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Comparativa entre Taylor y Fayol

1. Frederick Taylor, pionero de la administración científica, observó el trabajo de los obreros para analizar cómo organizar y dividir tareas para erradicar tiempos muertos y así aumentar la productividad. Propuso salarios por pieza producida para incentivar a los obreros. Sus ideas sentaron las bases del modelo clásico de administración que dominó el siglo XX. 2. Henry Fayol fue pionero de la administración de empresas. Se inspiró en Taylor pero se enfocó en la dirección. Identificó funciones y acciones administrativ

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Comparativa entre Taylor y Fayol

1. Frederick Taylor, pionero de la administración científica, observó el trabajo de los obreros para analizar cómo organizar y dividir tareas para erradicar tiempos muertos y así aumentar la productividad. Propuso salarios por pieza producida para incentivar a los obreros. Sus ideas sentaron las bases del modelo clásico de administración que dominó el siglo XX. 2. Henry Fayol fue pionero de la administración de empresas. Se inspiró en Taylor pero se enfocó en la dirección. Identificó funciones y acciones administrativ

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Administración de empresas

Biografías:
[Link] nació en Germantown, Pennsylvania, el 20 de Mayo del año 1856, en el seno de una familia
acomodada económicamente lo que le facilitó el acceso sin problemas al estudio, aunque,
lamentablemente, Frederick, debió abandonar su carrera universitaria como consecuencia de un problema
en la vista que redujo notablemente su visión y que entonces lo obligó a virar hacia otros rumbos
vocacionales…

En 1875 comenzó a trabajar como obrero en una empresa siderúrgica de Filadelfia, en tanto, su formación
y aptitudes hicieron que pronto dejase de ser un simple obrero para pasar a dirigir un taller de maquinaria.

Y sería justamente allí donde tomaría forma su invento, porque observando detenidamente el trabajo de
los obreros que se dedicaban a cortar metales surgió su idea de analizar el trabajo, pero
descomponiéndolo en tareas simples, medidas estrictamente y además exigiéndoles a los empleados su
realización en el tiempo indicado.

Organizar y dividir tareas para erradicar tiempos muertos que afectan la productividad

De su observación, Taylor, concluyó que era posible la organización de tareas con el objetivo de reducir
al mínimo los tiempos muertos que normalmente surgen a razón de desplazamientos de los trabajadores o
por los cambios de actividades o herramientas.

Como contraparte se establecería un salario por pieza producida, lo cual, según Taylor, debía actuar como
aliciente para promover la producción de los obreros que en función de ganar más dinero producirían más
piezas.

En esta especialización y separación de tareas que propone, enfatiza la importancia del administrador que
tiene que planificar anticipadamente el trabajo de sus empleados.

También es indispensable que el trabajador esté preparado para la tarea que se le asigna y nuevamente el
administrador debe estar presente, atento y vigilando que se cumpla la metodología de trabajo.

El administrador además deberá estar presente en el trabajo que llevan a cabo los empleados para que el
mismo se efectúe de acuerdo a lo planeado, mostrarse amable y cercano a ellos.

O sea, en la organización hay dos componentes, los empleados y el administrador, este último fija las
políticas y que se cumplan y los otros de ejecutarlas conforme.

Taylor escribió varias obras defendiendo su método, aunque la más destacada ha sido sin dudas Principios
y métodos de gestión científico, que data del año 1911.

La administración efectiva de una organización encuentra su razón de ser en la necesidad del ser humano
de satisfacer conforme sus demandas y las del grupo en el cual está inserto.

La forma en la cual se administra una organización será determinante a la hora de su éxito o fracaso, y
esto no solamente se aplica al plano comercial e institucional sino también en la vida personal y
profesional de cualquier persona esto es así también.

Taylor y Fayol sintetizan el modelo clásico de administración de empresas que dominó los primeros
tiempos del siglo XX

Pero Taylor no estuvo solo en esto, ya que tuvo la colaboración de un colega Henry Fayol, quien se
ocuparía específicamente de la cuestión directiva, completando así el círculo iniciado por Taylor.

