"¡Claro! ¿Por qué otra razón te verías tan feliz mientras trabajas horas extras? Eso no es
normal, hombre."

"Jajaja sí. Algo bueno me está pasando"

"¿Qué es? ¿En serio? ¿Qué es, quién es? ¡Felicidades!"

El día acababa de comenzar y la gente a su alrededor le preguntaba constantemente si había algo


bueno en estos días. No solo sus compañeros de la empresa, sino también el guardia de seguridad
del departamento y un estudiante a tiempo parcial en la tienda de conveniencia donde siempre
compraba sus cigarrillos, lo dijeron: "Te ves bien estos días."

Han Seon-ho no tenía ninguna razón para sentirse mal. Eran días que funcionaron tan bien que se
sintió como algo mágico, incluso aunque tuviera que decirlo él mismo. Además, tenía que aceptar
que el trabajo también iba estupendo. Desde la feria de electrónica en el extranjero, el contrato
directo de la oficina central iba perfectamente y era por eso que había tenido que hacer horas extras
y reportes exagerados. Era un trato que le reportaría grandes recompensas y ganancias, por mucho
que estuviera sufriendo justo ahora. Además, las acciones que se compraron y dejaron atrás hasta
hace unos años alcanzaron el límite superior e inesperadamente, comenzaron a tener un montón de
ingresos adicionales. Acababa de hablar con Jaewoo a la hora del desayuno, pero los rumores se
extendieron por todo el edificio y sus compañeros pronto comenzaron a parecer ansiosos por
comprar comida para celebrar.

[Restaurante, "El olivo"] Felicitaciones. Has ganado el evento de lotería por nuestra
inauguración.

Premio: Bono de comida por 100.000 KRW

¡Tenga un cálido fin de año en compañía de sus seres queridos!

Incluso haber ganado un evento en un restaurante italiano era extraordinario. Cuando fue a comer
el mes pasado, puso su tarjeta de presentación en la casilla de la tómbola sin pensarlo demasiado,
pero era un restaurante muy famoso y no esperaba que lo eligieran porque ya estaba apilada una
enorme pila de tarjetas de presentación. Fue algo pequeño pero agradable. Después de comenzar
una relación con la persona de la que siempre estuvo enamorado, se sintió como si su vida
cotidiana se llenara de suerte. Obviamente, tan pronto como recibió el bono, le vino a la mente una
sola persona.

¿A Myung le gustaría este lugar?

Han Seon-ho miró el mensaje y recordó el menú del restaurante al que habían ido el día
anterior. Woogeoji seonjiguk, chueotang, cabeza de res y sopa de crisol. El gusto por la comida de
Lee Myung parecía estar lejos de ser normal y evidentemente, nunca imaginó que prefiriera algo
así de simple. No lo había pensado en detalle, pero por un momento imaginó que darle comida
extranjera, menos local y difícil de nombrar, podía ponerlo un poco nervioso. Aunque solía ser
algo que la gente común solía elegir como un menú normal para una "primera cita."

Han Seon-ho no sabía que Lee Myung tenía un compromiso, por lo que esa vez había reservado un
restaurante japonés de cinco estrellas dirigido por un chef bastante popular. No solo eso, sino que
también investigó las listas de proyección y los horarios de los cines cercanos y pidió
recomendaciones a sus compañeros de trabajo para un bar de vino que tuviera un ambiente "cool".

Ese fue el boceto de la primera cita que había imaginado, pero la realidad fue completamente
diferente.

"¡El 9 Dan nos visita?"

Y después, tan pronto como entraron al centro comercial, la gente pareció reconocer a Myung
hasta el punto en que comenzaron a murmurar un montón de cosas sobre él y su desempeño en
alguna clase de "competencia". En la pared, su firma estaba colgada en el medio, envuelta en un
hermoso marco dorado que solo se vería en un museo de arte o en una exhibición. Tan pronto
como un hombre mayor, que estaba sentado con la barbilla recargada en su mano, vio a Myung,
rebotó como una bala y sonrió de una manera inmensa y posiblemente un tanto exagerada. Lee
Myung parecía estar demasiado acostumbrado a esto, por lo que ni siquiera le importó.

" Así que su nombre es como el de un ídolo en este mundo."

Sabía desde antes que su amante era una celebridad en el mundo del Go, pero cuando enfrentó esta
nueva realidad, se sintió todavía más... Extraño. Es decir, estaba asombrado, ansioso y no podía
decir nada. A lo largo de todo el proceso, Han Seon-ho estaba preocupado por todas las miradas
enfocadas en Lee Myung, la expresión del director, que parecía a punto de comenzar a vitorear, y
todos esos otros hombres, de pie y corriendo a buscar sus autógrafos. Se sintió desagradable. Todo
lo que tenían que hacer era extenderle un papel ¿Por qué le estaban pidiendo un apretón de manos
y por qué le tocaban el hombro?

Tan pronto como terminaron de comer, se encontraron con un hombre que aparentemente conocía
muy bien a Myung. Él, que decía haber estado en el mismo rumbo desde que era muy joven, tenía
un estilo hablador y casual que le recordaba mucho a su mejor amigo, Kyung-min, con quien
había estado desde la escuela primaria. Han Seon-ho saludó a Jo Seung-bin, y cuando salió el tema
de ir a comprar una bebida caliente, se lo llevó y habló con él todo el tiempo. Conversaba
de Myung, hablaba del director Jo Jung-hwan y el maestro Joo-hyuk Lim, el regalo que siempre
compraba Lee Myung, los amigos de Lee Myung, sus familiares y sus parientes y los padres que lo
criaron maravillosamente. Luego, pidió dos americanos calientes, pero un café con leche, con
mucha leche y mucho almíbar, y en lugar de canela, que lo espolvorearan con cacao en polvo.

"A Myung le gusta así. Se vuelve loco con las cosas dulces."

Al escuchar a Cho Seung-bin, pidiendo ese tipo de café, Han Seon-ho sintió que lo golpeaban en la
cabeza. Si le gustaban las cosas dulces, ¿Entonces por qué cuando le preguntó si estaba bien con el
Americano, no le dijo nada?

"Él se pone muy triste cuando algo no le sale bien. Sin embargo, lo superó temprano por
alguna razón. ¿Sabes? Había veces en que si no podía obtener el 1er lugar, se quedaba
atrapado en su casa. Ese es un mal hábito."

"Ya."

"Así es, ¿Si sabes de la final?"


"En realidad no. No hablamos de eso".

"Vaya, ni siquiera habla con sus amigos sobre esto. Honestamente, Myung no es de los que
tira las fichas a lo loco y sin tener un plan en mente. Pero el artículo dice que lo hizo sin
pensar y comenzaron a atacarlo. La ventana de comentarios era mala y frustrante."

"..."

"Debido a que es tan sensible, ni siquiera siento que pueda preguntar."

Cho Seung-bin estaba demasiado cerca de Lee Myung. En serio, parecía saberlo todo. El Myung
que se quedaba en casa si no podía conseguir el primer lugar, el Myung que no salía de casa sin
importar cuán enojado estuviera, un Myung que no hablaba de las cosas que lo rodeaban y un
Myung que era muy sensible a la competencia y los rankings. Estaba celoso de que otras personas
conocieran algo que él no hacía y estaba enojado consigo mismo, que no había preguntado ¿Era un
jugador con tan fuerte orgullo y deseo de ganar? Han Seon-ho nunca hubiera adivinado que llegara
con ese tipo de sentimiento a la asociación de exalumnos después de perder el primer lugar en un
torneo importante o salir con él ahora, menos de diez días después de ese juego. De hecho,
secretamente en su mente, se sintió afortunado de que perdiera en la final de la copa. Si hubiera
ganado, era posible que no lo hubiese vuelto a ver.

Al salir, Lee Myung estaba fumando un cigarrillo en un callejón vacío. El hombre se veía diferente
haciendo eso así que Han Seon-ho, que pensó que no estaba seguro de quién era él ahora, giró un
poco la cabeza hacia atrás y dejó que el humo se elevara al cielo. ¿Cuál era el motivo por el que
estaban tan unidos esos dos? ¿Cuál era el motivo de la reacción entusiasta hacia
Myung? Volviendo al tema del centro comercial, se suponía que solamente deberían tomar un
autógrafo y ponerse en la fila, pero debido a que su amigo dijo que iba a comenzar a dar las frutas
que Myung compró, hubo un tumulto que lo dejó con una sensación algo desagradable. Los
tableros de Go se volcaron en la mesa donde se extendieron diciendo "¡Quiero una
mandarina!" y la gente se golpeó entre si antes de caerse. A los ojos de Seonho, parecía ser una
reunión de fans realizada en un lugar con malas instalaciones. También podía ser una reunión de
fans de baja calidad con nueve de cada diez personas, ansiosos de tocar el cuerpo de su ídolo.

Aún así, fue gratificante seguir a Myung porque pudo verlo jugando Go justo frente a sus ojos.

Hasta entonces, Lee Myung, que había estado de pie con una expresión indiferente, se convirtió en
una persona salvaje en el momento en que se sentó frente al tablero. Sus ojos y postura eran los
mismos, pero el aire a su alrededor definitivamente había cambiado. El hombre, que por lo general
era como un niño inocente, exhalaba un aura que seguramente era la de un jugador profesional.

"Es genial."

¿No era natural que un ídolo así tuviera un club de fans? Aunque apenas podía entender el
contenido del juego, Han Seon-ho se enamoró de él por segunda vez. Envidió a Cho Seung-bin,
quien conocía a Lee Myung desde hace 18 años, pero podía decirse que esto no era nada a
comparación de lo que estaba por venir: La sensación de crisis alcanzó su punto máximo después
de escuchar las siguientes noticias.

"Myung ¿Irás a Yangyang la semana que viene? ¿Cuántas noches son?"

"2 noches y 3 días."

"¿Quién va?"
"Yo y el director."

Fue impactante que fuera a las provincias por unos días, pero lo fue todavía más que se fuera con
alguien a quien nunca había visto antes. Sintió que su sangre se estaba drenando.

Cuando salió del centro comercial, Seon-ho se veía terrible. Según la forma de hablar de Cho
Seung-bin, la "convención" parecía ser un evento regular y abierto y no era inusual que los
entrenadores y sus alumnos fueran juntos para mostrar sus habilidades. Además, esto fue planeado
antes de que se reunieran, cuando no había todavía contacto entre Han Seon-ho y Lee Myung así
que, ese doloroso hecho obligó a Seon-ho a retroceder y no decir nada más.

Aun así, había algo que si podía señalar:

"Myung, ¿Dijiste que irías a Yangyang la semana que viene?"

"Así es."

"¿Cuándo?"

"Miércoles, llegaré el viernes."

Lee Myung estaba cansado y conducía con una actitud bastante pasiva.

"¿Vas con el maestro Lim Joo-hyuk?"

"Sí."

"¿Van... A estar en la misma habitación?"

"No. Por supuesto que no. Al maestro le gusta estar solo."

"Ah..."

Entonces, si no le gustara estar solo, ¿Compartiría habitación con otro hombre? ¿A qué hora se iría
el miércoles y a qué hora llegaría el viernes? ¿Estaba diciendo que solo iba a jugar Baduk o
estarían haciendo otras cosas todo el día? Parecía que eran un montón de cosas por preguntar, pero
Han Seon-ho mantuvo la boca cerrada todo el tiempo. Fue porque no quería ser una carga para él
en una situación tan importante.

Cuando llegó a la casa de Lee Myung, Han Seon-ho se sintió como si estuviera a punto de
explotar, pero se contuvo tanto como le fuera posible. Myung le dio un dulce beso y en ese
momento, pensó que era mas que suficiente. Sin embargo, hasta hoy, un día después de todo lo
ocurrido, Han Seon-ho recordó repentinamente al director Cho, Seung-bin Cho, el maestro Ju-
hyuk Lim, a los miembros del club de fans y a los otros que seguramente no había conocido. Por
ejemplo, no importaba quién tocara su hombro o su espalda, no estaba preocupado por ellos como
parecía preocuparse por él. Cuando estaba con gente cercana, hablaba sin dudarlo y no se ponía
nervioso. Al imaginar a Myung, que no le enviaba ni un solo mensaje en todo el día mientras que
seguramente a ellos los contactaba amablemente, sintió como si colapsara.

"Maldita sea."

Han Seon-ho negó con la cabeza rápidamente. Necesitaba deshacerse de los pensamientos
negativos y mantener la mente en calma. El hecho de que Myung vaya a una convención o que
existan muchas personas que puedan hablar con él tranquilamente, no se puede cambiar y no debe
sentirse afectado por ello. Es un evento que forma parte del trabajo por lo que debe actuar
normal, no celoso.

Además...

"Myung es mío."

Había algunas cosas que le molestaban, pero Seon-ho Han no estaba ansioso. Su convicción era tan
dura como el metal, no iba a permitir tener grietas.
Chapter 46

"Seonho, ¿Hablaste con el equipo legal?"

"Recibí la reconfirmación del artículo 13b y las disposiciones de la garantía de la sección dos.
Lo acabo de enviar al Gerente General Adjunto. También hemos adjuntado una lista de
verificación de los trabajos relacionados con los riesgos y los costos de envío, así que por
favor, revísela".

"Está bien, vamos a comprobar. ¿Qué pasa con el MOU ?"

"Estamos esperando una respuesta del equipo de asuntos legales con respecto al contrato".

"Bien. Al final de año, sería bueno que tuvieras unas buenas vacaciones."

El "Equipo de ventas en extranjero, 1" sufría una escasez de mano de obra, lo que le hizo enfrentar
una doble vertiente que consistía en confirmar el contrato para MIDIcom y firmar un memorando
de entendimiento para la cooperación industria-universidad con una escuela extranjera.
Originalmente, los contratos en el extranjero se transferían a la sucursal local, pero las manos
del Equipo de ventas en el extranjero 1, que estaban empeñados en lograr la exhibición de
exportación de MIDIcom solicitando un contrato directo de la oficina central en lugar de una
subsidiaria alemana, se habían vuelto terriblemente ocupadas recientemente. Uno de los jefes
del "Equipo de Asuntos Legales" era el encargado de asistir a todas las reuniones, dos pasantes
habían sido empleados como parte del "Equipo de apoyo" y Han Seonho estaba, mientras tanto, en
el "Centro de movilidad". La cantidad de correos electrónicos que tenía que responder
frecuentemente excedía los veinte y debía subir al ascensor varias veces al día y ser llamado a las
reuniones del departamento como mano derecha del líder del equipo y del subdirector.

Otros departamentos los miraban con envidia sin saber que entraban a las 6 am y dejaban el trabajo
solo después de las 11 en punto.

Han Seon-ho estaba entonces, muy concentrado en escuchar a sus superiores mientras esperaba la
famosa "recompensa" que vendría al final de este exceso de trabajo agonizante. Todos decían que
estaba siendo recompensado con el trabajo en si, pero extrañaba estar enterrado en la cama durante
unas diez horas, tomar un baño por la mañana y tener una fiesta para beber con amigos del trabajo.
Echaba de menos los días de jugar fútbol o ir al campo de béisbol los fines de semana. Pero más
que nada, había algo que quería hacer y que la empresa no le permitía.

Han Seon-ho jugueteó con su teléfono celular sin ninguna notificación y abrió una ventana de
conversación.

[Yo: ¡Myung!] Hace 6 días

[Mi amante, el hermoso # 13: ¿Qué pasa?] Hace 4 días

[Yo: ¿Tiene que pasar algo para que te hable? (Emoticón de carita llorando)] hace 4 días

[Yo: ¿Estás?] hace 3 días

[ Yo: Myung, llegué bien a mi casa. Buenas noches] hace 2 días


[Yo: Ten un delicioso almuerzo ^^] Ayer

[Mi amante, el hermoso # 13: Tú también.] 19:43

Siempre pasaban más de treinta y dos horas antes de tener una respuesta. ¿Y se podía llamar a esto
una conversación? Sin embargo, una leve sonrisa se quedó en los labios de Han Seon-ho
permanentemente. Sabía que Myung no revisaba bien los mensajes, pero lo extrañaba tanto que no
tenía más remedio que enviar uno y esperar su respuesta.

Han Seon-ho revisó el calendario del escritorio y volvió a mirar la pantalla de su teléfono celular.
El día en que Lee Myung saldría de Seúl para la convención sería mañana. Quería verle la cara
antes de eso porque odiaba pensar que estaría lejos de él por tantos días, pero sería más de la
medianoche cuando estuviera libre del trabajo.

Y quería verlo. Realmente quería verlo.

Seon-ho Han revisó el correo y los mensajes por última vez después de estirarse en el asiento.
Luego, se levantó tranquilamente y sostuvo una taza y un celular con enormes manchas de café en
la pantalla. Entró al directorio y presionó directamente sobre el contacto que tenía el nombre
de "Mi amante."

"Pi... Pi... Pi..."

Por un momento, sonó un pitido tenso, pero la llamada se cortó con indiferencia. Han Seon-ho miró
la señal de que la llamada había terminado y luego volvió a marcar.

"Pi... Pi... Pi..."

En el momento en el que pensó que era una batalla perdida, el sonido se detuvo, y una voz sin
aliento fluyó hacia su oído a través del auricular.

"Ah... Ah... Hola."

No dijo nada, luego abrió la boca otra vez.

"Myung, soy yo".

"¿Qué pasa?'

No lo engañaron sus palabras contundentes. Su voz estaba avergonzada y parecía incluso, un poco
feliz. Han Seon-ho le dijo a Lee Myung que iría al frente de la empresa para hablar mejor y
mientras estaba ocupado tratando de hacer eso, eligió cuidadosamente lo que iba a decir.

"Vas a ir a esa reunión mañana ¿No es verdad? ¿Cuándo te vas?"

"A las 4 a.m."

"¿Las 4 en punto?"

Fue una respuesta que ni siquiera podía imaginar. Dos horas en coche serían suficientes para llegar
a Yangyang, pero ¿Por qué se iba tan temprano? Han Seon-ho miró el reloj de pared que señalaba
las 10:30 pm.

"Si quieres levantarte temprano mañana, tienes que irte a la cama ahora".
"Lo sé. Intenté dormir pero, no pude."

"¿Estás bien?"

"Oh, no es nada."

Se sintió arrepentido por llamarlo cuando intentaba dormir, pero no podía contenerse de querer
escuchar su voz. Suspiró espontáneamente y luego, Han Seon-ho dijo, como un diálogo interno:

"Te voy a echar muchísimo de menos."

"¿Q-qué? Pero... Regresaré en 3 días."

"No te voy a ver mientras tanto."

Myung no dijo nada durante un tiempo.

"No te preocupes. Nos veremos el fin de semana así que, te dejo. Descansa."

Finalizar llamada.
03:31

Han Seon-ho vertió el polvo del café en el filtro de la cafetera y se quedó pensativo. Imaginó a Lee
Myung, sentado en el asiento del pasajero del vehículo del maestro Lim Joo-hyuk, hablando con él
de esa forma increíblemente linda de siempre... Lo cortó de inmediato. De todos modos, no había
esperanzas de salir temprano del trabajo y si nada salía mal, el contrato con midicom se sellaría
exitosamente el miércoles, por lo que el viernes sería posible salir de la oficina a tiempo. Y podía
tener libre este fin de semana.

Han Seon-ho esperó a que el agua hirviera y luego regresó a su asiento con una taza de café llena.

"¡Seonho! ¿Dónde estabas? Ve a Messenger lo antes posible".

"¡Sí, señor!"

Han pasado menos de 10 minutos desde que estuvo afuera, pero ni siquiera había lugar para
quejarse. Han Seon-ho dejó la taza sobre el escritorio y, mientras se sentaba, abrió otra vez la
conversación que había tenido con Myung.
Chapter 47

[Yo: ¿Llegaste bien?] Ayer

[Yo: ¿Qué tal está todo? ¿Ya pasaste por Gangwon-do?] Ayer

[Yo: (Emoticón de carita preocupada)] ayer

[Yo: Myung...] 12:04

Perdió el contacto con Myung.

El teléfono parecía estar apagado y el mensaje permaneció sin leer. Han Seon-ho estaba
increíblemente preocupado por el hecho de que su novio, que fue a trabajar a una provincia de
Gangwon-do, estuviera fuera de contacto durante tantas horas consecutivas.

"¡Seonho! ¿Qué tal una copa con los internos esta noche?"

"Oh, señor diputado, tengo algo de trabajo que hacer así que creo que tengo que decir que
no".

"¿Estás bien? ¿Algún problema en casa?"

"No pero…Quiero ir con mi amante".

"Sí, te entiendo. Yo ni siquiera he podido tener una cita recientemente. Ni hablar. Nos
veremos mañana entonces."

"Gracias."

Han Seon-ho miró su teléfono celular todo el día y estuvo esperando el final de su trabajo para
comenzar a pensar en algún tipo de plan de acción. Era obvio que Myung no estaría mirando su
celular todo el tiempo y también que no tendría tiempo de contestar porque seguro estaba
demasiado ocupado organizando y participando en el evento. Trató de justificarse y no preocuparse
tanto como le fuera posible. Sin embargo, en el segundo día, cuando llamó durante el almuerzo,
descubrió que su teléfono seguía estando apagado. Por lo general, ¿Una persona común no carga su
teléfono en el hotel sin importar cuán ocupada sea su rutina durante el viaje? Con el paso del
tiempo, la ansiedad en su mente creció como una bola de nieve. Treinta horas después de que
perdieran el contacto, palabras siniestras como Desapareció, Se accidentó y Lo secuestraron,
penetraron en su mente hasta el punto en que imaginó a Myung, atado a una silla.

Entonces, llegó el momento de volver a casa.

Han Seon-ho terminó todo el trabajo que tenía que hacer y aunque estaba listo para irse, lo aguantó
durante unos 30 minutos en los que entraba a varios portales para buscar los registros
de desapariciones, secuestros, asesinatos, robos y accidentes de tráfico en la carretera que
ocurrieron en Gangwon-do, pero no encontró nada reciente. Además, buscó en internet la
convención a la que asistiría Lee Myung y encontró de inmediato el blog de Lim Joo-hyuk. Sin
embargo, la reunión se mencionó en el artículo hace dos meses y el blog del maestro Lim no se
había actualizado desde ese entonces.

"Me voy primero, líder del equipo".


"¡Seonho, ya ni siquiera deberías estar aquí! Te invitaré a cenar pronto en agradecimiento."

"De acuerdo. Buen trabajo."

En realidad, si fuera un día habitual, se habría quedado unas horas más para apoyar a otras
personas pero, por hoy, no podía sentarse cómodamente porque su corazón estaba destrozado por la
preocupación.

