Un Hecho Social - Ramonet
Un Hecho Social - Ramonet
Estimados alumn@s:
La pandemia y el sistema-mundo
Todo está yendo muy rápido. Ninguna pandemia fue nunca tan fulminante y de tal
magnitud. Surgido hace apenas cien días en una lejana ciudad desconocida, un
virus ha recorrido ya todo el planeta, y ha obligado a encerrarse en sus hogares a
miles de millones de personas. …Nadie ignora que no es sólo una crisis sanitaria.
, que convulsa el conjunto de las relaciones sociales, y
Es un « hecho social total »
conmociona a la totalidad de los actores, de las instituciones y de los
valores……Nos hallamos ante una situación enigmática. Sin precedentes… Un
mundo se derrumba. Cuando todo termine la vida ya no será igual.
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…….Estamos padeciendo en nuestra propia existencia el famoso ‘efecto
mariposa’: alguien, al otro lado del planeta, se come un extraño animal y tres
meses después, media humanidad se encuentra en cuarentena… Prueba de que
el mundo es un sistema en el que todo elemento que lo compone, por
insignificante que parezca, interactúa con otros y acaba por influenciar el conjunto.
Angustiados, los ciudadanos vuelven sus ojos hacia la ciencia y los científicos
-como antaño hacia la religión- implorando el descubrimiento de una vacuna
salvadora cuyo proceso requerirá largos meses…La gente busca también refugio
y protección en el Estado que, tras la pandemia, podría regresar con fuerza en
detrimento del Mercado. En general, el miedo colectivo cuanto más traumático
más aviva el deseo de Estado, de Autoridad, de Orientación.
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duplicarse de aquí a final de año, superando la cifra de 250 millones de
personas………La única lucecita de esperanza es que, con el planeta en modo
pausa, el medio ambiente ha tenido un respiro. El aire es más transparente, la
vegetación más expansiva, la vida animal más libre. Ha retrocedido la
contaminación atmosférica que cada año mata a millones de personas.
El Coronavirus
Hay controversia, al más alto nivel sobre el origen de este virus aparecido en
Wuhan (Hubei, China). Como no se ha identificado todavía al ‘paciente cero, o sea
el primer contagio de animal a humano, varias especulaciones circulan. Pero
estudios científicos solventes descartan que el nuevo coronavirus sea un arma
biológica de diseño liberada intencionadamente o por accidente : « Nuestros
análisis demuestran claramente que el SARS-CoV-2 no es una construcción de
laboratorio ni un virus deliberadamente manipulado. » afirmó tajantemente el
profesor de la Universidad de Sydney (Australia) Edward C. Holmes, el mejor
experto mundial del nuevo patógeno.
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coronavirus conocidos que pueden infectarnos. Cuatro de ellos causan
diversas variedades del resfriado común. Y otros tres, de aparición reciente,
producen trastornos mucho más letales como el síndrome respiratorio agudo y
grave (SARS), emergido en 2002 ; el síndrome respiratorio de Oriente Medio
(MERS), surgido en 2012 ; y por último esta nueva enfermedad, la covid-19,
causada por el SARS-CoV-2, cuyo primer brote se detectó, como ya dijimos, en el
mercado de mariscos de Wuhan en diciembre de 2019. Este nuevo germen
tendría al murciélago como ‘huesped original’ y a otro animal aún no formalmente
identificado -¿el pangolín ?-, como ‘huésped intermedio’ desde el cual, después de
volverse particularmente peligroso, habría saltado a los humanos.
Para responder a estas preguntas, lo primero que hay que recordar es que « los
virus son inquietantes porque no están vivos ni muertos. No están vivos porque no
pueden reproducirse por sí mismos. No están muertos porque pueden entrar en
nuestras células, secuestrar su maquinaria y replicarse. Y en eso son eficaces y
sofisticados porque llevan millones de años desarrollando nuevas maneras de
burlar nuestro sistema inmune[ 22]. » Pero lo que distingue específicamente al
SARS-CoV-2 de otros virus asesinos es precisamente su estrategia de irradiación
silenciosa. O sea, su capacidad de propagarse sin levantar sospechas, ni siquiera
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en su propia víctima. Por lo menos durante los primeros días del contagio en los
que la persona infectada no presenta ningún síntoma de la enfermedad.
Ignoramos con certeza por qué el virus viaja tan rápidamente, pero lo que
sabemos es que, desde el momento en que penetra -por los ojos, la nariz o la
boca- en el cuerpo de su víctima ya comienzan a replicarse de modo
exponencial… Según la investigadora Isabel Sola, del Centro Nacional de
Biotecnología de España: « Una vez dentro de la primera célula humana, cada
coronavirus genera hasta 100.000 copias de sí mismo en menos de 24
horas…[23] » Pero además, otro rasgo singular y astuto de este patógeno es que,
al invadir un cuerpo humano, concentra su primer ataque, cuando aún es
indetectable, en el tracto respiratorio superior de la persona infectada, desde la
nariz a la garganta, donde se replica con frenética intensidad. Desde ese
momento, ya esa persona -que no siente nada- se convierte en una potente
bomba bacteriológica y empieza a diseminar masivamente en su entorno
-simplemente al hablar o al respirar- el virus letal…
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hospitales-, puede alcanzar con celeridad cifras muy elevadas según el volumen
de población… Como lo hemos visto en China, Irán, Italia, España, Francia, Reino
Unido o Estados Unidos, basta con que varios miles de personas acudan al mismo
tiempo a las urgencias de los hospitales para colapsar todo el sistema sanitario de
cualquier país por muy desarrollado que sea…
Cambio Climático
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infectar animales domésticos y de ahí s altar de nuevo a los humanos ; o
directamente de un animal salvaje a los humanos… Murciélagos, primates e
incluso caracoles pueden tener enfermedades que, en un momento dado, cuando
alteramos sus hábitats naturales, pueden saltar a los humanos.