Propuso la división de áreas o departamentos y la relación entre estos para favorecer la productividad

Las propuestas de ambos, con sus respectivos modelos, Taylorismo y Fayolismo, sentaron las bases del
enfoque clásico de administración que dominó la escena administrativa de las organizaciones durante las
primeras décadas del siglo pasado.
El Taylorismo encontró muchísimos adeptos especialmente entre aquellos empresarios industriales que
consideraban un hito acrecentar efectivamente el control sobre el proceso de trabajo y además elevar la
productividad de sus compañías incorporando manos no cualificadas en tareas que se hacían cada vez más
sencillas, repetidas y mecánicas.

La influencia de Taylor fu fantástica y lo sigue siendo, aunque su modelo ha sido actualizado y


humanizado en relación a los cambios y los tiempos que corren.

Su propuesta encajó perfectamente con las necesidades del tiempo en que le tocó vivir y en donde se
necesitaba con urgencia la eficiencia organizacional, dejando de lado un gran problema como era
erradicar la pereza y atendiendo otro punto como la motivación del empleado, a través de premios
económicos.

Taylor falleció el 21 de Marzo del año 1915

2. Destacado ingeniero civil que impondría un modelo administrativo conocido como “fayolismo” y que
está considerado en la historia como un pionero de la administración de empresas.

Ingeniero civil y padre de la administración de empresas que desarrollaría un singular y novedoso modelo
de administración de compañías para favorecer su productividad

Henry Fayol fue uno de los más destacados teóricos en materia de administración de empresas, sin dudas,
durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera parte del siglo XX.

Sus aportes en este sentido marcaron un camino y también un antes y un después, y fueron ciertamente
influyentes en el modelo administrativo de su tiempo, especialmente porque trajeron soluciones
satisfactorias.

De profesión ingeniero civil, ni bien se graduó comenzó a trabajar como tal dentro de un grupo minero y
metalúrgico de gran prestigio y relevancia en su época, Commentry Fourchambault.

Llegó a ser director general de la empresa jubilándose en el año 1918.

Se inspira en el trabajo de Frederick Taylor pero se centra en el tema de la dirección

Para desarrollar su riguroso modelo de administración partió de la propuesta del norteamericano


Frederick Taylor, que se ocupó oportunamente de la organización científica del trabajo, y a ello le añadió
su visión positivista, observando hechos, realizando experiencias, entre otras, y se centró en el tema de la
dirección, mientras que como sabemos Taylor había puesto el foco en la fábrica.

El aporte de Taylor en lo que respecta a la organización científica del trabajo se vería en la segunda etapa
de la Revolución Industrial, mientras que la contribución de Fayol, orientada a la administración,
impactaría bien avanzada dicha revolución.

Además, Fayol, era un defensor a ultranza de la libre empresa, y por caso, se oponía a la intervención
estatal en la economía, la consideraba perjudicial.

Este ideario lo colocó precisamente en la vereda del Liberalismo económico.

Fayol fue contemporáneo de Taylor, quien como ya dijimos influiría en su pensamiento y trabajo
posterior.

Eran colegas, aunque Taylor era ingeniero industrial, y así como Fayol es el padre de la administración de
empresas, Taylor, es el padre de la administración científica.

El taylorismo, tal como se llamó a la organización creada por Taylor, se caracterizó por la división de las
tareas que implica un proceso de producción.

Tenía un fin símil al que también tendría la propuesta de Fayol que era la de aumentar la productividad y
además ponerle límites al control de tiempos por parte de los obreros en el proceso de producción.
Proponía la división de las tareas de los empleados y cronometrar el tiempo en el que se efectuaban las
mismas.

El gran anhelo de Taylor era que no quedasen tiempos muertos en las acciones de los obreros porque su
gran objetivo con ese diseño de sistema era aumentar la producción.

Principales propuestas del fayolismo

El fayolismo, tal como se denominó a su propuesta, identificó las siguientes funciones dentro de una
administración: técnicas, comerciales, financieras, contables, administrativas y de seguridad.

Mientras tanto, desde el ejercicio de las funciones planteó las siguientes acciones que no pueden faltar:
planeamiento, organización, dirección, control y coordinación.

Trazar un claro plan de acción, orientar de manera concreta al personal, promover la coordinación de
tareas y de accionar y por supuesto ejercer siempre un control sobre lo actuado para corroborar que se
cumplan las órdenes y los objetivos.