Se dirigió al estacionamiento, teniendo todo tipo de pensamientos negativos y arrepentidos. Si


hubiera visitado su casa el día antes de la convención, ¿Habría podido persuadirlo de que no se
fuera? ¿Podría haber dicho "Quédate"? Incluso si no hubiera podido evitarlo, podría haber pedido
su horario, en qué hotel se alojaría, en qué eventos participaría, qué haría todo el día o al menos, no
se habría sentido tan frustrado si hubiera sabido la información de algún contacto de
emergencia. Su relación se sintió como un hilo delgado que se desconectó cuando se apagó el
teléfono celular por lo que Han Seon-ho se sintió enfermo.

La Carretera Olímpica, estaba llena de coches debido a la gente que dejaba sus trabajos. Después
de estar en la oficina horas extras todos los días durante más de una semana, no podía
acostumbrarse a ir a casa tan temprano así que su mente comenzó a correr en direcciones
diferentes. Sentía que quería viajar de inmediato a Yangyang y buscar a Myung para traerlo de
vuelta, pero el auto estaba atascado y no tenía una dirección en concreto.

En primer lugar, fue a su casa y miró a través de la ventana.

Las luces estaban apagadas así que le preguntó al guardia de seguridad si lo habían visto salir.

"No sé sobre el joven del apartamento 501 porque hay muchas ocasiones en las que no está en
casa".

Eso era todo, porque el resto del tiempo se iba con una señora que aparentemente era su madre.
Incluso le traía regalos a él, como canastas de frutas. Una buena persona, ciertamente, pero no de
ayuda para Han Seon-ho. Seon-ho le dio las gracias y jugueteó con las llaves del coche en su
bolsillo. Se preguntó si sería mejor ir a la comisaría o a Yangyang, pero por ahora, lo dejó todo en
espera. Era reconfortante saber que el período de actividad de la empresa había pasado, así que
mañana podría salir tanto como le fuera posible y ¿Quién sabe? Pegar anuncios de "Se busca."

Pronto entró en el complejo de apartamentos Hansol. Aunque todo lo que sabía era que la familia
de Lee Myung vivía en el Edificio 102. Han Seon-ho estacionó su auto al costado de la carretera y
se dirigió a la oficina de seguridad. Allí, un hombre con uniforme azul estaba durmiendo con la
boca completamente abierta así que, a propósito, dio un paso y pegó las palmas a la mesa.

"¡Hola!"

"Waa, oye, no me sorprendas así".

El hombre pareció avergonzado mientras se secaba los labios con baba utilizando las mangas.
Mientras se sentaba derecho, miró a Han Seon-ho.

"Hay una persona llamada Lee Myung en el edificio 102. Es mi amigo de la escuela
preparatoria".

"Llamaré por el interfón".

"Es un jugador de Go y un tipo famoso en las noticias, ¿Lo sabe?"


"Conozco esa casa, pero no recuerdo su cara. Edificio 102... Espera un minuto."

El guardia de seguridad salió y empujó la puerta de hojalata. Seonho sabía que era algo estúpido
llegar al punto de molestar en la casa de sus padres pero, si algo malo le había pasado a Myung, un
poco de vergüenza ni siquiera parecía ser importante. Han Seon-ho ya estaba practicando un
sermón casual para decirle a su madre que había estado preocupado porque no había logrado dar
con él en todo este tiempo.
Mientras esperaba, buscó en las listas de la pared, pero no pudo ver el nombre que quería. Cinco
minutos después de que se fuera el guardia de seguridad, Han Seon-ho, que estaba inquieto, notó
una enorme pila de cajas con cartas, arrumbadas en una esquina de la oficina. Caminó hacia allí y
comenzó a revisarlas una por una como si esto pudiera aliviar su ansiedad de alguna manera: Había
paquetes y correos para el 102 y cuando examinó el nombre del primer destinatario, notó que era
para un tal Lee Dong-myung, posiblemente, el padre de Lee Myung. Cuando la mano de Seon-ho
Han, que estaba revisando las cajas una por una, tocó la que parecía ser más grande, la puerta se
abrió rápidamente con un sonido que incluso le hizo brincar. Levantó la cabeza de inmediato, pero
solo estaba allí una mujer bastante joven con el cabello desordenado y el aliento saliendo
salvajemente de su garganta. Han Seon-ho volvió su mirada hacia la caja de entrega. "Edificio
102, paquete para Lee Jung." ¿Cuál era la probabilidad de que una persona llamada Lee Jung y
una persona llamada Lee Myung vivieran en la misma casa y no estuvieran emparentados con
sangre? Han Seon-ho, que estaba sentado en cuclillas, se levantó de un salto en un estado de
excitación impresionante. ¡Era su cuñada! Sin embargo, la mujer se puso en guardia. ¿Lo vería
como un ladrón de mensajería o un pervertido? Se avergonzó del malentendido así que negó con la
cabeza un montón de veces. La mujer se acercó.

"Discúlpame pero..."

"¿Sí?"

"Esos son paquetes personales".

La boca de Han Seon-ho se abrió lentamente cuando vio el rostro de la mujer, helado y molesto.
Era alta y delgada, tenía un fino cabello castaño claro que caía alrededor de un rostro pálido de ojos
que parecían ser más grandes y más expresivos que los de Myung. Sin embargo, se parecían
bastante.

"Son paquetes personales, por favor ¿Me los puedes dar?'

Una mujer, que no parecía estar relacionada con Myung cuando hablaba de esa manera tan
enojada, extendió la mano y lo miró como si fuera una amenaza. Han Seon-ho le dio la caja sin
decir una palabra justo cuando la puerta se abrió para permitirle la entrada a dos guardias.

"Oh, señorita. Ya llegó. Este es el hombre que preguntaba por el "famoso jugador de Go" ."

La cabeza de Lee Jung se volvió rápidamente hacía él. Con los ojos bien abiertos, miró
alternativamente al guardia de seguridad y a Han Seon-ho.

"Bueno, supongo que me lo va a explicar."

Han Seon-ho asintió con la cabeza y luego salió de la sala de seguridad, todavía con la enorme caja
de paquetes en la mano.

"¿¡Por qué buscas a mi hermano!?"


Tan pronto como salió, Lee Jung le arrebató la caja de las manos y gritó.

"Somos amigos de la preparatoria".

Han Seon-ho sacó una tarjeta de presentación de su billetera y se la entregó de inmediato. Lee Jung
recibió la tarjeta con una mirada sospechosa.

"Lo siento, no he podido contactar con Myung desde anteayer. Sé que fue a Yangyang a una
convención, pero me preocupa que algo malo le pasara." Han Seon-ho dejó de hablar y dejó
escapar un suspiro silencioso. Fue porque tener a una persona parecida a Lee Myung frente a él
parecía aliviar su tensión de alguna manera. "Me preguntaba si ustedes sabrían algo".

Lee Jung había estado mirando la tarjeta de presentación durante mucho tiempo. De repente, su
expresión no fue tan aguda como la primera vez.

"¿En serio eres su amigo?"

Ella miró hacia arriba y analizó fijamente el rostro de Han Seon-ho. No parecía haber ninguna
disposición en ocultar sus intenciones de estudiarlo para ver sus segundas intenciones.

"Sí."

"Entonces creo que estás acostumbrado a no poder contactarlo".

"Lo estoy pero, nunca me había... Cortado de esta manera".

Lee Jung puso los ojos en blanco y sonrió.

"Vaya, eres muy paciente. Pero te agradezco mucho por cuidar a mi hermano."

No sabía por qué se le habían aflojado las piernas en el momento en que escuchó eso. Han Seon-ho
se apoyó contra la pared del edificio y volvió la cabeza para mirar al cielo. Quizá esta era la
recompensa por haber estado agonizando todo el día. Una sensación de alivio que se extendió
como una pintura blanca en su corazón.

"Debes haber estado muy preocupado".

"Jajaja sí. Incluso si dijo que solo iba a Yangyang y aunque entiendo que son únicamente dos
horas de camino, no puedo contactarlo en absoluto así que tengo pensamientos extraños y
horribles todo el tiempo. Ya sabes, sobre él siendo abducido o algo."

"Oh, pero, no son solo dos horas."

Han Seon-ho notó que había algo extraño en el tono de Lee Jung y esperó por la siguiente palabra.
Su expresión cambió extrañamente y su mano se acercó para cubrirle la boca como si pensara que
tal vez no tenía que decir eso.

"Esto… No es en Yangyang , la provincia de Gangwon, sino la ciudad de Yangyang , en


China. Probablemente, la pronunciación sería más como Xiangyang ".

"Vaya..."

"Mi hermano fue a China".


Han Seon-ho no pudo responder de inmediato, parecía que había sido golpeado en la cabeza con un
martillo o algo por el estilo. Lee Jung, quien lo había estado mirando por un tiempo largo, continuó
con una expresión sonriente.

"Pero no te preocupes. Él va una o dos veces al año. Tiene una relación cercana con el
director del Go en Corea y también con un profesor de la universidad municipal."

"Ah..."

"Entre los estudiantes del maestro, mi hermano es el mejor así que trata de llevárselo todo el
tiempo. Myung no puede decirle que no."

Han Seon-ho solo estaba escuchando mientras Lee Jung hablaba rápidamente.

"Su teléfono celular está apagado siempre. Es un niño anticuado. Incluso cuando estaba en la
escuela, no podía llevar dispositivos electrónicos al dojo porque su concentración se iba."

"Al menos podría utilizarlo en su dormitorio".

"Sí. Pero la personalidad de mi hermano es... Si está apagado, parece que no le importa. Es
frustrante, pero ¿Qué puedo hacer cuando actúa así desde el kinder?"

Lee Jung rebuscó en su bolso y sacó su billetera. Pronto entregó una tarjeta de presentación.

"Esta es la información de contacto del Maestro Lim . Si tienes algo que decirle a mi
hermano, sería mejor que llamaras directamente a este número. Nosotros lo hacemos si es
muy necesario".

"Gracias..."

Cuando Han Seon-ho recibió su tarjeta de presentación, Lee Jung inclinó la cabeza.

"Entonces, me iré".

"Por supuesto..."

Incluso después de que ella le dio la espalda, Han Seon-ho estaba de pie allí, como mirando a la
nada. Se sentía abrumado mientras miraba una tarjeta de presentación en la que más de la mitad del
contenido estaba en caracteres chinos.

"Me alegra que estés bien."

Las preocupaciones que lo habían hecho sentir oprimido durante todo el día, parecían lejanas. Lo
ansioso que estaba porque algo malo le pasara a Myung se estaba haciendo un poco más pequeño y
ahora, otras cosas aterrorizantes le entraron de inmediato en la cabeza. Lee Myung estaba en un
área en el extranjero de la que Han Seon-ho no había escuchado ni siquiera el nombre. El hecho de
que estuviera con el Maestro Lim Joo-hyuk incluso en este momento haciendo quien sabe que
cosa, molestó terriblemente a Han Seon-ho.

"¡Ah, oye!"

Lee Jung, que había estado caminando hacia el complejo de apartamentos, de pronto volteó y gritó
en voz alta. Han Seon-ho levantó la cabeza y esperó sus palabras.
"Lo siento pero, tal vez... Cuando estabas en la escuela preparatoria, ¿Alguna vez jugaste al
fútbol en el patio de recreo? Es decir, en primavera."

"Lo hice todos los días".

"Ya veo. ¡Gracias! Por favor tenga cuidado."

"Sí, muchas gracias..."

Sus pensamientos se dispersaron debido a la pregunta tan extraña. Luego, aunque había estado
pensando en Myung durante todo el día, se guardó la tarjeta de presentación que tenía en el bolsillo
y regresó a su auto. El papel estaba arrugado debido a la fuerza con la que lo apretó.
Chapter 48

Después de conocer a Lee Jung, Han Seon-ho identificó el aeropuerto más cercano y los vuelos
disponibles a la ciudad de Xiangyang. Solo había un vuelo directo desde el aeropuerto local
a Incheon al día y la hora prevista de llegada el viernes era a las 2. El avión vendría mañana con
Myung y la convención que llevó a Han Seon-ho a hacer todo tipo de locuras vergonzosas,
finalmente terminaría y sería solo un mal recuerdo. Habían perdido el contacto durante 3 días y 2
noches únicamente, pero aunque no era normal sentirse triste por esto, esa era la realidad que ahora
estaba enfrentando. Han Seon-ho había extrañado muchísimo a Myung, y se dormía imaginando lo
maravilloso que hubiera sido si tan solo hubiera estado allí.

A la mañana siguiente, Seon-ho Han no tenía a su amante, pero al menos estaba a nada de tener su
tan anhelada libertad.

El líder del equipo, Shin, lo llamó y lo animó a dar su último esfuerzo mientras que los otros
miembros también le ofrecieron palmadas en los hombros y palabras que decían que, aunque
estaba pasando por un momento difícil, al menos le quedaba el consuelo de que al final del turno
ya todo estaría terminado. Sin embargo, no podía estar tranquilo ni aliviado, por lo que pasó un
tiempo considerable buscando el nombre de Myung en cada uno de los portales de internet antes de
cerrar la computadora definitivamente:

[Exclusivo] La visita de Lee Myung, 9 dan, a la Universidad de la ciudad


de Xiangyang , ¿Esto será suficiente para hacerle sacudir los amargos recuerdos de la
derrota?

Lee Myung 9 Dan (27 años), quien provocó una polémica en la final del
último " Kihwa Life Cup World Go Championship " , visitó ayer la Universidad de la ciudad
de Xiangyang , en China.

�—� Campus de la Universidad de la Ciudad de Shangyang : Foto cortesía de la


Universidad de la ciudad de Xiangyang

Lee Myung se reunió con los estudiantes del departamento de Baduk ayer por la mañana
para tener una sesión de preguntas y respuestas. Posteriormente, a las 11:00 hora local (12:00
hora coreana), se celebró un partido amistoso con He Ma Oping, 9 Dan (49 años), seguido de
un almuerzo con Zhang Xiao Jing (65 años), quién es el presidente de la asociación y un
conocido y respetable amante del Go. El enfrentamiento entre Lee Myung y He Ma Oping se
revelará en el sitio web (enlace) de la Universidad de la ciudad de Xiangyang.

�—� Dan Hema Oping dejando la Gran Comisión. Foto cortesía = Origen chino.

Después de retirarse del mundo del Go en el 2012, Hema Oping , 9 Dan, se está enfocando en
fomentar cultura a los estudiantes más jóvenes dando charlas en la Universidad de la ciudad
de Xiangyang . Tiene un récord que le ha permitido permanecer en el top 10 del ranking
mundial y que además, le hizo ganar el apodo de " Sumunjang " debido a su espíritu
incansable.

¿Lee Myung, 9 Dan, superó el sabor amargo de la derrota en su enfrentamiento contra


Oping ? Parece que el interés de los fanáticos del Go estará enfocado en ellos.
El artículo publicado esta mañana detallaba las acciones de su amante con bastante detalle. Aunque
no se incluyó una foto de él, incluso esta información era lo suficientemente valiosa para Han
Seon-ho. Además, si alguien subía un video del partido amistoso, al menos podría verle las manos.

[115 comentarios al respecto]

Sjw ***: ¿Por qué vas a jugar después de perder? ~~ Hazte un favor y desaparece~ !!!

Jkl ***: Lee Myung 9 Dan, siempre tendrás mi apoyo ^^

Hyuk ***: Apoyo sinceramente a Lee Myung-nim, quien ilumina Corea ♥

Ttk ***: Desafortunadamente desfavorable.

Qwe ***: Por favor, no avergüences al país otra vez.

Han ***: Oh, realmente no vale la pena verlo.

La mitad de la ventana de comentarios era de burla o negativos. Han Seon-ho inició sesión en el
portal y presionó el botón de desaprobación para cada opinión mala.

El tiempo pasó rápidamente haciendo esto.

Cuando llegó la hora del almuerzo y toda la gente se levantó, Han Seon-ho se puso un abrigo y se
levantó también. Sin embargo, a diferencia de los que iban a comer en grupos, saludó a sus jefes y
se dirigió de inmediato al estacionamiento principal. El camino al trabajo al mediodía había sido
muy tranquilo, pero había una ansiedad desconocida que lo estaba golpeando constantemente justo
arriba de las costillas. Algo así como una ansiedad no identificable que provocó que su sándwich
no se viera tan delicioso como debió serlo desde el inicio.

Cuando entró en el automóvil y revisó su celular, encontró un video que había estado circulando en
el sitio web de la Universidad de la ciudad de Xiangyang. Incluso sin traducir la página, pudo
reconocer la palabra "李明". (Lee Myung) de un solo vistazo.

Pronto comenzó el video, y poco después, dedos largos como palillos aparecieron y
desaparecieron, colocando una piedra negra sobre una tabla de madera. Han Seon-ho contuvo la
respiración, como una persona que disfrutaba mucho de un pasatiempo secreto, y puso su teléfono
celular en la base con un movimiento increíblemente cuidadoso. Dejando atrás un comentario
incomprensible en un idioma extranjero, miró con atención las hermosas manos de Myung. Uno,
dos, tres y el tablero se fue llenando gradualmente de piedras blancas y negras. Mientras tanto,
salieron unos dedos blancos puros con una piedra insertada entre el índice y el medio. Luego,
cuando extendió la mano, la punta de sus propias yemas tocaron la base de su muñeca y la
acariciaron hacía arriba. Han Seon-ho se sorprendió y quitó la mano de la pantalla. ¿Qué le
pasó a su mente mientras lo veía? ¡No podía actuar así cuando el dueño de esa mano estaba a mil
kilómetros de donde se encontraba! Peor aún, este era un video de ayer, por lo que ahora ni siquiera
podía saber dónde ni qué estaba haciendo.

¿Por qué Lee Myung no se puso en contacto con él ni una vez en tres días?

Una pregunta tardía se abrió paso por la brecha de su cerebro. ¿No era normal querer escuchar la
voz de la persona que te gusta si no está cerca de ti? Quería verle pero, ¿Él no quería verlo a
él? Era una duda terrible pero clara. Y no importaba cuanto sacudiera la cabeza, era algo que no
podía borrarse con facilidad.
Ahora, se estaban colocando piedras blancas y negras en el tablero. Han Seon-ho no conocía
mucho sobre el Baduk y aunque había llegado a pensar que estaba absolutamente dispuesto a
aprender por Myung, ahora no estaba seguro de nada. La realidad era incierta y ambigua como una
montaña cubierta por una espesa niebla así que, cada vez que Myung ponía una piedra en el
tablero, la tristeza se acumulaba y se acumulaba hasta que llegó a sentir el pecho tan pesado como
la distancia de Myung y la densidad de su silencio.

Han Seon-ho vio el video hasta el final, incluso sin entenderle. Myung había ganado.

"Felicitaciones, Lee Myung."

Incluso después de que se cortó la transmisión, miró la pantalla negra durante un buen tiempo...

Decidió que definitivamente tenían que hablar sobre esto.

Si la hora estimada de llegada al aeropuerto era alrededor de las 2 en punto y después de eso se iba
a la casa de su madre de inmediato, Lee Myung debería estar llegando alrededor de las 3:30. Sin
embargo, incluso después de que había pasado la hora estimada, el complejo de apartamentos
estaba en un completo y total silencio. Dicho esto, Han Seon-ho, que miró la entrada del
apartamento durante varios minutos, de repente comenzó a pensar: "¿Me equivoqué?" Por
supuesto, había creído que vendría a su casa, no a su propia casa. Y había dos razones importantes
para suponerlo: Primero, vino aquí directamente el día después de la final de la copa mundial de
Go. En segundo lugar, no había visto a su familia durante unos días, por lo que posiblemente
esperaba cenar juntos.

Una risa nerviosa se extendió hasta sus oídos ¿Qué estaba diciendo? ¿Él sabía algo sobre Myung al
menos? Qué tipo de café le gustaba, qué hacía después de perder un partido importante y la manera
en la que comenzó con el Baduk, otras personas tuvieron que decirle todo eso. Hizo una llamada
telefónica por casualidad, pero nuevamente, "El teléfono está apagado..." Solo había un mensaje
de voz aburrido que dispersó de inmediato la confianza de Han Seon-ho hasta volverla cenizas.

"Quizá el vuelo se retrasó."

Buscó el número de vuelo, pero se confirmó que aterrizó normalmente en el aeropuerto


de Incheon. ¡Las variables eran infinitas! Después de llegar al aeropuerto, en lugar de volver a
casa, podría haber ido a festejar con el maestro Lim, al departamento del maestro Lim, o ¡Hasta
bailar con el maestro Lim! Tal vez estaban en un Karaoke ahora mismo...

"Me rindo..."

Han Seon-ho encendió el motor en el momento en que el reloj electrónico del vehículo cambió a
las 4:00. Finalmente, miró el patio y la entrada al complejo y comenzó a avanzar lentamente en
dirección a la salida. Sin embargo, durante todo el camino e incluso cuando regresó casa, Han
Seon-ho seguía pensando y haciendo un montón de teorías diferentes para cada situación. "Podría
haberse ido a otra casa después de regresar de la reunión." "Podría haberse quedado un día más"
"Podría estar durmiendo..."

Las calles oscuras estaban increíblemente abarrotadas como el centro de Seúl. Sin embargo, nunca
obtuvo una señal de alto y su estado de ánimo disminuyó gradualmente hasta el punto en que se
volvió bastante vergonzoso. Al pensar en las cosas más difíciles de la vida, la gente solía
mencionar las admisiones universitarias o conseguir empleo, y si eras un hombre o mujer joven,
también señalarían el clima frío del entrenamiento militar. Para Han Seon-ho, el amor no
correspondido en la escuela preparatoria era tan difícil como juntar todo lo anterior. Y su relación
actual también se sentía increíblemente agonizante.
El mundo que siempre pensó que conocía a la perfección se convirtió en un misterio desde que
conoció a Myung y fue peor porque se sintió como atrapado en un laberinto durante casi tres días.

Estaba muy cansado a pesar de que solo trabajó por la mañana y se sentó en el coche por toda la
tarde. Su cuerpo estaba adolorido, se sentía malhumorado así que estiró los brazos por un momento
pero no logró sentirse nada mejor. Han Seon-ho caminaba como si lo arrastraran de la garganta,
abrió su billetera y sacó su llave tarjeta. Cuando la máquina reconoció la llave, sonó un pitido y la
puerta de vidrio se abrió de par en par. Luego, un ascensor, que parecía una caja vacía, llegó al
primer piso del sótano y subió junto con Han Seon-ho.

