“Año del Fortalecimiento de la Soberanía Nacional”
UNIVERSIDAD NACIONAL JOSE FAUSTINO SANCHEZ CARRIÓN
AREA: Investigación Académica
DOCENTE : Guillermo Percy, Aliaga López
INTEGRANTES:
Noel Córdova, Fabricio Sebastián
Oyola Chinga, Michelly Naomy
Requena Figueroa, Viviana Antonella
Vidal Palacios, David Santiago
FACULTAD: Ciencias empresariales
ESCUELA PROFESIONAL: Negocios Internacionales
CICLO: I - A
2022
Método Racional
El método racional es llamado así por los asuntos a los cuales se lo aplica no son
realidades, hechos o fenómenos susceptibles de comprobación experimental. Las
disciplinas que lo integran principalmente las diversas áreas de la filosofía. La filosofía no
tiene por objeto de estudio las cosas de fantasía, irreales o inexistentes, la filosofía
cuestiona la propia realidad por el punto de partida del método racional es la observación
de esta realidad o la aceptación de ciertas proporciones evidentes.
Mediante el método racional se procura obtener una comprensión y visión más amplia
sobre el hombre, la vida, el mundo y sobre el ser.
Aristóteles, sustituyó la contemplación de Platón por la investigación, y el mundo de las
ideas eternas por los hechos concretos. Aristóteles, fundador de la lógica defendía utilizar
el método racional del conocimiento, que después aplicaría para crear
el método científico.
El método racional supone la generación de escorrentía en una determinada cuenca a
partir de una intensidad de precipitación uniforme en el tiempo, sobre toda su superficie.
Debido a esto, para la aplicación del mismo se debe comprobar que ninguno de estos
factores pueda resultar relevante en el cálculo:
Aportación de caudales procedentes de otras cuencas o trasvases a ellas.
Existencia de sumideros, aportaciones o vertidos puntuales, singulares.
Accidentales de cualquier clase.
Presencia de lagos, embalses o planas inundables que puedan producir efecto
laminador o desviar caudales hacia otras cuencas.
Aportaciones procedentes del deshielo de la nieve u otros meteoros.
Caudales que afloren en puntos interiores de la cuenca derivados de su régimen
hidrogeológico.
El término métodos de investigación como técnica particular se refiere a las
diferentes formas en que el sujeto que investiga puede interactuar con el objeto de
estudio. Los métodos que se pueden emplear en el proceso investigativo son múltiples y
variados, determinados en última instancia por el objeto de estudio. Cada uno de los
métodos de investigación tributa a la búsqueda y el perfeccionamiento del conocimiento
acerca de la realidad y a su vez tiene su forma particular de acercamiento al objeto, lo
cual puede dar lugar a diferentes criterios de clasificación.
Para una mejor comprensión, la estructura lógica del trabajo comienza con la
presentación del método dialéctico como enfoque general, para luego esclarecer los
conceptos de conocimiento empírico, racional y teórico que develarán las
contradicciones existentes en la clasificación de los métodos de investigación, para
posteriormente proponer un criterio taxonómico atendiendo a sus funciones en la lógica
interna del proceso de investigación. Por último, como son evidentes las funciones de
indagación de los métodos empíricos, se centra la atención en esclarecer la dualidad de
funciones de los métodos racionales.
2. El método dialéctico de la investigación
Este constituye una metodología general para desarrollar las investigaciones que se
basan en la vía dialéctica del conocimiento de la verdad: movimiento de lo concreto
sensible a lo abstracto, de este a lo concreto pensado y de este a la práctica. El punto de
partida es lo concreto sensible, dado por el reflejo del mundo circundante a través de
sensaciones, percepciones y representaciones. La abstracción permite rebasar este
nivel empírico mediante la separación mental de alguna o varias propiedades del objeto
y sus relaciones para descubrir lo esencial oculto e inasequible al conocimiento
empírico y así ascender al nivel de lo abstracto racional en que aparecen conceptos y
categorías que son un reflejo de la realidad concreta en el pensamiento, por ejemplo,
infinito, conciencia, materia. Pero esto no es suficiente en cuanto el papel de la ciencia
es, a través de la investigación, representarse las múltiples relaciones y determinaciones
de la realidad. Mediante un proceso de integración racional ocurre la conexión de las
abstracciones en el pensamiento con fines de generalización y de esta manera se alcanza
lo concreto pensado, que refleja el enlace y las múltiples dependencias entre los hechos,
los procesos y los fenómenos y las contradicciones que condicionan su funcionamiento
y desarrollo. Lo concreto pensado se manifiesta en principios, leyes y teorías que
posteriormente deben someterse a constatación empírica para corroborar su objetividad
en la práctica.