Y también estableció principios fundamentales que serán los que llevarán a que el trabajo y todo
funcione: unidad de mando (que los empleados respondan a un solo jefe), autoridad y responsabilidad (el
responsable debe responder frente a su gestión), unidad de dirección (todos deben trabajar hacia los
mismos objetivos), centralización, subordinar los intereses individuales a los generales, respeto, división
de trabajo, orden, remuneración justa, brindar estabilidad a los empleados, fomentar el trabajo en equipo,
equidad, iniciativa.

La misión u objetivo era la de incrementar la eficiencia y los beneficios de la empresa en la que se


aplicaba el modelo que promovía, división departamental y las relaciones entre estos.

En tanto, toda esta fragmentación que procuraba un trabajo más exitoso estaba dirigido por un jefe
principal que aglutinaba bajo su órbita el conocimiento de todo cuanto acontecía en la organización y del
cual emanaban las decisiones y órdenes.

Como podemos ver, tanto Fayol y Taylor, en cada aspecto del trabajo en empresas y organizaciones en el
que intervinieron, se propusieron los mismos objetivos: aumentar la producción y así beneficiar a la
empresa.

Oriundo de Estambul, donde nació un 29 de julio del año 1841, Fayol, fallece en Francia, un 19 de
noviembre del año 1925.

Biografía de Elton Mayo

Mayo fue uno de los intelectuales, sociólogo y psicólogo industrial, más destacados del siglo pasado en lo
que respecta a la teorización sobre organizaciones, relaciones humanas y los movimientos que se efectúan
por estas relaciones.

Psicólogo industrial y sociólogo que teorizaría sobre las organizaciones laborales e impone un nuevo
modelo que aprecia y prioriza la consideración humana del trabajador, siendo que esto impactará
positivamente en la efectividad laboral

Su aporte fundamental en el campo de las organizaciones laborales fue la de modificar el modelo


mecánico de comportamiento organizacional y reemplazarlo por otro más humano que tuviese en
consideración los sentimientos, las actitudes, las motivaciones, y la complejidad en general que afecta al
ser humano.

Las personas no somos máquinas, y por caso, no nos merecemos ser tomadas como tales en el trabajo…
El transcurrir y el devenir de las organizaciones es un tema que desde hace décadas interesa al hombre,
especialmente porque el conocimiento en profundidad que se obtenga sobre quienes actúan en las
organizaciones permitirá orientar a las mismas hacia la eficacia.

En tanto, sobre este sensible tema y asimismo sobre la jerarquía que manda en las relaciones humanas
dentro de la sociedad es que ha teorizado una y mil veces el psicólogo y sociólogo australiano Elton
Mayo, un auténtico referente en estos temas durante el siglo pasado.

Estudios y formación

George Elton Mayo, tal era su nombre completo, nació en Adelaida, una de las ciudades más importantes
de Australia, el 26 de diciembre del año 1880.

Sus estudios iniciales los llevó a cabo en la Queen’s School y en el Collegiate School of St. Peter y una
vez finalizados éstos continuaría su formación en la Universidad de Adelaida, en la carrera de Medicina.

Para 1907 regresa a la universidad pero para estudiar psicología y filosofía.

Se graduaría con altos honores y al tiempo comenzaría a enseñar filosofía como profesor ayudante y
tiempo después lograría la cátedra titular de Filosofía en la Universidad de Queensland.

Más tarde sigue su tarea de profesor en Norteamérica, en la Universidad de Pennsylvania y en la Harvard


Business School.

Sería justamente en esta última institución, en el departamento de investigación industrial que creó, en
donde profundizaría sus estudios sobre el comportamiento del trabajador.

También, Mayo, se desempeñaría como autor para diversas publicaciones, como maestro de inglés y
como socio en el negocio de una imprenta.

Los estudios llevados a cabo por Mayo, mayormente, se centraron en develar las consecuencias
psicológicas que pueden desencadenar en los empleados el entorno físico del trabajo y cómo esto impacta
directamente en su productividad en la organización laboral en la cual se desempeña.