Han Seon-ho no esperaba nada hasta que el ascensor se paró en el octavo piso y la puerta se abrió
de nuevo. Alguien estaba parado frente a él, esperando. Su mirada, que estaba a punto de
perderse en otra dirección, se quedó fija en unos zapatos bastante familiares. Han Seon-ho miró los
tenis blancos para correr durante mucho tiempo. Luego, su mirada subió en unos calcetines y unos
jeans envueltos alrededor de sus tobillos y finalmente se detuvo en el rostro del hombre envuelto en
un abrigo de lana. En el momento en que vio la expresión de Lee Myung, sintió que cada uno de
sus engranajes internos dejaba de funcionar. Su convicción, que había sido nebulosa durante todo
este tiempo, llenó las grietas de sus dudas y se endureció de nuevo como si fuera cemento.

"Shhh. Soy un intruso ilegal. Pensé que podía quedarme esperando abajo, pero un vecino
tuyo me dijo que entrara y lo seguí. Este edificio parece tener un problema de seguridad muy
grave ¿Sabes? ¿Y qué si hubiera sido un ladrón? Alguien malo podría simplemente entrar."

Pronunció palabras extrañas y enrojeció sus mejillas.

"En fin... ¿No tienes turno nocturno? ¿Fue un día difícil?"

"..."

"Ah... Entiendo que originalmente habíamos quedado en reunirnos el fin de semana, pero...
Yo... Bueno, vine aquí para darte esto". Lee Myung extendió con orgullo una bolsa de compras
hacia el pecho de Han Seon-ho. El logotipo tenía un carácter chino garabateado en caligrafía
roja. "Pero ya que seguro estás cansado, solo voy a ponerlo aquí y me voy a ir."

Han Seon-ho no lo escuchó hasta el final, porque ya había tirado de su hombros para atraparlo
entre sus brazos. La nuca de Myung olía bien. Era diferente a cualquier perfume o aroma floral.
Suave, como la leche, y tenía un sutil aroma cremoso.

¿No estaba deprimido hasta hace un momento? Lo recordaba, pero no quedaba tal sentimiento en
su corazón.
Chapter 49

Lee Myung había estado enredado con Han Seon-ho todo el día viernes y el día sábado
también... Y libraron su primera gran pelea el sábado por la noche.

Comenzó con una camiseta que estaba metida en el fondo del armario. Han Seon-ho, que tenía una
toalla envuelta en la parte inferior del cuerpo, se paró al lado de Myung y preguntó:

"Myung, ¿Está bien si busco algo que ponerme?"

"No me importa que lo hagas, pero nada de lo que tengo te va a quedar".

A Myung no le molestó cuando abrió el armario tan ruidosamente, solo estaba pensando en dormir
porque estaba luchando con las secuelas que le había dejado el sexo. Cuando Han Seon-ho
finalmente sacó una prenda, Lee Myung ya estaba medio envuelto entre todas las sábanas.

"Parece bastante grande..."

Myung, acostado de lado y apenas parpadeando, reconoció de un vistazo la camiseta de Han Seon-
ho, que había recogido de su almohada el día del paseo escolar.

"¡No!"

Se levantó de un salto de la cama e imprudentemente estiró su brazo y tomó la camiseta de la


mano de Han Seon-ho con un fuerte tirón. Arrugó la tela en una bola para que no pudiera verla,
miró a su alrededor y finalmente la escondió detrás de su espalda porque no sabía que más hacer
con ella.

"Ah, lo siento. Es algo importante para mí."

La camiseta era un hilo que conectaba a Myung con ciertas emociones del pasado. Al mismo
tiempo, era un símbolo de la melancolía y los miserables días escolares que había pasado. Un
recordatorio de su inmenso aunque ridículo amor por Han Seon-ho. Sin embargo, incluso ahora que
estaba en una relación con él, parecía incapaz de revelar un acto así de desesperado por lo que no
dijo ninguna cosa más.

"¿Por qué es importante?"

Han Seon-ho escupió una pequeña pregunta y después, se quedó quieto durante mucho tiempo
como para permitirle contestar.

"Porque sí."

"¿De quién es eso?"

La voz que preguntaba era fría, sin rincones que fueran amistosos o tiernos, como de costumbre.
Myung, que adivinó lo que había entendido mal, estaba aterrorizado con la situación... Aunque
igual no parecía tener el valor de decir lo que pasaba.

"No quiero decirlo."

"¿Por qué no quieres?"


"Porque no me siento cómodo para hablar sobre eso ahora".

La forma de su boca, la voz, los ojos e incluso una sola ceja de Han Seon-ho, elevada en un ángulo
peligroso, revelaron que estaba de muy mal humor. Le temblaban las manos, apretaba los puños y
sus labios se movían tanto que le obligaron a mostrar los dientes. La cabeza de Myung estaba llena
de remordimientos. "¿Por qué no te deshiciste de eso antes? Entonces, no habría existido nada
que ofendiera a Han Seon-ho."

Lee Myung estaba asustado por su rostro, que no tenía ninguna expresión en absoluto. De hecho,
solo de pensar en romper con Han Seon-ho, sus ojos estallaron en un inmenso mar de pequeñas
lagrimitas que amenazaron con caer. Esto era de lo peor. "¡Estúpido idiota!" "¿Por qué no
solamente dices la verdad?" Pero Myung solo alcanzó a limpiar sus ojos antes de que Seon-ho lo
viera.

Seon-ho se sentó en la cama un rato, con Myung viéndole fijamente la espalda. Se puso los jeans y
la camisa que había estado usando cuando llegó y, después de exhalar un largo suspiro que hizo
que su corazón latiera dolorosamente, se levantó para irse a la puerta. Lee Myung miró
inexpresivamente su larga espalda. Quería abrazarlo mientras caminaba pero, al mismo tiempo,
sabía que no se merecía siquiera intentar atraparlo. Tenía sentimientos de desesperanza mezclados
con sentimientos de culpa, pena, frustración y todo tipo de emociones negativas que se mezclaban y
giraban hasta terminar por matarlo.

En la entrada, Han Seon-ho se puso la palma de la mano en la frente y suspiró pesadamente antes
de decir:

"Olvídalo, no importa. Nos veremos otro día."

"No es lo que piensas..."

"Es mejor no decir nada ahora mismo. Buenas noches."

Pero Myung no pudo dormir durante mucho tiempo después de eso. Cuanto más pensaba sobre lo
que había sucedido, más sorprendente y estúpido le parecía. ¡Esa camiseta iba a romper su
relación! Y la causa aparente del conflicto había sido que guardó silencio. Era porque existía un
abismo que no se podía llenar. Un pozo profundo hecho de la inferioridad de Myung y
la superioridad de Han Seon-ho. Él había entendido mal a Myung, pero ese no era el problema
principal sino el hecho de que su relación tenía limitaciones inherentes. No importaba cuán fuerte
fuera su luz, la oscuridad no se podía quitar tan fácilmente. El aire frío a su alrededor parecía no
poderse derretir ni siquiera con todo su calor...

Esa era, en escencia, la brecha entre Han Seon-ho y Lee Myung.

"Sé que fue mi culpa. Por favor, perdóname una sola vez más."

Lee Myung pensó en si mismo y en lo que haría cuando volviera a ver a Han Seon-ho. ¿Pero
realmente sería una vez más? Podían ser dos, tres veces más, mil veces en las que haría cosas
estúpidas. Era una persona que no merecía ser amada por él así que ¿Cuándo sería el día en que
realmente se cansaría? Lee Myung de repente quiso renunciar a todo, pero aún era demasiado
pronto para tirar la toalla. Es decir, se sentía como si el juego todavía estuviera en la etapa inicial.

La noche siguiente, Han Seon-ho llegó al frente de su casa vestido todo de negro, de la cabeza a los
pies. Myung estaba preocupado porque parecía que no había dormido nada.
"Tengo un viaje de negocios programado para mañana".

"..."

"Nuestro gerente tuvo un accidente, así que tengo que ir para suplirlo".

"¿Hasta qué día?"

"Toda la semana. Regresaré a casa el sábado".

Han Seon-ho, que había estado inclinando la cabeza todo este tiempo, finalmente mostró su rostro
por primera vez solo para decirle que estarían en contacto. Inevitablemente, el pecho de Myung
comenzó a latir fuerte como si se hubiera presionado el botón de vibración. Han Seon-ho, que
había estado enfrentando los ojos de Myung durante unos segundos, sonrió e intentó darse la
vuelta.

"Entonces... Nos vemos."

"Po... Por favor, perdóname una vez más. Sé que fue mi culpa, así que..."

"No hiciste nada que requiera que seas perdonado". Una sonrisa afligida se extendió por el
rostro de Han Seon-ho, aunque igual su expresión se liberó mágicamente. "Lo entiendo. No es
que no me ames, simplemente no eres de los que conversa."

"..."

"Pero, no me interesa a quién hayas conocido en el pasado. Ahora eres mío. Es lo único que
importa."

Lee Myung lo miró a los ojos y asintió. Aunque el problema no se había resuelto en absoluto.

Han Seon-ho, quien partió hacia Alemania el lunes por la mañana, ocasionalmente enviaba
mensajes y fotografías de su día a día. Sin embargo, parecía que su horario estaba terriblemente
ocupado y había una diferencia horaria de verdad impresionante que no les permitía conversar. De
vez en cuando, Myung se agachaba frente a su computadora portátil y esperaba por un mensaje de
él simplemente para desearle "Buenas noches." Y como nunca había estado en Europa, puso la
diferencia horaria entre Seúl y Frankfurt en la ventana de internet e intentó memorizarla contando
con los dedos.

Mientras observaba el segundero de los relojes de ambos países, que se movían en diferentes
momentos, recordó el tiempo que había pasado con Han Seon-ho. La mirada más impresionante
que le dedicó, fue la herida y preocupada de la última vez así que evidentemente le había
provocado un montón de sentimientos de culpa y de ansiedad. Se molestó, de repente lo extrañó a
morir e inmediatamente pensó que era mejor estar separados. El tiempo sin Seonho podía ser una
buena oportunidad para organizar sus pensamientos y mejorarlos.

Lee Myung estuvo pensando en Han Seon-ho todo el día y también pensó en si mismo, quien era
un idiota para tratar con él. Además, recordó la final de la copa mundial de Go y lo mucho que
había intentado quitarla de su cabeza.

"¿Analizaste la causa de la derrota?"

"No."
"Fue un shock verte cometer un error que nunca hiciste ni siquiera la primera vez que
estuvimos juntos. Pero hay algo que aprender, incluso de las equivocaciones más estúpidas."

En el avión que se dirigía a Xiangyang, el maestro Lim habló con él ocupando una peculiar
expresión severa. Arrastró a Myung, que había estado increíblemente emocionado por su nuevo
romance, contra el suelo y comenzó a patearlo con todas sus fuerzas.

"Pero eso sí, si vuelves a cometer el mismo error en el futuro, será bastante decepcionante
para todos nosotros, Myung-ah".

La voz del maestro Lim flotó constantemente en sus oídos. Era un hombre que solía utilizar
bastantes palabrotas para comunicarse pero, cuando comenzaba a abrir la boca para hablar con él,
nunca decía nada malo o terriblemente grosero.

'Tiene razón. No puedo evitarlo para siempre."

Myung se sentó en el suelo, frente a su tablero de Go. Se colocó los lentes, sacó su estuche y puso
entonces todas las fichas ordenadamente para luego quedarse mirando el centro durante un buen
rato. El lugar para colocar la piedra negra ya estaba decidido, pero parecía que no podía ponerla
fácilmente porque su mano comenzaba a resistirse como si no le quisiera obedecer. Lee Myung
dudó varias veces, luego cerró los ojos y colocó una sola piedra negra en la esquina superior
izquierda. Pensó que había hecho un buen trabajo intentado olvidar todo pero, tan pronto como la
textura de la piedrita pasó por sus dedos, el momento en que hizo el primer movimiento en el
torneo pareció finalmente cobrar vida ante él. Habían pasado ya tres semanas, pero todo comenzó a
sentirse horriblemente vívido en ese momento. Lee Myung pudo recordar el aire y el color de la
iluminación del lugar, los ojos apagados del noveno Dan, sentado al otro lado, y esa sonrisa
deslumbrante que tenía en la esquina de la boca.

Sacó una piedra blanca y la puso en el espacio vacío.

Sus dedos, que habían memorizado la derrota pero que no querían recordarla, se retorcieron ante un
montón de sensaciones desagradables. Lee Myung tomó una decisión y rápidamente se volvió
hacia el lado izquierdo como lo había hecho ese día. Después, continuó la composición de negro
golpeando y convirtiéndose en blanco hasta que atacó persistentemente las esquinas inferiores de la
izquierda. Lee Myung derramó un sudor frío al colocar una última piedra blanca en el
tablero. Incluso ese día, la idea de que era peligroso pasó intuitivamente por su mente... Pero no
había imaginado que una sola casilla haría que todo colapsara en cadena.

"No sé. ¿Los resultados hubieran sido otros si lo hubiera puesto de manera diferente?"

La mano que sostenía la piedra negra temblaba sobre el tablero. No había hecho nada bien, pero
tampoco había hecho algo malo. Simplemente lo mantuvo a su propio ritmo, y no se dio cuenta de
que era muy lento...

Al recordar ese hecho, Lee Myung de repente sintió que le costaba respirar. Cuando las piedras
número 103 y 104 se colocaron en una fila, las alucinaciones de todo lo que había acumulado hasta
el momento se derramaron como un castillo de arena frente a sus ojos. No, ya había sucedido así
que no podía decir que fuera una alucinación. El punto final del camino que ya había construido,
ahora estaba en ruinas.

Myung se cerró la boca con la palma de la mano, pero su respiración de repente cayó como lo hizo
ese día.
"Cof, cof..."

Sus ojos estaban cerrados por el increíble esfuerzo de sus pulmones así que se acurrucó como una
pelotita y se cerró la boca con tanta fuerza como le fuera posible. Sus gemidos y el babeo a través
de sus dedos eran algo repugnante...

"No puedo..."

Lee Myung dejó la piedra en el suelo, con una expresión angustiada y un dolor que atravesaba sus
costillas y que se detuvo tan pronto como comenzó a intentar respirar. Myung estuvo recostado
sobre el suelo hasta que la sala comenzó a ponerse muy oscura. Incluso, lo estuvo cuando su
teléfono celular comenzó a sonar...

Cuando la habitación volvió a quedarse en silencio, hubo un recuerdo que de repente le cruzó la
mente:

"Ni siquiera pude contactarte ¿Crees que no me preocupé? ¡Estaba muy asustado!"

"Lo siento..."

Lee Myung se levantó de un salto y miró a su alrededor buscando su teléfono. La máquina inútil
salió de entre su ropa después de diez largos minutos de registrar toda la casa. Tenía tres llamadas
perdidas: Una era de su madre, el otro era un número de ocho dígitos que parecía spam, y el último
era una llamada telefónica del Maestro Lim Joo-hyuk. Entró a sus mensajes...

[Líder de clase: Quiero verte. Mucho, mucho, mucho.] ayer

"Yo también te extraño."

Lee Myung revisó el mensaje un montón de veces hasta que, de repente, un nuevo y extraño
pensamiento pasó por su cabeza a la misma velocidad que un rayo... ¿Qué era lo que deseaba hacer
realmente?

El día que regresó de China, Han Seon-ho lo llevó a la cama tan pronto como se lo encontró. Había
esperado en la puerta durante cinco horas, nervioso y deseando que le gustara lo que había
comprado para él. Han Seon-ho ni siquiera abrió los bocadillos o vio el licor que Lee Myung
escogió cuidadosamente mientras escuchaba las extrañas conversaciones del maestro Lim. Siempre
había sido así en realidad ¿Y alguna vez habían probado algo más que no fuera sexo? El día que
comieron juntos se sintió increíblemente extraño así que pensó que incluso un tonto podría adivinar
que disfrutaba más del sexo que de una comida junto a él.

Lee Myung volvió a mirar la pantalla del teléfono celular. Entonces la palabra "Quiero
verte" pareció un poco diferente.

Supuso que lo que realmente quería decir era, "Quiero dormir contigo."

Nunca pensó que el sexo fuera malo o que la relación con Han Seon-ho estuviera en un punto
desagradable ¿A quién no le gustaba hacer el amor con alguien querido? Pero después de tener esta
clase de relación con Han, Lee Myung sintió que algo no estaba andando del todo bien. Que
Seonho no disfrutaba ni siquiera la única cosa en la que parecía ser bueno. Lamentaba no poder
mantener el ritmo de su fuerza o resistencia y lamentaba terriblemente desmayarse hasta ser una
carga que tuviera que bañar. Quería hacerlo bien. Quería satisfacer a Han Seon-ho, fascinarlo y
capturarlo entre sus brazos para que no pudiera irse nunca. Pero incluso si trataba de moverse
activamente y seguirle el paso, su cuerpo se ponía rígido hasta con el toque de uno solo de sus
dedos. Pensaba que seguramente sus amantes anteriores habían sido hermosos y atractivos y
obviamente, que el sexo con ellos habría sido increíblemente bueno. Debieron haber consolado a
Han Seon-ho cada vez, porque disfrutaba mucho del sexo largo y serio.

"Ese no es el problema ahora".

Lee Myung bloqueó la pantalla de su teléfono celular, sin responder. Pero entonces el teléfono
volvió a sonar insistentemente. Lee Myung abrió los ojos que apenas había cerrado y miró su
celular con una expresión bastante fría. Esta vez pudo contestar el teléfono a tiempo:

"¿Si señor?"

Su voz, triste y apagada, le resultaba desconocida incluso ante sus propios oídos. Tal vez había
sido por eso que el maestro Lim no había dicho nada por un tiempo considerable. Cuando le
preguntó si algo andaba mal, de repente dijo también:

"¿Estás en tu casa?"

"Sí."

De nuevo hubo silencio. Myung se sentía como un idiota sosteniendo un teléfono celular que no
emitía ningún sonido. El maestro Lim dijo de nuevo:

"¿Puedo ayudarte con algo?"

El maestro Lim Joo-hyuk era más como un hombre que miraba desde un costado hasta que
lograbas pescar un pez en lugar de enseñarte directamente a pescar por lo que, Lee Myung, no
esperaba que resolviera nada. Igual asintió:

"Sí."

"¿Está bien si voy a verte?"

"Sí..."

"Entonces llegaré en aproximadamente una hora."

Cuando colgó el teléfono, apareció un tablero de Go, que naturalmente se había detenido en la
ficha 104. Todo había comenzado desde ese agujero infinitamente distante...

Y el agujero de repente se pareció a Han Seon-ho.

Era una trampa peligrosa en la que no deberías caer solo por sentirte fascinado. El juego no habría
terminado tan rápido si no hubiera pisado estúpidamente esa casilla ese día. No habría ido a una
reunión y Lee Myung habría podido seguir siendo el mismo de siempre sin tener que sufrir tanto.
Triste, pero en una vida pacífica. Una vida sin Seonho...

Era dulce tener a Han Seon-ho en su imaginación. Sin embargo, en la vida real era
condenadamente difícil. Su corazón era tan pequeño y oscuro que no podía abrazar el de otras
personas. Se comparaba con extraños, notaba cada paso de los demás, sacaba a relucir las cosas
vergonzosas del pasado y convivía con todas y cada una de sus debilidades más decepcionantes.
Lee Myung de repente se enojó tanto que arrojó la piedra negra, que sostenía fuertemente en la
mano, sobre el tablero de Go. La ordenada línea se dispersó cuando chocó contra todas ellas y
entonces, Myung solo tuvo que conformarse con ver a las piedras caer y caer por el borde. Lo que
estaba mirando parecía su propia vida, no un estúpido juego. Era su esencia, oscura e
insignificante.
Chapter 50

El maestro Lim Joo-hyuk llegó al frente del apartamento en poco menos de una hora. Cuando
llamó al primer piso, el sonido de un vals antiguo crujiendo en sus oídos desapareció cuando
Myung presionó el botón de acceso y poco después, escuchó el sonido de un timbre que
decía: "Ding-dong".

"Hola."

Lee Myung abrió la puerta e inclinó la cabeza educadamente. La casa estaba hecha un desastre,
pero eso no era un motivo real de preocupación. El maestro Lim colocó una bolsa de plástico con
comida sobre la mesa y encendió todas las luces de la sala principal. La madre de Myung le había
pedido que se lo entregara personalmente así que solo estaba siguiendo órdenes. Myung, que se
había acostumbrado a la oscuridad, simplemente frunció el ceño y se comenzó a quejar.

El maestro Lim se sentó frente al tablero y frunció el ceño ante la aparición de un montón de
piedras blancas y negras esparcidas en un desastre. Lee Myung solo estaba viendo al maestro,
limpiando todo bastante lentamente.
Después de separar las piedras blancas y negras, el maestro empujó la ficha negra frente a Lee
Myung y le insistió que la tomara.

Lim naturalmente había asumido el papel que tomó su contrincante. Aunque la presión y la
emoción del día de la competencia no estaban presentes esta vez, Lee Myung sintió una sensación
de tensión y una irritación impresionantes.

El maestro Lim no se apresuró ni criticó a Lee Myung en ninguna de sus acciones, pero
constantemente lo empujaba para que realizara su siguiente movimiento sin detenerse a descansar.

"Parece un problema simple ante mis ojos...." Dijo el maestro Lim, colocando la ficha
número 102 en el tablero. "Desafortunadamente, parece que tú todavía no entiendes nada".

Lee Myung ignoró las enigmáticas palabras del maestro y colocó la ficha número 103 en posición
vertical. El maestro Lim dejó de inmediato una piedra blanca y entonces lo miró:

"¿Recuerdas las palabras que te dije cuando viniste por primera vez a mi salón?"

El maestro Lim cerró la tapa del estuche de las piedritas y dejó que Myung respondiera. Aunque
no lo estaba mirando a los ojos:

"Hay dos caminos a tomar en el tablero, y dijiste que solo puedes saber cual es el correcto si
trabajas realmente duro".

"Vaya... La verdad tiendo a enseñar primero la manera adecuada de rendirse. Me siento


aliviado de que recuerdes las cosas buenas".

La esencia del Baduk radicaba en la "elección". Ahora era un concepto embarazoso así que Lee
Myung se preguntaba por qué el maestro Lim de repente mencionaba un principio así de básico.
Sin embargo, permaneció en silencio.

"Fuiste el niño más problemático e incontrolable al que le enseñé, Myung-ah".

"Sí."
"Pensé que estaba acostumbrado a cambiar tu energía a voluntad, como una goma elástica
que dependía de factores externos. Pero esta vez parece que la situación es realmente mala".

El maestro Lim suspiró y negó con la cabeza un montón de veces. Un pesado silencio cayó entre
los dos.