3. Conocimiento empírico, racional y teórico
Empírico significa referente a la experiencia. Se refiere al uso de los sentidos,
tanto en la observación de los objetos y fenómenos como en la experimentación o
manipulación física de ellos. Los sentidos y el aspecto físico de las cosas están en el
primer plano de la atención.
Según Cerezal y Fiallo (2005), el conocimiento empírico es aquel tomado de la
práctica, analizado y sistematizado por vía experimental mediante la observación
reiterada y la experimentación. Constituye la primera etapa del conocimiento, donde el
hombre obtiene el reflejo del mundo circundante a través de sensaciones, percepciones
y representaciones.
Según estos autores, el conocimiento teórico constituye el segundo nivel, donde,
mediante los procesos lógicos del pensamiento, el hombre analiza, sintetiza, generaliza
y extrae conclusiones sobre la esencia y los vínculos internos de los procesos, hechos y
fenómenos, para explicarlos y descubrir las leyes que los rigen y poder agruparlos en un
sistema único que son las teorías.
A juicio de los autores de este trabajo, este segundo nivel es más bien racional que
teórico, pues, en realidad, ambos niveles conforman una unidad en el conocimiento
teórico, como ha quedado evidenciado a través del movimiento de lo concreto sensible a
lo abstracto y de este a lo concreto pensado. El primer nivel -conocimiento empírico- se
corresponde con lo abstracto concreto y el segundo con lo abstracto y lo concreto
pensado. Los dos niveles están estrechamente relacionados y conforman un todo:
conocimiento objetivo de la realidad, que es sinónimo de conocimiento teórico.
Por tanto, si quisiéramos distinguir la segunda y tercera etapa de la primera, sería más
apropiado hablar en la primera de conocimiento empírico y en la segunda y tercera de
conocimiento racional. Visto así, se puede plantear que el proceso de construcción de
conocimientos ocurre a través de tres etapas -concreto sensible, abstracto y concreto
pensado-, donde se distinguen dos niveles de conocimiento -el empírico y el racional-
La importancia de lo empírico en el método científico se evidencia principalmente
porque pone en contacto con los objetos y fenómenos reales, proporciona pistas para
formular hipótesis y datos para la construcción de conocimientos y conduce a la
verificación de las hipótesis previamente formuladas. El dato empírico proporciona las
pistas para llegar al conocimiento racional, pero no debe confundirse ese dato singular
con la unidad producida en el concepto, ni mucho menos con las derivaciones
producidas en el raciocinio. El significado de esos datos singulares y sus relaciones se
obtienen por
medio del entendimiento o razón. Por ello, además del nivel sensible, el método
científico para la construcción del conocimiento requiere un aspecto o nivel racional. El
nivel racional se refiere al uso de la razón para la búsqueda de información teórica, la
elaboración de hipótesis, conceptos, leyes y teorías, la expresión abstracta de los
resultados empíricos y para la inferencia de conclusiones; por ejemplo, la hipótesis es
una relación universal y su formulación no podría realizarse con base exclusiva en el
conocimiento empírico, sino que requiere una actividad superior: el raciocinio.
Lo empírico no necesariamente se opone a lo racional, pero sí son dos niveles
diferentes en la construcción del conocimiento que a su vez forman una unidad
dialéctica. Por tanto, se requiere una postura equilibrada que reconozca ambos niveles
de conocimiento y deslinde y acepte el valor propio de cada uno de ellos, sin privilegiar
uno de estos en detrimento del otro, porque conforman una unidad inseparable en la
elaboración de teorías.