Ciber-vigilancia Sanitaria
El nuevo coronavirus se extiende tan rápido y hay tantas personas infectadas
asintomáticas que resulta, en efecto, imposible trazar su expansión a mano. La
mejor manera de perseguir a un microorganismo tan indetectable es usando un
sistema computarizado, gracias a los dispositivos de los teléfonos móviles, que
calcule cuánta gente estuvo cerca del infectado. Corea del Sur, Singapur y China
citados a menudo como naciones que han tenido éxito frente al coronavirus, han
aplicado en particular estrategias de macrodatos y vigilancia digital para mantener
las cifras de infección bajo control. Este « solucionismo tecnológico[45] », supone
el sacrificio de una parte de la privacidad individual. Y eso, evidentemente, plantea
problemas.
En Corea del Sur, las autoridades crearon una aplicación para smartphones
pensada para tener un mayor control sobre la expansión del coronavirus mediante
el seguimiento digital de los ciudadanos presentes en zonas de contagio o que
padecen la enfermedad… Esa app se llama "Self-Quarantine Safety
Protection", y ha sido desarrollada por el Ministerio del Interior y Seguridad. La
app descubre si un ciudadano ha estado en zonas de riesgo. Sabe si su test es o
no positivo. Si es positivo le ordena confinarse en cuarentena. También rastrea los
movimientos de todos los infectados y localiza los contactos de cada uno de ellos.
Los lugares por los que anduvieron los contagiados se dan a conocer a los
teléfonos móviles de aquellas personas que se encontraban cerca. Y todas ellas
son enviadas en cuarentena. Cuando los ciudadanos reciben la orden de
bandonar su
confinamiento de su centro médico local, se les prohíbe legalmente a
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zona de cuarentena -generalmente sus hogares- y se les obliga a mantener una
separación estricta de las demás personas, familiares incluidos.
Contra esos dos nuevos coronavirus, las naciones asiáticas no perdieron tiempo
experimentando tecnologías digitales para frenar los contagios. Echaron mano de
disposiciones de salud pública del pasado que los epidemiólogos conocían bien
porque, frente a numerosas epidemias, como ya lo dijimos, desde la Edad Media,
se habían empleado con eficacia… Perfeccionadas y afinadas desde el siglo XIV,
medidas como la cuarentena, el aislamiento social, las zonas restringidas, el cierre
de fronteras, el corte de carreteras, la distancia de seguridad y el seguimiento de
los contactos de cada infectado, se aplicaron de inmediato… exigieron la distancia
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de seguridad y llevar mascarillas higiénicas. Y multiplicaron masivamente los tests
de despistaje.
En tan tenebroso contexto, lo más previsible es que, cuando pase la pandemia,
varios de estos Estados, fragilizados, arruinados, endeudados, conozcan fuertes
sacudidas sociales… Ahí también podría haber baños de sangre… También es
probable que asistamos, en ciertas regiones, a una desesperada estampida de
emigración salvaje hacia el Norte… Cuyos países estarán, en ese preciso
momento, lidiando ellos mismos con las dolorosas consecuencias de la peor crisis
de su historia. Inutil decir que los nuevos emigrantes, convertidos en chivos
expiatorios, no serán bien recibidos… Alimentarán la xenofobia y los odios de los
grupos de extrema derecha en ascenso tanto en Europa como en Estados
Unidos… La historia advierte que los desastres incentivan los chauvinismos y los
racismos…
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condonación de la deuda de los países en desarrollo que, antes de la crisis, ya
tenían una deuda externa altísima. Y debían pagar, de aquí a final de 2021, según
la ONU, unos 2,7 mil millones de dólares de intereses de su deuda[129]… Muchas
personalidades e instituciones están exigiendo una moratoria del pago de la deuda
en favor de las naciones más afectadas. El propio Papa Francisco ha reclamado
que, « considerando las circunstancias, se afronten, por parte de todos los países,
las grandes necesidades del momento, reduciendo o incluso condonando, la
deuda que pesa en los presupuestos de aquellos más pobres »[130]. También, en
este contexto crítico, se está reclamando el levantamiento, por parte de Estados
Unidos, de las injustas ‘medidas unilaterales coercitivas’ contra Cuba, Venezuela,
Irán, Nicaragua, Siria, etc.
Desglobalizar?