"La vida no es muy diferente del Go, en el sentido de que no puedes tener todo lo que deseas.
No sé lo que te está pasando, pero..."

"..."

"Si es algo que te sacude así, hasta el punto de hacerte perder la cabeza, es mejor dejarlo. No
importa lo fascinante que sea, piensa si vale la pena sacrificarte tanto por ello".

Myung levantó la cabeza.

"Es un consejo honesto, Lee Myung".

Sus ojos penetrantes, más allá de sus lentes redondos, inspeccionaron fijamente a Myung.

Siempre que Myung caía en depresión, el maestro le daba los consejos adecuados sobre
Go. Concéntrate en el Go, piensa en tu madre que está apoyándote, etc. Palabras comunes. Y
probablemente esto era lo mismo en esencia pero, extrañamente, sonaba diferente y hasta aterrador.
El maestro Lim miró a Lee Myung y se levantó de su asiento, caminando hacia la puerta como si
ya hubiera dicho todo lo que quería decir.

"Toma lo que te envío tu madre y come."

Pero Lee Myung se sentó frente a la mesa sin tocar el arroz que le habían mandado.

El punto muerto continuó después de eso.

Myung se había quedado dormido a una hora inusual y se despertó un rato más tarde. No sabía si
era de día o de noche o que día de la semana era, y la verdad no le interesaba mucho. Mientras
estaba sentado en el suelo frío de su apartamento, el exterior de la ventana se volvió negro y luego
blanco de nuevo. Se durmió, se despertó, se durmió y volvió a abrir los ojos. Pareció que esto se
repitió varias veces hasta que el sol se volvió demasiado evidente como para ignorarlo. Lee Myung
abrió los ojos y trató de mirar directamente al cielo, pero pronto tuvo que cerrar las cortinas para
que no fuera tan molesto para él.

Y con este simple acto, se dio cuenta de algo importante: Si la luz era demasiado fuerte, ¿No
bastaría con ponerle una cortina?

Lee Myung corrió frente al tablero y recogió la piedra negra que estaba en el suelo. Mirando el
tablero en blanco y negro con una expresión increíblemente rígida, dejó la piedra en un lugar en el
que nunca había pensado detenerse antes. Esa casilla no parecía una ganadora, sin embargo, era
una oportunidad para hacer algo diferente que le diera una oportunidad.
Sus manos estaban ocupadas. Había colocado piedras blancas y negras una tras otra para cubrir
rápida y densamente las vacantes. Hubo un sonido de golpes irregulares en una habitación que se
había llenado solo con el tak, tak, tak, tak y su respiración entrecortada. Un tallo de sudor le bajó
por las pálidas mejillas para humedecerle los labios y sin embargo, Lee Myung puso la piedra sin
siquiera pensar en secarse.

Después de soltar la última ficha negra para decidir el destino del juego, cayó de un lado y se
quedó tendido. Su cabello estaba todo esparcido por el suelo y había comenzado a respirar como si
hubiese corrido largos kilómetros aunque sus ojos vacíos estaban llenos de interrogantes y
respuestas que nunca se había formulado. Lee Myung había entendido tardíamente lo que había
querido decir el maestro Lim Joo-hyuk hace unas horas. La encrucijada en la que se encontraba le
obligababa a tomar una decisión final. Era el principio del Baduk que uno renunciara a uno de los
dos caminos para elegir la ruta ganadora. Myung se sintió como si hubiera dado un paso adelante.
Es decir, ahora podía entender completamente cual había sido su error y por qué le era tan difícil
de detectar a simple vista. Sintió una sensación de placer intelectual cuando se alivió el frustrante
núcleo de su corazón pero, contrario a lo que esperaba, no sintió ningún orgullo en
absoluto. Simplemente estaba allí, miserable y pensando que su decisión de hace tres semanas
realmente había resultado patética.

"La vida y el Go no son muy diferentes en el sentido de que no puedes tener todas las cosas
que deseas".

Myung dejó caer la piedra negra que sostenía entre los dedos. Su pensamiento se extendió desde el
tablero de ajedrez al mundo real, siguiendo las palabras del maestro Lim línea por línea. Esa vez,
Lim vio a través de Lee Myung y descubrió que estaba preocupado por algo más que por el Baduk
así que inconscientemente, pareció descubrir que tenía un amante. Porque, todavía lo tenía ¿Cierto?
A la persona con la quería estar más cerca que nadie en el mundo. El hombre que fascinó sus
sentidos y lo hizo estar dispuesto a darlo todo. Y no importaba cuanto intentara defenderse, Han
Seon-ho pareció ignorar cada una de sus barricadas para entrar a zancadas hacía él.

Pensar en Han Seon-ho, aunque fuera solo por un segundo, aplastó el corazón de Myung hasta el
punto en que cerró los ojos e hizo caso omiso al consejo del maestro Lim.

"No importa lo fascinante que sea, piensa si vale la pena sacrificarte tanto."

Sabía que era mejor no tomar un camino que pudiera destruirlo en primer lugar. Sin embargo, si ya
estaba en la carretera, detenerse y regresar sería todavía más estúpido.
Tal vez no era lo suficientemente valiente como para soportar todo el daño y caminar hasta el final.
Sin embargo, a veces era necesario colocarse en otra casilla del tablero para ver otro escenario...

Lo que era y el amor que sentía por alguien más, chocaban bruscamente la mayor parte del tiempo.
Tener ambos a la vez, dentro de él, para una persona de un cuerpo tan pequeño y herido era un
movimiento excesivo y casi imposible. Lee Myung tomó su teléfono celular de todas maneras y
reveló la pantalla principal. Ignoró las notificaciones de que había recibido varios mensajes y
llamadas y miró la fecha.

El sábado era el día en que Seon-ho Han regresaba a casa de su viaje de negocios.
Chapter 51

"Vamos a romper."

Dijo Lee Myung. Fue a las 3 de la tarde del sábado 19 de diciembre, 20 minutos después de que
llegara a Corea.

"No siento que... Estemos en sintonía. Ni siquiera sé por qué te gusto, sobre todo... Contigo,
yo, yo... Me siento tan, miserable y confundido y... Es como si mi existencia misma se
estremeciera." Myung, que habló con calma al principio, se frotó la cara y se mordió el labio
inferior. Su mirada, sin saber a donde ir, vagó por la mesa del café. "Yo solo... Creo que te gusto
pero, solo desde la distancia. Lo siento."

Han Seon-ho no dijo nada y en realidad, ni siquiera intentó detenerlo. En cambio, se sentó hasta
que las dos tazas de café humeantes se enfriaron y el silencio se volvió en algo increíblemente
aterrador. Todavía estaba aturdido por el desfase de horario pero, incluso así, de repente sintió
como si una gran cubeta de agua fría se derramara sobre su cabeza hasta empaparlo. Por alguna
razón, le había pedido verse primero antes de que se fuera a casa así que estaba emocionado por lo
que sea que fuera a pasar. Pero resultó siendo horrible. Su cuerpo estaba despierto, pero
extrañamente su mente se detuvo.

"Me siento miserable."

Solo esa frase sonó en su cabeza una y otra vez hasta que se volvió ridículo ¿Cuándo lo hizo sentir
miserable y que demonios quería decir con "su existencia que se estremecía"? Si lo hubiera sabido
de antemano, no lo hubiese hecho sentir así. Trataría de mejorar, cada día y muy
desesperadamente...

Pero no le contestó.

Han Seon-ho recogió el anillo que Lee había dejado sobre la mesa y salió del café con él, en el
bolsillo de su pantalón en lugar de ponérselo en el dedo. Quizá, Lee Myung necesitaba un poco de
tiempo. Dado que era una persona tímida y prudente, la relación pudo haber sido un enorme peso
que cargar y Seon-ho no quería agregarle más presión diciendo algo.

Seon-ho Han sacó su equipaje de la paquetería del café y tomó un taxi. Mientras llegaba a casa,
mantuvo los ojos cerrados ante una fatiga que no podía desaparecer.

Fue a un mercado frente a su casa para comprar la comida que necesitaría durante el resto de la
semana. La casa, que había estado vacía durante casi 6 días, estaba fría y triste y aunque siempre
había vivido así, nunca pensó que fuera extraño ni que se sintiera realmente deprimente hasta que,
por supuesto, conoció a Lee Myung y lo llevó a dormir a su colchón.
Los días en que invitaba a Myung a pasar el día en su casa, Seon-ho Han prendía la calefacción
a 26 ° C. El refrigerador lo llenaba de frutas y bocadillos, ventilaba durante al menos una hora para
no acumular polvo e incluso cambiaba las sábanas. Myung no hacía nada en realidad, simplemente
se acostaba en la cama, se sentaba o miraba al techo para luego irse a deambular por los pasillos.
Sin embargo, debido a su presencia, Han Seon-ho siempre tenía una increíble sensación de
felicidad. ¡La mayor alegría del mundo! Especialmente cuando abría los ojos y descubría que tenía
a Lee Myung a su lado. Durmiendo... Era precioso cuando bostezaba y lo era aún más cuando la
luz del sol brillaba sobre la superficie de sus ojos marrones hasta volverlo como pelotitas de vidrio.
Han Seon-ho era una persona realista y para él, el amor era un acto de perseguir un sueño. Sabía
que tenía que golpear como en un blanco de tiro, poner todo de si mismo, con la fuerza que se
requería y el corazón y el desempeño que hacía falta... Pero lo perdió porque en realidad no sabía
como manejarse en un amor real.
El día de la reunión, Han Seon-ho solo había tenido que extender la mano y agarrar a Myung antes
de que se cayera. En retrospectiva, solo había tenido suerte.

"No podría ser nunca tan fácil".

Myung era una persona cuyas emociones estaban bien escritas en su rostro. Aunque no hablara. Si
estaba tímido, avergonzado o de buen humor, si tenía curiosidad, todo lo que tenía que hacer era
mirarlo a los ojos y entonces lo sabría. Sin embargo, no podía entender nunca lo que estaba
pensando.
A Lee Myung le gustaba Han Seon-ho. Esta era una emoción que podría comprobar mirándolo a
los ojos tan solo por un segundo. Sin embargo, era difícil entender la razón por la que de pronto
decidió romper. Lo miró, diciendo que no se fuera aunque su boca constantemente le
gritaba "Tenemos que romper". ¿Por qué no le dijo que se detuviera aunque parecía morir de
ganas por hacerlo? Era, por supuesto, una de las características de Myung que Han Seon-ho no
toleraba.

"Contigo, yo, yo... Me siento tan, miserable y confundido y... Es como si mi existencia misma
se estremeciera."

Sin embargo, no había contradicción alguna en esas palabras y ese hecho molestó horriblemente a
Han Seon-ho. Fue sincero porque de verdad se sentía de esa manera... Seon-ho pudo ver que era
realmente miserable y debido a eso, las marcas que sus ojos dejaron en su pecho se sintieron
amargas como una herida abierta. ¿Por qué había puesto una cara tan dolorosa? ¿Estaba
relacionado con esa camiseta?

La expresión de Han Seon-ho se endureció al pensarlo. Era desagradable hasta el extremo por lo
que intentaba ni siquiera imaginarlo... Una playera grande, extraña, guardada en el fondo del
armario y que le había provocado tener la cara pintada de rojo mientras la escondía como si fuera
un objeto importante. Entonces, Han Seon-ho se enojó todavía más. No era extraño que Lee tuviera
algunas personas con las que hubiera salido íntimamente en el pasado y sí, obviamente entrarían y
saldrían de su casa y dejarían prendas tiradas por allí. Sin embargo, había un problema con el
hecho de que conservara la ropa de ese hombre hasta ahora. Era como prender fuego a su disgusto
y avivarlo.
Han Seon-ho salió de la casa de Lee Myung cuando su expresión dejó de ir en el rumbo que quería.
No deseaba mostrarle una cara negativa porque ante él, solo quería aparentar ser... Agradable y
cool. Sin embargo, incluso cuando su ira se apoderó de su cabeza y su razonamiento se volvió todo
borroso, Han Seon-ho no pensó ni una sola vez que estuviera teniendo una aventura o que estuviera
conociendo a otras personas al mismo tiempo. Era demasiado honesto para saber que no era ese
tipo de hombre y además, Han Seon-ho estaba convencido de que Lee Myung lo amaba
intensamente incluso en ese momento.

"Voy a quemar en secreto esa camiseta o algo así."

Fuera cual fuera la razón por la que Lee Myung había declarado la ruptura, Han Seon-ho no tenía
intención alguna de dejarlo ir. Esperaría unos días para que se recuperara, unos meses tal vez, pero
lo lograría. Lo tendría una vez más, firmemente sujeto entre sus brazos.

"Lo siento, pero no puedo aceptar esta solicitud, Myung."


Simplemente se cambió de ropa y se dejó caer en el sofá. Cuando prendió la televisión, la
transmisión de fútbol estaba en pleno apogeo en el canal de deportes por paga. Lo miró hasta el
final porque era un equipo que le gustaba mucho desde que era un niño pero, no se había podido
concentrar ni en una pequeña cosa.

Han Seon-ho se quedó dormido sin importar el ruido.


Chapter 52

La semana había pasado tranquilamente. El sábado celebraron una fiesta de fin de año y el
domingo, que era cuando iba a encontrarse con Lee Myung, fue a una joyería a buscar el anillo que
había pedido anteriormente para él.

Parecía que habían pasado meses desde la ruptura, pero solo fueron algunos días.

Seon-ho Han obtuvo la "libertad para pasar el día", que tanto había esperado cuando trabajaba
horas extras pero, ahora que se enfrentaba al peso de una separación, se sentía como si no fuera tan
bueno como lo estaba imaginando. ¿Alguna vez la televisión se sintió tan aburrida? Es decir, hubo
un tiempo en el que su afición era beber cerveza mientras veía una buena película o un partido,
pero ahora nada de esto pareció ser lo suficientemente emocionante.

Y así, el lunes volvió a trabajar.

El señor Song, que debería haberse ido de viaje de negocios a Alemania en lugar de Han Seon-ho,
se disculpó y habló con él un total de diez veces, incluso si ya le había dicho que decir eso no era
necesario. Al final, Song dijo que le invitaría un buen plato de arroz si no tenía ninguna otra cita
para ir a cenar. Seon-ho asintió de inmediato con la cabeza. Hasta la semana pasada, había un lugar
al que ir corriendo después del trabajo. Ya no tenía planes.

Después de la reunión, Dae-ri Song llevó a Seon-ho Han a un restaurante bastante lujoso. Era un
lugar donde para cada plato se servían ingredientes finos como tiburón y mariscos. Gastó 350.000
wones en licor tradicional así que, cuando se vacío todo el alcohol en la boca, de pronto echó de
menos a su padre y derramó un montón de lágrimas silenciosas que terminaron con Han Seon-ho,
consolandolo por el resto de la hora.

Después de enviar al diputado Song en un taxi a su casa, Han Seon-ho recordó la botella de licor
que Lee Myung había comprado para él en su viaje a China. Era una botellita hermosa con dibujos
de colores y unos bocadillos tradicionales envueltos en un papel rojo. Los llevó a Alemania y los
comió allí. ¡Estaban de verdad riquísimos! Pero, lamentablemente, no pudo abrir el licor ni siquiera
para olerlo porque estaba lo suficientemente ocupado y estresado con el trabajo como para morir.

¿Había algo que no le recordara a Myung? Han Seon-ho sintió que lo golpeaban de la nada, que se
ponía un poco más triste... Y tan pronto como aparecieron las palabras Yeongsan-dong en el
letrero de la carretera, cambió de carril para seguir derecho.

El GPS le indicaba constantemente que hiciera un cambio de sentido para llegar a casa, pero ahora
iba en la dirección opuesta. Cuando se dio cuenta, ya estaba entrando por la entrada de un enorme
conjunto residencial.

Estaba increíblemente loco.

A las 9:30 de la noche, Han Seon-ho llegó a la casa de su ex amante. Apagó todas las luces y miró
hacia la ventana iluminada del quinto piso. Había una cortina bastante gruesa allí, por lo que las
siluetas ni siquiera eran visibles desde el exterior. Era un lugar en el que una vez estuvo fumando
con Myung...

"Si fumamos aquí, ¿No se enojarán los vecinos? Tal vez vengan a reclamar"

"No. El humo se va hacía arriba. Es un principio básico de... De la fuerza del viento y todas
esas cosas."

Myung, que se rió con fuerza de sus palabras sin sentido, fue ciertamente encantador. De la cabeza
a los pies, no tenía un rincón sin ser perfecto.

Han Seon-ho se quedó quieto hasta la medianoche, cuando vio que la luz de la habitación 501 se
apagaba y todo se quedaba en completo silencio. Suspiró, acomodó su cuerpo en el asiento del
conductor y puso en marcha el coche. Había dicho que lo esperaría el tiempo que hiciera falta pero,
desde el cuarto día de la ruptura, la situación rápidamente se volvió en algo bastante difícil de
soportar. La gente de la empresa empezó a preguntar, con expresiones increíblemente ansiosas y
curiosas, sobre lo que fuera que estuviera pasando en su vida para que su cara se viera así de
terrible. El trabajo se hizo pesado y la cantidad de tiempo que permaneció sentado sin comprender
y mirando a un punto fijo, aumentó.

Han Seon-ho tenía la confianza para decir que podía recuperar a Myung si lo intentaba con todas
sus fuerzas. Pero también estaba una parte en su interior que le hacía pensar que no tenía sentido ir
a un encuentro tan apresurado. El poco tiempo que habían estado juntos, se sintió ahora como si
hubiese sido parte de un sueño. Incluso si trataba de recordar con todas sus fuerzas, la depresión
solo le provocaba ver algunas escenas inconclusas y sentimientos que parecían no llegar
adecuadamente a su corazón. Pero incluso así y pese a sus constantes sentimientos
negativos, Seon-ho Han fue a la casa de Lee Myung después del trabajo por segunda ocasión.

Estacionó su coche en una sombra oscura y miró la ventana con las luces apagadas. Alrededor de
las 8 en punto, un hombre de mediana edad con gafas comenzó a decir algo al intercomunicador
durante aproximadamente cinco minutos. La luz de la habitación 501 se prendió. Han Seon-ho
observó en silencio al hombre hablar con alguien por teléfono y después de un rato, la puerta
corrediza de vidrio se abrió y salió Lee Myung, con el mismo abrigo que utilizó para ir a la
reunión escolar. El cabello que cubría su frente estaba todo desorganizado y aunque usaba prendas
grandes, su cuerpo estaba evidentemente más delgado que la última vez. Mientras el hombre le
entregaba una bolsa de plástico que parecía contener comida y decía algo colocando su mano en su
hombro, Lee Myung miró al aire como una persona confundida.

La única razón por la que no podía correr hacia él era porque se aferraba a las cuerdas de la razón
con todas sus fuerzas. Pero, en el momento en que observó la cara de Myung, las lágrimas cayeron
y, poco después, corrieron por sus mejillas hasta hacer un desastre. Hasta ahora, lo que pensaba
con seguridad, lo que esperaba y aguantaba, se volvió inútil. Han Seon-ho estaba extremadamente
ansioso y angustiado.

El hombre habló constantemente durante unos minutos mientras Lee Myung seguía mirando a
cualquier otro lugar con los ojos bien vacíos. Han Seon-ho no encendió el auto inmediatamente,
incluso después de inclinar la cabeza hacia abajo con una actitud más que derrotada. En su lugar,
se fue a casa solo después de confirmar que la luz en el quinto piso se encendiera y luego se
apagara nuevamente después de un tiempo.

El décimo día de la ruptura, Han Seon-ho se fue a trabajar en un estado más vago que nunca antes.
Se sentía como si algo se hubiera deslizado dentro de él mientras lloraba el día anterior. Algo con
púas y cuchillas. Han Seon-ho pensó que era como un muñeco últimamente, sentándose y
empezando a trabajar mecánicamente una y otra vez y otra vez hasta que llegaba la hora de
marcharse. Pensó también que este tipo de vida no podría soportarse ni un momento más y,
mientras redactaba el archivo solicitado por correo electrónico con expresión pasmada y escuchaba
el segundero del reloj en su pared, se dijo a si mismo que necesitaba desesperadamente a Myung, y
no valía la pena considerar nada más que eso. Sin embargo, ahora todo era confuso.
¿Qué había al final de este túnel? ¿Sería el final de la separación o el final del proceso de su
amor? Originalmente, no tenía dudas, creyendo que la luz estaba esperando al final de un túnel
corto. Asimismo, pensó que los pequeños conflictos no eran más que los giros y vueltas de una
montaña rusa que podían resolverse con un poco de comunicación. Pero en ese momento, la idea
de que Myung lo amaba tanto como lo amaba él, se había vuelto tan palido y aplastado que era
difícil encontrarle la forma.

"Seonho, ¿Estás ocupado?"

Cuando el diputado Choi, del segundo equipo, se acercó a la mesa de la oficina con café en una
mano y unos papeles en la otra, Seon-ho Han estaba tan abatido pensando en Lee Myung que no
contestó en absoluto.

"¡Seonho!"

"¿Ah? Oh sí, lo siento."

"Como escuché, tu tez no es buena. ¿Qué está pasando? ¿Hay algo en lo que te pueda
ayudar?"

Han Seon-ho lo intentó, pero no pudo reírse de su rostro preocupado ni siquiera como una cortesía.
Todo era, simplemente molesto.

"No he tenido... Una buena semana."

"Tal vez puedes sentirte mejor si hablas ¿Tienes tiempo para fumar?"

El diputado Choi bajó la voz y señaló levemente con el pulgar hacia la salida de la oficina. Aunque
Han Seon-ho no mostró ningún interés en ir a platicar con él o abrir su corazón ante un compañero,
no pudo ser grosero con él, por lo que se vio obligado a empacar un paquete de cigarrillos y
seguirlo. Los ascensores del edificio estaban ocupados por dos o tres personas en cualquier
momento del día así que, mientras Choi y él subían a la sala de fumadores al aire libre,
mantuvieron la boca cerrada y una distancia considerable todo el tiempo. Sin embargo, estaba
escrito en el rostro del gerente que quería confesar algo rápidamente.

Con el tiempo, Dae-ri Choi, quien arrastró a Han Seon-ho hasta la esquina de la sala de fumadores,
confirmó que no había nadie alrededor y preguntó en un tono un poco emocionado:

"Seonho, ¿Es cierto que en tu viaje de negocios a Frankfurt la semana pasada te aplaudieron
de pie al final de tu presentación?"

Han Seon-ho no respondió a sus palabras, en su lugar, bajó la cabeza y encendió su cigarrillo.
Luego, cuando vi al diputado Choi sacar uno de la cajetilla, se inclinó y ocupó su encendedor para
prenderlo también.