Si el empleado no se siente considerado ni desarrolla un sentimiento de pertenencia en la empresa que


trabaja no colaborará con los proyectos

En este aspecto, Mayo, consiguió un destacado aporte ya que demostró que es un comportamiento
recurrente que los empleados que no se sienten considerados y oídos por parte de sus superiores no
colaboran en los proyectos de la empresa en la cual trabajan.

Su objetivo primordial fue estudiar en los empleados los efectos psicológicos que existen entre las
condiciones físicas del trabajo y la producción.

En este derrotero que por supuesto implicó la realización de observaciones, investigaciones, entre otros,
concluyó determinantemente que si no media una consideración especial por parte de los empleadores a
los empleados, escuchándolos y conteniéndolos cuando lo precisan, no existirá de ninguna manera
cooperación, ni compromiso de estos para con la empresa, ni muchos menos se podrán conseguir los
objetivos propuestos para mejorar la producción y rentabilidad de la misma.

Los estudios que Mayo y sus colaboradores llevaron a cabo in situ, en las organizaciones, para probar sus
teorías, permitieron conocer que no eran los tiempos de descanso, ni la reducción de la jornada laboral, ni
la aplicación de incentivos económicos los que determinaban cambios en materia de productividad, sino
que encontraron otros factores más decisivos tales como: el sentido de pertenencia, una administración
que comprenda el comportamiento humano y de fomentarlo a través de la motivación, la asesoría y la
comunicación.

El valor de sentirse contenido y escuchado


Cuando un empleado se siente oído, respetado, motivado, capacitado, todo esto tenderá a influir
positivamente en su ánimo y por consiguiente y consecuencia trabajará mejor predispuesto y esto se
traducirá en mejores ventas y producción, según corresponda.

También, Mayo, apuntaría la importancia y la influencia positiva que en todo este entramado tiene la
cohesión grupal, es decir, si hay una sintonía entre el grupo de empleados respecto del objetivo común, la
efectividad estará garantizada.

Estuvo casado con Dorothea McConnel, con quien tendría dos hijas.

4. Adam Smith es uno de los economistas más famosos de la historia y es considerado el padre de la
economía moderna. En sus teorías económicas combina historia, filosofía, desarrollo económico,
psicología y ética.

Nació en Escocia en el año 1723. Poseía una prodigiosa memoria y vocación por el estudio, facultades
que le facilitaron el ingreso en la Universidad de Glasgow.

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Adam Smith es uno de los máximos exponentes de la economía clásica. Destacan sus estudios sobre
crecimiento económico, libre competencia, liberalismo y economía política.

En este centro, se apasionó por las matemáticas y recibió la poderosa influencia de las ideas económicas y
filosóficas de Francis Autcheson, aunque sólo fuera por su posterior discrepancia con respecto a ellas.
Una vez graduado, obtuvo una beca para el Balliol College de Oxford, donde concluyó brillantemente sus
estudios -a los 23 años de edad- con un perfecto dominio de la filosofía clásica y sus máximos
representantes: Platón, Aristóteles y Sócrates.

En 1748, y a través de su amigo lord Henry Kames, se le brindó la oportunidad de ofrecer una serie de
conferencias en Edimburgo. Así pues, y durante los dos años siguientes, profundizó en diferentes
disciplinas -desde la retórica a la economía, pasando por la historia- e inició su trayectoria como escritor
de éxito publicando artículos en la Edimburgh Review. Además, en esta época entabló una muy estrecha
relación con el reconocido filósofo David Hume.

Después de un extenso periodo en el que destacó como docente excepcional en la Universidad de


Glasgow, en 1758 fue nombrado decano de la facultad rodeado de un gran prestigio; de hecho, son varios
los que afirman que Voltaire -escritor francés y exponente de la Ilustración- le enviaba a sus mejores
alumnos como muestra de su reconocimiento y admiración.

Durante estos mismos años, Adam Smith formó parte de un selecto grupo en Glasgow -integrado por
intelectuales, científicos, comerciantes y hombres de negocios-, un caldo de cultivo propicio para
intercambiar ideas e información que más tarde conformarían sus tratados sobre filosofía y economía.