Desde las reformas impulsadas por Deng-Tsiao Ping en 1979, la potencia que
más se ha beneficiado de la globalización económica es sin duda China.
Convertida en la « fábrica del mundo », este país es hoy la única superpotencia
capaz de hacer contrapeso, en el tablero mundial, a Estados Unidos. Junto con la
Unión Europea, Japón y Corea del Sur, Pekín sigue siendo uno de los mayores
defensores de la globalización. Sobre todo desde su adhesión, en 2001, a la
Organización Mundial de Comercio (OMC). Las autoridades chinas estiman que la
antimundialización no resolverá nada y que el proteccionismo es un callejón sin
salida porque, en definitiva, nadie puede exportar y todos quedan bloqueados. Lo
que el presidente Xi-Jin Ping ha expresado con las siguientes palabras: « Querer
repartir el oceano de la economía mundial en una serie de pequeños lagos bien
separados unos de otros, no sólo es imposible sino que, además, va a
contracorriente de la historia. »
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En todo caso la hiperglobalización neoliberal parece herida de gravedad y no es
descabellado vaticinar su debilitamiento[133]. Incluso se cuestiona la continuidad,
bajo su forma ultraliberal, del propio capitalismo[134]… También se evoca la
necesidad de una suerte de colosal Plan Marshall mundial… En todo caso, esta
tragedia de la covid-19 empujará sin duda las naciones hacia un nuevo orden
económico mundial.
Liderazgos
Si es cierto que en los malos tiempos es cuando surgen los grandes líderes
históricos, este momento pandémico de estrés, confusión y descontrol se ha
caracterizado, al contrario, por la ausencia de grandes liderazgos a la cabeza de
las principales potencias occidentales. El zafarrancho ha puesto particularmente a
prueba el temple de algunos de ellos. En particular, ya lo hemos subrayado,
Donald Trump que se ha ganado, por su pésima gestión, la distinción de « peor
presidente estadounidense de todos los tiempos ». Para él y para unos cuantos
más, el nuevo coronavirus ha actuado como una suerte de Principio de Peter,
despojándolos de sus máscaras, dejando al desnudo su impostura[137] y su
estrepitoso nivel de incompetencia…
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En este escenario volátil, otros líderes en cambio han mostrado visión a largo
plazo, anticipación a los hechos y decisión para actúar rápido. Dos son mujeres, y
ambas progresistas : la primera ministra de Islandia, Katrin Jakobsdottir, feminista
y ambientalista del Partido Verde ; y la primera ministra de Nueva Zelanda,
Jacinda Ardern, líder del Partido Laborista.
Todos los países del planeta siguen enfrentando -al mismo tiempo y por primera
vez- la embestida de una suerte de alienígena… La pandemia va para largo. Y es
posible que el virus, después de mutar, regrese. Tal vez el próximo invierno…
Dada la enormidad de lo que está ocurriendo, se avecinan cambios. Aunque nadie
sabe cuáles serán los posibles escenarios que se impondrán. Las incertidumbres
son numerosas. Pero está claro que puede ser un momento de rotunda
transformación.
Esta traumática experiencia debe ser utilizada para reformular el contrato social y
avanzar hacia más altos niveles de solidaridad comunitaria y mayor integración
social. En todo el planeta, muchas voces reclaman ahora unas instituciones
económicas y políticas más redistributivas, más feministas y una mayor
preocupación por los marginados sociales, las minorías discriminadas, los pobres
y los ancianos. Cualquier respuesta post-pandémica debería apoyarse, como
sugiere Edgar Morin, en « los principios de una economía verdaderamente
regenerativa, basada en el cuidado y la reparación ».
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desigualdades, y la consolidación del Estado de bienestar. Se desea avanzar
hacia alguna forma de socialismo. Es urgente, a nivel global, la creación de una
renta básica que ofrezca protección a todos los ciudadanos en tiempos de crisis…
y en tiempos ordinarios.
Los sistemas de salud deberán ser públicos y universales. Haber gestionado los
hospitales como empresas ha conducido a tratar a los pacientes como mercancía.
Resultado: un desastre tanto humano como sanitario. En todo caso, hay
unanimidad para pedir que la vacuna contra la covid-19, cuando se descubra,
sea considerada un ‘bien público mundial’, y sea gratuita y accesible para toda
la humanidad. El nuevo coronavirus nos ha demostrado que, a la hora de la
verdad, médicos, enfermeras y personal sanitario son infinitamente más valiosos
que los brokers o los especuladores financieros.
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…….Pensemos en lo que ocurrió con la pandemia de la « gripe de Kansas » (mal
llamada « española) que se extendió a todo el planeta entre enero de 1918 y
diciembre de 1920. ¿Quién la recordaba antes de la plaga actual, aparte algunos
historiadores ? Todos la habíamos olvidado… A pesar de que infectó a unos
quinientos millones de personas -la tercera parte de la humanidad de la época- y
mató a más de cincuenta millones de enfermos…
En aquel mismo momento, en Italia, una doctrina nueva llegaba al poder. Estaba
destinada a tener mucho éxito. Su nombre : el fascismo…¿Se repetirá la historia ?
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