"Pues sí, pero fue un aplauso de apoyo. Algo como ser el juguete de la empresa al que le dicen
¡No te desanimes!"

"Pues yo escuché cosas magníficas de ti."

"¿Qué quiere decir con eso?"

Llenó sus pulmones de humo, pero el efecto esperado que le ocasionaba fumar no se produjo de
ninguna manera. En su lugar, simplemente se sintió miserable y más pequeño que nunca. Con una
cara sonriente, el diputado Choi agitó su cigarrillo en el cenicero:
"Escuché tres solicitudes para ti, Han Seon -ho. Todo después de tu presentación en
Alemania. Lo último que supe es que llegó a oídos del administrador corporativo".

"¿Es así?"

"Como que "¿Es así?" No es algo para que te quedes con esa cara de tonto, hombre. Hay
mucha gente que dice que hay una falta de mano de obra para continuar con el trabajo de
MIDI en Alemania. Es real. Un rumor desde arriba."

"Ah..."

"Iré a preguntarle al nuevo líder del equipo primero. Sin embargo, eventualmente los de R.H
preguntarán sobre ti así que, por favor, piensa en el futuro".

El diputado Choi mostró una expresión de orgullo, como un niño emocionado con un nuevo regalo.

Han Seon-ho se volvió hacia una posibilidad en la que nunca había pensado, pero se sintió como
algo... Extraño. El primer pensamiento que le vino a la mente fue: "Si eso sucede, entonces
tendrás que tener una relación a larga distancia y eso es imposible." El siguiente pensamiento
que le vino a la mente fue que la relación había terminado la semana pasada de todas maneras.
La percepción de que no importaba donde estuviera, el hecho de que no tendría ningún efecto sobre
Myung, rompió su frágil esperanza hasta el punto en que pareció sollozar.

El diputado Choi, que vio su expresión, apagó el cigarrillo como si estuviera avergonzado.

"No me hagas esto, hombre. Te dije que esto era para hacerte sentir mejor. Mira, si te vas a
Alemania, tendrás cigarrillos mejores, las salchichas están riquísimas y la cantidad de dinero
que vas a recibir, uff, se va a triplicar."

"..."

"Bueno, hace frío. Ahora entremos, entremos. Creo que no vale la pena hablarlo aquí
ahora".

Han Seon-ho regresó al interior con Choi Dae-ri. Pronto almorzaron juntos y por la tarde tuvieron
una reunión de equipo, aunque logicamente pareció como si la cabeza de Han Seon-ho estuviera a
medio camino mientras que la otra mitad no podía pensar en nada más que en Lee Myung. La
noticia de que el diputado Choi le daba una nueva posibilidad de cambio, es decir, la idea de que la
relación con Lee Myung podría cortarse para siempre, lo golpeó. La sensación de crisis puso a Han
Seon-ho en un estado de despertar que le hizo considerar varias formas y caminos.

Han Seon-ho tenía miedo.

Tenía miedo de perder la cabeza para siempre, tenía miedo de darse la vuelta y tenía miedo de irse
hasta un punto sin retorno.

Cuando le quedaban 30 minutos de trabajo, entonces le llegó un mensaje:

[010 - *** - ***: Soy Lee Jung, la hermana de Lee Myung ¿Puedo hablar contigo?]

Tan pronto como Han Seon-ho vio la notificación, tomó su teléfono y salió corriendo de la oficina.

"¿Hola?"
"¿Jung Lee? Soy Han Seon -ho".

"Ah, sí... Perdón por contactarte de repente. ¿Puedes hablar un rato?'

"Sí. Por supuesto."

Durante un tiempo, solo existió un increíble silencio incómodo. Lee Jung-eun pareció
increíblemente nerviosa, como si pensara que era difícil hablar.

"Mi hermano... ¿Sabes qué fue lo que pasó?"

Esta vez, pareció ser el turno de Han Seon-ho de guardar silencio. No era apropiado llamar a
alguien que no conocía y preguntarle algo como esto. La intención de la pregunta también parecía
bastante sospechosa así que estaba claro que algo andaba mal. Sintió intuitivamente que Lee Jung
estaba tratando de ayudar a su hermano así que Seon-ho vaciló un poco antes de abrir la boca:

"¿Está bien?"

"No." La voz de Lee Jung tembló levemente. "No está para nada bien."

De repente, comenzó a murmurar:

"Oppa... Es muy sensible. Se está comportando de una manera preocupante porque, no ha


comido nada y ya canceló todos los juegos del próximo año y la participación a los eventos de
apertura. No me escucha a mí ni a mi mamá y dicen que cuando el maestro lo visitó, estaba
como un loco."

La palma que se había estirado naturalmente, se curvó por si misma sobre sus pantalones. Han
Seon-ho escuchó en silencio, con los puños bien apretados.

"A veces pasa por malos días, pero nunca se había derrumbado tan terriblemente. De esa
manera, de esa manera, tengo miedo de que..."

Sus palabras fueron cortadas. Lee Jung respiró hondo un par de veces así que se hizo evidente,
incluso a través del teléfono, que estaba temblando fuera de control. Jung prosiguió, con una voz
que intentaba sonar tranquila:

"La razón por la que llamo a Han Seon -ho a ciegas y digo esto... Es, es..."

Su voz deprimida volvió a aparecer. Han Seon-ho pudo predecir algunas de las palabras atrasadas
que no había logrado completar. Lee Jung-eun quería decir que era muy probable que su
hermano terminara muriendo. Han Seon-ho asintió de inmediato.

"Yo... Saliendo del trabajo voy a ir a revisar que todo esté bien."

"¿Pueden hacer las paces?"

"..."

"Ahora no, no tiene que ser ahora pero..."

Él frunció el ceño. Cuando escuchó eso en voz alta, el dolor fue como si lo hubieran apuñalado
sobre el corazón.
"Tu hermano... Fue quien rompió conmigo así que no quiero ser tan brusco..."

Lee Jung, que había estado en silencio por un largo tiempo, murmuró en voz baja:

"Esta es una relación entre dos personas, lo entiendo, y entiendo muy bien que un tercero no
debe intervenir. Pero Myung tiene esa personalidad estúpida y difícil así que pensé en todo lo
malo que pasaría si realmente lo dejaba solo. Por eso acepté hacerte una llamada tan
vergonzosa..."

"Está bien. Puedes tener confianza conmigo."

"No es del tipo de persona que se aferra primero a los demás. Si cree que puede soportarlo
solo, entonces lo hará hasta la muerte. Quiero que sepas que incluso si dice algo frío o si
parece inexpresivo en el exterior, en el interior es algo completamente diferente."

"..."

"Él siempre está preocupado por ti, a él realmente le gustas mucho desde hace un tiempo así
que ¿No puedes hacer algo para demostrarle que también lo quieres? Solo... Solo por una
última vez..."

La voz ardiente, que seguía sonando del otro lado del teléfono, se cortó de repente. Lee Jung-eun
pareció muy avergonzada por las palabras que acababa de decir.

"Suena realmente presuntuoso. ¿No es verdad? No tienes que... No tienes que hacerme caso
si no quieres. Lo siento."

La llamada terminó antes de que Han Seon-ho siquiera dijera algo. Luego, se quedó un rato con la
mirada completamente perdida y sosteniendo un teléfono celular con la pantalla en negro. Volvió
la cabeza lentamente y suspiró. Cuanto más pensaba en las palabras de Lee Jung, una por una, más
todas las circunstancias apuntaban a un solo lugar: La mente de Myung todavía lo estaba viendo
a él. Con ese hecho, el corazón de Han Seon-ho latió rápidamente y su pecho entero se calentó
como si le hubieran vaciado agua caliente. La conversación alimentó sus planes anteriores y pensó,
que entonces no tenía que preocuparse por qué hacer si Myung lo alejaba. Ya no parecía que ese
pudiera ser el caso.

Al regresar a su asiento, Han Seon-ho terminó su trabajo y se preparó rápidamente para lo que haría
a continuación. A las 6 en punto, se mezcló con la multitud que salía de la oficina y salió del
edificio casi corriendo. No podía imaginar un truco para hacer esto más fácil, así que pensó en
verter sus sentimientos tal y como estaban. Cuán feliz estaba de conocerlo, cuán ansioso e infeliz se
sentía mientras no lo tenía entre su brazos, los pensamientos que había visto y escuchado y sus
celos hacia el maestro Lim y otros conocidos. Han Seon-ho planeaba mostrar a Lee Myung todo
esto y esperar que lo aceptara.

Cuando llegó al puesto de guardia en la entrada del apartamento, el policía lo reconoció de un solo
vistazo y lo saludó. Han Seon-ho detuvo el auto en el estacionamiento y miró su reflejo en el
espejo para verificar que no se viera tan increíblemente lamentable. Después de arreglarse el
cabello y revisar su ropa, salió del auto... Y tal vez por coincidencia, encontró que el coche de Lee
Myung estaba justo al lado de él.

El cielo se estaba oscureciendo. La brisa de invierno estaba penetrando fríamente en el dobladillo


de su abrigo pero su cabeza estaba tan llena de pensamientos sobre Myung que no sintió ni siquiera
una pequeña pizca de frío. Han Seon-ho metió las manos en ambos bolsillos y caminó hacia el
apartamento. Aunque la distancia era lejana, Han Seon-ho volvió la cabeza por completo ante un
extraño tipo de premonición y entonces, un suspiro increíblemente pesado salió de su boca al darse
cuenta de lo que estaba sucediendo en realidad... Su hermana había dicho que estaba medio muerto
y tal vez era verdad. Pero aunque su cara literalmente se volvió la de un esqueleto en estos pocos
días, su infinita belleza todavía estaba allí.

Lee Myung caminaba hacia su auto cuando de repente se detuvo. Al ver el todoterreno negro,
aparcado a unos centímetros de el suyo, se quedó quieto como si hubiese visto un fantasma y luego
se volvió bruscamente en dirección a Han Seon-ho para poder verlo. Los dos se enfrentaron desde
una distancia considerable. El rostro inexpresivo de Myung se manchó de sorpresa y pronto la línea
de sus labios bien cerrados se arrugó hasta convertirse en una expresión de llanto impresionante.
Parecía que se aventaría contra los brazos de Han Seon-ho en un momento pero se quedó
allí. Han Seon-ho esperó pacientemente hasta que Myung caminó hacia él, paso a paso... Seon-ho
finalmente pudo ver a la perfección sus mejillas temblorosas y sus labios secos. Sin embargo, en
sus ojos marrones, una especie de "voluntad involuntaria" estaba brillando. Lee Myung miró sus
pies por un instante y luego, en algún momento, cerró los párpados y dijo:

"Yo perdí".

Tenía curiosidad por saber que iba a decir, pero apareció algo que realmente no podía imaginar.
Han Seon-ho solo parpadeó.

"Como dije la última vez, no estamos en sintonía. Solo te estoy molestando, solo soy un
montón de cosas desordenadas que te decepcionarán en algún momento. Yo hice... Entiendo
que esa vez te hice enojar y frustrarte . Soy tan patético y estaba tan, tan angustiado. Pensé
que tenía que defenderme porque sentía que me estaba cayendo a pedazos así que traté de
detenerme y dejarte..."

Myung se detuvo a la mitad, pero luego escupió rápidamente, todavía con los ojos cerrados:

"No puedo. Porque... Te extraño a morir y porque me gustas increíblemente mucho. Me he


sentido tan mal en estos días que pienso que puedo renunciar a cualquier cosa por tí".

Su mano, apretada en puño, estaba temblando.

"Sé que soy egoísta, pero... Me esforzaré más así que, solo una vez, solo esta vez..."

Lee Myung parecía a punto de arrodillarse. Han Seon-ho no escuchó su petición hasta el final
porque ya se había aproximado a él para envolver su mano izquierda con la suya y meterla de
inmediato en el bolsillo de su abrigo.

"No digas eso. No tienes que renunciar a nada, mi amor".

Lee Myung abrió los ojos y levantó la cabeza.

"Solo no me alejes otra vez".

Una mirada de vergüenza se extendió por el rostro pálido de Myung, quien miraba la increíble
sonrisa de Han Seon-ho como si no pudiera creerlo. Sus labios temblaron unas cuantas veces, pero
no pudo hablar. Lo mismo sucedió con Han Seon-ho. Había muchas cosas que quería decir, pero
por eso mismo había tantas cosas que tenía que seleccionar y perfeccionar que ahora no quedaba
nada en su cabeza. Estaban haciendo contacto visual, y la mano fría pero palpitante de Myung
seguía en su bolsillo. Han Seon-ho pensó que estaría bien actuar ahora... Metió los dedos en su
bolsillo, insertando lentamente el arito que había estado cargando todo el tiempo desde que había
estado en la joyería. Myung parpadeó varias veces, luego sacó su mano izquierda y lo miró: Le
había puesto un anillo brillante alrededor del dedo anular que se ajustaba como nunca antes.
Cuando vio que las lágrimas crecían alrededor de sus ojos, Han Seon-ho lo abrazó. Lo encerró
contra su pecho y besó dondequiera que sus labios [Link] primeras veces, no se detuvo hasta
que Myung, avergonzado, se rió y cerró los ojos. ¿Qué debería decir sobre esta situación? ¿Qué
palabras podía utilizar para expresar sus sentimientos? La mente de Han Seon-ho estaba vacía pero,
por otro lado, su corazón estaba bastante lleno de alegría.

Mientras Han Seon-ho besaba constantemente sus ojos, mejillas y cuello, Myung lo alejó.

"Detente ahora. La gente nos verá".

Pero Han Seon-ho le besó la nariz, la frente y la coronilla, y luego volvió a abrazarlo por la cintura
para besarle los labios. Pensó que el cielo estaba bien y que el clima estaba bien también, ahora era
de un hermoso azul marino.

"¿Tienes hambre?"

"¿Qué? Ah... Sí."

"¿Qué es lo que más quieres comer?"

"Lo que sea está bien..."

Han Seon-ho endureció deliberadamente su expresión y lo miró fijamente. Los ojos de Myung se
entrecerraron con preocupación y luego abrió la boca imprudentemente.

"Yo..."

"Dímelo todo ¿Qué quieres comer?"

"Ah... Panceta de cerdo y... Pues, soju ".

Han Seon-ho besó la mejilla del hombre antes de abrazarlo.

"Perfecto."
Chapter 53

"Él día que me acompañaste al centro comercial ¿No estabas enojado conmigo? Te ví
actuar... Raro."

"No puedo decir que me sintiera bien, pero no estaba enojado."

Han Seon-ho llenó su vaso vacío y dejó la botella de soju sobre la mesa. Myung suspiró un poco y
después de eso, mantuvo la cabeza gacha y la mirada fija únicamente en el cristal.

"¿Por qué te sentiste mal?"

"Pues..."

Odiaba verlos tocar tu cuerpo.

"La gente en el centro comercial... Se acercó demasiado a ti".

"Lo sé. Pero son buenas personas."

Después de todo, Myung no pareció comprender todavía nada. Han Seon-ho dio la vuelta a la carne
y se preguntó como podría llegar a explicar adecuadamente sus sentimientos. La carne cruda rojiza
tocó la placa de fuego y emitió un chirrido que avisó que se estaba calentando. Han Seon-ho dejó
de lado las tenazas y lo dijo todo en una voz muy bajita:

"Es porque... Recién somos novios."

"¿Eh?"

"Me siento inseguro cuando estás en contacto con otras personas".

"¿Algo como... Un apretón de manos?"

"Sí. Incluso eso".

Han Seon-ho comenzó a parecer increíblemente inocente mientras preparaba el plato de carne.
Myung, por el contrario, se veía increíblemente confundido con este problema.

"Myung, y..."

"¿Qué?"

"Espero que podamos comunicarnos al menos una vez al día. Mensajear y esas cosas".

Han Seon-ho envolvió la carne de cerdo perfectamente cocida en una envoltura de lechuga y se la
llevó de inmediato a la boca. Lee Myung separó los labios mientras intentaba poner en orden sus
siguientes oraciones pero, luego, simplemente decidió que estaba bien y los cerró. Se puso un
montón de lechuga en la boca y lo mastiquó sin hacer ni un poquito de ruido. Respondió:

"Lo intentaré."

"Quiero saber si estás bien cuando estamos lejos y, cuando estamos cerca también".
"... Es algo que puedo hacer."

"Dame tu teléfono celular un momento".

El inocente Lee Myung extendió su teléfono celular sin negarse. El aparato, que pareció haberse
lanzado al mercado hace más de cinco años, ni siquiera tenía un patrón de bloqueo o una funda
adecuada. Han Seon-ho miró la pantalla de inicio y frunció el ceño inconscientemente. Esto se
debía a que las notificaciones no confirmadas flotaban en rojo en las esquinas de todas las
aplicaciones que había instalado. ¡Y eran un montón! Cuando tocó el botón "Mensajes", la lista
de números se llenó en la pantalla.

"Yo... No quiero parecer un tipo obsesivo pero ¿Puedo ver tus mensajes?"

"Adelante."

Tan pronto como le otorgó su permiso, Han Seon-ho presionó el mensaje de Cho Seung-bin,
ubicado en la parte superior:

[ Veg Venture ]
¡El usuario " SimBini " del servidor "RED" te ha invitado al Veggie Venture World !
¿No lo has probado todavía? �…
Jugadores de clase mundial �…
(Evento n. ° 1 en 17 países ☆) Obtén el diseño "Espadachín mágico del mundo
oscuro" (Enlace)

Conéctese con la aplicación >>>>>

Han Seon-ho se rió después de mirar la pantalla. Esto se debía principalmente a que no había
conversaciones privadas entre los dos. Jo Seung-bin estaba usando a Lee Myung como una cuenta
para enviar sus invitaciones a juegos.

Lee Myung miró la pantalla mientras comía:

"Ya le había dicho antes que no quería jugar".

Han Seon-ho recogió la carne moderadamente cocida utilizando las pinzas y la colocó sobre el
cuenco de arroz para dos personas. Parecía que si tenía mucha hambre, porque Myung comía tan
bien que ya estaba a punto de acabar con todo en la mesa. Han Seon-ho contempló felizmente
como masticaba y tragaba y después, revisó la sala de chat que más le preocupaba...

※※ [[ Todo el país está furioso en este momento ]] ※※


((Debes leer esto)) ¡¡Las mayores estafas a la hora de ir al banco!!
1. Si alguien solicita la contraseña de su tarjeta de crédito, debe rehusarse.
2. Nunca haga retiros de más de 10,000.
3. Nunca presione el texto para cambiar su i-Pin en compañía de desconocidos.

Comparte la publicación con tus amigos ^^

"... Supongo que el maestro Lim está muy interesado en la seguridad".

"Tiene muchas dificultades con eso".

Miró toda la conversación y notó que el contenido era bastante consistente. El maestro Lim
compartió con Myung numerosos casos de phishing y fraude de voz, aunque obviamente Lee
Myung nunca respondió a ninguno de ellos.

Después de eso, pareció que ni siquiera necesitaría ver el resto así que Han Seon-ho le devolvió su
teléfono celular a Lee Myung y volvió a concentrarse en comer la panceta de cerdo envuelta en
lechuga. Estaba sintiendo como si todo lo que hubiera pensado y concluido hasta el momento fuera
en realidad algo increíblemente estúpido. Incluso ahora, estaba actuando de una manera
insoportable y un tanto fuera de lugar.

Han Seon-ho abrió la boca con una sonrisa avergonzada:

"Todavía soy muy inexperto en esto de las relaciones."

"¿Qué?"

"Lo que quiero decir es que, en realidad yo… Estaba bastante celoso del maestro Lim Joo-
hyuk."

Tan pronto como Lee escuchó eso, escupió el agua que había estado bebiendo.

"Oh, lo siento. Lo siento, lo siento."

Con una mirada que gritaba ¿¡Cómo puedes decir eso!? Sacó algunos trozos de papel para
limpiarse la boca y la ropa que estaba toda salpicada.

"¿Estás bien?"

"… Pero, ¿Dijiste celoso ?"

"Sí... Tú... El maestro y tú se fueron de viaje y, no conozco mucho sobre su relación. Él te


conoció desde la niñez y... Se nota que es una persona especial para ti."

"Es cierto que estoy agradecido con él, pero..." Myung puso los ojos en blanco, como si fuera
difícil de explicar. Luego vació el vaso de soju completamente y soltó: "El maestro está saliendo
con mi mamá. Desde hace unos años de hecho."

"... Oh."

"Oh."

Han Seon-ho hizo una expresión de sorpresa y cuando estuvo a punto de reír, bebió soju para
intentar evitarlo tanto como le fuera posible. Sin embargo, una risa estúpida salió de su boca hasta
que terminó por escupirlo todo sobre la mesa y en su propio plato de carne. Lee Myung, que
todavía estaba sorprendido, miró directamente a los ojos de Han Seon-ho:

"El hecho de que en la casa de tu novio todo vaya mal, se estén divorciando y saliendo con
personas extrañas ¿Te parece un poco...?"

"¿Oh? No. No, no importa en absoluto. Todas las familias tienen sus problemas. Me estoy
riendo de mi."

Con la cara enrojecida, Lee Myung sostuvo su teléfono celular para mostrarle una foto de su
madre, su hermana menor y el maestro Lim, juntos y sonrientes en un paseo familiar.
"Ah, este es el cachorro del maestro, Tori... ¿No es lindo?"

¡Que absurdo se hizo el malentendido! Han Seon-ho sintió que hoy lo habían derrotado de todas
las maneras posibles así que, sonriendo, hojeó y examinó cada una de las fotos. No había pocas.
Tenía muchísimas fotos de un perro llamado Tori, fotos de Lee Jung durmiendo, haciendo muecas
y algunas fotos de una vista nocturna que no podía verse bien. Sin embargo, cada pieza fue
interesante para Han Seon-ho.

Quería, saber más sobre él. Tanto como fuera posible.

El hombre con el que había estado soñando durante tantos días de separación, pareció estar
brillando frente a sus ojos. Era lindo, incluso con tanta carne en su boca. Le pareció asombroso que
sus mejillas no se pusieran rojas a pesar de que seguía bebiendo alcohol pero, ya conocía desde
mucho antes que Myung tenía una resistencia bastante increíble a este tipo de bebidas. Porque
solamente él no se había emborrachado durante el viaje de la escuela preparatoria.

De repente, los recuerdos desvanecidos durante nueve años se retorcieron como humo subiendo al
techo. Han Seon-ho parpadeó lentamente:

"Myung...."

Cuando pronunció su nombre en voz baja, Myung movió la cabeza y abrió los ojos un poco mejor
para poder encontrarse con su mirada.