Críticas a Adam Smith

Las críticas a Adam Smith han venido mayoritariamente por su idea de que la economía de mercado es la
herramienta para alcanzar el bienestar social, mientras cada uno busca su propio interés (reflejado en la
mano invisible). Sin embargo, nunca creyó que el mercado fuese perfecto o funcionase automáticamente
por arte de magia. Es más, admitió que un mercado de comercio totalmente libre era una utopía. Smith
tampoco apoyó un sistema anárquico, sin normas ni leyes, sino una economía de mercado donde se
permitiera en libre comercio.

También han surgido críticas hacia Adam Smith por considerar al ser humano como un individuo frío y
egoísta, sin ninguna ética y solo preocupado por sus intereses materiales. Nada más lejos de la realidad.
Smith fue precisamente catedrárico de Filosofía Moral en la Universidad de Glasgow y, como veremos
más adelante, en su libro «Teoría de los sentimientos morales» describe el sentimiento del ser humano de
la empatía como su mayor virtud.

Obras de filosofía y economía de Adam Smith

El libro “Teoría de los sentimientos morales”, su obra maestra desde una perspectiva filosófica, se publicó
en 1759. En ella exponía los principios de la naturaleza humana que guiaban el comportamiento social del
hombre y hablaba por vez primera de “la mano invisible” que, sin saberlo y sin proponérselo, orientaba el
propio interés personal hacia el bien de la sociedad. El libro comienza explorando las conductas humanas,
en las que en ningún lugar aparece el egoísmo con un rol principal. En cambio, narra el proceso del ser
humano de sentir empatía y ponerse en el lugar del otro como su mayor virtud, ya que lo siente de forma
natural aun cuando no tenga beneficio de ello. Este sentimiento de empatía «no se limita en absoluto al
virtuoso ni al humano, aunque quizá lo sienta con la más exquisita sensibilidad. El mayor rufián, el más
endurecido violador de las leyes de la sociedad, no está completamente sin él.»

Posteriormente, en 1764, e instalado ya en París, fue donde su amigo David Hume -secretario de la
embajada británica- le introdujo en los exquisitos ambientes de la ciudad. Es más, fue entonces cuando
conoció a François Quesnay, economista y fundador de la escuela fisiocrática, una corriente ideológica
fiel seguidora de la máxima “dejar hacer, dejar pasar” –laissez faire, laissez passer, que sitúa al margen la
intervención del Estado- y que sostenía que la existencia de la ley natural podía asegurar el buen
funcionamiento del sistema económico. La influencia de esta escuela sobre Smith fue patente.

La riqueza de las naciones

Tres años más tarde, en 1767, comenzó a escribir su “Ensayo sobre la riqueza de las naciones” que fue
finalmente publicado en Londres seis años más tarde. Esta obra representó el primer gran trabajo de
economía política clásica y liberal; es decir, en ella se aplicaban a la economía -por vez primera- los
principios de investigación científica, en un intento por construir una ciencia independiente. Además, el
libro fue la continuación del tema iniciado en su obra filosófica, donde mostraba cómo el juego
espontáneo del egoísmo humano bastaría para aumentar la riqueza de las naciones, si los gobiernos no
interviniesen con sus medidas; en definitiva, constituye el primer libro moderno de economía, por el cual
se le considera el padre de la economía moderna (junto con Cantillon), su éxito fue tal que eclipsó la
teoría de los sentimientos morales, obra que muchas veces ni siquiera se menciona como referencia del
pensamiento de Adam Smith.

En los cinco libros que componen la riqueza de las naciones habla de temas que ahora se han convertido
en aspectos fundamentales de la economía, pero que hasta ese momento no se habían aplicado. Destaca su
análisis sobre como la riqueza de una nación procede del trabajo y no tanto de los recursos. En el primer
volumen habla de temas tan relevantes como la división del trabajo, los salarios, el uso del dinero y el
precio de los bienes, los beneficios de los accionistas, la renta de la tierra y las fluctuaciones del oro y la
plata.

En ocasiones se ha tildado a Smith como el gurú del egoísmo por su idea de que lo mejor para una
sociedad es que cada individuo busque su propio beneficio. Sin embargo, si se analizan sus estudios se
puede comprender que Smith va mucho más allá de esas ideas, reconociendo que los seres humanos no se
guían solo por el propio interés, sino que la humanidad, la justicia, la generosidad y la solidaridad son
cualidades imprescindibles para el bienestar de una sociedad.
Alumna: Laureidy acosta

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