"¿Te gustaría jugar al juego de la verdad ?"

Myung se sonrojó en seguida, pero pronto se tragó algo que tenía en la boca y asintió:

"Claro."

"¿Recuerdas cómo se hace?"

"Sí."

"No sabías bien cuando estábamos en la preparatoria, así que miraste desde atrás".

"No... Eso fue a propósito. No tenía mucha confianza." Lee Myung habló, limpió la mesa para
hacer espacio y dejó la botella de soju vacía justo en el medio. Dudó y reflexionó por un momento,
luego observó a los ojos de Han Seon-ho como si le pidiera permiso y dijo: "Para que veas que
digo la verdad, empiezo yo".

"Pues de acuerdo."

Lee Myung sonrió y luego giró la botella de soju. El pico de la botella verde, girando y girando,
apuntó a algún lugar entre los dos y luego se detuvo muy lentamente. Estaba más cerca de Seon-
ho, así que tenía que responder a su pregunta.

"Tu primera experiencia sexual, ¿Cuándo fue?"

Pareció que Myung solo había aprendido las cosas malas de aquel viaje. Su expresión parecía un
tanto desesperada pero Seon-ho no podía adivinar exactamente la razón.

"A los 27 años, en invierno".


Debido a esta respuesta casual, la expresión de Myung cambió de una manera considerablemente
extraña. Era como un estudiante que tenía que resolver un problema aritmético complejo con puro
calculo mental. Seon-ho estiró el brazo sin esperar a que se recuperara y giró vigorosamente la
botella de soju de nuevo. La botella estuvo como loca sobre la mesa de hojalata durante un buen
rato y cuando la rotación finalmente se detuvo, el hocico apuntó hacia Seonho una vez más. Han
Seon-ho se encogió de hombros, ocupando su dedo para señalarse a si mismo mientras Myung lo
miraba con una expresión considerablemente en blanco.

"Dime".

Lee Myung dudó por un momento, luego preguntó en voz baja:

"Entonces… ¿Con quién fue tu primera vez?"

"Con Lee Myung."

"¿Qué…?"

¿Era una sorpresa tan grande? Myung abrió mucho los ojos y se tapó la boca como si se le fuera a
desencanjar la mandíbula. Seon-ho volvió a hacer rodar la botella de soju sin decir una sola
palabra. La botella apuntó ahora a Lee Myung.

"Entonces, ¿Cuándo fue tu primera relación?"

Myung contestó:

"A los 27 años, en invierno".

"..."

Myung sintió que tenía ganas de llorar sin saber exactamente la razón. Se sentaron en silencio, sin
hacer contacto visual durante un buen rato. En realidad, parecieron avergonzados por lo que
acababa de pasar, así que estuvieron ocupándose de limpiar sus platos y en pedir más carne de
diferentes tipos. Después de que pasó la confusión inicial, la botella de soju regresó justo al centro.
Seon-ho esperaba sinceramente tener la oportunidad de hacer más preguntas pero, muy
desafortunadamente, el cuello de la botella volvió a apuntarlo a él.

Lee Myung no hizo preguntas de inmediato, pero pareció pensarlo por mucho tiempo como si
temiera decir algo mal. Levantó la cabeza, avergonzado, y preguntó:

"Tu primer amor… ¿Cuándo lo conociste?"

¿Era un método de erradicación de dudas que consistía en retroceder en el tiempo? Porque parecía
una estrategia bastante buena.

"A los 18 años, en verano". Dijo Seonho Han, mirando directamente a sus suaves ojos marrones.
Luego añadió: "Y fue el número 13 de mi clase, Lee Myung".

"..."

"No pudo haber sido nadie más que tú."

Durante algunos minutos, Lee Myung se sentó con la cabeza completamente inclinada hacia
adelante hasta que se cocinó toda la carne fresca en la parrilla llena de fuego. ¿Por qué parecía tan
confundido? Había innumerables personas en el mundo que no podían olvidar su primer amor.
¿Qué era lo extraño? Han Seon-ho sentía curiosidad por la reacción de su amante, pero no lo
mencionó. Puso un manojo de costillas de ternera recién horneadas, las envolvió en lechuga y las
llevó en dirección a la boca de Myung para seguir alimentándole. Él masticó en silencio, pero sus
ojos permanecieron igual de temblorosos.

Han Seon-ho hizo rodar la botella de nuevo. Esta vez había tenido un buen presentimiento y como
predijo, la botella giró 180 grados hasta detenerse en la cara de Myung.

Han Seon -ho decidió afrontar el problema que más le molestaba.

"Myung...."

"Sí..."

"¿Cuál era tu relación con el dueño de esa camiseta que tienes en el armario?"

"... ¿Novio?"

Una vez más, la suposición que tenía demostró ser la correcta. La sensación de flotar en las nubes
se evaporó y entonces se precipitó al suelo en un solo y aterrador instante. Han Seon-ho no quería
avergonzar o hacer sentir mal a Myung, pero no era fácil calmar su expresión facial después de
enterarse de algo como eso. Miró la placa de fuego y rebuscó en la carne cruda como si estuviera
haciendo tiempo. Myung, que había estado quieto, hizo girar silenciosamente la botella de soju...
El envase giró rápidamente y luego, cuando se ralentizó lentamente y apuntó a Myung de nuevo,
Han Seon-ho se encogió de hombros y saltó a preguntar:

"¿Quién es?"

"¿Cómo?

"¿Quién era tu novio?"

Han Seon-ho tenía curiosidad por el nombre del tipo, a quien Lee aún parecía apreciar bastante.
También quería saber cuando salieron, que tan especiales eran y si todavía estaban en
contacto. Lee Myung cerró un poco los ojos y soltó un largo y profundo suspiro. Luego, sacó algo
de la bolsa que llevaba colgando en el hombro y se lo mostró. Era una camiseta blanca que
Han Seon-ho había quemado varias veces en su imaginación. Honestamente, ni siquiera quería
mirarla así que giró la cabeza en otra dirección, pero Myung lo sostuvo a la fuerza para que le
hiciera caso.

"Mira de cerca. Está escrito allí".

Han Seon-ho estaba increíblemente rígido mientras sostenía la camiseta. Levantó la línea de los
hombros con ambas manos y descubrió marcas borrosas en la etiqueta. Decía "Talla
XL", instrucciones de lavado y luego, el nombre "Seon-ho" escrito con algo parecido a la tinta.
No importaba que tan borroso fuera ahora, claramente podía reconocer su propia escritura.

"Fue durante el viaje escolar. No lo robé intencionalmente pero, de alguna manera..."

Su cara estaba tan roja que pareció a punto de estallar. Su voz también se estaba arrastrando... Al
mirar su expresión un poco más de cerca, le pareció que hacer esto había requerido toda su
valentía.
Myung se mordió los labios:

"La semana pasada… Siento no haber logrado decirte la verdad".

"No sabía eso, y entendí mal. Pensé que era de tu ex".

"Lo sé. Lo sé, pero igual no quería decirte lo que había hecho."

"..."

"Pues... Robé tu ropa para... Es vergonzoso decirlo".

"¿Qué?"

"¡Al demonio, lo diré! Soy un pervertido. ¡Puedes comenzar a lamentarte ahora porque te
conseguiste un amante pervertido!"

Myung se confesó y vertió un nuevo vaso de soju en su boca. Luego la llenó otra vez y la vacío
igual de rápido. Se secó los labios con el dorso de la mano y luego su rostro se puso rojo
brillante. Una sonrisa apareció en la boca de Han Seon-ho, quien entendió todo rápidamente. Se rió
en silencio, cubriéndose el rostro con la ropa que había recuperado después de nueve años y pensó
que todos los acontecimientos hasta ahora habían sido honestamente ridículos. Los puntiagudos
obstáculos que pensó que lo estaban bloqueando, en realidad no eran más que un montón de arena.
Y frente a Han Seon-ho, solo un final feliz con Lee Myung se extendió hermosamente como un
campo de rosas.

Cuando bajó la camiseta, se encontró con Myung, que pareció todavía más avergonzado que al
inicio.

"No creo que sepas lo que es ser un pervertido."

"¿Eh?"

"Si supieras lo que hice en la escuela preparatoria, por tu culpa, te sorprenderías".

"¿Qué hiciste?"

"Oh... Terminemos el juego de la verdad aquí".

Han Seon-ho vació el vaso de soju mientras observaba como la expresión de Myung se convertía
en algo parecido a una curiosidad obsesiva. La botella verde se agitó vigorosamente en su mano:

"Dime."

"¿Cómo diablos debería explicarlo para que parezca menos pervertido?"

Seon-ho Han se rió, pero por otro lado, se sumió en un montón de preocupaciones problemáticas.
Chapter 54

El editor en jefe, Kim, habia estado en problemas durante ya varios meses.

El número de suscriptores a la revista mensual "¡Go, Today!, que se publicaba desde hace 15 años,
había ido disminuyendo paulatinamente hasta el punto en que ahora estaba a punto de recurrir a
patrocinadores y anunciantes. No importaba lo mucho que el mercado editorial estuviera
impulsado por el poder del capital, el editor en jefe no tenía la intención de aumentar el número de
suscriptores con artículos estimulantes sobre la vida privada, el salario de los jugadores de Baduk,
o poner los comentarios de internet. El problema era que parecía que su público pedía justamente
esto, rumores y chismes. ¡No podía hacer eso! Los periódicos de Baduk deberían ocuparse
simplemente para homenajear al propio Baduk, no para engrandecer los chismes baratos que
oscurecían a los participantes. Sin embargo, el editor en jefe, Kim, intuyó que ¡Go, Today! estaba
en un callejón sin salida y aunque odiaba admitirlo, había llegado la era en la que era imposible
mantener el negocio con el método de precisión y discreción.

"Hyung , ¿Cómo estás?"

Cuando tuvo que recurrir a su primo, un oficinista común y corriente, el editor en jefe no pensó que
le daría una especie oportunidad milagrosa. Estaban en estrecho contacto entre si, pero únicamente
durante las vacaciones.

"Todo está en orden ¿Cómo te encuentras tú? ¿El trabajo va bien?"

"Pues... Estoy intentando sobrevivir."

Bueno, la verdad era que aunque parecía una persona ordinaria, cuando era más joven había
logrado convertirse en uno de los mejores talentos de todo Chungnam. Después de graduarse de
una prestigiosa universidad privada, encontró un trabajo en una gran empresa y se convirtió,
lógicamente, en el más grande orgullo de su amada tía.

"¿Tan mal?"

"Pues, es duro en estos días. Siento que no pasará mucho hasta que termine por dejar la
editorial."

Siempre que tenía una conversación como esta, comenzaba a regañarlo sobre lo bueno que hubiese
sido que terminara sus estudios junto con él o sobre las mil y una formas que tenía para meterlo en
su empresa. Aún así, mirando hacia atrás a las personas que ayudaba y servía y al mundo mismo
del Baduk, comenzaba a pensar que ciertamente estaba en el lado afortunado. Es decir, al menos
había durado años en el negocio. Los suficientes como para poder comer y tener una casa.

"¿De qué estás hablando? Puedo salir de esto en poco tiempo."

"Pues eso espero".

"Pero te llamé porque... ¿Crees que puedes ayudarme a organizar una entrevista?"

"¿Una entrevista?"

"Hay rumores de que eres amigo o conocido de bastantes jugadores de Baduk desde que
comenzaste a frecuentar el centro comercial y pues, la verdad, pienso que comenzar con esta
nueva sección de entretenimiento puede ser lo que le hace falta a la revista para
impulsarse."

"¿Es así?"

"Completamente, entonces... Si me puedes presentar a alguien..."

Su primo pensó que ciertamente sería beneficioso para él y para su empresa así que dijo que iba a
hacer lo imposible para darle lo que deseaba.

Sin embargo, contrario a su alegría, la expresión del director general parecía increíblemente fría.

"No importa lo difícil que sea nuestra situación, ¡Tenemos dignidad! No podría aceptar una
oferta así, incluso prefiero que nos cierren el negocio."

"Ah, me olvidé de decirle ¿Quién cree que será el entrevistado? Lee Myung, 9 Dan."

"¿¡¡Qué!!?"

Lee Myung había expresado su completa intención de hacer una entrevista este fin de semana. Y
era difícil creer que estas eran las palabras reales de un hombre que se había hecho famoso por
negarse incluso a conversaciones breves con los periodistas. El VIP, el caballero, el maravilloso 9
Dan. El editor en jefe, Kim, dejó todo su trabajo a los empleados y pasó tres días completos
planificando la entrevista. Lo que querían en la editorial era corregir la imagen tan distorsionada de
la revista pero, el editor en jefe, emocionado como un niño, parecía más codicioso que eso. Kim,
que había visto y leído numerosos artículos en el pasado, se sintió lo suficientemente experto como
para juzgar el espíritu de la persona a tratar con solo mirar la apariencia que tenían a la hora de
jugar al Baduk. A su juicio, aunque había muchos talentos brillantes en la industria, no existían
muchos genios reales. Y dado que ahora tenía la oportunidad de tener cara a cara a uno de los
pocos "verdaderos genios" que existía, quiso comprender la naturaleza de su genio.

Era un deseo personal.

El editor en jefe, Kim, celebró una reunión, lo discutió durante tres horas y, después de una
discusión de otras tres horas, hizo una propuesta titulada: "¿Qué es la genialidad?" Y dejó ocho
páginas del artículo especial en blanco. Hizo un pago por adelantado al fotógrafo más caro y llamó
a una empresa de limpieza para que arreglaran todos los rincones de la oficina.

Lee Myung llegó a las 2 pm del día domingo. Llevaba un traje completo y a un hombre de gran
tamaño, que parecía ser un guardaespaldas, justo a su lado.

"Bienvenido, señor Lee Myung, 9 Dan. Soy Kim Young - jae , editor en jefe de ¡Go, Today ! "

"Hola. Un placer."

El editor en jefe, Kim, cortésmente le pidió un apretón de manos y lo llevó de inmediato adentro de
la sala.

Lee Myung, 9 Dan, era un hombre mucho más pequeño y delgado de lo que había imaginado. A
la hora de mirarlo, no era que tuviera un físico pequeño porque era similar en altura a él, pero la
impresión general era que parecía un niño. Ya fuera porque su rostro era pequeño o porque
simplemente tenía la maldición de verse más joven que su edad.
"Es domingo, así que no hay empleados. Este es el fotógrafo que nos ayudará hoy así que, si
me acompañas ahora a la sala de conferencias..."

El fotógrafo y Myung lo siguieron.

Cuando Myung se sentó frente a un escritorio prolijamente arreglado, el hombre corpulento se


acomodó a su lado como si lo hubieran invitado a hacerlo desde un inicio. El editor en jefe se
acomodó en su silla, le sonrió al 9 dan y al guardaespaldas y les tendió un vaso de té.

"Espero que sea de su agrado".

"Gracias."

No fue fácil controlar sus nervios. El editor en jefe, Kim, encendió la grabadora de voz con las
manos temblorosas y la vista exageradamente clavada en ese gigante sospechoso. Después de dar
algunas pautas sobre la entrevista, juntó sus manos, miró a Myung y tomó un largo suspiró.

Y así, comenzó la entrevista:

"Lee Myung 9 Dan es originalmente famoso por no hacer entrevistas con los medios. ¿Hay
alguna razón por la que decidiste acceder hoy?"

Silencio.

Dado que le había entregado el formato de la entrevista por adelantado, supuso que estaría
pensando detalladamente en algo que responder... Pero no lo hizo. Incluso cuando comenzó a ser
algo incómodo. Cuando el hombre sentado a su lado y le puso la mano en el hombro, Lee Myung
apenas y abrió la boca:

"Solo... Hay cosas de las que quiero hablar".

El editor en jefe, Kim, estaba confundido por la primera respuesta. Era versátil y poseía un espíritu
invencible frente al tablero así que, lógicamente, lo primero que había pensado es que
sería maravillosamente bueno para hablar. Mirando a Myung, sentado con la cabeza apuntando
hacia abajo y hablando con oraciones pequeñas, sintió una sensación de crisis impresionante. Algo
que arruinaría la entrevista si no le seguía el paso.

"Ahora, comencemos con un tema delicado. Terminó segundo en el "Lifetime World Go


Championship ". ¿Cómo se sintió en ese momento?"

El editor en jefe, Kim, se saltó todas las cosas lentas y empezó audazmente con la pregunta que
había escrito en el medio. Mirando el rostro de Myung, que se había encontrado con sus ojos,
descubrió que su tez se había oscurecido significativamente:

"Estaba molesto porque perdí. Incluso después de eso... Estuve pensando constantemente en
el tablero hasta que encontré un montón de alternativas que pude haber tomado".

"Alternativas… ¿Cómo cuáles?"

"Es difícil de decir con palabras".

"Entonces, si puedes mostrarme..."

"Sí puedo."
Fue algo inesperado. El tablero de ajedrez ya estaba preparado en medio del escritorio de la sala de
conferencias y el editor en jefe, Kim, rápidamente había traído un cubo que tenía todas las piedritas
dentro. Cuando abrió la tapa, un poco vacilante, su corazón volvió a latir como lo había hecho en
el momento mismo de la competición. Escuchó el sonido de la cámara capturando el momento en
que Lee Myung hacía exactamente el primer movimiento que mostró en la final. El editor en jefe,
Kim, rápidamente hizo una seña para que se acercara al fotógrafo y luego colocó una piedra
blanca. Como era un juego que ya se había jugado, estaba memorizando cada una de las notaciones
mientras contaba en su cabeza para no cometer ningún error. Además, como había visto el video el
día anterior para hacerlo bien, no hubo ninguna dificultad o titubeo en sus movimientos. La
expresión de Lee Myung 9 Dan, caminando nuevamente por el camino de la derrota, era tranquila.
En el fondo, había un flashazo, flashazo y el sonido de un obturador. El sonido de un golpeteo hizo
eco en el techo de la sala de conferencias.

Luego, llegaron a la piedra 104. El editor en jefe, Kim, estaba nervioso y esperaba la piedra blanca
con su mano temblorosa. Era el turno del movimiento 105, el que se consideraba el peor error en la
vida profesional de Lee Myung. Pero puso la piedra negra en un lugar diferente del juego real.

"¿Estás haciendo una nueva partida desde aquí?"

"Sí."

El editor en jefe, Kim, estaba avergonzado. Podía seguir la notación, hacer cualquier cosa y jugar
como lo hacían los profesionales, pero él no era Hong Liaoqi. ¡Ni siquiera merecía dar el siguiente
paso! Cuando dudó, Myung arrastró el cubo y sacó una piedrita blanca que colocó rápidamente en
una esquina. A partir de entonces, se formó un juego impresionante. El editor en jefe, Kim, no
podía creer lo que veía. Su corazón latía de manera impresionante mientras dibujaba la notación en
su cabeza para no olvidar el número. Debería haber sido así en primer lugar. De hecho, era un
nivel adecuado para la final. Algo que pudo fácilmente otorgarle la victoria.

"Esto es fabuloso. Una excelente jugada."

Incluso el fotógrafo, que no sabía nada de Go, apretó el obturador una y otra vez como si captara la
atmósfera emocionante o sintiera que estaba frente a un descubrimiento mayor. El guardaespaldas
era el único que parecía cómodo en una sala de conferencias llena de una tensión
impresionante. Se veía como un perro sentado junto a su dueño, mirando, sonriendo y tomando té
de vez en cuando.

"Como esto. Eso es lo que encontré. Si lo hubiera hecho de esta manera desde un inicio, creo
que habría existido una oportunidad para mí".

Myung habló con bastante humildad mientras se encogía de hombros. Sin embargo, a los ojos del
editor en jefe, Kim, el joven de ahora 28 años parecía un monstruo que se había comido sus
debilidades y que gracias a ello había crecido enormemente.

"Pero no me arrepiento". Añadió Myung en voz baja. "Hay momentos en los que tienes que
renunciar a lo que anhelas y hay momentos en los que debes aferrarte a ello. En ese entonces,
simplemente no podía distinguir una cosa de otra. Probablemente porque todavía no había
pasado por un proceso".

Lee Myung devolvió suavemente la piedra negra al cubo de piedra y cerró la tapa. El editor en jefe
Kim notó que tenía un anillo en el dedo anular izquierdo.

"Ese pensamiento estaba en pleno apogeo aquella vez, pero ahora ha evolucionado
completamente".

"¿Está bien asumir que ha ganado confianza debido a eso?"

"Sí. Quiero decir, tengo muchos defectos y debilidades por lo que no puedo ser perfecto ni
aparentarlo. Pero, al menos no volveré a cometer el mismo error dos veces".

Lee Myung 9 Dan, tenía un pensamiento bastante abstracto. El editor en jefe consideró esto como
una especie de inclusión en el proceso de posprocesamiento y volvió a mirar el formato de
entrevista que ya se había desviado enormemente para ese momento. De todos modos, se sentía
como si ya hubiera asegurado un triunfo en la cantidad de copias a vender con solo poner "La
jugada que no pudo ser". De la copa de Go.

"Ese día, Lee Myung paró el cronometro y salió sin reconsiderarlo. Fue un acto que podría
parecer grosero para el oponente Hong Liaochi 9º Dan. ¿Hubo alguna razón?"

El editor en jefe Kim planteó una pregunta dirigida a los lectores que amaban los chismes. Lee
Myung, quien no pareció alterado ante la pregunta de su derrota, se envolvió en una atmósfera
lúgubre tan pronto como lo escuchó así que el guardaespaldas silenciosamente le puso la mano en
la espalda por segunda vez. Lee Myung abrió la boca después de un rato:

"Estoy… Tuve una enfermedad pulmonar bastante grave cuando era niño".

"Ah..."

"Recibí tratamiento médico y me curé, pero después de eso, a veces tengo problemas con mi
respiración".

El editor en jefe, Kim, abrió los ojos a la historia.

"En ese momento me estaba costando mucho respirar correctamente asi que detuve el reloj.
Quería pedir paciencia o decir que no estaba en condiciones de seguir, pero no podía
encontrar la fuerza para hablar así que me apresuré a la salida. Como puede pensar, no soy
de los que abandona un juego por enojo o para ser deliberadamente grosero. Me gustaría
aprovechar esta oportunidad para aclarar el malentendido".

Myung a veces dejaba de hablar, como si fuera algo difícil de explicar, pero al tomar fuerzas
respondía una y otra vez de un modo bastante fluido. El guardaespaldas retiró la mano de su
espalda solo después de la larga respuesta.

"Al contrario de lo que piensa el mundo, significa que hubo circunstancias que estaban fuera
de tu alcance."

"Sí. De hecho… Si hay una posibilidad, le explicaré la situación al noveno Dan, Hong Liaochi
en persona. Me gustaría disculparme con él".

"Ya veo. Y aunque fue una gran confrontación, ¿Qué es lo que opinas del 9º Dan de Hong
Liaochi? ¿Te gustaría enfrentarte de nuevo con él?"

"Ah... ¡Sí! Al estudiar el juego y jugarlo yo mismo, pude ver lo asombroso que es. Se notan
completamente los años de experiencia y, me parece un hombre más que genial. Quiero
aprender mucho de él. Lo respeto y admiro muchísimo y espero que tengamos otra
oportunidad de reunirnos pronto."

Myung, que hablaba con los ojos increíblemente centelleantes, ciertamente no era un erudito a la
hora de expresarse. Sin embargo, el editor en jefe Kim sabía que esta respuesta cambiaría la
impresión que el público tenía de él.

"¿Qué piensas sobre el noveno Dan Kim Seok-hoon?"

"Kim Seok-hoon fue a la semifinal del Campeonato Metropolitano de Go de Seúl y


al Campeonato Mundial de Go. Además, lo vi dos veces en las semifinales. Siempre me ofrece
la mano, me da consejos y me saluda afectuosamente. Me recuerda mucho a mi tío."

"¿Cómo calificas su ética?"

"Creo que el apodo de "tigre" le queda bien. Pero, ¿No sería mejor "pescador"? Incluso lo
pensé una vez".

"¿Un pescador?"

"Sí. Es de los que golpean el tablero, como una red y grita ¡Quédese quieto! Y luego
comienza a verificar todo lo que atrapa. Cada piedra. Siento que es un pescador."

"Jaja, eso suena bien. El día en que se publique el episodio 183 de ¡Go, Today ! se creará un
nuevo apodo para Kim Seok-hoon."

El editor en jefe Kim se rió junto con Myung y murmuró rápidamente la siguiente pregunta.

"No sé si lo sabes, pero Seok Hoon también fue elegido como el comentarista número uno en
"GoTV". Una transmisión completamente dedicada al Baduk. Te preguntaré ¿Planeas
trabajar como animador en el futuro? Algo como, el programa de Go de Lee Myung."

"Jaja para nada."

"Aunque estoy seguro de que sería un éxito."

"Gracias por la confianza."

"Ahora hablemos un poco diferente. ¿Cómo conociste el mundo profesional del Go?"

"Oh… Gracias a mi tío. Algo así como un pasatiempo para después de la escuela. Después de
eso, mis profesores fueron Lim Joo-hyuk, 9 Dan y Kim Byung-hoon, 5 Dan, fundadores del
Dojo de Baduk en el centro. Aunque por supuesto, también fue gracias a que me hice amigo
de personas que hoy en día son jugadores maravillosos. Como, Yujin Seo, 7
Dan, Seungbin Jo, 3 Dan y Jiho Park que ahora es 6 Dan".

"Ya veo. Entonces, ¿Estas son las personas que más ayudaron a Lee Myung en su vida
profesional?"

"Por supuesto. Pero también tengo a mi mamá, que siempre me apoya, mi amada hermana
menor, mis tíos y tías que siempre me están animando. Lim Joo-hyuk, Kim Byeong -hoon y
Cho Jung- hwan y..."
La voz de Myung bajó bruscamente.

"Lo siento, pero no pude escuchar muy bien el último nombre ¿Podrías decírmelo de
nuevo?"

"Ah... Creo que... He olvidado todos los nombres que dije ¿Puedo comenzar de nuevo?"

El guardaespaldas, que solo tenía una leve sonrisa durante toda la entrevista, de
repente "¡Poop!" Se echó a reír con un sonido bastante desordenado. Él se rió y rió, pero finalmente
dobló la parte superior de su cuerpo y bajó la cabeza para intentar contenerse.

"¡No te rías!"

"¡Jajaja! Perdón, perdón. Sigue adelante."

Lee Myung lo miró y habló con una expresión contundente.

"Tengo un amante maravilloso. A veces me molesta pero, aun así, es una buena persona que
siempre me da fuerzas".

Desde entonces, el editor en jefe Kim le hizo varias preguntas sobre la identidad del amante. Hubo
preguntas sobre los alimentos que comía, la música que escuchaba habitualmente y consejos que le
gustaría dar a los niños que recién estaban comenzando, pero las respuestas fueron generalmente
insatisfactorias por lo que había poco que poner en el papel. ¿A qué lector le gustaría la respuesta
de que come "Lo que sea" escucha música "de Cualquier cosa" y que le gustaría que más que
Go, los niños jugaran al fútbol? Lee Myung era muy interesante, pero no resultó ingenioso.

Después de hacer algunas preguntas más, el editor en jefe Kim decidió que era hora de terminar la
entrevista. De todos modos, el análisis del juego llenaría ocho páginas.

"Bien. Te daré la última pregunta".

"Sí."

"Vi a Lee Myung después de una entrevista hace 5 años en el " Kiseong Daejeon Corea" y
hoy, creo que mi impresión de ti es más brillante. ¿Será el margen que vino de subir al
noveno dan? ¿O es porque eres mucho mayor ahora?"

"No. Originalmente soy una persona muy simple. Creo que el cambio en mi... Siempre fue
gracias al amor "

"Gracias. Se acabó la entrevista. Lo digo porque ya intenté sacarte la historia de amor y


fracasé terriblemente."

El editor en jefe, Kim, apagó la grabadora de voz y le pidió a Lee Myung que volviera a darle la
mano. Después de ese saludo natural, con el hombre enorme sentado a su lado, presentó
brevemente las instrucciones que utilizarían para la edición y el día de lanzamiento. Myung se
quedó quieto y escuchó, pero no pareció nada interesado.

"Oh, y la foto."

"¿Puedo obtener una vista previa de la imagen?"


De repente, el guardaespalda lo interrumpió. Al ver que estaba involucrado de tal manera, pareció
que no era un personal de seguridad común. El editor en jefe Kim asintió con la cabeza, pidió un
artículo fotográfico y mostró los resultados en el monitor.

"Bien… Si eliminamos el brillo entonces quedará bien."

El guardaespaldas era terriblemente quisquilloso y dio todas las especificaciones para lograr que
Myung saliera bien. El fotógrafo, que había presionado el disparador durante una hora, lo estaba
mirando a la cara con una expresión que decía ¿En serio?

"Bueno, solo quiero que se vea como una celebridad."

El editor en jefe, Kim, asintió y señaló el monitor con una mirada seria. En la foto tomada en el
momento del juego, el 9º Dan, Lee Myung, se veía muy inteligente. Esta vez, no había fotos de
frente sino de vista lateral, así que quiso pedir su permiso para publicarlas.

"Me gustan todas ¿Puedo usar esta como foto de perfil?"

"¿Perfil?"

"Sí. La foto de perfil del portal de Lee Myung 9-dan. Lo acabamos de estrenar. Pensaba ir a
un estudio fotográfico pero, creo que sería bueno tener una foto más natural".

"¿Ah? Por supuesto. Sería un un honor tener esa foto en su portal. Te la enviaré."

"Si es posible, ¿Me puede enviar todas las fotos que tomó hoy? Es para mi colección privada.
Soy fanático de Lee Myung".

Con rostro desvergonzado, el hombre dejó su información de contacto y su nombre en una hoja de
papel. Antes de salir de la oficina, abrió la puerta solo después de ajustar cuidadosamente la ropa
de Lee Myung y organizar su cabello.

"Seonho, ¿Qué quieres comer para la cena?"

"Bueno, ¿Deberíamos ir a tu restaurante favorito? El de la carne."

"Fuimos allí la semana pasada. Vamos a otro lugar."

La oficina estaba tan silenciosa que pudieron escuchar a los dos claramente.

"Si los miras de esta manera, no parece su guardaespaldas."

¿Pero entonces qué era? ¿Su niñera? El editor en jefe, Kim, quien había estado escribiendo sobre
su vida, fue extrañamente incapaz de encontrar una expresión apropiada. Dejó al fotógrafo y
transfirió sus preciados archivos de audio a su computadora. En primer lugar, tenía que
organización meticulosamente las misiones y luego llamar por teléfono a su primo.

"¡Uh, Youngjae ! La entrevista con Lee Myung ha terminado".

"¿Cómo estuvo?"

"Bien. Voy a sacarlo en el próximo número."

"Gracias a Dios."
"Te compraré carne en agradecimiento".

El líder del equipo, Kim, miró la nota que dejó el hombre.

"Han Seon -ho... ¿Es un empleado de la empresa de Go en Corea?

"... ¿Por qué?"

"Vino con Lee Myung hoy. Pensé que podía ser su guardaespaldas".

El líder del equipo, Kim, de repente pensó en la sensación de incongruencia que sintió cuando vio a
los dos hombres. No importaba cuanto mirara, no parecían ser solamente amigos. El ambiente era
algo romántico así que recordó entonces los rumores sobre su homosexualidad, que estaban
haciendo ruido en el aire. Si no era un guardaespaldas o niñera, tal vez...

"Oh... Pues Seonho es amigo de Myung, su mejor amigo desde la preparatoria. Puede que sea
su amante de verdad, nadie se sorprendería con ello pero, si ese es el caso, entonces tiene 13
de ellos."

"¿Qué?"

"Vi su teléfono celular una vez cuando me lo prestó para jugar, en el centro comercial, y en
los contactos tenía uno llamado: "Mi amante, el hermoso #13" Entonces, ¿No significa eso
que tiene un amante del 1 al 12? Es algo fácil de intuir."

"Ah, claro."

"De todos modos, está fuera de mí. Lo que haga o no haga. ¡Llámame la próxima vez que
compres carne!"

"Bueno."

El editor en jefe, Kim, colgó y se rió. ¿No era que odiaba los chismes? ¿Qué diablos estaba
pensando? Expulsó los pensamientos desagradables y reprodujo la grabación.

"De hecho… Si hay una posibilidad, le explicaré la situación al noveno Dan, Hong Liaochi en
persona. Me gustaría disculparme con él."

Lo puso en el escritorio para verificar el archivo pero, cuando lo escuchó, de pronto un bombillo
pareció encenderse sobre su cabeza. Esa disculpa, ¿Por qué no lo hacía posible él mismo? Tal
vez, ¿Organizar un partido amistoso con Hong Liaochi?

La mano del editor en jefe, Kim, escribiendo un nuevo archivo con un proyecto a futuro, parecía
bastante ocupada. No podía conseguir que la idea se esparciera como un mapa mental en su
cabeza. Cuantas más líneas se agregaban a las páginas blancas, más grande se volvía el trabajo.
Según su plan, tarde o temprano tendrían que viajar a China y entonces, necesitaría un intérprete
competente. El editor en jefe Kim tocó el teclado como loco mientras imaginaba el segundo
episodio de su artículo.
Chapter 55

El día de la ceremonia de graduación, el clima era frío y el cielo estaba increíblemente oscuro. Por
lo tanto, fue un buen ambiente para fingir mirar por la ventana mientras la atención general fluía en
torno a la ceremonia de graduación. Nadie sabía que durante año y medio, había fingido mirar por
la ventana cuando en realidad deseaba verlo a él...

"Todo el mundo ha trabajado duro".

Él había estado allí durante dos años, solo cambiándose de ropa de invierno a ropa de primavera, de
ropa de primavera a ropa de verano. ¿De cuál trabajo duro hablaba? Aunque estaba bien porque
mientras fingía poner atención o hacer cosas productivas, podía ver las mejillas, el cabello, las
orejas y el cuello entero de Myung... Aunque ahora estaba en un ángulo que le complicaba hacer
hasta eso.

"No podré verte nunca más".

Pronto, ya no tendría nada. Los días de concentrar todos sus nervios en mantener la mirada en
frente cuando él estaba cerca, cada una de las veces que lo miraba bajo la sombra de un árbol
durante la clase de educación física y el hábito de abrir la ventana cuando llegaba al salón de clases
para quitar cada molecula de polvo... Al pensar en eso, tuvo de inmediato una sensación de
balanceo en el estómago. La sensación de que no sabría que hacer a partir de ese momento.

"Los chicos que van a ir a la universidad, felicidades ¡Beban solo lo suficiente para no
morir!"

"¡Sí!"

"Está bien, líder de la clase".

¿Alguna vez había sentido esa sensación tan deprimente en un sonido que siempre fue agradable
para él? Seonho miró a la derecha con vergüenza: Fue solo un instante en que los dos ojos se
encontraron, pero Myung inmediatamente miró al frente:

"Atención."

Ojalá pudiera posponer ese momento, ojalá pudiera escucharlo para siempre.

"Gracias por su esfuerzo y, felicitaciones. A todos."

"¡Gracias!"

Ese fue el final. Su primer amor se le estaba escapando de los dedos sin que lo pudiera evitar.

Han Seon-ho se despertó jadeando. Las lágrimas caían de sus ojos muy abiertos y su pecho subía y
bajaba junto con una respiración increíblemente agitada. Myung estaba durmiendo a su
lado, volvió a cerrar los ojos pero sonó la alarma ¿Cuánto tiempo había estado respirando
profundamente para calmar mi corazón latiendo como loco? Han Seon-ho rápidamente apagó su
celular y se levantó con cautela. No quería moverse. Ahora mismo estaba sintiendo que quería estar
con su novio todo el bendito día y sin embargo, era reacio a romper con sus viejos hábitos.

Han Seon-ho salió de la habitación después de darle un pequeño beso a Lee Myung. Bebió un vaso
de agua y se afeitó la barbilla en el baño. Puso dos rebanadas de pan en la tostadora y, mientras
esperaba, verificó el pronóstico del tiempo, las noticias, los mercados mundiales, el KOSPI y los
precios del petróleo. Cuando salió el pan, lo puso en un plato, levantó su cuchillo y aplicó
mermelada de fresa. Su amante, que dormía sobre la cama sin quitarse la ropa, abrió los ojos
solamente un poquito. Han Seon-ho sonrió y se acercó a la cama, inclinando la espalda para
besarle la mejilla. Se sentó a su lado y se quitó mientras tanto la camiseta para arrojarla a una
esquina de la habitación y buscar a ciegas por una limpia.

Mientras se abrochaba los botones uno por uno, observó a Myung, bostezando mientras se frotaba
los ojos.

"¿Por qué tuve ese sueño? Es claro que estás a mi lado hoy también."

Cuando Lee Myung terminó de bostezar, se dio la vuelta y se hundió en la manta.

"Seonho... No te tardes mucho nadando, recuerda que debes ir al trabajo temprano. Come y
regresa rápidamente ¿Bueno?"

Seguía teniendo una voz somnolienta.

"Regresaré pronto, Myung".

"Sí."

Han Seon-ho le dio un nuevo beso en la mejilla y salió con sus cosas de natación.

Mientras comenzaba el viernes, el recuerdo de la ceremonia de graduación estaba increíblemente


atascado en su cabeza. Fue hace 10 años, pensó que lo había olvidado después de reunirse con Lee
Myung por primera vez pero, en el momento en que comenzó a sentirse más cómodo y feliz entre
sus brazos también fue el momento en que comenzó a tener muchas inseguridades. Mucho miedo...

Han Seon-ho se dio cuenta de que ni siquiera presionó el botón mientras estaba parado frente al
ascensor.

Han Seon-ho, que llegó al sótano con algunos minutos de retraso y se dirigió a la parte delantera de
su coche, miró hacia atrás con una expresión de absurdo que no se podía ocultar. No importaba
cuanto buscara en sus bolsillos, no estaba la llave. Su mente estaba aturdida porque ahora había
cometido un error estúpido ¿Era por ese sueño? Han Seon-ho volvió a subir al octavo piso,
sintiéndose infeliz.

Cuando abrió la cerradura de la puerta y entró a la casa, vio la llave en la mesa de la cocina.

"Dejar las llaves del coche y salir. Mi mente en estos días es un asco."

En el momento en que levantó la cabeza para decir nuevamente "Ya me voy" hizo contacto visual
con Myung, de pie frente a un espejo de cuerpo entero.

"Oh..."

La parte superior de su cuerpo estaba medio expuesta, como si estuviera a punto de quitarse la
camisa. Pero ¿Estaba durmiendo con esa camisa blanca cuando lo dejó? ¿No durmió con otra
cosa? La línea de los hombros de la camiseta estaba baja y la parte delantera era tan grande que
apenas y mostraba los pantalones de pijama. Han Seon-ho solo se dio cuenta de que la camiseta
blanca no se ajustaba a la forma de Myung cuando los engranajes de su cabeza volvieron a girar. 5
minutos más tarde.

"Jaja..."

Se rió por lo bajo y cerró la puerta. Entró a la sala de estar sin quitarse los zapatos y luego llamó
por su nombre en un susurro cautivador. Lee Myung se sonrojó y corrió a la cama. Le quitó la
corbata a su novio, le desabotonó la camisa mientras se comía sus labios y dejó que se sacara los
pantalones que cubrían su cintura. Sosteniendo el pene de Myung en una mano, los dedos
contrarios se acercaron a un condón colocado en la mesa lateral.

"Yo... Yo lo haré..."

Myung respiró y tocó con cuidado el pene de Han Seon-ho, que estaba increíblemente erecto para
ese momento. Con mano torpe, intentó hacer lo mejor posible para meterle el preservativo. Estaba
temblando, jadeando de anticipación, pero Han Seon-ho lo abrazó suavemente y comenzó a besarle
la boca como si se la quisiera arrancar. Bajó sus manos para abrirle la hebilla.

" Seon -ho, no… Solo baja mi cremallera".

"No, no quiero ser el único desnudo."

Tan pronto como le bajó la cremallera y le quitó el pantalón, su pene, que ya miraba hacia arriba,
mostró una vena abultada, hinchada y palpitante que le enseñó que ciertamente no podía soportarlo
ni un minuto más. Sus labios se superpusieron, se pelearon y se masticaron hasta ocasionar que la
saliva se mezclara entre sí. La ingle de Myung estaba bien húmeda con todo su líquido pre seminal
así que las palmas de Seon-ho, que no dejaban de acariciarlo por completo, ya estaban empapadas
y pegajosas.

Han Seon-ho susurró, pasando los dedos alrededor de la cabeza de su pene:

"Puedes quitarte la camiseta si te sientes incómodo".

"Si la ceremonia de graduación fue un recuerdo amargo para mí, entonces la ropa sería así
para tí."

Lee Myung estaba avergonzado del recuerdo de robar su ropa hace nueve años. Aunque quería
decirle que no había nada por lo que incomodarse y que el pasado estaba atrás, era algo ilógico que
dijera eso justamente después de despertarse llorando.

Han Seon-ho estaba impaciente, levantó un poco sus muslos y le extendió el culo con los dedos.
Cuando puso su pene en el medio, Myung gimió:

"No... No me la quitaré. A veces... A veces necesito sentirte conmigo aunque estés frente a mis
ojos".

"Ah, ah... ¿Qué?"

¿Estaba tratando de volverlo loco?

Han Seon-ho agarró los muslos de Myung y empujó la parte inferior de su cuerpo hacia arriba. Su
ano estaba muy rígido así que no le dejaba entrar fácilmente, pero estaba seguro de que lo lograría
si seguía intentando de un modo lento y constante. Porque siempre lo había hecho así.

Cerró los ojos con una expresión impresionante de desesperación. El placer vertiginoso
acompañado de dolor hizo que la mente de Han Seon-ho se mareara. Insertó el pilar hasta los
testículos y agarró a Myung por unos segundos para que no se fuera a mover. Dejó escapar un
suspiro fuerte cuando su propia cadera se movió como si tuviera vida propia. Había sudor en su
frente, mejillas, pecho, por todas partes.

"Ah, ah, ah..."

"Ah, ah, mmm..."

Sus ojos se cerraron por su cuenta cuando recordó el sueño que había olvidado por un tiempo. El
sueño terminó a la mitad, pero conocía el final: La última escena era un panorama en que dos
personas se encontraban solos en un aula oscura. Quería hablar con él y decirle que se detuviera,
que le permitiera hablar para expresar sus sentimientos... Pero Myung ya había desaparecido más
allá del final del pasillo. En ese momento, no sabía que si había algo que quería obtener, entonces
tenía que extender la mano y agarrarlo. Han Seon-ho se quedó quieto y lo miró partir.

Cuando abrió los ojos, un hombre de 28 años lo estaba mirando.

"¿No vas a ir a ninguna parte?"

Han Seon-ho murmuró esto con bastante seriedad. A pesar de que el Myung de 28 años estaba
frente a él, los ojos de un chico de 17 lo seguían atormentando. Era algo de lo que se arrepentía,
algo mucho más pesado que un sueño.

Lee Myung parecía no saber el motivo por el que Han Seon-ho estaba diciendo eso así que sonrió
levemente y extendió su mano. Quería frotarle la mejilla pero, en su lugar, había llevado los dedos
al pecho de Han Seon-ho para torcerle un poco el pezón izquierdo.

"Si lo hago, me llevaré esto."

Han Seon-ho, que tenía una expresión seria, comenzó a reír. Sabía que había un rincón extraño en
Myung que además era maravilloso de encontrar.

"¿Qué estás haciendo? Jajaja."

Gracias a la broma, Han Seon-ho volvió a la realidad. Seon-ho Han superpuso la palma de su mano
con aquella palma extendida y entonces la apretó con fuerza, sosteniéndose uno al otro gracias al
entrelazamiento de sus dedos. El anillo, que se ajustaba a su índice, brillaba bajo el sol de la
mañana casi tanto como lo hacían los hermosos ojos de Myung.

Han Seon-ho cubrió su pecho con la parte superior de su cuerpo y comenzó a besarlo como de
costumbre. Levantó un poco la parte superior, le sacó el pene y luego lo empujó hacia adentro con
fuerza. Cuando comenzó a moverse lentamente, Myung giró la cabeza y emitió un sonido nasal
desesperado.

"Ah, ah, ah... ¡Dios mío!"

"¿Te lastimé, amor?"

Las lágrimas se acumularon levemente alrededor de los ojos de Myung, pero no dijo nada. Han
Seon-ho acarició su pecho con la mano y esperó pacientemente mientras lo miraba de cerca a los
ojos. Siempre que llegaba al lugar que le gustaba, el cuerpo de Myung experimentaba todos estos
hermosos cambios. Temblaba de placer, se quedaba en silencio y su cuerpo se volvía lo
suficientemente honesto como para gritar ¡Dios mío! Además, cada vez, la estrecha pared interior
se apretaba y se adhería maravillosamente a los pilares de su pene.
Han Seon-ho se puso un poco más derecho y le golpeó la pelvis con muchísima más fuerza que
antes, envuelto únicamente por el deseo de lamerlo completo.

Los ojos marrones, que brillaban a la luz del sol, parecían no saber nada. Si conociera el interior
negro de su novio, quien pensaba que quería comérselo entero, entonces definitivamente no tendría
esa expresión tan relajada.

Se abrazaron y respiraron juntos. Después, Han Seon-ho cubrió los hombros de Myung con los
brazos y golpeó su cintura a un ritmo muchísimo más constante. La mano que sostenía el muslo de
Han Seon-ho también tenía bastante poder así que las piernas de Myung temblaron en el aire y su
voz se convirtió en un jadeo, como un gemido ahogado. El sonido del escroto golpeando sus nalgas
sonaba en sus oídos cada vez que el pene intentaba alcanzar el clímax profundo dentro de su pared.
Han Seon-ho abrazó sus hombros mientras miraba los ojos de Myung, que ahora estaban
desenfocados. Quería llegar al final juntos hoy, sintió que debería... Empujó el pene que había
sacado así que los dos cuerpos se entrelazaron perfectamente y al mismo tiempo, escupieron un
gemido terrible.

Cuando su pared interior de repente apretó su pene, Han Seon-ho derramó también su semen:

"Uff, ah... Ah."

Se quedaron sin aliento.

Han Seon-ho tomó aliento mientras caía sobre el pecho de Myung y, cuando finalmente respiró
profundo, se sintió tan ligero como una pluma. Era sorprendente que los brazos de un hombre tan
pequeño y delgado fueran tan anchos cuando lo abrazaba.

"Ah, tan intenso."

"Jaja, ¿Te gusta cómo lo hago?"

"No lo sé... Tal vez deba analizarlo de nuevo."

Se abrazaron, temblaron y se rieron.


Chapter 56

Cuando Han Seon-ho regresó a casa, estaba tan oscuro como la noche misma. Encendió la luz de
la habitación principal, cerró todas las ventanas y comprobó la temperatura marcada en la unidad
de calefacción. Después de ver que todo estuviera lo suficiente caliente y ordenado, fue a la sala, se
quitó el abrigo y lo colgó en una de las perchas.

Myung, de cuclillas en una silla, justo como un gato, no podía adaptarse a una iluminación
repentinamente brillante así que frunció el ceño y cerró los ojos. Al parecer había estado jugando
Baduk durante todo el día así que incluso llevaba la misma ropa de la mañana. Sus piernas blancas
estaban todas estiradas debajo de una camisa blanca de gran tamaño.

"Debe gustarte mucho mi ropa."

"No te burles de esto. Me gusta porque huele a ti."

"Entonces yo llevaré puesto algo que huela a ti. Tu ropa interior o algo así."

Era una broma que en parte era amenaza. Suponía que no podía preocuparse por la ropa porque
estaba muy distraído con el Go pero, incluso si lo usaba sin la intención de seducirlo, con tan solo
uno de sus movimientos se ponía ansioso y excitado y sus ojos se iban a direcciones prohibidas.
Sin embargo, luego de meditarlo con atención, pensó que si se burlaba de él nunca más volvería a
utilizarlo así que Han Seon-ho miró su atuendo y fingió que todo estaba bien.

Seon-ho, quien abrió el refrigerador, se enteró de que Lee Myung no había comido correctamente
en todo el día. Pero cuando se acercó a él y lo besó en la parte baja de la nariz con toda la intención
de comenzar a preguntarle, Myung levantó la cabeza y puso sus labios tiernamente hacia arriba en
un intento de que comenzara a besarle.

Los besitos y las chupadas se extendieron por un tiempo considerable. Sus lenguas se entrelazaron
y el gesto se volvió entonces increíblemente apasionado. Con una mano acariciaba sus pequeñas
orejas mientras que con la otra, agarraba su muñeca por la manga para que no fuera a alejarse.

Incluso después de que sus labios profundamente adheridos, cayeron, estuvieron haciendo contacto
visual por un tiempo largo y tierno.

"¿Qué quieres comer?"

"Vamos a pedir comida".

"¿Otra vez? También pedimos comida el miércoles ".

"Está bien hacerlo hasta tres veces por semana."

Cuando era niño, Seon-ho Han había crecido comiendo principalmente comidas caseras
proporcionadas por su madre así que, rara vez salía a comer. Por otro lado, a toda la familia de
Myung parecía gustarles mucho la comida a domicilio y salir a restaurantes. Le pareció incluso que
el concepto de comida casera no existía para ellos.

"Vale ¿Qué deberíamos comer?"

Lee Myung se colgó del brazo de Han Seon-ho y luego se dio la vuelta para poder abrazarlo
correctamente. Pronto, sus labios le tocaron la mejilla y se separaron con un sonido húmedo
bastante sonoro. Como estaba siendo muy tierno el día de hoy, sintió que las cosas finalmente iban
bien en todo aspecto.

"Digamos la primera comida que se nos venga a la mente al mismo tiempo".

La voz de Myung sonaba particularmente agradable y dulce esa noche. Han Seon-ho asintió,
incapaz de controlar su risa o sus ojos brillantes e instantes después, observó atentamente como se
levantaban los dedos de Myung mientras contaba: Uno, dos, tres.

"Pizza."

"Po... Pizza."

Hubo silencio durante un buen rato. Han Seon-ho se rascó la cabeza y fue a la habitación con
bastante naturalidad, pero le aventaron una pantufla en la cabeza.

"¡Estabas tratando de decir pollo! Lo escuché todo".

"No. Era pizza".

"Mentiroso."

Se quitó la ropa, la organizó, tomó su celular, buscó la aplicación y tecleó "Pizzerías". Después,
ordenó una con doble queso y pepperoni. Orillas con queso y sprite en lugar de coca cola. Pidió
unas ensaladas y volvió de vuelta a la sala de estar. Myung estaba allí, sentado en la misma postura
que antes de que se marchara. Tenía una pierna colocada sobre la otra y el mentón suavemente
entre su mano. Han Seon-ho admiró en silencio la figura de ese hermoso hombre, sentado con una
camisa enorme en un fondo conformado por una ventana. Era algo que definitivamente desearía ver
todos los días. Han Seon-ho sintió que incluso parpadear era un desperdicio.

En un momento, Myung giró su cabeza como si hubiera notado su mirada.

"¿Qué estás haciendo?"

"¿Oh? No es nada."

"Entonces ¿Me das un café?"

"¿Vas a comer pizza con café?"

"Ajá."

Cuando Myung estaba ocupado, podía disfrutar de los placeres de ser su sirviente personal. Han
Seon-ho encendió la cafetera y sonrió. Al salir por primera vez, él fue quien dijo que cualquier
cosa que quisiera estaba bien y que no debería de reprimirse en ninguno de sus
deseos. Recientemente, Myung parecía pedir lo que fuera que quisiera de un modo bastante
desinhibido. Especialmente cuando estaba triste.

Habían pasado muchas cosas mientras tanto. Lee Myung sufrió dos derrotas importantes y quedó
desastrosamente destrozado. Pero en el proceso de aceptar y superar la perdida, fue
reconstruyéndose con más firmeza. Se había vuelto más natural en dar y recibir afecto y
sorprendentemente, se estaba transformando en alguien bastante maduro.
Han Seon-ho a veces recordaba los primeros días de su relación, cuando tartamudeaba, tenía miedo
y sus ojos temblaban al preguntar algo. El Myung actual era más adorable que cualquier otra cosa,
pero el Myung de ese momento era increíblemente lindo. A veces lo echaba de menos, incluso.

Lee Myung, que estaba mirando la tabla sin moverse, cambió de postura esta vez, enderezando la
espalda y cruzando las piernas en un sentido diferente. Cuando Han Seon-ho se inclinó contra la
mesa y levantó la cabeza, puso mucha leche y almíbar en una taza y ligeramente sirvió el café con
leche encima antes de espolvorear un montón de cacao en polvo.

"¿Ya terminaste?"

"Sí."

"¿Cuándo vivías solo nunca comías? Parece que te gusta hacer esto todo el tiempo."

Myung fingió no escuchar sus palabras, solo tomó la taza y se la puso en los labios para comenzar
a beber. Y en el momento en que la primera gota de café le pasó por la garganta, sus ojos se
cerraron hasta que sus pupilas, con un color que era exactamente igual a la avellana,
desaparecieron. Y una sonrisa de satisfacción se extendió por sus labios en su lugar.

"¿Está bien el sabor?"

"Mucho."

"Tómate un descanso hasta que llegue la pizza".

"Tengo que hacer esto primero…"

Si había algo metido hasta el fondo de su cabeza, Lee Myung pensaba en esto durante días y días
hasta que superaba todos los obstáculos. Pero incluso si su amante, que estaba obsesionado con el
trabajo, era atractivo así, ¿No era malo hacer esto tan frecuentemente? Han Seon-ho, con ese
pensamiento, acercó una silla hacia él en un intento desesperado por distraerle. Mientras se sentaba
al otro lado del tablero, Myung volteó a mirarlo fijamente y luego, las dos personas simplemente se
rieron de la extraña situación. Han Seon-ho no se detuvo allí y sacó un recipiente lleno de piedritas
negras.

"¿En serio?"

Myung preguntó esto con una cara llena de risa. Han Seon-ho asintió de manera bastante seria y
luego colocó un mínimo de 9 piedras negras abajo y un máximo de 10 piedras negras arriba. Se
tronó los dedos, el cuello y desafió a Lee Myung a un torneo de Go. Myung estalló en carcajadas
cuando Han Seon-ho colocó una piedra entre su dedo índice y el dedo medio, como el hábito que
tenía comúnmente, y la dejaba en el tablero para hacer un sonido de un "click" exagerado. Como
en las transmisiones por internet.

"Espera, ya vuelvo."

Mientras estaba fuera, Han Seon-ho tomó otro puñado de piedras negras del cubo y las puso
uniformemente por aquí y por allá en toda la madera. Cuando ya habían pasado unos diez
segundos, Myung volvió, con sus gafas bien puestas y el cabello recogido hacía atrás. Dijo que era
su costumbre desde hace mucho tiempo, usar anteojos mientras jugaba al Go. Incluso cuando se
enfrentaba a oponentes que fácilmente podrían ser pisoteados como polvo. En esos momentos, Han
Seon-ho se dio cuenta de que su actitud hacia el Baduk solía ser muy seria.

"¿Qué es esto?"
El rostro de Lee Myung, que vio el tablero, se tiñó una vez más de una risa absurda.

"Pues... Es lo que es."

Lee Myung contuvo una nueva carcajada y cerró los ojos ante su extraño comportamiento. Luego,
puso una piedra blanca en algún lugar del tablero y esperó pacientemente a que su novio se
moviera. Él parecía no saber que demonios estaba pasando.

"Bien…"

Había transcurrido un año desde que comenzó a salir con el 9 Dan, pero no hubo ningún progreso
significativo en la capacidad de Han Seon-ho para seguirle el paso en el juego. Solo había siete
aplicaciones de Go en la tienda virtual del celular y la estantería de todas las bibliotecas del lugar
tenía libros con movimientos muy básicos y aburridos. Todo inservible.

"Myung, ¿Qué piensas de que lo ponga aquí?"

"Tienes que decidir, ¿Por qué preguntarme eso en primer lugar?"

Han Seon-ho reflexionó un poco y luego puso la piedra donde quería.

"Ese fue un mal movimiento. No puedes descuidar a las de abajo. Es mejor ponerlo aquí".

Myung señaló el lado inferior con la punta de sus dedos. Han Seon-ho asintió y naturalmente
movió la piedra negra hacía donde le indicaba... Lee Myung ya había comenzado a pensar en lo
que haría al llegar su turno a pesar de que era un juego contra alguien muy torpe.

"¿Crees que voy bien?"

"Si quieres perder... Pues sí. Maravilloso."

"Es demasiado difícil."

Había dos factores que hacían que su falta de habilidad en el Go no mejorara y lo primero era
evidentemente la falta de práctica. No tenía mucho tiempo para jugar Baduk en casa y cuando su
amante estaba a su lado, no tenía ganas para pensar en nada más que en él.

"Exacto, justo así".

La segunda era, simplemente porque se sentía bien al quedarse con él por un tiempo largo en su
mundo de horizontal y vertical, blanco y negro.

"¿Qué pasa si lo rodeo así?"

"Solo tienes que salir así".

Myung, frente al tablero, era como un espíritu antiguo, como un ángel, como un hada y como
un gato salvaje. Un espíritu mágico impresionante.

"Atraparé esto".

"También deberías preocuparte por tu lado derecho".

Han Seon-ho, que seguía sin poder entender por que sus fichas habían llegado hasta allí, sintió que
más que estar jugando le estaban extrayendo una muela del juicio en el dentista. No era divertido,
parecía una masacre. ¿Cuál era la estructura de las fichas de adelante, las de atrás y la de los lados?

"¿Que era esto? ¿Una... Vuelta de anillo?"

"Maravilloso."

"¿Qué es esto? No, ya me acordé. Una piedra blanca se puede poner aquí y... Uh, ¿Puedo
poner esta en un lugar vacío, verdad? Simplemente tengo que golpear esto y esto y luego
ponerme a llorar."

"¿... Lo explico todo muy mal?"

"No, no, está bien."

Los genios estaban bien versados en su campo, pero a menudo, tenían grandes dificultades para
explicar. En particular, en el caso de este genio, no tenía ningún talento para hacer que los demás
entendieran lo que hacía. Solo sé movía y se movía y hacía que fuera difícil interesarse en un juego
en el que todas sus piedras estaban siendo demolidas. Han Seon-ho volvió los ojos a otro lugar:

"Myung, por cierto, solo encontré una lata de cerveza en el refrigerador".

"Tomé una antes."

Lee Myung dijo esto sin apartar la vista del tablero incluso aunque Han Seon-ho ya se había
rendido. Seon-ho le quitó las gafas con mucho cuidado y las puso con naturalidad sobre su cara,
como si fueran suyas.

"¿Las compramos juntos y aprovechamos para dar un paseo?"

"Es molesto salir..."

"Y además, ya se acabó el yogurt que te gusta ¿Sabías? El de fresa con pedacitos de cereal".

"... No se puede evitar, vamos."

Pronto salieron de casa, correctamente armados con abrigos y bufandas muy largas. El destino era
un centro comercial a unos 300 metros de distancia pero como ese día estaba muy frío, Han Seon-
ho cubrió las mejillas rojas de Myung con un chal y extendió el brazo para rodearle los hombros.

Myung, que había estado en silencio durante un tiempo, escupió:

"Cumpliremos veintinueve el año que viene".

"Sí."

"Da miedo que Jung-i tenga 27 años y que yo vaya a cumplir 30".

"¿Por qué?"

"30 parece... Algo en lo que tienes que ser muy maduro, pero también algo en lo que todavía
no tienes la confianza de un adulto. Pero bueno, todavía quedan dos años así que ¿Es
correcto preocuparse por eso ya? Tal vez estoy enloqueciendo."

"Jaja, sí. Es aterrador."


"Ni siquiera estoy deseando que llegué. Para ser sincero… No creo que pueda hacerlo bien."

"¿Por qué?"

"No sé cómo hacer nada y soy más inexperto que los demás".

No estaba tratando de parecer humilde, Lee Myung pensaba sinceramente que le faltaban actitudes
importantes y que las raíces que se habían formado mucho antes de conocer a Han Seon-ho estaban
ya lo suficientemente podridas como para componerse.

"Ya, no te preocupes. Vas a ponerte todo feo si haces esa expresión."

Las dos personas se rieron cuando se besaron, dando fuerza a las manos que ahora se mantenían
unidas. Myung miró a Han Seon-ho de nuevo y preguntó:

"¿Y tú?"

"Estoy deseando que lleguen los treinta. Porque definitivamente estaré contigo."

"Sabía que ibas a decir eso".

Pero igual Myung se encogió de hombros, fingiendo que su cara no estaba roja y que sus dedos no
temblaban. Caminaron en silencio durante un buen rato y entonces, Myung vagó y dijo cosas
extrañas de nuevo:

"Yo solo... Me aparecerán arrugas y canas más tarde ¿Sabes? ¿Te gustaré en ese entonces?"

"¿Estás tratando de decirme que cuando tenga el pelo gris y mi cara esté arrugada como una
pasita ya no me vas a querer?"

"¡No! Me vas a gustar mucho."

"A mí también."

A veces, Myung pedía algo por sentado. Ambos ya habían acordado que estarían juntos mientras
existieran en este mundo pero, ¿Hay algo sobre las arrugas o las canas que molestaba a Myung?

Han Seon-ho y Lee Myung compraron un montón de cerveza, fruta, bocadillos y botes de yogurt
en el supermercado. De camino a casa, se tomaron de la mano como siempre y caminaron muy
cerca el uno del otro.

"Entonces ¿Le tienes miedo a la vejez?"

"Es una época espantosa."

"Nunca lo he pensado en realidad. Lo imaginé, más o menos, pero no tengo una respuesta
más que esperar a que suceda."

"Me gustaría volver a la época en la que era joven y no estaba cerca de mi inminente
muerte."

Seon-ho Han recordó el sueño que había tenido la otra vez. La graduación y la espalda de Myung
alejándose.
"A mí no me gustaría regresar a la época de cuando tenía 20".

"¿Por qué?"

"No estabas allí en ese entonces".

Myung sonrió suavemente y deslizó entonces uno de sus dedos entre los de Han Seon-ho.

"Si regresaramos en el tiempo, puedes llamarme. Conoces mi número".

"Jajaja, lo dice el hombre que nunca toma su teléfono."

"... Lo tendría conmigo siempre esta vez."

"¿De verdad? Mejor, si regresamos en el tiempo, tú llámame a mí."

Hubo silencio durante un buen rato. Lee Myung caminó con la cabeza hacia abajo y luego
murmuró en voz bajita:

"No podría."

"¿Por qué?"

"Porque mi yo de 20 años va a seguir creyendo que no te puede gustar alguien como yo".

Eso era verdad, Lee Myung se distorsionó y se subestimó demasiado en el pasado. Sin embargo, al
menos ahora, Myung sabía con certeza algunas cosas: Que su amante se decepcionaría
terriblemente si hablara mal de si mismo otra vez y, por supuesto, que lo amaba con locura.
Terriblemente mucho y más que nada.
Han Seon-ho se detuvo y abrazó a Lee Myung con fuerzas antes de que la tristeza del pasado se
hiciera mayor. El abrigo era grueso, por lo que parecía estar sosteniendo un muñeco de nieve todo
esponjoso.

"Desearía no volver a ningún lado. Me gusta ahora".

Una voz aplastada salió de su pecho.

"A mi también me gusta ahora. Me hace feliz que Seonho me ame. Es decir, es descarado y
pervertido pero es el mejor novio del mundo."

La pequeña confesión fue encantadora así que Han Seon-ho lo abrazó firmemente hasta que hizo
un sonidito parecido a un "¡Ugh!"

Cuando llegaron a casa, Seon-ho Han observó nieve en el flequillo de Myung, pero desapareció
antes de que lo tocara. Al mirar hacia arriba, pequeños copos blancos caían lentamente sobre el
fondo azul marino oscuro. Deslizándose y revoloteando hasta formar un escenario más que
encantador. Myung no se movió durante un tiempo, con la cabeza inclinada como si fuera un
cachorrito que veía algo por primera vez.

Luego, sin apartar los ojos del cielo, dijo:

"Pidamos un deseo."

Ahora que lo pensaba, era la primera vez que veía una nevada junto a Myung porque el año
pasado, la primera nevada llegó antes de conocerlo en la reunión. Seon-ho pensó en silencio sobre
los deseos que tenía que hacer y poco después, sintió que Myung tiró de su manga.

"¿Qué deseaste?"

"¿Tú?"

"No necesito nada, así que supliqué que el deseo de Seonho se hiciera realidad".

"¿Qué?"

"Así que estamos en el mismo barco. Ahora dime lo que deseaste"

Han Seon-ho se rió. Pensó que había sonado tan bonito que esperaba una gran brisa de nieve
cuando lo pidiera, como en las películas de amor. Pero no pasó nada sorprendente.

"Adivina".

Lee Myung se quejó y después reflexionó durante mucho tiempo.

"Bien… No sé. Ahora dime."

"Inténtalo."

"¿Ganarte la lotería?"

"¿Por qué necesito eso de la lotería? Yo estoy bien siendo pobre contigo."

"¡Entonces dime!"

"Si lo digo, mi deseo no se hará realidad."

Dijo Han Seon-ho, pinchándole las mejillas hinchadas con los dedos

"Ah, ¿Crees en supersticiones?"

"Ujum."

"Todavía tengo curiosidad. ¿No puedes decirme de verdad?"

Han Seon-ho sonrió en silencio y envolvió las mejillas de Myung con las palmas de su mano.
Mientras seguía mirando su rostro, pensó que no necesitaba nada como un deseo y si ese deseo se
hacía realidad, entonces sería repetitivo.

"Es un secreto."

"Eres horrible, Han Seon-ho".

Posteriormente, un grupo de copos de nieve aterrizó de inmediato en la parte posterior de la nariz


de Myung y no pasó mucho tiempo antes de que empezara a nevar en serio.

Por sus acciones, o por su voz, la gente pensaba que Myung era tan frío como el invierno y tan
frágil como la nieve. Pero era más cálido y fuerte de lo que cualquiera podía imaginar. En un
momento, había estado molesto porque muchas personas lo malinterpretaban, pero Han Seon-ho
luego se sintió feliz de poder conocer un lado de Myung del que nadie más estaba enterado.
"Parece que vendrá una fuerte nevada. ¿Nos quedamos mañana todo el día en casa?"

"Bien."

Con los ojos entreabiertos y la boca roja, de pronto pareció que Myung encajaría en un lugar más
especial y precioso, no solo en un complejo de apartamentos ordinario como este. La nieve caía de
fondo. Esta era la imagen que buscaban las personas que hacían calendarios navideños. Un
momento mágico que le hacía sentir como si hubiera escapado de su vida diaria para entrar a un
cuento encantado y que a su vez, dejaba sin palabras a Seon-ho Han.

Mirando a Myung, sonriendo de la misma manera incluso después de que habían pasado 10 años,
de repente sintió la ilusión de que el tiempo había retrocedido. Estaba sordo. El ruido de los coches
y el ruido de la gente desaparecieron y en su lugar, un aliento que era tan suave como el sonido de
la nieve derretida, se filtró entre sus labios.

La música se escuchó sin falta. La melodía que no había olvidado desde el momento en que la
escuchó por primera vez. Lee Myung era la tonada más querida de su mundo.

Fin

[¡Muchas gracias por leer hasta el final! ]

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